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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[La apoptosis y la senescencia celular: mecanismos supresores de tumores]]></article-title>
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<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[Organisms with renewable tissues had to evolve mechanisms that would allow them to prevent the development of tunors. Cellular senescence and apoptosis or programmed cell death are among those mechanisms. The first irreversibly prevents the growth of cells prone to suffer neoplastic transformations. The second kills damaged cells that have mutations and that may be dangerous for the organism. In recent papers it has been proved how the loss of the apotopsis has a repercussion on the initiation of the tumor, the progression and the development of metastasis. On the other hand, the complexity of the senescent phenotype ant its influence on the organism has been studied. Both mechanisms could be examples of antagonistic pleiotropy and the deepening in the balance existing between its tumor- suppressing properties and its contributions to the aged phenotype will be esential in the development of rational strategies to prevent cancer and the aging process.]]></p></abstract>
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</front><body><![CDATA[ <h3>Temas actualizados </h3>     <p>Universidad de Camag&uuml;ey     <br>   Departamento de Farmacia    <br>   Centro de Qu&iacute;mica Farmac&eacute;utica</p> <h2>La apoptosis y la senescencia celular: mecanismos supresores de tumores    <br> </h2>     <p><a href="#cargo">Lic. Gilberto Pardo Andreu,<span class="superscript">1</span>    Lic. Patricia Hern&aacute;ndez Casa&ntilde;a<span class="superscript">2</span>    y Dr. Ren&eacute; Delgado Hern&aacute;ndez<span class="superscript">3</span></a><a name="autor"></a><a href="#cargo">    <br>   </a></p> <h4>Resumen    <br> </h4>     <p>Los organismos con tejidos renovables tuvieron que evolucionar mecanismos que    le permitieran prevenir el desarrollo de tumores. Entre esos mecanismos est&aacute;    la senescencia celular y la apoptosis o muerte celular programada. El primero    impide de forma irreversible el crecimiento de c&eacute;lulas propensas a sufrir    transformaciones neopl&aacute;sicas; el segundo, mata c&eacute;lulas da&ntilde;adas,    que posean mutaciones y que puedan resultar peligrosas para el organismo. En    trabajos recientes se ha demostrado c&oacute;mo la p&eacute;rdida de la apoptosis    repercute en la iniciaci&oacute;n del tumor, la progresi&oacute;n y el desarrollo    de las met&aacute;stasis. Por otra parte, se ha estudiado la complejidad del    fenotipo senescente y su influencia sobre el organismo. Ambos mecanismos pudieran    constituir ejemplos de pleiotropismo antag&oacute;nico y la profundizaci&oacute;n    en el balance que existe entre sus propiedades supresoras de tumores y sus aportes    al fenotipo envejecido ser&aacute; esencial en el desarrollo de estrategias    racionales para prevenir el c&aacute;ncer y el proceso de envejecimiento.    <br> </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><span class="Estilo1"><b>Palabras clave</b>:</span> <i>Apoptosis, senescencia, c&aacute;ncer.</i></p>     <p>El c&aacute;ncer se inicia cuando una c&eacute;lula escapa a los controles    de divisi&oacute;n y muerte celular y comienza a proliferar descontroladamente.    <br> </p>     <p>Todas las c&eacute;lulas de un organismo multicelular complejo est&aacute;n    sometidas a un riguroso control que abarca tanto su potencial de proliferaci&oacute;n    y diferenciaci&oacute;n como la muerte celular por senescencia o apoptosis.    El tri&aacute;ngulo que se establece entre los &iacute;ndices de proliferaci&oacute;n,    diferenciaci&oacute;n y apoptosis constituye la base sobre la cual se asienta    la homeostasia de &oacute;rganos y tejidos.     <br> </p>     <p>La proliferaci&oacute;n y diferenciaci&oacute;n celular son esenciales para    la formaci&oacute;n, reparaci&oacute;n y mantenimiento de la adecuada funcionalidad    de todos los tejidos y &oacute;rganos en el organismo. Cuando un tejido en desarrollo    alcanza un cierto tama&ntilde;o y organizaci&oacute;n, sus c&eacute;lulas dejan    progresivamente de proliferar y diferencian. El retorno al estado proliferativo    se produce cuando el tejido debe regenerarse pero al diferenciarse, ciertas    c&eacute;lulas pierden irreversiblemente la capacidad de divisi&oacute;n. Desequilibrios    de este control conducen a trastornos de proliferaci&oacute;n y junto a ciertas    mutaciones convierten genes reguladores de proliferaci&oacute;n y diferenciaci&oacute;n    en oncogenes desencadenantes de c&aacute;ncer.    <br> </p>     <p>Las mutaciones constituyen el principal riesgo de da&ntilde;o gen&oacute;mico    en c&eacute;lulas mit&oacute;ticas. El genoma continuamente es afectado por    influencia del entorno, por subproductos del metabolismo oxidativo y en el caso    de las c&eacute;lulas que se dividen, por errores en la replicaci&oacute;n del    ADN y la mitosis. En funci&oacute;n del tipo y la cuant&iacute;a del da&ntilde;o,    las c&eacute;lulas pueden intentar repararlo o morir. Si estos cambios confieren    ventajas para el crecimiento, la supervivencia o provocan que el genoma se transforme    en inestable y de esta forma en hipermutable, entonces se establecen condiciones    para el desarrollo del c&aacute;ncer.     <br> </p>     <p>Los organismos multicelulares han desarrollado al menos 2 mecanismos celulares    para impedir la proliferaci&oacute;n de c&eacute;lulas con riesgo de padecer    transformaciones oncog&eacute;nicas: la apoptosis o muerte celular programada    y la senescencia celular. Ambos mecanismos poseen caracter&iacute;sticas en    com&uacute;n, sin embargo, mientras la apoptosis mata y elimina a las c&eacute;lulas    potencialmente cancer&iacute;genas, la senescencia detiene irreversiblemente    su crecimiento, constituyendo barreras que las c&eacute;lulas deben vencer para    progresar hacia la malignidad.<span class="superscript">1</span></p> <h4>    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>   La senescencia celular    <br> </h4>     <p>La senescencia celular se reconoci&oacute; por primera vez hace m&aacute;s    de 40 a&ntilde;os como un proceso que preven&iacute;a el crecimiento indefinido    en cultivo de fibroblastos humanos normales. En los 90 se estableci&oacute;    que este proceso, ahora conocido como senescencia replicativa, es gobernado    por un acortamiento del tel&oacute;mero.    <br> </p>     <p>Los tel&oacute;meros en mam&iacute;feros, al igual que en todos los vertebrados,    est&aacute;n constituidos por la secuencia 5'-TTAGGG-3', repetida cientos y    miles de veces al final de cada cromosoma.<span class="superscript">2 </span>Tanto    ellos como sus prote&iacute;nas especializadas asociadas (TRF1, TRF2, POT1,    TIN2, hRAP1) son esenciales para la integridad de los cromosomas.<span class="superscript">3-6</span>    <br> </p>     <p>Por mecanismos bioqu&iacute;micos propios de la replicaci&oacute;n del ADN,    de 50 a 200 pares de bases del ADN telom&eacute;rico dejan de ser replicados    durante cada fase S. Debido a esto y a que la enzima responsable de la s&iacute;ntesis    de novo del ADN telom&eacute;rico no se expresa en la mayor&iacute;a de las    c&eacute;lulas humanas, los tel&oacute;meros se acortan en cada ciclo celular.    <br> </p>     <p>S&oacute;lidas evidencias demuestran que las c&eacute;lulas expresan el fenotipo    senescente cuando uno o m&aacute;s de sus tel&oacute;meros alcanzan una longitud    cr&iacute;tica.<span class="superscript">4,5</span> As&iacute; por ejemplo,    en c&eacute;lulas humanas donde la longitud del fragmento telom&eacute;rico    de restricci&oacute;n terminal promedia de 15 a 200 000 pares de bases, la senescencia    replicativa se produce cuando dicho fragmento adquiere una longitud promedio    de 5 a 7 000 pares de bases.<span class="superscript">6</span> Es interesante    que tal longitud del tel&oacute;mero puede comprometer la integridad del cromosoma.<span class="superscript">7</span>    <br> </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Ciertos tipos de da&ntilde;o al ADN tambi&eacute;n pueden producir senescencia    celular.<span class="superscript">8</span> Esto puede explicar la senescencia    replicativa prematura de las c&eacute;lulas de donantes con el s&iacute;ndrome    de Werner o del envejecimiento prematuro, que senescen con longitudes de tel&oacute;meros    superiores (7-9 Kb) a las de las c&eacute;lulas senescentes normales (5-7 Kb).<span class="superscript">9</span>    <br> </p>     <p>Aunque numerosos estudios muestran que niveles moderados de da&ntilde;o al    ADN con frecuencia resultan en apoptosis, mucho de estos estudios utilizaron    c&eacute;lulas inmortales y fundamentalmente c&eacute;lulas inmortales de roedores.    Las c&eacute;lulas normales, particularmente las humanas, frecuentemente no    responden &quot;suicid&aacute;ndose&quot; frente a un da&ntilde;o moderado en    su ADN, sino adoptando un fenotipo senescente.<span class="superscript">8</span>    <br> </p>     <p>Tambi&eacute;n, est&iacute;mulos mitog&eacute;nicos pueden desencadenar un    fenotipo senescente. La primera evidencia surgi&oacute; en estudios en los cuales    una forma activada del gen RAS se introdujo en fibroblastos humanos normales.    Las formas activadas de RAS estimulan el crecimiento de muchas c&eacute;lulas    de roedores y transforman a las c&eacute;lulas inmortales en c&eacute;lulas    tumorig&eacute;nicas.<span class="superscript">10</span> No se esperaba, por    tanto, que los fibroblastos humanos respondieran a la introducci&oacute;n de    un gen RAS oncog&eacute;nico, deteniendo su crecimiento y adoptando caracter&iacute;sticas    de c&eacute;lulas senescentes.