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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[EL LENGUAJE DE LA PSEUDOCIENCIA Y LA ENERGIA O EFECTO PIRAMIDAL]]></article-title>
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<institution><![CDATA[,Instituto de Cardiología y Cirugía Cardiovascular Laboratorio de Electrofisiología ]]></institution>
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<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[&#8220;Pyramidal therapy&#8221; is commonly used in some Cuban health institutions. However, &#8220;pyramidal energy&#8221; has never been measured and it is not known the underlying mechanism that produces its supposed actions. There are no rigorous studies that for certain have proven its therapeutic powers. Promoters of this therapy have proposed that this kind of &#8220;energy&#8221;, produces some biological effects but they have not published studies supporting the existence of these effects or the absence of adverse effects. Since this entail ethical repercussions we decided to review the probable consequences of some of these biological effects. The proposed biological effects are potentially hazardous. If supporters of this therapy are convinced of the proposed biological actions they should first, demonstrate them with scientific rigor. Second they are compelled to do precise studies to demonstrate the lack of adverse effects of the supposed actions of this therapy.]]></p></abstract>
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</front><body><![CDATA[ <p align="center" class="Estilo1">Instituto de Cardiolog&iacute;a y Cirug&iacute;a Cardiovascular. </p>     <p align="center" class="Estilo1">Laboratorio de Electrofisiolog&iacute;a </p>     <p align="center" class="Estilo1"><strong>&nbsp; </strong></p>     <p align="center" class="Estilo1"><strong>&nbsp; </strong></p>     <p align="center" class="Estilo1"><strong>EL LENGUAJE DE LA PSEUDOCIENCIA Y <em>LA ENERGIA O EFECTO PIRAMIDAL </em></strong></p>     <p class="Estilo1">&nbsp; </p>     <p class="Estilo1">Dr Cs Julio Alvarez Gonz&aacute;lez. Calle 17 N&uacute;m. 702, El Vedado, Ciudad de La Habana. Tel&eacute;fono: 8382646 &oacute; 8705958 <a href="mailto:alvarezj@infomed.sld.cu">alvarezj@infomed.sld.cu</a></p>     <p class="Estilo1">&nbsp; </p>     <p class="Estilo1">Investigador titular </p>     <p class="Estilo1"><strong>&nbsp; </strong></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p class="Estilo1"><strong>RESUMEN </strong></p>     <p class="Estilo1">La <em>terapia piramidal </em> es de uso corriente en algunas instituciones de salud cubanas, pero la <em>energ&iacute;a piramidal </em> nunca ha sido medida, ni se conoce qu&eacute; es lo que produce sus supuestas acciones. No existen estudios que, con el debido rigor cient&iacute;fico, hayan probado fehacientemente sus virtudes terap&eacute;uticas. Sus promotores han propuesto que este tipo de <em>energ&iacute;a </em>produce determinados efectos biol&oacute;gicos, pero no han publicado un solo estudio que avale estos efectos o que valide la ausencia de efectos adversos. Por las implicaciones &eacute;ticas que esto conlleva, nos propusimos revisar las posibles consecuencias de algunos de estos efectos biol&oacute;gicos. De modo general, los efectos biol&oacute;gicos que se proponen, son potencialmente peligrosos. Si los promotores de esta terapia est&aacute;n convencidos de las acciones biol&oacute;gicas que han propuesto deben, en primer lugar, demostrarlas con todo el rigor cient&iacute;fico. En segundo lugar, est&aacute;n obligados a realizar estudios precisos que demuestren la ausencia de efectos adversos de estas supuestas acciones. </p>     <p class="Estilo1"><strong>Palabras clave </strong>: energ&iacute;a piramidal; efecto piramidal; pseudociencia. </p>     <p class="Estilo1"><strong>&nbsp; </strong></p>     <p class="Estilo1"><strong>INTRODUCCION </strong></p>     <p class="Estilo1">El