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<publisher-name><![CDATA[Editorial Ciencias Médicas]]></publisher-name>
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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Participación social en el campo de la salud]]></article-title>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Social participation in the field of health care]]></article-title>
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<institution><![CDATA[,Escuela Nacional de Salud Pública  ]]></institution>
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<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[The paper makes an analysis of the historical background of social participation, the predominant trends and patterns within different environments including Cuba. It presents assessments as starting points for analysis of certain examples and circumstances. As it is stated in the concept of health as a social product, social participation is a fundamental health problem-solving element, in such a way that it is applied to and needed for actions inherent to the health care sector, but at the same time, it goes beyond that and involves the whole society. The paper showed various dimensions that have been given to specify the scope of social participation that, in its most genuine form, is an indispensable pillar for the quality of life of the peoples]]></p></abstract>
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</front><body><![CDATA[ <p><img src="/img/revistas/rcsp/v30n3/vi%F1eta3.jpg" width="330" height="47"></p>    
<p>Escuela  Nacional de Salud P&uacute;blica</p><h2>Participaci&oacute;n social en el campo  de la salud </h2>    <p><a href="#cargo">Giselda Sanabria Ramos<span class="superscript">1</span></a><a name="autor"></a>    <br>  </p><h4>RESUMEN</h4>    <p> El documento analiza los antecedentes hist&oacute;ricos  de la participaci&oacute;n social, las tendencias y modelos predominantes en diferentes  contextos, incluyendo a Cuba. Presenta valoraciones a punto de partida del an&aacute;lisis  de determinados ejemplos y circunstancias. Tal y como se plantea en el concepto  de la salud como producto social, la participaci&oacute;n social es un elemento  fundamental para la soluci&oacute;n de los problemas de salud, de manera que se  aplica y necesita para acciones inherentes al propio sector salud, pero al mismo  tiempo lo trasciende y compromete a toda la sociedad. Se muestra c&oacute;mo para  precisar su magnitud se le han adjudicado diferentes dimensiones y que en su forma  m&aacute;s genuina es un pilar indispensable para alcanzar la calidad de vida  de los pueblos.</p>    <p><b>Palabras clave: </b>SALUD PUBLICA, PARTICIPACION SOCIAL,  SISTEMAS LOCALES DE SALUD, PLANIFICACION LOCAL PARTICIPATIVA, MOVIMIENTOS DE MUNICIPIOS  POR LA SALUD.     <br> </p><h4>Introducci&oacute;n</h4>    <p>La aproximaci&oacute;n a  un objeto de estudio no puede ser integralmente alcanzada, fuera de su comprensi&oacute;n  hist&oacute;rica, tampoco alejada del desarrollo te&oacute;rico y conceptual que  le ha dado identidad; por lo que el presente trabajo ofrece una s&iacute;ntesis  de las caracter&iacute;sticas esenciales del desarrollo de la participaci&oacute;n  social para la soluci&oacute;n de problemas de salud, diferentes modelos y variados  contextos. La l&iacute;nea de pensamiento que gu&iacute;a este trabajo es presentar  las principales peculiaridades del tema seleccionado. Para este art&iacute;culo  se asume el concepto de participaci&oacute;n social enunciado en el Informe sobre  desarrollo humano de 1993,<span class="superscript">1</span> que expresa:</p>    <blockquote>      <p>Participaci&oacute;n significa &#147;que la gente intervenga estrechamente  en los procesos econ&oacute;micos, sociales, culturales y pol&iacute;ticos que  afectan sus vidas&#148;.</p></blockquote>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>En el caso de la participaci&oacute;n  social en salud se asume la definici&oacute;n expresada por la Organizaci&oacute;n  Panamericana de la Salud en 1994:<span class="superscript">2</span></p>    <blockquote>      <p>La participaci&oacute;n social en la cogesti&oacute;n de la salud, se entiende  como la acci&oacute;n de actores sociales con capacidad, habilidad y oportunidad  para identificar problemas, necesidades, definir prioridades, y formular y negociar  sus propuestas en la perspectiva del desarrollo de la salud. La participaci&oacute;n  comprende las acciones colectivas mediante las cuales la poblaci&oacute;n enfrenta  los retos de la realidad, identifica y analiza sus problemas, formula y negocia  propuestas y satisface las necesidades en materia de salud, de una manera deliberada,  democr&aacute;tica y concertada.</p></blockquote><h4>Antecedentes de la participaci&oacute;n  social en salud</h4>    <p>El surgimiento de la participaci&oacute;n como categor&iacute;a  social es muy antigua, tanto como los primeros grupos sociales, pero desde la  perspectiva del desarrollo comunitario es mucho m&aacute;s reciente. En los Estados  Unidos de Norteam&eacute;rica, en el transcurso de los a&ntilde;os de la d&eacute;cada  de 1940, el movimiento de lucha contra la pobreza estimul&oacute; el desarrollo  de acciones comunitarias,<span class="superscript">3</span> aunque ya antes se  hab&iacute;a producido alguno que otro intento para el fomento de la participaci&oacute;n  de la poblaci&oacute;n en Inglaterra, con la finalidad de estimular el desarrollo  en las localidades.    <br> </p>    <p>En los a&ntilde;os de la d&eacute;cada de 1950,  se dieron diversas experiencias de animaci&oacute;n y desarrollo rural, en los  que se promovi&oacute; la participaci&oacute;n comunitaria. &#147;El enfoque dominante  para la &eacute;poca era de naturaleza cient&iacute;fica y propon&iacute;a la  introducci&oacute;n o transferencia de nuevas tecnolog&iacute;as para mejorar  las condiciones de vida de la poblaci&oacute;n.&#148;<span class="superscript">4</span>  La participaci&oacute;n de las personas depend&iacute;a de su capacidad de organizaci&oacute;n  y movilizaci&oacute;n en torno a programas y acciones que hab&iacute;an sido planeados  y decididos en otros &aacute;mbitos; ya sea en el pol&iacute;tico o en el t&eacute;cnico;  bajo el supuesto de que toda la poblaci&oacute;n aceptar&iacute;a con facilidad  las ideas, innovaciones y prioridades se&ntilde;aladas por los profesionales,  principalmente del sector de la salud.    <br> </p>    <p>Posteriormente en los a&ntilde;os  de la d&eacute;cada de 1960 hubo un gran n&uacute;mero de proyectos de participaci&oacute;n  comunitaria en diferentes pa&iacute;ses; sin embargo, esta no trascendi&oacute;  a la elaboraci&oacute;n de tareas, como forma de extender servicios a bajo costo.    <br>  </p>    <p>Diversas modalidades aparecieron en esa &eacute;poca, por ejemplo: en la  Uni&oacute;n de Rep&uacute;blicas Socialistas Sovi&eacute;ticas surgieron los  llamados <i>Consejos Sociales</i> (Torres N. Participaci&oacute;n popular en el  sector de la salud. Evoluci&oacute;n hist&oacute;rica. Tesis disponible en la  Hemeroteca Nacional de Medicina. Cuba, 1978), los cuales desarrollaron los principios  de la sanidad p&uacute;blica e incorporaron a las masas en las soluciones de problemas  de salud. En la Rep&uacute;blica Popular China nacieron las grandes <i>Campa&ntilde;as  Patri&oacute;ticas Sanitarias</i>, las que se implicaron en la soluci&oacute;n  de diversos problemas. En Tanzania se fomentaron <i>actividades de autoayuda</i>  y en Indonesia se formaron los <i>Comit&eacute;s Coordinadores Mixtos</i> para  solucionar problemas de inter&eacute;s grupal.     ]]></body>
