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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Hábitos alimentarios en estudiantes de la Universidad Juárez Autónoma de Tabasco]]></article-title>
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<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[Background: recent studies confirm the need of finding out the eating habits and the nutritional status of adolescents and students, whose results allow interventions, mainly educational, aimed at eliminating deficiencies. Objectives: identify the nutritional status and eating habits of first-year students of Health Sciences Division in the August-December school cycle in 2003. Methods: a stratified probabilistic sample of students from the first year of medical and other related careers at Universidad Juárez Autónoma de Tabasco was studied. The students were questioned about their eating habits and socioeconomic characteristics. Their body index masses were used to know the nutritional status. A focal group was organized to assess the concepts that students have in mind about healthy food and the factors that influence the adequate feeding of a person. Results: 63,1 % had normal body mass index and 36,5 % were obese. The most consumed foodstuffs were wheat-based preparations, specially corn (26 %), meats, fruits and vegetables (7,3 %), milk (6,8 %) and eggs (6,8 %). Conclusions: it was observed that suitable counselling for healthy eating habits is poor. Foodstuffs are chosen and consumed depending on cultural preferences, health condition, sex, age, social role and economic situation. The University was recommended to implement an intervention program that may contribute to overcoming the found deficiencies]]></p></abstract>
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</front><body><![CDATA[ <p>Universidad Ju&aacute;rez Aut&oacute;noma de Tabasco </p> <h2>H&aacute;bitos alimentarios en estudiantes de la Universidad Ju&aacute;rez Aut&oacute;noma de Tabasco </h2>     <p><a href="#cargo">Mar&iacute;a del R. Rivera Barrag&aacute;n<span class="superscript"><strong>1 </strong></span></a><span class="superscript"><a name="autor"></a></span></p> <h4>Resumen </h4>     <p align="justify">Antecedentes: son recientes los estudios que confirman la necesidad de conocer los h&aacute;bitos alimentarios y estado nutricional de adolescentes y estudiantes, cuyos resultados permitan intervenciones, sobre todo educativas, que corrijan las deficiencias encontradas.     <br> Objetivos: result&oacute; de inter&eacute;s identificar el estado nutricional y h&aacute;bitos alimentarios en estudiantes de primer a&ntilde;o de la Divisi&oacute;n Acad&eacute;mica de Ciencias de la Salud de la Universidad Ju&aacute;rez Aut&oacute;noma de Tabasco, durante el ciclo escolar agosto-diciembre de 2003.     <br> M&eacute;todos: se estudi&oacute; una muestra probabil&iacute;stica estratificada (n=274) de estudiantes de primer a&ntilde;o de las carreras de medicina y otras afines. A los estudiantes se les aplic&oacute; un cuestionario sobre h&aacute;bitos alimentarios y caracter&iacute;sticas socio- econ&oacute;micas. Para conocer el estado nutricional se obtuvo el &iacute;ndice de masa corporal. Se organiz&oacute; un grupo focal para apreciar los conceptos que los estudiantes ten&iacute;an sobre alimentaci&oacute;n sana y los factores que influyen en una persona para que pueda alimentarse correctamente.     <br> Resultados: El 63,1 % ten&iacute;a un &iacute;ndice de masa corporal normal, s&oacute;lo en un estudiante se encontr&oacute; una desnutrici&oacute;n de primer grado. El 36,5 % eran obesos. Los alimentos de mayor consumo fueron las preparaciones a base de cereales, en especial el ma&iacute;z (26 %), carnes, frutas y verduras (7,3 %), leche y huevos (6,8 %), cada uno.     <br> Conclusiones: se apreci&oacute; falta de orientaci&oacute;n para una alimentaci&oacute;n correcta. Los alimentos se escogen y consumen en funci&oacute;n de predilecciones culturales, estado de salud, sexo, edad, papeles sociales y situaci&oacute;n econ&oacute;mica. Es importante la aplicaci&oacute;n de un programa de intervenci&oacute;n que contribuya a mejorar los h&aacute;bitos alimentarios en estos estudiantes. </p>     <p><span class="Estilo1"><em>Palabras clave</em>:</span>  H&aacute;bitos alimentarios, estado nutricional, adolescentes, estudiantes. </p> <h4>Introducci&oacute;n </h4>     <p align="justify">Los estilos de vida influyen en el estado de salud de la poblaci&oacute;n, por lo cual la educaci&oacute;n integral del hombre, representa un componente determinante en su salud, pues influye de forma directa en su calidad de vida. Un componente de los estilos de vida, son lo h&aacute;bitos alimentarios, que en gran parte han provocado algunos de los problemas actuales de salud en la poblaci&oacute;n. </p>     <p align="justify">Abordar la alimentaci&oacute;n en el espacio universitario significa avanzar en la educaci&oacute;n integral de los futuros profesionales de la salud, a&uacute;n m&aacute;s en el &aacute;rea de las Ciencias M&eacute;dicas. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">En M&eacute;xico, en el estado de Hidalgo en 1996 y 1997, se llev&oacute; a cabo un estudio descriptivo con estudiantes de entre 11 y 19 a&ntilde;os de edad, de ense&ntilde;anza media y media superior. Se encuentra que la tercera parte de ellos no acostumbra desayunar y el 26 % come menos de tres veces al d&iacute;a, lo que podr&iacute;a relacionarse con su capacidad para poner atenci&oacute;n y asimilar la informaci&oacute;n que se les brinda en la escuela.<span class="superscript">1</span> </p>     <p align="justify">En otros pa&iacute;ses como en los Estados Unidos, <em>Ganji </em> y <em>Betts, </em> realizaron un estudio descriptivo en grupos de adolescentes de 11 a 14 y de 15 a 18 a&ntilde;os y encuentran que los porcentajes de energ&iacute;a derivados de la grasa son de 36,3 y 36,9 %, respectivamente, de los que el 14,1 % y el 13,9 % correspond&iacute;an a grasa saturada con &iacute;ndices de &aacute;cidos grasos poliinsaturados/saturados del orden de 0,43-0,45, respectivamente. Los consumos de sodio son de 3 237 &plusmn; 0,814 mg/d&iacute;a, respectivamente. El estudio demuestra que la dieta americana en los adolescentes es alta en el total de grasa y especialmente en grasa saturada. Ninguno de los grupos examinados tiene un aporte de fibra diet&eacute;tica que llegue a las recomendaciones m&iacute;nimas necesarias y por el contrario, el aporte de sodio sobrepasa el nivel m&aacute;ximo aceptado.<span class="superscript">2</span> </p>     <p align="justify">El estado nutricional de un individuo est&aacute; determinado por el consumo de los alimentos, que a su vez est&aacute; condicionado por factores como la disponibilidad de alimentos, la decisi&oacute;n de compra y por aspectos interactuantes relacionados con el aprovechamiento biol&oacute;gico de los alimentos, adem&aacute;s de factores sociales, econ&oacute;micos, culturales y psicol&oacute;gicos. Todos estos elementos conforman las costumbres alimentarias de las personas que son parte importante de su conducta humana, conjuntamente con las creencias, tab&uacute;es, propagandas de radio, prensa y televisi&oacute;n, entre otros. </p>     <p align="justify">El consumo de alimentos inadecuado, puede llevar consigo un estado de mal nutrici&oacute;n por deficiencia o exceso. En el caso de las deficiencias puede conducir a enfermedades tales como: anemias, anorexia y bulimia; en el caso de excesos, enfermedades como: obesidad, diabetes mellitus y las cardiovasculares, entre otras.