tema <em>energ&iacute;a piramidal </em> es relativamente nuevo para m&iacute;. En abril (2006), se public&oacute; un art&iacute;culo sobre un debate a prop&oacute;sito de la <em>energ&iacute;a piramidal </em> a partir del cual comprend&iacute; que en Cuba se viene hablando desde hace ya alg&uacute;n tiempo de este tema. 1 Aparentemente, debido a los s&oacute;lidos argumentos vertebrados en torno a la Ley de Conservaci&oacute;n de la Energ&iacute;a y la imposibilidad de crear o concentrar energ&iacute;a por <em> fuerzas tel&uacute;ricas, bioc&oacute;smicas, etc., </em>2-4 los promotores de estas acciones han optado, recientemente, por referirse a <em>efecto piramidal. </em>5 Pero ya sea <em>energ&iacute;a </em> o <em>efecto </em>, diversos autores cubanos han reportado resultados realmente espectaculares de acciones f&iacute;sicas sobre objetos inanimados que van, desde afilar fresas dentales, hasta reparar disquetes de computadora, pasando por la recarga de bater&iacute;as alcalinas. 5, 6 En el campo de la salud p&uacute;blica, las acciones son no menos llamativas y se refieren a beneficios terap&eacute;uticos en las m&aacute;s variadas afecciones, desde el sistema osteo-mio-articular hasta la piel. 5-8 Sin embargo, no hay una sola acci&oacute;n adversa reportada, ni sobre pacientes, ni sobre el filo de una fresa dental. </p>     <p class="Estilo1">Esta <em>terap&eacute;utica piramidal </em> es de uso corriente en varios centros de salud de nuestro pa&iacute;s y est&aacute; avalada por el Consejo Cient&iacute;fico del CENAMENT, 9 pero no existen publicaciones, en revistas arbitradas, de estudios sobre la <em>energ&iacute;a o efecto piramidal </em> que hayan sido realizados con todo el rigor requerido. Los reportes sobre las acciones terap&eacute;uticas de la <em>energ&iacute;a o efecto piramidal </em> adolecen de no ser estudios aleatorizados, carecen de un grupo control, no est&aacute;n hechos utilizando el m&eacute;todo de doble ciego; no se descarta, por tanto, la posibilidad de un efecto placebo que explique las supuestas acciones reportadas. Toda persona dedicada a las buenas pr&aacute;cticas cient&iacute;ficas, sabe que la publicaci&oacute;n de los resultados en revistas arbitradas es el &uacute;nico medio real que tenemos los investigadores no s&oacute;lo de contribuir a difundir el conocimiento y nutrir a la ciencia, sino tambi&eacute;n de confirmar nuestros resultados mediante la contrastaci&oacute;n y comprobaci&oacute;n por otros, de igual a igual. Es parte del m&eacute;todo cient&iacute;fico. Pero &eacute;ste no es el objetivo de esta breve revisi&oacute;n; ya esto ha sido discutido de modo excelente en dos recientes publicaciones nacionales. 1,2 Como tampoco es el objetivo demostrar la inviolabilidad de la Ley de Conservaci&oacute;n de la Energ&iacute;a. Remito al lector a una de estas publicaciones 2 o a cualquiera de los miles de protocolos de investigaci&oacute;n experimentales y te&oacute;ricos, que han confirmado hasta la saciedad esta ley, la cual, por dem&aacute;s, se ratifica a diario en cualquier aspecto de nuestras vidas. Una b&uacute;squeda en Internet usando el descriptor <em>law of conservation of energy </em> arroja nada m&aacute;s y nada menos que 43,300,000 resultados. Aunque quiz&aacute;s bastar&iacute;a ir a cualquier libro de F&iacute;sica e informarse sobre esta Ley UNIVERSAL. </p>     <p class="Estilo1">Tampoco existen, insisto, publicaciones que demuestren fehacientemente que este proceder terap&eacute;utico, del cual no parece conocerse su mecanismo (o mecanismos) b&aacute;sico (s) de acci&oacute;n, carece de acciones adversas. Toda nueva terapia que se pretenda aplicar al ser humano, debe pasar antes por las m&aacute;s exhaustivas pruebas precl&iacute;nicas para precisar, no s&oacute;lo sus mecanismos de acci&oacute;n y sus posibles m&eacute;ritos terap&eacute;uticos, sino tambi&eacute;n sus ocasionales efectos adversos. Es un principio &eacute;tico