<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1"?><article xmlns:mml="http://www.w3.org/1998/Math/MathML" xmlns:xlink="http://www.w3.org/1999/xlink" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance">
<front>
<journal-meta>
<journal-id>0864-3466</journal-id>
<journal-title><![CDATA[Revista Cubana de Salud Pública]]></journal-title>
<abbrev-journal-title><![CDATA[Rev Cubana Salud Pública]]></abbrev-journal-title>
<issn>0864-3466</issn>
<publisher>
<publisher-name><![CDATA[Editorial Ciencias Médicas]]></publisher-name>
</publisher>
</journal-meta>
<article-meta>
<article-id>S0864-34662006000200015</article-id>
<title-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[El Sistema Municipal de Salud]]></article-title>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[The Municipal Health System]]></article-title>
</title-group>
<contrib-group>
<contrib contrib-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Pérez Masa]]></surname>
<given-names><![CDATA[Benito]]></given-names>
</name>
<xref ref-type="aff" rid="A01"/>
</contrib>
</contrib-group>
<aff id="A01">
<institution><![CDATA[,Escuela Nacional de Salud Pública  ]]></institution>
<addr-line><![CDATA[ ]]></addr-line>
</aff>
<pub-date pub-type="pub">
<day>00</day>
<month>06</month>
<year>2006</year>
</pub-date>
<pub-date pub-type="epub">
<day>00</day>
<month>06</month>
<year>2006</year>
</pub-date>
<volume>32</volume>
<numero>2</numero>
<fpage>0</fpage>
<lpage>0</lpage>
<copyright-statement/>
<copyright-year/>
<self-uri xlink:href="http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0864-34662006000200015&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_abstract&amp;pid=S0864-34662006000200015&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_pdf&amp;pid=S0864-34662006000200015&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri></article-meta>
</front><body><![CDATA[ <h3><img src="/img/revistas/rcsp/v32n2/v07_206.jpg" width="247" height="35"></h3>     
<p>Escuela Nacional de Salud P&uacute;blica </p>     <p> <a href="#asterisco"><span class="Estilo1">El Sistema Municipal de Salud*</span> </a></a><a name="titulo"></a></p>     <p><a href="#cargo">Benito P&eacute;rez Masa<span class="superscript"><strong>1</strong></span></a><a name="autor"></a></p>     <p>El sistema de salud cubano tiene su fortaleza en la pol&iacute;tica de salud que emana de la propia Revoluci&oacute;n, que mostr&oacute; sus inicios en “La Historia Me Absolver&aacute;” y que se enriquece en el transcurrir del proceso revolucionario, en la integraci&oacute;n de un sistema de salud &uacute;nico, estatal y gratuito; en la extensi&oacute;n de la red de instituciones de servicios de salud que cubren todo el territorio de la naci&oacute;n; en la continuada formaci&oacute;n, tanto en el orden cuantitativo como en el cualitativo de los profesionales y t&eacute;cnicos que se desempe&ntilde;an en esos servicios y en la pronta y mantenida l&iacute;nea con el principio de la ayuda internacionalista de los trabajadores de la salud y de la participaci&oacute;n de la poblaci&oacute;n. </p>     <p>El sistema nacional fue adoptando estructuras organizativas adecuadas a las de la administraci&oacute;n territorial del pa&iacute;s, tanto para los niveles de direcci&oacute;n desde la naci&oacute;n como los subordinados, hasta la base. La &uacute;ltima, en funci&oacute;n de la organizaci&oacute;n pol&iacute;tico administrativa del Estado, aprobada en el Primer Congreso del Partido Comunista de Cuba, despu&eacute;s de evaluar la experiencia del Poder Popular en la provincia de Matanzas a mediados de los a&ntilde;os 70 del pasado siglo. A partir de ese momento, los 165 municipios han conformado su estructura como base para la direcci&oacute;n del Sistema Nacional de Salud y su consecuente subordinaci&oacute;n