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<publisher-name><![CDATA[Editorial Ciencias Médicas]]></publisher-name>
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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Evolución de la fluoruración como medida para prevenir la caries dental]]></article-title>
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<institution><![CDATA[,Ministerio de Salud Pública Área de Asistencia Médica y Social ]]></institution>
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<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[Since the end of the XIX century the first cases of &laquo;black tooth&raquo; or &laquo;mottled enamel&raquo; were reported , but it is not until the 30’s and 40’s of the XX century that they are associated with the presence of fluorine in water and with the lower prevalence of caries in the population. That’s why in the 50’s the WHO recommended the use of fluorides to prevent dental caries. Information referring to the historical development of the fluoridation of water and salt in the world and in Cuba, and about the main forms of utilization of fluorides to prevent dental caries is given]]></p></abstract>
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<kwd lng="es"><![CDATA[CARIES DENTAL]]></kwd>
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</front><body><![CDATA[ <p>Ministerio de Salud P&uacute;blica. &Aacute;rea de Asistencia M&eacute;dica  y Social.    <br> Direcci&oacute;n Nacional de Estomatolog&iacute;a</p><h2>Evoluci&oacute;n  de la fluoruraci&oacute;n como medida para prevenir la caries dental </h2>    <p><a href="#cargo">Maritza  de la Caridad Sosa Rosales<span class="superscript">1</span></a><span class="superscript"><a name="autor"></a></span></p><h4>Resumen</h4>    <p>  Desde finales del siglo XIX se reportan los primeros casos con &laquo;dientes  negros&raquo; o &laquo;esmalte moteado&raquo;, pero no es hasta las d&eacute;cadas  del 30 y 40 del siglo XX que se asocian a la presencia de fl&uacute;or en el agua  y a su vez a la menor prevalencia de caries en la poblaci&oacute;n, por lo que  se recomienda en los a&ntilde;os 50 por la OMS, la utilizaci&oacute;n de los fluoruros  para prevenir la caries dental. Se expone informaci&oacute;n referente al desarrollo  hist&oacute;rico que ha tenido la fluoruraci&oacute;n del agua y de la sal en  el mundo y en Cuba, as&iacute; como las principales formas de utilizaci&oacute;n  de los fluoruros para prevenir la caries dental. </p>    <p><i>DeCS: </i>CARIES DENTAL/  prevenci&oacute;n &amp; control; SALUD BUCAL; FLUORURACI&Oacute;N/ historia, FLUORURACI&Oacute;N/  utilizaci&oacute;n; FLUORUROS/ historia, FLUORUROS/ uso terap&eacute;utico.</p><h4>Introducci&oacute;n</h4>    <p>La  caries dental constituye uno de los principales problemas de salud bucal en el  mundo y en Cuba, y se reporta por estudios realizados por la Organizaci&oacute;n  Mundial de la Salud (OMS), una prevalencia de hasta el 98 % en la poblaci&oacute;n  general, para constituir junto a las periodontopat&iacute;as y el resfriado com&uacute;n,  las enfermedades m&aacute;s prevalentes en el ser humano.<span class="superscript">1</span>    <br>  </p>    <p>Seg&uacute;n la Clasificaci&oacute;n Internacional de Enfermedades aplicada  a la Odontolog&iacute;a y la Estomatolog&iacute;a CIE-OE, de la OMS, en su tercera  edici&oacute;n de 1996, la caries se clasifica dentro de las enfermedades del  sistema digestivo, cap&iacute;tulo XI, al que pertenecen las enfermedades que  afectan la cavidad bucal, las gl&aacute;ndulas salivares y de los maxilares, c&oacute;digo  K02.<span class="superscript">2</span>    <br> </p>    <p>La caries dental se define como  un proceso o enfermedad din&aacute;mica cr&oacute;nica, que ocurre en la estructura  dentaria en contacto con los dep&oacute;sitos microbianos y por el desequilibrio  entre la sustancia dental y el fluido de placa circundante, lo que da como resultado  una p&eacute;rdida de mineral de la superficie dental, cuyo signo es la destrucci&oacute;n  localizada de tejidos duros.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> </p>    <p>La caries afecta tanto la corona como  la ra&iacute;z del diente y la ausencia de atenci&oacute;n es causa de la p&eacute;rdida  del &oacute;rgano dentario, y constituye adem&aacute;s un foco de infecci&oacute;n  para el organismo y para el resto de las personas que se vinculen con la infectada.    <br>  </p>    <p>La caries se considera una enfermedad infecciosa de causas m&uacute;ltiples,  tanto biol&oacute;gicas, como sociales, econ&oacute;micas, culturales y ambientales.  Su formaci&oacute;n y desarrollo est&aacute;n condicionados por el modo y estilo  de vida de las personas, y su prevalencia es diferente en los grupos sociales,  pa&iacute;ses y continente.    <br> </p>    <p>M&uacute;ltiples son los factores asociados  a la presencia de caries, pero es importante considerar como los m&aacute;s importantes:</p><ul>      <li>Higiene bucal.    <br> </li>    <li> Susceptibilidad individual.    <br> </li>    ]]></body>
<body><![CDATA[<li>Exposici&oacute;n  a fluoruros.    <br> </li>    <li>H&aacute;bitos alimenticios.    <br> </li>    <li> Accesibilidad  a servicios estomatol&oacute;gicos.     <br> </li>    </ul><h4>Caracter&iacute;sticas  del fl&uacute;or</h4>    <p>El fl&uacute;or es el elemento n&uacute;mero 9 de la tabla  peri&oacute;dica y es el m&aacute;s liviano y reactivo de la serie de los hal&oacute;genos.  Es el m&aacute;s electronegativo de todos los elementos qu&iacute;micos y por  consiguiente, nunca se encuentra en la naturaleza en su forma elemental. </p>    <p>Se  encuentra fundamentalmente, en las rocas marinas y en las rocas volc&aacute;nicas,  as&iacute; como en las profundidades de la corteza terrestre, pero en su mayor  parte combinado como fluoratos en minerales y otros compuestos.