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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[El dolor en el niño desde una perspectiva ética]]></article-title>
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<institution><![CDATA[,Facultad de Ciencias de la Salud. Universidad de Antofagasta  ]]></institution>
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<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[The pain therapist should act in favor of the patient, provide the best possible analgesia and look for the more efficient and less risky means to manage pain. Fulfilling this principle in the child is difficult since it is not possible to experience posology and dosages in children and they are deducted from the results of research in adults; therefore sometimes it is difficult that the indicated posology completely relieves a pain or it happens that the prescribe dosage is higher than the tolerance limit of the child and may lead to unwanted effects. The objective of this paper is to prove the theoretical-practical inconsistency in the field of care science regarding the position that the nursing staff should take in the face of pain and particularly, in the face of the child's suffering. A literature review was made on this topic from both the clinical and ethical viewpoints. Among the main results of this review were the difficulties to measure and assess pain by those who provide pediatric care and also the frequency of performance of medical and nursing maneuvers that cause pain without previously preparing the patient from a psychological point of view. It has been proved that when either pain is caused to a patient or it is not relieved at the right moment, then one is malefficient. Another bioethical principle is autonomy that is violated when a patient suffers from pain and his/her right to choose the time to receive the analgesic is ignored. Some of the interesting findings of this review were that only 2% of nursing texts deals with aspects of pain management in the child and that 45% of texts used by nursing students does not cover ethical issues.]]></p></abstract>
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</front><body><![CDATA[ <h3>Bio&eacute;tica    <br> </h3><h2>El dolor en el ni&ntilde;o desde una perspectiva  &eacute;tica    <br> </h2>    <p><a href="#cargo">Lic. Carmen Collao<span class="superscript">1  </span>y Lic. Ver&oacute;nica Behn T.<span class="superscript">2</span></a><span class="superscript"><a name="autor"></a></span></p><h4>Resumen    <br>  </h4>    <p>El terapeuta del dolor debe actuar en beneficio del paciente, ofrecer  la mejor analgesia posible y buscar los medios m&aacute;s eficaces y de menos  riesgos para tratar el dolor. Cumplir este principio en el ni&ntilde;o es dif&iacute;cil,  dado que, al no poder experimentar en ni&ntilde;os, la posolog&iacute;a y dosificaciones,  se deducen de lo que se ha investigado en adultos, por lo tanto a veces resulta  dif&iacute;cil que lo indicado calme el dolor por completo, o que lo prescrito  sea una dosis mayor que su nivel de tolerancia y desencadene efectos indeseados.  El objetivo de este trabajo es demostrar la inconsistencia te&oacute;rico-pr&aacute;ctica,  en el campo de la ciencia de los cuidados, acerca de la posici&oacute;n que debe  asumir el personal de enfermer&iacute;a frente al dolor, y muy especialmente,  ante el sufrimiento del ni&ntilde;o. Se realiz&oacute; una revisi&oacute;n bibliogr&aacute;fica  sobre el tema, tanto desde el punto de vista cl&iacute;nico como bio&eacute;tico.  Entre los principales resultados de la revisi&oacute;n se encontraron las dificultades  para realizar la medici&oacute;n y la valoraci&oacute;n del dolor por quienes  proporcionan atenci&oacute;n de salud pedi&aacute;trica, porque es dif&iacute;cil  cuantificar la intensidad de las experiencias dolorosas de los ni&ntilde;os, as&iacute;  como la frecuencia con que se realizan maniobras m&eacute;dicas y de enfermer&iacute;a  que producen dolor, sin advertir previamente al paciente para prepararlo psicol&oacute;gicamente.  