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<publisher-name><![CDATA[Editorial Ciencias Médicas]]></publisher-name>
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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[El enfoque de género de las iniquidades en salud desde el prisma de la Bioética]]></article-title>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[The gender approach of the health inequities from the Bioethics point of view]]></article-title>
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<institution><![CDATA[,Centro de Estudios Humanísticos FCM General Calixto García.  ]]></institution>
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<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[This paper makes an analysis of the health inequities seen with a gender approach from the point of view of Bioethics, a discipline that establishes a bridge between man and his social and natural setting to the light of the moral values. Starting from the definition of health inequities and how they are reflected in the case of woman, the treatment given to women along history is exposed, making emphasis on the aspects connected with sexual and reproductive health since adolescence, and making also reference to abuse, mistreatment and violence to conclude with the theoretical debate about the fundamental ethical principles, or of prima fascie, whose violation affects women doubly.]]></p></abstract>
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</front><body><![CDATA[ <h3>Bio&eacute;tica</h3>     <p>Comisi&oacute;n Nacional de &Eacute;tica y Bio&eacute;tica en Enfermer&iacute;a</p> <h2>El enfoque de g&eacute;nero de las iniquidades en salud desde el prisma de    la Bio&eacute;tica</h2>     <p><a href="#autor">Prof. Mar&iacute;a del Carmen Amaro Cano<span class="superscript">1</span></a><span class="superscript"><a name="cargo"></a></span></p> <h4>Resumen </h4>     <p>El trabajo hace un an&aacute;lisis de las iniquidades en salud vistas con un    enfoque de g&eacute;nero, desde el prisma de la Bio&eacute;tica, disciplina    que establece un puente entre el hombre y su medio social y natural, a la luz    de los valores morales. A partir de la definici&oacute;n de las iniquidades    en salud y c&oacute;mo ellas se reflejan en el caso de la mujer, se hace una    exposici&oacute;n del tratamiento a la mujer a lo largo de la historia con &eacute;nfasis    en los aspectos relacionados con la salud sexual y reproductiva, desde la adolescencia    y haciendo tambi&eacute;n alusi&oacute;n al abuso, el maltrato y la violencia,    para concluir con el debate te&oacute;rico acerca de los fundamentales principios    &eacute;ticos o de <i>prima fascie</i>, cuya violaci&oacute;n afecta doblemente    a la mujer.</p>     <p><i>Palabras clave:</i> G&eacute;nero, iniquidades, Bio&eacute;tica.</p>     <p>El estudio filos&oacute;fico de la &eacute;tica se interesa por la b&uacute;squeda    de respuestas a preguntas valorativas sobre la conducta moral humana. Ese estudio    de la &eacute;tica, que parte de su fundamentaci&oacute;n filos&oacute;fica,    a partir de la propia cosmovisi&oacute;n del investigador o estudioso del tema,    constituye la teor&iacute;a de la moral. La &eacute;tica es pues la teor&iacute;a    y la moral es la pr&aacute;ctica.</p>     <p>El estudio de la &eacute;tica est&aacute; referido a los significados y las    normas de uso de t&eacute;rminos tales como &quot;lo bueno&quot;, &quot;lo malo&quot;,    &quot;lo correcto&quot;, &quot;lo incorrecto&quot;, &quot;deber de&quot;, &quot;obligaci&oacute;n&quot;,    &quot;responsabilidad&quot;, &quot;justicia&quot;, &quot;injusticia&quot;, &quot;alabanza&quot;,    &quot;censura&quot;, y c&oacute;mo se aplican estos t&eacute;rminos a las personas,    las acciones, los rasgos del car&aacute;cter, las pr&aacute;cticas y convenios    sociales. El estudio de la &eacute;tica tambi&eacute;n fundamenta la legitimidad    de estos t&eacute;rminos y su uso. Al analizar los hechos morales y examinar    el tipo de conocimiento necesario cuando se hacen afirmaciones &eacute;ticas,    los te&oacute;ricos buscan especificar los fundamentos de justificaci&oacute;n    apropiados para los juicios morales.