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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[La educación en nutrición, hacia una perspectiva social en México]]></article-title>
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<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[The state of nutrition of individuals is a fundamental element of the community´s human capital, and so the importance of finding out the population´s nutritional characteristics and of identifying the problems that might exist. Since Mexico is a country of great contrast where geographic, economic, social and cultural heterogeneity of its population prevails and the available information is limited, the task ahead is not simple. The objective of this paper was to analyze the situation of nutritional education in that country from a social perspective. The main nutritional problems in several population groups, obtained from municipal, regional and national surveys, were overweight, anemia and micronutrient deficiency. Throughout the years, several measures have been adopted and nutritional programs have been created to help to the solution of present problems. Currently, nutritional education gets more strenght because it represents the task of improving nutrition and promoting better feeding habits favoring health. Various institutions involved in taking care of the population´s health have separately tried to guide the population in this respect. If the efforts are not well-coordinated, the final results will be poor. The impact of food education and guidance programs on the receiving population has not yet been assessed, which does not allow giving an objective opinion on their usefulness. From a social perspective, a lot of efforts have been made but generally their scope has not been far-reaching]]></p></abstract>
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</front><body><![CDATA[ <p>Universidad Ju&aacute;rez Aut&oacute;noma de Tabasco </p> <h2>La educaci&oacute;n en nutrici&oacute;n, hacia una perspectiva social en M&eacute;xico </h2>     <p><a href="#cargo">Mar&iacute;a del Rosario Rivera Barrag&aacute;n<span class="superscript">1</span> </a><a name="autor"></a></p> <h4>Resumen </h4>     <p align="justify">El estado de la nutrici&oacute;n de los individuos es un elemento fundamental del capital humano de la comunidad, de ah&iacute; la importancia de conocer las caracter&iacute;sticas de la nutrici&oacute;n de la poblaci&oacute;n e identificar los problemas que pudieran existir. Debido a que M&eacute;xico es un pa&iacute;s de grandes contrastes donde prevalece la heterogeneidad geogr&aacute;fica, econ&oacute;mica, social y cultural de su poblaci&oacute;n y dada las limitaciones de la informaci&oacute;n existente, la tarea no es sencilla. El objetivo de este trabajo se centr&oacute; en el an&aacute;lisis de la educaci&oacute;n en nutrici&oacute;n, desde la perspectiva social, en ese pa&iacute;s. Los principales problemas de nutrici&oacute;n en distintos grupos poblacionales obtenidos a partir de encuestas municipales, regionales y nacionales, eran el sobrepeso, la anemia y la deficiencia de micronutrientes. A lo largo de los a&ntilde;os, se han tomado medidas y creados programas de nutrici&oacute;n, con el fin de contribuir a solucionar los problemas existentes. El componente de educaci&oacute;n en nutrici&oacute;n recobra fuerza en la actualidad, es la tarea de mejorar la nutrici&oacute;n y promover mejores h&aacute;bitos alimentarios que favorezcan la salud. Diversas instituciones involucradas en el cuidado de la salud de la poblaci&oacute;n han realizado intentos aislados por orientarla pero mientras los esfuerzos no sean coordinados, los resultados ser&aacute;n insuficientes. El impacto de los programas de educaci&oacute;n y orientaci&oacute;n alimentaria sobre la poblaci&oacute;n receptora no se ha evaluado, lo que impide emitir un juicio objetivo sobre su utilidad. Desde una perspectiva social, los esfuerzos han sido muchos pero los alcances, en general, cortos. </p>     <p><em>Palabras clave</em>:  Nutrici&oacute;n, educaci&oacute;n en nutrici&oacute;n, micronutrientes, M&eacute;xico. </p> <h4>Introducci&oacute;n </h4>     <p align="justify">Los problemas relativos a la nutrici&oacute;n, hoy son muy diferentes a los que se presentaron a&ntilde;os atr&aacute;s. Antes de la Segunda Guerra Mundial, los principales problemas nutricionales, eran la falta de alimentos o la poca variedad de los mismos. Los expertos en nutrici&oacute;n de esa &eacute;poca, centraban su atenci&oacute;n en la definici&oacute;n de cu&aacute;les eran los nutrientes esenciales, las principales vitaminas, para poder despu&eacute;s establecer, cu&aacute;l era la ingesta m&iacute;nima de alimentos que se necesitaban para gozar de buena salud. </p>     <p align="justify">La potencialidad de desarrollo de los individuos est&aacute; &iacute;ntimamente relacionada con la capacidad creadora de las sociedades, raz&oacute;n por la cual el progreso y el bienestar de una sociedad dependen de la salud y el desarrollo de quienes la conforman. A su vez, la salud y el desarrollo humano no son plenos sin una buena nutrici&oacute;n raz&oacute;n por la cual este aspecto se convierte en un elemento fundamental del capital humano de la comunidad. Por lo anterior es importante profundizar en las caracter&iacute;sticas de la nutrici&oacute;n de la poblaci&oacute;n e identificar los problemas que al respecto pudieran existir.<span class="superscript">1 </span></p>     <p align="justify">Dado que la resoluci&oacute;n de los problemas nutricionales tiene una alta prioridad, la informaci&oacute;n que de ella se tenga deber&iacute;a repercutir idealmente en las pol&iacute;ticas y los programas de salud, de educaci&oacute;n, de nutrici&oacute;n y de alimentos (producci&oacute;n, conservaci&oacute;n, transporte, distribuci&oacute;n, importaci&oacute;n, exportaci&oacute;n, comercializaci&oacute;n) del pa&iacute;s. </p>     <p align="justify">Debido a que M&eacute;xico es un pa&iacute;s de grandes contrastes donde prevalece la heterogeneidad geogr&aacute;fica, econ&oacute;mica, social y cultural de su poblaci&oacute;n y dada las limitaciones de la informaci&oacute;n existente, la tarea no es sencilla. En el aspecto nutricional, los contrastes no son la excepci&oacute;n, encontr&aacute;ndose en un extremo la desnutrici&oacute;n y las deficiencias nutricionales espec&iacute;ficas, resultado de la deprivaci&oacute;n social y la pobreza y, en el otro, la obesidad y las enfermedades cr&oacute;nico-degenerativas, resultado de la abundancia y, en muchos casos, de la adopci&oacute;n de h&aacute;bitos y costumbres ajenas a la cultura alimentaria popular.