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</front><body><![CDATA[ <p align="center" class="Estilo1">Instituto Superior de Ciencias M&eacute;dicas de La Habana (ISCM-H) </p>     <p align="center" class="Estilo1">Facultad de Ciencias M&eacute;dicas General Calixto Garc&iacute;a I&ntilde;iguez </p>     <p align="center" class="Estilo1">C&aacute;tedra de Bio&eacute;tica y Centro de Estudios Human&iacute;sticos </p>     <p align="center" class="Estilo1">II Taller Nacional de Educaci&oacute;n en Bio&eacute;tica  </p>     <p align="center" class="Estilo1"><strong>LA ETICA EN JOSE MARTI </strong></p>     <p align="center" class="Estilo1">&nbsp;</p>     <p align="left" class="Estilo1">Dr. Armando Hart D&aacute;valos. <a href="mailto:scjmarti@cubarte.cult.cu">scjmarti@cubarte.cult.cu </a></p>     <p class="Estilo1">Presidente Sociedad Cultural Jos&eacute; Mart&iacute;. </p>     <p class="Estilo1">Director Programa Martiano. </p>     <p class="Estilo1">&nbsp;</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p class="Estilo1"><strong>CONFERENCIA MAGISTRAL</strong></p>     <p class="Estilo1">Me propongo abordar un tema que es cardinal en la cultura cubana y muy relacionado con las apremiantes exigencias del mundo actual. Me refiero a la Etica. </p>     <p class="Estilo1">El tema de la &eacute;tica ha sido durante milenios la cuesti&oacute;n central de las religiones. Por ello he afirmado que la importancia pr&aacute;ctica de la &eacute;tica para los seres humanos, la necesidad de ella, se confirma por la propia existencia de las religiones. </p>     <p class="Estilo1">Su valor y significaci&oacute;n son v&aacute;lidos tanto para los creyentes como para los no creyentes. Los creyentes derivan sus principios del dictado divino. Los no creyentes podemos y debemos atribu&iacute;rselos, en definitiva, a las necesidades de la vida material, de la vida en comunidad, de la convivencia de los seres humanos. La clave se halla en que en nuestro pa&iacute;s desde la forja de la cultura nacional se asumi&oacute; el movimiento cient&iacute;fico moderno sin ponerlo en antagonismo con la creencia en Dios. Ella qued&oacute; como una decisi&oacute;n de conciencia individual. Esa singularidad de la historia de las ideas cubanas permiti&oacute; que la fundamentaci&oacute;n &eacute;tica de ra&iacute;z cristiana se asumiera y se articulara con las ideas cient&iacute;ficas, lo cual le abri&oacute; extraordinarias posibilidades. </p>     <p class="Estilo1">Para aquellos que formamos parte de una generaci&oacute;n que ya contamos, como nos dicen para halagarnos, con juventud acumulada, y que hemos asumido responsabilidades y tenido una activa participaci&oacute;n en la pol&iacute;tica de la segunda mitad del pasado siglo estamos en la obligaci&oacute;n moral de dialogar con los j&oacute;venes. En Caracas, en ocasi&oacute;n del Festival de la Juventud, afirm&eacute; que era necesario encontrar un camino para ese di&aacute;logo, y que los j&oacute;venes representaban la esperanza del siglo XXI y que, los de nuestra generaci&oacute;n, representamos las experiencias del siglo XX. Creo que es imprescindible para Cuba, para Am&eacute;rica y para el mundo, un di&aacute;logo de dos siglos, lo que nosotros traemos de esa etapa vivida y lo que va surgiendo como esperanza hacia el siglo XXI. </p>     <p class="Estilo1">Seguidamente abordaremos en nuestra intervenci&oacute;n tres grandes aspectos: </p>     <p class="Estilo1">--- C&oacute;mo surgi&oacute; ese tema en la Historia de Cuba, desde los tiempos de Varela, de Luz, de Mart&iacute;. </p>     <p class="Estilo1">--- La cuesti&oacute;n &eacute;tica o moral en la Generaci&oacute;n del Centenario desde su surgimiento al enfrentar el golpe de estado del 10 de marzo de 1952, hasta el a&ntilde;o 1961 con la declaraci&oacute;n del car&aacute;cter socialista de la Revoluci&oacute;n. </p>     <p class="Estilo1">--- Su evoluci&oacute;n con posterioridad a la declaraci&oacute;n del car&aacute;cter socialista de la Revoluci&oacute;n; es decir, desde 1961 hasta las necesidades y aspiraciones de hoy. Pasemos al an&aacute;lisis del primer aspecto de nuestra intervenci&oacute;n, el referido a c&oacute;mo naci&oacute;, y sobre qu&eacute; bases, el tema de la &eacute;tica en la tradici&oacute;n cubana. Comencemos por los finales del siglo XVIII e inicios del XIX. Es la &eacute;poca del obispo Espada, de Jos&eacute; Agust&iacute;n Caballero , del presb&iacute;tero F&eacute;lix Varela y de Jos&eacute; de la Luz y Caballero. En ellos, est&aacute; presente el pensamiento de la modernidad europea, y como rasgo singular de nuestra tradici&oacute;n intelectual, no se consider&oacute; contradictorio con la creencia en Dios. La modernidad cient&iacute;fica cubana nunca se puso en contradicci&oacute;n con la creencia en la existencia de Dios, y se dej&oacute; ese tema en el &aacute;mbito de la decisi&oacute;n particular e individual de cada cual. </p>     <p class="Estilo1">De este modo, la &eacute;tica cristiana, que es una de las bases esenciales de la cultura occidental, se asumi&oacute; tambi&eacute;n sin ponerla en antagonismo con la ciencia, marcando una tradici&oacute;n desde fray Bartolom&eacute; de Las Casas, el obispo Espada, el presb&iacute;tero F&eacute;lix Varela y los que la continuaron. Esto podr&iacute;a considerarse un milagro. Por eso cuando se habl&oacute; de canonizar a Varela, yo dije que aquellos que buscaran el milagro de Varela pod&iacute;an considerarnos a nosotros como parte de ese milagro. Esto nos diferencia de lo que ocurri&oacute; en Europa. Constituye un rasgo original de la tradici&oacute;n cultural cubana sobre el qu&eacute; deb&iacute;an meditar los cristianos, los cat&oacute;licos. