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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Sepsis relacionada con cateterismo Centrovenoso percutáneo]]></article-title>
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<institution><![CDATA[,Hosptal Pediátrico Provincial Docente de Sancti Spíritus  ]]></institution>
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<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[A study of 210 patients admitted at the Pediatric Intensive Care Unit in a period of 2 years was conducted. These children had undergone central venous percutaneous catheterization and had developed sepsis related to chatheter and/or colonization. 24 of them suffered from sepsis, which represented 7,5 % of the catheterized patients. The systemic sepsis predominated in the study. All patients had clinical manifestations. The longest permanence of the catheter was associated with an increase of sepsis. The gramnegative were the predominating germs. The catheter was colonized in 20 % of the patients. The grampositive were the most frequently isolated bacteria.]]></p></abstract>
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</front><body><![CDATA[ <P>Hospital Pedi&aacute;trico Provincial Docente de Sancti Sp&iacute;ritus  <H2>  Sepsis relacionada con cateterismo Centrovenoso percut&aacute;neo</H2>  <A HREF="#+"><I>Dr. Frank Felipe Martin,</I><SUP>1</SUP><I> Dr. Juan Carlos  Gonz&aacute;lez Mart&iacute;nez,<SUP>1</SUP> Dr. Rogelio Dom&iacute;nguez  Ulibarri,</I><SUP>2</SUP><I> Dra. Elizabeth Shaffhauser Ortega</I><SUP>3</SUP><I>  y Lic. Idalia C&aacute;rdenas Rodr&iacute;guez</I><SUP>4</SUP></A>  <H4>  Resumen</H4>  Se realiz&oacute; un estudio de 210 pacientes ingresados en la Unidad de  Cuidados Intensivos Pedi&aacute;tricos en un per&iacute;odo de 2 a&ntilde;os,  a los cuales se les hab&iacute;a efectuado cateterismo centrovenoso percut&aacute;neo  y que desarrollaron sepsis relacionada con cat&eacute;ter y/o colonizaci&oacute;n.  Del total, 24 de ellos desarrollaron sepsis, lo que represent&oacute; el  9,5 % de los pacientes cateterizados. Las sepsis sist&eacute;micas predominaron  en el estudio; todos los pacientes desarrollaron manifestaciones cl&iacute;nicas.  La mayor permanencia del cat&eacute;ter se asoci&oacute; con un incremento  de la sepsis. Los g&eacute;rmenes que predominaron fueron los gramnegativos.  Se coloniz&oacute; el cat&eacute;ter en el 20 % de los pacientes y se aislaron  con mayor frecuencia bacterias grampositivas.        <P><I>Descriptores DeCS</I>: UNIDADES DE CUIDADO INTENSIVO PEDIATRICO;  CATETERISMO VENOSO CENTRAL/ efectos adversos; SEPSIS/complicaciones.  <DIR>&nbsp;</DIR>  Desde su comienzo en la d&eacute;cada del 20, el abordaje venoso profundo  (AVP) percut&aacute;neo revolucion&oacute; el manejo del paciente cr&iacute;tico  y con el decursar del tiempo lleg&oacute; a convertirse en el proceder  invasivo m&aacute;s utilizado en las unidades de cuidados intensivos (UCI),  para sustituir en gran medida a las disecciones venosas, las cuales adem&aacute;s  de presentar mayor n&uacute;mero de complicaciones por d&iacute;a de tratamiento,  invalidan el vaso canalizado.<SUP>1-5</SUP> La incidencia de infecciones  por c&aacute;nulas y cat&eacute;teres insertados en los vasos sangu&iacute;neos  fue exagerada en el pasado, no obstante sigue siendo una importante fuente  de sepsis nosocomial.<SUP>6,7</SUP>        <P>Dado que en nuestro servicio los &iacute;ndices de infecciones reportados  fluct&uacute;an en cifras similares a las se&ntilde;aladas internacionalmente  para una UCI pedi&aacute;trica, decidimos realizar un estudio con el objetivo  de identificar nuestros problemas y encaminar los protocolos de inserci&oacute;n  y manejo de los cat&eacute;teres centrovenosos hacia la soluci&oacute;n  de dichos problemas.      <BR>&nbsp;  <H4>  M&eacute;todos</H4>  Se efectu&oacute; un estudio de marzo de 1995 a marzo de 1997 en la UCIP,  de todos los pacientes ingresados a los que se les realiz&oacute; cateterismo  centrovenoso percut&aacute;neo y que desarrollaron sepsis relacionada con  cat&eacute;ter y/o colonizaci&oacute;n; para ello se confeccion&oacute;  una encuesta en la cual adem&aacute;s de los datos generales del paciente  se recogi&oacute; el tipo de sepsis, los g&eacute;rmenes aislados, tiempo  de permanencia y los cultivos de la punta de cat&eacute;ter incubados positivos  sin bacteriemias (colonizaci&oacute;n).        <P>En todos los casos se aplic&oacute; el protocolo de implantaci&oacute;n  con la utilizaci&oacute;n de cat&eacute;teres Vig&oacute;n de una v&iacute;a,  con extremas medidas de asepsia y antisepsia previo lavado con agua y jab&oacute;n  de la zona; en todos los casos se utiliz&oacute; como antis&eacute;ptico  local yodo y alcohol; una vez insertado se cubri&oacute; con torunda de  gasa y se cur&oacute; el sitio de punci&oacute;n a las 48 horas y luego  diariamente con alcohol; se tomaron muestras de cultivo de sangre en los  casos en que aparecieran manifestaciones cl&iacute;nicas sugestivas de  infecci&oacute;n, as&iacute; como en el momento de retirar el cat&eacute;ter  se obtuvieron muestras para hemocultivo y cultivo de la punta del cat&eacute;ter.  En aquellos casos en que aparecieran manifestaciones cl&iacute;nicas sin  foco s&eacute;ptico aparente y se pudiese prescindir de la utilizaci&oacute;n  del cat&eacute;ter, se tomaron muestras para el cultivo de sangre y del  cat&eacute;ter y luego se retir&oacute; &eacute;ste independientemente  de los d&iacute;as de permanencia.        <P>Se consideraron s&eacute;pticos aquellos pacientes que desarrollaron  mani-festaciones cl&iacute;nicas evidentes de infecci&oacute;n sin foco  aparente y hemocultivo positivo; en este grupo adem&aacute;s, se incluy&oacute;  a los que presentaron sepsis cl&iacute;nicas que no ten&iacute;an relaci&oacute;n  con su enfermedad inicial, a&uacute;n con el hemocultivo negativo.        <P>En todos los pacientes se mantuvo una observaci&oacute;n estricta de  su evoluci&oacute;n y expediente cl&iacute;nico para detectar manifestaciones  precoces de sepsis. Se revisaron adem&aacute;s los libros de estad&iacute;sticas  del Departamento de Microbiolog&iacute;a.      <BR>&nbsp;  <H4>  Resultados</H4>  De los 210 pacientes a los cuales se les realiz&oacute; abordaje venoso  profundo (AVP) percut&aacute;neo, 24 de ellos desarrollaron sepsis relacionada  con cat&eacute;ter, lo que representa el 9,5 % del total, datos que coinciden  con otros autores que se&ntilde;alan en sus estudios valores entre 7,5  y 11,6 %.<SUP>8-10</SUP> En la tabla 1 se aprecia que 23 de los pacientes  desarrollaron sepsis sist&eacute;mica, para constituir el 95,9 %; un paciente  desarroll&oacute; una infecci&oacute;n local en el sitio de punci&oacute;n  cut&aacute;nea y se aisl&oacute; una Pseudomona aeruginosa, tanto en el  cultivo de la piel como en la punta del cat&eacute;ter para representar  el 4,1 % de los casos estudiados, inferior a otros que se&ntilde;alan el  11 %.<SUP>11</SUP> En relaci&oacute;n con el aislamiento microbiol&oacute;gico  (tabla 2), se logr&oacute; la incubaci&oacute;n positiva del cultivo de  sangre y de la punta del cat&eacute;ter con el mismo germen en 10 pacientes,  para el 41,6 %.      <BR>&nbsp;      <CENTER>Tabla 1. Distribuci&oacute;n de la sepsis de acuerdo con el tipo  desarrollado</CENTER>        ]]></body>
