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</front><body><![CDATA[ <h3> De la Prensa M&eacute;dica Extranjera</h3>      <H2>   Poliartritis y fiebre*</H2>   * Tomado de: N Engl J Med 1994;330(11):769-74.          <P><I>Pinals, R.S.</I>          <P>Quiz&aacute;s ninguna enfermedad sea m&aacute;s dolorosa que la poliartritis   aguda. La incapacidad de cambiar la postura sin un dolor agonizante, los   sudores torrenciales, la postraci&oacute;n y la total impotencia se combinan   para hacer de &eacute;sta la m&aacute;s incapacitante de las afecciones   febriles. Una caracter&iacute;stica especial de la enfermedad es la tendencia   de la inflamaci&oacute;n a calmarse en una articulaci&oacute;n mientras   se desarrolla con gran intensidad en otra.          <P>-Sir <I>William Osler,</I> The Principles and Practice of Medicine.          <P>La descripci&oacute;n v&iacute;vida de Osler de la poliartritis aguda   hace un siglo1 alud&iacute;a a la fiebre reum&aacute;tica, claramente la   m&aacute;s benigna de este grupo de enfermedades en esa era. La fiebre   reum&aacute;tica, a pesar de su extendida prevalencia en el tiempo de Osler,   se convirti&oacute; en una rareza en los Estados Unidos hasta su reciente   resurgimiento.2 M&aacute;s adelante en este estudio volver&eacute; al diagn&oacute;stico   diferencial de la fiebre reum&aacute;tica que en la formulaci&oacute;n   de Osler enfatiza en la observaci&oacute;n y el patr&oacute;n cl&iacute;nico.   <H4>   DIAGNOSTICO</H4>   La poliartritis y la fiebre son expresiones cl&iacute;nicas comunes o at&iacute;picas   de un grupo heterog&eacute;neo de infecciones sist&eacute;micas y enfermedades   reum&aacute;ticas (tabla 1). Algunos hallazgos cl&iacute;nicos y de laboratorio   son &uacute;tiles en el diagn&oacute;stico diferencial, pero ninguno es   espec&iacute;fico de una enfermedad particular. Adem&aacute;s, algunas   enfermedades pueden presentar se con m&aacute;s de un patr&oacute;n (tabla   2). La fiebre usualmente es mantenida o remitente, pero ocasionalmente   es intermitente.3 El patr&oacute;n diario intermitente usualmente incluye   una elevaci&oacute;n diaria al anochecer con un retorno a la temperatura   normal durante la noche. La espiga puede estar precedida por temblores   y seguida por sudoraci&oacute;n profusa. Este patr&oacute;n dram&aacute;tico   es muy sugestivo de infecci&oacute;n bacteriana y de enfermedad de Still,   pero ocurre ocasionalmente en otras infecciones o condiciones no infecciosas.   Las caracter&iacute;sticas distintivas de la artritis incluyen rigidez   matutina, simetr&iacute;a, afecci&oacute;n de articulaciones grandes o   peque&ntilde;as, gravedad del dolor e inflamaci&oacute;n.          <P>En la artritis bacteriana o inducida por cristales, el paciente puede   evitar el hacer pesos. La afecci&oacute;n de la articulaci&oacute;n puede   ser simult&aacute;nea, aditiva o migratoria. Las &uacute;ltimas 2 categor&iacute;as   son similares en que las nuevas articulaciones se ven implicadas sucesivamente,   pero en la artritis migratoria, la inflamaci&oacute;n persiste s&oacute;lo   unos pocos d&iacute;as en cada articulaci&oacute;n. Adem&aacute;s de una   historia meticulosa, examen f&iacute;sico y pruebas de laboratorio est&aacute;ndares,   los estudios con mayor prioridad y mayor valor diagn&oacute;stico son los   cultivos bacterianos y el examen del l&iacute;quido sinovial. Este &uacute;ltimo   puede identificar la artritis bacteriana e inducida por cristales y a menudo   es &uacute;til para reducir el n&uacute;mero de condiciones que garanticen   una consideraci&oacute;n continua. Un conteo de leucocitos en el l&iacute;quido   sinovial mayor de 50 000/mm3 sugiere una infecci&oacute;n bacteriana pero   se observa ocasional mente en la artritis reumatoidea, inducida por cristal   y reactiva.4-7          <P>Si el examen y los cultivos del l&iacute;quido sinovial no son diagn&oacute;sticos,   aumenta la probabilidad de artritis viral, o reactiva o de enfermedad reum&aacute;tica   sist&eacute;mica. Se deben obtener estudios serol&oacute;gicos, particularmente   pruebas de anticuerpos antinucleares y antiestreptoc&oacute;cicos y de   anticuerpos a Borrelia <I>burgdorferi</I> en el caso de pacientes que viven   en o han visitado &aacute;reas donde es end&eacute;mica la enferme dad   de Lyme. Se deben ordenar pruebas de anticuerpos a otros microorganismos   en respuesta a los indicios cl&iacute;nicos. En la artritis reumatoidea,   la poliartritis es