<span class="superscript">11</span> Sin embargo,    las formas activadas de RAS estimularon la proliferaci&oacute;n en c&eacute;lulas    inmortales o en c&eacute;lulas donde la prote&iacute;na supresora de tumores    p53 estaba inactivada. De esta forma, se&ntilde;ales mitog&eacute;nicas inadecuadas    y por tanto potencialmente oncog&eacute;nicas, estimularon la proliferaci&oacute;n    en c&eacute;lulas con la funci&oacute;n p53 comprometida, pero indujeron un    fenotipo senescente en c&eacute;lulas humanas normales.    <br> </p>     <p>Tambi&eacute;n, la sobreexpresi&oacute;n del factor de transcripci&oacute;n    E2F1 induce una respuesta senescente en fibroblastos humanos.<span class="superscript">12</span>    Se requiere adem&aacute;s que la funci&oacute;n p53 no est&eacute; comprometida.    Es muy probable que este efecto sea a trav&eacute;s de uno de sus genes blancos,    el gen supresor de tumores p14/ARF. E2F1 es un factor de transcripci&oacute;n    multifuncional que es negativamente regulado por la prote&iacute;na supresora    del retinoblastoma y es muy importante para la transcripci&oacute;n de muchos    genes involucrados en la s&iacute;ntesis del ADN.<span class="superscript">13</span>    <br> </p>     <p>Numerosos agentes que abren o descompactan la cromatina inducen senescencia.<span class="superscript">14</span>    Debido a que estos perturban la estructura de la cromatina, pueden eliminar    el silenciamiento de genes mediado por esta, lo cual puede trastornar la diferenciaci&oacute;n    normal, cuesti&oacute;n muy com&uacute;n en c&eacute;lulas cancer&iacute;genas.    <br> </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Todos estos est&iacute;mulos tienen en com&uacute;n el potencial de causar    o contribuir al origen del c&aacute;ncer. La erosi&oacute;n telom&eacute;rica    inevitablemente conduce a una inestabilidad gen&oacute;mica y por tanto a una    hipermutabilidad. De esta misma forma, el da&ntilde;o al ADN puede originar    mutaciones (en oncogenes o genes supresores de tumores), aberraciones cromos&oacute;micas    e inestabilidad gen&oacute;mica. La desorganizaci&oacute;n de la cromatina,    particularmente la p&eacute;rdida del silenciamiento, puede alterar la diferenciaci&oacute;n    normal, provocar crecimientos no regulados, invasividad y otras propiedades    t&iacute;picas de c&eacute;lulas tumorales. Adem&aacute;s, se&ntilde;ales mitog&eacute;nicas    suprafisiol&oacute;gicas pueden conducir irremediablemente a crecimiento no    regulado. De esta forma, las c&eacute;lulas normales mit&oacute;ticas responden    a est&iacute;mulos potencialmente oncog&eacute;nicos y adoptan un fenotipo senescente,    el cual se erige como la primera l&iacute;nea de defensa contra la tumorig&eacute;nesis    para muchas c&eacute;lulas normales.</p> <h4>La apoptosis    <br> </h4>     <p>La mayor&iacute;a de las c&eacute;lulas animales tienen la capacidad de autodestruirse,    mediante la activaci&oacute;n de un programa suicida, cuando no son necesarias    o sufren un da&ntilde;o irreversible en el genoma. Este fen&oacute;meno ocurre    de forma natural en diferentes tejidos a lo largo de la vida con lo cual se    garantiza la homeostasia. En el hombre, la apoptosis est&aacute; relacionada    con procesos que abarcan desde el desarrollo de tejidos y &oacute;rganos durante    la embriog&eacute;nesis hasta la regulaci&oacute;n del recambio celular en el    individuo adulto, el desarrollo y la funcionalidad del sistema nervioso y el    control de la respuesta inmune. Tambi&eacute;n constituye un mecanismo de defensa    para eliminar c&eacute;lulas potencialmente peligrosas como aquellas que han    sido infectadas por virus o c&eacute;lulas que portan alteraciones gen&eacute;ticas,    incluyendo las c&eacute;lulas tumorales. La eliminaci&oacute;n por apoptosis    de c&eacute;lulas portadoras de mutaciones como consecuencia de la irradiaci&oacute;n    ionizante, la exposici&oacute;n a luz ultravioleta y otros agentes mutag&eacute;nicos    posee especial relevancia.    <br> </p>     <p>La ejecuci&oacute;n de la apoptosis est&aacute; asociada a una serie de caracter&iacute;sticas    morfol&oacute;gicas y cambios bioqu&iacute;micos. Este proceso est&aacute; directamente    relacionado con la activaci&oacute;n de una cascada de proteasas denominadas    caspasas as&iacute; como nucleasas que degradan el ADN en fragmentos de tama&ntilde;o    nucleosomal (180 pares de bases y m&uacute;ltiplos) aunque este requisito no    es imprescindible. Paralelamente, se observan cambios morfol&oacute;gicos como    la condensaci&oacute;n nuclear y citopl&aacute;smica y la aparici&oacute;n de    cuerpos apopt&oacute;ticos de manera que la c&eacute;lula en proceso de muerte    se fragmenta y es r&aacute;pidamente fagocitada por macr&oacute;fagos o c&eacute;lulas    adyacentes. De esta forma, las c&eacute;lulas muertas son r&aacute;pidamente    eliminadas y se evita la liberaci&oacute;n de material citopl&aacute;smico asociado    a una respuesta inflamatoria.    <br> </p>     <p>La c&eacute;lula debe ejercer un fuerte control sobre la ejecuci&oacute;n de    los mecanismos de muerte celular. En este sentido, existen importantes evidencias    que demuestran que la desregulaci&oacute;n de la apoptosis se relaciona con    un amplio rango de anomal&iacute;as en el desarrollo embrionario y contribuye    a la patog&eacute;nesis de m&uacute;ltiples enfermedades humanas entre las que    se encuentra el c&aacute;ncer.<span class="superscript">15,16</span>    <br> </p> <h4>La apoptosis y el c&aacute;ncer    <br> </h4>     <p>Uno de los principales adelantos ocurridos en la &uacute;ltima d&eacute;cada,    en el campo de la investigaci&oacute;n sobre el c&aacute;ncer, lo constituy&oacute;    el estudio de la apoptosis y su marcado efecto en el fenotipo maligno. En este    sentido existe, un consenso en plantear que junto a la desregulaci&oacute;n    del crecimiento, la inhibici&oacute;n de la apoptosis desempe&ntilde;a un papel    esencial en el proceso tumoral.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> </p>     <p>La idea acerca de la influencia de la apoptosis sobre el fenotipo maligno de    la mayor&iacute;a de los tumores surgi&oacute; a principios de los a&ntilde;os    70. Se apoy&oacute; en evidencias que demuestran que la muerte celular, al igual    que cualquier proceso metab&oacute;lico, es un programa regulado gen&eacute;ticamente.    Este control sobre los mecanismos de muerte influye tanto en la supervivencia    de la c&eacute;lula como en el control de la proliferaci&oacute;n y la diferenciaci&oacute;n.        <br> </p>     <p>Estudios cin&eacute;ticos del crecimiento tumoral han revelado una alta frecuencia    de apoptosis tanto en tumores que regresan de manera espont&aacute;nea, como    en tumores tratados con drogas quimioterap&eacute;uticas y tratamientos radiactivos.<span class="superscript">17</span>    <br> </p>     <p>Las c&eacute;lulas cancerosas adquieren mutaciones que convierten a genes reguladores    de la proliferaci&oacute;n o diferenciaci&oacute;n en oncogenes desencadenantes    del c&aacute;ncer. Esto se logra al inactivar v&iacute;as que fisiol&oacute;gicamente    inducen la apoptosis o al activar la maquinaria regulatoria que inhibe la apoptosis.    <br> </p>     <p>Es la combinaci&oacute;n de est&iacute;mulos apopt&oacute;ticos, tanto internos    como externos, y la aparici&oacute;n de mutaciones que interrumpan de alguna    forma la ejecuci&oacute;n del proceso de muerte celular lo que conlleva la progresi&oacute;n    tumoral. Entre los est&iacute;mulos externos capaces de inducir apoptosis est&aacute;    la disponibilidad limitada de nutrientes, factores de crecimiento, ox&iacute;geno,    la p&eacute;rdida de interacciones matriz extracelular-c&eacute;lula, entre    otros. Los est&iacute;mulos internos resultan aun m&aacute;s importantes en    el desarrollo de algunos tumores al limitar su crecimiento en etapas tempranas    o en etapas tard&iacute;as cuando comienza la met&aacute;stasis. Este es el    caso de da&ntilde;os en el ADN, da&ntilde;os en los tel&oacute;meros y se&ntilde;ales    de proliferaci&oacute;n alterada producida por mutaciones oncog&eacute;nicas.    Las c&eacute;lulas tumorales pueden soportar esta serie de da&ntilde;os que    en c&eacute;lulas normales inducir&iacute;a la muerte celular por un proceso    fisiol&oacute;gico. La c&eacute;lula tumoral durante el proceso de progresi&oacute;n    tumoral adquiere un fenotipo caracterizado no solo por la capacidad de no responder    ante se&ntilde;ales de inhibici&oacute;n por contacto y proliferar de manera    incontrolada, sino que posee la capacidad adaptativa de sobrevivir y expandirse    clonalmente al tener bloqueada la muerte celular programada e inducir el crecimiento    de vasos sangu&iacute;neos.<span class="superscript">18</span>    <br> </p>     <p>La interrupci&oacute;n de la apoptosis puede tambi&eacute;n contribuir al desarrollo    de las met&aacute;stasis. Algunas c&eacute;lulas tumorales adquieren la capacidad    de sobrevivir en el torrente sangu&iacute;neo e invadir otros tejidos. En condiciones    normales, este fen&oacute;meno es controlado mediante la inducci&oacute;n de    apoptosis en c&eacute;lulas en suspensi&oacute;n. Algunos estudios indican que    p53 y Bcl-2 tambi&eacute;n influyen en la muerte celular en suspensi&oacute;n.