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<journal-title><![CDATA[Revista Cubana de Cirugía]]></journal-title>
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<publisher-name><![CDATA[Editorial Ciencias Médicas]]></publisher-name>
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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Cirugía videolaparoscópica en urgencias]]></article-title>
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<institution><![CDATA[,Hospital Clinicoquirúrgico Hermanos Ameijeiras  ]]></institution>
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<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[A cross-sectional, prospective and descriptive study of the patients that underwent emergency surgery by the video-assisted laparoscopic technique, from October, 1995, to March, 2001, was conducted. 151 patients were operated on by using this procedure. The diseases treated were acute cholecystitis (45.7 %), acute appendicitis (37.8 %), gynecological diseases and of other type (12.6 and 3.9 %, respectively). The average surgical time was 45 min. The conversion index (only present in colecystectomies) was 3.8 %. The trans- and postoperative complications were observed in 8.6 and 2.6 %, respectively. There were no deaths. Our experience shows that the video-assisted laparoscopic surgery is an excellent procedure to treat many emergency surgical diseases]]></p></abstract>
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<kwd lng="es"><![CDATA[PROCEDIMIENTOS QUIRURGICOS MINIMAMENTE INVASIVOS]]></kwd>
<kwd lng="es"><![CDATA[URGENCIAS MEDICAS]]></kwd>
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</front><body><![CDATA[ <p>Hospital Clinicoquir&uacute;rgico &quot;Hermanos Ameijeiras&quot;, Ciudad de  La Habana    <br> </p><h2>Cirug&iacute;a videolaparosc&oacute;pica en urgencias    <br>  </h2>    <p><a href="#cargo">Dra. Llipsy Fern&aacute;ndez Santiesteban,<span class="superscript">1</span>  Dr. Jos&eacute; R. Silvera Garc&iacute;a,<span class="superscript">1</span> Dr.  Jos&eacute; M. D&iacute;az Calder&iacute;n,<span class="superscript">1</span>  Dr. Pedro Vilorio Haza<span class="superscript">1</span> y Dr. Jorge L. Loys Fern&aacute;ndez<span class="superscript">1</span></a><span class="superscript"><a name="autor"></a></span></p><h4>    <br>  Resumen    <br> </h4>    <p>Se realiz&oacute; un estudio transversal, prospectivo, y descriptivo  de los pacientes intervenidos de urgencia por la t&eacute;cnica videolaparosc&oacute;pica,  en el per&iacute;odo comprendido desde octubre de 1995 hasta marzo 2001. Fueron  intervenidos por esta v&iacute;a de acceso 151 pacientes. Las enfermedades tratadas  fueron colecistitis aguda (45,7 %), apendicitis aguda (37,8 %), ginecol&oacute;gicas  y de otro tipo (12,6 y 3,9% respectivamente). El tiempo quir&uacute;rgico promedio  fue de 45 min. El &iacute;ndice de conversi&oacute;n (presente solo en las colecistectom&iacute;as)  fue 3,8 %. Las complicaciones trans y posoperatorias estuvieron presentes en el  8,6 y 2,6 % respectivamente. No hubo fallecidos. Nuestra experiencia indica que  la cirug&iacute;a videolaparosc&oacute;pica es un excelente proceder de tratamiento  en muchas enfermedades quir&uacute;rgicas urgentes.    <br> </p>    <p><i>DeCS: </i>PROCEDIMIENTOS  QUIRURGICOS MINIMAMENTE INVASIVOS; URGENCIAS MEDICAS; ESTUDIOS TRANSVERSALES;  ESTUDIOS PROSPECTIVOS; EPIDEMIOLOGIA DESCRIPTIVA.    <br> </p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>    <br> Desde que Erich  M&uuml;he (Alemania, 1985) y Phillipe Mouret (Francia, 1987) realizaran las primeras  colecistectom&iacute;as laparosc&oacute;picas en humanos, mucho se ha avanzado  en el campo de la cirug&iacute;a m&iacute;nimamente invasiva, y no existe pr&aacute;cticamente  ning&uacute;n procedimiento quir&uacute;rgico que no se halla al menos intentado  realizar por esta v&iacute;a.<span class="superscript">1</span></p>    <p>Las enfermedades  abdominales urgentes de tratamiento quir&uacute;rgico contin&uacute;an ocupando  una parte no despreciable del trabajo del cirujano general.