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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Sepsis neonatal cervicomaxilofacial (1996 a 2005)]]></article-title>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Neonatal cervicomaxillofacial sepsis (1996-2005)]]></article-title>
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<institution><![CDATA[,Hospital Pediátrico Universitario William Soler . Servicio de Cirugía Maxilofacial  ]]></institution>
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<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[A retrospective and longitudinal study of cervicomaxillofacial sepsis in the neonates admitted in our intensive care unit in a period of 10 years was conducted. An average incidence of 1.20 per 100 admissions, as well as the predominance of white female infants aged 7-27 days old (late sepsis) were observed. Facial cellulitis was caused by obstetric trauma and it was the most frequent diagnosis. No relation between the presence of sepsis and gestational age, Apgar score, or birth weight, was found, since in most of the children these results were within the normal limits. The most used treatment was the antibiotic therapy with the association of 2 or more antibiotics. The combination of penicillin and gentamicin was the most common treatment. In those cases, among whom the sepsis had a very severe systemic repercussion, immunoglobulin therapy was also applied. The evolution was satisfactory in 100 % of the cases, most of whom had to be admitted for 7 days. No deaths were reported.]]></p></abstract>
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<kwd lng="es"><![CDATA[Sepsis neonatal cervicomaxilofacial]]></kwd>
<kwd lng="es"><![CDATA[infecciones faciales y bucales en el neonato]]></kwd>
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</front><body><![CDATA[  Hospital Pedi&aacute;trico Universitario &laquo;William Soler&raquo;<br /> Servicio de Cirug&iacute;a Maxilofacial <h2><strong>Sepsis neonatal  cervicomaxilofacial (1996 a 2005)</strong></h2>     <p>  <a href="#cargo">Dra. Zoila del S. L&oacute;pez D&iacute;az<span class="superscript">1</span> y Dra. Mirtha Pla Ampudia<span class="superscript">2</span></a><a name="autor"></a></p>     <p>&nbsp;</p>     <blockquote>   <hr>   <h4>RESUMEN</h4>       <p align="justify">    Se realiza un estudio retrospectivo y longitudinal de la  sepsis cervicomaxilofacial en los neonatos ingresados en nuestra unidad de  cuidados intensivos &nbsp;en un per&iacute;odo de 10  a&ntilde;os. Encontramos una incidencia promedio de 1,20 por cada 100 ingresos, y el  predominio del grupo de edades entre 7 y 27 d&iacute;as de vida (sepsis tard&iacute;a), del  sexo femenino y del color blanco de la piel. La celulitis facial fue ocasionada  por trauma obst&eacute;trico y fue el diagn&oacute;stico m&aacute;s frecuente. No encontramos  relaci&oacute;n entre la presencia de sepsis y la edad gestacional, el conteo de Apgar  o el peso al nacer, pues en el mayor n&uacute;mero de ni&ntilde;os estos resultados  estuvieron dentro de l&iacute;mites normales. El tratamiento m&aacute;s utilizado fue la antibioticoterapia  con asociaci&oacute;n de 2 o m&aacute;s antibi&oacute;ticos, y entre estas la m&aacute;s socorrida fue la asociaci&oacute;n  de penicilina y gentamicina. Cuando la sepsis tuvo una repercusi&oacute;n sist&eacute;mica muy  grave, se utiliz&oacute; adem&aacute;s inmunoglobulinoterapia. La evoluci&oacute;n fue satisfactoria  en el 100 % de los casos, la mayor&iacute;a de los cuales necesit&oacute; internaci&oacute;n  hospitalaria hasta los 7 d&iacute;as. No hubo fallecidos.</p>       <p align="justify"><em>Palabras clave:</em> Sepsis  neonatal cervicomaxilofacial, infecciones faciales y bucales en el neonato,  reci&eacute;n nacido, infecciones cervicobucofaciales. </p>   <hr>       <p align="justify">&nbsp;</p> </blockquote>     <p align="justify">La sepsis neonatal es motivo de prevenci&oacute;n, valoraci&oacute;n y  estudio constante en las unidades de cuidados intensivos neonatales (UCIN), siendo  en la actualidad causa importante de morbilidad y mortalidad pese a los enormes  avances en cuidados intensivos neonatales y al uso de nuevos antibi&oacute;ticos de  amplio espectro. La sepsis neonatal ocasiona entre 1,5 a 2 millones de muertes  neonatales en el mundo cada a&ntilde;o.<span class="superscript">1-6</span></p>     <p align="justify">  Los factores de riesgo asociados a ella est&aacute;n bien  establecidos. La sepsis neonatal es com&uacute;n en los neonatos de alto riesgo, los prematuros  y los nacidos tras dificultades obst&eacute;tricas.<span class="superscript">2,3,7-11</span> Igualmente, tras las  infecciones adquiridas a trav&eacute;s del cord&oacute;n umbilical o la piel, y en presencia  de anomal&iacute;as cong&eacute;nitas del sistema nervioso central (SNC) y los aparatos  genitourinario, gastrointestinal y pulmonar.<span class="superscript">3</span></p>     <p align="justify">  De acuerdo a la edad neonatal puede clasificarse la sepsis en  precoz, si ocurre durante la primera semana de la vida, y tard&iacute;a, cuando se  produce a partir de la segunda semana de vida. Igualmente se clasifican en  correspondencia con el microorganismo causal.<span class="superscript">5-7</span></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">  La sepsis neonatal es m&aacute;s frecuente en la primera semana de  vida (sepsis precoz), por contacto del ni&ntilde;o con microorganismos del canal del  parto. Se presenta con s&iacute;ntomas inespec&iacute;ficos y lenta  instauraci&oacute;n, y llega a la dificultad respiratoria con necesidad de ventilaci&oacute;n  mec&aacute;nica, acidosis metab&oacute;lica, hipotensi&oacute;n arterial, <em>shock</em> s&eacute;ptico y fallo multiorg&aacute;nico.