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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[El concepto de calidad de vida y la evolución de los paradigmas de las ciencias de la salud]]></article-title>
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<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[Medicine emerged as a pragmatic response to the need of relieving pain, suffering and disability, but when it developed in interaction with the predominant conceptions of the rest of disciplines and technologies, its paradigms were also developed. Research and medical interventions moved from the disease of an individual at critical state and with disturbing symptoms to educational actions for preserving the health of the community. Great landmarks in the approaches to causality in medicine were the observations made by the Greek doctors about the importance of air, waters and places for the health and diseases as well as the ideas of Renaissance utopists when they predicated the possibility of creating a better society and a healthier life by providing higher quality lifestyles. Raminici also presented another transcendental approach when he spoke about the influence of the way of life of dunghill cleaners on the genesis of their diseases. All this brought the attention to working environment, housing, hygiene and hunger and hence famous physicians and economists performed studies on the living conditions of workers and impoverished sectors to explain the diseases and epidemics that hit the industrial development areas in Europe during the 17th and 18th centuries. This gave rise to the development of social medicine, social hygiene and public health, and from that moment on, it was clear that hunger and wars could kill and cause illness in more people than the bacteria did, because the role of the quality of life for health and disease had been finally understood. Regardless of this advanced conception, the first accomplishments of chemotherapy and the microscopic identification of biological agents brought about progress but at the same time a naive optimism that set out the unlimited possibilities of the chemotherapeutical drugs. The development of the drug industry was subjected to the interests of the market, leading some medical sectors and population sections to biologicism at all costs that made them believe that the solution of health problems and disease depend on the production and use of efficient drugs. The technologies aimed at intensive therapy, transplantation and cloning were led by the hand by the market, so, once again the danger represented by sudden changes in the way of life, environmental pollution and the poor quality of life caused by excessive development, excessive consumption and social insecurity was neglected. Recognizing these mistakes may be attenuated by making good use of (determinar) to study the quality of life in a context of integration of biological conditions with environmental, economic-social, psychological and ethical factors. This means to assume a conception within the paradigm of health to face the present society's problems.]]></p></abstract>
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<kwd lng="es"><![CDATA[CALIDAD DE VIDA]]></kwd>
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<kwd lng="es"><![CDATA[SERVICIOS DE SALUD]]></kwd>
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</front><body><![CDATA[ Instituto Superior de Ciencias M&eacute;dicas de La Habana <h2>El concepto de calidad de vida y la evoluci&oacute;n de los paradigmas de    las ciencias de la salud</h2>     <p><i><a href="#cargo">Ubaldo Gonz&aacute;lez P&eacute;rez<span class="superscript">1</span></a><span class="superscript"><a name="autor"></a></span></i></p> <h4>Resumen</h4>     <p>La medicina naci&oacute; como respuesta pragm&aacute;tica a la necesidad de    aliviar el dolor, el sufrimiento y la incapacidad, pero, al evolucionar en interacci&oacute;n    con las concepciones predominantes de las dem&aacute;s disciplinas y tecnolog&iacute;as,    se fueron desarrollando sus paradigmas. La investigaci&oacute;n y las intervenciones    m&eacute;dicas se movieron desde la enfermedad del individuo en fase aguda y    con s&iacute;ntomas molestos hasta las acciones de educaci&oacute;n para preservar    la salud de la comunidad. Grandes hitos en los enfoques de la causalidad en    medicina lo constituyeron las observaciones de los m&eacute;dicos griegos acerca    de la importancia de los aires, las aguas y los lugares para la salud y las    enfermedades, al igual que las ideas de los utopistas del renacimiento cuando    predicaban la posibilidad de crear una sociedad mejor y una vida m&aacute;s    sana dotando de mayor calidad los estilos de vida. Otro enfoque trascendental    lo realiz&oacute; Ramacini al plantear la influencia del modo de vida de los    limpiadores de estercoleros en la g&eacute;nesis de sus enfermedades. Todo esto    influy&oacute; en que se pusiera la atenci&oacute;n en el medio laboral, en    la vivienda, en la higiene y el hambre, por lo que aparecieron estudios sobre    las condiciones de vida de los obreros y los sectores depauperados, realizados    por m&eacute;dicos y economistas famosos, para explicar las enfermedades y epidemias    que azotaron las zonas de desarrollo industrial de la Europa de los siglos XVII    y XVIII. Esto propici&oacute; el desarrollo de la medicina social, la higiene    social y la salud p&uacute;blica, y a partir de ese momento qued&oacute; claro    que el hambre y las guerras pod&iacute;an matar