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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Nueva definición de la muerte humana, según mecanismos fisiopatológicos de generación de la conciencia]]></article-title>
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<institution><![CDATA[,Instituto de Neurología y Neurocirugía  ]]></institution>
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<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[During centuries, the irreversible absence of spontaneous cardiorespiratory function was considered as a determinant of the individual's death. However, with the development of intensive therapy, the integrated functions within the brain began to be considered as the main reason to state a definition of human death. There are 3 major trends related to the definition of death in the human being based on neurologic foundations: those which refer to the loss of the essential qualities which identify the human nature; those refering to the loss of body integration as a whole , and those which intend to define the position of the brain that should stop functioning for a person to be dead. These definitions related to human death and oriented to brain functions are discussed, and it is concluded that consciousness (taking into consideration its 2 components: capacity and content), which neural basis are situated in the socalled reticular formation/cortex, is the function which provides the essential human atributes, and at the same time, integrates the functioning of the body as a whole. Thus, human death is defined as the irreversible loss of the capacity and the content of consciousness.]]></p></abstract>
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</front><body><![CDATA[ Instituto de Neurolog&iacute;a y Neurocirug&iacute;a  <H2>  Nueva definici&oacute;n de la muerte humana, seg&uacute;n mecanismos fisiopatol&oacute;gicos  de generaci&oacute;n de la conciencia<SUP>*</SUP></H2>  <I>Dr. Calixto Machado Curbelo</I>  <H4>  RESUMEN</H4>  Durante siglos, la ausencia irreversible de la funci&oacute;n cardiorrespiratoria  espont&aacute;nea se consider&oacute; como determinante de la muerte del  individuo. Sin embargo, con el desarrollo de la terapia intensiva, las  funciones integradas en el enc&eacute;falo comenzaron a ser consideradas  como la raz&oacute;n principal para enunciar una definici&oacute;n de la  muerte humana. Existen 3 grandes tendencias o escuelas en relaci&oacute;n  con la definici&oacute;n de la muerte en el hombre sobre bases neurol&oacute;gicas:  aquellas que se refieren a la p&eacute;rdida de tributos esenciales que  identifican la naturaleza humana, aquellas que se refieren a la p&eacute;rdida  de la integraci&oacute;n del organismo como un todo y las que tratan de  definir la porci&oacute;n del enc&eacute;falo que debe cesar de funcionar  irreversiblemente para que una persona pueda declararse fallecida. Se discuten  estas definiciones de la muerte orientadas hacia las funciones encef&aacute;licas  y se llega a la conclusi&oacute;n de que la conciencia (considerando sus  2 componentes: capacidad y contenido), cuyas bases neurales se ubican en  la llamada unidad formaci&oacute;n reticular/corteza, es la funci&oacute;n  que provee los atributos esencialmente humanos y, a la vez, integra el  funcionamiento del organismo como un todo. Por tanto, se define la muerte  humana como <I>la p&eacute;rdida irreversible de la capacidad y del contenido  de la conciencia.</I>        <P><I>Palabras clave: </I>MUERTE; INCONSCIENCIA; HISTORIA DE LA MEDICINA.  <H4>  INTRODUCCION</H4>  Durante siglos, la ausencia irreversible de la funci&oacute;n cardiorrespiratoria  espont&aacute;nea se consider&oacute; como determinante de la muerte del  individuo;<SUP>1-3</SUP> sin embargo, con el desarrollo de la terapia intensiva,  sobre todo a partir de la segunda mitad del presente siglo, fue posible  suplir aquellas funciones reconocidas hasta ese momento como vitales. Esto  motiv&oacute; una verdadera revoluci&oacute;n en el concepto de la muerte,  cuando la atenci&oacute;n se desplaz&oacute; hacia definiciones basadas  en considerar la p&eacute;rdida definitiva de funciones integradas en el  enc&eacute;falo.<SUP>1-8</SUP>        <P>La inquietud m&eacute;dica de realizar un diagn&oacute;stico certero  de la muerte en pacientes bajo r&eacute;gimen de ventilaci&oacute;n mec&aacute;nica  hizo necesario desarrollar grupos de criterios diagn&oacute;sticos para  definir la ausencia permanente de funciones integradas en el enc&eacute;falo.  Constitu&iacute;a un m&eacute;todo operativo de diagnosticar que la muerte  hab&iacute;a ocurrido.