<span class="superscript">2</span></p>     <p align="justify">  Despu&eacute;s de esta edad se habla de sepsis tard&iacute;a. En ella el  contagio no guarda relaci&oacute;n con la madre y s&iacute; con infestaciones en la comunidad.<span class="superscript">2,7-11</span>  La excepci&oacute;n son los neonatos que han estado ingresados mucho tiempo y entonces  el microorganismo causal es adquirido en el hospital, por las pinturas, a  trav&eacute;s de las v&iacute;as respiratorias o digestivas,<span class="superscript">12-15</span> Gracias a los actuales avances  m&eacute;dicos en neonatolog&iacute;a, sobreviven ni&ntilde;os con graves malformaciones o muy bajo  peso. Estos requieren largos per&iacute;odos de internaci&oacute;n, durante los cuales se  adquieren dichas infecciones, lo cual determina el incremento de la frecuencia  de &eacute;stas.<span class="superscript">2,7,12</span></p>     <p align="justify">  Los g&eacute;rmenes causales m&aacute;s frecuentes son el estreptococo de grupo  B, <em>Lysteria monocytogenes</em>, <em>Escherichia coli</em>, <em>Streptococcus</em> <em>pneumoniae</em> y <em>Haemophilus</em> <em>influenzae. </em>En la actualidad los microorganismos que se relacionan  con mayor frecuencia con la sepsis tard&iacute;a del reci&eacute;n nacido son los estafilococos  coagulasa-negativos, con predominio del <em>Staphylococcus</em> <em>epidermidis</em>, <em>Staphylococcus</em> <em>aureus</em> y <em>Streptococcus</em> <em>pyogenes.</em><span class="superscript">16,17</span></p>     <p align="justify">  El comienzo de la sepsis es insidioso y los signos cl&iacute;nicos son  inespec&iacute;ficos. Se observan alteraciones en la termorregulaci&oacute;n, frecuentes  apneas, aleteo nasal, retracci&oacute;n de las mejillas, cianosis, taquicardia o  bradicardia. Entre el 20 a 35&nbsp;% de los neonatos rechazan los alimentos, tienen  restos g&aacute;stricos, regurgitaciones, distensi&oacute;n abdominal y diarrea, acompa&ntilde;adas  de alteraciones hemodin&aacute;micas de mala perfusi&oacute;n perif&eacute;rica, hipotensi&oacute;n y  acidosis metab&oacute;lica como primeros s&iacute;ntomas del cuadro s&eacute;ptico.<span class="superscript">2,18-21</span> Son  posibles s&iacute;ntomas neurol&oacute;gicos, sobre todo en las infecciones por estreptococo de  grupo B y <em>E</em>. <em>coli</em>, los cuales obligan a realizar diagn&oacute;stico diferencial con patolog&iacute;as  no infecciosas, tales como enfermedades metab&oacute;licas, hiperplasia suprarrenal,  cardiopat&iacute;as cong&eacute;nitas y cuadros obstructivos intestinales.<span class="superscript">2</span>  La cl&iacute;nica no es muy grave, aunque hay casos fulminantes. De ah&iacute; la importancia  del diagn&oacute;stico temprano y el inicio r&aacute;pido con en&eacute;rgica terapia antimicrobiana,  lo que condiciona el riesgo de infestaci&oacute;n por otros g&eacute;rmenes oportunistas. Es  el caso de las infecciones f&uacute;ngicas, producidas principalmente por especies de <em>Candida.</em><span class="superscript">21-23</span> La m&aacute;s com&uacute;n es la <em>C. albicans</em>, que se observa en la piel y  mucosas del neonato tras el paso por el canal del parto cuando hay vaginitis  materna por levaduras.<span class="superscript">24</span> De igual modo, la infestaci&oacute;n bucal o muguet, forma  de presentaci&oacute;n frecuente en el reci&eacute;n nacido, puede ser adquirida en la UCIN o en el hogar, pues el  hongo est&aacute; en el el aire &ndash;en  contacto con los chupetes, los pezones y manos de la madre y la cavidad bucal  de los adultos&ndash;,  favorecido por factores como la falta de asepsia y el uso prolongado de  antibi&oacute;ticos, y agravado por el riesgo sobrea&ntilde;adido de prematuridad.<span class="superscript">1,25-27</span></p>     <p align="justify">  Es dif&iacute;cil de determinar la incidencia de la sepsis neonatal,  pero se acepta que sea alrededor del 20&nbsp;%. Algunos centros solo hacen el  diagn&oacute;stico si los cultivos sangu&iacute;neos son positivos, y otros correlacionan  signos, s&iacute;ntomas cl&iacute;nicos, datos patol&oacute;gicos y an&aacute;lisis de laboratorio  positivos. Por lo tanto, la evaluaci&oacute;n cl&iacute;nica del ni&ntilde;o es en la actualidad el  mejor par&aacute;metro para fundamentar el diagnostico, debido a que en muchos ni&ntilde;os  afectados nunca se encuentran hallazgos bacteriol&oacute;gicos positivos.<span class="superscript">3</span> Tras tomar  muestras para investigaciones de laboratorio, se recomienda iniciar una  en&eacute;rgica antibioticoterapia de amplio espectro, teniendo presente la resistencia  antimicrobiana que muestran todos estos microorganismos,<span class="superscript">28</span> y valorar cuidadosamente  las ventajas y desventajas pues, dada la inmadurez hep&aacute;tica y renal del  neonato, la reacci&oacute;n de este difiere de la del adulto en cuanto a absorci&oacute;n,  desintoxicaci&oacute;n, excreci&oacute;n y nivel sangu&iacute;neo de la droga. No obstante, si se  sospecha infecci&oacute;n, debe realizarse el tratamiento, aunque las pruebas de  laboratorio resulten negativas y el microorganismo no sea identificado.<span class="superscript">3</span></p>     <p align="justify">  Tras revisar la literatura y comprobar que en nuestro pa&iacute;s no  existen publicaciones acerca del tema, hemos decidido determinar la incidencia anual  de sepsis neonatal cervicomaxilofacial en nuestra UCIN en un per&iacute;odo de 10 a&ntilde;os  (desde enero de 1996 hasta diciembre de 2005). Se&ntilde;alamos adem&aacute;s grupo de edades,  tipo de sepsis (precoz o tard&iacute;a), diagn&oacute;stico cl&iacute;nico, etiolog&iacute;a, correlaci&oacute;n  entre edad gestacional, conteo de Apgar y peso al nacer; formas de tratamiento  y, a manera de informaci&oacute;n, sexo, color de la piel, evoluci&oacute;n tras el  tratamiento utilizado, necesidad de tratamiento m&eacute;dico para el hogar al alta  hospitalaria, estad&iacute;a en la UCIN y fallecimientos.