<body><![CDATA[<CENTER><TABLE CELLPADDING=4 >  <TR>  <TD VALIGN=TOP WIDTH="36%">      <CENTER>Tipos de sepsis&nbsp;</CENTER>  </TD>    <TD VALIGN=TOP WIDTH="31%">      <CENTER>N&uacute;mero</CENTER>  </TD>    <TD VALIGN=TOP WIDTH="33%">      <CENTER>%</CENTER>  </TD>  </TR>    <TR>  <TD VALIGN=TOP WIDTH="36%">      <CENTER>Sist&eacute;mica</CENTER>  </TD>    <TD VALIGN=TOP WIDTH="31%">      <CENTER>23</CENTER>  </TD>    <TD VALIGN=TOP WIDTH="33%">      <CENTER>95,9</CENTER>  </TD>  </TR>    <TR>  <TD VALIGN=TOP WIDTH="36%">      <CENTER>Local</CENTER>  </TD>    <TD VALIGN=TOP WIDTH="31%">      <CENTER>1</CENTER>  </TD>    <TD VALIGN=TOP WIDTH="33%">      <CENTER>4,1</CENTER>  </TD>  </TR>    <TR>  <TD VALIGN=TOP WIDTH="36%">      ]]></body>
<body><![CDATA[<CENTER>Totales</CENTER>  </TD>    <TD VALIGN=TOP WIDTH="31%">      <CENTER>24</CENTER>  </TD>    <TD VALIGN=TOP WIDTH="33%">      <CENTER>100,0</CENTER>  </TD>  </TR>  </TABLE></CENTER>  &nbsp;      <CENTER>Tabla 2. Relaci&oacute;n entre el hemocultivo y cultivo de la punta  del cat&eacute;ter</CENTER>        <CENTER><TABLE CELLPADDING=4 >  <TR>  <TD VALIGN=TOP WIDTH="50%">Relaci&oacute;n&nbsp;</TD>    <TD VALIGN=TOP WIDTH="32%">Hemocultivo</TD>    <TD VALIGN=TOP WIDTH="17%">      <CENTER>%</CENTER>  </TD>  </TR>    <TR>  <TD VALIGN=TOP WIDTH="50%">Igual germen</TD>    <TD VALIGN=TOP WIDTH="32%">      <CENTER>10</CENTER>  </TD>    <TD VALIGN=TOP WIDTH="17%">      <CENTER>41,6</CENTER>  </TD>  </TR>    <TR>  <TD VALIGN=TOP WIDTH="50%">Diferente germen</TD>    <TD VALIGN=TOP WIDTH="32%">      <CENTER>7</CENTER>  </TD>    <TD VALIGN=TOP WIDTH="17%">      <CENTER>29,2</CENTER>  </TD>  </TR>    <TR>  <TD VALIGN=TOP WIDTH="50%">Sin crecimiento</TD>    <TD VALIGN=TOP WIDTH="32%">      ]]></body>
<body><![CDATA[<CENTER>7</CENTER>  </TD>    <TD VALIGN=TOP WIDTH="17%">      <CENTER>29,2</CENTER>  </TD>  </TR>    <TR>  <TD VALIGN=TOP WIDTH="50%">Totales</TD>    <TD VALIGN=TOP WIDTH="32%">      <CENTER>24</CENTER>  </TD>    <TD VALIGN=TOP WIDTH="17%">100,0</TD>  </TR>  </TABLE></CENTER>  &nbsp;      <BR>&nbsp;      <BR>En 7 pacientes se aislaron g&eacute;rmenes diferentes y que representa  el 29,2 % de los enfermos en los restantes 7 pacientes no se obtuvo crecimiento  para el 29,2 %. Todos los pacientes desarrollaron manifestaciones cl&iacute;nicas,  en las cuales se aplicaron los criterios de infecci&oacute;n sist&eacute;mica  definida, probable y posible planteados por Gosbell<U> </U>en su trabajo  en el a&ntilde;o 1995.<SUP>12</SUP> En la tabla 3 se relaciona el tiempo  de permanencia del cat&eacute;ter con aquellos pacientes que desarrollaron  sepsis y/o colonizaci&oacute;n, y se aprecia en ambos casos que en la medida  en que aument&oacute; el tiempo de permanencia del cat&eacute;ter intravascular,  mayor fue el porcentaje tanto de sepsis como de colonizaci&oacute;n, lo  que coincide con la mayor&iacute;a de los autores,<SUP>3,13,14</SUP> que  plantean rangos de permanencia de 24 horas a 10 d&iacute;as<SUP>1,3,15,16</SUP>  con una media de 5,6 d&iacute;as. No obstante &Aacute;lvarez Lerma en su  estudio se&ntilde;ala que el tiempo del cat&eacute;ter no constituy&oacute;  un factor favorecedor de infecci&oacute;n.      <BR>&nbsp;      <CENTER>Tabla 3. Distribuci&oacute;n de pacientes con sepsis. Colonizaci&oacute;n  y su relaci&oacute;n</CENTER>        <CENTER>con el tiempo de permanencia del cat&eacute;ter</CENTER>        <CENTER><TABLE CELLPADDING=4 >  <TR>  <TD VALIGN=TOP WIDTH="35%">&nbsp;      <BR>D&iacute;as&nbsp;</TD>    <TD VALIGN=TOP COLSPAN="2" WIDTH="35%">Sepsis&nbsp;      ]]></body>
