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</front><body><![CDATA[ <BR> Escuela Nacional de Salud P&uacute;blica  <H2>Serie: Precursores y forjadores de la salud p&uacute;blica cubana. Dr. Emilio Mart&iacute;nez Mart&iacute;nez (1864-1948)</H2>     <P><I>Elena L&oacute;pez Serrano</i><SUP>1</SUP> </P>     <P>El prestigio alcanzado por la salud p&uacute;blica cubana en el momento actual, tiene sus antecedentes hace casi 2 siglos, cuando hombres de la talla del doctor <I>Tom&aacute;s Romay Chac&oacute;n</I>, considerado el iniciador del movimiento cient&iacute;fico cubano, inici&oacute; la vacunaci&oacute;n antivari&oacute;lica en el pa&iacute;s en 1804. </P>     <P>En el siglo XIX ya se conoc&iacute;a la necesidad de formar a los futuros m&eacute;dicos con conocimientos profundos en materias de higiene, por los azotes epid&eacute;micos y la diversidad de enfermedades transmisibles que exist&iacute;an en todo el territorio. </P>     <P>Los sanitarios cubanos se destacaron por sus conocimientos cient&iacute;ficos y dedicaci&oacute;n al trabajo. Muchos de ellos son conocidos internacionalmente y sus aportes a la salud p&uacute;blica se aplican en otros pa&iacute;ses. </P>     <P>Entre esos sanitarios se encuentra el doctor <I>Emilio Mart&iacute;nez Mart&iacute;nez,</I> destacado no s&oacute;lo en esa especialidad, sino tambi&eacute;n como profesor, m&eacute;dico asistencial e iniciador de la especialidad de garganta, nariz y o&iacute;dos, con c&aacute;tedra en la Escuela de Medicina de la Universidad de La Habana y luchador tenaz contra el c&aacute;ncer. En todas esas actividades obtuvo logros muy meritorios y reconocimiento a su trabajo. </P>     <P>Nacido en La Habana, de padres espa&ntilde;oles, al cumplir 5 a&ntilde;os de edad, junto con su familia se traslad&oacute; a los Estados Unidos.<SUP>1</SUP> </P>     <P>Hac&iacute;a un a&ntilde;o ya que hab&iacute;a comenzado la guerra por la independencia y las inquietudes pol&iacute;ticas existentes hicieron que se iniciara un movimiento de emigrantes hacia otros pa&iacute;ses. </P>     <P>Durante los a&ntilde;os de lucha armada en Cuba permaneci&oacute; la familia Mart&iacute;nez Mart&iacute;nez en territorio norteamericano, por lo que toda la primera ense&ntilde;anza del joven Emilio la realiza en las escuelas p&uacute;blicas de Baltimore, entre 1870 y 1875 y la segunda ense&ntilde;anza en<I> Grammar Scholl,</I> estudios que tuvo que interrumpir por la muerte de su padre, cuando de nuevo la familia se traslad&oacute; a la Patria. </P>     <P>En Cuba se gradu&oacute; de Bachiller en Arte en 1882 con notas de sobresaliente. Ese mismo a&ntilde;o matricul&oacute; en la Escuela de Medicina. Muchas fueron las dificultades econ&oacute;micas de la familia, lo que hizo que el joven estudiante decidiera trabajar para costearse los estudios; as&iacute; ocup&oacute; una plaza en el laboratorio de la escuela de San Francisco de Sales, donde hab&iacute;a terminado el bachillerato. </P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>Los estudios pr&aacute;cticos de medicina los realiz&oacute; en el Hospital Nuestra Se&ntilde;ora de las Mercedes, del cual siempre guard&oacute; un agradecido recuerdo para sus profesores de quienes dej&oacute; escrito elogios, por la dedicaci&oacute;n y nivel cient&iacute;fico que ellos profesaban. </P>     <P>Termin&oacute; la Licenciatura en Medicina y Cirug&iacute;a en 1887. Su tesis de grado la titul&oacute; "Profilaxis de la Fiebre Amarilla" con la cual obtuvo Premio Extraordinario y en 1889 el t&iacute;tulo de Doctor con la tesis "Ictero grave primitivo. Su curabilidad", tambi&eacute;n con el Premio Extraordinario en el grado. </P> <H4>Investigador, Cient&iacute;fico y Profesor</H4>     <P>Desde sus a&ntilde;os de alumno de