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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Mucormicosis ocular]]></article-title>
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<institution><![CDATA[,Hospital Clínicoquiirúrgico Hermanos Ameijeiras  ]]></institution>
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<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[Mucormycosis is an infection caused by mucoral mushrooms; this illness is not very frequent and its occurence relates to the patient's immune state. It is very important to suspect about its existence whenever there is black eschar and to diagnose it early. Prognosis is conservative. Survival rates have increased from 6 to 73 % and they are linked with lesion extension at the time of diagnosis and the immunosuppresive condition of the patient.]]></p></abstract>
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</front><body><![CDATA[ <p>Hospital Cl&iacute;nicoquir&uacute;rgico &ldquo;Hermanos  Ameijeiras&rdquo; </p> <h2>Mucormicosis ocular  </h2>     <p><a href="#cargo">Belmary Aragon&eacute;s Cruz,<span class="superscript">1</span> Pamy Stolik P&eacute;rez,<span class="superscript">2</span> Eneida  Candelaria P&eacute;rez<span class="superscript">2</span> y Sucell Veit&iacute;a Rovirosa<span class="superscript">2</span> </a><a name="autor" id="autor"></a></p> <h4 align="justify">Resumen</h4>     <p align="justify"> La mucormicosis es una infecci&oacute;n causada por hongos del orden de mucorales,  esta entidad es poco frecuente y su aparici&oacute;n se relaciona con el estado inmune  del paciente. Es muy importante sospecharla ante la presencia de una escara  negra y realizar un diagn&oacute;stico precoz, tiene un pron&oacute;stico reservado. Las tasas  de supervivencia se han ido incrementando de 6 hasta 73 % y se vinculan con la  extensi&oacute;n de la lesi&oacute;n al momento del diagn&oacute;stico y la gravedad del  inmunocompromiso del paciente.<strong></strong></p>     <p align="justify"><em>Palabras clave: </em>Mucormicosis, afecciones inmunol&oacute;gicas. </p>     <p align="justify">Mucormicosis  es un t&eacute;rmino familiar para la mayor&iacute;a de los m&eacute;dicos; esta nomenclatura se  refiere a la infecci&oacute;n causada por hongos del orden de mucorales, la cual ha  ido en aumento en relaci&oacute;n con alguna forma de inmunocompromiso.<span class="superscript">1,2</span> </p>     <p align="justify">En  1943 <em>Gregory</em> y otros hicieron las  primeras descripciones de la enfermedad rinocerebral en tres pacientes  diab&eacute;ticos. Desde entonces esta forma cl&iacute;nica de mucormicosis ha sido bien  diferenciada y aunque contin&uacute;a siendo una entidad rara, se describen casos con  mayor frecuencia relacionados con alguna forma de inmunocompromiso.  </p>     <p align="justify">La  forma rinoorbitaria es considerada un estadio temprano de la presentaci&oacute;n  rinocerebral, que al ser sometida a un tratamiento m&eacute;dico y quir&uacute;rgico oportuno  e individualizado presenta un mejor pron&oacute;stico.  </p> <h4 align="justify">Microbiolog&iacute;a  </h4>     <p align="justify">Los<em> mucorales</em> son  hongos sapr&oacute;fitos, habitantes comunes de  materia en descomposici&oacute;n; <em>Rhizopus</em> se encuentra com&uacute;nmente en pan y  frutas, y <em>Entomophthorales</em> en heces de reptiles y otros animales, as&iacute;  como en materia vegetal.<span class="superscript">3,4</span> Algunos se encuentran en la tierra,  substratos ricos en carbohidratos y ocasionalmente se a&iacute;slan del medio  hospitalario relacion&aacute;ndose con actividades de renovaci&oacute;n y construcci&oacute;n de  nosocomios; tambi&eacute;n han sido reportados grupos de casos relacionados con f&oacute;mites  comunes, tales como bandas el&aacute;sticas y parches de monitoreo contaminadas, las  cuales al tener contacto cut&aacute;neo prolongado causaron infecci&oacute;n superficial,  atribuida a su erradicaci&oacute;n ineficaz en el proceso de esterilizaci&oacute;n.