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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Drogas de abuso: De la embriogénesis a la adolescencia]]></article-title>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Drugs of abuse: From embryogenesis to adolescence]]></article-title>
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<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[The danger the use of drugs of abuse represents for human health led us to expose in a synthesized way some of the considerations all the health professionals should know to understand the most significant particular clinical effects of the addiction to legal and illegal substances during the first years of life. To this end, the data included in the latest statements on their effects, from embriogenesis to adolescence, were reviewed in different databases, which allowed to comprehend why a considerable number of actions have been taken to prevent them, such as the purposes exposed in the projections of Public Health in Cuba for the year 2015]]></p></abstract>
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</front><body><![CDATA[ <p>Hospital Pedi&aacute;trico Docente Centro Habana </p> <h2>Drogas de abuso. De la embriog&eacute;nesis a la adolescencia </h2>     <p><a href="#cargo">Dr. Roberto Zayas Mujica,<span class="superscript">1</span> Ulises Cabrera C&aacute;rdenas<span class="superscript">2</span> y Dra. Dinorah Sim&oacute;n Cay&oacute;n<span class="superscript">3</span> </a><a name="autor"></a></p> <h4>Resumen </h4>     <p align="justify">El peligro que representa para la salud humana el consumo de las drogas de abuso, motiv&oacute; a exponer, en forma de s&iacute;ntesis de informaci&oacute;n, algunas de las consideraciones que actualmente deben ser del conocimiento de todos los profesionales de la salud, para poder comprender los efectos cl&iacute;nicos particulares m&aacute;s sobresalientes, en los primeros a&ntilde;os de la vida, de la adicci&oacute;n a sustancias l&iacute;citas e il&iacute;citas, para lo cual se revisaron en diferentes bases de datos los planteamientos m&aacute;s recientes sobre sus efectos, desde la embriog&eacute;nesis hasta la adolescencia, lo cual permiti&oacute; comprender el porqu&eacute; del considerable n&uacute;mero de acciones encaminadas a prevenirlas, como son algunos de los prop&oacute;sitos expuestos en las proyecciones de la Salud P&uacute;blica en Cuba para el a&ntilde;o 2015. </p>     <p><span class="Estilo1">Palabras clave</span>: Drogas, nicotina, alcohol et&iacute;lico, coca&iacute;na, cannabioides, anfetaminas, opiaceos, inhalantes. </p>     <p align="justify">El uso irresponsable de drogas legales, de prescripci&oacute;n m&eacute;dica e ilegales, capaces de modificar el comportamiento, se erige hoy como una de las grandes tragedias de la humanidad, y estimados conservadores plantean que la expectativa mundial de por vida para padecer un abuso o dependencia de estas sustancias llega al 15 % de la actual poblaci&oacute;n mundial, pero si suma a dicha cifra las desgracias vinculadas al consumo irresponsable en sujetos supuestamente sanos, la proporci&oacute;n de personas directamente afectadas por el mal uso, abuso o dependencia de las drogas alcanzar&aacute; a la sexta parte de la poblaci&oacute;n mundial, algo m&aacute;s de mil millones de personas, convertido en una pandemia mundial de la cual se ha pretendido responsabilizar a los pa&iacute;ses m&aacute;s pobres.<span class="superscript">1</span> </p>     <p align="justify">Cuba estuvo ajena a este mal hasta hace muy poco tiempo y el nivel de consumo era despreciable, pero la coincidencia de factores econ&oacute;micos y sociales crearon las premisas favorables a su incremento; una vez reconocida dicha problem&aacute;tica, aunque nunca comparable con la envergadura que esta tiene en muchos pa&iacute;ses del mundo, el Estado se dio a la tarea de combatirla; <span class="superscript">2</span> y el Sistema de Salud desarroll&oacute; estrategias para la atenci&oacute;n de las adicciones y sus consecuencias, para lo cual los pediatras tienen que estar preparados cient&iacute;ficamente y en el abordaje &eacute;tico de estos problemas.<span class="superscript">3</span> </p>     <p align="justify">El abuso de sustancia perinatal es un &aacute;rea importante a tener en cuenta porque existe la evidencia de su asociaci&oacute;n con la morbilidad y mortalidad infantil.<span class="superscript">4</span> </p>     <p align="justify">Los hijos de madres que consumen sustancias il&iacute;citas tienen riesgo de padecer sus efectos t&oacute;xicos durante el embarazo, en el per&iacute;odo neonatal o posteriormente, debido a una alteraci&oacute;n en el crecimiento fetal, en la adaptaci&oacute;n del reci&eacute;n nacido a la vida extrauterina (s&iacute;ndrome de abstinencia) o en el desarrollo psicomotor y f&iacute;sico posterior.<span class="superscript">5 </span></p>     <p>Te&oacute;ricamente estas alteraciones pueden deberse a 4 mecanismos causales b&aacute;sicos: intoxicaci&oacute;n, supresi&oacute;n, modo de uso de la droga y tipo de vida de la madre, aunque las consecuencias son, en la pr&aacute;ctica, indiferenciables. Estos 4 mecanismos puedan dar lugar a un variado grupo de enfermedades.<span class="superscript">5,6</span> </p>     <p align="justify">Seg&uacute;n se ha observado, las adicciones encuentran campo f&eacute;rtil entre los j&oacute;venes estudiantes de secundaria, bachillerato y universidad. Ya sea por curiosidad, por inexperiencia, por buscar una salida a los grandes problemas que conlleva la adolescencia o por una mezcla de todo lo anterior, los j&oacute;venes son presa f&aacute;cil, debido a su inexperiencia y a la falta de control por parte de sus mayores.<span class="superscript">2,7 </span></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">El trauma, tos cr&oacute;nica, dolor tor&aacute;cico, asma con escasa respuesta al tratamiento, dolor abdominal referido asociado con gastritis, hepatitis y pancreatitis en adolescentes pueden ser signos de abuso de sustancias.<span class="superscript">8</span> </p>     <p align="justify">El problema de las adicciones l&iacute;citas (alcohol, nicotina) e il&iacute;citas (anfetaminas, inhalantes, marihuana, coca&iacute;na, hero&iacute;na, LSD) es consecuencia de los cambios que experiment&oacute; la sociedad en la segunda mitad del siglo <tt>XX</tt> y que en los &uacute;ltimos 10 a 20 a&ntilde;os se ha incrementado, debido a la globalizaci&oacute;n econ&oacute;mica en casi todo el mundo. Los efectos de esas adicciones en el producto en gestaci&oacute;n se conocen desde hace m&aacute;s de 40 a&ntilde;os. Sin embargo, en nuestro medio, la informaci&oacute;n al respecto es escasa, por lo que debe ser mejor conocida por todos los profesionales que enfrentan las diferentes facetas de esta afecci&oacute;n m&eacute;dico-social.<span class="superscript">4,9,10 </span></p>     <p align="justify">Se ha se&ntilde;alado que dentro de las drogas que provocan una mayor afectaci&oacute;n al reci&eacute;n nacido se encuentran la hero&iacute;na y la coca&iacute;na, o el consumo m&uacute;ltiple de ambas.<span class="superscript">11,12 </span></p>     <p>La inhalaci&oacute;n de disolventes vol&aacute;tiles de algunos pegamentos y diluyentes de pintura es un problema en ni&ntilde;os de muchos pa&iacute;ses.<span class="superscript">4</span> </p>     <p>En un estudio sobre intoxicaciones pedi&aacute;tricas atendidas por consultas telef&oacute;nicas en el Centro Nacional de Toxicolog&iacute;a, la incidencia por drogas de abuso fue del 2,83 % del total de llamadas.