administrativa a los gobiernos del Poder Popular en el municipio. </p>     <p>Desde antes se ven&iacute;a desarrollando el proceso de regionalizaci&oacute;n, para la conducci&oacute;n de todo el sistema, dentro de su car&aacute;cter integral para lo cual es necesario la ordenada interrelaci&oacute;n entre instituciones y servicios, como condici&oacute;n, a su vez imprescindible, para el aseguramiento del acceso de la poblaci&oacute;n a los servicios de atenci&oacute;n que requiera seg&uacute;n su situaci&oacute;n de salud. Lo antes expuesto adem&aacute;s, contribuye, por definici&oacute;n, a que en el marco de la heterogeneidad municipal y la observancia a la racionalidad de las inversiones seg&uacute;n la disponibilidad de recursos, pueda la poblaci&oacute;n acceder seg&uacute;n sus necesidades, desde el primer nivel de atenci&oacute;n hasta los niveles de atenci&oacute;n secundaria y terciaria. </p>     <p>Con la creaci&oacute;n del modelo de atenci&oacute;n del m&eacute;dico y la enfermera de la familia, se revitaliz&oacute; y reforz&oacute;, el concepto de &aacute;rea de salud o &aacute;rea asignada a un policl&iacute;nico para la atenci&oacute;n a la poblaci&oacute;n que en ella resid&iacute;a, y hasta el de sector o espacio geogr&aacute;fico dentro del cual, el equipo b&aacute;sico de salud debe atender a la poblaci&oacute;n residente en el mismo, conviviendo con ella. </p>     <p>Actualmente, la mayor parte de las instituciones del nivel terciario est&aacute;n subordinadas al &oacute;rgano de direcci&oacute;n nacional: el Ministerio de Salud P&uacute;blica, la mayor parte de las de atenci&oacute;n secundaria y unas pocas de la atenci&oacute;n terciaria, subordinadas a las Direcciones Provinciales, y todas las de nivel primario y a veces algunas del nivel secundario, a las Direcciones Municipales. En algunos municipios hay una simbiosis de hospital con &aacute;reas de salud, pocos por cierto y que obedece a situaciones y antecedentes espec&iacute;ficos, como se observa en el Plan Turquino. </p>     <p>El criterio gu&iacute;a que permeabiliza las fronteras sist&eacute;micas entre instituciones de diferentes niveles de atenci&oacute;n y ubicaci&oacute;n geogr&aacute;fica, es el de la atenci&oacute;n m&eacute;dica integral y la equidad en el acceso, principio organizacional que sustenta el derecho a la atenci&oacute;n a la salud plasmado en la Constituci&oacute;n de la Rep&uacute;blica. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Pudiera argumentarse toda una serie de factores, como que contribuyeron a promover un enrarecimiento de esas obligadas interrelaciones institucionales para la atenci&oacute;n continuada e integral, entre ellos, la rutina, la falsa creencia de la jerarqu&iacute;a de unas instituciones sobre otras, pero no es este el espacio para analizarlos. Se observaba claramente, que la mayor&iacute;a de las instituciones se ce&ntilde;&iacute;an a una visi&oacute;n que quedaba limitada a sus fronteras espaciales, es decir hacia adentro, con los pacientes que acud&iacute;an a ella o les eran remitidos por otras instituciones una vez ingresados. La unidad remitente, de igual forma, se quedaba en su frontera remitiendo. Pese a aquel criterio promovido acerca de la interconsulta, la visita al enfermo en el centro a que fue remitido y el m&aacute;s reciente a&uacute;n no logrado de la referencia y contrarreferencia, la visi&oacute;n hacia dentro sigui&oacute; siendo eso, la visi&oacute;n de cada instituci&oacute;n hacia adentro de si misma. No se lleg&oacute; a identificar con claridad, cual eran las funciones y deberes asignados a cada instituci&oacute;n, en los distintos lugares y de distintos niveles, como componentes de un sistema integral, &uacute;nico y estatal de salud. </p>     <p>Por otra parte, las