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</front><body><![CDATA[ <H5>&nbsp;</H5>     <P></P> <H2>Hipolipemiantes de elecci&oacute;n</H2>     <P>Los f&aacute;rmacos que reducen la hipercolesterolemia pueden prevenir la formaci&oacute;n, enlentecer la progresi&oacute;n y dar lugar a una regresi&oacute;n de las lesiones ateroscler&oacute;ticas, as&iacute; como mejorar la vasodilataci&oacute;n coronaria. Todos estos f&aacute;rmacos deben administrarse indefinidamente; al interrumpirse el tratamiento las concentraciones plasm&aacute;ticas de colesterol suelen volver a los niveles preterap&eacute;uticos. </P> <H4>Lipoprote&iacute;nas, triglic&eacute;ridos y apolipoprote&iacute;nas</H4>     <P>La mayor parte del colesterol en plasma es transportado por las lipoprote&iacute;nas de baja densidad (LDL); las concentraciones plasm&aacute;ticas elevadas de estas lipoprote&iacute;nas se asocian con un aumento del riesgo de arteriopat&iacute;a coronaria. Las concentraciones plasm&aacute;ticas elevadas de lipoprote&iacute;nas de alta densidad (HDL) se asocian con una disminuci&oacute;n del riesgo de arteriopat&iacute;a coronaria. Los triglic&eacute;ridos son transportados en el plasma principalmente por las lipoprote&iacute;nas de muy baja densidad (VLDL); tambi&eacute;n influyen en la patog&eacute;nesis de la aterosclerosis coronaria. Las apolipoprote&iacute;nas son los constituyentes proteicos de las lipoprote&iacute;nas. Las concentraciones elevadas de apolipoprote&iacute;na B (la principal prote&iacute;na estructural de las LDL) y de lipoprote&iacute;na se han asociado con un aumento del riesgo de arteriopat&iacute;a coronaria. </P> <H4>Inhibidores de la HMG-CoA reductasa (estatinas)</H4>     <P>La lovastatina (Mevacor), la pravastatina (Pravachol), la simvastatina (Zocor) y la fluvastatina (Lescol) inhiben la 3-hidroxi-3-metilglutarilcoenzima A reductasa (HMG-CoA reductasa), la enzima que cataliza el paso limitante de la s&iacute;ntesis de colesterol. Son m&aacute;s eficaces que otros f&aacute;rmacos en la disminuci&oacute;n de las concentraciones plasm&aacute;ticas de LDL y colesterol total. Tambi&eacute;n reducen las concentraciones de triglic&eacute;ridos y colesterol en VLDL y pueden aumentar el colesterol en HDL. Una dosis diaria de 10 mg de simvastatina o 20 mg de pravastatina o lovastatina suelen reducir de un 25 a un 30 % el colesterol en LDL, en comparaci&oacute;n con reducciones del 20 al 25 % con 20 mg de fluvastatina. Las dosis m&aacute;ximas recomendadas de lovastatina (80 mg), pravastatina (40 mg) o simvastatina (40 mg) suelen reducir un de 30 a un 40 % las LDL; la dosis m&aacute;xima de fluvastatina (40 mg) disminuye las LDL aproximadamente un 25 %. </P> <H4>EFECTO SOBRE LA MORTALIDAD</H4>     <P>En un estudio aleatorio se compar&oacute; la simvastatina, (20 &oacute; 40 mg/d&iacute;a) con un placebo en 4 444 hombres y mujeres con hipercolesterolemia moderada (213 a 310 mg/dL) sometidos a medidas diet&eacute;ticas y con antecedentes de angina de pecho o infarto agudo del miocardio. Pasados 4,9 a 6,3 a&ntilde;os hab&iacute;an muerto 256 (12 %) de los pacientes tratados con placebo y 182 (8 %) de los tratados con simvastatina, una diferencia estad&iacute;sticamente significativa. La diferencia de mortalidad se deb&iacute;a por completo a una disminuci&oacute;n de las muertes coronarias; la mortalidad no cardiovascular no se alter&oacute;. En