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</front><body><![CDATA[ <h2>Modelo de lucha antiepid&eacute;mica</h2>    <p>El dise&ntilde;o de un modelo  para combatir las epidemias implica identificar los componentes fundamentales  que intervienen en esa lucha y los principios program&aacute;ticos de &eacute;sta.</p>    <p>Los  componentes se reducen esencialmente a 3: la base cient&iacute;fica que fundamenta  las acciones para combatir y liquidar las epidemias, la voluntad pol&iacute;tica  (de gobierno) para librar la lucha y la participaci&oacute;n popular (las masas,  lo masivo de esta participaci&oacute;n), en la batalla antiepid&eacute;mica.</p>    <p>Esos  3 componentes han estado invariablemente presentes en el combate contra las epidemias  que nos han azotado en los &uacute;ltimos 40 a&ntilde;os. As&iacute; en el caso  del dengue 2001-2002, en La Habana, las bases cient&iacute;ficas estuvieron dadas  por la experiencia previa acumulada y por los nuevos resultados en el orden entomol&oacute;gico,  virol&oacute;gico y epidemiol&oacute;gico (sistema de vigilancia incluido), aportados  por el Instituto &quot;Pedro Kour&iacute;&quot; (IPK), la red de servicios cl&iacute;nicos  y sanitarios del Ministerio de Salud P&uacute;blica y la interrelaci&oacute;n  permanente con la comunidad cient&iacute;fica internacional. La voluntad pol&iacute;tica  se puso claramente de manifiesto, como en ocasiones anteriores, por la intervenci&oacute;n  personal del Jefe de Estado y Gobierno, dirigiendo la gran batalla contra el agente  transmisor y la transmisi&oacute;n del virus, hasta el cese de esta &uacute;ltima.  Fue tambi&eacute;n <i>Fidel </i>quien lanz&oacute; la convocatoria a las masas  para la gran ofensiva antivectorial, donde particip&oacute; toda la poblaci&oacute;n,  y se destac&oacute; por su gran valor educativo y efectividad, la de los pioneros  y escolares. </p>    <p>A estos componentes de la lucha antiepid&eacute;mica en el  modelo que describimos se a&ntilde;aden los principios del programa de trabajo,  que se aplican en forma secuencial, como fases o etapas del m&eacute;todo de lucha.</p>    <p>Primero,  el establecimiento de un sistema de vigilancia, con cobertura de todo el territorio  y poblaci&oacute;n del pa&iacute;s, dotado de los medios t&eacute;cnicos adecuados.</p>    <p>Segundo,  el alerta oportuno a todos los niveles del sistema de salud y de gobierno, cuando  el sistema de vigilancia encuentra que est&aacute; circulando un agente pat&oacute;geno.</p>    <p>Tercero,  la toma del mando o conducci&oacute;n de la lucha por la m&aacute;s alta jerarqu&iacute;a  de gobierno. El esfuerzo es absolutamente intersectorial, tambi&eacute;n multidisciplinario.  Una epidemia deja de ser responsabilidad exclusiva del sistema de salud, este  mantendr&aacute; sus funciones de direcci&oacute;n t&eacute;cnica y aporte log&iacute;stico  con sus recursos, pero es necesario, para acortar la duraci&oacute;n de la epidemia  y alcanzar resultados m&aacute;s duraderos, sostenibles, una adecuada y firme  coordinaci&oacute;n intersectorial y un flujo de recursos que rebasa las posibilidades  habituales del sector salud. As&iacute; se asegur&oacute; el &eacute;xito en las  epidemias de dengue 1981, neuropat&iacute;a epid&eacute;mica 1992-1994 y dengue  2001-2002. </p>    <p>Cuarto, el alerta a la poblaci&oacute;n, con absoluta claridad  respecto a la situaci&oacute;n que se confronta, donde se recurre a todos los  medios de comunicaci&oacute;n con mensajes instructivos pr&aacute;cticos como  parte de la organizaci&oacute;n de la lucha y con sentido educativo pensando en  el conocimiento que deber&aacute; perdurar, como parte de la sostenibilidad de  la interrupci&oacute;n de la epidemia y prevenci&oacute;n de otras futuras sin  hacer terrorismo psicol&oacute;gico. </p>    <p>Quinto, la asimilaci&oacute;n consecuente  de las ense&ntilde;anzas que deja cada epidemia. Dos ejemplos: la identificaci&oacute;n  de las necesidades de servicios de cuidados intensivos (dengue 1981) y el desarrollo  posterior de estos; o la creaci&oacute;n de las Unidades de An&aacute;lisis y  Tendencias en Salud (UATS), para perfecionar la vigilancia (neuropat&iacute;a  epid&eacute;mica 1992-1994).</p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Al mismo tiempo compartiendo la experiencia  alcanzada con otros pa&iacute;ses sobre la base del principio de solidaridad y  del hecho de que las epidemias y pandemias como el SIDA, es una tarea de todos.</p>    <p>As&iacute;  hemos liquidado varias epidemias, proeza en condiciones de un bloqueo que ha adoptado  formas de genuina guerra econ&oacute;mica, por momentos m&aacute;s que econ&oacute;mica,  y haciendo as&iacute; realidad contempor&aacute;nea el viejo aforismo romano &quot;salus  populi suprema lex est&quot;.</p>    <p><i>Dr. Francisco Rojas Ochoa</i>    <br> </p>    <p></p>    <p></p>    <p></p>    <p>    <br></p>      ]]></body>
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