Ha quedado demostrado que cuando se produce dolor a un paciente o cuando no se  le alivia en el momento preciso, se est&aacute; siendo maleficiente. Otro de los  principios bio&eacute;ticos que se vulnera cuando un paciente sufre dolor y se  le desconoce su derecho a elegir el momento de recibir el analg&eacute;sico, es  el principio de autonom&iacute;a. Algunos de los hallazgos interesantes de la  revisi&oacute;n est&aacute;n referidos a que s&oacute;lo el 2 % de los textos  de enfermer&iacute;a tratan los aspectos relacionados con el dolor en el ni&ntilde;o  y su tratamiento, y que el 45 % de los textos utilizados por estudiantes de enfermer&iacute;a  carecen de aspectos &eacute;ticos.</p>    <p><i>DeCS:</i> DOLOR/terapia; DOLOR/quimioterapia;  ATENCION DE ENFERMERIA; BIOETICA; ETICA DE ENFERMERIA; ANALGESICOS/uso terap&eacute;utico;  NI&Ntilde;O.    <br> </p>    <p>El dolor es una de las experiencias m&aacute;s desagradables  que ha acompa&ntilde;ado al hombre desde siempre. Para los griegos la cuesti&oacute;n  se debat&iacute;a entre lo natural y antinatural, es decir, la naturaleza es el  orden y la enfermedad y el dolor, el caos, por lo tanto el dolor para ellos es  un desorden antinatural.Cu&aacute;ndo hay equilibrio no hay dolor, esto ocurre  cuando hay desproporci&oacute;n por exceso o por defecto. Los dolores sobrevienen  siempre que hay una transformaci&oacute;n y corrupci&oacute;n de la naturaleza.  Un escrito hipocr&aacute;tico se&ntilde;ala &quot;el objetivo de la medicina es  eliminar el sufrimiento de los enfermos&quot;.    <br> </p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Para Galeno, la constituci&oacute;n  sana es aquella en la que no sentimos dolores y en la que no est&aacute;n desviadas  las funciones del ser vivo, en consecuencia, el dolor siempre es negativo, de  ah&iacute; que se debe combatir toda vez que se presente.    <br> </p>    <p>No hay duda  que el dolor es algo malo en la existencia humana, pero eso no consiste ni en  desgracia, ni en desorden, sino en desdicha; lo que el dolor hace es comprometer  el bienestar y la felicidad del hombre.    <br> </p>    <p>La dicha es un valor pero debe  ser interpretada de manera personal, porque hay muchas cosas, concepciones distintas  de dicha.<span class="superscript">1</span>    <br> </p>    <p>Muchas religiones, entre  ellas la judaica, consideran que el dolor es la consecuencia del pecado, es decir  toda persona que sufre dolor es porque ha cometido alg&uacute;n pecado, y podr&iacute;amos  decir que cuanto mayor sea el pecado mayor tambi&eacute;n ser&iacute;a el dolor;  con ese predicamento cabr&iacute;a preguntarse sobre los reci&eacute;n nacidos.  &iquest;Qu&eacute; pecados tan grandes han cometido para sufrir algunos de ellos  tama&ntilde;os dolores? o &iquest;deben pagar las culpas de sus progenitores?    <br>  </p>    <p>La analgesia es una actividad indiscutida de la medicina, pero de ninguna  manera es privativa de ella, el terapeuta del dolor debe actuar en beneficio del  paciente, es decir, se debe ofrecer al paciente la mejor analgesia posible, lo  que significa buscar los medios m&aacute;s eficaces y de menos riesgo para tratar  el dolor,<span class="superscript">2</span> en otras palabras, debemos ser beneficientes.    <br>  </p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Cumplir este principio en el ni&ntilde;o es dif&iacute;cil, dado que al  no poder experimentar en ni&ntilde;os, la posolog&iacute;a y dosificaciones para  ellos se deducen de lo que se ha investigado en adultos, por lo tanto a veces  puede resultar dif&iacute;cil que lo indicado calme el dolor por completo, o que  lo que se haya prescrito sea una dosis mayor que su nivel de tolerancia y desencadene  efectos indeseados. Estas situaciones a veces se desconocen en el paciente adulto  y con mayor raz&oacute;n a&uacute;n en los ni&ntilde;os.