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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Infección urinaria en el adulto]]></article-title>
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<institution><![CDATA[,Hospital Clinicoquirúrgico Hermanos Ameijeiras  ]]></institution>
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<kwd lng="es"><![CDATA[INFECCIONES URINARIAS]]></kwd>
<kwd lng="es"><![CDATA[ADULTO]]></kwd>
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</front><body><![CDATA[ <H3>Temas Actualizados</H3>       <P>Hospital Clinicoquir&uacute;rgico "Hermanos Ameijeiras"</P>   <H2>Infección urinaria en el adulto</H2>   <I>    <P>Dr. Alfredo V&aacute;zquez Vigoa<SUP>1</sup></P></I><OL>   <SUP><I>      </i></sup>    <LI>Especialista de II Grado en Medicina Interna. Profesor Asistente.</LI>    </OL>      <H4>RESUMEN </H4>       <P>Las infecciones agudas de las v&iacute;as urinarias constituyen una causa importante    de morbilidad en el adulto y son particularmente frecuentes en el sexo femenino    donde tienen una elevada tendencia a recidivar y a convertirse en resistentes    al uso de antimicrobianos, por lo que se propone, en este trabajo, diferentes    estrategias en el tratamiento de determinados grupos con infecci&oacute;n urinaria    para optimizar los beneficios terap&eacute;uticos al reducir los costos y la    incidencia de reacciones adversas. Se hace &eacute;nfasis en la utilizaci&oacute;n    de las fluoroquinolonas como la terap&eacute;utica de elecci&oacute;n en la    infecci&oacute;n urinaria complicada y se destaca que ha decrecido el inter&eacute;s    en realizar evaluaciones urol&oacute;gicas en mujeres con pielonefritis aguda    e infecciones recurrentes por ser engorrosas y porque en la mayor&iacute;a de    los casos resultan negativas.</P>     <P><I>Palabras clave: </i>INFECCIONES URINARIAS/quimioterapia; ADULTO. </P>   <H4>INTRODUCCION</H4>       <P>Las infecciones agudas de las v&iacute;as urinarias pueden dividirse en 2 grandes <I>categor&iacute;as anat&oacute;micas: </I>la infecci&oacute;n de las v&iacute;as bajas (uretritis, cistitis y prostatitis) y la infecci&oacute;n de las v&iacute;as altas (pielonefritis aguda). La sepsis en estos diversos puntos puede producirse de forma conjunta o separada y ser asintom&aacute;tica u ofrecer los s&iacute;ndromes cl&iacute;nicos que se ofrecer&aacute;n a continuaci&oacute;n.</P>   <H4>MICROBIOLOGICAMENTE</H4>       <P>Existe infecci&oacute;n de las v&iacute;as urinarias cuando en la orina, uretra, ri&ntilde;&oacute;n o pr&oacute;stata se descubren microorganismos pat&oacute;genos. En la mayor&iacute;a de los casos el crecimiento de m&aacute;s de 105 microorganismos por mL en una muestra de orina correctamente recogida "en limpio", a mitad de la micci&oacute;n, indica la existencia de infecci&oacute;n aunque en algunas circunstancias de infecci&oacute;n urinaria aut&eacute;ntica puede faltar la bacteriuria significativa y aparecer un menor n&uacute;mero de bacterias (102 a 104 por mL en orina recogida al chorro). En las muestras de orina obtenidas por punci&oacute;n-aspiraci&oacute;n suprap&uacute;bica o en el cateterismo de "entrar y salir", o en las procedentes de enfermos con cateterismo permanente, un recuento de colonias de 102 a 104 por mL indica, generalmente, la existencia de infecci&oacute;n.</P>       <P>Las infecciones que recidivan despu&eacute;s del tratamiento con antibi&oacute;ticos pueden deberse a la misma cepa infectante inicial, seg&uacute;n lo que se aprecie al identificar la especie, el serotipo y el antibiograma o a la reinfecci&oacute;n por una cepa nueva.</P>       ]]></body>