otro estudio se compar&oacute; la pravastatina, 40 mg/d&iacute;a, con un placebo en 6 595 hombres hipercolesterol&eacute;micos sometidos a medidas diet&eacute;ticas que presentaban concentraciones de colesterol en LDL de 155 a 232 mg/dL y no ten&iacute;an antecedentes de infarto de miocardio. Tras un seguimiento medio de 4,9 a&ntilde;os hab&iacute;an muerto 135 (4,1 %) de los tratados con placebo y 106 (3,2 %) de los tratados con pravastatina, una diferencia estad&iacute;sticamente significativa. La menor tasa de mortalidad se deb&iacute;a principalmente a una disminuci&oacute;n del n&uacute;mero de muertes cardiovasculares. </P> <H4>EFECTOS ADVERSOS</H4>     <P>Las estatinas suelen tolerarse mejor que otros agentes hipolipemiantes. Se han producido alteraciones gastrointestinales leves transitorias, dolores musculares, erupciones y cefalea, y algunos pacientes han presentado disomnias, ocasionalmente asociadas con ansiedad e irritabilidad. Entre el 1 a el 2 % de los pacientes que reciben dosis altas de estos f&aacute;rmacos se aprecia un aumento de m&aacute;s de 3 veces de las aminotransferasas en plasma, pero la hepatitis sintom&aacute;tica es muy poco frecuente. Se ha descrito s&iacute;ndrome lupoide asociado con la lovastatina y la simvastatina, y se ha notificado neuropat&iacute;a perif&eacute;rica con lovastatina y pravastatina. La administraci&oacute;n simult&aacute;nea de lovastatina o simvastatina y anticoagulantes orales ha aumentado el efecto hipoprotrombin&eacute;mico, y en el caso de la lovastatina se ha asociado con hemorragias. Con los cuatro f&aacute;rmacos se han producido mialgias graves y debilidad muscular, con aumentos, en ocasiones, de m&aacute;s de 10 veces, de las concentraciones s&eacute;ricas de creatina fosfocinasa. Raramente se han producido rabdomi&oacute;lisis y mioglobinuria conducente a insuficiencia renal. El riesgo y la gravedad de la miopat&iacute;a ha aumentado en los pacientes con disfunci&oacute;n hep&aacute;tica, insuficiencia renal, infecciones graves, hipotiroidismo o edad avanzada y en los tratados simult&aacute;neamente con gemfibrozilo, eritromicina, itraconazol (Sporanox) o &aacute;cido nicot&iacute;nico. Tambi&eacute;n se han apreciado miopat&iacute;as en los pacientes tratados con ciclosporina (Sandimmune) y una estatina, pero no con pravastatina. </P> <H4>TRATAMIENTO A LARGO PLAZO</H4>     <P>El colesterol es un componente de todas las membranas celulares humanas; se desconocen las consecuencias a largo plazo de la interferencia en su s&iacute;ntesis y en la de compuestos relacionados. En los estudios cl&iacute;nicos con seguimientos de hasta 6 a&ntilde;os, los pacientes tratados con estos f&aacute;rmacos no han mostrado aumentos detectables en la incidencia de c&aacute;ncer, y la tolerancia ha sido en general buena. En un estudio se obtuvieron tasas de abandono de aproximadamente el 15 % con lovastatina, mientras que las tasas con resinas fijadoras de &aacute;cidos biliares, &aacute;cido nicot&iacute;nico o gemfibrozilo fueron superiores al 35 %. </P> <H4>Resinas fijadoras de &aacute;cidos biliares</H4>     <P>Las resinas fijadoras de &aacute;cidos biliares, como la colestiramina (Questran y otros) y el colestipol (Colestid) pueden disminuir aproximadamente un 20 % las concentraciones de colesterol en LDL. En un estudio aleatorio de 7 a 10 a&ntilde;os de duraci&oacute;n se compararon los