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<publisher-name><![CDATA[Centro Nacional de Información de Ciencias MédicasEditorial Ciencias Médicas]]></publisher-name>
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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Protocolo de atención del recién nacido febril sin signos de focalización]]></article-title>
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<institution><![CDATA[,SERVICIO DE NEONATOLOGÍA HOSPITAL PEDIÁTRICO DOCENTE JUAN MANUEL MÁRQUEZ  ]]></institution>
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<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[Febrile young infants, and particularly febrile newborn infants initially not presenting with focalization signs, have always been a very serious problem regarding diagnosis and management. Certain reviews available in the medical literature during the last few years are made on this subject and some of the results obtained from studies performed in our service of Neonatology at "Juan Manuel Márquez" teaching pediatric hospital are reported focusing on the presence of serious bacterial infection in febrile newborn infants without focalization signs, and also without criteria of low risk for severe bacterial infection. A protocol of medical care for these patients within the first month of life is presented for the practical management in the services of pediatric care at community and hospital levels.]]></p></abstract>
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</front><body><![CDATA[ SERVICIO DE NEONATOLOG&Iacute;A HOSPITAL PEDI&Aacute;TRICO DOCENTE "JUAN  MANUEL M&Aacute;RQUEZ"  <H2>  Protocolo de atenci&oacute;n del reci&eacute;n nacido febril sin signos  de focalizaci&oacute;n</H2>  Dr. Manuel D&iacute;az &Aacute;lvarez,<SUP>1</SUP> Dra. Mar&iacute;a Teresa  Fern&aacute;ndez de la Paz<SUP>2</SUP> y Dr. Olimpo Moreno V&aacute;zquez<SUP>3</SUP>  <OL>      <LI>  Especialista de II Grado en Pediatr&iacute;a. Asistente de Pediatr&iacute;a  del ISCMH. Facultad Finlay-Albarr&aacute;n.</LI>        <LI>  Especialista de I Grado en Neonatolog&iacute;a. Instructora de Pediatr&iacute;a  del ISCMH. Facultad Finlay-Albarr&aacute;n. Jefa del Servicio de Neonatolog&iacute;a.  Hospital Pedi&aacute;trico Docente "Juan Manuel M&aacute;rquez".</LI>        <LI>  Especialista de II Grado en Pediatr&iacute;a. Profesor Titular de Pediatr&iacute;a  del ISCMH. Facultad Finlay-Albarr&aacute;n.</LI>      </OL>    <H4>  RESUMEN</H4>  El lactante peque&ntilde;o y en particular el reci&eacute;n nacido febril  sin signos de focalizaci&oacute;n inicialmente, ha sido siempre un problema  de diagn&oacute;stico y manejo. Sobre este tema se hacen algunas rese&ntilde;as  aparecidas en la literatura m&eacute;dica en los &uacute;ltimos a&ntilde;os  y se se&ntilde;alan algunos resultados de estudios realizados en nuestro  Servicio de Neonatolog&iacute;a del Hospital Pedi&aacute;trico Docente  "Juan Manuel M&aacute;rquez", acerca de la presencia de la infecci&oacute;n  bacteriana severa en el ni&ntilde;o reci&eacute;n nacido febril sin signos  de focalizaci&oacute;n y de criterios de bajo riesgo de infecci&oacute;n  bacteriana severa. Se plantea un protocolo de atenci&oacute;n para estos  pacientes en el per&iacute;odo del primer mes de vida para el manejo pr&aacute;ctico  en los servicios de atenci&oacute;n pedi&aacute;trica al nivel de la comunidad  y del hospital.        <P><I>Descriptores DeCS: </I>FIEBRE/etiolog&iacute;a; FIEBRE/terapia; INFECCIONES  BACTERIANAS/diagn&oacute;stico; EVALUACION; RECIEN NACIDO; RIESGO.        <P>Las infecciones contin&uacute;an siendo un problema de morbilidad y  mortalidad en Cuba y en el mundo, a pesar de los progresos alcanzados en  la prevenci&oacute;n y la existencia de nuevos y efectivos antibi&oacute;ticos.