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<journal-title><![CDATA[Revista Cubana de Cirugía]]></journal-title>
<abbrev-journal-title><![CDATA[Rev Cubana Cir]]></abbrev-journal-title>
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<publisher-name><![CDATA[Editorial Ciencias Médicas]]></publisher-name>
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<article-id>S0034-74931999000100006</article-id>
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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Nuevos conceptos en cirugía: Síndrome del compartimiento abdominal]]></article-title>
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<institution><![CDATA[,Hospital General Docente Antonio Luaces Iraola  ]]></institution>
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<self-uri xlink:href="http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0034-74931999000100006&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_abstract&amp;pid=S0034-74931999000100006&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_pdf&amp;pid=S0034-74931999000100006&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><abstract abstract-type="short" xml:lang="es"><p><![CDATA[Se aborda el problema del aumento de la presión intraabdominal en pacientes quirúrgicos, se explican los métodos utilizados para la medición de dicha presión y se analizan las consecuencias clínicas y fisiopatológicas de la hipertensión intraabdominal, así como su tratamiento]]></p></abstract>
<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[The problem of the increase of intraabdominal pressure in surgical patients is approached. The methods used for measuring such pressure are explained and the clinical and physiopathological consequences of intraabdominal hypertension, as well as its treatment are analyzed]]></p></abstract>
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<kwd lng="es"><![CDATA[SINDROMES COMPARTIMENTALES]]></kwd>
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<kwd lng="en"><![CDATA[COMPARTMENT SYNDROMES]]></kwd>
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</front><body><![CDATA[  <A HREF="cir06199.pdf"><IMG SRC="pdf.gif" ALT="Formato PDF" BORDER=0 HEIGHT=23 WIDTH=24></A><A HREF="cir06199.pdf">Formato  PDF</A>     <BR> &nbsp;     <BR>Hospital General Docente "Antonio Luaces Iraola". <H2>  Nuevos conceptos en cirug&iacute;a: S&iacute;ndrome del compartimiento abdominal</H2><A HREF="#1"><I>Dr.  Felipe Jorge Arag&oacute;n Palmero,</I><SUP>1</SUP><I> Dr. Rigoberto Curbelo P&eacute;rez,</I><SUP>2</SUP><I>  Dr. Rafael Candelario L&oacute;pez</I><SUP>3</SUP><I> y Dr. Jos&eacute; M. Hern&aacute;ndez  Hern&aacute;ndez</I><SUP>4</SUP></A>     <BR> <H4> Resumen</H4>Se aborda el problema  del aumento de la presi&oacute;n intraabdominal en pacientes quir&uacute;rgicos,  se explican los m&eacute;todos utilizados para la medici&oacute;n de dicha presi&oacute;n  y se analizan las consecuencias cl&iacute;nicas y fisiopatol&oacute;gicas de la  hipertensi&oacute;n intraabdominal, as&iacute; como su tratamiento.     <P><I>Descriptores  DeCS</I>: SINDROMES COMPARTIMENTALES; ABDOMEN.     <BR>&nbsp;     <P>El s&iacute;ndrome  compartimental es una condici&oacute;n en la cual el incremento de la presi&oacute;n  en un espacio anat&oacute;mico cerrado, afecta la circulaci&oacute;n y amenaza  la viabilidad de los tejidos existentes dentro de dicho espacio. Aunque este s&iacute;ndrome  es mejor conocido cuando ocurre en los espacios faciales de las extremidades,  tambi&eacute;n se puede desarrollar en otras cavidades corporales como el ojo  (glaucoma), la cavidad craneana y el ri&ntilde;&oacute;n (oliguria posisqu&eacute;mica).      <P>El concepto de que la cavidad abdominal puede ser considerada como un compartimiento  simple y que cualquier cambio en el volumen de su contenido puede elevar la presi&oacute;n  intraabdominal no es nuevo. <I>Emerson</I> en 1911, <I>Wagner</I> en 1926 y <I>Overholt</I>  en 1931 fueron los primeros en medir con &eacute;xito la presi&oacute;n intraabdominal  en seres humanos y relacionar sus cifras con la cl&iacute;nica de sus pacientes.