</p>     <p>Pero, aunque las preguntas t&eacute;cnicas asociadas con el estudio te&oacute;rico    de la &eacute;tica son tratadas principalmente por los fil&oacute;sofos, las    preguntas &eacute;ticas referidas a la moral pr&aacute;ctica constituyen parte    de la experiencia vivencial de cada una de las personas. En el caso de la bio&eacute;tica    y &eacute;tica m&eacute;dica, son los profesionales sanitarios los que permanentemente    se est&aacute;n haciendo los cuestionamientos o emitiendo juicios de valor sobre    un hecho cl&iacute;nico al que se le a&ntilde;ade una valoraci&oacute;n moral    de la conducta de los profesionales implicados hacia los sujetos aut&oacute;nomos    con quienes se relacionan en el acto sanitario.</p>     <p>Al hablar de te&oacute;ricos en el campo de la &eacute;tica se debe aclarar    que la mayor&iacute;a de los que han ejercido una importante influencia en la    historia del pensamiento occidental no s&oacute;lo son hombres (<i>Arist&oacute;teles,    Tom&aacute;s de Aquino, Hume, Locke, Jean Jacques Rousseau, Hegel, Kant, Nietzche,    Sartre</i>) sino que han visto a las mujeres significativamente diferentes de    los hombres en el plano moral. Para ellos era obvio que el hombre estuviera    asociado a la raz&oacute;n (caracter&iacute;stica esencial de la moralidad)    y la mujer a la parcialidad (barrera para el pensamiento moral). Mas recientemente,    el propio <i>John Rawls</i> (1971-2003) en su influyente &quot;A Theory of Justice&quot;,    asumi&oacute; que pod&iacute;a desarrollar una teor&iacute;a sobre arreglos    sociales justos sin atender a la perspectiva especial de las mujeres, proponiendo    que los &quot;cabezas de hogar&quot; asumieran los intereses de toda la familia,    reforzando as&iacute; el ejercicio del poder patriarcal.<span class="superscript">1</span>    Con todos estos inconvenientes, tanto en el plano te&oacute;rico como pr&aacute;ctico,    hay que enfrentar el tratamiento del tema &quot;el enfoque de g&eacute;nero    de las iniquidades en salud desde el prisma de la Bio&eacute;tica&quot;.</p>     <p>Una advertencia necesaria para enfrentar el tema est&aacute; relacionada con    el hecho de que en la reflexi&oacute;n bio&eacute;tica, acerca de problemas    morales en los cuales est&aacute;n involucradas directamente las mujeres, no    han sido tomadas en cuenta, de manera expl&iacute;cita, las propias experiencias    femeninas, o se han subestimado, lo que ha introducido un sesgo en los postulados    de esta nueva disciplina que, justamente, pretende reconstruir elementos fundamentales    de las relaciones de los hombres y mujeres con su entorno social y natural.    A criterio de la autora, ello se debe al hecho de que la teor&iacute;a que tiene    mas fuerza en el campo de la bio&eacute;tica es la principialista, y, en el    mundo anglosaj&oacute;n, en el que la &eacute;tica est&aacute; fundamentada    en la filosof&iacute;a liberal, se ha privilegiado el principio de la autonom&iacute;a    con respecto a la justicia. La autora, que fundamenta la bio&eacute;tica desde    su cosmovisi&oacute;n materialista dial&eacute;ctica e hist&oacute;rica, considera    que no se puede ejercer libertad sin que previamente se tenga garantizada la    igualdad de derechos para el acceso al ejercicio de esa libertad.</p> <h4>Desarrollo</h4> <h6>Iniquidad en salud</h6>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Al hacer alusi&oacute;n a una iniquidad en salud se estar&aacute; hablando    de una desigualdad evitable, innecesaria e injusta (<i>Whitehead M.</i> Publicaci&oacute;n    preparada para la Oficina Regional de la OMS en Europa. Traducida al espa&ntilde;ol    por el Programa de Pol&iacute;ticas P&uacute;blicas y Salud. Ginebra, 1991).    Iniquidad en salud es por lo tanto, ante todo, un problema de &eacute;tica,    que debe ser discutido desde el punto de vista de la teor&iacute;a de la justicia.    Existen muchas teor&iacute;as propuestas para este estudio, pero la m&aacute;s    influyente de todas ha sido la propuesta por <i>John Rawls</i>, profesor em&eacute;rito    de la Universidad &quot;James Bryant Conant&quot;, fallecido hace apenas unos    meses. <span class="superscript">2-5</span> (<i>da Silveira P. John Rawls</i>    y la Teor&iacute;a de la Justicia. Serie Fil&oacute;sofos de Hoy. Revista Relaciones    N&uacute;mero 172 de Septiembre de 1998).     <br>       <br>   <i>John Rawls</i> no trat&oacute; la salud en particular en sus trabajos pero    en un art&iacute;culo reciente, (<i>Daniels, Kennedy</i> y <i>Kawachi</i>. Disponible    en: <a href="http://bostonreview.mit.edu/ndf.html#Health">http://bostonreview.mit.edu/ndf.html#Health</a>)    muestran c&oacute;mo, a pesar de esto, la teor&iacute;a de Rawls sirve para    enfocar la equidad en salud y discuten la importancia de la justicia para la    salud de la poblaci&oacute;n. En la actualidad el tema ha recobrado una gran    fuerza por la importancia que le ha dado en sus publicaciones, el premio Nobel    de econom&iacute;a de 1999, <i>Amartya Sen</i>.