efectos de medidas diet&eacute;ticas m&aacute;s colestiramina con los de medidas diet&eacute;ticas m&aacute;s placebo en 3 806 hombres sin arteriopat&iacute;a coronaria conocida pero que presentaban una colesterolemia inicial de al menos 265 mg/dL. Tras 7 a&ntilde;os la incidencia de infarto de miocardio no mortal o muerte por cardiopat&iacute;a fue del 8,6 % entre los pacientes tratados con placebo y el 7 % entre los tratados con colestiramina, una diferencia estad&iacute;sticamente significativa. </P> <H4>EFECTOS ADVERSOS</H4>     <P>Los efectos adversos del colestipol y la colestiramina son parecidos; el estre&ntilde;imiento es frecuente y puede acompa&ntilde;arse de ardor de est&oacute;mago, n&aacute;useas, eructos y abotagamiento, pero estos s&iacute;ntomas tienden a desaparecer con el tiempo. La administraci&oacute;n de dosis moderadas (8 a 10 g/d&iacute;a o menos) inmediatamente antes de las comidas, mejora la tolerancia, y el aumento del contenido diet&eacute;tico en fibras o los suplementos de fibras, como las semillas de psilio (Plantago ovata) (Metamucil y otros) puede aliviar el estre&ntilde;imiento y el abotagamiento. Los 2 f&aacute;rmacos pueden interferir con la absorci&oacute;n de vitaminas liposolubles y muchos otros f&aacute;rmacos; esto puede reducirse al m&aacute;ximo administrando los otros f&aacute;rmacos 2 horas antes o 4 a 6 horas despu&eacute;s de la resina hipolipemiante. Las concentraciones plasm&aacute;ticas de triglic&eacute;ridos pueden aumentar, especialmente en los pacientes con hipertrigliceridemia. </P> <H4>&Aacute;cido nicot&iacute;nico</H4>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>Aunque el mecanismo es desconocido, el &aacute;cido nicot&iacute;nico disminuye los triglic&eacute;ridos, el colesterol s&eacute;rico total y el colesterol en LDL y m&aacute;s que ning&uacute;n otro f&aacute;rmaco, aumenta el colesterol en HDL. En un estudio controlado con placebo, hombres con uno o m&aacute;s infartos previos de miocardio que tomaron &aacute;cido nicot&iacute;nico presentaron una incidencia menos de infartos no mortales y, 9 a&ntilde;os despu&eacute;s, una tasa menor de mortalidad. </P> <H4>EFECTOS ADVERSOS</H4>     <P>El &aacute;cido nicot&iacute;nico provoca rubor, prurito, molestias gastrointestinales, visi&oacute;n borrosa, fatiga, intolerancia a la glucosa, hiperuricemia, exacerbaci&oacute;n de &uacute;lcera p&eacute;ptica y, raramente, xeroftalm&iacute;a o hiperpigmentaci&oacute;n. El pretratamiento con dosis bajas de &aacute;cido acetilsalic&iacute;lico o ibuprofeno puede mejorar las reacciones cut&aacute;neas. La toxicidad hep&aacute;tica, en ocasiones grave, se ha notificado principalmente con los preparados de liberaci&oacute;n mantenida, especialmente a dosis diarias superiores a 2 000 mg. En un estudio m&aacute;s del 40 % de los pacientes que tomaban &aacute;cido nicot&iacute;nico normal o de liberaci&oacute;n mantenida interrumpieron el tratamiento debido a efectos adversos, que en ocasiones se presentaron tras muchos meses de tratamiento. </P> <H4>Fibrastos (derivados del &aacute;cido f&iacute;brico)</H4>     <P>El gemfibrozilo (Lopid) reduce el colesterol en VLDL y puede aumentar el colesterol en HDL. Tambi&eacute;n es muy eficaz en la disminuci&oacute;n de la trigliceridemia, pero cuando disminuye la concentraci&oacute;n de triglic&eacute;ridos en algunos pacientes puede aumentar la de colesterol