que debe guiar a la Medicina. El an&aacute;lisis de las publicaciones existentes sobre <em>energ&iacute;a piramidal </em>, nos revela cinco caracter&iacute;sticas fundamentales: a) No hay demostraci&oacute;n alguna de esta <em>energ&iacute;a </em>, se cree en ella. b) No se proponen mecanismos de acci&oacute;n concretos, s&oacute;lo se hacen propuestas carentes de base cient&iacute;fica. c) Las referencias que se hacen no son de revistas arbitradas. d) Los conceptos que utiliza est&aacute;n pobremente definidos y cuando se usa alg&uacute;n concepto cient&iacute;fico se hace inadecuadamente. e) No se busca la reproducibilidad de los resultados, se autosatisfacen con ejemplos aislados. No hay nada m&aacute;s parecido al lenguaje de la pseudociencia. 2 No obstante, en algunas de estas publicaciones, se pretende dar un car&aacute;cter cient&iacute;fico a las afirmaciones de que esta <em>energ&iacute;a </em>tiene amplias virtudes terap&eacute;uticas, utilizando como argumento la existencia de algunas acciones de tipo biol&oacute;gico. 7, 8 El resultado es una serie de incoherencias que, entre otras cosas, demuestran, a mi modo de ver, una marcada incultura cient&iacute;fica. Perm&iacute;taseme aqu&iacute; entonces hacer una breve revisi&oacute;n sobre algunas de las acciones biol&oacute;gicas que han sido reportadas para el <em>efecto piramidal </em>. 7, 8 </p> <h1 class="Estilo1">&nbsp; </h1> <h1 class="Estilo1">DESAROLLO </h1>     <p class="Estilo1"><strong>LOS EFECTOS BIOLOGICOS DE LA <em>ENERG&Iacute;A O EFECTO PIRAMIDAL </em></strong></p>     <p class="Estilo1">En los textos disponibles sobre <em>energ&iacute;a o efecto piramidal </em>, no hay referencia alguna que el lector pueda consultar respecto a las acciones biol&oacute;gicas que se dice tiene el tratamiento piramidal. 7,8 La escasa bibliograf&iacute;a acotada (ninguna proveniente de revistas cient&iacute;ficas arbitradas), no respalda de manera alguna las acciones que se reportan. Una b&uacute;squeda en Medline acerca del uso de <em>energ&iacute;a o efecto piramidal </em>, utilizando diferentes descriptores ( <em>incluidos los nombres de los promotores de estas acciones </em>) arroj&oacute; un resultado nulo. Desde luego, que despu&eacute;s de este intento, no queda claro cu&aacute;les son los “numerosos art&iacute;culos publicados internacionalmente” a los que se hace referencia en un texto digital sobre la <em>terapia piramidal </em>. 8 </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p class="Estilo1">Quisiera hacer hincapi&eacute; en el hecho de que uno de los autores se&ntilde;ala que: “hemos encontrado una acci&oacute;n terap&eacute;utica similar de la energ&iacute;a piramidal con la obtenida con el equipo Teramag MT-200 de magnetismo terap&eacute;utico <em>” </em>. Tambi&eacute;n se manifiesta que <em>“ </em>La estrecha relaci&oacute;n existente entre ambas energ&iacute;as y su similitud de acciones biol&oacute;gica y terap&eacute;utica, hace m&aacute;s comprensible y aceptable el misterioso mundo con que se ha querido rodear, en ocasiones, el &aacute;mbito piramidal. <em>” </em>7, 8 Sin embargo, no aclara si se refiere a intensidad del campo o a gradiente del campo magn&eacute;tico, algo que realmente merita precisarse. Entre las acciones del campo magn&eacute;tico (y por ende del <em>efecto piramidal </em>) a las que se refiere el autor, 8 hay algunas que son realmente inquietantes. De ser cierto este <em>“efecto piramidal” </em>, es posible esperar que existan acciones adversas sobre el organismo humano. Ya anteriormente se&ntilde;alamos que si los autores de estos <em>procederes terap&eacute;uticos </em> aplicados a humanos, est&aacute;n convencidos de sus acciones, entonces deben verse definitivamente obligados a hacer estudios rigurosos que demuestren la carencia de efectos adversos. 