<body><![CDATA[<BR>N&uacute;mero&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; %</TD>    <TD VALIGN=TOP COLSPAN="2" WIDTH="29%">Colonizaci&oacute;n N&uacute;mero  %</TD>  </TR>    <TR>  <TD VALIGN=TOP WIDTH="35%">Menos de 3 d&iacute;as</TD>    <TD VALIGN=TOP WIDTH="17%">      <CENTER>-</CENTER>  </TD>    <TD VALIGN=TOP WIDTH="18%">-</TD>    <TD VALIGN=TOP WIDTH="15%">      <CENTER>1</CENTER>  </TD>    <TD VALIGN=TOP WIDTH="15%">      <CENTER>2,4</CENTER>  </TD>  </TR>    <TR>  <TD VALIGN=TOP WIDTH="35%">3-5 d&iacute;as</TD>    <TD VALIGN=TOP WIDTH="17%">      <CENTER>6</CENTER>  </TD>    <TD VALIGN=TOP WIDTH="18%">25,0</TD>    <TD VALIGN=TOP WIDTH="15%">      <CENTER>13</CENTER>  </TD>    <TD VALIGN=TOP WIDTH="15%">      <CENTER>30,9</CENTER>  </TD>  </TR>    <TR>  <TD VALIGN=TOP WIDTH="35%">5-7 d&iacute;as</TD>    <TD VALIGN=TOP WIDTH="17%">      <CENTER>7</CENTER>  </TD>    <TD VALIGN=TOP WIDTH="18%">29,1</TD>    <TD VALIGN=TOP WIDTH="15%">      <CENTER>15</CENTER>  </TD>    <TD VALIGN=TOP WIDTH="15%">      <CENTER>35,8</CENTER>  </TD>  </TR>    <TR>  <TD VALIGN=TOP WIDTH="35%">M&aacute;s de 7 d&iacute;as</TD>    <TD VALIGN=TOP WIDTH="17%">      ]]></body>
<body><![CDATA[<CENTER>11</CENTER>  </TD>    <TD VALIGN=TOP WIDTH="18%">45,9</TD>    <TD VALIGN=TOP WIDTH="15%">      <CENTER>13</CENTER>  </TD>    <TD VALIGN=TOP WIDTH="15%">      <CENTER>30,9</CENTER>  </TD>  </TR>    <TR>  <TD VALIGN=TOP WIDTH="35%">Totales</TD>    <TD VALIGN=TOP WIDTH="17%">      <CENTER>24</CENTER>  </TD>    <TD VALIGN=TOP WIDTH="18%">100,0</TD>    <TD VALIGN=TOP WIDTH="15%">      <CENTER>42</CENTER>  </TD>    <TD VALIGN=TOP WIDTH="15%">      <CENTER>100,0</CENTER>  </TD>  </TR>  </TABLE></CENTER>  &nbsp;      <BR>En cuanto a la frecuencia de g&eacute;rmenes aislados (tabla 4), en  el 64,8 % de los pacientes con sepsis se incubaron hemocultivos positivos  por g&eacute;rmenes gramnegativos, seguido por los g&eacute;rmenes grampositivos  con el 24,9 % y finalmente los hongos con el 5,8 %. En los casos de colonizaci&oacute;n  de la punta del cat&eacute;ter (tabla 5), se observ&oacute; un discreto  predominio de los g&eacute;rmenes grampositivos con 45,3 %, representado  en gran medida por el estafilococo coagulasa negativos; los g&eacute;rmenes  gramnegativos constituyeron el 40,4 % del total de aislamiento y los hongos  el 14,3 %.      <BR>&nbsp;      <CENTER>Tabla 4. Frecuencia de g&eacute;rmenes aislados en los pacientes  que desarrollaron</CENTER>        <CENTER>sepsis relacionada con el cat&eacute;ter</CENTER>        ]]></body>
<body><![CDATA[<CENTER><TABLE CELLPADDING=4 >  <TR>  <TD VALIGN=TOP WIDTH="27%">Grupos&nbsp;</TD>    <TD VALIGN=TOP WIDTH="44%">G&eacute;rmenes</TD>    <TD VALIGN=TOP COLSPAN="2" WIDTH="29%">      <DIV ALIGN=right>%&nbsp;</DIV>  </TD>  </TR>    <TR>  <TD VALIGN=TOP WIDTH="27%">&nbsp;</TD>    <TD VALIGN=TOP WIDTH="44%">Staphylococcus aureus&nbsp;</TD>    <TD VALIGN=TOP WIDTH="13%">3</TD>    <TD VALIGN=TOP WIDTH="16%">17,6</TD>  </TR>    <TR>  <TD VALIGN=TOP WIDTH="27%">&nbsp;</TD>    <TD VALIGN=TOP WIDTH="44%">Staphylococcus coagulasa&nbsp;</TD>    <TD VALIGN=TOP WIDTH="13%">&nbsp;</TD>    <TD VALIGN=TOP WIDTH="16%">&nbsp;</TD>  </TR>    <TR>  <TD VALIGN=TOP WIDTH="27%">Grampositivos</TD>    <TD VALIGN=TOP WIDTH="44%">negativo&nbsp;</TD>    <TD VALIGN=TOP WIDTH="13%">2</TD>    <TD VALIGN=TOP WIDTH="16%">11,8</TD>  </TR>    <TR>  <TD VALIGN=TOP WIDTH="27%">&nbsp;</TD>    <TD VALIGN=TOP WIDTH="44%">Subtotal&nbsp;</TD>    <TD VALIGN=TOP WIDTH="13%">5</TD>    <TD VALIGN=TOP WIDTH="16%">29,4</TD>  </TR>    <TR>  <TD VALIGN=TOP WIDTH="27%">&nbsp;</TD>    <TD VALIGN=TOP WIDTH="44%">Pseudomona aeruginosa&nbsp;</TD>    <TD VALIGN=TOP WIDTH="13%">4</TD>    <TD VALIGN=TOP WIDTH="16%">23,6</TD>  </TR>    <TR>  <TD VALIGN=TOP WIDTH="27%">&nbsp;</TD>    <TD VALIGN=TOP WIDTH="44%">Enterobacter&nbsp;</TD>    <TD VALIGN=TOP WIDTH="13%">4</TD>    <TD VALIGN=TOP WIDTH="16%">23,6</TD>  </TR>    <TR>  <TD VALIGN=TOP