en LDL. En un estudio controlado a doble ciegas de 5 a&ntilde;os de duraci&oacute;n (Hensinki Study) con 4 081 hombres hipercolesterol&eacute;micos asintom&aacute;ticos se observ&oacute; que el gemfibrozilo reduc&iacute;a los triglic&eacute;ridos y el colesterol en HDL y disminu&iacute;a el n&uacute;mero de infartos de miocardio de 84 con placebo a 56 con el f&aacute;rmaco. La incidencia de s&iacute;ntomas gastrointestinales aument&oacute; ligeramente en los hombres tratados con gemfibrozilo y las colecistectom&iacute;as fueron m&aacute;s frecuentes, lo que sugiere un aumento de la saturaci&oacute;n biliar de colesterol y la formaci&oacute;n de calculos de colesterol. Las apendicectom&iacute;as tambi&eacute;n fueron m&aacute;s frecuentes entre los pacientes tratados con gemfibrozilo. Este f&aacute;rmaco puede potenciar los efectos de los anticoagulantes orales y los hipoglucemiantes sulfonilureicos. Tambi&eacute;n puede interactuar con las estatinas lo que aumenta el riesgo de rabdomi&oacute;lisis. </P> <H4>Clofibrato</H4>     <P>El clofibrato (Atromid-S y otros) es un fibrato parecido al gemfibrozilo. Los hombres hipercolesterol&eacute;micos tratados con clofibrato presentan un aumento de la tasa de mortalidad debido al c&aacute;ncer y enfermedades gastrointestinales y una incidencia mayor de colecistectom&iacute;a por c&aacute;lculos biliares. La utilizaci&oacute;n del f&aacute;rmaco debe limitarse a los pacientes con hipertrigliceridemia grave que no responde al &aacute;cido nicot&iacute;nico o el gemfibrozilo. </P> <H4>Bezafibrato</H4>     <P>El bezafibrato (Besalip, Boechringer Manheim), un fibrato disponible en Europa y Canad&aacute; pero no en los Estados Unidos, fue administrado durante 5 a&ntilde;os a hombres con hiperlipidemia y antecedentes de infarto prematuro de miocardio sometidos a medidas diet&eacute;ticas: redujo el colesterol total (9 %), los triglic&eacute;ridos (31 %) y el fibrin&oacute;geno (12 %); aument&oacute; el colesterol total (9 %), enlenteci&oacute; la progresi&oacute;n de la aterosclerosis coronaria en la angiograf&iacute;a y disminuy&oacute; la tasa de episodios coronarios cl&iacute;nicos de 11 (en 45 pacientes tratados con placebo) a 3 (en 47 sujetos tratados con el f&aacute;rmaco). </P> <H4>ASOCIACIONES</H4>     <P>Cuando las dosis tolerables de un s&oacute;lo f&aacute;rmaco no reducen suficientemente la lipidemia, pueden utilizarse 2 &oacute; 3 simult&aacute;neamente. En los pacientes con hipercolesterolemia el empleo simult&aacute;neo de una estatina con una resina fijadora de &aacute;cidos biliares o &aacute;cido nicot&iacute;nico disminuye eficazmente la LDL. </P>     <P>En la hipercolesterolemia/hipertrigliceridemia combinada, la administraci&oacute;n simult&aacute;nea de una estatina con &aacute;cido nicot&iacute;nico o gemfibrozilo puede ser &uacute;til, pero el &aacute;cido nicot&iacute;nico y (especialmente) el gemfibrozilo pueden aumentar el riesgo de miopat&iacute;a provocada por las estatinas. En la hipertrigliceridemia grave mal controlada con medidas diet&eacute;ticas y un solo f&aacute;rmaco, la asociaci&oacute;n de &aacute;cido nicot&iacute;nico y gemfibrozilo puede reducir de forma sustancial la trigliceridemia. </P> <H4>Aceite de pescado</H4>     <P>Grandes cantidades de &aacute;cidos grasos altamente insaturados de cadena larga Omega-3 (presentes en los peces de agua fr&iacute;a y disponibles