<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1"?><article xmlns:mml="http://www.w3.org/1998/Math/MathML" xmlns:xlink="http://www.w3.org/1999/xlink" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance">
<front>
<journal-meta>
<journal-id>0864-2125</journal-id>
<journal-title><![CDATA[Revista Cubana de Medicina General Integral]]></journal-title>
<abbrev-journal-title><![CDATA[Rev Cubana Med Gen Integr]]></abbrev-journal-title>
<issn>0864-2125</issn>
<publisher>
<publisher-name><![CDATA[ECIMED]]></publisher-name>
</publisher>
</journal-meta>
<article-meta>
<article-id>S0864-21252004000400012</article-id>
<title-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Aspectos de la historia del descubrimiento de algunas vitaminas]]></article-title>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Aspects of the history of the discovery of some vitamins]]></article-title>
</title-group>
<contrib-group>
<contrib contrib-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Bolet Astoviza]]></surname>
<given-names><![CDATA[Miriam]]></given-names>
</name>
<xref ref-type="aff" rid="A01"/>
</contrib>
</contrib-group>
<aff id="A01">
<institution><![CDATA[,Calle 17 no. 966 entre 8 y 10, Vedado, municipio Palza  ]]></institution>
<addr-line><![CDATA[Ciudad de La Habana ]]></addr-line>
<country>Cuba</country>
</aff>
<pub-date pub-type="pub">
<day>00</day>
<month>08</month>
<year>2004</year>
</pub-date>
<pub-date pub-type="epub">
<day>00</day>
<month>08</month>
<year>2004</year>
</pub-date>
<volume>20</volume>
<numero>4</numero>
<fpage>0</fpage>
<lpage>0</lpage>
<copyright-statement/>
<copyright-year/>
<self-uri xlink:href="http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0864-21252004000400012&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_abstract&amp;pid=S0864-21252004000400012&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_pdf&amp;pid=S0864-21252004000400012&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><abstract abstract-type="short" xml:lang="es"><p><![CDATA[Hasta hace relativamente poco tiempo, los médicos no tomaban en serio la indicación de la dieta apropiada a cada enfermedad para lograr la mejoría y la curación de los pacientes. Nos propusimos como objetivo actualizar los conocimientos de aspectos de la historia de la nutrición y de los descubrimientos de algunas vitaminas. Se realizó una revisión de la historia de la alimentación y del descubrimiento de algunas vitaminas en el mundo. Se visitó la biblioteca del museo "Carlos Juan Finlay" de la Academia de Ciencias, donde se revisaron libros de la época en que se desarrollaron los descubrimientos científicos relacionados con la nutrición y las vitaminas C, B y A. Además se revisaron otras bibliografías y se concluyó que el estudio de la historia de la nutrición y del descubrimiento de algunas vitaminas, en la que tantos científicos se han esforzado, es muy importante, porque sirve de ejemplo para continuar las investigaciones de problemas de salud aún no definidos.]]></p></abstract>
<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[Until recently, the physicians did not take seriously the indication of a suitable diet for every disease to attain the improvement and cure of the patients. Objective: to update the knowledge of different aspects of the history of nutrition and of the discovery of some vitamins. A review of the history of nutrition and of the discovery of some vitamins in the world is made. The library of "Carlos J. Finlay" Museum of the Academy of Sciences was visited to review the books of the time when the scientific discoveries related to nutrition and vitamins C, B and A were made. The study of the history of nutrition and of the discovery of some vitamins , in which so many scientists have strived, is very important because it is an example to continue investigating those health problems that have not been defined yet.]]></p></abstract>
<kwd-group>
<kwd lng="es"><![CDATA[Historia]]></kwd>
<kwd lng="es"><![CDATA[nutrición]]></kwd>
<kwd lng="es"><![CDATA[alimentación]]></kwd>
<kwd lng="es"><![CDATA[descubrimientos]]></kwd>
</kwd-group>
</article-meta>
