<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1"?><article xmlns:mml="http://www.w3.org/1998/Math/MathML" xmlns:xlink="http://www.w3.org/1999/xlink" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance">
<front>
<journal-meta>
<journal-id>0864-3466</journal-id>
<journal-title><![CDATA[Revista Cubana de Salud Pública]]></journal-title>
<abbrev-journal-title><![CDATA[Rev Cubana Salud Pública]]></abbrev-journal-title>
<issn>0864-3466</issn>
<publisher>
<publisher-name><![CDATA[Editorial Ciencias Médicas]]></publisher-name>
</publisher>
</journal-meta>
<article-meta>
<article-id>S0864-34662004000300006</article-id>
<title-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Sorpresas, errores y dudas]]></article-title>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Surprises, errors and doubts]]></article-title>
</title-group>
<contrib-group>
<contrib contrib-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Levins]]></surname>
<given-names><![CDATA[Richard]]></given-names>
</name>
<xref ref-type="aff" rid="A01"/>
</contrib>
</contrib-group>
<aff id="A01">
<institution><![CDATA[,Universidad de Harvard  ]]></institution>
<addr-line><![CDATA[ ]]></addr-line>
<country>EE.UU</country>
</aff>
<pub-date pub-type="pub">
<day>00</day>
<month>09</month>
<year>2004</year>
</pub-date>
<pub-date pub-type="epub">
<day>00</day>
<month>09</month>
<year>2004</year>
</pub-date>
<volume>30</volume>
<numero>3</numero>
<fpage>0</fpage>
<lpage>0</lpage>
<copyright-statement/>
<copyright-year/>
<self-uri xlink:href="http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0864-34662004000300006&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_abstract&amp;pid=S0864-34662004000300006&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_pdf&amp;pid=S0864-34662004000300006&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri></article-meta>
</front><body><![CDATA[ <p><img src="/img/revistas/rcsp/v30n3/vi%F1eta4.jpg" width="330" height="47"></p>    
<p>  Harvard School of Public Health, Boston, USA </p><h2><a href="#asterisco"><font size="4">Sorpresas,  errores y dudas*</font></a><font size="4"><a name="titulo"></a></font></h2>    <p><a href="#autor">Richard  Levins<span class="superscript">1</span></a><a name="cargo"></a>     <br> </p>    <p>En  la d&eacute;cada del treinta, el marxista brit&aacute;nico <i>J.D. Bernal</i>  llam&oacute; a la creaci&oacute;n de una ciencia de las ciencias, volcando los  m&eacute;todos cient&iacute;ficos hacia ella, para poder determinar conscientemente  c&oacute;mo desarrollar la ciencia y crear su agenda.     <br> </p>    <p>Un evento como  este de hoy, solo aparentemente reconoce a un individuo. Pero todos sabemos que  los reconocimientos individuales tambi&eacute;n lo son para las compa&ntilde;eras/os  y colectivos de compa&ntilde;eras/os, que comparten colaboraciones, expediciones,  seminarios, tertulias, encuentros, y presuponen un proceso largo. Veo aqu&iacute;  a compa&ntilde;eras/os con quienes he trabajado durante 40 a&ntilde;os, los hijos  de algunos de ellos, y tambi&eacute;n una nueva generaci&oacute;n de cient&iacute;ficos  cubanos. Con todas las emociones de esta ocasi&oacute;n, existe la tentaci&oacute;n  de caer en reminiscencias nost&aacute;lgicas. Voy a resistirla. Casi, porque me  doy cuenta que puedo utilizar mi propia experiencia tanto en la ciencia como en  la pol&iacute;tica para acercarme al tema de hoy. Uso ambos tipos de experiencias  porque en el fondo se parecen: en la ciencia como en la pol&iacute;tica nos esforzamos  en entender el mundo para cambiarlo. Aprovecho este evento para examinar algunos  aspectos de la autorreflexi&oacute;n de la ciencia.     <br> </p>    <p><i>La sorpresa  es inevitable</i> en la ciencia porque estudiamos lo desconocido como si fuera  lo conocido. Lo desconocido se parece mucho a lo conocido, de modo que la ciencia  es posible. Pero tambi&eacute;n difiere de lo conocido de modo que la ciencia  es necesaria y el sentido com&uacute;n no basta. Durante mi vida la ciencia me  ha deparado muchas sorpresas:</p><ul>     <li>Los gases nobles como el arg&oacute;n  y el ne&oacute;n pueden formar compuestos;</li>    ]]></body>
<body><![CDATA[<li>La evoluci&oacute;n puede ocurrir  en saltos, por simbiosis, la fusi&oacute;n de organismos de relaci&oacute;n remota;    <br>  </li>    <li>Existe m&aacute;s variaci&oacute;n gen&eacute;tica dentro de poblaciones  humanas que entre ellas;    <br> </li>    <li>El universo contiene una nueva materia,  materia negra, que influye en la gravedad pero no la hemos identificado todav&iacute;a;    <br>  </li>    <li> Las enfermedades infecciosas no han desaparecido.</li>    </ul>    <p><i>Todas  las teor&iacute;as cient&iacute;ficas resultan ser falsas a la larga,</i> limitadas  en su alcance, restringidas a un solo nivel de un sistema de muchos niveles, est&aacute;ticas  cuando deben ser din&aacute;micas, confundiendo cosas que son distintas.     <br>  </p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Las teor&iacute;as emergen de modelos. Los modelos son construcciones intelectuales  que creamos para estudiar el objeto original de inter&eacute;s, porque son m&aacute;s  manejables. Un buen modelo debe ser realista, general, y preciso, pero no es posible  satisfacer todos estos criterios a la vez. Por lo tanto abstraemos el objeto de  la realidad, limitando la extensi&oacute;n del modelo, su escala, y los fen&oacute;menos  incluidos. Despu&eacute;s tenemos que averiguar si los resultados son propiedades  de la realidad o del modelo.     <br> </p>    <p>Dado que todos los modelos son abstracciones  de la realidad, es f&aacute;cil encontrar deficiencias y lagunas en las teor&iacute;as.  En este sentido todas son falsas. Pero algunas teor&iacute;as son relativamente  acertadas, nos acercan a la realidad, y cuando las abandonamos, dejan detr&aacute;s  mucha informaci&oacute;n y m&eacute;todos de investigaci&oacute;n. Otras teor&iacute;as  est&aacute;n terriblemente equivocadas desde el principio. Hay que saber diferenciarlas.  M&aacute;s adelante discutimos la proposici&oacute;n que la inevitabilidad de  errores implica la obligaci&oacute;n de la cr&iacute;tica. Mientras tanto es suficiente  sugerir que en cualquier campo, las teor&iacute;as no son eternas sino tienen  ciertas expectativas de vida caracter&iacute;sticas, o medias vidas como is&oacute;topos  radiactivos, y debemos estar abiertos a preguntas tales como &iquest;bajo cu&aacute;les  circunstancias pudiera quebrarse la segunda ley de termodin&aacute;mica?    <br> </p>    <p><i>La  ciencia tiene una naturaleza doble.