<span class="superscript">19</span>  </p> <h4>Genes relacionados con el c&aacute;ncer y la regulaci&oacute;n de la apoptosis    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> </h4>     <p>Estudios en ratones transg&eacute;nicos y <i>knock-out</i> han aportado evidencias    directas de c&oacute;mo la interrupci&oacute;n de la apoptosis promueve el desarrollo    tumoral. Este es el caso de p53, importante regulador del ciclo celular y primer    gen supresor de tumor que se asoci&oacute; a la apoptosis. La p53 induce la    expresi&oacute;n de prote&iacute;nas reguladoras como p21 y p16 que bloquean    la actividad de la cdk2. Las c&eacute;lulas, al no replicar su ADN se estabilizan    en la fase G1. Si el ADN replicado tiene un da&ntilde;o peligroso para las c&eacute;lulas    hijas, la prote&iacute;na p53 se encarga de la muerte celular. Hoy se conoce    que p53 puede inducir apoptosis ante diferentes est&iacute;mulos como el da&ntilde;o    en el ADN provocado por radiaciones, la falta de ox&iacute;geno y el efecto    de oncogenes mitog&eacute;nicos.     <br> </p>     <p>Las terapias anticancerosas como la quimioterapia y radioterapia act&uacute;an    provocando alteraciones en la replicaci&oacute;n del ADN y desencadenando la    apoptosis. Y para ello requieren que la c&eacute;lula tumoral posea una p53    funcional capaz de activar este proceso.     <br> </p>     <p>La p&eacute;rdida de funci&oacute;n de p53 se asocia a la reducci&oacute;n    de la apoptosis<i> in situ</i> lo cual permite la sobrevivencia de c&eacute;lulas    da&ntilde;adas y contribuye al desarrollo del tumor.<span class="superscript">20</span>    En estudios con ratones <i>knock-out</i> se ha observado una progresi&oacute;n    tumoral acelerada que abarca retina, lente ocular, plexo coroideo y compartimentos    linfoides.<span class="superscript">21</span> En la mayor&iacute;a de los tumores    humanos p53 est&aacute; mutada principalmente en etapas avanzadas de progresi&oacute;n    y en pacientes con pron&oacute;stico reservado.<span class="superscript">22</span>        <br> </p>     <p>Muchas mol&eacute;culas que participan en la regulaci&oacute;n de la apoptosis    poseen funciones adicionales que en ocasiones dificultan la demostraci&oacute;n    del papel que desempe&ntilde;a la apoptosis en el desarrollo del c&aacute;ncer.    La p53, por ejemplo, adem&aacute;s de promover la apoptosis controla la integridad    del ADN e induce arresto del ciclo celular y senescencia. La p&eacute;rdida    de su funci&oacute;n est&aacute; relacionada con el incremento de la viabilidad,    la inestabilidad cromosomal y el incremento de los ciclos de vida.    <br> </p>     <p>Otro de los genes relacionados con la apoptosis que desempe&ntilde;a un importante    papel en el desarrollo de numerosos tumores es Bcl-2. Este oncogen, a diferencia    de la mayor&iacute;a que interrumpen los controles de proliferaci&oacute;n,    promueve la supervivencia celular con lo cual bloquea el programa de muerte.<span class="superscript">23</span>    Formando parte de una variada familia se encuentran adem&aacute;s de Bcl-2,    un variado conjunto de prote&iacute;nas con propiedades proapopt&oacute;ticas    y antiapopt&oacute;ticas.<span class="superscript">24</span> Como ejemplo, podemos    citar el gen Bcl-xL, potente supresor de la apoptosis, sobreexpresado en algunos    tumores.<span class="superscript">25</span> Por el contrario, Bax, que es capaz    de activar la maquinaria proapopt&oacute;tica, se encuentra inactivo en ciertos    tipos de c&aacute;ncer de colon y tumores hematopoi&eacute;ticos.<span class="superscript">26</span>    Se cree, por tanto, que en muchos tipos de c&aacute;ncer los mecanismos que    controlan el gen Bcl-2 y sus hom&oacute;logos funcionales est&aacute;n desregulados    e impiden la muerte celular inducida por est&iacute;mulos internos y externos.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> </p>     <p>En ratones transg&eacute;nicos se ha observado que el incremento en expresi&oacute;n    de Bcl-2 promueve linfoproliferaci&oacute;n.<span class="superscript">27</span></p> <h4>    <br>   Genes relacionados con el c&aacute;ncer y la senescencia celular    <br> </h4>     <p>La senescencia celular es controlada por varios genes supresores de tumores,    fundamentalmente por p53 y pRb, cuya funci&oacute;n se afecta frecuentemente    en c&aacute;nceres de mam&iacute;feros.<span class="superscript">28,29</span>    p53 es un activador y represor transcripcional que controla la expresi&oacute;n    de genes que causan arresto del ciclo celular o apoptosis en respuesta a da&ntilde;os    gen&oacute;micos. El pRb regula indirectamente la transcripci&oacute;n e interact&uacute;a    con factores de transcripci&oacute;n y recluta prote&iacute;nas remodeladoras    de la cromatina en genes que controlan la progresi&oacute;n del ciclo celular    y la diferenciaci&oacute;n. Las v&iacute;as controladas por p53 y pRb son esenciales    en las c&eacute;lulas para establecer y mantener el arresto del crecimiento    en respuesta a diversos est&iacute;mulos.    <br> </p>     <p>La actividad p53, y en ocasiones sus niveles de expresi&oacute;n, se incrementa    cuando las c&eacute;lulas senescen.