<span class="superscript">13</span> </p>     <p align="justify">Con este trabajo se propuso como objetivo revisar en diferentes bases de datos los planteamientos m&aacute;s recientes sobre los efectos de las drogas de abuso en la salud, desde la embriog&eacute;nesis hasta la adolescencia, para brindar de forma sint&eacute;tica y comprensible la informaci&oacute;n m&aacute;s actualizada posible, que introduzca al lector en estos temas. </p>     <p>Se tomaron como posibles fuentes de informaci&oacute;n: bases de datos bibliogr&aacute;ficos y publicaciones seriadas de instituciones nacionales e internacionales dedicadas a las drogas de abuso. </p>     <p>Se efectuaron b&uacute;squedas en la literatura para identificar estudios sobre el abuso de sustancias y sus efectos en la salud de los ni&ntilde;os y adolescentes, publicados desde 2001 a 2005. </p>     <p align="justify">Las b&uacute;squedas se hicieron en espa&ntilde;ol e ingl&eacute;s en las bases de datos bibliogr&aacute;ficas disponibles en Internet siguientes: PubMed, Hinary, Bireme, NIDA, Centros para el Control y la Prevenci&oacute;n de Enfermedades, Doyma, adem&aacute;s de LILACS y Corchrare, mediante Bireme, las que no resultaron de utilidad. </p>     <p>En las b&uacute;squedas se utilizaron los descriptores siguientes: </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>a) “drogas, ni&ntilde;os”     <br> b) “drogas, adolescentes”     <br> c) “drogas, abuso”     <br> d) “drogas, enfermedad” </p>     <p>Tambi&eacute;n se verificaron las referencias citadas en las publicaciones para identificar cualquier estudio no detectado previamente. Las fuentes m&aacute;s utilizadas se ubicaron en <em>Pediatrics </em>. </p> <h4>Desarrollo </h4>     <p align="justify">El estudio de la drogodependencia es de gran importancia en el curso de la gestaci&oacute;n, ya que la mayor parte de las drogas atraviesan la barrera placentaria y pueden influir sobre la madre y/o el producto de la concepci&oacute;n ya sea por teratogenicidad, por producir complicaciones en la madre, o ser capaz de ocasionar el s&iacute;ndrome de abstinencia en la madre y en el ni&ntilde;o, entre otras complicaciones.<span class="superscript">5 </span></p>     <p align="justify">M&aacute;s doloroso aun es que cada a&ntilde;o nacen ni&ntilde;os bajo el efecto de drogas consumidas por sus madres, lo que implica anomal&iacute;as morfol&oacute;gicas y d&eacute;ficit funcionales cognitivo-afectivos impl&iacute;citos en el nuevo concepto de teratogenias conductuales, afectaci&oacute;n temperamental que propende a las conductas disociales y al consumo de sustancias.<span class="superscript">1</span> </p>     <p align="justify">Las consecuencias que puede sufrir el producto en gestaci&oacute;n cuando su madre es adicta a sustancias l&iacute;citas o il&iacute;citas, dependen de varios factores: la edad de gestaci&oacute;n, el tipo y cantidad de sustancias consumidas, su cronicidad y las diversas combinaciones de ellos. Los peligros para el producto son tener malformaciones cong&eacute;nitas, prematuridad, retardo en el crecimiento f&iacute;sico al final del embarazo, s&iacute;ndrome de abstinencia, adquisici&oacute;n de una infecci&oacute;n por transmisi&oacute;n sexual, muerte s&uacute;bita o ser abortado. A pesar de estos peligros, el consumo de sustancias l&iacute;citas, il&iacute;citas o ambas, por las embarazadas depende de sus condiciones biol&oacute;gicas y socioculturales.<span class="superscript">9,10</span> </p>     <p align="justify">La muerte s&uacute;bita del lactante es una de las causas m&aacute;s frecuentes de mortalidad infantil despu&eacute;s del per&iacute;odo neonatal. Estos ni&ntilde;os presentan un riesgo mayor que los ni&ntilde;os normales de presentar muerte s&uacute;bita del lactante (hasta 7 veces el riesgo de ni&ntilde;os normales). Algunos autores discuten si es debido a la exposici&oacute;n a drogas intra&uacute;tero, o al medio social posterior en el que viven. De cualquier forma, las medidas encaminadas a disminuir la muerte s&uacute;bita del lactante deben ser especialmente aconsejadas a sus padres: dormir en dec&uacute;bito supino, evitar humo del tabaco, mantener una temperatura normal, no dormir con los ni&ntilde;os en la cama. Las infecciones respiratorias, la prematuridad, el bajo nivel socioecon&oacute;mico y los partos m&uacute;ltiples aumentan a&uacute;n m&aacute;s su incidencia.<span class="superscript">11</span> </p>     <p align="justify">El incremento dram&aacute;tico de la drogadicci&oacute;n en la poblaci&oacute;n de nuestro tiempo no exime a las mujeres en edad de concebir. Un n&uacute;mero elevado de mujeres consume drogas legales o ilegales durante el embarazo, y ello representa un problema de salud que tiene gran repercusi&oacute;n cl&iacute;nica, social y psicol&oacute;gica para el reci&eacute;n nacido, por lo que resultan muy importantes las investigaciones que se realicen en este sentido.<span class="superscript">14</span> </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">En la pr&aacute;ctica no debe olvidarse que raras veces se utiliza una &uacute;nica droga, sino la asociaci&oacute;n de varias, alcohol, tabaco o polidrogadicci&oacute;n, por lo que es dif&iacute;cil relacionar situaciones cl&iacute;nicas concretas con una droga determinada.<span class="superscript">15</span> </p> <h4>Nicotina </h4>     <p align="justify">La nicotina es uno de los m&aacute;s de 4 000 qu&iacute;micos encontrados en el humo del tabaco, siendo el componente primario que act&uacute;a directamente en el cerebro y es reconocida como la droga adictiva m&aacute;s frecuentemente utilizada, con m&uacute;ltiples efectos da&ntilde;inos a la salud, la mayor&iacute;a son irritantes respiratorios y varias decenas est&aacute;n catalogadas como carcin&oacute;genos humanos, algunos no predecibles en la actualidad. Un cigarro contiene 10 mg o m&aacute;s de nicotina, siendo inhalados por el fumador 1 a 2 mg por cada cigarro, la que se absorbe a trav&eacute;s de la piel, la mucosa oral y de la nariz y por la inhalaci&oacute;n en los pulmones, obteni&eacute;ndose r&aacute;pidamente niveles pico en sangre y el cerebro. </p>     <p align="justify">Se ha demostrado la disminuci&oacute;n de la monoaminooxidasa (MAO) en el cerebro y altos niveles de dopamina, la que favorece el deseo de repetir el consumo y la dependencia, estos efectos psicoactivos se asocian no solo con la nicotina, sino tambi&eacute;n con otros ingredientes del tabaco.<span class="superscript">16</span> </p>     <p align="justify">Act&uacute;a como estimulante y sedante del sistema nervioso central (SNC), resulta en un est&iacute;mulo casi inmediato al producir una descarga de epinefrina de la corteza suprarrenal causando liberaci&oacute;n repentina de glucosa; el estimulo va seguido de depresi&oacute;n y fatiga, situaci&oacute;n que lleva a buscar m&aacute;s nicotina.<span class="superscript">17 </span></p>     <p align="justify">Seg&uacute;n la II Encuesta Nacional de Factores de Riesgo, realizada en el a&ntilde;o 2001, en Cuba, as&iacute; como otras cifras incorporadas del 2004, el tabaquismo present&oacute; una prevalencia del 32,0 % en personas de 17 a&ntilde;os de edad y m&aacute;s, con una media de edad de inicio de 17,1 a&ntilde;os , el grupo de mayor porcentaje de iniciaci&oacute;n fue de 12-16 a&ntilde;os de edad.<span class="superscript">18 </span></p>     <p>El impacto de la adicci&oacute;n a nicotina en t&eacute;rminos de morbilidad, mortalidad y costos econ&oacute;micos a la sociedad esta asustando, a pesar de ser totalmente prevenible. </p>     <p align="justify">En la mujer embarazada, el mon&oacute;xido de carbono y las altas dosis de nicotina, obtenidas al inhalar el humo del tabaco, interfieren con las necesidades de oxigeno del feto, atraviesan la placenta alcanzando una concentraci&oacute;n del 15 % superior a los niveles maternos de nicotina y carboxihemoglobina, afectando el desarrollo fetal y comprometiendo su calidad de vida al nacer, al incrementar el riesgo de prematuridad y bajo peso, con todas las consecuencias fatales que se derivan. El tabaquismo materno gestacional est&aacute; asociado con una incidencia del 10% de la mortalidad perinatal y con un incremento del s&iacute;ndrome de la muerte s&uacute;bita del lactante.<span class="superscript">5</span> </p>     <p align="justify"><em>Shankaran </em> y otros en su estudio comprobaron afectaci&oacute;n en peso, talla y circunferencia cef&aacute;lica al nacimiento, de hijos de padres fumadores.