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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Ubicación de la ética, la bioética y la ética médica en el campo del conocimiento]]></article-title>
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<institution><![CDATA[,Instituto Superior de Ciencias Médicas de La Habana  ]]></institution>
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<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[The atrocities of the so-called western civilization, the unlimited mercantilism and individualism, the different forms of violence and the dehumanized use of science and technology, together with the positive results of development, have been spread all over the world by the phenomenon of globalization, endangering in some cases the existance of life in the planet. This has led to a moral crisis of society based on the economic and juridical order of exploitation. Pragmatism as a physlosophy of the monopolies has distorted morality and not only preaches that what is useful is true, but that what is useful is moral. This has been the justification of the most ferocious individualism humanity has ever known. To face it, it is necessary to wage a strong moralizing battle having as a ruling principle the need of an economic and juridical order with equity and the social participation of the masses, which is the only way to conquer the moral humanism men need to save themselves. A moral giving priority to peace, to solidarity among the peoples and to consideration with the neighbor, be a culture or an individual. A moral that encourages the rulers, the community, the family an the individual to enjoy the pleasure of helping others to progress. To initiate this dialogue and these unpostponable reflexions and to clarify and to have a thorough knowledge of the terms and concepts related to moral and ethics, I suggest this modest attempt in the form of essay. Knowing the elementary differences between moral, morality, ethics and bioethics, medical ethics and other related terms, as well as reflecting on the characteristics of bioethics, its origin and scope may help us to find out the ill-intentioned use some made of it and how important it is to turn it into an instrument of education and ideological struggle for the benefit of the exploited and discriminated of the Third World and of millions of people that having a good living standard cannot enjoy it due to the moral conflicts and alineation they have been led to by a world of violence, individualism, distrust and false needs of consumption as a synoym of happiness, and by a terrifying figure of evasive behaviors taking refuge in the increasing use of drugs and alcohol. Progressive men should commit themselves with the ethic denounce against dehumanization and the hegemonism of market and violence, which persist in subjecting humanity to their selfish purposes]]></p></abstract>
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</front><body><![CDATA[ <h3>Debate</h3>     <p>Instituto Superior de Ciencias M&eacute;dicas de La Habana    <br> </p> <h2>Ubicaci&oacute;n de la &eacute;tica, la bio&eacute;tica y la &eacute;tica    m&eacute;dica en el campo del conocimiento    <br> </h2>     <p><i><a href="#cargo">Ubaldo Gonz&aacute;lez P&eacute;rez<span class="superscript">1</span></a><span class="superscript"><a name="autor"></a></span></i></p> <h4>Resumen    <br> </h4>     <p>Las barbaridades de la llamada civilizaci&oacute;n occidental, el mercantilismo    y el individualismo ilimitados, las distintas formas de violencia y hasta el    uso deshumanizado de la ciencia y la tecnolog&iacute;a, junto a resultados positivos    del desarrollo, han sido distribuidos por el mundo por el fen&oacute;meno de    la globalizaci&oacute;n; poniendo en peligro, en algunos casos, hasta la existencia    de la vida en el planeta. Esto ha conducido a una crisis moral de la sociedad    basada en el orden econ&oacute;mico y jur&iacute;dico de la explotaci&oacute;n.    El pragmatismo como filosof&iacute;a de los monopolios ha distorsionado la moralidad    y no solo predica que lo &uacute;til es lo verdadero, sino tambi&eacute;n que    lo &uacute;til es lo moral. Esta ha sido la justificaci&oacute;n del individualismo    m&aacute;s feroz que ha conocido la humanidad. Ante esto es necesario desencadenar    una fuerte batalla moralizadora que tenga como principio rector la necesidad    de un orden econ&oacute;mico y jur&iacute;dico con equidad y participaci&oacute;n    social de las mayor&iacute;as; que solo as&iacute; se puede llegar a conquistar    el humanismo moral que necesitan los hombres para salvarse. Una moral que priorice    la paz, la solidaridad entre los pueblos, y la consideraci&oacute;n con el pr&oacute;jimo,    sea una cultura o un individuo. Una moral que motive a gobernantes, a la comunidad,    a la familia y al individuo a disfrutar el placer de ayudar al progreso del    otro. Para iniciar este di&aacute;logo y estas reflexiones impostergables, ganando    claridad y domino de los t&eacute;rminos y conceptos relacionados con la moral    y las &eacute;ticas, propongo este modesto intento en forma de conferencia.    