</p> <h4>    <br> M&Eacute;TODOS</h4>     <p align="justify">  Se realiza un estudio retrospectivo y longitudinal de todos  los neonatos con sepsis cervicomaxilofacial que estuvieron ingresados en nuestra  UCIN entre enero de 1996 y diciembre de 2005. Para este fin se revisaron todas  las historias cl&iacute;nicas de los afectados y el Libro de Movimiento Hospitalario  de la UCIN.</p>     <p align="justify">  Se realiz&oacute; la recolecci&oacute;n de los datos en correspondencia  con los objetivos trazados para esta investigaci&oacute;n. La informaci&oacute;n se registr&oacute;  en una planilla de recolecci&oacute;n de datos confeccionada al efecto, lo que nos permiti&oacute;  arribar a resultados y establecer la discusi&oacute;n con la bibliograf&iacute;a actualizada del  tema.</p> <h4>    <br> RESULTADOS</h4>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">  El n&uacute;mero de ingresos por sepsis cervicomaxilofacial en  nuestra UCIN en los 10 a&ntilde;os estudiados (1996 a 2005) fue de 22 neonatos. La  incidencia promedio fue de 1,20 por cada 100 neonatos ingresados. El a&ntilde;o de  mayor incidencia fue el 2004 (2,40) y el de menor incidencia, 1999 (0,78). Cabe  se&ntilde;alar que en el a&ntilde;o 2002 ning&uacute;n neonato caus&oacute; ingreso en nuestra UCIN a causa  de sepsis en la regi&oacute;n cervicomaxilofacial (tabla 1).</p>     <p align="center"><strong>Tabla 1<em>.</em></strong><em> Pacientes ingresados por a&ntilde;o</em></p> <table border="1" align="center" cellpadding="0" cellspacing="3">   <tr>     <td width="145" valign="top">    <div align="center"><strong>A&ntilde;os</strong> </div></td>     <td width="145" valign="top">    <p align="center"><strong>Total de pacientes    ingresados por sepsis </strong></p></td>     <td width="145" valign="top">    <p align="center"><strong>Total de pacientes    ingresados por sepsis bucomaxilofacial</strong></p></td>     <td width="145" valign="top">    <p align="center"><strong>Incidencia </strong></p></td>   </tr>   <tr>     <td width="145" valign="top">    <p align="center">1996</p></td>     <td width="145" valign="top">    <p align="center">129</p></td>     <td width="145" valign="top">    <p align="center">2</p></td>     <td width="145" valign="top">    <p align="center">1,15</p></td>   </tr>   <tr>     <td width="145" valign="top">    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="center">1997</p></td>     <td width="145" valign="top">    <p align="center">174</p></td>     <td width="145" valign="top">    <p align="center">4</p></td>     <td width="145" valign="top">    <p align="center">2,23</p></td>   </tr>   <tr>     <td width="145" valign="top">    <p align="center">1998</p></td>     <td width="145" valign="top">    <p align="center">130</p></td>     <td width="145" valign="top">    <p align="center">2</p></td>     <td width="145" valign="top">    <p align="center">1,54</p></td>   </tr>   <tr>     <td width="145" valign="top">    <p align="center">1999</p></td>     <td width="145" valign="top">    <p align="center">128</p></td>     <td width="145" valign="top">    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="center">1</p></td>     <td width="145" valign="top">    <p align="center">0,78</p></td>   </tr>   <tr>     <td width="145" valign="top">    <p align="center">2000</p></td>     <td width="145" valign="top">    <p align="center">170</p></td>     <td width="145" valign="top">    <p align="center">2</p></td>     <td width="145" valign="top">    <p align="center">1,20</p></td>   </tr>   <tr>     <td width="145" valign="top">    <p align="center">2001</p></td>     <td width="145" valign="top">    <p align="center">170</p></td>     <td width="145" valign="top">    <p align="center">3</p></td>     <td width="145" valign="top">    <p align="center">1,80</p></td>   </tr>   <tr>     <td width="145" valign="top">    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="center">2002</p></td>     <td width="145" valign="top">    <p align="center">132</p></td>     <td width="145" valign="top">    <p align="center">0</p></td>     <td width="145" valign="top">    <p align="center">0,00</p></td>   </tr>   <tr>     <td width="145" valign="top">    <p align="center">2003</p></td>     <td width="145" valign="top">    <p align="center">135</p></td>     <td width="145" valign="top">    <p align="center">3</p></td>     <td width="145" valign="top">    <p align="center">2,22</p></td>   </tr>   <tr>     <td width="145" valign="top">    <p align="center">2004</p></td>     <td width="145" valign="top">    <p align="center">125</p></td>     <td width="145" valign="top">    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="center">3</p></td>     <td width="145" valign="top">    <p align="center">2,40</p></td>   </tr>   <tr>     <td width="145" valign="top">    <p align="center">2005</p></td>     <td width="145" valign="top">    <p align="center">122</p></td>     <td width="145" valign="top">    <p align="center">1</p></td>     <td width="145" valign="top">    <p align="center">0,82</p></td>   </tr>   <tr>     <td width="145" valign="top">    <p align="center"><strong>Total</strong></p></td>     <td width="145" valign="top">    <p align="center"><strong>1915</strong></p></td>     <td width="145" valign="top">    <p align="center"><strong>22</strong></p></td>     <td width="145" valign="top">    <p align="center"><strong>1,20</strong></p></td>   </tr> </table>     ]]></body>