comercialmente en c&aacute;psulas) pueden reducir la trigliceridemia y producir ligeras disminuciones (o en ocasiones aumentos) del colesterol de LDL sin modificar colesterol en HDL. Los &aacute;cidos grasos Omega-3 de pescado pueden interferir con la funci&oacute;n plaquetaria y es posible que causen hemorragias. </P> <H4>Hormonas posmenop&aacute;usicas</H4>     <P>La sustituci&oacute;n estrog&eacute;nica posmenop&aacute;usica con o sin un progest&aacute;geno puede reducir el colesterol en LDl y la liprote&iacute;na(a) y aumentar el colesterol en HDL y la trigliceridemia. La utilizaci&oacute;n de estos f&aacute;rmacos se ha asociado con una disminuci&oacute;n estad&iacute;sticamente significativa de la mortalidad por enfermedades coronarias u otras enfermedades cardiovasculares. Los estr&oacute;genos sin oposici&oacute;n aumentan el riesgo de c&aacute;ncer de endometrio; lo que no ocurre con la administraci&oacute;n de estr&oacute;geno con un progest&aacute;geno. </P> <H4>Conclusi&oacute;n</H4>     <P>Los inhibidores de la HMG-CoA reductasa (estatinas) son los f&aacute;rmacos de elecci&oacute;n en el tratamiento de la mayor&iacute;a de los pacientes con hipercolesterolemia. Son m&aacute;s eficaces y mejor tolerados que otros hipolipemiantes, y se ha demostrado que reducen la mortalidad por arteriopat&iacute;a coronaria. </P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>Fuente: Medicamentos y Terap&eacute;utica, 1997;16(1):54-7.     <DIV ALIGN=right>    <p></P> <H5><A NAME="BM14"></A></H5> <H5>Rev Cubana Med Gen Integr 1997;13(4):391-400</H5>     <P></DIV>    <p></P> <H2>Reacciones oculares adversas a la farmacoterapia sist&eacute;mica</H2>     <P>Una de las complicaciones oculares m&aacute;s devastadoras de la terapia sist&eacute;mica es el s&iacute;ndrome de Stevens-Johnson. Esta es una reacci&oacute;n vesiculoampollar inflamatoria aguda de la piel y las membranas mucosas, que afecta m&aacute;s com&uacute;nmente a los ni&ntilde;os y adultos j&oacute;venes. La alteraci&oacute;n ocular ocurre entre el 43 y el 81 % de los pacientes y 35 % de ellos sufren secuelas visuales permanentes. Si bien la inflamaci&oacute;n es autolimitante y no es progresiva, la cicatrizaci&oacute;n conjuntival subsiguiente, con obstrucci&oacute;n acompa&ntilde;antes de los d&uacute;ctulos lagrimales y p&eacute;rdida de c&eacute;lulas caliciformes, puede causar un s&iacute;ndrome de sequedad ocular dif&iacute;cil de curar, que amenaza la vista. Eso se puede complicar m&aacute;s por triquiasis (pesta&ntilde;as invertidas que rozan la c&oacute;rnea) y el resultado de esos procesos entra&ntilde;a con frecuencia distintos grados de opacificaci&oacute;n, vascularizaci&oacute;n, queratinizaci&oacute;n y adelgazamiento de la c&oacute;rnea. </P>     <P>Se han recibido informes, como m&iacute;nimo, de 200 medicamentos causantes del s&iacute;ndrome de Stevens-Johnson, incluso sulfonamidas, penicilina, ampicilina, isoniazida, anticonvulsivos, salicilatos y fenilbutazona. Por fortuna, el s&iacute;ndrome es raro. Los pacientes afectados suelen presentar el ant&iacute;geno HLA-Bw44 con m&aacute;s frecuencia que los testigos. </P>     <P>La secreci&oacute;n de l&aacute;grimas de las gl&aacute;ndulas lagrimales est&aacute; controlada por el sistema nervioso parasimp&aacute;tico y los medicamentos de acci&oacute;n colin&eacute;rgica o anticolin&eacute;rgica pueden aumentar o reducir