<span class="superscript">3</span> </p>     <p align="justify">El objetivo de este trabajo fue identificar el estado nutricional y h&aacute;bitos alimentarios en estudiantes de primer a&ntilde;o de la Divisi&oacute;n Acad&eacute;mica de Ciencias de la Salud (DACS) de la Universidad Ju&aacute;rez Aut&oacute;noma de Tabasco, durante el ciclo escolar agosto-diciembre de 2003. </p> <h4>M&eacute;todos </h4>     <p align="justify">Se trata de una investigaci&oacute;n de tipo descriptivo transversal. Los sujetos de estudio fueron los estudiantes de 1er. a&ntilde;o de las licenciaturas de Psicolog&iacute;a, M&eacute;dico Cirujano, Cirujano Dentista, Enfermer&iacute;a y Nutrici&oacute;n en la DACS en la ciudad de Villahermosa, Tabasco. La muestra de 274 estudiantes se obtuvo por muestreo probabil&iacute;stico estratificado, a partir de las listas oficiales de alumnos proporcionadas por el departamento de Servicios Escolares. </p>     <p align="justify">La informaci&oacute;n se obtuvo mediante la aplicaci&oacute;n de un cuestionario, con el que se obtuvieron las caracter&iacute;sticas econ&oacute;micas, religiosas, estado nutricional, percepci&oacute;n de la alimentaci&oacute;n y los h&aacute;bitos alimentarios. Por medio de la observaci&oacute;n a establecimientos que expenden alimentos, se obtuvieron los costos de cada uno de ellos. </p>     <p align="justify">Se tom&oacute; el peso y la talla de cada estudiante para calcular el &iacute;ndice de masa corporal (IMC), y a partir de este indicador, identificar su estado nutricional. Se organiz&oacute; un grupo focal para apreciar los conceptos que los estudiantes tienen sobre alimentaci&oacute;n sana y los factores que influyen en una persona para que se alimente correctamente. </p> <h4>Resultados </h4>     <p>Las edades de los estudiantes oscilaron entre los 17 y los 34 a&ntilde;os y casi las tres cuartas partes del total eran del sexo femenino. </p>     <p align="justify">En relaci&oacute;n con lo destinado personalmente para gastos de alimentaci&oacute;n, se encontr&oacute; que los estudiantes de Cirujano Dentista, Psicolog&iacute;a y M&eacute;dico Cirujano ten&iacute;an el porcentaje m&aacute;s alto, con $20,00 diarios. Entre los estudiantes de la licenciatura en Nutrici&oacute;n, el m&aacute;s alto fue de $15,00 al d&iacute;a; en Enfermer&iacute;a y M&eacute;dico Cirujano, un n&uacute;mero considerable de estudiantes no destinaba nada para estos gastos. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">El estado nutricional encontrado de acuerdo al IMC, mostr&oacute; normal al 63,1 % de los estudiantes, s&oacute;lo hubo un estudiante con desnutrici&oacute;n de primer grado. </p>     <p align="justify">En la clasificaci&oacute;n de la actividad f&iacute;sica y el estado nutricional, el 52 % se&ntilde;al&oacute; que ten&iacute;a h&aacute;bitos sedentarios, de estos el 8,8 % mostraba obesidad tipo I y el 8 % obesidad tipo II. Del 38,7 % que realizaba actividad f&iacute;sica ligera, el 21,2 % ten&iacute;a IMC normal, y el 16,1% obesidad tipo I, seguida de obesidad tipo II. Es importante mencionar que entre los estudiantes que realizaban actividad f&iacute;sica intensa, ninguno ten&iacute;a obesidad y su IMC fue normal. </p>     <p align="justify">En relaci&oacute;n con el n&uacute;mero de comidas que realizaban los estudiantes al d&iacute;a y el IMC, casi la mitad hac&iacute;a tres comida al d&iacute;a. De estos, m&aacute;s de la cuarta parte exhibi&oacute; IMC normal y menos de la cuarta parte obesidad tipo I y II. Los que realizaban dos comidas al d&iacute;a fueron m&aacute;s de la cuarta parte y menos de la cuarta parte con IMC normal, en menor proporci&oacute;n la obesidad tipo I y II. Un n&uacute;mero considerable de la muestra, s&oacute;lo hac&iacute;a una comida al d&iacute;a. </p>     <p align="justify">En general, es relevante destacar que los que presentaron obesidad tipo I y obesidad tipo II, conformaron el 36,5 % de la muestra. Las licenciaturas de M&eacute;dico Cirujano y Psicolog&iacute;a, mostraron los mayores porcentajes de obesidad I y obesidad II. </p>     <p align="justify">En el consumo frecuente de alimentos por parte de los estudiantes, se encontr&oacute; que, m&aacute;s de la cuarta parte (26 %) acostumbraban