<SUP>1</SUP>  En aquel entonces se les prest&oacute; poca atenci&oacute;n. En la actualidad  el hecho de que la elevaci&oacute;n de la presi&oacute;n intraabdominal (PIA)  pueda da&ntilde;ar &oacute;rganos y alterar sus funciones est&aacute; recibiendo  la atenci&oacute;n que merece. <H4> Consideraciones etiol&oacute;gicas</H4>Existe  una gran cantidad de entidades que aumentan la presi&oacute;n intraabdominal.  &Eacute;stas se pueden dividir en agudas (peritonitis, abscesos, hemoperitoneo,  obstrucci&oacute;n intestinal, etc.) y cr&oacute;nicas (tumores, ascitis, embarazo),  pues la respuesta del organismo y la forma de tratamiento es diferente para cada  una de ellas. En las elevaciones agudas de la PIA las alteraciones fisiopatol&oacute;gicas  se producen abruptamente sin dar tiempo a que se desarrollen mecanismos de compensaci&oacute;n,  por lo que los efectos delet&eacute;reos son r&aacute;pidos y a menudo letales.      <P>Lo m&aacute;s frecuente es que interact&uacute;en varias causas para que se  establezca un s&iacute;ndrome del compartimiento abdominal (SCA). El ejemplo puede  ser un paciente con lesiones traum&aacute;ticas que reciba grandes cantidades  de fluidos para su resucitaci&oacute;n, lo que genera un aumento del volumen intersticial.  El edema visceral y retroperitoneal se agrava con el edema de reperfusi&oacute;n,  as&iacute; como la obstrucci&oacute;n venosa mesent&eacute;rica temporal causada  por el empleo de compresas y empaquetamiento durante el acto quir&uacute;rgico.  La pared abdominal edematosa es cerrada bajo tensi&oacute;n. Si el paciente necesita  ventilaci&oacute;n mec&aacute;nica en el posoperatorio, aumentar&aacute; a&uacute;n  m&aacute;s el PIA. Otros factores que pueden desempe&ntilde;ar un papel aditivo  en esta situaci&oacute;n son: la laparascopia diagn&oacute;stica de urgencia y  el embarazo.     <P>La PIA puede ser medida por m&eacute;todos directos e indirectos.  Normalmente la PIA es igual a cero. <H6> M&eacute;todos directos</H6>Se utilizan  para ello c&aacute;nulas met&aacute;licas, agujas de amplio calibre y cat&eacute;teres  peritoneales, los cuales son insertados dentro de la cavidad abdominal y conectados  a un man&oacute;metro de soluci&oacute;n salina, similar a como se realiza la  PVC, o a un transductor electr&oacute;nico. En cirug&iacute;a laparosc&oacute;pica  el insuflador de CO2 mantiene un monitoreo autom&aacute;tico continuo de la PIA.<SUP>2</SUP>      ]]></body>
<body><![CDATA[<P>Este m&eacute;todo tiene la ventaja de ser fidedigno y su valor no es afectado  por el estado de la v&iacute;scera utilizada para la toma indirecta de la PIA.  Comparte las complicaciones de toda introducci&oacute;n de un cat&eacute;ter en  la cavidad abdominal, adem&aacute;s, en presencia de distensi&oacute;n abdominal  no se debe aplicar este m&eacute;todo por el riesgo que presupone.<SUP>3</SUP>  <H6> M&eacute;todos indirectos</H6>Se aprovechan aqu&iacute; ciertos &oacute;rganos  que son comprimidos, cuando ocurre un aumento de la PIA:     <BR>&nbsp; <UL>     <LI>  Presi&oacute;n de la vena cava inferior: se ha demostrado en estudios animales  que la presi&oacute;n de la vena cava inferior medida por la v&iacute;a femoral  se corresponde directamente con la PIA, pero no hay datos en humanos que avalen  esta t&eacute;cnica.<SUP>4</SUP></LI>    <LI> Presi&oacute;n intrag&aacute;strica:  la PIA puede ser medida por manometr&iacute;a a trav&eacute;s de una sonda nasog&aacute;strica  o una gastrostom&iacute;a. Se infunden de 50 a 100 mL de agua y se conecta el  extremo de la sonda nasog&aacute;strica a un man&oacute;metro de agua o soluci&oacute;n  salina. La presi&oacute;n intrag&aacute;strica se aproxima a la presi&oacute;n  medida en la vejiga urinaria.<SUP>5</SUP></LI>    <LI> Presi&oacute;n intravesical:  la vejiga urinaria se comporta como un diafragma pasivo cuando su volumen es de  50 a 100 mL. Esta t&eacute;cnica es m&iacute;nimamente invasiva y parece ser el  procedimiento de elecci&oacute;n. El paciente se coloca en dec&uacute;bito supino  y se vac&iacute;a la vejiga una vez cateterizada, luego se infunden de 50 a 100  mL de soluci&oacute;n salina y se conecta a un man&oacute;metro de agua. El punto  cero es la s&iacute;nfisis del pubis y la altura de la columna de agua por encima  de ese punto representa la PIA en cm de H2O.