<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1"?><article xmlns:mml="http://www.w3.org/1998/Math/MathML" xmlns:xlink="http://www.w3.org/1999/xlink" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance">
<front>
<journal-meta>
<journal-id>0864-2176</journal-id>
<journal-title><![CDATA[Revista Cubana de Oftalmología]]></journal-title>
<abbrev-journal-title><![CDATA[Rev Cubana Oftalmol]]></abbrev-journal-title>
<issn>0864-2176</issn>
<publisher>
<publisher-name><![CDATA[Editorial Ciencias Médicas]]></publisher-name>
</publisher>
</journal-meta>
<article-meta>
<article-id>S0864-21762004000100009</article-id>
<title-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Manejo del cierre secundario de la osteotomía en pacientes operados de dacriocistorrinostomía]]></article-title>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Management of the osteotomy secondary closure in patients operated on of dacryocystorhinostomy]]></article-title>
</title-group>
<contrib-group>
<contrib contrib-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Herrera Soto]]></surname>
<given-names><![CDATA[Marta]]></given-names>
</name>
<xref ref-type="aff" rid="A01"/>
</contrib>
<contrib contrib-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Agramonte Centelles]]></surname>
<given-names><![CDATA[Ileana]]></given-names>
</name>
<xref ref-type="aff" rid="A01"/>
</contrib>
<contrib contrib-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Gómez Cabrera]]></surname>
<given-names><![CDATA[Clara]]></given-names>
</name>
<xref ref-type="aff" rid="A01"/>
</contrib>
</contrib-group>
<aff id="A01">
<institution><![CDATA[,Hospital Oftalmologico Docente Ramón Pando Ferrer  ]]></institution>
<addr-line><![CDATA[Ciudad de La Habana ]]></addr-line>
<country>Cuba</country>
</aff>
<pub-date pub-type="pub">
<day>00</day>
<month>06</month>
<year>2004</year>
</pub-date>
<pub-date pub-type="epub">
<day>00</day>
<month>06</month>
<year>2004</year>
</pub-date>
<volume>17</volume>
<numero>1</numero>
<fpage>0</fpage>
<lpage>0</lpage>
<copyright-statement/>
<copyright-year/>
<self-uri xlink:href="http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0864-21762004000100009&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_abstract&amp;pid=S0864-21762004000100009&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_pdf&amp;pid=S0864-21762004000100009&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><abstract abstract-type="short" xml:lang="es"><p><![CDATA[Objetivo: Identificar las causas del cierre de la osteotomía y evaluar la eficacia de la intubación de la vía lagrimal en la repermeabilización de la misma. Métodos: Estudio descriptivo-retrospectivo de 21 pacientes que presentaron cierre de la osteotomía posdacriocistorrinostomía entre enero de 1998 y mayo de 2003. Se relacionó edad, tiempo transcurrido, afecciones generales o locales ocurridas después de la primera intervención, así como evaluación del área quirúrgica. Resultados: El 52,4 % de los pacientes tenían las edades comprendidas entre 31 y 60 años. El tiempo transcurrido en que se presentaron los síntomas después de la primera intervención, fue mayor de un año en el 57,1 %, menor de 6 meses en el 14,3 % y entre 6 meses y el año, en el 28,6 %. La enfermedad respiratoria aguda fue la causa del cierre de la osteotomía en el 28,5 % de los casos. Existieron complicaciones quirúrgicas en el 42,9 % de los operados, y en el 86 % la evolución fue satisfactoria. Conclusiones: Prevalecieron las edades entre 31 y 60 años. El tiempo transcurrido después de la primera intervención fue de más de un año en la mayoría de los pacientes. La causa más frecuentes del cierre de la osteotomía fue la enfermedad respiratoria aguda. Existió un porcentaje considerable de complicación, pero se alcanzó una elevada efectividad con el tratamiento quirúrgico realizado. Se realizó dacriocistorrinostomía con intubación mono o bicanalicular a todo paciente portador de dacriocistitis traumática, dacriocistitis acompañadas de obstrucción del conducto común o con estenosis u obstrucción canalicular]]></p></abstract>