</front><body><![CDATA[ <h2>Aspectos de la historia del descubrimiento de algunas vitaminas    <br> </h2>    <p><a href="#cargo">Miriam  Bolet Astoviza<span class="superscript">1</span></a><span class="superscript"><a name="autor"></a></span></p><h4>Resumen    <br>  </h4>    <p>Hasta hace relativamente poco tiempo, los m&eacute;dicos no tomaban en  serio la indicaci&oacute;n de la dieta apropiada a cada enfermedad para lograr  la mejor&iacute;a y la curaci&oacute;n de los pacientes. Nos propusimos como objetivo  actualizar los conocimientos de aspectos de la historia de la nutrici&oacute;n  y de los descubrimientos de algunas vitaminas. Se realiz&oacute; una revisi&oacute;n  de la historia de la alimentaci&oacute;n y del descubrimiento de algunas vitaminas  en el mundo. Se visit&oacute; la biblioteca del museo &quot;Carlos Juan Finlay&quot;  de la Academia de Ciencias, donde se revisaron libros de la &eacute;poca en que  se desarrollaron los descubrimientos cient&iacute;ficos relacionados con la nutrici&oacute;n  y las vitaminas C, B y A. Adem&aacute;s se revisaron otras bibliograf&iacute;as  y se concluy&oacute; que el estudio de la historia de la nutrici&oacute;n y del  descubrimiento de algunas vitaminas, en la que tantos cient&iacute;ficos se han  esforzado, es muy importante, porque sirve de ejemplo para continuar las investigaciones  de problemas de salud a&uacute;n no definidos.</p>    <p><i>Palabras clave:</i> Historia,  nutrici&oacute;n, alimentaci&oacute;n, descubrimientos.    <br>     <br> </p>    <p>La humanidad  ha concedido a los problemas de la alimentaci&oacute;n una importancia extraordinaria.  Hace relativamente pocos a&ntilde;os los m&eacute;dicos no sol&iacute;an tomar  en serio la cuesti&oacute;n de las dietas, si no era para privar al paciente de  cuanto le fuera grato. El m&eacute;dico ignoraba totalmente el valor de los alimentos,  y a lo sumo, pensaba que unos hac&iacute;an da&ntilde;o por su digesti&oacute;n  dif&iacute;cil, y otros se deb&iacute;an prohibir en determinadas ocasiones, pero  no ten&iacute;an ideas claras sobre la cuesti&oacute;n de la alimentaci&oacute;n.<span class="superscript">1</span>    <br>  </p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>La ciencia de la nutrici&oacute;n naci&oacute; antes de la Revoluci&oacute;n  Francesa. Fue <i>Lavoissier</i> quien dio el primer paso, luego seguido por muchos  y muy notables cient&iacute;ficos de todo el mundo, quienes a&ntilde;adiendo cada  uno su parte al progreso, han constituido los conocimientos<span class="superscript">1</span>    <br>  </p>    <p>El objetivo de este trabajo es actualizar los conocimientos sobre la historia  de la nutrici&oacute;n, especialmente de la historia del descubrimiento de algunas  vitaminas.    <br> </p><h4>Desarrollo    <br> </h4>    <p>La poblaci&oacute;n precolombina  tuvo a su disposici&oacute;n una gama de productos alimentarios que pudieron asegurarle  una dieta adecuada. Los asentamientos humanos se localizaron en tierras h&aacute;biles  para la agricultura con bosques cercanos o a orillas de los r&iacute;os y el mar  (sitios donde se pod&iacute;an obtener alimentos a trav&eacute;s del cultivo,  la recolecci&oacute;n, la captura, la pesca o la cacer&iacute;a).<span class="superscript">2</span>    <br>  </p>    <p>Era una vieja creencia pensar que ciertos alimentos pose&iacute;an propiedades  especiales como remedio para enfermedades.<span class="superscript">3</span> <i>Volney</i>  en el a&ntilde;o 1793 en su Ley Natural proh&iacute;be absolutamente todo lo que  da&ntilde;a a la salud. Sus preceptos constituyen una ciencia muy delicada e importante,  porque la calidad, la cantidad y la combinaci&oacute;n de los alimentos tienen  el mayor influjo, no solo sobre los efectos moment&aacute;neos del alma, sino  sobre las disposiciones habituales. Un hombre no est&aacute; igual en ayunas que  despu&eacute;s de comer, aun cuando fuese sobrio. Tal alimento, porque pesa en  el est&oacute;mago, engendra la torpeza o produce disgusto; y otro, porque se  digiere bien, da alegr&iacute;a, predisposici&oacute;n al bien, y al amor. El  uso de vegetales le dispone al reposo, a la pureza y a la dulzura; el uso de las  carnes, porque nutren mucho, dan vigor, inquietud y audacia. Por consiguiente,  de la frecuencia del uso de estos alimentos resultan h&aacute;bitos de constituci&oacute;n,  que forman luego los temperamentos y el car&aacute;cter.<span class="superscript">1</span>    <br>  </p>    <p>Experiencias muy repetidas hab&iacute;an ense&ntilde;ado a los antiguos  que la ciencia diet&eacute;tica o de los alimentos, compon&iacute;a una gran parte  de la ciencia moral. Entre los egipcios, entre los antiguos persas, y aun entre  los griegos, y en el mismo are&oacute;pago se trataban los negocios graves en  ayunas, y se ha observado que entre los pueblos donde se delibera en el calor  de las comidas o en el vapor de la digesti&oacute;n, las deliberaciones son fogosas  y turbulentas, y sus resultados irracionales y pertubadores casi siempre.