<span class="superscript">5,6</span> </p>     <p align="justify">Estos  hongos son poco pat&oacute;genos para el ser humano afectan principalmente a pacientes  inmunocomprometidos -son m&aacute;s pat&oacute;genos para insectos y  animales. No son sapr&oacute;fitos comunes en el hombre, solo se encuentran en poco  m&aacute;s de 3 % de esputo y 1 % de heces en adultos sanos; sin embargo, en pacientes  comprometidos hospitalizados se incrementa el riesgo de infecci&oacute;n ya que  mucorales ha sido aislado hasta en 22 % de muestras de aire dentro de un  nosocomio comparado con 5 % del ambiente exterior.<span class="superscript">7,8</span></p>     <p align="justify"> Son  cuatro las familias donde se encuentran los principales pat&oacute;genos, siendo la  m&aacute;s importante la <em>Mucoraceae</em> en la que predominan los g&eacute;neros <em>Rhizopus,  Rhizomucor</em> y <em>Absidia</em> cuyas especies se diferencian bas&aacute;ndose en la  morfolog&iacute;a del ciclo asexual, caracter&iacute;sticas fisiol&oacute;gicas y la producci&oacute;n de  cigosporas.<span class="superscript">2</span> </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">Entre  las consideraciones morfol&oacute;gicas importantes se encuentran la presencia y  localizaci&oacute;n de rizoides, longitud y ramificaci&oacute;n del esporangi&oacute;foro, di&aacute;metro  del esporangio, forma de la columnela, persistencia de la pared del esporangio,  presencia y forma de la ap&oacute;fisis, as&iacute; como el di&aacute;metro, forma y superficie de  la esporangiospora -los rizoides, la columnela y la  ap&oacute;fisis son muy importantes para su diferenciaci&oacute;n microsc&oacute;pica.</p>     <p align="justify"> Las  caracter&iacute;sticas fisiol&oacute;gicas para diferenciar la especie incluyen: temperatura  m&aacute;xima permisiva para su crecimiento, asimilaci&oacute;n de las fuentes de  carbohidratos, producci&oacute;n de cigosporas y su conducta reproductiva.</p>     <p align="justify"> Las  especies de <em>Rhizopus</em> son las aisladas con mayor frecuencia, y es <em>R.</em> <em>oryzae</em> el agente hasta en 90 % de las mucormicosis rinocerebrales. La importancia de  la determinaci&oacute;n de la especie se relaciona con la respuesta a los  antimic&oacute;ticos y la diferenciaci&oacute;n de otros hongos que producen un cuadro  cl&iacute;nico indistinguible. La identificaci&oacute;n de especie es com&uacute;nmente dif&iacute;cil y requiere de una amplia  experiencia.</p>     <p align="justify"> El  examen microsc&oacute;pico directo se realiza mezclando una peque&ntilde;a porci&oacute;n del  material en dos o tres gotas de KOH (hidr&oacute;xido de potasio) al 10 o 20 %, que se coloca en portaobjetos. No son considerados  microorganismos dif&iacute;ciles para el crecimiento, en la  mayor&iacute;a de los medios de cultivo de rutina sin inhibidores (cicloheximida), pues  se logra su crecimiento en un tiempo de dos a cinco d&iacute;as, en medio aerobio;  tolera una variaci&oacute;n de temperatura de 25   a 55&ordm; C -la &oacute;ptima entre 28 y 30&ordm;  C-; las colonias son blancas, grises o  parduscas aterciopeladas que r&aacute;pidamente ocupan el medio de cultivo despu&eacute;s de  pocos d&iacute;as de incubaci&oacute;n. Es  frecuente que las esporas se observen como sombras min&uacute;sculas a simple vista.<span class="superscript">1-7</span></p>     <p align="justify">  Los<em> Entomophthorales </em>crecen tambi&eacute;n r&aacute;pido en medios s&oacute;lidos, pero presentan colonias planas  grises o amarillo p&aacute;lido c&eacute;reas con micelio blanco aterciopelado sobre la  superficie, las hifas son septadas y su diferenciaci&oacute;n est&aacute; basada en  caracter&iacute;sticas morfol&oacute;gicas.  </p> <h4 align="justify">Fisiopatogenia</h4>     <p align="justify">  <em>Los Mucorales</em> se diseminan por v&iacute;a a&eacute;rea, lo cual &nbsp;favorece su  r&aacute;pido crecimiento y su capacidad de formar esporas continuamente. Al  ingresar por el tracto respiratorio se depositan en cornetes nasales y pueden  ser colonizadores de nasofaringe y senos paranasales, as&iacute; como ser inhalados al  interior de los alv&eacute;olos.<span class="superscript">1,4</span> Otro mecanismo de adquisici&oacute;n es la  introducci&oacute;n directa en un sitio con p&eacute;rdida de la integridad secundaria a  cirug&iacute;as, quemaduras u otros traumatismos -menos com&uacute;n es la adquisici&oacute;n por  ingesti&oacute;n.