<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[Objective: To identify the causes of the osteotomy closure and to evaluate the efficiency of the lacrimal duct intubation in its repermeabilization. Methods: Descriptive reterospective study of 21 patients that presented post-dacryocystorhinostomy osteotomy closure from January 1998 to May 2003. Age, elapsed time, general or local affections ocurred after the first operation, and the evaluation of the surgical area were considered. Results: 52.4 % of the patients were 31-60 years old. The elapsed time in which the symptoms appeared after the first operation was over a year in 57.1 %, under 6 months in 14.3 %, and 28.6 % between 6 months and a year. The acute respiratory disease was the cause of the osteotomy closure in 28.5 % of the cases.There were surgical complications in 42.9 % of the operated on, whereas in 86 % the evolution was satisfactory. Conclusions: There was a prevalence of patients aged 31-60. The time elapsed after the first operation was of more than a year in most of the patients. The most frequent cause of osteotomy closure was the acute respiratory disease.There was a considerable percentage of complication, but a high effectivity was attained with the surgical treatment. Recommendations: to perform dacriocystorhinostomy with mono- or bicanalicular intubation in every patient carrier of traumatic dacryocystitis, dacryocystitis accompanied with obstruction of the common duct, or with stenosis or canalicular obstruction]]></p></abstract>
<kwd-group>
<kwd lng="es"><![CDATA[Osteotomía]]></kwd>
<kwd lng="es"><![CDATA[intubación]]></kwd>
<kwd lng="en"><![CDATA[Osteotomy]]></kwd>
<kwd lng="en"><![CDATA[intubation]]></kwd>
</kwd-group>
</article-meta>
</front><body><![CDATA[ <p>Hospital Oftalmol&oacute;gico Docente &quot;Ram&oacute;n Pando Ferrer&quot;</p> <h2>Manejo del cierre secundario de la osteotom&iacute;a en pacientes operados    <br>   de dacriocistorrinostom&iacute;a</h2>     <p><a href="#autor">Dra. Marta Herrera Soto,<span class="superscript">1</span>    Dra. Ileana Agramonte Centelles<span class="superscript">1</span> y Dra. Clara    G&oacute;mez Cabrera<span class="superscript">1</span></a><span class="superscript"><a name="cargo"></a></span>  </p> <h4>Resumen</h4>     <p>Objetivo: Identificar las causas del cierre de la osteotom&iacute;a y evaluar    la eficacia de la intubaci&oacute;n de la v&iacute;a lagrimal en la repermeabilizaci&oacute;n    de la misma. M&eacute;todos: Estudio descriptivo-retrospectivo de 21 pacientes    que presentaron cierre de la osteotom&iacute;a posdacriocistorrinostom&iacute;a    entre enero de 1998 y mayo de 2003. Se relacion&oacute; edad, tiempo transcurrido,    afecciones generales o locales ocurridas despu&eacute;s de la primera intervenci&oacute;n,    as&iacute; como evaluaci&oacute;n del &aacute;rea quir&uacute;rgica. Resultados:    El 52,4 % de los pacientes ten&iacute;an las edades comprendidas entre 31 y    60 a&ntilde;os. El tiempo transcurrido en que se presentaron los s&iacute;ntomas    despu&eacute;s de la primera intervenci&oacute;n, fue mayor de un a&ntilde;o    en el 57,1 %, menor de 6 meses en el 14,3 % y entre 6 meses y el a&ntilde;o,    en el 28,6 %. La enfermedad respiratoria aguda fue la causa del cierre de la    osteotom&iacute;a en el 28,5 % de los casos. Existieron complicaciones quir&uacute;rgicas    en el 42,9 % de los operados, y en el 86 % la evoluci&oacute;n fue satisfactoria.    