<SUP>6</SUP> Una vejiga neurog&eacute;nica  o peque&ntilde;a puede proporcionar falsos positivos.</LI>    </UL>&nbsp;     <BR>En nuestro  hospital hemos comenzado a utilizar este m&eacute;todo en pacientes a los que  se les realiz&oacute; cirug&iacute;a urgente y electiva. El valor promedio m&aacute;s  alto se obtuvo en los casos urgentes, donde fallecieron 4 pacientes en contraste  con el grupo electivo que no tuvo mortalidad (tabla 1). Esto sugiere que el aumento  de la PIA se pudo haber comportado como un factor coadyuvante en el desenlace  fatal de los pacientes fallecidos.     <CENTER>&nbsp;</CENTER>    <CENTER>Tabla 1.<I>  Relaci&oacute;n entre PIA, tipo de cirug&iacute;a y mortalidad</I></CENTER>    <CENTER><TABLE BORDER=0 CELLPADDING=4 >  <TR> <TD VALIGN=TOP WIDTH="28%">Tipo de cirug&iacute;a&nbsp;</TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="27%">      ]]></body>
<body><![CDATA[<CENTER>No. de pacientes</CENTER></TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="27%">     <CENTER>Promedio  de PIA</CENTER></TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="17%">     <CENTER>Fallecidos</CENTER></TD></TR>  <TR> <TD VALIGN=TOP WIDTH="28%">Urgentes</TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="27%">     <CENTER>36</CENTER></TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="27%">      <CENTER>38.2 cm H20</CENTER></TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="17%">     <CENTER>4</CENTER></TD></TR>  <TR> <TD VALIGN=TOP WIDTH="28%">Electivas</TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="27%">     <CENTER>50</CENTER></TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="27%">      <CENTER>10.8 cm H20</CENTER></TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="17%">     <CENTER>0</CENTER></TD></TR>  </TABLE></CENTER>    <CENTER>Fuente: Pacientes.</CENTER>&nbsp;     ]]></body>
<body><![CDATA[<BR>Una vez medida  la PIA se clasifica de la siquiente manera:     <BR>&nbsp; <UL>     <LI> Ligera: 10-20  mmHg.</LI>    <LI> Moderada: 20-40 mmHg.</LI>    <LI> Severa: m&aacute;s de 40 mmHg.</LI>    </UL><H4>  <B>Consideraciones fisiopatol&oacute;gicas</B></H4>El aumento de la PIA conduce  a una serie de modificaciones en el funcionamiento de los &oacute;rganos contenidos  en la cavidad abdominal y de otros que se sit&uacute;an fuera de ella (tabla 2).      <CENTER>&nbsp;</CENTER>    <CENTER>Tabla 2. <I>Consecuencias fisiopatol&oacute;gicas  del aumento de la PIA</I></CENTER>    <CENTER><TABLE BORDER=0 CELLPADDING=4 > <TR>  <TD VALIGN=TOP WIDTH="38%">Par&aacute;metro/PIA&nbsp;</TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="20%">      <CENTER>Ligera</CENTER></TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="22%">     ]]></body>
<body><![CDATA[<CENTER>Moderada</CENTER></TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="20%">      <CENTER>Severa</CENTER></TD></TR> <TR> <TD VALIGN=TOP WIDTH="38%">TA media</TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="20%">      <CENTER>Normal</CENTER></TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="22%">     <CENTER>Normal</CENTER></TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="20%">      <CENTER>Disminuida</CENTER></TD></TR> <TR> <TD VALIGN=TOP WIDTH="38%">Frecuencia  card&iacute;aca</TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="20%">     <CENTER>Aumentada</CENTER></TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="22%">      <CENTER>Aumentada</CENTER></TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="20%">     <CENTER>Disminuida</CENTER></TD></TR>  <TR> <TD VALIGN=TOP WIDTH="38%">PVC</TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="20%">     <CENTER>Normal</CENTER></TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="22%">      <CENTER>Aumentada</CENTER></TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="20%">     ]]></body>
