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<institution><![CDATA[,Facultad de Ciencias Médicas General Calixto García. Jefe del Servicio de Adicciones del Hospital Psiquiátrico Dr. Eduardo Ordaz. ]]></institution>
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</front><body><![CDATA[ <h3 align="left">Editorial</h3> <h2 align="left">Tabaco y alcohol. Las drogas bajo piel de cordero </h2>     <p align="left"><a href="#autor">Ricardo Gonz&aacute;lez Men&eacute;ndez<span class="superscript">1</span></a><span class="superscript"><a name="cargo"></a></span> </p>     <p align="justify">En una revista internacional que le&iacute; muchas d&eacute;cadas atr&aacute;s encontr&eacute; una caricatura —con cierto matiz de humor negro— en la que un m&eacute;dico de cara inexpresiva, le informaba al paciente que acababa de examinar: “mire, lo que usted tiene es una simple gripe y aunque yo s&eacute; que le produce muchos malestares, debo decirle que se trata de una enfermedad viral para la que no existe tratamiento, sin embargo, si se complica con una neumon&iacute;a lo podemos curar con penicilina”. </p>     <p align="justify">Despu&eacute;s de un tercio de siglo de trabajo como especialista en adicciones y de haber desarrollado todas las gestiones preventivo-rehabilitatorias que dicha dedicaci&oacute;n profesional implica, he llegado a pensar, que en el campo de los problemas asociados al uso inadecuado de drogas legales, y drogas de prescripci&oacute;n m&eacute;dica, as&iacute; como al siempre totalmente inaceptable consumo de drogas ilegales, el uso generalizado del tabaco y las bebidas alcoh&oacute;licas —el primero como paradigma de drogas legales que no afecta de manera relevante el comportamiento, y las segundas como prototipo de las drogas legales que s&iacute; lo hacen de manera catastr&oacute;fica— representa en el plano social, lo que fue la <em>grippe </em> en el paciente de la caricatura, y que a partir de la sexta d&eacute;cada del pasado siglo, el mundo se complic&oacute; con “neumon&iacute;a”, a partir de la dolorosa generalizaci&oacute;n mundial del uso de la marihuana, la coca&iacute;na, las anfetaminas, el LSD, los hongos alucin&oacute;genos, el &eacute;xtasis, el <em>ice</em>, el <em>love, </em> y cuanta sustancia psicoactiva se les ocurra elaborar, traficar y vender a quienes se enriquecen con el sufrimiento ajeno… </p>     <p align="justify">En la Asamblea General de la OMS, efectuada en Ginebra, Suiza, en mayo de 2005, se hizo evidente que el tabaco y el alcohol eran las dos drogas de mayor significaci&oacute;n mundial en lo referente a la Carga Global de Enfermedades (CGE) que determinaban, y se difundi&oacute; a nivel planetario el significado de un nuevo indicador de salud, bajo las siglas AVAD (A&ntilde;os de Vida Ajustados a Discapacidad), que expresa la magnitud del da&ntilde;o biol&oacute;gico, psicol&oacute;gico, social, cultural y espiritual determinado —cada 12 meses— por dichas sustancias t&oacute;xicas. Su importancia radica en que expresa a nivel mundial el n&uacute;mero de a&ntilde;os perdidos como consecuencia de discapacidades f&iacute;sicas o mentales determinadas por dichas drogas. Las cifras de AVAD en el a&ntilde;o 2000 alcanzaron 59 millones de a&ntilde;os para el tabaco, 58 millones de a&ntilde;os para el uso inadecuado de bebidas alcoh&oacute;licas y 20 millones para las drogas ilegales. Es justamente el AVAD quien ha permitido valorar con mayor nivel de detalle la repercusi&oacute;n m&eacute;dica, social y econ&oacute;mica determinada por los diferentes tipos de drogas, con independencia de su car&aacute;cter legal o ilegal, y su avance como indicador de salud est&aacute; precisamente en que posibilita la suma del tiempo vinculado a las discapacidades y conforma la CGE cuando le sumamos los a&ntilde;os de vida perdidos por muertes precoces de los consumidores. El estimado de CGE es para el tabaco de 150 millones de a&ntilde;os, para el alcohol de 140, y para las sustancias ilegales de 40 millones de a&ntilde;os cada 12 meses. </p>     <p align="justify">Aun cuando debe destacarse que en los indicadores comentados no se registran las discapacidades ni las