Saber las diferencias elementales entre <i>moral, moralidad, &eacute;tica, bio&eacute;tica,    &eacute;tica m&eacute;dica</i> y otros t&eacute;rminos afines, as&iacute; como    reflexionar sobre las caracter&iacute;sticas de la bio&eacute;tica, de su nacimiento    y alcance, puede ayudar a descubrir los usos mal intencionados que algunos hacen    de ella y lo imprescindible de convertirla en arma de educaci&oacute;n y lucha    ideol&oacute;gica, para beneficio de los explotados y discriminados del tercer    mundo y para millones de personas que teniendo un buen nivel de vida, no lo    pueden disfrutar por los conflictos morales y la enajenaci&oacute;n a que los    ha conducido el mundo de violencia, individualismo, desconfianza y de falsas    necesidades de consumo como sin&oacute;nimo de felicidad, y a una cifra aterradora    de conductas evasivas que se refugian en el creciente consumo de alcohol y drogas.    Los hombres de pensamiento progresista tienen que asumir posiciones de compromiso    en la denuncia &eacute;tica contra la deshumanizaci&oacute;n y el hegemonismo    del mercado y la violencia, empecinado en someter a la humanidad a sus prop&oacute;sitos    ego&iacute;stas. </p>     <p><i>DeCS</i>: PRINCIPIOS MORALES; CONFLICTOS DE INTERESES; BIOETICA; CONDUCTA    DE AYUDA; ETICA PROFESIONAL/educaci&oacute;n; ETICA MEDICA; MUNDO OCCIDENTAL;    PAISES EN DESARROLLO/econom&iacute;a. </p>     <p>&nbsp;</p>     <p>El abismo creado entre las naciones desarrolladas y las subdesarrolladas, los    problemas globales, las decisiones err&oacute;neas en la tecnificaci&oacute;n    de la vida, el uso deshumanizado de la tecnolog&iacute;a, la distorsi&oacute;n    del concepto de felicidad, la violencia y la impunidad de las naciones poderosas    para ejercerla o combatirla a su manera, como lo demuestra lo sucedido a partir    del 11 de septiembre, pone de manifiesto de forma incuestionable, el deterioro    de la moral y los valores morales a que han llegado los grupos de poder que    persisten en generalizar el dominio del mercado, no solo sobre las econom&iacute;as    de los pa&iacute;ses del sur, sino sobre las necesidades, los sentimientos y    la actividad de todo el g&eacute;nero humano.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>No es extra&ntilde;o que estemos enfrentados a una lucha en el plano moral,    y que la fuente de conocimientos y de sentido moral que aportan las clases y    grupos progresistas, que recoge y elabora la &eacute;tica, se hace imprescindible    para enfrentar las ideas y estilos de vida enajenantes, y nos compele a actualizarnos    en esos ideales de progreso para poder usarlos en la b&uacute;squeda de soluciones    al agotamiento pol&iacute;tico, econ&oacute;mico y moral del individualismo    irracional que ha generado el r&eacute;gimen de privatizaci&oacute;n extremo    y el individualismo que dirige los derroteros de la humanidad desde la consolidaci&oacute;n    de los monopolios que dio inicio a la fase imperialista de la sociedad burguesa.</p>     <p>Entre los enfoques que han invadido con rapidez los c&iacute;rculos intelectuales    y ha suscitado esperanza en sus aportes al debate y la b&uacute;squeda de soluciones    a los apremiantes problemas que sufre la humanidad al inicio del siglo XXI,    no cabe duda que est&aacute; la bio&eacute;tica, con su pretensi&oacute;n de    disciplina cient&iacute;fico-humanistica, y ante esa esperanza, bienvenida sea    la iniciativa de Potter, de crear una disciplina que deba constituirse en punto    de confluencia de las ciencias y las humanidades en la creaci&oacute;n de una    nueva cultura y enfoque &eacute;tico, en relaci&oacute;n con la responsabilidad    del hombre ante los resultados de su propia obra. Solo habr&iacute;a que sugerir    que para su desarrollo y aplicaci&oacute;n, no podemos conformarnos con el concepto    de hombre gen&eacute;rico utilizado para el enunciado, porque el desastre manifiesto    en la posmodernidad, solamente lo pueden crear los hombres que integran los    grupos de poder o las clases dominantes. Porque como ha sido expresado ya, rasgar    la epidermis de los verdaderos problemas de la humanidad, necesariamente nos    conduce al cuestionamiento del orden econ&oacute;mico y jur&iacute;dico establecido    por la globalidad posmoderna.</p>     <p>Los profesionales con posiciones revolucionarias ante los problemas, ante lo    caduco y ante lo nuevo, deben tomar posiciones frente a la bio&eacute;tica,    al estilo de lo que ha predicado Fidel desde los inicios de la Revoluci&oacute;n,    ante la posibilidad de que los enemigos de la Revoluci&oacute;n ocuparan los    espacios en cualquier manifestaci&oacute;n de la lucha ideol&oacute;gica y social,    cuando dijera: la calle tiene que ser de los revolucionarios. Los espacios y    el debate en bio&eacute;tica, tambi&eacute;n tienen que estar ocupados por el    pensamiento revolucionario. M&aacute;s a&uacute;n, cuando desde esta disciplina    se pueden enfrentan los problemas globales, los problemas entre norte y sur,    los de las masas despose&iacute;das, los del tercer mundo, entre derechos y    deberes, los de la vida, la muerte, la salud y la felicidad.</p>     <p>Qui&eacute;nes van a defender mejor las necesidades del tercer mundo, los derechos    de los que no los tienen, la vida de los que mueren por falta de empleo, de    higiene, por falta de servicios m&eacute;dicos elementales o viven m&aacute;s    como vida biol&oacute;gica animal, que como seres sociales con conocimiento    de sus necesidades y participaci&oacute;n social para luchar por ellas en los    foros internacionales; que el pensamiento revolucionario que los represente?.    