<body><![CDATA[<br> </p>    <p>Ya en esa d&eacute;cada  en todos los programas federales en Estados Unidos, se hab&iacute;an incorporado  leyes de participaci&oacute;n ciudadana. En Colombia se crearon los <i>Comit&eacute;s  de Salud</i>; los que eran integrados por vecinos representantes de cada manzana  en un territorio determinado y luego como una forma m&aacute;s avanzada de organizaci&oacute;n,  estos dieron paso a los <i>Consejos Locales de Salud</i>.    <br> </p>    <p>La estrategia  de <i>organizaci&oacute;n para el desarrollo integral de la comunidad</i> comenz&oacute;  a imponerse por los a&ntilde;os setenta y se reconoci&oacute; la necesidad de  colaboraci&oacute;n entre instituciones gubernamentales y la poblaci&oacute;n,<span class="superscript">5</span>  pero fue a partir de 1978, con la declaraci&oacute;n de Alma-At&aacute;, en que  la participaci&oacute;n comunitaria y social se constituy&oacute; en una estrategia  principal para alcanzar el prop&oacute;sito de &#147;Salud para todos en el a&ntilde;o  2000&#148;. Dentro de esta estrategia se determin&oacute; que la participaci&oacute;n  comunitaria era la clave para hacer llegar los servicios de salud a toda la poblaci&oacute;n,  en particular a los grupos de mayor riesgo y con menor posibilidad de acceso a  ese tipo de servicio.    <br> </p>    <p>Espec&iacute;ficamente en Centroam&eacute;rica,  experiencias pioneras de los a&ntilde;os de las d&eacute;cadas de 1960 y 1970,<span class="superscript">6</span>  tales como la de <i>Donde no hay Doctor </i>de M&eacute;xico y la de <i>Hospital  sin paredes</i> en Costa Rica recibieron un significativo reconocimiento y apoyo  al consolidarse la Atenci&oacute;n Primaria de Salud como estrategia mundial aprobada  en Alma At&aacute;. En Cuba en 1961 se crean Las <i>Comisiones de Salud del Pueblo</i>;  las que estaban respaldadas por el principio declarado para la salud p&uacute;blica  de que &#147;las acciones de salud deben desarrollarse con la participaci&oacute;n  activa de la comunidad organizada&#148;.    <br> </p>    <p>A partir de ese momento comenzaron  a hacerse p&uacute;blica las experiencias de participaci&oacute;n comunitaria  que se ven&iacute;an desarrollando en diferentes lugares del mundo, en ellas se  pon&iacute;an de manifiesto las distintas formas de asumir la participaci&oacute;n  social. Se intensifica entonces la necesidad de saber del ser humano, &iquest;por  qu&eacute; participan unos pobladores y otros no?, &iquest;qu&eacute; es realmente  participaci&oacute;n?, &iquest;hasta qu&eacute; punto es cierta la afirmaci&oacute;n  de que la participaci&oacute;n es el arma fundamental de los pueblos?, estas y  muchas otras interrogantes demandaban respuesta.    <br> </p>    <p>El inter&eacute;s  por estudiar la participaci&oacute;n social continu&oacute; creciendo, pero algunos  de los trabajos, investigaciones y experiencias publicadas, en oportunidades son  relatos que presentan enfoques parciales a partir de lo que consideran la participaci&oacute;n  social y aunque tienen el alto valor de documentar las vivencias, no pretenden  una valoraci&oacute;n desde el punto de vista de la explicaci&oacute;n del proceso  para mantenerlo o mejorarlo. En otros casos, los menos, la publicaci&oacute;n  tiene la finalidad de conocer el impacto que la participaci&oacute;n tiene en  los objetivos de salud de determinado grupo social y comunitario.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> </p>    <p>Analizar  la participaci&oacute;n social como objeto de estudio desde diferentes supuestos  te&oacute;ricos es posible si se tiene en cuenta la perspectiva del enfoque sist&eacute;mico,  el principal soporte para esta aseveraci&oacute;n, es que &#147;en la era de los  sistemas tiene mayor inter&eacute;s juntar las cosas que dividirlas.&#148;<span class="superscript">7</span>  El enfoque sist&eacute;mico trata de resolver los problemas consider&aacute;ndolos  parte de un problema mayor, no desarticul&aacute;ndolo en sus partes componentes.  &#147;Bajo este prisma la participaci&oacute;n social puede considerarse un insumo  tanto para los sistemas m&aacute;s peque&ntilde;os como para los supra-sistemas,  este enfoque le proporciona un espacio a la participaci&oacute;n social en salud  como parte de la din&aacute;mica a que est&aacute; sujeta la participaci&oacute;n  social en general&#148; (Sanabria G. Participaci&oacute;n Comunitaria. Apuntes.  Material docente para el Curso pre-congreso II Taller de Promoci&oacute;n y Educaci&oacute;n  para la salud del escolar. IPLAC. Cuba, 2000) (fig. 1).    <br> </p>    <p align="center"><a href="/img/revistas/rcsp/v30n3/f0105304.jpg"><img src="/img/revistas/rcsp/v30n3/f0105304.jpg" width="367" height="239" border="0"></a></p>    
<p>&nbsp;</p>    <p align="center">Fig.  1.<b> </b>Enfoque de sistema aplicado a la participaci&oacute;n social.    <br> Nota:  Se puede a&ntilde;adir tantos subsistemas como existan en la sociedad y est&eacute;n  comprometidos de alguna manera con la salud de la poblaci&oacute;n, grupos o individuos.    <br>  </p>    <p>Uno de los objetivos principales para empe&ntilde;arse en estimular y perfeccionar  la participaci&oacute;n social, es lograr estabilizar el grado de protagonismo  de los diferentes actores sociales en las tareas inherentes a la producci&oacute;n  social de la salud, ya que en ese sentido prevalecen desequilibrios que en algunos  casos son resultado de la iniquidad en la salud y en otros conducen a ella. El  desbalance en la posibilidad de participar es un signo de iniquidad en el escenario  social, que afecta tambi&eacute;n el compromiso y la realizaci&oacute;n de acciones  que en &uacute;ltima instancia beneficien integralmente al ser humano y por ende  su salud.</p><h4>    <br> Tendencias de la participaci&oacute;n social     ]]></body>
<body><![CDATA[<br>     <br> </h4>    <p>El  acudir a la participaci&oacute;n en el &aacute;mbito de las metas de salud no  es un hecho aut&oacute;ctono ni aislado, ha estado marcado por diferentes corrientes  que en el campo sociopol&iacute;tico se han desarrollado en distintos momentos  de las tendencias hist&oacute;ricas, entre ellas el anarquismo, el marxismo y  la social democracia, por s&oacute;lo mencionar algunos ejemplos.    <br> </p>    <p>Los  anarquistas por ejemplo, so&ntilde;aban con una sociedad donde las propuestas  individuales alcanzaran mayor legitimidad y autenticidad, la autodecisi&oacute;n  y el autocontrol gobernar&iacute;an las relaciones sociales, de trabajo y de convivencia;  evitando cualquier tipo de poder gubernamental que pudiera en alg&uacute;n momento  devenir en centro de explotaci&oacute;n y represi&oacute;n. Aunque el anarquismo  como corriente filos&oacute;fica ha pasado de moda, el comportamiento anarquista  sigue dibujado en muchas personas y en algunos grupos de individuos; aunque ni  ellos mismos tienen conciencia de esa manifestaci&oacute;n. La participaci&oacute;n  para los anarquistas pudiera darse en una acci&oacute;n concertada, pero la negociaci&oacute;n  para un objetivo com&uacute;n no es su signo m&aacute;s distintivo, aunque en  algunos casos reconocen entidades coordinadoras a nivel social.    <br> </p>    <p>El  marxismo muestra una significativa impronta en el desarrollo hist&oacute;rico,  de la participaci&oacute;n social desde la perspectiva de declarar la necesidad  de la propiedad social sobre los medios de producci&oacute;n, de esta forma legitimiza  la participaci&oacute;n de todos los ciudadanos en el desarrollo social. La participaci&oacute;n  deviene de la conquista del poder para los menos favorecidos y es justamente de  esa escala global, a la particular, donde el pensamiento de <i>Marx</i> y <i>Engels</i>  acu&ntilde;an la necesidad, a&uacute;n insatisfecha en localidades y pa&iacute;ses,  de que el poder est&eacute; compartido entre todos con igualdad de derechos y  acciones.    <br> </p>    <p>La participaci&oacute;n social constituye una piedra angular  para el desarrollo, tanto de los seres humanos en su individualidad, como para  el de las localidades a la que los mismos pertenecen, es por ello que en el empe&ntilde;o  de estimularla o desarrollarla, seg&uacute;n el caso, se han hecho diferentes  asociaciones te&oacute;rico conceptuales, una de ellas es vincularla a la democracia;  dentro de este campo <i>Turabian</i><span class="superscript">8 </span>menciona  algunas de las denominaciones o interpretaciones a las que se han llegado, a trav&eacute;s  de la historia, para identificar la relaci&oacute;n de las partes en el binomio  participaci&oacute;n-democracia, entre ellas: &#147;Democracia cl&aacute;sica&#148;,  &#147;Democracia ateniense&#148;, &#147;Cultura de participaci&oacute;n pol&iacute;tica&#148;,  &#147;Marxismo y participaci&oacute;n pol&iacute;tica&#148; y &#147;Democracia,  participaci&oacute;n y elitismo&#148; por s&oacute;lo mencionar algunas. Todos  estos enfoques tienen, en menor o mayor medida, la perspectiva de &#147;democracia-poder-gobierno&#148;,  pero en cada una de ellas la posibilidad de participaci&oacute;n de cada ciudadano  es valorada de forma diferente de acuerdo con los intereses de la estructura pol&iacute;tica  dominante, en un momento y contexto particularmente determinado.    <br> </p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>En  el caso de su asociaci&oacute;n con la democracia, el Informe sobre Desarrollo  Humano de las Naciones Unidas de 1998, para ilustrar el progreso respecto al desarrollo  humano lo hace atendiendo a la evaluaci&oacute;n de algunas de sus posibles dimensiones:  la salud, los conocimientos, la participaci&oacute;n y la seguridad humana, en  t&eacute;rminos generales utilizan diferentes indicadores y dentro de ellos el  fundamental es el Producto Interno Bruto (PIB). En el caso de la participaci&oacute;n,  al referirse a los progresos en ese campo, lo hace asoci&aacute;ndola a las formas  de poder y declara que la poblaci&oacute;n mundial vive en reg&iacute;menes bastante  democr&aacute;ticos con elecciones pluripartidistas.<span class="superscript">9  </span>     <br> </p>    <p>Otra tendencia en el campo de estudio de la participaci&oacute;n  social ha sido vincularla al desarrollo y as&iacute; pasa al conjunto de categor&iacute;as  que utilizan tanto el Banco Mundial (BM) como el Fondo Monetario Internacional  (FMI), en sus &#147;pol&iacute;ticas de apoyo&#148; para desarrollar econ&oacute;micamente  las localidades, ya sean rurales o urbanas; claro est&aacute; desde una perspectiva  muy particular a partir de regulaciones que en oportunidades son contrarias a  las pol&iacute;ticas de desarrollo y autonom&iacute;a de los pueblos. Es por esa  &#147;moda&#148; de apelar a la participaci&oacute;n que en la literatura sobre  el desarrollo aparece constantemente, alusiones y llamados a que la poblaci&oacute;n  participe; en ocasiones esas apelaciones contienen cierta carga de insatisfacci&oacute;n  con el nivel alcanzado.    <br> </p>    <p>Una lectura cr&iacute;tica obligar&iacute;a  a preguntarse &iquest;por qu&eacute; las autoridades aluden a que las poblaciones  participen m&aacute;s en el desarrollo y a su vez las poblaciones, en su gran  mayor&iacute;a y particularmente las que sufren de un mayor grado de pobreza,  reclaman participar m&aacute;s en su propio desarrollo? La respuesta es evidente  y hay m&uacute;ltiples causas que pudieran explicar la bidireccionalidad de la  interrogante. Un elemento importante a tener en cuenta para que esas demandas  se logren, tanto en el esfuerzo de autoridades, como en el de los interesados  es la necesidad de ubicar la participaci&oacute;n en el lugar apropiado para mantener  el desarrollo, despoj&aacute;ndola de todo tipo y diversidad de prejuicios y temores  que la rodean.     <br> </p>    <p>Dentro de la multicausalidad antes mencionada, una  causa b&aacute;sica es que, para que la participaci&oacute;n fructifique es indispensable  contar con la motivaci&oacute;n de la poblaci&oacute;n y &eacute;sta a su vez  debe conocer su potencialidad de organizarse para alcanzar de forma efectiva la  soluci&oacute;n mancomunada de sus problemas; son frustrantes los procesos que  promueven la participaci&oacute;n y que luego no consiguen los objetivos trazados.  Otro elemento importante para lograr ese proceso participativo de la poblaci&oacute;n  en el desarrollo, es la cultura del trabajo conjunto, que incluye la posibilidad  de saber planificar y controlar las propias acciones de desarrollo.    <br> </p>    <p>Se  sabe que cuando algunos elementos est&aacute;n presentes, la participaci&oacute;n  social se acelera y da frutos a m&aacute;s corto plazo, estos elementos son: &#147;Una  estructura de acci&oacute;n comunitaria que est&eacute; en funcionamiento; normas  socioculturales imperantes orientadas positivamente hacia la participaci&oacute;n;  disponibilidad de recursos; experiencias pasadas de participaci&oacute;n que hayan  sido exitosas; l&iacute;deres motivados capaces de promover la participaci&oacute;n;  y capacidad gerencial&#148;.10 Estos elementos constituyen una buena pauta para  analizar el comportamiento de la participaci&oacute;n social entre diferentes  localidades, pero desde mi punto de vista la utilidad mayor puede ser para la  comparaci&oacute;n de una localidad consigo misma. Esta auto-evaluaci&oacute;n  o an&aacute;lisis constituye un punto de partida en lugares donde se necesita  iniciar proyectos de salud que incluyan la participaci&oacute;n social.    <br> </p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p><i>Racelis</i>,<span class="superscript">11</span>  identifica determinadas restricciones que explican por qu&eacute; la participaci&oacute;n  para el desarrollo no es siempre efectiva, entre esas restricciones se&ntilde;ala:  que aunque muchos programas han adoptado estrategias que enfocan a los pobres,  lo han hecho de forma aislada de la sociedad en general; los fondos asignados  a esos programas son reducidos; en algunos casos los programas centran su probable  &eacute;xito en que la tenencia de la tierra ser&iacute;a la clave para el desarrollo.  Otro elemento es que se han hecho pocos esfuerzos por canalizar inversiones de  manera que la poblaci&oacute;n m&aacute;s necesitada obtenga acceso a activos  generadores de ingresos y por otro lado la formaci&oacute;n de grupos de gesti&oacute;n  local, contin&uacute;a siendo objeto de aprensi&oacute;n o desaprobaci&oacute;n  por funcionarios temerosos de la p&eacute;rdida de poder.    <br> </p>    <p>En los &uacute;ltimos  a&ntilde;os para alcanzar un mayor nivel de desarrollo de la participaci&oacute;n  social ha sido necesario su an&aacute;lisis vincul&aacute;ndola con el empoderamiento,  este &uacute;ltimo concepto fue inicialmente desarrollado en Canad&aacute; y Estados  Unidos de Am&eacute;rica, bajo la categor&iacute;a de &#147;empowerment&#148;  la que tiene su equivalencia en idioma espa&ntilde;ol con la palabra &#147;apoderamiento&#148;  y que aparece desde hace mucho tiempo en el diccionario de la lengua espa&ntilde;ola  con similar significado al que se le atribuye en la lengua inglesa.    <br> </p>    <p>El  concepto de apoderamiento se refiere a la capacidad de las personas de llevar  a cabo acciones de forma individual o colectiva, implica acceso y control sobre  los recursos necesarios. En el &aacute;mbito individual implica caracter&iacute;sticas  que favorecen la autoestima y el autocontrol para alcanzar las metas propuestas;  en el &aacute;mbito comunitario el apoderamiento se funde con la participaci&oacute;n  social cuando reconoce la necesidad de contactos entre las diferentes organizaciones,  las alianzas, el di&aacute;logo y la posibilidad de influencia en las estructuras  de poder.    <br> </p>    <p><i>Wallerstein</i><span class="superscript">12</span> considera  que las principales estrategias para desarrollar el apoderamiento de las poblaciones  locales requieren de un proceso intenso de educaci&oacute;n popular, involucrar  a las propias poblaciones en proyectos de investigaci&oacute;n &#150;acci&oacute;n&#150;  participativa para disponer de diagn&oacute;sticos reales que contengan la perspectiva  de los interesados, la planificaci&oacute;n de conjunto y la evaluaci&oacute;n  participativa. Otra de las estrategias es crear redes y alianzas que faciliten  la negociaci&oacute;n y soluci&oacute;n de conflictos as&iacute; como que potencialicen  la intersectorialidad.     <br> </p>    <p><i>Zamudio</i>,<span class="superscript">13</span>  por su parte destaca el &eacute;nfasis que pone la Promoci&oacute;n de Salud en  que los individuos y las poblaciones controlen su salud y una forma de materializar  ese &eacute;nfasis es con el desarrollo del apoderamiento de sujetos y grupos.  Desde esta perspectiva significa, crear la capacidad de hacerse cargo de sus propios  problemas y acopiar fuerzas para hacer avanzar su causa, de ah&iacute; nace un  sentimiento positivo de control sobre su vida que aleja la sensaci&oacute;n de  impotencia que sienten ante la realidad que los involucra.    <br> </p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>El enfoque  de la participaci&oacute;n social vinculado al apoderamiento se reconoce cada  vez con m&aacute;s convicci&oacute;n y tiene un importante momento de refuerzo  durante la cuarta Conferencia Mundial de promoci&oacute;n de salud y en su de  claraci&oacute;n final conocida como Declaraci&oacute;n de <i>Jakarta</i>,<span class="superscript">14</span>  que la incluy&oacute; como una de las cinco prioridades para la promoci&oacute;n  de salud en el presente siglo. Esta connotaci&oacute;n la mantiene, a partir de  los an&aacute;lisis realizados en la quinta Conferencia de M&eacute;xico, 2000.