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<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[This review offers updated information on the important nutritional role of zinc, a mineral whose essentiality for human beings had not been recognized up to 1961. Its location, transportation, metabolism, functions, causes and symptoms of deficiency of this mineral, uses, requirements, sources, presentation an toxicity are presented.]]></p></abstract>
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</front><body><![CDATA[ <h3>Art&iacute;culos de revisi&oacute;n </h3>    <p><strong> </strong></p>    <p>Facultad  de Ciencias M&eacute;dicas “Mariana Grajales Coello”, Holgu&iacute;n </p><h2>El  zinc: la chispa de la vida </h2>    <p><a href="#cargo">Dr. Rafael Torres Acosta <span class="superscript">1</span>  y Lic. Pablo Bahr Valcarcel <span class="superscript">2</span></a> <a name="autor"></a></p><h4>Resumen  </h4>    <p align="justify">Esta revisi&oacute;n re&uacute;ne informaci&oacute;n actualizada  sobre el importante papel nutricional del zinc, mineral que hasta 1961 no se le  hab&iacute;a reconocido su esencialidad para los seres humanos. Su localizaci&oacute;n,  transporte y metabolismo, sus funciones, causas y s&iacute;ntomas de deficiencia  de este mineral, usos, requerimientos, fuentes, presentaci&oacute;n y toxicidad  son presentados. </p>    <p align="justify"><em>Palabras clave</em>: Zinc, deficiencia,  nutrici&oacute;n humana. </p>    <p align="justify">Durante los estudios realizados  en Shiraz, Ir&aacute;n, por la doctora <em>Ananda S. Prasad </em> en la d&eacute;cada  de los sesenta fue comprobado por primera vez el significado del zinc en la nutrici&oacute;n  humana. Ella encontr&oacute; primero en los pacientes iran&iacute;es y luego en  pacientes egipcios un cuadro caracterizado por: anemia por d&eacute;ficit de hierro,  hipogonadismo, enanismo, hepatoesplenomegalia, y geofagia, todos estos pacientes  sufr&iacute;an de malnutrici&oacute;n. <span class="superscript">1-4 </span></p>    <p align="justify">El  zinc fue reconocido por primera vez como esencial para un sistema biol&oacute;gico  en 1869 en estudios con <em>Aspergillus n&iacute;ger </em>, en 1926 fue demostrado  ser esencial para plantas superiores y en 1934 se demostr&oacute; su esencialidad  para el crecimiento de ratas. En 1955 se relacion&oacute; la paraqueratosis en  cerdos con deficiencia de Zn, posteriormente se conoci&oacute; su importancia  para el crecimiento de las gallinas. En humanos las primeras referencias datan  de 1956 cuando se estudi&oacute; el metabolismo del zinc en individuos cirr&oacute;ticos.  <span class="superscript">5 </span></p>    <p align="justify">A&uacute;n al inicio  de los sesenta se cre&iacute;a que la deficiencia de Zn nunca pod&iacute;a ocurrir  en humanos ya que su presencia era ubicua y el an&aacute;lisis de los alimentos  mostraba adecuada cantidad del mineral en la dieta humana, sin embargo es en 1961  que <em>Prasad </em> y otros describen lo que hoy se conoce como s&iacute;ndrome  de deficiencia de zinc se&ntilde;alado en p&aacute;rrafos anteriores. <span class="superscript">1</span>  </p><h4><strong> </strong>    <br> Localizaci&Oacute;n </h4>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">El  cuerpo contiene 1,5 a 2,5 g de zinc. El metal se encuentra pr&aacute;cticamente  en la totalidad de las c&eacute;lulas, pero existe con mayor abundancia en determinados  tejidos animales. El m&uacute;sculo esquel&eacute;tico y el hueso combinados contienen  el 90 % del zinc total del organismo. <span class="superscript">3</span> En el  m&uacute;sculo, el enc&eacute;falo, los pulmones y el coraz&oacute;n las concentraciones  son relativamente estables y no