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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Las enfermedades de transmisión sexual en la Cuba prerrevolucionaria.: su prevención, control y tratamiento]]></article-title>
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<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[The behavior of sexually transmitted diseases (STD), as well as the activities of prevention, control and treatment carried out in Cuba during the colonial and republican burgeois periods are described. The most used working techniques were the bibliographic and documentary review, the semistructured interviews and the testimony. The main results show that prostitution was connected with venereal diseases since the colonial period, when the first special hospital for patients with STD was founded, the control of prostitution was regulated and the treatment of these diseases was characterized by the use of autochthonous drugs as Copaiba. During the mediatized republic the control of these diseases was concentrated in the capital of the country and it was later extended to other provincial capitals. The first preventive measures were taken and applied, the compulsory notification was established and for the first time the patients were used as health promoters.]]></p></abstract>
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</front><body><![CDATA[ <P>&nbsp;</P> <H3>P&aacute;gina Cultural </H3> <H2 ALIGN="JUSTIFY">Las enfermedades de transmisi&oacute;n sexual en la Cuba prerrevolucionaria. su prevenci&oacute;n, control y tratamiento </H2>     <P ALIGN="JUSTIFY"><A HREF="#cargo"><I>Ana Teresa Fari&ntilde;as Reinoso,1 Margarita D&iacute;az Lemus2 y Elena L&oacute;pez Serrano3</I></A> <A NAME="autor"></A></P> <H4 ALIGN="JUSTIFY">Resumen</H4> <B>    <P ALIGN="JUSTIFY">Se describe el comportamiento de las enfermedades de transmisi&oacute;n sexual (ETS), as&iacute; como las actividades de prevenci&oacute;n, control y tratamiento realizadas en Cuba durante los per&iacute;odos colonial y republicano burgu&eacute;s. Las t&eacute;cnicas de trabajo m&aacute;s utilizadas fueron la revisi&oacute;n bibliogr&aacute;fica y documental, las entrevistas semiestructuradas y el testimonio. Los principales resultados reflejan que desde la &eacute;poca colonial se relacion&oacute; la prostituci&oacute;n con las enfermedades ven&eacute;reas, per&iacute;odo en que se cre&oacute; el primer hospital especial para atender a los pacientes con ETS, se reglament&oacute; el control del ejercicio de la prostituci&oacute;n, y el tratamiento de estas enfermedades se caracteriz&oacute; por el uso de medicamentos aut&oacute;ctonos como la copaiba. Durante la rep&uacute;blica mediatizada el control de estas enfermedades se concentr&oacute; en la capital del pa&iacute;s, extendi&eacute;ndose posteriormente a otras cabeceras provinciales. Se realizaron y aplicaron las primeras medidas preventivas, se instaur&oacute; la notificaci&oacute;n obligatoria y se utilizaron por primera vez a los enfermos como promotores de salud.</P></B>      <P ALIGN="JUSTIFY">DeCS:<B> ENFERMEDADES SEXUALMENTE TRANSMISIBLES/prevenci&oacute;n &amp; control; PROSTITUCION; CUBA.</B> </P>     <P ALIGN="JUSTIFY">El incremento de las enfermedades de transmisi&oacute;n sexual (ETS) es motivo de preocupaci&oacute;n para el personal de la salud, especialmente para el epidemi&oacute;logo y los m&eacute;dicos de la atenci&oacute;n primaria que luchan constantemente contra los factores de riesgo que act&uacute;an en la cadena epidemiol&oacute;gica, y con las dificultades que plantea actualmente su prevenci&oacute;n. </P>     <P ALIGN="JUSTIFY">Organismos internacionales como OMS dan cifras alarmantes al plantear que anualmente se producen m&aacute;s de 250 millones de nuevos casos de ETS. Una de cada 20 personas padece alguna enfermedad sexual anualmente.1,2 </P>     <P ALIGN="JUSTIFY">En Cuba se reportaron en 1999 un total de 23 225 casos de blenorragia contra 29 648 en 1998, cifra esta inferior a la reportada en 1995 que fue de 44 526 casos, aunque se mantiene en todo este per&iacute;odo como la ETS que reporta mayor n&uacute;mero de casos en el pa&iacute;s. </P>     <P ALIGN="JUSTIFY">La s&iacute;filis en 1999 mantuvo una morbi-lidad elevada, aunque al ritmo de crecimiento disminuy&oacute; en relaci&oacute;n con 1996, cuando se reporta 12 285 casos para una tasa de 110,2 por cada 100 000 hab, contra 13 400 casos y una tasa de 120,5 por 100 000 hab en el a&ntilde;o anterior. De manera general la tendencia de la enfermedad es ascendente en los &uacute;ltimos 35 a&ntilde;os.3 </P>     <P ALIGN="JUSTIFY">Podemos preguntarnos, ¿desde