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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[El genoma humano y su impacto en la salud pública]]></article-title>
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<institution><![CDATA[,Universidad Nacional de Colombia. Facultad de Odontología Departamento de Preventiva y Social ]]></institution>
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<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[The decipherment of the genetic code has incalculable potential for changing knowledge and practice related to life in general and health and public health care in particular. It is not possible to ignore the discussion that this topic generates and the impact of the concrete event. This article analyzes four aspects of this topic: a) some considerations on the science and life relationship; b) main areas of application of genomic knowledge on public health; c) some questions about genoma that has not been answered yet; and d) towards a new paradigm integrating life and health. It does not seem that the fundamental thing is if we will be able to know how far the scientific advacements in life knowledge will go, but whether this will lead to a better life for all the species, particularlt the human species. The main areas of application of the genomic knowledge on public health may be found in the early knowledge about the predisposition to certain diseases, the genomics of behaviour and the genoma and perception that we have of ourselves. The unanswered questions are transcendental for the society and the public health alike: a) privacy and justice in the use and interpretation of genetic information, b) clinical integration of new technologies, c) related questions to genetic research, and d) finally, the implications and challenges of the genetic development for public health education and for professional and technical formation in the sector. At a first glance, all indicates that the human genome sequence is the definite and irrefutable consecration of bionatural rationality, the positive sciences and the predominance of the individual over the group. Maybe this is right. But maybe it is the other way around. That is, if the genome definitely expresses the mark of the whole evolution of mankind on the individual, we may also be about to understand the biological thing as the materialization of the social thing. In this way, an alternative to the old dilemma that has kept us so much concerned comes out and the opportunity of constructing an alternative paradigm that integrates both levels opens up]]></p></abstract>
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</front><body><![CDATA[ <p><img src="/img/revistas/rcsp/v29n4/vi%F1eta%20Debate.jpg" width="303" height="48"></p>    
<p>Universidad  Nacional de Colombia. Facultad de Odontolog&iacute;a.    <br> Departamento de Preventiva  y Social</p><h2><a href="#asterisco"><font size="4">El genoma humano y su impacto  en la salud p&uacute;blica*</font></a><font size="4"><a name="titulo"></a></font></h2>    <p><a href="#cargo">Sa&uacute;l  Franco Agudelo<span class="superscript">1</span></a><span class="superscript"><a name="autor"></a></span></p><h4>Resumen</h4>    <p>  El desciframiento del c&oacute;digo gen&eacute;tico tiene un potencial incalculable  de transformaci&oacute;n del saber y de las pr&aacute;cticas relacionadas con  la vida en general y con la salud y la salud p&uacute;blica en particular. No  es posible escapar a la discusi&oacute;n que esto genera y al impacto del hecho  concreto. Este art&iacute;culo analiza cuatro aspectos de los que conciernen al  tema: a) algunas consideraciones sobre la relaci&oacute;n entre ciencia y vida;  b) principales &aacute;reas de aplicaci&oacute;n del saber gen&oacute;mico en  salud p&uacute;blica; c) algunas interrogantes suscitadas y a&uacute;n no resueltas  por el genoma; y d) hacia un nuevo paradigma integrador de la vida y la salud.  Lo esencial no parece ser si conoceremos hasta d&oacute;nde llegar&aacute;n los  avances de la ciencia en el conocimiento de la vida, sino si esto se traducir&aacute;  o no, en una mejor vida para todas las especies, en especial la humana. Las principales  &aacute;reas de aplicaci&oacute;n del saber gen&oacute;mico en salud p&uacute;blica  se encuentran en el conocimiento temprano de la predisposici&oacute;n a ciertas  enfermedades, la gen&oacute;mica de la conducta y el genoma y la percepci&oacute;n  que tenemos de nosotros mismos. Las interrogantes a&uacute;n no resueltas, tienen  trascendencia para la sociedad y la salud p&uacute;blica: a) privacidad y justicia  en el uso e interpretaci&oacute;n de la informaci&oacute;n gen&eacute;tica, b)  integraci&oacute;n cl&iacute;nica de las nuevas tecnolog&iacute;as, c) cuestiones  afines a la investigaci&oacute;n gen&eacute;tica y d) finalmente, las implicaciones  y retos del avance gen&eacute;tico en la educaci&oacute;n p&uacute;blica en salud  y en la formaci&oacute;n profesional y t&eacute;cnica del sector. A primera vista,  todo indica que la secuencia del genoma humano es la consagraci&oacute;n definitiva  e irrefutable de la racionalidad bionatural, de las ciencias positivas y de la  primac&iacute;a de lo individual sobre lo colectivo. Tal vez sea as&iacute;. Pero  puede llegar a ser lo contrario. Es decir, si en definitiva lo que el genoma expresa  es la impronta en el individuo, por la v&iacute;a qu&iacute;mica y hereditaria,  del resumen de toda la trayectoria de la humanidad...podemos estar tambi&eacute;n  al borde de entender lo biol&oacute;gico como materializaci&oacute;n de lo social;  se plantea as&iacute; una alternativa al viejo dilema que nos ha desvelado tanto,  y se abre la posibilidad de construir un paradigma alternativo e integrador de  ambos niveles.</p>    <p><i>DeCS:</i> GENOMA HUMANO; IMPACTOS EN LA SALUD; CIENCIA;  VIDA; ACONTECIMIENTOS QUE CAMBIAN LA VIDA.