<span class="superscript">1</span>    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>  </p>    <p>A fines del siglo XIX fue cuando comenz&oacute; a saberse que adem&aacute;s  de los alimentos conocidos (az&uacute;cares, alb&uacute;minas, grasa, minerales,  etc.), que rinden los requisitos energ&eacute;ticos para la vida y para la actividad,  era necesario adicionar otras sustancias que, aunque en cantidades muy peque&ntilde;as,  eran indispensables para que la vida se conservara en condiciones de bienestar  f&iacute;sico y con funciones normales.<span class="superscript">4</span>    <br>  </p>    <p>Los marinos japoneses ten&iacute;an una vida l&aacute;nguida y poco efectiva  en su trabajo, eran de talla y peso inferiores a los promedios, y eso a pesar  de que com&iacute;an exceso de calor&iacute;as pero en forma de arroz fino, descascarillado,  como base de su alimentaci&oacute;n. El jefe sanitario modific&oacute; el plan  alimentario de manera que result&oacute; m&aacute;s barato, ten&iacute;a menos  calor&iacute;as por reducir la cantidad de arroz y darlo menos refinado, pero  a&ntilde;ad&iacute;a una cantidad de carne que antes no se daba. Sorprendentemente,  los marinos que ofrec&iacute;an un tributo muy grande al escorbuto, casi dejaron  de padecerlo, y a la vez, su peso medio aument&oacute; considerablemente.<span class="superscript">4</span>    <br>  </p>    <p>Estos factores alimenticios no suman calor&iacute;as, pero que son indispensables  en la alimentaci&oacute;n son las vitaminas. Cuando falta cualquiera de ellas  en la dieta diaria, a pesar de ser satisfactoria y a&uacute;n excesiva en otros  nutrientes, provoca la aparici&oacute;n de estados particulares, que si no son  acentuados hasta su extremo, se llaman hipovitaminosis, y cuando desenvuelven  toda su actividad se llaman avitaminosis.<span class="superscript">4</span>    <br>  </p>    <p><b>Descubrimiento de la Vitamina C</b>    <br> </p>    <p>En 1720: <i>Kramer</i>  (cirujano de la Armada Brit&aacute;nica) observ&oacute; que los vegetales frescos  curaban el escorbuto en los soldados, mientras que los vegetales secos no.<span class="superscript">3,5</span>  A&ntilde;os mas tarde, en 1789 <i>Darby</i> emple&oacute; aceite de h&iacute;gado  de vaca terap&eacute;uticamente, y arroj&oacute; evidencias que estimularon los  experimentos posteriores, pero estas investigaciones no se realizaron hasta inicios  de siglo XX.<span class="superscript">1</span>    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> </p>    <p>Era costumbre de los  marinos ingleses el uso de una debida fermentada desde el siglo XIV. Ya en el  XVIII, la cerveza fue concebida como un alimento, parte esencial de la dieta del  mar; y ella, y su precursora, la malta, fueron administrados con el objetivo de  prevenir y curar el escorbuto. <i>James Cook</i> en 3 viajes administr&oacute;  malta dulce, cerveza preparada con malta concentrada y cerveza pulida preparada  con melaza, y report&oacute;, aunque no hab&iacute;a culminado sus experimentos,  despu&eacute;s de su segundo viaje (1772-1775) el uso de esta cerveza como medicina  contra el escorbuto. <i>Cook</i> ayud&oacute; a perpetuar el uso de este tratamiento  inefectivo y a postergar el descubrimiento de la cura para esta enfermedad.<span class="superscript">6</span>    <br>  </p>    <p>El escorbuto afect&oacute; por largo tiempo a los pobres y marinos. Su  terapia era conocida en la mitad del siglo XIX (vegetales frescos y jugo de lim&oacute;n),  pero no se sab&iacute;a su etiolog&iacute;a, se cre&iacute;a era causada por el  fr&iacute;o, las emanaciones no saludables y la desnutrici&oacute;n, y fue denominada  enfermedad alcalina. Estaba establecido que estos alimentos ten&iacute;an efectos  beneficiosos sobre la enfermedad y se acept&oacute; que era causada por una dieta  deficiente, lo que fue planteado en 1830 por el doctor <i>Elliotson</i>, profesor  de Medicina de la Universidad de Londres. En 1864, un doctor militar en Belgrado,  el doctor <i>Maksim Wikolic-Miskovisev</i> escribi&oacute; al Ministro de Defensa  de la Principalidad de Serbia informando sobre el descubrimiento de la cura del  escorbuto con jugo de pimiento, pero fue desestimado y su descubrimiento olvidado.<span class="superscript">5</span>    <br>  </p>    <p><i>Hopkins</i> en 1906 cre&iacute;a que el escorbuto era un desorden causado  por dietas deficientes en nutrientes no identificados, y que el uso terap&eacute;utico  del aceite de h&iacute;gado de vaca supl&iacute;a la deficiencia. El factor importante  fue que estas observaciones fueron desconocidas por los m&eacute;dicos y qu&iacute;micos  de ese per&iacute;odo. <i>Hopkins</i> brind&oacute; un importante servicio para  recordar de nuevo sus visiones en t&eacute;rminos memorables que recibieron el  entero reconocimiento.