<SUP>1-3</SUP>  Uno de los signos que se presentan com&uacute;nmente en un estado m&oacute;rbido-infeccioso  es la fiebre, la cual puede ser el &uacute;nico signo de expresi&oacute;n  de la infecci&oacute;n, o puede acompa&ntilde;arse de otros signos cl&iacute;nicos  que permiten al m&eacute;dico identificar el origen del fen&oacute;meno  febril. En nuestra pr&aacute;ctica cl&iacute;nica hemos comprobado que  un motivo de consulta frecuente en los servicios de emergencia es la fiebre,  y es quiz&aacute;s, el motivo que impulsa con m&aacute;s premura a la madre,  para llevar a su hijo a los centros de atenci&oacute;n m&eacute;dica.        <P>Las infecciones tienen un amplio rango de severidad y pueden evolucionar  de manera benigna espont&aacute;neamente o con tratamiento antibi&oacute;tico  apropiado, y pueden ser virales, bacterianas o de otras causas menos frecuentes;  pero en ocasiones pueden ser amenazantes para la vida, especialmente en  las de origen bacteriano. Un concepto introducido en los &uacute;ltimos  a&ntilde;os es el de infecci&oacute;n bacteriana severa (IBS), que incluye  entre otras a la meningitis, bacteriemia y sepsis urinaria y se agrupan  en un solo t&eacute;rmino, pues todas ellas comparten el hecho de que denotan  consecuencias potencialmente severas y su presencia no siempre es aparente  al momento de la evaluaci&oacute;n inicial y necesitan, adem&aacute;s,  de tratamiento antibi&oacute;tico parenteral para su resoluci&oacute;n.<SUP>4,5</SUP>        <P>Desde las primeras publicaciones que abordan al lactante y reci&eacute;n  nacido (RN) febril, se ha resaltado la estrecha relaci&oacute;n entre fiebre  y probabilidad de IBS, especialmente cuando se trata de un lactante menor  de 3 meses.<SUP>6-9</SUP> En este grupo de ni&ntilde;os es donde el m&eacute;dico  enfrenta los mayores problemas en el momento de la evaluaci&oacute;n inicial,  dado que los hallazgos al examen f&iacute;sico son con frecuencia m&iacute;nimos  o poco evidentes y los resultados de los ex&aacute;menes complementarios  pueden ser despistantes. Por todo ello <I>Bonadio</I> ha se&ntilde;alado  que el lactante febril menor de 3 meses y muy en particular el RN febril,  "se puede considerar como una entidad cl&iacute;nica &uacute;nica y a la  vez constituye un reto para el m&eacute;dico consultante, pues requiere  de consideraciones de diagn&oacute;stico y manejo espec&iacute;fico diferentes  cuando se compara con ni&ntilde;os febriles mayores".<SUP>4</SUP>        <P>Los estudios iniciales realizados en lactantes y ni&ntilde;os febriles  estuvieron dirigidos fundamentalmente a conocer la frecuencia con que se  presentaban las IBSs, as&iacute; como cu&aacute;les eran los datos cl&iacute;nicos  y de laboratorio que se relacionaban con la presencia de &eacute;stas.  Los datos cl&iacute;nicos que se han reportado asociados con mayor frecuencia  a las IBSs son: aspecto t&oacute;xico-infeccioso, edad menor de 1 mes,  fiebre $ 39 EC, persistencia o recurrencia de la fiebre, antecedentes de  riesgo de infecci&oacute;n y sexo masculino.<SUP>4,8,10-13</SUP> El dato  de ni&ntilde;o t&oacute;xico-infeccioso puede ser un criterio subjetivo,  dado por la apreciaci&oacute;n de un m&eacute;dico experimentado, o tambi&eacute;n  puede ser la conclusi&oacute;n de una evaluaci&oacute;n cl&iacute;nica  basada en una serie de pruebas como el Yale Observation Scale (YOS) de  Mc Carthy<SUP>14</SUP> o el Young Infant Observation Scale (YIOS) de <I>Bonadio.</I><SUP>15</SUP>  De cualquier modo, ninguno de los datos cl&iacute;nicos por s&iacute; solos  son capaces de tener un valor predictivo positivo (VPP) elevado como para  ser suficiente en la evaluaci&oacute;n inicial del RN y lactante febril.  Se ha comprobado que algunos datos de laboratorio tambi&eacute;n se asocian  con mayor probabilidad de IBS<SUP>6,11,16</SUP> y que la evaluaci&oacute;n  tomando tanto elementos cl&iacute;nicos como de laboratorio combinados  es mucho mejor.        ]]></body>