<span class="superscript">2</span> </p>     <p align="justify">El objetivo de este trabajo se centr&oacute; en el an&aacute;lisis de la educaci&oacute;n en nutrici&oacute;n, desde la perspectiva social, en M&eacute;xico. Para tal fin se desarrollaron tres tareas:1. Documentar sobre la situaci&oacute;n nutricional, 2. Describir la respuesta social organizada ante los problemas de nutrici&oacute;n y alimentaci&oacute;n y 3. Analizar la importancia de la educaci&oacute;n en nutrici&oacute;n ante los problemas de la mal nutrici&oacute;n. </p> <h4 align="justify">Situaci&oacute;n nutricional en M&eacute;xico </h4>     <p>El panorama nutricional de M&eacute;xico es complicado, en particular por la llamada transici&oacute;n epidemiol&oacute;gica en que se encuentra el pa&iacute;s, caracterizada por la persistencia de antiguos problemas de nutrici&oacute;n y salud ligados a la pobreza, as&iacute; como los asociados con la riqueza. </p> <h6>Informaci&oacute;n sobre la situaci&oacute;n nutricional </h6>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">La fuente m&aacute;s importante de informaci&oacute;n sobre el estado nutricional y alimentario de la poblaci&oacute;n es lo que en el medio se conoce como “encuestas de alimentaci&oacute;n y nutrici&oacute;n”, que son estudios peri&oacute;dicos en muestras de poblaci&oacute;n que se escogen como representativas de un municipio, regi&oacute;n, estado o del pa&iacute;s entero. Por lo general, se investigan algunos datos socioecon&oacute;micos y de la alimentaci&oacute;n familiar y se toman indicadores del estado nutricional del grupo m&aacute;s fr&aacute;gil, el de los ni&ntilde;os preescolares.<span class="superscript">3</span> </p>     <p align="justify">La gran mayor&iacute;a de las encuestas de nutrici&oacute;n en M&eacute;xico las ha realizado el hoy Instituto Nacional de Nutrici&oacute;n “Salvador Zubir&aacute;n” (INNSZ). La primera encuesta en M&eacute;xico, la organiz&oacute; y ejecut&oacute; el maestro <em>Zubir&aacute;n </em> a principios de los a&ntilde;os 40 del pasado siglo en la poblaci&oacute;n de Ixmiquilpan, Hidalgo. De 1958 a 1974 se llevaron a cabo encuestas muy detalladas y completas en 58 comunidades rurales, de cuyos resultados se pod&iacute;a esbozar ya la situaci&oacute;n de la alimentaci&oacute;n en el medio rural a pesar de que no eran simult&aacute;neas ni cubr&iacute;an todo el territorio. </p>     <p align="justify">La informaci&oacute;n m&aacute;s reciente sobre la nutrici&oacute;n de los habitantes de M&eacute;xico corresponde a dos estudios con muestreo probabil&iacute;stico: la Tercera Encuesta Nacional de Alimentaci&oacute;n y Nutrici&oacute;n, realizada por el Instituto en 1996 en el medio rural, y la Encuesta Nacional de Nutrici&oacute;n del Instituto Nacional de Salud P&uacute;blica en 1999, en una muestra de todo el pa&iacute;s. </p>     <p align="justify">La segunda de estas encuestas se realiz&oacute; entre octubre de 1998 hasta marzo de 1999. Fue representativa del &aacute;mbito nacional, de localidades urbanas y rurales y de las siguientes 4 regiones: norte, centro, ciudad de M&eacute;xico y el sur. </p>     <p align="justify">Es importante notar que las diversas encuestas nacionales no hubieran sido posibles sin la participaci&oacute;n en diversos momentos de la Secretar&iacute;a de Salud, la Comisi&oacute;n Nacional de Alimentaci&oacute;n, el Instituto Nacional de Indigenista, el sistema DIF, diversos institutos nacionales de salud y el programa IMSS Solidaridad. </p>     <p align="justify">La &uacute;ltima Encuesta Nacional de Nutrici&oacute;n (1999) presenta una realidad inquietante en cuanto al estado de nutrici&oacute;n, tanto de las mujeres como de los ni&ntilde;os de M&eacute;xico. Destaca particularmente: </p>     <p align="justify"><em>Bajo peso y desnutrici&oacute;n. </em> En la encuesta aplicada a los menores de cinco a&ntilde;os, la informaci&oacute;n es de 8 011 ni&ntilde;os que representaron a 10 612 400 ni&ntilde;os. La desnutrici&oacute;n continu&oacute; siendo un importante problema de salud p&uacute;blica, en particular, el retardo en crecimiento lineal (desmedro) era de elevada magnitud. La prevalencia m&aacute;s alta de desmedro ocurri&oacute; en el segundo a&ntilde;o de vida y se mantuvo elevada despu&eacute;s de este per&iacute;odo, lo que corrobor&oacute; la importancia de los dos primeros a&ntilde;os de vida en la g&eacute;nesis de la desnutrici&oacute;n. Fue notable la diferencia en las prevalencias de desmedro entre regiones y entre zonas urbanas y rurales. Mientras que en las zonas de mayor afluencia, por ejemplo el norte urbano, las prevalencias eran cercanas a las de los pa&iacute;ses desarrollados; en las zonas m&aacute;s pobres, por ejemplo el sur rural, las prevalencias se encontraban entre las m&aacute;s altas en Am&eacute;rica Latina. Estas asociaciones confirmaron la estrecha relaci&oacute;n entre la pobreza y la desnutrici&oacute;n. </p>     <p align="justify">En el &aacute;mbito nacional la prevalencia de desmedro (talla para la edad) fue de 17,8 %, la de bajo peso de 7,6 % y la de la emaciaci&oacute;n (bajo peso para la talla) de 2,1 %. Se observaron grandes diferencias en las prevalencias de desmedro entre regiones y tipos de localidad. As&iacute;, mientras en la Regi&oacute;n Sur la prevalencia de desmedro fue de 29,2 %, en la Regi&oacute;n Norte fue de 7,1 % y en las del Centro y Ciudad de M&eacute;xico fueron de 13,1 % y 14,5 %, respectivamente. </p>     <p align="justify">La disminuci&oacute;n observada en la prevalencia de desmedro en la &uacute;ltima d&eacute;cada en el &aacute;mbito nacional es inferior a la registrada para los pa&iacute;ses en desarrollo en su conjunto, por lo que se considera insatisfactoria. </p>     <p align="justify">En 11 415 ni&ntilde;os de edad escolar de ambos sexos (5-11 a&ntilde;os), que representaron a 15 609 500 ni&ntilde;os, la prevalencia de bajo peso fue de 4,5 %, la prevalencia de talla baja para la edad en el &aacute;mbito nacional fue de 16,1 % y de bajo peso respecto a la talla fue de 1,0 %. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><em>Sobrepeso y obesidad </em>. Al analizar la informaci&oacute;n por regiones, se observ&oacute; que las mujeres de la Regi&oacute;n Norte mostraron la mayor prevalencia de sobrepeso y obesidad (35,1% y 33,4 %, respectivamente), en el Centro y la Ciudad de M&eacute;xico, las prevalencias fueron similares a las encontradas en el &aacute;mbito nacional y en el Sur la prevalencia fue ligeramente menor (25,4 % y 21,9 %, respectivamente). El sobrepeso y la obesidad fueron menores en las zonas rurales que en las urbanas. </p>     <p align="justify">En los ni&ntilde;os en edad escolar (5-11 a&ntilde;os) existi&oacute; una elevada prevalencia de sobrepeso.  Uno de cada cinco ni&ntilde;os presentaba sobrepeso u obesidad, con mayor frecuencia en ni&ntilde;os residentes en las zonas urbanas. Otro importante problema en este grupo de edad era la anemia, con una prevalencia en el &aacute;mbito nacional similar a la de sobrepeso y obesidad. </p>     <p align="justify">Aunque las prevalencias de sobrepeso y obesidad a&uacute;n no son alarmantes, es recomendable su vigilancia. Se exhorta a reforzar las acciones actualmente instrumentadas para mejorar el estado nutricional, el estado de micronutrientes y las concentraciones de hemoglobina, particularmente en los menores de dos a&ntilde;os y continuar vigilando la evoluci&oacute;n de estos indicadores. Asimismo, se recomienda iniciar acciones para la prevenci&oacute;n del sobrepeso. </p>     <p align="justify">En relaci&oacute;n con las mujeres en edad f&eacute;rtil (12 a 49 a&ntilde;os), en el &aacute;mbito nacional 1,7 % fueron clasificadas como desnutridas, 46,6 % ten&iacute;a adecuado &iacute;ndice de masa corporal, 30,6 % ten&iacute;a sobrepeso y el 21,2 % mostraba obesidad, es decir, m&aacute;s de la mitad de las mujeres (52,5 %) exhib&iacute;an problemas con el mantenimiento de un peso adecuado lo que es preocupante porque adem&aacute;s de aumentar el riesgo de enfermedades cr&oacute;nico-degenerativas, la tendencia era hacia al aumento. </p>     <p align="justify"><em>Hierro y anemia. </em> Otro problema importante fue la prevalencia de anemia. Una de cada cinco mujeres no embarazadas y una de cada cuatro embarazadas presentaron anemia. Estos datos fueron realmente alarmantes, ya que hay que recordar que la deficiencia de hierro afecta la capacidad f&iacute;sica y mental. Los resultados obtenidos en dicha encuesta, fueron que 27,2 % de los ni&ntilde;os encuestados menores de cinco a&ntilde;os padec&iacute;a anemia as&iacute; como el 19,5 % de los ni&ntilde;os entre 5 y 11 a&ntilde;os. Se obtuvieron datos v&aacute;lidos de concentraci&oacute;n de hemoglobina en 17 194 mujeres, la prevalencia nacional de anemia de las mujeres entre 12 y 49 a&ntilde;os fue 26,2 % en embarazadas y 20,0 % en no embarazadas. </p>     <p align="justify"><em>Otras deficiencias. </em> Los resultados de las determinaciones bioqu&iacute;micas de micronutrientes indic&oacute; deficiencias importantes de hierro y de zinc ya que 30 % de las mujeres y 2 % de los ni&ntilde;os la padecen. Se encontr&oacute; que el 35 % de los ni&ntilde;os de M&eacute;xico sufren deficiencia de vitamina C. Por si fuera poco, tambi&eacute;n se encontraron deficiencias de vitamina E, A y &aacute;cido f&oacute;lico (fundamental para evitar problemas con el embarazo) con variaciones en n&uacute;mero dependiendo de la edad y la regi&oacute;n donde viv&iacute;an. </p>     <p>De acuerdo al panorama presentado, se puede concluir que en este grupo de poblaci&oacute;n los principales problemas de nutrici&oacute;n eran el sobrepeso, la anemia y la deficiencia de varios micronutrientes. </p> <h6>Patrones diet&eacute;ticos </h6>     <p align="justify">M&eacute;xico tiene numerosos y muy variados patrones diet&eacute;ticos. Para su an&aacute;lisis se dividen en tres grandes grupos: dieta de los marginados, de la poblaci&oacute;n proletaria, y de la clase media y alta. </p>     <p align="justify">En primer t&eacute;rmino, los grupos marginados representan aproximadamente el 30 % de la poblaci&oacute;n del pa&iacute;s y son s&oacute;lo rurales. Su dieta es mon&oacute;tona, est&aacute; falta de alimentos energ&eacute;ticos, es muy voluminosa y tiene poca elaboraci&oacute;n, es decir es poco atractiva. Es a base de tortilla, fr&iacute;jol, verduras, frutas locales y a veces alg&uacute;n otro alimento. El problema fundamental es el escaso consumo y la deficiencia de alimentos que la provean de energ&iacute;a, hierro, prote&iacute;na, vitamina A y B<span class="subscript">2</span>.<span class="superscript">4</span> </p>     <p>La dieta de la poblaci&oacute;n proletaria, que corresponde aproximadamente al 50 % del pa&iacute;s y en donde la mayor&iacute;a son urbanos, es mucho menos mon&oacute;tona, m&aacute;s energ&eacute;tica y m&aacute;s elaborada; tambi&eacute;n contiene tortilla y fr&iacute;jol, considera el pan, las pastas y el arroz, lo que proporciona mayor variedad; hay m&aacute;s frutas y verduras, aparecen los alimentos animales que indican mayor poder adquisitivo que los marginados.