qu&eacute; &eacute;pocas las ETS representan un problema de salud en Cuba?, ¿exist&iacute;a su control en la &eacute;poca colonial y la rep&uacute;blica mediatizada?, ¿cu&aacute;les eran los tratamientos utilizados en las ETS antes del triunfo revolucionario? </P> <H4 ALIGN="CENTER">Desarrollo comportamiento en el per&iacute;odo colonial </H4>     <P ALIGN="JUSTIFY">Las enfermedades de transmisi&oacute;n sexual fueron la causa de grandes debates entre m&eacute;dicos e historiadores en relaci&oacute;n con su origen; sobre si ya eran conocidas en Europa antes del descubrimiento del nuevo mundo, o fueron transportadas por los conquistadores de las nuevas tierras hacia sus lugares de origen. </P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P ALIGN="JUSTIFY">En la bibliograf&iacute;a hist&oacute;rica revisada4 la idea predominante es que estas enfermedades se fueron extendiendo entre la poblaci&oacute;n ind&iacute;gena por el contacto con marineros, tanto militares como civiles de la flota espa&ntilde;ola que llegaban a las nuevas tierras. Es por ello que &eacute;pocas tan tempranas como fue el a&ntilde;o 1557, El Cabildo de La Habana dict&oacute; un preg&oacute;n prohibiendo y condenando la prostituci&oacute;n con pena de 50 azotes a las mujeres que fueran sorprendidas ejerci&eacute;ndola,4 y con esta medida se logr&oacute; frenar la propagaci&oacute;n de estas enfermedades hasta finales del siglo xviii, en que se eleva el n&uacute;mero de enfermos a cifras alarmantes y el gobierno colonial se ve en la necesidad de adoptar medidas administrativas dentro de la sociedad para evitar que el mal continuara. </P>     <P ALIGN="JUSTIFY">En 1774 se realiza el primer censo de prostitutas. Al fundarse en el a&ntilde;o 1668 el Hospital de San Francisco de Paula, en La Habana se cuenta por primera vez con una instituci&oacute;n dedicada a la atenci&oacute;n de la mujer enferma, &uacute;nica en su clase por m&aacute;s de un siglo, pues no es hasta el a&ntilde;o 1794 que se crea la Real Casa de Beneficencia que, adem&aacute;s de brindar protecci&oacute;n a los ni&ntilde;os desamparados, tambi&eacute;n deb&iacute;a acoger a las mujeres pobres sin recursos ni familiares. </P>     <P ALIGN="JUSTIFY">En el siglo xix, las enfermedades ven&eacute;reas y sifil&iacute;ticas, tuvieron un considerable desarrollo, lo que oblig&oacute; a crear hospitales especiales para su tratamiento, como fue el "El Retiro" de Don Vicente Garcini,5 y en el a&ntilde;o 1840 el Hospital Militar de "San Ambrosio" situado en La Habana, que muestra que del total de 7 180 enfermos asistidos, se clasificaron muchos con las siguientes enfermedades ven&eacute;reas: gonorrea (346), bubones (313), &uacute;lceras y p&uacute;stulas ven&eacute;ras (422) y estrechez uretral (36). Asimismo ya en 1866 los hospitales de La Habana, atendieron a 2 609 pacientes con enfermedades ven&eacute;reas. </P>     <P ALIGN="JUSTIFY">Seg&uacute;n el<I> </I>doctor <I>Claudio Delgado </I>durante el per&iacute;odo de 1868 a 1872 las enfermedades ven&eacute;reas aumentaron de manera considerable, dado por el inicio de la lucha armada por la independencia de Cuba, y por lo tanto hubo un incremento en la poblaci&oacute;n masculina flotante. En este quinquenio se asistieron en los hospitales de<I> </I>La Habana a 10 348 enfermos de dichos males. Entre 1870 y 1872, fueron atendidos en los hospitales 5 117 casos, y entre 1873 a 1875 un total de 5 162, (Delgado Amestoy. Me moria sobre la<I> </I>higiene de la prostituci&oacute;n en La Habana y reglamento correspondiente aprobado por el general de esta isla vigente en esta capital, 1876 / Manuscrito en la Oficina del Historiador SP.). </P>     <P ALIGN="JUSTIFY">En el mes de Junio de 1873 fue abierto el Hospital de Higiene, que primitivamente era el asilo de ni&ntilde;os pobres San Jos&eacute;, y en &eacute;l verificaba el internamiento de las prostitutas que los inspectores m&eacute;dicos encontraban enfermas de males ven&eacute;reos. En este per&iacute;odo las enfermas deb&iacute;an pagar sus tratamientos. </P>     <P ALIGN="JUSTIFY">Al a&ntilde;o 1878 (conclusi&oacute;n de la guerra) le correspondieron 1 073 casos atendidos en hospitales civiles, aumento que tambi&eacute;n se observ&oacute; en los hospitales militares. Entre los a&ntilde;os 1879 a 1883, las estad&iacute;sticas de las Casas de Salud de La habana, mostraron un aumento de casos de enfermedades ven&eacute;reas, y se observ&oacute; luego una disminuci&oacute;n paulatina desde ese &uacute;ltimo a&ntilde;o hasta el 1886. </P>     <P ALIGN="JUSTIFY">En La Habana, el 15 % de la asistencia m&eacute;dica privada de los m&eacute;dicos de Sociedades de Socorros Mutuos, se