<span class="superscript">2</span>  Solo en el a&ntilde;o 1998 el 13 % de las intervenciones de cirug&iacute;a mayor  en nuestro centro fueron practicadas de urgencias. </p>    <p>Ya en 1956 el profesor  Raimundo Llanio (Cuba) reporta las primeras laparoscopias en urgencias (diagn&oacute;sticas)  y en 1977 escribe sobre su experiencia en estas.<span class="superscript">3</span></p>    <p>La  bibliograf&iacute;a consultada incluye la experiencia acumulada en un creciente  numero de casos intervenidos de urgencia mediante t&eacute;cnicas de videolaparoscopia  (VL) con resultados realmente alentadores.</p>    <p>Entre las ventajas que sustentan  el uso de esta t&eacute;cnica podemos mencionar: la disminuci&oacute;n de las  molestias posoperatorias, y del tiempo de hospitalizaci&oacute;n, el retorno precoz  a las actividades habituales, sin desde&ntilde;ar los mejores resultados est&eacute;ticos  y la reducci&oacute;n de la morbilidad (especialmente la relacionada con la infecci&oacute;n  de la herida, hernias posoperatorias y adherencias).<span class="superscript">4</span></p>    <p>Las  contraindicaciones o limitaciones para realizar el proceder est&aacute;n dadas  por las adherencias intraabdominales extensas, la distensi&oacute;n intestinal  importante, enfermedades cardiorrespiratorias que no permitan crear el neumoperitoneo  y los hallazgos locales de la entidad que debe tratarse, que impidan la disecci&oacute;n  adecuada por solo mencionar los m&aacute;s importantes.<span class="superscript">5</span></p>    <p>En  el presente trabajo nos proponemos describir los resultados obtenidos en nuestro  hospital, mediante el uso de la cirug&iacute;a videolaparosc&oacute;pica (CVL)  en las enfermedades abdominales urgentes de tratamiento quir&uacute;rgico.</p><h4>M&eacute;todos</h4>    <p>Se  realiz&oacute; un estudio prospectivo, descriptivo y longitudinal, de los pacientes  intervenidos de urgencia mediante el uso de la t&eacute;cnica videolaparosc&oacute;pica,  en el Hospital Clinicoquir&uacute;rgico &quot;Hermanos Ameijeiras&quot;, en el  per&iacute;odo comprendido desde octubre de 1995 hasta marzo de 2001.</p>    <p>Fueron  recogidos los datos generales (edad, sexo, antecedentes patol&oacute;gicos personales),  as&iacute; como diagn&oacute;stico, tiempo quir&uacute;rgico (desde el inicio  del neumoperitoneo hasta el cierre final de la piel), t&eacute;cnica quir&uacute;rgica  empleada, inicio de la v&iacute;a oral (en horas), estad&iacute;a posoperatoria  (en horas), las complicaciones y su tratamiento en cada caso.</p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>El seguimiento  de cada paciente se realiz&oacute; en consultas habilitadas para tal efecto durante  3 meses.</p><h4>    <br> Resultados </h4>    <p>Del total de casos operados, al sexo femenino  le correspondi&oacute; el 57,6 % y el resto (42,4 %) eran hombres; de igual manera  se comport&oacute; al analizarlo de forma particular en las colecistitis aguda,  con una relaci&oacute;n a&uacute;n mayor del sexo femenino con respecto al masculino  (1,35/1); sin embargo, la apendicitis aguda predomin&oacute; en los hombres (35/22).</p>    <p>El  promedio de edad del total de pacientes fue de 38 a&ntilde;os con un rango entre  15 y 89; oportuno tambi&eacute;n es se&ntilde;alar que 17 enfermos (11,2 %) ten&iacute;an  la condici&oacute;n de geri&aacute;tricos.</p>    <p>Seg&uacute;n la relaci&oacute;n  entre peso corporal y talla, m&aacute;s de la mitad del total de enfermos eran  obesos. En 19 ocasiones hab&iacute;a el antecedente de una operaci&oacute;n previa  sobre el abdomen, y de ellos 14 se localizaban en el hemiabdomen inferior y el  resto en el hemiabdomen superior.</p>    <p>Las enfermedades asociadas presentes en  pr&aacute;cticamente la mitad de los pacientes estuvieron representadas mayoritariamente  por: hipertensi&oacute;n arterial, cardiopat&iacute;a isqu&eacute;mica y asma  bronquial (tabla 1), sin olvidar la obesidad descrita anteriormente.</p>    <p align="center">    <br>  TABLA 1. Condiciones preoperatorias.</p><table width="75%" border="1" align="center">  <tr> <td>Parametro </td><td>     <div align="center">Resultados</div></td></tr> <tr>  <td>Sexo F/M </td><td>     <div align="center">87/64</div></td></tr> <tr> <td>Edad  (15-89 a&ntilde;os) </td><td>     ]]></body>