</p><h4>Introducci&oacute;n</h4>    <p>El  desciframiento del c&oacute;digo gen&eacute;tico de varias especies, y en especial  del ser humano, representa uno de los mayores avances logrados hasta hoy con el  aporte de varias disciplinas, campos y equipos cient&iacute;fico-tecnol&oacute;gicos.  El avance tiene un potencial incalculable de transformaci&oacute;n del saber y  de las pr&aacute;cticas relacionadas con la vida en general y con la salud y la  salud p&uacute;blica en particular. Al mismo tiempo, los logros de la gen&oacute;mica  humana plantean nuevas y complejas interrogantes &eacute;ticas, jur&iacute;dicas  y econ&oacute;micas no solo a la medicina, sino a la humanidad. De hecho, el proyecto  y sus logros progresivos han estimulado intensas discusiones sobre la naturaleza  y el sentido mismo de la vida, en particular de la vida humana, su historia, sus  l&iacute;mites y su futuro.    <br> </p>    <p>Como ciudadanos del mundo y de la ciencia  tenemos el deber y la posibilidad de acercarnos a ellos, y de tratar de comprender  su significado, sus potencialidades y sus riesgos. No est&aacute; bien que el  peso de los afanes cotidianos y la fragmentaci&oacute;n disciplinaria y profesional  nos siga privando del derecho de acercarnos a la orilla del conocimiento, que  pretende dar cuenta de los m&aacute;s &iacute;ntimos secretos de nuestro ser y  de nuestra existencia. En particular quienes dedicamos la vida al amplio campo  de la salud, y m&aacute;s espec&iacute;ficamente, a la salud p&uacute;blica, estamos  en la obligaci&oacute;n de dar a estas preocupaciones un car&aacute;cter de prioridad,  si queremos estar a la altura de nuestro compromiso personal y de nuestra responsabilidad  social. Es por esto que, asumiendo la doble definici&oacute;n de ciudadano y salubrista,  y sin ninguna pretensi&oacute;n de posar como genetista experto en materias que  apenas comprendo -y que otros dominan- me atrevo a plantear las siguientes consideraciones  y preocupaciones relacionadas con algunos de los impactos, posibilidades y riesgos  ya identificados de los avances gen&oacute;micos en la salud p&uacute;blica. Y  si en general puede afirmarse que todo conocimiento es provisional y transitorio,  la constataci&oacute;n es mucho m&aacute;s v&aacute;lida en un campo como el que  nos ocupa, en el cual, a pesar de los enormes avances logrados, casi todo est&aacute;  apenas comenzado.    <br> </p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Despu&eacute;s de analizar los distintos aspectos,  seleccion&eacute; solo cuatro de ellos para compartirlos con ustedes en esta presentaci&oacute;n:</p><ol>      <li> Algunas consideraciones sobre la relaci&oacute;n entre ciencia y vida.</li>    <li>  Principales &aacute;reas de aplicaci&oacute;n del saber gen&oacute;mico en salud  p&uacute;blica.</li>    <li> Algunas interrogantes suscitadas y a&uacute;n no resueltas  por el genoma.</li>    <li> Hacia un nuevo paradigma integrador de la vida y la salud.  </li>    </ol><h4>Ciencia y vida</h4>    <p>Hace sesenta y dos a&ntilde;os el ge&oacute;logo,  paleont&oacute;logo y jesuita <i>Teilhard de Chardin</i> escribi&oacute;: <i>Desde  que naci&oacute; la ciencia ha crecido sobre todo por el incentivo de resolver  todos los problemas relacionados con la vida</i>.<span class="superscript">1</span>  Hay una relaci&oacute;n esencial ciencia-vida. Se hace ciencia para comprender  y mejorar la vida. Y, es mucho m&aacute;s que la ciencia; la vida es el alma de  la ciencia &#150;porque es tambi&eacute;n arte, cotidianidad, amor y luchas&#150;,  y en parte tiene sentido por ella. Para algunos cient&iacute;ficos buena parte  del sentido de la vida lo otorga la b&uacute;squeda cient&iacute;fica.    <br> </p>    <p>Como  porci&oacute;n del saber y del hacer humanos, la salud p&uacute;blica tiene tambi&eacute;n  raz&oacute;n de ser en cuanto aporta comprensi&oacute;n y acciones para hacer  mejor la vida humana tanto en los individuos, como en sus diferentes formas colectivas.  Sin relaci&oacute;n con la vida y con el bienestar humanos, la salud p&uacute;blica  en su triple dimensi&oacute;n de campo de conocimientos del bienestar colectivo,  conjunto de acciones sociales y estatales para hacerlo posible, y la consiguiente  situaci&oacute;n resultante de vida mejor para cada sociedad, perder&iacute;a  su objeto y su norte, se convertir&iacute;a en una repetici&oacute;n casi sin  sentido de acciones y procedimientos t&eacute;cnicos, operativos y administrativos.      <br> </p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>En esencia, el trabajo sobre el genoma humano es la incursi&oacute;n  m&aacute;s avanzada de la humanidad -de la mano de la ciencia y la tecnolog&iacute;a-  en los secretos de la vida. En una met&aacute;fora religiosa, el entonces presidente  de los Estados Unidos lo dijo as&iacute; al presentar en sociedad el hallazgo  maravilloso: <i>Estamos aprendiendo el lenguaje con que Dios cre&oacute; la vida  humana</i>. Se ha llegado ya hasta las intimidades que consider&aacute;bamos inexpugnables.  Y a un ritmo que ni los m&aacute;s arriesgados se hab&iacute;an atrevido a pensar  hace m&aacute;s de medio siglo. <i>James Watson</i>, por ejemplo, dijo a finales  de junio del a&ntilde;o 2000: <i>Ninguno de los que tuvimos el privilegio de ver  por primera vez a finales de 1953 la doble h&eacute;lice del ADN pensamos jam&aacute;s  que vivir&iacute;amos lo suficiente para verla totalmente decodificada</i>.     <br>  </p>    <p>Una d&eacute;cada antes de que <i>Watson</i>, <i>Crick</i> y su equipo  descubrieran la estructura del ADN, el jesuita-ge&oacute;logo ya citado se hab&iacute;a  atrevido a preguntar si <i>por el descubrimiento de los genes no iremos a controlar  en poco tiempo los mecanismos de las herencias org&aacute;nicas </i>cuyas bases  hab&iacute;an sido puestas desde 1865 por <i>Gregor Mendel</i> e ignoradas por  los cient&iacute;ficos durante todo el final del siglo xix.