<span class="superscript">3  </span>    <br> </p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Este elemento aumenta la resistencia del esmalte e inhibe el  proceso de caries por disminuci&oacute;n de la producci&oacute;n de &aacute;cido  de los microorganismos fermentadores, reducci&oacute;n de la tasa de disoluci&oacute;n  &aacute;cida, reducci&oacute;n de la desmineralizaci&oacute;n, incremento de la  remineralizaci&oacute;n y estabilizaci&oacute;n del pH.    <br> </p>    <p>El fl&uacute;or  se detecta en muy peque&ntilde;as cantidades en los alimentos y en el agua, aunque  en esta &uacute;ltima puede llegar a tener niveles muy elevados y provocar en  las personas que se abastecen de estas fuentes fluorosis dental, entre otras manifestaciones  sist&eacute;micas. En el lago Nakuru, Kenya, &Aacute;frica, es donde se han determinado  las mayores concentraciones naturales de fl&uacute;or en agua hasta la fecha,  2 800 mg/L (ppm). En el agua de mar las concentraciones est&aacute;n alrededor  de 1 ppm, y var&iacute;an de 0,8 a 1,4 ppm.<span class="superscript">4</span>    <br>  </p>    <p>Tambi&eacute;n se pueden detectar en la atm&oacute;sfera, en valores de  0,05 a 1,90 mg/m3, m&aacute;s elevados en lugares con actividad volc&aacute;nica  manifiesta o industrias emisoras de estos gases.<span class="superscript">4</span></p><h4>Fluorosis  dental</h4>    <p>La exposici&oacute;n de las personas a altas concentraciones de  fl&uacute;or, es causa de una alteraci&oacute;n de la coloraci&oacute;n del esmalte  cuando los niveles son m&aacute;s bajos y se afecta tambi&eacute;n la estructura  dentaria en mayores concentraciones, lo que se ha denominado fluorosis dental,  y existen reportes de &eacute;sta desde finales del siglo XIX, cuando Kuhns, en  1888, dio cuenta de la existencia de casos con opacidad, decoloraci&oacute;n y  deformaci&oacute;n de los dientes, en ciertas zonas de M&eacute;xico. Posteriormente  en 1901, Eager, m&eacute;dico del Servicio de Salud P&uacute;blica de Estados  Unidos de Norteam&eacute;rica (EE.UU.) destacado en N&aacute;poles, describi&oacute;  que ciertos inmigrantes italianos que proven&iacute;an de una regi&oacute;n cercana,  ten&iacute;an dientes con unas marcas peculiares, llamados &laquo;dientes negros&raquo;  (diente de Chiaie), y existe la creencia popular que ello se produc&iacute;a cuando  se tomaba agua &laquo;cargada de humos volc&aacute;nicos bajo presi&oacute;n&raquo;  o por los mismos humos; tambi&eacute;n observ&oacute; que entre los j&oacute;venes  italianos parec&iacute;a existir una tendencia a tener dientes fuertes y bien  formados, no propensos a la caries, cuando en su infancia no hab&iacute;an estado  sometidos a la influencia de las causas de la enfermedad de Chiaie.<span class="superscript">4</span>    <br>  </p>    <p>Por su parte otros observadores informaron sobre defectos semejantes entre  los ni&ntilde;os del estado de Colorado, EE.UU. En 1916, el odont&oacute;logo  Frederick S. McKay, inform&oacute; que muchos de sus pacientes de esta regi&oacute;n  ten&iacute;an ese defecto, y lleg&oacute; a la conclusi&oacute;n a partir de los  diferentes grados de gravedad que mostraban, que ello se deb&iacute;a a estar  asociado a la presencia de alguna sustancia en el agua que beb&iacute;an, por  lo que recomend&oacute; que se deb&iacute;a entonces cambiar la fuente suministradora  de agua a la comunidad, lo cual se realiz&oacute; en 1925. No obstante, este investigador  no asoci&oacute; la enfermedad al ion fl&uacute;or, aun cuando le fue sugerida  por el qu&iacute;mico Frank Hannan, aunque s&iacute; observ&oacute; la poca presencia  de caries en esa poblaci&oacute;n, lo cual coment&oacute;.<span class="superscript">3,4</span>    <br>  </p>    <p>Es en el a&ntilde;o 1931 cuando 3 grupos de investigadores en EE.UU. y  &Aacute;frica del Norte, detectan la presencia de altas concentraciones de ion  fl&uacute;or en estos lugares, lo cual corroboran en una investigaci&oacute;n  con ratas a las que se les suministr&oacute; agua con diferentes concentraciones,  y observaron la aparici&oacute;n o no de la enfermedad y sus diferentes grados  de gravedad.<span class="superscript">4</span>    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> </p>    <p>Es a partir de estos  resultados que McKay y Black establecen postulados que concluyen esta asociaci&oacute;n  entre el fl&uacute;or y la fluorosis, los que fueron perfeccionados por Dean,  del Servicio de Salud P&uacute;blica de EE.UU. mediante un minucioso estudio epidemiol&oacute;gico,  para cambiarse la denominaci&oacute;n de esmalte moteado, como se conoc&iacute;a  hasta ese momento, por el de fluorosis dental. Es a partir de este mismo estudio,  cuando por primera vez se expresa manifiestamente la relaci&oacute;n inversa existente  entre la frecuencia de caries y el contenido de los fluoruros en agua potable.</p><h4>Fluoruraci&oacute;n  en el mundo</h4>    <p>Una vez descubierta la relaci&oacute;n inversa existente entre  presencia de fluoruros y caries dental, se pens&oacute; finalmente en reajustar  el contenido de fluoruros en el agua potable hipofluorurada como una medida preventiva  contra la caries dental. Entre 1944 y 1947, las primeras comunidades en adoptar  esta medida de prevenci&oacute;n de la caries fueron Grand Rapids, Michigan y  Newburgh, Nueva York; en EE.UU., as&iacute; como Brantford, Ontario, en Canad&aacute;,  con dosis de 1,0 mg/L (ppm), la cual fue recomendada como la dosis &oacute;ptima  en la cual se lograban los mayores beneficios sin producir lesiones fluor&oacute;ticas  en los tejidos dentarios, lo que se mantiene hasta nuestros d&iacute;as, para  pa&iacute;ses templados.<span class="superscript">3</span>    <br> </p>    <p>A partir  de estos estudios se continuaron desarrollando programas de fluoruraci&oacute;n  de las aguas en EE.UU. y Europa y posteriormente en pa&iacute;ses de Am&eacute;rica  Latina y Asia. En 1958 la OMS reconoci&oacute; la importancia de la fluoruraci&oacute;n  del agua como medida preventiva y cre&oacute; un Comit&eacute; de Expertos en  Fluoruraci&oacute;n del Agua, el cual en su primer informe, apoyaba &eacute;sta  como medida sanitaria y recomendaba investigar otros veh&iacute;culos y m&eacute;todos  para aquellos lugares donde no se pudiera aplicar ella. Esto fue ratificado en  1969 por la 22 Asamblea Mundial de la Salud, y por las asambleas sucesivas.    <br>  </p>    <p>En la Conferencia Internacional sobre Fluoruros celebrada los d&iacute;as  3 al 5 de octubre de 1982, en Viena, convocada por la OMS y la Federaci&oacute;n  Dental Internacional (FDI), se coment&oacute; que el agua fluorurada no llegaba  a todas las poblaciones, porque en muchas no exist&iacute;an acueductos, por lo  que se propuso entonces realizar la fluoruraci&oacute;n de la sal de consumo humano  en esos territorios, teniendo en cuenta que esto abarataba los costos e incrementaba  la poblaci&oacute;n beneficiada, al poder consumir la sal, independientemente  de contar o no con acueducto. La sal como veh&iacute;culo de fluoruros, tiene  la ventaja principal de que no se necesita una red de abastecimiento p&uacute;blico  de agua, y que adem&aacute;s exist&iacute;an experiencias de pa&iacute;ses donde  se hab&iacute;a utilizado y se hab&iacute;an obtenido resultados similares a los  del agua.<span class="superscript">5</span>    <br> </p>    <p>En vista de las excepcionales  ventajas sanitarias y econ&oacute;micas que entra&ntilde;a la fluoruraci&oacute;n  del agua y la sal, ha sido apoyada y recomendada por m&aacute;s de 150 organizaciones  cient&iacute;ficas, sanitarias y pol&iacute;ticas, incluidas la Federaci&oacute;n  Dental Internacional (FDI), la Asociaci&oacute;n Internacional para Investigaciones  Dentales (IADR), el Organismo Europeo de Investigaciones sobre la Caries (ORCA)  y la OMS. Desde 1945, como expresamos anteriormente, numerosos pa&iacute;ses han  practicado la fluoruraci&oacute;n del agua en diversa medida, y desde 1955 se  ha vendido sal fluorurada en Suiza, y se ha destacado en los estudios referentes  a sus propiedades los realizados en la propia Suiza, en Colombia y en Hungr&iacute;a.<span class="superscript">4</span>    <br>  </p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>En Am&eacute;rica son numerosos los pa&iacute;ses que ya disponen de Programas  de Fluoruraci&oacute;n del Agua y la Sal, y en la &uacute;ltima d&eacute;cada  la Organizaci&oacute;n Panamericana de la Salud (OPS) ha dado un gran impulso  a la extensi&oacute;n de esta medida preventiva, por los beneficios que produce  y lo reducido de sus costos, y que llega a las clases m&aacute;s desprotegidas  de la poblaci&oacute;n, para incidir en la disminuci&oacute;n de la caries dental.  Se propuso como meta 250 millones de personas beneficiadas en el 2000, distribuidas  de la siguiente forma:    <br> </p><ul>     <li>Agua: EE.UU., Canad&aacute;, Chile, Argentina  y Puerto Rico.</li>    <li>Sal (en marcha): Bolivia, Colombia, Costa Rica, Jamaica,  M&eacute;xico, Uruguay, Per&uacute;, Ecuador, Santo Domingo.    <br> </li>    <li>Sal  (especiales): Brasil y Venezuela.    <br> </li>    <li>Sal (en proceso): Cuba, Honduras,  Nicaragua, Panam&aacute;.    <br> </li>    <li> Sal (en proyecto): Belice, Paraguay, Surinam.  </li>    ]]></body>
<body><![CDATA[</ul>    <p>En todos los casos es importante tener en cuenta que la dosis diaria  necesaria para las personas es de 0,05 a 0,07 mg/kg de peso corporal.<span class="superscript">5</span></p><h4>Fluoruraci&oacute;n  en Cuba</h4>    <p>En nuestro pa&iacute;s en el a&ntilde;o 1958, se estudi&oacute;  el contenido de fl&uacute;or en 209 fuentes de abasto de agua de consumo de la  poblaci&oacute;n de las 6 provincias, para determinar si era necesario o no adicionarle  &eacute;ste, y los resultados mostraron que en m&aacute;s del 90 % de las fuentes  estudiadas la concentraci&oacute;n del fl&uacute;or es menor de 0,3 mg/L y la  mayor&iacute;a de ellas ten&iacute;a un contenido menor de 0,1 mg/L. La concentraci&oacute;n  m&aacute;xima de 0,4 mg/L se encontr&oacute; en 2 fuentes de la provincia de La  Habana, 2 de Las Villas y 4 en Camag&uuml;ey<span class="superscript">6 </span>(tablas  1 y 2).</p>    <p align="center">TABLA 1. Distribuci&oacute;n de fuentes de abasto  de agua de consumo estudiada seg&uacute;n provincias. Cuba, 1958</p><table width="75%" border="1" align="center">  <tr> <td>     <div align="center">Provincia </div></td><td>     <div align="center">Fuentes  estudiadas</div></td></tr> <tr> <td>Pinar del R&iacute;o</td><td>     <div align="center">37  </div></td></tr> <tr> <td>La Habana</td><td>     <div align="center">71 </div></td></tr>  <tr> <td>Matanzas</td><td>     <div align="center">19 </div></td></tr> <tr> <td>Las  Villas</td><td>     <div align="center">38 </div></td></tr> <tr> <td>Camag&uuml;ey</td><td>      ]]></body>
<body><![CDATA[<div align="center">21</div></td></tr> <tr> <td>Oriente</td><td>     <div align="center">23  </div></td></tr> <tr> <td>     <p align="center"> </p>    <p>Total</p></td><td>     <div align="center">209  </div></td></tr> </table>    <p align="center">Fuente: Informe presentado por el Ing.  Enrique Capar&oacute;.     <br> Asesor de la Direcci&oacute;n Nacional de Higiene  Urbana y Rural.</p>    <div align="center">     <p>TABLA 2. Distribuci&oacute;n de fuentes  de abasto seg&uacute;n concentraci&oacute;n del ion fl&uacute;or. Cuba, 1958 </p><table width="75%" border="1" align="center">  <tr> <td>     <div align="center">Concentraci&oacute;n de fl&uacute;or (mg/L) </div></td><td>      ]]></body>
<body><![CDATA[<div align="center">No. de fuentes</div></td><td>     <div align="center">% del total  </div></td></tr> <tr> <td>0,00 </td><td>     <div align="center">58</div></td><td>      <div align="center">27,75</div></td></tr> <tr> <td height="19">0,10 </td><td height="19">      <div align="center">102</div></td><td height="19">     <div align="center">48,80 </div></td></tr>  <tr> <td>0,20 </td><td>     <div align="center">33</div></td><td>     <div align="center">15,79  </div></td></tr> <tr> <td>0,30 </td><td>     <div align="center">8 </div></td><td>      <div align="center">3,83 </div></td></tr> <tr> <td>0,40 </td><td>     ]]></body>