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p class="Estilo1">Adem&aacute;s del pensamiento m&aacute;s elaborado de la cultura occidental que llegaba a Cuba, que podemos llamarle de la modernidad europea, existe otra gran corriente del pensamiento &eacute;tico cubano. Me refiero a lo que he llamado la cultura Maceo-Grajales. Es una cultura familiar, que tiene a figuras como Antonio Maceo y Mariana Grajales, una cultura de cohesi&oacute;n, que tambi&eacute;n tiene un pensamiento &eacute;tico. Y creo que resulta muy &uacute;til para facilitar la comprensi&oacute;n de lo que planteamos, presentar juntas estas dos definiciones: Una es la que Antonio Maceo recoge en la carta que le dirige al capit&aacute;n general espa&ntilde;ol Polavieja, precisando su concepto de la &eacute;tica y que dice: </p>     <p class="Estilo1">... jam&aacute;s vacilar&eacute; porque mis actos son el resultado, el hecho vivo de mi pensamiento, y yo tengo el valor de lo que pienso, si lo que pienso forma parte de la doctrina moral de mi vida (..). La conformidad de la obra con el pensamiento: he ah&iacute; la base de mi conducta, la norma de mi pensamiento, el cumplimiento de mi deber. De este modo cabe que yo sea el primer juez de mis acciones, sirvi&eacute;ndome de criterio racional hist&oacute;rico para apreciarlas, la conciencia de que nada puede disculpar el sacrificio de lo general humano a lo particular. </p>     <p class="Estilo1">M&aacute;s adelante se&ntilde;ala: </p>     <p class="Estilo1">Vislumbro en el horizonte la realizaci&oacute;n de ese mi ideal, casi parecido al ideal de la humanidad, humanizado con los grandes bienes que tiene que realizar en el porvenir. (...) no hallar&eacute; motivos para verme desligado para con la Humanidad. No es, pues, una pol&iacute;tica de odios la m&iacute;a, es una pol&iacute;tica de amor; no es una pol&iacute;tica exclusiva, es una pol&iacute;tica fundada en la moral humana (...) no odio a nadie ni a nada, pero amo sobre todo la rectitud de los principios racionales de la vida. <SUP>1</SUP> </p>     <p class="Estilo1">Y la otra definici&oacute;n de &eacute;tica aparece en el siguiente texto de Jos&eacute; de la Luz y Caballero: </p>     <p class="Estilo1">Antes quisiera yo ver desplomadas, no digo las instituciones de los hombres, sino las estrellas todas del firmamento, que ver caer del pecho humano el sentimiento de la justicia, ese sol del mundo moral. <SUP>2</SUP> </p>     <p class="Estilo1">Ambas deben ser estudiadas, y valoradas como corresponde porque provienen de corrientes distintas, de fundamentaciones diferentes. La de Maceo, viene de lo que yo llamo cultura inmediatamente popular. Toda la cultura es popular: una m&aacute;s elaborada y otra menos elaborada, o m&aacute;s directa, m&aacute;s inmediata. Y la cultura inmediatamente popular que hay en el Caribe, expresa la forma en que la poblaci&oacute;n explotada y esclava del Caribe reelabor&oacute; la cultura que le lleg&oacute; de Europa. La otra definici&oacute;n, la de Luz , proviene de la cultura m&aacute;s elaborada, de las capas con mayores recursos econ&oacute;micos, que tuvieron la posibilidad de estudiar. Esa cultura es m&aacute;s conocida y respetada, pero la otra tambi&eacute;n es important&iacute;sima. Esas dos corrientes se unieron y dieron lugar a un nuevo pensamiento. En Jos&eacute; Mart&iacute;, cristalizaron y alcanzaron una plenitud superior como s&iacute;ntesis de una cultura de ra&iacute;z inmediatamente popular y que, al mismo tiempo, es herencia de la mejor cultura occidental de aquellos tiempos. </p>     <p class="Estilo1">En el pensamiento de Mart&iacute;, hay tres ideas clave que quiero destacar asumiendo el valor de la &eacute;tica enlazado con los dem&aacute;s aspectos, porque no podemos analizar la &eacute;tica si no la enlazamos con toda la complejidad del sistema social y cultural. Una de las ideas centrales que merecer&iacute;a una conferencia especial en los programas de televisi&oacute;n, es lo que &eacute;l llamaba “la utilidad de la virtud”. Hist&oacute;ricamente, la virtud se consideraba por las religiones como algo apreciado pero que pod&iacute;a no ser &uacute;til, y, por otra parte, exist&iacute;an personas que hac&iacute;an cosas &uacute;tiles que no eran virtuosas. En su concepto sobre la utilidad de la virtud, el Ap&oacute;stol expresa un pensamiento filos&oacute;fico que merece ser estudiado. Se fundamenta en que Mart&iacute; relacionaba la bondad con la inteligencia y con la felicidad. Tambi&eacute;n relacionaba la maldad con la torpeza y con la estupidez. Esto tiene un enorme valor pedag&oacute;gico. </p>     <p class="Estilo1">En la civilizaci&oacute;n actual no se estimula suficientemente la idea de que no hay felicidad mayor que la de hacer un bien a los dem&aacute;s. Feliz es un m&eacute;dico cuando cura a un enfermo y no creo estar planteando nada ut&oacute;pico. &iquest;Por qu&eacute; la bondad no va a conducir a la felicidad? Y si esto es as&iacute;, la maldad conduce inevitablemente a la infelicidad. </p>     <p class="Estilo1">Se trata de una concepci&oacute;n martiana, presente en <em>La Edad de Oro </em> y otros documentos de Mart&iacute;, que tiende a establecer esa vinculaci&oacute;n. Estas ideas se relacionan tambi&eacute;n con lo planteado por el compa&ntilde;ero Fidel acerca de que el gran potencial que tiene el Hombre hacia el futuro es la parte del cerebro, de la capacidad intelectual que tenemos que no utilizamos. &iquest;Y c&oacute;mo utilizarla m&aacute;s? Dir&iacute;amos, como Mart&iacute;, que se puede utilizar m&aacute;s si se logra vincular la inteligencia con el amor. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p class="Estilo1">Otro elemento importante en Mart&iacute; es lo que &eacute;l llam&oacute; “el equilibrio del mundo”. Result&oacute; prof&eacute;tico el mensaje que nos dej&oacute; en los &uacute;ltimos p&aacute;rrafos de la carta a Manuel Mercado. Para el Ap&oacute;stol, la guerra de independencia de Cuba se hace para evitar que los Estados Unidos se apodere de las Antillas, caiga con esa fuerza m&aacute;s sobre las tierras de Am&eacute;rica y ponga en peligro el equilibrio del mundo. En su concepci&oacute;n, se incluye un mensaje al pueblo norteamericano porque Mart&iacute; tambi&eacute;n afirm&oacute;, en otro trabajo suyo, que aquella guerra se hac&iacute;a para salvar el honor de la gran rep&uacute;blica del Norte, que en el desarrollo de su territorio obtendr&aacute; m&aacute;s segura grandeza que en el oficio inhumano de apoderarse de sus vecinos menores, o en la guerra que tendr&aacute; que echar contra el mundo, coaligado contra su ambici&oacute;n. </p>     <p class="Estilo1">La f&oacute;rmula martiana, como se puede apreciar, conceb&iacute;a, asimismo, salvar el honor de los Estados Unidos. Pienso que &eacute;ste resulta un marco propicio para enviar un mensaje al pueblo norteamericano con el que nos interesa dialogar acerca de los peligros que amenazan la existencia del g&eacute;nero humano en nuestro planeta. </p>     <p class="Estilo1">En cuanto a la idea del equilibrio, me parece oportuno apuntar que ella, como toda su cosmovisi&oacute;n fundada en la integridad de los diversos &oacute;rdenes de la realidad, procede de su concepci&oacute;n del equilibrio en cuanto ley matriz esencial que rige tanto para la naturaleza como el esp&iacute;ritu, as&iacute; como para el arte, la ciencia, la econom&iacute;a, las relaciones sociales y la pol&iacute;tica, y como esta s&iacute;ntesis s&oacute;lo es posible alcanzarla a escala social con una cultura volcada hacia la acci&oacute;n, Jos&eacute; mart&iacute; la llev&oacute; al terreno de la educaci&oacute;n y la pol&iacute;tica pr&aacute;ctica. </p>     <p class="Estilo1">Otro aspecto importante de la cultura de Jos&eacute; Mart&iacute; es lo que yo he llamado “la cultura de hacer pol&iacute;tica”. Creo que todos los grandes pensadores cubanos, empezando por Varela, Luz, Mart&iacute;, Enrique Jos&eacute; Varona, Fernando Ortiz, Alejo Carpentier, Rub&eacute;n Mart&iacute;nez Villena, Julio Antonio Mella , todos los grandes pensadores, en su inmensa mayor&iacute;a fueron profesores, maestros, educadores lo que constituye una originalidad cubana. Ellos tambi&eacute;n aspiraron a lo que Fidel est&aacute; planteando acerca de la cultura general integral. Lo original en Mart&iacute;, que tambi&eacute;n asume y enriquece Fidel, es que adem&aacute;s de esa cultura general integral, que todos los grandes pensadores concibieron, est&aacute; en que sent&oacute; las bases para la cultura de hacer pol&iacute;tica, de c&oacute;mo debe hacerse pol&iacute;tica. Me parece muy &uacute;til conocer la definici&oacute;n que Mart&iacute; nos da del t&eacute;rmino pol&iacute;tica: </p>     <p class="Estilo1">La pol&iacute;tica es el arte de inventar un recurso a cada nuevo recurso de los contrarios, de convertir los reveses en fortuna; de adecuarse al momento presente, sin que la adecuaci&oacute;n, cueste el sacrificio, o la merma importante del ideal que se persigue; de cejar para tomar empuje; de caer sobre el enemigo, antes de que tenga sus ej&eacute;rcitos en fila, y su batalla preparada. <SUP>3</SUP> </p>     <p class="Estilo1">Mart&iacute; concibe la pol&iacute;tica como una categor&iacute;a de la pr&aacute;ctica, pero ella est&aacute; condicionada en sus fines por la &eacute;tica. El la concibe como una vocaci&oacute;n de servicio al pueblo, como un sacrificio, con una correspondencia entre el decir y el hacer. Uno de sus rasgos esenciales es el superar el “divide y vencer&aacute;s” de la vieja tradici&oacute;n reaccionaria de Maquiavelo y a&uacute;n de antes, de la &eacute;poca de Roma, y asumir el principio “unir para vencer”. Ese viejo principio de “divide y vencer&aacute;s” ha perdido eficacia pr&aacute;ctica en el complejo mundo actual. La tuvo en el pasado para los intereses explotadores, pero hoy los problemas que enfrenta la humanidad tienen un alcance global y es preciso unir voluntades para encarar su soluci&oacute;n. Ya no funciona como antes el “divide y vencer&aacute;s”. &iquest;Quieren un ejemplo? La pol&iacute;tica irracional que sigue la administraci&oacute;n del se&ntilde;or Bush en relaci&oacute;n con el terrorismo, o con los problemas internacionales. </p>     <p class="Estilo1">Para hacer eficaz la pol&iacute;tica de unir para vencer hay que tener en cuenta como elemento clave un pensamiento radicalmente universal. Defender a los individuos, pero defender a todos los individuos por igual. Hay quienes hablan de defensa de los derechos humanos, de democracia, de respeto a la individualidad, pero en realidad est&aacute;n defendiendo los derechos de unos cuantos. Los ide&oacute;logos burgueses exaltan el concepto del individualismo, pero no tienen en cuenta los millones y millones de individuos que no tienen esos derechos. Como le dijimos en cierta ocasi&oacute;n a un amigo franc&eacute;s nosotros asumimos la consigna: libertad, igualdad y fraternidad, pero para todo el mundo. Incluye, desde luego, a vietnamitas, chinos, iraqu&iacute;es, afganos, neoyorquinos, a los que nacen en cualquier lugar de los Estados Unidos, a los que nacen en Am&eacute;rica Latina, en Cuba, en cualquier