<span class="superscript">6</span>  </p>     <p>Para realizar un verdadero estudio acerca de la equidad en salud, resulta necesario    encontrar y medir desigualdades. Pero la identificaci&oacute;n y descripci&oacute;n    de estas desigualdades no basta, es preciso que la sociedad participe, con todos    los actores de la comunidad, en una discusi&oacute;n abierta, democr&aacute;tica,    verdaderamente participativa, para arribar a conclusiones sobre la real evitabilidad    de dichas desigualdades. Ese proceso debe crear las condiciones para el di&aacute;logo    sobre c&oacute;mo enfrentar la injusticia de la presencia de las iniquidades    en esa comunidad. La discusi&oacute;n puede ocurrir a nivel nacional o local;    pero, evidentemente, las acciones posibles para rectificar la presencia de las    iniquidades son de tipos diferentes, de acuerdo con el nivel en que se enfrentan    las mismas. Es a partir del nivel comunitario y local que se construye el ambiente    pol&iacute;tico para que se puedan enfrentar las iniquidades en un pa&iacute;s.</p>     <p>Para hablar de las iniquidades por concepto de g&eacute;nero, ilustraremos    a nuestr@s lector@s con algunos ejemplos de la literatura mundial, donde se    representa a la mujer en posiciones de inferioridad, con los rasgos m&aacute;s    negativos en el car&aacute;cter y en sus condiciones morales.     <br>       <br>   Comenzando por el G&eacute;nesis y el Cor&aacute;n, textos de las religiones    monote&iacute;stas: el cristianismo, el juda&iacute;smo y el islamismo. <i>Ad&aacute;n</i>    y <i>Eva</i>, seg&uacute;n la Biblia y el Cor&aacute;n, el primer hombre y la    primera mujer, progenitores de la raza humana. <i>Ad&aacute;n</i>, en hebreo    adam significa hombre, fue creado &quot;con polvo del suelo&quot;.<span class="superscript">7</span>    <i>Eva</i>, en hebreo jav&aacute;, la que vive, la viviente, fue creada de una    costilla de <i>Ad&aacute;n</i> y entregada a este por Dios para que fuera su    mujer. El relato aparece en 2 versiones: G&eacute;n. 1, 26-27 y G&eacute;n.    2,7-8; 18-24.    <br>       <br>   Por su parte, en el Islam, <i>Ad&aacute;n</i> es el vicario de Dios y Hawa (<i>Eva</i>),    su esposa. Seg&uacute;n dice el Cor&aacute;n y ampl&iacute;an las leyendas isl&aacute;micas,    <i>Ad&aacute;n</i> fue creado de barro, de arcilla moldeable. Est&aacute; considerado    como el primer profeta mensajero (nab&iacute; rassul).<span class="superscript">    8</span>     <br>       ]]></body>
<body><![CDATA[<br>   Los primeros cap&iacute;tulos del G&eacute;nesis fueron sometidos a un considerable    trabajo editorial, y lo que al principio era una narraci&oacute;n lineal del    comienzo de la especie humana en general se convirti&oacute; en un relato m&aacute;s    sofisticado para explicar la situaci&oacute;n de los hombres y las mujeres en    sus relaciones entre s&iacute; y con el entorno. Esto queda en evidencia en    la introducci&oacute;n del tema de la creaci&oacute;n de la mujer separada <span class="superscript">9</span>    que, entre otras cosas, defiende la complementariedad entre ambos sexos. Tambi&eacute;n    puede verse en la utilizaci&oacute;n que se hace de la historia para justificar    la posici&oacute;n de inferioridad social de la mujer con respecto a la del    hombre.<span class="superscript">10</span>     <br>       <br>   En otros textos de la antigua Grecia, aunque el amor, la belleza, la sabidur&iacute;a,    estaban encarnadas por mujeres, la mitolog&iacute;a griega las hac&iacute;a    tambi&eacute;n protag&oacute;nicas de roles negativos. <i>Afrodita</i>, diosa    del amor y la belleza, en la Il&iacute;ada de <i>Homero</i><span class="superscript">11</span>    aparece como la mujer de <i>Hefesto</i>, el feo y cojo dios del fuego. Tal vez    la leyenda m&aacute;s famosa sobre <i>Afrodita</i> est&aacute; relacionada con    la guerra de Troya. <i>Eris</i>, la diosa de la discordia, la &uacute;nica diosa    no invitada a la boda del rey <i>Peleo</i> y de la nereida <i>Tetis</i>, arroj&oacute;    resentida a la sala del banquete una manzana de oro destinada &quot;a la m&aacute;s    hermosa&quot;. Cuando <i>Zeus</i> se neg&oacute; a elegir entre <i>Hera, Atenea</i>    y <i>Afrodita</i>, las 3 diosas que aspiraban a la manzana, ellas le pidieron    a <i>Paris</i>, pr&iacute;ncipe de Troya, que diese su fallo. Todas intentaron    sobornarlo: <i>Hera</i> le ofreci&oacute; ser un poderoso gobernante, <i>Atenea</i>,    que alcanzar&iacute;a una gran fama militar y <i>Afrodita</i>, que obtendr&iacute;a    a la mujer m&aacute;s hermosa del mundo. <i>Paris</i> seleccion&oacute; a <i>Afrodita</i>    como la m&aacute;s bella, y como recompensa eligi&oacute; a <i>Helena de Troya</i>,    la mujer del rey griego <i>Menelao</i>. El rapto de <i>Helena</i> por <i>Paris</i>    condujo a la guerra de Troya.    <br>       <br>   Como puede apreciarse en el relato hom&eacute;rico, la discordia estaba bajo    la &eacute;gida de una mujer. Tambi&eacute;n el acto de soborno para obtener    lo deseado fue cometido por 3 mujeres.    <br>       <br>   En otras culturas, el trato inequitativo con la mujer llega hasta la mutilaci&oacute;n    genital femenina, por razones religiosas o rituales, a menudo como parte de    un rito de iniciaci&oacute;n. Adem&aacute;s de la ablaci&oacute;n genital femenina,    tambi&eacute;n se practica a veces la infibulaci&oacute;n, que consiste en coser    los labios mayores dejando s&oacute;lo una peque&ntilde;a apertura por la que    pueda fluir la orina y el l&iacute;quido menstrual.    <br>       <br>   Toda vez que el cl&iacute;toris es extremadamente sensible y juega un papel    fundamental en la estimulaci&oacute;n sexual femenina, hay quienes alegan que    su mutilaci&oacute;n, adem&aacute;s de fundamentarse en razones religiosas o    rituales declaradas, se realiza con el fin de eliminar el deseo sexual femenino,    mal visto en algunas sociedades, controlar las relaciones sexuales extramatrimoniales    y obligar a la mujer a desempe&ntilde;ar un papel sexual pasivo.    <br>       ]]></body>
<body><![CDATA[<br>   Algunos grupos sociales practican variantes de la ablaci&oacute;n genital femenina,    incluso despu&eacute;s de haber emigrado de su pa&iacute;s. Las Organizaciones    Pro Derechos Humanos, atendiendo a que la ablaci&oacute;n genital femenina es    una mutilaci&oacute;n, han luchado activamente a favor de su abolici&oacute;n.    Las organizaciones feministas, por su parte, consideran que es un medio para    controlar a las mujeres y perpetuar su sometimiento, por lo que tambi&eacute;n    han denunciado esta pr&aacute;ctica abusiva. Sin embargo, el sometimiento cultural    de las mujeres es tal que muchas veces son las propias mujeres de estos grupos    las que desean que sus hijas se sometan a esta intervenci&oacute;n. Lo cierto    es que la ablaci&oacute;n genital femenina, desde un enfoque &eacute;tico, es    una agresi&oacute;n a la dignidad humana, puesto que no se tiene en cuenta la    voluntad de quien lo sufre ni sus futuras repercusiones y, por tal motivo, es    universalmente censurable ya que no se respeta el derecho de la persona a ser    respetada. </p> <h6>Salud sexual y reproductiva en la adolescencia</h6>     <p>La discusi&oacute;n p&uacute;blica sobre la salud sexual y reproductiva en    la adolescencia tiene lagunas de informaci&oacute;n y carece de un debate riguroso.    &iquest;Cu&aacute;les son los principales argumentos que se esgrimen para admitir    o no la posibilidad de que los menores puedan tomar las medidas necesarias para    controlar las consecuencias de sus actos, tanto en relaci&oacute;n con su propia    salud como con las consecuencias reproductivas que pudieran derivarse de los    mismos? </p>     <p>En general, los adultos contin&uacute;an recelando de la capacidad de los j&oacute;venes    para elegir las mejores medidas anticonceptivas. Sin embargo, los expertos en    el &aacute;mbito educativo y sanitario han arribado a un consenso sobre la necesidad    de establecer programas encaminados a ayudar a los adolescentes a progresar    tambi&eacute;n en el &aacute;mbito de la sexualidad y su expresi&oacute;n, como    una de las importantes dimensiones del crecimiento y desarrollo humano. En este    sentido, los expertos se pronuncian por fomentar el desarrollo de la autonom&iacute;a    personal y la conciencia moral y social de los j&oacute;venes, facilit&aacute;ndoles    el camino para llegar a ser personas responsables.</p>     <p>En el caso de los pa&iacute;ses donde impera la informaci&oacute;n y la libertad    sexual, &iquest;C&oacute;mo es posible que aumente el n&uacute;mero de embarazos    no deseados en los adolescentes?.... &iquest;Qu&eacute; est&aacute; fallando    en la informaci&oacute;n, la educaci&oacute;n sexual en la escuela, la promoci&oacute;n    de salud en el nivel primario de atenci&oacute;n?.....