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<journal-title><![CDATA[Revista Cubana de Medicina General Integral]]></journal-title>
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<article-id>S0864-21252005000300023</article-id>
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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Síndrome de dolor urogenito-perineal: un reto para el médico general integral]]></article-title>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Syndrome of urogenital and perineal pain: a challenge for the comprehensive general doctor]]></article-title>
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<surname><![CDATA[Cabrera Cao]]></surname>
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<surname><![CDATA[Fadragas Fernández]]></surname>
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<institution><![CDATA[,Policlínico Plaza de la Revolución  ]]></institution>
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<self-uri xlink:href="http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0864-21252005000300023&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_abstract&amp;pid=S0864-21252005000300023&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_pdf&amp;pid=S0864-21252005000300023&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><abstract abstract-type="short" xml:lang="es"><p><![CDATA[La prostatitis crónica no bacteriana sintomática o síndrome de dolor urogenito-perineal constituye un importante problema de salud en la población masculina, que le afecta su calidad de vida y sexualidad. Con el objetivo de brindar un material ameno y actualizado, se realizó una revisión bibliográfica que profundiza en la etiología, patogenia y recomendaciones actuales del tratamiento de esta enfermedad a nivel primario de atención. Se concluyó que los cambios positivos en el estilo de vida y el apoyo psicoemocional constituyen elementos de gran importancia a tener en cuenta en su seguimiento, siendo el profesional de la atención primaria de salud un pilar indispensable en el tratamiento adecuado a este tipo de paciente.]]></p></abstract>
<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[The non bacterial symptomatic chronic prostatitis or syndrome of urogenital and perineal pain is an important health problem in the male population that affects its quality of life and sexuality. In order to provide an updated material, it was made a bibliographic review that goes deep into the ethiology, pathogeny and currrent recommendations of the treatment of this disease. It was concluded that the positive changes in the lifestyle and the psychoemotional support are very important elements to be taken into account in its follow-up. The primary health care professional is an indispensable milestone in the adequate treatment of this type of patient.]]></p></abstract>
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<kwd lng="es"><![CDATA[Prostatitis crónica no bacteriana sintomática]]></kwd>
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</front><body><![CDATA[ <h2 class=MsoNormal>Síndrome de dolor urogenito-perineal: un reto para el médico      general integral</h2>       <p class=MsoNormal><a href="#cargo">Yanet Cabrera Cao<sup>1       </sup>y Alejandro Fadragas Fernández <sup>1</sup></a><sup><a name="autor"></a></sup></p>   <h4 class=MsoNormal>Resumen</h4>       <p class=MsoNormal>La prostatitis crónica no bacteriana sintomática o síndrome      de dolor urogenito-perineal constituye un importante problema de salud en      la población masculina, que le afecta su calidad de vida y sexualidad. Con      el objetivo de brindar un material ameno y actualizado, se realizó una revisión      bibliográfica que profundiza en la      etiología, patogenia y recomendaciones actuales del tratamiento de esta enfermedad      a nivel primario de atención. Se concluyó que los cambios positivos en el      estilo de vida y el apoyo psicoemocional constituyen elementos de gran importancia      a tener en cuenta en su seguimiento, siendo el profesional de la atención      primaria de salud un pilar indispensable en el tratamiento adecuado a este      tipo de paciente.