<body><![CDATA[<P>Las recidivas de una infecci&oacute;n por la misma cepa que aparecen en las 2 semanas siguientes a la interrupci&oacute;n del tratamiento pueden proceder de una infecci&oacute;n renal o prost&aacute;tica no resuelta o de una colonizaci&oacute;n vaginal persistente.</P>   <H4>EPIDEMIOLOGICAMENTE</H4>       <P>Las infecciones de las v&iacute;as urinarias se dividen en hospitalarias relacionadas con el cateterismo vesical y las ajenas al mismo (ambulatorias). </P>       <P>Las infecciones agudas en enfermos sin cat&eacute;ter son frecuentes sobre todo en mujeres y dan cuenta de m&aacute;s de 7 millones de consultas y de aproximadamente 1 mill&oacute;n de ingresos anuales en Estados Unidos.1,2</P>       <P>Estas infecciones se dan en el 1 al 3 % de los j&oacute;venes en edad escolar y despu&eacute;s su incidencia aumenta al comenzar la actividad sexual en la adolescencia.</P>       <P>La inmensa mayor&iacute;a de las infecciones sintom&aacute;ticas agudas se dan en mujeres j&oacute;venes y son raras en los varones de menos de 50 a&ntilde;os. La bacteriuria asintom&aacute;tica es m&aacute;s frecuente en los ancianos, sean hombres o mujeres.</P>       <P>En la actualidad, la infecci&oacute;n del tracto urinario (ITU) suele clasificarse en 7 categor&iacute;as:</P>   <OL>          <LI>Cistitis aguda no complicada en mujeres j&oacute;venes. </LI>       <LI>Cistitis recurrente en mujeres j&oacute;venes. </LI>       <LI>Pielonefritis no complicada en mujeres j&oacute;venes. </LI>       <LI>Infecci&oacute;n del tracto urinario complicada en adultos. </LI>       ]]></body>
<body><![CDATA[<LI>Infecci&oacute;n urinaria en el hombre joven. </LI>       <LI>Infecci&oacute;n urinaria asociada a cat&eacute;ter. </LI>       <LI>Bacteriuria asintom&aacute;tica en adultos. </LI>    </OL>          <P>Enfatizaremos en los recientes avances en el tratamiento de los pacientes con ITU en cada una de estas categor&iacute;as y esbozaremos algunas estrategias costo-beneficio que pueden resultar importantes en nuestros d&iacute;as.</P>   <H4>CISTITIS AGUDA NO COMPLICADA EN MUJER JOVEN (CANC)</H4>       <P>Existe una gama amplia de agentes causales con una susceptibilidad antimicrobiana variada, capaces de provocar un cuadro de CANC:3 <I>Escherichia coli </I>(80 %), <I>Staphylococcus saprohyticus </I>(5 al 15 %), Klebsiella, <I>Proteus mirabilis </I>y otras.</P>       <P>Varios factores incrementan el riesgo de infecci&oacute;n: la actividad sexual, el uso de espermicidas, retardo en la micci&oacute;n poscoital, as&iacute; como historia de infecci&oacute;n urinaria reciente.4-6</P>       <P>El 30 % de los pacientes con manifestaciones de cistitis (<I>cistitis like syndrome</I>) presentan afectaciones subcl&iacute;nicas del tracto urinario superior:7 La mujer joven con cuadro de disuria aguda frecuentemente tiene:3 cistitis aguda, uretritis aguda debido a Clamidia, Trachomatis, Neisseria gonorrhoeae o virus herpes simple, vaginitis inducida por Candida o Trichomona. </P>       <P>Estas pacientes pueden diferenciarse sobre la base de los s&iacute;ntomas y signos de presentaci&oacute;n y en los hallazgos del examen de orina y de su cultivo (tabla 1). En la cistitis aguda se demuestran 100 o m&aacute;s colonias por mililitro de uropat&oacute;genas como indicaci&oacute;n de infecci&oacute;n8,9 y piuria, en la mayor&iacute;a de los casos demostrados mediante el <I>test </I>de leucocito-esterasa, ampliamente utilizado en las consultas m&eacute;dicas y que presenta