</p>     <p align="justify"> La  clave para la producci&oacute;n de enfermedad es el estado inmune del hu&eacute;sped, los mecanismos inmunol&oacute;gicos humorales y celulares  espec&iacute;ficos juegan un papel primordial, tal como se ha demostrado en modelos  animales con inmunocompromiso. Pareciendo ser los neutr&oacute;filos reclutados por factores  quimiot&aacute;cticos del hongo y del suero, el componente primario en la respuesta  contra estos microorganismos al evitar la germinaci&oacute;n de las esporas inhaladas.</p>     <p align="justify"> La  germinaci&oacute;n inicial de las esporas se debe a la incapacidad de inhibici&oacute;n de los fagocitos del paciente comprometido; adem&aacute;s, existe  un r&aacute;pido incremento en la capacidad respiratoria y captaci&oacute;n de ox&iacute;geno que da  lugar a la s&iacute;ntesis de &aacute;cido ribonucleico (RNA), &aacute;cido desoxirribonucleico (DNA)  y prote&iacute;nas, aunque algunas especies tienen la capacidad de crecer en  condiciones microaerof&iacute;licas.<span class="superscript">2</span></p>     <p align="justify">Entre  los factores postulados para una mayor susceptibilidad del hu&eacute;sped est&aacute;n las  alteraciones en el estallido respiratorio, en la fagocitosis y en la producci&oacute;n  de prote&iacute;nas cati&oacute;nicas (defensinas) con actividad fungicida por los fagocitos;  la cetoacidosis impide la inhibici&oacute;n del crecimiento del hongo e inclusive la  incrementa asoci&aacute;ndose a formas invasivas.<span class="superscript">1</span> Ni los anticuerpos ni el  complemento inhiben su crecimiento. La interacci&oacute;n entre esporas, hierro y  transferrina pueden determinar la tasa de crecimiento como ha sido demostrado  en pacientes nefr&oacute;patas que reciben deferoxamina, la cual revierte la actividad  fungist&aacute;tica del suero ya que act&uacute;a como sider&oacute;foro incrementando su  proliferaci&oacute;n con una consiguiente mayor mortalidad. </p>     <p align="justify"> Los  pacientes diab&eacute;ticos, especialmente con cetoacidosis, son los m&aacute;s com&uacute;nmente  afectados. Se ha demostrado que su suero no inhibe el crecimiento de <em>Rhizopus</em> pero lo hace al revertir la acidosis, atribuy&eacute;ndose a que esta &uacute;ltima reduce la  fagocitosis y quimiotaxis; adem&aacute;s, un sistema activo cetona-reductasa permite  al hongo crecer en un medio &aacute;cido, rico en glucosa y con baja tensi&oacute;n de  ox&iacute;geno.<span class="superscript">3</span> Otras entidades productoras de acidosis pueden tambi&eacute;n  predisponer a la infecci&oacute;n, tal como sepsis, uremia, aciduria metab&oacute;lica  cong&eacute;nita y diabetes iatr&oacute;gena. Se han relacionado condiciones como:  neutropenia, disfunci&oacute;n de neutr&oacute;filos, c&aacute;ncer, desnutrici&oacute;n, uso de drogas  intravenosas, trasplante de &oacute;rganos, terapias inmunosupresoras y con  corticoesteroides, traumatismos, cirug&iacute;as, quemaduras, embarazo y enfermedades  cardiacas.<span class="superscript">1,3-8</span></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"> Los  neonatos constituyen tambi&eacute;n otro grupo vulnerable a mucormicosis invasora y  debe sospecharse en prematuros con lesiones cut&aacute;neas necr&oacute;ticas progresivas y  en pacientes con perforaci&oacute;n intestinal.<span class="superscript">4</span> Como tal el s&iacute;ndrome de  inmunodeficiencia adquirida (SIDA) no es factor predisponente directo; sin  embargo, otras condiciones que se relacionan con esta entidad, tal como  drogadicci&oacute;n intravenosa, desnutrici&oacute;n, infecciones graves y neoplasias entre otras,  los hacen m&aacute;s susceptibles a la infecci&oacute;n por estos hongos; las formas cl&iacute;nicas  de mucormicosis que presentan estos pacientes son menos graves que en otros  pacientes inmunocomprometidos. Sin embargo, lo poco frecuente de esta entidad  refleja su poca virulencia.</p>     <p align="justify"> A pesar de que se conoce abundantemente su patogenia, no se ha  logrado la unificaci&oacute;n de criterios, porque a&uacute;n falta mucho por comprender.  </p>     <p align="justify">El  examen histol&oacute;gico de formas invasoras de mucormicosis revela &ldquo;la gran afinidad  vascular<strong>&rdquo; </strong>que presentan estos  hongos, principalmente por arterias en las cuales hay invasi&oacute;n y crecimiento en  la l&aacute;mina el&aacute;stica interna, disecando a trav&eacute;s de la media y con penetraci&oacute;n de  hifas al endotelio produciendo trombosis, necrosis tisular, hemorragias e  inflamaci&oacute;n aguda y cr&oacute;nica; tard&iacute;amente se involucran venas y vasos linf&aacute;ticos  -correlacion&aacute;ndose con los datos cl&iacute;nicos.1 Puede  haber &eacute;mbolos s&eacute;pticos en cualquier sitio y en la forma rinocerebral puede  apreciarse progresi&oacute;n a lo largo de las ra&iacute;ces nerviosas.<span class="superscript">3</span> </p> <h4>Manifestaciones cl&iacute;nicas </h4>     <p align="justify">En  1973 <em>Meyer</em> y <em>Armstrong</em><span class="superscript">12</span> categorizaron las diferentes presentaciones  cl&iacute;nicas de mucormicosis, considerando el &oacute;rgano involucrado y haciendo una  divisi&oacute;n en seis entidades: rinocerebral, cut&aacute;nea, gastrointestinal, pulmonar,  diseminada y formas miscel&aacute;neas.</p>     <p align="justify"> Existe  una fuerte asociaci&oacute;n entre la entidad subyacente y la forma de presentaci&oacute;n.  La mucormicosis rinocerebral se presenta m&aacute;s frecuentemente en pacientes  diab&eacute;ticos con acidosis,<span class="superscript">1,3</span> y debido al advenimiento de  quimioterapias cada vez m&aacute;s potentes, se aprecia con m&aacute;s frecuencia en  pacientes leuc&eacute;micos con neutropenia prolongada, en aquellos que reciben  m&uacute;ltiples esquemas de antibi&oacute;ticos y corticoesteroides, as&iacute; como en pacientes  con trasplantes de &oacute;rganos. En pocas ocasiones se ha documentado esta forma  invasora en personas sin enfermedades subyacentes.</p>     <p align="justify"> La  forma pulmonar puede presentarse en pacientes con leucemia y neutropenia; la  mucormicosis gastrointestinal se observa m&aacute;s com&uacute;nmente en pacientes con  desnutrici&oacute;n cal&oacute;rico-proteica y en prematuros, y la diseminada en pacientes  con d&eacute;ficit inmunol&oacute;gico grave como trasplantados, leuc&eacute;micos y nefr&oacute;patas  tratados con deferoxamina.<span class="superscript">1,2</span></p>     <p align="justify"> La  infecci&oacute;n rinocerebral es la presentaci&oacute;n m&aacute;s frecuente y caracter&iacute;stica de  mucormicosis, siendo la rinoorbitaria y la mucormicosis paranasal estadios  tempranos de esta.</p>     <p align="justify"> La  infecci&oacute;n generalmente inicia en senos paranasales o paladar duro, y se extende  a senos adyacentes con diseminaci&oacute;n a trav&eacute;s de senos etmoidales y zona  retroorbitaria; puede tener acceso al cerebro a trav&eacute;s del &aacute;pex orbitario,  l&aacute;mina cribosa y por v&iacute;a vascular. Una costra necr&oacute;tica sangrante en paladar o  en mucosa nasal y un drenaje ocular de pus negruzco orientan al diagn&oacute;stico.  Puede haber una progresi&oacute;n r&aacute;pida y presentarse el deceso en pocos d&iacute;as o ser  indolente si la enfermedad subyacente se logra controlar.</p>     <p align="justify"> Inicialmente  puede haber dolor facial, cefalea, fiebre y alg&uacute;n grado de celulitis orbitaria,  conforme progresa la invasi&oacute;n de la &oacute;rbita la p&eacute;rdida de la funci&oacute;n del II,  III, IV y VI nervios craneales puede ocurrir, as&iacute; como tambi&eacute;n puede haber  p&eacute;rdida de la funci&oacute;n de m&uacute;sculos extraoculares, proptosis, quemosis  progresiva, congesti&oacute;n nasal, epistaxis y letargia. La disfunci&oacute;n de nervios  craneales, especialmente el V y VII, ocurre de manera tard&iacute;a manifestando  ptosis y midriasis, lo cual es un factor pron&oacute;stico grave, en caso de trombosis  retiniana, hay p&eacute;rdida de la visi&oacute;n y puede haber afecci&oacute;n intraocular.</p>     <p>El  compromiso cerebral es la complicaci&oacute;n m&aacute;s seria y puede manifestarse como:  infarto, absceso, trombosis del seno cavernoso, hematoma subdural y necrosis  del l&oacute;bulo frontal.