<span class="superscript">30</span> Los mecanismos    responsables de esta activaci&oacute;n no est&aacute;n completamente dilucidados,    pero est&aacute;n surgiendo algunos detalles moleculares. Una causa de la activaci&oacute;n    de p53 parece ser un incremento en la expresi&oacute;n de p14<span class="superscript">ARF</span>,    un supresor de tumores codificado por el locus INK4a. p14<span class="superscript">ARF</span>    (p19<span class="superscript">ARF</span> en ratones) estimula la actividad p53    porque secuestra MDM2, una prote&iacute;na que facilita la degradaci&oacute;n    de p53. De esta forma, p14<span class="superscript">ARF</span> previene la regulaci&oacute;n    por retroalimentaci&oacute;n negativa de p53 a trav&eacute;s de MDM2.<span class="superscript">19</span>    p14ARF se induce por E2F1, RAS oncog&eacute;nico y da&ntilde;o al ADN. Se reprime    por TBX<span class="subscript">2</span>, un factor de transcripci&oacute;n y    un oncogen potencial.<span class="superscript">31</span> Los mecanismos de esta    represi&oacute;n en respuesta a se&ntilde;ales inductoras de senescencia no    se conocen aun. Otra causa del incremento de la actividad p53 puede ser el supresor    tumoral de la leucemia promieloc&iacute;tica (PML). Esta prote&iacute;na se    induce por senescencia replicativa y por RAS oncog&eacute;nico por un mecanismo    aun no conocido.<span class="superscript">32,33</span> PML interact&uacute;a    con una acetiltransferasa (CBP/p300) que acetila a p53 y estimula su actividad.    <br> </p>     <p>En las c&eacute;lulas senescentes, la prote&iacute;na pRb existe solo en su    forma activa (hipofosforilada), inhibiendo el crecimiento celular. Esto se debe    a la expresi&oacute;n de altos niveles de p21, p16 y en algunos casos, de p27.<span class="superscript">19</span>    Estas prote&iacute;nas inhiben las quinasas dependientes de ciclina (CDKs) que    fosforilan e inactivan pRb durante la progresi&oacute;n del ciclo celular. No    se conoce porqu&eacute; p27 se incrementa en las c&eacute;lulas senescentes.    p21 se eleva porque constituye un blanco directo de la transactivaci&oacute;n    de p53 aunque existen otros mecanismos independientes de p53 capaces de elevar    su expresi&oacute;n.<span class="superscript">34</span> p16, el segundo supresor    de tumores codificado por el locus INK4a,<span class="superscript">19,20</span>    se incrementa, en parte, porque Ets1, un factor de transcripci&oacute;n que    estimula la expresi&oacute;n de p16, se acumula en las c&eacute;lulas senescentes,    mientras que Id1, regulador negativo de Ets1, disminuye sus niveles.<span class="superscript">35</span>    El incremento en la actividad de Ets1, libera de la represi&oacute;n por BMI-1    a p16. BMI-1 es un oncogen de la familia Polycomb de prote&iacute;nas remodeladoras    de la cromatina. RAS oncog&eacute;nico puede inducir senescencia celular activando    la cascada de la prote&iacute;na quinasa activadora de la mitog&eacute;nesis,    la cual estimula la actividad Ets.    <br> </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Estos datos identifican a la expresi&oacute;n de p16 como un blanco importante    de las se&ntilde;ales inductoras de senescencia que se vinculan con la v&iacute;a    de pRB.</p> <h4>Pleiotropismo antag&oacute;nico: El lado oscuro de la senescencia y la apoptosis    <br> </h4>     <p>Se ha propuesto que la senescencia contribuye al envejecimiento y/o a la aparici&oacute;n    de ciertas enfermedades asociadas a la vejez.<span class="superscript">2</span>    Pudiera parecer parad&oacute;jico que un mismo proceso sea al mismo tiempo beneficioso    (previene la tumorig&eacute;nesis) y da&ntilde;ino (contribuye al envejecimiento).    Una explicaci&oacute;n para esto pudiera ser el considerar la senescencia como    un ejemplo de pleiotropismo antag&oacute;nico. Esto significa que la senescencia    celular evolucion&oacute; para mantener al organismo joven libre de c&aacute;ncer,    saludable y, por tanto, apto para procrear y perpetuarse, pero algunos efectos    da&ntilde;inos pobremente seleccionados por la evoluci&oacute;n se mantuvieron    en edades avanzadas.    <br> </p>     <p>Se conoce que el fenotipo senescente es mucho m&aacute;s que el cese de la    divisi&oacute;n celular. Adem&aacute;s del arresto irreversible de la divisi&oacute;n    celular, est&aacute; la resistencia a la muerte apopt&oacute;tica en algunos    tipos celulares y modificaciones en las funciones diferenciadas de las c&eacute;lulas.<span class="superscript">2</span>    <br> </p>     <p>Estas modificaciones funcionales asociadas a la senescencia incluyen la secreci&oacute;n    de una gran variedad de mol&eacute;culas (proteasas, citoquinas, factores de    crecimiento) que pueden actuar a distancia dentro del tejido y alterar dr&aacute;sticamente    el microentorno de la c&eacute;lula senescente. El arresto irreversible del    crecimiento parece ser el fenotipo seleccionado lo cual asegura que las c&eacute;lulas    con da&ntilde;os potencialmente oncog&eacute;nicos sean incapaces de dividirse    y, por tanto, impedir alg&uacute;n crecimiento neopl&aacute;sico. Por el contrario,    la resistencia a la apoptosis y las funciones alteradas de la c&eacute;lula    senescente, pueden ser los procesos no seleccionados. El primer caso puede contribuir    a la acumulaci&oacute;n de c&eacute;lulas senescentes en el tejido envejecido,<span class="superscript">36</span>    el segundo, particularmente la alteraci&oacute;n en las funciones secretoras,    puede contribuir a una disminuci&oacute;n de las funciones h&iacute;sticas e    integridad del tejido.