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<publisher-name><![CDATA[Editorial Ciencias Médicas]]></publisher-name>
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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Concepciones generales sobre evaluación asistencial y económica de la política de utilización de antibióticos en el hospital clinicoquirúrgico docente "Jaquín Albarrán]]></article-title>
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<institution><![CDATA[,Ministerio de Salud Pública Escuela Nacional de Salud Pública Carlos J. Finlay Hospital Clinicoquirúrgico Docente Joaquín Albarrán ]]></institution>
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<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[The antecedents, principles and the method that must be followed in the investigation connected with the present conception of the drug utilization policy are explained in this paper. This conception tries to bring the economic approach to the same qualitative dimension of the clinical approach in order to reach conclusions in both directions that may be used as elements of decision in the health services, particularly in the prescription and utilization of antibiotics]]></p></abstract>
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</front><body><![CDATA[ <P>Ministerio de Salud P&uacute;blica Escuela Nacional de Salud P&uacute;blica "Carlos J. Finlay     <BR>Hospital Clinicoquir&uacute;rgico Docente "Joaqu&iacute;n Albarr&aacute;n, Ciudad de La Habana <H2> Concepciones generales sobre evaluaci&oacute;n asistencial y econ&oacute;mica de la pol&iacute;tica de utilizaci&oacute;n de antibi&oacute;ticos en el hospital clinicoquir&uacute;rgico docente "<B>Jaqu&iacute;n Albarr&aacute;n"</B></H2> <I><A HREF="#x">Ing. Alejandro Bouza Su&aacute;rez<SUP>1</SUP> y Dr. Juan Jos&eacute; Pisonero Soc&iacute;as<SUP>1</SUP></A></I> <H4> Resumen</H4> Se exponen los antecedentes, los principios y el m&eacute;todo que se debe seguir en la investigaci&oacute;n relacionada con la pol&iacute;tica de utilizaci&oacute;n de antibi&oacute;ticos con su concepci&oacute;n actual, en la que se pretende llevar el enfoque econ&oacute;mico a la misma dimensi&oacute;n cualitativa que el enfoque cl&iacute;nico, para obtener conclusiones en ambas direcciones que puedan ser empleadas como elementos de decisi&oacute;n igualmente importantes en los servicios de salud, particularmente en la prescripci&oacute;n y uso de los antibi&oacute;ticos.      <P><I>Descriptores DeCs: </I>UTILIZACION DE MEDICAMENTOS; ANTIBIOTICOS/econom&iacute;a.      <P>La estructura de este trabajo se aparta, en raz&oacute;n de su contenido, de la habitualmente empleada, porque pretende compartir una nueva concepci&oacute;n de un trabajo investigativo que no es nuevo en el &aacute;mbito del MINSAP: La Pol&iacute;tica de utilizaci&oacute;n de antibi&oacute;ticos, que desde 1988 se est&aacute; llevando a cabo en el Hospital Clinicoquir&uacute;rgico Docente "Joaqu&iacute;n Albarr&aacute;n".      <P>Con independenia de lo expresado respecto a la estructura, se ha tenido en cuenta un principio importante que deben seguir los trabajos cient&iacute;ficos publicados: ser reproducibles; se estima que las consideraciones que ahora se ponen a disposici&oacute;n de los lectores de la revista ofrecen esa posibilidad en cualquier unidad asistencial. La esencia de la nueva concepci&oacute;n de trabajo consiste en comenzar a conjugar los elementos econ&oacute;micos con los elementos cl&iacute;nicos, de manera que ambos ejes alcancen una misma dimensi&oacute;n cualitativa y metodol&oacute;gica para darle una sustentaci&oacute;n integral a la investigaci&oacute;n, que hasta 1998 tuvo un fuerte componente cl&iacute;nico con muy pocas, pero alentadoras, comprobaciones econ&oacute;micas.      <P>Este no es el primer trabajo que se publica sobre esta investigaci&oacute;n, por el contrario, ha sido tratada en varios tipos de manifestaciones cient&iacute;ficas como publicaciones, tesis, ponencias en eventos, etc&eacute;tera. Lo diferente en este caso es la nueva dimensi&oacute;n en el enfoque por incluir de una forma cualitativamente superior el elemento econ&oacute;mico, lo cual ha dado lugar a una orientaci&oacute;n metodol&oacute;gica mucho m&aacute;s abarcadora que conduzca a la obtenci&oacute;n de conclusiones cl&iacute;nicas y econ&oacute;micas para ser empleadas como elementos de decisi&oacute;n en la pr&aacute;ctica asistencial.      <P>En este art&iacute;culo no hay resultados y discusi&oacute;n en el sentido que tradicionalmente se enfocan en las revistas de Ciencias M&eacute;dicas; desde ese punto de vista no puede haberlos porque fue a partir de enero de 1999 que empezaron a llevarse a la pr&aacute;ctica las nuevas concepciones metodol&oacute;gicas de la investigaci&oacute;n, cuyo primer paso concreto ha sido concebir un ordenamiento para la informaci&oacute;n que se debe captar y reunirla en una primera base de datos. Pero s&iacute; hay unos primeros resultados desde otro punto de vista, porque el haber ganado en claridad respecto a un m&eacute;todo de trabajo m&aacute;s abarcador y haber empezado a llevarlo a la pr&aacute;ctica despu&eacute;s de sesiones de elaboraci&oacute;n y discusi&oacute;n, constituye un resultado de inter&eacute;s desde el punto de vista cualitativo y metodol&oacute;gico, que adem&aacute;s puede ser reproducible, criticado y enriquecido por profesionales de otras unidades asistenciales. <H4> Antecedentes</H4> Estas reflexiones tienen el prop&oacute;sito de exponer la continuaci&oacute;n de un proceso de investigaci&oacute;n iniciado en 1988 en el Hospital Cl&iacute;nicoquir&uacute;rgico Docente "Joaqu&iacute;n Albarr&aacute;n", consistente en la concepci&oacute;n, estructuraci&oacute;n y aplicaci&oacute;n de una pol&iacute;tica conducente a un sostenido incremento de la racionalidad en el uso de los antibi&oacute;ticos, como una l&iacute;nea de acci&oacute;n de alto rigor cientificot&eacute;cnico en su uso, que contribuya eficazmente a elevar la calidad del proceso asistencial al cual son sometidos los pacientes para alcanzar el restablecimiento de su salud.      <P>La idea de trabajar sobre el uso de los antibi&oacute;ticos surgi&oacute; a partir de la reiterada publicaci&oacute;n en revistas especializadas de trabajos que daban a conocer experiencias y comprobaciones que evidenciaban, a la par que demostraban, una tendencia sostenida para emplear estos medicamentos de forma un tanto espont&aacute;nea y facilista, a tenor de las posibilidades que ofrecen las &uacute;ltimas generaciones de ellos, lo cual implica, aunque sea delicado mencionar el asunto, una superficialidad en el diagn&oacute;stico y, consecuentemente, en la indicaci&oacute;n de la conducta terap&eacute;utica que se debe seguir. Este fen&oacute;meno, que se est&aacute; manifestando como una caracter&iacute;stica indeseable en el trabajo asistencial en Am&eacute;rica Latina desde hace a&ntilde;os, tambi&eacute;n se ha observado en Cuba de una manera que no difiere significativamente de lo reportado internacionalmente, y que en la actualidad persiste, con el inconveniente de que muchos m&eacute;dicos se sienten tentados en ocasiones a indicar antibi&oacute;ticos de &uacute;ltima generaci&oacute;n en sus tratamientos en detrimento de otras opciones menos costosas e igualmente eficaces para solucionar cuadros cl&iacute;nicos. A ello hay que agregar la tendencia inevitable e incontrolable de muchas personas a automedicarse con antibi&oacute;ticos sin necesidad, desconociendo el riesgo que ello implica de perder su capacidad de ser sensibles a los efectos de varios de estos medicamentos cuando verdaderamente los necesiten.      <P>Esta realidad respecto al uso de toda la gama de medicamentos (as&iacute; como equipos) que las industrias vinculadas a la medicina han puesto, y siguen poniendo, en manos de los m&eacute;dicos, puede acarrear muchas otras consecuencias negativas, por lo que se estima que las principales son las siguientes: <UL>     <LI> Un descenso en el rigor para prescribir con precisi&oacute;n qu&eacute; tipo de antibi&oacute;tico se debe usar a partir del diagn&oacute;stico.</LI>      ]]></body>
<body><![CDATA[<LI> Una acci&oacute;n terap&eacute;utica ineficaz.</LI>      <LI> La resistencia que puede generarse en los microorganismos ante la acci&oacute;n de antimicrobianos innecesariamente indicados.</LI>      <LI> La posibilidad de que las nuevas generaciones de antimicrobianos no puedan contrarrestar totalmente la resistencia bacteriana generada como consecuencia de un proceso de mutaciones gen&eacute;ticas.</LI>      <LI> El incremento de las infecciones hospitalarias.</LI>      <LI> Una falta de vigilancia por parte del personal m&eacute;dico relativa a su actualizaci&oacute;n acerca de esta materia.</LI>      <LI> El encarecimiento in&uacute;til de los tratamientos.