ofrec&iacute;a a enfermos ven&eacute;reos, as&iacute; como el 10 % de las consultas de los hospitales militares.5,6 En el Hospital de Higiene, durante el per&iacute;odo de 1874 a 1898 seg&uacute;n el movimiento hospitalario, se observ&oacute; que en los a&ntilde;os que siguieron a la guerra de independencia hubo un aumento considerable de mujeres enfermas en la Quinta de Higiene, que lleg&oacute; en el a&ntilde;o 1879 a mostrar una de las cifras m&aacute;s elevadas con 502 casos, superados solamente por el a&ntilde;o 1896, donde se reporta la cifra de 1 409 casos, la m&aacute;s alta de todo el per&iacute;odo. </P>     <P ALIGN="JUSTIFY">Distinguidos autores sosten&iacute;an que la blenorragia ten&iacute;a su origen en el contacto con pus de otro enfermo de blenorragia, aunque la opini&oacute;n predominante era la que aceptaba que la blenorragia se deb&iacute;a a una irritaci&oacute;n excesiva de la uretra principalmente por "excesos ven&eacute;reos". </P>     <P ALIGN="JUSTIFY">El examen de las estad&iacute;sticas de los hospitales y quintas de La Habana, tienden a probar que la mortalidad por enfermedades ven&eacute;reas y sifil&iacute;ticas en los enfermos atendidos en esos a&ntilde;os, lleg&oacute; hasta 2,43 por 100 como m&iacute;nimo. La morbilidad general de la poblaci&oacute;n, calcul&aacute;ndole a La Habana 250 000 hab, ser&iacute;a de 3,14 por 100.7 </P>     <P ALIGN="JUSTIFY"><B>Medidas de control.</b> Una de las primeras actividades de control ejercidas por las autoridades coloniales sobre las enfermedades ven&eacute;reas, fue la disposici&oacute;n tomada en el mes de abril de 1873, por el Gobernador <I>P&eacute;rez de la Riva, </I>quien alarmado por el n&uacute;mero de prostitutas existentes en La Habana, decret&oacute; un registro especial para su control.<SUP>8</SUP> Cre&oacute; al efecto una secci&oacute;n administrativa y otra m&eacute;dica compuesta<I> </I>por 4 facultativos, n&uacute;mero que en agosto del a&ntilde;o siguiente se elev&oacute; a 6, adem&aacute;s de una de polic&iacute;a que lo formaban 4 celadores.5 En diciembre del propio a&ntilde;o aparece el primer reglamento de control de prostituci&oacute;n titulado Reglamento Especial de Higiene P&uacute;blica, en el que se especifica que la supervisi&oacute;n de la prostituci&oacute;n era misi&oacute;n encomendada a los municipios,7 y la inspecci&oacute;n m&eacute;dica era a domicilio, 2 veces a la semana, un d&iacute;a para el examen general y externo, y otro para el reconocimiento vaginal con esp&eacute;culo. Con la reglamentaci&oacute;n de la prostituci&oacute;n el goberno trat&oacute; de dar respuesta a 2 problemas fundamentales: uno sanitario y otro moral. El primero mediante la profilaxis y la reglamentaci&oacute;n, y el segundo persiguiendo el clandestinaje. </P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P ALIGN="JUSTIFY"><B>Tratamiento.</b> Ya por los a&ntilde;os 1839 y 1840 gozaba de fama como tratamiento aplicado a enfermos de s&iacute;filis, las fumigaciones de vapor y los ba&ntilde;os sulfurosos. El tratamiento utilizado contra la blenorragia se basaba en medicina verde; la copaiba, era uno de los medicamentos m&aacute;s eficaces para combatirla en el hombre, as&iacute; como otras enfermedades que no fueran sifil&iacute;ticas, adem&aacute;s del tratamiento con hojas de nogal. En el caso del uso de la copaiba para combatir la blenorragia en la mujer existieron criterios diversos, al comunicar diferentes m&eacute;dicos que este no era efectivo, porque la mencionada sustancia necesitaba mezclarse con la orina para lograr su efecto terap&eacute;utico.7 </P>     <P ALIGN="JUSTIFY">En el a&ntilde;o 1888. despu&eacute;s de las transformaciones radicales de las ideas con respecto a dicha enfermedad, el tratamiento era muy sencillo; se reduc&iacute;a por lo general a las inyecciones antis&eacute;pticas que exterminasen el agente infeccioso, el gonococo, y a un tratamiento general que modificara la constituci&oacute;n diat&eacute;sica de los enfermos con la aplicaci&oacute;n de t&oacute;nicos; y la tendencia fluxionaria de la uretra (acumulaci&oacute;n morbosa de humores se tratar&iacute;a con los b&aacute;lsamos).6 </P> <H4 ALIGN="CENTER">Comportamiento en el per&iacute;odo Republicano Burgu&eacute;s </H4>     <P ALIGN="JUSTIFY">En los primeros a&ntilde;os de la seudore-p&uacute;blica era dif&iacute;cil poder conocer el n&uacute;mero exacto de enfermos de s&iacute;filis en el pa&iacute;s, al no contar con estad&iacute;sticas de esta enfermedad en su totalidad, solamente las reportadas por los hospitales y las Casas de Salud de la Ciudad de La Habana. La informaci&oacute;n brindada por estas instituciones para