</p>     <p>Si bien la responsabilidad de las relaciones sexuales seguras y de la adopci&oacute;n    de medidas anticonceptivas corresponde tanto al menor como a la menor, no hay    que olvidar la situaci&oacute;n de mayor vulnerabilidad de las mujeres, tanto    por las consecuencias reproductivas como por la posibilidad de contagio de infecciones    de trasmisi&oacute;n sexual (ITS).</p>     <p>En la atenci&oacute;n de salud de los adolescentes, especialmente en el &aacute;mbito    de la salud sexual, el profesional de la salud, aun cuando dude de la madurez    del o de la menor para decidir sobre su propia sexualidad, debe informar, asesorar    y prescribir las medidas anticonceptivas adecuadas. No hacerlo evidenciar&iacute;a    una actuaci&oacute;n contraria al mejor inter&eacute;s del o de la menor, ya    que la ausencia de medidas aumenta el riesgo de embarazo y de contraer ITS.</p>     <p>Otro conflicto &eacute;tico del profesional sanitario est&aacute; relacionado    con el hecho de que un o una menor puede iniciar relaciones sexuales sabi&eacute;ndolo    o ignor&aacute;ndolo sus padres, o incluso en contra de la opini&oacute;n de    &eacute;stos. Revelar la informaci&oacute;n a los padres, violando la confidencialidad    en la que conf&iacute;a su paciente, estar&iacute;a tipificando una mala pr&aacute;ctica    profesional, pues al perder confianza, el menor puede dejar de solicitar consejo    y as&iacute; aumentar&iacute;an los riesgos para su salud.</p>     <p>Toda vez que el o la menor pueden enfrentarse a un profesional sanitario cuyas    creencias religiosas le hagan estar en desacuerdo con las pr&aacute;cticas anticonceptivas    y pudieran esgrimir la objeci&oacute;n de conciencia, es importante que conozcan,    tanto el profesional como la paciente, que aquella tambi&eacute;n tiene l&iacute;mites    y est&aacute;n dados por el hecho de que nunca el ejercicio del derecho a la    objeci&oacute;n de conciencia por un profesional sanitario puede suponer el    perjuicio para el paciente, por lo que s&oacute;lo podr&aacute; admitirse cuando    no limite la atenci&oacute;n sanitaria obligatoria. <span class="superscript">12    </span></p> <h6>Pr&aacute;cticas discriminatorias </h6>     <p>En la antig&uuml;edad la realizaci&oacute;n de abortos era un m&eacute;todo    generalizado para el control de la natalidad. Despu&eacute;s fue restringido    o prohibido por la mayor&iacute;a de las religiones, pero no se consider&oacute;    una acci&oacute;n ilegal hasta el siglo XIX. El aborto se prohibi&oacute; para    proteger a las mujeres de intervenciones quir&uacute;rgicas que, en aquella    &eacute;poca, no estaban exentas de riesgo; la &uacute;nica situaci&oacute;n    en la que estaba permitida su pr&aacute;ctica era cuando peligraba la vida de    la madre. En ocasiones tambi&eacute;n se permit&iacute;a cuando hab&iacute;a    riesgos para la salud materna.    <br>       ]]></body>
<body><![CDATA[<br>   Durante el siglo XX la legislaci&oacute;n hab&iacute;a liberalizado la interrupci&oacute;n    de embarazos no deseados en diversas situaciones m&eacute;dicas, sociales o    particulares. Los abortos por voluntad expresa de la madre fueron legalizados    primero en la Rusia posrevolucionaria de 1920, posteriormente se permitieron    en Jap&oacute;n y en algunos pa&iacute;ses de la Europa del Este despu&eacute;s    de la II Guerra Mundial. A finales de la d&eacute;cada de 1960 la despenalizaci&oacute;n    del aborto se extendi&oacute; a muchos pa&iacute;ses. Las razones de estos cambios    legales fueron de 3 tipos: 1) el infanticidio y la mortalidad materna asociada    a la pr&aacute;ctica de abortos ilegales, 2) la sobrepoblaci&oacute;n mundial    y 3) el auge del movimiento feminista.     <br>       <br>   Hacia 1980, el 20 % de la poblaci&oacute;n mundial habitaba en pa&iacute;ses    donde la legislaci&oacute;n s&oacute;lo permit&iacute;a el aborto en situaciones    de riesgo para la vida de la madre. Otro 40 % de la poblaci&oacute;n mundial    resid&iacute;a en pa&iacute;ses en los que el aborto estaba permitido en ciertos    supuestos, riesgo para la salud materna, situaciones de violaci&oacute;n o incesto,    presencia de alteraciones cong&eacute;nitas o gen&eacute;ticas en el feto o    en situaciones sociales especiales (madres solteras o con bajos ingresos). Otro    40 % de la poblaci&oacute;n mundial resid&iacute;a en pa&iacute;ses donde el    aborto estaba liberalizado con las &uacute;nicas condicionantes de los plazos    legales para su realizaci&oacute;n. El movimiento de