Pero para comenzar a andar este camino hay que prepararse delimitando conceptos    y criterios que todav&iacute;a no han alcanzado un m&iacute;nimo de consenso    entre los especialistas, ya que la &eacute;tica constituye una disciplina que    se confunde con la conciencia moral, con la moralidad y con sus objetivos normativos,    hasta el punto de referirse a ellas como sin&oacute;nimos. Tambi&eacute;n se    ha usado el t&eacute;rmino &eacute;tica para referirse a la &quot;filosof&iacute;a    moral&quot; y a la &quot;teor&iacute;a moral&quot;. Tambi&eacute;n aparecen    confusiones entre la &eacute;tica como disciplina filos&oacute;fica, como ciencia    y las &eacute;ticas particulares o aplicadas y las deontolog&iacute;as. A contribuir    con el intento de rescatar la &eacute;tica y la bio&eacute;tica de las manipulaciones    de los ide&oacute;logos conservaduristas o sus cr&eacute;dulos para inducirnos    a creer que su bio&eacute;tica recoge los intereses de todos los hombres y pa&iacute;ses    por igual, como si existiera una sola concepci&oacute;n hist&oacute;rico-filos&oacute;fica    o un mundo con un mismo nivel de desarrollo para todos, est&aacute; dedicada    esta ponencia.</p>     <p>Aunque en obras de Homero, Emp&eacute;docles y Her&aacute;clito aparece el    t&eacute;rmino ethos, no es hasta la obra de Arist&oacute;teles donde aparece    el t&eacute;rmino ethica, y en el siglo IV ane la ciencia que estudia la moral    se le reconoce como &eacute;tica.</p>     <p>Al separarse la moral como forma especial de la conciencia social de la moralidad,    pudo ser delimitada como objeto de estudio de la &eacute;tica, y esta empieza    a evolucionar en la medida que interact&uacute;a con la concreci&oacute;n y    definici&oacute;n de las normas morales abstractas, en correspondencia con las    formas que va tomando la actividad real de las personas. La &eacute;tica se    va conformando como disciplina en tanto estudia la subordinaci&oacute;n que    se va produciendo en los criterios valorizadores hist&oacute;ricos de las clases    a formas universales abstractas y de c&oacute;mo estas se nutren de forma mediata    y selectiva de las nuevas actividades y motivos reales de los grupos humanos.  </p>     <p>La &eacute;tica en cada &eacute;poca estudia la interpretaci&oacute;n particular    de la moralidad que hace la moral de esa &eacute;poca, para estudiar sus v&iacute;nculos    con los criterios universales y poder comprender la evoluci&oacute;n hist&oacute;rica    de las manifestaciones de la moral. La &eacute;tica debe mantener una mayor    imparcialidad, al comportarse como una ciencia que estudia un objeto que tiene    la particularidad de ejercer una actividad justificativa de las acciones y los    valores, y de la concepci&oacute;n sobre la moralidad imperante en cada periodo,    por representar a la ideolog&iacute;a o a los intereses de los grupos m&aacute;s    poderosos que presionan el rumbo de la sociedad.</p>     <p>La &eacute;tica se puede concebir como posible disciplina, cuando se acepta    el desmembramiento (por fuerza de la evoluci&oacute;n social) de la contradicci&oacute;n    entre las exigencias morales universales abstractas y la conducta real de los    hombres y sus motivos particulares en cada per&iacute;odo social. Esta situaci&oacute;n    cre&oacute; objetivamente, la necesidad de buscar conocimientos nuevos para    explicar este hecho inminente, tarea propia de una ciencia.</p>     <p>Cuando la sociedad se encamine a desactivar paulatinamente los intereses de    clase y liberar la evoluci&oacute;n de la estructura econ&oacute;mica, enti&eacute;ndase    las formas de propiedad, hacia formas cada vez m&aacute;s socializadas, estar&aacute;    permitiendo no solo el desarrollo sino tambi&eacute;n el progreso econ&oacute;mico,    lo que estimular&aacute; el progreso social y por tanto moral. El estancamiento    de las formas de propiedad crea un conflicto o contradicci&oacute;n entre las    posibilidades que la sociedad va creando para su transformaci&oacute;n econ&oacute;mica    y moral y la imposibilidad de permitir la evoluci&oacute;n de esas formas de    propiedad, por la fuerza del Estado, de la ley, de la ideolog&iacute;a, del    imperativo moral de las tradiciones y la inercia de la actividad educativa y    las instituciones conservadoras que alientan los grupos dominantes; todo lo    cual expresa la violencia que llevan impl&iacute;citos el modo de producci&oacute;n    y el modo de vida que este determina. Pero por suerte, la individualidad humana    permite que no todos los hombres y grupos se plieguen ante estas fuerzas.</p>     <p>Es tarea de la &eacute;tica y de sus cultivadores progresistas, calar en la    esencia de los problemas morales de cada &eacute;poca y evidenciar las insuficiencias    de la moral y los conflictos de valores, para buscar sus determinantes y permitir    que las nuevas ideas morales puedan ser reconocidas por la sociedad y estimuladas    y llevadas por la educaci&oacute;n a la apropiaci&oacute;n por el individuo    y el grupo. Pero esto, cuando no es bien entendido o recibido por los especialistas    o representantes de los grupos de poder, a la vez que posibilita el desarrollo    cognoscitivo y valorativo de la &eacute;tica, le pone en riesgo su existencia    como profesi&oacute;n.