<span class="superscript">5</span> </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">La clase media y alta representa el 20 % de la poblaci&oacute;n y es urbana en su totalidad. Sus dietas son diversas, concentradas, muy ricas, a menudo ejemplares y muy elaboradas, contienen numerosos alimentos de todos los grupos. Conjuga la influencia de varias tradiciones culinarias (espa&ntilde;ola y francesa, fundamentlamente) con la mexicana de alto nivel que tiene una importancia especial. Esta dieta no causa deficiencias, pero en algunos casos genera excesos. </p>     <p align="justify">Es de sobra conocido, pero no por eso menos importante, se&ntilde;alar que el impacto de las deficiencias nutricionales se manifiesta principalmente en la poblaci&oacute;n materno-infantil y que las alteraciones causadas por una alimentaci&oacute;n excesiva en cuanto al aporte de energ&iacute;a y otros alimentos, se reflejan particularmente en la poblaci&oacute;n adulta en edad productiva. </p> <h6>Los patrones de consumo de alimentos y su efecto en la nutrici&oacute;n </h6>     <p align="justify">En los &uacute;ltimos a&ntilde;os se han modificado de manera sustancial los h&aacute;bitos alimentarios de la poblaci&oacute;n. La cultura alimentaria nacional, con su amplio mosaico de expresiones regionales y locales, asumi&oacute; tendencias al cambio, orientadas a homogeneizar los patrones de consumo mediante la incorporaci&oacute;n paulatina de nuevos componentes en la alimentaci&oacute;n cotidiana. Las tendencias al cambio se han dado por igual en el medio rural y en urbano. Quiz&aacute; debido a que se le ha puesto un estigma a la dieta tradicionalmente denominada como “dieta mexicana”, la poblaci&oacute;n siempre ha visto como un ejemplo a seguir la dieta occidental (con predominio de alimentos altamente refinados, con un alto contenido de energ&iacute;a y prote&iacute;nas, az&uacute;cares refinados, grasas saturadas y colesterol, y muy pobres en fibra) que ha venido representando un s&iacute;mbolo de abundancia. </p>     <p align="justify">Ahora se sabe que, contrariamente a lo que se pensaba, la dieta promedio mexicana es equilibrada y valiosa y es m&aacute;s recomendable que la de los pa&iacute;ses altamente industrializados, siempre y cuando se de en condiciones de suficiencia y diversidad. Es decir, el predominio de cereales y leguminosas, el consumo abundante y variado de frutas, verduras y la adici&oacute;n de peque&ntilde;as cantidades de alimentos de origen animal, como ocurre en la dieta tradicional del pa&iacute;s, es m&aacute;s recomendable que las dietas basadas en productos de origen animal, ricos en grasas saturadas y colesterol, donde los cereales son muy refinados y por ende pobres en fibra, y el consumo de az&uacute;car (como tal o en refrescos, pasteles, entre otros) es excesivo.<span class="superscript">6</span> </p> <h4>Respuesta social organizada a los problemas de nutrici&oacute;n en M&eacute;xico </h4>     <p align="justify">A lo largo de los a&ntilde;os, se han tomado una serie de medidas y creado programas de nutrici&oacute;n, con el fin de contribuir a solucionar los problemas alimentarios del pa&iacute;s. Los esfuerzos han sido muchos pero los alcances, en general, cortos. </p>     <p align="justify">En la historia reciente, el Gobierno de M&eacute;xico ha aplicado un gran n&uacute;mero y variedad de pol&iacute;ticas y programas de nutrici&oacute;n, para contribuir al mejoramiento nutricional en el pa&iacute;s. Esto ha incluido pol&iacute;ticas econ&oacute;micas y de precios de alimentos, subsidios a la producci&oacute;n y el consumo de alimentos, venta al menudeo de alimentos b&aacute;sicos subsidiados, programas de distribuci&oacute;n de alimentos como desayunos escolares, despensas y canastas de alimentos. </p> <h6>Programas de ayuda alimentaria directa </h6>     <p align="justify">La ayuda alimentaria directa, tambi&eacute;n llamada alimentaci&oacute;n complementaria, ha tenido como principal objetivo complementar la dieta o mejorar la nutrici&oacute;n de ciertos grupos de poblaci&oacute;n, y generalmente se dirige a las mujeres embarazadas y a los ni&ntilde;os peque&ntilde;os. Se han abocado a abastecer de alimentos que, aunque cada vez menos, provienen de organismos internacionales y con frecuencia son ajenos a la cultura alimentaria del pa&iacute;s. Tal fue el caso del pescado seco o del queso amarillo, en 1983, cuando todos los programas depend&iacute;an de donaciones extranjeras en especie. En 1988, ya s&oacute;lo la mitad de las donaciones eran extranjeras y se comenz&oacute; a dar importancia a la distribuci&oacute;n de cereales y leguminosas, por encima de los alimentos de origen animal, pues se sabe que la poblaci&oacute;n receptora es deficiente de energ&iacute;a m&aacute;s que de prote&iacute;nas (y con la combinaci&oacute;n cereal-leguminosa se aporta principalmente energ&iacute;a, aunque tambi&eacute;n prote&iacute;nas de buena calidad). </p>     <p align="justify">Por otra parte, no se delimita de antemano la duraci&oacute;n de los programas, pero se establece una relaci&oacute;n de dependencia por parte de los beneficiados, los cuales no saben cuando les ser&aacute; retirada la ayuda. Se cree (y esto no es privativo de M&eacute;xico) que s&oacute;lo del 40 al 60 % de los v&iacute;veres distribuidos llega a los beneficiarios; y esto se debe en parte, a la venta clandestina de los alimentos donados.<span class="superscript">7</span> </p>     <p align="justify">A partir de 1985, el Programa de Asistencia Social Alimentaria del DIF reorient&oacute; su estrategia utilizando dotaciones de ma&iacute;z nixtamalizado y fr&iacute;jol, en lugar de leche tanto en el Programa de Asistencia Social Alimentaria a Familias (PASAF) como en el programa Especial para Ni&ntilde;os (PREPAN). Adem&aacute;s, se contempl&oacute; incluir, conjuntamente a la ayuda alimentaria directa, educaci&oacute;n para la salud y educaci&oacute;n nutricional en el caso del PREPAN, y el PASAF, aunado a lo anterior, la producci&oacute;n para el autoconsumo. Las estrategias anteriores tuvieron como objetivo evitar la “fuerte dependencia de los productos del exterior, as&iacute; como una aproximaci&oacute;n a la cultura alimentaria de las comunidades y a su participaci&oacute;n en la soluci&oacute;n de sus problemas”. </p>     <p align="justify">Por otra parte, la leche industrializada “Conasupo” (LICONSA) es participante activo en los programas de alimentaci&oacute;n complementaria. Al parecer, se ha tenido bastante &eacute;xito en la repartici&oacute;n de leche a familias con ni&ntilde;os peque&ntilde;os. Sin embargo, se cree que la leche recibida se reparte a todos los miembros de la familia y no s&oacute;lo a quienes va destinada, por lo que el impacto nutricional es m&iacute;nimo. Realmente podr&iacute;a decirse que la cobertura es indirecta e insignificante. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">El programa de raciones alimenticias del DIF, antes conocido como programa de desayunos escolares, es el de mayor antig&uuml;edad en dicha instituci&oacute;n y su cobertura se ubica en las zonas marginadas del &aacute;rea metropolitana de la Ciudad de M&eacute;xico y en los estados de Tlaxcala e Hidalgo. La poblaci&oacute;n preferente para participar en este programa son los ni&ntilde;os en edad preescolar y escolar, los desamparados, los ancianos y los minusv&aacute;lidos. A lo largo de la existencia de este programa, se ha pasado por etapas de insensibilidad hacia las necesidades y los gustos de los ni&ntilde;os, de ah&iacute; parte de su bajo impacto. El DIF reparte diariamente alrededor de 600 000 “raciones alimenticias” a la poblaci&oacute;n antes mencionada, lo cual demuestra que la cobertura es poco relevante.<span class="superscript">8</span> </p>     <p align="justify">Otras estrategias utilizadas para contribuir en la soluci&oacute;n del problema alimentario de la poblaci&oacute;n, han sido los subsidios a algunos productos b&aacute;sicos y el programa de “tortibonos”. Existe una gran controversia con relaci&oacute;n a los subsidios en general, y en particular al de la tortilla, a trav&eacute;s de su materia prima (ma&iacute;z), pues al ser un financiamiento generalizado no tiene un verdadero impacto social. </p>     <p align="justify">De acuerdo a datos obtenidos en la Encuesta Nacional de Nutrici&oacute;n-1999, en relaci&oacute;n con la respuesta social organizada a los problemas de nutrici&oacute;n, se&ntilde;ala que el 28 % de los hogares en el pa&iacute;s reciben alg&uacute;n tipo de ayuda alimentaria. Los principales cuatro programas en t&eacute;rminos de su cobertura a menores de cinco a&ntilde;os fueron: </p> <ol>       <li> LICONSA, programa destinado a la distribuci&oacute;n de leche en su mayor&iacute;a en poblaciones urbanas. </li>       <li> DIF, con distribuci&oacute;n de despensas y desayunos para ni&ntilde;os en edad preescolar. </li>       <li> PROGRESA, programa integral de combate a la pobreza que integra un componente de nutrici&oacute;n que distribuye un alimento enriquecido con micronutrimentos para menores de dos a&ntilde;os en pobreza extrema, (rural). </li>       <li> FIDELIST, el cual distribuye tortillas de ma&iacute;z. </li>     </ol>     <p align="justify">En el &aacute;mbito nacional el programa de LICONSA present&oacute; una cobertura de 31,9 %, el DIF de 29,5 %, PROGRESA 16,8 y por &uacute;ltimo FIDELIST con s&oacute;lo el 10,6 %. En la distribuci&oacute;n nacional por localidades urbanas y rurales, el programa de LICONSA tuvo m&aacute;s cobertura en el &aacute;rea urbana con 46,7 % que en la rural con 13,6 %, DIF con porcentaje de 36,6 % en la rural y 2,6 % en la urbana, FIDELIST tiene en el &aacute;rea urbana 16,4 % y en la rural 2,7%, PROGRESA en el &aacute;rea rural 36,7 % y en la urbana 2,1 %. </p>     <p>En general, se sabe que el impacto de los programas en el estado nutricional de los beneficiados es escaso o nulo. Esto se debe a varias razones: </p> <ul>       ]]></body>
<body><![CDATA[<li>La cobertura es reducida y una gran proporci&oacute;n (del 20 al 75 %) de los ni&ntilde;os inscritos en los programas de alimentaci&oacute;n complementaria no llegan a participar. Adem&aacute;s, se sabe que algunas familias reciben el doble o triple raci&oacute;n, mientras que otras no reciben nada. </li>       <li>Los niveles de complementaci&oacute;n son muy reducidos: aun cuando deber&iacute;an cubrir entre el 40 y el 70 % del d&eacute;ficit de energ&iacute;a en la dieta, en la pr&aacute;ctica abarcan s&oacute;lo del 10 al 25 %. </li>       <li>Con frecuencia se produce una disminuci&oacute;n compensatoria de otros alimentos. </li>     </ul>     <p>Se ha comprobado que, cuando no todos los miembros de una familia son beneficiados, los alimentos se reparten entre toda la familia sin importar para quienes est&aacute;n destinados, duran entonces de dos a tres d&iacute;as, en lugar de durar tres semanas. Por ello tienen un buen impacto econ&oacute;mico y un casi nulo impacto nutricional. </p> <h4>Importancia de la educaci&oacute;n en nutrici&oacute;n ante los problemas de la mal nutrici&oacute;n, en M&eacute;xico </h4>     <p align="justify">El panorama epidemiol&oacute;gico que presentan, tanto los pa&iacute;ses desarrollados como los que se encuentran en v&iacute;as de desarrollo, se caracterizan por una alta prevalencia de enfermedades cr&oacute;nicas no transmisibles, que suponen las principales causas de muerte. Los factores de riesgo para estas enfermedades est&aacute;n estrechamente relacionados con malos h&aacute;bitos alimentarios, como el bajo consumo de fibra diet&eacute;tica, el alto consumo de grasas animales saturadas, caf&eacute; o bebidas alcoh&oacute;licas y otros estilos de vida poco saludables, tales como el sedentarismo y el tabaquismo. La elevada morbilidad y mortalidad relacionada con estas enfermedades demanda acciones curativas costosas, que consumen una parte importante del presupuesto asignado a la atenci&oacute;n a la salud, que por ende son limitados. De forma simult&aacute;nea, hay varios pa&iacute;ses en los que las enfermedades agudas y carenciales a&uacute;n son prevalentes, pero que participan de una transici&oacute;n epidemiol&oacute;gica hacia el panorama expuesto en primer t&eacute;rmino. </p>     <p align="justify">Actualmente, son mucho los pa&iacute;ses del mundo que han replanteado pol&iacute;ticas de salud, con miras a reorientar el gasto p&uacute;blico en salud, se ha tratado de dar mayor prioridad a las acciones preventivas y de salud colectiva. Sin embargo, para que este cambio de pol&iacute;tica muestre efectos, se requiere m&aacute;s que la asignaci&oacute;n del presupuesto; hay que fomentar entre los integrantes de los equipos de salud un cambio de mentalidad, que lleve a pensar m&aacute;s en t&eacute;rminos de la atenci&oacute;n primaria. La forma de lograrlo es dando mayor impulso a la medicina preventiva, a trav&eacute;s del reforzamiento de sus acciones de prevenci&oacute;n primaria, orientadas primordialmente pero no exclusiva al primer nivel de atenci&oacute;n.