<body><![CDATA[<CENTER>Aumentada</CENTER></TD></TR>  <TR> <TD VALIGN=TOP WIDTH="38%">RVS</TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="20%">     <CENTER>Aumentada</CENTER></TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="22%">      <CENTER>Aumentada</CENTER></TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="20%">     <CENTER>Aumentada</CENTER></TD></TR>  <TR> <TD VALIGN=TOP WIDTH="38%">Gasto card&iacute;aco</TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="20%">      <CENTER>Aumentado</CENTER></TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="22%">     <CENTER>Aumentado</CENTER></TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="20%">      <CENTER>Disminuido</CENTER></TD></TR> <TR> <TD VALIGN=TOP WIDTH="38%">Retorno  venoso&nbsp;</TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="20%">     <CENTER>Aumentado</CENTER></TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="22%">      <CENTER>Disminuido</CENTER></TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="20%">     <CENTER>Disminuido</CENTER></TD></TR>  <TR> <TD VALIGN=TOP WIDTH="38%">Flujo sangu&iacute;neo visceral</TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="20%">      ]]></body>
<body><![CDATA[<CENTER>Aumentado</CENTER></TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="22%">     <CENTER>Disminuido</CENTER></TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="20%">      <CENTER>Disminuido</CENTER></TD></TR> <TR> <TD VALIGN=TOP WIDTH="38%">Flujo sangu&iacute;neo  renal</TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="20%">     <CENTER>Aumentado</CENTER></TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="22%">      <CENTER>Disminuido</CENTER></TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="20%">     <CENTER>Disminuido</CENTER></TD></TR>  </TABLE></CENTER>    <CENTER>Fuente: Bibliograf&iacute;a revisada.</CENTER>    <P>&nbsp;      <BR>Estos cambios interact&uacute;an entre s&iacute; y llevan al paciente al fallo  multiorg&aacute;nico y la muerte. Las modificaciones se producen en:     <BR>&nbsp;  <UL>     ]]></body>
<body><![CDATA[<LI> Sistema cardiovascular: el incremento agudo de la PIA provoca una respuesta  card&iacute;aca bif&aacute;sica: en las etapas iniciales se produce una compresi&oacute;n  de todo el sistema venoso visceral que impulsa toda la sangre contenida en el  lecho espl&aacute;cnico hacia la vena cava (efecto de autotransfusi&oacute;n)  para elevarse el retorno venoso y el gasto card&iacute;aco; despu&eacute;s a medida  que aumenta progresivamente la PIA el retorno venoso cae por varios mecanismos:  en primer lugar la presi&oacute;n se trasmite a las grandes venas retroperitoneales  y provoca estasis venosa, adem&aacute;s se produce una zona de estrechamiento  funcional de la vena cava inferior a nivel del diafragma al pasar de una zona  de altas presiones a otra de bajas presiones (t&oacute;rax). Por otra parte puede  ocurrir un estrechamiento ant&oacute;mico al nivel del orificio cava del diafragma  al distorsionarse los pilares de &eacute;ste cuando la PIA aumenta.<SUP>7</SUP>  La disminuci&oacute;n del flujo venoso de las extremidades inferiores ha sido  observada utilizando ultrasonido Doppler.</LI>    <P>La ca&iacute;da del retorno venoso  y el aumento de las presiones intrator&aacute;cicas por elevaci&oacute;n de los  hemidiafragmas disminuyen el gasto card&iacute;aco, aumentan las presiones de  llenado, la poscarga y por tanto deprimen la funci&oacute;n ventricular. La resistencia  perif&eacute;rica aumenta por la presi&oacute;n del lecho capilar visceral, esto  favorece que la tensi&oacute;n arterial se mantenga normal o incluso aumentada,  pero en individuos con <I>shock</I> hipovol&eacute;mico puede caer. La taquicardia  es la respuesta com&uacute;n a las elevaciones de la PIA, en aras de mantener  el gasto card&iacute;aco.<SUP>8</SUP> Hay que tener en cuenta que los efectos  delet&eacute;reos son graduales. A PIA menores de 10 mmHg el gasto card&iacute;aco  y la tensi&oacute;n arterial son normales; sin embargo; las PIA de 15 mmHg durante  cirug&iacute;a laparosc&oacute;pica, producen cambios cardiovasculares adversos  con ca&iacute;da del retorno venoso, el gasto card&iacute;aco y taquicardia compensadora.