responden a las variaciones del contenido del  metal en la dieta. En otros tejidos como el hueso, los test&iacute;culos, el pelo  y la sangre, la concentraci&oacute;n tiende a reflejar la ingesta diet&eacute;tica  del mismo. <span class="superscript">3</span> </p><h4>    <br> Absorci&Oacute;n, transporte  y metabolismo </h4>    <p align="justify">Los inhibidores de la absorci&oacute;n de  zinc son fundamentalmente los fitatos –de alto contenido en los cereales <span class="superscript">3</span>  —, oxalatos, hemicelulosa, calcio, hierro y cobre. La absorci&oacute;n puede ser  facilitada por la presencia de prote&iacute;na animal y la histidina y puede ocurrir  a lo largo del intestino delgado, hay estudios que sugieren que la absorci&oacute;n  a este nivel puede variar en funci&oacute;n de diferentes tipos de alimentos y  del estado nutricional del organismo en relaci&oacute;n con este mineral. <span class="superscript">5</span>  </p>    <p align="justify">Una vez absorbido el zinc es transportado r&aacute;pidamente  y se concentra en el h&iacute;gado, al que llega por la circulaci&oacute;n portal.  Se ha identificado la alb&uacute;mina como la prote&iacute;na plasm&aacute;tica  que transporta el metal en la sangre del sistema porta. La distribuci&oacute;n  a los tejidos extra-hep&aacute;ticos se produce a trav&eacute;s del plasma en  el que se encuentra aproximadamente 10-20 % del zinc total del organismo, 1/3  se encuentra unido a la alb&uacute;mina laxamente y 2/3 a las globulinas estrechamente.  <span class="superscript">3</span> </p>    <p align="justify">Los componentes del  plasma que lo contienen son los hemat&iacute;es (la principal proporci&oacute;n),  plaquetas, los leucocitos, la alfa dos macroglobulina, la transferrina y los amino&aacute;cidos,  sobre todo la ciste&iacute;na y la histidina. <span class="superscript">3</span>  </p>    <p align="justify">Las concentraciones s&eacute;ricas o plasm&aacute;ticas  de zinc experimentan oscilaciones circadianas, disminuyen durante el estr&eacute;s  y se hallan sometidas a depresiones posprandiales transitorias. Una ingesta excesiva  de zinc puede incrementar en varias veces sus concentraciones sangu&iacute;neas.  La velocidad inicial de captaci&oacute;n de Zn por los tejidos a partir de una  dosis oral dada es mayor en el h&iacute;gado, seguido de la m&eacute;dula &oacute;sea,  el hueso, la piel, el ri&ntilde;&oacute;n y el timo, en este orden. La excreci&oacute;n  de zinc se produce fundamentalmente por las heces, a partir de las secreciones  pancre&aacute;ticas, biliares o intestinales y de las c&eacute;lulas mucosas descamadas,  tambi&eacute;n es excretado en la superficie corporal como parte de la descamaci&oacute;n  epitelial. La homeostasis de este elemento es &oacute;ptima durante los per&iacute;odos  de escasa ingesta como resultado de la mayor absorci&oacute;n de este en la dieta.  <span class="superscript">3 </span></p><h4>    <br> Funciones <strong></strong></h4>    <p align="justify">La  ubicua distribuci&oacute;n del zinc en las c&eacute;lulas, junto al hecho de que  es el oligoelemento intracelular m&aacute;s abundante, indica que sus funciones  son muy b&aacute;sicas. Estas distintas funciones –catal&iacute;tica, estructural  y de regulaci&oacute;n– definen el papel biol&oacute;gico que desempe&ntilde;a  el zinc. Las funciones catal&iacute;ticas <em></em>son ejercidas por enzimas pertenecientes  a las seis clases existentes. Se conoce que aproximadamente 300 enzimas requieren  del zinc para su actividad metab&oacute;lica –metaloenzimas– y debemos se&ntilde;alar  que se considera que una enzima es una metaloenzima con zinc cuando la eliminaci&oacute;n  de zinc causa una reducci&oacute;n de la actividad sin afectar