medicina se apasion&oacute; por descubrir las inc&oacute;gnitas que exist&iacute;an en el campo de las ciencias m&eacute;dicas. </P>     <P>Gran observador y analista profundo, dej&oacute; escritas rese&ntilde;as impresionantes de lo que vio y vivi&oacute; en los hospitales donde hizo su pr&aacute;ctica docente. </P>     <P>Al finalizar la Licenciatura trabaj&oacute; con el doctor <I>George Sternberg</I> que se encontraba en Cuba, con el cual realiz&oacute; estudios sobre el posible agente etiol&oacute;gico de la fiebre amarilla. Al regresar a los Estados Unidos solicit&oacute; se mantuviera la colaboraci&oacute;n de <I>Emilio Mart&iacute;nez</I> como auxiliar de laboratorio, la cual continu&oacute; en el Hospital John Hopkins de Baltimore. </P>     <P>El tiempo de permanencia en tierras for&aacute;neas la aprovech&oacute; el Lic. <I>Mart&iacute;nez</I> para escribir su tesis doctoral. </P>     <P>Junto con todas esas actividades conoci&oacute; en el propio hospital al profesor <I>Mac Kenzie,</I> laring&oacute;logo de fama internacional que despert&oacute; en el inter&eacute;s por esa especialidad a la que dedic&oacute; la mayor parte de su vida profesional y en la que hizo aportes a la medicina nacional (fue el que introdujo en Cuba la intubaci&oacute;n lar&iacute;ngea para el tratamiento de la difteria, en los primeros a&ntilde;os del presente siglo); tambi&eacute;n fue el primer cubano en observar un caso de difteria tratado y curado con el suero de Behring. </P>     <P>Sus inquietudes cient&iacute;ficas lo llevaron a trasladarse a distintas ciudades en otras latitudes en busca siempre de lo nuevo a favor del enfermo. As&iacute;, en Londres, Inglaterra, en la cl&iacute;nica privada del doctor <I>Saint</I> <I>Clair Thomson</I>, se familiariz&oacute; con una nueva t&eacute;cnica aplicada por dicho doctor en el tratamiento del c&aacute;ncer de las cuerdas vocales por la tirotom&iacute;a. </P>     <P>En Berl&iacute;n, Alemania, el reconocido profesor <I>Gerick </I>inici&oacute; la laringectom&iacute;a y el doctor <I>Mart&iacute;nez </I>se traslad&oacute; a esa ciudad donde hab&iacute;a remitido un paciente cubano, para ser tratado por medio de la nueva t&eacute;cnica, que &eacute;l mismo aplic&oacute;. </P>     <P>En Cuba se utilizaba la extirpaci&oacute;n de la laringe con anestesia general, con un alto &iacute;ndice de mortalidad por broncoaspiraci&oacute;n. En Madrid, Espa&ntilde;a, el doctor <I>Tapia</I>, famoso laring&oacute;logo introdujo un nuevo m&eacute;todo con la aplicaci&oacute;n de anestesia local, con resultados altamente satisfactorios y el doctor <I>Mart&iacute;nez</I> tambi&eacute;n tuvo la prioridad de conocer y aplicar el nuevo m&eacute;todo en el pa&iacute;s. </P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>Ya a mitad de su fruct&iacute;fera vida, con apasionamiento se dedic&oacute; a la lucha contra el c&aacute;ncer. Desde a&ntilde;os anteriores ven&iacute;a laborando para aliviar la sintomatolog&iacute;a terrible que este mal produce. Perteneci&oacute; al grupo de fundadores de la Liga contra el C&aacute;ncer en Cuba, donde fue uno de los miembros m&aacute;s activos y entusiastas en todas las obras desarrolladas por esa organizaci&oacute;n. </P>     <P>En el a&ntilde;o 1929 cre&oacute; el Instituto del C&aacute;ncer, que por su tenaz dedicaci&oacute;n logra mejoras progresivas en la atenci&oacute;n a los pacientes ingresados, utilizando lo &uacute;ltimo que como tratamiento se aplicaba en el mundo: alcanza condiciones materiales mejores al ampliar en muchos casos y construir, en otros nuevas edificaciones que proporcionan una mejor estad&iacute;a institucional a los aquejados de ese mal. </P>     <P>Para divulgar los nuevos descubrimientos y llevar informaci&oacute;n cient&iacute;fica a todos los m&eacute;dicos, funda y dirige el Bolet&iacute;n de la Liga contra el C&aacute;ncer en el a&ntilde;o 1926, publicaci&oacute;n de m&eacute;ritos suficientes para considerarla un apoyo de gran valor para el perfeccionamiento de los especialistas dedicados a esa enfermedad.