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<institution><![CDATA[,Universitad Klinikum Sozial Medizin  ]]></institution>
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</front><body><![CDATA[ <p>Universidad J.W. Goethe, Franfurt</p><h2><a href="#asterisco"><font size="4">Reanalizando  las condiciones b&aacute;sicas de la atenci&oacute;n a la salud bajo    <br> el impacto  de la globalizaci&oacute;n*</font></a><font size="4"><a name="titulo"></a></font></h2>    <p><a href="#cargo">Hans-Ulrich  Deppe<span class="superscript">1</span></a><a name="autor"></a>    <br> </p>    <p>La  globalizaci&oacute;n es un concepto amorfo. El proceso de acumulaci&oacute;n de  capital recibi&oacute; un importante empuje tras el colapso de los estados socialistas  y el desarrollo de las fuerzas productivas, denotado por la tecnolog&iacute;a  microelectr&oacute;nica. La propiedad p&uacute;blica se privatiza cada vez m&aacute;s,  el mercado y la competencia autoregular&aacute;n m&aacute;s y m&aacute;s las relaciones  sociales y la forma de pensar en las categor&iacute;as de la administraci&oacute;n  de negocios y penetra y subsume todos los nichos sociales. Esto alcanza tambi&eacute;n  la atenci&oacute;n sanitaria, un sector social que est&aacute; controlado por  el estado en los estados benefactores europeos. En este contexto, hablamos de  un proceso de economizaci&oacute;n.    <br> </p>    <p>Los sistemas de salud no son construcciones  sociales aisladas sino que est&aacute;n enraizados profundamente en la estructura,  la cultura y la historia de las sociedades. Son el resultado de luchas sociales  y pol&iacute;ticas y una precondici&oacute;n para la paz social en sociedades  contradictorias. Al contrario de la creciente globalizaci&oacute;n del capital,  los sistemas de salud est&aacute;n muy vinculados con los estados nacionales.    <br>  </p>    <p>En el entorno de tales acontecimientos, es v&aacute;lido reanalizar los  principios fundamentales de lo social que aborda la enfermedad y la salud.    <br>  </p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>La salud o la enfermedad como un todo no puede tener el car&aacute;cter  de una mercanc&iacute;a. Al nivel mundial, no podemos ver un sistema de atenci&oacute;n  a la salud que s&oacute;lo est&aacute; regulado por el mercado. Ello depende de  varios puntos especiales:</p><ul>     <li> La salud es un bien existencial. Es un  valor de uso que en nuestras sociedades es colectivo y p&uacute;blico, similar  al aire que respiramos, el agua potable, la educaci&oacute;n o la seguridad jur&iacute;dica  y del tr&aacute;nsito.    <br> </li>    <li> No es posible decidir el estar sin enfermedad  alguna como ocurre con los art&iacute;culos para el consumo.    <br> </li>    <li> El  paciente no sabe cu&aacute;ndo y por qu&eacute; se enfermar&aacute;, ni qu&eacute;  enfermedad sufrir&aacute; en el futuro. La enfermedad es un evento que no puede  regularse individualmente. Es un riesgo general para la vida.    <br> </li>    <li> La  demanda de la asistencia m&eacute;dica por un paciente es inespec&iacute;fica  b&aacute;sicamente. Primero, la competencia de un experto define y especifica  la asistencia m&eacute;dica. Existe una diferencia sustancial entre la competencia  y la informaci&oacute;n de un m&eacute;dico y de un paciente. Y el m&eacute;dico  tiene un gran poder discrecional para tomar decisiones diagn&oacute;sticas y terap&eacute;uticas.    <br>  </li>    <li> Ante esto, el paciente est&aacute; en una posici&oacute;n de inseguridad,  debilidad, dependencia, necesidad, en combinaci&oacute;n con la ansiedad y la  verg&uuml;enza.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> </li>    <li> Esta breve descripci&oacute;n de la relaci&oacute;n  entre el mercado y paciente muestra que la protecci&oacute;n social es necesaria.  Las reglas del suministro y la demanda son inadecuadas en este campo. Por lo tanto,  el sistema de atenci&oacute;n a la salud es un ejemplo para la teor&iacute;a del  fracaso del mercado. Las fuerzas de distribuci&oacute;n del mercado son insuficientes  aqu&iacute;. El mercado es un poder ciego sin orientaci&oacute;n, y los objetivos  sociales deben formularse por el estado y por la comunidad democr&aacute;tica.