a la irreversibilidad  de la prote&iacute;na enzim&aacute;tica y cuando la reconstrucci&oacute;n con  zinc restablece su actividad. La respuesta del crecimiento que se observa en los  ni&ntilde;os a los que se administra suplementos de zinc es un ejemplo m&aacute;s  reciente en relaci&oacute;n con la s&iacute;ntesis de prote&iacute;na, quiz&aacute;s  debido a un aumento de la actividad de la ARN polimerasa. <span class="superscript">3,6,7</span>  </p>    <p align="justify">El zinc desempe&ntilde;a funciones estructurales mediante  las metaloprote&iacute;nas por ejemplo la enzima citos&oacute;lica super&oacute;xido  dismutasa CuZn, en ella el cobre asume funci&oacute;n catal&iacute;tica mientras  que el zinc ejerce las estructurales; el Zn se une a un complejo tetra&eacute;drico  con cuatro ciste&iacute;nas tomando una disposici&oacute;n estructural que se  ha dado en llamar <em>dedos de zinc </em> de suma importancia pues se han localizado  en muchos receptores de membrana y en factores de transcripci&oacute;n. <span class="superscript">3</span>  El inter&eacute;s por las prote&iacute;nas con dedos de zinc es grande por constituir  objetivos potenciales para terap&eacute;uticos farmacol&oacute;gicos, tambi&eacute;n  est&aacute; involucrado en la funci&oacute;n de la membrana celular. Es importante  en la s&iacute;ntesis de prote&iacute;nas, &aacute;cidos nucleicos <span class="superscript">3,6</span>  y en la divisi&oacute;n celular. <span class="superscript">6</span> Las nucleoprote&iacute;nas  lo contienen en mucha cantidad y estas probablemente est&eacute;n involucradas  en la expresi&oacute;n gen&eacute;tica de varias prote&iacute;nas –funci&oacute;n  reguladora. <span class="superscript">3,6,7 </span></p>    <p align="justify">Las  c&eacute;lulas mediadoras en las funciones inmunes decrecen en las deficiencias  de Zn y se conoce su importante papel en el sistema inmunol&oacute;gico. <span class="superscript">6,8,9  </span></p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">El zinc juega un papel esencial en el mantenimiento  de las estructuras de las apoenzimas, <span class="superscript">10</span> puede  tener diversos roles en las funciones bioqu&iacute;micas y hormonales de varios  sistemas endocrinos, <span class="superscript">11</span> estando involucrado en  la modulaci&oacute;n de la secreci&oacute;n de prolactina y en la secreci&oacute;n  y acci&oacute;n de la insulina <span class="superscript">12</span> y est&aacute;  demostrado que la deficiencia afecta el tama&ntilde;o del test&iacute;culo. <span class="superscript">13</span>  </p>    <p align="justify">En ni&ntilde;os con diarreas se reporta la necesidad del  suministro de zinc para: el buen funcionamiento del epitelio intestinal, la reparaci&oacute;n  de los tejidos lesionados, mejorar la absorci&oacute;n de sodio y agua, a la vez  que lo consideran indispensable para la utilizaci&oacute;n adecuada de la vitamina  A, la que tiene reconocida capacidad para la reparaci&oacute;n del da&ntilde;o  mucosal secundario a la infecci&oacute;n y adem&aacute;s en la protecci&oacute;n  de la mucosa y en la absorci&oacute;n intestinal. <span class="superscript">14  </span></p>    <p align="justify">Se plantea el uso del zinc como un antioxidante  y que adem&aacute;s puede estabilizar las membranas celulares al igual que la  vitamina E. <span class="superscript">5,15</span> </p><h4>    <br> S&Iacute;ntomas  de deficiencia </h4>    <p align="justify">Las manifestaciones cl&iacute;nicas de  la deficiencia de Zn son, en &uacute;ltimo t&eacute;rmino, el resultado de una  alteraci&oacute;n de su metabolismo, de sus funciones bioqu&iacute;micas o de  ambas. </p>    <p align="justify">Entre las causas de deficiencia tenemos