una sensibilidad del 75 al 96 % en detectar piuria asociada con infecci&oacute;n.9 Como los g&eacute;rmenes causales y la susceptibilidad antimicrobiana pueden ser predecibles en la mujer joven con cistitis aguda; se prefiere en la actualidad instituir tratamiento emp&iacute;rico, de curso corto, en estos casos dado lo seguro, eficaz y de bajo costo que resulta este enfoque terap&eacute;utico y se obvian largos y engorrosos procederes diagn&oacute;sticos.10,11 No es necesario cultivo de orina previo ni postratamiento y las consultas posteriores de seguimiento s&oacute;lo se indicar&aacute;n si persisten s&iacute;ntomas o recurrencia.</P>       <P>Si hay ausencia de piuria o existen elementos cl&iacute;nicos de infecci&oacute;n complicada, el cultivo de orina debe realizarse antes de instaurar la terap&eacute;utica. </P>       ]]></body>
<body><![CDATA[<P>Una gama de estudios en los &uacute;ltimos a&ntilde;os ha conducido a definir el tratamiento &oacute;ptimo de la CANC en la mujer.10,12,13 En la mayor&iacute;a de los agentes, los reg&iacute;menes de 3 d&iacute;as parecen ser los mejores con eficacia comparable a los de 7 d&iacute;as y la ventaja de pocos efectos secundarios y bajo costo (tabla 2).</P>       <P>El tratamiento en dosis &uacute;nica se ha relegado pues no cura definitivamente y se asocia con recurrencias, especialmente cuando se utiliza amoxicill&iacute;n y cefalosporina orales que se excretan r&aacute;pidamente y resultan inefectivas en pacientes con infecci&oacute;n renal oculta.12,14,15 Con los reg&iacute;menes de dosis &uacute;nica los mejores resultados se han logrado con trimethoprim-sulfame-thoxalole, fluoroquinolonas y fosfomicina-tromethamina,14-16 pero los resultados con estos mismos medicamentos en reg&iacute;menes de 3 d&iacute;as son m&aacute;s efectivos.12,14,17</P>       <P>Los reg&iacute;menes de 7 d&iacute;as, aunque pueden aportar beneficio terap&eacute;utico adicional, probablemente causen efectos adversos como <I>rash </I>y vaginitis y su costo es superior, por lo cual suelen reservarse para pacientes de riesgos, tales como el embarazo (tabla 2).</P>       <P>Alrededor de un tercio de las bacterias causales de CANC han demostrado <I>in vitro</I> resistencia a la amoxicillina y a las sulfamidas y del 15 al 20 % son resistentes a la nitrofuranto&iacute;na,12,15,16 mientras que la resistencia al trimetropim (T) y trimetropim-sulfamethoxalole (TS) es del 5 % y a la fluoroquinolonas es menor.8,12,18 Las concentraciones de trimethoprim y fluoroquinolonas en la secreci&oacute;n vaginal se consideran &oacute;ptimas para erradicar la <I>E. coli </I>con pocos efectos sobre la flora normal,10 mientras que la nitrofuranto&iacute;na y los agentes beta-lact&aacute;micos resultan ineficaces en erradicarla.</P>       <P>En la actualidad, se considera que acorde con los nuevos patrones de resistencia entre los uropat&oacute;genos, la duraci&oacute;n en la excreci&oacute;n urinaria de las drogas, los efectos antimicrobianos sobre la flora vaginal, as&iacute; como la seguridad y bajo costo, el T-S y el T constituyen la elecci&oacute;n en el r&eacute;gimen emp&iacute;rico de 3 d&iacute;as de tratamiento de la cistitis aguda no complicada seguidas por las fluoroquinolonas que resultan muy efectivas y bien toleradas, pero m&aacute;s caras que las anteriores por lo cual su uso como terapia inicial se prefiere si existe infecci&oacute;n recurrente, fallas en el tratamiento, alergia o resistencia demostradas a otras drogas. Solamente en &aacute;reas donde est&aacute; comprobada la resistencia al trimethoprim es que el uso de las fluoroquinolonas de forma emp&iacute;rica est&aacute; aconsejado.