<body><![CDATA[<div align="center">38 a&ntilde;os (promedio)</div></td></tr>  <tr> <td>Obesos</td><td>     <div align="center">79</div></td></tr> <tr> <td>Operaciones  abdominales previas</td><td>     <div align="center">19</div></td></tr> <tr> <td>Enfermedades  asociadas* </td><td>     <div align="center">45,7 %</div></td></tr> </table>    <p align="center">*  Se presentaron 79 enfermedades asociadas.</p>    <p> </p>    <p>    <br> La tabla 2 describe  las enfermedades abdominales quir&uacute;rgicas tratadas por VL, a la colecistitis  aguda le correspondi&oacute; el primer lugar con el 45,7 %, la apendicitis aguda  el segundo lugar con 37,8 % y le siguen las ginecol&oacute;gicas con 12,6 %, las  que estuvieron constituidas por embarazo ect&oacute;pico y fol&iacute;culo hemorr&aacute;gico  en 7 oportunidades cada una, 3 pelviperitonitis y 2 quistes de ovario torcido.  Culmina la lista otras 6 intervenciones representadas por 3 pacientes traumatizados,  de los cuales 2 mostraron hemoperitoneos por ruptura parcial de v&iacute;scera  maciza y uno que no ten&iacute;a lesiones, otros 2 enfermos con obstrucci&oacute;n  en el abdomen de cat&eacute;ter de derivaci&oacute;n ventriculoperitoneal colocado  por hidrocefalia y un &uacute;ltimo paciente con diagn&oacute;stico cl&iacute;nico  de apendicitis aguda y que el examen laparosc&oacute;pico en el sal&oacute;n de  operaciones evidenci&oacute; una enfermedad de Crohn localizada en &iacute;leon  terminal.</p>    <p align="center">    <br> TABLA 2. Distribuci&oacute;n de pacientes  seg&uacute;n diagn&oacute;stico preoperatorio y tiempo quir&uacute;rgico</p><table width="75%" border="1" align="center">  <tr> <td height="10" width="43%">Diagn&oacute;stico preoperatorio</td><td height="10" width="7%">      ]]></body>
<body><![CDATA[<div align="center">No.</div></td><td height="10" width="8%">     <div align="center">%  </div></td><td height="10" width="42%">     <div align="center">Tiempo quir&uacute;rgico  (min)</div></td></tr> <tr> <td width="43%">Colecistitis aguda</td><td width="7%">      <div align="center">69 </div></td><td width="8%">     <div align="center">45,7</div></td><td width="42%">      <div align="center">48</div></td></tr> <tr> <td width="43%">Apendicitis aguda  </td><td width="7%">     <div align="center">57</div></td><td width="8%">     <div align="center">37,8</div></td><td width="42%">      <div align="center">45</div></td></tr> <tr> <td height="19" width="43%">Ginecol&oacute;gicas</td><td height="19" width="7%">      <div align="center">19 </div></td><td height="19" width="8%">     ]]></body>
<body><![CDATA[<div align="center">12,6</div></td><td height="19" width="42%">      <div align="center">52</div></td></tr> <tr> <td height="19" width="43%">Otras</td><td height="19" width="7%">      <div align="center">6 </div></td><td height="19" width="8%">     <div align="center">3,9</div></td><td height="19" width="42%">      <div align="center">44</div></td></tr> <tr> <td height="19" width="43%">Total  </td><td height="19" width="7%">     <div align="center">151 </div></td><td height="19" width="8%">      <div align="center">100 </div></td><td height="19" width="42%">     <div align="center"></div></td></tr>  </table>    <p>Los promedios de tiempo quir&uacute;rgico oscilaron entre 44 y 52 min  sin pr&aacute;cticamente diferencias en lo que respecta a los 4 grupos en los  cuales se dividieron los diagn&oacute;sticos preoperatorios.