y enfermar a m&aacute;s personas    que las bacterias, porque se hab&iacute;a entendido el papel de la calidad de    las condiciones de vida para la salud y la enfermedad. No obstante esta avanzada    concepci&oacute;n, los primeros logros de la quimioterapia y la identificaci&oacute;n    microsc&oacute;pica de los agentes biol&oacute;gicos, a la vez que progreso,    indujeron un optimismo ingenuo que postul&oacute; las posibilidades ilimitadas    de los quimioterap&eacute;uticos. El desarrollo de la industria farmac&eacute;utica    fue sometido por los intereses del mercado arrastrando las concepciones de algunos    sectores m&eacute;dicos y de la poblaci&oacute;n a un biologicismo a ultranza    que hiciera creer que la soluci&oacute;n de los problemas de la salud y la enfermedad    dependen de la producci&oacute;n y uso de medicamentos eficaces. Las tecnolog&iacute;as    para las terapias intensivas, los trasplantes y la clonaci&oacute;n fueron tomadas    de la mano por el mercado y de nuevo se desatendi&oacute; el peligro de los    cambios bruscos en el modo de vida, la contaminaci&oacute;n del ambiente y la    pobre calidad de vida a la que conducen el desarrollismo, el consumismo y la    inseguridad social. El reconocimiento de estos errores puede ser atenuado aprovechando    la teor&iacute;a de la actividad para estudiar la calidad de la vida en un contexto    de integraci&oacute;n de las condiciones biol&oacute;gicas a los factores medioambientales,    economicosociales, psicol&oacute;gicos y &eacute;ticos. Lo cual implica asumir    una concepci&oacute;n en el paradigma de la salud para enfrentar los problemas    de la sociedad actual.    <br>       <br>   DeCS: CALIDAD DE VIDA; LEGISLACION SANITARIA; SERVICIOS DE SALUD.    <br>       <br>   Durante el siglo XVIII la medicina comenz&oacute; a transformar su concepci&oacute;n    acerca de la causalidad de las enfermedades sobrepasando las barreras de los    esp&iacute;ritus malignos (paradigma m&iacute;tico m&aacute;gico de las culturas    primitivas); de la determinaci&oacute;n de componentes de la naturaleza recogidos    en el libro de Hip&oacute;crates &quot;Aires, aguas y lugares&quot; (paradigma    naturalista) y los miasmas (tr&aacute;nsito hacia la b&uacute;squeda de la causalidad    en componentes o resultados de procesos naturales a&uacute;n no observables).    Dos grandes acontecimientos orientaron los derroteros de la causalidad, el descubrimiento    de los microorganismos y de las primeras leyes de la gen&eacute;tica, pero el    desarrollo de las ciencias de la &eacute;poca no permit&iacute;a que estos conocimientos    se integraran a los provenientes de la actividad econ&oacute;mico-social y psicol&oacute;gica    y su papel en el condicionamiento de la salud y la enfermedad. Al concebirse    por separado, se creaba un cerco biol&oacute;gico al conocimiento m&eacute;dico;    se asist&iacute;a al nacimiento del paradigma biologicista de la medicina.    <br>       <br>   El paradigma biologicista, aunque ha durado mucho en la pr&aacute;ctica m&eacute;dica,    por haber sido ayudado por la comercializaci&oacute;n de la medicina cl&iacute;nico-asistencial    y los medicamentos, no corri&oacute; la misma suerte en el plano del conocimiento,    donde su dominio fue ef&iacute;mero y no pudo impedir que en tan corto plazo    como desde los finales del siglo XVIII, se aceptaran los factores externos vinculados    a las actividades cotidianas del hombre, tales como las caracter&iacute;sticas    del trabajo y modo de vida (<i>Ramacini</i>, 1700), la calidad del agua de consumo    (<i>John Snow</i>, 1836), las caracter&iacute;sticas de la vivienda en los barrios    pobres <i>(John Ferriar</i>, 1792), la f&aacute;brica como productora de enfermedad    (<i>Thomas Percival</i>, 1784) las condiciones de vida miserables (Informe Chadwick    al Parlamento ingl&eacute;s, 1842), el hambre y la mala higiene (<i>R. Virchow</i>,    1848) y a las desigualdades econ&oacute;micas, jur&iacute;dicas y sociales de    los trabajadores denunciadas en Francia e Inglaterrra (<i>Engels</i>, 1845).    <br>       ]]></body>
<body><![CDATA[<br>   Avances del conocimiento como los se&ntilde;alados (apoyados en la delimitaci&oacute;n,    generalizaci&oacute;n y sistematizaci&oacute;n de conceptos capaces de responder    a necesidades de nuevos enfoques en varias disciplinas y mejorar su interacci&oacute;n    mutua) fueron decisivos para la gestaci&oacute;n de un nuevo paradigma en las    Ciencias M&eacute;dicas, que a lo largo de su desarrollo fue facilitando el    nacimiento de la Epidemiolog&iacute;a, alrededor del estudio de la historia    natural de la enfermedad, todo lo cual culmin&oacute;, en muy breve tiempo,    con el nacimiento de la Higiene Social, la Medicina Social y la Salud P&uacute;blica;    en la medida que estas nuevas disciplinas aportaban nuevos conocimientos, se    consolidaba el nuevo paradigma basado en la determinaci&oacute;n social de la    salud.<span class="superscript">1</span>    <br>       <br>   Esta nueva concepci&oacute;n de la Salud y la Enfermedad, abri&oacute; las puertas    a la incorporaci&oacute;n de las Ciencias Sociales a la medicina.    <br>       <br>   En los finales del siglo XIX ocurr&iacute;a algo que simult&aacute;neamente    actu&oacute; como conquista y freno; la conquista fue el descubrimiento del    papel de los microorganismos y los medicamentos, el freno fue una interpretaci&oacute;n    desmedida de la funci&oacute;n etiol&oacute;gica de los microorganismos y el    papel terap&eacute;utico de los medicamentos y con ello la creencia en el fin    de la enfermedad, lo cual llev&oacute; a pensar que los medicamentos se comportar&iacute;an    como las &quot;balas m&aacute;gicas&quot; (<i>Paul Ehrlich</i>) que matar&iacute;a    a los microbios que causaban las enfermedades, asumi&eacute;ndose una posici&oacute;n    dogm&aacute;tica y triunfalista que menospreciaba la influencia de las condiciones    de vida, la cual distorsion&oacute; las grandes posibilidades de la investigaci&oacute;n    biol&oacute;gica en medicina, am&eacute;n de empobrecer los estudios biol&oacute;gicos    en el <i>curriculum</i> de muchas escuelas de medicina, espec&iacute;ficamente    con relaci&oacute;n a los conceptos de desarrollo, evoluci&oacute;n, adaptaci&oacute;n,    agresi&oacute;n y respuesta, interacci&oacute;n psicobiol&oacute;gica e interacci&oacute;n    sociobiol&oacute;gica.    <br>       <br>   La interpretaci&oacute;n err&oacute;nea de la biolog&iacute;a humana, al no    poder ser entendida como excepci&oacute;n de las manifestaciones de la evoluci&oacute;n,    por comportarse como una estructura y funcionamiento socialmente condicionados,    limit&oacute; las posibilidades de progreso del conocimiento sobre ese nuevo    ser vivo, resultante de la integraci&oacute;n biosocial que es el ser humano.    <br>       <br>   Durante las primeras tres cuartas partes del siglo XX, las limitaciones de los    conocimientos biol&oacute;gicos se&ntilde;aladas y la escasez parad&oacute;jica    de conocimientos de ciencias sociales en medicina, llev&oacute; a olvidar y    menospreciar la importancia de las condiciones de vida<span class="superscript">2</span>    expuestas por <i>Hip&oacute;crates </i>en sus observaciones sobre las relaciones    del hombre con la alimentaci&oacute;n, el ejercicio, el sexo, el descanso, y    renacidas en forma de promocionar una mejor vida, en condiciones de utop&iacute;a    social, en las obras de <i>Moro y Campanela</i>; las de modo de vida argumentado    por <i>Ramazzini </i>en su obra &quot;De morbis artificum diatriba&quot; (1700)    y los aportes de m&eacute;dicos y fil&oacute;sofos que lograron explicar cient&iacute;ficamente    el paradigma que enfatiza el determinismo economicosocial de la salud y la enfermedad    durante la segunda mitad del siglo XIX. Pero esto fue frenado y tergiversado    por las manifestaciones de poder de la comercializaci&oacute;n de la medicina,    las transnacionales de los medicamentos y las modernas y costosas tecnolog&iacute;as    m&eacute;dicas y apoyados (por la formaci&oacute;n recibida, desactualizaci&oacute;n    o ingenuidad) por los profesionales que solo entienden el enfoque curativo y    cl&iacute;nico de la medicina; l&oacute;gicamente todo este fen&oacute;meno    se ha comportado de forma detractora o irreconciliable con la Atenci&oacute;n    Primaria, la Promoci&oacute;n de Salud y la Medicina Social.<span class="superscript">3,4</span>    <br>       ]]></body>
<body><![CDATA[<br>   Los progresos de la Biolog&iacute;a Molecular ocurridos en la segunda mitad    del siglo XX, permitieron que las investigaciones en Inmunolog&iacute;a tuvieran    un r&aacute;pido despegue y en las Escuelas de Medicina se sinti&oacute; la    necesidad de mejorar los conocimientos bioqu&iacute;micos y de otras ciencias    naturales b&aacute;sicas para entender esos aportes, poder utilizarlos en la    cl&iacute;nica y en las investigaciones. No obstante, los conocimientos de los    procesos de la regulaci&oacute;n biol&oacute;gica b&aacute;sicos segu&iacute;an    siendo relativamente pobres y su interacci&oacute;n con lo social y lo ps&iacute;quico    continuaban siendo menospreciados.    <br>       <br>   Lamentablemente, los aportes de la Medicina Social y de la Salud P&uacute;blica    argumentados y difundidos en la Sociolog&iacute;a M&eacute;dica de Sigerist,    los hallazgos y la elaboraci&oacute;n del concepto de estr&eacute;s realizados    por <i>H. Selye</i>, los planteamientos de la Medicina Psicosom&aacute;tica    encabezados por Alexander, los estudios del enfoque c&oacute;rtico, visceral    del grupo de Bykov y los estudios del modo de vida de las personas y su relaci&oacute;n    con la salud, no lograban ser concebidos de forma integral y sist&eacute;mica    en el pensamiento de muchos profesionales y menos a&uacute;n ser incluidos en    los dise&ntilde;os curriculares de la docencia m&eacute;dica, hasta la aparici&oacute;n    del enfoque psiconeuroinmunol&oacute;gico (<i>Metalnikov y Chorine; Solomon    y Moss; Borisenko;</i> y otros), que abri&oacute; las puertas a lo que se puede    considerar el inicio de un nuevo paradigma integracionista o sist&eacute;mico    de las Ciencias M&eacute;dicas y de la Salud, que no debe detenerse hasta estructurarse    bajo los principios higienistas y &eacute;ticos que orienten las investigaciones    y la protecci&oacute;n de la calidad de vida de la comunidad y de los individuos.<span class="superscript">5</span>    <br>       <br>   La segunda mitad del siglo XX ha sido testigo de grandes avances y tambi&eacute;n    de grandes confusiones. La Cibern&eacute;tica, apoyada en el desarrollo de los    circuitos l&oacute;gicos elaborados por la l&oacute;gica matem&aacute;tica y    en el desarrollo tecnol&oacute;gico alcanzado por la F&iacute;sica de los semiconductores,    hizo posible las conquistas de la computaci&oacute;n y los softwares para &quot;la    selecci&oacute;n de opciones&quot; que fueron eufem&iacute;sticamente bautizados    con el nombre de &quot;inteligencia artificial&quot; por comparaci&oacute;n,    mal hecha, con la inteligencia humana como cualidad de la actividad ps&iacute;quica;    olvidando el componente de &quot;creatividad&quot; y de &quot;orientaci&oacute;n    ante lo desconocido&quot; que constituyen las cualidades esenciales de la inteligencia    y que son portadoras de un grado de complejidad sist&eacute;mico muy superior    a la selecci&oacute;n de opciones, ya que esta &uacute;ltima aparece en el mundo    animal. Precisamente la creatividad no puede ser programada porque pierde su    esencia, he ah&iacute; una de las diferencias fundamentales entre el hombre    y el robot que este crea.    <br>       <br>   Otro tanto ocurri&oacute; con el apoyo que brindaron la Bioqu&iacute;mica y    la Farmacolog&iacute;a al estudio de los neurotransmisores y a la producci&oacute;n    de psicotr&oacute;picos y su vinculaci&oacute;n a la Cibern&eacute;tica para    comenzar los trabajos de modelado de circuitos neuronales, con lo cual se logr&oacute;    influir sobre el control de movimientos psicomotores, emociones primarias y    cambios en procesos b&aacute;sicos de la Actividad Nerviosa Superior. A esto    se a&ntilde;adi&oacute; la informaci&oacute;n extra&iacute;da de los trabajos    de reproducci&oacute;n celular por manipulaci&oacute;n en ingenier&iacute;a    gen&eacute;tica y los conocimientos relacionados con la transmisi&oacute;n de    la informaci&oacute;n gen&eacute;tica almacenada en el ADN y su posible influencia    en el comportamiento humano<span class="superscript">6</span> todo lo cual ha    influido en las ideas pobremente argumentadas, de creer que se puede reproducir    en el laboratorio la actividad ps&iacute;quica humana, desconociendo que dicha    actividad tiene contenido y sentido social e individualidad personificada, que    no se transporta en los genes, sino que se adquieren a trav&eacute;s del complicado    proceso de aprendizaje humano y en la actividad social, lo que implica un error    conceptual en la interpretaci&oacute;n gen&eacute;tica, que debilita desde adentro,    la concepci&oacute;n biologicista actual del ser humano.<span class="superscript">7,8</span>    <br>       <br>   El punto culminante de las conquistas biol&oacute;gicas, que a la vez propici&oacute;    el cl&iacute;max de las confusiones, fue la clonaci&oacute;n de la oveja Dolly,    que estimul&oacute; la ficci&oacute;n de algunos y lanz&oacute; la idea de haber    alcanzado la posibilidad de clonar la personalidad humana, subestimando a partir    de unas pocas conjeturas, todo el proceso de socializaci&oacute;n del hombre    y su conversi&oacute;n en un ser social, por lo cual es el &uacute;nico ser    vivo capaz de vivenciar y ejecutar las necesidades biol&oacute;gicas y sociales    de forma socialmente condicionadas e individualmente jerarquizadas y reguladas,    dentro de un contexto &eacute;tico externo e interno.<span class="superscript">9,10</span>    <br>       ]]></body>
<body><![CDATA[<br>   Los defensores de este biologicismo distorsionado, deber&iacute;an reflexionar    acerca de la propiedad que el ser humano tiene de elaborar un sentido de las    cosas y de su conocimiento mismo, que trasciende la l&oacute;gica y la objetividad    para plasmarse en valores, gustos y pasiones con tal fuerza, que genera necesidades,    motivaciones, decisiones, actividades y por tanto modela la existencia, tanto    de la sociedad como del individuo. Por tanto, todo este proceso condiciona el    grado de calidad de la vida y deja su huella en el componente biol&oacute;gico    del ser humano.    <br>       <br>   La interpretaci&oacute;n err&oacute;nea de las conquistas de las ciencias naturales    y su aplicaci&oacute;n a la Biolog&iacute;a Humana, han promovido en la medicina    un nuevo biologicismo a ultranza que de esa forma no podr&iacute;a jam&aacute;s    armonizar con los conocimientos de las ciencias sociales y en especial con los    aspectos de la subjetividad y la individualidad humana, plasmada en la riqueza    cultura y existencial del hombre.<span class="superscript">11</span>    <br>       <br>   Lo planteado colabora a hacer m&aacute;s expl&iacute;cito que el nuevo biologicismo    ignora el papel modelador del modo de vida de la comunidad y de la familia sobre    la personalidad y el estilo de vida del individuo, y de todos ellos sobre la    salud. Tambi&eacute;n desconoce las condiciones hist&oacute;ricas concretas    que determinan la calidad de vida y su percepci&oacute;n, condicionada esta    &uacute;ltima por el relativismo cultural y la personalidad individual.<span class="superscript">12</span>    <br>       <br>   Todo este acontecer y su an&aacute;lisis podr&iacute;an alertar acerca del conflicto    central de las teor&iacute;as del hombre, de su salud y su felicidad. Una parte    considerable de los investigadores est&aacute;n atrapados por una insuficiencia    y retraso de la conceptualizaci&oacute;n que se est&aacute; utilizando, a causa    fundamentalmente de un d&eacute;bil trabajo de teorizaci&oacute;n y de integraci&oacute;n    del conocimiento, am&eacute;n de las presiones que ejercen los grupos de poder    econ&oacute;mico sobre el conocimiento y el uso de la tecnolog&iacute;a.    <br>       <br>   La mayor&iacute;a de las pol&eacute;micas sobre el concepto de &quot;vida&quot;    tratan sobre la vida biol&oacute;gica y no sobre la vida ps&iacute;quica, social    ni &eacute;tica del hombre. Lo mismo sucede con el concepto de &quot;muerte&quot;.    Otro tanto sucede con el concepto del consentimiento informado, que se usa de    forma gen&eacute;rica y abstracta, al suponer que quien decide entendi&oacute;    la informaci&oacute;n, y que para &eacute;l tiene el mismo sentido personal,    t&eacute;cnico y moral que posee para quienes se la suministraron. Tambi&eacute;n    ocurre con el concepto de desarrollo y sus m&uacute;ltiples interpretaciones.    Estos ejemplos evidencian la crisis de la conceptualizaci&oacute;n que propicia    una &quot;pol&eacute;mica entre sordos&quot; en el mundo del conocimiento m&eacute;dico    y de la salud y en el de la &eacute;tica, al inicio del nuevo milenio.    <br>       ]]></body>