WIDTH="27%">Gramnegativos</TD>    <TD VALIGN=TOP WIDTH="44%">Klebsiella&nbsp;</TD>    <TD VALIGN=TOP WIDTH="13%">2</TD>    <TD VALIGN=TOP WIDTH="16%">11,8</TD>  </TR>    <TR>  <TD VALIGN=TOP WIDTH="27%">&nbsp;</TD>    <TD VALIGN=TOP WIDTH="44%">Escherichia coli&nbsp;</TD>    <TD VALIGN=TOP WIDTH="13%">1</TD>    <TD VALIGN=TOP WIDTH="16%">5,8</TD>  </TR>    <TR>  <TD VALIGN=TOP WIDTH="27%">&nbsp;</TD>    <TD VALIGN=TOP WIDTH="44%">Subtotal&nbsp;</TD>    <TD VALIGN=TOP WIDTH="13%">11</TD>    <TD VALIGN=TOP WIDTH="16%">64,8</TD>  </TR>    <TR>  <TD VALIGN=TOP WIDTH="27%">&nbsp;</TD>    <TD VALIGN=TOP WIDTH="44%">Candida ssp.&nbsp;</TD>    <TD VALIGN=TOP WIDTH="13%">1</TD>    <TD VALIGN=TOP WIDTH="16%">5,8</TD>  </TR>    <TR>  <TD VALIGN=TOP WIDTH="27%">Hongos</TD>    <TD VALIGN=TOP WIDTH="44%">Subtotales&nbsp;</TD>    <TD VALIGN=TOP WIDTH="13%">1</TD>    <TD VALIGN=TOP WIDTH="16%">5,8</TD>  </TR>    <TR>  <TD VALIGN=TOP WIDTH="27%">&nbsp;</TD>    <TD VALIGN=TOP WIDTH="44%">Total&nbsp;</TD>    <TD VALIGN=TOP WIDTH="13%">17</TD>    <TD VALIGN=TOP WIDTH="16%">100,0</TD>  </TR>  </TABLE></CENTER>  &nbsp;      <CENTER>Tabla 5. Frecuencia de g&eacute;rmenes incubados positivos en la  punta del</CENTER>        <CENTER>cat&eacute;ter que no desarrollaron sepsis</CENTER>        <CENTER><TABLE CELLPADDING=4 >  <TR>  <TD VALIGN=TOP WIDTH="32%">Grupos&nbsp;</TD>    <TD VALIGN=TOP WIDTH="40%">G&eacute;rmenes</TD>    <TD VALIGN=TOP WIDTH="16%">&nbsp;</TD>    <TD VALIGN=TOP WIDTH="13%">%</TD>  </TR>    <TR>  <TD VALIGN=TOP WIDTH="32%"></TD>    <TD VALIGN=TOP WIDTH="40%">Staphylococcus&nbsp;</TD>    <TD VALIGN=TOP WIDTH="16%">&nbsp;</TD>    <TD VALIGN=TOP WIDTH="13%">&nbsp;</TD>  </TR>    <TR>  <TD VALIGN=TOP WIDTH="32%">&nbsp;</TD>    <TD VALIGN=TOP WIDTH="40%">coagulasa negativo</TD>    <TD VALIGN=TOP WIDTH="16%">14</TD>    <TD VALIGN=TOP WIDTH="13%">33,4</TD>  </TR>    <TR>  <TD VALIGN=TOP WIDTH="32%">Grampositivos&nbsp;</TD>    <TD VALIGN=TOP WIDTH="40%">Staphylococcus aureus&nbsp;</TD>    <TD VALIGN=TOP WIDTH="16%">4</TD>    <TD VALIGN=TOP WIDTH="13%">9,5</TD>  </TR>    <TR>  <TD VALIGN=TOP WIDTH="32%">&nbsp;</TD>    <TD VALIGN=TOP WIDTH="40%">Staphilococus epidermis</TD>    <TD VALIGN=TOP WIDTH="16%">1</TD>    <TD VALIGN=TOP WIDTH="13%">2,5</TD>  </TR>    <TR>  <TD VALIGN=TOP WIDTH="32%">&nbsp;</TD>    <TD VALIGN=TOP WIDTH="40%">Subtotal</TD>    <TD VALIGN=TOP WIDTH="16%">19</TD>    <TD VALIGN=TOP WIDTH="13%">45,3</TD>  </TR>    <TR>  <TD VALIGN=TOP WIDTH="32%">&nbsp;</TD>    <TD VALIGN=TOP WIDTH="40%">Pseudomona aeruginosa</TD>    <TD VALIGN=TOP WIDTH="16%">4</TD>    <TD VALIGN=TOP WIDTH="13%">9,5</TD>  </TR>    <TR>  <TD VALIGN=TOP WIDTH="32%">&nbsp;</TD>    <TD VALIGN=TOP WIDTH="40%">Enterobacter</TD>    <TD VALIGN=TOP WIDTH="16%">4</TD>    <TD VALIGN=TOP WIDTH="13%">9,5</TD>  </TR>    <TR>  <TD VALIGN=TOP WIDTH="32%">Gramnegativos&nbsp;</TD>    <TD VALIGN=TOP WIDTH="40%">Escherichia coli&nbsp;</TD>    <TD VALIGN=TOP WIDTH="16%">4</TD>    <TD VALIGN=TOP WIDTH="13%">9,5</TD>  </TR>    <TR>  <TD VALIGN=TOP WIDTH="32%">&nbsp;</TD>    <TD VALIGN=TOP WIDTH="40%">Klebsiella</TD>    <TD VALIGN=TOP WIDTH="16%">2</TD>    <TD VALIGN=TOP WIDTH="13%">4,8</TD>  </TR>    <TR>  <TD VALIGN=TOP WIDTH="32%">&nbsp;</TD>    <TD VALIGN=TOP WIDTH="40%">Citrobacter</TD>    <TD VALIGN=TOP WIDTH="16%">2</TD>    <TD VALIGN=TOP WIDTH="13%">4,8</TD>  </TR>    <TR>  <TD VALIGN=TOP WIDTH="32%">&nbsp;</TD>    <TD VALIGN=TOP WIDTH="40%">Proteus mirabilis</TD>    <TD VALIGN=TOP WIDTH="16%">1</TD>    <TD VALIGN=TOP WIDTH="13%">2,3</TD>  </TR>    <TR>  <TD VALIGN=TOP WIDTH="32%">&nbsp;</TD>    <TD VALIGN=TOP WIDTH="40%">Subtotal</TD>    <TD VALIGN=TOP WIDTH="16%">17</TD>    <TD VALIGN=TOP WIDTH="13%">40,4</TD>  </TR>    <TR>  <TD VALIGN=TOP