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<publisher-name><![CDATA[Editorial Ciencias Médicas]]></publisher-name>
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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Tórax inestable: Fisiopatología, tratamiento]]></article-title>
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<institution><![CDATA[,Hospital Clinicoquirúrgico Docente General Calixto García  ]]></institution>
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<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[It is reported that thoracic traumas have a high mortality, and the flail chest, a modality, showed in Cuba, in a series from 1985 to 1988, the 25 %. The management of flail chest has been changing with the physiopathology accepted at each moment. When it was thought that the main problem was the thoracic instability, the methods were used just to immobilize. Later, the internal pneumatic stabilization was used, but at a long term it produced mortality due to respiratory infections and tracheal stenosis. It is highlighted that with today's concept, the main objective is the underlying lung contusion; the patients are selected and ventilation is indicated only for those who have a compromised respiratory function; the others are treated with physical therapy and blockade, or peridural anesthesia to fight pain. It is concluded that it is important to disconect early the ventilated patients from the mechanical respirator, and external fixators like Valls' are useful for this purpose. In patients submitted to thoracotomy, an osteosynthesis may be performed if necessary]]></p></abstract>
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<kwd lng="es"><![CDATA[TRAUMATISMOS TORACICOS]]></kwd>
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</front><body><![CDATA[   Hospital Clinicoquir&uacute;rgico Docente "General Calixto Garc&iacute;a", Ciudad de La Habana <H2> T&oacute;rax inestable. Fisiopatolog&iacute;a. Tratamiento</H2> <I>Prof. Gerardo de la Llera Dom&iacute;nguez,1 Prof. Sergio Rabell Hern&aacute;ndez,2 Prof. Arnaldo Valls Mart&iacute;n3 y Prof. Aurelio Men&eacute;ndez Guerrero4</I>      <P><SUP>1</SUP> Profesor Titular en Cirug&iacute;a General.     <BR><SUP>2</SUP> Profesor Titular en Medicina Interna. Servicio de Terapia Intensiva.     <BR><SUP>3</SUP> Asistente de Cirug&iacute;a General.     <BR><SUP>4</SUP> Asistente de Anestesiolog&iacute;a. Servicio de Terapia Intensiva. <H4> RESUMEN</H4>  <DIR>Se reporta que el traumatismo de t&oacute;rax tiene una alta mortalidad y el t&oacute;rax inestable que es una modalidad, mostr&oacute; en Cuba, en una serie de 1985 a 1988, el 25 %. Se indica que el tratamiento del t&oacute;rax batiente ha ido cambiando de acuerdo con la fisiopatolog&iacute;a que ha sido aceptada en cada momento. Se refiere que cuando se pens&oacute; que el problema principal era la inestabilidad tor&aacute;cica, los m&eacute;todos usados fueron para inmovilizar. Posteriormente se utiliz&oacute; la estabilizaci&oacute;n neum&aacute;tica interna, pero a largo plazo produc&iacute;a mortalidad por infecci&oacute;n respiratoria y estenosis traqueales. Se destaca que con el concepto actual de que lo principal es la contusi&oacute;n pulmonar subyacente se seleccionan los pacientes y se ventilan s&oacute;lo los que tienen funci&oacute;n respiratoria comprometida, y los otros se tratan con fisioterapia y bloqueos o anestesia peridural para combatir el dolor. Se concluye en que a los pacientes que se ventilan es importante desacoplarlos tempranamente del respirador mec&aacute;nico, para lo que son &uacute;tiles los fijadores externos como el de Valls. En los pacientes que tienen que ser sometidos a una toracotom&iacute;a se puede aprovechar para hacer una osteos&iacute;ntesis.      <P><I>Palabras clave</I>: TRAUMATISMOS TORACICOS/fisiopatolog&iacute;a; TRAUMATISMOS TORACICOS/terapia; FIJACION INTERNA DE FRACTURAS; TRACCION; RESPIRACION ARTIFICIAL.</DIR>  <H4> INTRODUCCION</H4> El traumatismo de t&oacute;rax, seg&uacute;n <I>Wilson et al.</I><SUP>1</SUP> contribuye en el 25 % de las 50 000 a 60 000 muertes que ocurren anualmente por accidentes automovil&iacute;sticos y coadyuva de forma importante en otro 25 %.      <P>En Cuba <I>Garc&iacute;a Guti&eacute;rrez</I> encontr&oacute; una mortalidad de 12,7 % en 79 politraumatizados con lesiones tor&aacute;cicas y <I>Carreras</I> reflej&oacute; una mortalidad de 12,2 % de los politraumatizados que tuvieron lesiones del t&oacute;rax en una serie de 201.<SUP>2</SUP> M&aacute;s recientemente autores como <I>Arajarvi</I> de Finlandia, refieren que la mortalidad en su pa&iacute;s ha descendido al 5 % debido al uso de cinturones de seguridad.<SUP>3</SUP>      <P>Una modalidad muy grave de estos traumatismos tor&aacute;cicos es la que se conoce con el nombre de t&oacute;rax inestable, t&oacute;rax batiente o <I>volet</I> costal, que resulta de la fractura de m&aacute;s de 3 &oacute; 4 costillas en 2 lugares de su longitud<SUP>4.,5</SUP> y provoca un signo muy llamativo que es la respiraci&oacute;n parad&oacute;jica. Este tipo de traumatismo se ve en muchas ocasiones asociado con otras lesiones, en cuyo caso su gravedad aumenta considerablemente, as&iacute; como la mortalidad.