<body><![CDATA[<P>No obstante a estas consideraciones y a&uacute;n ejecutando una evaluaci&oacute;n  inicial con elementos cl&iacute;nicos y de laboratorio combinados, ha resultado  en varias investigaciones que el VPP sigue sien- do bajo y por tanto no  satisfactorio para proceder en esa direcci&oacute;n. <I>Dagan et al</I><SUP>17,18</SUP>  enfocaron el asunto de otro modo, al aplicar una serie de criterios cl&iacute;nicos  y de laboratorio combinados        <P>y atender a su elevado valor predictivo negativo (VPN) y alta sensibilidad,  se pudo identificar un grupo de ni&ntilde;os de bajo riesgo de IBS. Desde  entonces este modo de proceder ha sido el m&aacute;s aceptado para el diagn&oacute;stico  y manejo de lactantes febriles menores de 3 meses, incluyendo algunos autores  tambi&eacute;n al RN. De todo esto han surgido las t&aacute;cticas de manejo  ambulatorio de un grupo seleccionado de lactantes febriles y la utilizaci&oacute;n  o no de tratamiento antibi&oacute;tico en estos casos.<SUP>5,16,19,20.</SUP>        <P>En nuestro Servicio de Neonatolog&iacute;a hemos desarrollado algunas  investigaciones que abordan el problema de RN febril<SUP>21,22</SUP> (otro  en prensa), y en las cuales hemos obtenido resultados que avalan la realizaci&oacute;n  del presente protocolo. Algunos resultados interesantes son los siguientes:  <DIR>- Se verific&oacute; en 337 RNs febriles que aqu&eacute;llos que no  muestran signos de focalizaci&oacute;n en la evaluaci&oacute;n inicial  (211 = 62,6 %), son los que presentan todos los casos de meningitis bacteriana  y sepsis urinaria, as&iacute; como la mayor parte de las bacteriemias y  meningitis as&eacute;pticas; lo que significa que este grupo es el que  m&aacute;s probabilidad de infecciones severas puede mostrar.        <P>- De 211 RNs febriles sin signos de focalizaci&oacute;n en la evaluaci&oacute;n  inicial, el 60 % fue manejado sin necesidad de tratamiento antibi&oacute;tico  y no hubo fallecidos al llevar esta pol&iacute;tica racional de antibioticoterapia.        <P>- La incidencia de IBS entre RNs febriles sin signos de focalizaci&oacute;n  inicial fue de 17,5 %, con predominio de la sepsis urinaria (22/211 = 10,4  %), bacteriemia (6/211 = 2,8 %) y meningitis bacteriana (5/211 = 2,3 %).</DIR>  - Los microorganismos principales causantes de estas IBSs fueron: para  la sepsis urinaria la <I>E. coli,</I> para la bacteriemia el <I>Staphylococcus  aureus</I> y para la meningitis bacteriana el <I>Streptococcus</I> grupo  B.        <P>- Los datos cl&iacute;nicos que se encontraron relacionados significativamente  con la presencia de IBS en el grupo de RNs sin signos de focalizaci&oacute;n  inicial fueron: fiebre $ 39 EC, fiebre recurrente o persistente, aspecto  t&oacute;xico-infeccioso, antecedentes patol&oacute;gicos perinatales positivos  y sexo masculino; mientras que los datos de laboratorio fueron: conteo  global de leucocitos sangu&iacute;neos &lt; 5 000 y $ 20 000/mm<SUP>3,</SUP>  eritrosedimentaci&oacute;n $ 20 mm/h y citu-ria con > 10 000 leucocitos/mL.        <P>- Con los resultados de nuestras investigaciones y los de otras publicaciones  se confeccion&oacute; una estrategia de evaluaci&oacute;n con distintos  datos cl&iacute;nicos y de laboratorio combinados que result&oacute; tener  el 98,9 % de VPN; igualmente tales criterios de evaluaci&oacute;n demostraron  ser eficaces para distinguir un grupo de RNs con bajo riesgo de IBS, e  incluso, con &eacute;stos se obtuvo un saldo superior que con los cl&aacute;sicos  criterios de evaluaci&oacute;n de Rochester al aplicarlos a la misma poblaci&oacute;n  de estudio.<SUP>23</SUP>        <P>Con esta fundamentaci&oacute;n se realiz&oacute; el presente escrito  que plantea un protocolo de atenci&oacute;n del RN febril con vistas a  unificar criterios, tanto en el nivel primario como secundario de nuestro  sistema de salud.        <P>Este protocolo de atenci&oacute;n se conform&oacute; en forma de un  flujograma, que consta de una secuencia de fases (figura).      <CENTER>     <A HREF="/img/revistas/ped/v69n3/f104397.gif"><IMG SRC="/img/revistas/ped/v69n3/f104397.gif" ALT="Figura" VSPACE=10 BORDER=1 HEIGHT=196 WIDTH=250></A>    </CENTER>        
]]></body>