despenalizaci&oacute;n    para ciertos supuestos, ha seguido creciendo desde entonces en todo el mundo    y ha sido defendido en las Conferencias Mundiales sobre la Mujer, especialmente    en la de Pek&iacute;n de 1995, aunque todav&iacute;a hay pa&iacute;ses que,    sobre todo por razones religiosas, se ven presionados a mantener legislaciones    restrictivas y condenatorias con respecto al aborto. (El aborto. Enciclopedia    Microsoft Encarta 2001). </p> <h6>Violencia dom&eacute;stica</h6>     <p>En este ac&aacute;pite se inscriben los actos violentos cometidos en el hogar    entre miembros de una familia. En la d&eacute;cada de 1970 las feministas analizaron    el alcance de la violencia intra familiar (considerada como un fen&oacute;meno    provocado exclusivamente por hombres) y se crearon centros de acogida y de ayuda    para las mujeres maltratadas y para sus hijos.     <br>       <br>   A lo largo de la historia, el patriarcado ha puesto el poder en manos de maridos    y padres en cualquier relaci&oacute;n conyugal o de pareja. El <i>suttee</i>    entre los hind&uacute;es (que exige que la viuda se ofrezca en la pira funeraria    de su marido), el infanticidio femenino en la cultura china e india dominadas    por hombres, los matrimonios concertados entre los musulmanes, que pueden llevar    al asesinato o a la tortura de la mujer, y la esclavitud dom&eacute;stica en    el nuevo hogar indican la presencia end&eacute;mica de sexismo y violencia intra    familiar masculina.    <br>       <br>   Se desconoce si este tipo de violencia es un fen&oacute;meno en alza o en baja.    Es probable que haya una mayor predisposici&oacute;n a denunciar estos hechos    al existir una mayor independencia femenina, m&aacute;s oportunidades de trabajo    fuera del hogar, mayor conciencia feminista y m&aacute;s posibilidades de anticoncepci&oacute;n.    Por otro lado, la motivaci&oacute;n para la violencia es menor al existir una    mayor libertad de elecci&oacute;n de compa&ntilde;ero, menos matrimonios forzados    y una mayor emancipaci&oacute;n de la mujer en cuanto a propiedad, estudios    y divorcio. Pero ninguno de estos elementos ha podido ser evaluado con exactitud    hasta ahora.     <br>       <br>   La tecnolog&iacute;a de la informaci&oacute;n actual ayuda a recopilar datos,    pero en cambio resulta dif&iacute;cil conocer los procesos y los antecedentes.    Algunas feministas radicales opinan que es la familia la ra&iacute;z del problema    y que la soluci&oacute;n est&aacute; en liberarse del hombre, mientras que en    el extremo opuesto otros opinan que la mujer debe limitarse a su papel de ama    de casa y madre. Aunque no puede afirmarse que toda la violencia sea cometida    por hombres, s&iacute; ocurre as&iacute; en la mayor&iacute;a de los casos.    (Violencia dom&eacute;stica. Enciclopedia Microsoft Encarta 2001).</p> <h6>Las mujeres emprenden la lucha propia por sus reivindicaciones</h6>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>En 1910, durante el II Congreso Nacional de Mujeres Socialistas celebrado en    Copenhague, la feminista alemana <i>Clara Zetkin</i> propuso que el d&iacute;a    8 de marzo fuera proclamado jornada de lucha para las mujeres trabajadoras de    todo el mundo. (D&iacute;a Internacional de la Mujer. Enciclopedia Microsoft    Encarta 2001). La propuesta de <i>Zetkin</i> fue inmediatamente aceptada por    las congresistas, en recuerdo del aniversario de la muerte de 146 obreras en    un incendio provocado en una f&aacute;brica textil de Nueva York.    <br>       <br>   Sin embargo, existen diversas versiones sobre los or&iacute;genes de esta conmemoraci&oacute;n.    Algunas fuentes citan que el 8 de marzo de 1908, 129 trabajadoras de la empresa    Cotton de Nueva York se declararon en huelga, ocuparon la f&aacute;brica y,    ante la negativa a desalojar, fueron atacadas con bombas incendiarias. Otras    fuentes fechan el 3 de mayo de 1908 como primer <i>Women's Day</i>, d&iacute;a    en que se llev&oacute; a cabo una Jornada de las Mujeres en el Teatro Garrick    de la ciudad de Chicago, con el fin de movilizarse por el derecho al voto de    la mujer. El 8 de marzo de 1909 se convoc&oacute; una manifestaci&oacute;n que    reclamaba mejores condiciones de vida y de trabajo para las mujeres inmigradas,    la abolici&oacute;n del trabajo de los ni&ntilde;os y el derecho de voto femenino.        <br>       <br>   A partir del Congreso de 1910, las mujeres socialistas de Alemania, Suecia,    Austria y Finlandia celebraron el 8 de marzo organizando manifestaciones en    la calle. Una de las m&aacute;s importantes fue la marcha de las mujeres de    Petrogrado, actualmente San Petersburgo, las cuales el 8 de marzo de 1917 (27    de febrero en el calendario ruso) salieron a manifestarse en contra del gobierno    zarista, precipitando la Revoluci&oacute;n Rusa.    <br>       <br>   Lentamente, y a medida que el feminismo ha ido cobrando fuerza en todo el mundo,    el D&iacute;a de la Mujer ha ido perdiendo su car&aacute;cter exclusivamente    obrero, pasando a ser una jornada de lucha en la que se reclaman los derechos    de todas las mujeres en todos los &aacute;mbitos. A&ntilde;o tras a&ntilde;o,    miles de mujeres salen a las calles de todo el mundo para demandar nuevos derechos,    defender los ya conquistados y luchar contra aquellas leyes que las discriminen    o que rechacen el principio de igualdad de sexos y de oportunidades.(D&iacute;a    Internacional de la Mujer. Enciclopedia Microsoft Encarta 2001).</p> <h4> Consideraciones finales</h4>     <p>Recientemente en un libro muy interesante,<span class="superscript">13</span>    se dice que desde la &uacute;ltima d&eacute;cada del pasado siglo XX la democracia    ha triunfado a escala mundial. Sin embargo, al un&iacute;sono con ella tambi&eacute;n    lo ha hecho la desigualdad. &iquest;C&oacute;mo es posible?.... Seg&uacute;n    los m&aacute;s destacados polit&oacute;logos de esta &eacute;poca, la democracia    es la mejor de las formas pol&iacute;ticas que puede asumir el estado, y la    desigualdad, una afrenta o estigma de la condici&oacute;n social. Sin embargo,    ahora viven juntas. &iquest;C&oacute;mo se puede explicar esta paradoja?......</p>     <p>Hablando de democracia e igualdad se hace referencia a 2 de los autores mas    grandes de estos temas, <i>Alexis de Tocqueville</i> (1805-1859) y <i>Karl Marx</i>    (1818-1883). En la d&eacute;cada de 1830, el primero se preguntaba c&oacute;mo    poner a salvo la libertad en medio de la igualdad. Una d&eacute;cada mas tarde,    el segundo se interrogaba en un sentido casi opuesto. Su pregunta giraba en    torno a c&oacute;mo podr&iacute;a conquistarse la igualdad pol&iacute;tica y    social para todos los hombres en un contexto econ&oacute;mico de hecho favorable    s&oacute;lo para los ricos y poderosos, que dejaba apenas una libertad legal/formal    a las clases trabajadoras. Mientras el valor gu&iacute;a para <i>Tocqueville</i>    fue la libertad, para <i>Marx</i> el valor gu&iacute;a estaba representado por    la igualdad.</p>     <p>Las preguntas de hoy podr&iacute;an ser las siguientes: &iquest;C&oacute;mo    se puede ejercer la libertad si no se ha recibido los beneficios de un trato    justo y equitativo, que garantice la igualdad de oportunidades y de acceso a    los bienes creados por los hombres y mujeres que componen la sociedad en cuesti&oacute;n?.....    &iquest;Pueden las mujeres ejercer su libertad en el plano pol&iacute;tico,    social, laboral, familiar, en la planificaci&oacute;n familiar, en la elecci&oacute;n    de su pareja, en el disfrute del placer sexual, si no son antes reconocidas    como pares de los hombres en el disfrute de oportunidades y acceso de todos    los bienes, materiales y espirituales, creados en conjunto?</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Es preciso aprovechar el momento actual, en que los efectos del neoliberalismo    se han dejado sentir no s&oacute;lo en el plano econ&oacute;mico, con sus grandes    desigualdades, sino tambi&eacute;n en los valores morales, con la afectaci&oacute;n    de la solidaridad, la honestidad y el respeto a la dignidad plena del hombre    y ha hecho surgir, al propio tiempo, la necesidad de revivir la &eacute;tica.    Curiosamente, &iexcl;est&aacute; de moda!..... </p>     <p>Los per&iacute;odos de crisis pueden ser etapas de des&aacute;nimo; pero tambi&eacute;n    de reflexi&oacute;n y discernimiento, todo depende de la actitud con que las    personas y la sociedad los enfrenten. Podr&iacute;a ser este un buen momento    para reclamar con mayor fuerza los derechos leg&iacute;timos de las mujeres,    en todos los &oacute;rdenes, y encontrar coherencia entre el discurso y la pr&aacute;ctica.</p> <h4>Summary</h4> <h6>The gender approach of the health inequities from the Bioethics point of view  </h6>     <p>This paper makes an analysis of the health inequities seen with a gender approach    from the point of view of Bioethics, a discipline that establishes a bridge    between man and his social and natural setting to the light of the moral values.    