10 Esto es de obligatorio cumplimiento para cualquier proceder terap&eacute;utico nuevo que se pretenda aplicar al humano. </p>     <p class="Estilo1">Algunos de los <em> Efectos Biol&oacute;gicos </em> que han sido reportados para la terapia piramidal (y magnetismo terap&eacute;utico; 7, 8 ) son: </p>     <p class="Estilo1">1.- <em>Activaci&oacute;n de la repolarizaci&oacute;n y la permeabilidad </em>. Estos t&eacute;rminos, no expresan absolutamente nada desde el punto de vista biol&oacute;gico, pero haciendo una abstracci&oacute;n del t&eacute;rmino <em>activaci&oacute;n de la repolarizaci&oacute;n, </em> quiz&aacute;s &eacute;ste quiera decir que se acelera la repolarizaci&oacute;n, durante un potencial de acci&oacute;n; es decir, se acorta su duraci&oacute;n. En Cardiolog&iacute;a, como ejemplo m&aacute;s notable, esta acci&oacute;n puede ser arritmog&eacute;nica sin ldudas; es harto conocido que lo primero que ocurre durante un episodio isqu&eacute;mico es una aceleraci&oacute;n de la repolarizaci&oacute;n de las c&eacute;lulas card&iacute;acas afectadas. 11,12 Si por activaci&oacute;n de la repolarizaci&oacute;n se quisiera expresar un enlentecimiento de la repolarizaci&oacute;n, tambi&eacute;n debo decir que es arritmog&eacute;nico. Las diferentes variantes del s&iacute;ndrome de QT largo (todas altamente arritmog&eacute;nicas) muestran una repolarizaci&oacute;n ventricular prolongada, 13 como tambi&eacute;n la muestra el coraz&oacute;n isqu&eacute;mico - insuficiente remodelado, propenso como ning&uacute;n otro a las arritmias fatales. 14-16 Ahora bien, si esta supuesta acci&oacute;n es real, no hace falta tener una cardiopat&iacute;a isqu&eacute;mica para tener un efecto adverso: el QT prolongado ocurre en corazones no isqu&eacute;micos y tambi&eacute;n la fibrilaci&oacute;n auricular. Hay que tener en cuenta adem&aacute;s que una aceleraci&oacute;n de la repolarizaci&oacute;n, independientemente de sus consecuencias el&eacute;ctricas, puede tener consecuencias negativas en un coraz&oacute;n normal, pues esta acci&oacute;n conlleva, adem&aacute;s, una reducci&oacute;n en contractilidad. 17 Por otra parte, cambios, en un sentido u otro, en la repolarizaci&oacute;n en las neuronas y nervios perif&eacute;ricos provocar&iacute;an alteraciones inevitables en sus patrones de descarga o conducci&oacute;n, con la consecuente variaci&oacute;n en la se&ntilde;alizaci&oacute;n. 18 No vale la pena extenderse mucho aqu&iacute; pero tambi&eacute;n la musculatura lisa y la esquel&eacute;tica sufrir&iacute;an cambios notables en su actividad. Es decir, un cambio en el proceso de repolarizaci&oacute;n normal en c&eacute;lulas excitables puede traer consecuencias potencialmente graves. </p>     <p class="Estilo1">En cuanto a otros t&eacute;rminos citados, <em>activaci&oacute;n de la permeabilidad </em>, <em> favorece la concentraci&oacute;n intracelular del calcio, restablece el equilibrio i&oacute;nico </em>, puedo asegurar que resultan tan imprecisos que no quieren decir nada. Las permeabilidades i&oacute;nicas (&iexcl;hay que precisar!) se activan en el curso normal de la actividad el&eacute;ctrica, pues hay canales i&oacute;nicos dependientes del gradiente de potencial el&eacute;ctrico a trav&eacute;s de la membrana celular. En condiciones patol&oacute;gicas se activan (generalmente por elevaciones en el <em>calcio libre intracelular </em>), canales i&oacute;nicos indistintamente permea-bles a todos los iones y provocan alteraciones electrofisiol&oacute;gicas en coraz&oacute;n 19 y en neuronas. 20 Dadas las limitaciones de espacio no voy a referirme al <em>restablecimiento del equilibrio i&oacute;nico </em>. Este punto, por s&iacute; solo, merita otro art&iacute;culo. </p>     <p class="Estilo1">2.