a ingerir preparaciones a base de ma&iacute;z y cereales as&iacute; como carnes y sus derivados, menos de la cuarta parte mencion&oacute; consumir otros alimentos, entre los que encontraban los refrescos, dulces, sabritas y chicles. Una proporci&oacute;n similar, optaba por las comidas r&aacute;pidas entre ellas: hamburguesas, <em>hot-dogs, </em> y algunas otras. Entre los alimentos que se consum&iacute;an en menor cantidad se encontraban las leguminosas, las frutas y verduras (7,3 %) y finalmente quedaron la leche y sus derivados, as&iacute; como el huevo (6,8 %). </p>     <p align="justify">El resultado del grupo focal, respecto a los conceptos que posee sobre qu&eacute; es alimentarse, manifestaron: obtener los nutrientes necesarios para que proporcionen energ&iacute;a y poder realizar las actividades. Sobre el concepto de qu&eacute; entend&iacute;an por alimentarse sanamente, ellos dijeron: comer de todo, consumir una dieta balanceada y evitar las grasas de origen animal. De los factores que influyen en una persona para que pueda alimentarse correctamente, mencionaron factores econ&oacute;micos, la publicidad, el medio ambiente, aspectos culturales, aspectos f&iacute;sicos y de salud, h&aacute;bitos y costumbres, la influencia de la familia y amigos, las modas y el aspecto de los alimentos, entre otros. Es importante mencionar que manifestaron falta de informaci&oacute;n en relaci&oacute;n con diferentes aspectos sobre alimentaci&oacute;n. </p>     <p align="justify">En cuanto a las opciones de alimentos que existen en los establecimientos de alimentos en la DACS , el 56,9 % de los estudiantes manifestaron que son regulares, el 27 % buenas y en menor porcentaje, malas, no saben y excelentes. Considerando el costo que tienen los alimentos en estos establecimientos se encontr&oacute; que el m&aacute;s alto estaba entre $15,00 y $20,00 en un n&uacute;mero limitado de alimentos, entre ellos, las preparaciones a base de leche, frutas con yogurt, y preparaciones y frituras a base de ma&iacute;z m&aacute;s elaboradas. Entre los alimentos que costaban hasta $4,90 se encontraron, mayormente, dulces, galletas y algunas frituras. De los alimentos con precios entre $5,00 y $9,90 estaban las bebidas embotelladas, aguas de fruta, frituras y preparaciones a base de ma&iacute;z. </p> <h4>Discusi&oacute;n </h4>     <p align="justify">Adem&aacute;s de las dimensiones sensoriales, simb&oacute;licas y estructurales y entre las consideraciones dominantes en las construcciones diet&eacute;ticas, las econ&oacute;micas parecen tener un mayor peso. La determinaci&oacute;n en la elecci&oacute;n de alimentos y los factores econ&oacute;micos,<span class="superscript">4</span> limitan a&uacute;n m&aacute;s las posibilidades de satisfacer las elecciones realizadas, en base al gusto, ya que un grupo de estudiantes destinaban para la alimentaci&oacute;n $20,00 diarios y otra peque&ntilde;a proporci&oacute;n no destinaba nada para estos gastos, lo que hace pensar que quiz&aacute;s muchos estudiantes que asisten a universidades p&uacute;blicas, no cuentan con los recursos suficientes para satisfacer sus necesidades alimentarias y nutricias. </p>     <p align="justify">La dieta equilibrada y un buen nivel de actividad f&iacute;sica tienen efectos sin&eacute;rgicos favorables en el mantenimiento de la salud. La importancia de estos dos factores est&aacute; avalada por un gran n&uacute;mero de estudios fisiol&oacute;gicos y bioqu&iacute;micos publicados en los &uacute;ltimos a&ntilde;os que, si bien no han dilucidado por completo los mecanismos de interacci&oacute;n entre la dieta y actividad f&iacute;sica, s&iacute; muestran que esta combinaci&oacute;n produce un efecto notable sobre la calidad de vida.