</P>   <H4>INFECCION URINARIA RECURRENTE EN LA MUJER</H4>       <P>Alrededor del 20 % de las mujeres j&oacute;venes que presentan un episodio inicial de cistitis hacen otros posteriores de infecci&oacute;n recurrente que, en ocasiones, se deben a persistencia de focos infecciosos, pero en el 90 % de los casos obedecen a mecanismos de reinfecci&oacute;n ex&oacute;gena19,20 y s&oacute;lo raramente tienen anomal&iacute;as anatomofuncionales del tracto urinario por lo cual no deben ser utilizados rutinariamente procederes diagn&oacute;sticos, tales como: urograma, cistograf&iacute;a o cistoscopia.21 El uso de espermicidas y diafragmas se ha asociado con la recurrencia, en algunos casos, debido a que los primeros inducen la colonizaci&oacute;n de <I>E.coli </I>en la vagina.22 En la actualidad, se plantea que existe una susceptibilidad a la infecci&oacute;n determinada gen&eacute;ticamente pues el n&uacute;mero y tipo de receptores de las c&eacute;lulas uroepiteliales a que se adhieren las bacterias est&aacute; condicionado, en parte, por factores gen&eacute;ticos.</P>       <P>Las mujeres que no secretan ant&iacute;genos de grupos sangu&iacute;neos (no secretores) presentan una mayor frecuencia de recurrencia y sus c&eacute;lulas uroepiteliales poseen glicol&iacute;pidos de uni&oacute;n espec&iacute;ficas para <I>E. coli </I>que est&aacute;n ausentes en mujeres secretoras.23,24</P>       <P>La cistitis recurrente debe ser documentada con cultivos de orina, al menos una vez, y entonces ser atendi das por una de las estrategias siguientes: profilaxis continua, profilaxis poscoital o terapia iniciada por el paciente (figura 1).25,26</P>       <P>En algunas mujeres, reg&iacute;menes profil&aacute;cticos usados por a&ntilde;os han sido exitosos sin presentarse el fen&oacute;meno de resistencia a los antibi&oacute;ticos.27,28 </P>       <P>En mujeres con episodios de cistitis recurrente, que cumplan adecuadamente el tratamiento, se puede iniciar la farmacoterapia, cuando los s&iacute;ntomas comienzan constituyendo una estrategia segura, conveniente y efectiva.</P>       ]]></body>
<body><![CDATA[<P>La mujer posmenop&aacute;usica puede presentar tambi&eacute;n episodios de infecci&oacute;n recurrente29 atribuibles a orina residual posvaciamiento, asociado a menudo a cistocele o prolapso uterino y a disminuci&oacute;n de estr&oacute;genos en sangre, lo cual cambia la microflora vaginal al ser sustituidos los lactobacilos por <I>E. coli</I>. La profilaxis antimicrobiana o la aplicaci&oacute;n t&oacute;pica de estr&oacute;genos constituyen una medida preventiva de elecci&oacute;n. </P>   <H4>PIELONEFRITIS AGUDA NO COMPLICADA EN MUJER JOVEN (PANC)</H4>       <P>El espectro cl&iacute;nico de la PANC casi siempre est&aacute; limitado a manifestaciones de cistitis con dolor de ligero a moderado en los flancos y el 80 % de casos es producido, por subgrupos &uacute;nicos de <I>E. coli </I>llamados cepas uropat&oacute;genas, que poseen determinantes espec&iacute;ficos de virulencia que les permiten infectar el tracto urinario superior de personas saludables inclusive30 y que pertenecen a un peque&ntilde;o n&uacute;mero de serogrupos O, K y H productores de hemolisina y aerobactina y que contienen pelos espec&iacute;ficos (fimbrias o pelo P o Gal-Gal) que favorecen su uni&oacute;n a la porci&oacute;n digalact&oacute;sido de los glucoesfingol&iacute;pidos de las c&eacute;lulas uroepiteliales (figura 2). El diagn&oacute;stico se realiza por examen de orina