<SUP>8-18</SUP>        <P>Existen 3 grandes tendencias o escuelas en la definici&oacute;n de la  muerte en el hombre, seg&uacute;n bases neurol&oacute;gicas: aquellas que  se refieren a la p&eacute;rdida de atributos esenciales que identifican  la naturaleza humana,<SUP>19</SUP> las que se refieren a la p&eacute;rdida  de la integraci&oacute;n del organismo como un todo<SUP>20</SUP> y las  que tratan de definir la porci&oacute;n del enc&eacute;falo que debe perder  irreversiblemente sus funciones para que una persona pueda declararse fallecida.<SUP>1,4-7,10,11,21-27</SUP>  Se observa adem&aacute;s en los autores una tendencia a presentar sus definiciones  de muerte combinando elementos de estas 3 grandes escuelas.<SUP>28</SUP>        <P>Si bien existe un consenso en que la definici&oacute;n de la muerte  en el ser humano debe sustentarse sobre bases neurol&oacute;gicas y no  cardiorrespiratorias, permanecen controversias en ofrecer una definici&oacute;n  que integre las 3 grandes escuelas y que se base, por tanto, en la p&eacute;rdida  irreversible de una funci&oacute;n que provea los atributos esenciales  del ser humano, que integre el funcionamiento del organismo como un todo,  y cuyas bases neurales puedan establecerse.<SUP>28,29</SUP>        <P>En este trabajo se presenta una nueva definici&oacute;n de la muerte  humana que, por primera vez, incorpora a la conciencia (con sus 2 componentes)  como n&uacute;cleo fundamental de dicha definici&oacute;n.  <H4>  MECANISMOS FISIOPATOLOGICOS DE LA GENERACION DE LA CONCIENCIA EN EL SER  HUMANO</H4>  Para criticar las diferentes escuelas que definen la muerte orientada hacia  el enc&eacute;falo, se hace necesario revisar las base neurales para la  generaci&oacute;n de la conciencia en el ser humano.        <P>Dos componentes fisiol&oacute;gicos rigen la conducta consciente del  ser humano: la capacidad y el contenido de la conciencia.<SUP>4-7,28-31</SUP>  Una actividad consciente normal requiere de la capacidad para la conciencia,  tambi&eacute;n conocido como despertar, estrechamente vinculada a la vigilia.  Las bases neurales de este componente se encuentran en el sistema reticular  activador ascendente (SRAA), que genera impulsos ascendentes activadores  de la corteza cerebral, a partir del tegmento protuberancial, del hipot&aacute;lamo  posterior y del t&aacute;lamo.<SUP>28,29,32</SUP> El cambio m&aacute;s  discernible que ocurre con el despertar es la apertura de los ojos.<SUP>29,32</SUP>        <P>El contenido de la conciencia representa la suma de las funciones mentales  cognitivas, afectivas y otras funciones s&iacute;quicas superiores y denota  el conocimiento de la existencia de uno mismo y el reconocimiento de los  mundos internos y externos.<SUP>29-31</SUP>        <P>Recientemente, <I>Plum</I><SUP>31</SUP> ha descrito 3 componentes, al  subdividir el contenido en 2 componentes o niveles. En esta nueva clasificaci&oacute;n,  dicho autor mantiene la capacidad para la conciencia como primer nivel  o componente. El segundo nivel o componente permite regular la conducta  sobre la base de la funci&oacute;n afectiva, la atenci&oacute;n, la integraci&oacute;n  cognitiva, la energ&iacute;a s&iacute;quica (<I>cathexis</I>), y depende  de la integridad del sistema l&iacute;mbico, incluyendo el hipot&aacute;lamo,  la am&iacute;gdala, el complejo hipoc&aacute;mpico, el c&iacute;ngulun  y el &aacute;rea septal. El tercer nivel o componente es considerado por  <I>Plum</I> como el nivel cerebral, constituido por lo que resta de los  hemisferios cerebrales, el t&aacute;lamo y los ganglios basales. Este nivel  se relaciona con los procesamientos m&aacute;s complejos de la percepci&oacute;n,  la orientaci&oacute;n con respecto a s&iacute; y al medio, la actividad  motora y el planeamiento conductual. La memoria puede ser afectada tanto  por lesiones del segundo o del tercer nivel.        <P>Por tanto, los mecanismos de la conciencia, reflejan tanto del nivel  de vigilia, que depende de los sistemas subcorticales energizantes (SRAA),  y de la suma de funciones cognitivas, afectivas, as&iacute; como de otros  procesos funcionales complejos relacionados con la percepci&oacute;n, la  orientaci&oacute;n con respecto a s&iacute; y al medio, la actividad motora  y el planeamiento conductual, que dependen de complejos mecanismos f&iacute;sicos  y sicol&oacute;gicos con los cuales el sistema l&iacute;mbico y el cerebro  (<I>cerebrum</I>) individualizan y enriquecen la conciencia y la conducta  en el hombre.<SUP>28-31</SUP>        ]]></body>