malnutrici&oacute;n,  alcoholismo, malaabsorci&oacute;n, quemadura extensa, cirrosis del h&iacute;gado,  enfermedades cr&oacute;nicas debilitantes, enfermedad renal cr&oacute;nica, el  uso de ciertos diur&eacute;ticos, el uso de agentes quelantes como la penicilamina  para la enfermedad de Wilson, des&oacute;rdenes gen&eacute;ticos como la acrodermatitis  enterop&aacute;tica y la sicklemia. <span class="superscript">11, 16</span> </p><h6>Deficiencia  leve </h6>    <p align="justify">El diagn&oacute;stico de la deficiencia leve de zinc  en el hombre es dif&iacute;cil, <span class="superscript">7</span> ya que produce  muchos s&iacute;ntomas cl&iacute;nicos inespec&iacute;ficos, <span class="superscript">3</span>  achacables a otros procesos o estados del organismo. Muestras de zinc en granulocitos  y linfocitos proveen el mejor criterio diagn&oacute;stico para la deficiencia  marginal en el plasma. <span class="superscript">7</span> </p>    <p align="justify"><em>Manifestaciones  </em>. En varones se observa disminuci&oacute;n del nivel de testosterona en suero  y la oligospermia, disminuci&oacute;n de la masa magra corporal, hiperamonemia,  cambios neurosensoriales, anergia, disminuci&oacute;n de la timulina –hormona  del timo–, envuelta en la maduraci&oacute;n de los linfocitos T 7 y disminuci&oacute;n  de la actividad de la interleucina 2 (IL-2). <span class="superscript">10</span>  La deficiencia cr&oacute;nica leve puede manifestarse por alteraciones de la funci&oacute;n  inmune y por un descenso de la velocidad o de la calidad del crecimiento en los  ni&ntilde;os y adolescentes. <span class="superscript">17 </span></p><h6 align="justify">Deficiencia  moderada </h6>    <p align="justify">Esta es reportada en diferentes condiciones del  organismo. Las manifestaciones cl&iacute;nicas incluyen: retardo del crecimiento,  hipogonadismo en adolescentes, piel &aacute;spera, pobre apetito, letargia mental,  retardo en la cicatrizaci&oacute;n de las heridas, disfunci&oacute;n en la inmunidad  mediada por c&eacute;lulas y cambios anormales neurosensoriales. <span class="superscript">17</span>  </p><h6>Deficiencia severa </h6>    <p align="justify">En relaci&oacute;n con las  manifestaciones cl&iacute;nicas, los signos evidentes son: dermatitis bulosa-pustular,  infecciones intercurrentes, retraso del crecimiento, <span class="superscript">6</span>  depresi&oacute;n de la funci&oacute;n inmune, anorexia, dermatitis, alteraciones  de la capacidad reproductora (anomal&iacute;as cong&eacute;nitas, evoluci&oacute;n  desfavorable de la gestaci&oacute;n y disfunci&oacute;n gonadal), anomal&iacute;as  esquel&eacute;ticas, diarrea, alopecia, defectos de cicatrizaci&oacute;n, alteraciones  de la agudeza del gusto y trastornos de la conducta, <span class="superscript">3,17</span>  blefaritis, estomatitis, glositis, hepato-esplenomegalia, hipogonadismo,<span class="superscript">  6</span> hipofunci&oacute;n testicular, <em>rash </em> cut&aacute;neo.<span class="superscript">  4</span> . La aparici&oacute;n de una deficiencia grave de zinc es rara y se asocia  sobre todo a pr&aacute;cticas diet&eacute;ticas anormales o a enfermedades, en  especial a trastornos hep&aacute;ticos y gastrointestinales asociados con malaabsorci&oacute;n  del metal. Esta condici&oacute;n puede ser fatal si no es tratada adecuadamente.  <span class="superscript">17</span> </p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">En el embarazo la deficiencia  es asociada con el incremento de la morbilidad materna-riesgo de aborto y de trastornos  inmunol&oacute;gicos, <span class="superscript">18</span> sensaciones anormales  en el gusto, gestaci&oacute;n prolongada, labor insuficiente en el trabajo de  parto, sangrado por aton&iacute;a y riesgos incrementados para el feto, riesgo  de parto pret&eacute;rmino y ni&ntilde;os prematuros. En estos ni&ntilde;os incluye  bajas reservas en el cuerpo de Zn al nacimiento, as&iacute; como altas p&eacute;rdidas  fecales del metal y el incremento de los requerimientos durante el r&aacute;pido  crecimiento. <span class="superscript">6</span> </p>    <p align="justify">En estudios  realizados en nuestro pa&iacute;s se encontr&oacute; que bajos valores maternos  de Zn en plasma se correspondieron con valores m&aacute;s bajos en los indicadores  del crecimiento y desarrollo fetal. Las altas dosis de suplemento de Fe pudieran  comprometer el estado de nutrici&oacute;n materno de Zn, lo que pudiera ser perjudicial  para el desarrollo fetal. <span class="superscript">19</span> </p>    <p align="justify">Dado  que no existen grandes dep&oacute;sitos org&aacute;nicos de este metal, la respuesta  a la depleci&oacute;n puede ser r&aacute;pida. </p>    <p align="justify">Las personas  sometidas a mayor riesgo son las mujeres embarazadas, los ni&ntilde;os y los ancianos,  sobre todo si pertenecen a grupos sociales econ&oacute;micos bajos, <span class="superscript">3</span>  al igual que los vegetarianos. <span class="superscript">5</span> </p>    <p align="justify">Las  deficiencias ligeras o marginales de zinc no empeoran o deterioran el rol funcional  de la excreci&oacute;n end&oacute;gena en la homeostasis del Zn. Cuando aparece  alterado el mecanismo homeost&aacute;tico del metal sugiere una deficiencia cr&oacute;nica.  Por el dif&iacute;cil diagn&oacute;stico de la deficiencia ligera se hace necesario  garantizar los requerimientos diet&eacute;ticos en los sujetos de una poblaci&oacute;n  vulnerable a la deficiencia, como los integrantes de los grupos de riesgos antes  mencionados. <span class="superscript">20</span> </p><h4>    <br> Usos terap&Eacute;uticos  </h4>    <p align="justify">Muchos estudios han demostrado los beneficios de la suplementaci&oacute;n  de zinc sobre: infecciones en las poblaciones humanas, reducci&oacute;n en la  incidencia y duraci&oacute;n de diarreas agudas y cr&oacute;nicas, infecciones  del tracto respiratorio inferior en lactantes y ni&ntilde;os peque&ntilde;os,  reduce las manifestaciones cl&iacute;nicas causadas por el <em>Plasmodium falciparum  </em>, en la sicklemia disminuye la incidencia de la neumon&iacute;a por <em>Staphylococcus  aureus </em>, tonsilitis por <em>S. Neumoniae </em>, y las infecciones del tracto  urinario. <span class="superscript">1</span> </p>    <p align="justify">En a&ntilde;os  m&aacute;s recientes se ha demostrado su efectividad en el tratamiento a largo  plazo de la enfermedad de Wilson. El Zn en dosis terap&eacute;utica (75 mg de  zinc elemental) en tres dosis al d&iacute;a es efectivo en la disminuci&oacute;n  de la incidencia de infecciones, crisis dolorosa vaso-oclusiva y de ingresos hospitalarios  en pacientes sickl&eacute;micos. Adem&aacute;s, han sido documentados efectos  beneficiosos en pacientes con encefalopat&iacute;a hep&aacute;tica. <span class="superscript">1</span>  </p>    <p align="justify">Estudios m&aacute;s recientes de <em>Prasad </em> muestran  que el Zn usado como agente terap&eacute;utico reduce la duraci&oacute;n y la  intensidad de los s&iacute;ntomas del resfriado en un 50 %, <span class="superscript">1</span>  principalmente la tos. <span class="superscript">21</span> </p>    <p align="justify">Tiene  indicaciones en el s&iacute;ndrome de malaabsorci&oacute;n intestinal, durante  la alimentaci&oacute;n parenteral, en traumas, quemaduras, p&eacute;rdida de prote&iacute;nas  de diferentes etiolog&iacute;as y en la acrodermatitis enterop&aacute;tica. </p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">Los  