<span class="superscript">9</span> </p>     <p align="justify">Los principales instrumentos de la prevenci&oacute;n primaria son la educaci&oacute;n para la salud y la prevenci&oacute;n espec&iacute;fica. La educaci&oacute;n para la salud tiene un &aacute;mbito de competencia muy diverso, abarca aspectos tales como la promoci&oacute;n de una alimentaci&oacute;n sana y equilibrada, una vivienda higi&eacute;nica y funcional, fomento de la actividad f&iacute;sica, acceso a fuentes de recreaci&oacute;n, pr&aacute;ctica del descanso reparador, as&iacute; como la ampliaci&oacute;n de la cultura sobre la salud. </p>     <p align="justify">Por su parte, la prevenci&oacute;n espec&iacute;fica va dirigida a evitar particularmente, una o m&aacute;s enfermedades. Un ejemplo conocido es la vacunaci&oacute;n. Otras acciones se dirigen a prevenir enfermedades carenciales, como el bocio, mediante la yodaci&oacute;n de la sal, la anemia ferrop&eacute;nica o por d&eacute;ficit de folatos a trav&eacute;s del enriquecimiento de alimentos de consumo popular o mediante la suplementaci&oacute;n directa; el d&eacute;ficit de vitamina A, a trav&eacute;s de suplementaci&oacute;n peri&oacute;dica de este micronutriente, as&iacute; como la promoci&oacute;n del consumo de alimentos ricos en carotenos. </p>     <p>La magnitud de la tarea implica reconocer que el mantenimiento de la salud obedece a muchas causas, que su p&eacute;rdida tiene un origen multicausal, lo que pone de manifiesto que el &aacute;mbito de acci&oacute;n del equipo de salud es muy amplio.<span class="superscript">10 </span></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">El inter&eacute;s de la nutrici&oacute;n en salud p&uacute;blica, durante muchos a&ntilde;os, tend&iacute;a a entenderse s&oacute;lo en lo referente a la seguridad alimentaria y, sobre todo, en el contexto de las carencias de nutrientes particulares, que eran responsables unicausalmente de estados carenciales bien definidos, con un corto per&iacute;odo de latencia y r&aacute;pidamente reversibles al administrar el micronutriente que faltaba (anemias, pelagra, escorbuto, raquitismo, entre otros). </p>     <p align="justify">El &eacute;nfasis de las acciones relacionadas con los problemas de deficiencias nutricionales, se ha extendido a problemas producidos por el exceso en el consumo de alimentos presente en los pa&iacute;ses desarrollados, y en grupos de poblaci&oacute;n en los pa&iacute;ses en desarrollo. Se indica que las enfermedades no transmisibles relacionadas con dietas inadecuadas y estilos de vida poco sanos se est&aacute;n incrementando, por lo que existe una mayor prevalencia de obesidad, hipertensi&oacute;n, enfermedades cardiovasculares, algunos tipos de c&aacute;ncer, y otras. </p>     <p align="justify">Los patrones actuales de morbilidad y mortalidad requieren una atenci&oacute;n creciente por el estudio de la influencia de la nutrici&oacute;n en la prevenci&oacute;n de las principales enfermedades cr&oacute;nicas. Fundamentalmente interesa la identificaci&oacute;n de los determinantes diet&eacute;ticos en las enfermedades cardiovasculares y c&aacute;ncer, aunque tambi&eacute;n se deben considerar otras afecciones de gran impacto sobre la salud p&uacute;blica, como la diabetes, la obesidad y la osteoporosis. Estos son ejemplos de los problemas que actualmente acaparan la atenci&oacute;n de la alimentaci&oacute;n en salud p&uacute;blica, y para los que hay que dise&ntilde;ar estrategias eficaces de intervenci&oacute;n.<span class="superscript">11 </span></p>     <p align="justify">Como resultado del alejamiento progresivo de sus condiciones naturales y de su intrincado car&aacute;cter biopsicosocial, la alimentaci&oacute;n del ser humano se torna cada d&iacute;a m&aacute;s compleja, m&aacute;s sujeta a determinantes no biol&oacute;gicos y m&aacute;s vulnerable a informaci&oacute;n incorrecta que pueden desviarla cualitativa y cuantitativamente de lo deseable, ya que los mecanismos exclusivamente biol&oacute;gicos para regularla resultan hoy insuficientes. </p>     <p>La conducta del hombre frente a la alimentaci&oacute;n se relaciona con una serie de h&aacute;bitos que determinan la forma en que elige sus alimentos, los prepara, los sirve, distribuye y consume. En estos h&aacute;bitos interviene una serie de factores que deben ser estudiados y conocidos en cada regi&oacute;n o grupo.<span class="superscript">12 </span></p>     <p align="justify">La alimentaci&oacute;n y, consecuentemente, la educaci&oacute;n nutricional son pilares fundamentales de la salud individual y colectiva de la poblaci&oacute;n. As&iacute; lo contempla la OMS en sus objetivos de salud para el a&ntilde;o 2000 y los recogen los diversos pa&iacute;ses en sus planes de salud, insistiendo en la importancia de los h&aacute;bitos alimentarios como determinantes de la salud. </p>     <p align="justify">La OMS establece la recomendaci&oacute;n sobre cantidades de energ&iacute;a y nutrientes diarios, de acuerdo a los diversos grupos de edad, sexo y actividad f&iacute;sica. Ahora bien, la educaci&oacute;n para una correcta alimentaci&oacute;n es algo m&aacute;s que la consecuci&oacute;n del equilibrio nutritivo y, por tanto, la educaci&oacute;n nutricional ha de contemplar tambi&eacute;n los aspectos sociales y culturales que forman parte de ella. </p>     <p align="justify">El objetivo general de la educaci&oacute;n nutricional es buscar actitudes y h&aacute;bitos que resulten en una selecci&oacute;n inteligente de alimentos y en el consumo de una dieta nutritiva para todas las edades. Para lograr estos objetivos es necesario el conocimiento de los principios b&aacute;sicos de la educaci&oacute;n nutricional y tambi&eacute;n el estudio profundo del hombre, en todas sus manifestaciones que guardan relaci&oacute;n con la alimentaci&oacute;n.<span class="superscript">8</span> Estos principios b&aacute;sicos son: </p> <ul>       <li> El hombre necesita aprender a comer, en la especie humana el instinto no es una gu&iacute;a segura para obtener una dieta adecuada. Se debe educar el paladar del ni&ntilde;o e introducir gradualmente en su alimentaci&oacute;n distintos alimentos para que su dieta llegue a ser apropiada. </li>       <li> Los h&aacute;bitos alimentarios son acumulativos, al introducir en una familia un nuevo h&aacute;bito alimentario, este se trasmite a las siguientes generaciones. As&iacute; vemos familias que guardan recetas y recomendaciones diet&eacute;ticas a trav&eacute;s del tiempo, donde algunas fueron adquiridas por familiares, amigos o personas ajenas. </li>       ]]></body>