<body><![CDATA[<div align="center">8</div></td><td>      <div align="center">3,83 </div></td></tr> <tr> <td>Total </td><td>     <div align="center">209  </div></td><td>     <div align="center">100 </div></td></tr> </table>    <p>Fuente: Informe  presentado por el Ing. Enrique Capar&oacute;.     <br> Asesor de la Direcci&oacute;n  Nacional de Higiene Urbana y Rural.</p></div>    <p>    <br> Ya en el per&iacute;odo revolucionario,  en 1968, el Grupo Nacional de Higiene Urbana y Rural, continu&oacute; y ampli&oacute;  esta investigaci&oacute;n, principalmente en las fuentes de abastecimiento p&uacute;blico.  El estudio abarc&oacute; todas las provincias, y se hizo un muestreo de todas  las fuentes de abastecimiento de agua de poblaciones de m&aacute;s de 2 000 habitantes  durante un per&iacute;odo de un a&ntilde;o. Algunos de los resultados se muestran  en las tablas 3 y 4.</p>    <p align="center">TABLA 3. Distribuci&oacute;n de fuentes  de abasto de agua de consumo estudiada seg&uacute;n provincias. Cuba - UNICEF,  1968-1972</p><table width="75%" border="1" align="center"> <tr> <td colspan="3" rowspan="2">      <div align="center">Provincia Fuentes estudiadas     ]]></body>
<body><![CDATA[<br> Muestras estudiadas</div></td><td colspan="5">      <div align="center">Concentraci&oacute;n de fl&uacute;or</div></td><td>     <div align="center">(ppm)  </div></td></tr> <tr> <td>     <div align="center">0,00 </div></td><td>     <div align="center">0,05-0,10</div></td><td>      <div align="center">0,10-0,20</div></td><td>     <div align="center">0,20-0,50</div></td><td>      <div align="center">0,50-1,00</div></td><td>     <div align="center">+ de 1,00 </div></td></tr>  <tr> <td>Pinar del R&iacute;o</td><td>     <div align="center">114</div></td><td>      ]]></body>
<body><![CDATA[<div align="center">2 707</div></td><td>     <div align="center">- </div></td><td>      <div align="center">80</div></td><td>     <div align="center">34</div></td><td>     <div align="center">-</div></td><td>      <div align="center">-</div></td><td>     <div align="center">- </div></td></tr> <tr>  <td>La Habana </td><td>     <div align="center">73</div></td><td>     <div align="center">73</div></td><td>      <div align="center">69</div></td><td>     ]]></body>
<body><![CDATA[<div align="center">4</div></td><td>     <div align="center">-  </div></td><td>     <div align="center">-</div></td><td>     <div align="center">- </div></td><td>      <div align="center">-</div></td></tr> <tr> <td>Matanzas </td><td>     <div align="center">26  </div></td><td>     <div align="center">233 </div></td><td>     <div align="center">8  </div></td><td>     <div align="center">16 </div></td><td>     <div align="center">2</div></td><td>      ]]></body>
<body><![CDATA[<div align="center">-</div></td><td>     <div align="center">-</div></td><td>     <div align="center">-  </div></td></tr> <tr> <td>Las Villas</td><td>     <div align="center">7 </div></td><td>      <div align="center">20</div></td><td>     <div align="center">- </div></td><td>     <div align="center">-  </div></td><td>     <div align="center">3 </div></td><td>     <div align="center">4</div></td><td>      <div align="center">-</div></td><td>     ]]></body>
<body><![CDATA[<div align="center">- </div></td></tr> <tr>  <td>Camag&uuml;ey </td><td>     <div align="center">15</div></td><td>     <div align="center">17</div></td><td>      <div align="center">5</div></td><td>     <div align="center">8</div></td><td>     <div align="center">-</div></td><td>      <div align="center">- </div></td><td>     <div align="center">-</div></td><td>     <div align="center">2  </div></td></tr> <tr> <td>Oriente </td><td>     <div align="center">112 </div></td><td>      ]]></body>
<body><![CDATA[<div align="center">506 </div></td><td>     <div align="center">28 </div></td><td>      <div align="center">25 </div></td><td>     <div align="center">24 </div></td><td>      <div align="center">19 </div></td><td>     <div align="center">10</div></td><td>     <div align="center">6  </div></td></tr> <tr> <td>Total</td><td>     <div align="center">347 </div></td><td>      <div align="center">3 556 </div></td><td>     <div align="center">110 </div></td><td>      ]]></body>
<body><![CDATA[<div align="center">133</div></td><td>     <div align="center">63</div></td><td>     <div align="center">23</div></td><td>      <div align="center">10</div></td><td>     <div align="center">8</div></td></tr> </table>    <p align="center">Fuente:  Informe presentado por el Ing. Enrique Capar&oacute;.     <br> Asesor de la Direcci&oacute;n  Nacional de Higiene Urbana y Rural.</p>    <div align="center">     <p>TABLA 4. Distribuci&oacute;n  de fuentes de abasto de agua de consumo estudiadas seg&uacute;n concentraci&oacute;n  de ion fl&uacute;or. Cuba - UNICEF, 1968-1972 </p><table width="75%" border="1" align="center">  <tr> <td>     <div align="center">Concentraci&oacute;n de fl&uacute;or (mg/L) </div></td><td>      ]]></body>
<body><![CDATA[<div align="center">No. de fuentes</div></td><td>     <div align="center">% del total</div></td></tr>  <tr> <td>0,00 </td><td>     <div align="center">110 </div></td><td>     <div align="center">32  </div></td></tr> <tr> <td>0,05 - 0,10</td><td>     <div align="center">133</div></td><td>      <div align="center">38 </div></td></tr> <tr> <td>0,10 - 0,20</td><td>     <div align="center">63</div></td><td>      <div align="center">19 </div></td></tr> <tr> <td>0,20 - 0,50</td><td>     <div align="center">23</div></td><td>      <div align="center">6 </div></td></tr> <tr> <td>0,50 - 1,00 </td><td>     ]]></body>
<body><![CDATA[<div align="center">10</div></td><td>      <div align="center">3 </div></td></tr> <tr> <td>+ de 1,00</td><td>     <div align="center">8</div></td><td>      <div align="center">2 </div></td></tr> <tr> <td>Total </td><td>     <div align="center">347</div></td><td>      <div align="center">100 </div></td></tr> </table>    <p>Fuente: Informe presentado  por el Ing. Enrique Capar&oacute;.    <br> Asesor de la Direcci&oacute;n Nacional  de Higiene Urbana y Rural.</p></div>    <p align="center">TABLA 5. Metas de salud  bucal que se deber&aacute;n alcanzar por quinquenios hasta el a&ntilde;o 2000  en Cuba</p><table width="75%" border="1" align="center"> <tr> <td colspan="5">      <div align="center">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;  &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;  &nbsp;&nbsp;&nbsp; &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;A&ntilde;os  </div></td></tr> <tr> <td>Metas propuestas por Cuba </td><td>     ]]></body>
