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</front><body><![CDATA[ <H3>Obituario</H3>      <P ALIGN="JUSTIFY">El 24 de septiembre de 1996 la medicina cubana sufri&oacute; un duro golpe al perder uno de sus miembros m&aacute;s ilustres: el Profesor <I>Antonio San Mart&iacute;n Marichal</I>, internista de ilimitados recursos que supo mantener en alto el prestigio que ha caracterizado siempre a nuestra medicina.</P>      <P ALIGN="JUSTIFY">&#9;Naci&oacute; en un hogar humilde en la Ciudad de La Habana el 8 de diciembre de 1922, curs&oacute; su primera ense&ntilde;anza en la Escuela P&uacute;blica No. 87 de La Habana, donde dio muestras desde entonces de su inquietud investigativa, pues sol&iacute;a dedicar horas de su tiempo al estudio de peque&ntilde;os animales que disecaba con los escasos conocimientos de su edad.</P>      <P ALIGN="JUSTIFY">&#9;En el Instituto No. 1 de La Habana hizo sus estudios de bachillerato en Ciencias y Letras. En 1941 ingres&oacute; en la Facultad de Medicina de la Universidad de La Habana. Fue alumno interno por concurso los 2 &uacute;ltimos a&ntilde;os de la carrera.</P>      <P ALIGN="JUSTIFY">&#9;En 1948, recibi&oacute; el t&iacute;tulo de Doctor en Medicina y, a partir de entonces, comenz&oacute; a ejercer como m&eacute;dico en el Hospital Universitario "General Calixto Garc&iacute;a", en cuya C&aacute;tedra de Tuberculosis inici&oacute; su carrera docente, donde se mantuvo activo ininterrumpidamente y donde, precisamente, falleci&oacute;.</P>      <P ALIGN="JUSTIFY">&#9;Fueron 48 a&ntilde;os de prol&iacute;fera y profunda labor asistencial, docente e investigativa que dejar&aacute;n su huella imborrable entre los vetustos pabellones del querido "Calixto".</P>      <P ALIGN="JUSTIFY">&#9;Su carrera docente comenz&oacute; en 1953 en la c&aacute;tedra de Patolog&iacute;a Cl&iacute;nica e Higiene Terap&eacute;utica de las Enfermedades Tuberculosas del Hospital "Calixto Garc&iacute;a", primero como adscripto y luego como instructor, donde se mantuvo hasta 1960 en que pas&oacute; a Medicina Interna como profesor interino, fue nombrado Profesor Titular en 1962. Prest&oacute; asesor&iacute;a docente en las facultades de Santiago de Cuba, Villa Clara y Matanzas en los momentos en que &eacute;stas fueron abiertas. Su larga y fruct&iacute;fera vida docente dej&oacute; para nuestro pa&iacute;s un inmenso caudal de descendencia en profesionales m&eacute;dicos, muchos de los cuales hoy son prestigiosos profesores que llevan sus ense&ntilde;anzas como un sello indeleble y que han hecho del Profesor San Mart&iacute;n un Maestro de Maestros.</P>      <P ALIGN="JUSTIFY">&#9;Quiso el destino que durante 26 a&ntilde;os, los &uacute;ltimos de su vida, laborara en la Sala San Mart&iacute;n y muchos pacientes, alumnos y trabajadores cre&iacute;an que a &eacute;l se deb&iacute;a el nombre de la sala, ˇtanto era el prestigio que ten&iacute;a! Hoy pudi&eacute;ramos decir que este hecho casual tendr&aacute; que ver con &eacute;l para siempre.</P>      <P ALIGN="JUSTIFY">&#9;Su profundo conocimiento de las ciencias b&aacute;sicas, su dominio de la semiolog&iacute;a y su insaciable adquisici&oacute;n de conocimientos hicieron de &eacute;l el ejemplo m&aacute;s vivo de un cl&iacute;nico eminente, de un internista acucioso cuyas valoraciones en el terreno diagn&oacute;stico y disertaciones en grupos se convirtieron en sesiones de alto nivel cient&iacute;fico y disfrute colectivo; era habitual que estudiantes, m&eacute;dicos y profesores del hospital, de otros centros asistenciales de la ciudad y de otros lugares del pa&iacute;s vinieran a &eacute;l en busca de ayuda para familiares y pacientes.</P>      <P ALIGN="JUSTIFY">&#9;Estuvo presente, por llamado de las autoridades ministeriales, en casi todas las epidemias de origen oscuro o conflictos con repercusi&oacute;n para la salud de la poblaci&oacute;n que ocurrieron en el pa&iacute;s, como la fiebre tifoidea de Bayamo, el s&iacute;ndrome de distensi&oacute;n abdominal de Camag&uuml;ey, la intoxicaci&oacute;n por talio del Hospital "Fajardo", etc.</P>      ]]></body>