donde se observa piuria y bacterias gramnegativas. El cultivo de orina puede en el 20 % de los casos arrojar cifras menores de 105 colonias/mL.31 El 30 % de los microorganismos que causan la PANC son resistentes a la amoxicillina y a primera generaci&oacute;n de cefalosporinas, por ello dicha combinaci&oacute;n no se prefiere como tratamiento emp&iacute;rico (tabla 2).32 En pacientes con poca toma del estado general, sin v&oacute;mitos, puede administrarse tratamiento oral de forma ambulatoria (ta-bla 2).33 Las embarazadas y casos con signos de enfermedad moderada, n&aacute;useas y v&oacute;mitos requieren hospitalizaci&oacute;n para tratamiento parenteral con uno de los reg&iacute;menes que se muestran en la tabla 2, con el cual mejoran, casi siempre en un plazo de 72 horas, despu&eacute;s se mantiene la medicaci&oacute;n oral. En casos seleccionados, el ceftriazone puede ser utilizado parenteralmente de forma ambulatoria. Si se sospechan especies de enterococos al revelar la orina la presencia de cocos grampositivos, se pueden indicar el ampicillin y la gentamicina. Reg&iacute;menes de tratamiento superiores a 2 semanas no reportan beneficios adicionales a&uacute;n en pacientes con cultivos positivos, es preferible en ocasiones, los de 7 d&iacute;as.</P>       <P>Si la fiebre y el dolor en los flancos persiste despu&eacute;s de 72 horas de tratamiento, deben repetirse los cultivos de orina y realizar ultrasonido y considerar realizar tomograf&iacute;a axial computadorizada para descartar abceso perinefr&iacute;tico o intrarrenal, anomal&iacute;as urol&oacute;gicas no reconocidas u obstrucci&oacute;n.</P>       <P>El uso de rutina de la imagenolog&iacute;a en la PANC en mujer joven no demuestra alteraciones en la mayor&iacute;a de los casos y es muy cara34 por lo que su uso debe limitarse a pacientes con resoluci&oacute;n lenta de la infecci&oacute;n, varios episodios, hallazgos at&iacute;picos (hematuria persistente, dolor tipo c&oacute;lico nefr&iacute;tico, infecci&oacute;n de la infancia). Debe realizarse cultivo de orina 2 semanas despu&eacute;s de completar el tratamiento.</P>   <H4>INFECCION DEL TRACTO URINARIO COMPLICADO (ITUC)</H4>       <P>Las ITUC son las que ocurren en un paciente que tiene anomal&iacute;as funcionales metab&oacute;licas o anat&oacute;micas del tracto urinario o las causadas por pat&oacute;genos resistentes a los antibi&oacute;ticos,35 tales factores complicativos pueden ser dif&iacute;ciles de descubrir <I>a priori </I>y el espectro cl&iacute;nico puede variar desde una ligera cistitis a una urosepsis de curso t&oacute;rpido y pueden tener per&iacute;odos prolongados de bacteriuria asintom&aacute;tica.</P>       <P>Existe una gama variada de g&eacute;rmenes que pueden causar la ITUC muchos de las cuales son resistentes a m&uacute;ltiples agentes antimicrobianos por lo que debe tomarse cultivo de orina para identificar el pat&oacute;geno infectivo y su sensibilidad.</P>       <P>La amplia variedad de condiciones subyacentes, el espectro tan diverso de agentes urol&oacute;gicos y la escasez de estudios controlados, dificultan la selecci&oacute;n de tratamiento. Se prefiere, como terapia emp&iacute;rica en pacientes con ligera a moderada enfermedad, la medicaci&oacute;n oral ambulatoria, las fluoroquinolonas que poseen una actividad antimicrobiana que cubre la mayor&iacute;a de los uropat&oacute;genos y alcanza niveles altos en orina y en los tejidos del tracto urinario. Si el germen causal es sensible, el T-S es una opci&oacute;n razonable a seleccionar. Como terapia emp&iacute;rica en