parte. Como dijo Mart&iacute;: “... d&iacute;gase hombre, y ya se dicen todos los derechos”. <SUP>4</SUP> </p>     <p class="Estilo1">Resumiendo lo expuesto sobre las concepciones martianas, podemos subrayar la importancia de los tres principios siguientes: el principio de la utilidad de la virtud, del equilibrio del mundo y de la cultura de hacer pol&iacute;tica. Y pienso que deb&iacute;amos profundizar en el estudio de esos principios martianos. </p>     <p class="Estilo1">Todo este legado &eacute;tico sirvi&oacute; de fundamento a la acci&oacute;n y el pensamiento de la Generaci&oacute;n del Centenario. Porque en Mart&iacute; est&aacute;n presentes con mucha fuerza principios &eacute;ticos. La irrupci&oacute;n de aquella Generaci&oacute;n en la vida p&uacute;blica de la naci&oacute;n se produjo como una respuesta al golpe de estado de Batista, a la violaci&oacute;n flagrante de la ley y del derecho. Y naci&oacute; tambi&eacute;n con los antecedentes de un lema tan querido por nuestra generaci&oacute;n, que es ‘'verg&uuml;enza contra dinero”, que simbolizaba la lucha contra la corrupci&oacute;n y la degradaci&oacute;n &eacute;tica. </p>     <p class="Estilo1">El an&aacute;lisis de la situaci&oacute;n de la Cuba de aquellos a&ntilde;os nos permite darnos cuenta que hab&iacute;a una crisis institucional muy profunda, crisis que hemos visto despu&eacute;s en otros pa&iacute;ses, porque es la misma crisis que se present&oacute; en Venezuela, y de la cual surgi&oacute; para resolverla lo que representa el movimiento bolivariano del presidente Ch&aacute;vez. Surgi&oacute; en la Argentina, con la degradaci&oacute;n de todos los partidos pol&iacute;ticos en medio de una profunda crisis econ&oacute;mica y social. Desde entonces ha tenido lugar, en el seno de esas sociedades, una crisis completa de la instituci&oacute;n partido pol&iacute;tico. Mucho se nos ha criticado por la existencia de un solo partido en Cuba y es que fue precisamente la incapacidad y la corrupci&oacute;n de los partidos burgueses en el enfrentamiento a la dictadura de Batista lo que determin&oacute; su desaparici&oacute;n. La vida ha ido demostrando que el concepto de pluralidad de partidos est&aacute; en crisis y que es necesario hallar formas nuevas de democracia que garanticen la participaci&oacute;n popular en la toma de decisiones. Aquellos partidos desaparecieron por una raz&oacute;n &eacute;tica. Estaban muy corrompidos y no pudieron evitar que Batista consumara el golpe de estado y tampoco pudieron enfrent&aacute;rsele para derrocarlo. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p class="Estilo1">El asalto al Cuartel Moncada constituye el bautismo de fuego de aquella generaci&oacute;n. En aquel momento, ya Fidel ten&iacute;a una ampl&iacute;sima cultura, pudi&eacute;ramos decir, proyectada hacia el socialismo. Y la ten&iacute;an tambi&eacute;n Abel Santamar&iacute;a, Antonio ( <em>&Ntilde;ico </em>) L&oacute;pez, Jes&uacute;s Montan&eacute; y otros muchos compa&ntilde;eros que participaron en la acci&oacute;n del Moncada. Ten&iacute;an una cultura con un pensamiento socialista que abord&oacute; el tema de la legalidad y de la &eacute;tica, la lucha contra la corrupci&oacute;n y la lucha contra la arbitrariedad y la ilegalidad de Batista. Esto es clave, lo vamos a tratar despu&eacute;s al final de nuestra intervenci&oacute;n. En el mundo de hoy, los temas del derecho y la &eacute;tica se han convertido en un aspecto clave. Eso fue el Moncada inicialmente y respond&iacute;a a una tradici&oacute;n que parte de los tiempos forjadores de la naci&oacute;n cubana. </p>     <p class="Estilo1">As&iacute; llegamos nosotros al triunfo de la Revoluci&oacute;n. Muchos de los que me est&aacute;n escuchando no hab&iacute;an nacido entonces, o eran muy ni&ntilde;os – pero todos los que vivimos aquella experiencia sabemos que en los momentos iniciales, despu&eacute;s del primero de enero del 59, se levant&oacute; una conciencia de defensa del derecho y de defensa de la moral p&uacute;blica. Y entonces hubo un estribillo popular, porque empez&oacute; a decirse que Fidel era comunista y a acusarnos de comunistas, que dec&iacute;a: “Si Fidel es comunista, que me pongan en la lista.” Pero aquella adhesi&oacute;n inicial ten&iacute;a un fundamento &eacute;tico. Por eso yo puedo decir que para m&iacute;, en mi formaci&oacute;n socialista, todo empez&oacute; por una cuesti&oacute;n &eacute;tica. Porque sin &eacute;tica no hay soluci&oacute;n a los problemas. </p>     <p class="Estilo1">La &eacute;tica no se manifiesta en abstracto, no vive ajena a las realidades. La &eacute;tica tiene que vivir en el seno de la sociedad, y la &eacute;tica no puede inculcarse solamente porque yo quiera, ni bastan mis palabras, ni bastan las palabras de mucha gente. Eso es necesario, indispensable, y yo creo que hay que hacerlo y lo trato de hacer. Pero hace falta tambi&eacute;n buscar las formas institucionales, dir&iacute;amos jur&iacute;dicas, sociales, para consolidar la &eacute;tica. Este es un punto cardinal para la consideraci&oacute;n del tema. </p>     <p class="Estilo1">Y el tema de la &eacute;tica est&aacute; planteado hoy en el mundo como una necesidad impostergable. Porque lo que est&aacute; en juego no es solo un pa&iacute;s o una clase social. Est&aacute; en juego la existencia misma de la especie humana. </p>     <p class="Estilo1">Pasar&eacute; ahora a exponer algunas consideraciones sobre la evoluci&oacute;n de este tema cardinal en las tres &uacute;ltimas d&eacute;cadas. En medio de esta crisis profunda que atraviesa nuestra civilizaci&oacute;n, los jefes de Estado que han abordado de