Conclusiones: Prevalecieron las edades entre 31 y 60 a&ntilde;os. El tiempo    transcurrido despu&eacute;s de la primera intervenci&oacute;n fue de m&aacute;s    de un a&ntilde;o en la mayor&iacute;a de los pacientes. La causa m&aacute;s    frecuentes del cierre de la osteotom&iacute;a fue la enfermedad respiratoria    aguda. Existi&oacute; un porcentaje considerable de complicaci&oacute;n, pero    se alcanz&oacute; una elevada efectividad con el tratamiento quir&uacute;rgico    realizado. Se realiz&oacute; dacriocistorrinostom&iacute;a con intubaci&oacute;n    mono o bicanalicular a todo paciente portador de dacriocistitis traum&aacute;tica,    dacriocistitis acompa&ntilde;adas de obstrucci&oacute;n del conducto com&uacute;n    o con estenosis u obstrucci&oacute;n canalicular.</p>     <p><i>Palabras clave</i>: Osteotom&iacute;a/repermeabilizaci&oacute;n, intubaci&oacute;n/v&iacute;a    lagrimal, posdacriocistorronom&iacute;a.    <br>       <br> </p>     <p>De todo el aparato lagrimal la llamada por <i>Jones</i> bomba lagrimal, constituida    por los canal&iacute;culos y el saco, constituye una unidad din&aacute;mica,    sujeta a los movimientos del m&uacute;sculo orbicular, que tiene un papel esencial    en el avance de las l&aacute;grimas hacia el meato inferior. Cuando este mecanismo    falla por obstrucci&oacute;n del conducto lacrimonasal, es necesario recurrir    a la cirug&iacute;a siendo la dacriocistorrinostom&iacute;a (DCR) la intervenci&oacute;n    m&aacute;s importante sobre la v&iacute;a lagrimal y la mejor soluci&oacute;n    para las obstrucciones de la v&iacute;a.<span class="superscript">1-2</span></p>     <p>Desde siempre la ep&iacute;fora ha sido un problema para quien la padece, pero    cuando es consecuencia de la falla en la DCR ha sido y es un tema preocupante    para el oftalm&oacute;logo.<span class="superscript">3-4</span></p>     <p>Se han ensayado diferentes procederes quir&uacute;rgicos para el tratamiento    de la ep&iacute;fora residual. Existe la t&eacute;cnica que prescinde de la    v&iacute;a lagrimal: acorrinostom&iacute;a, que consiste en la uni&oacute;n    del lago lagrimal a la cavidad nasal, utilizando injertos de conjuntiva contralateral,    mucosa labial, injertos cut&aacute;neos, venas, tubos de cristal, pl&aacute;sticos    o de siliconas o t&eacute;cnicas de intubaci&oacute;n de la v&iacute;a ya sea    de forma permanente o transitoria, mono o bicanalicular, donde se emplean tubos    de silicona.<span class="superscript">4-8</span></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Se propone identificar las causas que motivaron el cierre de la osteotom&iacute;a,    en pacientes operados de DCR, as&iacute; como evaluar la eficacia de la intubaci&oacute;n    de la v&iacute;a lagrimal excretora con tubos de silicona en su repermeabilizaci&oacute;n.    <br> </p> <h4>M&eacute;todos</h4>     <p>Se realiz&oacute; un estudio descriptivo de tipo retrospectivo de 21 pacientes    intervenidos por presentar cierre secundario de la osteotom&iacute;a pos-DCR    en el per&iacute;odo comprendido desde enero de 1998 hasta mayo de 2003.</p>     <p>La metodolog&iacute;a seguida en cada paciente fue la siguiente:</p> <ul>       <li> Se relacion&oacute; edad, sexo, tiempo transcurrido despu&eacute;s de la      primera intervenci&oacute;n.    <br>   </li>       <li> Afecciones generales o locales despu&eacute;s de la cirug&iacute;a.    <br>   </li>       <li> Evaluaci&oacute;n del &aacute;rea quir&uacute;rgica, donde se observ&oacute;:      tama&ntilde;o y ubicaci&oacute;n de la osteotom&iacute;a, presencia o no de      saco lagrimal residual, tejido de granulaci&oacute;n as&iacute; como estado      de la anastomosis saco-pituitaria.</li>     </ul>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Descripci&oacute;n de la t&eacute;cnica quir&uacute;rgica:</p> <ul>       <li> Incisi&oacute;n cut&aacute;nea realizada sobre la cicatriz original.     <br>   </li>       <li> Localizaci&oacute;n del &aacute;rea de ubicaci&oacute;n de los colgajos      saco-pituitaria, con ayuda de una sonda canalicular.     <br>   </li>       <li> Remoci&oacute;n de la mayor parte del tejido cicatrizal existente.    <br>   </li>       <li> Identificaci&oacute;n de la osteotom&iacute;a y su ampliaci&oacute;n.     <br>   </li>       <li> Abertura del saco lagrimal residual con identificaci&oacute;n de su uni&oacute;n      al conducto com&uacute;n.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>   </li>       <li> Se procede a intubaci&oacute;n bicanalicular de fijaci&oacute;n interna,      con tubos de silicona.    <br>   </li>       <li> Se suturan los colgajos saco-pituitaria y se cierra la herida por planos.    <br>   </li>       <li> Esta intubaci&oacute;n permanece entre 20 y 24 semanas dentro de la v&iacute;a      lagrimal.</li>     </ul>     <p>Los resultados obtenidos se presentaron en forma de tablas, en frecuencias    relativas y absolutas. </p> <h4>Resultados</h4>     <p>La tabla 1 presenta la distribuci&oacute;n por edades, de un total de 5 pacientes    para un 23,8 % ten&iacute;an menos de 15 a&ntilde;os, entre 16 y 30, 2 pacientes    (9,5 %), en el grupo de 31 a 60 se encontraron 11 lo que represent&oacute; el    52,4 %, y en los mayores de 61 a&ntilde;os, un total de 3 con un 14,3 %.     <br>       ]]></body>
<body><![CDATA[<br>   De los 21 pacientes estudiados, 6 pertenecieron al sexo masculino (28,6 %) y    15 al femenino (71,4 %).</p>     <p align="center">TABLA 1. <i>Distribuci&oacute;n por edades</i></p> <table width="75%" border="1" align="center">   <tr>      <td>            <div align="center">Edad </div>     </td>     <td>            <div align="center">No.</div>     </td>     <td>            <div align="center">%</div>     </td>   </tr>   <tr>      <td>            <div align="center">Menos de 15 </div>     </td>     <td>            <div align="center">5</div>     </td>     <td>            <div align="center">23,8</div>     </td>   </tr>   <tr>      <td>            <div align="center">16 a 30</div>     </td>     <td>            <div align="center">2</div>     </td>     <td>            ]]></body>
<body><![CDATA[<div align="center">9,5</div>     </td>   </tr>   <tr>      <td>            <div align="center">31 a 60 </div>     </td>     <td>            <div align="center">11 </div>     </td>     <td>            <div align="center">52,4</div>     </td>   </tr>   <tr>      <td>            <div align="center">Mayores de 61 </div>     </td>     <td>            <div align="center">3 </div>     </td>     <td>            <div align="center">14,3</div>     </td>   </tr>   <tr>      <td>            <div align="center">Total </div>     </td>     <td>            <div align="center">21</div>     </td>     <td>            <div align="center">100</div>     </td>   </tr> </table>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="left">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Fuente:    Historias cl&iacute;nicas.</p>     <p>La tabla 2 muestra el an&aacute;lisis del tiempo transcurrido en que se presentaron    los s&iacute;ntomas despu&eacute;s de la primera intervenci&oacute;n donde 3    pacientes aparecieron en un tiempo menor de 6 meses, lo que equivale al 14,3    %. En 6 entre los 6 meses y 1 a&ntilde;o, para un 28,6 %, y en 12 pacientes    m&aacute;s de un a&ntilde;o con un 57,1%.</p>     <p align="center"> TABLA 2. <i>Tiempo transcurrido despu&eacute;s de la primera    intervenci&oacute;n</i></p> <table width="75%" border="1" align="center">   <tr>      <td>            <div align="center">Tiempo </div>     </td>     <td>            <div align="center">No.</div>     </td>     <td>            <div align="center">%</div>     </td>   </tr>   <tr>      <td>            <div align="center">Menos de 6 meses </div>     </td>     <td>            <div align="center">3 </div>     </td>     <td>            <div align="center">14,3</div>     </td>   </tr>   <tr>      <td>            <div align="center">6 meses a 1 a&ntilde;o</div>     </td>     <td>            ]]></body>