<body><![CDATA[<CENTER>FIGURA. Flujograma de atenci&oacute;n al reci&eacute;n nacido febril  sin signos de focalizaci&oacute;n.</CENTER>    <H4>  Fase A. Evaluaci&oacute;n inicial</H4>  El enfrentamiento del m&eacute;dico ante un RN febril establece la realizaci&oacute;n  de una evaluaci&oacute;n inicial.        <P>Como un RN febril puede exhibir signos de focalizaci&oacute;n, o sea,  otros signos que orientan hacia el origen probable del cuadro febril (por  ejemplo, manifestaciones respiratorias altas o bajas, signos de inflamaci&oacute;n  de tejidos blandos, enfermedad diarreica aguda); o no tener, el primer  paso ser&iacute;a identificar la presencia de estos signos. Para ello es  determinante el interrogatorio a la madre o acompa&ntilde;ante y el examen  f&iacute;sico minucioso que se realiza al RN. Los aspectos que se abordar&iacute;an  son:        <P>- Antecedentes m&oacute;rbidos del embarazo, parto y posparto.        <P>- Otros signos o s&iacute;ntomas acompa&ntilde;antes.        <P>- Contacto con familiares u otras personas con infecciones agudas intercurrentes.        <P>- Considerar genio epid&eacute;mico existente.        <P>- Indagar sobre causas de hipertermia de origen no infeccioso.        <P>- Explorar el estado t&oacute;xico-infeccioso.        <P>Con el interrogatorio y examen f&iacute;sico se pueden obtener pistas  del origen de la fiebre como son:        <P>Infecciosa:        ]]></body>
<body><![CDATA[<P>- Color p&aacute;lido, <I>livedo.</I>        <P>- Rechazo al alimento.        <P>- Hipoactivo, hipot&oacute;nico.        <P>- Disociaci&oacute;n de temperatura tronco-extremidades.        <P>- Antecedentes de factores de riesgo para infecci&oacute;n en periparto  o familiares con infecciones.        <P>- &Iacute;ctero sucio, deposiciones diarreicas.        <P>- No disminuci&oacute;n de hipertermia con administraci&oacute;n de  l&iacute;quidos.        <P>No infecciosa:        <P>- Color rubicundo.        <P>- Avidez por los l&iacute;quidos.        ]]></body>
<body><![CDATA[<P>- Hiperactivo, irritable.        <P>- No disociaci&oacute;n de temperatura tronco-extremidades.        <P>- Antecedentes de bajo ingreso de l&iacute;quidos, sobrearropamiento,  inyecci&oacute;n vacunal.        <P>- &Iacute;ctero por amamantamiento, pocas deposiciones.        <P>- Desaparici&oacute;n de hipertermia con administraci&oacute;n de l&iacute;quidos.        <P>Si es muy evidente que el origen de la fiebre es de causa no infecciosa,  no es        <P>imprescindible continuar con la evaluaci&oacute;n y se deben hacer las  medidas de correcci&oacute;n para eliminar la causa de hipertermia y dar  los consejos necesarios. Si hay dudas ser&aacute; mejor continuar con la  evaluaci&oacute;n.        <P>Ya con el interrogatorio y el examen f&iacute;sico, que nos permite  identificar la presencia de signos de focalizaci&oacute;n o no, se continuar&aacute;  en esta evaluaci&oacute;n inicial con la indicaci&oacute;n de ex&aacute;menes  complementarios orientados a obtener pistas sobre el origen infeccioso  del evento febril, o tambi&eacute;n a delimitar con mayor precisi&oacute;n  qu&eacute; aparato o sistema es el afectado. Para los ni&ntilde;os con  signos de focalizaci&oacute;n (por ejemplo: infecciones respiratorias)  existen habitualmente reglas o criterios que se manejan com&uacute;nmente  por m&eacute;dicos pediatras y neonat&oacute;logos y por tanto, no es necesario  abordar en este protocolo. Cuando se trata de ni&ntilde;os febriles sin  signos de focalizaci&oacute;n, la diversidad de conductas de manejo se  ha demostrado en estudios previos. Estos ni&ntilde;os deben ser estudiados  mediante la realizaci&oacute;n de un pesquisaje de sepsis amplio que incluya:  leucograma completo para conteo global y diferencial de leucocitos sangu&iacute;neos,  eritrosedimentaci&oacute;n o prote&iacute;na reactiva (PCR), uroan&aacute;lisis  preferentemente por la t&eacute;cnica de punci&oacute;n vesical, y la ejecuci&oacute;n  de punci&oacute;n lumbar para examen citoqu&iacute;mico del l&iacute;quido  cefalorraqu&iacute;deo (LCR). Es recomendable que al hacer la toma de las  distintas muestras de estos ex&aacute;menes, se aproveche para obtener  cultivos bacteriol&oacute;gicos de sangre, orina y LCR, lo cual nos permitir&aacute;  m&aacute;s adelante poder hacer el diagn&oacute;stico de certeza de IBS  y haber ganado tiempo en el manejo posterior de estos pacientes.  <H4>  Fase B. Identificaci&oacute;n de riesgo de IBS</H4>  Esta otra fase tiene como objetivo poder hacer una clasificaci&oacute;n  de los pacientes en grupo de alto o bajo riesgo de IBS, a partir de los  resultados de los distintos datos cl&iacute;nicos y de laboratorio (obtenidos  en la fase A) y a partir de lo cual se toman las decisiones de manejo de  la siguiente fase.        <P>De acuerdo con la experiencia obtenida en investigaciones previas y  a la nuestra en particular, los datos cl&iacute;nicos y de laboratorio  que deben estar presentes para poder hacer la clasificaci&oacute;n de bajo  riesgo de IBS son:        <P>- Previamente sano, o sea, no tener antecedentes perinatales ni posnatales  de riesgo de infecci&oacute;n, ni ser prematuro o bajo peso.        ]]></body>
<body><![CDATA[<P>- No haber apariencia t&oacute;xica dado por los criterios que se se&ntilde;alan  en este trabajo.        <P>- Fiebre &lt; 39 EC.        <P>- Fiebre no persistente o recurrente.        <P>- Conteo global de leucocitos sangu&iacute;neos > 5 000/mm<SUP>3</SUP>  y &lt; 20 000/mm<SUP>3</SUP>.        <P>- Eritrosedimentaci&oacute;n &lt; 20 mm/h.        <P>- Uroan&aacute;lisis normal, o sea, no mostrar leucocituria ni bacteriuria.        <P>De lo anterior tienen m&aacute;s valor los signos cl&iacute;nicos y  desempe&ntilde;a un papel primordial la habilidad y experiencia del m&eacute;dico  (ojo cl&iacute;nico), para poder identificar el RN con aspecto t&oacute;xico-infeccioso  e interpretar los distintos datos recogidos.        <P>Reuniendo todos y cada uno de los datos cl&iacute;nicos y de laboratorio  anteriores el RN se califica de "bajo riesgo de IBS". En caso de no cumplir  con uno o m&aacute;s de estos datos, entonces se califica al RN de "alto  riesgo de IBS".  <H4>  Face C. Conducta que se debe seguir</H4>  A todo RN febril se le debe ingresar independientemente de la calificaci&oacute;n  de riesgo de IBS que se le asign&oacute;. Una alternativa que se ha planteado  en algunos estudios, pero que a&uacute;n no forma parte de nuestra pol&iacute;tica,  es la del manejo ambulatorio, a un RN calificado de "bajo riesgo de IBS"  que tenga condiciones favorables para un buen seguimiento y que son:        <P>- Consentimiento de los familiares con tal conducta.        <P>- Nivel adecuado de responsabilidad de los padres para garantizar buena  observaci&oacute;n del ni&ntilde;o y seguimiento en consulta.        ]]></body>
<body><![CDATA[<P>- Vivir cerca o facilidades de transportaci&oacute;n r&aacute;pida por  cualquier eventualidad.        <P>- Tener tel&eacute;fono para poder establecer comunicaci&oacute;n hospital-hogar.        <P>- Posibilidad de contar con la cooperaci&oacute;n del m&eacute;dico  de la familia.        <P>El otro aspecto que se inscribe en esta fase es la del empleo de antibi&oacute;ticos  para lo cual deben tenerse en cuenta:        <P>- Estado cl&iacute;nico del ni&ntilde;o.        <P>- Resultados de ex&aacute;menes de laboratorio en la evaluaci&oacute;n  inicial.        <P>- Posibilidad de vigilancia m&eacute;dica y de enfermer&iacute;a permanente.        <P>- Resultados de los estudios bacteriol&oacute;gicos.        <P>Si al RN se le calific&oacute; como de "bajo riesgo de IBS" y puesto  que todos son ingresados, lo cual permite mantener una vigilancia m&eacute;dica  y de enfermer&iacute;a todo el tiempo, entonces no se emplear&aacute;n  inicialmente antibi&oacute;ticos mientras no experimente cambios cl&iacute;nicos  adversos en su evoluci&oacute;n y en espera de los resultados de los ex&aacute;menes  bacteriol&oacute;gicos.        <P>Cuando se trata de un RN calificado de "alto riesgo de IBS" y en el  cual se aprecia un estado t&oacute;xico-infecioso, es indispensable comenzar  el tratamiento antibi&oacute;tico de inmediato, con cefalosporinas de 3ra  generaci&oacute;n m&aacute;s aminogluc&oacute;sidos, o penicilina o ampicillina  m&aacute;s aminogluc&oacute;sidos, seg&uacute;n las caracter&iacute;sticas  del paciente y juicio del m&eacute;dico. Por otro lado, si el RN de "alto  riesgo de IBS" no tiene estado t&oacute;xico-infeccioso se debe considerar  generalmente la utilizaci&oacute;n inicial de la antibioticoterapia, para  lo que se indica una cefalosporina de 3ra generaci&oacute;n solamente,  o en su defecto penicilina m&aacute;s aminogluc&oacute;sidos; aunque el  juicio m&eacute;dico en cada caso en particular ser&aacute; el que determine  esta conducta.  <H4>  Fase D. Seguimiento</H4>  La conducta de ingreso para todo RN febril implica que el seguimiento del  paciente sea realizado bajo una supervisi&oacute;n permanente del m&eacute;dico  y enfermera. Este seguimiento est&aacute; sujeto a las normas propias de  cada Servicio de Neonatolog&iacute;a, como parte del trabajo asistencial  habitual donde se encuentra ingresado el ni&ntilde;o.        ]]></body>