forma consecuente la gravedad de los problemas que amenazan hoy la especie humana son Fidel Castro y Hugo Ch&aacute;vez. Y se trata de temas que conciernen, por su gravedad, a todos los jefes de Estado del mundo. Ya desde la d&eacute;cada del 80 del siglo pasado, en un libro muy interesante, <em>El futuro de la vida </em>, se intentaba abordar con proyecci&oacute;n de futuro c&oacute;mo estar&iacute;an las cosas en el plano cient&iacute;fico en el a&ntilde;o 2000. Y ya desde entonces se se&ntilde;alaban los problemas que se est&aacute;n presentando hoy como el referido al calentamiento de la atm&oacute;sfera y el Medio Ambiente en general. </p>     <p class="Estilo1">Es un imperativo unirnos sin excepci&oacute;n para enfrentar esos grav&iacute;simos problemas. Hay que apelar a todos porque el tema de la subsistencia humana requiere que se movilicen todas las conciencias como &uacute;nico modo de evitar una cat&aacute;strofe de proporciones incalculables. Porque si la familia humana est&aacute; enferma, todos los miembros de la familia se tienen que movilizar. Hay ah&iacute; tambi&eacute;n una cuesti&oacute;n &eacute;tica, sin la cual no se pueden resolver los problemas. </p>     <p class="Estilo1">En el pensamiento filos&oacute;fico de Marx, Engels, Lenin, est&aacute; presente en esencia una cuesti&oacute;n &eacute;tica, aunque nunca se profundiz&oacute; en ese aspecto ni fue ese el objetivo principal. Hay que se&ntilde;alar, sin embargo, que s&iacute; lo apuntaron al referirse al papel de los factores subjetivos en la superestructura. En el siglo XIX hab&iacute;a otras condiciones, y ellos –esto lo dice Engels– ten&iacute;an que hacer hincapi&eacute; en el factor econ&oacute;mico, porque era el que se negaba, y por ello pasaron por alto, en cierta medida, la importancia de los valores de la superestructura. Porque los sabios no pueden abarcarlo todo y ni Marx ni Engels aspiraron nunca a ser Dios que es al &uacute;nico al que se le atribuye la infalibilidad. Ellos dijeron de Hegel que su valor estaba en la cultura de su &eacute;poca, y sus limitaciones estaban en las limitaciones de su &eacute;poca. Eso es v&aacute;lido para todos los sabios. </p>     <p class="Estilo1">Los descubrimientos m&aacute;s recientes de la Psicolog&iacute;a han venido a confirmar los estrechos v&iacute;nculos entre la inteligencia y las emociones. Asimismo, en el terreno de la bio&eacute;tica se consolida el concepto de la integridad de la cultura. En un interesante libro sobre el tema al cuidado del Dr. Jos&eacute; Acosta aparece un trabajo de Angel Escobar, en el que se afirma: </p>     <p class="Estilo1">La vida es cooperaci&oacute;n, creatividad y no lucha competitiva por la supervivencia. La vida en la tierra se ha desarrollado por combinaciones complejas de cooperaci&oacute;n o evoluci&oacute;n y asociaci&oacute;n de v&iacute;nculos. </p>     <p class="Estilo1">Comp&aacute;rese este texto con lo expresado por Jos&eacute; de la Luz y Caballero, hace m&aacute;s de 150 a&ntilde;os. Dice Luz: </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p class="Estilo1">… &iquest; puede la moral aislarse de lo f&iacute;sico, y aislarse con ventaja para su estudio? De ninguna manera, pues as&iacute; como en el estudio de nuestras facultades mentales hemos tenido que invocar las luces de la fisiolog&iacute;a, aunque no sea m&aacute;s que para deslindar los efectos que pertenecen al instinto de los que corresponden a la conciencia, de la misma manera en la moral, donde se deben primeramente describir nuestras pasiones y las causas que las apagan y fomentan, es de necesidad apelar a aquella misma ciencia preciosa para determinar el influjo de los &oacute;rganos y funciones corporales sobre nuestros afectos morales, cuyo estudio presupone el de la f&iacute;sica propiamente tal no menos que el de la patolog&iacute;a o conocimiento de los des&oacute;rdenes de las funciones, toda vez que no se puede conocer bien al hombre sano sin conocer bien al enfermo y viceversa, toc&aacute;ndose aqu&iacute;, como sucede a cada paso, apenas se profundiza cualquier departamento del saber humano, el estrecho enlace que existe entre ellos, no habiendo en rigor m&aacute;s que una ciencia, dividida y diversificada en diferentes ramas, a causa de la limitaci&oacute;n de nuestras facultades, tan fuera de proporci&oacute;n con la inmensidad de la naturaleza. </p>     <p class="Estilo1">Dije y repet&iacute; y prob&eacute; que s&oacute;lo el capitulo de la enajenaci&oacute;n mental bastar&iacute;a para dar las m&aacute;s importantes lecciones, as&iacute; al psic&oacute;logo como al moralista y al jurisconsulto, sobre los puntos m&aacute;s delicados de sus respectivas provincias. Todo lo cual prueba que la perfecci&oacute;n de la moral en gran parte correr&aacute; pareja con los adelantamientos en este ramo de las ciencias naturales. <SUP>5</SUP> </p>     <p class="Estilo1">Por su parte, Jos&eacute; Mart&iacute; elev&oacute; la relaci&oacute;n entre lo subjetivo y lo objetivo a la m&aacute;s alta escala cultura. Expres&oacute; la identidad esencial del universo cuando afirm&oacute; con la belleza de la literatura: </p>     <p class="Estilo1">Donde yo encuentro poes&iacute;a mayor es en los libros de ciencia, en la vida del mundo, en el orden del mundo, en el fondo del mar, en la verdad y m&uacute;sica del &aacute;rbol, y en su fuerza y amores, en lo alto del cielo, con su familia de estrella, -y en la unidad del Universo que encierra tantas cosas diferentes y es todo uno. <SUP>6</SUP> </p>     <p class="Estilo1">Esto debe servir de fundamento cient&iacute;fico de la &eacute;tica, ello tiene enorme repercusi&oacute;n en la educaci&oacute;n. Tambi&eacute;n dijo que “Ser culto es el &uacute;nico modo de ser libre” […] “Ser bueno es el &uacute;nico modo de ser dichoso.”