el a&ntilde;o 1902 fue de 21 970 casos, de estos 418 eran sifil&iacute;ticos, lo que representaba el 2 % de la morbilidad general. </P>     <P ALIGN="JUSTIFY">En el Manual de Pr&aacute;ctica Sanitaria9 se se&ntilde;ala que los m&eacute;dicos que prestaban sus servicios a las sociedades regionales y de socorros mutuos, sab&iacute;an por experiencia que del 8 al 10 % de los enfermos que acud&iacute;an a las consultas eran sifil&iacute;ticos. En el a&ntilde;o 1902 se afirmaba que la blenorragia en Cuba, era la m&aacute;s frecuente de todas las enfermedades ven&eacute;reas. Durante este a&ntilde;o se atendieron en todos los hospitales de La Habana 1 494 casos de personas que la padec&iacute;an, es decir, por cada caso de s&iacute;filis, fueron atendidos 3,5 de blenorragia.9 </P>     <P ALIGN="JUSTIFY">Las estad&iacute;sticas (siempre insuficientes) de los distintos establecimientos ben&eacute;ficos p&uacute;blicos hacen notar que en la Quinta de Salud La Ben&eacute;fica en el a&ntilde;o 1912 se reportaron una gran cantidad de enfermos, 405 casos de blenorragia, 206 chancros blandos y 178 s&iacute;filis en cualesquiera de sus 3 per&iacute;odos.10 </P>     <P ALIGN="JUSTIFY">Por su parte, en la Quinta de Salud La Balear durante el a&ntilde;o 1913 hasta el mes de octubre, se hab&iacute;an atendido 135 casos de males ven&eacute;reos, destac&aacute;ndose la s&iacute;filis en n&uacute;mero de 49. En el mismo per&iacute;odo la Quinta de Salud de la Asociaci&oacute;n Canaria atendi&oacute; 170 casos de enfermedades ven&eacute;reas, de los cuales 82 eran sifil&iacute;ticos. Despu&eacute;s del a&ntilde;o 1920 se fund&oacute; el Hospital Freyre Andrade, conocido como Hospital de Emergencias en el cual se habilit&oacute; una consulta externa de dermatolog&iacute;a que trataba a los enfermos que padec&iacute;an de s&iacute;filis y no otras enfermedades ven&eacute;reas, recibiendo como promedio diario el beneficio de esta consulta de 8 a 10 sifil&iacute;ticos. En mayo de 1928 fue fundada la Sociedad Cubana de Dermatolog&iacute;a y Sifilograf&iacute;a, integrada por un grupo de destacados j&oacute;venes profesionales que ten&iacute;an inter&eacute;s con los problemas relacionados con las enfermedades dermato-l&oacute;gicas y la s&iacute;filis. En 1929 se crea el Instituto Municipal de Profilaxis Ven&eacute;reas "Joaqu&iacute;n Albarr&aacute;n", pero anteriormente a este, ven&iacute;an funcionando brillantemente los servicios de dermatolog&iacute;a y sifilograf&iacute;a de los hospitales "Nuestra Se&ntilde;ora de las Mercedes" y "General Calixto Garc&iacute;a", adscriptos a la c&aacute;tedra de la especialidad, y dirigidos por sus profesores<I> Braulio S&aacute;enz </I>y <I>Vicente Pardo Castell&oacute;n, </I>en los cuales adem&aacute;s de la atenci&oacute;n de enfermedades dermatol&oacute;gicas, se realizaba el tratamiento de los enfermos de s&iacute;filis.8 En 1939 se expone ante el cuerpo m&eacute;dico cubano, la gravedad que representaba la endemia de s&iacute;filis en Cuba, por lo que solicit&oacute; la adopci&oacute;n de medidas para combatirla. </P>     <P ALIGN="JUSTIFY">En el servicio de profilaxis creado en 1942 en la Ciudad de La Habana para las enfermedades ven&eacute;reas, en los primeros 4 meses de trabajo fueron tratados 74 casos de chancros sifil&iacute;ticos sin complicaciones, 13 casos complicados, 38 enfermos de s&iacute;filis secundaria, 107 casos de blenorragia y 26 de chancros blandos.<SUP>10</SUP> Esta informaci&oacute;n hace presumir la elevada morbilidad de estas enfermedades en toda la naci&oacute;n. A partir de esta fecha comienzan a funcionar en distintas ciudades del pa&iacute;s dispensarios, donde eran atendidos gratuitamente, conforme a sus estatutos, a los enfermeros de s&iacute;filis, enfermedades cut&aacute;neas y lepra, los cuales desarrollaban una labor beneficiosa y organizada cient&iacute;ficamente. Como ejemplos de estas instituciones podemos citar los siguientes: </P>     <P ALIGN="JUSTIFY">- Dispensario de "Saenz" de La Habana, que en el primer semestre de 1944 trat&oacute; a 245 enfermos.11 </P>     <P ALIGN="JUSTIFY">- El dispensario de Pinar del R&iacute;o, creado en 1945 desarrollaba una funci&oacute;n social y de salubridad en la capital de esa provincia y sus poblaciones cercanas. En sus 4 primeros a&ntilde;os de labor estad&iacute;stica de s&iacute;filis se diagnosticaron 800 casos.12 </P>     <P ALIGN="JUSTIFY">- El dispensario de Matanzas comenz&oacute; a funcionar a partir de 1950, y durante 4 a&ntilde;os y 6 meses acudieron a consulta 8 341 casos nuevos, de los cuales 1 506 padec&iacute;an de s&iacute;filis, para un 18,1 %. De estos pacientes solo completaban el