<span style='color:black'></p>       <p class=MsoNormal><b>Palabras clave: </b>Prostatitis crónica no bacteriana      sintomática, síndrome de dolor urogenito-perineal, nivel primario de atención,      medicina alternativa, estilos de vida.<u></u></p>       <p class=MsoNormal>La prostatitis crónica no bacteriana sintomática o síndrome      de dolor urogenito-perineal constituye uno de los principales problemas en      Urología, y uno de los motivos más frecuentes de consulta en un consultorio      de medicina general.</p>   <h4 class=MsoNormal>Desarrollo</h4>       <p class=MsoNormal>Es la más frecuente de todas las variedades o síndromes de      prostatitis. Sabemos que aproximadamente de un 5 a un 10 % de los casos de      prostatitis, tendrán una etiología bacteriana; en cambio, de un 90 a 95 %      de los casos, pertenecerán a las variedades no bacterianas o también llamadas      prostatitis crónica, y de estas el síndrome de dolor urogenito-perineal será      el más frecuente. </p>       <p class=MsoNormal>Se define a sí mismo como un síndrome clínico bastante común,      caracterizado por síntomas irritativos (o de llenamiento vesical), obstructivos      (o síntomas de vaciamiento vesical), con molestias o dolores en el piso pélvico      muscular (periné), en los genitales, en áreas de proyección urinaria (lumbar,      inguinoescrotal, hipogástrico, uretral), y con una disfunción sexual-fecundativa,      en ausencia de patógenos urinarios en la orina, o en las secreciones prostáticas      posteriores a masaje.<sup>1-4</sup> </p>       <p class=MsoNormal>El síndrome de prostatitis crónica no bacteriana sintomática,      tiene a su vez 2 variedades clínicas: prostatitis crónica inflamatoria y prostatitis      crónica no inflamatoria. <sup>3</sup> Ambas básicamente podrían tener la misma      sintomatología clínica, pero se diferencian, en relación con los hallazgos      de laboratorio, en cuanto a conseguir leucocitos en la secreción prostática      postmasaje, o en la muestra de orina, posterior al masaje prostático (VB3)      del test de Meares-Stamey, considerándose resultado positivo, cuando consigamos      más de 10 glóbulos blancos, por campo de alto poder de resolución (HPF), lo      cual diagnosticaría la variedad inflamatoria, y si no están presentes o están      por debajo de 10 glóbulos blancos diagnosticaría la variedad no inflamatoria.<sup>3,5,6</sup></p>   <h6 class=MsoNormal><span class=subtitulos11><span style='mso-bidi-font-size: 10.0pt;mso-bidi-font-family:Arial'>Etiología</h6>       <p class=MsoNormal>En relación con la etiología del síndrome de prostatitis      crónica no bacteriana, se creía que no había una causa infecciosa conocida;      sin embargo, los avances en la detección y pesquisa de microorganismos, ha      hecho posible identificar infecciones bacterianas no usuales, de afecciones      o enfermedades que antes no se asociaban a estados inflamatorios prostáticos.    </p>       <p class=MsoNormal>Al no poderse precisar la etiología de la inflamación prostática,      los tratamientos por supuesto, eran empíricos, y los niveles de éxito mínimos,       por lo cual era frecuente que las manifestaciones clínicas de pacientes      portadores de prostatitis crónica no bacteriana, podían persistir por años,      con un efecto devastador sobre el aspecto emocional del paciente que influía      negativamente sobre la calidad de vida.</p>       ]]></body>
<body><![CDATA[<p class=MsoNormal>Se ha querido explicar que la posible causa infecciosa no      puede ser demostrada, porque los probables organismos causantes no son encontrados      dentro del fluido prostático, o dentro de la orina, o porque no crecerán en      los cultivos convencionales de laboratorio. Autores de todas las latitudes,      han encontrado una asociación entre las prostatitis y la presencia de especies      de <em>Ureaplasma urealyticum</em> en el 12 % de los casos en algunas series,  y la <em>Chlamydia trachomatis</em> se ha conseguido      en el 13 % de los casos de pacientes con aparente prostatitis crónica no bacteriana.