<body><![CDATA[<br>   Al debilitamiento de la ense&ntilde;anza de la Filosof&iacute;a y de las humanidades    en las universidades, causado por el desprecio del pragmatismo por la Teor&iacute;a    del Conocimiento y por la &Eacute;tica,13 e imperante en la sociedad desde comienzos    del siglo XX, se debe una buena parte de la crisis del trabajo te&oacute;rico    y de conceptualizaci&oacute;n antes referido. Uno de los pocos recursos para    la formaci&oacute;n del pensamiento cient&iacute;fico que sobrevivi&oacute;    fue una pobre metodolog&iacute;a de la investigaci&oacute;n centrada en un enfoque    cuantitativo y positivista.    <br>       <br>   Con el biologicismo de ficci&oacute;n contempor&aacute;neo, que nos propone    una concepci&oacute;n del hombre que subestima o no entiende el nivel ps&iacute;quico    y el condicionamiento social de la organizaci&oacute;n biol&oacute;gica del    humano socializado y de su actividad, de su capacidad creativa, de su individualidad,    su sentido y sus valores &eacute;ticos, se intenta dar una justificaci&oacute;n    epistemol&oacute;gica a los problemas del hombre y de su salud que se queda    muy a la zaga del pensamiento cient&iacute;fico. Ante esto solo hay un remedio    metodol&oacute;gico, la exigencia de la verificaci&oacute;n de las conjeturas    e hip&oacute;tesis y la prueba de veracidad y objetividad que exige la Teor&iacute;a    del Conocimiento, para poder articular los nuevos resultados a las teor&iacute;as    que los dieron como probables entre sus conjeturas, y ambos, al cuerpo de conocimientos    de las ciencias, en una arquitectura coherente con las leyes y categor&iacute;as    del conocimiento en el nivel filos&oacute;fico y con los progresos de la moral.    <br>       <br>   El avance cient&iacute;fico del mundo moderno y los grandes problemas que arrastra    la humanidad contempor&aacute;nea hacen impostergable concentrar esfuerzos en    el estudio de la calidad de las condiciones de vida de las comunidades y los    estilos de vida de los individuos como factor priorizado para entender y proteger    la salud y la felicidad del hombre. Esta estimaci&oacute;n o valoraci&oacute;n    de la calidad debe hacerse conjugando arm&oacute;nicamente los criterios t&eacute;cnicos,    &eacute;ticos, de la cultura concreta (sentido social) y del individuo (sentido    personal). As&iacute; se puede inferir de los resultados, las publicaciones    y enfoques m&aacute;s racionales y &eacute;ticos que comenzaron a aparecer a    partir de la d&eacute;cada del 1960, y que posteriormente han sido divulgados    por la OMS y sus instituciones especializadas.<span class="superscript">14,15</span>    De la misma forma, ha crecido la demanda de varias especialidades, de que se    estudien las caracter&iacute;sticas de las condiciones y estilos de vida en    que proliferan muchas enfermedades, tanto por las caracter&iacute;sticas nocivas    de la actividad y las costumbres de vida cotidianos, como por las condiciones    sociales estresantes que la complejidad, arbitrariedad y velocidad del desarrollo    han generado.    <br>       <br>   La integraci&oacute;n a las ciencias m&eacute;dicas de los trabajos de la Econom&iacute;a,    la Ecolog&iacute;a, la Antropolog&iacute;a Cultural, la Sociolog&iacute;a M&eacute;dica,    la Psicolog&iacute;a Social y de la Personalidad, de la Actividad Nerviosa Superior,    de la Inmunolog&iacute;a y la Bio&eacute;tica, asociados al enfoque epidemiol&oacute;gico    y salubrista, contribuyeron definitivamente a conformar un nuevo paradigma en    las ciencias m&eacute;dicas, caracterizado por una concepci&oacute;n integracionista    y sist&eacute;mica de la comunidad, del hombre y de su salud. Una muestra de    este terreno abonado en el pensamiento de las ciencias m&eacute;dicas lo fue    el surgimiento de la Psiconeuroinmunolog&iacute;a, empe&ntilde;ada en construir    una secuencia de acontecimientos desde las condicionees de vida estresantes    hasta la fisiopatolog&iacute;a.<span class="superscript">5</span>    <br>       <br>   El concepto <i>calidad de vida</i> que es utilizado en relaci&oacute;n con la    <i>salud</i>, la <i>justicia </i>y la <i>&eacute;tica</i>, ha sido estructurado    teniendo en cuenta los aportes de varias disciplinas de contenidos muy diferentes.    En su esencia est&aacute; el car&aacute;cter valorativo, contextual e hist&oacute;rico    al que debe atenerse, as&iacute; como su fidelidad a los valores humanos que    constituyan expresi&oacute;n de progreso social y respeto a una individualidad    en que se armonicen necesidades individuales y sociales.<span class="superscript">11</span>    Partiendo de estas exigencias, la utilizaci&oacute;n del concepto calidad de    vida permitir&aacute; valorar las condiciones de vida de las personas y comunidades,    para poder estimar el grado de progreso alcanzado y seleccionar las formas de    interacci&oacute;n humana y con el medio ambiente m&aacute;s adecuadas para    acercarnos progresivamente a una existencia digna, saludable, libre, con equidad,    moral y feliz.    <br>       ]]></body>