tratamiento un 11,4 % en los casos de s&iacute;filis adquirida, y un 17 en los casos de s&iacute;filis cong&eacute;nita, a pesar de que utilizaban todos los medios persuasivos posibles.13 </P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P ALIGN="JUSTIFY">Con la generalizaci&oacute;n del uso de la penicilina, se observ&oacute; un decrecimiento en la curva de incidencias de casos de s&iacute;filis, que de una cifra de 2 608 casos en el a&ntilde;o 1949, lleg&oacute; en 1958 a registrar 896 casos solamente, lo que demostr&oacute; la eficacia de ese medicamento en el tratamiento de la enfermedad. </P>     <P ALIGN="JUSTIFY">El Patronato para la Profilaxis de la Lepra y las Enfermedades Cut&aacute;neas y S&iacute;filis continu&oacute; su labor despu&eacute;s de la ca&iacute;da de la dictadura de Batista. La presencia en las ciudades del campesinado de los m&aacute;s remotos lugares del pa&iacute;s, registr&oacute; un aumento en los casos de s&iacute;filis, principalmente el chancro sifil&iacute;tico, que ya pr&aacute;cticamente no se presentaba. </P>     <P ALIGN="JUSTIFY"><B>Medidas de Control.</b> Los a&ntilde;os 1901 y 1902 son considerados como una etapa en que nuestro estado sanitario progres&oacute; considerablemente, a lo cual contribuy&oacute; con eficacia al Servicio M&eacute;dico de Higiene Especial. El 3 de marzo de 1902 se constituy&oacute; la Comisi&oacute;n de Higiene, 2 meses antes de que se proclamara la Rep&uacute;blica. Esta comisi&oacute;n qued&oacute; conformada por un grupo de ilustres personalidades, presididos por el doctor <I>Carlos J. Finlay</I> por un per&iacute;odo de 4 a&ntilde;os. A trav&eacute;s de esta comisi&oacute;n todos los ayuntamientos del pa&iacute;s, enviaron datos acerca de la organizaci&oacute;n del servicio de Higiene Especial en las distintas localidades de la isla. </P>     <P ALIGN="JUSTIFY">Durante el primer gobierno interventor norteamericano, en febrero de 1902, se dict&oacute; el Reglamento General para el Servicio de Higiene de la Prostituci&oacute;n.<SUP>8</SUP> Este estado subsist&oacute; hasta el a&ntilde;o 1913 en que por decreto del Presidente <I>Mario Garc&iacute;a Meno-cal</I>, y siendo el secretario de Sanidad el doctor <I>Enrique N&uacute;&ntilde;ez Palomino</I>, entr&oacute; nuestro pa&iacute;s en las filas de las naciones abolicionistas de la prostituci&oacute;n, dejando en suspensi&oacute;n la aplicaci&oacute;n de los reglamentos anteriormente referidos que regulaban el ejercicio de esas mujeres. Se debe se&ntilde;alar que dicho decreto en su art&iacute;culo 2do. establec&iacute;a que los jefes de sanidad de las poblaciones de la rep&uacute;blica, cuyo n&uacute;mero de habitantes excediera de 10 000, quedar&iacute;an encargados de establecer consultorios para atender gratuitamente y para la aplicaci&oacute;n de tratamientos de las enfermedades ven&eacute;reas y sifil&iacute;ticas; as&iacute; como tambi&eacute;n en los art&iacute;culos 4to. y 5to. se ordenaba a la polic&iacute;a y a la Secretar&iacute;a de Gobernaci&oacute;n, "la adopci&oacute;n de cuantas medidas permitiera reprimir el libre ejercicio de la prostituci&oacute;n, y el esc&aacute;ndalo p&uacute;blico originado por el libertinaje", adem&aacute;s se ordenaba a la Secretar&iacute;a de Sanidad y Beneficencia "la adopci&oacute;n de las medidas m&aacute;s oportunas para la profilaxis de las enfermedades ven&eacute;reas".8 </P>     <P ALIGN="JUSTIFY">A partir de aquel decreto de 1913, nuestro pa&iacute;s, que hab&iacute;a abolido la prostituci&oacute;n, se convirti&oacute; en la pr&aacute;ctica en el para&iacute;so de esta, y l&oacute;gicamente las enfermedades ven&eacute;reas alcanzaron un auge extraordinario sin estar sometidas a ninguna medida de control higi&eacute;nico o de supervisi&oacute;n sanitaria. </P>     <P ALIGN="JUSTIFY">En el a&ntilde;o 1920 se cre&oacute; por compromisos internacionales el Dispensario de Profilaxis Ven&eacute;reas de la Secretar&iacute;a de Sanidad y Beneficencia, que fue instalado con todos los adelantos existentes en aquella &eacute;poca, y que paulatinamente fue perdiendo, al ver reducidos cada vez m&aacute;s escasos presupuestos. </P>     <P ALIGN="JUSTIFY">El 5 de diciembre de 1938 por el Decreto Presidencial No. 265, se cre&oacute; el denominado Patronato para la Profilaxis de la Lepra, Enfermedades Cut&aacute;neas y S&iacute;filis, como una dependencia de la Secretar&iacute;a de Sanidad y Beneficencia, organizado para desarrollar esas funciones en julio de 1943. Hasta ese momento, s&oacute;lo exist&iacute;an servicios destinados a la atenci&oacute;n de las enfermedades ven&eacute;reas en la capital de la rep&uacute;blica, con capacidad de