<body><![CDATA[<div align="center">1984</div></td><td>      <div align="center">1990 </div></td><td>     <div align="center">1995</div></td><td>      <div align="center">2000 </div></td></tr> <tr> <td>1. 50 % de los ni&ntilde;os  de 5-6 a&ntilde;os sanos. </td><td>     <div align="center">28,9</div></td><td>     <div align="center">33,0  </div></td><td>     <div align="center">40,5</div></td><td>     <div align="center">50,0  </div></td></tr> <tr> <td>2. CPO-D &lt; 3 a los 12 a&ntilde;os. </td><td>     <div align="center">4,4  </div></td><td>     <div align="center">3,8 </div></td><td>     ]]></body>
<body><![CDATA[<div align="center">3,0</div></td><td>      <div align="center">2,0 </div></td></tr> <tr> <td>3. 85 % de la poblaci&oacute;n  de 18 a&ntilde;os conservar&aacute; todos sus dientes. </td><td>     <div align="center">35,8</div></td><td>      <div align="center">46,5</div></td><td>     <div align="center">62,6 </div></td><td>      <div align="center">85,0</div></td></tr> <tr> <td>4. Disminuir en 50 % el promedio  de dientes perdidos en la poblaci&oacute;n de 35-44 a&ntilde;os.</td><td>     <div align="center">12,6  </div></td><td>     <div align="center">11,3 </div></td><td>     <div align="center">9,4  </div></td><td>     <div align="center">6,3 </div></td></tr> <tr> <td>5. Disminuir  en 15 % el promedio de dientes perdidos en la poblaci&oacute;n de 65 y m&aacute;s  a&ntilde;os de edad. </td><td>     ]]></body>
<body><![CDATA[<div align="center">28,4</div></td><td>     <div align="center">27,3</div></td><td>      <div align="center">25,8 </div></td><td>     <div align="center">24,1 </div></td></tr>  </table>    <p align="center">Fuente: Direcci&oacute;n Nacional de Estomatolog&iacute;a.  MINSAP (10). </p>    <p>El contenido de fl&uacute;or en la mayor&iacute;a de las fuentes  es muy bajo y al igual que en el estudio anterior 90 %, tiene concentraciones  inferiores a 0,2 mg/L.    <br> Se encontr&oacute; en este estudio que las m&aacute;s  elevadas concentraciones de fl&uacute;or se encuentran en los siguientes territorios  del pa&iacute;s:</p>    <p>Camag&uuml;ey:     <br> Acueducto de Nuevitas: 0,75 mg/L     <br>  Pozo del barrio G&uuml;inea en &Aacute;lvaro Reynoso: 1,00 mg/L </p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Holgu&iacute;n:      <br> Pozos del poblado de Mir: hasta 1,35 mg/L    <br> Pozos de San Agust&iacute;n  de Aguar&aacute;s: 2,3 mg/L    <br> Pozos en el poblado de Buenaventura: de 1,2 a  2,6 mg/L     <br> </p>    <p>Guant&aacute;namo:     <br> Pozo de Sa&iacute;to, R&iacute;o  Arriba: 6,54 mg/L, fue la m&aacute;s alta que se encontr&oacute; en el pa&iacute;s.</p>    <p>Capar&oacute;  en el informe que ha servido de fuente a estas tablas se&ntilde;ala el hecho de  que en estas poblaciones las concentraciones de fl&uacute;or halladas son peque&ntilde;as,  por lo que no puede considerarse que &eacute;stas ejerzan acci&oacute;n preventiva  en la poblaci&oacute;n, por lo cual recomienda al Departamento de Estomatolog&iacute;a  del Ministerio de Salud P&uacute;blica la fluoruraci&oacute;n de las aguas como  medida preventiva contra la caries dental.    <br> </p>    <p>Despu&eacute;s de realizarse  un an&aacute;lisis de factibilidad se inicia en el a&ntilde;o 1973 la fluoruraci&oacute;n  de las aguas en el acueducto del poblado &laquo;La Salud&raquo;, provincia La  Habana, donde se beneficiaron 5 300 habitantes.<span class="superscript">7</span>    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>  </p>    <p>En el a&ntilde;o 1975 se acord&oacute; un programa limitado para la fluoruraci&oacute;n  del agua, con la participaci&oacute;n de UNICEF, OPS/OMS, y el Gobierno cubano,  para dotar a 8 comunidades de las provincias La Habana y Ciudad de La Habana con  estas instalaciones, y ellas fueron:</p><ul>     <li>Bauta, San Jos&eacute; de las  Lajas, G&uuml;ira de Melena, G&uuml;ines (Catalina de G&uuml;ines), San Antonio  de los Ba&ntilde;os y Artemisa, todas de provincia La Habana.    <br> </li>    <li>Punta  Brava, y Guatao, de Ciudad de La Habana. </li>    </ul>    <p>El propulsor de estos proyectos  fue el doctor Felipe Soto, Director del Regional Boyeros de la provincia La Habana  en aquel momento.    <br> </p>    <p>El Programa se ejecut&oacute; en el trienio 1976-1978,  y se extendi&oacute; adem&aacute;s a las poblaciones de San Luis en Pinar del  R&iacute;o y Vi&ntilde;as en Villa Clara, y sus beneficios abarcaron a una poblaci&oacute;n  de 200 000 habitantes.    <br> </p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Se proyecta su extensi&oacute;n en el per&iacute;odo  1981-2000 a 25 ciudades m&aacute;s del pa&iacute;s, que en el a&ntilde;o 2000  tendr&iacute;an una poblaci&oacute;n superior a los 40 000 habitantes cada una,  a fin de darle cobertura en ese a&ntilde;o a unos 5 835 000 personas, lo que representar&iacute;a  el 60 % aproximadamente del total de la poblaci&oacute;n urbana del pa&iacute;s  en el a&ntilde;o 2000.    <br> </p>    <p>Este Programa no se lleg&oacute; a aplicar,  pues se analiz&oacute; la posibilidad de fluorurar la sal, lo que permitir&iacute;a  llegar a las poblaciones rurales que eran las m&aacute;s afectadas y que por tanto  necesitaban m&aacute;s acceder a esta medida preventiva. Se inician en la d&eacute;cada  de los 80 los estudios de factibilidad y las coordinaciones con la industria salinera  del pa&iacute;s para hacer realidad esta idea, pero al llegar a la d&eacute;cada  del 90, esto se interrumpe, y no es hasta el a&ntilde;o 1996 en que se vuelve  a retomar el tema. Por otra parte la fluoruraci&oacute;n del agua de las comunidades  descritas continu&oacute; realiz&aacute;ndose, pero igualmente se interrumpe en  los inicios de la d&eacute;cada de los 90 por falta de financiamiento para la  adquisici&oacute;n del fluoruro de sodio (materia prima) y por el deterioro del  equipamiento.    <br> </p>    <p>Paralelamente, se realizaban desde 1968 y teniendo como  inicio las provincias de Villa Clara y La Habana, las primeras acciones preventivas  masivas con la ejecuci&oacute;n de los enjuagatorios (&laquo;buchitos&raquo;)  de fluoruro de sodio a todos los escolares de primaria, y ya en 1970 se extiende  a todo el pa&iacute;s, para posteriormente aplicarse en la ense&ntilde;anza secundaria  y m&aacute;s recientemente en la preuniversitaria y tecnol&oacute;gica.<span class="subscript">8</span>    <br>  </p>    <p>Estas acciones preventivas, unidas a la aplicaci&oacute;n del Sistema de  Atenci&oacute;n Incremental, como forma de atenci&oacute;n curativa para la poblaci&oacute;n  infantil, al impulso de las acciones educativas y al desarrollo socioecon&oacute;mico  y cultural del pa&iacute;s, son las que han posibilitado alcanzar indicadores  de salud bucal favorables al compararlos con el de otros pa&iacute;ses y con las  metas de salud establecidas por la Federaci&oacute;n Dental Internacional (FDI)  en 1982, a partir de la propuesta de la OMS de alcanzar en el a&ntilde;o 2000  Salud Para Todos.</p>    <p>Metas de salud bucal que se deber&aacute;n alcanzar en  el a&ntilde;o 2000 propuestas por la FDI.<span class="superscript">9</span>    <br>  </p>    <p>Meta 1: El 50 % de los ni&ntilde;os de 5 y 6 a&ntilde;os de edad estar&aacute;n  libres de caries (CPO + CEO = 0).    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> Meta 2: El &iacute;ndice CPO-D en la poblaci&oacute;n  de 12 a&ntilde;os de edad, ser&aacute; igual o menor a 3 (CPO-D&lt; 3).    <br> Meta  3: El 85 % de la poblaci&oacute;n de 18 a&ntilde;os mantendr&aacute; todos los  dientes en boca (P=0).    <br> Meta 4: Disminuir en 75 % el promedio de dientes perdidos  en la poblaci&oacute;n de 35-44 a&ntilde;os de edad.    <br> Meta 5: Disminuir en  25 % el promedio de dientes perdidos en la poblaci&oacute;n de 65 y m&aacute;s  a&ntilde;os de edad.    <br> Fuente: Bolet&iacute;n de la IADR. IADR/FDI. Publicaci&oacute;n  Cient&iacute;fica No. 50, 1982.</p>    <p>A partir de estas metas cada pa&iacute;s,  teniendo en cuenta su estado de salud bucal, sus potencialidades y caracter&iacute;sticas,  se propuso sus propias metas que deber&aacute; lograr por quinquenios. En la tabla  5 se exponen las propuestas por Cuba.    <br> </p>    <p>Algunas de estas metas ya han  sido alcanzadas, otras no fue posible por las afectaciones econ&oacute;micas que  ha tenido nuestro pa&iacute;s durante la d&eacute;cada del 90, y se hace evidente  que para continuar mejor&aacute;ndolas se hace necesario introducir tecnolog&iacute;as,  reorganizar servicios y modificar procedimientos, pues con los que disponemos  actualmente esto no es posible.    <br> </p>    <p>Es por esta raz&oacute;n que se indic&oacute;  por la direcci&oacute;n del MINSAP el an&aacute;lisis de una tecnolog&iacute;a  preventiva muy utilizada en el mundo para prevenir la caries dental, fundamentalmente  en los ni&ntilde;os y adolescentes: la fluoruraci&oacute;n de la sal de consumo  humano.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> </p>    <p>En el mes de agosto del a&ntilde;o 1996, la direcci&oacute;n  del MINSAP orient&oacute; a la Direcci&oacute;n Nacional de Estomatolog&iacute;a  que iniciara los estudios de factibilidad para el desarrollo del Programa Nacional  de Fluoruraci&oacute;n de la Sal de Consumo Humano, para lo cual se le pidi&oacute;  a la Representaci&oacute;n de la OPS en Cuba su acompa&ntilde;amiento y ya en  diciembre del propio a&ntilde;o bajo la asesor&iacute;a del doctor Antonio Mena  se elabora el proyecto de inversi&oacute;n. En los inicios del a&ntilde;o 1997  se comienzan a realizar los estudios para determinar los costos beneficios del  programa, el estado de salud bucal de la poblaci&oacute;n que permitiera evaluar  el impacto de este, la determinaci&oacute;n del fl&uacute;or en las fuentes de  abasto de agua de todas las poblaciones de 1 000 habitantes o m&aacute;s y de  aquellas donde se reportaran casos de fluorosis end&eacute;mica, as&iacute; como  se comienza a dise&ntilde;ar la estrategia de implantaci&oacute;n del Programa  y el Sistema de vigilancia y monitoreo que lo deb&iacute;a acompa&ntilde;ar, los  que se ejecutaron de conjunto con el Instituto Nacional de Higiene, Epidemiolog&iacute;a  y Microbiolog&iacute;a del MINSAP, para iniciarse en el a&ntilde;o 2002 la fluoruraci&oacute;n  de la sal de consumo humano en Cuba, y su distribuci&oacute;n comenzar&iacute;a  por las provincias Orientales y la Ciudad de La Habana10. </p><h4>M&eacute;todos  para la utilizaci&oacute;n de los fluoruros</h4>    <p>Los mecanismos de prevenci&oacute;n  del fl&uacute;or se manifiestan en 2 formas:</p><ul>     <li>Durante la formaci&oacute;n  de los dientes: lo que ocurre en los primeros 15 a&ntilde;os de vida del individuo,  con inclu- si&oacute;n de la etapa prenatal y cuando se ingiere.    <br> </li>    <li>  Despu&eacute;s de la erupci&oacute;n de los dientes, que se obtiene por v&iacute;a  t&oacute;pica. </li>    </ul>    <p>El primer mecanismo se realiza mediante la incorporaci&oacute;n  del ion fl&uacute;or a la estructura dentaria, tanto de la dentina como del esmalte,  al unirse con la hidroxiapatita y formar un tejido mucho m&aacute;s resistente  a la acci&oacute;n de los &aacute;cidos liberados por las bacterias, que se encuentran  en la cavidad bucal durante los procesos de descomposici&oacute;n de los carbohidratos  fundamentalmente. Generalmente este ion fl&uacute;or entra al organismo a trav&eacute;s  de los alimentos, bebidas, agua de beber y sal, utilizados en la preparaci&oacute;n  de las comidas, y el aire. Se absorbe y pasa al torrente sangu&iacute;neo y de  este a los huesos y otros tejidos, de los que se va liberando paulatinamente e  incorporando a los fluidos corporales, incluida la saliva, por lo que tambi&eacute;n  ejerce una funci&oacute;n estabilizadora del pH de esta, y participa en el intercambio  i&oacute;nico que se produce entre ella y los tejidos que conforman las estructuras  dentarias, principalmente el esmalte; en las &uacute;ltimas d&eacute;cadas se  le ha atribuido un efecto inhibidor del metabolismo bacteriano. Los excesos en  una gran medida son eliminados por la orina, las heces y el sudor, pero pueden  llegar a niveles de acumulaci&oacute;n muy altos en los que se convierte, entonces  en un factor de agresi&oacute;n para el organismo y cuya primera manifestaci&oacute;n  es la fluorosis dental.<span class="superscript">3, 5</span>    <br> </p>    <p>Los m&eacute;todos  de administraci&oacute;n del fl&uacute;or por v&iacute;a sist&eacute;mica son:</p><ul>      ]]></body>