- <em>Mayor rapidez de la mitosis ... Aumento del DNA .... Alteraci&oacute;n del mecanismo de proliferaci&oacute;n celular </em>. Son t&eacute;rminos muy vagos, pero es indudable que cualquiera de estas acciones puede tener alg&uacute;n punto de contacto con el desarrollo del c&aacute;ncer. &iquest;Qu&eacute; consecuencia tendr&iacute;an estas acciones en pacientes que tuvieran tumores no detectados? Ser&iacute;a algo realmente muy necesario de verificar, imprescindible, me atrever&iacute;a a decir. Es materialmente imposible abordar aqu&iacute;, con el rigor debido, las consecuencias biol&oacute;gicas de estas acciones, pero la relaci&oacute;n de cualquiera de ellas con el desarrollo del c&aacute;ncer, es obvia. Veamos que nos dicen las referencias en Medline: DNA y c&aacute;ncer, 152,761 referencias; contenido de DNA ( <em>content) </em> y c&aacute;ncer, 15,168; factores de crecimiento y c&aacute;ncer, 74,381; proliferaci&oacute;n celular y c&aacute;ncer 77,224; mitosis y c&aacute;ncer, 10,137 referencias. Sugiero a los promotores de esta terapia buscar informaci&oacute;n sobre esto. No obstante, algunas revisiones recientes dan excelentes gu&iacute;as para el que desee iniciarse en estos temas. 21-24 </p> <span class="Estilo1">3.- En lo que pudiera ser un error de traducci&oacute;n o interpretaci&oacute;n, se habla de <em>desarrollo de c&iacute;rculos vasculares colaterales </em>, es decir circuitos vasculares colaterales. Recordemos que para el establecimiento de estos circuitos tiene que haber angiog&eacute;nesis. Simplemente, remito a los autores a cuatro revisiones recientes sobre el papel de la angiog&eacute;nesis en la formaci&oacute;n, el crecimiento y la met&aacute;stasis de tumores malignos. 25-28 En estas referencias, adem&aacute;s, se hacen notar las perspectivas de la terapia anti-angiog&eacute;nica en el tratamiento del c&aacute;ncer. Angiog&eacute;nesis y c&aacute;ncer arroja 13,654 citas en Medline. </span>     <p class="Estilo1">4.- <em>Activaci&oacute;n de la formaci&oacute;n de estructuras conectivas fibrosas </em>. Es evidente que se est&aacute; hablando de activaci&oacute;n de fibroblastos. La activaci&oacute;n y desarrollo de fibroblastos es la mayor complicaci&oacute;n del da&ntilde;o tisular cr&oacute;nico. 29-31 Hay, adem&aacute;s, algo que los ortop&eacute;dicos deben conocer perfectamente: el factor clave en la patog&eacute;nesis de la artritis reumatoidea es la activaci&oacute;n de fibroblastos en el compartimento sinovial; 32 estas c&eacute;lulas no s&oacute;lo son los ejecutores principales de la destrucci&oacute;n del cart&iacute;lago y el hueso, sino que adem&aacute;s modulan numerosas interacciones en las articulaciones afectadas. &iquest;No hay una incompatibilidad entre el beneficio reportado con esta terapia en problemas articulares y su correspondiente acci&oacute;n biol&oacute;gica? Existen m&aacute;s de 5 660 referencias en Medline que son revisiones sobre el papel de los fibroblastos (en particular) en las diferentes patolog&iacute;as. </p>     <p class="Estilo1">5.- Hay efectos que resultan un tanto contradictorios: <em>Activaci&oacute;n del metabolismo de iones y de la oxigenaci&oacute;n - Disminuci&oacute;n del ritmo de la respiraci&oacute;n celular </em>. La vaguedad de esta forma de expresi&oacute;n dificulta realmente el an&aacute;lisis, pero a&uacute;n as&iacute; no impide que se deje ver una contradicci&oacute;n en lo que el autor plantea. </p>     <p class="Estilo1">6.- <em> Efectos sobre el transporte de membrana </em> .... <em>Efectos sobre la concentraci&oacute;n intracelular de calcio. </em> Me pregunto: &iquest;cu&aacute;l o cu&aacute;les de los innumerables mecanismos de transporte existentes en las membranas celulares? &iquest;transporte de iones? &iquest;de no electr&oacute;litos?