<SUP>2,6</SUP>      <P>Su frecuencia no es muy alta si se compara con otras lesiones de la pared tor&aacute;cica, como la fractura simple de las costillas. En las estad&iacute;sticas anuales del Servicio de Cirug&iacute;a del Hospital Clinicoquir&uacute;rgico Docente "General Calixto Garc&iacute;a" de Ciudad de La Habana dicha afecci&oacute;n oscila entre el 3,8 y el 8,7 % de los politraumatizados con lesiones tor&aacute;cicas.<SUP>2</SUP> Otros estudios se&ntilde;alan el 10,1<SUP>7</SUP> de 236 traumatismos tor&aacute;cicos y <I>Shorr</I> hall&oacute; en una serie de 515 traumas cerrados de t&oacute;rax una frecuencia de 1,5 %.<SUP>8</SUP>      <P>Aun as&iacute; es de gran importancia conocer todos los aspectos relacionados con esta afecci&oacute;n, que nos permitan un tratamiento adecuado, a pesar, no obstante, de que la mortalidad a&uacute;n permanece alta en t&eacute;rminos generales, aunque se aprecie una disminuci&oacute;n de &eacute;sta.      ]]></body>
<body><![CDATA[<P>En un estudio realizado a 8 series las cuales abarcaron 10 a&ntilde;os a partir de 1965, la mortalidad ascendi&oacute; a 31 %,<SUP>9</SUP> pero despu&eacute;s de adoptar ciertas conductas terap&eacute;uticas basadas en nuevos conceptos fisiopatol&oacute;gicos la mortalidad descendi&oacute;. En una revisi&oacute;n de 5 series en el per&iacute;odo de 1976 a 1988, la mortalidad global descendi&oacute; a 16,3 % (tabla 1). Sin embargo, esta mortalidad a&uacute;n permanece alta.     <CENTER></CENTER>      <CENTER>TABLA 1. <I>Mortalidad en t&oacute;rax inestable. Revisi&oacute;n de 5 series de 1976 a 1988</I></CENTER>      <CENTER><TABLE BORDER CELLPADDING=5 WIDTH="100%" > <TR> <TD VALIGN=TOP WIDTH="20%">Autor&nbsp;</TD>  <TD VALIGN=TOP WIDTH="20%">     <CENTER>A&ntilde;o</CENTER> </TD>  <TD VALIGN=TOP WIDTH="20%">     <CENTER>No. de pacientes</CENTER> </TD>  <TD VALIGN=TOP WIDTH="20%">     <CENTER>Fallecidos</CENTER> </TD>  <TD VALIGN=TOP WIDTH="20%">     <CENTER>Mortalidad (%)</CENTER> </TD> </TR>  <TR> <TD VALIGN=TOP WIDTH="20%"><I>Shackford</I></TD>  <TD VALIGN=TOP WIDTH="20%">     <CENTER>1976</CENTER> </TD>  <TD VALIGN=TOP WIDTH="20%">     <CENTER>42</CENTER> </TD>  <TD VALIGN=TOP WIDTH="20%">     ]]></body>
<body><![CDATA[<CENTER>5</CENTER> </TD>  <TD VALIGN=TOP WIDTH="20%">     <CENTER>14</CENTER> </TD> </TR>  <TR> <TD VALIGN=TOP WIDTH="20%"><I>Hankins</I></TD>  <TD VALIGN=TOP WIDTH="20%">     <CENTER>1979</CENTER> </TD>  <TD VALIGN=TOP WIDTH="20%">     <CENTER>99</CENTER> </TD>  <TD VALIGN=TOP WIDTH="20%">     <CENTER>8</CENTER> </TD>  <TD VALIGN=TOP WIDTH="20%">     <CENTER>8</CENTER> </TD> </TR>  <TR> <TD VALIGN=TOP WIDTH="20%"><I>Shackford</I></TD>  <TD VALIGN=TOP WIDTH="20%">     <CENTER>1981</CENTER> </TD>  <TD VALIGN=TOP WIDTH="20%">     <CENTER>36</CENTER> </TD>  <TD VALIGN=TOP WIDTH="20%">     <CENTER>3</CENTER> </TD>  <TD VALIGN=TOP WIDTH="20%">     <CENTER>8</CENTER> </TD> </TR>  <TR> <TD VALIGN=TOP WIDTH="20%"><I>Guerrero</I></TD>  <TD VALIGN=TOP WIDTH="20%">     ]]></body>
<body><![CDATA[<CENTER>1984</CENTER> </TD>  <TD VALIGN=TOP WIDTH="20%">     <CENTER>48</CENTER> </TD>  <TD VALIGN=TOP WIDTH="20%">     <CENTER>7</CENTER> </TD>  <TD VALIGN=TOP WIDTH="20%">     <CENTER>14</CENTER> </TD> </TR>  <TR> <TD VALIGN=TOP WIDTH="20%"><I>Clark</I></TD>  <TD VALIGN=TOP WIDTH="20%">     <CENTER>1988</CENTER> </TD>  <TD VALIGN=TOP WIDTH="20%">     <CENTER>75</CENTER> </TD>  <TD VALIGN=TOP WIDTH="20%">     <CENTER>25</CENTER> </TD>  <TD VALIGN=TOP WIDTH="20%">     <CENTER>33*</CENTER> </TD> </TR>  <TR> <TD VALIGN=TOP WIDTH="20%">Total</TD>  <TD VALIGN=TOP WIDTH="20%">&nbsp;</TD>  <TD VALIGN=TOP WIDTH="20%">     <CENTER>300</CENTER> </TD>  <TD VALIGN=TOP WIDTH="20%">     <CENTER>49</CENTER> </TD>  <TD VALIGN=TOP WIDTH="20%">     ]]></body>
<body><![CDATA[<CENTER>16</CENTER> </TD> </TR> </TABLE></CENTER> * Seg&uacute;n el autor &eacute;sta es alta, pues se han incluido casos con lesiones muy severas que por la recogida y traslado r&aacute;pido llegan a&uacute;n con vida al hospital, pero en forma terminal.      <P>&nbsp; En una serie del Hospital Clinicoquir&uacute;rgico Docente "General Calixto Garc&iacute;a", de 23 pacientes de 1973 a 1976 la mortalidad global fue de 73,9 %<SUP>10</SUP> y en otra m&aacute;s reciente de 1985 a 1988, la mortalidad global fue del 25 %.      <P>Estos cambios en las cifras de mortalidad a trav&eacute;s del tiempo, y que por supuesto han sido graduales, se deben a cambios en el tratamiento.      <P>El tratamiento de esta afecci&oacute;n ha generado grandes controversias que se mantienen hoy en d&iacute;a, quiz&aacute;s con otros matices, por lo que se pueden observar conductas diferentes de un autor a otro.<SUP>11</SUP>      <P>No obstante y de forma general, en un per&iacute;odo relativamente corto, las bases y objetivos del tratamiento se han modificado en una forma sustancial y se deben a los nuevos conceptos fisiopatol&oacute;gicos que han variado totalmente.<SUP>12</SUP>      <P>Se pensaba que la lesi&oacute;n principal era la fractura de varias costillas en m&aacute;s de un punto, que hac&iacute;a perder la arquitectura normal de la jaula tor&aacute;cica y creaba por tanto, una gran dificultad respiratoria con la presencia de un aire dentro de los bronquios del lado afecto, totalmente in&uacute;til para el transporte de O<SUB>2</SUB> y que se mov&iacute;a como un p&eacute;ndulo, pues era capaz de ir hacia el lado sano durante la inspiraci&oacute;n y compromet&iacute;a por tanto la hematosis por mala ventilaci&oacute;n y distribuci&oacute;n de O<SUB>2</SUB>.