<SUP>9</SUP>      <P>El flujo linf&aacute;tico del conducto tor&aacute;cico disminuye significativamente  con los aumentos de la PIA porque el estiramiento del diafragma disminuye el volumen  y calibre de los linf&aacute;ticos lacunares diafragm&aacute;ticos y reduce as&iacute;  el transporte de l&iacute;quido peritoneal dentro de los vasos linf&aacute;ticos  tor&aacute;cicos.     <BR>&nbsp;     <LI> Vasculatura espl&aacute;cnica: se han reportado  2 casos fatales de isquemia intestinal despu&eacute;s de colecistectom&iacute;a  laparosc&oacute;pica, en pacientes con gasto card&iacute;aco y tensi&oacute;n  arterial normales.<SUP>10</SUP> Esto habla por s&iacute; solo de las importantes  modificaciones sobre el flujo sangu&iacute;neo visceral que produce el aumento  de la PIA. Este estado se asocia a disminuci&oacute;n del flujo arterial, portal  y microvascular hep&aacute;tico, disminuci&oacute;n del flujo mesent&eacute;rico  con isquemia del est&oacute;mago, duodeno, p&aacute;ncreas y bazo. El flujo sangu&iacute;neo  hep&aacute;tico desciende significativamente a presiones peque&ntilde;as de 10  mmHg.</LI>    <LI> Sistema renal: A PIA de 15 a 20 mmHg se produce oliguria y a 40  mmHg se induce anuria. La disminuci&oacute;n del flujo sangu&iacute;neo renal,  la filtraci&oacute;n glomerular y el gasto urinario asociado con PIA elevada tiene  origen multifactorial. El gasto card&iacute;aco disminuido con afectaci&oacute;n  de la perfusi&oacute;n renal desempe&ntilde;a un papel importante, pero se ha  observado da&ntilde;o renal en pacientes con gasto card&iacute;aco normal. La  disfunci&oacute;n renal es tambi&eacute;n causada por compresi&oacute;n de la  vena y arterias renales, lo que eleva la presi&oacute;n a nivel de la corteza  renal con da&ntilde;o del aparato glomerular (s&iacute;ndrome del compartimiento  renal) y anuria.<SUP>11</SUP> La compresi&oacute;n ureteral no es causa de oliguria  y anuria en este tipo de pacientes, pues se demostr&oacute; experimentalmente  que no se puede evitar el da&ntilde;o renal con implantaci&oacute;n de pr&oacute;tesis  r&iacute;gidas en el ur&eacute;ter.<SUP>12</SUP></LI>    <LI> T&oacute;rax y pulmones:  la elevaci&oacute;n de la presi&oacute;n abdominal empuja hacia arriba ambos hemidiafragmas  para aumentar la presi&oacute;n intrator&aacute;cica y disminuir la compliance  y el volumen tor&aacute;cico. Como consecuencia del aumento de las presiones intrator&aacute;cicas  se elevan las presiones de la v&iacute;a a&eacute;rea y la resistencia vascular  pulmonar y originan anormalidades en la ventilaci&oacute;n-perfusi&oacute;n con  la consiguiente hipoxia e hipercarbia.</LI>    </UL><B>&nbsp;</B>     <BR><B>Consideraciones  cl&iacute;nicas</B>     <P>El s&iacute;ndrome del compartimiento abdominal se caracteriza  por distensi&oacute;n abdominal masiva, aumento de la presi&oacute;n intraabdominal  y de la presi&oacute;n venosa central, disminuci&oacute;n del volumen urinario  y necesidad de mayores presiones a&eacute;reas en el paciente ventilado. Antes  de llegar a la conclusi&oacute;n de que se trata de esta entidad, hay que sospechar  de otras causas de fallo renal, respiratorio y cardiovascular observadas frecuentemente  en los pacientes graves.<SUP>13</SUP>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>La disfunci&oacute;n cardiorrespiratoria  y renal se hace dif&iacute;cil de tratar con medidas habituales; s&oacute;lo la  descompresi&oacute;n abdominal revierte los efectos adversos del incremento de  la PIA para ser esta medida el &uacute;nico tratamiento eficaz hasta el momento.  La descompresi&oacute;n abdominal aumenta el retorno venoso y el gasto card&iacute;aco  y disminuye la resistencia vascular perif&eacute;rica por dilataci&oacute;n de  los vasos perif&eacute;ricos y de la peque&ntilde;a vasculatura visceral y provoca  hipotensi&oacute;n arterial transitoria e incluso se puede presentar asistolia.