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Esta contradicci&oacute;n entre lo bueno que puedan reflejar los aportes de    la &eacute;tica y lo malo de que estos descubran las insuficiencias de la moralidad,    los conflictos de valores y los errores de la actividad econ&oacute;mica y social    que los determinan, es evidenciada por la actuaci&oacute;n de la &eacute;tica    como ciencia, que act&uacute;a en nombre de universales de un ideal moral concebido    como generalizaci&oacute;n a partir de la actividad concreta m&aacute;s racional,    humanitaria y socializada de los hombres, que est&aacute; por encima de las    costumbres reales y coincide con ellas solo en la medida que estas reflejen    las escalas valorizadoras del progreso social y no del desarrollismo ni de voluntarismos    idealistas. Todas las tendencias de la moralidad que aspiran a que los hombres    sean educados para la moral imperante como algo est&aacute;tico, eterno u obligatorio,    y no que se reconozca la evoluci&oacute;n de la moral y sea conformada y educada    para el bien del hombre; ven en la &eacute;tica un peligro, como lo han demostrado    la ideolog&iacute;a burguesa, el dogmatismo religioso y la distorsi&oacute;n    del marxismo realizada por el fracasado socialismo de enfoque estalinista o    de oportunismo pol&iacute;tico.</p>     <p>La sociedad que logre hacer evolucionar las formas de propiedad y a la legislaci&oacute;n    que la protege de cualquier intento de modificaci&oacute;n, hacia formas cada    vez m&aacute;s socializadas y centradas en el hombre, en las mayor&iacute;as    y en su participaci&oacute;n social: habr&aacute; liberado a la actividad humana    y a la moral de las fuerzas retr&oacute;gradas que la constri&ntilde;en, habr&aacute;    liberado el movimiento hacia el progreso. Comenzar&aacute; entonces un proceso    de formaci&oacute;n de valores en relaci&oacute;n con la actividad concreta    y en correspondencia con criterios valorizadores universales en funci&oacute;n    del colectivo humano y del individuo, sin contradicciones antag&oacute;nicas.    Esta sociedad podr&aacute; usar los aportes de la &eacute;tica como ninguna    otra conocida hasta hoy, a la vez que ir&aacute; desvaneciendo los fantasmas    que alientan los que no conf&iacute;an (o esconden intereses personales) en    que puede existir un hombre y un mundo mejor, como ha venido recalcando Fidel    en los foros internacionales.</p>     <p>La moral como forma de la conciencia social y la moralidad son estudiadas tambi&eacute;n    como parte de los objetos de estudio de otras disciplinas, como la Sociolog&iacute;a,    Psicolog&iacute;a Social y de la Personalidad, Pedagog&iacute;a, Etnograf&iacute;a    y otras. La &Euml;tica estudia la moral, la moralidad y las relaciones humanas,    su fundamentaci&oacute;n econ&oacute;mica, hist&oacute;rica, filos&oacute;fica,    l&oacute;gica, mundividencial y existencial. Por esta raz&oacute;n, la &eacute;tica    como disciplina nacida de la Filosof&iacute;a tiene un doble comportamiento,    como la ciencia en la b&uacute;squeda de conocimientos sobre la moralidad, la    moral y sus determinantes; y como las Humanidades en la valoraci&oacute;n y    estimaci&oacute;n del comportamiento humano hist&oacute;rico-concreto, para    descubrir su grado de correspondencia y subordinaci&oacute;n a los universales    y sus posibilidades de superar los conflictos del desarrollo moral de cada &eacute;poca.</p>     <p>La moralidad lleva impl&iacute;cita la justificaci&oacute;n conceptual de los    principios, las ideas, las normas y acciones consideradas morales por un grupo    humano y en una &eacute;poca espec&iacute;fica. La moralidad es a la vez el    sector de la conciencia moral m&aacute;s influido por la ideolog&iacute;a dominante.    La moralidad es la expresi&oacute;n pr&aacute;ctica de la conciencia moral en    la vida cotidiana.</p>     <p>Las &eacute;ticas particulares y las deontolog&iacute;as son expresi&oacute;n    de un per&iacute;odo hist&oacute;rico y de una actividad concretas, porque tienen    objetivos, principios, reglas e interpretaciones de la moral propios de ese    per&iacute;odo o exigencias de ese tipo de actividad, instituci&oacute;n o profesi&oacute;n.    Este es el caso de la &eacute;tica m&eacute;dica y la deontolog&iacute;a m&eacute;dica.    Esto no impide que asuman posiciones progresistas en defensa de lo que se debe    hacer, pero siempre dentro del contexto moral e ideol&oacute;gico vigente dentro    de la formaci&oacute;n socioecon&oacute;mica, instituci&oacute;n o profesi&oacute;n    donde se generan. Por tales razones, cuando tratan de ser consecuentes con los    ideales de progreso, dentro de un contexto que trata de frenar a ultranza la    evoluci&oacute;n del modo de producci&oacute;n y la moralidad que intentan defender,    reciben los embates de los sectores retr&oacute;grados, como le est&aacute;    sucediendo a los planteamientos progresistas de algunos bioeticistas en relaci&oacute;n    con las transnacionales de los medicamentos, los contaminadores del medio y    la globalizaci&oacute;n irracional. El alcance y capacidad transformadora de    las &eacute;ticas particulares est&aacute; limitada por la especificidad y particularidad    de su objeto de estudio y su sistema conceptual tomado o influido por los paradigmas    y las ideolog&iacute;as vigentes en cada &eacute;poca y que se torna en limitante    para la comunicaci&oacute;n y freno para el trabajo de conceptualizar nuevos    conocimientos y sentidos morales.