Starting from the definition of health inequities and how they are reflected    in the case of woman, the treatment given to women along history is exposed,    making emphasis on the aspects connected with sexual and reproductive health    since adolescence, and making also reference to abuse, mistreatment and violence    to conclude with the theoretical debate about the fundamental ethical principles,    or of prima fascie, whose violation affects women doubly.     <br>       <br>   <i>Keywords:</i> Gender, inequities, Bioethics.    <br> </p> <h4>Referencias bibliogr&aacute;ficas</h4>     <!-- ref --><p> 1. Rawls J. A Theory of Justice. &Eacute;tica, &eacute;tica femenina y &eacute;tica    feminista. En: Careaga P&eacute;rez G, editores. &Eacute;tica y Salud Reproductiva.    M&eacute;xico: Grupo Editorial Miguel &Aacute;ngel Porr&uacute;a;1998. <!-- ref --><p> 2. Rawls R. Teor&iacute;a de la Justicia. Madrid: F C E; 1978.<!-- ref --><p> 3. Rawls J. Justicia como equidad. Barcelona: Editorial Paid&oacute;s; 1986.<!-- ref --><p> 4. Rawls J. Sobre las libertades. Barcelona: Editorial Paid&oacute;s ; 1986.<!-- ref --><p> 5. Rosas A. Discusi&oacute;n sobre la teor&iacute;a de Rawls. Bogot&aacute;:    Revista Colombiana de Filosof&iacute;a. 1998 (106).<!-- ref --><p> 6. Sen A. Discurso frente a la Asamblea Mundial de la Salud de 1999. Bolet&iacute;n    de la OMS. Salud en el Desarrollo;77(8) (serie en Internet). Disponible en:    <a href="http://www.who.int/bulletin/pdf/issue8/critical.pdf">http://www.who.int/bulletin/pdf/issue8/critical.pdf</a>)<!-- ref --><p> 7. Biblia. Antiguo Testamento. Revisi&oacute;n de 1960. M&eacute;xico: Sociedades    B&iacute;blicas en Am&eacute;rica Latina; 1986.G&eacute;nesis 2:7. <!-- ref --><p> 8. Santoni E. El Islam . B&eacute;lgica: Editorial Marabout; 1990. <!-- ref --><p> 9. Biblia. Antiguo Testamento. Revisi&oacute;n de 1960. M&eacute;xico: Sociedades    B&iacute;blicas en Am&eacute;rica Latina;1986. G&eacute;nesis 2:18-24.<!-- ref --><p> 10. Biblia. Antiguo Testamento. Revisi&oacute;n de 1960. M&eacute;xico: Sociedades    B&iacute;blicas en Am&eacute;rica Latina; 1986.G&eacute;nesis 3:16. <!-- ref --><p> 11. Hom&egrave;re. L'Il&iacute;ade. Le livre de poche. Paris:Editions Gallimard    ; 1963. <!-- ref --><p> 12. Casado M. Observatori di Bio&eacute;tica i Dret. Barcelona: Parc Cientific;    2002.<p> 13. Strasser C. Democracia &amp; Desigualdad. Sobre la &quot;democracia real&quot;    a fines del siglo XX. Buenos Aires: CLACSO; 2000.</p> <h4></h4> <h4> Bibliograf&iacute;a consultada</h4> <ul>       <li> Arist&oacute;teles. Pol&iacute;tica. M&eacute;xico: Editorial Porr&uacute;a;      1992.</li>       ]]></body>
<body><![CDATA[<li>Beauchamp T, Childress B. Principles of biomedical ethics. Oxford: University      Press; 1979.</li>       <li> Careaga P&eacute;rez G, editores. &Eacute;tica y salud reproductiva M&eacute;xico:      Editorial Porr&uacute;a; 1998.</li>       <li> Durkheim E. Las reglas del m&eacute;todo Sociol&oacute;gico Buenos Aires:      Editorial Schapire; 1965.</li>       <li> Enciclopedia Microsoft Encarta. 2001.    <br>   </li>       <li> Jard&iacute;n A. Alexis de Tocqueville. 1805-1859. M&eacute;xico: Fondo      de Cultura Econ&oacute;mica; 1988.</li>       <li> Marx K. La Ideolog&iacute;a alemana. La Habana: Editora Pol&iacute;tica;      1965.</li>       <li> Maslow A. The Psychology of Science. New York: Harper &amp; Row; 1966.</li>       <li> Van Rennsselaer P. Bioethics: bridge to the future. Englewood Cliffs, New      Jersey: Prentice Hall; 1971.</li>       <li> Rousseau JJ. El contrato social. Madrid: Edici&oacute;n Aguilar; 1969.</li>       ]]></body>
<body><![CDATA[<li> Weber M. Ensayos sobre metodolog&iacute;a sociol&oacute;gica. Buenos Aires:      Amorrortu; 1973. (1904-1918).</li>     </ul>     <p></p>     <p>Recibido: 16 de enero de 2004. Aprobado: 30 de enero de 2004.    <br>   Prof. <i>Mar&iacute;a del Carmen Amaro Cano</i>. Centro de Estudios Human&iacute;sticos    FCM &quot;General Calixto Garc&iacute;a&quot;. Calle 27 y G. Vedado. La Habana,    Cuba. </p>     <p></p>     <p><a href="#cargo"><span class="superscript"><b>1 </b></span>Profesora Auxiliar.    Presidenta de la C&aacute;tedra de Bio&eacute;tica FCM &quot;General Calixto    Garc&iacute;a&quot;. Miembro de la Comisi&oacute;n Nacional de &Eacute;tica    M&eacute;dica. Miembro del Comit&eacute; Nacional Cubano de Bio&eacute;tica.</a><a name="autor"></a></p>       ]]></body><back>
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