</LI>     </UL> Conjuntamente con estas reflexiones generales, el punto de partida espec&iacute;fico que sirve de base para insertar el tema del uso de los antibi&oacute;ticos en esta concepci&oacute;n de la atenci&oacute;n, es el hecho de que las enfermedades infecciosas, intrahospitalarias o no contin&uacute;an siendo una de las principales causas de morbilidad y mortalidad en los hospitales; por esta raz&oacute;n los antimicrobianos son los medicamentos de mayor utilizaci&oacute;n en pacientes que las padecen. Sin embargo y contrariamente a lo que pudiera esperarse en materia de prescripci&oacute;n, se reporta con una frecuencia sorprendente, hasta del 75 %, un uso incorrecto de ellos, con la secuela de consecuencias individuales, sociales y econ&oacute;micas que esto puede generar.      <P>Esta realidad, que constituye una irracionalidad en el uso de los antibi&oacute;ticos, se manifiesta de forma relevante mediante 4 tipos de acciones en el transcurso de los tratamientos indicados: <OL>     <LI> La incorrecta selecci&oacute;n emp&iacute;rica del antibi&oacute;tico.</LI>      <LI> La combinaci&oacute;n incorrecta de antimicrobianos.</LI>      ]]></body>
<body><![CDATA[<LI> Los cambios arbitrarios en la terap&eacute;utica.</LI>      <LI> La duraci&oacute;n inapropiada del tratamiento.</LI>     </OL> Las 3 primeras acciones constituyen una violaci&oacute;n inadmisible de una pr&aacute;ctica m&eacute;dica reconocida y consolidada: la secuencia en que deben seleccionarse estos medicamentos en su prescripci&oacute;n: primero de forma emp&iacute;rica, despu&eacute;s de forma espec&iacute;fica y por &uacute;ltimo de forma profil&aacute;ctica. Cuando ello ocurre, inevitablemente la consecuencia es la duraci&oacute;n inapropiada del tratamiento con todas las consecuencias que ello tiene para el paciente, y por extensi&oacute;n para la econom&iacute;a.      <P>La b&uacute;squeda de soluciones a este problema requiere un enfoque que no puede circunscribirse a delimitar de forma estrecha si se usan "bien o no" los antibi&oacute;ticos, ello ser&iacute;a simplista y equivaldr&iacute;a a repetir, o en el mejor de los casos, a tratar de demostrar que se est&aacute; actualizado acerca de la informaci&oacute;n contenida en los &uacute;ltimos manuales y prospectos sobre esta materia. Su soluci&oacute;n tiene que partir de entender la pr&aacute;ctica m&eacute;dica como una <I>actividad integral, </I>cuyo campo de acci&oacute;n va m&aacute;s all&aacute; de la relaci&oacute;n m&eacute;dico-paciente, pues dado el alcance social y econ&oacute;mico que tiene la salud p&uacute;blica en cualquier pa&iacute;s, ser&iacute;a inapropiado desconocer los elementos que inciden en ella y su fuerte interrelaci&oacute;n. Se considera que los esenciales desde el punto de vista general, as&iacute; como el particular referido a los antibi&oacute;ticos, son: <UL>     <LI> La relaci&oacute;n m&eacute;dico-paciente.</LI>      <LI> Los principios educativos en la formaci&oacute;n de pre y posgrado.</LI>      <LI> La promoci&oacute;n y educaci&oacute;n para la salud de los pacientes y la comunidad.</LI>      <LI> El establecimiento y cumplimiento de normas para el uso de los antis&eacute;pticos y antibi&oacute;ticos.</LI>      <LI> El espacio f&iacute;sico donde se le brinda la atenci&oacute;n al paciente.</LI>      <LI> El &aacute;mbito bacteriano predominante en los lugares donde el paciente se desenvuelve y recibe la atenci&oacute;n m&eacute;dica.</LI>      ]]></body>
<body><![CDATA[<LI> Los criterios econ&oacute;micos obtenidos a partir de evaluar econ&oacute;micamente los elementos esenciales de este car&aacute;cter, asociados a la aplicaci&oacute;n de la pol&iacute;tica.</LI>     </UL> Dado el papel que deben desempe&ntilde;ar el m&eacute;dico y la unidad asistencial en todos los &aacute;mbitos donde act&uacute;an, y teniendo en cuenta la imprescindible conjugaci&oacute;n, en aras del paciente y la sociedad, que debe estar presente <I>entre la aplicaci&oacute;n de los tratamientos sin escatimar recursos y la vigilancia en el empleo de los recursos sin limitar los tratamientos, </I>se consider&oacute; por un grupo de especialistas del Hospital Clinicoquir&uacute;rgico Docente "Joaqu&iacute;n Albarr&aacute;n" que este asunto se deb&iacute;a estudiar con detenimiento por la importancia que tiene, lo cual, adem&aacute;s, est&aacute; en completa consonancia con la aspiraci&oacute;n de elevar ininterrupidamente la calidad de la atenci&oacute;n m&eacute;dica y con la propia estrategia que el Gobierno cubano ha trazado en materia de Salud P&uacute;blica.      <P>Bajo estas premisas se acometi&oacute; una experiencia en el hospital, que se caracteriz&oacute; por un enfoque integral en la concepci&oacute;n de la soluci&oacute;n que se comenz&oacute; a delinear para erradicar progresivamente el uso incorrecto de los antibi&oacute;ticos, cuyo primer ensayo se concentr&oacute; en los servicios de Medicina Interna y Cirug&iacute;a, aunque involucr&oacute; pr&aacute;cticamente a todas las &aacute;reas m&eacute;dicas y param&eacute;dicas de la instituci&oacute;n en su aplicaci&oacute;n. Esta idea recibi&oacute; el nombre de "Pol&iacute;tica de Utilizaci&oacute;n de Antibi&oacute;ticos", en tanto l&iacute;nea de trabajo conducente a determinar el pensamiento y la acci&oacute;n hacia un sostenido incremento de la racionalidad en el uso de estos medicamentos, a fin de que constituyera el primer paso de una respuesta que esta unidad asistencial quiso dar a este problema, a tenor de las estrategias respectivas que el Gobierno cubano ha trazado para la Salud P&uacute;blica y de las recomendadas por la OMS y la OPS, que enriquecida y perfeccionada con el ejercicio pr&aacute;ctico de su aplicaci&oacute;n, pudiera ser extendida al resto de la red hospitalaria de Cuba y ser evaluada para su posible adopci&oacute;n en otros pa&iacute;ses. La esencia de esta l&iacute;nea de trabajo en su etapa inicial descans&oacute; en las siguientes bases:     <BR>1. Educar, instruir y convencer a los m&eacute;dicos en la necesidad de racionalizar el uso de estos medicamentos.     <BR>2. Confeccionar e implantar orientaciones generales sobre la adecuada utilizaci&oacute;n de los antibi&oacute;ticos.     <BR>3. Crear un grupo multidisciplinario de especialistas (Grupo de Expertos o Grupo de Control) de las &aacute;reas m&eacute;dicas y param&eacute;dicas del hospital, cuya composici&oacute;n b&aacute;sica era de m&eacute;dicos altamente calificados en materia de antibi&oacute;ticos e infecci&oacute;n, para que desempe&ntilde;aran 3 funciones esenciales: <UL>     <LI> Concebir e introducir la pol&iacute;tica de utilizaci&oacute;n de antibi&oacute;ticos.</LI>      <LI> Asesorar, capacitar y controlar el empleo de estos medicamentos a nivel de unidad asistencial.</LI>      <LI> Evaluar los resultados obtenidos.</LI>     </UL> 4. Definir e implantar mecanismos de control en el uso de los antibi&oacute;ticos, a partir de la estructura organizativa de&nbsp;&nbsp; las&nbsp;&nbsp;&nbsp; unidad asistencial y las interrelaciones y coordinaciones existentes entre sus &aacute;reas.     ]]></body>
<body><![CDATA[<BR>5. Establecer coordinaciones de trabajo, a partir de una concepci&oacute;n sist&eacute;mica basada en las caracter&iacute;sticas&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; organizativas de la unidad asistencial, entre especialistas y &aacute;reas, a fin de asegurar una informaci&oacute;n confiable sobre el     <BR>comportamiento de la resistencia de los g&eacute;rmenes a los antimicrobianos.     <BR>6. Analizar los resultados obtenidos para adoptar decisiones oportunas. <H4> La pol&iacute;tica de antibi&oacute;ticos ha tenido 2 etapas:</H4> 1. De 1988 hasta 1995. En ese per&iacute;odo se comprob&oacute; que los principios elaborados y aplicados por el primer n&uacute;cleo de especialistas que impulsaron la idea de emplear los antibi&oacute;ticos con el m&aacute;ximo rigor cient&iacute;fico, dieron resultados convincentes, cuyas principales expresiones fueron la reducci&oacute;n de: <UL>     <LI> Las tasas globales de mortalidad por sepsis y de infecciones nosocomiales.</LI>      <LI> El promedio de estad&iacute;a.</LI>      <LI> La resistencia de los microorganismos a los antimicrobianos que adem&aacute;s fueron positivamente ratificados por comprobaciones econ&oacute;micas relacionadas con:</LI>      <LI> El gasto (en pesos cubanos) de antibi&oacute;ticos por paciente por d&iacute;a (GA/pd).</LI>      <LI> El gasto en el consumo medio de unidades de antibi&oacute;ticos por egreso.</LI>     </UL> 2. De 1995 hasta el presente. Ya iniciado 1995 es que comienza a sentirse la aguda escasez de estos medicamentos en el Hospital, lo que condujo a cambios obligados en la pol&iacute;tica ante la imperiosa necesidad de trabajar con lo que hubiera, que en determinados momentos se limit&oacute; a 2 antibi&oacute;ticos. En este per&iacute;odo muchas veces la posibilidad de indicar un medicamento dependi&oacute; de donaciones. Bajo estas circunstancias la forma esencial de aplicaci&oacute;n de la pol&iacute;tica consisti&oacute; en comprobar que el paciente estuviera<I> realmente</I> necesitado de este tipo de medicamento, a fin de aprovechar lo mejor posible lo poco disponible. <H4> Principios</H4> La pol&iacute;tica de utilizaci&oacute;n de antibi&oacute;ticos hasta el presente ha tenido resultados