<body><![CDATA[<blockquote>       <p>Fuente: Libro movimiento hospitalario UCIN.</p> </blockquote>     <p align="justify">    <br> Al determinar los grupos de edades y el tipo de sepsis,  observamos que predominaron las edades entre 7 y 27 d&iacute;as y que el tipo de sepsis  m&aacute;s frecuente fue la tard&iacute;a (19 pacientes; 86,4 %) del total de casos estudiados.  Hubo 2 pacientes (9,1&nbsp;%) con edades entre 1 y 6 d&iacute;as, y solo un paciente  con m&aacute;s de 27 d&iacute;as (4,5&nbsp;%).</p>     <p align="justify">  Al margen queremos indicar que predominaron el sexo femenino  (13 pacientes; 59,1 %) y el color blanco de la piel (14 pacientes; 63,6 %). </p>     <p align="justify">  El diagnostico cl&iacute;nico m&aacute;s frecuente fue la celulitis facial  (11 casos; 50 %). Predominaron las celulitis causadas por trauma obst&eacute;trico, seguidas  de la dacriocistitis aguda complicada (6 pacientes; 27,3 %). No se pudo  precisar la etiolog&iacute;a de la mayor&iacute;a de las &uacute;ltimas. La infecci&oacute;n bucal por <em>C. albicans </em>o muguet de tipo oportunista  ocup&oacute; el tercer lugar (5 ni&ntilde;os afectados; 22,7 %) (tabla 2).</p>     <p align="center"><strong>Tabla 2.</strong> <em>Diagn&oacute;stico cl&iacute;nico y etiolog&iacute;a</em><strong></strong></p> <table border="1" align="center" cellpadding="0" cellspacing="3">   <tr>     <td width="151" valign="top"><strong>Diagn&oacute;stico cl&iacute;nico </strong> </td>     <td width="156" valign="top">    <p align="center"><strong>Etiolog&iacute;a</strong></p></td>     <td width="156" valign="top">    <p align="center"><strong>Pacientes</strong></p></td>   </tr>   <tr>     <td width="151" rowspan="6" valign="top">    <p>Celulitis facial </p>      </td>     <td width="156" valign="top">    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="center">No precisadas</p></td>     <td width="156" valign="top">    <p align="center">3</p></td>   </tr>   <tr>     <td width="156" valign="top">    <p align="center">Trauma obst&eacute;trico</p></td>     <td width="156" valign="top">    <p align="center">4</p></td>   </tr>   <tr>     <td width="156" valign="top">    <p align="center">Infecci&oacute;n nosocomial</p></td>     <td width="156" valign="top">    <p align="center">1</p></td>   </tr>   <tr>     <td width="156" valign="top">    <p align="center">Otitis media aguda bilateral</p></td>     <td width="156" valign="top">    <p align="center">1</p></td>   </tr>   <tr>     <td width="156" valign="top">    <p align="center">Piodermitis e imp&eacute;tigo diseminado</p></td>     <td width="156" valign="top">    <p align="center">1</p></td>   </tr>   <tr>     <td width="156" valign="top">    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="center">Picadura de insecto</p></td>     <td width="156" valign="top">    <p align="center">1</p></td>   </tr>   <tr>     <td colspan="2" valign="top">    <p><strong>Subtotal</strong><strong>&nbsp;</strong></p>      </td>     <td width="156" valign="top">    <p align="center"><strong>11 (50 %)</strong></p></td>   </tr>   <tr>     <td width="151" rowspan="2" valign="top">    <p>Dacriocistitis aguda</p>          <p>&nbsp;</p></td>     <td width="156" valign="top">    <p align="center">No precisada</p></td>     <td width="156" valign="top">    <p align="center">5</p></td>   </tr>   <tr>     <td width="156" valign="top">    <p align="center">Obstrucci&oacute;n cong&eacute;nita del conducto</p></td>     <td width="156" valign="top">    <p align="center">1</p></td>   </tr>   <tr>     <td colspan="2" valign="top">    ]]></body>
<body><![CDATA[<p><strong>Subtotal</strong><strong>&nbsp;</strong></p>      </td>     <td width="156" valign="top">    <p align="center"><strong>6 (27,3 %)</strong></p></td>   </tr>   <tr>     <td width="151" rowspan="2" valign="top">    <p>Candidiasis bucal </p>          <p>&nbsp;</p></td>     <td width="156" valign="top">    <p align="center">Oportunista ante otra infecci&oacute;n </p></td>     <td width="156" valign="top">    <p align="center">4</p></td>   </tr>   <tr>     <td width="156" valign="top">    <p align="center">Madre con vaginitis por <em>Monilia</em> o <em>Trichomonas</em></p></td>     <td width="156" valign="top">    <p align="center">1</p></td>   </tr>   <tr>     <td colspan="2" valign="top">    <p><strong>Subtotal</strong><strong>&nbsp;</strong></p>      </td>     <td width="156" valign="top">    <p align="center"><strong>5 (22,7 %)</strong></p></td>   </tr>   <tr>     <td colspan="2" valign="top">    ]]></body>
<body><![CDATA[<p><strong>Total</strong><strong>&nbsp;</strong></p>      </td>     <td width="156" valign="top">    <p align="center"><strong>22 (100 %)</strong></p></td>   </tr> </table>     <blockquote>       <p>Fuente: Planilla de recolecci&oacute;n de datos.</p> </blockquote>     <p align="justify">    <br> Al correlacionar en el universo estudiado la edad  gestacional, el conteo de Apgar y el peso al nacer como factores de riesgo  conocidos en la sepsis neonatal, encontramos que el 95,5&nbsp;% de los ni&ntilde;os afectados  son nacidos de embarazos a t&eacute;rmino. El conteo de Apgar fue normal en el 90,9 % de  los casos (20 neonatos) y predomin&oacute; el buen peso al nacer, pues 21 de los 22  ni&ntilde;os estudiados tuvieron un peso superior a los 2500&nbsp;g (95,5 %) (tabla 3).</p>     <p align="center"><strong>Tabla 3.