la producci&oacute;n de l&aacute;grimas, respectivamente. Los colin&eacute;rgicos, como la metacolina y el carbacol, y los agentes inhibidores de la colnesterasa, como la neostigmina, pueden aumentar esa producci&oacute;n, pero es poco probable que causen problemas a menos que haya obstrucci&oacute;n del drenaje lagrimal. La reducci&oacute;n de la producci&oacute;n de l&aacute;grimas por medicamentos de acci&oacute;n anticolin&eacute;rgica, por ejemplo, los antiespasm&oacute;dicos y antidepresivos tric&iacute;clicos, puede ocasionar s&iacute;ntomas de irritaci&oacute;n, quemaz&oacute;n o prurito oculares, pero controlables si es necesario con l&aacute;grimas artificiales. Los efectos adversos cesan al descontinuar el medicamento, a diferencia de los f&aacute;rmacos que destruyen el aparato lagrimal o la conjuntiva. </P> <H4>La c&oacute;rnea</H4>     <P>Varios medicamentos, en particular, la cloroquina, amodiaquina y amiodarona, pueden provocar formaci&oacute;n de finos dep&oacute;sitos dispersos por el epitelio corneal y cuando hacen que la l&iacute;nea de Hudson-St&aacute;hli sea m&aacute;s prominente se llaman verticilos corneales. Esos dep&oacute;sitos raras veces obstaculizan la visi&oacute;n, pero de vez en cuando pueden ocasionar s&iacute;ntomas de halos alrededor de la luz. Desaparecen sin efectos adversos a largo plazo si se descontin&uacute;a el medicamento. Los dep&oacute;sitos en el estroma corneal son mucho m&aacute;s raros, pero pueden ocurrir al administrar crisoterapia sist&eacute;mica o clorpromazina y raras veces afectan la visi&oacute;n. </P> <H4>El cristalino</H4>     <P>Cuatro clases de medicamentos producen efectos adversos en el cristalino: los causantes de opacidad del cristalino (cataratas) por alteraci&oacute;n de las fibras lenticulares y acumulaci&oacute;n de l&iacute;quido, los que causan dep&oacute;sitos en el cristalino sin da&ntilde;ar su estructura, los que afectan la inervaci&oacute;n parasimp&aacute;tica del cuerpo ciliar y los que afectan la hidrataci&oacute;n del cristalino. </P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>La formaci&oacute;n de cataratas es el efecto t&oacute;xico m&aacute;s grave de los medicamentos en el cristalino, ya que es irreversible y si es suficientemente grave exige extracci&oacute;n de las cataratas. Los glucocorticoides son, con mucho, la causa m&aacute;s importante de cataratas provocadas por medicamentos, aunque no se entiende bien c&oacute;mo los producen. Las cataratas pueden ocurrir despu&eacute;s de la administraci&oacute;n t&oacute;pica o sist&eacute;mica. </P>     <P>Si se detecta una catarata en una etapa precoz y se descontin&uacute;a el tratamiento con esteroides, la catarata no progresar&aacute;. Otras causas t&oacute;xicas de cataratas son los antimic&oacute;ticos, como busulfano, dibromomanitol, dimetilaminoestirilquinolina, tetramina y triazicuona. Como sucede con la c&oacute;rnea, la crisoterapia sist&eacute;mica y la clorpromazina pueden hacer que se acumulen dep&oacute;sitos bajo la c&aacute;psula anterior del cristalino. Esos dep&oacute;sitos raras veces obstaculizan la visi&oacute;n y no parecen llevar a formaci&oacute;n de cataratas. Los medicamentos con efectos anticolin&eacute;rgicos, como benzatropina, las fenotiazinas y los antidepresivos tric&iacute;clicos reducen la acomodaci&oacute;n, en cambio, los agentes colin&eacute;rgicos y los inhibidores