<span class="superscript">19 </span></p>     <p align="justify">El humo del tabaco ajeno convierte a los ni&ntilde;os en fumadores pasivos, relacion&aacute;ndose con la ocurrencia del asma, bronquitis, neumon&iacute;a, e infecciones del o&iacute;do en ni&ntilde;os; tambi&eacute;n tiene un impacto adverso en la salud reproductiva; y ha sido asociado a las siguientes neoplasias: leucemias agudas, tumores del SNC, neuroblastoma, tumor de Wilms y sarcomas de partes blandas y &oacute;seos. El humo del cigarrillo contiene millones de radicales libres, que inducen reducci&oacute;n del ox&iacute;geno con producci&oacute;n de super&oacute;xido, con repercusi&oacute;n cardiovascular y respiratoria.<span class="superscript">8 </span></p>     <p>El consumo de tabaco en los grupos de adolescentes representa una significativa amenaza a su salud y se asocia con el incremento en el futuro del uso de otras drogas il&iacute;citas.<span class="superscript">7</span> </p> <h4>Alcohol et&iacute;lico </h4>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">Se considera que existe un incremento de consumo de alcohol de alrededor del 30 % en los pa&iacute;ses desarrollados durante los &uacute;ltimos 20 a&ntilde;os, &iacute;ndice muy superior al esperado por el aumento de la poblaci&oacute;n en esta etapa. En Cuba, el 45,2 % de la poblaci&oacute;n mayor de 15 a&ntilde;os de edad consume bebidas alcoh&oacute;licas, con un &iacute;ndice de prevalencia de alcoholismo entre el 7 y el 10 %, uno de lo m&aacute;s bajo en Latinoam&eacute;rica, con predominio en edades comprendidas entre los 15 y 44 a&ntilde;os. Se se&ntilde;ala que en los &uacute;ltimos 15 a&ntilde;os el consumo ha aumentado notablemente en nuestro pa&iacute;s, que el 90,4 % de la poblaci&oacute;n inicia la ingesti&oacute;n del t&oacute;xico antes de los 25 a&ntilde;os de edad.<span class="superscript">20 </span></p>     <p>El consumo de alcohol por la gestante se asocia con un alto porcentaje de abortos y mortinatos, siendo causa reconocida de dismorfog&eacute;nesis,<span class="superscript">5,6</span> con afectaci&oacute;n de peso y talla.<span class="superscript">19 </span></p>     <p align="justify">La mayor&iacute;a de los estudios realizados sobre la relaci&oacute;n entre el abuso de sustancias y los efectos sobre el desarrollo del organismo se&ntilde;alan el s&iacute;ndrome del feto alcoh&oacute;lico. Esta complicaci&oacute;n del abuso del alcohol et&iacute;lico ocurre en 1 de cada 5 000 nacidos y es la causa principal prevenible de retraso mental. Este s&iacute;ndrome incluye una tr&iacute;ada de desarrollo retardado, disfunci&oacute;n del SNC y dimorfismo cr&aacute;neo facial, es generalmente reconocido en el periodo neonatal; no obstante podr&iacute;a no ser reconocido hasta la edad preescolar cuando las caracter&iacute;sticas de los rasgos f&iacute;sicos comienzan a ser m&aacute;s evidentes o m&aacute;s tarde cuando los s&iacute;ntomas conductuales adicionales, tales como inatenci&oacute;n, distractibilidad e hiperactividad est&aacute;n presentes.<span class="superscript">4,5,21-23 </span></p>     <p align="justify">Recientemente en varios estudios se plantea como hip&oacute;tesis que la exposici&oacute;n fetal al etanol exacerba el estr&eacute;s oxidativo ya presente en los pulmones prematuros donde existe <em>per se </em> un d&eacute;ficit de glutati&oacute;n macr&oacute;fago alveolar.<span class="superscript">24</span> </p>     <p align="justify">Los trabajos de investigaci&oacute;n indican que la identificaci&oacute;n temprana de los ni&ntilde;os expuestos al alcohol fetal reduce las discapacidades secundarias que son consecuencia de esta afecci&oacute;n. Entre los posibles biomarcadores se encuentran la sangre materna y el meconio.<span class="superscript">25 </span></p>     <p align="justify">Muchos autores han estudiado la din&aacute;mica familiar en el hogar de procedencia del alcoh&oacute;lico y se&ntilde;alan su coincidencia con la llamada &quot;crisis familiares no transitorias&quot;. Esta situaci&oacute;n se considera que condiciona un trastorno del aprendizaje en una poblaci&oacute;n espec&iacute;fica de ni&ntilde;os que se ha denominado &quot;ni&ntilde;os con incapacidad para aprender&quot; con inteligencia normal, que no presentan el perfil caracter&iacute;stico de retraso mental y en los que se invocan un d&eacute;ficit cognoscitivo espec&iacute;fico para el aprendizaje.<span class="superscript">20 </span></p>     <p align="justify">El metabolismo inmaduro de los ni&ntilde;os y adolescentes lleva a la incapacidad para mantener la homeostasis, apareciendo hipoglicemia precoz, acidosis y coma. Estos disbalances provocan convulsiones t&oacute;nico-cl&oacute;nicas y edema cerebral aun despu&eacute;s que el t&oacute;xico fue eliminado. </p>     <p align="justify">Intoxicaci&oacute;n progresiva y sin correlaci&oacute;n con la etanolemia en ni&ntilde;os y adolescentes, aunque estos pueden ser m&aacute;s tolerantes, presentando una fase inicial de desinhibici&oacute;n, que puede evolucionar a la agitaci&oacute;n psicomotora con conducta agresiva, y posterior depresi&oacute;n de la conciencia. Aparece al examen f&iacute;sico miosis, vasodilataci&oacute;n facial, aliento et&iacute;lico, hiperemia conjuntival, arritmias auriculares, y depresi&oacute;n respiratoria con broncoaspiraci&oacute;n e hipotensi&oacute;n en casos graves. El coma predomina en todos los casos.<span class="superscript">4</span> La aparici&oacute;n de incoordinaci&oacute;n motora o signos de focalizaci&oacute;n pueden ser causa de trauma craneoencef&aacute;lico. </p>     <p align="justify">En los adolescentes el efecto de esta sustancia parece depender de factores individuales y del tiempo que el alcohol ha estado afectando su organismo. Es por ello que los resultados del electroencefalograma (EEG) son muy variados, desde una probable aparente normalidad hasta alteraciones de la actividad de base, presencia de paroxismos y/o actividad lenta. El adolescente con intoxicaci&oacute;n alcoh&oacute;lica aguda puede mostrar una disminuci&oacute;n de la frecuencia de la banda alfa, as&iacute; como un aumento de la cantidad de ondas theta y delta.<span class="superscript">26</span> </p> <h4>Coca&iacute;na </h4>     <p>La coca&iacute;na se considera la droga de abuso probablemente m&aacute;s utilizada. El principal alcaloide del arbusto conocido como coca (<em>Erythroxylon coca</em>) es la benzoilmetilecgonina, cuyas formas de presentaci&oacute;n reconocidas son: coca&iacute;na de base libre purificada, coca&iacute;na de base pura, sulfato de coca&iacute;na y clorhidrato de coca&iacute;na.<span class="superscript">27</span> </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">“Crack” es el nombre vulgar de la coca&iacute;na obtenida a partir de clorhidrato de coca&iacute;na y convertida en cristales que se pueden fumar, se trata con amon&iacute;aco o bicarbonato de sodio y agua; el t&eacute;rmino crack se refiere al crujido que se oye cuando se fuma o se calienta la mezcla, presuntamente causado por el bicarbonato de sodio.<span class="superscript">17</span> </p>     <p align="justify">No se conocen totalmente los efectos del uso prenatal de la coca&iacute;na en los reci&eacute;n nacidos, pero un gran n&uacute;mero de estudios cient&iacute;ficos demuestran que los hijos de madres que consumen coca&iacute;na durante el embarazo nacen antes de tiempo y con peso, talla y per&iacute;metro craneal menores, adem&aacute;s de algunas publicaciones sobre consecuencias graves, como malformaciones cerebrales, card&iacute;acas, esquel&eacute;ticas, gastrointestinales y genitourinarias, retraso del crecimiento intrauterino, complicaciones obst&eacute;tricas y muerte s&uacute;bita.<span class="superscript">28-30 </span></p>     <p align="justify">&Uacute;ltimamente han aparecido publicaciones y revisiones que cuestionan algunos de los posibles efectos perjudiciales de la coca&iacute;na sobre el feto y el reci&eacute;n nacido.