</i> Por un lado, la ciencia es el desenvolvimiento  del conocimiento gen&eacute;rico humano. En la medida que la humanidad interrelaciona  m&aacute;s profundamente con el resto de la naturaleza, en nuestros esfuerzos  por la producci&oacute;n, exploraci&oacute;n y saneamiento, aprendemos m&aacute;s.  Y en la medida que reflexionamos sobre esa actividad de aprender y corregimos  errores, nuestras conclusiones son m&aacute;s acertadas.     <br> </p>    <p>Pero tambi&eacute;n  es esta una actividad social dirigida por los due&ntilde;os de la ciencia quienes  determinan los recursos disponibles, el reclutamiento y formaci&oacute;n de los  cient&iacute;ficos, la agenda de la ciencia, lo que ella cuestiona y lo que se  da por sentado, los m&eacute;todos aceptables y las soluciones a problemas que  se consideran leg&iacute;timos, los planteamientos que se reciben con respeto,  y aquellos que se reciben con carcajadas. Por eso, el patr&oacute;n del conocimiento  e ignorancia no est&aacute; dictado por la naturaleza sino por la sociedad. Hay  que enfrentarse con ambos lados de esa contradicci&oacute;n. Esta doble naturaleza  ha permitido la formaci&oacute;n de escuelas de pensamiento en torno a un lado  o al otro de la contradicci&oacute;n en el mismo coraz&oacute;n de la ciencia.    <br>  </p>    <p>Si uno acepta solamente la ciencia como el crecimiento del conocimiento,  cae en el &#147;cientifismo&#148;, la doctrina que insiste en la verdad objetiva  de la ciencia sin reconocer sus ra&iacute;ces sociales y sus limitaciones hist&oacute;ricas,  no puede criticar las ideas corrientes desde la &oacute;ptica hist&oacute;rica,  y queda esclavo a las modas populares en la ciencia. La aportaci&oacute;n positiva  ha sido en la lucha contra el oscurantismo y en la defensa de la evoluci&oacute;n  contra el creacionismo, la exigencia de evidencia frente a aseveraciones autoritarias.  Pero ella tambi&eacute;n tiende a despreciar los conocimientos de otras culturas  o clases, o ideas que no se pueden verificar en el laboratorio o que todav&iacute;a  no est&aacute;n bien formuladas.    <br> </p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p><i>El posmodernismo</i> parte del  segundo lado de la contradicci&oacute;n. Afirma que existen muchas perspectivas  en torno a un problema, que no existe un punto de vista &#147;privilegiado&#148;,  que ning&uacute;n principio es universal, porque en cada situaci&oacute;n, y en  cada lugar, son diferentes. Insiste en el pluralismo como el estado preferido  tanto en la ciencia como en la pol&iacute;tica. Con esta &oacute;ptica, todas  las teor&iacute;as y todos los puntos de vista son iguales. Los aportes positivos  del posmodernismo son como el contrapeso a la arrogancia de los pa&iacute;ses  capitalistas avanzados. Rescata el valor de la ciencia y la medicina asi&aacute;ticas,  africanas y americana ind&iacute;genas. Respeta los puntos de vista de los oprimidos,  de clases subordinadas, de las mujeres, de razas y etnias excluidas.    <br> </p>    <p>Pero  si paramos ah&iacute; con la sencilla observaci&oacute;n de que existen diferentes  puntos de vista, quedamos en lo superficial y por lo tanto nos equivocamos. Es  necesario examinar el porqu&eacute; de los diferentes puntos de vista para entenderlos,  de d&oacute;nde vienen, cu&aacute;les son sus profundidades y sus cegueras.     <br>  </p>    <p>Considerando la astronom&iacute;a, sus diferentes perspectivas hist&oacute;ricas  y geogr&aacute;ficas, tanto sus diferencias como sus semejanzas, est&aacute;n  arraigados en la realidad. Los astr&oacute;nomos babil&oacute;nicos, chinos, mayas  y griegos dividieron el cielo en diferentes formas, con diferentes agrupaciones  de estrellas, diferentes mitos y lo explicaron. Pero la realidad se impone: todos  coincidieron en hallar un a&ntilde;o m&aacute;s o menos de 360 d&iacute;as, y  las diferentes constelaciones son igualmente &uacute;tiles para la navegaci&oacute;n.      <br> </p>    <p>Cuando las controversias entre cient&iacute;ficos se deben a intereses  econ&oacute;micos o de clase, tenemos debates falsos. As&iacute; fue en los debates  sobre la biolog&iacute;a de raza o el maltusianismo, y es as&iacute; en los conflictos  ambientales o sobre el uso de medicamentos. En general los cient&iacute;ficos  m&aacute;s destacados del siglo xix y la primera parte del siglo xx aceptaron  las ideas de la superioridad racial y justificaban la esclavitud y el imperialismo.  Otros hoy en d&iacute;a afirman que los comportamientos humanos actuales bajo  el capitalismo son naturales, arraigados en nuestros genes por la evoluci&oacute;n.  Se ha encontrado que si un estudio de la eficacia de una droga est&aacute; subvencionado  por una corporaci&oacute;n farmac&eacute;utica, es cuatro veces m&aacute;s probable  que concluya que la droga es buena. En estos casos el debate cient&iacute;fico  es un disfraz para la contienda social. Una buena gu&iacute;a en situaciones as&iacute;,  es establecer como hip&oacute;tesis, que <i>cada teor&iacute;a es falsa si promueve,  justifica o tolera la injusticia</i>.    <br> </p>    <p>Todo conocimiento viene de la  experiencia y la reflexi&oacute;n sobre esta experiencia a la luz del conocimiento  previo. Lo que diferencia la ciencia moderna es c&oacute;mo segrega recursos,  instituciones y gente para organizar la experiencia con el fin de averiguar. Muy  concientemente hemos desarrollado m&eacute;todos para evitar los errores caprichosos  y aleatorios: hay que fregar los frascos bien; no debes dividir entre cero; en  pruebas cl&iacute;nicas ni los pacientes ni el observador deben saber qui&eacute;nes  reciben el medicamento y quienes el placebo. Las diferencias entre grupos experimentales  deben estar controladas y los resultados sometidos a pruebas estad&iacute;sticas.    <br>  </p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Posturas &eacute;ticas refuerzan las t&eacute;cnicas: Hay que juzgar una  teor&iacute;a por la evidencia; la evidencia debe ser p&uacute;blica, accesible  y honesta; un experimento debe repetirse en diferentes lugares; la estad&iacute;stica  debe determinar si las diferencias observadas son reales. El llamado &#147;m&eacute;todo  cient&iacute;fico&#148; ha funcionado m&aacute;s o menos bien contra errores individuales.  Pero no ofrece ninguna protecci&oacute;n contra los prejuicios compartidos por  una comunidad cient&iacute;fica entera. Y en la actualidad, cuando la ciencia  es cada vez m&aacute;s una mercanc&iacute;a, no podemos confiar en la honestidad  de todos los trabajos; el costo enorme de alquilar tiempo en un radio telescopio  o apoyar estudios sobre formaciones naturales o intervenciones de salud previene  la repetici&oacute;n; la urgencia de llevar a cabo un proyecto y el apuro para  patentar un producto menosprecia los posibles peligros que involucra, la competencia  para patentes y el papel cada vez mayor de la investigaci&oacute;n militar, socavan  la naturaleza p&uacute;blica de la ciencia.     <br> </p>    <p>Aqu&iacute; puedo insertar  como ejemplo de diferentes puntos de vista, seg&uacute;n posiciones sociales,  la diferencia de mi perspectiva como visitante de Cuba, y la de ustedes, cubanos  con quienes trabajo y discuto. Como norteamericano, vivo 50 semanas del a&ntilde;o  en un pa&iacute;s avanzado pero atrasado, en el mismo centro del imperialismo  moderno. Despu&eacute;s, monto en mi m&aacute;quina de tiempo y durante dos semanas  estoy en una sociedad atrasada pero avanzada, una demostraci&oacute;n viva de  nuevas posibilidades para toda la humanidad. Esta condici&oacute;n de mi vida  tiene consecuencias epistemol&oacute;gicas:</p><ol>     <li>Mientras ustedes viven  la vida cubana como un proceso continuo, para m&iacute; es discontinuo, con saltos  de a&ntilde;o a a&ntilde;o. Los cambios que veo me parecen abruptos y llaman mi  atenci&oacute;n. Tengo que preguntar mucho para ponerme al tanto. Desde la limpieza  de las calles, la reducci&oacute;n de la frecuencia de apagones y el estado de  la libreta, a los chistes corrientes, el desenlace de la TV-novela del a&ntilde;o  pasado, las preocupaciones mayores de la gente y su experiencia con los agro-mercados.  Busco explicaciones.     <br> </li>    <li>Hay cosas que ustedes ya dan por sentado pero  que para m&iacute; son muy llamativas. Por ejemplo el hecho que el aborto es legal,  accesible y gratis es muy natural dentro del contexto cubano, no es una cosa que  se proclama diariamente o que se&ntilde;ala con frecuencia a los visitantes; pero  no es as&iacute; en mi pa&iacute;s donde este derecho elemental, est&aacute; hostigado  y amenazado por la violencia y la legislaci&oacute;n.     <br> </li>    <li>Observo la  realidad cubana pero no la vivo. Desde mi perspectiva de all&aacute;, el individualismo,  la avaricia, la ineficiencia o indiferencia, el burocratismo y la testadurez,  todas las virtudes burguesas, no son muy interesantes. Las tengo en casa en abundancia.  A diferencia de ello, en Cuba &#150;el humanismo, la colectividad, el internacionalismo,  las visiones m&aacute;s integrales del mundo&#150; son m&aacute;s importantes  para m&iacute; y para mi pa&iacute;s, porque se&ntilde;alan posibilidades. Pero  ustedes, enfrascados en la vida cotidiana, se fijan en lo que hay que resolver,  no en lo ya resuelto. El hecho que la tasa de mortalidad infantil en Cuba es muy  por debajo del resto de Am&eacute;rica, no pesa tanto mientras uno espera la guagua.    <br>  </li>    <li>Soy m&aacute;s viejo que casi todos ustedes y tengo memorias que para  ustedes son solamente cuentos.</li>    ]]></body>
<body><![CDATA[</ol>    <p>No es que una perspectiva sea acertada  y la otra falsa, ni es sencillamente que hayan diferentes perspectivas como conclusi&oacute;n  definitiva. Pero conociendo la realidad de nuestras perspectivas y el porqu&eacute;  de ellas, las dos partes, podemos hablar y adquirir una visi&oacute;n m&aacute;s  rica que la aceptaci&oacute;n pasiva de que existan diferencias.    <br> </p>    <p>El  hecho de que culturas o ambientes sean diferentes y creen diferentes perspectivas,  es solo un momento en el desarrollo de la ciencia. Desbarata las f&oacute;rmulas  universales simplistas. Pero no paramos all&iacute;. Despu&eacute;s examinamos  el patr&oacute;n de las diferencias, por qu&eacute; la din&aacute;mica del ecosistema  de un bosque pluvial es diferente a un manglar, cu&aacute;l es el efecto de la  escala espacial o temporal en la biodiversidad, c&oacute;mo el tipo de organismo  o sociedad afecta el comportamiento, por qu&eacute; &#147;la misma&#148; cosa  no es la misma en diferentes contextos. Buscamos los patrones de diferencia, los  l&iacute;mites de validez de un planteamiento, y llegamos a otro nivel de universales,  los universales de la no universalidad, y as&iacute; sucesivamente en la h&eacute;lice  dial&eacute;ctica, de momentos de generalizaci&oacute;n y momentos de diferenciaci&oacute;n.    <br>  </p>    <p>El llamamiento hacia el pluralismo tambi&eacute;n tiene su lugar contra  la intolerancia y el dogmatismo. Pero hace falta un contexto hist&oacute;rico,  un lugar para el pluralismo, la duda, y la controversia, que se sit&uacute;an  al frente del avance de la ciencia, y un reconocimiento de la zona fronteriza  de las preguntas que no podemos contestar, y de lo desconocido, que es el l&iacute;mite  entre lo que conocemos bastante bien y las preguntas que ni siquiera se nos ocurren  hacer. Por eso, el pluralismo y la duda son caracter&iacute;sticas permanentes  de la ciencia. Pero si la zona de duda y del pluralismo gira siempre en torno  a las mismas cuestiones, indican la no salud de una ciencia, su estancamiento.  Las dudas surgen cuando una sorpresa conduce a la quiebra de una teor&iacute;a,  o cuando una contradicci&oacute;n aceptable por un tiempo se hace inaceptable  y hay que confrontarla. Pero despu&eacute;s tenemos que recoger los pedazos.     <br>  </p>    <p><i>Errores</i>. Cuando ya tuvimos los medios para esperarla, una sorpresa  no es solamente una sorpresa sino un error. As&iacute; sucedi&oacute; con la doctrina  de la transici&oacute;n epidemiol&oacute;gica.    <br> </p>    <p><i>La transici&oacute;n  epidemiol&oacute;gica</i> es la doctrina, muy popular hace 30 a&ntilde;os, de  que con el desarrollo econ&oacute;mico (l&eacute;ase capitalista) las enfermedades  infecciosas iban a desaparecer y la medicina moderna se centrar&iacute;a en las  enfermedades cr&oacute;nicas y degenerativas. Un cirujano general de los Estados  Unidos de Am&eacute;rica dijo en 1976: &#147;Ya es tiempo de cerrar el libro de  las enfermedades infecciosas.&#148; Departamentos de Epidemiolog&iacute;a eliminaron  de sus programas los vectores, o la microbiolog&iacute;a del agua, para concentrarse  en el c&aacute;ncer o en las enfermedades card&iacute;acas. Aun en aquel tiempo,  ya hab&iacute;an aparecido la encefalitis equina del este, la enfermedad de Lyme  y la enfermedad de Chagas, y pronto llegaron el SIDA, el &#147;Toxic Shock S&iacute;ndrome&#148;,  la enfermedad de los legionarios, los virus hanta y ebola, la criptosporidiosis,  las enfermedades hemorr&aacute;gicas de Bolivia, Venezuela y Argentina, la fiebre  de Lassa, la enfermedad de la vaca loca, el s&iacute;ndrome agudo respiratorio  severo (SARS), la influenza aviaria, quiz&aacute;s unas 30 enfermedades nuevas.  Enfermedades que se creyeron conquistadas resurgieron: la malaria, el c&oacute;lera,  la tuberculosis y la fiebre amarilla. Est&aacute; claro que la comunidad de la  salud p&uacute;blica se equivoc&oacute;.     ]]></body>