<body><![CDATA[<div align="center">6 </div>     </td>     <td>            <div align="center">28,6</div>     </td>   </tr>   <tr>      <td>            <div align="center">1 a&ntilde;o o m&aacute;s </div>     </td>     <td>            <div align="center">12</div>     </td>     <td>            <div align="center">57,1</div>     </td>   </tr>   <tr>      <td>            <div align="center">Total </div>     </td>     <td>            <div align="center">21 </div>     </td>     <td>            <div align="center">100</div>     </td>   </tr> </table>     <p align="left">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Fuente:    Historias cl&iacute;nicas.</p>     <p>En la tabla 3 se observan las causas que motivaron el cierre secundario de    la osteotom&iacute;a, se presentaron infecciones de los senos perinasales y    mala ubicaci&oacute;n de la osteotom&iacute;a en 2 pacientes, para un 9,5 %.    La enfermedad respiratoria aguda en 6 con un 28,5 %, los traumatismos, las hemorragias    y la presencia de membranas fibrovasculares en la anastomosis, se observaron    en 3 pacientes, cada una, con un 14,3 %. La obstrucci&oacute;n del conducto    com&uacute;n y la presencia saco residual con infecci&oacute;n sobrea&ntilde;adida,    se observaron en un paciente cada una para un 4,8 %. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="center">TABLA 3. <i>Causas del cierre secundario de la osteotom&iacute;a</i></p> <table border="1" align="center" width="90%">   <tr>      <td width="61%">            <div align="center">Causas </div>     </td>     <td width="21%">            <div align="center">No.</div>     </td>     <td width="18%">            <div align="center">%</div>     </td>   </tr>   <tr>      <td width="61%">            <div align="center">Infecciones de los senos perinasales </div>     </td>     <td width="21%">            <div align="center">2 </div>     </td>     <td width="18%">            <div align="center">9,5</div>     </td>   </tr>   <tr>      <td width="61%">            <div align="center">Enfermedad respiratoria aguda</div>     </td>     <td width="21%">            <div align="center">6 </div>     </td>     <td width="18%">            <div align="center">28,5</div>     </td>   </tr>   <tr>      <td width="61%">            ]]></body>
<body><![CDATA[<div align="center">Traumatismos posoperatorios </div>     </td>     <td width="21%">            <div align="center">3</div>     </td>     <td width="18%">            <div align="center">14,3</div>     </td>   </tr>   <tr>      <td width="61%">            <div align="center">Hemorragias posoperatorias </div>     </td>     <td width="21%">            <div align="center">3</div>     </td>     <td width="18%">            <div align="center">14,3</div>     </td>   </tr>   <tr>      <td width="61%">            <div align="center">Mala ubicaci&oacute;n de la osteotom&iacute;a</div>     </td>     <td width="21%">            <div align="center">2 </div>     </td>     <td width="18%">            <div align="center">9,5</div>     </td>   </tr>   <tr>      <td width="61%">            <div align="center">Saco residual con infecci&oacute;n sobrea&ntilde;adida        </div>     </td>     <td width="21%">            ]]></body>
<body><![CDATA[<div align="center">1 </div>     </td>     <td width="18%">            <div align="center">4,8</div>     </td>   </tr>   <tr>      <td width="61%">            <div align="center">Presencia de membranas fibrovasculares en la anastomosis        </div>     </td>     <td width="21%">            <div align="center">3</div>     </td>     <td width="18%">            <div align="center">14,3</div>     </td>   </tr>   <tr>      <td width="61%">            <div align="center">Obstrucci&oacute;n del conducto com&uacute;n </div>     </td>     <td width="21%">            <div align="center">1 </div>     </td>     <td width="18%">            <div align="center">4,8</div>     </td>   </tr>   <tr>      <td width="61%">            <div align="center">Total </div>     </td>     <td width="21%">            <div align="center">21 </div>     </td>     <td width="18%">            ]]></body>