<span class="superscript">31</span> En una revisi&oacute;n sistem&aacute;tica (metaan&aacute;lisis) reciente, <em>Frank </em> y otros<span class="superscript">32</span> concluyen que no ha podido demostrarse que la exposici&oacute;n a la coca&iacute;na en el &uacute;tero afecte al crecimiento f&iacute;sico, que no parece afectar de forma independiente a las escalas de desarrollo durante los primeros 6 a&ntilde;os de vida (aunque los datos son insuficientes para valorar esto en los reci&eacute;n nacidos pret&eacute;rmino), que los efectos sobre el desarrollo motor son confusos, en todo caso transitorios y consecuencia de hecho de la exposici&oacute;n al tabaco, y que la exposici&oacute;n puede asociarse con alteraciones moderadas de algunas respuestas fisiol&oacute;gicas a est&iacute;mulos de conducta que tienen un significado cl&iacute;nico desconocido. En suma, estos datos no confirman que la exposici&oacute;n a la coca&iacute;na en el &uacute;tero tenga consecuencias adversas importantes sobre el desarrollo en la primera infancia y, en todo caso, no pueden separarse de las asociadas con otros riesgos ambientales o de exposici&oacute;n. </p>     <p align="justify"><em><b>Efectos fetales</b></em><b>:</b> La coca&iacute;na atraviesa    f&aacute;cilmente la barrera placentaria, alcanz&aacute;ndose hasta el 80 %    de las concentraciones plasm&aacute;ticas de la madre, y como su eliminaci&oacute;n    es m&aacute;s lenta, representa mayor toxicidad para el feto. Disminuye el riego    y la oxigenaci&oacute;n fetal, uterina y placentaria. Por lo tanto, la placenta    no act&uacute;a como barrera para el paso de la coca&iacute;na y sus metabolitos    (norcoca&iacute;na y cocaetileno). Se ha descrito la asociaci&oacute;n del consumo    materno de coca&iacute;na con diversas malformaciones cong&eacute;nitas, pero    en un estudio reciente no se encontraron diferencias entre el tipo o n&uacute;mero    de anomal&iacute;as evidentes entre los reci&eacute;n nacidos expuestos y los    no expuestos, ni relaci&oacute;n con la dosis o el tiempo de exposici&oacute;n    a la coca&iacute;na en los casos encontrados.<span class="superscript">33</span>    Algunos autores tambi&eacute;n han hallado una mayor frecuencia de abortos espont&aacute;neos    y desprendimiento prematuro de placenta.<span class="superscript">30</span>  </p>     <p align="justify">Los hijos de madres que consumen coca&iacute;na al principio del embarazo pueden estar expuestos a un riesgo mayor de nacer con alg&uacute;n defecto cong&eacute;nito. Un amplio estudio realizado sobre el tema sugiere que estos beb&eacute;s tienen una probabilidad 5 veces mayor de nacer con defectos en el tracto urinario que los beb&eacute;s de mujeres que no consumen coca&iacute;na.<span class="superscript">5,34,35</span> </p>     <p align="justify"><em><b>Efectos neonatales</b></em><b>:</b> Entre los factores    neonatales cabe mencionar valores bajos de Apgar, peso, talla y per&iacute;metro    craneal; mayor frecuencia de sufrimiento fetal agudo, prematuridad, bajo peso    y retraso del crecimiento intrauterino, principalmente en hijos de madres consumidoras    de dosis elevadas durante el tercer trimestre del embarazo, que es cuando ocurre    el mayor crecimiento fetal.<span class="superscript">19</span> Algunos estudios    concluyen que los efectos neonatales adversos asociados con la exposici&oacute;n    fetal a la coca&iacute;na siguen una relaci&oacute;n dosis-respuesta.<span class="superscript">36</span>    En cambio, otros concluyen que las mujeres que consumen coca&iacute;na durante    el embarazo presentan numerosas alteraciones en su vida que pueden afectar en    el curso de su gestaci&oacute;n, entre las cuales el consumo de coca&iacute;na    solo es un marcador m&aacute;s que no parece influir en la prevalencia de bajo    peso al nacer o de parto pret&eacute;rmino. Entre otros efectos se ha descrito    un aumento notable de los casos de enterocolitis necrosante y de muerte s&uacute;bita.    Sin embargo, en una revisi&oacute;n reciente se concluye que no se ha demostrado    que la exposici&oacute;n prenatal a coca&iacute;na sin exposici&oacute;n concomitante    a opi&aacute;ceos sea un factor independiente del s&iacute;ndrome de muerte    s&uacute;bita del lactante. Est&aacute; contraindicada la lactancia natural    si la madre sigue consumiendo coca&iacute;na.<span class="superscript">2,11,30</span>  </p>     <p align="justify"><em><b>Trastornos neuroconductuales del reci&eacute;n nacido</b></em><b>:</b>    A las pocas horas de nacer puede desarrollarse un cuadro parecido al s&iacute;ndrome    de abstinencia neonatal a opi&aacute;ceos, con trastornos generales del SNC    (temblores, irritabilidad, hiperton&iacute;a generalizada, hiperreflexia), respiratorios    y digestivos, pero de poca intensidad cl&iacute;nica. Como se ha demostrado    en estudios de mujeres embarazadas consumidoras de coca&iacute;na, estas alteraciones    neuroconductuales pueden aparecer incluso si solo se ha consumido coca&iacute;na    durante el primer trimestre de la gestaci&oacute;n, a diferencia de la hero&iacute;na,    que no causa s&iacute;ndrome de abstinencia neonatal si no se ha consumido durante    el &uacute;ltimo mes del embarazo.<span class="superscript">30,35 </span></p>     <p align="justify"><em><b>Alteraciones estructurales</b></em><b>:</b> Trabajos    retrospectivos en ni&ntilde;os expuestos a coca&iacute;na han sugerido una incidencia    aumentada de hemorragia periventricular y de quistes subependimarios y periventriculares.    Sin embargo, los estudios prospectivos y controlados no han logrado encontrar    una asociaci&oacute;n entre la exposici&oacute;n intrauterina a la coca&iacute;na    y las anomal&iacute;as en las ecograf&iacute;as craneales.<span class="superscript">30    </span></p>     <p align="justify"><em><i>Alteraciones de la conducta y el desarrollo</i></em><i>:</i>    Se han realizado numerosos estudios<span class="superscript">31,37</span> sobre    las consecuencias en el crecimiento f&iacute;sico, el desarrollo cognitivo,    el desarrollo motor, el lenguaje y el comportamiento, la atenci&oacute;n y la    afectividad, pero los efectos de la exposici&oacute;n prenatal a la coca&iacute;na    sobre la estructura y la funci&oacute;n del SNC del reci&eacute;n nacido, aunque    parecen dependientes en parte de la dosis, todav&iacute;a no est&aacute;n plenamente    demostrados. Existe una revisi&oacute;n en la que concluyen que en ni&ntilde;os    menores de 6 a&ntilde;os de edad no hay evidencia convincente de que la exposici&oacute;n    prenatal a la coca&iacute;na se asocie de manera independiente con efectos t&oacute;xicos    del desarrollo tanto f&iacute;sico (crecimiento) como conductual, aunque estos    datos son insuficientes en el caso de ni&ntilde;os nacidos pret&eacute;rmino.    Despu&eacute;s de controlar factores de confusi&oacute;n, los &uacute;nicos    efectos significativos son la disminuci&oacute;n del crecimiento fetal para    la edad gestacional y la afectaci&oacute;n del desarrollo motor (esta &uacute;ltima    solo presente hasta los 7 meses de vida). Un estudio reciente establece una    relaci&oacute;n positiva entre la dosis de exposici&oacute;n a la droga y un    pobre lenguaje receptivo (no el expresivo) al a&ntilde;o de edad habiendo controlado    los factores de confusi&oacute;n.<span class="superscript">30,35 </span></p>     <p align="justify"><em>Morrow </em> y otros<span class="superscript">38</span> en un estudio que ten&iacute;a como objetivo estimar la relaci&oacute;n entre la exposici&oacute;n prenatal a coca&iacute;na y la habilidad en el lenguaje expresivo y receptivo en ni&ntilde;os afroamericanos, a los 3 a&ntilde;os de edad, concluyeron como muy evidente esa relaci&oacute;n. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">Se ha descubierto que la exposici&oacute;n a la coca&iacute;na durante el desarrollo fetal puede provocar retrasos y otras deficiencias mentales, como as&iacute; tambi&eacute;n imposibilidad de mantener la atenci&oacute;n y la concentraci&oacute;n por per&iacute;odos de tiempo m&iacute;nimos como para permitir el aprendizaje.<span class="superscript">2,37</span> </p>     <p align="justify">En ni&ntilde;os peque&ntilde;os, la inhalaci&oacute;n pasiva de coca&iacute;na proveniente del “crack” y la alimentaci&oacute;n materna de una madre cocain&oacute;mana puede precipitar convulsiones, adem&aacute;s de diarrea sanguinolenta y <em>shock</em>.