muertes precoces determinadas por la criminalidad asociada a las drogas ilegales —como las fatalidades y discapacidades ps&iacute;quicas y f&iacute;sicas asociadas a la violencia impl&iacute;cita en guerras de mafias, <em>ajustes de cuenta</em>, rivalidades entre narcotraficantes y expendedores, as&iacute; como otros cr&iacute;menes relacionados con la producci&oacute;n, tr&aacute;fico, y venta de dicha categor&iacute;a de sustancias— constituyen un marco de referencia para considerar al tabaco y a las bebidas alcoh&oacute;licas como drogas de alta peligrosidad, que no deben enga&ntilde;arnos con la piel de cordero derivada de factores culturales que implican actitudes tolerantes ante su consumo, y en ocasiones, hasta cierto malestar ante las medidas tomadas para disminuir sus nefastos efectos. Fue tambi&eacute;n en la propia Asamblea General de la OMS donde se elabor&oacute; la resoluci&oacute;n 58.26, que ratifica una realidad epidemiol&oacute;gica constatada por d&eacute;cadas en la pr&aacute;ctica de los especialistas en adicciones, y es que la repercusi&oacute;n m&eacute;dica, social y &eacute;tico- human&iacute;stica del uso inadecuado de alcohol en sujetos no alcoh&oacute;licos, es mayor que la determinada por los propios pacientes alcoh&oacute;licos. </p>     <p align="justify">La explicaci&oacute;n del fen&oacute;meno se comprende si en lugar de valorar los riesgos adict&oacute;genos de las drogas en general, y del alcohol en particular, pensamos en la consecuencia del bloqueo funcional prefrontal impl&iacute;cito en la embriaguez, que “decapita” temporal o permanentemente los centros corticales vinculados a los valores de mayor jerarqu&iacute;a. De lo que se trata es de que por cada alcoh&oacute;lico existen aproximadamente 15 consumidores sociales de dicho t&oacute;xico, y si los patrones de consumo se hacen inadecuados por la v&iacute;a del consumo inoportuno, irresponsable o embriagante, sus consecuencias son probabil&iacute;sticamente muy superiores a las determinadas por los enfermos alcoh&oacute;licos, tanto en su forma cl&iacute;nica de abuso de alcohol como en la dependencia, y algo similar ocurre a nivel mundial con el resto de las drogas que afectan el comportamiento. </p>     <p align="justify">Reportes ingleses muy recientes, destacan que dicho pa&iacute;s el 40 % de los pacientes hospitalizados presentan afecciones vinculadas con el tabaco, y el 50 % de los concurrentes a servicios de urgencia se vinculan al uso inadecuado de alcohol. </p>     <p align="justify">Ya el mundo conoce la tragedia global de las drogas, solo comparable con las guerras, las hambrunas y la miseria extrema, sin embargo en nuestra opini&oacute;n debe mantenerse el franco rechazo a las drogas ilegales, pero reconsiderar la frecuente actitud de tolerancia incondicional ante el problema original que son las drogas legales, que adem&aacute;s de sus trascendentes efectos nocivos, fungen como porteras de las restantes. </p>     <p align="justify">Es imperioso prevenir y tratar simult&aacute;neamente la <em>grippe </em> y “la neumon&iacute;a” y promover cada vez con mayor fuerza el desarrollo de estilos de vida saludables. Solo as&iacute; lograremos darle m&aacute;s a&ntilde;os a la vida y m&aacute;s vida a los a&ntilde;os. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">Recibido: 9 de abril de 2007. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Aprobado: 20 de abril de 2007.     <br> Dr. <em>Ricardo Gonz&aacute;lez Men&eacute;ndez. </em>Calle 78 # 1&nbsp;309,&nbsp; entre 13 y 15, municipio Playa, Ciudad de La Habana, Cuba.    <br>  E mail:&nbsp; <a href="mailto:isaric@infomed.sld.cu">isaric@infomed.sld.cu </a>&nbsp;&nbsp; </p>     <p align="justify"><span class="superscript"><strong><a href="#cargo" class="superscript">1</a></strong></span><a href="#cargo">Dr. C. Profesor Principal de Psiquiatr&iacute;a. Especialista de II Grado en Psiquiatr&iacute;a. Facultad de Ciencias M&eacute;dicas “General Calixto Garc&iacute;a”. Jefe del Servicio de Adicciones del Hospital Psiqui&aacute;trico “Dr. Eduardo Ordaz”.</a><a name="autor"></a> </p>      ]]></body>
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