de la colinesterasa la provocan, lo que causa miop&iacute;a al paciente y nubla la visi&oacute;n a distancia. Puede haber tambi&eacute;n un efecto simult&aacute;neo en el tama&ntilde;o de la pupila que contribuye a la alteraci&oacute;n visual. </P>     <P>Algunos medicamentos sin efecto en el cuerpo ciliar pueden provocar miop&iacute;a al aumentar la hidrataci&oacute;n del cristalino y, por ende, su curvatura. Estos incluyen anticonceptivos orales, proclorperazina, sulfonamidas y tetraciclinas; las alteraciones visuales desaparecen al descontinuar el medicamento. </P> <H4>Presi&oacute;n intraocular</H4>     <P>Los corticosteroides de administraci&oacute;n t&oacute;pica pueden elevar la presi&oacute;n intraocular al reducir el drenaje de humor acuoso a trav&eacute;s de la red trabecular y hasta 30 % de los pacientes presentan alta presi&oacute;n despu&eacute;s de usar corticosteroides t&oacute;picos por varias semanas. Tambi&eacute;n se puede elevar la presi&oacute;n intraocular por administraci&oacute;n de corticosteroides sist&eacute;micos, aunque con frecuencia mucho menor. El glaucoma resultante suele ser asintom&aacute;tico hasta cuando la p&eacute;rdida irreversible del campo visual es avanzada. La presi&oacute;n intraocular suele bajar al suspender el corticosteroide o reducir la dosis. Se debe aconsejar a los pacientes tratados con esteroides a largo plazo que se hagan examinar por un opt&oacute;metra regularmente para determinaci&oacute;n de la agudeza visual y toma de la presi&oacute;n intraocular. </P> <H4>La retina y el nervio &oacute;ptico</H4>     <P>Desde el siglo XVIII se sabe que la digital causa varios s&iacute;ntomas visuales reversibles, desde brillo o titilaci&oacute;n de la luz hasta ceguera pasajera y ahora se cree que esos s&iacute;ntomas son el resultado de efectos t&oacute;xicos en los fotorreceptores. Las fenotiazinas tienen una afinidad particular por la melanina, pero se ha comprobado que s&oacute;lo la tioridazina causa retinopat&iacute;a pigmentaria sintom&aacute;tica y que el efecto depende de la dosis y ocurre raras veces en dosis inferiores a 600 mg diarios. La agudeza visual se ve poco afectada, si llega a serlo, pero los defectos del campo visual son m&aacute;s comunes. </P>     <P>La cloroquina administrada en dosis antimal&aacute;ricas no causa toxicidad retiniana. Las dosis mucho m&aacute;s altas de cloroquina empleadas para tratar el lupus eritematoso sist&eacute;mico y la artritis reumatoide son t&oacute;xicas para la retina. El riesgo aumenta con la dosis total y se han notificado muy pocos casos en pacientes tratados con menos de 300 g de cloroquina. Ni siquiera los pacientes tratados con una dosis acumulativa de m&aacute;s de 1 kg de cloroquina tuvieron manifestaciones de retinopat&iacute;a mientras la dosis fuera inferior a 4,4 mg diarios por kg. La cloroquina se acumula en los tejidos durante un tiempo prolongado; se han detectado sus metabolitos en el plasma, los eritrocitos y la orina hasta 5 a&ntilde;os despu&eacute;s de descontinuar el medicamento. Las principales caracter&iacute;sticas de la toxicidad de la cloroquina se encuentran en la parte central de la retina (la m&aacute;cula y la f&oacute;vea). En un principio hay p&eacute;rdida del reflejo foveal y aumento de la pigmentaci&oacute;n de la m&aacute;cula y m&aacute;s tarde se forma un anillo de despigmentaci&oacute;n rodeado de otro de mayor