<span class="superscript">2</span> </p>     <p align="justify">El EEG de 6 ni&ntilde;os en edad escolar que fueron expuestos intrautero a la coca&iacute;na mostr&oacute; diferencias significativas con respecto al de ni&ntilde;os no afectados, mostrando un aumento de la energ&iacute;a relativa de la banda alfa con disminuci&oacute;n de las energ&iacute;as absoluta y relativa de las bandas lentas theta y delta y alteraciones en las relaciones interhemisf&eacute;ricas.<span class="superscript">5,26 </span></p>     <p align="justify">Los efectos f&iacute;sicos del uso de coca&iacute;na incluyen constricci&oacute;n de los vasos sangu&iacute;neos perif&eacute;ricos, dilataci&oacute;n de las pupilas y aumento de la temperatura, la frecuencia cardiaca y la tensi&oacute;n arterial. Se ha descrito la muerte s&uacute;bita en un primer y &uacute;nico consumo o al mezclarla con alcohol por la formaci&oacute;n de un metabolito m&aacute;s t&oacute;xico, el etileno de coca&iacute;na. </p>     <p align="justify">Cuando se consume intermitentemente, la coca&iacute;na estimula la liberaci&oacute;n de dopamina y de norepinefrina e inhibe su recaptaci&oacute;n en ciertas regiones del cerebro y tiene un efecto perif&eacute;rico simpaticomim&eacute;tico; cuando el consumo es cr&oacute;nico, agota la dopamina y otros neurotransmisores.<span class="superscript">39 </span></p>     <p align="justify">La coca&iacute;na puede causar dolor tor&aacute;cico, angina e infarto agudo de miocardio en adolescentes. Tambi&eacute;n ocasiona taquiarritmias ventriculares, aumento de la demanda de ox&iacute;geno y disecci&oacute;n a&oacute;rtica. A nivel neurol&oacute;gico se han descrito infarto y hemorragia cerebral, vasculitis, convulsiones t&oacute;nico-cl&oacute;nicas, descinesias, distonias y coma; adem&aacute;s se han observado rabdomiolisis, isquemia intestinal y edema pulmonar. La presencia de hipertermia es un signo de gravedad y est&aacute; asociado con mayor mortalidad.<span class="superscript">17</span> </p> <h4>Marihuana </h4>     <p align="justify">Los cannabinoides, enti&eacute;ndase como tales la marihuana (<em>Cannabis sativa</em>) y su principal componente psicoactivo: el tetrahidrocannabinol (D9-THC), son sustancias especiales que ejercen sus efectos sobre 2 tipos de receptores espec&iacute;ficos (CB1 y CB2) y un ligando end&oacute;geno: la anandamida. Es por ello que el cuadro de intoxicaci&oacute;n deviene una mezcla de s&iacute;ntomas de excitaci&oacute;n, depresi&oacute;n y alucinaciones.<span class="superscript">17 </span></p>     <p align="justify">Tal combinaci&oacute;n de efectos t&oacute;xicos var&iacute;a seg&uacute;n la dosis, v&iacute;a de administraci&oacute;n, experiencia del consumidor e incluso el sitio donde se efect&uacute;a el consumo. Bajo su acci&oacute;n se ponen de manifiesto trastornos de las funciones cognoscitivas, la percepci&oacute;n, el tiempo de reacci&oacute;n, el aprendizaje y la memoria. Son frecuentes signos y s&iacute;ntomas cl&iacute;nicos como: midriasis, inyecci&oacute;n conjuntival, arreflexia corneal, sed, disminuci&oacute;n de la memoria a corto plazo, taquicardia sinusal e hipertensi&oacute;n sist&oacute;lica, hipotermia, embriaguez y otros, a los cuales se suman el olor a &quot;hierba quemada&quot; que despiden el individuo y sus ropas, manchas amarillentas en las bases de los dedos &iacute;ndice y pulgar, despersonalizaci&oacute;n del sujeto, ansiedad y muestras de euforia. En los ni&ntilde;os, la ingesti&oacute;n de marihuana produce somnolencia, midriasis e hipoton&iacute;a.<span class="superscript">27</span> </p>     <p align="justify">Las investigaciones han demostrado que los beb&eacute;s nacidos de mujeres que usaron marihuana durante sus embarazos muestran respuestas alteradas a est&iacute;mulos visuales, tr&eacute;mulo acrecentado, y llanto agudo, lo que puede indicar problemas con el desarrollo neurol&oacute;gico. Durante la infancia y los a&ntilde;os pre-escolares, se ha observado que los ni&ntilde;os expuestos a la marihuana tienen m&aacute;s problemas de conducta y m&aacute;s dificultad para realizar tareas de percepci&oacute;n visual, comprensi&oacute;n de lenguaje, atenci&oacute;n sostenida, y de memoria. En el colegio, estos ni&ntilde;os tienden a exhibir un d&eacute;ficit en sus habilidades para tomar decisiones, su memoria y su capacidad para permanecer atentos.<span class="superscript">5,36</span> </p>     <p align="justify">Los efectos a corto plazo del uso de la marihuana pueden incluir problemas de la memoria y el aprendizaje, percepci&oacute;n distorsionada, dificultades para pensar y solucionar problemas, p&eacute;rdida de la coordinaci&oacute;n y un aumento del ritmo cardiaco.<span class="superscript">36</span> </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">Algunos de los efectos adversos de la marihuana en la salud pueden ocurrir porque el THC deteriora la habilidad del sistema inmunol&oacute;gico, al impedir la funci&oacute;n normal de las c&eacute;lulas T.<span class="superscript">2</span> Los estudiantes que fuman marihuana obtienen notas m&aacute;s bajas y tienen menos posibilidad de graduarse de la escuela secundaria, en comparaci&oacute;n con sus compa&ntilde;eros que no fuman.<span class="superscript">36</span> </p>     <p align="justify">En Estados Unidos, durante el 2002, m&aacute;s de 14 millones de personas la consumieron a partir de los 12 a&ntilde;os de edad, por lo menos una vez, y el 12,2 % por lo menos 300 d&iacute;as del a&ntilde;o. Esto significa que 3,1 millones de personas consumieron marihuana a diario, o casi a diario, en un per&iacute;odo de 12 meses.<span class="superscript">36</span> </p>     <p align="justify"><em>Goldschmidt </em> y otros<span class="superscript">6</span> realizaron un estudio de seguimiento acad&eacute;mico de ni&ntilde;os con exposici&oacute;n prenatal a marihuana, evaluando su desarrollo f&iacute;sico, emocional y cognitivo hasta los 16 a&ntilde;os posparto. La exposici&oacute;n durante el primer trimestre de gestaci&oacute;n se correspondi&oacute; con ansiedad y depresi&oacute;n, mientras que durante el segundo semestre se asoci&oacute; con trastornos en la comprensi&oacute;n de la lectura y bajo rendimiento escolar. </p>     <p>Los adolescentes que fuman marihuana cotidianamente refieren que el s&iacute;ndrome de abstinencia comienza dentro de las 24-48 h de haber suspendido la droga y se caracteriza por un cuadro cl&iacute;nico tipo gripe y deseos de consumir la sustancia.<span class="superscript">39</span> </p>     <p>En EEG se han reportado un aumento de la actividad lenta con disminuci&oacute;n de las frecuencias de las bandas alfa y beta y aumento de la frecuencia de la banda theta. Tanto en la fase aguda de exposici&oacute;n como en el tratamiento de retirada, se ha observado un aumento de la energ&iacute;a relativa de la banda alfa en regiones anteriores (frontales bilaterales).<span class="superscript">26</span> </p> <h4>Anfetaminas </h4>     <p align="justify">Las anfetaminas alucin&oacute;genas, derivadas de las feniletilaminas tienen una estructura parecida a la anfetamina con un anillo benc&eacute;nico y un grupo metilo. Presenta muchas posibilidades de modificaci&oacute;n utilizando sus radicales libres, consiguiendo as&iacute; sustancias diferentes que mantienen unos efectos psicoactivos comunes b&aacute;sicos pero con m&uacute;ltiples tonalidades psicod&eacute;licas. Son probablemente las de m&aacute;s amplia difusi&oacute;n: MDMA (&eacute;xtasis, Ad&aacute;n), MDA (p&iacute;ldora del amor), MDEA (Eva). Introducidas con la falsa aureola de ser at&oacute;xicas y excitantes sexuales.<span class="superscript">2,40</span> </p>     <p align="justify">Sus efectos son similares a los de la coca&iacute;na: estimulante del SNC, espec&iacute;ficamente de la terminaci&oacute;n presin&aacute;ptica, como simpaticomim&eacute;tico perif&eacute;rico y tambi&eacute;n afectan los sistemas dopamin&eacute;rgicos y noradren&eacute;rgicos cerebrales.<span class="superscript">39 </span></p>     <p align="justify">En los hijos de embarazadas adictas a estas sustancias, no hubo malformaciones cong&eacute;nitas. Sin embargo, el efecto vasoconstrictor e hipertensivo es capaz de ocasionar da&ntilde;o placentario que provoque el aborto, desprendimiento prematuro de placenta, prematuridad o bajo peso al nacer.