<body><![CDATA[<br> </p>    <p>Pero no es suficiente se&ntilde;alar  el hecho de un error. Nos toca explicarlo. &iquest;Por qu&eacute; fue que una  comunidad tan inteligente como nosotros y bien educados en nuestro campo, cometimos  un error tan grande?    <br> </p>    <p>Si examinamos este hecho hist&oacute;rico encontramos  que el error fundamental es que plantearon el problema de las enfermedades infecciosas  muy estrechamente:</p>    <p>Vieron que durante uno o dos siglos la incidencia descend&iacute;a,  la viruela estuvo al punto de eliminarse, la polio y la malaria retroced&iacute;an,  y la lepra ya era una cosa rara. Pero su visi&oacute;n se limit&oacute; a un per&iacute;odo  muy corto y un &aacute;rea geogr&aacute;fica &#150;Euro-Norteam&eacute;rica&#150;  muy limitada. Un examen de la historia humana a largo plazo hubiera se&ntilde;alado  otro panorama: las enfermedades surgen y retroceden con cambios sociales, demogr&aacute;ficos  y ecol&oacute;gicos. </p><ul>     <li>Se limitaron a una sola especie, la nuestra.  Los m&eacute;dicos no hablaban con los fitosanitarios y muy poco con los veterinarios,  de modo que no vieron el patr&oacute;n semejante en otros grupos: la influenza  aviaria, la fiebre porcina africana, leucemia felina, los virus moribili en la  vida silvestre y dom&eacute;stica, creo que debo decir los virus en la morbilidad  de la vida silvestre y dom&eacute;stica, pero no se si existen esos moribili&#133;.,  la tristeza del c&iacute;trico, el mosaico dorado del frijol, siguieron patrones  similares. Podemos generalizar: el parasitismo es un fen&oacute;meno universal  entre los seres vivos. Hasta las bacterias tienen par&aacute;sitos porque es un  modo de vida factible para muchos grupos. Los par&aacute;sitos siempre est&aacute;n  probando los l&iacute;mites de sus nichos ecol&oacute;gicos, buscando ampliar  su rango. Mientras m&aacute;s abundante una especie mayor, el n&uacute;mero de  especies que la utilizan. Y nosotros somos la especie de mam&iacute;fero m&aacute;s  abundante. Por lo tanto, en vez de la doctrina de la transici&oacute;n epidemiol&oacute;gica,  deber&iacute;amos considerar como regla que cada cambio en la vegetaci&oacute;n,  el asentamiento, la demograf&iacute;a, las relaciones sociales y econ&oacute;micas,  la migraci&oacute;n, o el clima, es tambi&eacute;n en principio un cambio epidemiol&oacute;gico.  Por ejemplo, la extensi&oacute;n del riego agr&iacute;cola crea ambientes para  los mosquitos y caracoles; la producci&oacute;n de granos crea ambientes para  roedores, la urbanizaci&oacute;n facilita enfermedades que requieren poblaciones  densas. La epidemiolog&iacute;a ecol&oacute;gica nos prepara para enfrentar estos  cambios.    <br> </li>    <li>Fue muy estrecho en t&eacute;rminos de disciplinas, desconociendo  la ecolog&iacute;a y la evoluci&oacute;n. Manifest&oacute; una gran fe en los  antibi&oacute;ticos aun cuando ya se ve&iacute;a la adaptaci&oacute;n de los microbios  a las drogas, y los insectos a los plaguicidas. Por lo tanto, aun cuando ya se  ten&iacute;an casos de resistencia, no aceptaron la resistencia como inevitable,  como un momento en la co-evoluci&oacute;n de nuestra especie con el mundo microbiano.    <br>  </li>    <li>Sin examinar la econom&iacute;a pol&iacute;tica de la salud, aceptaron  acr&iacute;ticamente la idea de que el desarrollo capitalista traer&iacute;a la  prosperidad y el acceso universal a todas las tecnolog&iacute;as m&eacute;dicas  avanzadas.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> </li>    <li>Dividieron el mundo en dicotom&iacute;as falsas-gen&eacute;tica/ambiental,  fisiol&oacute;gico/psicol&oacute;gico, infeccioso/cr&oacute;nico, biol&oacute;gico/social  y otros. Ya sabemos que algunas condiciones cr&oacute;nicas y degenerativas involucran  tambi&eacute;n a infecciones, como Chlamydia en enfermedades del coraz&oacute;n,  Helicobacter pylori en las &uacute;lceras p&eacute;pticas, el virus de papiloma  humano en el c&aacute;ncer cervical, o el prion de la vaca loca. </li>    </ul>    <p>Una  vez que reconocemos que el error en cuanto a la transici&oacute;n epidemiol&oacute;gica  se debi&oacute; a una estrechez, podemos hacer m&aacute;s expl&iacute;cito en  nuestro pensamiento el ideal dial&eacute;ctico de Hegel de que la verdad es el  todo. Claro, no podemos ver el todo. Pero el planteamiento de Hegel nos insta  a hacer la pregunta m&aacute;s amplia que podamos hacer, tan grande que cruce  los l&iacute;mites de las disciplinas corrientes, tan grande que quepa una soluci&oacute;n.  Ello nos recuerda que aun despu&eacute;s que hemos formulado el problema ampliamente,  hay algo m&aacute;s all&aacute;, que nos puede sorprender.    <br> </p>    <p>Cabe entonces  preguntarnos, &iquest;c&oacute;mo es que otros organismos enfrentan el cambio  y la sorpresa? Hemos encontrado cuatro modos de enfrentar el cambio:</p><ol>     <li>La  detecci&oacute;n y la respuesta. Para que resultase eficaz, es necesario que la  detecci&oacute;n sea acertada, la respuesta adecuada y la demora m&iacute;nima.      <br> </li>    <li>La predicci&oacute;n. Muchos organismos vivos se preparan para el  invierno no cuando se enfr&iacute;an, sino cuando la duraci&oacute;n del d&iacute;a  disminuye. No es que se adapten a la duraci&oacute;n de la luz, sino que la informaci&oacute;n  astron&oacute;mica es m&aacute;s confiable que la temperatura como predicci&oacute;n  del fr&iacute;o. Tenemos predicciones a corto y a largo plazo: un brote de malaria  predice m&aacute;s casos de malaria. A m&aacute;s largo plazo, un aumento de mosquitos  Anopheles predice la malaria. O unas lluvias fuertes despu&eacute;s de una sequ&iacute;a  predice mosquitos. A m&aacute;s largo plazo no pudimos predecir que la extensi&oacute;n  del riego puede conllevar a un aumento de mosquitos, o que la siembra de grandes  extensiones de monocultivo traer&iacute;a plagas, o que los salarios insuficientes,  y la escasez iba a promover el individualismo y el crimen.    <br> </li>    ]]></body>