</p>    <p>Los procederes  quir&uacute;rgicos efectuados m&aacute;s frecuentemente se ilustran en la tabla  3. La colecistectom&iacute;a y la apendicectom&iacute;a representaron el 83,5  % del total de operaciones, en 9 ocasiones se efectuaron lavados de cavidad en  traumas abdominales, hemoperitoneos (en pacientes con estabilidad hemodin&aacute;mica),  pelviperitonitis y 2 de los fol&iacute;culos hemorr&aacute;gicos; la salpingectom&iacute;a  se efectu&oacute; a 5 de los embarazos ect&oacute;picos y a las otras 2, salpingoplastias  y extracci&oacute;n del producto de la concepci&oacute;n por tratarse de mujeres  j&oacute;venes sin descendencia, 3 resecciones en cu&ntilde;a de ovario fueron  efectuadas a pacientes con fol&iacute;culo hemorr&aacute;gico sangrante y completan  la lista 2 cistectom&iacute;as por quiste de ovario torcido, 2 liberaciones y  recolocaci&oacute;n de cat&eacute;teres de Tenckoff y las 2 laparoscopias diagn&oacute;sticas  efectuadas al trauma abdominal sin lesi&oacute;n y a la ile&iacute;tis regional  que permiti&oacute; el diagnostico diferencial con la apendicitis aguda.</p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="center">    <br>  TABLA 3. Operaciones realizadas</p><table width="75%" border="1" align="center">  <tr> <td width="76%">Operaci&oacute;n </td><td width="10%">     <div align="center">No.</div></td><td width="14%">      <div align="center">%</div></td></tr> <tr> <td width="76%">Colecistectom&iacute;as</td><td width="10%">      <div align="center">69 </div></td><td width="14%">     <div align="center">45,7</div></td></tr>  <tr> <td width="76%">Apendicectom&iacute;as</td><td width="10%">     <div align="center">57</div></td><td width="14%">      <div align="center">37,8</div></td></tr> <tr> <td height="22" width="76%">Lavado  cavidad </td><td height="22" width="10%">     <div align="center">9 </div></td><td height="22" width="14%">      <div align="center">6,0</div></td></tr> <tr> <td height="22" width="76%">Salpingostom&iacute;a  </td><td height="22" width="10%">     ]]></body>
<body><![CDATA[<div align="center">5</div></td><td height="22" width="14%">      <div align="center">3,3</div></td></tr> <tr> <td height="22" width="76%">Resecci&oacute;n  en cu&ntilde;a de ovario </td><td height="22" width="10%">     <div align="center">3  </div></td><td height="22" width="14%">     <div align="center">2,0</div></td></tr>  <tr> <td height="22" width="76%">Cistectom&iacute;a (ovario) </td><td height="22" width="10%">      <div align="center">2</div></td><td height="22" width="14%">     <div align="center">1,3</div></td></tr>  <tr> <td height="22" width="76%">Liberaci&oacute;n de cat&eacute;ter (Tenckoff)  </td><td height="22" width="10%">     <div align="center">2</div></td><td height="22" width="14%">      <div align="center">1,3</div></td></tr> <tr> <td height="22" width="76%">Diagn&oacute;stica  </td><td height="22" width="10%">     <div align="center">2</div></td><td height="22" width="14%">      <div align="center">1,3</div></td></tr> <tr> <td height="22" width="76%">Salpingoplastia  </td><td height="22" width="10%">     ]]></body>
<body><![CDATA[<div align="center">2</div></td><td height="22" width="14%">      <div align="center">1,3</div></td></tr> <tr> <td height="22" width="76%">Total  </td><td height="22" width="10%">     <div align="center">151</div></td><td height="22" width="14%">      <div align="center">100</div></td></tr> </table>    <p>Las 13 complicaciones transoperatorias  (8,6 %) estuvieron representadas en su abrumadora mayor&iacute;a por la apertura  de la ves&iacute;cula durante las colecistectom&iacute;as (11 ocasiones), 1 laceraci&oacute;n  del ligamento redondo ocasionada por la entrada de un trocar y una lesi&oacute;n  puntiforme de la v&iacute;a biliar principal que se sutur&oacute; por laparoscopia;  mientras que las postoperatorias (2,6 %) fueron 2 complicaciones generales (sepsis  de la herida quir&uacute;rgica y EPOC descompensada) resueltas con tratamiento  m&eacute;dico y 2 inherentes al proceder dadas por 1 ascitis biliar diagnosticada  a los dos2 meses de la operaci&oacute;n y que fue tratada con laparocentesis y  esfinterotom&iacute;a endosc&oacute;pica, y 1 hemoperitoneo presente en 1 paciente,  tomador de anticoagulantes sin prescripci&oacute;n facultativa y no referido en  el preoperatorio, el cual necesit&oacute; 1 laparotom&iacute;a para lograr la  adecuada hemostasia.</p>    <p align="center">    <br> TABLA 4. Distribuci&oacute;n de  pacientes seg&uacute;n complicaciones trans y posoperatorias seg&uacute;n diagn&oacute;stico</p><table width="75%" border="1" align="center">  <tr> <td>&nbsp;</td><td>     <div align="center"></div></td><td colspan="2">     <div align="center">Complicaciones</div></td></tr>  <tr> <td>Diagn&oacute;stico </td><td>     <div align="center">No. </div></td><td>      ]]></body>