</p>     <p>La bio&eacute;tica, por tanto, se comporta como la expresi&oacute;n &eacute;tica    del posmodernismo, a partir del momento en que los da&ntilde;os al ecosistema    y al hombre fueron tan graves y generalizados que ponen en riesgo la existencia    misma de esa sociedad; pero no porque en sus teor&iacute;as y objetivos se hayan    declarado intenciones de estudiar o transformar los determinantes econ&oacute;micos    de esa sociedad y de esa moral, por lo que propone enfrentarlos con un sistema    de principios para dialogar la b&uacute;squeda de soluciones a necesidades y    problemas propios del mundo desarrollado sin hacer referencia a las relaciones    de propiedad ni al orden jur&iacute;dico que impide su evoluci&oacute;n. Por    esta raz&oacute;n, hay que corregir la funci&oacute;n edulcorante y retr&oacute;grada    que se ha querido dar a la bio&eacute;tica en muchas publicaciones y sustituirse    por el deber de enfrentar el cataclismo de los valores, la violencia extrema,    la destrucci&oacute;n de la vida, el incremento de la pobreza relativa y el    sufrimiento humano a que ha llevado la privatizaci&oacute;n, la comercializaci&oacute;n    y el individualismo extremos que permiten las relaciones econ&oacute;mico-jur&iacute;dicas    vigentes en esa sociedad. Pero sus representantes conservaduristas proponen    que las transformaciones se hagan solo a trav&eacute;s del di&aacute;logo y    dentro del marco insuficiente de cuatro principios rectores. Pero como esto    no es factible, intentan hacer creer que el discurso dial&oacute;gico es todopoderoso    y suficiente, y lo m&aacute;s ingenuo de todo: que los poderosos lo van a aceptar.</p>     <p>La historia de la humanidad se ha encargado de confirmar que la riqueza y el    poder en raras ocasiones o en algunas excepciones se han entregado por la motivaci&oacute;n    del deber moral. Adem&aacute;s, la limitaci&oacute;n de los principios y de    expresiones conceptuales propias de &eacute;pocas pasadas no permite valorar    problemas contempor&aacute;neos con los conocimientos y criterios morales actuales.    Sin principios como la participaci&oacute;n social, el derecho priorizado de    las mayor&iacute;as, la equidad para las condiciones de vida, libertad como    conocimiento de la necesidad y posibilidad de satisfacerla, la conciliaci&oacute;n    de deberes, derechos y posibilidades, el Estado como garante del progreso de    las mayor&iacute;as y no del desarrollismo, y otros principios que pueden concebirse;    no se pueden enfrentar problemas vitales del mundo actual. Entre los insuficientes    principios de la bio&eacute;tica los hay que requieren precisi&oacute;n, como    es el caso de justicia; qu&eacute; es lo justo? tiene diversas respuestas en    &eacute;pocas, modos de producci&oacute;n y culturas, por tanto puede convertirse    en un conjunto de abstracciones sobre fen&oacute;menos de causas diferentes,    evadiendo el an&aacute;lisis hist&oacute;rico-concreto de los problemas, de    los hombres y la moral que los enfrentan.</p>     <p>Uno de los puntos m&aacute;s d&eacute;biles de la bio&eacute;tica de los conservaduristas    es no hacer referencia a los determinantes socioecon&oacute;micos de la moral,    por lo que reducen las intervenciones de la bio&eacute;tica a modificar la moral    desde la moral. Desde los aportes de los grandes economistas y fil&oacute;sofos    del siglo XIX se sabe que la moral es una resultante mediata del modo de vida    de cada estructura econ&oacute;mica y su funci&oacute;n es proteger y armonizar    el orden social y ennoblecer la condici&oacute;n humana. Por tanto, el pensamiento    progresista no puede permitir que la bio&eacute;tica sea uitlizada para confundir    a los despose&iacute;dos con promesas de di&aacute;logos ensalmadores.</p>     <p>Todo esto demanda de los estudiosos de la bio&eacute;tica la orientaci&oacute;n    de esta a las necesidades hist&oacute;rico-concretas de la sociedad que se analiza,    subordinaci&oacute;n a un conjunto de principios e incorporaci&oacute;n de conceptos    actualizados que ampl&iacute;en las posibilidades del an&aacute;lisis &eacute;tico    y subordinaci&oacute;n a criterios universales en funci&oacute;n de la protecci&oacute;n    del hombre, del ecosistema y el progreso de la sociedad y no de la ideolog&iacute;a    o la moralidad de los grupos de poder. Esto evitar&iacute;a la penosa situaci&oacute;n    de ver a intelectuales del tercer mundo convertidos en defensores y propagadores    de la bio&eacute;tica que necesita el mundo desarrollado para resolver sus problemas,    necesidades y objetivos que tienen poco que ver con los de las sociedades subdesarrolladas.    Este enfoque de la bio&eacute;tica persigue la evasi&oacute;n de las causas,    la confusi&oacute;n y la resignaci&oacute;n de las masas.