tratamiento y suministro gratuito muy reducido. </P>     <P ALIGN="JUSTIFY">En 1939 se cre&oacute; la Liga Antiven&eacute;rea de Santa Clara y la Liga contra la S&iacute;filis de Sancti Sp&iacute;ritus. En 1940, en el libro la "Profilaxis de la S&iacute;filis"<I> </I>el doctor <I>Ferrer </I>recomienda la implantaci&oacute;n en Cuba de la declaraci&oacute;n sanitaria, de la misma forma que se realizaba en Suecia, en Checoslovaquia y en Massachusets, lo que permitir&iacute;a un mejor control estad&iacute;stico. En el mes de abril de 1942, a instancias del doctor<I> Mat&iacute;as Duque Perdomo</I> y otros ilustres profesores se organiz&oacute; un servicio de profilaxis ven&eacute;rea para la Ciudad de La Habana, y se estableci&oacute; en la Casa de Socorros, del distrito Cerro un servicio de tratamiento a todos los males ven&eacute;reos. Este servicio llevaba<I> </I>un libro registro donde se anotaban los enfermos que acud&iacute;an al centro con la informaci&oacute;n siguiente: nombre del enfermo, domicilio, tratamiento impuesto y fecha de egreso; esos mismos detalles se anotaban en unas tarjetas para la f&aacute;cil confecci&oacute;n de la estad&iacute;stica y para encontrar en un momento dado el historial cl&iacute;nico del paciente. </P>     <P ALIGN="JUSTIFY">El C&oacute;digo de Defensa Social, al incorporar en nuestra ley penal, el delito de contagio ven&eacute;reo, puso a Cuba en la avanzada de la legislaci&oacute;n sobre el control de enfermedades transmisibles, suministrando un valioso instrumento legal para la prevenci&oacute;n de esos males. </P>     <P ALIGN="JUSTIFY"><B>Tratamiento.</b> El Instituto Albarr&aacute;n brindaba tratamiento gratuito a los enfermos de s&iacute;filis y blenorragia, y realizaba una labor profil&aacute;ctica muy extensa, aunque en la pr&aacute;ctica se ve&iacute;a afectada por la falta de la pesquisa epidemiol&oacute;gica. </P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P ALIGN="JUSTIFY">En la conferencia sanitaria de Caracas de 1947 se plantean ya como alternativas de tratamientos, los arsenicales o penicilina para la s&iacute;filis, y la penicilina y las sulfamidas en el caso de la gonorrea. En Cuba se comienza a utilizar la penicilina para el tratamiento de la s&iacute;filis en el a&ntilde;o 1949, gracias a las gestiones del<I> </I>doctor<I> Alberto Oteizas</I> </P>     <P ALIGN="JUSTIFY"><I>Setien, </i>director general del patronato, el que logr&oacute; cr&eacute;ditos financieros para la adquisici&oacute;n de la penicilina. Como ejemplo de los gastos ocurridos en la implementaci&oacute;n de estos tratamientos estuvo la provincia de Pinar del R&iacute;o, que en la d&eacute;cada del 40 los principales gastos recayeron en los medicamentos siguientes: bismuto, arsenicales y penicilina.12 </P>     <P ALIGN="JUSTIFY">Acerca de la prevenci&oacute;n de estas enfermedades en esos a&ntilde;os era se&ntilde;alada por el<I> </I>doctor<I> Ismael Ferrer </I>que planteaba la necesidad de la divulgaci&oacute;n popular actuando sobre 3 grandes grupos sociales: </P>     <P ALIGN="JUSTIFY">- Los adultos de cada sociedad. </P>     <P ALIGN="JUSTIFY">- La juventud, que constitu&iacute;a el sector de ataque de la s&iacute;filis (de cada 10 casos de s&iacute;filis, 8 la hab&iacute;an adquirido antes de los 30 a&ntilde;os de edad). </P>     <P ALIGN="JUSTIFY">- Los ni&ntilde;os, sobre los cuales se actuar&iacute;a mediante t&eacute;cnicas de educaci&oacute;n sexual en las escuelas y en los hogares, con la finalidad de que al convertirse en adultos conocieran el peligro ven&eacute;reo. </P>     <P ALIGN="JUSTIFY">Asimismo, el<I> </I>doctor<I> Ferrer, </I>expresaba la importancia de la educaci&oacute;n profesional con la capacitaci&oacute;n de un equipo integrado por m&eacute;dicos, enfermeras, epidemi&oacute;logos, estad&iacute;sticos, trabajadoras sociales y otros, especialmente entrenados en los requerimientos de la campa&ntilde;a contra la s&iacute;filis. </P>     <P ALIGN="JUSTIFY">La direcci&oacute;n del Patronato para la Profilaxis de la Lepra, Enfermedades Cut&aacute;neas y S&iacute;filis, expres&oacute; en junio de 1945, que la prevenci&oacute;n de la s&iacute;filis en nuestro pa&iacute;s carec&iacute;a de elementos profil&aacute;cticos. Esta direcci&oacute;n reconoci&oacute; que el desconocimiento era el mayor obst&aacute;culo en nuestra lucha por salvar a las clases pobres que eran las v&iacute;ctimas propiciatorias de dicho mal.11 </P>     <P ALIGN="JUSTIFY">Mientras tanto, en el interior del pa&iacute;s, se desarrollaban un conjunto de importantes actividades; el dispensario de Pinar del R&iacute;o realizaba campa&ntilde;as de divulgaci&oacute;n y propagandas por