<sup>5-8 </sup>Al respecto, la <em>Chlamydia trachomatis</em> ha sido aislada en citologías      prostáticas aspirativas de pacientes con prostatitis crónica,<sup>9</sup> mientras que otros investigadores han demostrado un alto      porcentaje de cultivos positivos con <em>Ureaplasma urealyticum</em> en la uretra de      pacientes con síndrome de dolor urogenitoperineal, denominado por ellos prostatitis      crónica abacteriana o síndrome de dolor pelviano crónico masculino.<sup>10</sup></p>       <p class=MsoNormal>En otras bibliografías revisadas también se encontró la asociación      de la <em>Chlamydia trachomatis</em> con la prostatitis crónica abacteriana.<sup>11</sup>      En un trabajo de investigación realizado el año 1987, <em>Potenziani</em> demostró,      en un estudio de 50 pacientes con sintomatología de prostatitis entre 20 y      35 años, que el 80 % tenía antecedentes recientes de ETS, y sobre todo, que      habían sido tratados parcialmente, o inclusive no habían sido tratados adecuadamente,      ya que por falta de posibilidades diagnósticas se daban tratamientos para      uretritis gonocócica, cuando en más del 60 % se evidenció que tenían uretritis      no gonocócica.<sup><span lang=PT-BR style='mso-ansi-language:PT-BR'>12</sup></p>   <h6 class=MsoNormal>Patogenia</h6>       <p class=MsoNormal>Hay hipótesis no infecciosas que podrían relacionarse con      las prostatitis crónicas, en particular,       con el síndrome de prostatitis crónica no bacteriana sintomática: <sup>3,5-8</sup></p>   <ol type="a">         <li>Relacionadas a las prostaglandinas.</li>         <li>Relacionadas a procesos de autoinmunidad (identificación        de la proteína de Tamm-Horsfall,  y        la elevación de citoquinas TNF alfa y la IL-1).</li>         <li>Relacionadas a microorganismos no identificados.</li>         <li>Relacionadas a anomalías psicológicas, estados depresivos,      estados de ansiedad crónica o aguda, o a casos de somatización.</li>         <li>Relacionadas a posibles agentes virales desconocidos. </li>         <li> Relacionadas a disfunción neuromuscular del cuello vesical.</li>         <li> Relacionadas a disfunción del piso pélvico muscular, por        estados de hipertonía (contractilidad aumentada) que originan mialgia tensional      del piso pélvico.</li>         ]]></body>
<body><![CDATA[<li> Relacionadas a una elevada presión máxima de cierre uretral        por causas uroneurológicos,  o por      trastornos conductuales de posible causa psicosomática. </li>         <li> Relacionadas a procesos alérgicos por variados agentes        del medio ambiente.</li>         <li> Relacionadas a trastornos hormonales.</li>       </ol>   <h6 class=MsoNormal>Recomendaciones generales sobre los síndromes de prostatitis      a nivel primario de atención</h6>       <p class=MsoNormal>El tratamiento de las prostatitis ha sido denominado &quot;el      gran reto o el gran dilema&quot;, debido a la frustración experimentada, tanto      para los médicos, como para los pacientes que sufren de esta enfermedad, debido      a los fracasos terapéuticos con los tratamientos convencionales. Han aparecido      esquemas de tratamiento, como los que utilizan la medicina alternativa,       y es así como la fitoterapia y la homeopatía, entre otros, han tenido      gran aceptación en un determinado grupo poblacional, debido a la frustración      que invade a médicos y pacientes por igual, ante lo recurrente que resultan      los cuadros clínicos. En un número considerable de pacientes, los tratamientos      convencionales, no nos darán una respuesta satisfactoria.</p>       <p class=MsoNormal>Las recomendaciones que se harán, estarán dirigidas a lograr      una mejoría sintomática importante y si fuera posible a la curación de la      prostatitis. En relación con este último punto, la curación de la prostatitis,      es bastante controversial, por cuanto desde el punto de vista histopatológico,      bacteriológico, clínico y anatómico, es muy difícil de lograr.</p>       <p class=MsoNormal>El tratamiento de los síndromes de prostatitis no se deberá      limitar solamente a tratamientos farmacológicos, sino que debería extenderse      a la esfera nutricional, a la esfera sexual y psicoemocional del paciente.      Solamente así se obtendrá un mejor resultado, y es precisamente en este punto      donde los médicos de la comunidad jugamos un papel privilegiado.