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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Certificado de asistencia de primera intención de un lesionado]]></article-title>
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<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[The certificate of first aid to the injured is one of the most transcendental and important medicolegal documents issued by the physician; however, its right making is far from being the adequate, as it has been proved by different papers and by the empiric observation of those dealing with it every day. Most of these papers have not been published and those which have date from more than a decade and, therefore, access to this information source is very limited. On the other hand, the time devoted in undergraduate education to explain the acting of the physician when he receives an injured person and the making of this certificate is very little, hardly 90 minutes, and it is impossible to explain to the student the great juridical and social signficance of this acting. The postgraduate courses conducted for the solution and management of this issue are just a few. All this led us to reconsider the topic and to provide a complementation in some aspects and updating in others for medical students and physicians in order to convey them the necesary knowledge so that this medicolegal document has the required quality. Among other aspects, the criteria on the imminent danger for life and the concept of deformity are cleared up and discussed, and the general paremeters for making this document, as well as a series of important elements based on the review of papers presented by physicians, lawyers and professionals, are given.]]></p></abstract>
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<kwd lng="es"><![CDATA[Certificado de asistencia de primera intención de un lesionado]]></kwd>
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</front><body><![CDATA[ <h2>Certificado de asistencia de primera intenci&oacute;n de un lesionado</h2>    <p>    <br>  <a href="#cargo">H&eacute;ctor Barreiro Ramos,<span class="superscript">1</span>  Adriana Barreiro Pe&ntilde;aranda,<span class="superscript">2</span> Eugenio Fernandez  Viera<span class="superscript">3</span> y Ofelia Marrero Martin<span class="superscript">2</span></a><span class="superscript"><a name="autor"></a></span></p><h4>Resumen</h4>    <p>El  certificado de asistencia de primera intenci&oacute;n de un lesionado, es uno  de los m&aacute;s trascendentes e importantes documentos m&eacute;dicolegales  que emite el m&eacute;dico de asistencia, sin embargo su confecci&oacute;n correcta  dista mucho de ser la adecuada, comprobado por diversos trabajos y por la observaci&oacute;n  emp&iacute;rica de los que lidian cotidianamente con esto. La mayor&iacute;a de  estos trabajos no han sido publicados, y los que lo han sido datan de m&aacute;s  de una d&eacute;cada, y por tanto el acceso a esta fuente de informaci&oacute;n  es muy limitada. Por otro lado el tiempo destinado en pregrado para explicar la  actuaci&oacute;n del m&eacute;dico de asistencia ante un lesionado y la confecci&oacute;n  de este certificado es muy escaso, apenas 90 minutos, donde es imposible imponer  al estudiante de la gran trascendencia jur&iacute;dica y social de esta actuaci&oacute;n.  Tambi&eacute;n son escasos a&uacute;n los cursos de postgrados ofertados para  la soluci&oacute;n y manejo de esta cuesti&oacute;n, todo lo cual nos motiv&oacute;  a retomar el tema para brindar una complementaci&oacute;n en algunos aspectos  y actualizaci&oacute;n en otros sobre esta tem&aacute;tica, y que sirviera tanto  a estudiantes de Medicina como a m&eacute;dicos de asistencia, con el fin de darles  los conocimientos necesarios para que se logre calidad en la confecci&oacute;n  de este documento m&eacute;dicolegal. Entre otros aspectos se aclara y discuten  los criterios acerca del peligro inminente para la vida, el concepto de deformidad,  se ofrecen los par&aacute;metros generales para su confecci&oacute;n asi como  una serie de elementos importantes a partir de la revision de trabajos realizados  por m&eacute;dicos, juristas y profesionales.