medios de conferencias y folletos que se repart&iacute;an gratuitamente a todos los enfermos que concurr&iacute;an al dispensario, tambi&eacute;n se les enviaba a los m&eacute;dicos y a todas aquellas personas que prestaban su colaboraci&oacute;n. En los folletos se instru&iacute;a acerca de las medidas profil&aacute;cticas que se deb&iacute;an tomar para evitar la enfermedad, los peligros del contagio, sintomato-log&iacute;a inicial, profilaxis de las embarazadas, etc. Adem&aacute;s, realizaban propaganda por medio de carteles alusivos colocados en lugares visibles y de mayor tr&aacute;nsito p&uacute;blico. </P>     <P ALIGN="JUSTIFY">En el dispensario de Matanzas, la labor no se limitaba a los enfermos que acud&iacute;an al servicio, sino que se extend&iacute;a al examen y tratamiento a los reclusos de la c&aacute;rcel de Matanzas, al pesquisaje y tratamiento de todo pretendiente a ingresar en el hogar de ancianos, hogar infantil, creche y todos los solicitantes de certificados de salud. </P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P ALIGN="JUSTIFY">En el dispensario de Santiago de Cuba, que se cre&oacute; el 3 de octubre de 1944, se organiz&oacute; un servicio social integrado por trabajadoras sociales voluntarias, escogidas entre las propias enfermas que asist&iacute;an a tratarse por s&iacute;filis, y que entrenadas dentro de lo posible por los m&eacute;dicos, fueron, a pesar de su escaso nivel cultural y gracias a su entusiasmo, unas valiosas colaboradoras en el empe&ntilde;o de mantener bajo tratamiento a la mayor cantidad posible de enfermos inscriptos. </P> <H4 ALIGN="CENTER">Consideraciones finales </H4>     <P ALIGN="JUSTIFY">Desde los primeros a&ntilde;os que siguieron al descubrimiento de nuestra isla, se evidenci&oacute; la existencia de enfermedades ven&eacute;reas, las que fueron relacionadas con el ejercicio de la prostituci&oacute;n. Esto conllev&oacute; a que se prohibiera en 1557 esta pr&aacute;ctica </P>     <P ALIGN="JUSTIFY">por primera vez, realizando el primer censo de prostitutas en 1774. </P>     <P ALIGN="JUSTIFY">En el siglo XIX el incremento notable de las enfermedades ven&eacute;reas llev&oacute; a la creaci&oacute;n del primer hospital especial para su tratamiento en la estancia "El Retiro" de <I>Don Vicente Garcini.</I> </P>     <P ALIGN="JUSTIFY">En 1840 se tienen noticias de estad&iacute;sticas proporcionadas por el Hospital Militar "San Ambrosio" sobre las enfermedades ven&eacute;reas. Esto fue seguido por la inauguraci&oacute;n en este mismo a&ntilde;o del hospital de Higiene para internar a las prostitutas enfermas, y la primera regulaci&oacute;n sobre prostituci&oacute;n que se llam&oacute; Reglamento Especial de Higiene P&uacute;blica. </P>     <P ALIGN="JUSTIFY">Los tratamientos contra la blenorragia en 1879 fueron con la copaiba y las hojas de nogal, los que fueron sustituidos en 1888 por inyecciones antis&eacute;pticas, t&oacute;nicos y b&aacute;lsamos. La s&iacute;filis era tratada con fumiga-ciones de vapor y ba&ntilde;os sulfurosos. </P>     <P ALIGN="JUSTIFY">En marzo de 1902 se crea la Comisi&oacute;n de Higiene de la Prostituci&oacute;n o Higiene Especial de la Isla de Cuba. </P>     <P ALIGN="JUSTIFY">Con la proclamaci&oacute;n de la Rep&uacute;blica el 20 de mayo de 1902 comienza una nueva etapa. Se concentran en la capital del pa&iacute;s las actividades curativas de las enfermedades ven&eacute;reas, destac&aacute;ndose en el a&ntilde;o 1913 la abolici&oacute;n del control de la prostituci&oacute;n, lo que trajo como paradoja un aumento de estas enfermedades. </P>     <P ALIGN="JUSTIFY">Se cre&oacute; la primera consulta externa de dermatolog&iacute;a, donde eran tratados los enfermos sifil&iacute;ticos y se comienza a registrar la informaci&oacute;n seg&uacute;n edad, sexo, lugar de residencia y otros datos que permitieron los primeros an&aacute;lisis estad&iacute;sticos. En contraposici&oacute;n con la colonia, en que las prostitutas pagaban su tratamiento, ya aqu&iacute; el estado asume esta responsabilidad. </P>     <P ALIGN="JUSTIFY">En 1938 se crea el Patronato para la Profilaxis de la Lepra, Enfermedades Cut&aacute;neas y S&iacute;filis, y se identifica por primera vez la necesidad de actividades educativas a grupos de alto riesgo (adultos, j&oacute;venes y ni&ntilde;os), as&iacute; como la importancia de mejorar la educaci&oacute;n profesional. </P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P ALIGN="JUSTIFY">Aparece el C&oacute;digo de Defensa Social, que registra como delito el contagio ven&eacute;reo, y a partir de los a&ntilde;os 40 se comienzan a notificar obligatoriamente todos los casos. En este per&iacute;odo se