<SUP>2</SUP> </P>     <P>Su inter&eacute;s por la docencia la muestra desde su m&aacute;s temprana juventud. Recordemos que al iniciar su carrera decide trabajar para ayudarse econ&oacute;micamente y la actividad elegida es la ense&ntilde;anza. </P>     <P>Durante los estudios de pregrado, en los 4 primeros a&ntilde;os fue alumno ayudante y desde esa posici&oacute;n su apoyo a los compa&ntilde;eros de estudios fue valioso, pues transmiti&oacute; las lecciones y conocimientos pr&aacute;cticos que sus profesores le impart&iacute;an. Lleg&oacute; a estudiar taquigraf&iacute;a para poder m&aacute;s f&aacute;cilmente y con mayor exactitud transcribir las lecciones que se les iban ofreciendo. </P>     <P>En el a&ntilde;o 1900, por oposici&oacute;n, obtiene la c&aacute;tedra auxiliar de Microscop&iacute;a y Qu&iacute;mica Cl&iacute;nica y Patolog&iacute;a M&eacute;dica; logra as&iacute; satisfacer un anhelo de su vida, ingresar en el cuerpo docente de la Escuela de Medicina. </P>     <P>Al comenzar sus clases en el laboratorio pide mejorar las condiciones del local y logra, primero, reubicar f&iacute;sicamente el laboratorio en el primer piso del Hospital Nuestra Se&ntilde;ora de las Mercedes con mayor amplitud y mejor acceso de los pacientes y, segundo, confeccionar junto con el doctor <I>Leonel Plasencia Montes</I>, el Manual Pr&aacute;ctico de Microscop&iacute;a y Qu&iacute;mica, al que le dedicaron largos meses de trabajo y cuya versi&oacute;n definitiva fue adoptada como libro de texto oficial para la c&aacute;tedra desde el a&ntilde;o 1907. </P>     <P>No s&oacute;lo se preocup&oacute; por la formaci&oacute;n de los futuros m&eacute;dicos, sino tambi&eacute;n de los indispensables auxiliares de ellos, las enfermeras; ayud&oacute; activamente en la organizaci&oacute;n y redacci&oacute;n del reglamento de las Escuelas de Enfermer&iacute;a en el a&ntilde;o 1901, adem&aacute;s de ser asesor y profesor de ellos durante mucho tiempo. </P>     <P>Por Decreto N&uacute;mero 601 del Gobernador Provisional, con fecha 23 de mayo de 1907, fue nombrado <I>Mart&iacute;nez</I>, mediante ejercicios de oposici&oacute;n, Profesor Titular de la c&aacute;tedra de enfermedades de la laringe, o&iacute;dos y fosas nasales de la Escuela de Medicina<I>.</I> </P>     <P>Por el prestigio alcanzado en largos a&ntilde;os de infatigable quehacer, ocupa la m&aacute;xima direcci&oacute;n de la escuela, al ser nombrado Decano en el mes de enero de 1923. </P> <H4>Organizador y Salubrista</H4>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>Tuvo la suerte el doctor<I> Emilio Mart&iacute;nez</I> de adentrarse en la investigaci&oacute;n de la etiolog&iacute;a y desarrollo de enfermedades consideradas azotes de nuestra isla y del mundo, desde &eacute;poca tan temprana como el per&iacute;odo de la licenciatura de sus estudios profesionales. </P>     <P>El tiempo que labor&oacute; al lado del doctor <I>Sternberg</I>, fue para &eacute;l la puerta abierta que lo hizo adentrase en la problem&aacute;tica social de muchas enfermedades. </P>     <P>Ya graduado en el a&ntilde;o 1891 obtiene por oposici&oacute;n una plaza de M&eacute;dico Municipal: fue situado en diferentes barrios de la capital. En los a&ntilde;os que ocup&oacute; dicha plaza, pudo observar las condiciones higi&eacute;nicas de la ciudad y c&oacute;mo el estado de pobreza de la poblaci&oacute;n con sus secuelas de desnutrici&oacute;n y hacinamiento en zonas insalubres, eran condicionantes para la