<body><![CDATA[<div align="center">Transoperat. </div></td><td>     <div align="center">Posoperat.</div></td></tr>  <tr> <td>Colecistitis aguda</td><td>     <div align="center">69 </div></td><td>     <div align="center">12  (17,4 %) </div></td><td>     <div align="center">3 (4,3 %)</div></td></tr> <tr> <td>Apendicitis  aguda </td><td>     <div align="center">57 </div></td><td>     <div align="center">- </div></td><td>      <div align="center">1 (0,7 %)</div></td></tr> <tr> <td>Ginecol&oacute;gicas </td><td>      <div align="center">19 </div></td><td>     <div align="center">1 (5,3 %)</div></td><td>      ]]></body>
<body><![CDATA[<div align="center">-</div></td></tr> <tr> <td>Otras </td><td>     <div align="center">6</div></td><td>      <div align="center">-</div></td><td>     <div align="center">-</div></td></tr> <tr>  <td>Total </td><td>     <div align="center">151</div></td><td>     <div align="center">13  (8,6 %) </div></td><td>     <div align="center">4 (2,6 %)</div></td></tr> </table>    <p>Es  oportuno se&ntilde;alar que a 127 pacientes se les permiti&oacute; comenzar la  v&iacute;a oral con ingesti&oacute;n de l&iacute;quidos entre 4 y 8 h posteriores  al acto quir&uacute;rgico y solo 24 lo pudieron disfrutar a partir de las 8 h  de su intervenci&oacute;n, estos &uacute;ltimos debido al &iacute;leo posoperatorio  de su enfermedad de base y no por la t&eacute;cnica quir&uacute;rgica utilizada.</p>    <p>En  cuanto a la estad&iacute;a posoperatoria, el 59 % egres&oacute; a la ma&ntilde;ana  siguiente de la operaci&oacute;n, 30,4% entre 24 y 48 h y el resto tuvo m&aacute;s  de 72 h de hospitalizaci&oacute;n, dadas fundamentalmente por complicaciones de  su enfermedad de base y no por el proceder quir&uacute;rgico utilizado.</p><h4>Discusi&oacute;n</h4>    <p>El  predominio del sexo femenino puede explicarse por la mayor incidencia en este  de la enfermedad vesicular y la existencia en nuestra serie de entidades ginecol&oacute;gicas.  Los datos recogidos en cuanto a edad y sexo coinciden con los reportados en otras  series.<span class="superscript">6</span></p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>La edad no constituy&oacute; criterio  para excluir del proceder a ning&uacute;n paciente. Trabajos realizados en nuestro  medio y en otros pa&iacute;ses muestran el beneficio brindado a los mayores de  65 a&ntilde;os, al disminuir la morbilidad y mortalidad posoperatoria.<span class="superscript">7</span>  El paciente geri&aacute;trico representa un reto para el cirujano por el riesgo  quir&uacute;rgico que conlleva, por su fragilidad y labilidad en el manejo del  medio interno y m&aacute;s aun cuando requiere un tratamiento quir&uacute;rgico  de urgencia, por lo que evidentemente las ventajas que brinda esta t&eacute;cnica  favorecen pues en gran medida a los pacientes de la 3ra. edad. </p>    <p>Actualmente  han disminuido las contraindicaciones para este tipo de cirug&iacute;a, de modo  que la obesidad aun m&oacute;rbida no excluy&oacute; a ning&uacute;n paciente  del proceder, lo cual queda demostrado en los 79 pacientes obesos que formaron  parte de nuestra serie. Las intervenciones abdominales anteriores no dificultaron  el proceder por hallarse en cuadrantes diferentes a los que &iacute;bamos a utilizar  y no se hallaron adherencias abdominales extensas; en caso contrario somos del  criterio de utilizar la laparoscopia &quot;abierta&quot; (con el trocar de Hasson  ) como lo recomienda Mckernan y otros8 en su trabajo sobre las t&eacute;cnicas  de acceso a la cavidad abdominal.