<span class="superscript">3</span>    <br> </p>    <p><i>Froelich</i>  y <i>Holst</i> (1907) realizaron la contaminaci&oacute;n experimental de escorbuto  en puercos guineanos alimentados con dietas secas o cocinadas, y demostraron su  cura por la alimentaci&oacute;n con vegetales y frutos frescos. Fue una contribuci&oacute;n  muy importante. No solamente confirmaron la hip&oacute;tesis de la vitamina, sino  indujeron un escorbuto experimentalmente en animales para estudiar la naturaleza  de la vitamina antiescorb&uacute;tica.<span class="superscript">3</span>    <br> </p>    <p>En  1928 <i>Albert Szent Gvordyi</i>, profesor de Qu&iacute;mica de la Universidad  de Budapest aisl&oacute; la vitamina C del pimiento verde, vegetal rico en esta  vitamina, y debido a este descubrimiento y otros, le dieron el premio Nobel de  Medicina y Fisiolog&iacute;a en 1937.<span class="superscript">7</span>    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> </p>    <p><b>Descubrimiento  de la vitamina B1 o tiamina</b>    <br> </p>    <p>Entre 1870 y 1920 se realizaron varios  descubrimientos de importancia. Algunos investigadores utilizaron dietas realizadas  con nutrientes aislados y combinados, o dietas generalmente simplificadas (arroz  pulido), y probaron que exist&iacute;an nutrientes desconocidos y que el hierro  org&aacute;nico o el f&oacute;sforo no eran los misteriosos responsables del fallo  nutritivo.<span class="superscript">3</span>    <br> </p>    <p>En 1896 <i>C. Eijkman</i>  (1858-1930), quien fue m&eacute;dico militar en las Indias y m&aacute;s tarde  profesor de Higiene en Utrecht, hizo un descubrimiento en investigaci&oacute;n  nutricional. Su investigaci&oacute;n original sobre el beriberi fue curiosamente  accidental: quiso hacerla con aves, y para economizar las aliment&oacute; con  desechos de los prisioneros de guerra del hospital militar, que consistieron en  arroz pulido cocinado, y las aves desarrollaron par&aacute;lisis. El director  del hospital no quiso que <i>Eijkman</i> siguiera alimentando a las aves con eso,  y entonces este les empez&oacute; a dar arroz con c&aacute;scara y los animales  renacieron. Reconoci&oacute; as&iacute; el beriberi en las aves, y lleg&oacute;  a la conclusi&oacute;n junto con <i>Grijns</i> y <i>Vordermann</i> que una dieta  de arroz molido era la causa principal de la polineuritis en estos animales y  del beriberi en humanos.    <br> </p>    <p><i>Eijkjan</i> explic&oacute; el fen&oacute;meno  postulando que en el arroz pulido exist&iacute;a un veneno nervioso para la cual  exist&iacute;a en el arroz entero una sustancia que lo neutralizaba o lo antagonizaba,  y tambi&eacute;n que esa sustancia podr&iacute;a ser formada por almid&oacute;n  excesivo en el intestino.<span class="superscript">3</span>    <br> </p>    <p><i>Vordermann</i>  en 1898 erradic&oacute; el beriberi de los prisioneros con la sustituci&oacute;n  del arroz pulido por arroz entero, y en el siglo XX comenzaron las investigaciones.<span class="superscript">8</span>    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>  </p>    <p><i>Grijns</i> (1901) fue el primero en interpretar correctamente la conexi&oacute;n  entre el consumo excesivo de arroz pulido y la etiolog&iacute;a del beriberi,  y concluy&oacute; que el arroz conten&iacute;a un nutriente esencial que no se  encontraba en el pulido. <i>Fraser</i> (Director del Instituto de Investigaciones  M &eacute;dicas) y <i>Stanton</i> (Director del Laboratorio del Gobierno de los  Estados Federales Malayas) condujeron muchos experimentos sobre humanos y animales  que confirmaron la deficiencia te&oacute;rica de la causa beriberi.    <br> </p>    <p><i>Casimiro  Funk</i> fue el primero que tuvo la concepci&oacute;n de que se trataba de que  si faltaban en la dieta ciertas sustancias (enfermedad por carencia) se produc&iacute;an  determinadas alteraciones.<span class="superscript">9</span> Estudi&oacute; el  beriberi, y encontr&oacute; un producto que produc&iacute;a experimentalmente,  y que en cantidades peque&ntilde;&iacute;simas y adicionado a las dietas, evitaba  la aparici&oacute;n de la enfermedad. Propuso el nombre de vitaminas como gen&eacute;rico  a las sustancias carentes, porque crey&oacute; que en cada una de ellas hab&iacute;a  un grupo de &aacute;tomos compuestos de nitr&oacute;geno, hidr&oacute;geno, radical  amina, y cre&oacute; la palabra pensando que eran aminas esenciales para la vida.<span class="superscript">10</span>  M&aacute;s tarde se comprob&oacute; que pocos de estos compuestos conten&iacute;an  radical amina, pero se sigui&oacute; utilizando el nombre porque ya su difusi&oacute;n  era universal.