<span class="superscript">19 </span></p>     <p align="justify">Aparentemente, despu&eacute;s del nacimiento, los beb&eacute;s que estuvieron expuestos a anfetaminas presentan s&iacute;ndrome de abstinencia, incluyendo temblor, sue&ntilde;o y problemas de respiraci&oacute;n. No se conocen las perspectivas a largo plazo para estos ni&ntilde;os. Un estudio de muy peque&ntilde;a envergadura (en solo 12 ni&ntilde;os) comprob&oacute; que los ni&ntilde;os de 7 y 8 a&ntilde;os que hab&iacute;an estado expuestos a &eacute;xtasis antes de nacer ten&iacute;an alteraciones en las concentraciones de una sustancia qu&iacute;mica espec&iacute;fica del cerebro. Sin embargo, no se ha comprobado si esto tiene alg&uacute;n efecto sobre el aprendizaje o conducta, ya que no se encontr&oacute; evidencia de problemas en estos ni&ntilde;os. Un estudio realizado recientemente en animales comprob&oacute; que las ratas que hab&iacute;an estado expuestas a &eacute;xtasis durante el per&iacute;odo correspondiente al tercer trimestre del embarazo humano sufr&iacute;an un d&eacute;ficit prolongado en la memoria y el aprendizaje. A&uacute;n no se ha comprobado si esto tambi&eacute;n ocurre en los ni&ntilde;os expuestos.<span class="superscript">40 </span></p>     <p>Los efectos t&oacute;xicos leves de los estimulantes son irritabilidad, insomnio, temblor, hiperreflexia, diaforesis, midriasis y rubefacci&oacute;n. Los graves son crisis hipertensiva, disrritmias, convulsiones, coma, colapso cardiovascular y muerte.<span class="superscript">17,39</span> </p> <h4>Opi&aacute;ceos </h4>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">Con el nombre de opio se reconoce la &quot;exudaci&oacute;n lechosa desecada, obtenida por la incisi&oacute;n de la corteza verde del <em>Papaver somniferum </em> (Linneo) o su variedad Alba de Candolla (familia <em>Papaver&aacute;cea</em>)&quot;. Los opi&aacute;ceos, a su vez, son los derivados del opio, naturales o semisint&eacute;ticos, de estructura fenantr&eacute;nica o bencilisoquinol&iacute;nica. Los opioides, por su parte, son los agonistas y antagonistas con actividad farmacol&oacute;gica de tipo morfina, as&iacute; como los p&eacute;ptidos opioides naturales y sint&eacute;ticos. De estos &uacute;ltimos, las endorfinas (encef&aacute;licas, dimorfinas, betaendorfinas) atraen poderosamente la atenci&oacute;n por su funci&oacute;n fisiol&oacute;gica y propiedades farmacol&oacute;gicas reconocidas. En la actualidad, adem&aacute;s del opio consumido en estado natural por los fumadores de este, los adictos gustan tambi&eacute;n de la morfina y aun con mayor frecuencia de la hero&iacute;na.<span class="superscript">27</span> Tambi&eacute;n se incluyen: la code&iacute;na, la metadona, el fentanilo, la meperidina y la hidromorfona. El rango y la intensidad de los efectos farmacol&oacute;gicos dependen de su relativa afinidad de uni&oacute;n a los 4 principales receptores del SNC.<span class="superscript">39</span> </p>     <p>Los signos cl&iacute;nicos caracter&iacute;sticos conforman una tr&iacute;ada que se reconoce por: depresi&oacute;n respiratoria, depresi&oacute;n del sensorio y miosis (pupila puntiforme). </p>     <p>Son causa reconocida de abortos, crecimiento intrauterino retardado, prematuridad y partos patol&oacute;gicos. Son las sustancias que definen el llamado s&iacute;ndrome de abstinencia agudo y subagudo por excelencia. Para muchos autores, son causantes de efectos conductuales a largo plazo.<span class="superscript">5</span> </p>     <p align="justify">Quiz&aacute; el problema m&aacute;s com&uacute;n en neonatos cuya madre ha consumido hero&iacute;na durante la gestaci&oacute;n, es el <em>s&iacute;ndrome de abstinencia </em> en las primeras 48 h, que ocurre entre el 42 a 68 % de los casos. En un estudio se observ&oacute; en el 65 % de los reci&eacute;n nacidos evaluados.<span class="superscript">9</span> No se han encontrado diferencias significativas en cuanto a la incidencia de malformaciones en los hijos de madres dependientes de la hero&iacute;na o la metadona, con respecto a los hijos de madres control.<span class="superscript">11</span> </p>     <p align="justify">Contradictoriamente existen otros estudios que concluyen la no asociaci&oacute;n entre la exposici&oacute;n prenatal a opi&aacute;ceos con el d&eacute;ficit mental, motor y conductual con seguimiento hasta los 3 a&ntilde;os de edad, controlando el peso al nacer y factores ambientales.<span class="superscript">31</span> </p>     <p align="justify">La morfina aumenta la frecuencia de la banda beta, pero reduce la de la banda alfa, con disminuci&oacute;n de su amplitud en el EEG o sin esta. Para la hero&iacute;na se ha reportado un aumento de la fase IV del sue&ntilde;o.<span class="superscript">26</span> </p> <h4>Inhalantes </h4>     <p align="justify">Son un grupo muy heterog&eacute;neo de sustancias qu&iacute;micas que se caracterizan por ser gaseosos o evaporizarse a temperatura ambiente. La mayor&iacute;a son derivados hidrocarbonados que pertenecen a diferentes grupos. Los usuarios suelen ser ni&ntilde;os o adolescentes con problemas escolares, familiares o de nivel socioecon&oacute;mico bajo, generalmente viviendo en barrios marginales en las grandes ciudades. Suelen utilizar diferentes tipos de productos, esnif&aacute;ndolos o bien inhal&aacute;ndolos en bolsas, cajas o trapos impregnados de ellos.<span class="superscript">39,41</span> </p>     <p align="justify">La mayor&iacute;a de estos productos son altamente lipof&iacute;licos por lo que difunden r&aacute;pidamente en el SNC. Tienen despu&eacute;s de la absorci&oacute;n pulmonar, unos niveles pico en 15 &oacute; 30 min en dependencia de la concentraci&oacute;n, del gasto card&iacute;aco y del volumen respiratorio; sus efectos se hacen notar en pocos minutos y pueden durar horas. La eliminaci&oacute;n suele ser pulmonar, renal y por metabolismo hep&aacute;tico en menor o mayor medida.<span class="superscript">2 </span></p>     <p align="justify">Los efectos inmediatos son: mareos, somnolencia, p&eacute;rdida del equilibrio, falta de coordinaci&oacute;n, embriaguez, temblores, alteraci&oacute;n de la memoria, falta de concentraci&oacute;n, lentitud de movimientos, lenguaje lento e incoherente. Puede seguir un estado de excitaci&oacute;n, tensi&oacute;n muscular, aprensi&oacute;n, agitaci&oacute;n, irritabilidad, cambios en la presi&oacute;n arterial y ritmo cardiaco. Se presentan cambios de conducta y personalidad, pudiendo presentarse casos de furia hist&eacute;rica y violencia verbal y/o f&iacute;sica.<span class="superscript">2</span> </p>     <p align="justify">Debido a que el efecto dura de 15 a 45 min, el adicto tiende a inhalar nuevamente la sustancia t&oacute;xica. Pueden presentarse nauseas, v&oacute;mitos y anorexia. Inmediatamente despu&eacute;s del uso pueden presentarse convulsiones, estado de coma, y muerte s&uacute;bita por arritmia, fallas card&iacute;acas, asfixia, o accidente vascular cerebral. Luego de algunas horas, pueden desarrollarse edema pulmonar, hipoxia o anoxia, neumon&iacute;as, convulsiones. El uso repetido o cr&oacute;nico deja da&ntilde;o permanente en el organismo: temblores, falta de coordinaci&oacute;n, p&eacute;rdida del sentido del equilibrio, reducci&oacute;n de la memoria e inteligencia, estados de depresi&oacute;n o psicosis, infartos cerebrales, trastornos del lenguaje y la memoria, epilepsia, trastornos en la sensibilidad y movimiento de las extremidades, da&ntilde;o hep&aacute;tico y renal, leucemia, bronquitis cr&oacute;nica, ceguera, sordera, da&ntilde;o cerebral permanente, problemas respiratorios cr&oacute;nicos.<span class="superscript">2,17,41 </span></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">La muerte por inhalantes suele ser causada por una concentraci&oacute;n de vapores muy elevada o por inhalaci&oacute;n deliberada en una bolsa pl&aacute;stica o en un espacio cerrado aumentando las posibilidades de asfixia. Se ha indicado que existe una relaci&oacute;n entre el nitrito de amilo y de butilo y el sarcoma de Kaposi, c&aacute;ncer que se observa con mayor frecuencia en pacientes con SIDA.