<span class="superscript">2</span> Otras complicaciones son trombosis de arteria  car&oacute;tida interna y vena yugular, e incluso se ha reportado infarto de miocardio  por oclusi&oacute;n de coronaria y aborto s&eacute;ptico.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Puede  haber presentaciones cr&oacute;nicas y secuelas tard&iacute;as a pesar del tratamiento  aparentemente satisfactorio por lo cual siempre debe realizarse un seguimiento  del paciente a largo plazo.</p> <h4>Diagn&oacute;stico</h4>     <p align="justify">Cuando  el cuadro cl&iacute;nico es florido el diagn&oacute;stico no es problema, pero en ocasiones  se dificulta como consecuencia de su r&aacute;pida progresi&oacute;n, los s&iacute;ntomas  inespec&iacute;ficos con los que puede presentarse y la falta de sospecha por parte  del m&eacute;dico.<span class="superscript">5</span></p>     <p align="justify"> En  fosas nasales y paladar duro deben buscarse escaras y secreciones negruzcas que  reflejan la necrosis tisular.</p>     <p align="justify">Se  deben realizar biopsias de las zonas sospechosas en las cuales se buscar&aacute;n  hifas en improntas con KOH; la tinci&oacute;n de hematoxilina/eosina (HE) en la  muestra fijada puede mostrar adecuadamente las hifas en la mayor&iacute;a de los  casos, as&iacute; como tambi&eacute;n en la tinci&oacute;n de metenamina de plata de Grocott y PAS.  Los hisopados no son apropiados e incluso causan confusi&oacute;n, ya que estos  microorganismos pueden colonizar superficies.<span class="superscript">9</span></p>     <p align="justify"> Es  com&uacute;n que muestras obtenidas por biopsia percut&aacute;nea o lavado broncoalveolar  adecuadamente tomadas reflejen con seguridad la entidad, lo cual es suficiente  para diagnosticar infecci&oacute;n por mucorales. Se requiere el cultivo para  diferenciar el g&eacute;nero y la especie, aunque estos hongos son dif&iacute;ciles de aislar  del tejido infectado y rara vez se recuperan en hemocultivos a&uacute;n en infecciones  con diseminaci&oacute;n hemat&oacute;gena.</p>     <p align="justify"> En  el estudio histopatol&oacute;gico se observa invasi&oacute;n de arterias y venas por el  hongo, causando trombosis e infartos s&eacute;pticos y diseminaci&oacute;n sist&eacute;mica. Las  lesiones que predominan en la mucormicosis diseminada son los infartos pero  tambi&eacute;n pueden ser supurativas en pacientes no granulocitop&eacute;nicos. Las lesiones  localizadas pueden ser granulomatosas. Las hifas son anchas (5 a 20 &micro; o m&aacute;s) de contornos  irregulares y pleom&oacute;rficas. El patr&oacute;n de ramificaci&oacute;n es al azar aunque  predomina en &aacute;ngulo recto, como sus paredes son delgadas proveen poca  estabilidad estructural y es frecuente apreciarlas colapsadas, en cordones o  dobladas.</p>     <p align="justify"> El  diagn&oacute;stico serol&oacute;gico no ha sido exitoso debido a las reacciones antig&eacute;nicas  cruzadas que presentan entre s&iacute;, que contin&uacute;an a&uacute;n  en per&iacute;odo de investigaci&oacute;n. </p>     <p align="justify">En cuanto a la detecci&oacute;n de anticuerpos se ha  observado pobre sensibilidad y especificidad en relaci&oacute;n con su pobre respuesta  inmune.<span class="superscript">1,3</span></p>     <p align="justify">El  laboratorio de rutina y el an&aacute;lisis del l&iacute;quido cefalorraqu&iacute;deo son  inespec&iacute;ficos.<span class="superscript">2</span> La radiolog&iacute;a de senos paranasales y &oacute;rbitas puede  mostrar engrosamiento de mucosa y niveles hidroa&eacute;reos as&iacute; como erosi&oacute;n &oacute;sea.</p>     <p align="justify">La TAC de cr&aacute;neo es de suma utilidad al  delimitar la localizaci&oacute;n anat&oacute;mica precisa de la lesi&oacute;n tal como la  destrucci&oacute;n &oacute;sea, ocupaci&oacute;n de senos paranasales, anomal&iacute;as de tejidos blandos  como el engrosamiento de m&uacute;sculos extraoculares y proptosis, as&iacute; como la  invasi&oacute;n a sistema nervioso central, siendo un auxiliar al planear un abordaje  quir&uacute;rgico, orientando adem&aacute;s en cuestiones terap&eacute;uticas y pron&oacute;sticas.