usualmente persistente, t&iacute;picamente con entumecimiento   matutino e implicaci&oacute;n sim&eacute;trica de las mu&ntilde;ecas, manos   o ambas. Estos rasgos se presentan temprano en la evoluci&oacute;n de la   enfermedad, pero el diagn&oacute;stico no se confirma hasta que se han   excluido otras enfermedades (tabla 2). En algunas de estas enfermedades,   el factor reumatoide puede tambi&eacute;n ser positivo. La tasa de eritro   sedimentaci&oacute;n tiene valor limitado, pues pueden esperarse elevaciones   en la mayor&iacute;a de los pacientes con poliartritis y fiebre, pero un   resultado normal puede sugerir infecci&oacute;n viral. Los procedimientos   de imagenolog&iacute;a y las biopsias ocasionalmente son v&aacute;lidos   para confirmar el diagn&oacute;stico (tabla 1).   <H4>   ARTRITIS INFECCIOSA INFECCION BACTERIANA</H4>   En la artritis bacteriana no gonoc&oacute;cica s&oacute;lo del 10 al 19   % de los adultos tienen afecci&oacute;n poliarticular, con inicio simult&aacute;neo   en varias articulaciones grandes o un inicio aditivo en 1 &oacute; 2 d&iacute;as.8-10   Los factores de riesgo de la infecci&oacute;n poliarticular m&aacute;s   bien que la infecci&oacute;n monoarticular usual se enumeran en la tabla   3. <I>Staphylococcus aureus</I> es la causa m&aacute;s com&uacute;n de   sepsis monoarticular y poliarticular. Las bacterias pueden ser identificadas   en la coloraci&oacute;n de Gram del l&iacute;quido sinovial en el 50 al   75 % de los casos y en cultivo en m&aacute;s del 90 %. Pronto se dispondr&aacute;   en la pr&aacute;ctica cl&iacute;nica de t&eacute;cnicas biol&oacute;gicas   moleculares para identificar organismos en los casos de cultivo negativo.   Las radiograf&iacute;as tienen un valor diagn&oacute;stico limitado en   los casos precoces. La rarefacci&oacute;n y erosi&oacute;n del hueso subcondral   caracter&iacute;sticas pueden ser observadas en 2 a 4 semanas despu&eacute;s   del inicio de los s&iacute;ntomas.11 La gammagraf&iacute;a con radion&uacute;clidos   y la resonancia magn&eacute;tica pueden identificar la osteomielitis yuxtaarticular   y efusiones en localizaciones profundas como las articulaciones de la cadera   y sacroil&iacute;acas.11          <P>Como el retraso en el tratamiento es el mejor pronosticador de un resulta   do desfavorable,8,9 la artrocentesis temprana es esencial. Las articulaciones   s&eacute;pticas no siempre est&aacute;n rojas, calientes y dolorosas; la   existencia de escasos signos inflamatorios en una distribuci&oacute;n poliarticular   puede sugerir el uso err&oacute;neamente de pruebas de diagn&oacute;stico   no invasoras m&aacute;s bien que artrocentesis, retrasando de este modo   el diagn&oacute;stico.          <P>La artritis por neisseria es m&aacute;s a menudo poliarticular y puede   presentar se como una artritis migratoria con temblores, fiebre y tenosinovitis,   especialmente en la mu&ntilde;eca y vainas del tend&oacute;n extensor del   tobillo. Lesiones cut&aacute;neas caracter&iacute;sticas a menudo son evidentes   en esta etapa.8,12,13 Las lesiones gonoc&oacute;cicas pueden aparecer como   crecimientos esparcidos de vesiculop&uacute;stulas en una base eritematosa.   Las lesiones meningoc&oacute;cicas tienen m&aacute;s probabilidad de tener   petequias pero en la meningococcemia subaguda o cr&oacute;nica, las maculop&aacute;pulas   eritematosas o n&oacute;dulos subcut&aacute;neos pueden predominar. La   infecci&oacute;n gonoc&oacute;cica diseminada ocurre m&aacute;s frecuentemente   en mujeres, a menudo durante la menstruaci&oacute;n.8 Muy pocas informan   dolor abdominal inferior o flujo vaginal. Los cultivos de la sangre y l&iacute;quido   sinovial son negativos en la mayor&iacute;a de los pacientes, pero las   tasas de recuperaci&oacute;n var&iacute;an ampliamente en las series informadas.   Es m&aacute;s probable que las efusiones sinoviales purulentas produzcan   cultivos positivos, mientras que se recupera el organismo de la sangre   m&aacute;s a menudo en pacientes con fiebre alta, temblores y lesiones   cut&aacute;neas.          <P>En pacientes de uno y otro sexo, es importante hacer cultivos de las   puertas de entrada potenciales de mucosa. Un diagn&oacute;stico de infecci&oacute;n   gonoc&oacute;cica diseminada probable puede ser adecua do si <I>Neisseria   gonorrhoeae</I> se cultiva de cualquier lugar en un paciente con presentaci&oacute;n   cl&iacute;nica caracter&iacute;stica. El tratamiento se debe iniciar r&aacute;pidamente   despu&eacute;s que se hayan obtenido las muestras para cultivo. La mejor&iacute;a   brusca de la fiebre y la artralgia en 24 horas apoya un diagn&oacute;stico   supuesto de artritis por neisseria.   <H4>   ENDOCARDITIS BACTERIANA</H4>   Los s&iacute;ntomas musculoesquel&eacute;ticos son frecuentes en la endocarditis,   y ocurren en el 44 % de los pacientes en una serie grande; la mayor&iacute;a   ten&iacute;an artralgia o dolor en la parte inferior de la espalda, pero   el 14 % ten&iacute;a artritis que afectaba de 1 a 3 articulaciones.14 Algunas   articulaciones tienen efusiones asintom&aacute;ticas y otras est&aacute;n   calientes, rojas y dolorosas, pero la gravedad de la inflamaci&oacute;n   en el examen cl&iacute;nico y examen del l&iacute;quido sinovial es general   mente menor que la observada en la artritis s&eacute;ptica, y los cultivos   del l&iacute;quido sinovial son usualmente negativos.14,15 El factor reumatoide   est&aacute; presente en casi un tercio de los pacientes, particular mente   en aqu&eacute;llos con s&iacute;ntomas de larga duraci&oacute;n.   <H4>   ENFERMEDAD DE LYME</H4>   La diseminaci&oacute;n de <I>B. burgdorferi,</I> el agente causal de la   enfermedad de Lyme, a menudo est&aacute; asociada con fiebre y artralgia   migratoria, con peque &ntilde;a inflamaci&oacute;n articular o sin ella,   pero la artritis evidente puede aparecer semanas o meses m&aacute;s tarde   (intervalo promedio 6 meses).16,17 La artritis es usualmente epis&oacute;dica   y afecta principal mente las articulaciones grandes y algunas peque&ntilde;as,   incluso las articulaciones temporomandibulares. En la enfermedad de Lyme   tard&iacute;a, las efusiones grandes de la rodilla pueden estar asociadas   con dolor benigno solamente; en esto la enfermedad semeja a la artritis   reumatoidea juvenil oligoarticular. La mayor&iacute;a de los pacientes   no tienen fiebre en esta etapa. Los pacientes con fenotipos clases II HLA-DR4   o DR2 tienen m&aacute;s probabilidad de tener artritis grave, refractaria.18   Se pueden detectar anticuerpos de IgM a<I> B. burgdorferi</I> de 4 a 6   semanas despu&eacute;s de la infecci&oacute;n incial, pero ocasional mente   el tratamiento precoz con antibi&oacute;ticos, inclusive cuando es inadecuado   para eliminar el organismo, puede bloquear la respuesta inmune humoral.          ]]></body>
<body><![CDATA[<P>En la etapa precoz diseminada, antes de seroconversi&oacute;n, un diagn&oacute;stico   definitivo puede ser dif&iacute;cil a menos que se identifique la lesi&oacute;n   de eritema migratorio caracter&iacute;stica. Sin embargo, los hallazgos   cl&iacute;nicos t&iacute;picos en un paciente con oportunidades de exposici&oacute;n   en un &aacute;rea de enfermedad end&eacute;mica y una respuesta r&aacute;pida   a tratamiento adecuado con antibi&oacute;tico apoyan el diagn&oacute;stico.   Los anticuerpos de IgG casi siempre est&aacute;n presentes cuando la sinovitis   es un rasgo prominente de la infecci&oacute;n tard&iacute;a de Lyme y a   menudo persisten en casos de enfermedad inactiva tratada con &eacute;xito.   En esta situaci&oacute;n, el principal reto puede ser identificar otra   condici&oacute;n como la causa de fiebre y poliartritis aguda y convencer   al paciente de que la seropositividad es un reflejo de enfermedad previa.   Como una prueba de ELISA puede ser falsopositiva en otras artropat&iacute;as   inflamatorias, el m&eacute;todo m&aacute;s espec&iacute;fico de Western   blot debe ser usado para confirmar la presencia de anticuerpos a<I> B.   burgdorferi.</I> En otra infecci&oacute;n por espiroqueta, la s&iacute;filis   secundaria, poliartritis sim&eacute;trica y fiebre son los casos predominantes   que se presentan en pocas ocasiones, pero la mayor&iacute;a de los pacientes   tambi&eacute;n tienen un rash maculopapular que tiene m&aacute;s probabilidad   de aparecer en las palmas de las manos y plantas de los pies.19   <H4>   ARTRITIS MICOBACTERIANA Y FUNGOSA</H4>   En la artritis micobacteriana y fungosa, una monoartritis no dolorosa es   la regla, pero ocasionalmentte pueden estar implicadas 2 &oacute; 3 articulaciones   grandes.20,21 Como la fiebre no existe o es ligera, suele considerarse   un proceso infeccioso. El diagn&oacute;stico de tuberculosis puede ser   sugerido por una prueba cut&aacute;nea con tuberculina positiva (derivado   de prote&iacute;na purificada) y confirmado por biopsia sinovial o cultivo   del l&iacute;quido o muestra de biopsia. La candidiasis sist&eacute;mica   puede estar presente junto con la poliartritis, particular mente en pacientes   inmunodeprimidos y en drogadictos.20   <H4>   ARTRITIS VIRAL</H4>   La artritis es una secuela de varias infecciones virales comunes,22 pero   en la infecci&oacute;n por el virus de la hepatitis B la artritis precede   los s&iacute;ntomas de hepatitis y se resuelve cuando aparece ictericia.   