suplementos de zinc pueden mejorar los s&iacute;ntomas asociados con calambres  musculares en pacientes con cirrosis a dosis de 200 mg dos veces al d&iacute;a  durante 12 semanas. Incrementa la tolerancia a la glucosa en pacientes cirr&oacute;ticos  con diabetes. </p>    <p align="justify">El zinc juega un papel importante en la regulaci&oacute;n  del apetito al igual que la leptina <em></em>(hormona secretada por los adipocitos)  que tiene una gran influencia en el metabolismo energ&eacute;tico. Niveles adecuados  de la leptina en el suero son mantenidos cuando existe un suplemento adecuado  de Zn, <span class="superscript">22</span> por lo que se recomienda su utilizaci&oacute;n  en ni&ntilde;os anor&eacute;xicos. </p>    <p align="justify">Recientemente se ha  planteado que la prote&iacute;na identificadora del zinc est&aacute; comprometida  en la expresi&oacute;n gen&eacute;tica de varios factores de crecimiento y receptores  esteroideos. Es sabido que en la deficiencia de Zn decrece la producci&oacute;n  de interleucina 2 (IL-2) como acompa&ntilde;ante de los linfocitos T, observ&aacute;ndose  adem&aacute;s disminuci&oacute;n en las subpoblaciones de estos, <span class="superscript">7,23,24</span>  situaci&oacute;n que puede mejorar al suministrar el mineral. </p>    <p align="justify">Una  ligera deficiencia de zinc puede presentar un significativo problema cl&iacute;nico,  en los ancianos que viven solos, <span class="superscript">9</span> por lo que  la suplementaci&oacute;n de zinc debe tenerse en cuenta. </p><h4>    <br> Los requerimientos  </h4>    <p>Las recomendaciones de necesidades diarias para la poblaci&oacute;n cubana  <span class="superscript">25</span> del Instituto de Nutrici&oacute;n son: </p><ul>      <li>&lt; de 1 a&ntilde;o – 5 mg. </li>    <li>1 a 10 a&ntilde;os- 10 mg. </li>    <li>&gt;de  10 a&ntilde;os- 15 mg. </li>    <li>Embarazadas- 20 mg. </li>    ]]></body>
<body><![CDATA[<li>Mujer que lacta-  25 mg. </li>    </ul>    <p align="justify">Se aconseja su suplementaci&oacute;n en el  reci&eacute;n nacido de bajo peso, retraso f&iacute;sico, pedag&oacute;gico, fibrosis  qu&iacute;stica y hepatopat&iacute;as. <span class="superscript">26 </span></p><h4><strong>  </strong>    <br> Fuentes <strong></strong></h4>    <p align="justify">Es muy abundante  en las carnes rojas, en algunos mariscos, en el germen de los cereales, la leche  (la biodisponibilidad del contenido de la leche humana es mayor que en la de la  vaca o el de las f&oacute;rmulas para lactantes). Las ostras son reportadas como  las mejores fuentes. En los pa&iacute;ses subdesarrollados el mineral es provisto  fundamentalmente por cereales y legumbres. El Zn contenido en los vegetales suele  estar menos biodisponible que el aportado por la mayor&iacute;a de las prote&iacute;nas  o sales de zinc de origen animal. <span class="superscript">3</span> </p><h4>    <br>  Toxicidad <strong></strong></h4>    <p align="justify">Los l&iacute;mites entre ingestas  deficitarias y t&oacute;xicas de zinc parecen bastante amplios, lo que sugiere  que el refuerzo de la dieta con Zn podr&iacute;a ser una sencilla soluci&oacute;n  a la baja disponibilidad de este. El principal efecto t&oacute;xico del zinc parece  derivar de su interferencia con el metabolismo normal de cobre, lo que conduce  a una anemia por deficiencia de &eacute;ste en caso de nutrici&oacute;n parenteral  o en personas con ingestas prolongadas superiores a 150 mg/d&iacute;a. Otras alteraciones  podr&iacute;an consistir en erosiones g&aacute;stricas, depresi&oacute;n del sistema  inmune y disminuci&oacute;n del colesterol plasm&aacute;tico unido a las prote&iacute;nas  de alta densidad. Se reportan como otros efectos