destacan las actividades de promoci&oacute;n de salud en el interior del pa&iacute;s, y se incorporan a los propios enfermos como promotores de salud. </P> <H4 ALIGN="JUSTIFY">Summary</H4> <B>    <P ALIGN="JUSTIFY">The behavior of sexually transmitted diseases (STD), as well as the activities of prevention, control and treatment carried out in Cuba during the colonial and republican burgeois periods are described. The most used working techniques were the bibliographic and documentary review, the semistructured interviews and the testimony. The main results show that prostitution was connected with venereal diseases since the colonial period, when the first special hospital for patients with STD was founded, the control of prostitution was regulated and the treatment of these diseases was characterized by the use of autochthonous drugs as Copaiba. During the mediatized republic the control of these diseases was concentrated in the capital of the country and it was later extended to other provincial capitals. The first preventive measures were taken and applied, the compulsory notification was established and for the first time the patients were used as health promoters.</P></B>      <P ALIGN="JUSTIFY">Subject headings:<B> SEXUALLY TRANSMITTED DISEASES/prevention &amp; control; PROSTITUTION; CUBA. </b></P><B>     <P ALIGN="JUSTIFY">Referencias bibliogr&aacute;ficas</P></B>  <OL>      <P ALIGN="JUSTIFY">    <!-- ref --><LI>Willcox RR: El tratamiento de las enfermedades transmitidas sexualmente. Gu&iacute;a para el m&eacute;dico general. Madrid. Artes Gr&aacute;ficas Arges, 1982:9-121.     </LI>    <p></P>     <!-- ref --><LI>Control de las enfermedades de transmisi&oacute;n sexual. Washington, DC: OPS, 1997: (Publicaci&oacute;n Cient&iacute;fica; no. 564).     </LI>     ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><LI>Cuba. Ministerio de Salud P&uacute;blica. Anuario estad&iacute;stico. La Habana: Editorial Ciencias M&eacute;dicas, 1999:85-90.     </LI>     <!-- ref --><LI>Real Academia de Ciencias M&eacute;dicas, F&iacute;sicas y Naturales de La Habana. En: Gordon Acosta AM. Medicina ind&iacute;gena en Cuba y su valor hist&oacute;rico. La Habana: A Miranda Impresora, 1984:279-316.     </LI>     <!-- ref --><LI>Alfonso RM. La prostituci&oacute;n en Cuba y especialmente en La Habana. La Habana: P. Fern&aacute;ndez 1902:1-186.     </LI>     <!-- ref --><LI>C&eacute;spedes B. de. La prostituci&oacute;n en la ciudad de La Habana. 2da. ed. La Habana: Establecimiento tipogr&aacute;fico, 1888:210-322.     </LI>     <!-- ref --><LI>Real Academia de Ciencias M&eacute;dicas, F&iacute;sicas y Naturales de La Habana. Secci&oacute;n p&uacute;blica ordinaria del 14 de mayo 1880. La Habana: Real Academia de Ciencias M&eacute;dicas F&iacute;sica y Naturales 1879:429-32.     </LI>     ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><LI>Ferrer I. Profilaxis de la s&iacute;filis. Patronato para la profilaxis de la lepra, enfermedades cut&aacute;neas y s&iacute;filis. La Habana: Talleres Tipogr&aacute;ficos de Carasa, 1940:25-31.     </LI>     <!-- ref --><LI>Barnet EB. Manual de pr&aacute;ctica sanitaria. La Habana: Secretar&iacute;a de Gobernaci&oacute;n, 1905:431,453, 662, 681, 1060.     </LI>     <!-- ref --><LI>Duque Perdomo M. Estudio sobre enfermedades ven&eacute;reas. La Habana: Secretar&iacute;a de Gobernaci&oacute;n, 1925:1-20.     </LI>     <!-- ref --><LI>Patronato para la profilaxis de la s&iacute;filis, la lepra y las enfermedades cut&aacute;neas. Editorial Rev. De sifilo. derma y lepro. 1945. 2(1): junio:25-34.     </LI>     <!-- ref --><LI>S&aacute;nchez D&iacute;az JL. La s&iacute;filis en el dispensario de Pinar del R&iacute;o. Rev Sifil Leprol Dermatol 1949;6(2):2-15.     </LI>     ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><LI>Varela D&iacute;az E. Garc&iacute;a Su&aacute;rez M. La s&iacute;filis en el dispensario de Matanzas. Rev Sifil Leprol Dermatol 1950;6(3):42-52.     </LI>    </OL>      <P ALIGN="JUSTIFY">Recibido: 23 de marzo del 2001. Aprobado: 23 de marzo del 2001.     <BR> <I>Dra</I>. <I>Ana Teresa Fari&ntilde;as Reinoso.</I> Calle 156 # 6922 entre 69 y 71, municipio La Lisa, Ciudad de La Habana, Cuba. </P>     <P ALIGN="JUSTIFY"><A HREF="#autor"><SUP>1 </SUP></A><A HREF="#autor">Especialista de II Grado en Epidemiolog&iacute;a. Profesora Auxiliar. M&aacute;ster en Salud P&uacute;blica.     <BR> 2 Licenciada en Enfermer&iacute;a. M&aacute;ster en Atenci&oacute;n Primaria.     <BR> 3 Especialista de II Grado en Administraci&oacute;n de Salud. Profesora Asistente.</A><A NAME="cargo"></A> </P>     ]]></body><back>
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