</li>    </ul>    <p>Tenemos  que diferenciar dentro de la econom&iacute;a entre una racionalidad de la administraci&oacute;n  empresarial y una racionalidad orientada a la econom&iacute;a nacional. Los problemas  y las cuestiones que son interesantes para una sola empresa no tiene por qu&eacute;  ser soportadas por la econom&iacute;a en su conjunto. No en pocas ocasiones, estas  dos dimensiones se contradicen. Lo sabemos especialmente a partir de la protecci&oacute;n  ambiental y m&aacute;s obviamente de la industria at&oacute;mica. La expansi&oacute;n  de la racionalidad empresarial es con frecuencia un enorme desgaste de recursos  sociales. Los costos sociales pueden ignorarse hasta que la sociedad o el estado  interviene al amparo de cuestiones nacionales econ&oacute;micas y sociales. Tambi&eacute;n  tenemos este fen&oacute;meno en la atenci&oacute;n a la salud. La transferencia  de costos del paciente externo al sector hospitalario o viceversa puede resultar  una ventaja financiera para la instituci&oacute;n prevaleciente, pero desde una  perspectiva general, es m&aacute;s costoso, y desde un punto de vista macroecon&oacute;mico  -seg&uacute;n la racionalidad de la administraci&oacute;n empresarial- los servicios  sanitarios inefectivos e incluso peligrosos pueden obtener la misma ganancia que  los efectivos &uacute;tiles.    <br> </p>    <p>La relaci&oacute;n paciente-m&eacute;dico  (o mejor la relaci&oacute;n paciente-trabajador de la salud), que es la relaci&oacute;n  b&aacute;sica de la atenci&oacute;n m&eacute;dica, no est&aacute; en la esfera  p&uacute;blica de la sociedad burguesa. A veces hablar de enfermedad -sus causas,  sus s&iacute;ntomas especiales o su inusual cuidado- no es siquiera posible en  la familia o en una sociedad. Existen los fen&oacute;menos de culpa y verg&uuml;enza.  Hablar de enfermedad y buscar ayuda se da en la intimidad, en la parte protegida  de la esfera privada, las caracter&iacute;sticas de la esfera &iacute;ntima contradicen  constitutivamente las condiciones del mercado.    <br> </p>    <p>La relaci&oacute;n paciente-m&eacute;dico  es estructuralmente asim&eacute;trica. La desigual divisi&oacute;n del conocimiento  y de las habilidades instrumentales, la competencia profesional y social hasta  la aplicaci&oacute;n de sanciones brinda la posici&oacute;n social de un m&eacute;dico  con poder. Y la forma en que se utiliza este poder profesional depende considerablemente  de efectos externos. En esta relaci&oacute;n, es importante conocer c&oacute;mo  el poder profesional puede influir en los ingresos personales de los m&eacute;dicos,  cu&aacute;les son los criterios para los traslados de una a otra instituci&oacute;n  m&eacute;dica, cu&aacute;les son los criterios para las aplicaciones o las prescripciones  y cu&aacute;les son las l&iacute;neas de orientaci&oacute;n manifestadas o no  para las indicaciones.    <br> </p>    <p>La pregunta es: &iquest;por qu&eacute; los m&eacute;dicos  son capaces de ser tan flexibles? Por lo tanto, una causa relevante parece ser  obviamente el car&aacute;cter cient&iacute;fico de la medicina pr&aacute;ctica  aplicada y su necesaria orientaci&oacute;n hacia el llamado &#147;caso &uacute;nico&#148;  de un paciente, el caso &uacute;nico o los casos especiales de la misma enfermedad  pueden ser muy diferentes. Otra cosa es la obligaci&oacute;n de la pr&aacute;ctica.  A menudo tenemos en la pr&aacute;ctica m&eacute;dica una demanda de ayuda inmediata.  Por ello tenemos un amplio espacio para la decisi&oacute;n, un poder discrecional,  en la pr&aacute;ctica m&eacute;dica. Le sigue a veces la frase &#147;cualquier  cosa funciona&#148;. Esto favorece una conducta diferente -en ocasiones contradictoria:  puede hacerse mucho o puede que no se haga lo suficiente. Hablamos del uso excesivo  y del poco uso. Conocemos ejemplos donde tenemos ambos en una misma situaci&oacute;n.  Ello determina no s&oacute;lo la indicaci&oacute;n cl&iacute;nica sino tambi&eacute;n  diferentes m&eacute;todos diagn&oacute;sticos de intervenciones m&eacute;dicas.