<body><![CDATA[<P>En relaci&oacute;n con estas importantes contribuciones de <I>Plum y  Posner</I><SUP>12</SUP> y de <I>Plum</I><SUP>31</SUP> el t&eacute;rmino  capacidad para la conciencia se estar&aacute; refiriendo a la actividad  de los sistemas subcorticales energizantes (SRAA) y el contenido, a la  suma de esas complejas funciones, relacionadas con los niveles l&iacute;mbico  y cerebral (segundo y tercer niveles).  <H4>  CAPACIDAD PARA LA CONCIENCIA</H4>  La capacidad para la conciencia depende de la integridad de mecanismos  fisiol&oacute;gicos que toman origen en el SRAA, sistema que se forma a  partir de neuronas inespec&iacute;ficas provenientes del <I>tegmentum </I>de  la protuberancia superior y del mesenc&eacute;falo, as&iacute; como de  los n&uacute;cleos intralaminares del t&aacute;lamo y del hipot&aacute;lamo  posterior (figura 1).<SUP>28-31</SUP>        <P>Fig. 1        <P>Se han descrito recientemente v&iacute;as adicionales que participan  en la generaci&oacute;n de este componente.<SUP>33</SUP> Existen sistemas  de neurotransmisores que se originan en el tronco encef&aacute;lico, hipot&aacute;lamo  y en regi&oacute;n basal del prosenc&eacute;falo, que se comunican monosin&aacute;pticamente  con la corteza cerebral sin hacer relevos en el t&aacute;lamo. Estas v&iacute;as  incluyen diferentes sistemas de neurotransmisores: v&iacute;as colin&eacute;rgicas  que se extienden desde la regi&oacute;n basal del prosenc&eacute;falo y  la formaci&oacute;n reticular mosopontina; v&iacute;as serotonin&eacute;rgicas  a partir de los n&uacute;cleos del rafe; v&iacute;as histamin&eacute;rgicas  desde el hipot&aacute;lamo posterior; y noradren&eacute;rgicas desde el  <I>locus cer&uacute;leos </I>al nivel del tronco encef&aacute;lico. Estudios  experimentales han demostrado que una destrucci&oacute;n casi completa  del t&aacute;lamo no bloquea la activaci&oacute;n cortical. Por otro lado,  el patr&oacute;n electroencefalogr&aacute;fico caracter&iacute;stico del  despertar, caracterizado por una desincronizaci&oacute;n de la actividad  de base, desaparece con la administraci&oacute;n de drogas que bloquean  la transmisi&oacute;n serotonin&eacute;rgica y colin&eacute;rgica.<SUP>28,33,34</SUP>        <P>En relaci&oacute;n con los hallazgos experimentales anteriormente mencionados  y la anatom&iacute;a patol&oacute;gica del estado vegetativo persistente  (EVP) se puede inferir que la capacidad para la conciencia se genera por  el funcionamiento de varias v&iacute;as que excitan la corteza cerebral  y el t&aacute;lamo de forma paralela. O sea, "la transmisi&oacute;n t&aacute;lamo-cortical  puede no ser suficiente o incluso necesaria para la activaci&oacute;n cortical".<SUP>33</SUP>  <H4>  CONTENIDO DE LA CONCIENCIA</H4>  El descubrimiento de que la corteza cerebral est&aacute; organizada en  columnas verticales que representan unidades funcionales ha sido crucial  para un mejor entendimiento de la organizaci&oacute;n funcional del cerebro  (figura 2). La unidad funcional de la neocorteza es un grupo de c&eacute;lulas  que se orientan verticalmente a trav&eacute;s de las capas celulares con  ricas interconexiones en sentido vertical y m&aacute;s escasas, horizontalmente.<SUP>29,35</SUP>  En el momento actual existen suficientes argumentos para considerar que  la corteza cerebral en su totalidad es un complejo funcional de dichas  columnas. Las columnas contiguas est&aacute;n interconectadas por circuitos  locales en m&oacute;dulos de informaci&oacute;n-procesamiento, caracterizadas  por conexiones aferentes y eferentes espec&iacute;ficas con otras unidades  modulares de otras &aacute;reas corticales y subcorticales.<SUP>29,35,36</SUP>        <P>Fig. 2        <P>Tal parece que el cerebro opera a trav&eacute;s de procesamientos en  paralelo, porque las regiones corticales est&aacute;n unidas en forma de  redes en paralelo entre s&iacute; y con otras estructuras subcorticales.  As&iacute;, un componente espec&iacute;fico de cierta funci&oacute;n cognitiva  se integra a partir de regiones interconectadas, cada una implicada en  un aspecto diferente de una habilidad cognitiva.<SUP>29,36</SUP>        <P>El contenido de la conciencia<SUP>12,28,29</SUP> provee las caracter&iacute;sticas  esenciales que individualizan al ser humano<SUP>29,31</SUP> y enriquecen  su identidad personal.<SUP>37</SUP>        <P>En los pacientes en EVP la capacidad est&aacute; preservada, mientras  que el contenido de la conciencia est&aacute; aparentemente ausente.<SUP>28,29</SUP>  Por tanto, se ha enfatizado que en el EVP existe una disociaci&oacute;n  capacidad-contenido de la conciencia.<SUP>29,33</SUP> Se ha se&ntilde;alado  que "v&iacute;as anat&oacute;micas separadas median la capacidad y el contenido  de la conciencia, y que las enfermedades del cerebro afectan diferentemente  cada componente de la conciencia".<SUP>33</SUP>        <P>Surge entonces una pregunta: )Por qu&eacute; en el EVP est&aacute; aparentemente  ausente el contenido de la conciencia, mientras que el despertar est&aacute;  preservado?<SUP>29</SUP> Los estudios anatomopatol&oacute;gicos del EVP  proveen una rica fuente de conocimiento para discutir la fisiopatolog&iacute;a  de la generaci&oacute;n de la conciencia en el ser humano. <I>Kinney</I><SUP>33</SUP>  ha presentado recientemente una detallada revisi&oacute;n de este aspecto.  <H4>  ESTUDIOS ANATOMOPATOLOGICOS EN EL ESTADO VEGETATIVO PERSISTENTE</H4>  De acuerdo con <I>Kinney,</I><SUP>33</SUP> el EVP denota un s&iacute;ndrome  de exclusi&oacute;n (<I>locked out syndrome</I>), pues "la corteza cerebral  est&aacute; desconectada del mundo externo, de modo que todo el reconocimiento  del mundo exterior est&aacute; perdido". Este autor sugiri&oacute; que  la p&eacute;rdida del contenido de la conciencia en el EVP se debe a 3  patrones fundamentales (figura 3): a) Lesiones bilaterales y difusas de  la corteza cerebral; b) Da&ntilde;os difusos de las conexiones intra y  subcorticales de la sustancia blanca de los hemisferios cerebrales; c)  Necrosis del t&aacute;lamo.        <P>Fig. 3  <H4>  Lesiones bilaterales y difusas de la corteza cerebral</H4>  La encefalopat&iacute;a hip&oacute;xico-isqu&eacute;mica es la causa fundamental  de este patr&oacute;n. Ocurre por da&ntilde;os hip&oacute;xico isqu&eacute;micos  despu&eacute;s de paros cardiorrespiratorios, estrangulaciones, sofocaciones,  ahogamientos incompletos, hipotensi&oacute;n prolongada y asfixia perinatal  en reci&eacute;n nacidos.<SUP>29,33</SUP> La descripci&oacute;n de este  patr&oacute;n fue la raz&oacute;n de que el EVP se conociera inicialmente  como s&iacute;ndrome ap&aacute;lico, caracterizado por la destrucci&oacute;n  del <I>pallium</I>, sustancia gris cortical que cubre el telenc&eacute;falo.<SUP>38</SUP>  Se encuentra una necrosis laminar en la corteza cerebral, que es multifocal  o difusa y extensa. Otras lesiones pueden superponerse en las zonas lim&iacute;trofes  de los 3 sistemas arteriales intracraneales, como la regi&oacute;n parasagital  parieto-occipital.<SUP>29,33,38</SUP>        ]]></body>
<body><![CDATA[<P>Otros da&ntilde;os, como p&eacute;rdidas en el n&uacute;mero de neuronas  y peque&ntilde;os infartos, son t&iacute;picamente encontrados en el cerebelo,  ganglios basales, t&aacute;lamo e hipocampo; esta &uacute;ltima estructura  es particularmente sensible. Otras estructuras anat&oacute;micas del enc&eacute;falo  se mantienen pr&aacute;cticamente sin da&ntilde;os; el tronco encef&aacute;lico,  el hipot&aacute;lamo, el prosenc&eacute;falo basal y la am&iacute;gdala.  La distribuci&oacute;n de estos da&ntilde;os refleja una vulnerabilidad  diferenciada de las distintas regiones del enc&eacute;falo a la anoxia  y a la isquemia.<SUP>29,33,38,39</SUP>        <P>En los casos en EVP con un da&ntilde;o difuso de la corteza cerebral,  la p&eacute;rdida del contenido de la conciencia es m&aacute;s f&aacute;cil  de comprender. El da&ntilde;o difuso de las cortezas de asociaci&oacute;n,  combinado con las afecciones de las cortezas primarias y secundarias, es  el substrato lesional cr&iacute;tico.<SUP>33</SUP> Se ha sugerido que en  lesiones corticales difusas, la capacidad para la conciencia es mantenida  por la actividad funcional del tronco encef&aacute;lico y del t&aacute;lamo.<SUP>24,33</SUP>  No obstante, otras v&iacute;as monosin&aacute;pticas que se proyectan paralelamente  a la corteza cerebral sin hacer relevos en el t&aacute;lamo, pueden tomar  parte en el mantenimiento de dicho componente de la conciencia en este  patr&oacute;n de lesiones. Por tanto, la capacidad para la conciencia puede  mantenerse sin una corteza funcionalmente activa. Esto ha sido apoyado  por estudios en animales de experimentaci&oacute;n, en los que con una  ablaci&oacute;n total de la corteza cerebral o con una secci&oacute;n al  nivel del mesenc&eacute;falo, se mantiene la capacidad para la conciencia,  con preservaci&oacute;n de los ciclos sue&ntilde;o-vigilia. Por tanto,  se ha enfatizado que el tronco encef&aacute;lico aislado es suficiente  para que se preserve la capacidad para la conciencia.<SUP>33,40</SUP>  <H4>  Conexiones intrahemisf&eacute;ricas y subcorticales de la sustancia blanca  de los hemisferios cerebrales</H4>  El mecanismo por el que ocurre este patr&oacute;n de lesiones se explica  en el trauma craneoencef&aacute;lico y en el da&ntilde;o hip&oacute;xico-isqu&eacute;mico.  Despu&eacute;s del trauma craneoencef&aacute;lico se produce un da&ntilde;o  difuso de los axones de la sustancia blanca de los hemisferios cerebrales,  conocido como da&ntilde;o axonal difuso (DAD). El DAD se produce probablemente  debido a la aceleraci&oacute;n que sufre la cabeza durante el trauma.<SUP>33,41</SUP>        <P>La sustancia blanca hemisf&eacute;rica tambi&eacute;n puede ser da&ntilde;ada  despu&eacute;s de accidentes hip&oacute;xico-isqu&eacute;micos en un patr&oacute;n  conocido como leucoencefalopat&iacute;a.<SUP>42</SUP> Se caracteriza por  lesiones necr&oacute;ticas extensas y sim&eacute;tricas en la sustancia  blanca central de los hemisferios cerebrales, con da&ntilde;os m&iacute;nimos  o ausencia de &eacute;stos en las estructuras de la sustancia gris.<SUP>42</SUP>  Estos pacientes generalmente han sufrido largos per&iacute;odos de hipotensi&oacute;n,  hipoxemia y presi&oacute;n venosa central aumentada.