</p>    <p><i>Palabras clave:</i> Certificado  de asistencia de primera intenci&oacute;n de un lesionado, peligro inminente,  deformidad, incapacidad, secuelas.</p>    <p>En un estudio anterior<span class="superscript">1</span>  hab&iacute;amos tratado este asunto, y pese a la importancia, necesidad y trascendencia  de esta actuaci&oacute;n, no hay desde entonces ninguna otra publicaci&oacute;n  relacionada con esto en la literatura nacional. Por otra parte, existen evidencias  de que el problema no est&aacute; resuelto, lo que se demuestra por trabajos realizados  por otros colegas como <i>Pi&ntilde;ero Gonz&aacute;lez </i>(1979), quien concluy&oacute;  que exist&iacute;an pron&oacute;sticos y descripciones incorrectos en m&aacute;s  del 70 % de los certificados estudiados por &eacute;l. <i>Espinosa D&iacute;az</i>  (1982) por su parte conclu&iacute;a que casi la mitad de los certificados estudiados  por ella, eran emitidos en modelos no oficiales, una cuarta parte de las descripciones  de las lesiones eran incorrectas, y en la mitad de los certificados el pron&oacute;stico  emitido era err&oacute;neo. <i>Berdeal Jim&eacute;nez </i>(1999) lleg&oacute;  a conclusiones semejantes, determinando adem&aacute;s, que de forma general, no  existi&oacute; correspondencia entre el pron&oacute;stico m&eacute;dicolegal emitido  por los m&eacute;dicos de asistencia y la calificaci&oacute;n realizada por los  m&eacute;dicos legistas. Tambi&eacute;n se demostr&oacute; el desconocimiento  en los m&eacute;dicos encuestados de los conceptos de peligro inminente para la  vida y deformidad; y por &uacute;ltimo, identific&oacute; que en m&aacute;s de  la mitad de los m&eacute;dicos, la v&iacute;a por la cual adquirieron estos conocimientos  fue en pregrado y muy pocos refirieron haberla adquirido en cursos de postgrado  o en publicaciones.     <br> </p>    <p>La correcta interpretaci&oacute;n de los t&eacute;rminos  <i>peligro inminente para la vida</i> y <i>deformidad </i>han merecido, por su  complejidad, la atenci&oacute;n de varios colegas m&eacute;dicos y juristas. <i>Gonz&aacute;lez  P&eacute;rez</i> concluye que el <i>peligro inminente</i> <i>para la vida</i>  es un t&eacute;rmino de dif&iacute;cil interpretaci&oacute;n,<span class="superscript">2</span>  y <i>Bojorge Rodr&iacute;guez </i>(1983) se&ntilde;ala que el delito de lesiones,  por su naturaleza y frecuencia, es una de las figuras delictivas que suscitan  mayor controversia y problem&aacute;ticas para la pr&aacute;ctica procesal penal;  adem&aacute;s, que el nuevo c&oacute;digo penal, por la clasificaci&oacute;n que  establece de los delitos de lesiones, debe eliminar gradualmente la emisi&oacute;n  de pron&oacute;sticos ambiguos, imprecisos e indefinidos, as&iacute; como que  la preparaci&oacute;n acad&eacute;mica del profesional en medicina tiene deficiencias  en cuanto a la comprensi&oacute;n del alcance que tiene su actuaci&oacute;n para  la administraci&oacute;n de justicia, as&iacute; como tambi&eacute;n que el texto  legal es de dif&iacute;cil interpretaci&oacute;n desde el punto de vista m&eacute;dico,  en cuanto a la expresi&oacute;n <i>peligro inminente para la vida</i> (PIV), considerando  que hay una evidente escasez de publicaciones sobre esta tem&aacute;tica y que  gran parte de estos certificados son ilegibles. Su trabajo tambi&eacute;n concuerda  con las deficiencias anotadas por los anteriores autores, en relaci&oacute;n con  la calidad de la certificaci&oacute;n y los pron&oacute;sticos.     <br> </p>    <p>En  relaci&oacute;n con el concepto de <i>deformidad </i>igualmente hay poca bibliograf&iacute;a  al respecto. Hace alg&uacute;n tiempo en otra publicaci&oacute;n<span class="superscript">3</span>  dec&iacute;amos que deb&iacute;a cumplir 3 requisitos fundamentales: visibilidad,  permanencia y fealdad, haciendo pr&aacute;cticamente las mismas consideraciones  que hacemos en este art&iacute;culo, al cual solo agregar&iacute;amos el concepto  de notorio, tomando como fuente trabajos realizados m&aacute;s recientemente (2002)  y lo que nos dec&iacute;a el profesor <i>Fournier Ruiz</i> en el sentido de que  sirve para se&ntilde;alar a una persona, o que desde que entra a un lugar es f&aacute;cil  percatarse de esa se&ntilde;a, que pr&aacute;cticamente lo identifica sin acercarse,  a la distancia en que normalmente conversan las personas. Para <i>Fournier</i>  hay PIV cuando el m&eacute;dico que asiste al lesionado advierte que las lesiones  han determinado gran hemorragia, choque traum&aacute;tico o asfixia.     ]]></body>
<body><![CDATA[<br> </p>    <p>Todo  lo anterior nos convenci&oacute; de retomar este tema, para contribuir al esclarecimiento  de estos conceptos, que sirvan de herramientas al m&eacute;dico de asistencia  en tan importante y trascendental actuaci&oacute;n.</p><h4>Desarrollo</h4>    <p>Veamos  los principales basamentos legales de esta actuaci&oacute;n. La Resolucion 139  del MINSAP de 1982 puso en vigor este certificado con car&aacute;cter obligatorio  para el m&eacute;dico que asiste de primera intenci&oacute;n a un lesionado (MINSAP.  Resoluci&oacute;n 139 de 1982).    <br> </p>    <p>El C&oacute;digo Penal Cubano<span class="superscript">4</span>  en su art&iacute;culo 162 expresa: &quot;El m&eacute;dico que al asistir a una  persona o reconocer a un cad&aacute;ver nota u observa signos de lesiones externas  por violencia o indicios de intoxicaci&oacute;n, de envenenamiento o de haberse  cometido cualquier delito y no d&eacute; cuenta inmediatamente a las autoridades,  consignando los datos correspondientes, incurre en sanci&oacute;n de privaci&oacute;n  de libertad de 6 meses a 2 a&ntilde;os o multa de 200 a 500 cuotas, siempre que  el hecho no constituya un delito de mayor entidad.&quot; El C&oacute;digo establece  una clasificaci&oacute;n de los delitos de lesiones que nos da el basamento legal  para la clasificaci&oacute;n de su pron&oacute;stico:     <br> </p>    <blockquote>     <p>Art&iacute;culo  272.1. El que cause lesiones corporales graves o da&ntilde;e gravemente la salud  a otro, incurre en sanci&oacute;n de privaci&oacute;n de libertad de 2 a 5 a&ntilde;os.    <br>  Art&iacute;culo 272.2. Se consideran lesiones graves las que ponen en peligro  inminente la vida de la v&iacute;ctima o dejan deformidad, incapacidad o cualquier  otra secuela anat&oacute;mica, fisiol&oacute;gica o ps&iacute;quica.    <br> Art&iacute;culo  273: El que ciegue, castre o inutilice para la procreaci&oacute;n a otro, incurre  en sanci&oacute;n de privaci&oacute;n de libertad de 5 a 12 a&ntilde;os.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> Art&iacute;culo  274: El que cause lesiones corporales o da&ntilde;e la salud a otro que, aun cuando  no ponen en peligro la vida de la v&iacute;ctima, ni le dejan las secuelas se&ntilde;aladas  en los art&iacute;culos 272 y 273, requieren para su curaci&oacute;n tratamiento  m&eacute;dico, incurre en sanci&oacute;n de privaci&oacute;n de libertad de 3  meses a 1 a&ntilde;o, o multa de 100 a 370 cuotas o ambas. </p></blockquote><h4>Par&aacute;metros  generales a cumplir</h4>    <p>Hay que confeccionarlo en el modelo establecido (53-13)  a mano y con letra legible. Se debe anotar el nombre del centro m&eacute;dico,  del lesionado y del m&eacute;dico, la hora y fecha. No se deben usar t&eacute;rminos  ambiguos como lesi&oacute;n, trauma, politraumatizado, y pronosticar las lesiones  de acuerdo con el C&oacute;digo Penal. Describir en detalles la lesi&oacute;n,  tipo, localizaci&oacute;n, dimensiones, su forma, su direcci&oacute;n. Cuando  se pronostica una lesi&oacute;n de <i>grave</i>, hay que especificar en las casillas  que contin&uacute;an, <i>si puso o no en peligro inminente la vida</i> y en las  2 l&iacute;neas inferiores que contin&uacute;an explicar brevemente la causa de  la gravedad.     <br> </p>    <p>Se precisa marcar un solo pron&oacute;stico. Por ejemplo,  <i>grave con o sin peligro inminente para la vida, o no grave que requiere o no  tratamiento m&eacute;dico</i>. Al pronosticar <i>no grave que requiere tratamiento  m&eacute;dico</i>, debe especificar en observaciones, en qu&eacute; consisti&oacute;  ese tratamiento. </p><h4>&iquest;Qu&eacute; amerita un pron&oacute;stico de grave  con peligro inminente para la vida? </h4>    <p>Peligro significa riesgo o contingencia  inminente de que suceda alg&uacute;n mal e inminente amenaza, por tanto son pr&aacute;cticamente  sin&oacute;nimos,<span class="superscript">5,6</span> es decir, la palabra peligro  incluye la condici&oacute;n de inminencia, sin embargo el legislador la utiliza  para resaltar la cercan&iacute;a de la ocurrencia de un mal. Es por ello que se  exige que sea un estado presente activo y concreto a manifestarse en la gravedad  real del lesionado, por lo que es fundamental el diagn&oacute;stico del cuadro  cl&iacute;nico a consignar en el certificado de primera intenci&oacute;n de un  lesionado. Se pueden tener en cuenta: lesiones severas de &oacute;rganos vitales  (enc&eacute;falo, coraz&oacute;n y pulmones), heridas de grandes vasos arteriales  y venosos, hemorragias severas, estados de <i>shock </i>de cualquier naturaleza,  estados de asfixia, hemot&oacute;rax o neumot&oacute;rax severos. Adem&aacute;s  de tener en cuenta lo dicho hasta aqu&iacute;, hay que tener bien claro que estamos  haciendo un pron&oacute;stico m&eacute;dicolegal y no m&eacute;dico solamente,  que una lesi&oacute;n desde el punto de vista m&eacute;dico puede ser grave y  desde el legal no.    <br> </p>    <p>El concepto de PIV desde el punto de vista m&eacute;dico  difiere del m&eacute;dicolegal, pues para el primero es mucho m&aacute;s abarcador  y menos preciso; sin embargo en lo legal, no es el peligro de un peligro como  dijera <i>Carrara</i> (2002), sino que el peligro tiene que ser inmediato, existente,  no es una posibilidad, es un hecho real, demostrable objetivamente por el m&eacute;dico  en el momento del examen. La ley necesita un diagn&oacute;stico no una probabilidad  de lo que pudiera pasar. Para <i>Fournier</i> hay PIV cuando el m&eacute;dico  que asiste al lesionado advierte que las lesiones han determinado gran hemorragia,  choque traum&aacute;tico o asfixia (Fournier Ruiz I. Medicina legal en preguntas  y respuestas. Ed. ISCM-Habana, 1987;82-90). Lanc&iacute;s<span class="superscript">7</span>  dec&iacute;a que deb&iacute;a tenerse por tal al riesgo de muerte inmediata, debido  tanto a la naturaleza y car&aacute;cter de la lesi&oacute;n, como tambi&eacute;n  a las circunstancias que condicionan la prestaci&oacute;n del auxilio a la asistencia  del lesionado. Esto mismo que se ha venido planteando en otros trabajos.<span class="superscript">1-3  </span>    <br> </p>    <p>Para no extender demasiado la exposici&oacute;n, hay cierto  consenso en considerar peligro inminente para la vida, el estado real que presenta  el lesionado en el momento del examen, que de no recibir una r&aacute;pida y eficiente  asistencia m&eacute;dica lo llevar&iacute;a a la muerte con inmediatez. N&oacute;tese  que no se habla de lesiones espec&iacute;ficas como fracturas, traumas de tal  o m&aacute;s cual lugar, por tanto, no es el da&ntilde;o en s&iacute;, ni el lugar,  sino la interpretaci&oacute;n dial&eacute;ctica, o sea, es el pron&oacute;stico  de lo que iba a ocurrir de inmediato, si no hubiera sido asistido con urgencia  y eficiencia.     <br> </p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>La propia combinaci&oacute;n de estas dos palabras lo  dice: &quot;un riesgo pr&oacute;ximo a suceder&quot;, por tanto, tampoco se trata  de plasmar las posibles o hipot&eacute;ticas complicaciones que puedan presentarse  con el tiempo, sino aquellas que est&aacute;n presentes en el preciso momento  de ocurrir la lesi&oacute;n, porque de lo contrario, cualquier herida tendr&iacute;a  que valorarse como tal, pues pudiera infectarse y complicarse hasta provocar una  sepsis que lleve a la muerte. Desde el punto de vista m&eacute;dico hay ciertas  lesiones que nos pueden orientar para pronosticar el PIV, como aquellas que requirieron  maniobras de reanimaci&oacute;n, transfusi&oacute;n sangu&iacute;nea, tratamiento  <i>antishock</i>, tratamiento para el coma agudo, para el envenamiento agudo,  para el edema cerebral severo, para el edema agudo pulmonar y otras; mientras  que en el aspecto quir&uacute;rgico pudi&eacute;ramos se&ntilde;alar la craneostom&iacute;a,  traqueostom&iacute;a, ligaduras de vasos sangrantes de grueso calibre, sutura  de v&iacute;sceras y la atenci&oacute;n al quemado en estado de <i>shock</i>.      <br> </p>    <p>Como se observa, plasmamos tanto la lesi&oacute;n en s&iacute; como  la acci&oacute;n salvadora, es decir, que lo m&aacute;s objetivo es preguntarnos,  &iquest;sin la acci&oacute;n m&eacute;dica realizada por m&iacute; se hubiera  muerto este paciente en breve tiempo? Hay m&eacute;dicos que de forma mec&aacute;nica  dicen que toda herida penetrante en cavidad tiene peligro inminente para la vida,  pero si aplicamos esta forma de razonar pronosticar&iacute;amos como tal a una  lesi&oacute;n que quiz&aacute;s requiri&oacute; solo una exploraci&oacute;n y  donde no fue necesario ni ligar un vaso; otros m&aacute;s permeados por el tradicionalismo  dir&iacute;an: &quot;cuidado ah&iacute;, que hubo que aplicar anestesia general  y ese es un riesgo para la vida&quot;, a lo cual responderiamos que es cierto,  pero est&aacute; sobrevalorado, porque ese riesgo no es un peligro inminente para  la vida, sino un riesgo menor y necesario, es una posibilidad que existe, pero  cuando aplicamos anestesia general no estamos causando un peligro inminente para  la vida, sino todo lo contrario, estamos tratando de salvar la vida. Cuando decimos  <i>inmediatez</i> en la mente suena la palabra <i>urgencia </i>y si queremos hablar  de tiempo, diremos que la mayor&iacute;a piensan en menos de 1 hora. </p><h4>&iquest;Qu&eacute;  se podr&iacute;a pronosticar como grave sin peligro inminente para la vida? </h4>    <p>As&iacute;  debemos pronosticar aquellas lesiones que como dice el C&oacute;digo Penal no  ponen en peligro inminente la vida, pero le dejan deformidad, incapacidad o cualquier  otra secuela anat&oacute;mica, fisiol&oacute;gica o ps&iacute;quica. En esto tenemos  que hacer una observaci&oacute;n, pues decir <i>secuela fisiol&oacute;gica</i>  no es correcto, ya que si sabemos que la primera significa lesi&oacute;n o afecci&oacute;n  consecutiva a otra, y fisiol&oacute;gica relativo a la fisiolog&iacute;a, que  es la ciencia que estudia Ia naturaleza, seg&uacute;n el Diccionario Terminol&oacute;gico  de Ciencias M&eacute;dicas,<span class="superscript">8</span> concluiremos que  una lesi&oacute;n dio lugar a otra que sin embargo es normal, pero bueno, lo cierto  es que se quiso decir funcional y es lo que importa. Ya habr&aacute; quien se  ocupe de este detalle, pero lamentablemente, y no s&eacute; si se dieron cuenta,  como vemos en la definici&oacute;n de secuela seg&uacute;n el ya citado diccionario,  no expresa nada que se&ntilde;ale esta palabra como sin&oacute;nimo de permanente,  y sin embargo ha adquirido esta connotaci&oacute;n tanto para los juristas como  para los galenos.    <br> </p>    <p>Otra salvedad es que cuando se dice deformidad o  incapacidad, tambi&eacute;n la idea de permanente esta omnipresente. Hablemos  entonces de esto: &iquest;qu&eacute; entendemos por deformidad? Esta se compone  de una lesi&oacute;n que sea visible, permanente y que cause fealdad; o sea, no  considerar toda cicatriz -que es el caso m&aacute;s com&uacute;n- como deformidad  o secuela anat&oacute;mica, y sobre el concepto de visible diremos que var&iacute;a  seg&uacute;n el sexo, la edad y la raza. En cuanto al sexo considera visible en  el hombre solo la cara, la parte anterior del cuello, los antebrazos y el tercio  inferior de los brazos, mientras que para el sexo femenino se considera todo lo  anterior, pero incluyendo un tercio superior del t&oacute;rax, las piernas, las  rodillas y un tercio inferior de los muslos. Con relaci&oacute;n a la edad sabemos  que hay cicatrices que con el crecimiento migran hacia regiones no visibles, como  cuero cabelludo o que se producen en edades avanzadas donde las arrugas las cubren.  Con respecto a la raza, tener en cuenta que la negroide tiene tendencia al queloide,  pero en fin, como en los dem&aacute;s casos, hay que hacer un an&aacute;lisis  casu&iacute;stico. Cuando hablamos de incapacidad nos referimos a la imposibilidad  de seguir desempe&ntilde;ando las funciones habituales, sobre todo, como trabajador.    <br>  </p>    <p>Acerca de otros lesionados que pronosticamos como graves, sin peligro inminente  para la vida, debemos se&ntilde;alar igualmente los motivos, si es una secuela  evidente, como mutilaci&oacute;n de alguna parte anat&oacute;mica que no ofrece  dificultades o cuando hubo que extirpar alg&uacute;n &oacute;rgano; pero en los  casos de probables deformidades o secuelas anat&oacute;micas, funcionales o ps&iacute;quicas,  es donde hay dificultades, pero en fin, no insalvables, si usted la presupone,  la plasma, por ejemplo, con una introducci&oacute;n que diga &quot;por posible  secuela anat&oacute;mica, funcional, etc&quot;. Equivocarse en estos pron&oacute;sticos  no equivale a responsabilidad penal, salvo que se haga intencionalmente.    <br> </p>    <p>El  resto de los lesionados se pronostican de <i>no graves</i> con 2 variantes:    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>  </p><ul>     <li>No grave que requiere tratamiento m&eacute;dico para su curaci&oacute;n.    <br>  </li>    <li>No grave que no necesita asistencia m&eacute;dica para su curaci&oacute;n.      <br> </li>    </ul>    <p>Cuando decimos tratamiento m&eacute;dico es que realmente lo  necesite para su curaci&oacute;n y que de no indicarse este no la habr&aacute;  o se corre el riesgo de complicaciones. En el otro caso, son aquellos en los cuales,  aunque se hagan indicaciones por un m&eacute;dico de cualquier remedio, por ejemplo,  aspirinas, fomentos, etc, curar&aacute;n de todos modos, y en tales casos citamos  las hiperemias contusas, excoriaciones, equimosis, etc&eacute;tera.    <br> </p>    <p>En  resumen, en estos aspectos m&eacute;dicos hay 4 variables de pron&oacute;stico:    <br>  </p><ul>     ]]></body>
<body><![CDATA[<li> Grave con peligro inminente para la vida.    <br> </li>    <li> Grave sin  peligro inminente para la vida.    <br> </li>    <li> No grave que requiere tratamiento.    <br>  </li>    <li>No grave que no necesita asistencia m&eacute;dica.    <br> </li>    </ul>    <p>Un  aspecto fundamental es la descripci&oacute;n de las lesiones, y aunque no puedo  ampliar mucho en esto no por ello dejar&eacute; de exponer los criterios que manejan  la mayor&iacute;a de mis colegas. El t&eacute;rmino <i>politraumatizado</i> debe  borrarse de los certificados de lesionados, como mismo lo hizo el Diccionario  Terminol&oacute;gico de Ciencias M&eacute;dicas<span class="superscript">8</span>  ya que no expresa realmente nada. Si hay varias lesiones el m&eacute;dico debe  describir las m&aacute;s graves, lo que indudablemente es m&aacute;s &uacute;til,  tanto en lo m&eacute;dico como en lo jur&iacute;dico.