</strong> <em>Edad gestacional, conteo de Apgar y peso al  nacer</em> </p> <table border="1" align="center" cellpadding="0" cellspacing="3">   <tr>     <td width="102" valign="top"><strong>Edad gestacional</strong> </td>     <td width="102" valign="top">    <p align="center"><strong>Pacientes</strong></p></td>     <td width="119" valign="top">    <p align="center"><strong>Conteo Apgar</strong></p></td>     <td width="102" valign="top">    <p align="center"><strong>Pacientes</strong></p></td>     <td width="74" valign="top">    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="center"><strong>Peso al nacer</strong></p></td>     <td width="102" valign="top">    <p align="center"><strong>Pacientes</strong></p></td>   </tr>   <tr>     <td width="102" valign="top">    <p>Pret&eacute;rmino</p></td>     <td width="102" valign="top">    <p align="center">1 (4,5 %)</p></td>     <td width="119" valign="top">    <p align="center">(-7) asf&iacute;ctico</p></td>     <td width="102" valign="top">    <p align="center">2 (9,1 %)</p></td>     <td width="74" valign="top">    <p align="center">&lt; 2500 g</p></td>     <td width="102" valign="top">    <p align="center">1 (4,5 %)</p></td>   </tr>   <tr>     <td width="102" valign="top">    <p>A t&eacute;rmino</p></td>     <td width="102" valign="top">    <p align="center">21 (95,5 %)</p></td>     <td width="119" valign="top">    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="center">(+ 7)</p></td>     <td width="102" valign="top">    <div align="center">           <p>(90,9    %)</p>     </div></td>     <td width="74" valign="top">    <p align="center">&gt; 2500 g</p></td>     <td width="102" valign="top">    <p align="center">21 (95,5 %)</p></td>   </tr>   <tr>     <td width="102" valign="top">    <p><strong>Total</strong></p></td>     <td width="102" valign="top">    <p align="center"><strong>22 (100 %)</strong></p></td>     <td width="119" valign="top">    <p align="center"><strong>Total</strong></p></td>     <td width="102" valign="top">    <p align="center"><strong>22 (100 %)</strong></p></td>     <td width="74" valign="top">    <p align="center"><strong>Total</strong></p></td>     <td width="102" valign="top">    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="center"><strong>22 (100 %)</strong></p></td>   </tr> </table>     <blockquote>       <p>Fuente: Planilla de recolecci&oacute;n de datos.</p> </blockquote>     <p align="justify">    <br> Las formas de tratamientos utilizadas fueron antibioticoterapia  e inmunoglobulinoterapia. La asociaci&oacute;n m&aacute;s utilizada en la antibioticoterapia fue  la de penicilina y gentamicina (11 casos; 64,7 % del total de 17 pacientes tratados  con antibi&oacute;ticos). Los 5 ni&ntilde;os restantes de nuestro universo de estudio (22 neonatos)  &nbsp;&nbsp;presentaron  infestaci&oacute;n bucal por <em>Candida</em> <em>albicans</em>, por lo que no se usaron antibi&oacute;ticos  ni antif&uacute;ngicos para el tratamiento, sino solo limpieza bucal con agua bicarbonatada  para alcalinizar el medio bucal e impedir el crecimiento del hongo (tabla 4).</p>     <p align="center"><strong>Tabla 4.</strong> <em>Antibioticoterapia, inmunoglobulinoterapia y  otros tratamientos utilizados</em></p> <table border="1" align="center" cellpadding="0" cellspacing="3">   <tr>     <td width="140" valign="top"><strong>Diagn&oacute;stico</strong> </td>     <td width="219" valign="top">    <p><strong>Tratamiento </strong></p></td>     <td width="83" valign="top">    <p align="center"><strong>Pacientes</strong><br />             <strong>tratados</strong></p></td>     <td width="67" valign="top">    <p align="center"><strong>&nbsp;%</strong></p></td>   </tr>   <tr>     <td colspan="4" valign="top">    <p align="center"><strong>&nbsp;</strong><strong>Antibioticoterapia</strong></p>      </td>   </tr>   <tr>     <td width="140" rowspan="4" valign="top">    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Celulitis facial</p>      </td>     <td width="219" valign="top">    <p>Penicilina y gentamicina</p></td>     <td width="83" valign="top">    <p align="center">7*</p></td>     <td width="67" valign="top">    <p align="center">63,6</p></td>   </tr>   <tr>     <td width="219" valign="top">    <p>Penicilina y kanamicina</p></td>     <td width="83" valign="top">    <p align="center">2</p></td>     <td width="67" valign="top">    <p align="center">18,2</p></td>   </tr>   <tr>     <td width="219" valign="top">    <p>Cloxacilina</p></td>     <td width="83" valign="top">    <p align="center">1</p></td>     <td width="67" valign="top">    <p align="center">9,1</p></td>   </tr>   <tr>     <td width="219" valign="top">    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Sulbactan/ampicillin, gentamicina y vancomicina</p></td>     <td width="83" valign="top">    <p align="center">1</p></td>     <td width="67" valign="top">    <p align="center">9,1</p></td>   </tr>   <tr>     <td colspan="2" valign="top">    <p><strong>Subtotal</strong><strong>&nbsp;</strong></p>      </td>     <td width="83" valign="top">    <p align="center"><strong>11</strong></p></td>     <td width="67" valign="top">    <p align="center"><strong>100,0</strong></p></td>   </tr>   <tr>     <td width="140" rowspan="3" valign="top">    <p>Dacriocistitis aguda<br />       complicada</p>      </td>     <td width="219" valign="top">    <p>Penicilina y gentamicina</p></td>     <td width="83" valign="top">    <p align="center">4</p></td>     <td width="67" valign="top">    <p align="center">66,6</p></td>   </tr>   <tr>     <td width="219" valign="top">    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Sulbactan/ampicillin</p></td>     <td width="83" valign="top">    <p align="center">1</p></td>     <td width="67" valign="top">    <p align="center">16,7</p></td>   </tr>   <tr>     <td width="219" valign="top">    <p>Amoxicilina y sulbactan/ampicillin y gentamicina</p></td>     <td width="83" valign="top">    <p align="center">1</p></td>     <td width="67" valign="top">    <p align="center">16,7</p></td>   </tr>   <tr>     <td colspan="2" valign="top">    <p><strong>Subtotal</strong><strong>&nbsp;</strong></p>      </td>     <td width="83" valign="top">    <p align="center"><strong>6</strong></p></td>     <td width="67" valign="top">    <p align="center"><strong>100,0</strong></p></td>   </tr>   <tr>     <td width="140" valign="top">    <p>&nbsp;</p></td>     <td width="219" valign="top">    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Gentamicina (colirio)</p></td>     <td width="83" valign="top">    <p align="center">6</p></td>     <td width="67" valign="top">    <p align="center">100,0</p></td>   </tr>   <tr>     <td width="140" valign="top">    <p>Candidiasis bucal</p></td>     <td width="219" valign="top">    <p>No antibi&oacute;ticos, ni <br />       antifungicos</p></td>     <td width="83" valign="top">    <p align="center">5</p></td>     <td width="67" valign="top">    <p align="center">100,0</p></td>   </tr>   <tr>     <td colspan="2" valign="top">    <p><strong>Subtotal</strong></p>      </td>     <td width="83" valign="top">    <p align="center"><strong>5</strong></p></td>     <td width="67" valign="top">    <p align="center"><strong>100,0</strong></p></td>   </tr>   <tr>     <td colspan="4" valign="top">    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="center"><strong>Inmunoglobulinoterapia</strong></p>      </td>   </tr>   <tr>     <td width="140" valign="top">    <p>Celulitis facial</p></td>     <td width="219" valign="top">    <p>Esquema completo </p></td>     <td width="83" valign="top">    <p align="center">4</p></td>     <td width="67" valign="top">    <p align="center">57,1</p></td>   </tr>   <tr>     <td width="140" valign="top">    <p>Dacriocistitis aguda complicada</p></td>     <td width="219" valign="top">    <p>Esquema completo</p></td>     <td width="83" valign="top">    <p align="center">2</p></td>     <td width="67" valign="top">    <p align="center">28,7</p></td>   </tr>   <tr>     <td width="140" valign="top">    <p>Candidiasis bucal</p></td>     <td width="219" valign="top">    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Dosis &uacute;nica </p></td>     <td width="83" valign="top">    <p align="center">1</p></td>     <td width="67" valign="top">    <p align="center">14,2</p></td>   </tr>   <tr>     <td colspan="2" valign="top">    <p><strong>Subtotal</strong></p>      </td>     <td width="83" valign="top">    <p align="center"><strong>7</strong></p></td>     <td width="67" valign="top">    <p align="center"><strong>100,0</strong></p></td>   </tr>   <tr>     <td width="140" valign="top">    <p>Candidiasis bucal </p></td>     <td width="219" valign="top">    <p>Limpieza con agua bicarbonatada </p></td>     <td width="83" valign="top">    <p align="center">5</p></td>     <td width="67" valign="top">    <p align="center">100,0</p></td>   </tr>   <tr>     <td colspan="2" valign="top">    ]]></body>
<body><![CDATA[<p><strong>Subtotal</strong></p>      </td>     <td width="83" valign="top">    <p align="center"><strong>5</strong></p></td>     <td width="67" valign="top">    <p align="center"><strong>100,0</strong></p></td>   </tr> </table>     <blockquote>       <p>Fuente: Planilla de recolecci&oacute;n de datos.<br />     *Al sumar los 7 casos de celulitis facial con los 4 de dacriocistitis  aguda complicada tratados todos mediante la combinaci&oacute;n antibi&oacute;tica de penicilina  y gentamicina, obtendremos 11 pacientes, que representan el 64,7&nbsp;% del  total de los 17 casos tratados con antibioticoterapia.<br />     &nbsp; </p> </blockquote>     <p>Las dosis de antibi&oacute;ticos utilizadas fueron:</p> <ul>       <li> Penicilina: 150 000 U/(kg &middot; d&iacute;a),  durante 7 d&iacute;as</li>       <li>    Gentamicina: 7,5 mg/(kg &middot; d&iacute;a), durante 7 d&iacute;as </li>       <li>    Kanamicina: 7,5 mg/(kg &middot; d&iacute;a), durante 7 d&iacute;as </li>       <li> Cloxacilina: 50-100 mg/(kg &middot;  d&iacute;a), durante 7 d&iacute;as</li>       ]]></body>
<body><![CDATA[<li>    Sulbactan/ampicillim: 150 mg/(kg &middot;  d&iacute;a), durante 7 d&iacute;as</li>       <li>      Vancomicina: 45 mg/kg </li>       <li>    Amoxicilina: 80 mg/(kg &middot; d&iacute;a), durante 7 d&iacute;as </li>     </ul>     <p align="justify">   Dada la repercusi&oacute;n sist&eacute;mica de la sepsis, se utiliz&oacute; inmunoglobulinoterapia  en 7 casos (31,8&nbsp;%). El diagn&oacute;stico cl&iacute;nico donde m&aacute;s se utiliz&oacute; fue la celulitis  facial (4 pacientes; 18,2&nbsp;% del total de 22 neonatos estudiados).</p>     <p align="justify">  Las dosis de inmunoglobulina utilizadas fueron:</p> <ul>       <li> Dosis inicial: 400 mg/kg;</li>       <li>    Segunda - cuarta dosis: 100 mg/(kg &middot;  d&iacute;a).</li>     </ul>     <p>Todos los neonatos que conforman nuestro universo de estudio  tuvieron una evoluci&oacute;n satisfactoria, lo que permiti&oacute; que el 81,8 % de total de  casos estudiados (18 pacientes) pudiera ser dado de alta hospitalaria  precozmente. Estos pacientes terminaron su tratamiento en el hogar, por el cual  la estad&iacute;a hospitalaria m&aacute;s frecuente fue de 7 d&iacute;as (13 ni&ntilde;os; 59,1 %). </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">  No obstante, 2 casos (9,1 %) tuvieron estad&iacute;a prolongada por  m&aacute;s de 10 d&iacute;as, como consecuencia de la gravedad de la sepsis, la repercusi&oacute;n  sist&eacute;mica de esta y la presencia de otras patolog&iacute;as asociadas. No hubo fallecidos. </p> <h4 align="justify">    <br> DISCUSI&Oacute;N</h4>     <p align="justify">  No fue posible establecer la discusi&oacute;n de nuestros  resultados acerca de la incidencia de sepsis neonatal en la regi&oacute;n cervicomaxilofacial  con otras publicaciones, pues poco o nada se reporta estad&iacute;sticamente al  respecto. La causa radica en que la cuantificaci&oacute;n se realiza a&ntilde;o tras a&ntilde;o de forma  global en las UCIN y nada se publica en la literatura revisada. En ella solo se  muestran cifras muy globales que en nada se correlacionan con el objetivo trazado  para esta investigaci&oacute;n. </p>     <p align="justify">  Una vez determinado el grupo de edades m&aacute;s afectado en el universo  estudiado, hemos podido clasificar f&aacute;cilmente el tipo de sepsis neonatal (precoz  o tard&iacute;a) de nuestros pacientes, lo que nos hace coincidir con otros autores.