t&oacute;xicos n&aacute;useas,  v&oacute;mitos, diarreas, fiebre y letargia, situaciones poco frecuentes por el  amplio margen existente entre ingesta normal y t&oacute;xica, se&ntilde;al&aacute;ndose  que los efectos adversos aparecen s&oacute;lo cuando se ingiere en cantidades  superiores a 4 &oacute; 8 g de zinc. <span class="superscript">27</span> No obstante,  parece existir un margen de seguridad razonable que permite la adici&oacute;n  de cantidades moderadas de zinc en la dieta humana normal. <span class="superscript">4</span>  </p><h4>    <br> Presentaci&Oacute;n <strong></strong></h4>    <p align="justify">La forma  en que se presenta en nuestro listado de medicamentos es como sulfato de zinc,  tab. 50 mg (220 mg de sulfato de Zn = 50 mg de Zn elemental) y se prepara tambi&eacute;n  en forma de papelillos que contienen 5 mg de Zn elemental. Es soluble en agua  e insoluble en alcohol. <span class="superscript">4</span> Adem&aacute;s se puede  preparar en cucharaditas de 10 mg (zinc elemental) en 5 cc. </p>    <p><em>Otras formas  de presentaci&oacute;n: </em><span class="superscript">4</span> </p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">Gluconato  de Zn -tab., acetato de Zn -tab., carbonato de Zn uso t&oacute;pico, sulfato de  Zn –tab., gotas oft&aacute;lmicas. El cloruro de Zn en concentraciones muy diluidas  ha sido usado en alimentaci&oacute;n parenteral. </p><h4>    <br> Dosis <strong></strong></h4>    <p align="justify">Por  v&iacute;a oral. En las deficiencias nutricionales: 1 mg x kg x d&iacute;a durante  6 meses. Dosis hasta 50 mg de zinc elemental 3 veces al d&iacute;a pueden ser  administradas en casos necesarios. </p>    <p align="justify">En la acrodermatitis  enterop&aacute;tica (AE) se puede llegar a 5 mg x kg x d&iacute;a. </p>    <p align="justify">Por  v&iacute;a <em></em>parenteral I.V en forma de sulfato o cloruro de zinc pueden  ser administrados a una dosis de 6,5 mg de zinc elemental al d&iacute;a (100 micro-moles).  De ser necesarias dosis mayores o por periodos de tiempo prolongados se afectar&iacute;a  la respuesta inmune.<span class="superscript"> 4</span> </p><h4 align="justify">    <br>  Conclusiones <strong></strong></h4>    <p align="justify">Para concluir diremos que  actualmente est&aacute; bien documentado el papel que desarrolla el zinc en el  organismo humano, que la deficiencia nutricional de zinc puede afectar el crecimiento  y el desarrollo, las funciones inmunes y cognitivas, y que el suplemento de Zn  a lactantes y ni&ntilde;os con diarreas agudas y cr&oacute;nicas puede salvar  a millones de vidas en los pa&iacute;ses en v&iacute;as de desarrollo; y por tanto  se hace necesario una mayor informaci&oacute;n en los profesionales de la salud  para alcanzar mejores resultados en la atenci&oacute;n de nuestra poblaci&oacute;n.  </p><h4>    <br> summary</h4>    <p align="justify">This review offers updated information  on the important nutritional role of zinc, a mineral whose essentiality for human  beings had not been recognized up to 1961. Its location, transportation, metabolism,  functions, causes and symptoms of deficiency of this mineral, uses, requirements,  sources, presentation an toxicity are presented. </p>    <p> <em>Key words</em>: Zinc,  deficiency, human nutrition. </p><h4>    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> Referencias bibliogr&Aacute;ficas </h4>    <!-- ref --><P>  1. Prasad AS. Recognition of Zinz-Deficiency S&iacute;ndrome. Nutrition 17:67-69,  2001. <!-- ref --><P> 2. Fern&aacute;ndez Fern&aacute;ndez M, Novelo Aguilar D, Rodr&iacute;guez  Su&aacute;rez A, Fuilleret Alfonso R y Toledo Barrero E. Evaluaci&oacute;n nutricional  de escolares de primaria y su posible relaci&oacute;n con el desarrollo intelectual.  