<span class="superscript">2,6</span>  La resonancia magn&eacute;tica nuclear (RMN) tiene utilidad similar a la TAC pero su gran sensibilidad permite  la detecci&oacute;n temprana de compromiso men&iacute;ngeo, intraparenquimatoso u oclusi&oacute;n  vascular intracraneal, frecuentemente antes de que el paciente desarrolle  s&iacute;ntomas cl&iacute;nicos.<span class="superscript">7</span></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">Se  debe hacer <em>diagn&oacute;stico diferencial</em> con entidades que cursen con infarto e invasi&oacute;n tisular, entre ellas se  encuentran principalmente: aspergilosis rinocerebral, tumores orbitarios,  trombosis del seno cavernoso secundaria a lesiones faciales por <em>Staphylococcus</em> y por <em>Pseudomonas</em>  principalmente en pacientes inmunocomprometidos.</p> <h4 align="justify">Tratamiento </h4>     <p align="justify"> Para  lograr un tratamiento exitoso es indispensable corregir o mejorar los  trastornos subyacentes como la neutropenia, hiperglucemia y la acidosis  metab&oacute;lica tanto como sea posible, as&iacute; como disminuir las dosis o suspender  f&aacute;rmacos inmunosupresores y otras drogas como la deferoxamina.<span class="superscript">10</span>  Debido a lo poco frecuente de la entidad no se puede sugerir o imponer un  r&eacute;gimen terap&eacute;utico espec&iacute;fico ya que este deber&aacute; ser siempre individualizado -la  mayor&iacute;a de las opciones de tratamiento sugeridas se adoptan m&aacute;s por experiencia  que por estudios controlados.</p>     <p align="justify">El  tratamiento m&eacute;dico est&aacute;ndar contin&uacute;a siendo la anfotericina B a dosis m&aacute;ximas  toleradas (1-1,5 mg/kg/d&iacute;a) debido a las resistencias importantes de mucorales,  una vez estabilizado el paciente se ha sugerido la posibilidad de disminuir la  dosis e incluso dar el medicamento en d&iacute;as alternos; y en las formas graves al  menos 30 mg/kg de dosis total.<span class="superscript">1,2,6</span> Las preparaciones liposomales de  anfotericina B son toleradas a dosis mayores y aunque hay casos pedi&aacute;tricos tratados  exitosamente a&uacute;n no se tiene la experiencia suficiente en ni&ntilde;os, adem&aacute;s de que  no ha sido demostrada su superioridad comparada con la preparaci&oacute;n est&aacute;ndar.  </p>     <p align="justify">La  adici&oacute;n de rifampicina al tratamiento con anfotericina B ha sido controvertida;  sin embargo, se ha observado mejor&iacute;a cl&iacute;nica y evidencia de sinergismo <em>in  vitro</em> al probarse contra cepas de <em>R.</em> <em>oryzae</em> y otras especies de mucorales; as&iacute; como tambi&eacute;n se ha probado  incremento en la actividad fungist&aacute;tica del suero.<span class="superscript">3,9</span> La flucitosina  ha sido utilizada en ocasiones en combinaci&oacute;n con anfotericina B.</p>     <p align="justify"> La  duraci&oacute;n del tratamiento depende de la respuesta y del control del trastorno  subyacente. Es importante tener en cuenta que seg&uacute;n sea el grado de invasi&oacute;n al  momento del diagn&oacute;stico se esperar&aacute; su respuesta terap&eacute;utica.</p>     <p align="justify"> En  general hay resistencia a los antif&uacute;ngicos azoles, los cuales no tienen lugar  en el tratamiento de esta infecci&oacute;n.</p>     <p align="justify"> A  pesar de que la intervenci&oacute;n quir&uacute;rgica contin&uacute;a siendo esencial en el  tratamiento, los avances en la terapia m&eacute;dica han permitido abordajes  quir&uacute;rgicos m&aacute;s limitados disminuyendo la p&eacute;rdida funcional sin comprometer la  supervivencia.<span class="superscript">10</span> Es importante desbridar todo el tejido necr&oacute;tico y  frecuentemente se requieren varias cirug&iacute;as para remover el tejido  desvitalizado incrementando con esto las posibilidades de &eacute;xito terap&eacute;utico,  auxili&aacute;ndose posteriormente de la cirug&iacute;a reconstructiva. Ha sido propuesta  como alternativa la desbridaci&oacute;n quir&uacute;rgica utilizando la secci&oacute;n-congelaci&oacute;n  la cual causa en casos selectos menor morbilidad que la cirug&iacute;a convencional.  Es excepcional lograr una curaci&oacute;n completa solo con tratamiento m&eacute;dico.