</p>       <p class=MsoNormal>Por ejemplo, se deberá reforzar la ingesta líquida a 2 ó      3 litros diarios de agua, y prohibirse alimentos como los lácteos y los cítricos,      puesto que ambos alcalinizan la orina, favoreciendo la persistencia de la      inflamación-infección urinaria, así como la formación de cristales en la orina,      que podrían agravar el cuadro clínico. En general, debemos eliminar de la      dieta diaria, todo tipo de irritantes urinarios, como se hace con los casos      de cistitis intersticial. </p>       <p class=MsoNormal>En la práctica diaria se recomienda también eliminar el café,      el té, las bebidas alcohólicas, las bebidas gaseosas, las bebidas con colorantes,      los picantes de cualquier naturaleza, las comidas muy sazonadas, las frituras      excesivas, la mantequilla, los lácteos (leche, quesos y yogurt), las frutas      y los jugos cítricos (limón, naranja, toronja, mandarina y piña), las frutas      y los jugos ácidos, los alimentos ahumados, los encurtidos, los embutidos,      el chocolate en exceso, las proteínas animales, los alimentos con aditivos      químicos, los alimentos fermentados, la mayonesa, la cebolla, etc. Es importante      reducir también el consumo de carnes rojas a solamente 1 ó 2 veces por semana,      lo cual tendrá inclusive repercusión en la quimioprevención del cáncer prostático.</p>       <p class=MsoNormal>Se recomienda evitar estar sentado sobre superficies duras,      y si fuera necesario, utilizar soportes al estilo de las almohadas. Es importante      tener regularidad intestinal (defecatoria), para no sumar un factor molesto      y congestivo al cuadro clínico prostático, ya que se han descrito mejorías      sintomáticas urinarias en pacientes con la ampolla rectal vacía. Es importante      consumir frutas, verduras, hortalizas y vegetales, que nos aseguren aportes      vitamínicos satisfactorios, unido al concepto de la quimioprevención del cáncer      prostático. Se aconseja también consumir vitaminas tipo A, B, C, E, magnesio,      zinc y selenio.<sup>9-12</sup></p>       ]]></body>
<body><![CDATA[<p class=MsoNormal>Es preciso además no descuidar la regularización de la actividad      sexual: el tracto seminal (próstata, vesículas seminales y epidídimo), podrían      ser efectivamente drenados a través de la eyaculación. Muchos pacientes que      tienen molestias en el área genital tenderán a evitar las relaciones sexuales      de manera instintiva, empeorando con esto, la condición inflamatoria-congestiva.      Es importante advertirles a los pacientes que deben tener relaciones íntimas      2 ó 3 veces por semana, y si fuera posible, de una sola eyaculación por ocasión,      para disminuir la posibilidad de inflamación del tracto seminal, por coitos      repetidos. Deben igualmente mantener el tracto seminal lo más descongestionado      posible, advirtiéndole que no deben “aguantar” la eyaculación por ningún motivo.<sup>9</sup></p>       <p class=MsoNormal>Los baños de asiento calientes relajarán de manera refleja      la musculatura lisa presente en la próstata y en el tracto seminal en general,      así como la musculatura estriada del piso pelviano, y ayudarán a desobstruir      los conductos prostáticos congestionados por la prostatitis. Ayudarán a mejorar      la salida vesical, a abrir los conductos eyaculadores y prostáticos, así como      relajar el piso pélvico muscular donde descansa el ápex prostático, lo cual      al final mejorará el drenaje de las secreciones inflamatorias contenidas en      la glándula prostática. Se deberán realizar 2 ó 3 veces por día, con una duración      de 30 min en cada ocasión, y se podrá comprobar la reducción de las molestias      urinarias y las dificultades miccionales.<sup>9</sup></p>       <p class=MsoNormal>De manera general se recomienda intensificar el contacto      con la naturaleza, es decir, los baños de mar, el aire puro y el sol. Es muy      importante tratar la ansiedad y la tensión emocional, por lo cual deberemos      recomendarle al paciente que realice actividades que lo ayuden a disminuir      la presión o estrés diario, o también tomar productos naturales (fitoterapia)      y ansiolíticos reconocidos, en dosis adecuadas para tal fin. Es fundamental      que duerman entre 6 y 8 h diarias, pues no se debe olvidar que la pérdida      de sueño contribuiría significativamente al aumento de la ansiedad y tensión      emocional, que a su vez podría conducirnos a enfermedades de tipo crónico.      