Rev Cubana Aliment Nutr 1997; 11(1) 35-39. <!-- ref --><P> 3. Cousins RJ. Cinc. En: Ziegler  EE, Filer LJ. Conocimientos actuales sobre nutrici&oacute;n. S&eacute;ptima Edici&oacute;n.  Washington: International Life Sviences Institute, 1999:312-27. <!-- ref --><P> 4. Freijoso  E, Cires M. Revisi&oacute;n sobre el Zinc. Consulta terap&eacute;utica- CDF. Ministerio  de Salud P&uacute;blica, Cuba. 2000. <!-- ref --><P> 5. Cardoso Garc&iacute;a Tramonte  VL. Importancia do zinc o na nutri&ccedil;&acirc;o humana. Rev. Cien. 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Padr&oacute;n  Herrera M, Fern&aacute;ndez Regalado R, de la Osa Fern&aacute;ndez R, Bacallao  Gallestey J, Reboso P&eacute;rez J y Mart&iacute;n Gonz&aacute;lez I. Estado de  nutrici&oacute;n de oligoelementos durante el embarazo: efecto de la suplementaci&oacute;n  con hierro sobre el estado de nutrici&oacute;n de cinc. Revista Cubana Aliment  Nutr 1995;9(1). <!-- ref --><P> 13. Lee DY, Prasad AS, Hydrick-Adair C, Brewer G, Johnson  PE. Homeostasis of zinc in marginal human zinc deficiency: role of absorption  and endogenous excretion of zinc. J Lab Clin Med 1993 Nov;122(5):549-56. <!-- ref --><P>  14. Prasad AS. Zinc and immunity. Mol Cell Biochem 1998 Nov;188(1-2):63-9. <!-- ref --><P>  15. Prasad AS, Fitzgerald JT, Hess JW, Kaplan J, Pelen F, Dardenne M. Zinc deficiency  in elderly patients. Nutrition 1993 May-Jun;9(3):218-24. <!-- ref --><P> 16. Prasad AS  , Fitzgerald JT, Bao B, Beck FW, Chandrasekar PH. Duration of symptoms and plasma  cytokine levels in patients with the common cold treated with zinc acetate. A  randomized, double-blind, placebo-controlled trial. Ann Intern Med 2000 Aug 15;133(4):245-52  Comment in: ACP Journal Club 2001 Mar-Apr;134(2):59. Ann Intern Med. 2000 Aug  15;133(4):302-3. <!-- ref --><P> 17. Mantzoros CS, Prasad AS, Beck FW, Grabowski S, Kaplan  J, Adair C. Zinc may regulate serum leptin concentrations in humans. J Am Coll  Nutr 1998 Jun;17(3):270-5. <!-- ref --><P> 18. Prasad AS , Bao B, Beck FW, Sarkar FH.  Zinc activates NF-kappaB in HUT-78 cells. J Lab Clin Med 2001 Oct;138(4):250-6.  <!-- ref --><P> 19. Prasad AS. Effects of zinc deficiency on Th1 and Th2 cytokine shifts.J  Infect Dis 2000 Sep;182 Suppl 1:S62. <!-- ref --><P> 20. Prasad AS. Clinical and biochemical  manifestation zinc deficiency in human subjects. J Pharmacol 1985 Oct-Dec;16(4):344-52.  <!-- ref --><P> 21. Prasad AS. 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Efecto de la suplementaci&oacute;n  con cinc en la recuperaci&oacute;n nutricional. Rev Cubana Pediatr 67 (1): 29-36,  enero-abril, 1995. <!-- ref --><P> 27. Hern&aacute;ndez Fern&aacute;ndez CM, Izquierdo  Est&eacute;vez A. Funci&oacute;n del Cinc en la recuperaci&oacute;n inmunonutricional  de lactantes malnutridos. Rev Cubana Aliment Nutr 2000;14(1):65-70. <p>Recibido:  26 de abril de 2004. Aprobado: 10 de mayo de 2004    <br> <em>Dr. Rafael Torres Acosta.  </em> Facultad de Ciencias M&eacute;dicas de Holgu&iacute;n. Departamento de Pediatr&iacute;a.  Avenida Lenin, No. 4, esq. Aguilera. Holgu&iacute;n. CP 80 100. Cuba. </p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p><span class="superscript"><a href="#autor">1</a></span><a href="#autor">  Especialista de II Grado en Pediatr&iacute;a. Especialista de I Grado en Administraci&oacute;n  de Salud. M&aacute;ster en Bio&eacute;tica. Diplomado en Nutrici&oacute;n en Salud  P&uacute;blica. Profesor Auxiliar.    <br> </a><a href="#autor"><span class="superscript">2</span>  Licenciado en Bioqu&iacute;mica. M&aacute;ster en Bioqu&iacute;mica. Profesor  Asistente. </a><a name="cargo"></a></p>      ]]></body><back>
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