direcciones del sistema tambi&eacute;n en los distintos niveles, desde el municipio hasta la naci&oacute;n, pasando por la provincia, no jerarquizaron las acciones dirigidas al alcance de ese funcionamiento sist&eacute;mico, necesario, conveniente y reclamado, que desde la Direcci&oacute;n de la Revoluci&oacute;n y desde los fundamentos legales de su existir, est&aacute; claramente establecido. </p>     <p>La efectividad del sistema, su eficiencia y la excelencia a que se le convoca, aconseja una revisi&oacute;n y puesta al d&iacute;a de esas funciones e interrelaciones, que se supone identifiquen el car&aacute;cter sist&eacute;mico de la organizaci&oacute;n de los servicios de salud en Cuba, como expresi&oacute;n de la responsabilidad declarada por el Estado con la salud del pueblo. </p>     <p>Estas observaciones, si se consideran adecuadas, realistas, han de promover estudios, proyectos, experimentos y el uso de otras herramientas, para valorar la situaci&oacute;n y proyectar soluciones. Esto reclama experiencia, conocimiento, visi&oacute;n estrat&eacute;gica y clara posici&oacute;n ideol&oacute;gica, por parte de los que se sientan estimulados y comprometidos, con esos estudios y propuestas de soluciones. Un precioso campo dentro de la investigaci&oacute;n en sistemas y servicios de salud. </p>     <p>No es asunto de denominaci&oacute;n, es asunto de organizaci&oacute;n y funcionamiento sist&eacute;mico, en la base del Sistema Nacional, integrada por 165 subsistemas de direcci&oacute;n, que cubren todo el territorio nacional. Todos en conjunto y cada uno de ellos, independientemente de sus diferencias en cuanto a espacio geogr&aacute;fico, poblaci&oacute;n, contexto social y econ&oacute;mico, situaci&oacute;n de salud e instituciones adscriptas, tienen una misi&oacute;n en com&uacute;n: promover, proteger y reponer la salud de la poblaci&oacute;n de su municipio. Unas veces podr&aacute; cubrir esa misi&oacute;n con los recursos disponibles en el espacio municipal y otras con el concurso obligado de recursos o instituciones que no est&aacute;n adscriptas a la Direcci&oacute;n Municipal , pudiendo estar en provincia, naci&oacute;n o en otro componente fuera del sector, de los servicios de atenci&oacute;n a la salud. </p>     <p>Un enfoque as&iacute;, de hecho convierte a la direcci&oacute;n del sistema, en un defensor y facilitador de los derechos de los pobladores del municipio, para recibir la atenci&oacute;n sanitaria que requiere, con la mayor oportunidad posible y con la calidad deseada. La direcci&oacute;n, en las distintas instituciones del sistema, romper&aacute; entonces con su posible visi&oacute;n hacia adentro, que lo a&iacute;sla un tanto del sistema que lo engloba y del cual es un integrante esencial, eslabonar&aacute; acciones con otras instituciones fuera del municipio y promover&aacute; y facilitar&aacute; un funcionamiento con interrelaciones que beneficiar&aacute;n al sistema nacional como un todo que es, y lo principal, a la poblaci&oacute;n. En s&iacute;ntesis, se mejoran y aumentan a&uacute;n m&aacute;s las oportunidades de la poblaci&oacute;n y con ello su salud y calidad de vida, mejora el funcionamiento del sistema nacional, naturalmente tambi&eacute;n el provincial, y se incrementa la efectividad y satisfacci&oacute;n social con los servicios de salud. </p>     <p>Se puede comentar sobre algunas funciones de direcci&oacute;n del Sistema Municipal de Salud, a modo de ejemplo, de cambios que pudieran llevarlo a una mayor efectividad. </p>     <p>El Ministerio de Salud P&uacute;blica, como &oacute;rgano rector del Sistema Nacional, elabora el plan con los objetivos, los programas y dem&aacute;s componentes de ese plan. Mientras el Sistema Municipal de Salud elabora su propio plan, pero no con el a veces rutinario