</p>    <p>Los antecedentes patol&oacute;gicos no  determinaron cambios en el m&eacute;todo quir&uacute;rgico empleado. No existe  en nuestra casu&iacute;stica asociaci&oacute;n estad&iacute;sticamente significativa  entre la obesidad, la diabetes mellitus y la edad geri&aacute;trica con las complicaciones  trans y posoperatorias. Unger SW y otros<span class="superscript">9</span> y Gatsolius  y otros<span class="superscript">10</span> no hallaron diferencias significativas  entre la obesidad y la morbilidad, y Rodr&iacute;guez Tapanes<span class="superscript">11</span>  compara la CVL en pacientes geri&aacute;tricos y menores, y llega a la conclusi&oacute;n  de que la morbilidad no es significativamente diferente.</p>    <p>De las enfermedades  tratadas en nuestra serie la colecistitis aguda y la apendicitis aguda contin&uacute;an  ocupando las principales causas de intervenciones quir&uacute;rgicas de urgencia  en nuestro centro, a pesar de que un mayor n&uacute;mero de pacientes acude a  la cirug&iacute;a electiva para el tratamiento de las enfermedades vesiculares  con indicaci&oacute;n quir&uacute;rgica, por los excelentes resultados obtenidos  en la cirug&iacute;a laparosc&oacute;pica.</p>    <p>La presencia de peritonitis en  el caso de las apendicitis aguda no constituye contraindicaci&oacute;n para realizar  la apendicectom&iacute;a laparosc&oacute;pica, sino que facilita el lavado de  la cavidad y el amplio abordaje de la esta; as&iacute; lo dan a conocer Johnson  AB y otros<span class="superscript">12</span> y Fabiani y otros<span class="superscript">13</span>  en sus trabajos sobre peritonitis por apendicitis aguda; sin embargo, lo m&aacute;s  controversial en cuanto a la apendicectom&iacute;a laparosc&oacute;pica se refiere  es lo relacionado con los abscesos intraabdominales posoperatorios, aunque existen  trabajos como los de Kathkouda y otros<span class="superscript">14</span> quien  en un estudio de 645 pacientes operados por v&iacute;a laparosc&oacute;pica: 61  de ellas gangrenosas, 61 perforadas, hall&oacute; solo 2,4 % de abscesos posoperatorios  y concluye que la apendicectom&iacute;a laparosc&oacute;pica no est&aacute; contraindicada  en la apendicitis aguda perforada. </p>    <p>El valor diagn&oacute;stico de la laparoscopia  ha sido demostrado en las afecciones ginecol&oacute;gicas. La inspecci&oacute;n  del abdomen por laparoscopia es superior a la exploraci&oacute;n abdominal por  incisi&oacute;n de McBurney o minilaparotom&iacute;a, y permite la exploraci&oacute;n  completa de la pelvis y de la cavidad abdominal. Asimismo el diagn&oacute;stico  precoz ultrasonogr&aacute;fico y laparosc&oacute;pico ha hecho posible que en  un elevado n&uacute;mero de nuestras enfermos se diagnostique el embarazo ect&oacute;pico  antes de su ruptura, y disminuya a su vez la necesidad de realizar el tratamiento  convencional consistente en laparotom&iacute;a con la salpingectom&iacute;a correspondiente  y facilita la realizaci&oacute;n de procedimientos conservadores, que preservan  la capacidad reproductiva de la paciente.<span class="superscript">15</span></p>    <p>Las  VL diagn&oacute;sticas realizadas (2), as&iacute; como el lavado y aspiraci&oacute;n  de la cavidad (en pacientes politraumatizados), ofrecieron un diagnostico r&aacute;pido  y seguro y evitaron la realizaci&oacute;n de una posible laparotom&iacute;a blanca,  as&iacute; como la suma de la morbilidad potencial de ella, a las lesiones que  ya presentaba el paciente. Existen numerosos trabajos que informan sobre los beneficios  de la realizaci&oacute;n de VL ya sea con fines diagn&oacute;sticos y/o terap&eacute;uticos  en pacientes traumatizados, siempre y cuando su estabilidad hemodin&aacute;mica  as&iacute; lo permita.<span class="superscript">16,17</span></p>    <p>Uno de los  argumentos esgrimidos por los detractores de la t&eacute;cnica de m&iacute;nimo  acceso, es el hecho de los prolongados tiempos quir&uacute;rgicos en comparaci&oacute;n  con la cirug&iacute;a tradicional. Sin embargo, con el aumento del n&uacute;mero  de pacientes tratados por esta v&iacute;a y la mayor habilidad desarrollada por  sus cultivadores, se ha demostrado que los tiempos quir&uacute;rgicos llegan a  ser semejantes a los utilizados por la v&iacute;a tradicional.