</p><h4>&iquest;C&oacute;mo  hacer esta descripci&oacute;n?    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> </h4>    <p>Debemos comenzar por el tipo de lesi&oacute;n,  sus caracter&iacute;sticas, sus dimensiones, direcci&oacute;n, profundidad y localizaci&oacute;n.  Por ejemplo, referir herida contusa, de 8 cm, obl&iacute;cua, que interesa el  m&uacute;sculo deltoide derecho. Quiere esto decir que cuando hablamos de heridas  debemos se&ntilde;alar el tipo, o sea, si es incisa, contusa, a colgajo, de bordes  anfractuosos, etc., lo que ayuda a tener una idea del arma empleada y es muy &uacute;til  en la investigaci&oacute;n. Referente a las dimensiones, no debemos usar t&eacute;rminos  ambiguos (herida de m&aacute;s o menos 6 cm), sino decir el largo, el tipo de  herida (contusa, incisa, perforante, cortocontusa, perforocortante, etc&eacute;tera)  .    <br> </p>    <p>Asimismo en las equimosis, hematomas y excoriaciones, se le describe  por lo general el &aacute;rea o superficie y la forma. Por ejemplo, excoriaci&oacute;n  de 4 x 6 cm, hematoma redondeado de 8 cm de di&aacute;metro mayor, equimosis alargada  de 9 x 2 cm. La direcci&oacute;n igualmente tiene un gran inter&eacute;s policial  y debemos usar los t&eacute;rminos correctos, o sea, longitudinal, transversal  y obl&iacute;cuo. Si una lesi&oacute;n por su forma y dimensi&oacute;n ocupa 2  direcciones se puede describir de este modo: herida incisa en forma de 7, de 4  cm en direcci&oacute;n transversal y 3 cm en el longitudinal, que interesa tejido  celular subcut&aacute;neo en regi&oacute;n pectoral izquierda. Relativo a la profundidad  es de suma importancia tambi&eacute;n se&ntilde;alar si penetra o no en cavidad  y los planos que interesa, y nunca usar los t&eacute;rminos <i>superficial, poco  profunda, algo profunda o profunda</i>, porque en este caso estamos a merced de  opiniones y criterios personales; como tampoco debemos decir de tantos cent&iacute;metros  de profundidad, porque nunca ser&aacute; lo mismo, por ejemplo, 3 cm de profundidad  en una persona delgada que en una obesa, pues mientras en una puede llegar a planos  musculares, en la otra quiz&aacute; solo interese el tejido adiposo, por ello,  lo &uacute;nico objetivo, es decir el plano que interes&oacute; la lesi&oacute;n.    <br>  </p>    <p>Todo esto, unido al resto de las descripciones, le da una idea al tribunal,  al fiscal y dem&aacute;s autoridades, de la fuerza de la agresi&oacute;n -aspecto  de vital importancia-, si hay coincidencia o no con el arma, las circunstancias  del hecho, su reconstrucci&oacute;n, etc. Otro tanto podemos decir de la localizaci&oacute;n,  ya que resulta de gran utilidad conocer la posici&oacute;n del agresor y el agredido.  </p><h4>Conclusiones    <br> </h4>    <p>Hemos visto la escasez de trabajos publicados  referente a este tema, pero tambi&eacute;n, por otro lado, existen tesis de grados,  trabajos de diplomas y otros que demuestran los serios problemas que confrontan  las actuaciones m&eacute;dicolegales y la confecci&oacute;n de este documento  para los m&eacute;dicos de asistencia, lo que justific&oacute; retomar este asunto  por ser nosotros culpables en buena parte de este problema, y que por tanto, estamos  obligados a tratar de resolverlo. Si se cumplen los par&aacute;metros se&ntilde;alados,  si se describen las lesiones como planteamos, si realizamos los pron&oacute;sticos  con los t&eacute;rminos del C&oacute;digo Penal y si razonamos adecuadamente sobre  los conceptos estudiados, estamos seguros que estaremos ganando la batalla por  la eficiencia, a la cual estamos convocados siempre en los servicios de salud.  