Durante la fase prodr&oacute;mica de 1 a 3 semanas, la poliartitis puede   estar acompa&ntilde;ada por fiebre moderada y a veces por un rash urticariano   maculopa pular. El diagn&oacute;stico es posible en esta etapa porque los   niveles de aminotransferasa est&aacute;n usualmente elevados y el ant&iacute;geno   de superficie de la hepatitis B es detectable. Puede ocurrir una artritis   migratoria y algunos pacientes tienen poliartritis sim&eacute;trica que   sugiere artritis reumatoidea.          <P>La rub&eacute;ola y el parvovirus B19 causan un s&iacute;ndrome cl&iacute;nico   similar en mujeres j&oacute;venes.22,23 Con la incidencia descendente de   rub&eacute;ola y la modificaci&oacute;n de las vacunas contra ella para   eliminar cepa artrit&oacute;genas, la artropat&iacute;a por parvovirus   ahora puede ser m&aacute;s com&uacute;n. Los adultos pocas veces tienen   un aspecto t&iacute;pico "de mejilla abofeteada" y s&oacute;lo aproximadamente   la mitad recuerdan un rash. En varios d&iacute;as existe un inicio s&uacute;bito   de poliartritis sim&eacute;trica, autolimitada, particularmente en las   manos. Pocos pacientes tienen pruebas positivas del factor reumatoide y   muchos tienen entumecimiento matuti no, una combinaci&oacute;n que puede   sugerir artritis reumatoidea. La presencia de anticuerpos de IgG confirma   una infecci&oacute;n reciente.          <P>Se han descrito varios patrones de artropat&iacute;a (tabla 4) en pacientes   infectados con el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH), incluyendo   episodios breves de artralgia grave, oligoartritis epis&oacute;dica aguda   y poliartritis persistente, sim&eacute;trica.24,25 La artritis asociada   con el s&iacute;ndrome de inmunodeficiencia adquirida (SIDA) est&aacute;   infrecuentemente asociada con fiebre, pero el cuadro puede ser confundido   por el de infecci&oacute;n coincidente. Se ha sugerido una funci&oacute;n   patogen&eacute;tica directa del VIH pero no ha sido bien fundamenta da   todav&iacute;a. Como la artritis puede ser un rasgo temprano del SIDA,   los cl&iacute;nicos deben estar advertidos sobre el potencial de infecci&oacute;n   por VIH y obtener informaci&oacute;n acerca de cualquier factor que presisponga   en todos los pacientes con poliartritis de inicio reciente. El no llegar   a hacer esto puede provocar el uso eventual de tratamiento inmunosupresor,   que puede ser desastroso en la infecci&oacute;n por VIH.   <H4>   ARTRITIS POSINFECCION O REACTIVA INFECCION ENTERAL UROGENITAL (S&Iacute;NDROME   DE REITER)</H4>   Una poliartritis asim&eacute;trica, aditiva que afecte predominantemente   las articulaciones grandes en una extremidad inferior puede ser una secuela   de la enteritis (usualmente causada por salmonella, shigella, campylobacter   o yersinia) o infecci&oacute;n urogenital con ciertos organismos (principalmente   Chlamydia trachomatis).26 En pacientes con infecci&oacute;n enteral, la   demostraci&oacute;n de un t&iacute;tulo de anticuerpo que aumenta puede   confirmar el diagn&oacute;stico cuando los cultivos son negativos. Los   organismos viables no pueden ser recuperados de la sinovia, pero se ha   identificado ant&iacute;geno microbiano y puede brindar el est&iacute;mulo   para la sinovitis persistente. HLA-B27, el marcador m&aacute;s r&aacute;pidamen   te identificable del hu&eacute;sped predispuesto, est&aacute; presente   en aproximadamente el 90 % de los pacientes con infecci&oacute;n urogenital   y en el 50 al 80 % de los que tienen infecci&oacute;n enteral, pero existe   una amplia variaci&oacute;n en la poblaci&oacute;n y cepas.27 S&oacute;lo   una minor&iacute;a de pacientes tienen la tr&iacute;ada de s&iacute;ntomas   cl&aacute;sicos del s&iacute;ndrome de Reiter (artritis, uretritis y conjuntivitis).   