<span class="superscript">2</span>  M&aacute;s a&uacute;n: el propio <i>Teilhard</i> de <i>Chardin</i> se atrevi&oacute;  a predecir la producci&oacute;n de lo que &eacute;l mismo llam&oacute; <i>Una  Neovida</i>, artificialmente producida.<span class="superscript">1</span> &iquest;No  ser&aacute; exactamente eso la <i>clonaci&oacute;n</i>, ya experimentada en <i>Dolly</i>  <i>y otras</i> <i>ovejas famosas</i>,<span class="superscript">3</span> y que  ahora se aproxima a pasos incontenibles a la propia clonaci&oacute;n humana?    <br>  </p>    <p>Con todo, lo esencial no parece ser saber hasta d&oacute;nde vamos a llegar,  sino si los avances de la ciencia en el conocimiento de la vida se traducir&aacute;n  o no, en una mejor vida para todas las especies, en especial la especie humana.  En el presente esta preocupaci&oacute;n te&oacute;rica por la relaci&oacute;n  ciencia-vida, debe traducirse en lograr que los avances gen&oacute;micos permitan  no slo prevenir y curar m&aacute;s y m&aacute;s enfermedades; sino tambi&eacute;n  estimular el trabajo colectivo para mejorar las relaciones ambientales, cultivar  mejores estilos y calidad de vida sobre todo, recuperar el sentido de la vida  casi supremo, despreciado hoy hasta niveles irrisorios en la mortandad violenta  que padecemos. Porque en Colombia parad&oacute;jicamente a la org&iacute;a de  la sangre y muerte que padecemos, experimentamos una intensa pasi&oacute;n por  la vida. <i>Garc&iacute;a M&aacute;rquez</i> lo expres&oacute; as&iacute; hace  ocho a&ntilde;os en la proclama introductoria al Informe de la Misi&oacute;n de  Ciencia, Educaci&oacute;n y Desarrollo, mejor conocido como el Informe de los  Sabios: Tenemos un amor casi irracional por la vida, pero nos matamos unos a otros  por las ansias de vivir.<span class="superscript">4</span></p><h4>Principales  &aacute;reas de aplicaci&oacute;n del saber gen&oacute;mico en salud p&uacute;blica</h4>    <p>En  las tres dimensiones ya enunciadas de la salud p&uacute;blica, los avances en  la ciencia del ADN est&aacute;n teniendo una influencia significativa y, sin duda,  la tendr&aacute;n mayor en el futuro pr&oacute;ximo. El campo del conocimiento  de la salud p&uacute;blica empieza a ampliarse de manera ilimitada con las interrogantes  que introduce el nuevo saber, tanto a lo que hasta ahora d&aacute;bamos ya por  conocido, como lo que apenas empezamos a descubrir de la mano del desciframiento  del ADN. Las pr&aacute;cticas preventivas y en especial en detecci&oacute;n precoz  de enfermedades con las consiguientes modificaciones de h&aacute;bitos y estilos  de vida, tienen ahora nuevas posibilidades y much&iacute;simos cuestionamientos  ante la inminente aplicaci&oacute;n de nuevas, m&aacute;s precisas, y efectivas  pruebas gen&eacute;ticas. Y al menos en teor&iacute;a, es de esperarse que el  nuevo saber gen&eacute;tico y sus derivaciones tecnol&oacute;gicas y terap&eacute;uticas  contribuyan a generar mayor bienestar para los individuos y los grupos sociales.    <br>  </p>    <p>Dados los m&aacute;s recientes desarrollos cient&iacute;fico-tecnol&oacute;gicos,  y el nivel de preocupaci&oacute;n social suscitado, merecen destacarse, entre  otros, los siguientes campos espec&iacute;ficos de utilizaci&oacute;n e impacto  del saber gen&oacute;mico en salud p&uacute;blica. </p><h6>Detecci&oacute;n precoz  de Predisposici&oacute;n a ciertas Enfermedades</h6>    <p>La posibilidad de establecer  con suficiente anticipaci&oacute;n si un individuo es o no portador de una mutaci&oacute;n  en el <i>locus</i> gen&eacute;tico de una enfermedad, que es lo que entendemos  por predisposici&oacute;n gen&eacute;tica, constituye uno de los aportes importantes  de la gen&eacute;tica a la salud p&uacute;blica. M&aacute;s a&uacute;n cuando  se trata de enfermedades mortales, tales como la <i>fibrosis qu&iacute;stica o  mucoviscidosis</i>, considerada como la m&aacute;s importante de las enfermedades  gen&eacute;ticas pedi&aacute;tricas y como la enfermedad gen&eacute;tica mortal  m&aacute;s frecuente que afecta a la poblaci&oacute;n de raza blanca.5 Obviamente  la predisposici&oacute;n es m&aacute;s f&aacute;cil de detectar cuando se trata  de alteraciones de un solo gen, como en el caso de la fibrosis qu&iacute;stica,  la enfermedad de Tay-Sachs (defecto enzim&aacute;tico gen&eacute;ticamente determinado,  conocido tambi&eacute;n como gangliosidosis GM2) la enfermedad de Huntington (entidad  hereditaria, autos&oacute;mica dominante, caracterizada por movimientos incontrolados  y demencia progresiva, cuyo locus gen&eacute;tico fue ubicado en el cromosoma  4), y trastornos cromos&oacute;micos tales como el s&iacute;ndrome de Down.<span class="superscript">6</span>    <br>  </p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>La cuesti&oacute;n es m&aacute;s compleja cuando no se trata de efectos  de una variaci&oacute;n gen&eacute;tica espec&iacute;fica, sino de un juego de  m&uacute;ltiples genes, casos en los cuales se hace m&aacute;s dif&iacute;cil  tanto la identificaci&oacute;n del problema como la posibilidad de intervenci&oacute;n.  En la diabetes, por ejemplo, se ha identificado la intervenci&oacute;n de al menos  tres genes como factores contribuyentes al desencadenamiento de la enfermedad.  En el c&aacute;ncer de mama se han reconocido dos o tres trastornos hereditarios  dominantes y muy raros.<span class="superscript">7</span>    <br> </p>    <p>Los investigadores  reconocen que la gen&eacute;tica moderna no ha descubierto que haya m&aacute;s  enfermedades de origen gen&eacute;tico, sino que ha confirmado estudios previos  que demuestran que algunas enfermedades tienen influencias gen&eacute;ticas en  su etiolog&iacute;a, y ha ofrecido t&eacute;cnicas que pueden descubrir exactamente  qu&eacute; genes est&aacute;n relacionados con qu&eacute; enfermedades.     <br> </p>    <p>El  poder predictivo de las pruebas gen&eacute;ticas es muy variado en funci&oacute;n  tanto de los factores enunciados, como de otro aspecto esencial: q<i>ue la predisposici&oacute;n  gen&eacute;tica act&uacute;a en relaci&oacute;n muy estrecha con los factores  ambientales</i> para producir un cuadro cl&iacute;nico espec&iacute;fico.<span class="superscript">7</span>  Es decir: con la excepci&oacute;n de algunos pocos casos espec&iacute;ficos, no  existe un determinismo gen&eacute;tico. Este postulado de la interacci&oacute;n  entre gen&eacute;tica y ambiente es esencial y cobra cada vez mayor importancia  tanto entre los investigadores como entre quienes aplican los conocimientos gen&eacute;ticos.  En 1996 un profesor de la Universidad de Liverpool present&oacute; un cuadro<span class="superscript">7</span>  sobre el poder predictivo de las pruebas gen&eacute;ticas para algunas enfermedades,  en el siguiente orden porcentual:</p>    <blockquote>     <p><font face="Symbol">-</font>  Distrofia muscular de Duchenne &nbsp;&nbsp;&nbsp;100 %     <br> <font face="Symbol">-</font>  Enfermedad de Huntington &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;95  %     <br> <font face="Symbol">-</font> C&aacute;ncer de mama &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;80  %     <br> <font face="Symbol">-</font> Enfermedad de Alzheimer &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;50  %     ]]></body>
<body><![CDATA[<br> <font face="Symbol">-</font> Espondilitis anquilosante &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;30  %     <br> <font face="Symbol">-</font> Diabetes &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;0,5  % </p></blockquote>    <p>Reconocer la naturaleza predominante o parcialmente gen&eacute;tica  de una enfermedad, y disponer de pruebas gen&eacute;ticas a&uacute;n con un alto  poder predictivo, significa sin duda un avance importante en t&eacute;rminos tanto  m&eacute;dicos como de salud p&uacute;blica. Es posible la terapia g&eacute;nica  en algunos casos, en otros puede darse un oportuno consejo gen&eacute;tico, y  pueden identificarse y prevenirse en otro los factores ambientales relacionados,  tales como la exposici&oacute;n a ciertas sustancias en los espacios laborales  o dom&eacute;sticos, la utilizaci&oacute;n de ciertos suplementos alimenticios,  o evitar determinadas radiaciones, etc. Pero existen tambi&eacute;n limitaciones  serias al momento de pretender masificar las pruebas debido a sus costos, a la  dificultad para convencer a la poblaci&oacute;n en relaci&oacute;n con la utilidad  potencial de la prueba y adem&aacute;s a la limitada disponibilidad actual de  terapias gen&eacute;ticas para tratar los casos comprobados de portadores del  riesgo. En t&eacute;rminos laborales las pruebas gen&eacute;ticas presentan adem&aacute;s  la ambivalencia de poder evitar el riesgo de la exposici&oacute;n, pero tambi&eacute;n  puede discriminar a algunos de los candidatos a un trabajo determinado -tema que  se enunciar&aacute; m&aacute;s adelante. Las pruebas gen&eacute;ticas hacen entonces  parte de los aportes de la medicina gen&oacute;mica a la promoci&oacute;n de salud  y a la prevenci&oacute;n de la enfermedad. Pero requieren &#147;una nueva responsabilidad  para garantizar que sean usadas con prudencia y correctamente.&#148;<span class="superscript">8</span></p><h6>La  Gen&oacute;mina de la Conducta</h6>    <p>Como lo reconocen los propios investigadores  especializados, la gen&eacute;tica del comportamiento se presta m&aacute;s para  el sensacionalismo de los medios de comunicaci&oacute;n que cualquier otro campo  de la ciencia moderna.<span class="superscript">9</span> De hecho a los medios  les seduce poder informar sobre el descubrimiento del gen de la homosexualidad,  de la intuici&oacute;n femenina y, en particular en nuestro caso colombiano, del  gen responsable de la violencia. La ciencia, en cambio, es m&aacute;s cauta. Ya  se expres&oacute; anteriormente que son muy pocos los casos de enfermedades ligadas  a variaciones de un solo gen. Y en los trastornos de la conducta, la mayor parte  de los casos dependen de la interacci&oacute;n entre factores ambientales y m&uacute;ltiples  genes. La unicausalidad contin&uacute;a perdiendo terreno.    <br> </p>    <p>La gen&eacute;tica  est&aacute; contribuyendo significativamente a la sicopatolog&iacute;a, a la comprensi&oacute;n  de la personalidad, y de las habilidades e inhabilidades cognitivas. Ha podido  establecer que casi todos los trastornos de la conducta estudiados con apoyo gen&eacute;tico  &#150;entre ellos la enfermedad de Alzheimer, la enfermedad de Huntington, el  d&eacute;ficit de atenci&oacute;n, la dislexia y la esquizofrenia&#150; muestran  un car&aacute;cter hereditario entre moderado y alto, generalmente a un nivel  mayor del que presentan las enfermedades f&iacute;sicas. Al parecer, el mayor  impacto de los avances en el genoma humano sobre la psicolog&iacute;a y la psiquiatr&iacute;a  se refieren a la comprensi&oacute;n de las bases neurogen&eacute;ticas de las  diferencias individuales y a lograr una base m&aacute;s s&oacute;lida en cuanto  a la etiolog&iacute;a de las enfermedades. Todo esto puede llevar al descubrimiento  de tratamientos nuevos y m&aacute;s espec&iacute;ficos y, sobre todo, a incrementar  la percepci&oacute;n y la tolerancia de los trastornos de la conducta, aspecto  esencial en t&eacute;rminos de salud p&uacute;blica.