<span class="superscript">17 </span></p> <h4>Conclusiones </h4>     <p align="justify">La atenci&oacute;n a las adicciones y a quienes las sufren requiere no solamente una participaci&oacute;n intrasectorial y transectorial en cada pa&iacute;s, sino tambi&eacute;n de la imprescindible colaboraci&oacute;n multiestatal y aunque el aspecto asistencial recae fundamentalmente en los equipos de salud, requiere tambi&eacute;n el apoyo de todos los sectores de la sociedad que deben ser conscientes de la significaci&oacute;n humana y socioecon&oacute;mica del problema as&iacute; como de las afecciones asociadas.<span class="superscript">1</span> </p>     <p align="justify">El conocimiento de los aspectos m&aacute;s generales a tener en cuenta cuando de drogas de abuso se trata, permite comprender el porqu&eacute; del considerable n&uacute;mero de acciones encaminadas a prevenir su uso y abuso, capaces de modificar la calidad de vida en cualquier ser humano que a ellas se exponga, incluyendo ni&ntilde;os y adolescentes. </p>     <p align="justify">En las Proyecciones de la Salud P&uacute;blica en Cuba para el a&ntilde;o 2015, se establecen como prop&oacute;sitos: r educir la prevalencia de fumadores y de adolescentes que han consumido cigarrillos alguna vez en la poblaci&oacute;n cubana en el 40 %; reducir el tabaquismo pasivo; d isminuir la prevalencia de consumo de bebidas alcoh&oacute;licas en el 20 %; y v incular al tratamiento de deshabituaci&oacute;n el 100 % de los enfermos de drogadicci&oacute;n.<span class="superscript">18 </span></p> <h4 align="justify">Summary</h4> <h6>Drugs of abuse. From embryogenesis to adolescence </h6>     <p align="justify">The danger the use of drugs of abuse represents for human health led us to expose in a synthesized way some of the considerations all the health professionals should know to understand the most significant particular clinical effects of the addiction to legal and illegal substances during the first years of life. To this end, the data included in the latest statements on their effects, from embriogenesis to adolescence, were reviewed in different databases, which allowed to comprehend why a considerable number of actions have been taken to prevent them, such as the purposes exposed in the projections of Public Health in Cuba for the year 2015. </p>     <p><strong><em>Key words</em></strong>: Drugs, nicotine, ethyl alcohol, cocaine, cannabis, amphetamines, opiates, inhalers. </p> <h4>Referencias bibliogr&aacute;ficas </h4>     <!-- ref --><p> 1. Gonz&aacute;lez Men&eacute;ndez R. La experiencia cubana en la atenci&oacute;n a las adicciones qu&iacute;micas. 2005. Disponible en: <a href="http://www.jornada.sld.cu/adiccionesquimicas.html">http://www.jornada.sld.cu/adiccionesquimicas.html </a><!-- ref --><p> 2. Toledo Sotomayor G, Lorenzo Villalba N, Simancas Montoto ME, Garc&iacute;a Alonso EM, Yod&uacute; Ferral N, Pe&ntilde;a Fleites C. Uso y abuso de drogas. Consecuencias para la salud. Instituto Superior de Ciencias M&eacute;dicas de la Habana. Facultad 10 de Octubre, 2003. Disponible en: <a href="http://fcmfajardo.sld.cu/cev2002/trabajos/10_de_octubre/03drogas/drogas.htm">http://fcmfajardo.sld.cu/cev2002/trabajos/10_de_octubre/03drogas/drogas.htm </a><!-- ref --><p> 3. Ortiz Garc&iacute;a M, Portuondo Alac&aacute;n O, Ahuar L&oacute;pez L, Rodr&iacute;guez Rivalta I. La &eacute;tica en la pr&aacute;ctica pedi&aacute;trica. Rev Cubana Pediatr. 2004;76(3). Disponible en: <a href="http://www.bvs.sld.cu/revistas/ped/vol76_3_04/ped10304.htm">http://www.bvs.sld.cu/revistas/ped/vol76_3_04/ped10304.htm </a><!-- ref --><p> 4. Bandera Rosell A. Toxicoman&iacute;a: conceptualizaci&oacute;n. En: Guti&eacute;rrez Bar&oacute; E, Aneiros-Riba R. Toxicolog&iacute;a y adolescencia. La Habana., Cl&iacute;nica del Adolescente. 1999. p. 9-20. Disponible en: <a href="http://www.sld.cu/libros/libros/libro5/tox2.pdf">http://www.sld.cu/libros/libros/libro5/tox2.pdf </a><!-- ref --><p> 5. Sol&iacute;s S&aacute;nchez G, Sol&iacute;s S&aacute;nchez JL, D&iacute;az Gonz&aacute;lez T. Exposici&oacute;n prenatal a drogas y efectos en el neonato. Trastornos Adictivos. 2001;3(4):256-62. Disponible en: <a href="http://db.doyma.es/cgi-bin/wdbcgi.exe/doyma/mrevista.fulltext?pident=13021692">http://db.doyma.es/cgi-bin/wdbcgi.exe/doyma/mrevista.fulltext?pident=13021692 </a><p> 6. Goldschmidt L, Richardson GA , Cornelius MD, Day NL. Prenatal Marijuana and Alcohol Exposure and Academic Achievement at Age 10. Neurotoxicol Teratol. 2004; 26:521-32. Disponible en: <a href="http://www.sciencedirect.com/science?_ob=ArticleURL&_udi=B6T9X-4CGMFPS-1&_user=10&_coverDate=08%2F31%2F2004&_rdoc=1&_fmt=summary&_orig=browse&_sort=d&view=c&_acct=C000050221&_version=1&_urlVersion=0&_userid=10&md5=31e1d8bcef709ed2265aa48b26a03d06">http://www.sciencedirect.com/science?_ob=ArticleURL&amp;_udi=B6T9X-4CGMFPS-1&amp;_user=10&amp;_coverDate=08%2F31%2F2004&amp;_rdoc=1&amp;_fmt=summary&amp;_orig=browse&amp;_sort=d&amp;view=c&amp;_acct=C0000    <br>   50221&amp;_version=1&amp;_urlVersion=0&amp;_userid=10&amp;md5=   31e1d8bcef709ed   2265aa48b    <br>   26a03d06 </a></p>     <p> 7. Kulig JW. Tobacco, Alcohol, and Other Drugs: The Role of the Pediatrician in Prevention, Identification, and Management of Substance Abuse. Pediatrics. 2005;115(3):816-21. Disponible en: <a href="https://hin-sweb.who.int/http:/pediatrics.aappublications.org/cgi/content/full/115/3/816?maxtoshow=&HITS=10&hits=10&RESULTFORMAT=&fulltext=drug+abuse&andorexactfulltext=and&searchid=1&FIRSTINDEX=0&sortspec=relevance&resourcetype=HWCIT">http://pediatrics.aappublications.org/cgi/content/full/115/3/816?maxtoshow=&amp;HITS=10&amp;hits=10&amp;RESULTFORMAT=    <br>   &amp;fulltext=drug+abuse&amp;andorexactfulltext=and&amp;searchid=1&amp;FIRSTINDEX=0&amp;sortspec=    <br>   relevance&amp;resourcetype=HWCIT </a></p>     <p> 8. Ferr&iacute;s Tortajada J, Ortega Garc&iacute;a JA, Aliaga Vera J, Ort&iacute; Mart&iacute;n A, Garcia Castell J. Introducci&oacute;n: el ni&ntilde;o y el medio ambiente. Mesa Redonda: Salud Medioambiental Pedi&aacute;trica. An Esp Pediatr. 2002;5([Supl 6):353-59. Disponible en:<a href="http://external.doyma.es/prepdf/water.asp?pident_articulo=13032178&pident_usuario=64648&pident_revista=37&fichero=37v56nSupl.5a13032178pdf001.pdf&ty=97&accion=L&origen=doyma&web=www.doyma.es&lan=es"> http://external.doyma.es/prepdf/water.asp?pident_articulo=13032178&amp;pident_usuario=64648&amp;pident_revista=    <br>   37&amp;fichero=37v56nSupl.5a13032178pdf001.pdf&amp;ty=97&amp;accion=L&amp;origen=   doyma&amp;web=   www.doyma.es&amp;lan = es </a></p>     <p> 9. Aguilar Ceniceros AM, Soria Rodr&iacute;guez CG, Hern&aacute;ndez Garc&iacute;a AL, Loredo Abdal&aacute; A. Morbilidad neonatal por drogadicci&oacute;n de la mujer embarazada. Acta Pediatr Mex. 2005;26(5):244-9. Disponible en:<a href="http://www.imbiomed.com/1/1/articulos.php?method=showDetail&id_articulo=33173&id_seccion=95&id_ejemplar=3421&id_revista=17">http://www.imbiomed.com/1/1/articulos.php?method=showDetail&amp;id_articulo=33173&amp;id_seccion=95&amp;id_ejemplar=    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>   3421&amp;id_revista=17 </a></p>     <!-- ref --><p> 10. Savonlahti E, Pajulo M, Helenius M, Korvenranta H, Piha J. Children younger than 4 years and their substance-dependent mothers in the child welfare clinic. Acta Paediatr. 2004;93(7):989-95. Disponible en: <a href="http://www.hytti.uku.fi/tyks/julkaisut/2004/200400758.html">www.hytti.uku.fi/tyks/julkaisut/2004/200400758.html </a><!-- ref --><p> 11. Lugones Botell M, L&oacute;pez JI. Coca&iacute;na: complicaciones obst&eacute;tricas, m&eacute;dicas y perinatales. Caracter&iacute;sticas cl&iacute;nicas y tratamiento a estas pacientes. Rev Cubana Med Gen Integr. 2005;21(3-4). Disponible en: <a href="http://www.bvs.sld.cu/revistas/mgi/vol21_3-4_05/mgi273-405.htm">http://www.bvs.sld.cu/revistas/mgi/vol21_3-4_05/mgi273-405.htm </a><p> 12. Lester BM, ElSohly M, Wright LL, Smeriglio VL, Verter J, Bauer CR, et al. The Maternal Lifestyle Study: Drug Use by Meconium Toxicology and Maternal Self-Report. Pediatrics. 