pacientes con enfermedad m&aacute;s seria y hospitalizados se prefiere ampicill&iacute;n m&aacute;s gentamicina y, m&aacute;s recientemente, el imipenem m&aacute;s el cilastat&iacute;n resultan de gran efectividad contra la mayor&iacute;a de los uropat&oacute;genos incluyendo <I>Pseudomona aeruginosa </I>y enterococos. Se pueden indicar otros agentes antimicrobianos (tabla 2). El tratamiento puede ser cambiado cuando se identifique el agente causal y se conozca la susceptibilidad espec&iacute;fica. Se necesitan al menos de 10 a 14 d&iacute;as de tratamiento y muchos pacientes requieren de cambios a terapia oral despu&eacute;s de mejor&iacute;a cl&iacute;nica, aunque en casos de infecci&oacute;n por pseudomonas y enterococos se orientan per&iacute;odos de tratamiento m&aacute;s prolongados. Se debe corregir la anomal&iacute;a subyacente y el cultivo de orina debe repertirse 2 semanas despu&eacute;s de terminar el tratamiento. </P>   <H4>INFECCION DEL TRACTO URINARIO EN EL HOMBRE JOVEN (ITUHJ)</H4>       <P>Las ITUHJ, menores de 50 a&ntilde;os, se consideran raras por lo que generalmente se valora en ellas la posibilidad de una anormalidad subyacente y de infecciones complicadas,36 sin embargo, estudios recientes sugieren que las cepas uropatog&eacute;nicas de <I>E. coli </I>causantes de pielonefritis en mujeres j&oacute;venes pueden causar infecci&oacute;n no complicada (cistitis) en hombres j&oacute;venes,37,38 con s&iacute;ntomas de cistitis, pero en ocasiones predominan los elementos de uretritis con secreci&oacute;n uretral. </P>       <P>Los factores de riesgo para estos pacientes incluyen la homosexualidad por exposici&oacute;n a la <I>E. coli </I>en la relaci&oacute;n sexual por v&iacute;a rectal, ausencia de circuncisi&oacute;n con colonizaci&oacute;n secundaria del glande y prepucio, la tenencia de pareja sexual con colonizaci&oacute;n vaginal por uropat&oacute;genos,37-39 as&iacute; como la infecci&oacute;n por el virus de la inmunodeficiencia humana cuyas cifras de linfocitos CD4 est&eacute;n por debajo de 200 por mm3 por la inmunodepresi&oacute;n que ocasiona.40 El hombre joven con estado de salud aparente con cuadro de cistitis y sin evidencia de factores complicantes puede ser tratado con reg&iacute;menes de 7 d&iacute;as de T-S, T o fluoroquinolonas, se deben evitar los ciclos de tratamiento corto.</P>       <P>Se recomienda realizar cultivo de orina pretratamiento y obviar la evaluaci&oacute;n urol&oacute;gica a menos que exista pobre respuesta a la terap&eacute;utica. </P>   <H4>INFECCION URINARIA ASOCIADA CON CATETER (IUAC)</H4>       ]]></body>
<body><![CDATA[<P>Se estima que existe m&aacute;s de un mill&oacute;n de infecciones urinarias por cat&eacute;ter en EE.UU. por a&ntilde;o41 y que la bacteriuria asociada a la cateterizaci&oacute;n es la causa m&aacute;s com&uacute;n de bacteriemia en pacientes hospitalizados.42 Se ha demostrado que la bacteria se adhiere a la superficie de los cat&eacute;teres urinarios e inicia el crecimiento de pel&iacute;culas biol&oacute;gicas compuestas de bacterias, prote&iacute;nas de Tamm-Horsfall y sales como la apatita y estruvita,43 que impiden la acci&oacute;n de los antibi&oacute;ticos sobre las bacterias y originan fallas o hiporrespuesta a la terapia antimicrobiana por lo cual se considera &uacute;til reemplazar el cat&eacute;ter de m&aacute;s de 2 semanas de implantado, cuando tratamos casos con IUAC.44</P>       <P>La prevenci&oacute;n se mantiene como la mejor forma de reducir la morbilidad, y la mortalidad y los costos relacionados con la IUAC. Se consideran