<SUP>1,9,13,14</SUP>      <P>Hoy se ha demostrado que el aire p&eacute;ndulo no existe.<SUP>15</SUP> <I>Maloney y Sarnoff</I><SUP>14</SUP> han mostrado una ventilaci&oacute;n normal en el pulm&oacute;n sano, aun en presencia de respiraci&oacute;n parad&oacute;jica y actualmente se invocan otros elementos que pueden desencadenar la insuficiencia respiratoria, como son la contusi&oacute;n pulmonar subyacente al &aacute;rea de la parrilla costal traumatizada<SUP>1,14,15</SUP> y el dolor por las fracturas.      <P>La contusi&oacute;n pulmonar a veces no es visible a los rayos X y en ocasiones a pesar de ser visible, su extensi&oacute;n es mucho mayor<SUP>1</SUP>. Con la tomograf&iacute;a axial computadorizada (TAC) se puede tener aun m&aacute;s sensibilidad en mostrar la contusi&oacute;n.<SUP>16</SUP> No siempre se puede decir que la contusi&oacute;n est&aacute; presente y puede faltar en t&oacute;rax batientes peque&ntilde;os, sobre todo en personas de edad avanzada, donde por razones de la falta de extensibilidad de las costillas la fractura se produce aun con un peque&ntilde;o trauma.      <P>A partir del concepto de que la presencia de una contusi&oacute;n pulmonar subyacente es fundamental<SUP>5</SUP> la significaci&oacute;n de la fisiopatolog&iacute;a real es otra. Se produce lesi&oacute;n de los capilares que lleva a una hemorragia no s&oacute;lo intralveolar, sino tambi&eacute;n intersticial. Se moviliza l&iacute;quido sobre esa &aacute;rea y se produce tambi&eacute;n edema intersticial. Esto determina aumento del <I>shunt</I> intrapulmonar, disminuci&oacute;n de la capacidad residual funcional y de la <I>compliance</I> toracopulmonar, por lo que se requiere en este momento de m&aacute;s presi&oacute;n para distender el pulm&oacute;n, aumentar el trabajo respiratorio y crear una diferencia de presiones entre la intrator&aacute;cica y la atmosf&eacute;rica, que sobrepase la resistencia de los m&uacute;sculos unidos a las costillas fracturadas, que hasta entonces trataban de mantener la arquitectura normal, y se vencen.<SUP>1,15</SUP> Con esta fatiga muscular en el segmento efecto se pone de manifiesto a&uacute;n m&aacute;s la respiraci&oacute;n parad&oacute;jica, y por eso se puede observar en pacientes que al principio no presentaban este signo y que se hace ostensible de 6 a 12 horas despu&eacute;s de la lesi&oacute;n.<SUP>5</SUP> Tambi&eacute;n por esto si aumenta la frecuencia respiratoria por alguna causa como la fiebre, el movimiento parad&oacute;jico aparece o se hace m&aacute;s manifiesto.      <P>Con estos conceptos se puede apreciar que la respiraci&oacute;n parad&oacute;jica no es la causa principal de la insuficiencia respiratoria. La eficiencia respiratoria cada vez es menor y la fatiga general del paciente, mayor, por lo que se crea un c&iacute;rculo vicioso que conduce a la insuficiencia respiratoria con la hipoxemia correspondiente<SUP>1,15</SUP> (figuras 1 y 2).      ]]></body>
<body><![CDATA[<P>Figs.1 y 2      <P>Adem&aacute;s el dolor limita la respiraci&oacute;n y la tos y aumenta la acumulaci&oacute;n de secreciones intralveolares y bronquiales, lo que bloquea las v&iacute;as a&eacute;reas y origina atelectasias. En estas condiciones se piensa que no se puede producir con eficacia el aclaramiento de bacterias, y la infecci&oacute;n respiratoria es frecuente.<SUP>17</SUP>      <P>Todo esto contribuye al aumento de los trastornos del cociente ventilaci&oacute;n-perfusi&oacute;n (V/Q), aumento del <I>shunt</I> intrapulmonar y disminuci&oacute;n de la <I>compliance</I> que conducen a la hipoxemia<SUP>15</SUP> (figura 3).      <P>Fig.3      <P>A trav&eacute;s del tiempo el tratamiento del t&oacute;rax batiente ha estado condicionado a la fisiopatolog&iacute;a aceptada en cada etapa. Cuando se consider&oacute; que el problema principal en la gravedad de estos pacientes, se deb&iacute;a a la inestabilidad de la pared tor&aacute;cica los tratamientos indicados se orientaron en ese sentido. Inicialmente se preconizaron la compresi&oacute;n del segmento afecto y la tracci&oacute;n de dicho segmento. Ambos procedimientos se encaminaban a lograr una mejor y m&aacute;s eficaz respiraci&oacute;n para ayudar a la arquitectura tor&aacute;cica y evitar el aire p&eacute;ndulo. La compresi&oacute;n sobre el segmento afecto como m&eacute;todo de tratamiento, se dej&oacute; pautado usarla, sobre todo para el traslado del paciente desde el sitio del accidente<SUP>1,2</SUP> y a&uacute;n creemos que es v&aacute;lida su utilizaci&oacute;n a falta de un traslado especializado. En una serie de 23 pacientes del Hospital Clinicoquir&uacute;rgico Docente "General Calixto Garc&iacute;a" en 1973, se inform&oacute; sobre 2 pacientes tratados con compresi&oacute;n y evoluci&oacute;n satisfactoria, aunque como era de esperar se trataba de pacientes con segmentos tor&aacute;cicos batientes peque&ntilde;os y sin lesiones asociadas.<SUP>10</SUP>      <P>La tracci&oacute;n se ha realizado de diversos modos: por medio de pinzas de pa&ntilde;os de campo fijados a los planos musculares o a las costillas, aplic&aacute;ndoles un peso por un sistema de poleas o con alambres de Kischner pericostales y con igual sistema, o los mismos alambres pasados por debajo de los planos musculares y apoyados en sus extremos. Otra variante de la tracci&oacute;n ha sido la utilizaci&oacute;n de aparatos especialmente dise&ntilde;ados al efecto, como el de <I>Contantinescu</I><SUP>13</SUP> y fijadores externos como el de <I>Valls</I>.      <P>No hay dudas de que estos m&eacute;todos mejoran la mec&aacute;nica respiratoria al restablecer la arquitectura y por medio de esta inmovilizaci&oacute;n alivian el dolor de las fracturas.      <P>En ciertos casos de t&oacute;rax inestables no muy extensos unilaterales y con escaso componente de contusi&oacute;n pulmonar subyacente, pueden ser capaces de resolver el problema y as&iacute; lo hemos observado en la pr&aacute;ctica. En una serie de 23 casos en 1973 de este hospital se informa que de 3 pacientes tratados con tracci&oacute;n fallecieron 2 y a otros 2, a los que tambi&eacute;n se les comenz&oacute; con tracci&oacute;n externa, hubo necesidad de continuar el tratamiento con estabilizaci&oacute;n neum&aacute;tica interna y de &eacute;stos falleci&oacute; uno.<SUP>10</SUP> Sin embargo, en otra serie de 20 casos del propio hospital en el a&ntilde;o 1985, se us&oacute; el fijador externo de <I>Valls</I> en 7 pacientes seleccionados con buenos resultados.      <P>Se se&ntilde;ala en la actualidad que si existe t&oacute;rax batiente con participaci&oacute;n del estern&oacute;n, &eacute;ste debe ser fijado con un fijador externo o con osteos&iacute;ntesis como parte del tratamiento inicial.<SUP>2,4</SUP>      <P>Otro tipo de tratamiento en que se act&uacute;a directamente sobre la zona lesionada y que se usa desde hace tiempo, es la osteos&iacute;ntesis. Actualmente hay tendencia por algunos autores como <I>Moore, Thomas,<SUP>4</SUP> Clark<SUP>6</SUP> Borrelly<SUP>11</SUP> </I>y <I>Torriente<SUP>18</SUP></I> a usar este tipo de tratamiento.      ]]></body>
<body><![CDATA[<P>La osteos&iacute;ntesis se puede realizar con diversos instrumentos o materiales como clavos de Rush,<SUP>19</SUP> agrafes de Judet, agrafes de corredera, aditamentos intramedulares, placas o equipos de sutura mec&aacute;nica, como el sovi&eacute;tico SGR-20 que es muy &uacute;til para el estern&oacute;n. <I>Moore</I> se&ntilde;ala buenos resultados con fijaci&oacute;n intramedular; sin embargo, en 50 pacientes as&iacute; tratados present&oacute; 11 fallecimientos.<SUP>4</SUP> <I>Borrelly</I> de Francia realiz&oacute; osteos&iacute;ntesis con grapas de corredera en 79 pacientes con el 16 % de mortalidad.<SUP>11</SUP> <I>F. de la Torriente</I> de Espa&ntilde;a aplic&oacute; grapas de Judet a 8 pacientes de 10 con insuficiencia respiratoria severa sin mortalidad<SUP>18</SUP> y <I>Guerrero Arjona</I> tambi&eacute;n de Espa&ntilde;a, realiz&oacute; osteos&iacute;ntesis en 10 pacientes.<SUP>15</SUP>      <P>La indicaci&oacute;n general de este m&eacute;todo es cuando existen grandes defectos de la pared, pues de no hacerse la consolidaci&oacute;n queda deprimida en forma de toracoplastia traum&aacute;tica.<SUP>15</SUP> La otra indicaci&oacute;n con la cual est&aacute; de acuerdo la mayor&iacute;a de los autores, es cuando se requiere realizar toracotom&iacute;a por alguna causa.<SUP>2,4</SUP>      <P>Se discute si la osteos&iacute;ntesis disminuye el tiempo de ventilaci&oacute;n mec&aacute;nica y por ejemplo, <I>Borrelly</I> de Francia, la se&ntilde;ala como una ventaja, mientras <I>Guerrero Arjona </I>de Espa&ntilde;a plantea que no se ha podido comprobar que esto sea as&iacute;.<SUP>11-15</SUP>      <P>Tanto la tracci&oacute;n o fijaci&oacute;n del segmento afecto como la osteos&iacute;ntesis se combinan a veces con la ventilaci&oacute;n mec&aacute;nica.<SUP>19</SUP>      <P>En 1956 <I>Avery</I><SUP>20</SUP> preconiz&oacute; y se&ntilde;al&oacute; la estabilizaci&oacute;n neum&aacute;tica interna (ENI) para el tratamiento del t&oacute;rax inestable, aun con la concepci&oacute;n de corregir el defecto de la pared pero aplicando aire a presi&oacute;n positiva en las v&iacute;as a&eacute;reas. Con este m&eacute;todo donde se provoca una apnea alcal&oacute;tica, se manten&iacute;a al paciente con ventilaci&oacute;n mec&aacute;nica a trav&eacute;s de una traqueostom&iacute;a a veces hasta semanas, hasta lograr la consolidaci&oacute;n del segmento batiente. Se lograron buenos resultados desde el punto de vista respiratorio, al resolver la insuficiencia respiratoria, pero comenzaron a aparecer complicaciones,<SUP>21</SUP> como infeccciones respiratorias por la ventilaci&oacute;n prolongada con muerte del paciente y lesiones de la tr&aacute;quea con estenosis,<SUP>9</SUP> por la presencia de un tubo con manguito a pesar de ser &eacute;ste de baja presi&oacute;n. En el Hospital Clinicoquir&uacute;rgico Docente "General Calixto Garc&iacute;a", en una serie de 23 casos en 1973, se aplic&oacute; este procedimiento en 16 y si bien es verdad que s&oacute;lo uno falleci&oacute; de insuficiencia respiratoria, la mortalidad para este grupo de 16 fue de 81 %.<SUP>10</SUP>.      <P>En 1975 <I>Trinkle</I><SUP>22</SUP> al basarse en la verdadera fisiopatolog&iacute;a de la insuficiencia respiratoria de estos pacientes y conceder la real importancia a la contusi&oacute;n pulmonar subyacente, abog&oacute; por el tratamiento sin ventilaci&oacute;n mec&aacute;nica, salvo excepciones dado el alto &iacute;ndice de morbilidad y letalidad que presenta este proceder. Dirige por tanto el tratamiento en el sentido de lograr una funci&oacute;n de <I>toilet</I> pulmonar eficiente, con la posibilidad de tos productiva, aliviar el dolor de las fracturas con bloqueo intercostal y realizar una fisioterapia respiratoria vigorosa. Adem&aacute;s consist&iacute;a la terap&eacute;utica en restricci&oacute;n de l&iacute;quidos, administraci&oacute;n de esteroides y uso de coloides en vez de cristaloides. Utiliz&oacute; tambi&eacute;n de O<SUB>2</SUB> suplementario. Con esto informaba as&iacute; una serie de 10 pacientes en la cual s&oacute;lo requirieron ventilaci&oacute;n mec&aacute;nica 3 de ellos sin mortalidad y s&oacute;lo 2 complicaciones.      <P>El m&eacute;todo no tuvo una r&aacute;pida difusi&oacute;n, pero a partir de ese momento y sobre todo en la d&eacute;cada de 1980, se comienza a realizar una valoraci&oacute;n de estos pacientes para determinar el tipo de tratamiento que se utilizar&iacute;a y por tanto se establec&iacute;a una indicaci&oacute;n por selecci&oacute;n.<SUP>4,5,14,15,17,23</SUP>      <P>En general es opini&oacute;n de la mayor&iacute;a de los autores, que no todos los pacientes pueden ser tratados sin ventilaci&oacute;n y que s&oacute;lo la requieren aqu&eacute;llos que presentan una insuficiencia respiratoria severa. Con esto lograban reducir el porcentaje de pacientes ventilados y por supuesto la mortalidad (tabla 2).     <CENTER>TABLA 2. <I>Conducta selectiva en t&oacute;rax inestable. Revisi&oacute;n de 5 series de 1976 a 1988</I></CENTER>      <CENTER><TABLE BORDER CELLPADDING=5 WIDTH="100%" > <TR> <TD VALIGN=TOP WIDTH="25%">     ]]></body>
<body><![CDATA[<CENTER>Autor</CENTER> </TD>  <TD VALIGN=TOP WIDTH="25%">     <CENTER>A&ntilde;o</CENTER> </TD>  <TD VALIGN=TOP WIDTH="25%">     <CENTER>No. de pacientes</CENTER> </TD>  <TD VALIGN=TOP WIDTH="25%">     <CENTER>Ventilaci&oacute;n necesaria&nbsp;</CENTER>      <CENTER>(%)</CENTER> </TD> </TR>  <TR> <TD VALIGN=TOP WIDTH="25%"><I>Shackford</I></TD>  <TD VALIGN=TOP WIDTH="25%">     <CENTER>1976</CENTER> </TD>  <TD VALIGN=TOP WIDTH="25%">     <CENTER>15</CENTER> </TD>  <TD VALIGN=TOP WIDTH="25%">     <CENTER>46,6</CENTER> </TD> </TR>  <TR> <TD VALIGN=TOP WIDTH="25%"><I>Shackford</I></TD>  <TD VALIGN=TOP WIDTH="25%">     <CENTER>1981</CENTER> </TD>  <TD VALIGN=TOP WIDTH="25%">     <CENTER>36</CENTER> </TD>  <TD VALIGN=TOP WIDTH="25%">     ]]></body>
<body><![CDATA[<CENTER>38</CENTER> </TD> </TR>  <TR> <TD VALIGN=TOP WIDTH="25%"><I>Guerrero</I></TD>  <TD VALIGN=TOP WIDTH="25%">     <CENTER>1984</CENTER> </TD>  <TD VALIGN=TOP WIDTH="25%">     <CENTER>48</CENTER> </TD>  <TD VALIGN=TOP WIDTH="25%">     <CENTER>37</CENTER> </TD> </TR>  <TR> <TD VALIGN=TOP WIDTH="25%"><I>Johnson</I></TD>  <TD VALIGN=TOP WIDTH="25%">     <CENTER>1986</CENTER> </TD>  <TD VALIGN=TOP WIDTH="25%">     <CENTER>18</CENTER> </TD>  <TD VALIGN=TOP WIDTH="25%">     <CENTER>67</CENTER> </TD> </TR>  <TR> <TD VALIGN=TOP WIDTH="25%"><I>Clark</I></TD>  <TD VALIGN=TOP WIDTH="25%">     <CENTER>1988</CENTER> </TD>  <TD VALIGN=TOP WIDTH="25%">     <CENTER>75</CENTER> </TD>  <TD VALIGN=TOP WIDTH="25%">     <CENTER>58</CENTER> </TD> </TR> </TABLE></CENTER> Existen diversos par&aacute;metros para seleccionar el paciente y determinar a qui&eacute;n se debe aplicar ventilaci&oacute;n mec&aacute;nica. Estos par&aacute;metros expresan en mayor o menor grado, el compromiso que muestra la funci&oacute;n respiratoria y la hematosis (tabla 3). No necesariamente se usan todos y depende de la preferencia de los diversos autores, pero algunos son muy constantes, como el n&uacute;mero de respiraciones por minutos, la Pa O<SUB>2</SUB> en aire atmosf&eacute;rico o con O<SUB>2</SUB> suplementario y la Pa CO<SUB>2</SUB>     ]]></body>
<body><![CDATA[<CENTER></CENTER>      <CENTER>TABLA 3. <I>Selecci&oacute;n y par&aacute;metros para la aplicaci&oacute;n de ventilaci&oacute;n mec&aacute;nica</I></CENTER>      <CENTER><TABLE BORDER CELLPADDING=5 WIDTH="80%" > <TR> <TD VALIGN=TOP WIDTH="33%">Normal&nbsp;</TD>  <TD VALIGN=TOP COLSPAN="2" WIDTH="67%">     <CENTER>Indicaci&oacute;n de ventilaci&oacute;n</CENTER> </TD> </TR>  <TR> <TD VALIGN=TOP WIDTH="33%">Capacidad vital 65-70 mL/kg</TD>  <TD VALIGN=TOP WIDTH="33%">&lt; 10 a 15 mL M&aacute;xima fuerza inspiratoria</TD>  <TD VALIGN=TOP WIDTH="33%">75 a 100 cm H<SUB>2</SUB>O - 25 cm de H<SUB>2</SUB>O</TD> </TR>  <TR> <TD VALIGN=TOP WIDTH="33%">Diferencia de tensi&oacute;n O<SUB>2</SUB> alveolar o arterial (F<SUB>1</SUB>0<SUB>2</SUB> = 1)</TD>  <TD VALIGN=TOP WIDTH="33%">50 a 75 mm Hg</TD>  <TD VALIGN=TOP WIDTH="33%">> 350 mm de Hg</TD> </TR>  <TR> <TD VALIGN=TOP WIDTH="33%">Espacio muerto al radio de volumen corriente Vd/Vt</TD>  <TD VALIGN=TOP WIDTH="33%">0 a 0,4</TD>  <TD VALIGN=TOP WIDTH="33%">> 0,6</TD> </TR>  <TR> <TD VALIGN=TOP WIDTH="33%"><I>Compliance</I> est&aacute;tica</TD>  <TD VALIGN=TOP WIDTH="33%">40 a 50 mL/cm H<SUB>2</SUB>O</TD>  <TD VALIGN=TOP WIDTH="33%">&lt; 30 mL/cm H<SUB>2</SUB>O</TD> </TR>  <TR> <TD VALIGN=TOP WIDTH="33%">PaO<SUB>2</SUB> (en atm&oacute;sfera)</TD>  <TD VALIGN=TOP WIDTH="33%">80 a 100 mm Hg</TD>  <TD VALIGN=TOP WIDTH="33%">&lt; 60 mm de Hg</TD> </TR>  <TR> <TD VALIGN=TOP WIDTH="33%">PaO<SUB>2</SUB> (O<SUB>2</SUB> suplementario)</TD>  <TD VALIGN=TOP WIDTH="33%">&nbsp;</TD>  <TD VALIGN=TOP WIDTH="33%">&lt; 80 mm de Hg</TD> </TR>  <TR> <TD VALIGN=TOP WIDTH="33%">PaO<SUB>2</SUB></TD>  <TD VALIGN=TOP WIDTH="33%">38 - 42 mm Hg</TD>  <TD VALIGN=TOP WIDTH="33%">> 50 mm de Hg</TD> </TR>  <TR> <TD VALIGN=TOP WIDTH="33%">PaO<SUB>2</SUB> / FiO<SUB>2</SUB></TD>  <TD VALIGN=TOP WIDTH="33%">&nbsp;</TD>  <TD VALIGN=TOP WIDTH="33%">&lt; 250</TD> </TR>  <TR> <TD VALIGN=TOP WIDTH="33%"><I>Shunt</I> (Qs Qt)</TD>  <TD VALIGN=TOP WIDTH="33%">5 %</TD>  <TD VALIGN=TOP WIDTH="33%">> 15 %</TD> </TR>  <TR> <TD VALIGN=TOP WIDTH="33%">Respiraci&oacute;n / mm</TD>  <TD VALIGN=TOP WIDTH="33%">12 a 20</TD>  <TD VALIGN=TOP WIDTH="33%">> 35 &oacute; &lt;8</TD> </TR> </TABLE></CENTER> &nbsp; Alguno de estos par&aacute;metros son usados tambi&eacute;n para valorar el desacople o "destete" del equipo de ventilaci&oacute;n.      <P>Adem&aacute;s de estos par&aacute;metros existen algunas situaciones que orientan tambi&eacute;n en el uso de ventilaci&oacute;n mec&aacute;nica como <I>shock</I>, 3 o m&aacute;s lesiones asociadas, lesi&oacute;n craneoencef&aacute;lica grave, enfermedad pulmonar severa previa, fractura de 8 o m&aacute;s costillas y edad mayor de 65 a&ntilde;os.<SUP>1,24</SUP>      <P>Otra indicaci&oacute;n, aunque m&aacute;s relativa, es la falta de cooperaci&oacute;n del paciente para realizar una <I>toilet</I> efectiva por medio de la tos.<SUP>24</SUP>      <P>La fractura de m&aacute;s de 8 costillas es una indicaci&oacute;n tambi&eacute;n relativa, pues como se&ntilde;ala <I>Shakford,</I> a veces hay pacientes con un defecto grande y sin embargo, ofrecen una respiraci&oacute;n espont&aacute;nea suficiente.<SUP>9</SUP>      <P><I>Freedland</I> se&ntilde;ala, que uno de los factores m&aacute;s importantes para indicar la ventilaci&oacute;n mec&aacute;nica fue el <I>injury severity</I> <I>score</I> (ISS) mayor o igual a 23.<SUP>25</SUP>      <P>Con la selecci&oacute;n del tratamiento m&aacute;s apropiado, propuesto por <I>Trinkle</I>, hubo un cambio favorable en el resultado final de pacientes con <I>volet</I> costal, para sumarse a otras medidas adicionales que se aplicaron en aqu&eacute;llos que deb&iacute;an ventilarse y que por tanto eran candidatos a complicaciones severas.      <P>Una gran cantidad de autores<SUP>2-4-14-1</SUP> precisan que es de suma importancia la administraci&oacute;n temprana de resistencia ventiladora, aunque sea por m&aacute;scara, y no esperar a que se establezca la insuficiencia respiratoria severa. <I>Wilson</I> se&ntilde;ala, que en pacientes con t&oacute;rax batiente y lesiones asociadas graves a quienes se les realiz&oacute; asistencia ventilatoria temprana, presentaron una mortalidad de s&oacute;lo 7 %, en contraste con igual tipo de pacientes a quienes se les aplic&oacute; asistencia ventilatoria tard&iacute;a, s&oacute;lo cuando presentaron evidencias cl&iacute;nicas de insuficiencia respiratoria, y donde la mortalidad fue de 69 %.<SUP>1</SUP>      ]]></body>
<body><![CDATA[<P>Desde que <I>Avery </I>preconiz&oacute; la estabilizaci&oacute;n neum&aacute;tica interna (ENI) con hiperventilaci&oacute;n mec&aacute;nica interna, han aparecido variantes en los tipos de ventilaci&oacute;n mec&aacute;nica a ofrecer, y aunque algunos procedimientos no son nuevos, su aplicaci&oacute;n a esta afecci&oacute;n s&iacute; lo es. El primer aporte fue la presi&oacute;n positiva al final de la espiraci&oacute;n (PEEP), a la que siguieron otras modalidades como la presi&oacute;n positiva continua (CPAP) sola o unida a ventilaci&oacute;n mandatoria intermitente (IMV).      <P>Estos tipos de ventilaci&oacute;n se realizan con respiradores de volumen cl&iacute;nico y tienen la ventaja sobre los usados anteriormente, de lograr una mayor difusi&oacute;n del O<SUB>2</SUB> y por tanto, mejoran la hipoxemia y descienden la hipercapnia. Recientemente autores como <I>Barzilay</I><SUP>26</SUP> de Israel, preconizan el uso de ventilaci&oacute;n con presi&oacute;n positiva de alta frecuencia (HEPPV) combinado con ventilaci&oacute;n mec&aacute;nica convencional de bajo grado (LRCMV) y refieren que obtienen presiones con m&aacute;s bajos picos y PEEP m&aacute;s bajas, que minimiza el barotrauma, menor da&ntilde;o por O<SUB>2</SUB> a los tejidos del pulm&oacute;n por una menor concentraci&oacute;n de este gas y mejor consolidaci&oacute;n de la fractura por el movimiento m&iacute;nimo necesario, pues los ciclos se ajustan de 130 a 169 por minuto. Este procedimiento u otro tipo de ventilaci&oacute;n se usa actualmente en algunos pacientes que presentan lesi&oacute;n pulmonar unilateral y que responden mal a la ventilaci&oacute;n mec&aacute;nica convencional en forma de ventilaci&oacute;n pulmonar sincr&oacute;nica independiente (SILV), por medio de un cat&eacute;ter endobronquial de doble volumen. Con esto se logra prevenir el exceso de distensi&oacute;n del pulm&oacute;n sano y el defecto de distensi&oacute;n del pulm&oacute;n da&ntilde;ado con <I>compliance</I> baja.<SUP>1</SUP>      <P>Otra medida importante ha sido la de retirar la ventilaci&oacute;n mec&aacute;nica, o sea, "destetar" al paciente del ventilador tan pronto los par&aacute;metros permanezcan normales y no esperar a que se consolide el defecto &oacute;seo que provoca el t&oacute;rax batiente, como se hac&iacute;a con la ENI. Los pacientes son extubados a veces aun con movimiento parad&oacute;jico de la pared visible.<SUP>15,14</SUP>      <P>Sin embargo, en el Servicio de Terapia intensiva de nuestro hospital han ocurrido casos en que despu&eacute;s de desacoplados han vuelto a presentar movimiento parad&oacute;jico y de nuevo han comenzado las manifestaciones de insuficiencia respiratoria.      <P>Los procedimientos y par&aacute;metros para el desacople var&iacute;an de acuerdo con los distintos autores, pero sustancialmente son los mismos que se usan para indicar la necesidad de ventilaci&oacute;n mec&aacute;nica. Los m&aacute;s importantes son el mantenimiento de una PO<SUB>2</SUB> mayor de 60 mm Hg con FiO<SUB>2</SUB> de 0,4 a 0,5, con respiraci&oacute;n espont&aacute;nea o con IMV de 2 a 3 por minutos. En una primera fase se puede retirar la IMV y as&iacute; sucesivamente. Una precauci&oacute;n es la de que si se toman en cuenta estrictamente par&aacute;metros muy sensitivos como la m&aacute;xima fuerza inspiratoria y la capacidad vital, se corre el riesgo de dejar pacientes demasiado tiempo en el ventilador sin necesidad.<SUP>14</SUP>      <P>Independientemente de las posibles lesiones asociadas que reciben su tratamiento espec&iacute;fico, el tratamiento actual del paciente con t&oacute;rax batiente que sigue nuestro hospital est&aacute; dirigido fundamentalmente, a resolver la contusi&oacute;n subyacente y aliviar el dolor o evitarlo en primera instancia o tratarlo si ya est&aacute; establecida la insuficiencia respiratoria. De esto se desprende, que cuando se recibe un paciente con esta afecci&oacute;n, de inmediato se clasifica con vistas a la aplicaci&oacute;n m&aacute;s adecuada del tratamiento y &eacute;sta es la resultante de dicha clasificaci&oacute;n: <OL>     <LI> Pacientes con <I>volet </I>costal peque&ntilde;o que no requieren ventilaci&oacute;n; respiran normalmente con una frecuencia aceptable de m&aacute;s de 10 y menos de 30 respiraciones por minuto; PaO<SUB>2</SUB> mayor de 60 mm de Hg en aire atmosf&eacute;rico o mayor de 80 mm de Hg con O<SUB>2</SUB> suplementario; PaO<SUB>2</SUB>/F, O<SUB>2</SUB> mayor de 250, Qs/Qt menor de 15 %, PaCO<SUB>2</SUB> menor de 50 mm de Hg y no aparece <I>shock</I>, ni coma, ni trauma craneoencef&aacute;lico.</LI>       <P>El tratamiento es el usual con alivio del dolor por bloqueo intercostal; re-cientemente en el Servicio de Terapia Intensiva se ha utilizado anestesia peridural continua con buenos resultados, aunque han sido pocos casos. En una serie de 20 pacientes de 1985 a 1988, se us&oacute; la fijaci&oacute;n del segmento afecto como tratamiento fundamental con buenos resultados en 7 pacientes, aplicando un fijador externo de Valls. No hubo mortalidad y tambi&eacute;n se us&oacute; en los 13 restantes unido a ventilaci&oacute;n mec&aacute;nica, con una mortalidad total para la serie del 25 %. Esto est&aacute; sujeto a una investigaci&oacute;n futura, pues es posible que con el uso del fijador, que alivia el dolor y permite una mejor mec&aacute;nica respiratoria, se logren mejores resultados que disminuyan el tiempo de ventilaci&oacute;n en los que as&iacute; lo requieran.      <P>Acompa&ntilde;ando el alivio del dolor se instituye una fisioterapia respiratoria vigorosa, sobre todo al invitar al paciente a toser para movilizar las secreciones.      <P>Otra medida es la restricci&oacute;n de l&iacute;quido a raz&oacute;n de 50 mL/hora en forma de venoclisis.      ]]></body>
<body><![CDATA[<P>El uso de esteroides es controvertido y no se ha utilizado en forma sistem&aacute;tica. Tampoco est&aacute; probado que el uso de coloides en vez de cristaloides sea m&aacute;s favorable:      <P>2. Pacientes que por su lesi&oacute;n de t&oacute;rax inestable se ubican en el grupo anterior, pero presentan otro traumatismo ajeno que requiere una intervenci&oacute;n quir&uacute;rgica.      <P>El tratamiento es igual al grupo anterior y s&oacute;lo son ventilados durante el per&iacute;odo necesario operatorio y posoperatorio.      <P>3. Pacientes que requieren ventilaci&oacute;n mec&aacute;nica. Frecuencia respiratoria menor de 8 o mayor de 30 por minuto, Pa O<SUB>2</SUB> menor de 60 mm de Hg en aire atmosf&eacute;rico o menor de 80 mm de Hg con O<SUB>2</SUB> suplementario.    </OL>       <P>PaCO<SUB>2</SUB> mayor de 50 mm de Hg, Qs/Qt mayor de 15 a 20 %.      <P>Relaci&oacute;n PaO<SUB>2</SUB>/F;O<SUB>2</SUB> menor de 250. Este par&aacute;metro tiene valor pron&oacute;stico sesg&uacute;n <I>Johnson</I><SUP>17</SUP> y en la Unidad de Terapia Intensiva de nuestro hospital se usa para valorar posible <I>distress.</I>      <P>El tipo de ventilaci&oacute;n que se utiliza en nuestro hospital es fundamentalmente presi&oacute;n positiva intermitente (IPPV) con PEEP de 5 cm de H<SUB>2</SUB>O si se requiere para mantener PaO<SUB>2</SUB> en niveles adecuados, con Fi0<SUB>2</SUB> de 0,4 a 0,5.      <P>4.Pacientes con t&oacute;rax inestables extensos, bilaterales, o con participaci&oacute;n del estern&oacute;n. Tambi&eacute;n se incluyen en este grupo los pacientes que adem&aacute;s del <I>volet</I> costal requieran ser sometidos a una toracotom&iacute;a de ese lado.      <P>En diversos estudios se plantea que del 10 al 20 % de los pacientes con traumatismos de t&oacute;rax requieren toracotom&iacute;a y <I>Kulshrestha</I> de la India encontr&oacute; que la necesit&oacute; s&oacute;lo el 9 % de una serie de 236 pacientes.<SUP>7</SUP>      ]]></body>