<body><![CDATA[<P>Premisas importantes en esta fase ser&iacute;an:        <P>- Detectar cualquier cambio desfavorable en la evoluci&oacute;n cl&iacute;nica  del paciente.        <P>- Intercambio estrecho entre los m&eacute;dicos a cargo de la asistencia  del ni&ntilde;o y el personal del Laboratorio de Microbiolog&iacute;a,  para conocer resultados de los cultivos bacteriol&oacute;gicos sin tardanza.        <P>- Concluir con un diagn&oacute;stico causal del proceso febril.        <P>- Manejo racional del tratamiento antibi&oacute;tico.        <P>Los ajustes del tratamiento deben ser individualizados y en dependencia  de la evoluci&oacute;n cl&iacute;nica y de los resultados de los cultivos  bacteriol&oacute;gicos realizados.        <P>Los RNs calificados de "bajo riesgo de IBS" y que hayan tenido una evoluci&oacute;n  cl&iacute;nica favorable, deben ser egresados tan pronto se conozca que  los resultados de los cultivos bacteriol&oacute;gicos son negativos. Si  la evoluci&oacute;n cl&iacute;nica no es favorable, o si no se comporta  de acuerdo con el diagn&oacute;stico inicial establecido, se estar&aacute;  obligado a realizar reevaluaciones, lo que se entiende como tal a hacer  nuevas consideraciones en una forma similar a como se estableci&oacute;  para la evaluaci&oacute;n inicial. Si se reciben resultados de ex&aacute;menes  bacteriol&oacute;gicos positivos se actuar&aacute; en consecuencia con  &eacute;stos.        <P>En los RNs de "alto riesgo de IBS" con estado t&oacute;xico-infeccioso  se debe completar un curso de tratamiento antibi&oacute;tico hasta tanto  se alcance un buen estado cl&iacute;nico y tenga una evoluci&oacute;n continuadamente  favorable. Se recomienda que se mantenga al paciente al menos un d&iacute;a  ingresado despu&eacute;s de suprimido el tratamiento antibi&oacute;tico  antes de egresarlo. Los casos de "alto riesgo de IBS" no t&oacute;xicos  manejados con tratamiento antibi&oacute;tico, en los cuales no se ha encontrado  la causa del proceso febril y que evolucionan de manera favorable, se le  puede suprimir &eacute;ste tan pronto se conozca que los resultados de  los cultivos bacteriol&oacute;gicos son negativos. Si se puede identificar  alg&uacute;n tipo de IBS, el tratamiento antibi&oacute;tico estar&aacute;  en dependencia de lo establecido para cada una de ellas.        <P>El alta hospitalaria es una consideraci&oacute;n del equipo de asistencia  y siempre deber&aacute; estar sujeta a una citaci&oacute;n de seguimiento  por consulta externa donde se da el alta definitiva.  <H4>  CATEGOR&Iacute;AS</H4>  Fiebre: Temperatura axilar referida o constatada $ 37,5 EC.        <P>Fiebre sin signos de focalizaci&oacute;n: Fiebre no explicable despu&eacute;s  de una historia y examen f&iacute;sico cuidadoso.        ]]></body>
<body><![CDATA[<P>Fiebre persistente o recurrente: Cuando ocurre m&aacute;s de un fen&oacute;meno  febril posterior a las primeras 12 horas del inicio de la fiebre de manera  continuada o intermitente, al estar el paciente con buena hidrataci&oacute;n  y sin exposici&oacute;n a fuentes de calor o sobrearropamiento.        <P>RN con aspecto t&oacute;xico-infeccioso: Cuando se presentan manifestaciones  cl&iacute;nicas correspondientes con el s&iacute;ndrome de sepsis dado  por letargia, coloraci&oacute;n terrosa, signos de pobre perfusi&oacute;n  o marcada hiperventilaci&oacute;n, hipoventilaci&oacute;n o cianosis.        <P>RN previamente sano: Ni&ntilde;o nacido a t&eacute;rmino y buen peso  al nacer, sin ning&uacute;n antecedente patol&oacute;gico materno o del  per&iacute;odo del periparto, con evoluci&oacute;n posnatal sin complicaciones  o fen&oacute;menos patol&oacute;gicos, sin antecedentes de mostrar inmunodeficiencia  o enfermedad cr&oacute;nica, no uso de antibioticoterapia ni ingreso hospitalario  previo a la evaluaci&oacute;n.        <P>IBS: Conjunto de infecciones graves que necesitan de tratamiento antibi&oacute;tico  parenteral para su resoluci&oacute;n y que incluyen meningitis, bacteriemia,  sepsis urinaria y artritis osteomielitis, en donde se a&iacute;sla una  bacteria pat&oacute;gena conocida en LCR, sangre, orina o aspirado de articulaci&oacute;n  o hueso, tambi&eacute;n a la celulitis con aislamiento o sin &eacute;l  de bacterias y a la bronconeumon&iacute;a, cuando se encuentran infiltrados  inflamatorios en la radiograf&iacute;a de t&oacute;rax junto con aislamiento  de bacterias pat&oacute;genas en la sangre o el aspirado pulmonar. Algunos  incluyen en esta categor&iacute;a a la enteritis por <I>Salmonella.</I>        <P>CRITERIOS DE BAJO RIESGO DE IBS EN RNs FEBRILES SIN SIGNOS DE FOCALIZACI&Oacute;N  (HOSPITAL PEDI&Aacute;TRICO DOCENTE "JUAN MANUEL M&Aacute;RQUEZ").        <P>- No impresi&oacute;n m&eacute;dica de ni&ntilde;o t&oacute;xico-infeccioso.        <P>- Historia de ser previamente sano.        <P>- Fiebre &lt; 39 EC y no persistente o recurrente.        <P>- Conteo de leucocitos sangu&iacute;neos > 5 000/mm<SUP>3</SUP> y &lt;  20 000/mm<SUP>3</SUP>.        <P>- Eritrosedimentaci&oacute;n &lt; 20 mm/h.        ]]></body>
<body><![CDATA[<P>- Uroan&aacute;lisis normal (no leucocituria ni bacteriuria).  <H4>  AGRADECIMIENTOS</H4>  Al licenciado <I>Humberto Mart&iacute;nez Ca-nalejo</I> por su asesor&iacute;a  estad&iacute;stica en las investigaciones previas, a los doctores <I>Juli&aacute;n  P&eacute;rez Amarillo, Margarita Vald&eacute;s-Dapena Vivanco, Libertad  Rivera Ales, Rub&eacute;n Piloto Send&iacute;n y Rodolgo P&eacute;rez C&oacute;rdova</I>  y a los t&eacute;cnicos del Departamento de Microbiolog&iacute;a, a las  enfermeras de nuestro Servicio de Neonatolog&iacute;a y a los t&eacute;cnicos  del laboratorio de urgencias de la Sala UTI. Todos ellos contribuyeron  con su trabajo al logro de los resultados alcanzados.  <H4>  SUMMARY</H4>  Febrile young infants, and particularly febrile newborn infants initially  not presenting with focalization signs, have always been a very serious  problem regarding diagnosis and management. Certain reviews available in  the medical literature during the last few years are made on this subject  and some of the results obtained from studies performed in our service  of Neonatology at "Juan Manuel M&aacute;rquez" teaching pediatric hospital  are reported focusing on the presence of serious bacterial infection in  febrile newborn infants without focalization signs, and also without criteria  of low risk for severe bacterial infection. A protocol of medical care  for these patients within the first month of life is presented for the  practical management in the services of pediatric care at community and  hospital levels.        <P><I>Subject headings:</I> FEVER/etiology; FEVER/therapy; BACTERIAL INFECTIONS/diagnosis;  EVALUATION; INFANT; NEWBORN; RISK.  <H4>  REFERENCIAS BIBLIOGR&Aacute;FICAS</H4>    <OL>      <LI>  Gladstone IG, Ehrenkranz RA, Edberg SC, Baltimore RS. A ten--year review  of neonatal sepsis and comparison with the previous fifty-year experience.  Pediatr Infect Dis J 1990; 9:819-25.</LI>        <LI>  Spritzer R, Kamp HJ, Dzoljic G, Sauer PJJ. Five years of cefotaxime use  in a neonatal intensive care unit. Pediatr Infect Dis J 1990;9:92-6.</LI>        <LI>  Heusser MF. Emergence of resistence to multiple betalactams in enterobacter  cloacas during treatment for neonatal meningitis Pediatr Infect Dis J 1990;9:509-12.</LI>        <LI>  Bonadio WA. Evaluation and management of serious bacterial infections in  febrile young infant. Pediatr Infect Dis J 1990; 9:905-12.</LI>        <LI>  Baraff LJ, Bass JW, Fleisher GR, Klein JO, McCracken GH, Powell KR, et  al. Practice guideline for the management of infants and children 0 to  36 months of age with fever without source. Pediatrics 1993;92:1-11.