<span class="superscript">15</span>    <br>  </p>    <p>En el glosario de t&eacute;rminos de Promoci&oacute;n de Salud publicado  por la Organizaci&oacute;n Mundial de la Salud,<span class="superscript">16</span>  se establece que el apoderamiento para la salud puede ser un proceso social, cultural,  psicol&oacute;gico o pol&iacute;tico mediante el cual los individuos y los grupos  sociales son capaces de expresar sus necesidades, plantear sus preocupaciones,  dise&ntilde;ar estrategias de participaci&oacute;n en la toma de decisiones y  llevar a cabo acciones pol&iacute;ticas, sociales y culturales para hacer frente  a las necesidades identificadas. Mediante este proceso las personas perciben una  relaci&oacute;n m&aacute;s estrecha entre sus metas y el modo de alcanzarlas,  supone que los individuos act&uacute;en colectivamente con el fin de conseguir  una mayor influencia y control sobre los determinantes de la salud y la calidad  de vida de su comunidad. Por lo que estimular el apoderamiento conlleva beneficiar  las aspiraciones de salud de las poblaciones.     <br> </p>    <p>En general estos autores,  antes mencionados, han analizado la participaci&oacute;n social de diferentes  formas seg&uacute;n su percepci&oacute;n; en oportunidades la perciben como la  satisfacci&oacute;n de una necesidad de determinado grupo de poblaci&oacute;n,  en otras como una v&iacute;a o herramienta para alcanzar la salud y en otras como  una pol&iacute;tica social.</p><h4>Avances de la participaci&oacute;n social en  salud</h4>    <p>Partir de supuestos como los anteriores, hizo pensar en la necesidad  de evaluar el c&oacute;mo se est&aacute;n dando los procesos de participaci&oacute;n  social para la salud en una localidad o en un conjunto de ellas; aunque el problema  de la evaluaci&oacute;n con los m&eacute;todos y enfoques que &eacute;sta adopte  dependen de la perspectiva del evaluador y la utilidad e inter&eacute;s sobre  los resultados que espera obtener; hay coincidencia en los trabajos presentados  por diferentes autores<span class="superscript">17-20 </span>en que es necesario  establecer algunas variables que permitan guiar el proceso de evaluaci&oacute;n,  tambi&eacute;n la Organizaci&oacute;n Panamericana de la Salud ha publicado diferentes  documentos metodol&oacute;gicos que orientan los procesos para la evaluaci&oacute;n  de la participaci&oacute;n social.<span class="superscript">21,22 </span>    <br>  </p>    <p>La extensi&oacute;n, intensidad, modalidad, impacto y sostenibilidad son  algunas de las categor&iacute;as o variables que aparecen indistintamente citadas  en estudios evaluativos. La extensi&oacute;n se refiere a &iquest;qu&eacute; actores  participan, cu&aacute;les no participan y por qu&eacute;? La intensidad busca  identificar en qu&eacute; y c&oacute;mo participan esos actores. La modalidad,  explora la din&aacute;mica y naturaleza del proceso participativo. Se trata de  una variable bastante compleja que m&aacute;s bien puede ser calificada como un  conjunto de variables, ya que se le han ido agregando otras sub-variables como  son la colaboraci&oacute;n, cogesti&oacute;n y gesti&oacute;n conjugada, autogesti&oacute;n  y negociaci&oacute;n. La negociaci&oacute;n a su vez incluye la deliberaci&oacute;n  y la concertaci&oacute;n (Jim&eacute;nez Cangas L. El Congreso Popular: un espacio  de concertaci&oacute;n y participaci&oacute;n social en salud. Facultad de Salud  P&uacute;blica.Ciudad de La Habana; 1996).     <br> </p>    <p>El impacto va en busca  de la eficacia social en el logro de las metas de salud y en la construcci&oacute;n  de ciudadan&iacute;a y comunidad. La sostenibilidad indaga en la continuidad de  los procesos participativos. Para conocer las variaciones o percepciones en el  comportamiento de estas variables se han utilizado indistintamente dise&ntilde;os  de evaluaciones con m&eacute;todos cuantitativos o cualitativos y dentro de ellos  hay predilecci&oacute;n por estimular las evaluaciones participativas. En cada  m&eacute;todo aparecen los elementos que a juicio de los autores tienen mayor  importancia o grado de influencia en la participaci&oacute;n social.     ]]></body>
<body><![CDATA[<br> </p>    <p>Un  m&eacute;todo de evaluaci&oacute;n que ha sido citado en diferentes obras es el  de <i>Bichmann</i><span class="superscript">23</span> que declara cinco elementos  que tienen una decisiva influencia en la participaci&oacute;n social, estos son:  1) Evaluaci&oacute;n de las necesidades de participaci&oacute;n, 2) Movilizaci&oacute;n  de recursos, 3) Liderazgo, 4) Organizaci&oacute;n y 5) Gesti&oacute;n. El resultado  de la evaluaci&oacute;n es llevado a un gr&aacute;fico espec&iacute;fico que permite,  con una r&aacute;pida mirada, conocer cu&aacute;l es el factor m&aacute;s fuerte  o el m&aacute;s d&eacute;bil, para tomar acciones que corrijan la desviaci&oacute;n  o debilidad.     <br> </p>    <p>La Organizaci&oacute;n Panamericana de la Salud ha sistematizado  dentro de sus l&iacute;neas de trabajo la participaci&oacute;n social para lo  cual ha desarrollado diferentes investigaciones y conclaves de reflexi&oacute;n<span class="superscript">24,25  </span>cada uno de ellos con objetivos diferentes tales como: identificar el conjunto  de conceptos que permitieran estudiar el fen&oacute;meno, otros fueron dise&ntilde;ados  para caracterizar la participaci&oacute;n de la sociedad en diversas circunstancias  y procesos de desarrollo. Un conjunto de talleres sub-regionales fueron convocados  con el prop&oacute;sito de intercambiar experiencias. En t&eacute;rminos generales  el an&aacute;lisis de los resultados de esos acontecimientos hizo evidente la  necesidad de continuar en pos de la consolidaci&oacute;n y generalizaci&oacute;n  de la teor&iacute;a y pr&aacute;ctica de la participaci&oacute;n ciudadana en  el campo de la salud.     <br> </p>    <p>Hasta y durante los a&ntilde;os de la d&eacute;cada  de 1980 la participaci&oacute;n recibi&oacute; diferentes denominaciones, &#147;participaci&oacute;n  comunitaria&#148;, &#147;participaci&oacute;n local&#148; y &#147;participaci&oacute;n  popular&#148; entre otras. Desde principios de los a&ntilde;os de la d&eacute;cada  de 1990 se plantea el desarrollo de un nuevo concepto, el de &#147;participaci&oacute;n  social&#148;, como expresi&oacute;n genuina y amplia de la participaci&oacute;n.  Esta categor&iacute;a puede considerarse como de un nivel superior, pues no s&oacute;lo  toma en cuenta la participaci&oacute;n de la comunidad organizada sino la de toda  la sociedad vista en su conjunto. Sin embargo a pesar del consenso en el alcance  y utilidad de dicha categor&iacute;a hay muchos que contin&uacute;an refiri&eacute;ndose  a la participaci&oacute;n con alguno que otro de los apelativos antes mencionados,  por ejemplo la ley 91 del a&ntilde;o 2000 en Cuba, legitimiza los Consejos de  Salud al referirse a la participaci&oacute;n, la denomina como popular.    <br> </p>    <p>Si  bien es cierto que la categor&iacute;a popular se refiere al pueblo, y para el  caso que nos ocupa, en Cuba, la Constituci&oacute;n de la Rep&uacute;blica se  refiere al poder del pueblo; a nuestro juicio el vocablo tambi&eacute;n es aceptado  en su connotaci&oacute;n de com&uacute;n, dejando impl&iacute;cita la existencia  de algo superior al pueblo. A la luz del desarrollo alcanzado en Cuba el t&eacute;rmino  m&aacute;s sugestivo pudiera ser el de participaci&oacute;n social, teniendo en  cuenta que en el pa&iacute;s existe una sociedad sin clases donde trabajadores,  estudiantes y campesinos se unen en el estado. Tambi&eacute;n la referida constituci&oacute;n  menciona la categor&iacute;a de Estado Socialista donde toda la estructura social  mantiene similar direccionalidad. Es por eso que desde la perspectiva de la autora  para este trabajo, se utiliza como categor&iacute;a b&aacute;sica la &#147;participaci&oacute;n  social&#148; como una forma conceptualmente m&aacute;s coherente con la organizaci&oacute;n  del estado.    <br> </p>    <p>Entre las premisas b&aacute;sicas para investigar la participaci&oacute;n  social, est&aacute; que su estudio constituye un pilar esencial para cualquier  estrategia de salud. Sin embargo, aunque es necesaria para cualquier sistema de  salud, no se puede considerar s&oacute;lo patrimonio de la salud, es por ello  que involucra a toda la sociedad con todos los sectores que la componen; por otro  lado en oportunidades resulta dif&iacute;cil lograr una caracterizaci&oacute;n  general de la participaci&oacute;n social, que como se ha expresado con otras  ideas anteriores, el contexto socioecon&oacute;mico y el momento hist&oacute;rico  concreto determinan la especificidad de cualquier expresi&oacute;n de participaci&oacute;n  social.     ]]></body>