<body><![CDATA[<br>   El concepto de <i>calidad de vida en salud y enfermedad </i>no se separa mucho    del anterior, ya que el desarrollo de la cultura moderna presiona cada vez m&aacute;s    para que se ampl&iacute;e el concepto de salud en direcci&oacute;n al bienestar    y a la felicidad; por tanto debe tener en cuenta las decisiones y los derechos    del hombre y la sociedad a reclamar una vida con libertad, equidad, moral y    felicidad.    <br>       <br>   Lo espec&iacute;fico para la salud y la enfermedad es crear condiciones para    la vida y las acciones m&eacute;dicas que favorezcan la regulaci&oacute;n psicobiol&oacute;gica,    la protecci&oacute;n de la salud y la vivencia de bienestar.    <br>       <br>   Por su car&aacute;cter integrador, el concepto calidad de vida permite armonizar    la informaci&oacute;n obtenida por diversas disciplinas e investigaciones que    se realizan con objetivos, metodolog&iacute;a y t&eacute;cnicas diferentes.    Adem&aacute;s, en &eacute;l se pueden incluir todas las enfermedades y manifestaciones    que afecten la salud, constri&ntilde;an la libertad y da&ntilde;en la felicidad    de las personas. As&iacute; como una actividad de promoci&oacute;n y prevenci&oacute;n    que no solo est&eacute;n basadas en el temor a la enfermedad y a la muerte,    sino en el placer y la motivaci&oacute;n por la salud. Por tanto, satisface    las exigencias de las m&aacute;s elaboradas definiciones de salud.    <br>       <br>   Se puede resumir planteando que, el concepto <i>calidad</i> <i>de vida</i> es    una categor&iacute;a que se puede desglosar en niveles de particularidad hasta    llegar a su expresi&oacute;n singular en el individuo. Y esto es posible porque    la calidad de vida no se mide, sino se valora o estima a partir de la actividad    humana, su contexto hist&oacute;rico, sus resultados y su percepci&oacute;n    individual previamente educada, porque cuando no lo est&aacute; el individuo    puede hacer, desear o disfrutar actividades que pueden arruinar su salud o la    de los dem&aacute;s como ocurre en el caso de las adicciones y conductas relacionadas    con la salud reproductiva.<span class="superscript">16     <br>       <br>   </span>Por esta raz&oacute;n, cada comunidad y cada individuo debe determinar    qu&eacute; entienden por calidad de vida, siempre que no se viole la ley, los    intereses de la mayor&iacute;a o del otro, ni la moral vigente.    <br>       ]]></body>
<body><![CDATA[<br>   La importancia de las investigaciones acerca de la calidad de vida en funci&oacute;n    de las condiciones de existencia y su evoluci&oacute;n, es que se puede valorar    el efecto del tiempo y la intensidad en que han estado actuando condiciones    espec&iacute;ficas sobre la salud de la comunidad o el individuo, sean favorables    o desfavorables. Y esa importancia se acrecienta si se entiende que, la reacci&oacute;n    psicobiol&oacute;gica y la capacidad de adaptaci&oacute;n del hombre frente    a un evento aislado o sistem&aacute;tico, intenso pero breve, o moderado y constante,    son diferentes.    <br>       <br>   Las condiciones de vida estresantes que se hacen duraderas y da&ntilde;an la    calidad de vida, ya sean por situaciones externas (socioecon&oacute;micos) o    internas (de personalidad), pueden afectar la regulaci&oacute;n psicobiol&oacute;gica    por las v&iacute;as psico-neuro-vegetativas, que son utilizadas por las descargas    emocionales y los estados afectivos negativos y duraderos, haciendo posible    alteraciones bioqu&iacute;micas, fisiol&oacute;gicas e inmunol&oacute;gicas    que participan en la g&eacute;nesis de las enfermedades. Esta constituye la    ruta del estr&eacute;s en las enfermedades cr&oacute;nico-degenerativas, que    han ido ascendiendo a los primeros lugares del cuadro de morbilidad, entre las    que se destacan las cardiovasculares<span class="superscript">17</span> y el    c&aacute;ncer, en la medida en que la sociedad se ha hecho compleja y agitada    a un ritmo mayor al que ha evolucionado la adaptaci&oacute;n psicobiol&oacute;gica    del hombre, despu&eacute;s de mejorar la higiene y la nutrici&oacute;n.    <br>       <br>   Nivel de vida, ignorancia e higiene, son componentes de la calidad de vida relacionados    con las enfermedades infectocontagiosas; como tambi&eacute;n personalidad desequilibrada,    frustraci&oacute;n matrimonial y actividad laboral estresante, son componentes    de la calidad de vida que debilitan la inmunocompetencia y por tanto, se relacionan    con las enfermedades transmisibles.    <br>       <br>   Hoy es f&aacute;cil entender que independientemente de la presencia en el medio    de los agentes biol&oacute;gicos que causan las enfermedades de transmisi&oacute;n    sexual, la probabilidad de contraerlas no es igual para todas las culturas y    personas, pues las caracter&iacute;sticas de la personalidad y la concepci&oacute;n    de la vida sexual que se tenga como parte de la calidad de vida, son factores    fundamentales en la selecci&oacute;n adecuada o no de la pareja, en los cambios    de pareja y hasta en la determinaci&oacute;n de la conducta promiscua, que act&uacute;an    como factores de riesgo y pueden modificar la vulnerabilidad del sujeto ante    estas enfermedades.    <br>       <br>   Los estudios sobre <i>calidad de vida </i>permiten abordar la causalidad de    la salud y la enfermedad, al estudiar la calidad de las condiciones de vida    en las que transcurre la vida cotidiana de las personas, y por tanto coadyuva    a intervenir sobre el riesgo y el grado de vulnerabilidad ante las enfermedades,    a partir de criterios t&eacute;cnicos, de la cultura espec&iacute;fica y del    grado de equilibrio de la personalidad del individuo.    <br>       ]]></body>