</p>     <p>El problema de la desactualizaci&oacute;n de conceptos que se utilizan en muchos    debates &eacute;ticos merece p&aacute;rrafo aparte, pues impide la comunicaci&oacute;n    y hacen eterno el debate. En tal situaci&oacute;n se encuentra el concepto de    &quot;vida humana&quot; que contin&uacute;a restringido a &quot;vida biol&oacute;gica&quot;    y con el no se pueden analizar los problemas de la vida ps&iacute;quica, de    la personalidad, de la vida consciente, de la vida social. Otro tanto pasa con    el concepto de &quot;felicidad&quot; que ha sido convertido en posibilidad de    atesorar riquezas materiales. La &eacute;tica filos&oacute;fica, la L&oacute;gica,    la Dial&eacute;ctica y la Ciencia s&iacute; tienen herramientas para enfrentar    la conceptualizaci&oacute;n y construcci&oacute;n del sistema de categor&iacute;as    para estudiar la moral, pero en la bio&eacute;tica no se ha hecho, porque est&aacute;    limitada por su condici&oacute;n de &eacute;tica particular y porque no los    ha tomado de esas disciplinas para construir su teor&iacute;a y su sistema de    categor&iacute;as. Porque ha predominado el lenguaje literario y no la necesidad    del lenguaje cient&iacute;fico, el inter&eacute;s por construirla m&aacute;s    cercana a un credo que como una disciplina cient&iacute;fica. La culpa no es    de Potter ni de la bio&eacute;tica, sino de los que la han tomado como una moda    de las humanidades para enfrentar las dificultades que ha creado el modo de    producci&oacute;n capitalista sin cuestionarle la necesidad de su sustituci&oacute;n.    La bio&eacute;tica es una conquista reci&eacute;n nacida del pensamiento progresista    que los revolucionarios deben desarrollarla y usarla para el progreso social    y no permitir que sea convertida en un edulcorante o estupefaciente moral para    los despose&iacute;dos o para los intelectuales ingenuos.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>De ser as&iacute;, la bio&eacute;tica est&aacute; encaminada a actuar sobre    la conciencia moral y la moralidad, de forma orientadora, educadora y normativa,    compartiendo esta tarea con la moralidad, aunque en esto no coincida con la    &eacute;tica como ciencia. Este no ser&iacute;a su punto d&eacute;bil, sus limitaciones    radican en que los problemas que se pretenden resolver est&aacute;n dentro del    marco econ&oacute;mico e ideol&oacute;gico de esa &eacute;poca hist&oacute;rica    y sin embargo, los principios proclamados hasta ahora, no contemplan &quot;el    derecho a la participaci&oacute;n social de las masas&quot;, &quot;el deber    de proteger la vida y la salud de todas las personas&quot;, &quot;el deber de    educar e instruir a todos los individuos para convertirlos en personas que conozcan    sus necesidades y tengan posibilidades de luchar por ellas&quot;, para que puedan    responder realistamente ante un debate, un discurso dial&oacute;gico o un consentimiento    informado. Estas limitaciones han propiciado que la bio&eacute;tica haya alcanzado    m&aacute;s desarrollo en el terreno de las ciencias de la salud y casi nulo    en el cuestionamiento de la explotaci&oacute;n del hombre y de las naciones    subdesarrolladas, as&iacute; como en el cuestionamiento de las ra&iacute;ces    econ&oacute;micas de la violencia, tan desmesurada en esta sociedad posmodernista,    desde la que se aplica a la ni&ntilde;ez y a la mujer, hasta la que se ha puesto    de manifiesto con los sucesos del 11 de septiembre y las masacres subsecuentes,    para evitar la violencia.</p>     <p> Al poder basado en las diversas formas de la violencia le estorba la &eacute;tica;    no es extra&ntilde;o que la intenci&oacute;n de globalidad y de cuestionamiento    moral de los problemas del mundo actual que Potter propusiera para el enfoque    de la bio&eacute;tica, choquen con esta vieja realidad. No obstante la incompatibilidad    de los intereses de los propugnadores del mercado irracional y hegem&oacute;nico    con los planteamientos de Potter, el surgimiento de la bio&eacute;tica ha sido    tomado por muchos representantes del pensamiento retr&oacute;grado y de derecha    como una oportunidad de aparentar que al orden econ&oacute;mico del mercado    le quedan capacidades para un intento de resolver problemas sociales y morales    que se han hecho insoportables para todos. Lo que ha provocado que en ocasiones,    el discurso de determinados autores o publicaciones est&eacute; m&aacute;s cerca    de un catecismo moral o de una desiderata ingenua, que de una &eacute;tica verdaderamente    revolucionadora de la sociedad posmoderna y fundamentada en los progresos del    pensamiento cient&iacute;fico y humanista. Por esto, insistimos en que los intelectuales    progresistas tienen que asumir los espacios y las propuestas que le corresponden    a los despose&iacute;dos y los discriminados en los discursos y di&aacute;logos    que propone la bio&eacute;tica. De igual forma, los pa&iacute;ses que no supeditan    sus planteamientos en los foros internacionales a los pr&eacute;stamos del Banco    Mundial o a las amenazas de las superpotencias, tienen el derecho y el deber    de desarrollar una bio&eacute;tica para el progreso de los explotados y del    tercer mundo y difundirla por todos los medios.