<body><![CDATA[<br> </p>    <p>Lo anteriormente expresado no contradice los esfuerzos para  encontrar una generalidad, de manera que, tal y como se plantea en la Carta de  Ottawa,<span class="superscript">26</span> la participaci&oacute;n social constituye  una estrategia de la Promoci&oacute;n de Salud y en el caso de esta &uacute;ltima  hay una creciente preocupaci&oacute;n por desarrollarla cada vez m&aacute;s, como  una alternativa viable para mejorar la salud de los pueblos en el presente siglo;  es por ello que de forma proporcional se aboga por el fortalecimiento y desarrollo  de la participaci&oacute;n social. La vigencia de esa necesidad qued&oacute; explicita  y ratificada en la quinta Conferencia Mundial de Promoci&oacute;n de Salud a partir  de la discusi&oacute;n del Informe T&eacute;cnico No. 4 presentado en ese forum,  bajo el t&iacute;tulo de: <i>Incremento de la capacidad comunitaria y del apoderamiento  de las comunidades para promover salud</i> y avalado por la presentaci&oacute;n  de tres estudios de casos que mostraban experiencias exitosas de participaci&oacute;n  social.</p><h4>Estrategias de la participaci&oacute;n social en salud</h4><h6>Participaci&oacute;n  social en los sistemas locales de salud </h6>    <p>El panorama en la regi&oacute;n  de las Am&eacute;ricas a finales de los a&ntilde;os de la d&eacute;cada de 1980  se caracterizaba por una tendencia al incremento de la pobreza, la presencia de  desigualdades econ&oacute;micas dentro de los pa&iacute;ses y el intercambio desigual  entre pa&iacute;ses, as&iacute; como la p&eacute;rdida del liderazgo de procesos  pol&iacute;ticos, situaciones concomitantes que entre todas dibujaron un horizonte  sombr&iacute;o para poder cumplir con la meta de salud para todos en el a&ntilde;o  2000, es por eso que en 1988 fue aprobada la Resoluci&oacute;n XV de la XXXIII  Reuni&oacute;n del Consejo Directivo de la Organizaci&oacute;n Panamericana de  la Salud para el desarrollo de la infraestructura en salud a partir de la adopci&oacute;n  de una estructura t&aacute;ctico-operacional, denominada Sistema Local de Salud.      <br> </p>    <p>Los sistemas locales constituyen &aacute;mbitos territoriales delimitados,  en los que se combinan recursos sectoriales, extrasectoriales y locales, en interacci&oacute;n  con la poblaci&oacute;n en ellos asentada, para promover y atender a la salud  apoy&aacute;ndose en la estrategia de atenci&oacute;n primaria. En los Sistemas  Locales de Salud cobran particular importancia todas las acciones dirigidas a  estimular y fortalecer los procesos de participaci&oacute;n social, puesto que  en ellos el soporte colectivo a la salud constituye un factor primordial.<span class="superscript">27</span>  En Cuba el sistema local de salud est&aacute; representado por el espacio municipal  el que alcanz&oacute; un alto grado de organizaci&oacute;n y funcionabilidad desde  1976 con la adopci&oacute;n de una nueva estructura pol&iacute;tico-administrativa,  varios a&ntilde;os antes de que la Organizaci&oacute;n Panamericana lo adoptara  como estrategia.     <br> </p>    <p>Las limitaciones que se se&ntilde;alaron con anterioridad  en cuanto a las condiciones para el desarrollo de la participaci&oacute;n social  fueron constatadas en un estudio de caso realizado por la Organizaci&oacute;n  Panamericana de la Salud en treinta sistemas locales de once pa&iacute;ses.<span class="superscript">28</span>  La diferente interpretaci&oacute;n que se le da a la participaci&oacute;n social  para la salud y la reticencia de gestores y decisores para estimular a la poblaci&oacute;n  a que participe, fueron los resultados m&aacute;s significativos de la investigaci&oacute;n.      <br> </p>    <p>Los Sistemas Locales de Salud independientemente de estar ubicados  en un territorio, &#147;no representan un simple espacio geogr&aacute;fico; es  tambi&eacute;n un espacio demogr&aacute;fico, epidemiol&oacute;gico, tecnol&oacute;gico,  econ&oacute;mico, social y sobre todo pol&iacute;tico, insertado en una totalidad  hist&oacute;rica donde se articulan, por una parte, las unidades productoras de  servicios y, por otra, la poblaci&oacute;n con sus diferentes necesidades y posibilidades&#148;.<span class="superscript">29</span>  Diferentes textos e investigaciones han documentado ejemplos de aplicaciones exitosas  con resultados positivos en la salud de las localidades de esta estructura t&aacute;ctica-operativa.      <br> </p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>No obstante el an&aacute;lisis de las publicaciones y documentos disponibles  hace pensar que, al igual que muchas otras estrategias o t&aacute;cticas operacionales  como se le dio a llamar, fue &uacute;til en muchos lugares, demand&oacute; esfuerzos  de la Organizaci&oacute;n Panamericana de la Salud y de los pa&iacute;ses y dio  resultados positivos pero, aparentemente ha devenido un pensamiento transitorio,  en las publicaciones de esa organizaci&oacute;n en los &uacute;ltimos a&ntilde;os  de la d&eacute;cada de 1990 apenas si mencionan esa t&aacute;ctica, pero a nivel  local muchas personas mantienen esa estructura en la pr&aacute;ctica y en el discurso.  Hubo lugares donde no cont&oacute; con el apoyo de las autoridades pol&iacute;ticas  en algunos casos y en otros los cambios estructurales o no recibieron esa denominaci&oacute;n  o no llegaron a estabilizarse.</p><h6>Planificaci&oacute;n local participativa  en salud</h6>    <p>Una aplicaci&oacute;n o forma de darse la participaci&oacute;n  social es en el campo de la planificaci&oacute;n, y esta a su vez es m&aacute;s  efectiva cuando se da el nivel local, las tendencias en este proceso est&aacute;n  vinculadas a otros procesos mayores que son los de reformas de los estados y de  los sistemas de salud. Estos enfoques modernos se han dado en la mayor&iacute;a  de los pa&iacute;ses de la regi&oacute;n de las Am&eacute;rica en las &uacute;ltimas  d&eacute;cadas. &#147;Los cambios en las estructuras y funcionamientos sectoriales,  tales como la descentralizaci&oacute;n, las autonom&iacute;as institucionales  jur&iacute;dico-administrativas, las nuevas formas de financiamiento, el &eacute;nfasis  en el control y recuperaci&oacute;n de costos y el dise&ntilde;o de paquetes b&aacute;sicos  para la atenci&oacute;n de la salud, crean la necesidad de identificar, analizar  y reducir las iniquidades en salud. Estas afectan no solo a la salud de las comunidades  sino a la construcci&oacute;n de ciudadan&iacute;a, democratizaci&oacute;n, la  gobernabilidad de las instituciones y del Estado, y el desarrollo humano en su  conjunto&#148;.<span class="superscript">30 </span>    <br> </p>    <p>Para desarrollar  la salud en el nivel local es preciso que la toma de decisi&oacute;n sea descentralizada,  de manera que se modifique la estructura de poder existente y que la toma de decisi&oacute;n  no se quede solamente en la delegaci&oacute;n de funciones con un alto nivel de  dependencia de las estructuras centrales de los organismos, en el caso particular  que nos ocupa los organismos centrales del sector salud. Y para que esa descentralizaci&oacute;n  rinda sus frutos, la localidad debe tener posibilidades de poder decidir sobre  sus prioridades, definir las acciones, disponer de los recursos y del financiamiento,  a partir de una participaci&oacute;n directa de los beneficiarios en todo el proceso  que implique cumplir los objetivos de salud propuestos.     <br> </p>    <p>A pesar de  que en los &uacute;ltimos a&ntilde;os se observa un fuerte movimiento que favorece  el concepto de planificaci&oacute;n local participativa, &#147;ya desde la d&eacute;cada  de los a&ntilde;os setenta se ven&iacute;a haciendo una propuesta de planificaci&oacute;n  participativa que propon&iacute;a la incorporaci&oacute;n de la poblaci&oacute;n  a la organizaci&oacute;n y ejecuci&oacute;n de las actividades de salud&#148;  como forma reactiva al m&eacute;todo CENDES/OPS que hab&iacute;a tomado fuerza  y que originado a partir de las ciencias e instituciones econ&oacute;micas, al  aplicarlo a la planificaci&oacute;n en salud llev&oacute; a considerar al planificador  como alguien sin ninguna relaci&oacute;n de intereses, ni con el sistema que planifica,  ni con el todo social.