<span class="superscript">37</span> Este microentorno    afectado puede promover la proliferaci&oacute;n de c&eacute;lulas preneopl&aacute;sicas    pr&oacute;ximas a &eacute;l.<span class="superscript">38</span>    <br> </p>     <p>Tambi&eacute;n es posible que la respuesta apopt&oacute;tica normal conduzca    al fenotipo envejecido y/o a enfermedades asociadas a la vejez con el transcurrir    del tiempo. Por ejemplo, este proceso normalmente act&uacute;a para eliminar    c&eacute;lulas da&ntilde;adas o con su funcionalidad afectada. Como se mencion&oacute;    anteriormente, esta funci&oacute;n es cr&iacute;tica en la protecci&oacute;n    de los organismos mam&iacute;feros del c&aacute;ncer. Sin embargo, la apoptosis    puede tambi&eacute;n actuar sobre c&eacute;lulas posmit&oacute;ticas da&ntilde;adas    como las neuronas. Estas c&eacute;lulas pueden ser da&ntilde;adas por procesos    end&oacute;genos como las especies reactivas del ox&iacute;geno, generadas por    el metabolismo mitocondrial o por agentes externos como ciertos neurotransmisores    o xenobi&oacute;ticos. Las neuronas da&ntilde;adas pueden ser eliminadas por    apoptosis. Esto puede no tener consecuencias fenot&iacute;picas para los organismos    j&oacute;venes, en los cuales la plasticidad sin&aacute;ptica permite al entramado    neuronal compensar la p&eacute;rdida ocasional de c&eacute;lulas. Sin embargo,    en los organismos viejos, la p&eacute;rdida neuronal puede superar la capacidad    de las neuronas remanentes de establecer mecanismos compensatorios. Esto podr&iacute;a    conducir a una insuficiencia neuronal da&ntilde;ina y a neurodegeneraci&oacute;n,    aspectos relacionados con el envejecimiento.</p> <h4>    <br>   Terapia contra el c&aacute;ncer    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> </h4>     <p>En la actualidad, el enfoque en la b&uacute;squeda de nuevas drogas dirigidas    contra el c&aacute;ncer se centra en identificar agentes dirigidos de manera    espec&iacute;fica contra la c&eacute;lula tumoral. Hoy en d&iacute;a est&aacute;    bien establecido que la mayor&iacute;a de los agentes anticancerosos inducen    apoptosis y se conoce que mutaciones en este programa reducen la sensibilidad    al tratamiento<span class="superscript">39</span> y, en el peor de los casos,    la resistencia a la terapia.     <br> </p>     <p>Muchas drogas antitumorales inducen apoptosis a trav&eacute;s de p53. Sin embargo,    p53 no es estrictamente necesaria para la inducci&oacute;n de la muerte celular    y de hecho todas las drogas antitumorales en dosis adecuadas producen apoptosis    u otros tipos de muerte celular. Bcl-2 tambi&eacute;n puede promover la resistencia    a un amplio rango de agentes antitumorales<span class="superscript">40</span>    por una v&iacute;a independiente de p53, seg&uacute;n demuestran estudios hechos    a corto plazo,<span class="superscript">41</span> aunque altos niveles de esta    prote&iacute;na constituyen un buen pron&oacute;stico en pacientes con c&aacute;ncer    de mamas.    <br> </p>     <p>Estudios cin&eacute;ticos del crecimiento tumoral han revelado una alta frecuencia    de apoptosis, tanto en tumores que regresan de manera espont&aacute;nea, como    en tumores tratados con drogas quimioterap&eacute;uticas y tratamientos radiactivos.<span class="superscript">42</span>    Muchos tumores s&oacute;lidos en estadios avanzados se hacen resistentes al    tratamiento con drogas anticancerosas habituales y en ocasiones existen tumores    que desde un inicio responden muy poco al tratamiento aunque nunca antes se    hayan enfrentado al mismo. Ello se debe a la co-selecci&oacute;n que se produce,    como parte del desarrollo tumoral, de aquellas c&eacute;lulas que desarrollan    mutaciones en genes involucrados en la apoptosis ante fen&oacute;menos como    la carencia de nutrientes, y la falta de ox&iacute;geno junto al efecto citot&oacute;xico    de las drogas.<span class="superscript">43</span>     <br> </p>     <p>Agentes que inducen apoptosis, al ser comparados con drogas citot&oacute;xicas,    tienen la ventaja de ser menos mutag&eacute;nicos, menos t&oacute;xicos y representar&aacute;n    menos riesgo en el origen de resistencia al tratamiento.<span class="superscript">44</span>    Sin embargo, algunos autores plantean que las drogas antitumorales que provocan    apoptosis act&uacute;an tanto sobre c&eacute;lulas tumorales como sobre c&eacute;lulas    normales con lo que contribuyen al desarrollo de los efectos secundarios que    caracterizan la terapia antitumoral.