<span class="superscript">18</span></p>    <p>La  apertura vesicular se reporta como el accidente m&aacute;s frecuente, lo cual  es l&oacute;gico si tenemos en cuenta que la afecci&oacute;n vesicular fue la  predominante y que adem&aacute;s constituye el accidente m&aacute;s com&uacute;n  en la realizaci&oacute;n de las colecistectom&iacute;as.<span class="superscript">19</span>  Este accidente no determina cambios en la terap&eacute;utica, y resuelve el problema  con el lavado y la aspiraci&oacute;n inmediatas.</p>    <p>Numerosos trabajos sobre  colecistectom&iacute;a laparosc&oacute;pica en urgencias ofrecen cifras de morbilidad  que oscilan entre 1,2 y 12 %, y se plantea que requiere reintervenci&oacute;n  el 1 % de los casos.<span class="superscript">20</span><span class="subscript">  </span>El hemoperitoneo poscolecistectom&iacute;a laparosc&oacute;pica ocurre  con una frecuencia que var&iacute;a entre el 0,1 y 4% y la hemorragia importante  en el 0,54 % de los casos, seg&uacute;n Hamour y otros21 y Sonzini Astudillo y  otros.<span class="superscript">22</span> De las complicaciones postoperatorias  expuestas en los resultados 2 fueron resueltas con tratamiento m&eacute;dico.  Hubo necesidad de reintervenir un paciente por sangramiento del lecho vesicular  con compromiso hemodin&aacute;mico, cuya reintervenci&oacute;n se hizo por v&iacute;a  tradicional y la ascitis biliar posoperatoria reportada resolvi&oacute; con laparocentesis  y esfinterotom&iacute;a endosc&oacute;pica, en este sentido podr&iacute;a pensarse  en un conducto de Luschka, pues la CPRE no evidenci&oacute; lesi&oacute;n, ni  deslizamiento del clip c&iacute;stico.</p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>La modificaci&oacute;n del proceder,  es decir, convertir una cirug&iacute;a de m&iacute;nimo acceso a cirug&iacute;a  abierta por cualquiera que este sea el motivo, no debe considerarse una complicaci&oacute;n  sino una decisi&oacute;n estrat&eacute;gica, donde se cambia la forma de abordaje  para la adecuada resoluci&oacute;n de un problema quir&uacute;rgico grave. Se  considera probable y aceptable un &iacute;ndice de conversi&oacute;n dado generalmente  por condiciones anat&oacute;micas desfavorables. El &iacute;ndice de conversi&oacute;n  var&iacute;a mucho durante las colecistectom&iacute;as y es algo superior en el  tratamiento de la enfermedad aguda (20-40 %) con respecto a la electiva (1.,8-7  %) como se reporta en algunas series;<span class="superscript">23</span> en nuestra  serie este indicador se present&oacute; en el 0,75 % de estas operaciones. Las  causas de las 6 conversiones realizadas (8,7 % de las colecistectom&iacute;as)  en nuestra serie se debieron a: disecci&oacute;n dif&iacute;cil (5 casos) y litiasis  de la v&iacute;a biliar principal (1 caso). </p>    <p>Una de las ventajas de la t&eacute;cnica  es la posibilidad de poder brindarle al paciente la ingesti&oacute;n, al menos  de dieta l&iacute;quida, en un tiempo m&iacute;nimo de 4 horas, luego de la completa  recuperaci&oacute;n anest&eacute;sica. Esto es posible por la ausencia de exposici&oacute;n  y manipulaci&oacute;n intestinal innecesarias y las molestias de las incisiones,  en ocasiones grandes e incapacitantes que conllevan trastornos posoperatorios  de evacuaci&oacute;n intestinal eficaz e impiden por tanto la ingesti&oacute;n  precoz de l&iacute;quidos. En nuestro trabajo los pacientes a los cuales se les  inici&oacute; la v&iacute;a oral m&aacute;s tard&iacute;amente, fue a causa de  peritonitis de origen vesicular, apendicular o ginecol&oacute;gico y esto obedeci&oacute;  al &iacute;leo paral&iacute;tico posoperatorio provocado por la enfermedad de  base y no por la t&eacute;cnica quir&uacute;rgica utilizada.</p>    <p>La estad&iacute;a  con el uso de este proceder representa una ventaja econ&oacute;mica evidente,  si tenemos en cuenta la corta estancia hospitalaria en la mayor&iacute;a de los  casos. La r&aacute;pida recuperaci&oacute;n posoperatoria, y la incorporaci&oacute;n  precoz a las actividades habituales, reporta evidentes beneficios en el plano  econ&oacute;mico, social y para el paciente en particular. Existen trabajos que  hablan sobre la cirug&iacute;a m&iacute;nimamente invasiva ambulatoria, aun en  casos que requieren intervenciones de urgencia (seg&uacute;n el estadio de la  enfermedad que se deber&aacute; tratar).