<span class="superscript">5</span> Esto se confirma en este estudio, ya que s&oacute;lo una m&iacute;nima parte de los estudiantes realizaban actividad f&iacute;sica intensa y ninguno present&oacute; obesidad o sobrepeso, mientras que los que realizaban actividades sedentarias presentaron los m&aacute;s altos porcentajes en obesidad tipo I y II. </p>     <p align="justify">En la conformaci&oacute;n de patrones alimentarios, el n&uacute;mero de comidas realizadas al d&iacute;a, delimita en gran medida el estado nutricional de las personas, que se ve afectado por la cantidad y calidad de los alimentos que se consumen. En los estudiantes encuestados hay que destacar que un n&uacute;mero considerable, s&oacute;lo realizaba una comida al d&iacute;a, entre ellos el que mostr&oacute; una desnutrici&oacute;n leve. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">En los a&ntilde;os recientes en M&eacute;xico se han modificado de manera sustancial los h&aacute;bitos alimentarios de la poblaci&oacute;n hacia las dietas de los pa&iacute;ses industrializados basadas de manera fundamental en productos de origen animal, rico en grasas saturadas y colesterol, con cereales muy refinados y, por ende, pobres en fibra, y excesivo consumo de az&uacute;cares (como refresco, pasteles, entre otros).<span class="superscript">6</span> Se encontr&oacute; que el consumo frecuente de alimentos, en los estudiantes coincid&iacute;a m&aacute;s con la alimentaci&oacute;n de pa&iacute;ses industrializados. Los porcentajes m&aacute;s altos de estudiantes consum&iacute;an alimentos y preparaciones a base de ma&iacute;z y cereales, as&iacute; como de carnes y sus derivados, es importante recalcar que el consumo de frutas y verduras era muy limitado. </p>     <p align="justify">Los resultados mostraron que a los estudiantes les hac&iacute;a falta orientaci&oacute;n para alimentarse correctamente, ya que algunos no tienen un concepto claro de la alimentaci&oacute;n, pues manifiestan que comen, pero no saben comer, haciendo referencia a los factores que influyen en una correcta alimentaci&oacute;n. En su conjunto, hicieron menci&oacute;n de todos los factores, incluyendo los culturales, geogr&aacute;ficos, psicol&oacute;gicos, econ&oacute;micos. Se pudo percibir que los sujetos de estudio no conocen ninguna relaci&oacute;n entre el tipo de alimentaci&oacute;n que ingieren y su salud. </p>     <p align="justify">Los alimentos se consumen y escogen en funci&oacute;n de ciertas predilecciones culturales y de otro tipo, por lo que se considera que los alimentos aceptables son los que est&aacute;n a disposici&oacute;n de los grupos dentro de la sociedad, pero estas elecciones est&aacute;n normalmente limitadas por factores econ&oacute;micos y por las limitaciones del mercado.<span class="superscript">7</span> Esto se vincula con la necesidad b&aacute;sica del ser humano de alimentarse y a considerar mejores opciones para satisfacer sus necesidades alimentarias. Esta posibilidad de disponer de opciones repercute de forma directa sobre los h&aacute;bitos alimentarios de los estudiantes, ya que,como se observa en los resultados, las ofertas est&aacute;n relacionadas al costo, los alimentos de menor costo en su mayor&iacute;a son considerados culturalmente como “alimentos chatarras” de los cuales hay una gran variedad. Es interesante apreciar que las preparaciones que incluyen frutas y verduras, se ofertan de manera escasa. </p>     <p align="justify">En conclusi&oacute;n, los estudiantes poseen deficiente informaci&oacute;n sobre lo que es una alimentaci&oacute;n sana y sobre los h&aacute;bitos alimentarios, se ven influenciados por factores econ&oacute;micos y de oferta, que limita el consumo de alimentos variados, lo que puede conllevar al deterioro de su estado nutricional y al incremento de malos estilos de vida. Es necesario reconocer la importancia de la educaci&oacute;n nutricional, como un medio fundamental para mejorar la alimentaci&oacute;n y contribuir al fomento de un estilo de vida saludable, determinado en gran medida por las experiencias sociales, el ambiente cultural, estado de salud, sexo, edad, papeles sociales, responsabilidades