importantes desde el punto de vista m&eacute;dico, que de forma muy incipiente han sido confirmados por comprobaciones econ&oacute;micas elementales. La Comisi&oacute;n de Antibi&oacute;ticos del Hospital ha reunido una importante informaci&oacute;n en varios servicios, de lo que se supone es el uso adecuado de los antibi&oacute;ticos, con la pretensi&oacute;n medular de comprobar desde los puntos de vista cl&iacute;nico y econ&oacute;mico la efectividad de la pol&iacute;tica, meta esencial de esta etapa de trabajo, en que los elementos que constituir&aacute;n los ejes para conducir el proceso investigativo son los siguientes: <OL>     <LI> Ampliar el rigor del enfoque m&eacute;dico para llevarlo de un plano esencialmente cl&iacute;nico a un plano social.</LI>      ]]></body>
<body><![CDATA[<LI> Conformar un esquema de evaluaci&oacute;n econ&oacute;mica que permita ofrecer conclusiones sobre la pol&iacute;tica en esta importante y determinante dimensi&oacute;n.</LI>     </OL> El eje de llevar a un plano social el rigor del enfoque m&eacute;dico se sustenta en que la Organizaci&oacute;n Mundial de la Salud y la Organizaci&oacute;n Panamericana de la Salud preconizan, sistem&aacute;tica y ascendentemente, la creaci&oacute;n de pol&iacute;ticas que eleven sostenidamente la calidad de la atenci&oacute;n a la salud, de manera que el restablecimiento del bienestar f&iacute;sico y ps&iacute;quico del paciente se logre a partir de una acci&oacute;n concertada de los sistemas y organizaciones de salud, a los que debe acudir para recibir la atenci&oacute;n que necesita. Esta atenci&oacute;n se debe basar en una consecuente y sistematizada concepci&oacute;n de promoci&oacute;n y prevenci&oacute;n de salud y en 3<I> principios generales,</I> esencia de la &eacute;tica m&eacute;dica, v&aacute;lidos tanto para las acciones de esta naturaleza como para las ejecutadas ante cuadros cl&iacute;nicos declarados: <OL>     <LI> La eficiencia en la atenci&oacute;n, enfocada cualitativamente como la calidad del desempe&ntilde;o del sistema de acciones que se deber&aacute;n ejecutar para realizar el diagn&oacute;stico y durante el tratamiento prescrito.</LI>      <LI> La eficacia de la atenci&oacute;n, enfocada cualitativa y cuantitativamente como el efecto que se desea, alcanzado satisfactoriamente sobre el paciente con el tratamiento prescrito, a partir de un empleo racional de los recursos: el restablecimiento de su salud.</LI>      <LI> La equidad en la atenci&oacute;n, enfocada cualitativa y pr&aacute;cticamente como una conjugaci&oacute;n equilibrada del rigor profesional que debe respaldar al diagn&oacute;stico, la precisi&oacute;n del tratamiento prescrito en correspondencia con &eacute;ste y la &eacute;tica m&eacute;dica, de manera que a partir de los recursos disponibles el paciente reciba pertinentemente lo m&aacute;s conveniente para su curaci&oacute;n acorde con su estado.</LI>     </OL> Por su parte, el eje de conformar un esquema de evaluaci&oacute;n econ&oacute;mica constituye el elemento m&aacute;s novedoso y complejo de concretar en determinadas direcciones, por razones que van desde la dificultad puntual que puede existir para medir econ&oacute;micamente un hecho m&eacute;dico, hasta inconsistencias o indisciplinas relacionadas con la ejecuci&oacute;n de un proceder m&eacute;dico indicado con precisi&oacute;n y oportunamente.      <P>Para la definici&oacute;n de los indicadores que permitir&aacute;n hacer una evaluaci&oacute;n cl&iacute;nica y econ&oacute;mica de la pol&iacute;tica de utilizaci&oacute;n de antibi&oacute;ticos, se hace necesario definir un grupo de<I> principios particulares,</I> que rijan la ampliaci&oacute;n integral para alcanzar desde el punto de vista cualitativo por parte del hospital en esta etapa de la investigaci&oacute;n. Los principios que se deben seguir tambi&eacute;n se pueden adoptar en otras investigaciones econ&oacute;micas asociadas con la evaluaci&oacute;n de servicios m&eacute;dicos de estimarse conveniente; ellos son: <OL>     <LI> La imprescindible conjugaci&oacute;n que debe existir entre la aplicaci&oacute;n de los tratamientos sin escatimar recursos y la vigilancia en el empleo de los recursos sin limitar los tratamientos. Esto se debe tener permanentemente en cuenta en aras del paciente y la sociedad, a partir del papel que deben desempe&ntilde;ar el m&eacute;dico y la unidad asistencial en todos los &aacute;mbitos donde act&uacute;an, como elementos activos esenciales para materializar en su &aacute;mbito de competencia el prop&oacute;sito cardinal de elevar sostenidamente el estado de salud mediante una elevaci&oacute;n ininterrumpida de la calidad de la atenci&oacute;n m&eacute;dica.