2001;107(2):309-17. Disponible en: <a href="http://pediatrics.aappublications.org/cgi/content/full/107/2/309?maxtoshow=&HITS=25&hits=25&RESULTFORMAT=&fulltext=cocaine&andorexactfulltext=and&searchid=1&FIRSTINDEX=50&sortspec=relevance&resourcetype=HWCIT">http://pediatrics.aappublications.org/cgi/content/full/107/2/309?maxtoshow=&amp;HITS=25&amp;hits=25&amp;RESULTFORMAT=    <br>   &amp;fulltext=cocaine&amp;andorexactfulltext=   and&amp;searchid=1&amp;FIRSTINDEX=50&amp;sortspec=    <br>   relevance&amp;resourcetype=HWCIT </a></p>     <p> 13. Oduardo Lorenzo M, Mederos G&oacute;mez A, Mu&ntilde;oz Ram&iacute;rez S. Intoxicaciones pedi&aacute;tricas atendidas por consultas telef&oacute;nicas. Centro Nacional de Toxicolog&iacute;a, 2000. Rev Cubana Pediatr. 2002;74(1). Disponible en: <a href="http://scielo.sld.cu/scielo.php?pid=S0034-75312002000100005&script=sci_arttext&tlng=es">http://scielo.sld.cu/scielo.php?pid=S0034-75312002000100005&amp;script=sci_arttext&amp;tlng=es </a></p>     <!-- ref --><p> 14. Lugones Botell M, Madruga Fern&aacute;ndez M, Echevarria G&oacute;mez G. Cocainoman&iacute;a, adicci&oacute;n y embarazo: tres a&ntilde;os despu&eacute;s. Rev Cubana Med Gen Integr. 2005;21(3-4). Disponible en: <a href="http://www.bvs.sld.cu/revistas/mgi/vol21_3-4_05/mgi323-405.htm">http://www.bvs.sld.cu/revistas/mgi/vol21_3-4_05/mgi323-405.htm </a><p> 15. Echeverr&iacute;a LJ. Drogas en el embarazo y morbilidad neonatal. An Pediatr. 2003;58(6):519-22. Disponible: <a href="http://external.doyma.es/prepdf/water.asp?pident_articulo=13048097&pident_usuario=64648&pident_revista=37&fichero=37v58n06a13048097pdf001.pdf&ty=113&accion=L&origen=doyma&web=www.doyma.es&lan=es">http://external.doyma.es/prepdf/water.asp?pident_articulo=13048097&amp;pident_usuario=64648&amp;pident_revista=37&amp;fichero=     37v58n06a13048097pdf001.pdf&amp;ty=113&amp;accion=L&amp;origen=doyma&amp;web=www.doyma.    <br>   es&amp;lan=     es </a></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p> 16. Research Report Series-Nicotine Addiction; 2005. Disponible en: <a href="http://www.drugabuse.gov/researchreports/nicotine/nicotine4.html#pregnant">http://www.drugabuse.gov/researchreports/nicotine/nicotine4.html#pregna n t </a></p>     <!-- ref --><p> 17. NIDA. 2005. Disponible en: <a href="http://www.drugabuse.gov/NIDAEspanol.html">http://www.drugabuse.gov/NIDAEspanol.html </a><!-- ref --><p> 18. Proyecciones de la Salud P&uacute;blica en Cuba para el 2015. MINSAP. 2005. Disponible en: <a href="http://intranet.sld.cu/areas-del-cnicm/servicios-especiales-de-informacion/departamento-de-fuentes-y-servicios-de-informacion/archivo/proyecciones-salud-hasta-2015/proyecciones-de-spc-para-2015-documento-de-trabajo.doc/view">http://intranet.sld.cu/areas-del-cnicm/servicios-especiales-de-informacion/departamento-de-fuentes-y-servicios-de-informacion/archivo/proyecciones-salud-hasta-2015/proyecciones-de-spc-para-2015-documento-de-trabajo.doc/view </a><!-- ref --><p> 19. Shankaran S, Das A, Bauer CR, Bada HS, Lester B, Wright LL, Smeriglio V. Association Between Patterns of Maternal Substance Use and Infant Birth Weight, Length, and Head Circumference. Pediatrics. 2004;114(2):226-34. Disponible en: <a href="http://pediatrics.aappublications.org/cgi/content/full/114/2/e226">http://pediatrics.aappublications.org/cgi/content/full/114/2/e226 </a><p> 20. Garc&iacute;a Guti&eacute;rrez E, Lima Momp&oacute; G, Aldana Vilas L, Casanova Carrillo P, Feliciano &Aacute;lvarez V. Alcoholismo y sociedad, tendencias actuales. Rev Cubana Med Milit. 2004;33(3). Disponible en: <a href="http://www.bvs.sld.cu/revistas/mil/vol33_3_04/mil07304.htm">http://www.bvs.sld.cu/revistas/mil/vol33_3_04/mil07304.htm </a></p>     <!-- ref --><p> 21. Centros para el control y prevenci&oacute;n de enfermedades. (CDC). Informaci&oacute;n sobre alcohol fetal; 2004. Disponible en: <a href="http://www.cdc.gov/ncbddd/Spanish/fas/spfasask.htm">http://www.cdc.gov/ncbddd/Spanish/fas/spfasask.htm </a><p> 22. Masotti P, George MA, Szala-Meneok K, Morton AM, Loock C, Van Bibber M, et al. Preventing Fetal Alcohol Spectrum Disorder in Aboriginal Communities: A Method Development Project. Plos Medicine. 2006;3(1). Disponible en: <a href="http://medicine.plosjournals.org/perlserv/?request=get-document&doi=10.1371/journal.pmed.0030008">http://medicine.plosjournals.org/perlserv/?request=getdocument&amp;doi=10.1371/journal.pmed.0030008 </a></p>     <!-- ref --><p> 23. March of Dimes. El consumo de drogas il&iacute;citas durante el embarazo; 2004. Disponible en: <a href="http://www.nacersano.org/centro/9388_10230.asp">http://www.nacersano.org/centro/9388_10230.asp </a><!-- ref --><p> 24. Gauthier TW, Ping XD, Harris FL, Wong M, Elbahesh H, Brown LA. Fetal Alcohol Exposure Impairs Alveolar Macrophage Function via Decreased Glutathione Availability. Pediatr Res. 2005;57:76-81. Disponible en: <a href="http://www.pedresearch.org/cgi/content/full/57/1/76">http://www.pedresearch.org/cgi/content/full/57/1/76 </a><p> 25. Centros para el Control y Prevenci&oacute;n de Enfermedades. (CDC). Identificaci&oacute;n de embarazos expuestos al alcohol a trav&eacute;s de biomarcadores; 2004. Disponible en: <a href="http://www.cdc.gov/ncbddd/Spanish/fas/spbiomarkers.htm">http://www.cdc.gov/ncbddd/Spanish/fas/spbiomarkers.htm </a></p>     ]]></body>
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<body><![CDATA[<br>   &amp;fulltext=cocaine&amp;andorexactfulltext=and&amp;searchid=1&amp;FIRSTINDEX=0&amp;sortspec=    <br>   relevance&amp;resourcetype=HWCIT </a></p>     <!-- ref --><p> 32. Frank DA, Augustyn M, Knight WG, Pell T, Zuckerman B. Growth, development and behavior in early childhood following prenatal cocaine exposure. A systematic review. JAMA. 2001;285:1613-25. Disponible en: <a href="http://jama.ama-assn.org/cgi/content/full/285/12/1613">http://jama.ama-assn.org/cgi/content/full/285/12/1613 </a><p> 33. Behnke M, Eyler FD, Wilson Garvan C, Wobie K. The Search for Congenital Malformations in Newborns With Fetal Cocaine Exposure. Pediatrics. 2001;107(5):74. Disponible en: <a href="http://pediatrics.aappublications.org/cgi/content/full/107/5/e74?maxtoshow=&HITS=25&hits=25&RESULTFORMAT=&fulltext=cocaine&andorexactfulltext=and&searchid=1&FIRSTINDEX=25&sortspec=relevance&resourcetype=HWCIT">http://pediatrics.aappublications.org/cgi/content/full/107/5/e74?maxtoshow=&amp;HITS=25&amp;hits=25&amp;RESULTFORMAT=    <br>   &amp;fulltext=cocaine&amp;andorexactfulltext=and&amp;searchid=1&amp;FIRSTINDEX=25&amp;sortspec=    <br>   relevance&amp;resourcetype=HWCIT </a></p>     <!-- ref --><p> 34. March of Dimes Perinatal Data Center . Maternal, Infant, and Child Health in the United States; 2001. Disponible en: <a href="http://dxprenatal.sld.cu/?p=78">http://dxprenatal.sld.cu/?p=78 </a><p> 35. Bada HS, Das A, Bauer CR, Shankaran S, Lester B, Wright LL, et al. Gestational Cocaine Exposure and Intrauterine Growth: Maternal Lifestyle Study. Obstetrics &amp; Gynecology. 2002;100(5): 916-24. Disponible en: <a href="http://www.sciencedirect.com/science?_ob=ArticleURL&_udi=B6TB2-474CVSC-20&_user=10&_handle=V-WA-A-W-VV-MsSAYWA-UUA-U-AACWBAAYEU-AAVEYEWZEU-EWAYVCUDE-VV-U&_fmt=summary&_coverDate=11%2F30%2F2002&_rdoc=16&_orig=browse&_srch=%23toc%235130%232002%23998999994.7998%23355194!&_cdi=5130&view=c&_acct=C000050221&_version=1&_urlVersion=0&_userid=10&md5=a1f4bef957bf4ff33c498da795b513e5">http://www.sciencedirect.com/science?_ob=ArticleURL&amp;_udi=B6TB2-474CVSC-20&amp;_user=10&amp;_handle=V-WA-A-W-VV-MsSAYWA-UUA-U-AACWBAAYEU-AAVEYEWZEU-EWAYVCUDE-VV-U&amp;_fmt=summary&amp;_coverDate=11%2F30%2F2002&amp;_rdoc=16&amp;_orig=browse&amp;_srch=%23toc%235130%232002%    <br>   23998999994.7998%23355194!&amp;_cdi=5130&amp;view=c&amp;_acct=C000050221&amp;_version=1&amp;_urlVersion=0&amp;_userid=10&amp;md5=    <br>   a1f4bef957bf4ff33c498da795b513e5 </a></p>     ]]></body>
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<body><![CDATA[<br>     <span class="superscript"><strong>2</strong></span>Especialista de I Grado en Pediatr&iacute;a.     <br>   <span class="superscript"><strong>3</strong></span>Especialista de Primer Grado en Medicina Legal. </a><a name="cargo"></a></p>      ]]></body><back>
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