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>  </p>    <p>Este campo complejo, sensible, inseguro y orientado a la persona es susceptible  a los impactos externos. El dinero, la competencia, la seguridad jur&iacute;dica,  las carreras profesionales o la enraizada ansiedad por no perder el lugar de trabajo  influyen consciente o inconscientemente en las decisiones cl&iacute;nicas. La  presi&oacute;n econ&oacute;mica neoliberal con sus instrumentos del mercado, la  competencia y la ganancia aumentaron la lucha por las acciones del mercado. El  mercado produce ganadores y perdedores, y los perdedores son los econ&oacute;micamente  m&aacute;s d&eacute;biles. A esta altura en nuestros pa&iacute;ses, muchos m&eacute;dicos  y trabajadores de la salud ven en la relaci&oacute;n entre la presi&oacute;n del  mercado y la atenci&oacute;n a la salud individual una contradicci&oacute;n constitutiva.  Por lo general hasta ahora, el modelo utilitarista del pensamiento costo-beneficio  tiene una baja aceptaci&oacute;n. El poder de la definici&oacute;n -lo que significa  &#147;m&eacute;dicamente necesario&#148;- es asignado a la profesi&oacute;n m&eacute;dica.  Pero pueden registrarse cambios lentos y pausados. Los impactos externos est&aacute;n  penetrando en las decisiones y las opciones m&eacute;dicas. En un estudio realizado  en Alemania, se puede leer: &#147;En el marco de las decisiones cl&iacute;nicas,  m&aacute;s y m&aacute;s indicadores como la edad, el seguro privado o p&uacute;blico,  la profesi&oacute;n, la educaci&oacute;n y el estado social del paciente se convierten  en criterio&#148;.     <br> </p>    <p>Pero contando las palabras de un m&eacute;dico  entrevistado: &#147;Nadie lo dir&iacute;a p&uacute;blicamente. Ninguno de estos  criterios est&aacute; legitimado por un c&oacute;digo moral, una ley o por normas  m&eacute;dicas&#148;. Yo creo que esto no es nuevo pero la situaci&oacute;n sigue  en aumento. Todos nosotros, los que trabajamos en instituciones m&eacute;dicas,  pueden confirmarlo desde su propia experiencia.     <br> </p>    <p>El poder discrecional  de la profesi&oacute;n m&eacute;dica, su espacio para las decisiones y lo que  llamamos &#147;necesidad m&eacute;dica&#148; constituyen el n&uacute;cleo de la  discusi&oacute;n acerca de las operaciones innecesarias, la cateterizaci&oacute;n  card&iacute;aca innecesaria, la prescripci&oacute;n de medicamentos inefectivos  o las evitables estancias en los hospitales. Mientras tanto se reconoce el problema,  las directivas, las normas probadas y la medicina basada en evidencias sustituir&aacute;n  o completar&aacute;n la experiencia m&eacute;dica pragm&aacute;tica mediante resultados  investigativos cient&iacute;ficos controlados que pueden generalizarse.    <br> </p>    <p>En  el marco del car&aacute;cter blando de la ciencia m&eacute;dica, las instituciones  m&eacute;dicas se enfrentan a las duras consecuencias del modelo econ&oacute;mico  neoliberal. La expansi&oacute;n del mercado, la competencia y la ganancia en la  salud cambiar&aacute;n fundamentalmente la relaci&oacute;n paciente-m&eacute;dico.  La relaci&oacute;n que todav&iacute;a se basa realmente en la confianza cambiar&aacute;  hacia una relaci&oacute;n comercial basada en un contrato. Y obtener un contrato  oficial no es resultado de una buena confianza sino m&aacute;s bien el resultado  de la desconfianza. Un contrato controlar&aacute; una relaci&oacute;n riesgosa  entre gente m&aacute;s o menos extra&ntilde;a con intereses comunes. La confianza  implica una estrecha relaci&oacute;n que hace que el paciente brinde informaciones  &iacute;ntimas que resultan esenciales para el cuidado m&eacute;dico. La relaci&oacute;n  paciente-m&eacute;dico se basa en una relaci&oacute;n asim&eacute;trica. Del experto  se espera que cure y cuide al ne&oacute;fito con los mejores conocimientos y la  mejor creencia de que sea capaz. El ne&oacute;fito u hombre com&uacute;n puede  contar con la competencia del experto, esperar lo mejor de sus intenciones, creer  en sus palabras y confiar en &eacute;l. La confianza asume una actitud responsable.  