<body><![CDATA[<li>La tolerancia  amplia. Eso es lo que los genetistas agr&iacute;colas llaman la resistencia horizontal  que prepara a la especie para lo que viene, sin tener que saber qu&eacute; vendr&aacute;.  La buena nutrici&oacute;n es una forma de resistencia horizontal contra la infecci&oacute;n,  la biodiversidad contra las plagas. Y la profundizaci&oacute;n de la educaci&oacute;n  en la Batalla de Ideas defiende a Cuba contra todas las variantes de la propaganda  enemiga.    <br> </li>    <li>La prevenci&oacute;n. Aqu&iacute; el organismo altera su  ambiente para que el cambio da&ntilde;ino no llegue.    <br>     <br> </li>    </ol>    <p>En  la realidad, los organismos dependen de una estrategia mixta, una combinaci&oacute;n  de m&eacute;todos para enfrentar el cambio. La defensa contra la infecci&oacute;n  incluye la inmunidad celular, la inmunidad humoral, la inflamaci&oacute;n y otros  mecanismos. La protecci&oacute;n fitosanitaria depende de varias l&iacute;neas  de defensa: la geometr&iacute;a de la siembra con m&eacute;todos de policultivo;  los depredadores generalistas que siempre est&aacute;n presentes pero cuyas poblaciones  no responden mucho a un brote; los par&aacute;sitos especializados que s&iacute;  responden a la plaga pero solamente despu&eacute;s de una demora; las infecciones  de los insectos como hongos; y por fin la intervenci&oacute;n directa humana.      <br> </p>    <p>En la ciencia una estrategia requiere que aun cuando se planifiquen  las prioridades investigativas nacionales, siempre haya una reserva (quiz&aacute;s  5 o 10 % del esfuerzo) para investigaciones no planificadas, emprendidas por la  iniciativa de los investigadores, sin la necesidad de convencer a los colegas  de que ellas tienen m&eacute;ritos.    <br> </p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>No es suficiente reconocer que  hemos cometido errores. Hay que buscar el patr&oacute;n del error, por qu&eacute;  se cometieron. Si no podemos aprender de nuestros errores, no vale la pena consumarlos.    <br>  </p>    <p>Como sugerimos, en el caso de enfermedades nuevas, el error b&aacute;sico  fue la estrechez. Otra causa com&uacute;n de error es <i>tomar como est&aacute;tico  lo que var&iacute;a: </i></p><ul>     <li>La teor&iacute;a de la evoluci&oacute;n  rompi&oacute; con la idea de que las cosas est&aacute;n como est&aacute;n porque  siempre han estado as&iacute; y han de permanecer as&iacute;. Este concepto se  ha difundido por todas las ramas de la ciencia desde la f&iacute;sica y la geolog&iacute;a  hasta la fisiolog&iacute;a y el comportamiento.    <br> </li>    <li>Los continentes no  han estado siempre en su configuraci&oacute;n actual. Con el concepto de placas  continentales podemos empezar a entender la paleo-climatolog&iacute;a y las distribuciones  geogr&aacute;ficas de los organismos de la tierra.    <br> </li>    <li>Hasta la velocidad  de la luz, el constante m&aacute;s constante de la f&iacute;sica, no es tan constante  sino ha variado durante la evoluci&oacute;n del universo.    <br> </li>    <li>Los bi&oacute;logos  sab&iacute;an que los organismos manifiestan ciclos diurnos de actividad, y fue  muy natural buscar qu&eacute; controla los ciclos. Pensaban en el ciclo de d&iacute;a  y de noche. Pero animales mantenidos en la oscuridad mantienen sus ciclos. Quiz&aacute;s  son de rayos c&oacute;smicos, pero lo cierto es que animales en los fondos de  pozos o en cuevas tambi&eacute;n manifiestan un comportamiento c&iacute;clico.  Por fin result&oacute; necesario reconocer que la fisiolog&iacute;a animal por  s&iacute; sola tiene ritmos end&oacute;genos, influidos por el ambiente y sostenibles  sin factores peri&oacute;dicos externos.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> </li>    <li>Desde el tiempo de <i>Harvey</i>,  la medicina conceb&iacute;a el sistema circulatorio como una red de plomer&iacute;a.  Las placas de aterosclerosis fueron concebidas como moho, y cuando el tubo estaba  tapado por completo, no hab&iacute;a soluci&oacute;n alguna. Hoy sabemos que se  trata de una materia viva, en intercambio metab&oacute;lico con la sangre, lo  que abre muchas posibilidades para la prevenci&oacute;n y la terapia.    <br> </li>    <li>Las  neuronas del cerebro no est&aacute;n fijas una vez que se forman. Rehacen sus  conexiones continuamente y pueden regenerarse despu&eacute;s de heridas.</li>    </ul>    <p>Pero  la tentaci&oacute;n de tratar las cosas como constantes es tan sugestiva, que  tenemos siempre que recordar durante la investigaci&oacute;n que el cambio es  universal y es el equilibrio lo que debe explicarse. Por eso la dial&eacute;ctica  destaca los procesos, m&aacute;s que las cosas, y hace dos preguntas fundamentales:  Por qu&eacute; est&aacute;n las cosas como est&aacute;n, en vez de un poco diferentes  (la pregunta de homeostasis, de equilibrio y de estabilidad), y por qu&eacute;  est&aacute;n las cosas como est&aacute;n en vez de muy diferentes (la pregunta  de la evoluci&oacute;n, el desarrollo y la historia).    <br> </p>    <p>Adem&aacute;s  de los errores t&iacute;picos de la ciencia moderna, tambi&eacute;n Cuba tiene  su propio estilo de equivocarse. Ustedes lo conocer&aacute;n mejor que yo, pero  algunos patrones se repiten.    <br> </p>    <p><i>Una deferencia excesiva hacia las modas  en la ciencia</i>. Hasta mediados de la d&eacute;cada de los ochenta, la visi&oacute;n  predominante de la trayectoria agr&iacute;cola fue la de la &#147;modernizaci&oacute;n&#148;,  la expectativa era que el progreso sigue una sola l&iacute;nea recta, de menos  avanzado a m&aacute;s avanzado, y que la tarea de los menos avanzados era seguir  el camino de los m&aacute;s avanzados lo m&aacute;s r&aacute;pido posible. Ese  camino conllev&oacute; a:</p><ul>     ]]></body>
<body><![CDATA[<li>La transici&oacute;n de la alta densidad  de mano de obra a la alta densidad de capital, en la forma de mecanizaci&oacute;n,  fertilizantes qu&iacute;micos y plaguicidas;     <br> </li>    <li>De las parcelas peque&ntilde;as  a grandes extensiones de tierra para lograr econom&iacute;as de escala;    <br> </li>    <li>De  la heterogeneidad de la huerta campesina, a la homogeneidad del monocultivo en  granjas especializadas;     <br> </li>    <li>Del conocimiento tradicional campesino,  al conocimiento moderno cient&iacute;fico;     <br> </li>    <li>De la sumisi&oacute;n  a la naturaleza al dominio sobre ella. </li>    </ul>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Pero poco a poco, con la maduraci&oacute;n  de la ecolog&iacute;a cubana, surgi&oacute; la cr&iacute;tica de ese concepto  de desarrollo. Compa&ntilde;eras/os en diversos organismos comenzaron a se&ntilde;alar  que el camino de la alta tecnolog&iacute;a socavaba la capacidad productiva de  la tierra, aumentaba la vulnerabilidad a condiciones ambientales y a plagas, envenenaba  a los trabajadores agr&iacute;colas, a los consumidores y el medioambiente; supeditaba  la producci&oacute;n, a las sorpresas econ&oacute;micas, malgastaba los conocimientos  campesinos. Se comenz&oacute; a insistir en que el camino &#147;hi-tec&#148; responde  m&aacute;s a las necesidades capitalistas de convertir el conocimiento en mercanc&iacute;as,  que en las necesidades internas de la agricultura como empresa social y ecol&oacute;gica.  