<body><![CDATA[<P>Aqu&iacute; se prefiere realizar una osteos&iacute;ntesis bien con alambre o con el equipo de sutura sovi&eacute;tico SGR-20. En las fracturas de estern&oacute;n se ha empleado el fijador externo de Valls con buenos resultados. Este fijador, dada su construcci&oacute;n que permite alargarlo, se ha usado con &eacute;xito en <I>volets</I> costales extensos.      <P>En general los resultados del tratamiento del t&oacute;rax batiente han mejorado con estas medidas, pero se debe se&ntilde;alar que los pacientes con esta lesi&oacute;n casi siempre son politraumatizados y lo frecuente es que presenten otras lesiones graves, como traumas craneoencef&aacute;licos, ruptura o perforaci&oacute;n de v&iacute;sceras abdominales, fracturas de huesos largos, hemoneumot&oacute;rax, etc&eacute;tera que agravan el pron&oacute;stico y elevan la mortalidad.      <P><I>Freedland</I> se&ntilde;ala entre los factores principales que inciden en resultados adversos de este tipo de traumatismo, a la asociaci&oacute;n de lesiones moderadas a severas y un ISS mayor o igual a 31.<SUP>25</SUP> <H4> CONCLUSIONES</H4>  <OL>     <LI> El traumatismo de t&oacute;rax presenta una alta mortalidad y una modalidad de &eacute;ste es el t&oacute;rax inestable, que aunque no es muy frecuente su mortalidad es a&uacute;n alta.</LI>      <LI> La fisiopatolog&iacute;a de esta afecci&oacute;n que determina su gravedad, est&aacute; en relaci&oacute;n con la contusi&oacute;n del pulm&oacute;n subyacente al traumatismo y el dolor provocado por las fracturas costales, y no precisamente por la propia inestabilidad tor&aacute;cica y la respiraci&oacute;n parad&oacute;jica.</LI>      <LI> El tratamiento debe ir encaminado a resolver las causas productoras de la insuficiencia respiratoria que son las mencionadas en la fisiopatolog&iacute;a.</LI>      <LI> Para poder aplicar un tratamiento adecuado se debe realizar una selecci&oacute;n de los pacientes basada en par&aacute;metros de funci&oacute;n respiratoria, para determinar cu&aacute;les ser&aacute;n tratados con ventilaci&oacute;n mec&aacute;nica o sin &eacute;sta.</LI>      <LI> Se deben continuar los estudios en nuestro hospital, para valorar la verdadera utilidad del fijador externo de Valls, tanto en los pacientes ventilados como en los no ventilados.</LI>      <LI> En los <I>volets</I> extensos o con participaci&oacute;n del estern&oacute;n, existe experiencia mundial actual que permite valorar un tratamiento de osteos&iacute;ntesis en estos casos.</LI>     </OL>  <H4> SUMMARY</H4> It is reported that thoracic traumas have a high mortality, and the flail chest, a modality, showed in Cuba, in a series from 1985 to 1988, the 25 %. The management of flail chest has been changing with the physiopathology accepted at each moment. When it was thought that the main problem was the thoracic instability, the methods were used just to immobilize. Later, the internal pneumatic stabilization was used, but at a long term it produced mortality due to respiratory infections and tracheal stenosis. It is highlighted that with today's concept, the main objective is the underlying lung contusion; the patients are selected and ventilation is indicated only for those who have a compromised respiratory function; the others are treated with physical therapy and blockade, or peridural anesthesia to fight pain. It is concluded that it is important to disconect early the ventilated patients from the mechanical respirator, and external fixators like Valls' are useful for this purpose. In patients submitted to thoracotomy, an osteosynthesis may be performed if necessary.      ]]></body>
<body><![CDATA[<P><I>Key words:</I> THORACIC INJURIES/physiopathology; THORACIC INJURIES/therapy; FRACTURE FIXATION; INTERNAL; TRACTION ; RESPIRATION; ARTIFICIAL. <H4> REFERENCIAS BIBLIOGRAFICAS</H4>  <OL>     <!-- ref --><LI> Wilson RF. Trauma. Accidental and surgical trauma. En: Shoemaker, text book of critical care. 2 ed. Saunders, 1989.</LI>    <!-- ref --><LI> Garc&iacute;a Guti&eacute;rrez A, Torres P&eacute;rez O, Alvarez Villar JA, Ali&ntilde;o Bustabad O, Escoto Jach CM. Lesiones del t&oacute;rax en los politraumatizados. Estudio particular de las lesiones del esqueleto tor&aacute;cico. Rev Cubana Cir 1983;22(5):405-24.</LI>    <!-- ref --><LI> Arajarvi E, Santavirta S. Chest injured sustained in severe traffic accidents by seatbelt wearers. J Traum 1989;29(1):37-41.</LI>    <!-- ref --><LI> Hankins JR, Shin B, Crawford McAslan, Ayela RJ, Cowley A. Management of flail chest. An analysis of 99 cases. Surg 1979;176-81.</LI>    <!-- ref --><LI> Nacleiro EA. Traumatismos tor&aacute;cicos. Principios fisiol&oacute;gicos y tratamiento de urgencia. M&eacute;xico DF: Editorial Cient&iacute;fico, 1973.</LI>    <!-- ref --><LI> Clark GC, Schecter W, Trunkey DD. Variables affecting autcome in blunt chest trauma: flail chest vs. pulmonary contusion. 1988;28(3):298-303.</LI>    <!-- ref --><LI> Klushrestha P, Iyer KS, Das B, Balram A, Sampath A, Sharma ML et al. Chest injuries: a clinical autopsy profile J Traum 1988;28(6):844-7.</LI>    <!-- ref --><LI> Shorr RM, Rodr&iacute;guez A, Indeck M, Crittender MD, Hartunian S, Cowley RA. Blunt trauma in the elderly. J Traum 1989;29(2):234-7.</LI>    <!-- ref --><LI> Shackford SR, Smith DE, Zarins ChK, Rice ChL Virgilio RW. The management of flail chest. A comparison of ventilatory and nonventilatory treatment. Am J Surg 1976;(132):759-62.</LI>    <!-- ref --><LI> Larrea M, Garc&iacute;a Guti&eacute;rrez A, Rabell S. T&oacute;rax batiente. M&eacute;todo de tratamiento. 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