Es obvio que no podemos abarcarlo todo en tan apretado espacio, ni esa es nuestra  intenci&oacute;n, sino que se comprendan la enorme importancia que tiene confeccionar  este certificado con todas sus formalidades y par&aacute;metros, y que su correcta  confecci&oacute;n contribuye a hacer una justicia m&aacute;s cient&iacute;fica,  y por tanto, m&aacute;s justa. </p><h4>Summary </h4>    <p>The certificate of first  aid to the injured is one of the most transcendental and important medicolegal  documents issued by the physician; however, its right making is far from being  the adequate, as it has been proved by different papers and by the empiric observation  of those dealing with it every day. Most of these papers have not been published  and those which have date from more than a decade and, therefore, access to this  information source is very limited. On the other hand, the time devoted in undergraduate  education to explain the acting of the physician when he receives an injured person  and the making of this certificate is very little, hardly 90 minutes, and it is  impossible to explain to the student the great juridical and social signficance  of this acting. The postgraduate courses conducted for the solution and management  of this issue are just a few. All this led us to reconsider the topic and to provide  a complementation in some aspects and updating in others for medical students  and physicians in order to convey them the necesary knowledge so that this medicolegal  document has the required quality. Among other aspects, the criteria on the imminent  danger for life and the concept of deformity are cleared up and discussed, and  the general paremeters for making this document, as well as a series of important  elements based on the review of papers presented by physicians, lawyers and professionals,  are given.</p>    <p><i>Key words:</i> Certificate of first aid to the injured, imminent  danger, deformity, disability, sequelae.</p><h4>Referencias bibliogr&aacute;ficas</h4>    ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><P>  1. Barreiro Ramos H. Rev Cubana Med Gen Integr. 1999;5(1):91-9.    <br> </P>    <!-- ref --><P> 2.  Gonz&aacute;lez P&eacute;rez J. Un t&eacute;rmino de dificil interpretaci&oacute;n  del C&oacute;digo Penal. El peligro inminente para la vida. Act Med Leg 1982;2(1):4-6.    <br>  </P>    <!-- ref --><P>3. Barreiro Ramos H, Abeledo Condepcion M, Pons Rojas M. El peligro inminente  para la vida y la deformidad. Rev Cubana Legalidad Socialista.    <br> </P>    <!-- ref --><P> 4.  C&oacute;digo Penal Cubano. Gaceta Oficial de la Rep&uacute;blica de Cuba, 1979:87-8.    <br>  </P>    <!-- ref --><P> 5. Diccionario Aristos. La Habana: Editorial Cientifico-T&eacute;cnica;  1985.p.362.    <br> </P>    ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><P> 5. del Toro y Gisbert M. Larousse B&aacute;sico Escolar.  La Habana: Editorial Cient&iacute;fico T&eacute;cnica; 1981.p.700.    <br> </P>    <!-- ref --><P>  6. Lancis S&aacute;nchez F. Medicina Legal. La Habana: Editorial Ciencias M&eacute;dicas;  1999.p.50-6.    <br> </P>    <!-- ref --><P> 7. Diccionario Terminol&oacute;gico de Ciencias M&eacute;dicas:  T. 2. La Habana: Editorial Cientifico-T&eacute;cnica; 1977.p.899.<p>Recibido:  22 de julio de 2004. Aprobado: 30 de diciembre de 2004.    <br> Dr. <i>H&eacute;ctor  Barreiro Ramos</i>. Calle 19 # 1362 entre 24 y 26, Vedado, municipio Plaza, Ciudad  de La Habana, Cuba.</p>    <p><span class="superscript"><a href="#autor">1</a></span><a href="#autor">  Especialista de II Grado en Medicina Legal. Profesor Asistente del Instituto Superior  de Ciencias M&eacute;dicas de La Habana     <br> <span class="superscript"><b>2</b></span>  Especialista de I Grado en Medicina General Integral.     <br> <span class="superscript"><b>3</b></span>  Especialista de I Grado en Medicina Legal y Toxicologia.</a><a name="cargo"></a></p>     ]]></body>
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