</LI>      <LI> A tiempo necesario en el examen cl&iacute;nico inicial, mayor exactitud en el diagn&oacute;stico y certeza en el tratamiento. Esto debe conducir a una alta aproximaci&oacute;n de los gastos necesarios en el proceso de curaci&oacute;n, por ser muy poco probables las complicaciones o imprevistos ulteriores. A menor tiempo del necesario en el examen cl&iacute;nico inicial, menor exactitud en el diagn&oacute;stico y certeza en el tratamiento, lo que debe conducir a un mayor alejamiento de los gastos necesarios en el proceso de curaci&oacute;n, por ser mucho m&aacute;s probables las complicaciones e imprevistos ulteriores.</LI>      <LI> A mayor enfoque epidemiol&oacute;gico en el examen cl&iacute;nico inicial, mayor exactitud en el diagn&oacute;stico y certeza en el tratamiento. A menor enfoque epide-miol&oacute;gico en el examen cl&iacute;nico inicial, menor exactitud en el diagn&oacute;stico y certeza en el tratamiento.</LI>      ]]></body>
<body><![CDATA[<LI> La evaluaci&oacute;n econ&oacute;mica tiene que llegar a ser un elemento m&aacute;s a disposici&oacute;n del m&eacute;dico para prescribir tratamientos, a partir de la confirmaci&oacute;n previa del grado de certeza de los enfoques cl&iacute;nicos que incluyan el empleo de antibi&oacute;ticos (u otros tipos de medicamentos). Este elemento se puede manifestar de las siguientes maneras:</LI>     </OL>  <UL>     <LI> La correspondencia econ&oacute;mica favorable o no con la apreciaci&oacute;n cl&iacute;nica, tanto para confirmar un diagn&oacute;stico y tratamiento correctos, como para confirmar un diagn&oacute;stico y un tratamiento incorrectos.</LI>      <LI> La disponibilidad de opciones cuando la afecci&oacute;n y el diagn&oacute;stico ofrecen la posibilidad de decidir a partir de un criterio econ&oacute;mico sin perjucio para el paciente.</LI>     </UL>  <OL>     <LI> La sistem&aacute;tica asimilaci&oacute;n y aplicaci&oacute;n de las experiencias y resultados que se vayan alcanzando en materia de pol&iacute;tica de utilizaci&oacute;n de antibi&oacute;ticos en todo el Sistema Nacional de Salud.</LI>     </OL>  <H4> M&eacute;todo</H4> El m&eacute;todo que se debe seguir est&aacute; orientado a la captaci&oacute;n, organizaci&oacute;n y procesamiento de la informaci&oacute;n. Se han definido los pasos siguientes: <OL TYPE="I">     <LI> Ordenar la informaci&oacute;n necesaria para esta etapa de trabajo y realizar un primer an&aacute;lisis para 1999, en las &aacute;reas de Medicina Interna, Cirug&iacute;a, Ortopedia, Urolog&iacute;a, Otorrinolaringolog&iacute;a y Geriatr&iacute;a, por ser las que mayores posibilidades tienen de demostrar resultados en un per&iacute;odo de pocos meses. Progresivamente se extender&aacute; a otras &aacute;reas.</LI>      <LI> Ordenar la informaci&oacute;n empleando la siguiente secuencia en la captaci&oacute;n de datos, que surge de los criterios m&eacute;dicos de clasificaci&oacute;n de casos y de las particularidades exigidas por esta investigaci&oacute;n:</LI>     </OL>  <OL>     ]]></body>
<body><![CDATA[<LI> Nombre del paciente.</LI>      <LI> N&uacute;mero de historia cl&iacute;nica.</LI>      <LI> Servicio.</LI>      <LI> Sala.</LI>      <LI> Edad.</LI>      <LI> Sexo.</LI>      <LI> Fecha de ingreso.</LI>      <LI> Fecha de egreso.</LI>      <LI> Estado al egreso.</LI>      <LI> Diagn&oacute;stico:</LI>      ]]></body>
<body><![CDATA[<LI> Enfermedades asociadas.</LI>      <LI> Antibi&oacute;tico:</LI>     </OL> 12.1 Primer antibi&oacute;tico.      <P>12.2 Fecha de inicio del tratamiento.      <P>12.3 Dosis.      <P>12.4 Intervalo.      <P>12.5 V&iacute;as de administraci&oacute;n.      <P>12.6 D&iacute;as de tratamiento.      <P>12.7 Segundo antibi&oacute;tico.      <P>12.8 Fecha de inicio.      ]]></body>
<body><![CDATA[<P>12.9 Dosis.      <P>12.10 Intervalo.      <P>12.11 V&iacute;as de administraci&oacute;n.      <P>12.12 D&iacute;as de tratamiento.      <P>12.13 Tercer antibi&oacute;tico.      <P>12.14 Fecha de inicio.      <P>12.15 Dosis.      <P>12.16 Intervalo.      <P>12.17 V&iacute;as de administraci&oacute;n.      <P>12.18 D&iacute;as de tratamiento.      ]]></body>
<body><![CDATA[<P>12.19 Fecha de terminaci&oacute;n del tratamiento.      <P>13. Adici&oacute;n de antibi&oacute;ticos:      <P>13.1 Antibi&oacute;ticos.      <P>13.2 Fecha de adici&oacute;n de antibi&oacute;ticos.      <P>13.3 Dosis.      <P>13.4 Intervalo.      <P>13.5 V&iacute;as de administraci&oacute;n.      <P>13.6 D&iacute;as de tratamiento.      <P>14. Cambio de antibi&oacute;ticos:      <P>14.1 Antibi&oacute;tico.      ]]></body>
