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</front><body><![CDATA[ <h3>Editorial </h3>     <p>En los últimos 25 años han aparecido en la literatura mundial los términos    enfermedades emergentes y reemergentes, y se consideran las primeras como aquellas    enfermedades que aparecen por descubrimiento de su agente causal (Rotavirus);    por brotes epidémicos de gran trascendencia (SIDA, Ebola), colitis hemorrágica    debidas a ingestión de alimentos ligeros como hamburguesas, jugos de manzanas    y otros (ECEH 0157 H7), por zoonosis (encefalopatía espongiforme bovina) que    producen enfermedad en el humano (síndrome de Creuztfeldt-Jakob), y otras muchas,    y las segundas como enfermedades que se creían eliminadas y que han vuelto a    aparecer (tuberculosis, cólera, peste bubónica, fiebre amarilla) y otras. </p>     <p>Después del advenimiento de los antibióticos se creyó que las enfermedades    infecciosas se controlarían hasta hacerlas desaparecer; sin embargo, los agentes    microbianos trataron de encontrar las vías de escape posible para evitar las    barreras que se levantaron para contenerlos, por lo que debemos estar siempre    muy atentos, pues ellos buscarán la más mínima oportunidad para resurgir. Los    microbios no respetan países, no existen barreras para prevenir su migración    a través de las fronteras. El tráfico microbiano es tan antiguo como la civilización.    En la antigüedad se trasladaba con las personas y los ejércitos por las rutas    del comercio de la seda y de los desiertos; después su traslado de un continente    a otro se realizaba en los barcos con los polizontes y por la propia tripulación    de las naves a través de los océanos, y en la actualidad los agentes microbianos    se trasladan de un lugar a otro del planeta en pocas horas en aeronaves a través    de los cielos del mundo. </p>     <p>Cuba ocupa un lugar en el mundo y no está exenta de todos estos riesgos que    en el se desarrollan, y por lo cual tenemos que estar muy vigilantes sobre estas    enfermedades, pues muchas de ellas además de constituir una amenaza a la salud,    adquieren una dimensión mayor al convertirse en un problema económico, como    fue el caso del cólera en las Américas, la encefalitis espongiforme bovina (enfermedad    de las vacas locas) en el Reino Unido y la ECEH 0157 H7 en EE.UU.; Canadá, Japón    y países de Europa Occidental, entre otros. </p>     <p>A causa del desarrollo de la agricultura, la construcción de presas, la deforestación    y la reforestación, la globalización de los alimentos que se elaboran en un    país y se distribuyen a todo el mundo, las guerras y los refugiados como consecuencia    de ellas, la miseria que se ha extendido a todo el mundo en las últimas décadas,    la resistencia bacteriana experimentada por múltiples microorganismos se ha    ido extendiendo y en la actualidad es uno de los problemas de salud más serio    que enfrenta el nuevo milenio; las migraciones de un lugar a otro del planeta    por motivos económicos, políticos o turísticos pueden actuar como huésped <font face="Symbol">-</font>vector    de estas enfermedades. La situación económica que presentan los países subdesarrollados    y las presiones de ajustes que sobre ellos ejercen los organismos financieros    internacionales repercuten en la educación y en la salud. En el sector de la    salud ésta incide principalmente en los programas de inmunizaciones, tuberculosis,    control de vectores y en el deterioro de las condiciones higiénico-sanitarias,    todo lo cual se traduce en el incremento de moscas, cucarachas, ratones y mosquitos    que dan lugar a la aparición de enfermedades.</p>     <p> Las enfermedades de transmisión sexual (ETS) se han incrementado en el mundo    a través de las migraciones y el turismo, agravado todo esto con el avance del    SIDA en todo el planeta y muy especialmente en el África subsahariana. Se estima    que en el año 2000 habrá en el mundo más de 30 millones de enfermos por VIH.</p>     <p> En Cuba en la última década se ha incrementado el turismo de forma acelerada,    de otra parte el doble bloqueo económico existente ha repercutido sobre nuestra    economía, principalmente en los primeros años de la década, pero aún existen    problemas económicos que inciden en la situación higiénico-sanitaria y en el    suministro de medicamentos e insumos a los hospitales. De otra parte en el área    de América Latina y el Caribe circulan el dengue, el cólera y otras enfermedades    que constituyen un riesgo para la salud del pueblo cubano. </p>     <p>Por todas estas razones es necesario que nuestros pediatras, médicos generales    integrales e internistas adquieran los conocimientos fundamentales para sospechar    el diagnóstico de cualquiera de ellas, para informar a los epidemiólogos del    Sistema de Vigilancia Epidemiológica y controlar rápidamente cualquier brote    que pudiera surgir. </p>     <p>Para enfrentar este reto hemos incorporado a la enseñanza de la asignatura    Pediatría un folleto sobre esta temática y conferencias a los alumnos, y en    los eventos y cursos de capacitación de posgrado en Pediatría para mantener    a nuestros médicos informados sobre el avance de estas enfermedades. </p>     <p>En nuestra Revista Cubana de Pediatría trataremos de mantener artículos de    revisión sobre el tema y estar muy alertas en los servicios de urgencias de    hospitales, policlínicos (PPU) y en la atención primaria de salud, de forma    tal de poder realizar un control inmediato sobre estas enfermedades emergentes    y reemergentes. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Prof. Raúl L. Riverón Corteguera    <br>   Secretario del Comité Editorial </p> <h4>Referencias Bibliográficas </h4> <ol>       <li> Krause RM. Introduction to emerging infectious diseases, stemming the tide.      En: Krause, RM ed. Emerging Infectious. New York: Academic, 1998:1-22. </li>       <li> &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;The origin of plagues: old and      new. Science 1992;257:1073-8. </li>       <li> Morse SS. Factors in the emergence of infectious diseases. Emerg Infect      Dis 1995;1(1):7-14. </li>       <li> OPS. Enfermedades infecciosas nuevas, emergentes y reemergentes. Bol Epidemiol      1995;16(5):1-7. </li>       <li> Satcher D. Emerging infectious: getting ahead of the curve. Emerg Infect      Dis 1995;1(1):1-5. </li>     </ol>       ]]></body>
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