Las presentaciones at&iacute;picas son particularmente semejantes a la   yersiniosis, en la que la faringitis y la adenopat&iacute;a del cuello   ocurren ocasional mente, aumentado la sospecha de fiebre reum&aacute;tica.28          <P>La gravedad del desencadenamiento de la infecci&oacute;n se correlaciona   pobremente con la intensidad de la sinovitis que usualmente aparece en   1 a 2 semanas m&aacute;s tarde. El dolor en los talones u otros sitios   del tend&oacute;n o inserci&oacute;n del ligamento (entesopat&iacute;a),   dactilitis (dados en forma de salchicha) y el patr&oacute;n articular t&iacute;pico   son indicios de la presencia de artritis reactiva cuando la infecci&oacute;n   primaria no es evidente cl&iacute;nicamente. En tales casos, la presencia   de HLA-B27 puede apoyar el diagn&oacute;stico, pero el valor pron&oacute;stico   general de la prueba es bajo.27 La fiebre de poca duraci&oacute;n puede   asociarse con la gastroenteritis, pero es benigna o est&aacute; ausente   durante la evoluci&oacute;n de la poliatrtitis posterior. En pocos pacientes,   la inflamaci&oacute;n poliarticular intensa puede estar asociada con fiebre   alta. El tratamiento precoz con un derivado de la tetraciclina puede acortar   la duraci&oacute;n de la enfermedad en la artritis reactiva que sigue a   la infecci&oacute;n por chlamydia.29   <H4>   FIEBRE REUMATICA</H4>   En los ni&ntilde;os con fiebre reum&aacute;tica, la afecci&oacute;n card&iacute;aca   es un rasgo dominante, pero los adultos generalmente presentan inicio abrupto   de poliartritis y fiebre.2,30 Aproximadamente un tercio no tiene faringitis.   El cl&aacute;sico patr&oacute;n migratorio no es diagn&oacute;stico (tabla   2), y muchos adultos con artritis despu&eacute;s de infecci&oacute;n estreptoc&oacute;cica   tienen afecci&oacute;n r&aacute;pidamente aditiva de las articulaciones   grandes que semeja los s&iacute;ntomas de otras formas de artritis reactiva.   Los n&oacute;dulos reumatoideos y el eritema marginado se asocian con carditis   y se observan con poca frecuencia en adultos. Sin tratamiento, la fiebre   usualmente fluct&uacute;a sin retornar a lo normal por una semana o m&aacute;s.   El diagn&oacute;stico de fiebre reum&aacute;tica requiere la demostraci&oacute;n   de una infecci&oacute;n previa por estreptococos del grupo A mediante estudios   serol&oacute;gicos o exudados far&iacute;ngeos, pero, particularmente cuando   el cuadro cl&iacute;nico es at&iacute;pico, se debe estar atento a la posibilidad   de una asociaci&oacute;n fortuita entre infecci&oacute;n por estreptococos   y enfermedad reum&aacute;tica. Una respuesta "dram&aacute;tica" a los salicilatos   ofrece apoyo adicional al diagn&oacute;stico.   <H4>   ARTRITIS DE LA ENFERMEDAD INTESTENAL INFLAMATORIA</H4>   Se presenta una oligoartritis de grandes articulaciones en 10 al 20 % de   los pacientes con enfermedad intestinal inflamatoria, usualmente durante   per&iacute;odos de actividad de la misma.31,32 La fiebre es un reflejo   del proceso intraabdominal. Las efusiones grandes de la rodilla a menudo   son m&iacute;nimamente sintom&aacute;ticas. En casos raros el cuadro cl&iacute;nico   en la presentaci&oacute;n es dominado por la artritis, fiebre, malestar,   p&eacute;rdida de peso y anemia en la ausencia de signos o s&iacute;ntomas   que dirigen la atenci&oacute;n al intestino. La fiebre epis&oacute;dica,   la sinovitis y las lesiones cut&aacute;neas vesiculo pustulares son complicaciones   de la cirug&iacute;a de derivaci&oacute;n intestinal por obesidad.33 El   cuadro cl&iacute;nico semeja al de la infecci&oacute;n gonoc&oacute;cica   diseminada, pero los cultivos de sangre y secreciones genitales son negativos.   La enfermedad de Whipple puede semejar la enfermedad intestinal inflamatoria   en su presentaci&oacute;n cl&iacute;nica y la artritis puede ser una complicaci&oacute;n   temprana, aunque el paciente usualmente no tiene fiebre.32 Se han observado   varios patrones, incluyendo la sinovitis migratoria y oligoarticular persistente.   El diagn&oacute;stico de enfermedad de Whipple puede ser sugerido por la   afecci&oacute;n multi&oacute;rgano y confirmado por la biopsia de la mucosa   intestinal o ganglios linf&aacute;ticos.   <H4>   ARTRITIS REUMATOIDEA</H4>   La forma sist&eacute;mica de la artritis reumatoidea juvenil (enfermedad   de Still) se caracteriza por fiebre alta y poliartritis.33-35 Puede aparecer   en adultos j&oacute;venes y ocasionalmente en adultos mayores como una   nueva enfermedad o como un recrudecimiento de la enfermedad infantil oculta.   El inicio agudo, a menudo acompa&ntilde;ado por una garganta dolorosa y   leucocitosis, puede sugerir una infecci&oacute;n bacteriana. La fiebre   que exceda los 40 oC est&aacute; presente en la mitad de los casos y (diferente   a la de la fiebre reum&aacute;tica) usualmente tienen un patr&oacute;n   doble diario a veces o diario y a menudo est&aacute; precedida por temblores.   