<body><![CDATA[<li> Los h&aacute;bitos alimentarios no son est&aacute;ticos, pueden cambiar con nuevos enfoques y significados que adquiere el alimento, especialmente con las nuevas t&eacute;cnicas de elaboraci&oacute;n que facilitan la labor culinaria. </li>       <li> La educaci&oacute;n puede modificar los h&aacute;bitos alimentarios, cada individuo adquiere sus h&aacute;bitos gracias a la ense&ntilde;anza paciente y sistem&aacute;tica de los adultos que lo educaron, y tambi&eacute;n por medio de las personas ajenas al hogar, con quienes se relacion&oacute;. </li>       <li> Esta educaci&oacute;n alimentaria debe cumplir una funci&oacute;n social, una sociedad mal nutrida no puede bastarse a s&iacute; misma. Es m&aacute;s propensa a enfermedades y su rendimiento mental tambi&eacute;n se afecta. </li>     </ul>     <p align="justify">El componente de educaci&oacute;n en la nutrici&oacute;n, la promoci&oacute;n de una alimentaci&oacute;n adecuada y estilos de vida sanos, recobra fuerza en la &eacute;poca actual: “Uno de los mayores desaf&iacute;os con los que se enfrenta, es la tarea de mejorar la nutrici&oacute;n y promover mejores h&aacute;bitos alimentarios que favorezca la salud. Todas las recomendaciones destinadas a alentar y apoyar dietas adecuadas y formas de vida sanas deben ser aceptables desde el punto de vista cultural y viables desde el punto de vista econ&oacute;mico…”</p>     <p align="justify">A lo largo de los a&ntilde;os, la poblaci&oacute;n ha recibido mensajes diversos acerca de c&oacute;mo alimentarse adecuadamente. Estos mensajes o estas campa&ntilde;as no han sido sistem&aacute;ticos, ni homog&eacute;neos, los materiales, contenidos e impacto de los programas, no han sido evaluados. Las diversas instituciones involucradas en el cuidado de la salud de la poblaci&oacute;n (Secretar&iacute;a de Salud, Instituto Mexicano del Seguro Social, Instituto Nacional del Consumidor, Instituto Nacional de la Nutrici&oacute;n, entre otros) han realizado intentos aislados -y por lo mismo poco fruct&iacute;feros- por orientar a la poblaci&oacute;n. Mientras los esfuerzos no sean coordinados, los resultados ser&aacute;n por dem&aacute;s insuficientes. La publicidad de alimentos es un arma peligrosa mientras no exista una reglamentaci&oacute;n estricta para ella que evite que los esfuerzos que se llevan a cabo en otros niveles disten mucho de tener el &eacute;xito esperado. </p>     <p align="justify">La Comisi&oacute;n Nacional de Alimentaci&oacute;n (CONAL), a trav&eacute;s del Programa Nacional de Alimentaci&oacute;n (PRONAL) inici&oacute; un nuevo esfuerzo por orientar a la poblaci&oacute;n en materia de alimentaci&oacute;n, y public&oacute; los Esquemas B&aacute;sicos para la Orientaci&oacute;n Alimentaria. En estos esquemas se maneja la misma clasificaci&oacute;n de tres grupos de alimentos que en el Sistema Alimentario (SAM), pero con la mejor&iacute;a, de que estos se nombran de acuerdo a los tipos de alimentos que se incluyen en cada grupo, en lugar de los nutrientes que aporta, es decir, reconoce lo que al p&uacute;blico le importa y le es &uacute;til -al menos en la primera etapa- en lo cotidiano y no los conceptos fisiol&oacute;gicos o cient&iacute;ficos. En estos esquemas b&aacute;sicos se habla de c&oacute;mo integrar una dieta recomendable, de cu&aacute;les son las prioridades de la alimentaci&oacute;n de acuerdo a la edad de los individuos y a su estado fisiol&oacute;gico, e inclusive se tratan aspectos importantes para la prevenci&oacute;n de las enfermedades de lenta evoluci&oacute;n, en las cuales la mala alimentaci&oacute;n puede ser un factor causal.<span class="superscript">13</span> </p>     <p align="justify">El impacto de los programas de educaci&oacute;n y orientaci&oacute;n alimentaria sobre la poblaci&oacute;n receptora no se ha evaluado, lo que impide emitir un juicio objetivo en cuanto a la utilidad de los diversos esfuerzos, por dem&aacute;s aislados. Todo programa, por peque&ntilde;o que sea, debe evaluarse con el fin de optimizar los recursos, por dem&aacute;s escasos. </p>     <p>Cuando se tenga conciencia de que la buena alimentaci&oacute;n de cada d&iacute;a es el mejor seguro para la salud, se habr&aacute; adelantado un paso definitivo hacia la derrota de las enfermedades. </p>     <p>Finalmente, se puede recomendar la implementaci&oacute;n de pol&iacute;ticas de orientaci&oacute;n alimentaria en M&eacute;xico cuyas principales bases sean: </p> <ul>       ]]></body>