familiares, econom&iacute;a y la clase social. Es importante recomendar a la Direcci&oacute;n de la DACS un programa de intervenci&oacute;n que contemple el incremento de la actividad f&iacute;sica de los estudiantes y de la informaci&oacute;n y orientaci&oacute;n alimentaria que reciben; as&iacute; como que exista un mejoramiento en la oferta de alimentos. </p> <h4>Summary</h4> <h6>Eating habits of students at Universidad Ju&aacute;rez Aut&oacute;noma de Tabasco </h6>     <p align="justify">Background: recent studies confirm the need of finding out the eating habits and the nutritional status of adolescents and students, whose results allow interventions, mainly educational, aimed at eliminating deficiencies.     <br> Objectives: identify the nutritional status and eating habits of first-year students of Health Sciences Division in the August-December school cycle in 2003.     <br> Methods: a stratified probabilistic sample of students from the first year of medical and other related careers at Universidad Ju&aacute;rez Aut&oacute;noma de Tabasco was studied. The students were questioned about their eating habits and socioeconomic characteristics. Their body index masses were used to know the nutritional status. A focal group was organized to assess the concepts that students have in mind about healthy food and the factors that influence the adequate feeding of a person.     <br> Results: 63,1 % had normal body mass index and 36,5 % were obese. The most consumed foodstuffs were wheat-based preparations, specially corn (26 %), meats, fruits and vegetables (7,3 %), milk (6,8 %) and eggs (6,8 %).     <br> Conclusions: it was observed that suitable counselling for healthy eating habits is poor. Foodstuffs are chosen and consumed depending on cultural preferences, health condition, sex, age, social role and economic situation. The University was recommended to implement an intervention program that may contribute to overcoming the found deficiencies. </p>     <p><span class="Estilo1"><em>Key words</em>:</span> Eating habits, nutritional status, adolescents, students. </p> <h4>Referencias bibliogr&aacute;ficas </h4>     ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p>1. Calzada R. Obesidad en la infancia y la adolescencia. En: Vargas L, Bastarrachea R, Laviada H, Gonz&aacute;lez J, &Aacute;vila H, editores. Obesidad en M&eacute;xico. M&eacute;xico DF: Fundaci&oacute;n Mexicana para la salud, AC;1999. <!-- ref --><p>2. Ballabriga A, Carrascosa A. Nutrici&oacute;n en la adolescencia. En: Nutrici&oacute;n en la infancia y la adolescencia. 2da ed. M&eacute;xico: Erg&oacute;n;2001. <!-- ref --><p>3. Contreras J,editor. Alimentaci&oacute;n y cultura, necesidades, gustos y costumbres. 1ra ed. Barcelona: Publicaciones Universitarias de Barcelona;1995. <!-- ref --><p>4. Rodr&iacute;guez J. La mujer y la nutrici&oacute;n. El pan de cada d&iacute;a, una filosof&iacute;a de la nutrici&oacute;n. 1ra ed. M&eacute;xico: Trillas;2000. <!-- ref --><p>5. Amador M. La obesidad en la adolescencia. En: Pe&ntilde;a M, Bacallao J, editores. La obesidad en la pobreza. Un nuevo reto para la salud p&uacute;blica. Washington DC: OPS; 2000. <!-- ref --><p>6. Harris M. Bueno para comer. Enigmas de alimentaci&oacute;n y cultura. M&eacute;xico DF: Alianaza, Consejo Nacional para la Cultura y las Artes;1991. <!-- ref --><p>7. Kaufer-Horawitz M. Publicidad: &iquest;informar o desinformar? Cuadernos de Nutrici&oacute;n. 1994;17(3):41-3. Recibido: 13 de diciembre de 2005. Aprobado: 13 de marzo de 2006.     <br> <em>Mar&iacute;a del R. Rivera Barrag&aacute;n</em>.  Universidad Ju&aacute;rez Aut&oacute;noma de Tabasco. M&eacute;xico. e-mail: <a href="mailto:mrivera@ccsalud.ujat.mx ">mrivera@ccsalud.ujat.mx </a>     <p><span class="superscript"><a href="#autor">1</a></span><a href="#autor">Maestra en Ciencias de la Salud P&uacute;blica.</a><a name="cargo"></a></p>     ]]></body>
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