El rash rosado distintivo se disipa y blanquea bajo la compresi&oacute;n   y puede mostrar palidez perimacular. A menudo acompa&ntilde;a a picos de   fiebre y debe considerarse con diligencia. Cuando el rash se presenta con   prurito puede ser err&oacute;neamente atribuido a reacci&oacute;n de hipersensiblidad          <P>a antibi&oacute;ticos u otros medicamentos. La sinovitis puede ser migratoria   primero y obscurecida por fiebres "dram&aacute;ticas", pero en la mayor&iacute;a   de los pacientes se desarrolla eventualmente una artritis cr&oacute;nica,   persistente. El cuadro cl&iacute;nico de la enfermedad de Still es r&aacute;pidamente   reconocible, pero los temores de que una enfermedad infecciosa o maligna   puede haber sido considerada superficialmente puede conducir a investigaciones   cuidadosas que incluyan estudios de imagenolog&iacute;a, endoscopia, biopsias   y punci&oacute;n lumbar.          <P>En la artritis reumatoidea del adulto, la fiebre puede asociarse con   exacerbaciones intensas de la sinovitis,4,5 vasculitis y serositis, pero   la fiebre raras veces ocurre al inicio de la enfermedad. En un grupo de   pacientes estudiados durante varios a&ntilde;os, la fiebre continua de   bajo grado (menos de 38 &amp;middot;C) ocurri&oacute; en el 5 %, y s&oacute;lo   el 1 % ten&iacute;a temperatura mayores de 38,3 &amp;middot;C.36 Cuando   la fiebre est&aacute; asociada con exacerbaci&oacute;n de la siniovitis,   se debe sospechar la posibilidad de artritis s&eacute;ptica superpuesta,   que usualmente comprende a una articulaci&oacute;n grande pero a veces   es poliarticular. En esta situaci&oacute;n la necesidad de artrocentesis   es urgente.10 El t&eacute;rmino "seudosepsis" describe episodios de sinovitis   aguda, fiebre, leucocitosis y efusiones purulentas sinoviales, con cultivos   negativos que mejoran sin tratamiento con antibi&oacute;tico.4,5   <H4>   ENFERMEDAD REUMATICA SISTEMICA VASCULITIS SISTEMICA</H4>   La fiebre y la poliartritis son elementos tempranos comunes de la vasculitis   sist&eacute;mica, pero usualmente hay indicadores diagn&oacute;sticos coincidentes   como lesiones cut&aacute;neas, neuropat&iacute;a, o hematuria microsc&oacute;pica.   La arteritis de c&eacute;lulas gigantes puede presentarse con fiebre y   polimialgia, pero el dolor y la inflamaci&oacute;n articular usualmente   no existen o son menores.37 La efusiones peque&ntilde;as de las rodillas   a menudo son asintom&aacute;ticas y los conteos leucocitarios se encuentran   en el extremo inferior del rango de la inflamaci&oacute;n. Una respuesta   "dram&aacute;tica" a corticosteroides en dosis baja confirma el diagn&oacute;stico.   La granulomatosis de Wegener ocasionalmente se presenta con fiebre y poliartritis   antes de la aparici&oacute;n de un trastorno pulmonar t&iacute;pico o de   las v&iacute;as respiratorias superiores.36 La presencia de anticuerpos   citoplasm&aacute;ticos antineutr&oacute;filos puede facilitar la identificaci&oacute;n   temprana.   <H4>   LUPUS ERITEMATOSO SISTEMICO</H4>   La poliartritis cuando no existe otra afecci&oacute;n org&aacute;nica es   com&uacute;n en el lupus eritematoso sist&eacute;mico, que aparece en forma   de una afecci&oacute;n sim&eacute;trica perif&eacute;rica articular, pero   con muchas variaciones que incluyen patrones intermitentes migratorios.39   Los pacientes con este tipo de artritis usualmente no tienen fiebre, pero   la fiebre elevada, mantenida o intermitente puede ser un hallazgo importante,   a menudo asociada con un rash, con fotosensibilidad y serositis. La prueba   de anticuerpos antinucleares es muy sensible para el lupus eritematoso   sist&eacute;mico inclusive con poliartritis sola, pero se requiere evidencia   cl&iacute;nica o serol&oacute;gica adicional (como la presencia de anticuerpos   contra ADN nativo o anaticuerpos anti-Sm) para confirmar el diagn&oacute;stico.   El paciente seronegativo (poco frecuente) con lupus usualmente presenta   un rash y pocas veces fiebre.40          <P>En el lupus inducido por medicamentos como la procainamida, la poliartritis   y la fiebre son frecuentemen te las manifestaciones principales.41   <H4>   ARTRITIS INDUCIDA POR CRISTALES</H4>   La fiebre es frecuente en la gota poliarticular. En un informe, el 44 %   de los pacientes con esta enfermedad ten&iacute;a fiebre, y el 10 %, temperaturas   de 39 oC o superiores.42 El retraso en el diagn&oacute;stico es probable   en pacientes que no pueden ofrecer una historia m&eacute;dica adecuada,   pero la mayor&iacute;a ten&iacute;a ataques de gota t&iacute;picos anteriormente.42,43   Una investigaci&oacute;n cuidadosa de tofos es frecuentemente gratificante.   