<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1"?><article xmlns:mml="http://www.w3.org/1998/Math/MathML" xmlns:xlink="http://www.w3.org/1999/xlink" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance">
<front>
<journal-meta>
<journal-id>0034-7531</journal-id>
<journal-title><![CDATA[Revista Cubana de Pediatría]]></journal-title>
<abbrev-journal-title><![CDATA[Rev Cubana Pediatr]]></abbrev-journal-title>
<issn>0034-7531</issn>
<publisher>
<publisher-name><![CDATA[Centro Nacional de Información de Ciencias MédicasEditorial Ciencias Médicas]]></publisher-name>
</publisher>
</journal-meta>
<article-meta>
<article-id>S0034-75311998000200011</article-id>
<title-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[La salud del niño en las Américas y en Cuba1]]></article-title>
</title-group>
<aff id="A">
<institution><![CDATA[,  ]]></institution>
<addr-line><![CDATA[ ]]></addr-line>
</aff>
<pub-date pub-type="pub">
<day>00</day>
<month>06</month>
<year>1998</year>
</pub-date>
<pub-date pub-type="epub">
<day>00</day>
<month>06</month>
<year>1998</year>
</pub-date>
<volume>70</volume>
<numero>2</numero>
<fpage>122</fpage>
<lpage>128</lpage>
<copyright-statement/>
<copyright-year/>
<self-uri xlink:href="http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0034-75311998000200011&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_abstract&amp;pid=S0034-75311998000200011&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_pdf&amp;pid=S0034-75311998000200011&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri></article-meta>
</front><body><![CDATA[ <H3>  Congresos</H3>  MINISTERIO DE SALUD P&Uacute;BLICA  <H2>  <B><FONT SIZE=+2>La salud del ni&ntilde;o en las <A HREF="#nota">Am&eacute;ricas  y en Cuba</A></FONT><I><SUP><A HREF="#nota">1</A></SUP></I></B></H2>  Dres. Enzo Due&ntilde;as y Julio Lorenzo, directivos de esta plenaria        <P>Distinguidas y distinguidos delegados e invitados,        <P>Compa&ntilde;eras y compa&ntilde;eros,        <P>Colegas todos:        <P>Constituye para m&iacute; un alt&iacute;simo y doble honor que el Comit&eacute;  Organizador me ha conferido al invitarme para ofrecer esta Conferencia,  no s&oacute;lo por ser Ministro de Salud, sino por mi condici&oacute;n  de pediatra cubano, ante un nutrido y selecto grupo de colegas de Cuba,  de Am&eacute;rica y el mundo que nos honran con su presencia.        <P>Nos re&uacute;ne, abordar el tema de la "Salud Infantil"; si concebimos  el t&eacute;rmino &laquo;salud&raquo;, no s&oacute;lo como la ausencia  de la enfermedad, sino, como el completo bienestar f&iacute;sico, mental  y social del individuo; no hay duda alguna, y en eso estaremos de acuerdo,  que en este mundo de hoy es mucho a&uacute;n lo que nos queda por hacer,  pues la mayor parte de la humanidad sufre y la salud no es m&aacute;s que  una resultante de m&uacute;ltiples factores, donde existe una marcada desigualdad  entre sus determinantes que condicionan en la mayor&iacute;a de nuestros  pa&iacute;ses, una situaci&oacute;n desfavorable en este sentido a las  puertas del siglo XXI. La sociedad que nos ha tocado vivir y con la cual  estamos comprometidos a mejorar y garantizar un futuro mejor, se ve hipotecada  por la falta de voluntad pol&iacute;tica de los gobiernos para resolver  los problemas sanitarios m&aacute;s acuciantes, donde la salud de la madre  y el ni&ntilde;o est&aacute;n inmersas en ese mar de calamidades sin ning&uacute;n  tipo de prioridad para resolverlas. Donde de todos los nacimientos registrados  el 12 % se produce en el mundo desarrollado, el 18 % en pa&iacute;ses menos  adelantados y el 70 % en pa&iacute;ses en desarrollo; donde en el quinquenio  90-95 unos 15 millones de ni&ntilde;os nacieron cada a&ntilde;o de madres  adolescentes o mujeres de m&aacute;s de 35 a&ntilde;os; donde m&aacute;s  de 11 millones de ni&ntilde;os fallecen antes de alcanzar los 5 a&ntilde;os  de vida; donde m&aacute;s de 8 millones de lactantes mueren durante su  primer a&ntilde;o de vida, y se presentan tasas que van de 6,9 X 1 000  nv en pa&iacute;ses desarrollados hasta 106,2 X 1 000 nv en pa&iacute;ses  en desarrollo.        <P>As&iacute; podemos apreciar que a&uacute;n m&aacute;s de 17 millones  de personas sucumbieron en 1995 a enfermedades infecciosas, donde:  <UL>      <LI>  Por infecciones agudas de las v&iacute;as respiratorias inferiores como  la neumon&iacute;a fallecieron 4,4 millones de personas, de los cuales  4 millones eran ni&ntilde;os.</LI>        <LI>  Por infecciones diarreicas, en particular el c&oacute;lera, la fiebre tifoidea,  la disenter&iacute;a, ocasionada por agua y alimentos contaminados fallecieron  3,1 millones, la mayor&iacute;a ni&ntilde;os.</LI>        <LI>  El paludismo cobr&oacute; la vida de 2,1 millones de personas, 1 mill&oacute;n  fueron ni&ntilde;os.</LI>        ]]></body>
<body><![CDATA[<LI>  El sarampi&oacute;n caus&oacute; la muerte a m&aacute;s de 1 mill&oacute;n  de ni&ntilde;os.</LI>        <LI>  El t&eacute;tanos neonatal caus&oacute; la muerte a casi 460 000 lactantes.</LI>        <LI>  La tos ferina caus&oacute; la muerte a m&aacute;s de 355 000 ni&ntilde;os.</LI>      </UL>  No podemos en este momento de reflexi&oacute;n ante la salud infantil olvidar  estas cosas, en este mundo de hoy, donde adem&aacute;s de las tasas elevadas  de mortalidad infantil, el bajo peso al nacer, el sufrimiento y muerte  por enfermedades prevenibles por vacuna, la desnutrici&oacute;n global  moderada y severa, las dificultades de acceso a los servicios de salud  van de la mano con un mal que se conoce como "trabajo infantil" y que afecta  a m&aacute;s de 250 millones de ni&ntilde;os en todo el mundo, tanto en  naciones ricas como pobres y que en los pa&iacute;ses subdesarrollados  donde la situaci&oacute;n es m&aacute;s grave, representan 1 de cada 4  ni&ntilde;os entre 5 y 14 a&ntilde;os, y no nos referimos al "trabajo"  que es beneficioso, y promueve o estimula el desarrollo f&iacute;sico,  mental, espiritual, moral o social del ni&ntilde;o, sin interferir en la  actividad escolar recreativa o de descanso, sino al nocivo y abusivo, al  servil o forzoso, a la explotaci&oacute;n sexual, al trabajo industrial  y en las plantaciones, al trabajo en la calle, en que el ni&ntilde;o es  convertido en una mercanc&iacute;a m&aacute;s.        <P>Donde a pesar de que alrededor de un 90 % de los ni&ntilde;os de los  pa&iacute;ses en desarrollo comienzan estudios primarios, s&oacute;lo el  68 % cursa los primeros 4 a&ntilde;os de educaci&oacute;n b&aacute;sica  y las ni&ntilde;as representan un 60 % de los 130 millones de ni&ntilde;os  de los pa&iacute;ses en desarrollo que carecen de acceso a la educaci&oacute;n  primaria y hablo de educaci&oacute;n pues ella est&aacute; presente en  el concepto de salud que mencionamos al inicio, como no escapa a este concepto  el desarrollo sostenible del medio ambiente que permita una vida saludable  y productiva, en armon&iacute;a con la naturaleza, cuya higienizaci&oacute;n  ambiental permita un mejor cuadro de salud para nuestros pueblos en el  control de todas estas enfermedades y en el desarrollo pleno del individuo  desde su nacimiento.        <P>Colegas:        <P>Nuestra Am&eacute;rica no escapa a este an&aacute;lisis del mundo, cientos  de miles de personas, profesionales y t&eacute;cnicos de la Salud, miembros  de organizaciones internacionales y de organizaciones no gubernamentales  en nuestra Am&eacute;rica, han comprometido su pensamiento y su coraz&oacute;n  en la lucha por salvar la vida de los ni&ntilde;os de la regi&oacute;n  y lograr que alcance la calidad que ellos necesitan y merecen; muchas de  las personas, estamos hoy aqu&iacute; reunidas.        <P>Las modificaciones obtenidas de forma general en Am&eacute;rica Latina  y el Caribe para algunos indicadores b&aacute;sicos como la Tasa de Mortalidad  del Menor de 5 A&ntilde;os, que exhib&iacute;a un valor de 159 en el a&ntilde;o  1960 y de 47 en 1995, as&iacute; como la Tasa de Mortalidad Infantil que  muestra un descenso de 106 a 38 en los a&ntilde;os de referencia, son el  reflejo de los avances logrados en torno a las Metas de la Cumbre Mundial  de la Infancia.        <P>Cabe se&ntilde;alar, sin embargo, que estas cifras no representan la  situaci&oacute;n de todos los pa&iacute;ses, pues, aunque algunos logran  reducciones importantes, presentan tasas de mortalidad en el menor de 5  a&ntilde;os m&aacute;s cercanas a los valores promedio de la regi&oacute;n  en 1960 que a los del cierre del 1995, lo que hace que las diferencias  se acent&uacute;en; incluso la cada vez mayor inequidad hace acrecentar  diferencias entre grupos sociales en un pa&iacute;s.        <P>A pesar de los avances registrados, la mortalidad de lactantes y madres  no es la deseada y posible de alcanzar. No es por error ni accidente que  incluimos en este comentario la mortalidad materna, porque la mujer, adem&aacute;s  de sus valores como ser humano, es el "Taller Natural donde se forja la  Vida", es la persona m&aacute;s valiosa en la familia para garantizar la  alimentaci&oacute;n m&aacute;s sana y la primera y m&aacute;s completa  vacuna que proteger&aacute; al reci&eacute;n nacido contra numerosas enfermedades  en una etapa muy vulnerable de la vida. "La promoci&oacute;n de la lactancia  materna exclusiva ha ofrecido una alternativa muy positiva para la promoci&oacute;n  y protecci&oacute;n de la salud de los ni&ntilde;os en su primer a&ntilde;o  de vida y en ello ha jugado un papel importante en nuestra regi&oacute;n  el movimiento de Hospitales Amigos del Ni&ntilde;o y de la Madre".        ]]></body>
<body><![CDATA[<P>La mortalidad infantil, ha evolucionado favorablemente en todos los  pa&iacute;ses de la regi&oacute;n. Sin embargo, m&aacute;s de 10 pa&iacute;ses  mantienen a&uacute;n tasas superiores a 30 por mil nacidos vivos, al concluir  1996.        <P>Son notorios los adelantos en un rengl&oacute;n tan importante como  la vacunaci&oacute;n contra las 6 enfermedades b&aacute;sicas de la infancia  susceptibles de inmunizaci&oacute;n, excepto el sarampi&oacute;n, que alcanz&oacute;  una cobertura superior al 80 % para los ni&ntilde;os menores de 1 a&ntilde;o  a mitad de este decenio. El an&aacute;lisis de la cobertura de inmunizaci&oacute;n  para esta enfermedad en el trienio 1992--1995, muestra que todav&iacute;a  un grupo de pa&iacute;ses de la regi&oacute;n no alcanza los niveles necesarios  para interrumpir su transmisi&oacute;n.        <P>Uno de cada 5 ni&ntilde;os que nace en el grupo de los pa&iacute;ses  en v&iacute;as de desarrollo lo hace con un peso menor de 2 500 g. En ese  marco, Am&eacute;rica Latina y el Caribe presentan una cifra m&aacute;s  favorable, con un 10 %, desde luego mayor que los porcentajes de Estados  Unidos y Canad&aacute;, que son 7 y 6 respectivamente.        <P>A pesar de la importancia de este indicador sus cifras deben ser analizadas  con reserva, ya que pueden estar distorsionadas, si se tiene en cuenta  que la mayor parte de los datos del peso al nacer provienen de registros  hospitalarios y los nacimientos institucionales en Am&eacute;rica Latina  y el Caribe son insuficientes en algunos pa&iacute;ses.        <P>Los sistemas de salud est&aacute;n obligados, a las puertas del a&ntilde;o  2 000, a enfrentar paralelamente otra realidad inobjetable constituida  por las enfermedades emergentes y reemergentes, entre las cuales la tuberculosis  y el SIDA ocupan lugar preponderante. La poblaci&oacute;n infantil no escapa  a ser v&iacute;ctima de ambas.        <P>Cada a&ntilde;o crece en forma geom&eacute;trica el n&uacute;mero de  mujeres infectadas por el virus de la inmunodeficiencia humana, lo que  incrementa el riesgo para los ni&ntilde;os, tanto de nacer infectado y  morir por SIDA como de perder el amparo que representa la madre.        <P>La poblaci&oacute;n con acceso a los servicios de salud presenta variaciones  importantes de unos a otros pa&iacute;ses de Am&eacute;rica Latina y el  Caribe, a la vez que entre las poblaciones urbanas y rurales, siendo las  primeras siempre las m&aacute;s favorecidas, tal como ocurre con otros  servicios b&aacute;sicos definitorios para el estado de salud como el abasto  de agua potable y el saneamiento adecuado.        <P>Otro elemento que ha jugado un papel importante en la disminuci&oacute;n  de las tasas de mortalidad por enfermedades diarreicas agudas es el empleo  de la terapia de rehidrataci&oacute;n oral, aunque todav&iacute;a algunos  pa&iacute;ses de la regi&oacute;n no alcanzan los porcentajes &oacute;ptimos  de utilizaci&oacute;n.        <P>El acceso, universalidad y gratuidad en los servicios es sin duda alguna  un problema en el mundo y en nuestra regi&oacute;n, donde tenemos pa&iacute;ses  que registran porcentajes de acceso a los servicios de salud inferiores  al 70 % del total de su poblaci&oacute;n.        <P>Amigas y amigos:        ]]></body>
<body><![CDATA[<P>La salud p&uacute;blica cubana ha transitado diferentes etapas a lo  largo de la historia de nuestro pa&iacute;s, desde la etapa prerrevolucionaria  en que pod&iacute;a apreciarse el desamparo total en que los gobiernos  de turno sum&iacute;an a la poblaci&oacute;n m&aacute;s pobre y necesitada,  en cuanto a la atenci&oacute;n m&eacute;dica m&aacute;s elemental, que  fuera denunciado por nuestro Comandante en Jefe en su alegato de defensa  "La Historia me Absolver&aacute;" y que fuera erradicado de la faz de nuestra  Patria con el triunfo de la Revoluci&oacute;n Socialista el 1ro. de enero  de 1959, en que se abre una nueva era de justicia social donde se materializa  un Sistema de Salud universal, gratuito, accesible, al alcance de todos  los ciudadanos, sin importar si vive en el campo o la ciudad, si es negro  o blanco, mujer u hombre, religioso o ateo, adem&aacute;s un sistema de  salud por concepci&oacute;n internacionalista donde m&aacute;s de 25 000  trabajadores de la salud han compartido sus conocimientos y sacrificios  con m&aacute;s de 60 pa&iacute;ses del mundo. Laborando en las condiciones  m&aacute;s dif&iacute;ciles con gran vocaci&oacute;n y entrega.        <P>Desde los primeros a&ntilde;os de la Revoluci&oacute;n se toma la decisi&oacute;n  por el m&aacute;ximo nivel del pa&iacute;s de conformar un Sistema Nacional  de Salud fuerte y para ello se plantean 3 estrategias fundamentales: formaci&oacute;n  de los recursos humanos, implantaci&oacute;n de una estructura sanitaria  completa para todo el pa&iacute;s y desarrollo de nuestra propia industria  m&eacute;dico-farmac&eacute;utica; pues la triste realidad de la salud  p&uacute;blica cubana antes de la Revoluci&oacute;n, donde exist&iacute;a  una sola Escuela de Medicina, 6 mil m&eacute;dicos mal distribuidos y dedicados  fundamentalmente al ejercicio privado, incultura, analfabetismo