<span class="superscript">4</span> <i>Funk</i> en 1912 propugn&oacute;  su teor&iacute;a que el beriberi, el escorbuto y la pelagra, eran causadas por  deficiencias o disminuci&oacute;n en la dieta de sustancias especiales llamadas  vitaminas. Su art&iacute;culo fue le&iacute;do y muchos aceptaron el nuevo concepto  de enfermedad de deficiencia en la dieta.<span class="superscript">3,7,11</span>    <br>  </p>    <p><b>Niacina o vitamina B3</b>    <br> </p>    <p>En el siglo XVIII <i>Gaspar Casal</i>  describ&iacute;a con lujo de detalles el mal de la rosa (que hoy se conoce como  pelagra). Fue intuici&oacute;n general relacionar la enfermedad con la dieta alimenticia,  aunque equivocado, porque la enfermedad resultaba no por algo que hab&iacute;a,  sino por algo que no hab&iacute;a.<span class="superscript">4</span>    <br> </p>    <p>La  historia de las vitaminas, enigm&aacute;ticas sustancias activas que al principio  no pod&iacute;an ser objeto m&aacute;s que de aventuradas hip&oacute;tesis, no  es una historia larga, la palabra vitamina se pronuncia por primera vez en 1912.  Desde 1913 hasta 1948 no menos de 12 vitaminas quedan descubiertas en su estructura  qu&iacute;mica y fueron sintetizadas en el laboratorio a partir de sus componentes.<span class="superscript">12</span>    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>  </p>    <p><b>Estudios pioneros sobre la vitamina A</b><span class="superscript">13,14</span><b>    <br>  </b> </p>    <p><i>Hip&oacute;crates</i> indicaba h&iacute;gado para el tratamiento  de la ceguera nocturna.<span class="superscript">3</span> El pueblo de Newfoundland,  en tiempo desconocidos, descubri&oacute; que comer h&iacute;gado era cura cierta  y pronta para la ceguera nocturna, causada por lo que ellos cre&iacute;an era  por la sobre exposici&oacute;n de los ojos de los hombres pescadores a la luz.<span class="superscript">3</span>    <br>  </p>    <p>Ya en 1857 <i>David Livingstone</i> (misionero m&eacute;dico en &Aacute;frica)  descubri&oacute; los efectos en sus transportadores nativos que estaban forzados  a subsistir con trigo, caf&eacute; con menos az&uacute;car y malanga.    <br> </p>    <p>Se  puede hablar de un reconocimiento temprano de la asociaci&oacute;n de los des&oacute;rdenes  oculares con mala nutrici&oacute;n,<span class="superscript">16</span> por ejemplo,  en 1863 <i>Biot</i> describi&oacute; xerosis sobre la conjuntiva en 29 pacientes  con ceguera nocturna; en 1883 <i>De Gouvea</i> describi&oacute; la ceguera nocturna  en esclavos desnutridos en Brasil; 1904 <i>M. Mori</i> report&oacute; 1 400 casos  de xeroftalmia en ni&ntilde;os japoneses entre 2 y 5 a&ntilde;os de edad (s&iacute;ndrome  conocido en Jap&oacute;n como hikan); y en 1905 <i>Comelius Adrianus Pekehaming</i>  encontr&oacute; que animales alimentados con prote&iacute;nas purificadas, hidratos  de carbono, grasas y agua, podr&iacute;an prosperar solo con peque&ntilde;as cantidades  de leche, por lo que concluy&oacute; que la leche conten&iacute;a alguna sustancia  irreconocible que en peque&ntilde;as cantidades era necesaria para el normal crecimiento  y mantenimiento.<span class="superscript">7</span>    <br> </p>    <p><i>Osborne</i> y  <i>Mendel</i> 1913 descubren un tipo de deficiencia en la forma de una enfermedad  infecciosa del ojo, predominante en animales mal alimentados, lo que hab&iacute;an  observado repetidamente en animales desnutridos,<span class="superscript">7</span>  y en ese mismo a&ntilde;o dos grupos de investigadores descubrieron una sustancia  alimentaria accesoria soluble en grasa que inicialmente creyeron que era una vitamina  simple, pero eran 2 elementos, uno efectivo contra la xeroftalmia, que fue nombrado  vitamina A, y el otro efectivo contra par&aacute;sitos, que fue nombrado vitamina  D.<span class="superscript">7</span>    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> </p>    <p><i>Magendie</i> en 1916 restringi&oacute;  la alimentaci&oacute;n de perros a harina de trigo, almid&oacute;n, az&uacute;car  y aceite de oliva, y descubri&oacute; as&iacute; s&iacute;ntomas de inanici&oacute;n  y &uacute;lceras en las c&oacute;meas.    <br> </p>    <p>Igualmente, en 1916 <i>Freise,  Goldsmid y Funk</i> relacionaron las estructuras con la depleci&oacute;n de vitamina  A. En el 1917 <i>Bloch </i>describi&oacute; 50 casos de xeroftalmia en ni&ntilde;os  en Copenhague durante 1912 y1916; y en 1922 <i>S. Mori</i> encontr&oacute; que  el cambio primario ocurr&iacute;a en las gl&aacute;ndulas lagrimales. La s&iacute;ntesis  industrial de la vitamina A se consigui&oacute; en 1945.