<body><![CDATA[<li>Fluoruraci&oacute;n de las aguas de consumo humano.    <br> </li>    <li>Fluoruraci&oacute;n  de la sal de consumo humano.    <br> </li>    <li>Comprimidos o gotas: este aspecto es  de gran impor tancia al implantar otras fuentes masivas de suministro de fl&uacute;or,  pues los pediatras son muy propensos a indi car la utilizaci&oacute;n de tabletas  o gotas a sus pacientes, sin tener en cuenta que en muchos casos estas otras fuen  tes, constituyen causa de fluorosis dental.    <br> </li>    <li>Fluoruraci&oacute;n del  agua de consumo escolar.    <br> </li>    <li>Fluoruraci&oacute;n de la leche. </li>    </ul>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>El  segundo mecanismo se refiere a aquellas aplicaciones que se realizan con determinada  periodicidad y en las que se administra fl&uacute;or por diferentes v&iacute;as  t&oacute;picas como son:</p><ul>     <li>Enjuagatorios con soluciones fluoruradas,  en depen dencia de la periodicidad y de la concentraci&oacute;n    <br> </li>    <li>Gel  fluorurado: estas aplicaciones pueden ser realiza das por el profesional o por  la misma persona, y la pe riodicidad es mayor que en el caso anterior.    <br> </li>    <li>Barniz  o laca fluorurada: debe ser aplicado por el profe sional, pues requiere de un  aislamiento de los dientes del fluido salival para incrementar su efectividad.  La periodicidad es m&aacute;s amplia que los m&eacute;todos anteriores, aunque  depende de las caracter&iacute;sticas individuales.    <br> </li>    <li>Profilaxis con  pasta fluorurada: se utiliza por el profe sional cuando hace tratamiento profil&aacute;ctico  al paciente.    <br> </li>    </ul>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Cremas dentales con fl&uacute;or: es utilizada por  la persona cada vez que realiza el cepillado dental, y se recomienda que este  sea 4 veces al d&iacute;a. Es importante tener en cuen ta esta pr&aacute;ctica  a la hora de implantar otros programas de fluoruraci&oacute;n, pues puede ser  causa de altas dosis de fl&uacute;or y por tanto producir fluorosis dental en  las pobla ciones. Se recomienda que las concentraciones en las cremas sean m&iacute;nimas  y de ser posible que no se utilicen con fl&uacute;or.</p><h4>Presentaci&oacute;n  y uso recomendado</h4>    <p>Soluci&oacute;n de fluoruro de sodio al 0,02 %. Se utiliza  en enjuagatorios bucales semanales o quincenales.    <br> </p>    <p>Laca con fluoruro  de sodio al 2,23 % y al 2 %. Se utiliza en aplicaciones trimestral, cuatrimestral  o semestral.    <br> Barniz con fluoruro de sodio al 0,1 %. Se utiliza en aplicaciones  trimestral, cuatrimestral o semestral. En forma intensiva se utilizan 3 aplicaciones  durante 10 d&iacute;as 1 vez al a&ntilde;o.    <br> </p>    <p>Gel de fluoruro de sodio  neutro al 1,1 % &oacute; al 2 % y gel de fluorfosfato acidulado al 1,23 % (no  utilizar si existen restauraciones de porcelana y resinas compuestas). Se utilizan  de acuerdo con el grado de riesgo identificado, de las siguientes formas:</p><ul>      <li>Aplicaciones a intervalos de 2 a 4 semanas de manera inicial, y posteriormente  continuar con 1 aplicaci&oacute;n tri mestral, semestral o anual.    <br> </li>    <li>Aplicaci&oacute;n  trimestral o semestral. </li>    ]]></body>
<body><![CDATA[</ul>    <p>Cremas dentales con fluoruro de sodio, monoflu-orfosfato  o ambos, a concentraciones de 500 ppm para ni&ntilde;os hasta los 10 a&ntilde;os  en territorios con fl&uacute;or sist&eacute;mico en el agua o la sal, y en concentraciones  mayores a este valor para el resto. Se utiliza con el cepillado diario.    <br> </p>    <p>Soluci&oacute;n  de fluoruro de sodio al 2 % combinado con laserterapia. Se utiliza en enjuagatorios  bucales seguido de la aplicaci&oacute;n de l&aacute;ser 15 J/cm2, durante 5 d&iacute;as  continuos, cada 3 meses o 1 vez al a&ntilde;o en dependencia del grado de riesgo.    <br>  </p>    <p>Fl&uacute;or sist&eacute;mico: adicionando al agua o a la sal de consumo  humano. Las concentraciones de fl&uacute;or que se deben adicionar a la sal est&aacute;n  en dependencia de los h&aacute;bitos de consumo de la poblaci&oacute;n y la temperatura  promedio, entre otros factores.    <br> </p>    <p>Fl&uacute;or-clorhexidina: Su acci&oacute;n  se basa en el incremento de la resistencia del esmalte, reducci&oacute;n del grado  de infecci&oacute;n por Streptococcus mutans y reducci&oacute;n de la formaci&oacute;n  de placa dentobacteriana. Tiene varias presentaciones:</p>    <p>Barniz fl&uacute;or-clorhexidina  al 1 &oacute; 2 %: Se utiliza en aplicaci&oacute;n t&oacute;pica trimestral, cuatrimestral  o semestral, de acuerdo con el grado de riesgo identificado.    <br> </p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Soluci&oacute;n  o gel de fluoruro de sodio al 0,05 &oacute; 0,1 % y clorhexidina al 0,1 %: Se  utiliza en enjuagatorios bucales o cepillado dental, 1 vez al d&iacute;a durante  15 d&iacute;as continuos, mensualmente o cada 2, 3 &oacute; 4 meses en dependencia  del grado de riesgo identificado.    <br> </p>    <p>Soluci&oacute;n o gel de fluoruro  de sodio al 0,2 % y clorhexidina al 0,2 %: Se utiliza en enjuagatorio bucal o  cepillado dental, 1 vez al d&iacute;a durante 15 d&iacute;as continuos, mensualmente,  o cada 2 &oacute; 3 meses de acuerdo con el grado de riesgo.    <br> </p>    <p>En nuestro  pa&iacute;s las formas m&aacute;s utilizadas han sido los enjuagatorios de fluoruro  de sodio al 0,02 % quincenales, y la aplicaci&oacute;n de laca fl&uacute;or semestral,  en los centros escolares desde los 2 a&ntilde;os a los 18 a&ntilde;os.    <br> </p><h4>Summary</h4>    <p>  Since the end of the XIX century the first cases of &laquo;black tooth&raquo;  or &laquo;mottled enamel&raquo; were reported , but it is not until the 30&#146;s  and 40&#146;s of the XX century that they are associated with the presence of  fluorine in water and with the lower prevalence of caries in the population. That&#146;s  why in the 50&#146;s the WHO recommended the use of fluorides to prevent dental  caries. Information referring to the historical development of the fluoridation  of water and salt in the world and in Cuba, and about the main forms of utilization  of fluorides to prevent dental caries is given.</p>    <p><i>Subject headings: </i>DENTAL  CARIES/presention &amp; control; ORAL HEALTH; FLUORIDATION/history; FLUORIDATION/utilization;  FLUORIDES/history; FLUORIDES/therapeutic vol.    <br> </p><h4>Referencias bibliogr&aacute;ficas</h4><ol>      <!-- ref --><li> Medeiros U. La verdad sobre el fl&uacute;or. J Dent Res 1996; 75:302-15.    <br>  </li>    <!-- ref --><li>OPS/OMS. Clasificaci&oacute;n internacional de enfermedades aplicada  a la odontolog&iacute;a y estomatolog&iacute;a (CIE-OE). 3. ed. Washington, D.C.,  1996. (Publicaci&oacute;n cient&iacute;fica, 203).    <br> </li>    <!-- ref --><li>Murray J. El uso  correcto de fluoruros en salud p&uacute;blica. Ginebra: Organizaci&oacute;n Mundial  de la Salud, 1986.    <br> </li>    <!-- ref --><li>Maier FT. Fluoruraci&oacute;n del agua potable.  Washington, D.C.: OPS/OMS, 1971. (Publicaci&oacute;n cient&iacute;fica, 203).    <br>  </li>    <!-- ref --><li>Kriger L. Promoci&oacute;n de Salud Bucal. 2. ed. Sao Paulo: Artes M&eacute;dicas,  1999.    <br> </li>    <!-- ref --><li> Capar&oacute; E. Programa de fluoruraci&oacute;n en Cuba.  Informe presentado al Departamento de Estomatolog&iacute;a del MINSAP. Ciudad  Habana, 1979.    <br> </li>    <!-- ref --><li>Diez P. Evaluaci&oacute;n del programa de fluoruraci&oacute;n  del agua en comunidades de provincia Habana. Rev Cubana Hig Epid 1993;31(2):84-93.    <br>  </li>    <!-- ref --><li> Ruiz S. El desarrollo de la estomatolog&iacute;a en Cuba. Ciudad de  La Habana: Ed. Palacio de las Convenciones, 1982.    <br> </li>    <!-- ref --><li>IADR/FDI. Ginebra,  1982. (Publicaci&oacute;n cient&iacute;fica, 50).    <br> </li>    <!-- ref --><li> Direcci&oacute;n  Nacional de Estomatolog&iacute;a. Documento de trabajo. Ciudad de La Habana, 1984.      </li>    </ol>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p></p><h4>Bibliograf&iacute;a consultada</h4><ol>     <!-- ref --><li>Beato O, Sur&iacute;  A. Calidad de las aguas de las principales fuentes de abasto para el consumo humano  de la Rep&uacute;blica de Cuba. Memorias del XXIII Congreso Interamericano de  Ingenier&iacute;a Sanitaria y Ambiental. T 1. La Habana, 1992.    <br> </li>    <!-- ref --><li>Colimon  K. Fundamentos de Epidemiolog&iacute;a. Espa&ntilde;a: Ediciones D&iacute;az de  Santos, S.A., 1990.    <br> </li>    <!-- ref --><li> Cons NC, Jenny J, Kohout FJ. DAI: The Dental  Aesthetic Index. Iowa, Iowa College of Dentistry, University of Iowa, 1986.    <br>  </li>    <li>Dean HT. The investigation of physiological effects by the epidemiological  method. En: Moulton FR, ed. Fluoride and dental health. Washington, DC, Asociaci&oacute;n  Americana para el Progreso de la Ciencia, 1942 (Publicaci&oacute;n No. 19): 23-31.    <br>  </li>    <!-- ref --><li> Documentos de Trabajo OPS / OMS. 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Factibilidad econ&oacute;mica de un programa de fluoruraci&oacute;n  de la sal para la prevenci&oacute;n de la caries dental en Ecuador: Evaluaci&oacute;n  de los costos y beneficios. Marzo, 1994.    <br> </li>    <!-- ref --><li>Ministerio de Salud de Honduras/OPS.  An&aacute;lisis institucional para el desarrollo de un programa nacional de fluoruraci&oacute;n  de la sal en Honduras. Marzo, 1996.    <br> </li>    <!-- ref --><li> Ministerio de Salud de Chile/OPS.  Evaluaci&oacute;n de costos y beneficios anticipados del programa de fluoruraci&oacute;n  del agua potable propuesto para la VIII Reuni&oacute;n. Diciembre, 1995.    <br> </li>    <!-- ref --><li>  Ministry of Health of Jamaica/PAHO. Impact of salt fluoridation in preventing  caries in Jamaica. January, 1996.    <br> </li>    <!-- ref --><li>OPS/OMS. An&aacute;lisis de costos,  demandas y planificaci&oacute;n de servicios de salud. Una Antolog&iacute;a Seleccionada.  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<body><![CDATA[<!-- ref --><li> Sampaio FC. Fluoride exposures and biomarkers in human. Tesis para optar  por el Grado Cient&iacute;fico de Doctor en Ciencias. Universidad de Norway, Oslo,  2000.    <br> </li>    <!-- ref --><li> Secretar&iacute;a de Salud de M&eacute;xico. Programa Nacional  de Salud Bucal. M&eacute;xico, D.F., 1996.    <br> </li>    <!-- ref --><li>Secretar&iacute;a Nacional  de Salud de Bolivia/OPS. An&aacute;lisis institucional para el desarrollo de un  programa nacional de fluoruraci&oacute;n de la sal en Bolivia. Enero, 1995.    <br>  </li>    <!-- ref --><li> Weintraub J, Douglas C, Gillins D. Bioestad&iacute;stica en salud bucodental.  Organizaci&oacute;n Panamericana de la Salud, 1989.    <br> </li>    <!-- ref --><li> WHO. Fluorine  and fluorides. Geneva:WHO, 1984 (Environmental Health Criteria, 36).    <br> </li>    ]]></body>
<body><![CDATA[<li>  WHO/IPCS. Guidelines for drinking water quality. 2 ed. Vol. 2. Health criteria  and other supporting information. Geneva: WHO, 1996. </li>    </ol>    <p>Recibido: 17  de marzo de 2003. Aprobado: 15 de abril de 2003.    <br> <i>Maritza de la Caridad  Sosa Rosales</i>. Ministerio de Salud P&uacute;blica. &Aacute;rea de Asistencia  M&eacute;dica y Social. Direcci&oacute;n Nacional de Estomatolog&iacute;a, Ciudad  de La Habana, Cuba.</p>    <p><a href="#autor"><span class="superscript">1</span>  M&aacute;ster. Estomat&oacute;loga. Jefa del Programa Nacional de Fluoruraci&oacute;n  de la Sal. </a><a name="cargo"></a>    <br> </p>      ]]></body><back>
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