estrategias efectivas la inserci&oacute;n est&eacute;ril, el cuidado del cat&eacute;ter, su retiro precoz, la aplicaci&oacute;n peri-uretral de cremas antimicrobianas y el uso de sistemas colectores cerrados.45,46</P>   <H4>BACTERIURIA ASINTOMATICA (BA)</H4>       <P>La BA es definida por la presencia de &gt; 105 colonias/mL de uropat&oacute;genos en m&aacute;s de 2 cultivos de orinas sucesivas en una persona asintom&aacute;tica, no es necesario en estos casos un chequeo m&aacute;s profundo, salvo 2 excepciones: en la cirug&iacute;a urol&oacute;gica y durante el embarazo. En efecto, se ha demostrado que las complicaciones posoperatorias (bacteriemia) se reducen mediante el reconocimiento y tratamiento de la BA antes de la cirug&iacute;a urol&oacute;gica47 y que las embarazadas deben ser investigadas durante el primer semestre y tratadas si tienen bacteriuria para disminuir el riesgo de pielonefritis aguda y de prematuridad.48 El antibiograma debe dirigir el tratamiento con reg&iacute;menes de 3 d&iacute;as a base de amoxicill&iacute;n, nitrofuranto&iacute;na, ciclosporina oral, o T-S y se recomiendan cultivos postratamiento para detectar bacteriuria recurrente.</P>       <P>La BA ocurre en el 40 % de los hombres y mujeres ancianos pero s&oacute;lo un porcentaje bajo desarrolla infecci&oacute;n sintom&aacute;tica (pielonefritis o sepsis) por lo cual no se justifica en ellos una investigaci&oacute;n de rutina o el uso de antimicrobianos como prevenci&oacute;n o tratamiento.49,50 </P>   <H4>CONCLUSIONES</H4>       <P>En mujeres con cistitis no complicada es predecible el germen causal as&iacute; como la susceptibilidad antimicrobiana por lo que se puede obviar la b&uacute;squeda rutinaria del agente microbiano espec&iacute;fico, es preferible el r&eacute;gimen emp&iacute;rico de 3 d&iacute;as el cual resulta de alta efectividad y aceptable tolerancia.</P>       <P>La cistitis recurrente en la mujer puede ser tratada de forma exitosa mediante profilaxis antimicrobiana continua, profilaxis poscoital y por autoadministraci&oacute;n del medicamento de forma ambulatoria. La pielonefritis no complicada en mujeres resulta de la infecci&oacute;n con determinadas cepas uropatog&eacute;nicas de <I>E. Coli </I>en pacientes con tracto urinario anat&oacute;micamente normal, en estos casos son recomendables los reg&iacute;menes de 10 a 14 d&iacute;as de tratamiento administrado por v&iacute;a oral en pacientes con poca toma del estado general y por v&iacute;a parenteral en aquellos enfermos hospitalizados. En las infecciones complicadas es dif&iacute;cil recomendar una estrategia emp&iacute;rica de tratamiento debido a lo variado de las condiciones cl&iacute;nicas subyacentes, en caso de utilizarlos, deben ser de amplio espectro y durante 10 a 14 d&iacute;as.</P>       <P>La existencia e incremento de cepas resistentes al ampicill&iacute;n, amoxicill&iacute;n, las sulfas y cefalosporinas de primera generaci&oacute;n convierten a estas drogas en una opci&oacute;n menos eficaz para la terap&eacute;utica emp&iacute;rica de cualquier tipo de infecci&oacute;n urinaria.</P>       <P>El amplio espectro y buena biodisponibilidad de las fluoroquinolonas tras su administraci&oacute;n oral, hacen que estos medicamentos constituyan el tratamiento de elecci&oacute;n en la atenci&oacute;n ambulatoria del paciente con infecci&oacute;n complicada.</P>   <H4>REFERENCIAS BIBLIOGRAFICAS</H4>   <OL>          <!-- ref --><LI>Patton JP, Nash DB, Abrutyn E. Urinary tract infection: economic considerations. 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