procedimiento, de adecuar el plan nacional a sus medios y redimensionar sus objetivos y reproducir textualmente los programas. </p>     <p>Al Sistema Municipal de Salud, le corresponde primero, realizar el an&aacute;lisis de la situaci&oacute;n de salud en el municipio para tomarlo como base para elaborar su proyecto de plan. El estudio del plan nacional y el provincial, han de ser puntos de referencia obligados para incorporar al proyecto los elementos necesarios, ya que como subsistema del sistema mayor que lo contiene, debe actuar para dar cumplimiento a los prop&oacute;sitos y directivas de este &uacute;ltimo, pero no como una copia ajustada mec&aacute;nicamente, sino como aportes a su proyecto de forma que se mantenga, como base, que se trata de elaborar el Plan Municipal de Salud. En este plan, l&oacute;gicamente, si se ha realizado el an&aacute;lisis de la situaci&oacute;n de salud, se priorizaran los problemas de salud detectados y se propondr&aacute;n las estrategias y acciones para su soluci&oacute;n. </p>     <p>Con el estudio de los planes que provienen de los niveles superiores, se enriquece el proyecto municipal con todo aquello que no inclu&iacute;a y posiblemente variando las estrategias concebidas inicialmente. Se <strong></strong>conforma entonces el Plan Municipal de Salud que estar&aacute; plenamente identificando lo municipal, lo provincial y lo nacional, sin perder su naturaleza municipal. Un plan as&iacute; concebido, debe producir un mejor efecto, en los otros sectores del municipio y dentro del propio Sistema Municipal de Salud, al identificar claramente que se trata de la salud de la poblaci&oacute;n del municipio en la que est&aacute;n inmersos. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Adem&aacute;s, todos captar&aacute;n f&aacute;cilmente, que para las acciones de salud de la poblaci&oacute;n en su territorio, se necesita del concurso de otros servicios de salud que est&aacute;n fuera del municipio, pero dentro del Sistema Nacional o Provincial de Salud, los que unido a sus diferentes capacidades resolutivas, tienen la obligaci&oacute;n funcional y legal de brindar ese concurso, as&iacute;, si bien se mantiene la visi&oacute;n hacia adentro del municipio se tendr&aacute; la visi&oacute;n necesaria hacia fuera del municipio. No se ver&aacute; tan s&oacute;lo la responsabilidad de la direcci&oacute;n del Sistema Municipal de Salud, lo que contribuye a la cohesi&oacute;n de todos en su conjunto y con el Sistema Social que los engloba. Vale a&ntilde;adir, que los otros sectores administrativos del municipio y para sus organizaciones pol&iacute;ticas y de masa, en fin para la poblaci&oacute;n municipal, podr&aacute;n identificar mejor la colaboraci&oacute;n que de ellos se requiere, en funci&oacute;n de la poblaci&oacute;n a que se deben. </p>     <p>Un programa, elaborado por el nivel nacional, se sustenta en base al conocimiento del problema y de las acciones que son necesarias para su enfrentamiento efectivo, tanto desde el punto de vista cient&iacute;fico como desde el punto de vista pol&iacute;tico. Su necesaria observancia por el nivel municipal no es un obst&aacute;culo para hacer las adecuaciones que conlleven a su mayor efectividad, adecuaciones que no se deben introducir, en los elementos de sustento cient&iacute;fico y pol&iacute;tico o en los que mantienen la cohesi&oacute;n del sistema, pero si en la operacionalidad que mejor se corresponda con los medios disponibles. </p>     <p>Como puede verse, la consideraci&oacute;n de cambio est&aacute; en la priorizaci&oacute;n que el Sistema Municipal de al an&aacute;lisis de la situaci&oacute;n de salud del municipio y en la elaboraci&oacute;n de su proyecto de plan consecuente con los resultados de ese an&aacute;lisis. Identifica de esa forma