que no  har&iacute;a posible captar mensajes de salud, menos de 60 a&ntilde;os  de expectativa de vida, un cuadro sanitario caracterizado por t&eacute;tanos,  difteria, sarampi&oacute;n, tos ferina, poliomielitis, tuberculosis y muchas  otras enfermedades que azotaban a nuestro pueblo, cuyos ni&ntilde;os mor&iacute;an  de gastroenteritis y enfermedades respiratorias como las primeras causas  de muerte. Una tasa de mortalidad infantil mayor de 60 x 1 000 nacidos  vivos e insalubridad total. Ya durante la lucha armada en la Sierra, la  Revoluci&oacute;n predic&oacute; sobre el Sistema de Salud cubano, los  m&eacute;dicos del Ej&eacute;rcito Rebelde atend&iacute;an gratuitamente  a la poblaci&oacute;n rural de esas regiones y se ocupaban del cuadro de  salud, aunque en dif&iacute;ciles condiciones.        <P>La Revoluci&oacute;n pone fin a esos duros a&ntilde;os en la salud del  pueblo y en el marco de un profundo proceso pol&iacute;tico social y por  una clara voluntad pol&iacute;tica, se traza ya el desarrollo del Sistema  Nacional de Salud, sentando sus premisas fundamentales que le permitiera  asegurar una cobertura total a la poblaci&oacute;n con una estructura fuerte  que garantizara los recursos humanos necesarios, los insumos y materiales  adecuados y el desarrollo de las instituciones de salud a lo largo y ancho  del pa&iacute;s; no sin dificultades, pues tuvimos que enfrentar la emigraci&oacute;n  del 50 % de los m&eacute;dicos hacia los Estados Unidos, en los primeros  a&ntilde;os de la d&eacute;cada de los 60, por lo que nos quedamos s&oacute;lo  con 3 000 m&eacute;dicos, as&iacute; como, entre otras cosas, la carencia  de bachilleres para proceder a la formaci&oacute;n de los m&eacute;dicos  necesarios y de otros profesionales, que le permitieran desarrollar a la  sociedad cubana un verdadero e integral concepto de salud p&uacute;blica.        <P>Se fue dise&ntilde;ando todo el Sistema Nacional de Salud, en medio  de las agresiones y un criminal y genocida bloqueo imperialista en una  sucia guerra econ&oacute;mica que ya dura 38 a&ntilde;os, que cuenta con  la oposici&oacute;n m&aacute;s grande del mundo, organizada, financiada,  entrenada, administrada, ejecutada, encubierta y amparada por el gobierno  m&aacute;s poderoso del mundo.        <P>Este Sistema de Salud cubano ha ejecutado en largos a&ntilde;os de lucha  toda una estrategia de desarrollo que se materializa en un sinn&uacute;mero  de programas de salud, de los cuales el primero y m&aacute;s importante  es el Programa de Atenci&oacute;n Materno-Infantil; en &eacute;l confluyen  el resultado de todas las acciones de &eacute;ste y el resto de los programas  de salud, de manera tal que desde el momento mismo de la concepci&oacute;n  y a&uacute;n antes ya el sistema est&aacute; interactuando para lograr  un producto sano y sin complicaciones y garantizar su supervivencia y desarrollo  futuro.        <P>Nuestra estructura est&aacute; implementada en 3 niveles de atenci&oacute;n:  en el nivel primario cuenta con 442 policl&iacute;nicos, que dan cobertura  en salud al 100 % de la poblaci&oacute;n cubana y que jerarquizan el trabajo  de la unidad estructural y funcional de nuestro Sistema de Salud, 20 000  consultorios de m&eacute;dicos de familia cuyo plan garantiza que cada  cubano cuente a pocos metros de su vivienda con un m&eacute;dico y enfermera,  quienes son el primer contacto con el Sistema de Salud y quienes a trav&eacute;s  de un plan de prevenci&oacute;n y promoci&oacute;n, unido a la atenci&oacute;n  m&eacute;dica cubren ya el 97,6 % de los 11 millones de cubanos; especificando  que desde hace varios a&ntilde;os cubre al 100 % de la poblaci&oacute;n  rural. He aqu&iacute; otra transformaci&oacute;n trascendente de nuestra  salud, ya que de una escuela de medicina hoy tenemos 21 en todas las provincias  y de 3 000 m&eacute;dicos hoy tenemos 62 500.        <P>Consideramos que es en la Atenci&oacute;n Primaria donde se garantiza  el cumplimiento de los principios de la salud en el control y seguimiento  de la madre y el ni&ntilde;o, desde la consulta de Planificaci&oacute;n  Familiar, el seguimiento estricto del embarazo a la mujer con un promedio  de 13,5 consultas prenatales por embarazada, con actividades educativas  impartidas por el m&eacute;dico y la enfermera a la gestante y la familia,  en un conjunto de visitas del equipo de salud al hogar, durante el embarazo.  Esta gestante recibe adem&aacute;s la interconsulta de Evaluaci&oacute;n  del Riesgo y otra de Reevaluaci&oacute;n con un especialista de Obstetricia  y Ginecolog&iacute;a en el transcurso de su embarazo, se le realizan un  conjunto de investigaciones desde la simple hemoglobina, las pruebas de  HIV, investigaciones especiales sobre patolog&iacute;as asociadas y otras  m&aacute;s sofisticadas para detecci&oacute;n prenatal de anomal&iacute;as  cong&eacute;nitas; es valorado su estado, vigilada su nutrici&oacute;n,  educada para la nueva etapa que se le avecina, se promueve el cuidado futuro  del ni&ntilde;o y la lactancia materna y es chequeada constantemente en  el hogar y de ser necesario se ingresa en un hogar materno, en la propia  comunidad donde tendr&aacute; mejores condiciones para su atenci&oacute;n,  esto permite un mayor control del riesgo para la madre y el ni&ntilde;o  y en nuestra experiencia particular nos ha permitido disminuir el &iacute;ndice  de bajo peso a 6,9 %; pues son los integrantes de la comunidad, las organizaciones  de masas, los centros de trabajo y otros factores comunitarios, los que  apoyan en la atenci&oacute;n primaria el desarrollo de este programa y  otros que tienen que ver con la salud de los ciudadanos, pues la salud,  estimados colegas, es un problema de toda la comunidad en su conjunto.        <P>Si hiciese falta, seg&uacute;n su patolog&iacute;a asociada o complicaciones  propias de su embarazo ser&aacute; remitida a otro nivel para su atenci&oacute;n  ambulatoria u hospitalizarla en alguno de los 117 hospitales que cuentan  con servicios especializados para ella, esto sin perder el v&iacute;nculo  con su m&eacute;dico de familia que le pasar&aacute; visita en ese lugar  conjuntamente con el especialista. Estas acciones garantizan que nuestras  mujeres puedan llevar a feliz t&eacute;rmino su embarazo, y producirse  el 99,8 % de los nacimientos en instituciones de salud y atendidos por  profesionales.        <P>Al nacimiento, el ni&ntilde;o recibe de inmediato la atenci&oacute;n  necesaria en los servicios de cuidados perinatales que poseen las instituciones  ginecoobst&eacute;tricas y hospitales generales del pa&iacute;s y de inmediato  se le realizan determinaciones de TSH, fenilcetonuria, se le vacuna con  la BCG y es examinado por personal especializado en neonatolog&iacute;a.  Se lleva a la pr&aacute;ctica la lactancia materna desde la propia instituci&oacute;n  y a partir de ese momento se seguir&aacute; en la consulta de Puericultura  del nivel primario fundamentalmente, cuyo &iacute;ndice es de 23,5 consultas  por habitante en el menor de 1 a&ntilde;o y de 0,6 consultas por habitantes  hasta los 14 a&ntilde;os de edad. Desarrollamos un programa de vacunaci&oacute;n,  implementado en 1962 en cuyo a&ntilde;o se registraron m&aacute;s de 30  000 casos de enfermedades prevenibles por vacunas con 560 fallecidos y  300 casos de par&aacute;lisis y que en los momentos actuales est&aacute;  dirigido a la prevenci&oacute;n y control de 12 enfermedades infecciosas,  6 m&aacute;s que las que se previenen en nuestra regi&oacute;n, por lo  que ya no son problemas en Cuba la poliomielitis, tuberculosis, difteria,  t&eacute;tanos, tos ferina, sarampi&oacute;n, rub&eacute;ola, parotiditis,  enfermedades meningococcica tipo B-C y hepatitis B y fiebre tifoidea, enfermedades  que en Cuba han quedado en el pasado.        <P>En la etapa escolar, el ni&ntilde;o es atendido en su lugar de residencia  y en la escuela por m&eacute;dicos de familia, que cubren 1 486 escuelas  y 803 c&iacute;rculos infantiles, ya que todas las instituciones infantiles  y los centros educacionales de m&aacute;s de 500 alumnos cuentan con un  consultorio con m&eacute;dico y enfermera de la familia y el resto es cubierto  por el Programa de Higiene Escolar, desarrollando programas especializados  para los diferentes grupos de edad, que adem&aacute;s de la vacunaci&oacute;n  deben desarrollar actividades de promoci&oacute;n y prevenci&oacute;n,  educaci&oacute;n para adolescentes, educaci&oacute;n sexual, controles  peri&oacute;dicos m&eacute;dico-estomatol&oacute;gicos, control sobre accidentes  y otros que garanticen el desarrollo sano del hombre del futuro.        ]]></body>
<body><![CDATA[<P>Junto al primer nivel de atenci&oacute;n y el Programa del M&eacute;dico  y Enfermera de la Familia se fue desarrollando en un segundo nivel la red  hospitalaria del pa&iacute;s y progresivamente se fueron abriendo servicios  m&eacute;dicos especializados en cada provincia y la tecnolog&iacute;a  m&eacute;dica de avanzada en programas de terapias intensivas perinatales,  pedi&aacute;tricas y de adultos, programas de c&aacute;ncer, de trasplantes  de &oacute;rganos, de detecci&oacute;n de malformaciones cong&eacute;nitas,  que entre otros muchos fueron poni&eacute;ndose cada vez al alcance de  todos los cubanos.        <P>De esta manera, en la actualidad contamos con un total de 281 hospitales,  de los cuales como ya les he dicho 117 brindan servicios especializados  a la madre y el reci&eacute;n nacido y 125 ofrecen sus servicios generales  al ni&ntilde;o y otros lo atienden en especialidades particulares. Se cuenta  tambi&eacute;n con 11 institutos de investigaci&oacute;n asistenciales  que brindan un tercer nivel de atenci&oacute;n en especialidades como son  la nefrolog&iacute;a, endocrinolog&iacute;a, cardiolog&iacute;a, oncolog&iacute;a,  gastroenterolog&iacute;a, angiolog&iacute;a, enfermedades tropicales y  otras.        <P>A todo esto se une el desarrollo en los &uacute;ltimos tiempos del Sistema  Integrado de Urgencia M&eacute;dica, compuesto por 3 subsistemas: el de  atenci&oacute;n primaria que brinda una cobertura integral desde este nivel,  compuesto por el Policl&iacute;nico Principal de Urgencia, los consultorios  de urgencias, ambulancias b&aacute;sicas para el transporte de pacientes  y veh&iacute;culos de interconsulta. El subsistema de emergencias que agrupa  una red de hospitales y policl&iacute;nicos principales con un centro coordinador  que dispone de ambulancias habilitadas con equipos para atenci&oacute;n  intensiva de pacientes y el subsistema hospitalario que posee servicios  de urgencias las 24 horas, con unidades de emergencia m&eacute;dica, emergencia  traum&aacute;ticas y de terapia intensiva. Que en el caso de pediatr&iacute;a  son un total de 35 que en el pasado a&ntilde;o 1996 han salvado la vida  a m&aacute;s de 11 000 peque&ntilde;os pacientes; en un Sistema de Salud  que como les he dicho es gratuito para todos desde una vacuna hasta un  trasplante de &oacute;rganos.        <P>Estimados colegas:        <P>Todo esto es lo que nos ha permitido mostrar hoy, modestamente, los  logros que hemos alcanzado en materia de salud, exhibir en 1996, una mortalidad  en el menor de un a&ntilde;o de 7,9 x 1 000 nv y de 10,7 en menores de  5 a&ntilde;os, un &iacute;ndice de mortalidad materna de 2,4 x 10 000 nv,  indicadores que se encuentran entre los mejores del mundo, todo ello en  medio de un genocida y brutal bloqueo imperialista. Como dijera recientemente  en la Organizaci&oacute;n de Naciones Unidas a nombre del Estado cubano,  el doctor Carlos Lage, colega y tambi&eacute;n pediatra cubano y Vicepresidente  del Consejo de Estado de la Rep&uacute;blica de Cuba:        <P>Cito,  <DIR>  <DIR>"El 100 % de la poblaci&oacute;n cubana tiene acceso gratuito a los  servicios de salud. Tenemos un m&eacute;dico por cada 193 habitantes, una  enfermera por cada 142 habitantes y m&aacute;s de 23 000 m&eacute;dicos  han prestado sus servicios en 45 pa&iacute;ses del mundo.        <P>La tasa de mortalidad infantil es de 8 por cada 1 000 nacidos vivos.  Si Am&eacute;rica Latina tuviera la tasa de mortalidad infantil que posee  hoy Cuba, cada a&ntilde;o se salvar&iacute;an 500 000 ni&ntilde;os que  hubieran tenido alg&uacute;n derecho humano y que hoy mueren pocos meses  despu&eacute;s de nacer. Y no es Cuba un pa&iacute;s rico, es un pa&iacute;s  pobre y bloqueado.        <P>En Cuba el acceso a la educaci&oacute;n a todos los niveles es gratuito.  No existe el analfabetismo, es masiva la escolarizaci&oacute;n hasta el  6to. grado y el 50 % de la fuerza de trabajo tiene nivel medio superior  o m&aacute;s.        <P>Por cada 42 habitantes tenemos 1 maestro y ninguno est&aacute; desempleado.        <P>Doscientos millones de ni&ntilde;os en el mundo duermen hoy en las calles.  Ninguno de ellos es cubano.        ]]></body>
<body><![CDATA[<P>Cien millones de ni&ntilde;os con menos de 13 a&ntilde;os est&aacute;n  obligados a trabajar para vivir. Ninguno de ellos es cubano.        <P>M&aacute;s de 1 mill&oacute;n de ni&ntilde;os son forzados a la prostituci&oacute;n  infantil y decenas de miles han sido v&iacute;ctimas del comercio de &oacute;rganos.  Ninguno de ellos es cubano.        <P>Veinticinco mil ni&ntilde;os mueren cada d&iacute;a en el mundo por  sarampi&oacute;n, paludismo, difteria, neumon&iacute;a y desnutrici&oacute;n.  Ninguno de ellos se cubano.        <P>En apenas 24 horas comenzar&aacute; en Roma la Cumbre Mundial sobre  la Alimentaci&oacute;n. Tan s&oacute;lo de hoy a ma&ntilde;ana, morir&aacute;n  de hambre en el mundo m&aacute;s de 35 mil personas.        <P>No es un peque&ntilde;o pa&iacute;s soberano lo que debe ser bloqueado.  Lo que hay que bloquear es el hambre, el ego&iacute;smo, la ignorancia,  la indolencia ante los problemas en el mundo."</DIR>  </DIR>  Fin de la cita.        <P>Distinguidas y distinguidos colegas, espero que estos d&iacute;as de  trabajo en estos congresos, nos unan m&aacute;s, nos permitan el intercambio  y sean fruct&iacute;feros, les deseo a todos muchos &eacute;xitos; un fuerte  abrazo para nuestros visitantes que no deben sentirse extranjeros en esta  tierra y un fuerte abrazo para mis compatriotas, colegas pediatras cubanos,  que venciendo grandes dificultades trabajan como nunca antes para hacer  realidad, que "no hay nada m&aacute;s importante que un ni&ntilde;o".      <BR>Muchas gracias.      <BR><FONT SIZE=-1><SUP>1</SUP>&nbsp;<A NAME="nota"></A></FONT>Conferencia  brindada por el doctor Carlos Dotres, Ministro de Salud P&uacute;blica  de Cuba, en una de las sesiones del Congreso Pediatr&iacute;a ’97, que  se celebr&oacute; en El Palacio de Convenciones de Ciudad de La Habana,  el 28 de octubre de 1997.           ]]></body>
</article>