<SUP>7</SUP></p>     <p class="Estilo1">La conclusi&oacute;n metaf&iacute;sica predominante antes de la Edad Moderna no permit&iacute;a la adecuada interpretaci&oacute;n de los factores subjetivos en la Historia. Contra este obst&aacute;culo emergieron las ideas de los enciclopedistas, de la llamada Ilustraci&oacute;n y que la Edad moderna exalt&oacute; con la raz&oacute;n en un primer plano. Era un extraordinario paso de avance. </p>     <p class="Estilo1">La cultura de Marx y Engels alcanz&oacute; una escala superior con el pensamiento dial&eacute;ctico. El materialismo hist&oacute;rico llev&oacute; el pensamiento racional a un plano mucho m&aacute;s alto, sin embargo, dej&oacute; siempre en pie —y lo dijo Engels en los &uacute;ltimos a&ntilde;os de su vida— el an&aacute;lisis de la superestructura. </p>     <p class="Estilo1">Ha llegado el momento en que el tema de la &eacute;tica se plantee vinculado al pensamiento socialista. Esa es la clave. Para ello es preciso relacionar el pensamiento de Mart&iacute; y de los pr&oacute;ceres y pensadores de Am&eacute;rica con el pensamiento de Marx y Engels. Porque si es verdad que la historia de la sociedad humana es la historia de la lucha entre explotados y explotadores, como postul&oacute; <em>El Manifiesto Comunista, </em> tambi&eacute;n es verdad que la historia de la especie humana, desde sus or&iacute;genes y su evoluci&oacute;n ulterior hasta nuestros d&iacute;as, es la historia de la lucha de la fiera que tenemos dentro ---dec&iacute;a Mart&iacute; que todos los hombres llevamos una fiera dentro--- contra el hombre que aspiramos a ser, el hombre superior. De manera que hay que tener en consideraci&oacute;n esos dos aspectos. De aqu&iacute; se desprende que hay explotadores porque hay gente malvada. Si todo el mundo fuera honesto, bueno, caritativo, no habr&iacute;a explotaci&oacute;n y el socialismo se alcanzar&iacute;a de manera natural. Hay explotadores porque la lucha entre explotadores y explotados supone tambi&eacute;n una cuesti&oacute;n &eacute;tica. Por eso en mi libro <em>Aldabonazo </em>, dije: “…para m&iacute; todo empez&oacute; como una cuesti&oacute;n &eacute;tica. Como sent&iacute;a la &eacute;tica, sent&iacute; que ten&iacute;a que estar con los explotados y a favor de que no hubiera explotaci&oacute;n”. </p>     <p class="Estilo1">Estas realidades debemos estudiarlas a la luz de lo que se est&aacute; planteando hoy precisamente en Venezuela y en otros lugares de Am&eacute;rica: el nuevo socialismo o las ideas para el socialismo del siglo XXI que necesitamos. Y las ideas nuevas del socialismo que necesitamos est&aacute;n en destacar el papel de la subjetividad y de la &eacute;tica en la Historia. Podemos hacerlo a la luz del pensamiento de Marx, Engels y de Lenin. Fueron precisamente Marx y Engels los que en el primero punto de las <em>Tesis sobre Feuerbach </em> se&ntilde;alaron como error de este autor y de los materialistas anteriores a ellos, el no haber tenido en cuenta el factor subjetivo. Y no lo tuvieron en cuenta porque no valoraron en toda su importancia el factor sensorial, el factor de las emociones, las sensibilidades. Esto se relaciona con las sensaciones, con el amor. </p>     <p class="Estilo1">En los <em>Cuadernos Filos&oacute;ficos </em> de 1844, Marx dice: “... que la relaci&oacute;n del hombre consigo mismo s&oacute;lo se hace <em>objetiva y real </em> para &eacute;l a trav&eacute;s de su relaci&oacute;n con otro hombre”. <SUP>8</SUP> Es decir, el sujeto se objetiviza en sus v&iacute;nculos, en su relaci&oacute;n con los dem&aacute;s. Si el hombre no establece relaciones sociales retrocede a la condici&oacute;n de fiera. Es precisamente la relaci&oacute;n con los dem&aacute;s lo que nos hace seres humanos. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p class="Estilo1">Y debemos estudiar esto relacion&aacute;ndolo con otro gran postulado de Jos&eacute; Mart&iacute;, el que establece que “el secreto de lo humano est&aacute; en la facultad de asociarse”. Esto es un pensamiento profundo, que tiene bases cient&iacute;ficas, bases objetivas; pudi&eacute;ramos decir, para que no se confunda nadie, base materialista. A veces pienso que de lo que se olvidaron los llamados materialistas en el siglo XX fue que el Hombre tambi&eacute;n es materia. Esto, como ya se&ntilde;al&eacute;, lo dej&oacute; aclarado Engels cuando reconoci&oacute; que los factores de la superestructura se hab&iacute;an quedado olvidados. Partiendo de esa relaci&oacute;n dial&eacute;ctica entre base y superestructura podemos afirmar que no existe esclavitud romana sin Derecho Romano y sin toda la cultura &eacute;tica, ideol&oacute;gica y filos&oacute;fica del Mediterr&aacute;neo. No existir&iacute;a ascenso de la burgues&iacute;a al poder y al gobierno sin la Ilustraci&oacute;n, sin los Enciclopedistas, sin todo lo que promovi&oacute; el Renacimiento europeo. Y no existe el socialismo sin toda la inmensa cultura acumulada. </p>     <p class="Estilo1">La clave est&aacute; en la cultura. Tema olvidado por los llamados marxistas del siglo XX, sobre todo en Europa. En Am&eacute;rica tambi&eacute;n se subestim&oacute;, pero en Am&eacute;rica tuvimos la ventaja que el movimiento comunista naci&oacute; vinculado a los valores del patriotismo de la tradici&oacute;n latinoamericana. Julio Antonio Mella se hizo comunista porque era martiano, y fue en el enlace del pensamiento martiano y el pensamiento comunista donde surgi&oacute; el