lo que le corresponde para cumplir con su misi&oacute;n dentro del municipio. </p>     <p>Despu&eacute;s al tomar en consideraci&oacute;n los planes de niveles superiores y elaborar su plan con las inclusiones y adecuaciones convenientes, estar&aacute; identificando las acciones que le corresponde con su misi&oacute;n como integrante del Sistema Nacional, en relaci&oacute;n con la salud de toda la poblaci&oacute;n. </p>     <p>No hay que desconocer que se necesita aumentar la capacidad resolutiva de las direcciones municipales y para lograrla, lo primero es atender a la preparaci&oacute;n contin&uacute;a de sus integrantes e ir apoyando la ampliaci&oacute;n de sus facultades ejecutivas en la misma medida que aumenta su preparaci&oacute;n, valorada esta a trav&eacute;s del desempe&ntilde;o y no exclusivamente por cr&eacute;ditos acad&eacute;micos, mejor, ambos al un&iacute;sono. </p>     <p>La supervisi&oacute;n de los programas nacionales o provinciales por las instancias superiores, contribuye a esos efectos, si cuando supervisan un programa, parten del plan del municipio y su ejecuci&oacute;n. La supervisi&oacute;n limitada a un programa espec&iacute;fico, trae como consecuencia que se centre la atenci&oacute;n a programas en particular, pasando de uno a otro programa de acuerdo a la supervisi&oacute;n que se realiza y se pierda de vista, por tanto, la atenci&oacute;n al Plan de Salud para la poblaci&oacute;n del municipio, las acciones, qui&eacute;rase que no, tender&aacute;n a seguir igual rumbo y puede que se valoren buenos resultados en los programas supervisados, pero no como debe ser, en la totalidad del plan. </p>     <p>Se deduce la conveniencia de ir experimentando con alg&uacute;n modelo de supervisi&oacute;n que extienda su ejecuci&oacute;n m&aacute;s all&aacute; de un programa nacional determinado, lo que no impide que se ponga &eacute;nfasis en alguno o algunos, objeto de atenci&oacute;n de los supervisores. Recu&eacute;rdese que en relaci&oacute;n con la salud hay una trama compleja de causas y efectos que proh&iacute;be, al menos conceptualmente, ce&ntilde;irse a supervisiones tipo visi&oacute;n de t&uacute;nel. </p>     <p>Por otra parte, vale la pena ensayar modificando los estilos y prop&oacute;sitos de las supervisiones, para que estas contribuyan al fortalecimiento de los Sistemas Municipales de Salud. Ning&uacute;n cambio en este sentido es f&aacute;cil, pero pudiera montarse alguna experiencia limitada para algunos municipios, de las cuales se puedan obtener resultados valiosos para el mejor desempe&ntilde;o en el Sistema Municipal. </p>     <p>En la lucha por la excelencia en los servicios de salud, es importante el buen desempe&ntilde;o en el nivel de base de la Direcci&oacute;n en el Sistema Nacional de Salud: el Sistema Municipal de Salud. Y todo esto sin olvidar la participaci&oacute;n social y dentro de esta la intersectorialidad, que es un principio del Sistema Nacional, y d&oacute;nde este puede tener mejor expresi&oacute;n y logros, es en el Sistema Municipal de Salud. </p>     <p>Recibido: 3 de julio de 2006. Aprobado: 21 de julio de 2006.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> <em>Benito P&eacute;rez Masa. </em> Escuela Nacional de Salud P&uacute;blica. Calle I No. 202 e/11 y L&iacute;nea. El Vedado, Plaza de la Revoluci&oacute;n. La Habana 10400, Cuba. </p>     <p><a href="#titulo">*Versi&oacute;n de una disertaci&oacute;n en la C&aacute;tedra de Direcci&oacute;n de la Escuela Nacional de Salud P&uacute;blica realizada el 23 de marzo de 2006. </a><a name="asterisco"></a></p>     <p> <span class="superscript"><a href="#autor">1</a></span><a href="#autor">DrC. Profesor de M&eacute;rito. Escuela Nacional de Salud P&uacute;blica. </a><a name="cargo"></a></p>      ]]></body>
</article>