<span class="superscript">31</span>     <br> </p>    <p>Sin embargo  la propuesta m&aacute;s operativa desde la &oacute;ptica de la participaci&oacute;n  social, la representa la Administraci&oacute;n Estrat&eacute;gica como herramienta  de trabajo de los gobiernos locales, en este espacio municipal es donde se identifican  los problemas y se les busca soluci&oacute;n y &iquest;qui&eacute;n mejor para  participar en ese proceso que la misma poblaci&oacute;n que ser&aacute; beneficiaria?  Se da as&iacute; una tr&iacute;ada insustituible para lograr objetivos de salud  de una localidad. Un ejemplo de ese proceso se encuentra en las experiencias de  algunas localidades del municipio &#147;Calixto Garc&iacute;a&#148; de Holgu&iacute;n  (MINSAP. Planificaci&oacute;n Sanitaria Local en los municipios. Direcci&oacute;n  de Planificaci&oacute;n y Econom&iacute;a. Holgu&iacute;n, 2000), donde un grupo  de especialistas y dirigentes comunitarios se capacitaron en la metodolog&iacute;a  de la planificaci&oacute;n participativa con enfoque estrat&eacute;gico y luego  la aplicaron. El resultado fue un plan de acci&oacute;n para la reducci&oacute;n  de la morbilidad y la mortalidad por enfermedades cardiovasculares y sus factores  de riesgo, que se encuentra en ejecuci&oacute;n con evaluaciones de progreso programadas.  </p><h4>Participaci&oacute;n social y el movimiento de municipios por la salud</h4>    <p>Los  antecedentes del Movimiento de Municipios Saludables, seg&uacute;n la denominaci&oacute;n  de la Organizaci&oacute;n Panamericana de la Salud, deben buscarse desde 1984  cuando se celebr&oacute; en la ciudad canadiense de Toronto una conferencia bajo  el t&iacute;tulo de &#147;M&aacute;s all&aacute; de la asistencia sanitaria&#148;  y fue all&iacute; donde se lanz&oacute; la iniciativa de &#147;Ciudades Sanas&#148;.<span class="superscript">32</span>  Este evento conmemoraba el d&eacute;cimo aniversario del informe de Lalonde y  ten&iacute;a como prop&oacute;sito revisar las actividades que se hab&iacute;an  desarrollado en el mundo desde la publicaci&oacute;n del referido informe.    <br>  </p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>La idea del proyecto de &#147;Ciudades Sanas&#148; es fortalecer las actividades  de Promoci&oacute;n de la Salud basada en la ciudad. Se inici&oacute; como un  proyecto de colaboraci&oacute;n entre la secci&oacute;n de Promoci&oacute;n de  Salud y la Secci&oacute;n de Salud Ambiental de la oficina europea de la Organizaci&oacute;n  Mundial de la Salud. Definir una ciudad como sana era una tarea dif&iacute;cil  pero los promotores de la iniciativa estaban seguros que una ciudad con esas caracter&iacute;sticas  era algo m&aacute;s que contar con buenos hospitales. La iniciativa tom&oacute;  fuerza en diferentes pa&iacute;ses, especialmente en Canad&aacute;.    <br> </p>    <p>El  nivel de estructuraci&oacute;n del proyecto &#147;Ciudades de Canad&aacute;&#148;  es alto, seg&uacute;n expresa la Se&ntilde;ora <i>Prisilla Cranley</i>,<span class="superscript">33</span>  Directora de la Oficina de Ciudades Saludables de Toronto. Ella asevera que la  referida ciudad es reconocida mundialmente por los resultados obtenidos en el  campo de la salud social y destaca que entre los proyectos en los que se trabaja  intensamente en la actualidad, se encuentra el de Medio Ambiente. Este ejemplo  hace pensar c&oacute;mo la estrategia de ciudades saludables ha alcanzado sostenibilidad  tanto en el tiempo como en resultados.    <br> </p>    <p>Sin embargo, la diversidad de  situaciones econ&oacute;micas, pol&iacute;ticas y sociales que se dan en las ciudades  europeas o canadienses no es ni parecida a la que se da en otras regiones del  mundo, particularmente en Am&eacute;rica Latina, donde la necesidad de salud para  todos, contin&uacute;a siendo apremiante por estos d&iacute;as, aunque ya en las  Orientaciones Estrat&eacute;gicas y Prioridades Program&aacute;ticas de la OPS/OMS  para el cuadrienio 1991-1994 predomin&oacute; una concepci&oacute;n social en  las acciones de salud, dentro de esta concepci&oacute;n se destacaron la de <i>La  salud en el desarrollo</i>, concebida como el necesario mejoramiento en las condiciones  de vida y de salud de la poblaci&oacute;n, para dinamizar el proceso de desarrollo;  la de <i>reorganizaci&oacute;n del sector salud </i>para revisar y orientar los  servicios de salud en busca de eficiencia y equidad; y la de la <i>Promoci&oacute;n  de Salud</i> para fortalecer procesos sociales y pol&iacute;ticos que incorpore  a otros sectores y a la comunidad misma en todas las tareas.<span class="superscript">34</span>    <br>  </p>    <p>Para que estas orientaciones estrat&eacute;gicas se hagan realidad y beneficien  a todas las personas se considera el nivel local como el espacio ideal para realizar  las acciones de salud con la concepci&oacute;n social requerida. El nivel local,  ya sea el municipio o una instancia equivalente, constituye una unidad pol&iacute;tica,  administrativa, geogr&aacute;ficamente limitada, con una poblaci&oacute;n definida  que comparte tradiciones y culturas y que tiene el mandato, la autoridad y gran  parte de los recursos y mecanismos para desarrollar actividades de promoci&oacute;n  de salud.     <br> </p>    <p>En Cuba este movimiento se denomina Municipios por la Salud.  Este concepto implica que la localidad est&eacute; consciente de su salud y se  esfuerce por mejorarla. Las condiciones e inter&eacute;s de las autoridades nacionales  hicieron que poco a poco diferentes municipios decidieran optar por esa denominaci&oacute;n,  hasta que en diciembre de 1994 se crea en la ciudad de Cienfuegos, la red cubana  de municipios por la salud. Una peculiaridad del movimiento en Cuba es desarrollar  modalidades, entre las que se encuentran las escuelas, las universidades, los  mercados, los hospitales, los centros de trabajo, las comunidades seguras y la  salud penitenciaria.    <br> </p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>La voluntad pol&iacute;tica, el trabajo intersectorial  y la participaci&oacute;n comunitaria, son los requisitos b&aacute;sicos para  el desarrollo de la salud a nivel local, la uni&oacute;n de estos elementos permite  la identificaci&oacute;n de problemas, planificar acciones y evaluar los resultados.    <br>  </p>    <p>La seriedad con que se ha tomado el movimiento en Cuba aparece recogida  en el documento de la Proyecci&oacute;n Estrat&eacute;gica del Sistema Nacional  de Salud 1995-2000. &#147;En la proyecci&oacute;n estrat&eacute;gica actual, se  adoptan formas participativas como son los Consejos de Salud, Nacional, Provinciales,  Municipales y Consejos Populares por la Salud, como &oacute;rganos de coordinaci&oacute;n  intersectorial a esos niveles, para lograr la verdadera descentralizaci&oacute;n,  intersectorialidad, participaci&oacute;n social, movilizaci&oacute;n de recursos  y otros efectos de mayor impacto m&eacute;dico, econ&oacute;mico y social, a partir  del an&aacute;lisis de la situaci&oacute;n de salud y la canalizaci&oacute;n de  soluciones. En tal sentido se refuerza el papel del movimiento de Municipios por  la Salud o comunidades saludables, como espacio para el desarrollo de las estrategias  de promoci&oacute;n y prevenci&oacute;n en el nivel local para cuyos fines se  cre&oacute; la red cubana&#148; (MINSAP. Proyecci&oacute;n Estrat&eacute;gica  del Sistema Nacional de Salud 1995-2000. Ciudad de La Habana, 1996).     <br> </p>    <p>Para  fomentar y desarrollar la participaci&oacute;n social es importante conocer las  formas de articulaci&oacute;n social que se producen en determinado &aacute;mbito  geogr&aacute;fico, tanto las regularidades como las diferencias en los comportamientos,  valores e intereses de los grupos que est&aacute;n presentes en una localidad.  Tal y como plantea Siles:35 &#147;En el seno de los espacios locales coexisten  una diversidad de redes formales e informales, las formas de relacionarse entre  ellas son diversas y el grado de asociaci&oacute;n formal variable&#148;. Por  todo lo anterior es que la identificaci&oacute;n del modelo de participaci&oacute;n  que se adopte en determinada localidad debe estar bien delimitado para, de esa  forma, estimular los resortes que garanticen el &eacute;xito de los objetivos  de salud a partir de la participaci&oacute;n social.