<body><![CDATA[<div align="center">100</div>     </td>   </tr> </table>     <p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Fuente: Historias    cl&iacute;nicas.</p>     <p>La tabla 4 muestra las complicaciones de la recanalizaci&oacute;n lagrimal:    la ep&iacute;fora residual apareci&oacute; en 4 pacientes (19 %), la conjuntivitis,    la laceraci&oacute;n del punto lagrimal y la p&eacute;rdida del tutor, se presentaron    en un paciente cada uno, con un 4,8 %. Con granulomas existieron 2 pacientes,    con un 9,5 % y sin complicaciones 12 para un 57,1 %. </p>     <p align="center">TABLA 4. <i>Complicaciones de la recanalizaci&oacute;n lagrimal</i></p> <table width="75%" border="1" align="center">   <tr>      <td>            <div align="center">Complicaci&oacute;n </div>     </td>     <td>            <div align="center">No.</div>     </td>     <td>            <div align="center">%</div>     </td>   </tr>   <tr>      <td>            <div align="center">Epifora residual</div>     </td>     <td>            <div align="center">4</div>     </td>     <td>            <div align="center">19</div>     </td>   </tr>   <tr>      <td>            ]]></body>
<body><![CDATA[<div align="center">Conjuntivitis </div>     </td>     <td>            <div align="center">1</div>     </td>     <td>            <div align="center">4,8</div>     </td>   </tr>   <tr>      <td>            <div align="center">Laceraci&oacute;n del punto lagrimal </div>     </td>     <td>            <div align="center">1</div>     </td>     <td>            <div align="center">4,8</div>     </td>   </tr>   <tr>      <td>            <div align="center">P&eacute;rdida del tutor </div>     </td>     <td>            <div align="center">1</div>     </td>     <td>            <div align="center">4,8</div>     </td>   </tr>   <tr>      <td>            <div align="center">Granuloma pi&oacute;geno </div>     </td>     <td>            ]]></body>
<body><![CDATA[<div align="center">2</div>     </td>     <td>            <div align="center">9,5</div>     </td>   </tr>   <tr>      <td>            <div align="center">Sin complicaciones</div>     </td>     <td>            <div align="center">12</div>     </td>     <td>            <div align="center">57,1</div>     </td>   </tr> </table>     <p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Fuente: Historias    cl&iacute;nicas.</p>     <p>En la tabla 5, un total de 18 pacientes para un 86 %, tuvieron un resultado    quir&uacute;rgico satisfactorio, mientras que en 3 pacientes con un 14 % el    resultado no fue satisfactorio. </p>     <p align="center">TABLA 5. <i>Resultados quir&uacute;rgicos</i></p> <table width="75%" border="1" align="center">   <tr>      <td>            <div align="center">Resultados </div>     </td>     <td>            <div align="center">No.</div>     </td>     <td>            ]]></body>
<body><![CDATA[<div align="center">%</div>     </td>   </tr>   <tr>      <td>            <div align="center">Satisfactorio </div>     </td>     <td>            <div align="center">18</div>     </td>     <td>            <div align="center">86</div>     </td>   </tr>   <tr>      <td>            <div align="center">No satisfactorio </div>     </td>     <td>            <div align="center">3</div>     </td>     <td>            <div align="center">14</div>     </td>   </tr>   <tr>      <td>            <div align="center">Total </div>     </td>     <td>            <div align="center">21 </div>     </td>     <td>            <div align="center">100</div>     </td>   </tr> </table>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Fuente: Historias    cl&iacute;nicas.</p> <h4>Discusi&oacute;n</h4>     <p>La edad y el sexo no influyen en el &eacute;xito de la t&eacute;cnica, aunque    al igual que la mayor&iacute;a de los autores, no se encontr&oacute; esta patolog&iacute;a    m&aacute;s frecuente en el sexo femenino.