</p><h6>El Genoma humano y  la percepci&oacute;n que tenemos de nosotros mismos</h6>    <p>Desde la reformulaci&oacute;n  de preguntas centrales como: <i>en el fondo qu&eacute; es la vida, y qu&eacute;  es lo espec&iacute;ficamente humano</i>, hasta cuestiones m&aacute;s secundarias  y en ocasiones pr&oacute;ximas a la fantas&iacute;a, tanto la secuenciaci&oacute;n  como la relativa popularizaci&oacute;n del genoma han suscitado una creciente  curiosidad y algunas reflexiones sustanciales. Aun sedimentando el margen de exageraci&oacute;n  y esnobismo que puede darse por lo que podr&iacute;amos llamar una especie de  &#147;genomitis&#148;, es preciso reconocer que el genoma tiene un enorme valor  simb&oacute;lico para buena parte de la poblaci&oacute;n que accede a alg&uacute;n  nivel de informaci&oacute;n y de conocimiento b&aacute;sico sobre el tema. Solo  en el campo del lenguaje, que es un indicador sensible del cambio social, el genoma  est&aacute; produciendo una verdadera revoluci&oacute;n,<span class="superscript">10</span>  como bien nos consta incluso a quienes hemos estado durante a&ntilde;os dentro  del lenguaje m&eacute;dico. Pero no es solo cuesti&oacute;n de renovaci&oacute;n  en el lenguaje. Como nos concebimos, los criterios que fundamentan nuestras formas  de relaci&oacute;n con otros seres vivos y con los dem&aacute;s seres humanos,  y aun las concepciones religiosas sobre el origen de la vida, est&aacute;n sufriendo  replanteamientos fundamentales a ra&iacute;z de los hallazgos de la nueva gen&eacute;tica.  El propio Eric Lander, jefe de la investigaci&oacute;n gen&oacute;mica en el MIT,  escribi&oacute;: [...] <i>el impacto m&aacute;s serio de la gen&oacute;mica puede  consistir en c&oacute;mo vamos a decidir percibirnos a nosotros mismos y c&oacute;mo  percibirnos unos a otros</i>.<span class="superscript">2</span>     <br> </p>    <p>Tres  hechos demostrados por la gen&eacute;tica dan pie a reflexiones sobre el tema  en cuesti&oacute;n. El primero:<span class="superscript">10</span> que nuestro  genoma humano no es tan significativamente m&aacute;s rico que el de seres vivos  que consideramos tan lejanos y poco desarrollados como las moscas, los gusanos  y los ratones, o que compartimos con ellos muchos m&aacute;s elementos gen&eacute;ticos  de los que cre&iacute;amos.<span class="superscript">11</span> El segundo: que  nuestra diferencia total de ADN es semejante en el 99 % a la de los chimpanc&eacute;s.  Es decir nuestra diferencia gen&eacute;tica con un chimpanc&eacute; es solo del  1 %. Y el tercero: que entre los seres humanos tenemos una identidad gen&eacute;tica  del 99,9 %. Es decir: solo diferimos en el 0,1 %. Constataciones como estas nos  van a seguir desvelando y podr&aacute;n inclusive no solo modificar nuestros criterios,  sino tambi&eacute;n nuestras conductas. Conceptos tan caro a nuestra cultura como  el de la superioridad y especificidad humanas, y el de raza, pueden matizarse  y, seg&uacute;n el &aacute;ngulo de mirada, enriquecerse o empobrecerse. Nuestra  escasa diferencia con los primates nos puede deprimir en un sentido, y en otro,  llevarnos a apreciarlos mucho m&aacute;s y a relacionarnos mejor con ellos. Igualmente  el margen de diferencia de solo 1 % nos puede abrumar, o darnos pistas mucho m&aacute;s  precisas sobre lo esencial de la diferencia entre las dos especies y lo importante  de cultivarla cada vez m&aacute;s. Algo similar puede ocurrir con la cuesti&oacute;n  de las diferencias raciales entre los humanos. El hecho de que en t&eacute;rminos  gen&eacute;ticos la diferencia no sobrepase el 0,1 % puede contribuir a reducir  la rigidez de ciertos racismos y xenofobias. Pero igual puede llevar a pretensiones  eugen&eacute;sicos y a consolidar una supuesta aristocracia gen&eacute;tica con  nuevas modalidades de xenofobia.    <br> </p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>&iquest;Tiene todo esto algo que ver  con la salud p&uacute;blica? Creo que s&iacute;, y mucho. En especial porque dentro  de ella caben muchas de las dimensiones y consecuencias de nuestras relaciones  con la naturaleza en general, con los dem&aacute;s seres vivos en particular,  y con los dem&aacute;s humanos en especial.     <br> </p><h4>Algunas interrogantes  suscitadas y a&uacute;n no resueltas por el genoma</h4>    <p>Por el enorme avance  cient&iacute;fico que significa el genoma humano, posiblemente son m&aacute;s  las interrogantes que formula, que las respuestas que ya ha dado. Se presentan  a continuaci&oacute;n algunos de los cuestionamientos m&aacute;s frecuentes hasta  ahora, con la intenci&oacute;n de invitar a intensificar la b&uacute;squeda inducida  o acabada.    <br> </p>    <p>Casi desde el comienzo de la ejecuci&oacute;n del Proyecto  Genoma Humano, en 1990, se financi&oacute; con el 5 % de su presupuesto un programa  para investigar y reflexionar sobre las implicaciones &eacute;ticas, legales y  sociales del proyecto y sus posibles hallazgos &#150;programa ELSI.<span class="superscript">12</span>  Las cuatro prioridades de este programa enuncian buena parte de las preocupaciones  e interrogantes que el genoma coloca a la sociedad y a la salud p&uacute;blica.  </p><h6>Privacidad y Justicia en el uso de la Interpretaci&oacute;n de la Informaci&oacute;n  Gen&eacute;tica</h6>    <p>Tiene que ver concretamente con cuestiones como: &iquest;De  qui&eacute;n es la informaci&oacute;n gen&eacute;tica? &iquest;Qui&eacute;n, c&oacute;mo  y para qu&eacute; puede usarla? &iquest;Es posible patentar el genoma humano?<span class="superscript">13</span>  &iquest;Hasta d&oacute;nde llega la propiedad individual y la privacidad del paquete  gen&eacute;tico?<span class="superscript">14</span> Qu&eacute; uso puede d&aacute;rsele  a la informaci&oacute;n gen&eacute;tica en el individuo en cuestiones de empleo,  seguros, adopciones, paternidad, investigaci&oacute;n criminal, etc&eacute;tera.    <br>  </p>    <p>No ha estado quieta la sociedad ante tales interro-gantes. Propiedad, privacidad,  p&uacute;blico-privado, exclusi&oacute;n, discriminaci&oacute;n son algunas de  las categor&iacute;as que articulan los debates al respecto. La rivalidad ya universalmente  conocida entre los grupos p&uacute;blico y privado de la investigaci&oacute;n  original, expresada institucionalmente en el National Institud of Health (NIH)  y la empresa Celera y personificada en los doctores <i>Francis Collins</i> y <i>Craig  Venter</i> es apenas el primer acto -seguramente premonitorio- de una larga obra  en la que habr&aacute; demasiados intereses, poderes y d&oacute;lares en juego.  Los tres mil millones de presupuesto original del proyecto oficial, curiosamente  equivalentes en n&uacute;mero al total de nucle&oacute;tidos que componen el genoma  humano, son tambi&eacute;n apenas el caso inicial de una inversi&oacute;n y un  negocio multimillonario. La pol&eacute;mica pone sobre el escenario el papel y  la responsabilidad del Estado en la investigaci&oacute;n de punta, la relaci&oacute;n  entre lo p&uacute;blico y lo privado, y entre el inter&eacute;s colectivo y los  intereses de ganancia particular. Y pone tambi&eacute;n en discusi&oacute;n otro  tema de especial relevancia: el papel y la responsabilidad social de los investigadores.    <br>  </p>    <p>El Congreso Mundial de Bio&eacute;tica, reunido en Espa&ntilde;a en junio  del a&ntilde;o 2000 expres&oacute; categ&oacute;ricamente: <i>El genoma humano  es patrimonio de la humanidad, y como tal no es patentable</i>.<span class="superscript">15</span>  Estados Unidos y Gran Breta&ntilde;a tienen un proyecto de acuerdo para impedir  que el genoma humano termine en poder de compa&ntilde;&iacute;as privadas. El  anterior presidente de los Estados Unidos firm&oacute; un decreto prohibiendo  a las agencias federales y a los departamentos del Estado el uso de la informaci&oacute;n  gen&eacute;tica en cualquier contrataci&oacute;n. Y resulta casi impensable hoy  un congreso en que se traten temas legales, &eacute;ticos, jur&iacute;dicos, pol&iacute;ticos  y de salud p&uacute;blica en cuya agenda no figure esta problem&aacute;tica.</p><h6>Integraci&oacute;n  cl&iacute;nica de las nuevas tecnolog&iacute;as</h6>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Este aspecto, obviamente,  tiene que ver m&aacute;s con la pr&aacute;ctica cl&iacute;nica, y por eso apenas  se enuncian las preguntas claves. &iquest;Es hora de iniciar las terapias g&eacute;nicas?  &iquest;En enfermedades org&aacute;nicas y mentales? &iquest;A qui&eacute;nes  deben aplicarse? &iquest;Deben incluirse en los paquetes de atenci&oacute;n? C&oacute;mo  valorar los riesgos inevitables, evidenciados ya a&uacute;n con la muerte reportada  de algunos pacientes?</p><h6>Cuestiones afines a la Investigaci&oacute;n Gen&eacute;tica</h6>    <p>Aqu&iacute;  aparecen en especial tres grandes problemas: los &eacute;ticos, los econ&oacute;micos  y los de poder, expresados en m&uacute;ltiples preguntas y subtemas. Pero la interrogante  que domina el escenario es esta: &iquest;<i>Clonar o no clonar- en especial al  ser humano</i>? Los padres de la clonaci&oacute;n de ovejas han insistido en sus  reservas acerca de la conveniencia y oportunidad de la clonaci&oacute;n humana.<span class="superscript">3</span>  Y varias legislaciones, entre ellas el reciente C&oacute;digo Penal Colombiano,  se han anticipado a proscribir la clonaci&oacute;n.<span class="superscript">13</span>  Pero, al mismo tiempo, varios equipos cient&iacute;ficos en distintas partes del  mundo dicen estar a punto de realizarla. Es posiblemente la cuesti&oacute;n m&aacute;s  candente planteada hasta ahora por la gen&eacute;tica, favorecida por las tecnolog&iacute;as  afines, y clavada como una espina en la mente y la conciencia de los cient&iacute;ficos,  los pol&iacute;ticos, los eticistas, los legisladores, los salubristas y el p&uacute;blico  en general.</p><h6>Finalmente las implicaciones y retos del avance gen&eacute;tico  en la educaci&oacute;n p&uacute;blica en salud, y en la formaci&oacute;n profesional  y t&eacute;cnica del sector</h6>    <p>&iquest;Qu&eacute; debe saber la poblaci&oacute;n  general sobre gen&eacute;tica y sus relaciones e implicaciones en la vida cotidiana?  &iquest;Qu&eacute; deben saber los m&eacute;dicos, las enfermeras, los odont&oacute;logos,  los salubristas y las bacteri&oacute;logas sobre estos temas a un nivel m&aacute;s  t&eacute;cnico y elaborado? &iquest;Qu&eacute; estamos haciendo para introducir  responsablemente estos temas, estas tecnolog&iacute;as y estas inquietudes en  nuestros c&iacute;rculos acad&eacute;micos, profesionales y sociales?    <br> </p>    <p>Est&aacute;  claro que las anteriores preocupaciones e interrogantes tienen ciertas especificidades  para los pa&iacute;ses denominados subdesarrollados y de menor nivel cient&iacute;fico-tecnol&oacute;gico.  Algunas de ellas se pueden enunciar as&iacute;: &iquest;Cu&aacute;ndo, y en qu&eacute;  condiciones accederemos a los beneficios de los nuevos conocimientos y tecnolog&iacute;as  gen&eacute;ticas? &iquest;Qu&eacute; tipo de aportes podremos hacer tanto en la  investigaci&oacute;n como en los debates sobre el tema? &iquest;Hasta d&oacute;nde  podremos controlar y disponer de nuestro material gen&eacute;tico y nuestra riqu&iacute;sima  biodioversidad? </p><h4>Del genoma humano a un nuevo paradigma integrador de la  vida y la salud </h4>    <p>Estando a&uacute;n por sedimentar muchas de las expectativas  que ha generado el genoma humano, me atrevo a enunciar tambi&eacute;n en esta  ocasi&oacute;n, una implicaci&oacute;n sobre la cual no he encontrado nada en  la literatura revisada sobre el tema. No se trata, por supuesto, de un desarrollo  sistem&aacute;tico y completo de la idea, sino de la formulaci&oacute;n embrionaria  que invite al debate y al trabajo en la construcci&oacute;n del modelo. Se trata  del impacto que el nuevo descubrimiento puede llegar a tener en la construcci&oacute;n  de un nuevo paradigma del conocimiento en salud, al que preliminarmente puede  denominarse <i>paradigma integrador de la vida y la salud</i>. Ese paradigma representar&iacute;a  la superaci&oacute;n positiva de la antigua e intensa confrontaci&oacute;n entre  los componentes biol&oacute;gicos y sociales del saber en salud.     <br> </p>    <p>Buena  parte de los avances, y muchas de las limitaciones del actual conocimiento m&eacute;dico  en particular, y en salud en general, las debemos a la hegemon&iacute;a hist&oacute;rica  del saber bionatural. Desde la revoluci&oacute;n microbiol&oacute;gica de finales  del siglo xxi fueron adquiriendo estatuto excluyente de cientificidad en salud  las ciencias y disciplinas positivas y naturales: biolog&iacute;a, gen&eacute;tica,  inmunobiolog&iacute;a, bioqu&iacute;mica, farmacolog&iacute;a, y sus versiones  m&aacute;s recientes: biolog&iacute;a celular y despu&eacute;s molecular, inmunogen&eacute;tica,  ingenier&iacute;a gen&eacute;tica, etc&eacute;tera.    <br> </p>    <p>Las ciencias sociales  llegaron tarde y relativamente mal al campo m&eacute;dico y sanitario. Es una  historia de poco m&aacute;s de un siglo y medio. Penetraron de la mano de las  ciencias de la conducta y de manera m&aacute;s instrumental y aplicativa, que  cient&iacute;fica y explicativa. Vino luego el auge de la econom&iacute;a pol&iacute;tica,  con avances significativos tanto tem&aacute;ticos como conceptuales y metodol&oacute;gicos.  Pero tambi&eacute;n hay que aceptarlo cr&iacute;ticamente, con cierto aire dogm&aacute;tico  y un dejo de determinismo econ&oacute;mico. En la etapa actual hay una saludable  apertura a b&uacute;squedas sociol&oacute;gicas y culturales en salud, a esclarecimientos  hist&oacute;ricos y exploraciones &eacute;ticas y bio&eacute;ticas y al reconocimiento  de la racionalidad pol&iacute;tica del campo sanitario. Con dificultades y altibajos,  por supuesto, pero est&aacute; claro que el conjunto de las denominadas ciencias  sociales ha hecho aportes sustanciales al saber en salud, en cada una de sus disciplinas  y profesiones y, por consiguiente, a los intentos de superar los problemas y de  crear mejores condiciones y calidad de vida.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> </p>    <p>A primera vista, todo  indica que la secuenciaci&oacute;n del genoma humano es la consagraci&oacute;n  definitiva e irrefutable de la racionalidad bionatural, de las ciencias positivas  y de la primac&iacute;a de lo individual sobre lo colectivo. Y puede llegar a  ser as&iacute;. Pero, como plante&eacute; en la instalaci&oacute;n del reciente  Congreso Mundial de la Medicina Social en Cuba, <i>me arriesgo a pensar que puede  llegar a ser lo contrario. Es decir: si en definitiva lo que el genoma expresa  es la impronta en el individuo, por la v&iacute;a qu&iacute;mica y hereditaria,  del resumen de la trayectoria de la humanidad... podemos estar tambi&eacute;n  al borde de entender lo biol&oacute;gico como materializaci&oacute;n de lo social,  plante&aacute;ndose as&iacute; una alternativa al viejo dilema que nos ha desvelado  mucho y abriendo la posibilidad de construir un paradigma alternativo e integrador  de ambos niveles. (Franco S. Saludo de Bienvenida. </i>VIII Congreso Latinoamericano  y XI Congreso Mundial de Medicina Social. La Habana; 2000.)    <br> </p>    <p><i>Theilhard</i>  de <i>Chardin </i>hab&iacute;a planteado que <i>lo social no es negaci&oacute;n  sino culminaci&oacute;n de lo biol&oacute;gico</i>. Los avances en el genoma permiten  plantear que <i>lo biol&oacute;gico no es negaci&oacute;n sino materializaci&oacute;n  individualizada de lo hist&oacute;rico-social. Eric Lander dice: el genoma es  un libro de historia y nos muestra que los 6 000 millones de nuestra especie,  descendientes de 7 000 generaciones, provienen de una peque&ntilde;a poblaci&oacute;n  original de 60 000 personas. Nuestra especie presenta escasa variaci&oacute;n  gen&eacute;tica: el ADN de los seres humanos es id&eacute;ntico en el 99,9 %</i>.<span class="superscript">2</span>      <br> </p>    <p>Es justamente esta constataci&oacute;n de que la biolog&iacute;a no  solo no es aut&oacute;noma o independiente de lo hist&oacute;rico-social, sino  es en s&iacute; misma transmisi&oacute;n hist&oacute;rica, puente generacional,  bisagra entre lo individual y lo colectivo, lo que permite entrever una nueva  relaci&oacute;n entre los dos mundos cient&iacute;ficos. Ni es comprensible lo  social sin la infraestructura y el funcionamiento org&aacute;nico bionatural,  ni es comprensible lo biol&oacute;gico sin su historia y la cultura. Ni determinismo  gen&eacute;tico, ni omnipotencia social. Y es esa nueva relaci&oacute;n la que  parece poner las bases de superaci&oacute;n del viejo dilema biol&oacute;gico-social  y del advenimiento de un paradigma comprensivo e integrador. Paradigma, adem&aacute;s,  no solo del conocimiento, sino tambi&eacute;n de la acci&oacute;n y de la conducta.  Vamos a tener que estudiar m&aacute;s ambos campos cient&iacute;ficos. Nos van  a sorprender nuevas explicaciones de viejos problemas, enfermedades y conductas.  Vamos a tener que ir m&aacute;s del laboratorio al consultorio y de este al debate  p&uacute;blico o a los medios de comunicaci&oacute;n. Nos va a costar much&iacute;simo  dudar de algunas verdades que hoy nos tranquilizan y vamos a tener que arriesgarnos  a cuestionar algunos valores establecidos y a construir nuevos c&oacute;digos,  legislaciones y reglamentaciones.