<body><![CDATA[<li>La certeza de que ciertos conceptos permitan mejorar en forma notable la alimentaci&oacute;n de amplios sectores de la poblaci&oacute;n, a pesar de las limitaciones econ&oacute;micas y de infraestructura. Los conceptos que se transmitan a este respecto deben ser claros, simples y pr&aacute;cticos. </li>       <li>El conocimiento de que los mensajes deben ser reiterados, cuidadosamente meditados y &uacute;nicos en su parte medular para que no incurran en contradicciones que confundan al p&uacute;blico. Sin embargo, deben ser adaptados a cada zona y a cada estaci&oacute;n del a&ntilde;o, pues la disponibilidad de alimentos difiere con la regi&oacute;n y con la &eacute;poca. Para ello deber&iacute;a haber una coordinaci&oacute;n entre las dependencias del sector p&uacute;blico y del sector privado. </li>       <li>La tem&aacute;tica se debe centrar en la alimentaci&oacute;n y sus aspectos cotidianos pues es lo que al p&uacute;blico m&aacute;s le interesa. </li>       <li>Es preciso cambiar algunos h&aacute;bitos, pero otros deben reforzarse pues si bien es cierto que la cultura alimentaria nacional tiene algunos defectos, tambi&eacute;n lo es que tiene muchas cualidades que conviene fomentar. Urge prestigiar alimentos y patrones aut&oacute;ctonos pues presentan mejores alternativas desde el punto de vista econ&oacute;mico, social y ecol&oacute;gico. </li>       <li>Es fundamental reglamentar la publicidad comercial, a menudo mentirosa o por lo menos exagerada, puesto que puede representar un enemigo de los intereses de la sociedad. </li>       <li>Es necesario que las demandas alimentarias creadas se sustenten tanto en el abastecimiento oportuno de los productos, como en la factibilidad de acceso a ellos. </li>       <li>Es aconsejable propiciar la participaci&oacute;n activa de la comunidad en la planificaci&oacute;n de los programas de orientaci&oacute;n alimentaria para evitar esquemas pasivos que consideran al p&uacute;blico s&oacute;lo como receptor. </li>     </ul> <h4>Summary</h4> <h6>Nutritional education, towards a social perspective in Mexico </h6>     <p align="justify">The state of nutrition of individuals is a fundamental element of the community&acute;s human capital, and so the importance of finding out the population&acute;s nutritional characteristics and of identifying the problems that might exist. Since Mexico is a country of great contrast where geographic, economic, social and cultural heterogeneity of its population prevails and the available information is limited, the task ahead is not simple. The objective of this paper was to analyze the situation of nutritional education in that country from a social perspective. The main nutritional problems in several population groups, obtained from municipal, regional and national surveys, were overweight, anemia and micronutrient deficiency. Throughout the years, several measures have been adopted and nutritional programs have been created to help to the solution of present problems. Currently, nutritional education gets more strenght because it represents the task of improving nutrition and promoting better feeding habits favoring health. Various institutions involved in taking care of the population&acute;s health have separately tried to guide the population in this respect. If the efforts are not well-coordinated, the final results will be poor. The impact of food education and guidance programs on the receiving population has not yet been assessed, which does not allow giving an objective opinion on their usefulness. From a social perspective, a lot of efforts have been made but generally their scope has not been far-reaching. </p>     <p><em>Key words</em>:  Nutrition, nutritional education, micronutrients, Mexico. </p> <h4>Referencias bibliogr&aacute;ficas </h4>     ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p> 1. Ram&iacute;rez Hern&aacute;ndez J, Arroyo P, Ch&aacute;vez VA. Aspectos socioecon&oacute;micos de los alimentos y la alimentaci&oacute;n en M&eacute;xico. Revista de Comercio Exterior. 1971;21(8):675-86.     </p>     <!-- ref --><p> 2. Barquera S, Rivera-Dommarco J, Gasca-Garc&iacute;a A. Pol&iacute;ticas y programas de alimentaci&oacute;n y nutrici&oacute;n en M&eacute;xico. Salud P&uacute;blica Mex. 2001;43:464-77.     </p>     <p>3. &Aacute;vila Curiel A, Shamah Levy T, Ch&aacute;vez Villasana A. Encuesta Nacional de Alimentaci&oacute;n y Nutrici&oacute;n en el Medio Rural, 1996. Resultados por entidad. M&eacute;xico, D.F.: Instituto Nacional de Nutrici&oacute;n Salvador Zubir&aacute;n;1997. </p>     <!-- ref --><p> 4. Encuesta Nacional de Nutrici&oacute;n 1999. Cuernavaca, Mor: Instituto Nacional de Salud P&uacute;blica, Secretar&iacute;a de Salud- INEGI;2000.     </p>     <!-- ref --><p> 5. Bourges Rodr&iacute;guez H. El significado de la dieta como unidad de la alimentaci&oacute;n. En: Ramos Galv&aacute;n R, editor. Alimentaci&oacute;n normal en ni&ntilde;os y adolescentes: teor&iacute;a y pr&aacute;ctica. M&eacute;xico, D.F.: El Manual Moderno;1985.p.484-535.     </p>     <!-- ref --><p> 6. Arteaga-P&eacute;rez J. El Sistema Alimentario (SAM): una perspectiva pol&iacute;tica. Estudios Sociol&oacute;gicos. 1985;3(8):297-313.     </p>     <!-- ref --><p> 7. Casanueva E. La ayuda alimentaria directa. Cuadernos de Nutrici&oacute;n. 1987;10(6):33-8.     </p>     <!-- ref --><p> 8. Sistema Nacional para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF): Programa de Asistencia Social Alimentaria. Consideraciones generales. M&eacute;xico,D.F.: DIF; 1987.     </p>     <!-- ref --><p> 9. Mart&iacute;nez AJ, Astiasar&aacute;n I, Madrigal H. Alimentaci&oacute;n y Salud P&uacute;blica. 2da ed. M&eacute;xico, D.F.: McGraw-Hill Interamerican;2002.     </p>     <!-- ref --><p>10. &Aacute;lvarez R. Salud p&uacute;blica y medicina preventiva. M&eacute;xico, D.F.: El Manual Moderno;1991.     </p>     <!-- ref --><p> 11. Serra L, Aranceta J, Mataix JD. Nutrici&oacute;n y salud p&uacute;blica. M&eacute;todos, bases cient&iacute;ficas y aplicaciones. Barcelona: Masson;1995.     </p>     <!-- ref --><p> 12. Rodr&iacute;guez de Longoria J. El pan de cada d&iacute;a, una filosof&iacute;a de la nutrici&oacute;n. M&eacute;xico, D.F.: Editorial Trillas; 2000.     </p>     <!-- ref --><p> 13. Programa Nacional de Alimentaci&oacute;n y Nutrici&oacute;n familiar (Pronal). M&eacute;xico, D.F.: Gobierno Federal de los Estados Unidos Mexicanos;1995.     </p>     <p>Recibido: 13 de diciembre de 2005. Aprobado: 15 de septiembre de 2006.     <br> <em>Mar&iacute;a del Rosario Rivera Barrag&aacute;n. </em> Universidad Ju&aacute;rez Aut&oacute;noma de Tabasco. M&eacute;xico, D.F. </p>     <p><span class="superscript"><a href="#autor">1</a></span><a href="#autor">M&aacute;ster en Nutrici&oacute;n. </a><a name="cargo"></a></p>      ]]></body><back>
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