</p>     <p align="justify"> El  uso auxiliar de ox&iacute;geno hiperb&aacute;rico se ha considerado ben&eacute;fica en algunos  pacientes al limitar la extensi&oacute;n de la gangrena y tejido necr&oacute;tico; sin embargo,  no se recomienda rutinariamente debido a la falta de estudios controlados,  adem&aacute;s de que estos hongos son aerobios obligados por lo que no se encuentra  justificaci&oacute;n para su uso.</p>     <p align="justify"> El  papel de la inmunoterapia en el tratamiento de enfermedades invasoras por  hongos pat&oacute;genos oportunistas est&aacute; siendo estudiada con el fin de entender el  mecanismo por el cual el uso de citocinas, c&eacute;lulas efectoras y antif&uacute;ngicos  act&uacute;an de manera sin&eacute;rgica evitando el crecimiento del hongo; sin embargo, para  mucorales es un terreno a&uacute;n no explorado.</p> <h4 align="justify"> Pron&oacute;stico<strong> </strong></h4>     <p align="justify"> A  pesar de su elevada mortalidad los &uacute;ltimos 20 a&ntilde;os han mejorado dram&aacute;ticamente  el pron&oacute;stico, con tasas de supervivencia que han ido de 6 hasta 73 % e incluso  algunas series han reportado hasta 85 % de supervivencia,y se vinculan con la  extensi&oacute;n de la lesi&oacute;n al momento del diagn&oacute;stico y la gravedad del  inmunocompromiso, ya que en la actualidad se diagnostica m&aacute;s tempranamente y el  apoyo al paciente inmunocomprometido es m&aacute;s riguroso, lo que aunado a la  disponibilidad de medios m&aacute;s eficaces de diagn&oacute;stico y tratamiento han tra&iacute;do  consigo este incremento. Sin embargo, para la forma rinocerebral han sido  reportadas tasas de mortalidad hasta de 67 %.<span class="superscript">8,9</span></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"> La  prevenci&oacute;n puede ser dirigida en tres &aacute;reas: a) control adecuado de las  enfermedades subyacentes reconocidas como factores de riesgo, b) uso de  medicamentos menos inmunosupresores y c) los pacientes en riesgo deben  protegerse de situaciones en las cuales es com&uacute;n encontrar el microorganismo,  tales como evitar el uso de material no est&eacute;ril e implementar los sistemas de  filtraci&oacute;n de aire para prevenir la transmisi&oacute;n por v&iacute;a a&eacute;rea de las esporas,  substituir la deferoxamina por otros quelantes, etc&eacute;tera.<span class="superscript">11,12</span></p> <h4 align="justify"> Caso  cl&iacute;nico</h4>     <p align="justify"> Paciente  femenina de 65 a&ntilde;os con antecedentes de salud que despu&eacute;s de una cirug&iacute;a de catarata  senil mediante t&eacute;cnica de facoemulsificaci&oacute;n sin complicaciones a los 15 d&iacute;as  aparece con un cuadro s&eacute;ptico donde predomina una escara negra en el p&aacute;rpado  superior.<strong></strong></p> <h6 align="justify">Comentario  </h6>     <p align="justify">Este  caso es muy ilustrativo ya que en &eacute;l se encuentran varios puntos importantes a tener  en cuenta. Primeramente, es &uacute;til el conocer las asociaciones m&aacute;s comunes entre  la entidad subyacente y la forma de presentaci&oacute;n de mucormicosis; sin embargo,  las excepciones siempre existen y en esta ocasi&oacute;n el factor subyacente fue la diabetes  y el inmunocompromiso. Su adquisici&oacute;n es tambi&eacute;n de inter&eacute;s ya que como fue  mencionado, estos hongos no son sapr&oacute;fitos comunes del hombre y el inicio de  los s&iacute;ntomas ocurri&oacute; despu&eacute;s de una cirug&iacute;a de catarata, que aunque se  desarroll&oacute; sin complicaciones, es un trauma quir&uacute;rgico que pone en riesgo los  mecanismos de defensa. Tocando el punto de su evoluci&oacute;n, la presentaci&oacute;n  rinoorbitaria es considerada una etapa temprana de la forma rinocerebral, la  cual debe recibir un tratamiento oportuno y agresivo ya que de lo contrario  indistintamente terminar&iacute;a con una invasi&oacute;n al sistema nervioso central. </p>     <p align="justify">Cada paciente  debe recibir un tratamiento m&eacute;dico correcto siempre -debe  ser este individualizado- sin tener como norma un tiempo  determinado, ya que debido a la resistencia de mucorales a los antif&uacute;ngicos y a  la falta de estudios cl&iacute;nicos no es posible imponer una norma para su manejo. La  paciente de este informe recibi&oacute; el antif&uacute;ngico, el tiempo y la dosis suficiente,  as&iacute; como el abordaje quir&uacute;rgico necesario para alcanzar el &eacute;xito. Hasta el  momento no se ha presentado reactivaci&oacute;n del cuadro, sin embargo su seguimiento  debe prolongarse y eliminando en lo m&aacute;s posible el factor predisponente, a fin reducir  el riesgo de una posible reca&iacute;da.  </p> <h4 align="justify">Summary</h4> <h6 align="justify">Ocular mucormycosis</h6>     <p align="justify">Mucormycosis  is an infection caused by mucoral mushrooms; this illness is not very frequent  and its occurence relates to the patient's immune state. It is very important  to suspect about its existence whenever there is black eschar and to diagnose  it early.&nbsp; Prognosis is conservative.  Survival rates have increased from 6 to 73 % and they are linked with lesion  extension at the time of diagnosis and the immunosuppresive condition of the  patient.</p> <em>Key words:</em> Ocular mucormycosis. <h4 align="justify">Referencias  bibliogr&aacute;ficas</h4>     <!-- ref --><p>1. Hern&aacute;ndez-Maga&ntilde;a R, G&oacute;mez-Barreto D, Puentes A, Salgado    M.A, de la Torre-Gonz&aacute;lez C, et al. Mucormicosis rinoorbitaria nosocomial    causada por rhizopus oryzae en un lactante desnutrido. Bol Med Hosp Infant Mex.    2001;58(1):35-47.<!-- ref --><p>2. Langford JD, McCartney DL, Wang RC. Frozen section-guided surgical debridement    for management of rhino-orbital mucormycosis. Am J Ophthalmol. 1997; 124: 265-7.    En: Gass JDM. Ocular manifestations of acute mucormycosis. Arch &nbsp;Ophthalmol.    1961;65:226-37.</p>     <!-- ref --><p>3. Hern&aacute;ndez-Maga&ntilde;a R,G&oacute;mez-Barreto D, Puentes A, Salgado    M.A, de la Torre-Gonz&aacute;lez C, et al. Mucormicosis rinoorbitaria nosocomial    causada por rhizopus oryzae en un lactante desnutrido. Rev Scielo Mex. 2006.<!-- ref --><p>4. Lim KKT, Potts MJ, Warnock DW. Another case report of rhinocerebral mucormycosis    treated with liposomal amphotericin B and surgery. Clin Infect Dis. 1994;18:653-4.<p>5. Wald A, Frenkel LM, Benjamin DL, Christie DL. Successful treatment of disseminated    mucormycosis with liposomal amphotericin B and surgery in a child with leukemia.    Clin Infect Dis. 1998;26:200-2.</p>     <!-- ref --><p>6. Peterson KL, Wang M, Canalis RF, Abemayor E. Rhinocerebral mucormycosis:    evolution of the disease and treatment options. Laringoscope. 1997;107:855-62.<!-- ref --><p>7. Hsu J, Clayman JA, Geha AS. Survival of a recipient of renal transplantation    after pulmonary phycomycosis. Ann Thorac Surg.1989; 47:617-21.<!-- ref --><p>8. Ochi JW, Harris JP, Feldman JI. Rhinocerebral mucormycosis results of aggressive    surgical debridement and amphotericin B. Laryngoscope.1988;98:1339-46.<!-- ref --><p>9. Sugar AM. Agents of mucormycosis and related species. En: Mandell GL, Douglas    RG, Bennett JE, editores. Principles and practice of infectious diseases. 4th    ed. New York: Churchill Livingstone; 1995. p. 2 595-606.<!-- ref --><p>10. Atkinson B. Atlas de diagn&oacute;stico histopatol&oacute;gico 2da. ed.2005;    cap. 19: p. 712.<!-- ref --><p>11. L&oacute;pez Garc&iacute;a H, Villalvazo Cordero L. Mucormicosis orbitaria.    Disponible en: <a href="w.w.w. Ophthalmology 2006.com.br">w.w.w. Ophthalmology    2006.com.br</a><p>Recibido: 6 de agosto de 2007 Aprobado: 25 de septiembre de  2007.<br />   Dra. <em>Belmary Aragon&eacute;s  Cruz</em>. Hospital Cl&iacute;nicoquiir&uacute;rgico &ldquo;Hermanos Ameijeiras&rdquo;. San L&aacute;zaro No. 701  entre Belascoa&iacute;n y Marqu&eacute;s Gonz&aacute;lez, Ciudad de La Habana, Cuba. CP. 10300.  E-mail: <a href="mailto:belmaryc@infomed.sld.cu">belmaryc@infomed.sld.cu</a> </p>     <p><span class="superscript"><a href="#autor">1</a></span><a href="#autor">M&aacute;ster en  Enfermedades Infecciosas. Especialista de II Grado en Oftalmolog&iacute;a. Instructor.<br />   <span class="superscript">2</span>Especialista de II Grado en Oftalmolog&iacute;a. Instructor. </a><a name="cargo" id="cargo"></a></p>      ]]></body><back>
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