<span class="superscript">5-7</span>  Nuestros resultados coinciden con los hallados en la literatura revisada, donde  se manifiesta que la sepsis tard&iacute;a se presenta a partir de la segunda semana de  vida neonatal. Las causas pueden ser las que refieren algunos autores respecto  a la estad&iacute;a hospitalaria<span class="superscript">12-15</span> o a las infecciones comunitarias despu&eacute;s del  alta de la maternidad. Dichos autores plantean que actualmente existe un  incremento de la frecuencia de este tipo de sepsis, la cual no guarda ninguna  relaci&oacute;n con infecciones maternas.<span class="superscript">2,7-9,11,12</span> Nosotros estamos de acuerdo con  ellos.</p>     <p align="justify">  Luego de establecer la etiolog&iacute;a y el diagn&oacute;stico cl&iacute;nico en  cada uno de nuestros pacientes, llegamos a la conclusi&oacute;n de que nuestros  resultados coinciden plenamente con los publicados en la literatura por otros autores,  quienes se&ntilde;alan que el diagn&oacute;stico que predomina en la regi&oacute;n de la cabeza y  cuello para la sepsis neonatal es la celulitis y que la causa o el factor de  riesgo predominante es el trauma obst&eacute;trico.<span class="superscript">2-4, 8-11</span></p>     <p align="justify">  Coincidimos con los autores<span class="superscript">1,2,15-18</span> que afirman que el trauma  obst&eacute;trico es la puerta de entrada para que microorganismos como los  estafilococos coagulasa-negativos (principalmente <em>S. epidermidis</em>,<em> aureus</em> y <em>pyogenes)</em> produzcan el contagio, pues  son estos microorganismos los que con mayor frecuencia se relacionan con la  sepsis neonatal tard&iacute;a. La raz&oacute;n es que muchos de ellos habitan normalmente en  la piel o son pat&oacute;genos intrahospitalarios capaces de elaborar factores de  adherencias con los que se fijan a las superficies de materiales pl&aacute;sticos  gastables, derivaciones o pr&oacute;tesis pues crean biopel&iacute;culas y quedan cubiertos  por una capa de limo que los protege e inhibe de la fagocitosis y la actividad  antimicrobiana. Esta clase de infestaci&oacute;n es frecuente en los ni&ntilde;os prematuros o  con bajo peso, cuya actividad ops&oacute;nica s&eacute;rica est&aacute; disminuida de forma  inversamente proporcional a la edad gestacional y que permanecen largo tiempo  hospitalizados y tratados con t&eacute;cnicas invasivas. </p>     <p align="justify">  Seg&uacute;n autores como <em>Sharma</em>, <em>Verma</em> y <em>Nelson Vaughan Mc Kay,</em><span class="superscript">16,17</span> las manifestaciones cl&iacute;nicas m&aacute;s  frecuentes son la celulitis, el imp&eacute;tigo vesiculoso (p&eacute;nfigo del neonato), la onfalitis  y la parotiditis neonatal tras una colonizaci&oacute;n nasal, siendo el periodo de  incubaci&oacute;n para las sepsis por estafilococos desde varias horas  (gastroenteritis provocada por enterotoxina) hasta 7 d&iacute;as. En ocasiones se  considera una lesi&oacute;n cut&aacute;nea pi&oacute;gena como la lesi&oacute;n primaria, aunque la  localizaci&oacute;n tambi&eacute;n puede tambi&eacute;n encontrarse en senos paranasales, o&iacute;do  externo o medio, gl&aacute;ndulas par&oacute;tidas, pulmones y conducto gastrointestinal.  Pueden existir localizaciones secundarias que siguen a la invasi&oacute;n del torrente  sangu&iacute;neo, y llegan a la diseminaci&oacute;n bacteri&eacute;mica a huesos, articulaciones,  endocardio, pericardio, ri&ntilde;ones, cerebro, senos cavernosos, pulm&oacute;n y m&uacute;sculos.  Se reporta que aproximadamente la quinta parte de los casos de otitis media  aguda neonatal son producidas por <em>E. coli</em>, <em>Staphylococcus aureus</em> y <em>Klebsiella</em>. No obstante, algunos autores  se&ntilde;alan que la celulitis del reci&eacute;n nacido tambi&eacute;n puede ser producida por  infecci&oacute;n estreptoc&oacute;cica.<span class="superscript">19</span></p>     <p align="justify">  En el resto de los diagn&oacute;sticos establecidos para la sepsis  cervicomaxilofacial neonatal y las causas que la originan vemos que en la mayor&iacute;a  de los casos de dacriocistitis aguda complicada no se puede precisar la etiolog&iacute;a.  En ello coincidimos con otros autores<span class="superscript">17,20</span> que plantean que el origen de  esta entidad, solo puede ser establecido con certeza pasados los dos primeros  meses de vida. </p>     <p align="justify">  Nuestros hallazgos sobre la infestaci&oacute;n por candidiasis  bucal o muguet concuerdan plenamente con otros investigadores,<span class="superscript">1,2,7-11,21-26</span> quienes  plantean que esta infecci&oacute;n casi siempre resulta ser oportunista y que se  presenta tras el uso de una en&eacute;rgica terapia antimicrobiana durante el tratamiento  de otras sepsis neonatales o como consecuencia de otros factores predisponentes  como pliegues cut&aacute;neos h&uacute;medos, uso de corticoides, enfermedad sist&eacute;mica grave  e inmunodeficiencia primaria, especialmente aplasia t&iacute;mica, o por infestaci&oacute;n tras  el paso por el canal del parto. Cabe se&ntilde;alar, para reafirmar lo antes expuesto,  que la mam&aacute; de uno de nuestros ni&ntilde;os sufr&iacute;a de vaginitis por <em>Monilia</em> y <em>Trichomonas</em> en el momento del parto.