<body><![CDATA[<P ALIGN="JUSTIFY">&#9;Su inquietud cient&iacute;fica lo llev&oacute; a investigar en el terreno cl&iacute;nico una serie de procesos que han afectado a nuestro pa&iacute;s y cuyas causas pocas veces pudieron ser demostradas; dedic&oacute; a&ntilde;os al estudio del s&iacute;ndrome de distensi&oacute;n abdominal, la trombosis de los vasos centrales de la retina y la polineuropat&iacute;a epid&eacute;mica; sobre todos ellos enunci&oacute; hip&oacute;tesis y describi&oacute; mecanismos que daban explicaci&oacute;n a etiolog&iacute;as que no hab&iacute;an podido ser demostradas con anterioridad. Infinidad de pacientes con estas enfermedades acud&iacute;an diariamente a su consulta del hospital solicitando su ayuda y refiriendo logros evolutivos en sus s&iacute;ntomas. La investigaci&oacute;n sobre la trombosis de los vasos retinianos fue seleccionada como el trabajo de mayor valor cient&iacute;fico y originalidad entre los presentados en el Instituto Superior de Ciencias M&eacute;dicas de La Habana en 1989. Es incalculable el caudal de informaci&oacute;n in&eacute;dita sobre estas investigaciones que ha quedado en su biblioteca.</P>      <P ALIGN="JUSTIFY">&#9;Viaj&oacute; a muchos pa&iacute;ses, siempre en misiones cient&iacute;ficas. As&iacute; por ejemplo, en 1970 fue becario de la Organizaci&oacute;n Mundial de la Salud para el estudio de las unidades de cuidados intensivos en diferentes pa&iacute;ses con el objeto de introducirlas en Cuba.</P>      <P ALIGN="JUSTIFY">&#9;Alcanz&oacute; los m&aacute;s altos grados en todo su quehacer cient&iacute;fico: Especialista de II Grado en Medicina Interna, Profesor Titular desde 1962 y Doctor en Ciencias desde 1981.</P>      <P ALIGN="JUSTIFY">&#9;Recibi&oacute; numerosos reconocimientos y condecoraciones; fue vanguardia nacional en repetidas ocasiones y se le otorgaron las &oacute;rdenes "Carlos J. Finlay" y "Frank Pa&iacute;s" de I y II grado, la Medalla por el 250 Aniversario de la Universidad de La Habana, la Distinci&oacute;n por la Educaci&oacute;n Cubana del Ministerio de Educaci&oacute;n Superior y la Medalla "Manuel Fajardo Rivero" del Sindicato de Trabajadores de la Salud y el MINSAP por 35 a&ntilde;os de servicio.</P>      <P ALIGN="JUSTIFY">&#9;La realizaci&oacute;n de su vida no fue s&oacute;lo en el plano profesional, tambi&eacute;n logr&oacute; una vida familiar acorde con sus valores y principios. Supo escoger a Mar&iacute;a, m&eacute;dica tambi&eacute;n, para que lo acompa&ntilde;ara durante 37 a&ntilde;os de matrimonio y el fruto de esta uni&oacute;n sus 2 hijos, fue una de sus m&aacute;s grandes satisfacciones y su orgullo, pues ambos siguieron el camino de la ciencia.</P>      <P ALIGN="JUSTIFY">&#9;Una vida tan valiosa y fruct&iacute;fera no puede terminar con la muerte, su simiente fue tan f&eacute;rtil que la cosecha ser&aacute; infinita. Son innumerables los m&eacute;dicos y profesores por &eacute;l formados; por eso podemos decir con leg&iacute;timo orgullo: <I>Maestro</I>, aqu&iacute; estamos para continuar tu obra, en ella estar&aacute; tu vida y, por tanto, no te has ido para siempre, sino todo lo contrario, has quedado para siempre.</P>        ]]></body>
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