<span class="superscript">3</span>    <br>  </p>El objetivo de este trabajo fue demostrar la inconsistencia te&oacute;rico-pr&aacute;ctica,  en el campo de la ciencia de los cuidados, acerca de la posici&oacute;n que debe  asumir el personal de enfermer&iacute;a frente al dolor, y muy especialmente,  en el sufrimiento del ni&ntilde;o.    <br> <h4>La funci&oacute;n beneficiente del  tratamiento del dolor    <br> </h4>    <p>Ser beneficiente incluye la posibilidad que,  si la familia lo solicita o requiere, se le permita al personal de enfermer&iacute;a  o al terapeuta del dolor utilizar pr&aacute;cticas alternativas, cuando la medicina  convencional no logre su objetivo. En bio&eacute;tica se plantea que es leg&iacute;timo  utilizar terapias de alto riesgo siempre y cuando:    <br> </p><ol>     <li> El paciente  tenga dolor intolerable y persistente.</li>    <li> Haya carencia de alternativas  a la sobredosis.</li>    <li> Existan altas posibilidades de eficacia analg&eacute;sica.</li>    <li>  Exista concordancia con la expresi&oacute;n del paciente o su leg&iacute;timo  representante.</li>    ]]></body>
<body><![CDATA[<li> Exista situaci&oacute;n de enfermedad terminal.<span class="superscript">4</span>  </li>    </ol>    <p>Esta &uacute;ltima cobra particular relevancia, dado que el c&aacute;ncer  en s&iacute; es una enfermedad compleja que ocasiona miedos, desesperanzas, y  mucho dolor, principalmente en etapas terminales. Se ha estudiado que entre los  dilemas &eacute;ticos producidos en la atenci&oacute;n del paciente con c&aacute;ncer  est&aacute;n todos los relacionados con la informaci&oacute;n sobre el diagn&oacute;stico,  decir la verdad, entrega de informaci&oacute;n y sobre todo, el manejo del dolor.<span class="superscript">4</span>    <br>  </p>    <p>Se dice que el hombre debe aprender a contar con el dolor, porque hombre  sin dolor no es hombre, se dice tambi&eacute;n, que el dolor es lo &uacute;nico  que enturbia nuestra dicha, y ellos nos lleva a absolutizar el concepto de dicha  que es la felicidad, de modo que la consecuci&oacute;n del m&aacute;ximo bienestar  debe llevar impl&iacute;cito el logro de la total ausencia del dolor y, por lo  tanto, &eacute;ste debe ser el objetivo de la medicina cient&iacute;fica.    <br>  </p>    <p>Un gran n&uacute;mero de enfermedades org&aacute;nicas causan dolor. Esta  sensaci&oacute;n desagradable, de malestar que acompa&ntilde;a a la enfermedad,  amenaza de un modo definitivo al sentido de seguridad que tiene la persona.    <br>  </p>    <p>En ocasiones, al paciente que est&aacute; dormido no se le despierta para  administrar el analg&eacute;sico prescrito, a sabiendas que luego el dolor aparecer&aacute;,  sin embargo, ninguna enfermera dudar&aacute; por un momento siquiera en despertar  al paciente para administrarle un antibi&oacute;tico o una medicaci&oacute;n card&iacute;aca.  Esta actitud incoherente, obedece, tal vez al hecho de que no se percibe el dolor  como un problema serio, o a que se confunda la sedaci&oacute;n con el alivio del  dolor. Existen enfermos que duermen por agotamiento, y a pesar de ello siguen  experimentando dolor. De importancia fundamental, resulta la convicci&oacute;n  por parte de la enfermera de que todo paciente tiene derecho al alivio del dolor.<span class="superscript">5</span>    <br>  </p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Los progresos de la medicina analg&eacute;sica producidos desde inicios  de los a&ntilde;os 80 incita a reflexionar necesariamente en torno al dolor. Hasta  entonces se dispon&iacute;a solamente de analg&eacute;sicos orales e intramusculares,  pero a partir de esta fecha se incluyen tratamientos m&aacute;s sofisticados como  las infusiones subcut&aacute;neas y endovenosas, las bombas de administraci&oacute;n  autorreguladas por el paciente, la v&iacute;a intrafecal y la cirug&iacute;a contra  el dolor.    <br> </p>    <p>Todos los procedimientos nombrados tienen algo en com&uacute;n:  su enorme invasividad y costo muy elevado que desencadenan conflictos de valores  y problemas &eacute;ticos.    <br> </p>    <p>El dolor en s&iacute; es una realidad social  si se toma como premisa que las semejanzas biol&oacute;gicas que poseen todas  las razas hace suponer que la fisiolog&iacute;a del dolor es com&uacute;n a todas  ellas y que tanto el desagrado, la intensidad y la vivencia de malestar es similar  en todos los que sufren un determinado tipo de dolor. Sin embargo por cuestiones  culturales la actitud que tiene la sociedad frente al doliente y la forma de presentar  el dolor en la comunidad es lo que var&iacute;a entre ellas. Lo que la gente expresa  como dolor soportable, expresable, tratable y de lo que es leg&iacute;timo hacer  u omitir en nombre del dolor, est&aacute; dado por patrones culturales.    <br> </p>    <p>Se  debe aceptar que el dolor tiene una posici&oacute;n existencial diversa para cada  ser humano en torno a su biograf&iacute;a, la enfermedad que padece, su cultura  y su funcionamiento org&aacute;nico. En la medida que reconocemos que es la expresi&oacute;n  de su dolor y no su vivencia la que var&iacute;a se evita hacer juicios infundados,  apresurados y discriminatorios como, por ejemplo, imputarle menos sensibilidad  al dolor a determinadas personas, etnias, razas o especies.<span class="superscript">2</span>    <br>  </p>    <p>El trabajador de la salud o cl&iacute;nico debe entender que la experiencia  del dolor no es transmisible ni empatizable, muchas veces se le dice al paciente  expresiones como &eacute;sta: &quot;qu&eacute; d&eacute;bil que eres... si eso  no duele&quot;. Se atreven a decir eso porque en ese momento quien lo dice, no  padece dolor. Sin embargo aquellas personas que a menudo deben puncionar vasos  sangu&iacute;neos, sea para instalar una v&iacute;a venosa, o para administrar  un tratamiento, o simplemente administrar un f&aacute;rmaco por v&iacute;a intramuscular,  son las m&aacute;s reacias a someterse a esos mismos procedimientos. Con frecuencia  los pacientes se quejan m&aacute;s de lo normal y el terapeuta se pone tenso es  decir, no existe coherencia en la posici&oacute;n del terapeuta que le exige a  un ni&ntilde;o &quot;ser valiente&quot;, en tanto, que ellos mismos no lo son.    <br>  </p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Quien enfrente a una persona que sufre dolor debe creerle o aceptar su  testimonio sobre lo que est&aacute; sufriendo. El ser humano es irrepetible. Cada  persona tiene un umbral del dolor diferente. Por otra parte, en ausencia de expresi&oacute;n  de dolor no se debe suponer que este no existe, ya que puede estar manifest&aacute;ndose  indirectamente, por tanto, hay que considerar siempre que un reci&eacute;n nacido  o una persona en sopor pueden sentir dolor.    <br> </p><h4>El dolor en el ni&ntilde;o      <br> </h4>    <p>Los ni&ntilde;os que son hospitalizados tienen que someterse a menudo,  a pruebas y tratamientos sucesivos que causan dolor, y eso al equipo de salud,  en muchas oportunidades, pareciera no importarle. Una de las causas del tratamiento  inadecuado del dolor es la falta de conocimientos de lo que en realidad es: un  fen&oacute;meno que no puede ser experimentado por ninguna otra persona. Por tanto,  definirlo en funci&oacute;n de las percepciones resulta inapropiado e inexacto.  Una definici&oacute;n operacional que resulta &uacute;til en la pr&aacute;ctica  cl&iacute;nica es: &quot;dolor es lo que la persona que lo experimenta dice que  es, y existe siempre que esa persona lo dice&quot;. Esta definici&oacute;n implica  una actitud distinta ante los pacientes: se les cree y comprende las expresiones  de dolor, tanto verbales como no verbales; pero por sobre todo se les previene  el dolor.    <br> </p>    <p>La medici&oacute;n y la valoraci&oacute;n del dolor son algunos  de los problemas m&aacute;s dif&iacute;ciles que encaran quienes proporcionan  atenci&oacute;n de salud pedi&aacute;trica. Lo ideal es que la valoraci&oacute;n  y el tratamiento sean interdependientes, uno es en esencia ocioso sin el otro.  Si las estrategias terap&eacute;uticas contra el dolor se emprenden sin una valoraci&oacute;n  completa, sistem&aacute;tica y exacta, quiz&aacute;s esas estrategias no ser&aacute;n  eficaces ni apropiadas. Cuando se emplea una excelente valoraci&oacute;n del dolor  sin que vaya seguida de t&eacute;cnicas rigurosas para su tratamiento, el esfuerzo  no beneficiar&aacute; al enfermo. Un personal sanitario que no sabe valorar el  dolor en los ni&ntilde;os, de alguna manera est&aacute; trasgrediendo otro de  los principios de la bio&eacute;tica, la no maleficencia. No existe ninguna raz&oacute;n  para provocar dolor, a no ser que el paciente d&eacute; su consentimiento y &eacute;ste  sea para beneficiarlo. Son inaceptables las maniobras m&eacute;dicas y de enfermer&iacute;a  que producen dolor y de las cuales el paciente no ha sido advertido, o preparado.  &iquest;Cu&aacute;ntas veces un ni&ntilde;o peque&ntilde;o es intubado sin siquiera  ponerle anestesia o sedarlo?, la urgencia por salvarle la vida es prioritaria  pero tambi&eacute;n hay que tratar de aliviarle el dolor o molestia que se produce.  Se le punciona una y mil veces para obtener la preciada muestra de sangre que  va a ir a an&aacute;lisis, en muchas oportunidades diariamente, y a veces sin  siquiera ser tan necesaria para tomar una determinaci&oacute;n diagn&oacute;stica  o terap&eacute;utica, sino s&oacute;lo por rutina.    <br> </p>    <p>Lo dicho es muy  valedero para los que forman profesionales, sean m&eacute;dicos o enfermeras que  necesitan practicar sus diagn&oacute;sticos, tratamientos o procedimientos. Es  importante tener claro que aun cuando se tenga la consideraci&oacute;n de preparar  al paciente, igual se le provoca dolor cuando manos inexpertas intentan procedimientos  dolorosos y a veces dif&iacute;ciles de realizar.    <br> </p>    <p>Los profesores gu&iacute;as  de experiencias cl&iacute;nicas, tratan de beneficiar a los alumnos con el m&aacute;ximo  de oportunidades, cuidando de no da&ntilde;ar; pero el alumno tambi&eacute;n recibe  un aprendizaje por modelaje, modelo que se realiza sin dificultad porque no est&aacute;n  los padres de estos ni&ntilde;os presentes; pero si ellos estuviesen all&iacute;  y dijeran que no desean que haga la intervenci&oacute;n un alumno &iquest;c&oacute;mo  reaccionar&iacute;amos?    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> </p>    <p>&iquest;Se piensa en el n&uacute;mero de procedimientos  que se le realizan a los ni&ntilde;os y que le ocasionan dolor? &iquest;Cu&aacute;ntas  veces producimos dolor por hiperextensi&oacute;n del cuello para visualizar la  yugular externa, lesionando el esternocleidomasto&iacute;deo? &iquest;Son los  terapeutas del dolor capaces de soportar esa hiperextensi&oacute;n? A menudo,  no se piensa que los hematomas, producidos por la multipunci&oacute;n y la insuficiente  hemostasia, tambi&eacute;n ocasionan dolor. Las posturas mantenidas en forma no  fisiol&oacute;gica de las extremidades para mantener las v&iacute;as venosas (tan  dif&iacute;cil de instalar), son otras de las fuentes productoras de dolor en  el ni&ntilde;o. En ocasiones el ni&ntilde;o debe permanecer hasta 72 h con un  pie rotado o un brazo flexionado o extendido. Si los profesionales de la salud  se ponen en la situaci&oacute;n del ni&ntilde;o &iquest;ser&iacute;an capaces  de soportar dichas posiciones, sin sentir al cabo de un tiempo mucho m&aacute;s  corto, hormigueo, calambre y dolor?    <br> </p>    <p>No ser maleficiente significa que  el profesional no debe ser negligente, imperito, ignorante o imprudente, algunas  de estas caracter&iacute;sticas las trae consigo el futuro profesional, como valores  primordiales que le han entregado su familia y el medio donde se ha desarrollado.  Otros valores debe propiciarles la Universidad, con planes de estudios que contengan  temas sobre la valoraci&oacute;n de las personas, ya sea en forma hol&iacute;stica  o en general; y que egresen de ella profesionales integrales con formaci&oacute;n  &eacute;tica.    <br> </p>    <p>Para ello es fundamental que los textos que se utilicen,  contengan t&oacute;picos tan importantes como los cuidados al final de la vida,  o el manejo del dolor, entre otros. Sin embargo, la realidad dice que s&oacute;lo  el 2 % de los textos de enfermer&iacute;a por ejemplo, tratan estos aspectos.<span class="superscript">6</span>    <br>  </p>    <p>Algunas investigaciones han revelado que el 45 % de los textos utilizados  por estudiantes de enfermer&iacute;a carecen de aspectos &eacute;ticos, situaci&oacute;n  que tal vez, sea similar a lo que acontece a&uacute;n con la bibliograf&iacute;a  que se recomienda y se utiliza en las universidades y que produce un profesional  con insuficiente base &eacute;tica o bio&eacute;tica, que lo hace impasible e  inconmovible ante el dolor de los dem&aacute;s y lo que es m&aacute;s grave, ante  el dolor de un ni&ntilde;o.<span class="superscript">7</span>    <br> </p>    <p>Otro  de los principios que se vulnera a menudo cuando un paciente sufre dolor, es el  de autonom&iacute;a. El dolor es una expresi&oacute;n tan acuciante que el cl&iacute;nico  se encuentra con la solicitud del paciente de que se le administre un analg&eacute;sico  fuerte, en ocasiones alg&uacute;n opi&aacute;ceo, incluso a costa de acortar su  vida. Esto ocurre con el adulto que puede expresarse, implorar, reclamar, ordenar;  pero al ni&ntilde;o que no sabe hablar, y que s&oacute;lo llora, tambi&eacute;n  se le deber&iacute;a respetar su deseo de calmar el dolor, porque es probable  que con ese llanto est&eacute; comunicando eso y no la traducci&oacute;n antojadiza  que muchas veces se hace como &quot;malacrianza&quot; porque adem&aacute;s de  no respetar su autonom&iacute;a, atropellando sus derechos, se est&aacute; siendo  maleficentes.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> </p>    <p>Diversos autores coinciden que los principios que m&aacute;s  se vulneran en el paciente que sufre dolor son la autonom&iacute;a, la beneficencia  y la no maleficencia, en el ni&ntilde;o principalmente estos 2 &uacute;ltimos  y tal vez la justicia.<span class="superscript">8</span>    <br> </p>    <p>Finalmente  qued&oacute; demostrado, con lo expuesto en el trabajo, la inconsistencia te&oacute;rico-pr&aacute;ctica  en la posici&oacute;n que debe asumir el personal de enfermer&iacute;a frente  al dolor y muy especialmente ante el sufrimiento del ni&ntilde;o. Si cada vez  que se realizan maniobras m&eacute;dicas o de enfermer&iacute;a, se tiene presente  que pueden producir dolor, si hay conciencia de las dificultades que entra&ntilde;a  valorar y medir el dolor en el ni&ntilde;o, si no se es maleficente porque se  trata de no producir dolor o si se produce, se trata de aliviar en el momento  preciso, si no se olvida el principio de autonom&iacute;a del paciente; la inconsistencia  de que se habl&oacute; inicialmente quedar&aacute; eliminada y los terapeutas  del dolor ser&aacute;n profesionales &eacute;ticamente preparados para enfrentar  el dolor humano, principalmente en los ni&ntilde;os. Ser&iacute;a recomendable  incluir, en mayor cuant&iacute;a, en los textos de enfermer&iacute;a aspectos  relacionados con el dolor en el ni&ntilde;o y su tratamiento, as&iacute; como  aspectos &eacute;ticos en general.     <br> </p><h4></h4><h4></h4><h4>Summary</h4>    <p>The  pain therapist should act in favor of the patient, provide the best possible analgesia  and look for the more efficient and less risky means to manage pain. Fulfilling  this principle in the child is difficult since it is not possible to experience  posology and dosages in children and they are deducted from the results of research  in adults; therefore sometimes it is difficult that the indicated posology completely  relieves a pain or it happens that the prescribe dosage is higher than the tolerance  limit of the child and may lead to unwanted effects. The objective of this paper  is to prove the theoretical-practical inconsistency in the field of care science  regarding the position that the nursing staff should take in the face of pain  and particularly, in the face of the child's suffering. A literature review was  made on this topic from both the clinical and ethical viewpoints. Among the main  results of this review were the difficulties to measure and assess pain by those  who provide pediatric care and also the frequency of performance of medical and  nursing maneuvers that cause pain without previously preparing the patient from  a psychological point of view. It has been proved that when either pain is caused  to a patient or it is not relieved at the right moment, then one is malefficient.  Another bioethical principle is autonomy that is violated when a patient suffers  from pain and his/her right to choose the time to receive the analgesic is ignored.  Some of the interesting findings of this review were that only 2% of nursing texts  deals with aspects of pain management in the child and that 45% of texts used  by nursing students does not cover ethical issues. </p>    <p><i>Subject headings:  </i>PAIN/therapy; PAIN/drug therapy; NURSING CARE; BIOETHICS; ETHICS,NURSING;  ANALGESICS/therapeutic use; CHILD. </p><h4></h4><h4></h4><h4>Referencias bibliogr&aacute;ficas    <br>  </h4><ol>     <!-- ref --><li> Gracia Guill&eacute;n D. Bio&eacute;tica Cl&iacute;nica. 1&ordf;  edici&oacute;n. Colombia, Codice Lfda. 1998.150 p.</li>    <!-- ref --><li> Kottow M. &quot;Consideraciones  bio&eacute;ticas en torno al dolor&quot;, En: Revista el Dolor. Stgo. de Chile,  1996, a&ntilde;o 5 No 21.</li>    <!-- ref --><li> De Abajo F. &quot;Investigaci&oacute;n cl&iacute;nica  en ni&ntilde;os: fundamentaci&oacute;n y requisitos &eacute;ticos&quot;, En: Revista  Espa&ntilde;ola de Pediatr&iacute;a 1997;53(2):134-150.</li>    <!-- ref --><li> Kuuppelomaki  M, La URIS. &quot;Ethical dilemmas in the care of patient with incurable cancer&quot;,  In: Nursing Ethics 1998 Jul;5(4):283-93.</li>    <!-- ref --><li> Solana ZE. &quot;Actitud de  la Enfermera ante el Paciente con Dolor&quot;, En: Enfermer&iacute;a Cl&iacute;nica.  1993,3(2):73-75.</li>    <!-- ref --><li> Ferrel B, Viranir R, Grant M. &quot;Analysis of End  -of -Life content in nursing textbooks&quot;, In: Oncology Nursing Forum 1999  Jun;26(5):869-76.</li>    <!-- ref --><li> Killeen M. &quot;Nursing fundamentals texts: where&acute;s  the ethics?&quot; Journal Nursing Education 1986 Oct:25(8):334-40.</li>    <!-- ref --><li> Gallagher  MS. &quot;Ethical dilemmas in pain management&quot;, In: Ostomy Wound Manage 1998  Sept;44(9):18-23.</li>    </ol>    <p>Recibido: 27 de septiembre del 2002. Aprobado: 5  de diciembre del 2002.    <br> Lic. <i>Carmen Collao</i>. Facultad de Ciencias de  la Salud. Universidad de Antofagasta. Chile.    <br> </p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p><span class="superscript"><a href="#autor"><b>1</b></a></span><a href="#autor">Profesora  de Enfermer&iacute;a Pedi&aacute;trica Mg en Enf. Facultad de Ciencias de la Salud.  Universidad de Antofagasta.     <br> <span class="superscript"><b>2</b></span>Profesora  de Enfermer&iacute;a Pedi&aacute;trica Mg en Enf. Facultad de Medicina. Universidad  de Concepci&oacute;n. </a><a name="cargo"></a></p>      ]]></body><back>
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