Se debe sospechar sepsis, porque la leucocitosis est&aacute; presente en   m&aacute;s del 40 % de los pacientes con gota poliarticular y en realidad,   algunos pueden tener infecci&oacute;n bacteriana superpuesta.42 La identificaci&oacute;n   de cristales de urato de sodio en el l&iacute;quido sinovial o en los tofos   confirmar&aacute;n el diagn&oacute;stico; tales cristales deben ser vistos   a pesar del nivel de &aacute;cido &uacute;rico s&eacute;rico. Aproximada   mente el 40 % de los pacientes tiene normouricemia durante un ataque poliarticular,   a pesar de la hiperucemia fundamentada antes o despu&eacute;s de &eacute;ste.42,43   Este fen&oacute;meno no ha sido adecuadamente explicado y una serie grande   no lleg&oacute; a confirmarlo.44          <P>Se ha informado fiebre alta en la seudogota, inclusive con monoartritis.45,46   La artritis s&eacute;ptica se sospecha a menudo, particularmente cuando   el recuento leucocitario en el l&iacute;quido sinovial excede los 50 000/mm3.6   En algunos casos la demostraci&oacute;n radiogr&aacute;fica de condrocalcinosis   sugiere seudogota. Cuando son hospitalizados los pacientes ancianos con   seudogota por problemas m&eacute;dicos graves, la sinovitis es a menudo   no considerada como una explicaci&oacute;n de fiebre alta.45 Los pacientes   con esta condici&oacute;n puede que no respondan al tratamiento con antibi&oacute;ticos   para una infecci&oacute;n sist&eacute;mica supuesta, pero la defervescencia   ocurre r&aacute;pidamente cuando son tratados con agentes antiinflamatorios.   <H4>   OTRAS ENFERMEDADES</H4>   La fiebre familiar mediterr&aacute;nea aparece durante la ni&ntilde;ez   con episodios breves de fiebre, artritis, dolor abdominal y pleural.47   Si no se obtiene una historia m&eacute;dica del paciente o de la familia   el diagn&oacute;stico puede ser dif&iacute;cil.          <P>La fiebre es una manifestaci&oacute;n bien reconocida de c&aacute;ncer   oculto pero se asocia raramente con poliartritis, excepto en la leucemia   aguda. En los ni&ntilde;os, esta combinaci&oacute;n de s&iacute;ntomas   puede ser confundida con la enferme dad de Still si la extensi&oacute;n   sangu&iacute;nea perif&eacute;rica no revela c&eacute;lulas inmaduras.48   El linfoma y otras neoplasias se presentan con poca frecuencia con artritis   y fiebre. Una masa tumoral sinovial puede ser detectada en el examen o   en estudios imagenol&oacute;gicos antes que sean evidentes m&aacute;s rasgos   caracter&iacute;sticos como linfadenopat&iacute;a o esplenomegalia.49 La   oligoartritis puede preceder los carcinomas en adultos pero raras veces   se asocia con fiebre.50          <P>La artritis sarcoide aguda, asociada usualmente con eritemanodoso y   adenopat&iacute;a hilar, se asocia frecuente mente con fiebre de grado   bajo o moderado. La inflamaci&oacute;n periarticular notable y eritema   en ambos tobillos sugiere artritis gotosa, pero este s&iacute;ndrome de   sarcoide ocurre usualmente en mujeres j&oacute;venes, en las que la gota   ser&iacute;a improbable. Ocasionalmente, el mismo s&iacute;ndrome reum&aacute;tico   se presenta sin la identificaci&oacute;n de lesiones cut&aacute;neas.51   La artritis ocurre en varias enfermedades febriles con expresi&oacute;n   mucocut&aacute;nea caracter&iacute;stica (tabla 1). En tales casos, el   diagn&oacute;stico depende de la identificaci&oacute;n de las lesiones   cut&aacute;neas.   <H4>   ENFERMEDAD PROLONGADA O RECURRENTE</H4>   En la mayor&iacute;a de los casos los rasgos cl&iacute;nicos e investigaciones   iniciales revelan enseguida la causa de fiebre y poliartritis. Algunas   de estas enfermedades son autolimitadas, como la artritis por neisseria   y responden a tratamiento emp&iacute;rico con antibi&oacute;ticos inclusive   antes que se obtengan los resultados de los cultivos. Con raras excepciones,   como la infecci&oacute;n por VIH, virtualmente todas estas condiciones   pueden ser curadas o controladas con tratamiento adecuado.          ]]></body>