<body><![CDATA[<P>14.2 Fecha de cambio de anti-bi&oacute;ticos.      <P>14.3 Dosis.      <P>14.4 Intervalo.      <P>14.5 V&iacute;as de administraci&oacute;n.      <P>14.6 D&iacute;as de tratamiento.      <P>15. Reacciones adversas.      <P>16. Evoluci&oacute;n de la enfermedad.      <P>17. Complicaciones.      <P>18. Ex&aacute;menes complementarios: <DIR> <DIR> <DIR>18.1 Prueba de Gram.      <P>18.2 G&eacute;rmenes.      ]]></body>
<body><![CDATA[<P>18.3 Antibiograma:</DIR> </DIR> </DIR>  <UL> <DIR> <DIR> <UL>     <LI> Sensibilidad.</LI>      <LI> Resistencia.</LI>     </UL> </DIR> </DIR>     </UL>  <DIR> <DIR> <DIR>18.4 Prueba de creatinina.      <P>18.5 Radiograf&iacute;a de t&oacute;rax:</DIR> </DIR> </DIR>  <UL> <DIR> <DIR> <UL>     <LI> Indicada.</LI>      <LI> Resultado.</LI>     </UL> </DIR> </DIR>     </UL> 19. Uso perioperatorio: <DIR> <DIR> <DIR>19.1 Diagn&oacute;stico.      ]]></body>
<body><![CDATA[<P>19.2 Antibi&oacute;tico.      <P>19.3 Dosis.      <P>19.4 Intervalo.      <P>19.5 Infectado: s&iacute; o no.      <P>19.6 Tipo de infecci&oacute;n.      <P>&nbsp;</DIR> </DIR> </DIR> Este orden para obtener la informaci&oacute;n ser&aacute; el que defina la estructura de la primera base de datos asistencial, que a su vez ser&aacute; uno de los elementos esenciales para definir las bases de datos econ&oacute;micas que ser&aacute;n necesarias para evaluar integralmente la pol&iacute;tica y sus efectos.      <P>Para asegurar la confiabilidad de la informaci&oacute;n se deben adoptar criterios uniformes para anotar los datos, que a la par sean lo m&aacute;s sencillos posibles a fin de compensar en la mayor medida la monoton&iacute;a que origina esta indispensable fase del trabajo investigativo.      <P>La sencillez se asegura en m&aacute;ximo grado expresando num&eacute;ricamente la mayor cantidad de informaci&oacute;n que permitan las circunstancias en que se desenvuelve el trabajo, la naturaleza de la informaci&oacute;n que se debe recoger y los h&aacute;bitos y puntos de vista de las personas que participan en esta fase del trabajo. Como ventaja igualmente importante para justificar el uso de n&uacute;meros, est&aacute; la posibilidad que ofrece la informaci&oacute;n expresada as&iacute; de ser procesada por los<I> softwares</I> estad&iacute;sticos.      <P>En el momento de comenzar la confecci&oacute;n de la primera base de datos asistencial, se estima que algunas informaciones son inicialmente dif&iacute;ciles de codificar a causa de que deben ser expresadas mediante frases y oraciones, por lo que no necesitan ser colocadas en una base de datos; pero ello no quiere decir que se deba renunciar a recoger esa informaci&oacute;n, que en estos casos se debe reunir en un fichero preparado con un editor de texto, en el que se ordenen convenientemente esos datos para su m&aacute;s f&aacute;cil y r&aacute;pida manipulaci&oacute;n.      <P>Los datos que inicialmente habr&aacute; que introducir en este tipo de fichero por requerir comentarios son: <UL>     ]]></body>
<body><![CDATA[<LI> Estado al egreso.</LI>      <LI> Diagn&oacute;stico y causa espec&iacute;fica.</LI>      <LI> Enfermedades asociadas.</LI>      <LI> Evoluci&oacute;n de la enfermedad.</LI>      <LI> Complicaciones.</LI>      <LI> G&eacute;rmenes.</LI>      <LI> Resultado de la placa de rayos X.</LI>     </UL> III) Crear grupos encargados de la revisi&oacute;n de las historias cl&iacute;nicas para obtener los datos necesarios en los servicios de: <UL>     <LI> Medicina interna.</LI>      <LI> Cirug&iacute;a.</LI>      ]]></body>
<body><![CDATA[<LI> Ortopedia.</LI>      <LI> Urolog&iacute;a.</LI>      <LI> Otorrinolaringolog&iacute;a.</LI>      <LI> Geriatr&iacute;a.</LI>     </UL> IV) Coordinar con los departamentos de Estad&iacute;stica M&eacute;dica (Archivo) y Farmacia, para codificar los casos por afecciones a partir de los siguientes criterios: <UL>     <LI> Fallecidos.</LI>      <LI> No fallecidos.</LI>     </UL> V) Realizar un estudio de los mapas bacteriol&oacute;gicos durante el proceso de la investigaci&oacute;n.     <BR>VI) Calcular las tasas: <UL>     <LI> De infecci&oacute;n global.</LI>      ]]></body>