<body><![CDATA[<br>   De los conocimientos obtenidos con el enfoque propuesto, se puede partir no    solo a perfeccionar las acciones de salud, sino tambi&eacute;n a elaborar estrategias    para el logro del bienestar. El autor de este proyecto, ha sido coautor de dos    investigaciones (<i>P&eacute;rez Borroto, Mart&iacute;nez, Bacallao, Reinoso    y Gonz&aacute;lez, U</i>.) con muestras representativas de dos comunidades,    utilizando un dise&ntilde;o de investigaci&oacute;n por encuestas de morbilidad    declarada, que han arrojado datos valiosos acerca de la relaci&oacute;n de indicadores    espec&iacute;ficos del modo de vida, la actividad f&iacute;sica y la actividad    recreativa, con las enfermedades padecidas.    <br>       <br>   Las investigaciones en <i>calidad de vida</i> hacen posible investigar los efectos    de la enfermedad a lo largo de su evoluci&oacute;n; la imagen social e individual    que se tienen de la enfermedad y sus tratamientos; los efectos del tratamiento    en los estados de &aacute;nimo y las expectativas del enfermo; los efectos del    ingreso hospitalario, de las relaciones m&eacute;dico pacientes, las caracter&iacute;sticas    del apoyo familiar, el an&aacute;lisis de los proyectos de vida y las formas    en que se percibe todo este complejo proceso.    <br>       <br>   El car&aacute;cter valorativo del concepto <i>calidad de vida </i>lo enlaza    a la &eacute;tica y lo hace una herramienta &uacute;til para enfrentar los dif&iacute;ciles    problemas t&eacute;cnicos, jur&iacute;dicos y &eacute;ticos que se generan alrededor    de los conceptos de vida, de muerte, de consentimiento, de justicia sanitaria    y hasta de enajenaci&oacute;n. Por ejemplo, el consejo gen&eacute;tico, la maternidad    asistida, el ensa&ntilde;amiento terap&eacute;utico, la denominada muerte digna,    la distribuci&oacute;n de recursos y la protecci&oacute;n del medio ambiente    en salud.    <br>       <br>   Los estudios de <i>calidad de vida </i>permiten buscar informaci&oacute;n con    metodolog&iacute;a y t&eacute;cnicas adecuadas, acerca de c&oacute;mo se est&aacute;n    estructurando las condiciones de vida en la sociedad, en las instituciones,    en la familia y en el individuo, y las consecuencias que puedan producir en    la salud y el bienestar de las personas. Por tanto, permiten estimar la calidad    de vida que se est&aacute; gestando y orientar dichas condiciones para propiciar    los objetivos de nuestras concepciones filos&oacute;ficas y humanistas, as&iacute;    como los proyectos de intervenci&oacute;n social.    <br>       <br>   La aparici&oacute;n y el desarrollo del concepto <i>calidad de vida</i> para    estudiar e intervenir en la enfermedad, la salud y el bienestar, es una muestra    de integraci&oacute;n y progreso de las ciencias y las humanidades , que se    debe aprovechar trabajando en su fundamentaci&oacute;n te&oacute;rica y metodol&oacute;gica,    en sus conceptos y terminolog&iacute;a, en la construcci&oacute;n de instrumentos    y en la b&uacute;squeda de su aplicabilidad y eficacia.</p> <h4>Summary</h4>     <p>Medicine emerged as a pragmatic response to the need of relieving pain, suffering    and disability, but when it developed in interaction with the predominant conceptions    of the rest of disciplines and technologies, its paradigms were also developed.    Research and medical interventions moved from the disease of an individual at    critical state and with disturbing symptoms to educational actions for preserving    the health of the community. Great landmarks in the approaches to causality    in medicine were the observations made by the Greek doctors about the importance    of air, waters and places for the health and diseases as well as the ideas of    Renaissance utopists when they predicated the possibility of creating a better    society and a healthier life by providing higher quality lifestyles. Raminici    also presented another transcendental approach when he spoke about the influence    of the way of life of dunghill cleaners on the genesis of their diseases. All    this brought the attention to working environment, housing, hygiene and hunger    and hence famous physicians and economists performed studies on the living conditions    of workers and impoverished sectors to explain the diseases and epidemics that    hit the industrial development areas in Europe during the 17th and 18th centuries.    This gave rise to the development of social medicine, social hygiene and public    health, and from that moment on, it was clear that hunger and wars could kill    and cause illness in more people than the bacteria did, because the role of    the quality of life for health and disease had been finally understood. Regardless    of this advanced conception, the first accomplishments of chemotherapy and the    microscopic identification of biological agents brought about progress but at    the same time a naive optimism that set out the unlimited possibilities of the    chemotherapeutical drugs. The development of the drug industry was subjected    to the interests of the market, leading some medical sectors and population    sections to biologicism at all costs that made them believe that the solution    of health problems and disease depend on the production and use of efficient    drugs. The technologies aimed at intensive therapy, transplantation and cloning    were led by the hand by the market, so, once again the danger represented by    sudden changes in the way of life, environmental pollution and the poor quality    of life caused by excessive development, excessive consumption and social insecurity    was neglected. Recognizing these mistakes may be attenuated by making good use    of (determinar) to study the quality of life in a context of integration of    biological conditions with environmental, economic-social, psychological and    ethical factors. This means to assume a conception within the paradigm of health    to face the present society's problems. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p></p> Subject headings: QUALTY OF LIFE; LEGISLATION HEALTH; HEALTH SERVICES  <h4>    <br>   Referencias bibliogr&aacute;ficas </h4> <ol>       <!-- ref --><li> Palermo E: Salud-Enfermedad y Estructura Social. Edit. CARTAGO. Buenos      Aires. 1986.    <br>   </li>       <!-- ref --><li> Bradf Hill A. Ambiente y enfermedad: Asociaci&oacute;n o Causaci&oacute;n.      Bol. OPS. 113, (3), 1992.    <br>   </li>       <!-- ref --><li> Terris M. Healthy Lifestyle. The perspective of Epidemiology. Conferencia      Internacional sobre Estilos de Vida. Leningrado. Dic. 1990.    <br>   </li>       <!-- ref --><li> Gonz&aacute;lez, U. El Modo de Vida y la Salud. En: Psicolog&iacute;a de      la Salud. Editorial ECIMED. (Nuevo texto para las Universidades de Ciencias      M&eacute;dicas de Cuba). La Habana, 2000.    <br>   </li>       ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><li> Gonz&aacute;lez, U. Vida afectiva, personalidad y respuesta inmunol&oacute;gica.      En: Psicolog&iacute;a y Salud. Parte VIII, Cap. 38. Editor: Nu&ntilde;ez de      Villavicencio, F. Editorial Ciencias M&eacute;dicas. La Habana 2001.    <br>   </li>       <!-- ref --><li> Ortega-Gonz&aacute;lez R. Conflictos bio&eacute;ticos para la paz mundial:      El caso Revoluci&oacute;n del ADN 1. Ponencia en Seminario Internacional &quot;La      Paz, recursos naturales, soberan&iacute;a y sociedad&quot;. La Habana. Marzo.      2000.    <br>   </li>       <!-- ref --><li> Collins FS. New Goals for the Human Genome Proyect: 1998-2003. Science      1997, 282:682-689.    <br>   </li>       <!-- ref --><li> Gonz&aacute;lez U; Grau, J. Y Amarillo, MA: La Calidad de Vida como problema      de la Bio&eacute;tica. Sus particularidades en la Salud Humana. En: Bio&eacute;tica,      desde una perspectiva cubana. Editor Acosta, JR. Ed. Centro F&eacute;lix Varela.      La Habana. 1997.    <br>   </li>       <!-- ref --><li> Lacadena JR. El proyecto genoma humano. Parte I: Aspectos cient&iacute;ficos.      Parte II: Aspectos &eacute;ticos y legales. Madrid. 2000.    <br>   </li>       ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><li> Richard J. Determinism and Reductionism: A Greater Threat Because of the      Human Genome Proyect. Gene Mapping. Using Law and Ethic as Guides. Oxford      University Press. New York-Oxford. 116-127. 1992.    <br>   </li>       <!-- ref --><li> Grau J, Gonz&aacute;lez U. &Eacute;tica, Calidad de Vida y Psicolog&iacute;a      de la Salud. Conferencia en &quot;V Congreso Nacional de Psicolog&iacute;a      de Santiago de Chile&quot;. 1997.    <br>   </li>       <!-- ref --><li> Quintero G, Gonz&aacute;lez, U. La Calidad de Vida, contexto socioecon&oacute;mico      en personas de edad avanzada. En: Buend&iacute;a, J (Editor). Gerontolog&iacute;a      y Salud. Perspectivas actuales. Ed. Biblioteca Nueva. Madrid. 1997.    <br>   </li>       <!-- ref --><li> Gonz&aacute;lez U. El Pragmatismo: Sus manifestaciones en las Ciencias      M&eacute;dicas. En: &quot;Filosof&iacute;a y Medicina&quot; p 47. Ed. Ciencias      Sociales. La Habana, 1987.    <br>   </li>       <!-- ref --><li> OPS: La Crisis de la Salud P&uacute;blica. Reflexiones para el debate.      Public. 540. Washington, 1992.    <br>   </li>       ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><li> PNUD. Informe sobre Desarrollo Humano. Ed. Mundi-Prensa Libro SA. New York.      1999.    <br>   </li>       <!-- ref --><li> Obermeyer CM. The Culture context of reproductive health: Implications      for monitoring. The Cairo Agenda. Rev. Intern. Fam. Plann. Persp. 1999 Vol.      25. Supplemenet. Jan.    <br>   </li>       <!-- ref --><li> Nakajima H. La salud mundial al ritmo del coraz&oacute;n. Rev. Salud Mundial.      OMS. Feb. 1992.</li>    </ol>     <p>    <br>   Recibido: 30 de octubre de 2002. Aprobado: 25 de noviembre de 2002.    <br>   <i>Dr. Ubaldo Gonz&aacute;lez P&eacute;rez</i>. Instituto Superior de Ciencias    M&eacute;dicas de La Habana. <a href="mailto:ubaldo@infomed.sld.cu">ubaldo@infomed.sld.cu</a></p>     <p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>   <span class="superscript"><a href="#autor">1</a></span><a href="#autor"> Profesor    de Psicolog&iacute;a de la Salud.</a><a name="cargo"></a> </p>     <p>&nbsp;</p>      ]]></body><back>
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<source><![CDATA[Conflictos bioéticos para la paz mundial: El caso Revolución del ADN 1. Ponencia en Seminario Internacional "La Paz, recursos naturales, soberanía y sociedad]]></source>
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<source><![CDATA[Determinism and Reductionism: A Greater Threat Because of the Human Genome Proyect. Gene Mapping. Using Law and Ethic as Guides.]]></source>
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