WIDTH="32%">&nbsp;</TD>    <TD VALIGN=TOP WIDTH="40%">Candida ssp</TD>    <TD VALIGN=TOP WIDTH="16%">6</TD>    <TD VALIGN=TOP WIDTH="13%">14,3</TD>  </TR>    <TR>  <TD VALIGN=TOP WIDTH="32%">Hongos</TD>    <TD VALIGN=TOP WIDTH="40%">Subtotal</TD>    <TD VALIGN=TOP WIDTH="16%">6</TD>    <TD VALIGN=TOP WIDTH="13%">14,3</TD>  </TR>    <TR>  <TD VALIGN=TOP WIDTH="32%"></TD>    <TD VALIGN=TOP WIDTH="40%">Total</TD>    <TD VALIGN=TOP WIDTH="16%">42</TD>    <TD VALIGN=TOP WIDTH="13%">100,0</TD>  </TR>  </TABLE></CENTER>  &nbsp;  <H4>  Discusi&oacute;n</H4>  La sepsis relacionada con cateterismo centrovenoso contribuye a prolongar  la estad&iacute;a de los pacientes, mayores gastos econ&oacute;micos para  la instituci&oacute;n, as&iacute; como ponen en peligro la vida de &eacute;stos.  Consideramos que el 9,5 % de sepsis de nuestro estudio es bajo y aunque  pensamos que hay que utilizar criterios estrictos para la implantaci&oacute;n  de cat&eacute;teres centrovenosos, valorar riesgos y beneficios y siempre  extremar al m&aacute;ximo las medidas de asepsia y antisepsia tanto en  el momento de su inserci&oacute;n como en el manejo posterior. En nuestro  estudio nos report&oacute; grandes beneficios durante el tratamiento inicial,  el monitoreo hemodin&aacute;mico y el seguimiento posterior de los pacientes.  Le&oacute;n y colaboradores plantean que la sospecha cl&iacute;nica de  sepsis es alta, aunque la incidencia real es aproximadamente del 8,2 %.<SUP>9</SUP>  En nuestro estudio, del total de 266 cat&eacute;teres implantados a 210  pacientes, se cultivaron 239 para el 89,9 %, similar a otros que se&ntilde;alan  haber cultivado el 88,8 % de los cat&eacute;teres retirados,<SUP>4</SUP>  y sin cultivar el 10,2 % por diferentes causas. Milano Manso y<U> </U>colaboradores  cultivaron el 73,2 % de los cat&eacute;teres y dejaron sin cultivar el  22,8 % de los casos. En nuestro estudio logramos una coincidencia de aislamiento  de igual germen en el 41,6 % inferior a lo se&ntilde;alado por otros autores<SUP>17</SUP>  que es del 66 %, lo que atribuimos a tomas de muestras deficientes y bajo  aislamiento microbiol&oacute;gico.        <P>En otros estudios<SUP>18</SUP> refieren no haber obtenido semejanzas  en muchos casos entre hemocultivo y cultivo de la punta del cat&eacute;ter.  En un porcentaje de nuestros pacientes se incub&oacute; positivo el cultivo  de la punta del cat&eacute;ter, adem&aacute;s de presentar manifestaciones  cl&iacute;nicas de sepsis (bacteriemia) y con hemocultivos negativos, pero  sin focos s&eacute;pticos aparentes, por lo que consideramos que la negatividad  de los cultivos sangu&iacute;neos pudiese haber estado en relaci&oacute;n  con el uso de antibi&oacute;ticos de amplio espectro y/o bajos grados de  bacteriemia.<SUP>13</SUP> En cuanto a la permanencia del cat&eacute;ter  intravascular y su relaci&oacute;n directa con la sepsis, qued&oacute;  demostrado que existe un riesgo potencial de desarrollar sepsis que se  incrementa a medida que se prolonga su permanencia; en nuestro caso tratamos  de retirar el cat&eacute;ter en cuanto los riesgos que nos reporta son  superiores a los beneficios que nos puede brindar, aunque se se&ntilde;ala  que el 50 % de las sepsis relacionadas con cat&eacute;ter curan sin necesidad  de retirar &eacute;ste.<SUP>5</SUP> En la mayor&iacute;a de los casos retiramos  el cat&eacute;ter cuando aparec&iacute;an signos cl&iacute;nicos precoces  de sepsis en ausencia de un foco s&eacute;ptico que pudiese explicar el  cuadro. Hay autores que reportan hasta 1 a&ntilde;o de permanencia del  cat&eacute;ter,<SUP>2</SUP> otros hallaron en su estudio que la duraci&oacute;n  del cat&eacute;ter intravascular no constituy&oacute; un factor favorecedor  de infecci&oacute;n.