La lucha por una trayectoria ecol&oacute;gica del desarrollo fue dif&iacute;cil  y no ha terminado todav&iacute;a. Depende de la persistencia de los cient&iacute;ficos  a veces frente a la incomprensi&oacute;n, la testadurez, la deferencia a las modas  internacionales y a conceptos tecnocr&aacute;ticos del desarrollo. Pero no fue  una lucha contra intereses de clases antag&oacute;nicas, de modo que hemos progresado  aqu&iacute; mucho m&aacute;s f&aacute;cilmente que en mi pa&iacute;s, donde controversias  cient&iacute;ficas esconden conflictos econ&oacute;micos.    <br> </p>    <p>En per&iacute;odos  euf&oacute;ricos de grandes victorias y avances un error t&iacute;pico es el <i>triunfalismo  o voluntarismo</i>. Esa postura plantea que el mundo tiene que estar como lo deseamos,  que si aprobamos una resoluci&oacute;n, la naturaleza tiene que acatarla. Todos  recordamos errores como el Cord&oacute;n de la Habana. Fue una idea linda: una  zona verde y productiva, con mano de obra abundante muy cerca, y hasta adecuada  para la recreaci&oacute;n. Lo que faltaba era el cafeto y el ambiente no era el  m&aacute;s favorable para estas plantaciones. </p>    <p>Mi propia variante del error  de voluntarismo ha sido el de hacer recomendaciones, cuando las condiciones no  permit&iacute;an la realizaci&oacute;n de ellas. El resultado siempre ha sido  la frustraci&oacute;n mutua. Demor&eacute; mucho en entender esa realidad, en  parte por mi entusiasmo, y en parte porque la hospitalidad cubana imped&iacute;a  la cr&iacute;tica a mi trabajo, de modo que mi sistema de autocorrecci&oacute;n  qued&oacute; trunco. Solamente entre c&iacute;rculos informales de amigos &iacute;ntimos  ha sido posible arrancar cr&iacute;ticas sobre mi trabajo en Cuba.    <br> </p>    <p>Otro  error t&iacute;pico es la larga demora entre los estudios cient&iacute;ficos y  su asimilaci&oacute;n por los planificadores. Aqu&iacute; me refiero al caso del  pedrapl&eacute;n de Cayo Coco. Los ec&oacute;logos ya hab&iacute;an advertido  que el proyecto iba a matar los manglares y disminuir los peces. Result&oacute;  as&iacute;, y tuvieron que remediar el error rompiendo el pedraplen para insertar  puentes. Pero hubiera sido menos costoso corregir el error en la etapa de planificaci&oacute;n  que despu&eacute;s de hecho. Detr&aacute;s del error vemos la urgencia de completar  proyectos de turismo, muy importantes para el pa&iacute;s, pero que promueven  un tipo de sordera en cuanto a las consecuencias no deseadas del proyecto, y por  lo tanto una demora entre el conocimiento y su aplicaci&oacute;n. Si eso no es  un caso aislado sino un error t&iacute;pico, tenemos que institucionalizar dentro  del proceso de planificaci&oacute;n, una funci&oacute;n del &#147;abogado del  diablo&#148;, para garantizar que los da&ntilde;os que puedan suceder sean conocidos  y tomados en cuenta.    <br> </p>    <p>Estoy seguro que todos ustedes tienen en mente  una larga lista de errores que se han cometido, inevitables dentro de un proyecto  tan ambicioso e ins&oacute;lito. Algunos ya han sido reparados mientras otros  todav&iacute;a hacen da&ntilde;o a la obra de la revoluci&oacute;n.     <br> </p>    <p>El  pr&oacute;ximo paso es averiguar el patr&oacute;n de errores para detectarlos  mejor, predecirlos, resistirlos y prevenirlos.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> </p>    <p><i>La cr&iacute;tica  responsable</i>. La inevitabilidad de sorpresas y errores tanto en la ciencia  como en la pol&iacute;tica conlleva a la obligaci&oacute;n de la cr&iacute;tica.  Me refiero a la cr&iacute;tica no como un derecho en el sentido de discusiones  de derechos humanos, sino como una obligaci&oacute;n tanto del cient&iacute;fico  como del revolucionario. Es tan importante que debe incluirse como parte de la  formaci&oacute;n de cient&iacute;ficos y como uno de los requisitos para entrar  en el Partido. Adem&aacute;s de los tres requisitos de Lenin -apoyar el programa,  pertenecer a un n&uacute;cleo de base, y pagar la cuota- hay que insistir en la  obligaci&oacute;n de criticar. Porque pretendemos algo m&aacute;s que movilizar  el esfuerzo, la energ&iacute;a, el compromiso y hasta el sacrificio del pueblo.  Pretendemos tambi&eacute;n movilizar la inteligencia colectiva. Pero no es tan  sencillo. De primera intenci&oacute;n, las obligaciones de apoyar y de criticar  pueden confluir. La larga historia de derrotas sufridas por falta de unidad en  las luchas por la independencia de Cuba, la solidaridad como una norma &eacute;tica  del movimiento obrero, y la urgencia de unidad frente a las amenazas y retos de  hoy refuerzan la unidad, y crean cierta timidez a criticar, o hasta una actitud  de impaciencia o despectiva hacia la cr&iacute;tica, como si ella siempre fuese  hostil a la obra revolucionaria.     <br> </p>    <p>Si hemos sufrido derrotas por falta  de unidad, tambi&eacute;n sucedieron por falta de cr&iacute;tica honesta, que  ha permitido la fermentaci&oacute;n de errores en la oscuridad. Por otro lado,  como se&ntilde;al&oacute; <i>Rosa Luxemburgo</i>, estamos construyendo el futuro  con los materiales del pasado, incluso nosotros mismos. Las nuevas necesidades  han de entrar en conflicto con nuestros modos de pensar, de actuar y hasta de  sentir. Errores debido a la falta de informaci&oacute;n, de an&aacute;lisis, de  voluntad, son inevitables y la cr&iacute;tica colectiva es imprescindible para  corregirlos. Creo que ninguno de nuestros partidos ha resuelto satisfactoriamente  el balance entre estas dos necesidades.     <br> </p>    <p>La cr&iacute;tica tambi&eacute;n  ha de ser un objeto de estudio, para que podamos hacerla en una forma &uacute;til  para el progreso. He aqu&iacute; algunas ideas.</p>    <p><b>&iquest;Cu&aacute;ndo  criticar?</b></p>    <p>Si todas las teor&iacute;as contienen abstracciones de la  realidad, siempre es posible se&ntilde;alar sus deficiencias. Pero no es siempre  &uacute;til. Si una simplificaci&oacute;n es una sobresimplificaci&oacute;n o  no la es, depende del estado de la ciencia, los problemas entre mano. Considero  ahora el uso del coeficiente de selecci&oacute;n en la gen&eacute;tica de poblaciones.  Al principio del siglo xx, el problema para la gen&eacute;tica de poblaciones  fue, &#147;&iquest;es posible la evoluci&oacute;n dentro del tiempo disponible  para ella?&#148; Para responder esa pregunta, <i>J.B. Haldane</i>, <i>R.A. Fisher</i>  y <i>Sewell Wright </i>construyeron modelos de la selecci&oacute;n en poblaciones  mendelianas, para averiguar si la selecci&oacute;n lenta pod&iacute;a cambiar  las frecuencias de los genes.     <br> </p>    <p>Seg&uacute;n la f&oacute;rmula, el cambio  bajo selecci&oacute;n es igual a sp (1-p) donde p es la frecuencia de un alelo  y s es el coeficiente de selecci&oacute;n. Usaron valores peque&ntilde;os de s,  como .01 o .001. El resultado de los estudios fue positivo, la selecci&oacute;n  lenta puede transformar poblaciones, y la evoluci&oacute;n es posible. Pero s  representa el valor adaptivo de un alelo, y por lo tanto depende del ambiente.  Los tres investigadores sab&iacute;an que en la realidad s no era constante. Pero  para los fines del problema era leg&iacute;timo tratarlo como si fuera constante:  si en realidad s var&iacute;a entre .01 y .001, el tiempo necesario para un cambio  determinado de frecuencia puede estar entre los resultados para los dos valores  constantes pero la conclusi&oacute;n queda igual: la evoluci&oacute;n es posible.  Un valor constante de s fungi&oacute; como simplificaci&oacute;n. Despu&eacute;s  surgi&oacute; otra pregunta: &iquest;es posible fijar en una poblaci&oacute;n  un alelo desventajoso debido a fluctuaciones de s? Y efectivamente, si la varianza  de s es suficientemente grande comparada a su desventaja promedio, se puede fijar.  Es un descubrimiento importante: la selecci&oacute;n natural no necesariamente  mejora una poblaci&oacute;n. Para llegar a esa conclusi&oacute;n fue necesario  abandonar la simplificaci&oacute;n de s constante para tratarla como una variable  aleatoria.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> </p>    <p>Pero todav&iacute;a no responde a la pregunta desde la ecolog&iacute;a:  &iquest;en un ambiente variable, puede una poblaci&oacute;n adaptarse a los cambios  por la selecci&oacute;n natural? Ahora el modelo de s como una variable aleatoria  de ruido blanco pasa de simplificaci&oacute;n a sobresimplificaci&oacute;n, y  hay que estudiar un s que var&iacute;a, pero con valores autocorrelacionados,  un problema mucho m&aacute;s dif&iacute;cil matem&aacute;ticamente. La soluci&oacute;n  fue entonces considerar que si el ambiente cambia lentamente comparado al per&iacute;odo  de la generaci&oacute;n, entonces la respuesta a la selecci&oacute;n mejora su  adaptaci&oacute;n. Pero si por ejemplo, una especie tiene solamente dos generaciones  en el a&ntilde;o y las caracter&iacute;sticas que la adaptan al invierno est&aacute;n  seleccionadas en el invierno, tendr&iacute;amos una poblaci&oacute;n mejor adaptada  al invierno, pero que enfrenta al verano. La generaci&oacute;n del verano experimenta  selecci&oacute;n para condiciones de verano pero sus hijos confrontan el invierno.  Es decir siempre ser&aacute; favorable a la situaci&oacute;n previa, nunca a las  condiciones actuales. Aqu&iacute; la selecci&oacute;n natural hace da&ntilde;o.    <br>  </p>    <p>Otras complicaciones aparecen cuando consideramos que lo que los organismos  modifican en su ambiente de modo que <i>s</i> dependen de <i>p</i>. El punto es,  hay que complicar el modelo cuando el problema lo exige, y no es porque el modelo  est&aacute; incompleto. El cr&iacute;tico responsable conoce cuando una simplificaci&oacute;n  se convierte en sobresimplificaci&oacute;n, y por lo tanto cuando hace falta la  cr&iacute;tica.    <br> </p>    <p><i>La cr&iacute;tica contra la moda</i>. Muchas veces  la ciencia o la pol&iacute;tica se entusiasman tanto por una nueva orientaci&oacute;n  que se exageran sus aportes y se ignoran sus posibles defectos. As&iacute; sucedi&oacute;  con la teor&iacute;a de informaci&oacute;n en la biolog&iacute;a, la teor&iacute;a  de cat&aacute;strofes, y la del caos. Avances en la bioqu&iacute;mica de los &aacute;cidos  nucleicos fueron informados como aperturas &#147;al secreto de la vida&#148;.  Por cierto, fueron adelantos importantes, pero tambi&eacute;n indujeron a un reduccionismo  que plante&oacute; una influencia unidireccional de los genes sobre el desarrollo,  sin tomar en cuenta la retroacci&oacute;n del ambiente y del organismo sobre los  genes. La biolog&iacute;a molecular se apoder&oacute; del nombre de &#147;biolog&iacute;a  moderna&#148;, en desprecio a la morfolog&iacute;a moderna, a la ecolog&iacute;a  moderna, a la neurobiolog&iacute;a o la biogeograf&iacute;a modernas. Muchos departamentos  universitarios de biolog&iacute;a se volcaron a lo molecular, abandonando campos  como la anatom&iacute;a o la sistem&aacute;tica, por lo que en la actualidad enfrentamos  una escasez mundial de tax&oacute;nomos. En aquel momento, la cr&iacute;tica del  reduccionismo gen&eacute;tico no iba dirigida a parar esta l&iacute;nea de investigaci&oacute;n,  sino a advertir sus l&iacute;mites y a defender el balance entre las disciplinas.      <br> </p>    <p>Igualmente en la pol&iacute;tica, cada vez que se lanza una nueva  orientaci&oacute;n en el proceso revolucionario tambi&eacute;n es importante se&ntilde;alar  posibles dificultades y limitaciones, no para entorpecer el proceso sino para  protegerlo.     <br> </p>    <p><i>El rango o nivel de la cr&iacute;tica</i>. Es necesario  especificar el alcance de la cr&iacute;tica. La propuesta de <i>Lynn Margulis</i>  de que algunas estructuras celulares como las mitocondrias o los cloroplastidios,  fueron una vez organismos independientes revolucion&oacute; nuestro concepto sobre  el origen de las variaciones, que son las materias primas para la selecci&oacute;n  natural. Adem&aacute;s de las mutaciones peque&ntilde;as se puede seleccionar  cambios s&uacute;bitos debido a la fusi&oacute;n de las c&eacute;lulas que crean  nuevas taxas superiores. Tambi&eacute;n la propuesta de <i>Stephen J.</i> <i>Gould</i>  y <i>Niles Eldridge</i> de la evoluci&oacute;n puntual permite considerar una  evoluci&oacute;n discontinua. Pero ninguno de los dos derroca la evoluci&oacute;n  ni la selecci&oacute;n natural, solamente la expectativa de que la evoluci&oacute;n  es siempre lenta y gradual. Est&aacute; ahora muy de ahora proclamar nuevos paradigmas.  Pero ello es un juicio que solo realiza la historia, y no puede formar parte de  la alabanza del autor sobre su propio trabajo.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> </p>    <p>En la pol&iacute;tica  es importante aclarar el alcance de una cr&iacute;tica. Hay que especificar si  la cr&iacute;tica de las deficiencias en una policl&iacute;nica, es una cr&iacute;tica  de la administraci&oacute;n de este centro, o al descuido de un Consejo Popular,  o resultado de otras prioridades del MINSAP, o de un llamamiento a privatizar  los servicios de la salud. Vuelvo al tema de la agroecolog&iacute;a. Durante la  lucha por una agricultura org&aacute;nica, algunos compa&ntilde;eros, muy frustrados  por el progreso lento de estas pr&aacute;cticas, conclu&iacute;an que el socialismo  como tal era enemigo de la agricultura ecol&oacute;gica, en vez de comprender  que el sistema no era responsable sino un estilo de gigantismo sobre-centralizado,  en medio de la construcci&oacute;n del socialismo. El socialismo no prescribe  una sola forma de organizaci&oacute;n agr&iacute;cola, que una escala grande de  planificaci&oacute;n no previene, una escala m&aacute;s peque&ntilde;a de producci&oacute;n,  y solo con una visi&oacute;n marxista que mira para el todo, se facilita un patr&oacute;n  de desarrollo ecol&oacute;gico.     <br> </p>    <p>No fue f&aacute;cil llegar a esta  perspectiva. Durante las d&eacute;cadas del setenta y ochenta, predomin&oacute;  la tecno-fascinaci&oacute;n, con su visi&oacute;n de un solo camino de desarrollo  tecnol&oacute;gico, la doctrina de la &#147;modernizaci&oacute;n&#148; unidireccional  que en cierta medida aumentaba la producci&oacute;n agr&iacute;cola, mientras  socavaba la capacidad productiva. Algunas compa&ntilde;eras/os en diversos institutos  de la Academia de Ciencias, MINAGRI, el Museo Nacional y el Partido tuvieron la  claridad de ver que ese camino era contraproductivo, tuvieron la paciencia y la  persistencia para seguir criticando la moda predominante de pensar aun cuando  los miraban como &#147;idealistas&#148;, y por fin cuando el Per&iacute;odo Especial  desenmascar&oacute; las vulnerabilidades que ese camino creaba, la ciencia cubana  estuvo en condiciones de cambiar la orientaci&oacute;n hacia una trayectoria de  desarrollo m&aacute;s dial&eacute;ctica, m&aacute;s humana, m&aacute;s sostenible.  La batalla no se ha ganado definitivamente todav&iacute;a, pero estamos llegando.    <br>  </p>    <p><i>El grado de la cr&iacute;tica</i>. Cuando uno plantea una cr&iacute;tica,  es importante aclarar si es una duda, si uno requiere m&aacute;s informaci&oacute;n  o m&aacute;s argumento, antes de quedar convencido, o ya ha decidido que se trata  de un error. A veces la mejor respuesta a una duda, no es tratar de aclararla  sino preguntar, &iquest;que informaci&oacute;n o qu&eacute; argumento necesitamos  para decidir? Y est&aacute; bien dejar algunas preguntas sin resolver, si es que  la discusi&oacute;n se estanca por falta de datos o de experiencia. El presidente  de un debate debe fijar bien si la discusi&oacute;n progresa, o si sigue dando  vueltas con la repetici&oacute;n del mismo argumento sin convencer a nadie. En  este caso tiene que averiguar si es que falta algo para resolver la cuesti&oacute;n  o es que las partes no se escuchan. A veces puede verse la causa del estancamiento,  por ejemplo cuando cada parte da m&aacute;s peso a su propia disciplina, cuando  tenemos evidencia de conflictos.    <br> </p>    <p><i>La intensidad de la cr&iacute;tica.</i>  Debe indicar si se trata de una deficiencia normal que se puede resolver con mejor  atenci&oacute;n, o una advertencia de un problema que puede surgir, pero que no  ha aparecido todav&iacute;a, o es algo muy fundamental e intolerable que exige  un cambio urgente e inmediato.     <br> </p>    <p><i>El origen de los errores que critica.</i>  Aqu&iacute; nos ayuda mucho el estudio de la filosof&iacute;a, la sociolog&iacute;a  y la historia de la ciencia. Nos ayuda a determinar la raz&oacute;n de los errores  y si el grupo a quienes se dirige la cr&iacute;tica est&aacute; en condici&oacute;n  de o&iacute;rla. A veces no es posible y la cr&iacute;tica no prospera. Por ejemplo  un argumento matem&aacute;tico no puede convencer a personas que no entienden  la matem&aacute;tica y su papel en la ciencia. Tambi&eacute;n es dif&iacute;cil  asimilar que un proyecto que se hizo con tanto esfuerzo y sacrificio es contra  productivo, o que algo que tantos beneficios traer&iacute;a al pa&iacute;s no  es factible. O puede ser que el obst&aacute;culo sea ideol&oacute;gico, basado  en creencias sobre el progreso.     ]]></body>
<body><![CDATA[<br> </p>    <p><i>C&oacute;mo recibir la cr&iacute;tica.</i>  Hasta ahora he hablado desde el punto de vista del cr&iacute;tico. Ahora paso  a ver el asunto desde la perspectiva del organismo donde se plantea la cr&iacute;tica.  Muchas veces las cr&iacute;ticas vienen de j&oacute;venes con menos experiencia  y con la energ&iacute;a de emprender algo nuevo en sus vidas. Tienden a exagerar  las lagunas en una teor&iacute;a o las deficiencias en una pol&iacute;tica. La  cr&iacute;tica puede ser una inquietud imprecisa o equivocada en sus detalles.  Es muy f&aacute;cil aplastar la cr&iacute;tica incipiente, que apenas ha germinado.  Pero as&iacute; no se resuelve la inquietud. Es muy importante que el c&iacute;rculo  de discusi&oacute;n sea un sitio donde se alientan las cr&iacute;ticas. Aun cuando  nadie ofrezca la cr&iacute;tica a un nuevo planteamiento, es conveniente promover  tal cr&iacute;tica, quiz&aacute;s con el nombramiento de un compa&ntilde;ero como  &#147;abogado del diablo&#148; para que una nueva pol&iacute;tica, est&eacute;  sujeta a un examen a fondo. Despu&eacute;s que una duda est&aacute; sobre la mesa,  el primer paso es averiguar cu&aacute;l es la m&eacute;dula racional de la inquietud,  y hasta ayudar al cr&iacute;tico a formularla mejor. El siguiente paso es medir  el aporte de la idea, y preguntar, &iquest;c&oacute;mo podemos decidir si es v&aacute;lida  o no? &iquest;Qu&eacute; tipo de evidencia hace falta, que base te&oacute;rica  podemos utilizar?    <br> </p>    <p>Si resulta que la cr&iacute;tica est&aacute; acertada,  nos preguntaremos &#147;&iquest;c&oacute;mo podemos incorporarla en nuestro trabajo?  &iquest;Con qui&eacute;nes debemos compartir nuestras conclusiones m&aacute;s  all&aacute;?&#148; Y si la cr&iacute;tica resulta ser equivocada, nunca debemos  despreciar al cr&iacute;tico por el hecho de equivocarse. Por el contrario, el  orgullo del cient&iacute;fico, tanto individual como de los colectivos de cient&iacute;ficos,  no est&aacute; en siempre tener la raz&oacute;n sino en siempre estar abierto  a aprender. </p>    <p>Muchas Gracias.</p>    <p>Recibido: 15 de abril de 2004. Aprobado:  19 de abril de 2004.    <br> <i>Richard Levins</i>. Universidad de Harvard. Boston.  Massachusels. EE.UU.</p>    <p><a href="#titulo">* Basado en una charla en el Instituto  de Ecolog&iacute;a y Sistem&aacute;tica en La Habana, el 13 de enero de 2004,  y reconstruido de notas y de memoria en la ocasi&oacute;n de mi elecci&oacute;n  como acad&eacute;mico correspondiente de la Academia de Ciencias de Cuba. </a><a name="asterisco"></a></p>    <p><span class="superscript"><b><a href="#cargo">1</a></b></span><a href="#cargo">  Profesor.</a><a name="autor"></a></p>      ]]></body>
</article>