<body><![CDATA[<LI> De infecci&oacute;n por enfermedad.</LI>      <LI> De infecci&oacute;n de herida quir&uacute;rgica por servicio.</LI>      <LI> De mortalidad por sepsis.</LI>     </UL> VII) Definir otras bases de datos asistenciales si se estimara que por la naturaleza de los nuevos datos que se captar&aacute;n no es aconsejable tenerlos en la misma base que se cree, a partir del ordenamiento expresado en 2. El prop&oacute;sito es que con la informaci&oacute;n reunida en todas sea posible el doble prop&oacute;sito de obtener conclusiones m&eacute;dicas y servir como uno de los puntos de partida esenciales para realizar el proceso de evaluaci&oacute;n econ&oacute;mica.     <BR>VIII) Definir todos los elementos necesarios para comenzar el proceso de evaluaci&oacute;n econ&oacute;mica de la pol&iacute;tica de utilizaci&oacute;n de antibi&oacute;ticos, que en su primera etapa estar&aacute; dirigida a determinar los costos que se consideren m&aacute;s importantes para el servicio.      <P>IX) Definir la estructura de la base de datos relacionados con el proceso de determinaci&oacute;n de los costos m&aacute;s importantes para el servicio.      <P>X) Definir las ulteriores herramientas computacionales m&aacute;s apropiadas en materia de<I> softwares</I> para continuar el trabajo.      <P>XI) Definir el desarrollo ulterior de la investigaci&oacute;n para el a&ntilde;o 2000, a partir de los resultados y conclusiones que para esta etapa se obtengan a lo largo del trabajo en 1999. <H4> SUMMARY</H4> The antecedents, principles and the method that must be followed in the investigation connected with the present conception of the drug utilization policy are explained in this paper. This conception tries to bring the economic approach to the same qualitative dimension of the clinical approach in order to reach conclusions in both directions that may be used as elements of decision in the health services, particularly in the prescription and utilization of antibiotics.      <P><I>Subject headings</I>: DRUG UTILIZATION; ANTIBIOTICS/economics. <H4> Referencias Bibliogr&aacute;ficas</H4>  <OL>     <!-- ref --><LI> Actualizaci&oacute;n sobre Antibi&oacute;ticos. Clin Med Norteam 1986;6(t2):115-44.</LI>    <!-- ref --><LI> Decker MD. Nuevas Tendencias en el Control de Infecciones y la Epidemiolog&iacute;a de Hospitales. La Garant&iacute;a de la Calidad. El Control de Infecciones Hospitalarias. HDS-SILOS-12. OPS-OMS;1991:211-23.</LI>    <!-- ref --><LI> Donabedian A. La Calidad de la Atenci&oacute;n M&eacute;dica. Definici&oacute;n y M&eacute;todos de Evaluaci&oacute;n. M&eacute;xico: Prensa Med Mex. Ediciones Cient&iacute;ficas:1984.</LI>    <!-- ref --><LI> Eudi Felfe F, Ch&aacute;vez Am. Uso Profil&aacute;ctico de los Antibi&oacute;ticos en Cirug&iacute;a. Rev Cubana Cir 1963;2:184.</LI>    <!-- ref --><LI> Galarza A. Control de la Infecciones Hospitalarias en el Hospital Universitario de El Valle, Cali Colombia. La Garant&iacute;a de la calidad. El Control de Infecciones Hospitalarias. HDS-SILOS-12. OPS-OMS;1991:178-86.</LI>    <!-- ref --><LI> Kunin CM. Antibiotic Resistance. A World Health Problem We Can Not Ignore. Am Inter Med 1999 (6):859-860.</LI>    <!-- ref --><LI> Latorraca R, Mart&iacute;nez R. Surveillance of Antibiotic Use in a Community. JAMA 1979;24:2585-7.</LI>    <!-- ref --><LI> Patallo N, Isla A, Fern&aacute;ndez D. Situaci&oacute;n Actual de las Infecciones Hospitalarias en Cuba. Logros y Perspectivas. HSD-Silos-12. Fortalecimiento y Desarrollo de los SILOS. La Garant&iacute;a de la Calidad. El Control de Infecciones Hospitalarias. OPS-OMS; 1991:128.</LI>    <!-- ref --><LI> Quintiliani R, Klimek JJ, Nightingale CH. Restriction Policies for Therapy With Combination of Antibiotics. J Infect Dis 1986;153:645-7.</LI>    <!-- ref --><LI> Silva Nieto F. El Control de la Infecci&oacute;n Hospitalaria en Argentina. La Garant&iacute;a de la calidad. El Control de Infecciones Hospitalarias. HSD-SILOS-12. OPS-OMS;1991:15-20.</LI>    <!-- ref --><LI> Wey BS. Comentarios Generales sobre el Problema de las Infecciones Hospitalarias en el Hospital ?Sao Paulo?, Brasil. La Garant&iacute;a de la Calidad. El Control de las Infecciones Hospitalarias. HSD-SILOS-12. OPS-OMS;1991.</LI>    <!-- ref --><LI> World Health Organization. Regional Office for the Western Pacific Report Scientific Group of the Control of Antimicrobial Resistance. Manila Philippine. April, 1986:1-85.</LI>    </OL> Recibido: 19 de marzo de 1999. Aprobado: 8 de abril de 1999.      <P>Ing.<I> Alejandro Bouza Su&aacute;rez.</I> Avenida 1ra. C, n&uacute;mero 15206, entre 152 y 154, reparto N&aacute;utico, municipio Playa, Ciudad de La Habana, Cuba. <OL>     <LI> <A NAME="x"></A>Profesor Auxiliar.</LI>     </OL>         ]]></body><back>
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