<span class="superscript">24</span></p>    <p>Al  finalizar nuestro trabajo concluimos: 1. Se pueden realizar exitosamente intervenciones  quir&uacute;rgicas por la v&iacute;a m&iacute;nimamente invasiva en enfermedades  de urgencia. 2. Los antecedentes patol&oacute;gicos personales, los pacientes  de la 3ra edad, y las cirug&iacute;as abdominales previas no fueron contraindicaciones  absolutas para la realizaci&oacute;n de la t&eacute;cnica. 3. La frecuencia de  complicaciones transoperatorias es baja y no determina cambios en el proceder.  4. Existe un &iacute;ndice probable y aceptable de conversiones, y fue su causa  m&aacute;s frecuente la mala condici&oacute;n locorregional. 5. El tiempo quir&uacute;rgico  empleado para la realizaci&oacute;n de esta t&eacute;cnica de m&iacute;nimo acceso  se comporta similar que en la cirug&iacute;a tradicional, lo cual valida la utilizaci&oacute;n  de ella. 6. En la mayor&iacute;a de las enfermedades tratadas la v&iacute;a oral  puede ser indicada sin dificultad antes de las 8 horas. 7. La estad&iacute;a posoperatoria  es corta.</p><h4> Summary</h4>    <p>    <br> A cross-sectional, prospective and descriptive  study of the patients that underwent emergency surgery by the video-assisted laparoscopic  technique, from October, 1995, to March, 2001, was conducted. 151 patients were  operated on by using this procedure. The diseases treated were acute cholecystitis  (45.7 %), acute appendicitis (37.8 %), gynecological diseases and of other type  (12.6 and 3.9 %, respectively). The average surgical time was 45 min. The conversion  index (only present in colecystectomies) was 3.8 %. The trans- and postoperative  complications were observed in 8.6 and 2.6 %, respectively. There were no deaths.  Our experience shows that the video-assisted laparoscopic surgery is an excellent  procedure to treat many emergency surgical diseases.</p>    <p><i>Subject headings:  </i>SURGICAL PROCEDURES, MINIMALLY INVASIVES EMERGENCIES; CROSS-SECTIONAL STUDIES;  PROSPECTIVE STUDIES; EPIDEMIOLOGY, DESCRIPTIVE.    <br>     <br> </p><h4>Referencias bibliogr&aacute;ficas</h4><ol>      <!-- ref --><li> Vecchio R, MacFayden B, Palazzo F. History of laparoscopic surgery. Panminerva  Med 2000;42:87-90.    <br> </li>    <!-- ref --><li> Saccia A. Laparoscopic surgery in abdominal emergencies.  Minerva Chir 1995; 50:859-61.    <br> </li>    <!-- ref --><li> Llanio R. Contraindicaciones e indicaciones:  justificaci&oacute;n de su empleo. En: Laparoscop&iacute;a de urgencia. 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<body><![CDATA[<br>  </li>    <!-- ref --><li> Sonzini AP, Minuzzi F, Sarria A. Morbimortalidad en cirug&iacute;a laparosc&oacute;pica.  Rev Argent Cir 1996;71:71-80.    <br> </li>    <!-- ref --><li> Assaff Y, Matter I, Sabo E, Mogilner  JG, Nash E, Abrahamson J. Laparoscopic cholecistectomy for acute cholecystitis  and the consequences of gallblader perforation, bile spillage and loss of stones.  Eur J Surg 1998 ;164:425-31.    <br> </li>    <!-- ref --><li> Critchlow JT, Pough LM. Is 24 hours  observation necessary after laparoscopic cholecystectomy? South Med J 1999;92:1089-92.    <br>  </li>    </ol>    <p>Recibido: 9 de abril de 2002. Aprobado: 15 de agosto de 2003.    <br>  Dra. <i>Llipsy Fern&aacute;ndez Santiesteban</i>. Hospital Clinicoquir&uacute;rgico  &quot;Hermanos Ameijeiras&quot;, San L&aacute;zaro esquina a Belascoa&iacute;n,  Centro Habana, Ciudad de La Habana, Cuba. </p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p></p>    <p></p>    <p></p>    <p><span class="superscript"><a href="#autor">1</a></span><a href="#autor">Especialista  de I Grado en Cirug&iacute;a General.</a><a name="cargo"></a></p>      ]]></body><back>
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