propagaci&oacute;n de enfermedades transmisibles. </P>     <P>Contra esa realidad luch&oacute; y trat&oacute; desde muy limitada posici&oacute;n sensibilizar a las autoridades sanitarias para mejorar las deterioradas condiciones del medio, agravadas en a&ntilde;os sucesivos por las luchas independentistas y la no atenci&oacute;n del gobierno colonial, lo que hizo que su amor por la Patria lo llevara a colaborar en favor de la independencia, desde su cargo de Inspector interino del "Marine Hospital Service" del puerto de La Habana, entre los a&ntilde;os de 1895 a 1897.<SUP>3</SUP> </P>     <P>Este servicio fue creado por el gobierno norteamericano para atender a los marineros enfermos y vigilar el estado sanitario y brotes epid&eacute;micos en diferentes pa&iacute;ses estrat&eacute;gicos. </P>     <P>Desde ese puesto es que el doctor <I>Mart&iacute;nez</I> colabora con los revolucionarios ya que por su cargo ten&iacute;a libre acceso a los barcos surtos en el puente habanero, condici&oacute;n que aprovech&oacute; para servir de correo a la Junta Revolucionaria de New York al facilitar la informaci&oacute;n necesaria por medio de cartas y documentos que entraban y sal&iacute;an del pa&iacute;s. Por esta causa emigra de nuevo con su familia hacia Estados Unidos, hasta la salida definitiva de los espa&ntilde;oles de Cuba. </P>     <P>Conocido su inter&eacute;s por los problemas de higiene, en 1901 el Gobierno Interventor lo designa para que se traslade a Washington a estudiar Medicina Sanitaria, lo que le sirvi&oacute; en los a&ntilde;os subsiguientes para ocupar honrosamente los cargos m&aacute;s importantes dentro de la direcci&oacute;n sanitaria del pa&iacute;s. </P>     <P>En 1905, es nombrado vocal de la Junta Central de Beneficencia de Cuba. Durante muchos a&ntilde;os sus conocimientos cl&iacute;nicos y epidemiol&oacute;gicos fueron de inestimable valor como miembro de la Comisi&oacute;n de Enfermedades Infecciosas: escribi&oacute; numerosos trabajos sobre esas enfermedades en diversas publicaciones cient&iacute;ficas como fue la Revista de Medicina Tropical creada por el gran sanitarista, gloria de Cuba, doctor<I> Juan Guiteras Gener.</I> </P>     <P><I>E</i>n el a&ntilde;o 1921, el doctor <I>Guiteras</I> nombra a <I>Emilio Mart&iacute;nez</I> Director de Sanidad de la Rep&uacute;blica de Cuba y desde ese cargo despliega una actividad incansable para tratar de mejorar las condiciones sanitarias del pa&iacute;s. En ese a&ntilde;o se producen brotes de viruela en diferentes zonas de la isla, principalmente en la parte oriental. </P>     <P>El reci&eacute;n nombrado Director de Sanidad organiza personalmente la campa&ntilde;a contra la epidemia en Victoria de las Tunas, Manzanillo, Camag&uuml;ey y Vi&ntilde;ales, esta &uacute;ltima localidad situada en la provincia de Pinar del R&iacute;o. </P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>Otra epidemia amenaza a la Habana, esta vez es la peste bub&oacute;nica y el doctor <I>Mart&iacute;nez</I> ordena medidas dr&aacute;sticas para combatirla, como lo fue la decisi&oacute;n de inundar varios comercios de La Habana Vieja, donde se hab&iacute;an detectado cientos de ratas; a pesar de las fuerzas cr&iacute;ticas emitidas contra esa medida y la oposici&oacute;n de los comerciantes de la zona afectada, logra el objetivo perseguido, evita la propagaci&oacute;n de la enfermedad. </P>     <P>En 1936 ocupa la posici&oacute;n m&aacute;s elevada dentro de la organizaci&oacute;n sanitaria cubana, el de Secretario de Sanidad y Beneficencia, cargo en el que logr&oacute; resultados muy positivos a pesar de los pocos meses que lo desempe&ntilde;&oacute;. Muchas fueran las acciones que llev&oacute; a cabo, pero destacamos la resoluci&oacute;n que dict&oacute; al disponer que: el fondo contra epidemias, que se nutr&iacute;a de las multas por infracciones sanitarias, estuvieran bajo la supervisi&oacute;n de la Junta Nacional de Sanidad; dichos fondos adquirieron un volumen de reserva extraordinario, despu&eacute;s de aplicada esta medida. </P>     <P>Al comenzar a crearse organismos aut&oacute;nomos dentro de la organizaci&oacute;n sanitaria, se opuso a esta medida y se mantuvo firme en su concepto de que todos los departamentos y organizaciones relacionadas con la salud p&uacute;blica deb&iacute;an mantenerse como una unidad bajo un solo mando. </P>     <P>Es por ello que al proponerse la creaci&oacute;n del Consejo Nacional de Tuberculosis como organismo aut&oacute;nomo, no refrend&oacute; como Secretario de Sanidad y Beneficencia dicho decreto y en su lugar firm&oacute; el entonces secretario de gobernaci&oacute;n. Por ese motivo hizo dejaci&oacute;n de su cargo como m&aacute;ximo rector de la sanidad cubana. </P>     <P>Toda esta vida de trabajo y estudio recibi&oacute; m&uacute;ltiples honores y reconocimientos de sociedades nacionales y extranjeras.3 </P>     <P>En 1889, ingresa como miembro titular en la Sociedad de Estudios Cl&iacute;nicos de La Habana; socio fundador de la Sociedad de Medicina Tropical, 1908; Presidente del II Congreso M&eacute;dico Nacional en 1911 y Presidente de Honor del III Congreso M&eacute;dico Nacional, 1917; represent&oacute; oficialmente a la sanidad cubana en el Congreso Internacional de OTL, celebrado en Par&iacute;s en 1922; acad&eacute;mico de n&uacute;mero de la Academia de Ciencias M&eacute;dicas, F&iacute;sicas y Naturales de La Habana, 1923; condecorado con la orden Honor y M&eacute;rito de la Cruz Roja de Cuba y orden de la Legi&oacute;n de Honor de Francia, ambas en 1936; Presidente de la secci&oacute;n de cancerolog&iacute;a en el VII Congreso M&eacute;dico Panamericano celebrado en La Habana, 1937 y en 1946, condecorado con la Orden Finlay, la m&aacute;s alta distinci&oacute;n que otorgaba la sanidad cubana. </P>     <P>Hasta muy pocos d&iacute;as antes de su fallecimiento, 8 de diciembre de 1948, estuvo concurriendo a su querido "Instituto del C&aacute;ncer".<SUP>4</SUP> </P>     <P>En el a&ntilde;o 1918 los graduados de ese curso le pidieron al profesor <I>Emilio Mart&iacute;nez</I> unas palabras de despedida para imprimir en su &aacute;lbum de graduado. Dej&oacute; escrito el doctor <I>Mart&iacute;nez:</I> </P>     <P>"Mis alumnos me piden unas palabras de despedida y yo gustoso les dar&eacute; una sola EFICIENCIA." </P>     <P>Creemos que &eacute;sta sola palabra engloba la grandeza de este sanitarista cubano. </P> <H4>Referencias bibliogr&aacute;ficas</H4> <OL>      ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><LI>Petit, AM. Centenario del nacimiento del Dr. Emilio Mart&iacute;nez y Mart&iacute;nez, 1864-1948. Cuad Hist Sal P&uacute;b 1965;(3):153.</LI>    <!-- ref --><LI>Ortega Verdes L. Oraci&oacute;n "Juan Guiteras" 1960. El Dr. Emilio Mart&iacute;nez. Bol Liga Contra el C&aacute;ncer. 1960;30:33-44.</LI>    <!-- ref --><LI>Puentes Duany N. Dr. Emilio Mart&iacute;nez Mart&iacute;nez, su familia, su vida y su obra (1864-1948). Rev M&eacute;d Cubana 108-140. Separada en Archivos del Historiador del MINSAP.</LI>    <!-- ref --><LI>Mart&iacute;nez M. Necrolog&iacute;a. Bol Sec San Benef 1949;52(1-6):31-4.</LI>    </OL>      <P>Recibido: 25 de febrero de 1997. Aprobado 10 de abril de 1998. </P>     <P>Dra. <I>Elena L&oacute;pez Serrano</I>.<I> </I>Escuela Nacional de Salud P&uacute;blica. Calle 146 entre 25 y 31, Cubanac&aacute;n, Playa, Ciudad de La Habana, Cuba. </P>     <P><SUP>1 </sup>Investigadora Auxiliar. Facultad de Salud P&uacute;blica. </P>     ]]></body><back>
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