Los beneficios que se ofrecen sobre la base de la confianza van en la direcci&oacute;n  de una promesa cre&iacute;ble. Se basa en la fiabilidad y lo bien intencionado.      <br> </p>    <p>Por otra parte, examinemos el significado de los contratos. Los contratos  son parte del sistema de leyes. Los contratos confirman intenciones comunes con  obligaciones mutuas fijas para personas m&aacute;s o menos extra&ntilde;as. Especialmente  el desarrollo del mercado y de la propiedad privada determin&oacute; el car&aacute;cter  de los contratos. En el mercado, propietarios igualitarios intercambian sus mercanc&iacute;as  por un precio negociado. Por supuesto los compradores y los vendedores est&aacute;n  interesados en sus ventajas personales.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> </p>    <p>La creciente comercializaci&oacute;n  de la relaci&oacute;n paciente-m&eacute;dico demanda m&aacute;s y m&aacute;s del  m&eacute;dico un servicio medible especial por un precio fijo. Este servicio adquiere  m&aacute;s y m&aacute;s el car&aacute;cter de una mercanc&iacute;a que ser&aacute;  producida y distribuida bajo las condiciones de la competencia econ&oacute;mica.  El paciente se adentra cada vez m&aacute;s en el papel de un cliente o comprador  con el cual el vendedor de una mercanc&iacute;a ganar&aacute; dinero. Y el mejor  cliente es habitualmente aqu&eacute;l con el cual se puede hacer m&aacute;s dinero.  En tales condiciones, los pacientes tal vez obtengan el mejor servicio para un  cliente pero no la atenci&oacute;n m&eacute;dica necesaria para un ser humano  enfermo. A medida que se incrementa la competencia econ&oacute;mica, aumenta la  demanda de un buen poder adquisitivo por parte del paciente. Esto provoca un incentivo  mercantil de obtener m&aacute;s beneficios sobre la base de lo que los pacientes  quieren en lugar de lo que los pacientes necesitan. Los pacientes como profanos  en materia de medicina definen m&aacute;s y m&aacute;s lo que se entiende por  calidad m&eacute;dica. En la mayor&iacute;a de los casos, se reduce la cuesti&oacute;n  de la calidad m&eacute;dica al nivel de la satisfacci&oacute;n a corto plazo y  dicha satisfacci&oacute;n ata a los clientes.    <br> </p>    <p>En medio de la creciente  comercializaci&oacute;n de la atenci&oacute;n de la salud, incluso pacientes bien  informados se ver&aacute;n inmersos en situaciones dif&iacute;ciles y confusas.  &iquest;Qu&eacute; significan las recomendaciones m&eacute;dicas y las informaciones  durante el tratamiento? &#150;Es algo as&iacute;: Esto no es m&eacute;dicamente  necesario. El riesgo de esta intervenci&oacute;n es muy alto en su caso, o: Esta  intervenci&oacute;n terap&eacute;utica no es efectiva en su caso, lo que puede  significar esta intervenci&oacute;n no es compatible con el conocimiento y la  experiencia de la medicina o simplemente, esta intervenci&oacute;n es muy cara.  &iquest;C&oacute;mo pueden saber los pacientes por qu&eacute; el doctor le brinda  esta recomendaci&oacute;n? &iquest;Es en realidad el mejor tratamiento necesario  para su enfermedad? &iquest;No se le informa de tratamientos alternativos? &iquest;De  estas recomendaciones o prescripciones depende la carrera y el puesto de trabajo  del m&eacute;dico o incluso la credibilidad de un hospital privado, que determine  el precio de las acciones y los dividendos? &iquest;Tiene el m&eacute;dico la  informaci&oacute;n de que el paciente est&aacute; m&aacute;s all&aacute; de su  presupuesto? He aqu&iacute; que podemos sospechar de los l&iacute;mites de la  racionalidad de la administraci&oacute;n empresarial en la salud p&uacute;blica.  En tal caso, dicha racionalidad es quiz&aacute;s ventajosa pero contradice profundamente  el contrato social de nuestra civilizaci&oacute;n. La presi&oacute;n de la competencia  econ&oacute;mica y de la acumulaci&oacute;n de capital en el sector de la salud  lleva a un cambio cultural en la medicina.    <br> </p>    <p>La creciente comercializaci&oacute;n  parece no ser s&oacute;lo un problema de atenci&oacute;n m&eacute;dica pr&aacute;ctica  sino tambi&eacute;n un problema en las investigaciones m&eacute;dicas y experimentos  con los humanos. Muchos investigadores pierden el cuidado y la responsabilidad  necesaria hacia sus investigaciones. No se protegen lo suficiente los derechos  de los pacientes. Por lo tanto la causa se ha de ver en la avanzada comercializaci&oacute;n  de las investigaciones m&eacute;dicas. Los resultados de tales estudios tienen  que lograrse en cortos per&iacute;odos de tiempo. Pero la instrucci&oacute;n precisa  y justa de los pacientes o de las personas participantes lleva tiempo. Muchos  cient&iacute;ficos participan comercialmente en lo relacionado a los productos  de sus investigaciones dentro de estudios cl&iacute;nicos. Un farmac&oacute;logo  alem&aacute;n afirm&oacute;: &#147;La calidad de la atenci&oacute;n a la salud  est&aacute; amenazada por una sumisi&oacute;n creciente y sin cr&iacute;ticas  de los investigadores a los intereses de los patrocinadores industriales. Esta  es la consecuencia de la retirada del estado de la promoci&oacute;n de las investigaciones  cl&iacute;nicas&#148;.    <br> </p>    <p>&iquest;Cu&aacute;l es mi mensaje? Estoy convencido  de que tenemos sectores relevantes en nuestras sociedades que no deben privatizarse,  ni comercializarse porque contrarrestan y destruyen los valores sociales y humanos  de nuestras sociedades. Tenemos que respetar y mantener esferas en nuestras sociedades  en las cuales no se mercantilicen la comunicaci&oacute;n y la cooperaci&oacute;n,  donde los servicios no tengan el car&aacute;cter de mercanc&iacute;a. Tales sectores  est&aacute;n en contacto con grupos socialmente vulnerables, objetivos sociales  vulnerables como la solidaridad y la equidad y estructuras de comunicaci&oacute;n  vulnerables como la relaci&oacute;n m&eacute;dico-paciente. Forman el n&uacute;cleo  de nuestro modelo de bienestar europeo. Pienso que es v&aacute;lido y necesario  luchar por una estructura p&uacute;blica eficiente y no lucrativa.    <br> </p>    <p>Por  supuesto, no es f&aacute;cil, pero creo que hay esperanzas. Las masas populares  de Europa con su experiencia tradicional en el bienestar colectivo resistieron  el neoliberalismo puro y eligieron hace algunos a&ntilde;os partidos de la llamada  &#147;tercera v&iacute;a&#148;. Sin embargo, tuvieron que reconocer que los partidos  de la tercera v&iacute;a segu&iacute;an demasiado la corriente principal del neoliberalismo  pero con ropajes diferentes y que s&oacute;lo pueden ejercer su influencia mediante  presi&oacute;n. En este contexto tenemos que ver el surgimiento a nivel mundial  de nuevos movimientos sociales desde Gottemberg pasando por G&eacute;nova hasta  Porto Alegre. En la campa&ntilde;a electoral pasada uno de los puntos, adem&aacute;s  del principal tema del desempleo fue la reforma del sistema de salud. Los principales  sindicatos se resisten al cambio neoliberal y desde hace algunas semanas est&aacute;n  en una alianza directa con el nuevo movimiento de masas de ATTAC proveniente de  Francia y que es muy popular entre los j&oacute;venes alemanes. El principal lema  pol&iacute;tico de ATTAC en Alemania en estos momentos es &iexcl;La salud no es  mercanc&iacute;a! Y esto nos da esperanza. </p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Recibido: 17 de septiembre de  2002. Aprobado: 12 de diciembre de 2002.    <br> <i>Hans-Ulrich Deppe</i>. Johan Wolfgang  Goethe Universitad Klinikum Sozial Medizin Theodor-Stern-Kai 7, 60590 Franfurt  A. M. Alemania.</p>    <p>    <br> <a href="#titulo">* Presentaci&oacute;n oral en un  panel del XII Congreso de la Asociaci&oacute;n Internacional de Pol&iacute;ticas  de Salud. Palma de Mallorca, 21-24 de mayo, 2002.</a><a name="asterisco"></a><a href="#titulo"><span class="superscript"><b>    <br>  </b></span></a><a href="#autor"><span class="superscript"><b>    <br> 1</b></span></a><span class="superscript"><a href="#autor">  </a></span><a href="#autor">M&eacute;dico y profesor de sociolog&iacute;a m&eacute;dica  y medicina social. Universidad J.W. Goethe, Franfurt.</a><a name="cargo"></a>    <br>  </p>      ]]></body>
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