primer partido comunista de Cuba. Y hay que agradecerles a los comunistas en el siglo XX, los que nos precedieron cronol&oacute;gicamente, que siempre mantuvieron la tradici&oacute;n patri&oacute;tica, la tradici&oacute;n revolucionaria, la tradici&oacute;n intelectual de Jos&eacute; Mart&iacute;. Recuerdo nombres memorables como Juan Marinello, como Emilio Roig, que estuvieron muy vinculados al socialismo. Los grandes intelectuales y figuras del pensamiento cubano, fueran militantes comunistas o no, estaban adscritos todos a la cultura de Jos&eacute; Mart&iacute;, y esa cultura conduc&iacute;a a un pensamiento profundamente revolucionario. </p>     <p class="Estilo1">Existe una carta que Mart&iacute; dirige a Ferm&iacute;n Vald&eacute;s Dom&iacute;nguez, su condisc&iacute;pulo y hermano, que como se sabe era socialista, en respuesta a otra de Ferm&iacute;n escrita desde Cuba a Mart&iacute; sobre los temas del socialismo y el Primero de Mayo. Y en esa carta a la que me refiero, Mart&iacute; le expone ideas que son ejemplares para conocer c&oacute;mo debemos enfrentar el tema del socialismo. </p>     <p class="Estilo1">Una cosa te tengo que celebrar mucho, y es el cari&ntilde;o con que tratas y tu respeto de hombre, a los cubanos que por ah&iacute; buscan sinceramente, con este nombre o aqu&eacute;l, un poco m&aacute;s de orden cordial, y de equilibrio indispensable, en la administraci&oacute;n de las cosas de este mundo. Por lo noble se ha de juzgar una aspiraci&oacute;n: y no por esta o aquella verruga que le ponga la pasi&oacute;n humana. Dos peligros tiene la idea socialista, como tantas otras:--el de las lecturas extranjerizas, confusas e incompIetas:--y el de la soberbia y rabia disimulada de los ambiciosos, que para ir levant&aacute;ndose en el mundo empiezan por fingirse, para tener hombros en que alzarse, fren&eacute;ticos defensores de los desamparados. </p>     <p class="Estilo1">Unos van, de pedig&uuml;e&ntilde;os de la reina,—como fue Marat,—cuando el libro que le dedic&oacute; con pasta verde-- a lisonja sangrienta, con su huevo de justicia, de Marat. Otros pasan de energ&uacute;menos a chambelanes, como aquellos de que cuenta Chateaubriand en sus “Memorias”. Pero en nuestro pueblo no es tanto el riesgo, como en sociedades m&aacute;s iracundas, y de menos claridad natural: explicar ser&aacute; nuestro trabajo, y liso y hondo, como t&uacute; lo sabr&aacute;s hacer: el caso es no comprometer la excelsa justicia por los modos equivocados o excesivos de pedirla. Y siempre con la justicia, t&uacute; y yo, porque los errores de su forma no autorizan a las almas de buena cuna a desertar de su defensa. Muy bueno, pues, lo del 1&ordm;. de Mayo. Ya aguardo tu relato, ansioso. <SUP>9</SUP></p>     <p class="Estilo1">El an&aacute;lisis detenido de esta carta revela que para Mart&iacute; los dos peligros que tiene la idea socialista son la incultura, es decir, la ignorancia, y la acci&oacute;n de los ambiciosos, de los malvados. Es muy importante estudiar este texto pues en &eacute;l podemos encontrar elementos esenciales de la &eacute;tica. </p>     <p class="Estilo1">Durante su estancia en los Estados Unidos, Mart&iacute; conoci&oacute; c&oacute;mo eran los socialistas norteamericanos de entonces que se presentaban como seguidores del marxismo. Y Mart&iacute; hace cr&iacute;ticas a los marxistas de entonces por su car&aacute;cter extremista. Despu&eacute;s he encontrado, con asombro, que las cr&iacute;ticas que hac&iacute;a Mart&iacute; eran las mismas que le hac&iacute;a Engels a los marxistas norteamericanos en aquella &eacute;poca. L&eacute;anse esos trabajos de Engels sobre los marxistas norteamericanos y apreciaran que les critica por su extremismo y por haber llevado ideas v&aacute;lidas para Europa a otro pa&iacute;s distinto. </p>     <p class="Estilo1">Hay un libro muy interesante que tiene por t&iacute;tulo <em>El Apocalipsis seg&uacute;n San George, </em>escrito por nuestro compa&ntilde;ero Eliades Acosta. En &eacute;l encuentra confirmaci&oacute;n aquel dicho de Lenin: “Rev&iacute;senle la piel a un extremista y se encontrar&aacute; a un oportunista.” Muchos de los ultra-reaccionarios que giran alrededor del se&ntilde;or Bush son disidentes del marxismo norteamericano o del marxismo sovi&eacute;tico, y son los que est&aacute;n agitando las campa&ntilde;as contrarrevolucionarias. </p>     <p class="Estilo1">Hace tiempo vengo planteando la necesidad de estudiar la sociedad norteamericana de hoy y este libro arroja mucha luz al respecto. En &eacute;l se muestra el papel desempe&ntilde;ado por un grupo de jud&iacute;os sionistas en los a&ntilde;os 30, y de disidentes del comunismo de Norteam&eacute;rica y de los pa&iacute;ses del este, y ellos proveyeron de la plataforma ideol&oacute;gica al n&uacute;cleo de los neo-conservadores. Y se aliaron entonces a las capas m&aacute;s reaccionarias anglicanas. Ah&iacute; fue donde adquirieron cierta base de masas en la sociedad norteamericana. Es decir que hay una tifipicaci&oacute;n en ese libro, una caracterizaci&oacute;n en ese texto, de c&oacute;mo es la ultraderecha que representa el se&ntilde;or Bush. </p>     <p class="Estilo1">Esto nos conduce a algo bien pr&aacute;ctico: la lucha por un mundo mejor tiene que comenzar por un trabajo sistem&aacute;tico en favor de la educaci&oacute;n moral, y esto &uacute;ltimo tiene que relacionarse con el empe&ntilde;o de fortalecer el sistema jur&iacute;dico. Sin este v&iacute;nculo no puede haber propiamente soluci&oacute;n ni al tema jur&iacute;dico ni al de la &eacute;tica ni tampoco al de la solidaridad. Esto nos lleva de la mano a exaltar la aspiraci&oacute;n a articular en la pr&aacute;ctica: cultura, &eacute;tica, derecho y pol&iacute;tica solidaria. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p class="Estilo1">Existe una crisis muy profunda de la cultura llamada occidental, derivada de la quiebra de lo que fueron sus fundamentos hist&oacute;ricos. Las tres columnas vertebrales de la cultura occidental: el cristianismo, la modernidad cient&iacute;fica y el socialismo, las tres entraron en aguda crisis. Y en los Estados Unidos ella lo conduce al desastre que hoy tiene y marca su decadencia. </p>     <p class="Estilo1">En Am&eacute;rica Latina, la situaci&oacute;n es diferente porque las principales corrientes de pensamiento y culturales en general que aqu&iacute; se desarrollaron en la segunda mitad del siglo XX nacieron en este hemisferio. Ninguna regi&oacute;n de Occidente ha tenido una originalidad como la que representan esas corrientes. Una es la renovaci&oacute;n del pensamiento socialista que gener&oacute; la Revoluci&oacute;n Cubana , que conocemos en el pensamiento de Fidel y el Che. Otra es la cosmovisi&oacute;n est&eacute;tica expresada en las escuelas de trascendencia e impacto universal con la literatura de lo real maravilloso en Carpentier. Dicho as&iacute; muy sint&eacute;ticamente. Otra es el pensamiento social y filos&oacute;fico y &eacute;tico de la teolog&iacute;a de la liberaci&oacute;n latinoamericana, que tambi&eacute;n es una corriente original en Occidente. Otra es la revoluci&oacute;n bolivariana de Hugo Ch&aacute;vez. Otra es el nuevo cine latinoamericano. Otra es el movimiento de educaci&oacute;n popular. Otra es, por ejemplo, la m&uacute;sica latinoamericana con movimientos como el de la canci&oacute;n comprometida. </p>     <p class="Estilo1">Estas corrientes son originales en Occidente y se presentan como opci&oacute;n frente al desenfrenado individualismo y ego&iacute;smo en que ha ca&iacute;do la llamada civilizaci&oacute;n occidental. Para abordarla necesitamos seguir el consejo de Sim&oacute;n Rodr&iacute;guez en cuanto a que la &uacute;nica alternativa posible para alcanzar nuestra verdadera independencia era la de crear, es decir, hay que recoger lo anterior y plantearnos con inteligencia y amor la necesidad de renovarlo y enriquecerlo. &iquest;Con qu&eacute; m&eacute;todos y principios podemos hacerlo? El m&eacute;todo electivo de la tradici&oacute;n filos&oacute;fica cubana, expresado por Jos&eacute; de la Luz y Caballero: “Todos los m&eacute;todos y ning&uacute;n m&eacute;todo, he ah&iacute; el m&eacute;todo.” Y tambi&eacute;n se ha dicho: Todas las escuelas y ninguna escuela, he ah&iacute; la escuela. Alguien muy amigo me pregunt&oacute;: &iquest;Y la escuela de Marx? Y respond&iacute; que pienso firmemente esta es tambi&eacute;n la escuela de Marx. </p>     <p class="Estilo1">Con esta arraigada tradici&oacute;n patri&oacute;tica y la enorme riqueza cultural de nuestras patrias podemos presentar un proyecto latinoamericano de pensamiento martiano y bolivariano, que refleje todo el acervo intelectual de los grandes pr&oacute;ceres y pensadores de nuestra Am&eacute;rica, y que servir&aacute; al equilibrio del mundo. </p>     <p align="center" class="Estilo1"><strong>&nbsp; </strong></p>     <p align="center" class="Estilo1"><strong>REFERENCIAS BIBLIOGRAFICAS </strong></p>     <p class="Estilo1">&nbsp; </p>     <!-- ref --><p class="Estilo1">1. Torres-Cuevas, Eduardo. Antonio Maceo. <em>Las ideas que    sostienen el alma </em>.     </p>     <p class="Estilo1">&nbsp; </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p class="Estilo1">2. Jos&eacute; de la Luz y Caballero. <em>Aforismo </em>, diciembre    de 1861.     </p>     <p class="Estilo1">&nbsp; </p>     <!-- ref --><p class="Estilo1">3. J. Mart&iacute;. O. C. <em>Escenas europeas </em>, t. 14,    p. 60.     </p>     <p class="Estilo1">&nbsp; </p>     <!-- ref --><p class="Estilo1">4. Jos&eacute; Mart&iacute;. <em>Mi raza. </em>Peri&oacute;dico    <em>Patria. </em>Nueva York: 16 de abril de 1893, t. 2, p. 298.     </p>     <p class="Estilo1">&nbsp; </p>     <!-- ref --><p class="Estilo1">5. Jos&eacute; de la Luz y Caballero, <em>La pol&eacute;mica    filos&oacute;fica cubana 1838-1839. Segunda r&eacute;plica al adicto sobre la    cuesti&oacute;n de m&eacute;todo. </em>Vol. 1, p. 265-266. Biblioteca de Cl&aacute;sicos    Cubanos.     </p>     <p class="Estilo1">&nbsp; </p>     <!-- ref --><p class="Estilo1">6. J. Mart&iacute; O.C. <em>Carta a Mar&iacute;a Mantilla </em>,    t. 20, p. 218.     </p>     <p class="Estilo1">&nbsp; </p>     <!-- ref --><p class="Estilo1">7. J. Mart&iacute;, O.C. Editora Nacional de Cuba; 1964, t.    8, p. 289.     </p>     <p class="Estilo1">&nbsp; </p>     <!-- ref --><p class="Estilo1">8. Carlos Marx. <em>Manuscritos econ&oacute;micos y filos&oacute;ficos    de 1844. </em> La Habana: Editora Pol&iacute;tica; 1965, p. 82.     </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p class="Estilo1">&nbsp; </p>     <!-- ref --><p class="Estilo1">9. J. Mart&iacute;. O. C. <em>Carta a Ferm&iacute;n Vald&eacute;s    Dom&iacute;nguez. </em> Nueva York: mayo de 1894. t. 3, p. 167; <em>Discursos    revolucionarios. </em> Tampa: Liceo Cubano; 26 de noviembre de 1891, t. 4, p.    279; t. 3, p. 167.     </p>     <p class="Estilo1">&nbsp;</p>     <p align="left" class="Estilo1"><a href="http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1729-519X2007000500016&lng=es&nrm=iso&tlng=es" target="_blank"><em><strong>ver    fotos </strong></em></a> </p>     <div align="right"></div>      ]]></body><back>
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