<span class="superscript">12,17</span>    <br>  </p>    <p>El descubrimiento de algunas vitaminas, as&iacute; como el conocimiento  de algunas enfermedades por d&eacute;ficit de muchas de ellas, y el desarrollo  de investigaciones en este campo, ha contribuido a importantes descubrimientos  para mejorar la alimentaci&oacute;n y la salud, algunas a partir de informaciones  obtenidas y en otras dependencias.    <br> </p>    <p>El cultivo de la ciencia de la alimentaci&oacute;n  se impone en la profesi&oacute;n m&eacute;dica, pues es la &uacute;nica que puede  reunir todos los datos necesarios.<span class="superscript">16</span> La nutrici&oacute;n  de las personas no puede ser suficiente ni saludable si no se suministran en justas  proporciones los elementos asimilables.<span class="superscript">18</span> La  vida por el crecimiento y el mantenimiento de las funciones org&aacute;nicas explica  la necesidad de alimentarse.<span class="superscript">18</span> La rutina de siglos  muchas veces impone una serie de platos como ritual diario, que se justifica asegurando  que es lo &uacute;nico que se consigue en el mercado, o lo &uacute;nico asequible  al presupuesto familiar con los recursos habituales.<span class="superscript">1</span>    <br>  </p><h4>Conclusiones    <br> </h4><ul>     ]]></body>
<body><![CDATA[<li>El estudio de la historia de la nutrici&oacute;n,  en la que tantos cient&iacute;ficos se han esforzado para realizar sus descubrimientos,  es muy importante, porque todos deben conocer las circunstancias en que tuvieron  que trabajar, y sirve de ejemplo para continuar las investigaciones de problemas  de salud a&uacute;n no definidos. El conocimiento y la aplicaci&oacute;n de la  ciencia de la nutrici&oacute;n se impone en la profesi&oacute;n m&eacute;dica,  pues con ella se pueden prevenir y solucionar muchas enfermedades.    <br> </li>    </ul><h4>Summary</h4>    <p>Until  recently, the physicians did not take seriously the indication of a suitable diet  for every disease to attain the improvement and cure of the patients. Objective:  to update the knowledge of different aspects of the history of nutrition and of  the discovery of some vitamins. A review of the history of nutrition and of the  discovery of some vitamins in the world is made. The library of &quot;Carlos J.  Finlay&quot; Museum of the Academy of Sciences was visited to review the books  of the time when the scientific discoveries related to nutrition and vitamins  C, B and A were made. The study of the history of nutrition and of the discovery  of some vitamins , in which so many scientists have strived, is very important  because it is an example to continue investigating those health problems that  have not been defined yet.    <br> </p>    <p>No tiene palabras claves    <br> </p><h4>Referencias  bibliogr&aacute;ficas    <br> </h4>    <!-- ref --><P>1. Chassebeuf CF. Las ruinas de Palmira: la  ley natural y la historia de Samuel. Par&iacute;s:Garnier Hermanos;1793.p.256-9.    <br>  </P>    ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><P>2. Estrets E. El pan de Am&eacute;rica. Etnohistoria de los alimentos abor&iacute;genes  en el Ecuador. Aspectos nutricionales y de salud.Par&iacute;s: Abya-yala, 1988:64.    <br>  </P>    <!-- ref --><P> 3. Mc Collum. A History of nutrition. Boston:The Johns Hopkins University,1957.p.  201-302.    <br> </P>    <!-- ref --><P> 4. Villaverde M. La nutrici&oacute;n y sus problemas. Alimentos  y alimentaci&oacute;n. La Habana, Selecta.1942.    <br> </P>    <!-- ref --><P> 5. Maksimovic J. History  of scurvy therapy and the injustice done to Dr. Maksim Nikolic-Miskovicev of Sremski  Karlovci in the 19th century. Me Pregl 2003;56(5-6):295-8.    <br> </P>    <!-- ref --><P> 6. Stubbs  BJ. Captain Cook&acute;s beer: the antiscorbutic use of malt and beer in late  18th century sea voyages. Asia Pac J Clin Nutr 2003;12(2):129-37.    <br> </P>    ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><P>  7. Rosenfeld L. Vitamine-vitamin. The early years of discovery. Clin Chem 1997;43(4):680-5.    <br>  </P>    <!-- ref --><P> 8. Chick H. The discovery of vitamins. Prog Food Nutr Sci 1975;1(1):1-20.    <br>  </P>    <!-- ref --><P> 9. Burton BT. Nutrici&oacute;n humana. Las vitaminas. La Habana: Instituto  del Libro;1972.p.84 (Edici&oacute;n Revolucionaria).    <br> </P>    <!-- ref --><P> 10. Diccionario  Terminol&oacute;gico de Ciencias M&eacute;dicas. Barcelona:Salvat;1972.p.1124.    <br>  </P>    <!-- ref --><P> 11. Davis DR. Some legacies of nutrition pioneer E. V. McCollum. Trans  Kans Acad Sci 1979;82(3):133-45.    <br> </P>    ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><P> 12. Khuon EV. La aventura de nuestro  siglo. Cient&iacute;ficos y t&eacute;cnicos transforman el mundo. Barcelona:Seix  Barral;1961.p.195.    <br> </P>    <!-- ref --><P>13. Sharman IM. Symposium on &quot;vitamin A in  nutrition and disease&quot;.Historical introduction. Proc Nutr Soc 1983;42(1):1-5.    <br>  </P>    <!-- ref --><P> 14. Wolf G. A history of vitamin A and retinoids. University of California;  Berkeley:1996;10(9):1102-7.    <br> </P>    <!-- ref --><P>15. Maumenee AE. The history of vitamin  A and its ophthalmic implications. A personal viewpoint. Arch Ophthalmol 1993;111(4):547-50.    <br>  </P>    <!-- ref --><P> 16. Wilson E. Alimentaci&oacute;n en la etiolog&iacute;a y la terap&eacute;utica.  La Habana: La Prueba; 1898.    <br> </P>    ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><P> 17. McCollum EV. The paths to the discovery  of vitamins A and D. J Nutr 1967;91(2 Suppl 1):11-6.    <br> </P>    <!-- ref --><P>18. Sentmanat  RM. El problema de la alimentaci&oacute;n en Cuba, La Habana:Molina y Compa&ntilde;&iacute;a;1944.p.15.<p>Recibido:  5 de abril de 2004. Aprobado: 20 de mayo de 2004.</p>    <p>Dra. <i>Miriam Bolet Astoviza</i>.  Calle 17 no. 966 entre 8 y 10, Vedado, municipio Palza, Ciudad de La Habana, Cuba.</p>    <p></p>    <p></p>    <p></p>    <p><span class="superscript"><a href="#autor">1</a></span><a href="#autor">  Especialista de II Grado en Nutrici&oacute;n. M&aacute;ster en Nutrici&oacute;n.  Profesora Auxiliar. </a><a name="cargo"></a></p>      ]]></body><back>
<ref-list>
<ref id="B1">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Chassebeuf]]></surname>
<given-names><![CDATA[CF]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Las ruinas de Palmira: la ley natural y la historia de Samuel]]></source>
<year>1793</year>
<page-range>256-9</page-range><publisher-loc><![CDATA[París ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Garnier Hermanos]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B2">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Estrets]]></surname>
<given-names><![CDATA[E]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[El pan de América: Etnohistoria de los alimentos aborígenes en el Ecuador. Aspectos nutricionales y de salud]]></source>
<year>1988</year>
<page-range>64</page-range><publisher-loc><![CDATA[París ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Abya-yala]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B3">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Mc Collum]]></surname>
<given-names><![CDATA[A]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[History of nutrition]]></source>
<year>1957</year>
<page-range>201-302</page-range><publisher-loc><![CDATA[Boston ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[The Johns Hopkins University]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B4">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Villaverde]]></surname>
<given-names><![CDATA[M]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[La nutrición y sus problemas: Alimentos y alimentación]]></source>
<year>1942</year>
<publisher-loc><![CDATA[La Habana ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Selecta]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B5">
<nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Maksimovic]]></surname>
<given-names><![CDATA[J]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[History of scurvy therapy and the injustice done to Dr. Maksim Nikolic-Miskovicev of Sremski Karlovci in the 19th century]]></article-title>
<source><![CDATA[Me Pregl]]></source>
<year>2003</year>
<volume>56</volume>
<numero>5-6</numero>
<issue>5-6</issue>
<page-range>295-8</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B6">
<nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Stubbs]]></surname>
<given-names><![CDATA[BJ]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Captain Cook´s beer: the antiscorbutic use of malt and beer in late 18th century sea voyages]]></article-title>
<source><![CDATA[Asia Pac J Clin Nutr]]></source>
<year>2003</year>
<volume>12</volume>
<numero>2</numero>
<issue>2</issue>
<page-range>129-37</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B7">
<nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Rosenfeld]]></surname>
<given-names><![CDATA[L]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Vitamine-vitamin: The early years of discovery]]></article-title>
<source><![CDATA[Clin Chem]]></source>
<year>1997</year>
<volume>43</volume>
<numero>4</numero>