<SUP>29,33,42</SUP>        <P>Este patr&oacute;n tambi&eacute;n da lugar a una desconexi&oacute;n  de la corteza cerebral del mundo exterior e interior. El t&aacute;lamo  y el tronco encef&aacute;lico funcionalmente intactos, preservan la capacidad  para la conciencia. Otras v&iacute;as paralelas que no hacen relevo a trav&eacute;s  del t&aacute;lamo pueden participar en el mantenimiento de la capacidad  para la conciencia en este patr&oacute;n.<SUP>29</SUP>        <P>Estos trabajos sobre la presencia de DAD con la corteza cerebral preservada,  a partir de estudios anatomopatol&oacute;gicos en pacientes en EVP, as&iacute;  como en animales de experimentaci&oacute;n, sugieren que si la corteza  cerebral se desconecta bruscamente de los sistemas activadores subcorticales,  esto puede bloquear tanto la capacidad como el contenido de la conciencia.<SUP>30,33</SUP>  <H4>  Necrosis del t&aacute;lamo</H4>  Este patr&oacute;n est&aacute; caracterizado por una necrosis selectiva  del t&aacute;lamo y aunque la corteza no est&aacute; totalmente exenta  de lesiones, &eacute;stas son focales y limitadas.<SUP>29,33,43,44</SUP>        <P>Este patr&oacute;n se ha explicado funcionalmente por distintos factores,  tales como: herniaci&oacute;n transtentorial parcial o transitoria, edema  cerebral que causa hipoxia-isquemia, y una vulnerabilidad intr&iacute;nseca  del t&aacute;lamo.<SUP>33</SUP>        <P>Las lesiones del t&aacute;lamo dan lugar a una desconexi&oacute;n de  la corteza cerebral del mundo exterior, por lo que todo reconocimiento  del medio se pierde.<SUP>29,33</SUP> La p&eacute;rdida del contenido de  la conciencia en este patr&oacute;n no se debe s&oacute;lo a la destrucci&oacute;n  de los n&uacute;cleos tal&aacute;micos sensoriales de relevo, pues probablemente  las lesiones de los n&uacute;cleos tal&aacute;micos de asociaci&oacute;n  constituyen el substrato anat&oacute;mico fundamental. Estos n&uacute;cleos  integran v&iacute;as para el desarrollo de importantes funciones cognitivas  y afectivas, tales como la atenci&oacute;n al mundo exterior.<SUP>33</SUP>  Datos cl&iacute;nicos apoyan la idea de que las lesiones de los n&uacute;cleos  tal&aacute;micos, los cuales est&aacute;n ampliamente interconectados con  una determinada corteza de asociaci&oacute;n, resultan de una impotencia  funcional similar a lo que ocurre con un da&ntilde;o de la corteza de asociaci&oacute;n  misma.<SUP>29,33</SUP> Por ejemplo, contrariamente a lo que se esperaba,  el estudio anatomopatol&oacute;gico del enc&eacute;falo de Karen Ann Quinlan  mostr&oacute; una da&ntilde;o mucho m&aacute;s prominente del t&aacute;lamo,  en comparaci&oacute;n con la corteza cerebral.<SUP>44</SUP>        <P>La preservaci&oacute;n de la capacidad para la conciencia en este patr&oacute;n  se debe al funcionamiento del tronco encef&aacute;lico no afectado, as&iacute;  como otras v&iacute;as paralelas que proyectan hacia la corteza cerebral  sin hacer relevo en el t&aacute;lamo.<SUP>29</SUP> Se ha enfatizado que  el t&aacute;lamo es fundamental para el contenido de la conciencia y menos  esencial para el despertar.<SUP>44</SUP>  <H4>  &iquest;ES IRREVERSIBLE LA PERDIDA DEL CONTENIDO DE LA CONCIENCIA EN EL  EVP?</H4>  El Grupo de Trabajo de varias sociedades de Estados Unidos de Norteam&eacute;rica  sobre el EVP (<I>The Multi-Society Task Force in PVS</I>)<SUP>32</SUP>  ha tratado de definir el uso de los t&eacute;rminos persistente y permanente.  El t&eacute;rmino persistente se refiere a una condici&oacute;n de trastorno  funcional que se extiende del pasado al momento en que se examina al paciente,  y que no tiene un pron&oacute;stico definido para el futuro, mientras que  permanente denota irreversibilidad. El mencionado Grupo de Trabajo tambi&eacute;n  ha se&ntilde;alado que "un paciente en estado vegetativo persistente se  convierte en permanente cuando el diagn&oacute;stico de irreversibilidad  se puede establecer con un alto grado de certeza cl&iacute;nica". En relaci&oacute;n  con la causa, se han propuesto per&iacute;odos de observaci&oacute;n para  definir que un estado vegetativo persistente se convierta en permanente.<SUP>29,32</SUP>        <P>Los pacientes en EVP reflejan la &uacute;nica situaci&oacute;n en que  se demuestra una aparente disociaci&oacute;n capacidad-contenido de la  conciencia.<SUP>29</SUP> Por el contrario, evidencias recientes han demostrado  que interacciones c&oacute;rtico-subcorticales son imprescindibles para  la activaci&oacute;n de ambos componentes de la conciencia.<SUP>28-30</SUP>  Seg&uacute;n lo anteriormente mencionado, surgen 2 preguntas: )Son capaces  las estructuras subcorticales de mediar alguna forma de contenido de la  conciencia? &iquest;Pudiera ocurrir una recuperaci&oacute;n del contenido  de la conciencia en el EVP?<SUP>29</SUP>        <P>&nbsp;a) Estructuras subcorticales mediadoras del contenido de la conciencia        ]]></body>