<span class="superscript">45 </span>    <br> </p>     <p>En conclusi&oacute;n, la apoptosis y la senescencia son 2 procesos celulares    fenot&iacute;picamente diferentes; el primero es un proceso altamente conservado    de muerte celular programada y controlada que elimina las c&eacute;lulas no    funcionales, da&ntilde;adas o potencialmente neopl&aacute;sicas y el segundo,    inhibe irreversiblemente la proliferaci&oacute;n de tales c&eacute;lulas (mit&oacute;ticamente    competentes), pero no las elimina. A pesar de tales diferencias, hemos comentado    los mecanismos mediante los cuales ambos procesos previenen de la formaci&oacute;n    de tumores. Precisamente esta capacidad de suprimir la tumorig&eacute;nesis    fue seleccionada tempranamente para garantizar un &oacute;ptimo estado de salud    en los organismos j&oacute;venes antes de la reproducci&oacute;n, sin embargo,    otras caracter&iacute;sticas no tan deseables de sus fenotipos prevalecieron    por la baja incidencia de las fuerzas naturales seleccionadoras despu&eacute;s    de la reproducci&oacute;n, lo cual contribuye al envejecimiento.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> </p>     <p>Existen sin embargo, muchas cuestiones no respondidas acerca de c&oacute;mo    las se&ntilde;ales apopt&oacute;ticas y de senescencia son transmitidas y de    c&oacute;mo impactan al organismo intacto. Se necesitar&aacute;n futuros estudios    para establecer definitivamente si ambos procesos son ejemplos de pleiotropismo    antag&oacute;nico. De ser as&iacute;, futuros enfoques en la prevenci&oacute;n    y tratamiento del c&aacute;ncer pudieran incluir estrategias para eliminar c&eacute;lulas    senescentes (muchas de ellas resistentes a la apoptosis) o sus efectos.    <br>   En la &uacute;ltima d&eacute;cada, el estudio de la apoptosis ha contribuido    extraordinariamente a las investigaciones en el campo de la oncolog&iacute;a    tanto en el diagn&oacute;stico, como en el pron&oacute;stico y la terapia antitumoral.    En los pr&oacute;ximos a&ntilde;os la estrategia dirigida a manipular el programa    de suicidio celular permitir&aacute; establecer nuevas terapias menos t&oacute;xicas    y mutag&eacute;nicas que las existentes hoy en d&iacute;a.    <br> </p>     <p>El desarrollo de estrategias racionales de intervenci&oacute;n en el proceso    de envejecimiento y algunas enfermedades asociadas a este requerir&aacute; comprender    el balance entre la actividad supresora de tumores de la apoptosis y la senescencia    celular y sus aportes o influencias al fenotipo envejecido.</p> <h4>Summary</h4>     <p><strong>Apoptosis and cellular senescence: tumor-suppressing mechanisms </strong></p>     <p>Organisms with renewable tissues had to evolve mechanisms that would allow    them to prevent the development of tunors. Cellular senescence and apoptosis    or programmed cell death are among those mechanisms. The first irreversibly    prevents the growth of cells prone to suffer neoplastic transformations. The    second kills damaged cells that have mutations and that may be dangerous for    the organism. In recent papers it has been proved how the loss of the apotopsis    has a repercussion on the initiation of the tumor, the progression and the development    of metastasis. On the other hand, the complexity of the senescent phenotype    ant its influence on the organism has been studied. Both mechanisms could be    examples of antagonistic pleiotropy and the deepening in the balance existing    between its tumor- suppressing properties and its contributions to the aged    phenotype will be esential in the development of rational strategies to prevent    cancer and the aging process.</p>     <p><span class="Estilo1"><b>Key words</b>:</span> Apotopsis, senescence, cancer.</p> <h4>&nbsp;</h4> <h4>Referencias bibliogr&aacute;ficas    <br> </h4>     <!-- ref --><p>1. Campisi J. Cancer, aging and cellular senescence. In vivo 2000;14:183-8.<!-- ref --><p>2. Kim SH, Kaminker P, Campisi J. 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Correo electr&oacute;nico: <a href="mailto:g031071@yahoo.com">g031071@yahoo.com</a></p>     <p><span class="superscript"><a href="#autor">1</a></span><a href="#autor"> Licenciado    en Ciencias Farmac&eacute;uticas. Profesor Asistente. Departamento de Farmacia.    <br>   <span class="superscript"><b>2</b></span> Licenciada en Bioqu&iacute;mica. Investigadora    Agregada. Centro de Qu&iacute;mica Farmac&eacute;utica. Ciudad de La Habana.    Correo electr&oacute;nico: patricia.hdez@infomed.sld.cu    <br>   <span class="superscript"><b>3</b></span> Doctor en Ciencias Biol&oacute;gicas.    Investigador Auxiliar. Centro de Qu&iacute;mica Farmac&eacute;utica. Ciudad    de La Habana. Correo electr&oacute;nico: rdelgado@cqf.co.cu</a><a name="cargo"></a></p>      ]]></body><back>
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