<span class="superscript">1,9-11</span></p>     <p>Algunos autores plantean que la elevada asociaci&oacute;n entre una irrigaci&oacute;n    negativa de las v&iacute;as lagrimales a los 6 meses y ep&iacute;fora al s&eacute;ptimo    d&iacute;a es un signo valioso y precoz para diagnosticar el fracaso de la intervenci&oacute;n,    sin embargo, su ausencia no implica un &eacute;xito definitivo, a diferencia    de otros que no encuentran relaci&oacute;n entre la ep&iacute;fora posoperatoria    en la primera semana y a los 6 meses. No se coincide en este estudio, con este    &uacute;ltimo planteamiento.<span class="superscript">1-4</span></p>     <p>Adem&aacute;s, se ha descrito en la literatura que la celulitis posoperatoria    ocurre en aproximadamente un 10 % de los casos con apertura del saco lagrimal    en la cirug&iacute;a y esta probabilidad predispone a la falla de la anastomosis    quir&uacute;rgica, resultado este que no coincide con este estudio, pues solo    se encontr&oacute; 1 caso con infecci&oacute;n poscirug&iacute;a, y sin embargo,    la enfermedad respiratoria aguda fue la causa m&aacute;s frecuente.<span class="superscript">12,13</span>    <br>       <br>   Es evidente que el tubo de silicona es el material m&aacute;s id&oacute;neo    con el que se cuenta en la actualidad para intubar la v&iacute;a lagrimal, ya    que asegura su funcionabilidad y al retirarlo unos meses despu&eacute;s, con    frecuencia se consigue una permeabilidad permanente aun en casos en que otras    terap&eacute;uticas han fracasado. Diversos autores est&aacute;n relizando intubaciones    mono o bicanaliculares a la nariz con este material, con resultados satisfactorios.<span class="superscript">7-10,14</span>    <br>       <br>   <i>Reinicke</i> y <i>Caroll </i>confirmaron que la p&eacute;rdida del tutor    y su extubaci&oacute;n prematura se relaciona con un menor &iacute;ndice de    &eacute;xito en el tratamiento, y ocurre con mayor probabilidad en los 3 primeros    meses.    <br>       <br>   En este caso la frecuencia fue poca, y el paciente ten&iacute;a un mes de operado    en el momento de la p&eacute;rdida.<span class="superscript">8</span>    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>       <br>   Muchos facultativos est&aacute;n de acuerdo en que el tiempo &oacute;ptimo de    permanencia del tubo para obtener la permeabilidad de la v&iacute;a es de 4    a 6 meses, y respetando este tiempo se obtienen resultados satisfactorios, no    obstante, existen otros facultativos que lo dejan hasta un a&ntilde;o. <i>Crawford</i>    en su estudio logr&oacute; 93 % de &eacute;xito dejando la intubaci&oacute;n    por 6 meses. En estos casos no se obtuvieron resultados similares a este &uacute;ltimo    autor. Una vez completado el tiempo de permanencia del tubo, este se extrae    f&aacute;cilmente a trav&eacute;s del punto.<span class="superscript">4-9</span>    <br>       <br>   Si bien existi&oacute; un porcentaje elevado de complicaciones por la recanalizaci&oacute;n    lagrimal, se lograron resultados finales satisfactorios en m&aacute;s del 85    % de los casos, por lo que los porcentajes de permeabilidad de la v&iacute;a    son comparables a los de otros autores.<span class="superscript">8-10,14 </span>    <br> </p> <h4>Conclusiones</h4>     <p>Se recomienda realizar DCR con intubaci&oacute;n mono o bicanalicular a todo    paciente portador de dacriocistitis traum&aacute;tica, dacriocistitis acompa&ntilde;adas    de obstrucci&oacute;n del conducto com&uacute;n o con estenosis u obstrucci&oacute;n    canalicular.