<SUP>14</SUP>  Para prevenir la descompensaci&oacute;n hemodin&aacute;mica durante la descompresi&oacute;n  abdominal se debe restaurar adecuadamente la volemia del paciente, asegurar el  transporte de ox&iacute;geno y corregir la hipotermia y los trastornos de la coagulaci&oacute;n.      <P>El abdomen debe ser abierto en una unidad de cuidados intensivos bajo monitoreo  hemodin&aacute;mico y con una v&iacute;a de acceso venosa garantizada. Se ha recomendado  el uso de cristaloides, bicarbonato de sodio y manitol para prevenir el lavado  de reperfusi&oacute;n de productos del metabolismo anaerobio celular. Tambi&eacute;n  ha sido sugerido el uso de agentes vasocontrictores durante la descompresi&oacute;n,  para prevenir la ca&iacute;da s&uacute;bita de la tensi&oacute;n arterial.<SUP>15</SUP>      <P>Despu&eacute;s de la descompresi&oacute;n el abdomen se deja abierto o se utilizan  otros m&eacute;todos para el cierre abdominal temporal como son:     <BR>&nbsp; <DIR>      <LI> Cierre de la piel: en este caso se dejan abiertos los dem&aacute;s planos  de la pared abdominal y se sutura la piel. Cuando el paciente mejore se retiran  los puntos cut&aacute;neos y se realiza una reparaci&oacute;n por planos. A pesar  de esta medida, el cierre cut&aacute;neo puede permitir presiones de 50 mmHg o  m&aacute;s, por lo que ha sido el procedimiento menos utilizado.<SUP>16</SUP></LI>    <LI>  Cierre temporal con pr&oacute;tesis artificiales: para aplicar este m&eacute;todo  son utilizados diversos dispositivos: mallas de marlex, cierres de cremalleras,  superficies adherentes, suturas de retenci&oacute;n, etc., las cuales se suturan  al borde de la piel o a la aponeurosis y permiten el cierre temporal de la cavidad  abdominal. Como estas pr&oacute;tesis son flexibles amortiguan con eficacia los  aumentos de la PIA y constituyen la mejor forma de combatir los efectos delet&eacute;reos  causados por ella. Tienen la ventaja de permitir la inspecci&oacute;n continua  de la cavidad abdominal y de un mejor control de la hemostasia, la sepsis y el  debridamiento de los tejidos necr&oacute;ticos.<SUP>17</SUP> Una vez que se ha  logrado la resucitaci&oacute;n del paciente, una buena oxigenaci&oacute;n de los  tejidos, se ha corregido la hipovolemia, la hipotermia y no hay indicaciones para  la reexploraci&oacute;n, se puede cerrar la herida por cierre primario o utilizar  injertos de piel de espesor parcial que obligue luego a una reparaci&oacute;n  tard&iacute;a de la pared abdominal.<SUP>18</SUP></LI>    <BR>&nbsp;</DIR>El s&iacute;ndrome  del compartimiento abdominal es una entidad real. Los efectos adversos de la PIA  elevada y los m&eacute;todos y beneficios de la descompresi&oacute;n abdominal  han sido bien establecidos experimentalmente y en la pr&aacute;ctica cl&iacute;nica.  La sospecha diagn&oacute;stica puede ser confirmada con la medici&oacute;n de  la PIA en conjunto con otros par&aacute;metros hemodin&aacute;micos y cl&iacute;nicos,  lo que permite seleccionar a los pacientes que se pueden beneficiar de dicha descompresi&oacute;n.  <H4> <B>Summary</B></H4>The problem of the increase of intraabdominal pressure  in surgical patients is approached. The methods used for measuring such pressure  are explained and the clinical and physiopathological consequences of intraabdominal  hypertension, as well as its treatment are analyzed.     <P><I>Subject headigs</I>:  COMPARTMENT SYNDROMES; ABDOMEN. <H4> <B>Referencias Bibliogr&aacute;ficas</B></H4><OL>      <!-- ref --><LI> Emerson H. Intraabdominal pressures. Arch Intern Med 1911;7:754-84.</LI>    <!-- ref --><LI>  Safran DS, Orlando R. Physiologic effects of neumoperitoneum. Am J Surg 1994;167:281-6.</LI>    <!-- ref --><LI>  Kron IL, Harman PK, Nolan AP. 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<body><![CDATA[<BR><A NAME="1"></A><SUP>1</SUP>  Residente de 3er a&ntilde;o de Cirug&iacute;a General.     <BR><SUP>2</SUP> Especialista  de II Grado en Cirug&iacute;a General. Profesor Auxiliar.     <BR><SUP>3</SUP> Especialista  de I Grado en Cirug&iacute;a General. Instructor.     <BR><SUP>4</SUP> Especialista  de I Grado en Cirug&iacute;a General.          ]]></body><back>
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