</p><h4>Modelo de participaci&oacute;n  social adoptado en Cuba</h4>    <p>En Cuba desde el a&ntilde;o 1976 se adopt&oacute;  una organizaci&oacute;n pol&iacute;tico-administrativa que favorece la participaci&oacute;n  de la poblaci&oacute;n en las estructuras de poder, estos son los &Oacute;rganos  del Poder Popular. Por otro lado en junio de 1995 se cre&oacute; el Consejo Nacional  de Salud, integrado por las diferentes instituciones, autoridades, organizaciones  y organismos que intervienen en la producci&oacute;n social de la salud. El Consejo  Nacional de Salud tiene representaciones a todos los niveles administrativos provincia,  municipio y hasta en el consejo popular.     <br> </p>    <p>En la figura 2 se aprecia  la din&aacute;mica pol&iacute;tico-administrativa del estado cubano y su asociaci&oacute;n  con los Consejos de Salud,<span class="superscript">36 </span>este modelo de participaci&oacute;n  involucra a todos los ciudadanos a partir de su incorporaci&oacute;n a cualquiera  de las organizaciones sociales que existen en el pa&iacute;s y que est&aacute;n  representadas en este, incorpora a todos los trabajadores, as&iacute; como a todos  los integrantes de la direcci&oacute;n pol&iacute;tica en un objetivo com&uacute;n:  la calidad de vida y por ende la salud de la poblaci&oacute;n.     <br> </p>    <p align="center"><a href="/img/revistas/rcsp/v30n3/f0205304.jpg"><img src="/img/revistas/rcsp/v30n3/f0205304.jpg" width="297" height="207" border="0"></a></p>    
]]></body>
<body><![CDATA[<p>&nbsp;</p>    <p align="center">Fig.  2. Organizaci&oacute;n Administrativa-Territorial.</p>    <p>&nbsp;</p>    <p>Todos los organismos  tienen tres niveles: central, provincial y municipal; los que est&aacute;n subordinados  econ&oacute;micamente a las asambleas del poder popular de sus respectivos niveles.  Asimismo en cada organismo existe una subordinaci&oacute;n metodol&oacute;gica  entre cada uno de ellos. En el caso que nos ocupa la Salud P&uacute;blica, tiene  un nivel central representado por el ministerio del mismo nombre al que est&aacute;  subordinado metodol&oacute;gicamente la direcci&oacute;n de salud de cada provincia.    <br>  </p>    <p>Al nivel provincial se subordina el nivel municipal y a estos se subordinan  los policl&iacute;nicos. Entre todos estos niveles hay un sistema de comunicaci&oacute;n  que va de los inferiores a los superiores y viceversa lo que favorece tanto la  toma de decisiones como la formulaci&oacute;n de pol&iacute;ticas.    <br> </p>    <p>Igual  ocurre con las diferentes instancias del Poder Popular que mantienen un flujo  de informaci&oacute;n constante entre sus niveles y entre los diferentes organismos  que se le subordinan administrativa y financieramente. El Consejo Popular, es  una unidad de trabajo local, subordinada a la Asamblea Municipal del Poder Popular.  Existe un n&uacute;mero determinado de Consejos Populares por municipio y cada  Consejo est&aacute; integrado por un equipo de trabajo al que pertenecen adem&aacute;s  de los representantes de los diferentes organismos y organizaciones, los delegados  del Poder Popular seleccionados por los pobladores en las diferentes circunscripciones  (fig. 3).    <br> </p>    <p align="center"><a href="/img/revistas/rcsp/v30n3/f0305304.jpg"><img src="/img/revistas/rcsp/v30n3/f0305304.jpg" width="316" height="265" border="0"></a></p>    
]]></body>
<body><![CDATA[<p align="center">Fig.  3. Estructura org&aacute;nica del Consejo Popular.</p>    <p>Esta dimensi&oacute;n  es por derecho propio un espacio de concertaci&oacute;n donde se dilucidan los  problemas de la comunidad incluyendo los de salud, desde el punto de vista de  las necesidades de salud, tributan a esta instancia tanto por los planteamientos  que hacen los electores en las asambleas de rendici&oacute;n de cuenta del delegado  a los electores, como en los despachos individuales de los electores con el delegado.    <br>  </p>    <p>El Consejo de Salud aparece en la estructura organizativa del pa&iacute;s  en todos los niveles, lo que permite un espacio propio para que en cada uno de  ellos se identifiquen, traten y solucionen los problemas de salud correspondiente  sin el riesgo de que se desv&iacute;e la atenci&oacute;n en otros problemas de  menor relevancia o compromiso con la salud.    <br> </p>    <p>La participaci&oacute;n  social tiene en la instancia local sus m&aacute;s peque&ntilde;os e importantes  n&uacute;cleos en el Consejo Popular y en el Consejo Popular por la Salud. Todo  este andamiaje organizativo posee un respaldo legal que se aprueba en la Asamblea  Nacional del Poder Popular, as&iacute; como un conjunto de regulaciones particulares  de cada organismo que favorece a que se cumplan las acciones previstas; pero a  pesar de todo ese minucioso grado de organizaci&oacute;n, el funcionamiento preciso  y arm&oacute;nico est&aacute; influido por diversos factores.     <br> </p>    <p>En t&eacute;rminos  generales puede afirmarse que hay tres elementos que est&aacute;n encaminados  a sostener el adecuado funcionamiento de los Consejos de Salud, ellos son: la  estructura Pol&iacute;tico-Administrativa del pa&iacute;s con la existencia de  Poder Popular como &oacute;rgano de gobierno; el segundo elemento es la influencia  y oportunidad de diferentes tendencias y estrategias generadas por el Ministerio  de Salud P&uacute;blica, como por ejemplo la carpeta metodol&oacute;gica para  el movimiento de Municipios por la Salud y las diversas iniciativas y estrategias  program&aacute;ticas de diferentes organizaciones de las naciones unidas principalmente  de la Organizaci&oacute;n Mundial de la Salud y de la Organizaci&oacute;n Panamericana  de la Salud. Entre esas iniciativas se pueden mencionar: el impulso a la Planificaci&oacute;n  Estrat&eacute;gica, considerar la participaci&oacute;n social como una estrategia  de la Promoci&oacute;n de Salud y el propio movimiento de Municipios Saludables.    <br>  </p>    <p>Otro pilar importante, que sustenta el nivel de participaci&oacute;n social  alcanzado hasta la fecha, es el propio desarrollo e incremento de diferentes organizaciones  no gubernamentales, nacionales e internacionales, que tienen como misi&oacute;n  trabajar por la salud de los individuos y el ambiente. Pueden considerarse a estos  tres elementos o pilares como los motores impulsores de la participaci&oacute;n  social en Cuba.     ]]></body>
<body><![CDATA[<br> </p>    <p>Adicionalmente a los pilares anteriormente mencionados,  los que pueden denominarse tambi&eacute;n como columnas centrales o medulares,  hay adem&aacute;s m&uacute;ltiples factores que influyen en el grado de desarrollo  que alcance la participaci&oacute;n social, entre ellos se pueden citar: a) La  centralizaci&oacute;n excesiva de los diferentes niveles, b) La falta de voluntad  pol&iacute;tica en algunas localidades, c) El paternalismo, d) Las diversas y  en oportunidades inadecuadas interpretaciones de lo que significa participaci&oacute;n  de la sociedad, e) No estar agotados los espacios que estimulen la participaci&oacute;n,  f) El burocratismo, g) Insuficientes recursos humanos y financieros, h) Falta  de capacitaci&oacute;n tanto de l&iacute;deres formales como informales incluida  la propia poblaci&oacute;n, i) Mecanismos de informaci&oacute;n insuficientes  o inexistentes. Pudiera ser interminable esta relaci&oacute;n pues hay factores  que pueden ser propios de cada localidad.    <br> </p>    <p>Tambi&eacute;n suele ocurrir  que en oportunidades est&aacute;n presentes de forma concomitante algunas de ellas  y aunque los pilares antes mencionados est&aacute;n presentes a escala macrosocial  estas disfunciones locales o particulares menoscaban la din&aacute;mica de participaci&oacute;n.  De hecho hay localidades que muestran experiencias positivas en cuanto a la participaci&oacute;n  social y otras que distan bastante a&uacute;n de lograrlo.    <br> </p>    <p>En esta  s&iacute;ntesis se han enunciado algunos de los antecedentes, tendencia, avances  y elementos b&aacute;sicos de la participaci&oacute;n social, los que pueden ser  ampliados con lecturas de libros y art&iacute;culos, tantos los que aparecen acotados  como muchos otros disponibles en diferentes soportes. </p><h4>Conclusiones</h4>    <p>&#150;  La participaci&oacute;n social es un proceso din&aacute;mico en constante construcci&oacute;n  que implica a todos los actores sociales.    <br> &#150; Como todo proceso social  ha evolucionado y alcanzado un mayor o menor grado de desarrollo en dependencia  del contexto social particular que se analice.    <br> &#150; Se facilita y aprende  en dependencia de la voluntad de las estructuras de los poderes pol&iacute;tico  y t&eacute;cnico, predominantes en un territorio o localidad, as&iacute; como  de la motivaci&oacute;n y apoderamiento que tengan los pobladores.    <br> &#150;  En Cuba la sociedad est&aacute; organizada de manera tal que se haga factible  la participaci&oacute;n de los diferentes sectores y grupos de poblaci&oacute;n  en la soluci&oacute;n de los problemas particulares incluyendo los de la salud.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>  &#150; Existen factores que obstaculizan la participaci&oacute;n social y ellos  deben ser investigados y evaluados a fin de neutralizarlos como fuentes oponentes  del proceso.     <br> </p><h4>SUMMARY</h4>    <p> The paper makes an analysis of the historical  background of social participation, the predominant trends and patterns within  different environments including Cuba. It presents assessments as starting points  for analysis of certain examples and circumstances. As it is stated in the concept  of health as a social product, social participation is a fundamental health problem-solving  element, in such a way that it is applied to and needed for actions inherent to  the health care sector, but at the same time, it goes beyond that and involves  the whole society. The paper showed various dimensions that have been given to  specify the scope of social participation that, in its most genuine form, is an  indispensable pillar for the quality of life of the peoples.</p>    <p><b>Key words:</b>  PUBLIC HEALTH, SOCIAL PARTICIPATION, LOCAL HEALTH SYSTEMS, LOCAL PARTICIPATORY  PLANNING, HEALTH-PROMOTING MUNICIPALITIES MOVEMENT.     <br> </p><h4>Referencias bibliogr&aacute;ficas  </h4><ol>     <li>PNUD, CIDEAL. Informe sobre desarrollo humano. Madrid, 1993.    <br>  </li>    <li>Evaluaci&oacute;n para el fortalecimiento de procesos de participaci&oacute;n  social en la promoci&oacute;n y el desarrollo de la salud en los sistemas locales  de salud. Washington D.C: OPS;OMS; 1994.    <br> </li>    <li>Cerqueira MT. La participaci&oacute;n  social y la educaci&oacute;n para la salud. Washington DC: OPS, OMS; 1993.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>  </li>    <li>OPS. Temas para la capacitaci&oacute;n de avanzada en desarrollo de recursos  humanos. Educ     <br> Med Salud 1993;27(1):1-15.    <br> </li>    <li>Oakley P. Intervenci&oacute;n  de la comunidad en el desarrollo sanitario. Examen de los aspectos    <br> esenciales.  Ginebra: OMS; 1990.    <br> </li>    <li>Cabrera M. Reformas de la salud en Centroam&eacute;rica,  vistas desde la perspectiva de la salud comunitaria. Managua: Impresiones CARQUI;1999.    <br>  </li>    <li>Ackoff R. Redise&ntilde;ando el futuro. 3ra reimp. M&eacute;xico: Edit.  Limusa; 1985.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> </li>    <li>Turabi&aacute;n JL. Apuntes, esquemas y ejemplos de  participaci&oacute;n comunitaria en salud. Madrid:Ed. D&iacute;az de Santos;1992.    <br>  </li>    <li>PNUD. Informe sobre Desarrollo Humano. Madrid: Ediciones Mundi-Prensa;1998.    <br>  </li>    <li>UNICEF. Comunity Participation. New York, 1985.    <br> </li>    <li>Racelis  M. Movilizando a la poblaci&oacute;n para el desarrollo social. En: Pobreza. Un  tema impostergable. M&eacute;xico: Fondo de Cultura Econ&oacute;mica;1993.     <br>  </li>    <li>Wallerstein N. Power betwen evaluator and community: research relationships  within New Mexicos&acute;s healthier communities. Social Science of Medicine.  1999;49(1):39-53.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> </li>    <li>Zamudio M. Teor&iacute;a y gu&iacute;a pr&aacute;ctica  para la promoci&oacute;n de la salud. Qu&eacute;bec: Universidad de Montreal;  1998.    <br> </li>    <li>D&eacute;claration de Jakarta sur la promotion de la sant&eacute;  au XXI siecle. OMS; Ministere de la Sant&eacute;, Jakarta: Republique de L&acute;Indon&eacute;sie,  1997.     <br> </li>    <li>Declaraci&oacute;n Ministerial de M&eacute;xico para la Promoci&oacute;n  de Salud. M&eacute;xico: OMS; OPS; 2000.    <br> </li>    <li>Promoci&oacute;n de Salud.  Glosario. Ginebra: OMS; 1998.    <br> </li>    <li>Turabi&aacute;n JL. Apuntes, esquemas  y ejemplos de participaci&oacute;n comunitaria en Salud. Madrid. D&iacute;az de  Santos, 1992.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> </li>    <li>Racelis M. Movilizando a la poblaci&oacute;n para el  desarrollo social. En: Pobreza. Un tema impostergable. Fondo de Cultura Econ&oacute;mica.  M&eacute;xico DF. 1993.    <br> </li>    <li>UNICEF. Community participation. UNICEF.  New York, 1985.     <br> </li>    <li>Van Dijk S. Participando una experiencia de educaci&oacute;n  popular. M&eacute;xico: Universidad Xochimilco; 1986.    <br> </li>    <li>OPS. Estrategias  de participaci&oacute;n social en los sistemas locales de salud: estudios de factibilidad.  Washington D.C, 1988 (Serie Desarrollo de Servicios de Salud; No. 64).    <br> </li>    <li>  ______. Evaluaci&oacute;n para el fortalecimiento de procesos de participaci&oacute;n  social en la promoci&oacute;n y el desarrollo de la salud en los sistemas locales  de salud. Washington D.C, 1994.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> </li>    <li>Bichmann, W. Como medir la participaci&oacute;n  de la comunidad. Foro Mundial Salud. Vol.10, 1989; No. 3-4:482-88.    <br> </li>    <li>OPS.  partipaci&oacute;n de la comunidad en la salud y el desarrollo en las Am&eacute;ricas.  An&aacute;lisis de estudio de    <br> casos seleccionados. Washington DC, 1984 (Publicaci&oacute;n  Cient&iacute;fica; 473).     <br> </li>    <li>Viveros M, Cerqueira MT. Participaci&oacute;n  social y educaci&oacute;n para la salud. Memorias del    <br> 1er taller sub-regional  latinoamericano. Washintong D.C: OPS; OMS, 1993.    <br> </li>    <li> OMS. Carta de Ottawa  para la Promoci&oacute;n de Salud. Asociaci&oacute;n Canadiense de Salud P&uacute;blica.  Canad&aacute;. 1986.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> </li>    <li>OPS. Estrategias de participaci&oacute;n social  en los sistemas locales de salud. Estudios de factibilidad. Washington D.C, 1988  (Serie Desarrollo de Servicios de Salud; No. 64).     <br> </li>    <li> ______. Local  health sistems. Social participation. Case studies. SILOS/7 Washington D.C. 1993.      <br> </li>    <li>VilaVa E. Importancia de los SILOS en la transformaci&oacute;n de  los Sistemas Nacionales de Salud. Washington D.C: OPS 1990 (Publicaci&oacute;n  Cient&iacute;fica; No. 519).    <br> </li>    <li>OPS. La Salud en las Am&eacute;ricas,  Washington D.C. 1998.     <br> </li>    <li> _______. Administraci&oacute;n estrat&eacute;gica.  Desarrollo y fortalecimiento de los SILOS en la transformaci&oacute;n de los Sistemas  Nacionales de Salud. Washington D.C., 1992.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> </li>    <li>Ashton J. Las ciudades  sanas, una iniciativa de la nueva sanidad. Valencia:Monograf&iacute;as Sanitarias;1987.  (Serie D; No.1).    <br> </li>    <li>Cranley P. Caracter&iacute;sticas de la Oficina  de Ciudades saludables de Toronto. Canad&aacute;, 2002.    <br> </li>    <li>OPS. El movimiento  de municipios saludables en Am&eacute;rica. Washington D.C, 1992.     <br> </li>    <li>Siles  D. La participaci&oacute;n comunitaria. Tema 32 en Salud P&uacute;blica y Educaci&oacute;n  para la Salud.     <br> Canarias: Editores ICEPSS; 1996.    <br> </li>    ]]></body>
<body><![CDATA[<li>Sanabria Ramos  G. Rese&ntilde;as de la capacitaci&oacute;n y formaci&oacute;n de recursos humanos  en los campos de la promoci&oacute;n de salud y la educaci&oacute;n para la salud  en Cuba. En: Arroyo H. Modelos y pr&aacute;cticas en las Am&eacute;ricas. San  Juan: Universidad de Puerto Rico; 2001. p. 101-114.</li>    </ol>    <p>Recibido: 20 de  agosto de 2003. Aprobado: 27 de febrero de 2004.    <br> <i>Giselda Sanabria Ramos</i>.  Escuela Nacional de Salud P&uacute;blica. Calle I No. 202 esq L&iacute;nea. Ciudad  de La Habana. E-mail: <a href="mailto:giselda@infomed.sld.cu%20">giselda@infomed.sld.cu  </a>    <br>     <br> <span class="superscript"><a href="#autor" class="superscript"><b>1</b></a></span><b><a href="#autor">  </a></b><a href="#autor">Profesora. Escuela Nacional de Salud P&uacute;blica.</a><a name="cargo"></a>    <br>  </p>      ]]></body>
</article>