&iquest;cu&aacute;l es el efecto sobre el calcio intracelular? &iquest;No hay variaciones de volumen celular asociadas a estos cambios? Estas afirmaciones necesitan ser precisadas y por qu&eacute; digo esto: Un ejemplo cl&aacute;sico que involucra un transportador de membrana y cambios en la concentraci&oacute;n de calcio intracelular es la acci&oacute;n de los digit&aacute;licos (digoxina, por ejemplo) que inhiben el transporte sodio-potasio en las c&eacute;lulas. Esto es una <em>acci&oacute;n sobre el transporte de membrana </em>. Esta acci&oacute;n implica, por la v&iacute;a de otro <em>transporte de membrana </em> (el intercambiador sodio-calcio), un aumento en el calcio libre intracelular ( <em>efectos sobre la concentraci&oacute;n intracelular de calcio </em>) y as&iacute;, por ejemplo, se incrementa en cierta medida la fuerza de contracci&oacute;n en corazones insuficientes que han requerido este tratamiento. La explicaci&oacute;n que los promotores de la terapia piramidal deben dar para las acciones biol&oacute;gicas que reportan, deber&iacute;a ser en este lenguaje. Pero es bueno se&ntilde;alar que los <em>efectos sobre el transporte de membrana </em> no siempre son beneficiosos, si tenemos en cuenta la compleja interrelaci&oacute;n existente entre los diferentes mecanismos de transporte en las c&eacute;lulas. Por ejemplo, las arritmias card&iacute;acas letales en la intoxicaci&oacute;n digit&aacute;lica son debidas a un incremento en <em>el calcio libre intracelular </em>, el cual a su vez fue debido a <em>efectos sobre el transporte de membrana. 17 </em> Y voy a omitir aqu&iacute; la activaci&oacute;n de oncogenes, apoptosis, etc., causada por la elevaci&oacute;n del calcio intracelular, pues ser&iacute;a demasiado largo. </p> <span class="Estilo1">    <br> </span>     <p class="Estilo1">Pero hay un efecto que realmente confunde en las acciones que se reportan: <em>Las mol&eacute;culas se alinean ordenadamente por el campo magn&eacute;tico </em> ... Para que ocurra un efecto de <strong>orientaci&oacute;n magn&eacute;tica </strong> se requieren campos magn&eacute;ticos extremadamente intensos (&gt;10 kG, es decir &gt;1T) y a&uacute;n as&iacute;, no es posible orientar mol&eacute;culas individuales debido a las fluctuaciones t&eacute;rmicas. 33 Valdr&iacute;a la pena que los autores reflexionaran un poco en el hecho de que, por ejemplo, las prote&iacute;nas pueden tener una estructura cuaternaria que les confiere actividad enzim&aacute;tica y que el “orden”, la estructura particular de cada una, su perfil de hidropat&iacute;a si se inserta en membranas, etc&eacute;tera, depende de la codificaci&oacute;n precisa de enlaces muy bien definidos. &iquest;Qu&eacute; suceder&iacute;a si estos enlaces naturales se “alinearan ordenadamente” como dice el autor? Y no vayamos a imaginarnos que solo van a hacerlo aquellas mol&eacute;culas que estaban “desordenadas” y causaban la patolog&iacute;a (como si patolog&iacute;a fuera sin&oacute;nimo de “desorden molecular”). </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p class="Estilo1">En vista de todo esto, &iquest;no ser&iacute;a saludable verificar qu&eacute; ocurre con la <em>energ&iacute;a o efecto piramidal </em> (y/o la magnetoterapia) si se afirma que posee estas acciones? 10 No me voy a extender m&aacute;s en el an&aacute;lisis de los efectos biol&oacute;gicos reportados. Solo se&ntilde;alar&eacute; que las “explicaciones” que se brindan por los especialistas en esta terapia, realmente dejan mucho que desear y solo siembran dudas. </p>     <p class="Estilo1">Hay, sin embargo, un aspecto que es de preocupaci&oacute;n de muchos (incluida la OMS) y que no se menciona por estos especialistas: los efectos de campos electromagn&eacute;ticos d&eacute;biles sobre la salud humana. Si esta <em>energ&iacute;a o efecto piramidal </em>tiene similitudes con la magnetoterapia y nadie hasta ahora ha podido medir la magnitud de esta <em>energ&iacute;a </em> que, por fuerzas <em>bioc&oacute;smicas </em> y <em>tel&uacute;ricas, concentran las pir&aacute;mides </em>, &iquest;no podemos pensar que pueda tener una magnitud tal que, a corto, mediano o largo plazos, genere acciones adversas para la salud? </p>     <p class="Estilo1">No obstante, quiz&aacute;s para tranquilidad del lector, quisiera se&ntilde;alar que, en el espectro de campo electromagn&eacute;tico no ionizante (l&iacute;neas de alta tensi&oacute;n, TV, radio, telefon&iacute;a celular, micro-ondas, radio-frecuencias, en general), los efectos (que pudieran ser de tipo “t&eacute;rmico”) de las intensidades de campo, a la cual est&aacute; sometido el humano habitualmente son pr&aacute;cticamente nulos. Los efectos “no t&eacute;rmicos” a estas intensidades son ambiguos y no est&aacute;n bien probados. 