pigmentaci&oacute;n, llamado lesi&oacute;n de ojo de toro. El paciente pierde la agudeza visual y puede presentar tambi&eacute;n escotomas centrales, paracentrales y perif&eacute;ricos (puntos ciegos en el campo visual). La visi&oacute;n crom&aacute;tica tambi&eacute;n puede ser anormal. Puede haber alguna recuperaci&oacute;n de la visi&oacute;n si se suspende la cloroquina en la primera etapa de toxicidad, pero por desgracia, la toxicidad ocular no suele regresar una vez establecida y hasta puede progresar a pesar de interrumpir el medicamento. No hay un tratamiento eficaz para la toxicidad causada por la cloroquina y el m&eacute;dico debe estar consciente del creciente peligro de toxicidad para los pacientes tratados con este medicamento por per&iacute;odos prolongados. No hay una prueba sencilla de toxicidad precoz de la cloroquina y el m&eacute;dico prescriptor puede creer que carece de la idoneidad necesaria para detectar los sutiles cambios del reflejo foveal y de la pigmentaci&oacute;n macular. Si no se administra m&aacute;s de las dosis diarias y totales recomendadas, hay poco riesgo de p&eacute;rdida de la visi&oacute;n. El interfer&oacute;n puede provocar retinopat&iacute;a reversible en pacientes tratados para hepatitis cr&oacute;nica. Tanto el etambutol como la isoniazida, empleados para tratar la tuberculosis, pueden causar neuritis retrobulbar. La visi&oacute;n suele mejorar al suspenderlos, pero puede ocurrir atrofia &oacute;ptica con p&eacute;rdida permanente de la visi&oacute;n. Se ha informado que el cloranfenicol causa inflamaci&oacute;n bilateral de la papila &oacute;ptica con p&eacute;rdida de la visi&oacute;n central y escotomas paracentrales. Se han notificado casos de atrofia &oacute;ptica con grave p&eacute;rdida de la visi&oacute;n. </P>     <P>Los corticosteroides, las tetraciclinas, el &aacute;cido nalid&iacute;xico y la vitamina A pueden causar hipertensi&oacute;n intracraneana benigna con papiledema. La visi&oacute;n no suele verse afectada en las primeras etapas; puede ocurrir atrofia &oacute;ptica secundaria con reducci&oacute;n de la visi&oacute;n si el papiledema es prolongado. Los pacientes pueden experimentar oscurecimiento pasajero de la visi&oacute;n y puede ocurrir par&aacute;lisis del sexto par de nervios craneales con diplop&iacute;a. </P> <H4>Conclusi&oacute;n</H4>     <P>Se han recibido informes de los efectos oculares adversos de muchos medicamentos distintos, pero la mayor&iacute;a son reversibles y revisten poca importancia cl&iacute;nica. Se sabe que un reducido n&uacute;mero de f&aacute;rmacos, sobre todo los corticosteroides y las cloroquinas, causan lesiones oculares irreversibles con p&eacute;rdida acompa&ntilde;ante de la visi&oacute;n en una elevada proporci&oacute;n de pacientes, y el m&eacute;dico prescriptor debe estar consciente de vigilar esos efectos t&oacute;xicos para el paciente y hacer los arreglos del caso. La complicaci&oacute;n idiosincr&aacute;tica rara, pero grave, del s&iacute;ndrome de Stevens-Johnson provocado por medicamentos, es imposible de predecir y, por ende, no se presta a medidas preventivas, excepto en el marco general de la prescripci&oacute;n de medicamentos s&oacute;lo cuando sea necesario y conveniente. </P>     <P>Fuente: Medicamentos y Terap&eacute;utica. 1997. 16(1):44-46.     <DIV ALIGN=right>    ]]></body>
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