</p> <h4></h4> <h4>Summary</h4>     <p>Objective: To identify the causes of the osteotomy closure and to evaluate    the efficiency of the lacrimal duct intubation in its repermeabilization. Methods:    Descriptive reterospective study of 21 patients that presented post-dacryocystorhinostomy    osteotomy closure from January 1998 to May 2003. Age, elapsed time, general    or local affections ocurred after the first operation, and the evaluation of    the surgical area were considered. Results: 52.4 % of the patients were 31-60    years old. The elapsed time in which the symptoms appeared after the first operation    was over a year in 57.1 %, under 6 months in 14.3 %, and 28.6 % between 6 months    and a year. The acute respiratory disease was the cause of the osteotomy closure    in 28.5 % of the cases.There were surgical complications in 42.9 % of the operated    on, whereas in 86 % the evolution was satisfactory. Conclusions: There was a    prevalence of patients aged 31-60. The time elapsed after the first operation    was of more than a year in most of the patients. The most frequent cause of    osteotomy closure was the acute respiratory disease.There was a considerable    percentage of complication, but a high effectivity was attained with the surgical    treatment. Recommendations: to perform dacriocystorhinostomy with mono- or bicanalicular    intubation in every patient carrier of traumatic dacryocystitis, dacryocystitis    accompanied with obstruction of the common duct, or with stenosis or canalicular    obstruction.     <br>       <br>   <i>Key words</i>: Osteotomy/repermeabilization, intubation/lacrimal duct, postdacryocystorhinostomy.    <br> </p> <h4>Referencias bibliogr&aacute;ficas</h4>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p> 1. Dryen MR. Surgery of the lacrymal system. Ophthalmic Surg 2002;13:905-    910.    <br> </p>     <p> 2. Lajara J, Arrondo A. Influencia de los factores preoperatorios en el &eacute;xito    de la dacriocistorrinostom&iacute;a. Arch Soc Esp Oftal 1999; 68:555-60.    <br> </p>     <p> 3. Welham Ran, Henderson PH. Results of dacryocystorhinostomy. Analysis of    causes for failure. Trans Ophthalmol Soc Ulc 1999;93:601-9.    <br> </p>     <p> 4. Mclachaln DL, Shannon GM. Results of dacryocystorhinostomy Analysis of    reoperations. Ophthalmic Surg 1998; 11: 527-30.    <br> </p>     <p> 5. Aguirre A, Aguirre G. Intubaci&oacute;n de las v&iacute;as lagrimales en    ausencia de canal&iacute;culo superior. Arch Soc Esp Oftal 2001; 54:341-4.    <br> </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p> 6. Weil BA, Weil D. La conjuntivorrinostomia con pr&oacute;tesis permanente:    Operaci&oacute;n de Lester Jones. Arch Soc Esp Oftal 2001; 66: 645-8.    <br> </p>     <p> 7. Fern&aacute;ndez de Castro J, Mart&iacute;nez Sanz F, Puertas D. Intubaci&oacute;n    bicanalicular con silicona en la dacriocistitis cong&eacute;nita. Arch Soc Esp    Oftal 2000;47:441-6.    <br> </p>     <p> 8. Reinicke RD, Carrol JM. Silicone tube intubation the lacrimal drainage    system. Arch Ophthalmol Otolaryngol 2003; 73: 85-90.    <br> </p>     <p> 9. Crawford JS. Intubation of obstructions in the lacrimal system. Can J Ophthalmol    2002;12:289-92.    <br> </p>     <p> 10. Rosen N, Sharif M, Mover&iacute;an DC. Dacryocystorhinostomy with silicone    tubes: evaluation of 253 cases. Ophthalmic Surg 1999;20:486-89.    <br> </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p> 11. Murube J. Dacriocistorrinostom&iacute;a con compresi&oacute;n. Arch Oftal    Hisp Am 1998; 27:1085-94.    <br> </p>     <p> 12. Steven J, Geoffrey E. Prevention of cellulites after open lacrimal surgery.    A prospective study of three methods. Ophthalmology 2001;107(2):107-11.    <br> </p>     <p> 13. Quickert MH. Management of complications in ophthalmic plastic surgery.    Birmingham: Aesculapius Publications,1999.p.93-118.    <br> </p>     <p> 14. Mackarty FC. Dacryocystorhinostomy failure. Association with nasolacrimal    silicone. Ophthalmic Surg 2000; 20: 486-89.</p>     <p>Recibido: 21 de noviembre de 2003. Aprobado: 27 de enero de 2004.    <br>   Dra. <i>Marta Herrera Soto</i>. Hospital Oftalmologico Docente &uml;Ram&oacute;n    Pando Ferrer&quot;. Calle 76 No. 31004, Marianao, Ciudad de La Habana, Cuba.    <br> </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><a href="#cargo"><b class="superscript">1 </b>Especialista de I Grado en Oftalmolog&iacute;a.</a><a name="autor"></a>  </p>      ]]></body>
</article>