</p>     <p>Un problema al que se le ha dedicado poco esfuerzo es a la elaboraci&oacute;n    de una teor&iacute;a para la bio&eacute;tica, ya que hasta ahora carece de ella,    as&iacute; como de una descripci&oacute;n m&aacute;s delimitada de su objeto    de estudio. Tambi&eacute;n resulta imprescindible ir sustituyendo el exceso    de abstracciones y giros ling&uuml;&iacute;sticos que aparecen en muchas publicaciones,    por una terminolog&iacute;a que sea el resultado de un mayor y mejor trabajo    de conceptualizaci&oacute;n que permita un acercamiento progresivo al lenguaje    de la ciencia y a la construcci&oacute;n del sistema de categor&iacute;as de    la bio&eacute;tica. Para ello debe salir del exceso de argumentaci&oacute;n    kantiana, pues si bien es cierto que Kant super&oacute; las &eacute;ticas precedentes,    tambi&eacute;n lo es que sus teor&iacute;as fueron superadas y criticadas por    otros fil&oacute;sofos como Hegel, Feuerbach, Fichte, y Marx. Se sabe que Kant    no enfrent&oacute; las debilidades de la moral de la joven burgues&iacute;a,    lo evadi&oacute; operando con postulados abstractos y universales independientes    de las relaciones sociales concretas, que llevaban impl&iacute;citos aspiraciones    de la clase dominante, y argumentando la moralidad como ley aprior&iacute;stica    de la raz&oacute;n que intenta explicar por los v&iacute;nculos de los hombres    con el reino de la libertad el cual situaba en un orden sobrenatural.</p>     <p>Lo planteado no invalida el papel progresista o revolucionador que puede jugar    la bio&eacute;tica si en sus espacios toman partido los representantes de las    corrientes progresistas para influir sobre la moralidad, ya que esta puede enlentecer    o acelerar el desarrollo social; porque la modelaci&oacute;n de la subjetividad    y la moralidad progresista son un momento interno muy importante del desarrollo    de las transformaciones sociales. Entre los primeros trabajos en asumir posiciones    progresistas en el an&aacute;lisis de los problemas de la salud, se encuentran    trabajos de Berlinguer, Zorrilla y otros que han tratado los problemas de la    salud p&uacute;blica y la justicia sanitaria.</p>     <p>Pero si los revolucionarios le regalan las posiciones de lucha que deben ocupar    en la bio&eacute;tica a los representantes de la ideolog&iacute;a burguesa y    la excluyen de los recintos del conocimiento, entonces los reaccionarios y los    ingenuos conducir&iacute;an a la bio&eacute;tica a tomar el camino de poner    un atractivo ropaje moral a conductas y valores que actuar&iacute;an como verdaderos    paliativos frente a los graves problemas que el mercado y el neoliberalismo    han creado a trav&eacute;s de la globalizaci&oacute;n. Si esto sucediera la    culpa no se le podr&iacute;a echar a la bio&eacute;tica, sino a los revolucionarios    del mundo que no han sabido ocupar sus puestos, o en nuestro caso, a los que    no supieron interpretar la consigna de Fidel en la d&eacute;cada del 60, &quot;la    calle tiene que ser de los revolucionarios&quot;; como hoy debe hacerse con    el espacio que nos pertenece en la bio&eacute;tica.</p>     <p>En &eacute;tica, desde un punto de vista marxista, se considera a la moral    como un componente revolucionario interno de la conciencia moral, utilizable    para mover a las masas a luchar por las conquistas de sus derechos y el progreso    de sus condiciones de vida, el reconocimiento de su identidad, de sus motivos    y sus ideales. La bio&eacute;tica puede ser llevada por el pensamiento progresista    a preparar el terreno para esta batalla, tanto desde dentro de las instituciones    y disciplinas de la sociedad posmodernista como desde los foros internacionales    de discusi&oacute;n. </p>     <p>El otro concepto que se presta a ambig&uuml;edades es la confusi&oacute;n de    la &eacute;tica con la &eacute;tica filos&oacute;fica o la filosof&iacute;a    de la &eacute;tica. Ante esto debe quedar claro que existen filosof&iacute;as    que parten de una posici&oacute;n &eacute;tica (valorativa, como se dir&iacute;a    en teor&iacute;a del conocimiento) para elaborar su concepci&oacute;n del mundo,    en vez de partir de una posici&oacute;n cognoscitiva [como el caso m&aacute;s    reciente del pragmatismo que parte de la utilidad (tomada de Bentham) para aceptar    la verdad, lo cual lograron al cambiar la raz&oacute;n pura por la raz&oacute;n    pr&aacute;ctica (que tomaron de Kant) para terminar subordinando la verdad a    lo ideol&oacute;gico-moral como la esencia del pragmatismo]. Al igual que la    &eacute;tica como disciplina cient&iacute;fica asume una posici&oacute;n o fundamentaci&oacute;n    filos&oacute;fica ante el fen&oacute;meno del conocimiento, como su posici&oacute;n    ante el ser y la conciencia, el ser y el deber ser, el sentido de la vida y    la responsabilidad frente a ella. No debe confundirse la funci&oacute;n valorativa    y estimativa propias de la Teor&iacute;a del Conocimiento y de la Etica, con    la funci&oacute;n normativa de las tecnolog&iacute;as, el derecho y las &eacute;ticas    particulares o aplicadas.</p>     <p>La &eacute;tica asumida como ciencia, para ser fiel a su condici&oacute;n no    puede dedicarse a elaborar normas y justificaciones, si lo hiciera se convertir&iacute;a    en una &eacute;tica particular o aplicada, en moralidad, al desarrollar su tarea    aleccionadora y justificativa. Desde un punto de vista marxista y ateni&eacute;ndose    al principio de la actividad, no se puede admitir que la moral sea dictada por    una ciencia, ni por cualquier fuente desde fuera de las relaciones sociales    concretas, de la actividad social de una &eacute;poca y su cultura. La moral    surge de la actividad social como una necesidad del orden social, de la necesidad    de bienestar y del mejoramiento humano; no la pueden dictar ciencias, ni mes&iacute;as,    ni aceptarse como proveniente de un orden sobrenatural.