<body><![CDATA[<P>Existen abundantes evidencias de que las estructuras subcorticales son  capaces de mediar funciones del contenido de la conciencia. <I>Plum</I><SUP>30</SUP>  ha enfatizado que "las v&iacute;as no espec&iacute;ficas que ascienden  a partir del tronco encef&aacute;lico y del dienc&eacute;falo activan importantemente  e inseparablemente ambos componentes de la conciencia". La participaci&oacute;n  del t&aacute;lamo en el contenido de la conciencia ha sido previamente  discutida.        <P><I>Shewmon</I><SUP>21</SUP> ha presentado adem&aacute;s, claras evidencias  que indican una participaci&oacute;n de las estructuras subcorticales en  el contenido de la conciencia. Animales experimentales, a los cuales se  les ha realizado una completa decorticaci&oacute;n, son capaces de mostrar  interacciones complejas con el medio que les rodea.<SUP>45</SUP> En lesiones  de la corteza somest&eacute;sica se detecta una evidente p&eacute;rdida  de la sensibilidad t&aacute;ctil, vibratoria y batiest&eacute;sica, no  obstante, se mantiene la posibilidad de una experiencia consciente de la  sensibilidad dolorosa y t&eacute;rmica, mediada por estructuras subcorticales,  probablemente el t&aacute;lamo.<SUP>46</SUP> Este autor tambi&eacute;n  coment&oacute; sobre 2 hidranencef&aacute;licos (destrucci&oacute;n prenatal  de los hemisferios cerebrales con cr&aacute;neo intacto) que mostraban  evidencias indiscutibles del contenido de la conciencia. Estos casos son  ejemplos de la neuroplasticidad del tronco encef&aacute;lico en neonatos.<SUP>21</SUP>        <P>Datos experimentales y cl&iacute;nicos muestran que el tronco encef&aacute;lico  de neonatos es capaz, potencialmente, de desarrollar una funci&oacute;n  integrativa mucho m&aacute;s compleja de lo que se consideraba previamente,  incluyendo funciones consideradas como corticales aun en animales.<SUP>21,46</SUP>  Basados en estas evidencias, se ha sugerido la posibilidad de que en los  anencef&aacute;licos se integren algunas funciones del contenido de la  conciencia y que puedan desarrollar una experiencia subjetiva del dolor.<SUP>21,29</SUP>  Por tanto, de acuerdo con <I>Shewmon</I>,<SUP>21</SUP> el tronco encef&aacute;lico  y el dienc&eacute;falo en ausencia de la corteza cerebral, pueden mediar  el contenido de la conciencia y una interacci&oacute;n consciente con el  medio, en seres humanos.  <DIR>b) &iquest;Pudiera ocurrir una recuperaci&oacute;n del contenido de  la conciencia en el EVP?</DIR>  El uso de la estimulaci&oacute;n cerebral profunda (ECP) ha demostrado  que los hemisferios cerebrales pueden mediar la capacidad para la conciencia  y producir alg&uacute;n comportamiento vigil, a&uacute;n despu&eacute;s  de una destrucci&oacute;n completa del sistema reticular activador ascendente  al nivel del tronco encef&aacute;lico. <I>Hassler</I>,<SUP>48</SUP> emple&oacute;  la ECP en "pacientes ap&aacute;licos" y en "coma vigil" (antiguas formas  de referirse al EVP), estimulando la formaci&oacute;n reticular al nivel  del t&aacute;lamo y del <I>palidum</I>. Estos pacientes evidenciaron capacidad  para la conciencia, as&iacute; como una recuperaci&oacute;n parcial en  su contenido. <I>Katayama et al</I>.<SUP>49</SUP> tambi&eacute;n aplicaron  ECP al nivel del SRAA en casos en EVP y encontraron un aumento persistente  de la latencia de P<SUP>250</SUP> (potencial relacionado con el dolor),  lo cual indica una activaci&oacute;n cortical no espec&iacute;fica. <I>Sturm  et al</I>.,<SUP>50</SUP> han reportado el uso de la ECP al nivel tal&aacute;mico  en un caso con una probable disfunci&oacute;n de la formaci&oacute;n reticular  tal&aacute;mica, debido a la ruptura de un aneurisma en la porci&oacute;n  distal de la arteria basilar. La ECP provoc&oacute; reacciones auton&oacute;micas  y conductuales y el paciente pudo responder a simples preguntas. <I>Kohadon  y Richer</I>,<SUP>51</SUP> en una serie de 25 casos tratados en ECP, demostraron  en 13 de ellos, una mejor&iacute;a evidente de la capacidad para la conciencia,  con una recuperaci&oacute;n parcial del contenido, lo que les permiti&oacute;  llevar a cabo una interrelaci&oacute;n interpersonal.        <P>Algunos casos de diagn&oacute;sticos mal realizados o de recuperaci&oacute;n  funcional han sido publicados por algunos autores. Se han descrito recuperaciones  funcionales bien documentadas de funciones cognitivas en pacientes en los  que se hab&iacute;an aplicado correctamente los criterios diagn&oacute;sticos  de EVP por neur&oacute;logos bien entrenados en este proceder.<SUP>52,53</SUP>        <P>En realidad, la posibilidad de restaurar la funci&oacute;n cerebral  por t&eacute;cnicas de rehabilitaci&oacute;n actuales o a&uacute;n no desarrolladas,  es un reto para el futuro.<SUP>29</SUP>  <DIR>c) Interacci&oacute;n capacidad contenido para el desarrollo de la  conciencia</DIR>  El EVP persistente constituye un modelo en el cual la capacidad para la  conciencia est&aacute; preservada, mientras que el contenido est&aacute;  aparentemente ausente.