Cualquier actividad que el paciente considere relajante y calme su mente,      ayudará a disipar el estrés. Se recomiendan ejercicios diarios, pero no la      práctica de bicicleta en ninguna de sus modalidades. </p>       <p class=MsoNormal>El otro aspecto que está siendo enfocado desde hace muchos      años y que ha cobrado fuerza en la actualidad, es la llamada hipertonía de      la musculatura del piso pélvico muscular, entidad de características psicosomáticas,      que tiene un lugar cada día más importante en los síndromes de prostatitis.      Deberemos tomarlo en cuenta, sobre todo, cuando el paciente presente dolor      de larga evolución en el área prostatovesicular, y cuando a la palpación de      la próstata y de las vesículas seminales, no exista dolor, acompañado de un      paciente con ciertas características psicológicas que lo hagan un posible      candidato a presentar esta entidad nosológica. En estos casos, existen varios      esquemas de tratamiento, entre los cuales destacan: las sesiones de psicoterapia      y meditación, los relajantes musculares, la electroestimulación del piso pélvico      muscular, los ansiolíticos, las sesiones de acupuntura, la homeopatía, el      tratamiento del dolor y las terapias termales (prostatotermia).<sup>11-13</sup></p>   <h6 class=MsoNormal>Tratamiento médico del síndrome de prostatitis crónica no      bacteriana sintomática o síndrome de dolor urogenito-perineal</h6>       <p class=MsoNormal>En los casos clínicos de síndrome de prostatitis crónica      no bacteriana sintomática y de prostatitis asintomática, deberemos investirnos      de una gran dosis de tolerancia, comprensión y de un espíritu de ayuda hacia      nuestros pacientes, ya que el sentimiento de frustración personal es muy frecuente,      tanto en médicos como en pacientes, debido a las recidivas sintomáticas, que      obligarán a que seamos lo más explicativos y claros que se pueda,       no solo con el paciente, sino también con su esposa, para evitar que      la angustia y preocupación del paciente en creer que está presentando otros      tipos de afecciones, en ocasiones incurables como el cáncer prostático,       alteren una vida de pareja adecuada.</p>       <p class=MsoNormal>El éxito en el tratamiento del síndrome de prostatitis crónica      no bacteriana sintomática, se basará en lo acertado que estemos en relación      con su etiología. Es decir, si logramos individualizar el o los factores etiopatogénicos      productores de la prostatitis, habremos adelantado mucho en las posibilidades      de éxito terapéutico, sabiendo además que tendremos numerosos factores que      podrían incidir en la solución del problema inflamatorio. No hay un tratamiento      ideal para este síndrome, debido a lo variado e incierto de su etiología.    </p>       <p class=MsoNormal>Basado en la posibilidad de que sea una ETS la causante del      proceso inflamatorio-infeccioso prostático, muchos esquemas terapéuticos de      diferentes escuelas recomendarán 2 semanas de tratamiento con doxicilinas,      azitromicinas,  eritomicinas o roxitromicinas,      para cubrir la posible infección por <em>Chlamidya trachomatis</em>, por <em>Micoplasma      hominis</em>, o por <em>Ureaplasma urealyticum</em>.<sup>14 </sup>Si luego de esto observamos      que el paciente no presenta mejoría, deberemos dar un antimicrobiano del grupo      de las fluorquinolonas (del tipo de la ciprofloxacina, la ofloxacina, la norfloxacina,      la fleroxacina, la lomefloxacina o la peflacina), inicialmente en dosis terapéuticas      por 7 ó 14 días, y luego en bajas dosis supresivas por 1 ó 2 meses más; o      también medicamentos bloqueantes alfa-1 adrenérgicos, unido a medidas de carácter      general como indicaciones dietéticas que eviten irritantes urinarios, la ingesta      acentuada de líquidos, los baños de asiento, el uso de antiinflamatorios no      esteroideos, los masajes prostáticos si la próstata está congestiva al tacto,      así como la administración de la fitoterapia ya mencionada previamente, todo      lo cual proveerá de una mejoría sintomática significativa, tanto de los síntomas      de vaciamiento vesical (obstructivos), como de los síntomas de llenamiento      vesical (irritativos).