</p>     <p align="justify">  Nuestra correlaci&oacute;n entre edad gestacional, conteo de Apgar  y peso al nacer nos confirma que para nada guardan relaci&oacute;n con la sepsis  neonatal de tipo tard&iacute;a, ya que al consultar la literatura, tanto el parto  prematuro como el bajo peso al nacer o el hecho de que el ni&ntilde;o sea sometido a vigorosas  maniobras de resucitaci&oacute;n o tenga Apgar bajo, solo guardan estrecha relaci&oacute;n  con la sepsis neonatal precoz. En nuestro universo tales indicadores no  tuvieron valor estad&iacute;stico, pero s&iacute; hallamos una estrecha coincidencia entre  los factores de riesgo y la sepsis neonatal tard&iacute;a. Dicha coincidencia es  tambi&eacute;n se&ntilde;alada por otros autores,<span class="superscript">2,7,12</span> quienes reportan que est&aacute;  condicionada por contagios en la comunidad o fuera del hospital y que se except&uacute;an  los neonatos que han requerido larga hospitalizaci&oacute;n. En estos &uacute;ltimos, los  microorganismos no guardan relaci&oacute;n alguna con la madre, sino que el ni&ntilde;o se  infesta a trav&eacute;s de puertas de entrada creadas por el trauma obst&eacute;trico, las punturas  o por las v&iacute;as respiratoria y digestiva. Igual informaci&oacute;n documentan otros  investigadores,<span class="superscript">13-15</span> con quienes coincidimos plenamente. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">  La antibioticoterapia utilizada se bas&oacute; en la terapia de amplio  espectro, mediante la asociaci&oacute;n de dos o m&aacute;s antibi&oacute;ticos, con el fin de obtener  una buena cobertura antimicrobiana. Nuestros resultados en cuanto al uso y  sensibilidad antibi&oacute;tica en este tipo de sepsis neonatal tard&iacute;a coinciden con  lo reportado por <em>Guzm&aacute;n Caba&ntilde;as, &nbsp;Ibarra de la Rosa y</em> <em>Mu&ntilde;oz Bonet,</em><span class="superscript">2</span> quienes se&ntilde;alan de que en la actualidad son los  Estafilococos coagulasa-negativos los microorganismos que con mayor frecuencia se  relacionan con las sepsis tard&iacute;a del neonato, lo que es tambi&eacute;n coincidente con  los resultados obtenidos por otros autores.<span class="superscript">16,17</span> Estos hallazgos consolidan  el pronto uso de antibi&oacute;ticos de amplio espectro o de combinaciones antibi&oacute;ticas  tales como penicilina y gentamicina, usadas por nosotros en el mayor n&uacute;mero de nuestros  casos (64,7 %) pues nos ofrec&iacute;an buena cobertura antibacteriana. Dicha  cobertura qued&oacute; demostrada por la excelente evoluci&oacute;n de todos los ni&ntilde;os tratados,  siendo nuestros resultados coincidentes tambi&eacute;n con los resultados reportados  en la literatura por <em>Moro</em><span class="superscript">7</span> y <em>Gotoff</em>.<span class="superscript">12</span></p>     <p align="justify">  No obstante, debemos se&ntilde;alar que en los neonatos  hospitalizados largo tiempo &ndash;en  tal caso el microorganismo causal es casi siempre nosocomial&ndash; nuestros resultados  coinciden los de otros autores,<span class="superscript">1,12-15</span> debido a que los g&eacute;rmenes causales a  tener en cuenta, dada su frecuencia en este tipo de sepsis, son el estreptococo  de grupo B, <em>Lysteria monocytogenes</em>, <em>E. coli, S. pneumoniae</em> y <em>H. influenzae</em>. Por esta raz&oacute;n, la  antibioticoterapia debe guardar estrecha relaci&oacute;n con el resultado y  sensibilidad de los cultivos bacterianos realizados as&iacute; como con la evoluci&oacute;n cl&iacute;nica  del paciente, lo cual tuvimos siempre muy presente durante el tratamiento de todos  nuestros casos y hace que nuestros criterios y resultados coincidan con los enunciados  de <em>Pierrot</em> y <em>Ferrara</em>,<span class="superscript">3</span> en cuanto a evoluci&oacute;n cl&iacute;nica, y a los de <em>Ruef,</em><span class="superscript">28</span> en cuanto al uso de terapia  antimicrobiana.</p>     <p align="justify">  Podemos concluir que, en los diez a&ntilde;os estudiados, la incidencia  de sepsis cervicomaxilofacial promedio en nuestro estudio fue de 1,20 por cada  100 neonatos ingresados. La forma principal fue la tard&iacute;a, pues la edad de los  ni&ntilde;os afectados estuvo generalmente entre los 7 y 27 d&iacute;as. El diagn&oacute;stico  cl&iacute;nico m&aacute;s frecuente fue la celulitis facial, cuya etiolog&iacute;a se halla en el trauma  obst&eacute;trico. El tratamiento m&aacute;s utilizado fue la antibioticoterapia mediante  combinaciones de antibi&oacute;ticos, especialmente penicilina y gentamicina. La  evoluci&oacute;n de todos los casos fue satisfactoria y no hubo fallecidos.</p>     <p align="justify">    <br> </p> <hr> <h4>summary</h4>     <p align="justify">  A retrospective and longitudinal study of  cervicomaxillofacial sepsis in the neonates admitted in our intensive care unit  in a period of 10 years was conducted. An average incidence of 1.20 per 100  admissions, as well as the predominance of white female infants aged 7-27 days  old (late sepsis) were observed. Facial cellulitis was caused by obstetric  trauma and it was the most frequent diagnosis. No relation between the presence  of sepsis and gestational age, Apgar score, or birth weight, was found, since  in most of the children these results were within the normal limits. The  most used treatment was the antibiotic therapy with the association of 2 or  more antibiotics. The  combination of penicillin and gentamicin was the most common treatment. In  those cases, among whom the sepsis had a very severe systemic repercussion,  immunoglobulin therapy was also applied. The evolution was satisfactory in 100  % of the cases, most of whom had to be admitted&nbsp;  for 7 days. No deaths were reported.</p>     <p align="justify">  <em>Key words:</em> Neonatal cervicomaxillofacial  sepsis, facial and oral infections  in the neonate, newborn infant, cervicobuccofacial infections.</p> <hr>     <p align="justify">&nbsp;</p> <h4>REFERENCIAS BIBLIOGR&Aacute;FICAS </h4>     <!-- ref --><p>1. Sharon AN. 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Correo  electr&oacute;nico: <a href="mailto:zlopez@infomed.sld.cu">zlopez@infomed.sld.cu</a></p>     <p>&nbsp;</p>     <p align="left"><a href="#autor">1 Especialista de I Grado en Cirug&iacute;a Maxilofacial.<br /> 2&nbsp;Especialista&nbsp;de&nbsp;I&nbsp;Grado&nbsp;en&nbsp;Pediatr&iacute;a.</a><a name="cargo"></a>     ]]></body>
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