<span class="superscript">16</span>    <br> </p>    <p>Considero  que en principio la primera demanda para poder avanzar hacia la construcci&oacute;n  de este nuevo paradigma y hacia una pr&aacute;ctica profesional en salud adecuada  a la nueva situaci&oacute;n, es la de sacudir la indiferencia o la pereza intelectual  y retomar con paciencia libros, revistas e internet para enterarnos de cerca y  cr&iacute;ticamente, de qu&eacute; es sin duda el primer gran avance cient&iacute;fico-tecnol&oacute;gico  del milenio. Y como la prevenci&oacute;n es tan cara a la salud p&uacute;blica,  prevenirnos de una posible epidemia de &#147;genomitis&#148; que nos puede llevar  a esnobismos casi rid&iacute;culos, o a olvidarnos de que, por suerte, los genes  son una parte importante, pero no la &uacute;nica de nuestra historia. Y, sobre  todo, que la vida sigue siendo un fen&oacute;meno mucho m&aacute;s maravilloso  y variado que los 23 pares de cromosomas, los 30 000 genes y los tres mil millones  de nucle&oacute;tidos de nuestro genoma.</p><h4>Summary</h4>    <p> The decipherment  of the genetic code has incalculable potential for changing knowledge and practice  related to life in general and health and public health care in particular. It  is not possible to ignore the discussion that this topic generates and the impact  of the concrete event. This article analyzes four aspects of this topic: a) some  considerations on the science and life relationship; b) main areas of application  of genomic knowledge on public health; c) some questions about genoma that has  not been answered yet; and d) towards a new paradigm integrating life and health.  It does not seem that the fundamental thing is if we will be able to know how  far the scientific advacements in life knowledge will go, but whether this will  lead to a better life for all the species, particularlt the human species. The  main areas of application of the genomic knowledge on public health may be found  in the early knowledge about the predisposition to certain diseases, the genomics  of behaviour and the genoma and perception that we have of ourselves. The unanswered  questions are transcendental for the society and the public health alike: a) privacy  and justice in the use and interpretation of genetic information, b) clinical  integration of new technologies, c) related questions to genetic research, and  d) finally, the implications and challenges of the genetic development for public  health education and for professional and technical formation in the sector. At  a first glance, all indicates that the human genome sequence is the definite and  irrefutable consecration of bionatural rationality, the positive sciences and  the predominance of the individual over the group. Maybe this is right. But maybe  it is the other way around. That is, if the genome definitely expresses the mark  of the whole evolution of mankind on the individual, we may also be about to understand  the biological thing as the materialization of the social thing. In this way,  an alternative to the old dilemma that has kept us so much concerned comes out  and the opportunity of constructing an alternative paradigm that integrates both  levels opens up. </p>    <p><i>Subjects headings:</i> GENOME HUMAN, IMPACTS ON HEALTH;  SCIENCIE; LIFE; LIFE CHANGES EVENTS.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> </p><h4>Referencias bibliogr&aacute;ficas</h4><ol>      <!-- ref --><li> Teilhard de Chardin P. O fen&oacute;meno humano. Lisboa: Livraria Tavares  Martins; 1970. p. 272-3.</li>    <!-- ref --><li> Lander ES, Weinberg RA. Genomics: journey to  the center of biology. Science. 2000;287:1777-1782. </li>    <!-- ref --><li> Wilmut I. Campbell  KY, Tudge C. La segunda creaci&oacute;n. Barcelona: Sine qua non; 2000.</li>    <!-- ref --><li>  Garc&iacute;a M&aacute;rquez G. Proclama introductoria al informe de la misi&oacute;n  de ciencia, educaci&oacute;n y desarrollo. Bogot&aacute;: Colciencias; 1994. p.  7.</li>    <!-- ref --><li> Robbins SL. Patolog&iacute;a estructural y funcional. Madrid: Interamericana-McGraw-Hill;  1995.p. 505.</li>    <!-- ref --><li> Khoury MJ. From genes to Public Health: the applications  of genetic technology in disease prevention. Am J Public Health 86(12):1717-22.</li>    <!-- ref --><li>  Bobrow M, Grimbaldeston AH. Medical genetics: the human genome project and public  health. J Epidemiol Comm Health 2000;54:645-49.</li>    <!-- ref --><li> Steinberg KK, Gwinn M,  Khoury A. The role of genomics in Public Health and disease prevention. JAMA 2001;  286(13):1635. </li>    <!-- ref --><li> McGuffin P, Riley B, Ploim R. Toward behavioral Genomics.  Science 2001;291:1232-33. </li>    <!-- ref --><li> Goodfellow PN, Sefton L. Language of the genome.  Nature 1991;353:117-18. </li>    <!-- ref --><li> P&auml;&auml;bo S. The Human Genome and our  view of ourselves. Science 2001;291(5507):1219-20. </li>    <!-- ref --><li> Jeffords JM, Daschle  T. Political issues in the genome era. Science 2001;291(5507):1249-51. </li>    <!-- ref --><li>  Restrepo LM. Es posible patentar el genoma humano? Temas de Bio&eacute;tica. Universidad  de Antioqu&iacute;a. 2001;(1):29-35. </li>    <!-- ref --><li> Private genes, public health. Commentary.  Lancet 1997;349: 1338-39. </li>    <!-- ref --><li> Congreso Mundial de Bio&eacute;tica. Declaraci&oacute;n  Bio&eacute;tica de Gij&oacute;n 2000. Temas de Bio&eacute;tica. Universidad de  Antioqu&iacute;a. 2001;(1):13-14. </li>    <!-- ref --><li> Franco S. Del genoma humano a un nuevo  paradigma en salud. Temas de Bio&eacute;tica. Universidad de Antioqu&iacute;a.  2001; (1): 22-28. </li>    </ol>    <p>Recibido: 21 de octubre de 2002. Aprobado: 8 de  noviembre de 2002.    <br> <i>Sa&uacute;l Franco Agudalo</i>. E-mail: <a href="mailto:saulfranco@hotmail.com">saulfranco@hotmail.com</a>  </p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p><a href="#titulo">* Presentaci&oacute;n en la C&aacute;tedra Manuel Ancizar:  Enfoques y dilemas contempor&aacute;neos en salud p&uacute;blica. Bogot&aacute;;  23 febrero del 2002.</a><a name="asterisco"></a></p>    <p><span class="superscript"><a href="#autor">1</a></span><a href="#autor">  Profesor Asociado. </a><a name="cargo"></a>    <br> </p>      ]]></body><back>
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