<issue>4</issue>
<page-range>680-5</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B8">
<nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Chick]]></surname>
<given-names><![CDATA[H]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[The discovery of vitamins]]></article-title>
<source><![CDATA[Prog Food Nutr Sci]]></source>
<year>1975</year>
<volume>1</volume>
<numero>1</numero>
<issue>1</issue>
<page-range>1-20</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B9">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Burton]]></surname>
<given-names><![CDATA[BT]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Nutrición humana: Las vitaminas]]></source>
<year>1972</year>
<page-range>84</page-range><publisher-loc><![CDATA[La Habana ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Instituto del Libro]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B10">
<nlm-citation citation-type="book">
<source><![CDATA[Diccionario Terminológico de Ciencias Médicas]]></source>
<year>1972</year>
<page-range>1124</page-range><publisher-loc><![CDATA[Barcelona ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Salvat]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B11">
<nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Davis]]></surname>
<given-names><![CDATA[DR]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Some legacies of nutrition pioneer E. V. McCollum]]></article-title>
<source><![CDATA[Trans Kans Acad Sci]]></source>
<year>1979</year>
<volume>82</volume>
<numero>3</numero>
<issue>3</issue>
<page-range>133-45</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B12">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Khuon]]></surname>
<given-names><![CDATA[EV]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[La aventura de nuestro siglo: Científicos y técnicos transforman el mundo]]></source>
<year>1961</year>
<page-range>195</page-range><publisher-loc><![CDATA[Barcelona ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Seix Barral]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B13">
<nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Sharman]]></surname>
<given-names><![CDATA[IM]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Symposium on "vitamin A in nutrition and disease": Historical introduction]]></article-title>
<source><![CDATA[Proc Nutr Soc]]></source>
<year>1983</year>
<volume>42</volume>
<numero>1</numero>
<issue>1</issue>
<page-range>1-5</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B14">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Wolf]]></surname>
<given-names><![CDATA[G]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[A history of vitamin A and retinoids]]></source>
<year>1996</year>
<page-range>1102-7</page-range><publisher-loc><![CDATA[Berkeley ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[University of California]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B15">
<nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Maumenee]]></surname>
<given-names><![CDATA[AE]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[The history of vitamin A and its ophthalmic implications: A personal viewpoint]]></article-title>
<source><![CDATA[Arch Ophthalmol]]></source>
<year>1993</year>
<volume>111</volume>
<numero>4</numero>
<issue>4</issue>
<page-range>547-50</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B16">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Wilson]]></surname>
<given-names><![CDATA[E]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Alimentación en la etiología y la terapéutica]]></source>
<year>1898</year>
<publisher-loc><![CDATA[La Habana ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[La Prueba]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B17">
<nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[McCollum]]></surname>
<given-names><![CDATA[EV]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[The paths to the discovery of vitamins A and D]]></article-title>
<source><![CDATA[J Nutr]]></source>
<year>1967</year>
<volume>91</volume>
<numero>2^s1</numero>
<issue>2^s1</issue>
<supplement>1</supplement>
<page-range>11-6</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B18">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Sentmanat]]></surname>
<given-names><![CDATA[RM]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[El problema de la alimentación en Cuba]]></source>
<year>1944</year>
<page-range>15</page-range><publisher-loc><![CDATA[La Habana ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Molina y Compañía]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
</ref-list>
</back>
</article>