<sup>14</sup>Además, se podría prescribir zinc oral,      vitaminas A, C y E, recomendar regularidad sexual, disminuir el consumo de      café, de bebidas alcohólicas, de bebidas gaseosas, de cítricos, lácteos y      picantes, y además reducir las carnes rojas grasosas. </p>       <p class=MsoNormal>Si los síntomas persisten, la conducta deberá estar orientada      hacia la profundización de los estudios urológicos, para descartar enfermedades      diferentes,  como el cáncer de vejiga,      o de próstata, la cistitis intersticial, los procesos obstructivos infravesicales,      los procesos litiásicos; o también enfermedades neurourológicas, como la hiperactividad      vesical, o la discinergia del esfínter interno o del esfínter externo.<sup>15-18</sup>      En estos pacientes se está utilizando además la fisioterapia del piso pélvico      y la reeducación vesical, que mejora de manera sostenida en el tiempo,       el dolor, la frecuencia urinaria y la urgencia urinaria.<sup>19, 20</sup></p>       <p class=MsoNormal>La opción quirúrgica también es posible, siempre y cuando      se valore integralmente el paciente y la sintomatología que lo aqueja, estableciendo      un balance riesgo-beneficio a fin de tomar la decisión idónea para mejorar      su estado de salud. </p>   <h4 class=MsoNormal>Conclusiones</h4>       <p class=MsoNormal>La prostatitis crónica no bacteriana sintomática o síndrome      de dolor urogenito-perineal es un grave problema de salud que todo médico      general debe saber manejar,  por su      alta frecuencia en las consultas médicas,       y además porque es capaz de afectar la calidad de vida de quienes lo      padecen. Los avances en la fisiopatología y las nuevas tendencias  terapéuticas ubican al profesional de la APS como un pilar indispensable      en el tratamiento adecuado de este tipo de paciente, que generalmente cursa      hacia la cronicidad, y donde los cambios positivos en el estilo de vida y      el apoyo psicoemocional constituyen elementos de gran importancia a tener      en cuenta en su seguimiento.</p>   <h4 class=MsoNormal>Summary</h4>   <h6 class=MsoNormal>Syndrome of urogenital and perineal pain: a challenge for the comprehensive general doctor</h6>       ]]></body>
<body><![CDATA[<p class=MsoNormal>The non      bacterial symptomatic chronic prostatitis or syndrome of urogenital and perineal      pain is an important health problem in the male population that affects its      quality of life and sexuality. In order to provide an  updated material, it was made a bibliographic      review that goes deep into the ethiology, pathogeny and currrent recommendations      of the treatment of this disease. It was concluded that the positive changes      in the lifestyle  and the psychoemotional      support are very important elements to be taken into account in its follow-up.      The primary health care professional is an indispensable milestone in the    adequate treatment of this type of patient.</p>       <p class=MsoNormal><b>Key words:</b>      Symptomatic nonbacterial chronic prostatitis, syndrome of urogenital and perineal      pain, primary health care level, alternative medicine, lifestyles.</p>   <h4 class=MsoNormal>Referencias bibliográficas</h4>       <!-- ref --><p>     1. TarfusserI.Prostatitis.Chronic        Prostatitis.Prostate Pointers. <a href="mailto:Summit@em.parsec.it">Summit@em.parsec.it</a>       </div>   <!-- ref --><p>     2. University        of Washington Symptom Score. Prostate Foundation-Prostatitis Home Page.        <a href="mailto:prosfnd@msn.fullfeed.com">prosfnd@msn.fullfeed.com</a>       </div>   <!-- ref --><p>     3. Leskinen        M, Lukkarinen O, Marttila T. Effects of finasteride in patients with inflammatory        chronic pelvic pain syndrome. A double-blind-controlled pilot study. Urol.        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