34 Una revisi&oacute;n reciente sobre los posibles efectos de campos magn&eacute;ticos de bajas frecuencias, deja claro que los mecanismos b&aacute;sicos de las interacciones entre esos campos y los seres vivos son totalmente desconocidos. 35 En esta revisi&oacute;n, se plantea claramente que no se sabe si hay efectos sobre la salud humana. Todo queda como una mera hip&oacute;tesis sobre un posible mecanismo de <em>stress </em> oxidativo, por generaci&oacute;n de especies reactivas del ox&iacute;geno, partiendo de algunas evidencias de acci&oacute;n a nivel celular que no dejan de ser contradictorias. No quiero dejar de poner dos ejemplos relacionados a mi tem&aacute;tica de trabajo: Weidmann demostr&oacute; que las acciones de estimulaci&oacute;n del m&uacute;sculo card&iacute;aco con campo magn&eacute;tico, son explicadas exclusivamente por la corriente generada por el est&iacute;mulo, independientemente de su origen. 36 Por otra parte, Wolke <em>et al, </em>37 demostraron que, en c&eacute;lulas card&iacute;acas, la estimulaci&oacute;n por campo magn&eacute;tico (aun a altas frecuencias) no provoca cambios en la concentraci&oacute;n de calcio intracelular, en concordancia con el consenso que parece existir en las investigaciones en diferentes tejidos y que explicamos anteriormente. </p>     <p class="Estilo1"><strong>&nbsp; </strong></p>     <p class="Estilo1"><strong>CONCLUSIONES </strong></p>     <p class="Estilo1">Los promotores de esta terap&eacute;utica afirman, sin m&eacute;todo cient&iacute;fico pero quiz&aacute;s con certeza, que no han encontrado acciones adversas con el tratamiento piramidal. En eso s&iacute; coincidimos. Con las evidencias que han puesto a disposici&oacute;n de la comunidad cient&iacute;fica, en las publicaciones hechas por ellos, solo puedo llegar al convencimiento de que no hay acci&oacute;n ninguna; no puede por tanto, haber efectos adversos, fuera de aquel que se infrinja sobre la credibilidad de nuestro sistema de salud y de nuestros investigadores. Ese s&iacute; ser&iacute;a un da&ntilde;o irreversible. Como irreversible puede ser el da&ntilde;o cuando en alg&uacute;n tipo de patolog&iacute;a se utiliza una terapia inocua y no se aborda a tiempo con m&eacute;todos cient&iacute;ficos efectivos. Evitemos las frases lapidarias, las cuales muchas veces son extra&iacute;das de alguna lectura no relacionada directamente con quien la dijo y son, adem&aacute;s, generalmente mal aplicadas o interpretadas equivocadamente. Sin embargo, puesto que en no pocas ocasiones se mencionan frases de “ <em>un grande </em>” de la Fisiolog&iacute;a, la Medicina y la Experimentaci&oacute;n en general, el Maestro Claude Bernard, invito al lector interesado en conocer realmente el pensamiento de este <em>grande, </em> a leer su obra <em>Introduction &agrave; l'&eacute;tude de la Med&eacute;cine Exp&eacute;rimentale </em>, publicado por la editorial J.B. Bailli&egrave;re et fils de Paris en 1865. Dispongo del libro en formato pdf (747 KB). </p>     <p class="Estilo1"><strong>&nbsp; </strong></p>     <p class="Estilo1"><strong>ABSTRACT: </strong>Pseudoscience language. Energy or Pyramidal effect. </p>     <p class="Estilo1">“Pyramidal therapy” is commonly used in some Cuban health institutions. However, “pyramidal energy” has never been measured and it is not known the underlying mechanism that produces its supposed actions. There are no rigorous studies that for certain have proven its therapeutic powers. Promoters of this therapy have proposed that this kind of “energy”, produces some biological effects but they have not published studies