<SUP>15</SUP> Con el an&aacute;lisis de los g&eacute;rmenes  aislados se pone de manifiesto una vez m&aacute;s, el protagonismo de los  g&eacute;rmenes gramnegativos en el desarrollo de sepsis nosocomiales con  el 64,8 %, para coincidir con otros estudios;<SUP>19-21</SUP> Decker encontr&oacute;  cifras inferiores de 28 % y un predominio franco de los grampositivos;  dentro de ellos el Staphylococcus aureus y el coagulasa negativo est&aacute;n  siendo cada vez m&aacute;s tenidos en cuenta en la sepsis por cat&eacute;teres  venosos centrales, esto represent&oacute; en nuestro estudio el 29,4 %.  Los hongos con 5,8 %, suelen producir infecciones graves de evoluci&oacute;n  subaguda; en nuestro estudio representaron el 5,8 % con la Candida como  principal germen.        <P>Otros trabajos ofrecen cifras similares a las nuestras con el 6 %5,  representadas mayoritariamente por la Candida spp.        <P>Finalmente, en el caso de los cultivos de la punta del cat&eacute;ter  incubados positivos sin desarrollar manifestaciones de sepsis, nos encontramos  un ligero predominio de los g&eacute;rmenes grampositivos encabezados por  el estafilococo coagulasa negativo sobre los restantes g&eacute;rmenes,  lo que confirma lo expuesto en la literatura m&eacute;dica acerca de la  relaci&oacute;n del estafilococo con la infecci&oacute;n por cat&eacute;ter,  la Klebsiella y Pseudomona con la contaminaci&oacute;n de fluidos, sangre  y sus productos y la Candida con la nutrici&oacute;n parenteral,<SUP>11</SUP>  aunque es dif&iacute;cil asegurar que un cultivo de cat&eacute;ter positivo  signifique colonizaci&oacute;n bacteriana aut&eacute;ntica de la punta  y no una contaminaci&oacute;n parietal en el momento de su extracci&oacute;n.<SUP>21</SUP>  En nuestro trabajo ninguna complicaci&oacute;n s&eacute;ptica fue fatal,  aunque se report&oacute; el 0,2 %.<SUP>12</SUP>        <P>En conclusi&oacute;n creemos que la cateterizaci&oacute;n centrovenosa  profunda percut&aacute;nea seguir&aacute; ganando adeptos en el manejo  del paciente pedi&aacute;trico cr&iacute;tico, por los beneficios que brinda  en todos los &oacute;rdenes, aunque es de vital importancia el entrenamiento  del personal, as&iacute; como el establecimiento de protocolos de inserci&oacute;n  de ellos.        <P>Independientemente de constituir uno de los principales factores favorecedores  de infecci&oacute;n intrahospitalaria, creemos que una correcta manipulaci&oacute;n  de &eacute;stos, con extremas medidas de asepsia y antisepsia y una estrecha  vigilancia de los signos precoces de infecci&oacute;n puede constituir  el AVP percut&aacute;neo un proceder que repercutir&aacute; en una mejor  atenci&oacute;n y manejo de nuestros enfermos graves.  <H4>  SUMMARY</H4>  A study of 210 patients admitted at the Pediatric Intensive Care Unit in  a period of 2 years was conducted. These children had undergone central  venous percutaneous catheterization and had developed sepsis related to  chatheter and/or colonization. 24 of them suffered from sepsis, which represented  7,5 % of the catheterized patients. The systemic sepsis predominated in  the study. All patients had clinical manifestations. The longest permanence  of the catheter was associated with an increase of sepsis. The gramnegative  were the predominating germs. The catheter was colonized in 20 % of the  patients. The grampositive were the most frequently isolated bacteria.        ]]></body>