<SUP>28,29</SUP> Por tanto, se ha sugerido que ambos  componentes de la conciencia "son mediados por sistemas anat&oacute;micos,  neuroqu&iacute;micos y/o fisiol&oacute;gicos diferentes".<SUP>33</SUP>  No obstante, ha quedado demostrado que las estructuras subcorticales pueden  mediar ambos componentes de la conciencia, aun con una ausencia total de  la corteza cerebral, por lo que el contenido de la conciencia no depende  s&oacute;lo de la funci&oacute;n de la corteza (aunque es primariamente  importante), sino que es generado a partir de complejos mecanismos sicol&oacute;gicos  y s&iacute;quicos, debido a la interrelaci&oacute;n del SRAA, del sistema  l&iacute;mbico y del <I>cerebrum</I>.<SUP>29,30</SUP>        <P><I>Plum</I> ha enfatizado que el SRAA activa e integra sustancialmente  e inseparablemente ambos componentes de la conciencia (capacidad y contenido).  Adem&aacute;s, ha se&ntilde;alado una participaci&oacute;n de las estructuras  diencef&aacute;lo-troncoencef&aacute;licas no s&oacute;lo en la capacidad  para la conciencia, sino que tambi&eacute;n toman parte en la generaci&oacute;n  del contenido.<SUP>30</SUP>        <P>Se han encontrado lesiones de la corteza cerebral en lesiones restringidas  a los sistemas reticulares de activaci&oacute;n dienc&eacute;falo-mesencef&aacute;lico.  Estos hallagos reflejan una degeneraci&oacute;n transneural y sugieren  que no s&oacute;lo estos sistemas subcorticales activan la corteza cerebral,  sino que tambi&eacute;n influyen tr&oacute;ficamente las neuronas corticales.<SUP>29,30</SUP>        <P>Varios autores han se&ntilde;alado importantes trastornos cognitivos  y afectivos en lesiones que afectan las regiones mesenc&eacute;falo-tal&aacute;micas  (con el consiguiente compromiso del SRAA) y preservaci&oacute;n del resto  de los hemisferios.<SUP>30,54,55</SUP>        <P>Otras observaciones cl&iacute;nicas en pacientes en EVP, as&iacute;  como de estudios experimentales, indican que puede coexistir un da&ntilde;o  axonal difuso de v&iacute;as subcorticales, con preservaci&oacute;n pr&aacute;cticamente  normal de la poblaci&oacute;n neuronal de la corteza cerebral, por lo que  se ha sugerido que una desconexi&oacute;n difusa de la corteza cerebral  con sus sistemas subcorticales energizantes, de aparici&oacute;n brusca,  puede bloquear tanto la capacidad como el contenido de la conciencia.<SUP>30</SUP>        <P>En conclusi&oacute;n, no existe un lugar anat&oacute;mico localizado  que sea necesario y suficiente para generar la conciencia.<SUP>21,29</SUP>  La existencia de un "n&uacute;cleo fisiol&oacute;gico de la conciencia"  o de una "unidad formaci&oacute;n reticular/corteza" ha sido discutido  por <I>Shewmon</I>.<SUP>21</SUP> En un sentido est&aacute; conformado por  interconexiones difusas entre el SRAA, estructuras subcorticales y la corteza  cerebral.<SUP>29</SUP>        ]]></body>
<body><![CDATA[<P>Existe s&oacute;lo una muerte humana que se define como: <I>La p&eacute;rdida  irreversible de la capacidad y del contenido de la conciencia</I>.  <H4>  CONSIDERACIONES FINALES</H4>  Los avances crecientes de la civilizaci&oacute;n hacen posible d&iacute;a  a d&iacute;a sustituir tecnol&oacute;gicamente las funciones del organismo  humano.<SUP>29</SUP> Es posible preguntarse: )Existe alguna funci&oacute;n  que pueda ser remplazada sin abolir los atributos esenciales del ser humano,  y que a&uacute;n el organismo pueda funcionar como un todo? Esta pregunta  se puede hacer de otra manera: )Cu&aacute;l es la &uacute;ltima funci&oacute;n  que se podr&iacute;a remplazar en un ser humano sin que &eacute;ste se  convierta en un "robot"?        <P>Para discutir este aspecto se puede considerar un experimento hipot&eacute;tico.  Imaginariamente se tienen las posibilidades tecnol&oacute;gicas de sustituir  progresivamente todas las funciones del organismo en un paciente terminal,  afectado por un c&aacute;ncer pulmonar metast&aacute;sico en estadio final.  Cada vez que se detecta una met&aacute;stasis, el &oacute;rgano o el sistema  afectado se remplaza por un dispositivo. Por esta v&iacute;a se remplazan  los pulmones y el resto de las v&iacute;as respiratorias, el tubo digestivo,  las extremidades, etc. As&iacute;, seguir&aacute;n las sustituciones tecnol&oacute;gicas  hasta continuar en el enc&eacute;falo. Las v&iacute;as visuales se sustituir&aacute;n  por un sistema optoelectr&oacute;nico especialmente dise&ntilde;ado. Algo  similar se realiza con el sistema auditivo. Al final, casi todo el enc&eacute;falo  es un dispositivo electr&oacute;nico, pues el tronco encef&aacute;lico,  dienc&eacute;falo, ganglios basales, etc., han sido sustituidos, excepto  la unidad formaci&oacute;n reticular-corteza cerebral (FR/CC), que est&aacute;  perfectamente interconectada con el resto del enc&eacute;falo electr&oacute;nico  y con el cuerpo artificial. Una pregunta entonces surge: )Ser&iacute;a  este complejo electromec&aacute;nico un ser humano? Por supuesto que s&iacute;.  