<body><![CDATA[<P>Cuando la enfermedad es persistente y el diagn&oacute;stico no est&aacute;   claro, se deben reexaminar el tejido y l&iacute;quido sinovial, preferiblemente   cuando no hay tratamiento con antibi&oacute;ticos en un intento por descubrir   infecciones trata das inadecuadamente o no identificadas anteriormente.   En algunos casos una fiebre inducida por antibi&oacute;ticos puede confundir   la situaci&oacute;n. A medida que el tiempo pasa, pueden surgir los patrones   cl&iacute;nicos caracter&iacute;sticos de la artritis reumatoidea o el   s&iacute;ndrome de Reiter, con un predominio de hallazgos articulares y   resoluci&oacute;n de la fiebre. El desarrollo final de los s&iacute;ntomas   gastrointestinales puede conducir al diagn&oacute;stico de enfermedad intestinal   inflamatoria o enfermedad de Whipple. En estas enfermedades, como en la   enfermedad de Lyme, es t&iacute;pica la oligoartritis epis&oacute;dica   de las articulaciones grandes con poca fiebre o ninguna. Los ataques recurrentes   tambi&eacute;n son caracter&iacute;sticos de artritis inducida por cristales   y fiebre del Mediterr&aacute;neo (tabla 2).          <P>Pocos pacientes con fiebre persistente y poliartritis cumplen el requisito   de fiebre de origen desconocido.52 Los diagn&oacute;sticos finales m&aacute;s   comunes son enfermedad de Still y lupus en ni&ntilde;os y adultos j&oacute;venes   y arteritis de c&eacute;lulas gigantes en ancianos. En la arteritis de   c&eacute;lulas gigantes la fiebre es el rasgo predominante y la inflamaci&oacute;n   articular es m&iacute;nima.37 La enfermedad de Still es la condici&oacute;n   principal en la que el diagn&oacute;stico se basa solamente en el criterio   cl&iacute;nico,35 con posterior confirmaci&oacute;n de acuerdo con la evoluci&oacute;n   de la poliartritis cr&oacute;nica.   <H4>   REFERENCIAS BIBLIOGRAFICAS</H4>      <OL>       <LI>   Osler W. The principles and practice of medicine: designed for the use   of practioners and students of medicine. New York: D. Appleton, 1892:272.</LI>          <LI>   Bisno AL. Group A streptococcal infections and acute rheumatic fever. N   Engl J Med 1991;325:783-93.</LI>          <LI>   Woodward TE. The fever pattern as a clinical diagnostic aid. In: Mackowiak   PA, ed. Fever: basic mechanisms and management. New York: Raven Press,   1991:83-103.</LI>          <LI>   Singleton JD, West SG, Nordstrom DM. "Pseduoseptic" arthritis complicating   rheumatoid arthritis: a report of six cases. J Rheumatol 1991;18:1319-22.</LI>          <LI>   Fuchs HA. Polyarticular pseudosepsis in rheumatoid arthritis. South Med   J 1992;85:381-3.</LI>          <LI>   Frischnecht J, Steigerwald JC. High synovial fluid white blood cell counts   in pseudogout: possible confusion with arthritis. Arch Intern Med 1975;135:298-9.</LI>          <LI>   Krey PR, Bailen DA. Synovial fluid leukocytosis: a study in extremes. Am   J Med 1979;67:436-42.</LI>          <!-- ref --><LI>   Goldnberg DL, Reed JI. Bacterial arthritis. N Engl J Med 1985;312:764-71.</LI>    <LI>   Ho G Jr. Bacterial arthritis. In: McCarty DJ, Koopman WJ, eds. Arthritis   and allied conditions: a texbook of rheumatology. 12th ed. Vol. 2. Philadelphia:   Lea &amp; Febiger, 1993:203-23.</LI>          <LI>   Gardner GC, Weistman MH. Pyarthrosis in patients with rheumatoid arthritis:   a report of 13 cases and a review of the literature from the past 40 years.   Am J Med 1990;88:503-11.</LI>          <LI>   Mitchell M, Howard B, Haller J, Sartoris DJ, Resnick D. Septic arthritis.   Radiol Clin North Am 1988;26:1295-313.</LI>          <LI>   Rompalo AM, Hook EW III, Roberts PL, Ramsey PG, Handsfield HH, Holmes KK.   The actue arthritis-dermatitis syndrome: the changing impotance of Neisseria   gonorrhoeae and Neisseria meningitidis. Arch Interm Med 1987;147:281-3.</LI>          <LI>   Pinals RS. Meningococcemia presenting as acute polyarthritis. J Rheumatol   1977;4:420-4.</LI>          <LI>   Churchill MA Jr, Geraci JE, Hunder GG. Musculoskeletal manifestations of   bacterial endocarditis. Ann Intern Med 1977;87:754-9.</LI>          <LI>   Thomas P, Allal J, Bontoux D, et al. Rheumatological manifestations of   infective endocarditis. Ann Rheum Dis 1984;43:716-20.</LI>          <!-- ref --><LI>   Steere AC. Lyme disease. N Engl J Med 1989;321:586-96.</LI>    <LI>   Rahn DW. Lyme disease: clinical manifestations, diagnosis, anad treatment.   Semin Arthritis Rheum 1991;20:201-18.</LI>          <LI>   Steere AC, Dwyer E, Winchester R. Association of chronic Lyme arthritis   with HLA-DR4 and HLA-DR2 alleles. N Engl J Med 1990;323:219-23.</LI>          ]]></body>
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