supporting the existence of these effects or the absence of adverse effects. Since this entail ethical repercussions we decided to review the probable consequences of some of these biological effects. The proposed biological effects are potentially hazardous. If supporters of this therapy are convinced of the proposed biological actions they should first, demonstrate them with scientific rigor. Second they are compelled to do precise studies to demonstrate the lack of adverse effects of the supposed actions of this therapy. </p>     <p class="Estilo1"><strong>Key words </strong>: Pyramidal energy; pyramidal effect;    pseudoscience. <strong>&nbsp; </strong></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p class="Estilo1"><strong>&nbsp; </strong></p>     <p class="Estilo1"><strong>&nbsp; </strong></p>     <p align="center" class="Estilo1"><strong>REFERENCIAS BIBLIOGRAFICAS </strong></p>     <p class="Estilo1">&nbsp; </p>     <p class="Estilo1">1. Silva LC. Las pautas para el debate cient&iacute;fico: reflexiones    a ra&iacute;z de una controversia sobre la energ&iacute;a piramidal. Rev. Cub.    Salud P&uacute;blica. 2006;32 (3). </p>     <p class="Estilo1">( URL: http://www.sld.cu/galerias/pdf/sitios/revsalud/el_debate_a_proposito_de_las_energia_piramidal.pdf)  </p>     <p class="Estilo1">&nbsp; </p>     <!-- ref --><p class="Estilo1">2. Gonz&aacute;lez A. Falsas energ&iacute;as, pseudociencia    y medios de comunicaci&oacute;n masiva. Rev. Cub. F&iacute;sica. 2002;19:68-73.  <p class="Estilo1">&nbsp; </p>     <!-- ref --><p class="Estilo1">3. De Melo O. <em>Energ&iacute;as vitales y piramidales. El    espejismo de las seudociencias </em>. Semanario Orbe. 2003;V(26). <p class="Estilo1">&nbsp; </p>     <!-- ref --><p class="Estilo1">4. Desd&iacute;n LF. La energ&iacute;a piramidal y el esqueleto    del unicornio. Suplemento cient&iacute;fico-t&eacute;cnico del peri&oacute;dico    Juventud Rebelde (mayo de 2004) (URL: http://www.jrebelde.cubaweb.cu/secciones/en-red/mayo-2004/laenergia-9.htm    ). <p class="Estilo1">&nbsp; </p>     <!-- ref --><p class="Estilo1">5. Sosa U. Art&iacute;culo de respuesta a los nihilistas que    desconocen los efectos de las pir&aacute;mides (2005) ( URL: http://www.piramicasa.com/    ). <p class="Estilo1">&nbsp; </p>     <!-- ref --><p class="Estilo1">6. Orbera L. Evidencias de la energ&iacute;a piramidal. Rev.    Cub. Med. Gen. Integr. 2003;19:208-209. <p class="Estilo1">&nbsp; </p>     <!-- ref --><p class="Estilo1">7. Sosa U, Castro A, Salles G. Terap&eacute;utica piramidal    en ortopedia, &iquest;mito o realidad? Rev. Cub. Ortop. Traumatol. 1999;13:83-89.  <p class="Estilo1">&nbsp; </p>     <!-- ref --><p class="Estilo1">8. Sosa U. Energ&iacute;a Piramidal Terap&eacute;utica &iquest;Mito    o Realidad? <strong>(</strong>URL: http://www.bvs.sld.cu/libros/energia_piramidal/indice_p.htm<strong>)</strong>.  <p class="Estilo1">&nbsp; </p>     <!-- ref --><p class="Estilo1">9. Aval del Consejo Cient&iacute;fico del CENAMENT (URL: http://piramicasa.neociencias.net/es/CUBA_PIRAMIDAL/TerapiaPiramidalOficialenCuba.htm).<p class="Estilo1">&nbsp;</p>     <p class="Estilo1">10. Alvarez J. A prop&oacute;sito de la energ&iacute;a piramidal.    Rev. Cub. Salud Pub. 2006; (Secci&oacute;n “Cartas al Editor”). </p>     <p class="Estilo1">(URL:http://www.sld.cu/galerias/pdf/sitios/revsalud/julio_alvarez-_2_de_mayo.pdf). </p>     <p class="Estilo1">&nbsp; </p>     <!-- ref --><p class="Estilo1">11. Alvarez J, Dortic&oacute;s F, Morlans J. Changes in electrical    and mechanical activities of rabbit papillary muscle during hypoxic perfusion.    J. Physiol. (Paris). 1981;77:807-812. <p class="Estilo1">&nbsp; </p>     <!-- ref --><p class="Estilo1">12. Carmeliet E. Cardiac ionic currents and acute ischemia:    from channels to arrhythmias. Physiol. Rev. 1999;79:917-1017. <p class="Estilo1">&nbsp; </p>     ]]></body>
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