La FR/CC proveer&aacute; ambos componentes de la conciencia (capacidad  y contenido) necesarios para un comportamiento consciente normal. En este  enfermo nada ha cambiado acerca de su personalidad, sus pensamientos, sus  recuerdos, sus afectos, etc. La FR/CC mantendr&aacute; las caracter&iacute;sticas  humanas esenciales y comandar&aacute; e integrar&aacute; el funcionamiento  del resto de su enc&eacute;falo electr&oacute;nico y de su cuerpo artificial.        <P>Para discutir una diferencia fundamental entre aquellas escuelas que  definen la muerte humana como la p&eacute;rdida de la integraci&oacute;n  del organismo como un todo,<SUP>20</SUP> y las que basan su definici&oacute;n  en la p&eacute;rdida de caracter&iacute;sticas humanas esenciales,<SUP>19</SUP>  se puede proponer un nuevo experimento hipot&eacute;tico. La FR/CC se extrae  quir&uacute;rgicamente del paciente antes mencionado, y en una preparaci&oacute;n  de laboratorio muy especial, se le puede suministrar sangre y ox&iacute;geno  a dicha unidad. Una pregunta surge entonces: )Ser&aacute; esta FR/CC un  ser humano? Por supuesto que s&iacute;, porque la FR/CC proveer&aacute;  ambos componentes necesarios para un comportamiento consciente (capacidad  y contenido). Esta situaci&oacute;n puede considerarse como una condici&oacute;n  extrema de un s&iacute;ndrome de enclaustramiento ("<I>locked in") y de  un s&iacute;ndrome de exclusi&oacute;n ("</I>locked out"). Es decir, dicho  paciente en esta situaci&oacute;n no tiene ninguna posibilidad de expresar  sus deseos, no puede realizar ninguna actividad motora, no puede desarrollar  ninguna conducta voluntaria (s&iacute;ndrome de enclautramiento). Tambi&eacute;n  &eacute;l est&aacute; incapacitado para recibir informaci&oacute;n del  mundo exterior (s&iacute;ndrome de exclusi&oacute;n). En esta condici&oacute;n  mantiene sus atributos humanos esenciales, es decir, sus deseos, sus afectos,  su personalidad, sin embargo, el organismo no est&aacute; funcionando como  un todo, pues no hay nada que integrar. Por tanto, este enfermo, a pesar  de que su organismo no funciona como un todo, no est&aacute; fallecido,  pues sus caracter&iacute;sticas esencialmente humanas est&aacute;n preservadas.        <P>El punto crucial en una definici&oacute;n de la muerte humana es definir  la funci&oacute;n que provee los atributos esencialmente humanos. Sin embargo,  no hay dudas en afirmar que la conciencia (considerando sus 2 componentes:  capacidad y contenido) provee los atributos esenciales que caracterizan  al ser humano, pero al mismo tiempo es la funci&oacute;n m&aacute;s integradora  del organismo. Ninguna funci&oacute;n puede integrar como la conciencia,  el funcionamiento del organismo como un todo, cuando es posible.  <H4>  SUMMARY</H4>  During centuries, the irreversible absence of spontaneous cardiorespiratory  function was considered as a determinant of the individual's death. However,  with the development of intensive therapy, the integrated functions within  the brain began to be considered as the main reason to state a definition  of human death. There are 3 major trends related to the definition of death  in the human being based on neurologic foundations: those which refer to  the loss of the essential qualities which identify the human nature; those  refering to the loss of body integration as a whole , and those which intend  to define the position of the brain that should stop functioning for a  person to be dead. These definitions related to human death and oriented  to brain functions are discussed, and it is concluded that consciousness  (taking into consideration its 2 components: capacity and content), which  neural basis are situated in the socalled reticular formation/cortex, is  the function which provides the essential human atributes, and at the same  time, integrates the functioning of the body as a whole. Thus, human death  is defined as <I>the irreversible loss of the capacity and the content  of consciousness</I>.        <P>Key words: DEATH, UNCONSCIOUSNESS, HISTORY OF MEDICINE.  <H4>  REFERENCIAS BIBLIOGRAFICAS</H4>    <OL>      <!-- ref --><LI>  Walker AE ed. Cerebral death. Baltimore: Urban and Schawarzenberg, 1981.</LI>    <LI>  Korein J. The problem of brain death: development and history. En: Korein  J ed. Brain death: interrelated medical and social issues. Ann NY Acad  Sci 1977:315:19-38.</LI>        <LI>  Bernat JL. Brain death. Occurs only with destruction of the cerebral hemispheres  and the brainstem. Arch Neurol 1992;49:569-70.</LI>        <LI>  Pallis C. Brainstem death. En: Braakman R, ed. Handbook of clinical neurology:  head injury. Amsterdam: Elsevier Science 1990:13(57):441-96.</LI>        <LI>  Pallis C. Brainstem death: the evolution of the concept. Semin Thorac Cardiovas  Surg 1990;2:135-52.</LI>        ]]></body>
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