</p>     <p>Una vez delimitadas las diferencias entre estas disciplinas se hace m&aacute;s    claro que la bio&eacute;tica es una &eacute;tica particular, pero m&aacute;s    abarcadora que la &eacute;tica m&eacute;dica, ya que esta &uacute;ltima se ocupa    de una profesi&oacute;n, de la enfermedad y la muerte como objeto de estudio,    en su concepci&oacute;n tradicional. Al comercializarse la medicina hasta llegar    al ensa&ntilde;amiento terap&eacute;utico, al alquiler de &uacute;teros, la    venta de &oacute;rganos y de ni&ntilde;os, y permitir que se introduzcan insecticidas    y hormonas en los comestibles y llegar a atentar contra el ecosistema y dejar    morir indolentemente a una parte del Sur por la explotaci&oacute;n; la &eacute;tica    m&eacute;dica no pod&iacute;a ya abarcar toda esa problem&aacute;tica. Como    consecuencia de esta limitaci&oacute;n, apareci&oacute; la necesidad de una    &eacute;tica m&aacute;s globalizadora y Potter la propuso: la Bio&eacute;tica.    Esta nueva disciplina que propone abarcar el estudio &eacute;tico de los problemas    relativos a la vida y al ecosistema propios de la &eacute;poca posmodernista    (consecuencias de la revoluci&oacute;n tecnol&oacute;gica mal aplicada, el desarrollismo,    la desigualdad y la globalizaci&oacute;n), si puede enfrentar, divulgar las    causas de los nuevos problemas &eacute;ticos, dialogar soluciones y normar procedimientos    y conductas.</p>     <p>Tanto la bio&eacute;tica como la &eacute;tica m&eacute;dica comparten funciones    orientadoras, normativas y prescriptivas, las cuales se encargan de diferenciarlas    de la &eacute;tica como ciencia, que no se limita a una profesi&oacute;n ni    a una &eacute;poca y que los conocimientos que delimita los estructura en categor&iacute;as    que puedan interactuar con el pensamiento filos&oacute;fico y en conceptos generales    que permitan interactuar con las &eacute;ticas particulares o aplicadas, as&iacute;    como con las dem&aacute;s ciencias y las disciplinas human&iacute;sticas.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> </p> <h4>Summary</h4>     <p>The atrocities of the so-called western civilization, the unlimited mercantilism    and individualism, the different forms of violence and the dehumanized use of    science and technology, together with the positive results of development, have    been spread all over the world by the phenomenon of globalization, endangering    in some cases the existance of life in the planet. This has led to a moral crisis    of society based on the economic and juridical order of exploitation. Pragmatism    as a physlosophy of the monopolies has distorted morality and not only preaches    that what is useful is true, but that what is useful is moral. This has been    the justification of the most ferocious individualism humanity has ever known.    To face it, it is necessary to wage a strong moralizing battle having as a ruling    principle the need of an economic and juridical order with equity and the social    participation of the masses, which is the only way to conquer the moral humanism    men need to save themselves. A moral giving priority to peace, to solidarity    among the peoples and to consideration with the neighbor, be a culture or an    individual. A moral that encourages the rulers, the community, the family an    the individual to enjoy the pleasure of helping others to progress. To initiate    this dialogue and these unpostponable reflexions and to clarify and to have    a thorough knowledge of the terms and concepts related to moral and ethics,    I suggest this modest attempt in the form of essay. Knowing the elementary differences    between moral, morality, ethics and bioethics, medical ethics and other related    terms, as well as reflecting on the characteristics of bioethics, its origin    and scope may help us to find out the ill-intentioned use some made of it and    how important it is to turn it into an instrument of education and ideological    struggle for the benefit of the exploited and discriminated of the Third World    and of millions of people that having a good living standard cannot enjoy it    due to the moral conflicts and alineation they have been led to by a world of    violence, individualism, distrust and false needs of consumption as a synoym    of happiness, and by a terrifying figure of evasive behaviors taking refuge    in the increasing use of drugs and alcohol. Progressive men should commit themselves    with the ethic denounce against dehumanization and the hegemonism of market    and violence, which persist in subjecting humanity to their selfish purposes.  </p>     <p><i>Subject heading:</i> MORALS; CONFILCT OF INTEREST; BIOETHICS; HELPING BEHAVIOR;    ETHIC, PROFESSIONAL/education; ETHICS, MEDICAL; WESTERN WORLD; DEVELOPING COUNTRIES/economics.</p>     <p>    <br> </p>     <p>Recibido:2 de noviembre de 2002. Aprobado: 2 de diciembre de 2002.    <br>   Prof. <i>Ubaldo Gonz&aacute;lez P&eacute;rez</i>. Instituto Superior de Ciencias    M&eacute;dicas de La Habana.    <br>   <a href="mailto:ubaldo@infomed.sld.cu">ubaldo@infomed.sld.cu</a> <a href="mailto:"></a>    <br> </p>     <p><span class="superscript"><b><a href="#autor">1</a></b> </span><a href="#autor">Profesor.    Instituto Superior de Ciencias M&eacute;dicas de La Habana. </a><a name="cargo"></a></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[ ]]></body>
</article>