<body><![CDATA[<P><I>Subject headings</I>: INTENSIVE CARE UNITS, PEDIATRIC; CATHETERIZATION,  CENTRAL VENOUS/adverse effects; SEPSIS/complications.  <H4>  Referencias Bibliogr&aacute;ficas</H4>    <OL>      <LI>  Cervantes Montes M, Fern&aacute;ndez Felguera M, Dolz Planas M, Herr&aacute;ez  Dom&iacute;nguez JV, Romar Mic&oacute; A, Fenollosa Entrena B. Estudio  cl&iacute;nico comparativo de tres tipos de cat&eacute;ter de implantaci&oacute;n  venosa central (I). Maniobrabilidad y rendimiento general. Med Intensiv  1988;12(7):369-75.</LI>        <LI>  Rello J, Campistol JM, Almirall J, Cases A, Montoliu J, Revert L. Complicaciones  precoces asociadas a la cateterizaci&oacute;n de la vena subclavia como  acceso vascular para hemodi&aacute;lisis. Med Intensiv 1988;12(2):85-8.</LI>        <LI>  Casado Flores J. Canalizaci&oacute;n venosa central en pediatr&iacute;a.  Riesgos y beneficios. Med Intensiv 1995;51(306):499-509.</LI>        <LI>  Santana S&aacute;nchez L. Cateterizaci&oacute;n venosa profunda en pacientes  pedi&aacute;tricos. Rev Finlay 1988;4:66-72.</LI>        <LI>  Decter MD, Edwards KM. Infecciones del cat&eacute;ter venoso central. Clin  Pediatr Norteam 1988;3:627-62.</LI>        <LI>  P&eacute;rez Monr&aacute;s MF, Zuazo Silva JL, Manresa G&oacute;mez D,  Azahares Romero LE. Vigilancia de la infecci&oacute;n relacionada con el  cateterismo intravascular en la unidad de cuidados intensivos. Rev Cubana  Hig Epidemiol 1993; 31(2):94-9.</LI>        <LI>  Gilbertson A. Infection central in intensive therapy units. Advanced hospital  technology. Crit Care 1990;40(9):9-12.</LI>        <LI>  S&aacute;nchez Veiga F, Porset Benito H. Cateterizaci&oacute;n de venas  profundas a trav&eacute;s de la piel. Experiencia en 70 ni&ntilde;os. Rev  Cubana Pediatr 1981;53(3):252-7.</LI>        <LI>  Le&oacute;n C, S&aacute;nchez A, Barranco F, Vargas J, Lesmes A, Mart&iacute;n  E. Bacteriemia relacionada a cat&eacute;ter, una problem&aacute;tica no  resuelta. Med Intensiv 1988;(Ext):253.</LI>        ]]></body>
<body><![CDATA[<LI>  Cabella Rodr&iacute;guez C, Torres Jim&eacute;nez C, Nodarse Pulido M,  Irarragorri Cruz J. Riesgo de sepsis inducida por abordaje venoso profundo.  Rev Cubana Enferm 1991;7(2):121-9.</LI>        <LI>  Mark DG, Janett F, Seraf&iacute;n HW. A semiquantitative culture method  for identification of catheter-catheter infection in the burn patient.  J Surg Rosv 1977;22:513-20.</LI>        <LI>  Gosbell IB,Duggan D, Bonst M. Infection associated whith central venous  catheters: A prospective survey. M J Anst 1995;162:210-13.</LI>        <LI>  Pinilla JC, Ross DF, Martin T, Crump H. Study of the incidence of intravascular  catheter infection and associated septicemia in critically ill patient.  Crit Care Med 1983;11(1):21-5.</LI>        <LI>  &Aacute;lvarez Lerma F. An&aacute;lisis de la infecci&oacute;n del cat&eacute;ter  venoso en cuidados intensivos. Med Intensiv 1988;(Ext):352.</LI>        <LI>  Dom&iacute;nguez Ulibarri R, Alonso Baracaldo A, P&eacute;rez Alonso A,  P&eacute;rez Pi&ntilde;eiro M. Uso del cateterismo venoso central percut&aacute;neo  en cuidados intensivos pedi&aacute;tricos. Nuestra experiencia. Rev 3 Diciembre  1991;5(3):263-8.</LI>        <LI>  Hampton AA, Sherertz RJ. Infecciones en puntos de acceso vasculares en  pacientes hospitalizados. Clin Quir Norteam 1988;1:63-77.</LI>        <LI>  Fern&aacute;ndez MA. Complicaciones del abordaje venoso profundo en cirug&iacute;a  vascular. Rev Cubana Enferm 1991;7(1):32-8.</LI>        <LI>  Cervera Montes M, Fern&aacute;ndez Folguera M, Dolz Planas M, Bolda M&aacute;ximo  R, Romar Mic&oacute; A, Fenollosa Entrena B. Estudio cl&iacute;nico comparativo  de 3 tipos de cat&eacute;ter de implantaci&oacute;n venosa central (II)  Complicaciones mec&aacute;nicas y s&eacute;pticas. Med Intensiv 1988;12(7):376-9.</LI>        <LI>  Docter MD. Infecciones de cat&eacute;ter venoso central. Clin Pediatr Norteam  1988;3:627-62.</LI>        ]]></body>
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