</LI>        <LI>  McCarthy PL, Jekel JF, Dolan TF. Temperature greater than o equal to 40  EC in children less than 24 months of age: a prospective study. Pediatrics  1977;59:663-8.</LI>        <LI>  Krober MS, Bass JW, Powell JM, Smith FR, Seto DSY. Bacterial and viral  pathogens causing fever in infants less than 3 months old. Am J Dis Child  1985;139:889-92.</LI>        <LI>  Bonadio WA. Hegenbarth M, Zachariason M. Correlating reported fever in  young infants with subsequent temperature patterns and rate of serious  bacterial infections. Pediatr Infect Dis J 1990;9:158-60.</LI>        ]]></body>
<body><![CDATA[<LI>  Baskin MN. The prevalence of serious bacterial infections by age in febrile  infants during the first 3 months of life. Pediatr Ann 1993;22:462-6.</LI>        <LI>  Wasserman GM, White CB. Evaluation of the necessity for hospitalization  of febrile infant less than three months of age. Pediatr Infec Dis J 1990;9:163-9.</LI>        <LI>  Broner CW, Polk SA, Sherman JM. Febrile infants less than eight weeks old.  Predictors of infection. Clin Pediatr (Phila) 1990;29:438-43.</LI>        <LI>  McCarthy PL, Dolan TF. The serious implications of high fever in infants  during their first three months. Clin Pediatr 1976;15:794-6.</LI>        <LI>  Bonadio WA, Romine K, Gyuro J. Relationship of fever magnitude to rate  of serious bacterial infections in neonates. J Pediatr 1990;116:735-7.</LI>        <LI>  McCarthy PL, Sharpe ML, Spiezal SZ. Definition of valid and reliable observation  scales to identify serious illness in febrile children. Pediatrics 1982;70:802-9.</LI>        <LI>  Bonadio WA, Hennes H, Smith D, Ruffing R, Melzer-Lange M, Lye P, et al.  Reliability of observation variables in distinguishing infectious outcome  of febrile young infants. Pediatr Infect Dis J 1993;12:111-4.</LI>        <LI>  Baskin MN, O'Rourke EJ, Fleisher GR. Outpatient treatment of febrile infants  28 to 89 days of age with intramuscular administration of Ceftriaxone.  J Pediatr 1992;120:22-7.</LI>        <LI>  Dagan R, Powell KR, Hall CB, Menegus MA. Identification of infants unlike  to have serious bacterial infection although hospitalized for suspected  sepsis. J Pediatr 1985;107:855-60.</LI>        <LI>  Anbar RD, Richardson-de Corral V, O'Malley PJ. Difficulties in universal  application of criteria identifying infants at low risk for serious bacterial  infection. J Pediatr 1986;109: 483-5.</LI>        ]]></body>
<body><![CDATA[<LI>  McCarthy CA, Powell KT. Jaskiewicz JA, Carbrey CL, Hylton JN, Monroe DJ,  et al. Outpatient management of selected infants younger than two months  of age evaluated for possible sepsis. Pediatr Infect Dis J 1990;9:385-9.</LI>        <LI>  Baker MD, Bell LM, Avner JR. Outpatient management without antibiotics  of fever in selected infants. N Engl J MEd 1993;329:1437-41.</LI>        <LI>  D&iacute;az &Aacute;lvarez M, Fern&aacute;ndez de la Paz MT, Moreno V&aacute;zquez  O, Piloto Send&iacute;n R, Arango MA, D&iacute;az &Aacute;lvarez J. Infecci&oacute;n  bacteriana severa en reci&eacute;n nacidos febriles sin signos de focalizaci&oacute;n.  Rev Cubana Pediatr 1995;67:79-87.</LI>        <LI>  D&iacute;az &Aacute;lvarez M, Fern&aacute;ndez de la Paz MT, Moreno V&aacute;zquez  O. Pino A, Rivera L, P&eacute;rez R. Resultados en la evaluaci&oacute;n  inicial y antibioticoterapia en el reci&eacute;n nacido febril. Rev Cubana  1995;67:85-96.</LI>        <LI>  D&iacute;az &Aacute;lvarez M, Moreno V&aacute;zquez O, Fern&aacute;ndez  de la Paz MT, Mart&iacute;nez Canalejo H. Nuevos criterios de bajo riesgo  de infecci&oacute;n bacteriana severa en reci&eacute;n nacidos febriles.  Rev Cubana Pediatr 1996;68:77-84.</LI>      </OL>  Recibido: 27 de agosto de 1996. Aprobado: 15 de agosto de 1997.        <P>Dr. <I>Manuel D&iacute;az &Aacute;lvarez.</I> Edificio Focsa, 17 y M,  apartamento 8-M, El Vedado, municipio Plaza de la Revoluci&oacute;n, Ciudad  de La Habana, CP 10400, Cuba.           ]]></body><back>
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