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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[¿Podemos aprender de los errores del pasado?]]></article-title>
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<institution><![CDATA[,Hospital Ginecoobstétrico América Arias Departamento de Investigaciones ]]></institution>
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</front><body><![CDATA[  <h3 align="justify"><img src="/img/revistas/ped/v79n4/v07_207.jpg" width="247" height="35" border="0" /></h3>     
<p align="justify">Hospital Ginecoobst&eacute;trico &ldquo;Am&eacute;rica  Arias&rdquo;</p> <h2 align="justify">&iquest;Podemos aprender de los errores del pasado?<a href="#titulo" class="Estilo1"><span class="Estilo2">*</span></a><span class="superscript"><a name="asterisco" id="asterisco"></a> </span></h2>     <p align="justify"><a href="#autor">Ubaldo Farnot Cardoso <span class="superscript">1</span></a><a name="cargo" id="cargo"></a></p> <h4 align="justify">Resumen</h4>     <p align="justify">Los  errores m&eacute;dicos cometidos durante las etapas de diagn&oacute;stico y tratamiento de  las enfermedades, son en cierta forma inherentes a la pr&aacute;ctica de la medicina  pero necesitan ser disminuidos constantemente. Es habitual considerar al m&eacute;dico  como &uacute;nico responsable de estos errores, la mayor&iacute;a de los cuales se cometen  actualmente durante el proceso de introducci&oacute;n y difusi&oacute;n de nuevas  tecnolog&iacute;as. Con el presente art&iacute;culo se trata de recordar a los m&eacute;dicos los  procesos mediante los cuales las nuevas tecnolog&iacute;as llegan a formar parte de la  pr&aacute;ctica m&eacute;dica habitual y como frecuentemente el m&eacute;dico responsable del  enfermo, no ha sido quien directamente introdujera e impulsara la tecnolog&iacute;a  utilizada. Al poner en conocimiento de los m&eacute;dicos las observaciones realizadas  sobre la historia de las diferentes etapas por las que pasa toda innovaci&oacute;n en  medicina, se le da la posibilidad de conocer la responsabilidad que le  corresponde cunado se produce un error m&eacute;dico. Tambi&eacute;n se hace &eacute;nfasis en el imprescindible  escrutinio cient&iacute;fico, y en la necesaria evaluaci&oacute;n tecnol&oacute;gica peri&oacute;dica de  todos los procedimientos que forman parte de la pr&aacute;ctica m&eacute;dica.</p>     <p><em>Palabras clave</em>: errores m&eacute;dicos, introducci&oacute;n de nuevas  t&eacute;cnicas, evaluaci&oacute;n tecnol&oacute;gica, &eacute;tica m&eacute;dica.</p> <h4 align="justify">INTRODUCCI&Oacute;N</h4>     <p align="justify">Los m&eacute;dicos en  su necesidad y af&aacute;n de diagnosticar y curar pacientes hist&oacute;ricamente han  cometido errores.&nbsp; Desde el siglo <span class="Estilo3">XX</span>  estos han sido mayores y en cierto sentido diferentes bajo la influencia  indirecta de las casas productoras de medicamentos, equipos de diagn&oacute;stico y  tratamientos con la proposici&oacute;n constante de novedosas alternativas.<br />   <br />   En este trabajo  se quiere hacer algunas reflexiones sobre la naturaleza y circunstancias de  estos errores de los cuales despu&eacute;s son los m&eacute;dicos culpados, la  responsabilidad que les corresponde y la posibilidad de evitarlos.<br />   <br />   Con esta  interrogante: &iquest;Podemos aprender de nuestros errores del pasado?&nbsp;  Termin&oacute; su Editorial, <em>Tom Chalmers</em> en la Revista Anales de  Cirug&iacute;a Tor&aacute;cica en 1972.<span class="superscript">1</span> En su contribuci&oacute;n ofreci&oacute;  ejemplos de tecnolog&iacute;as y tratamientos recomendados ampliamente y com&uacute;nmente  utilizados que, o bien nunca se hab&iacute;a demostrado con certeza que fueran  efectivos mediante ensayos cl&iacute;nicos adecuados o que inclusive ya se hab&iacute;a  mostrado que no ten&iacute;an m&eacute;rito alguno.<br />   <br />   Esta pregunta se  mantiene tan inquietante en la actualidad como en el momento de su formulaci&oacute;n  hace 35 a&ntilde;os.<br />   <br />   Tratando de  responderla y cambiar el papel del m&eacute;dico como culpable, <em>John B Mc Kinlay</em>  de la Boston University, escribi&oacute; a&ntilde;os m&aacute;s tarde en la revista <em>Health and  Society,</em> su art&iacute;culo: Desde un &ldquo;Reporte Prometedor&rdquo; a un &ldquo;Procedimiento  Establecido&rdquo;: siete etapas en la carrera&nbsp;  de una <em>innovaci&oacute;n&nbsp; m&eacute;dica</em>.<span class="superscript">2 </span>&nbsp;<em>Mc Kinlay</em> describe en este art&iacute;culo la  carrera t&iacute;pica de c&oacute;mo una innovaci&oacute;n (ya sea t&eacute;cnicas diagn&oacute;sticas, procederes  quir&uacute;rgicos, tratamientos m&eacute;dicos y otros), queda establecida dentro de la  pr&aacute;ctica habitual.<br />   <br /> Las siete etapas  descritas por <em>Mc Kinlay</em> son:</p> <ol>       <li>La etapa de &ldquo;reporte prometedor&rdquo;.</li>       <li>Adopci&oacute;n por los profesionales y sus       organizaciones.</li>       <li>Aceptaci&oacute;n por el p&uacute;blico y el apoyo estatal.</li>       <li>Etapa de &ldquo; procedimiento establecido&rdquo; y reportes       observacionales.</li>       ]]></body>
<body><![CDATA[<li>Etapa de los ensayos cl&iacute;nicos aleatorizados       controlados ( ECAC).</li>       <li>Etapa de cr&iacute;tica por los profesionales.</li>       <li>Etapa de desgaste y descr&eacute;dito.</li>     </ol> <h4 align="justify">ETAPA DE  &ldquo;REPORTE PROMETEDOR&rdquo;</h4>     <p align="justify">  La carrera de la mayor&iacute;a de las innovaciones parece iniciarse con un  reporte entusiasta de su actuaci&oacute;n prometedora:</p> <ul>       <li>En los medios masivos de difusi&oacute;n: cada vez m&aacute;s en       peri&oacute;dicos, revistas, radio, televisi&oacute;n , entre otros, hay espacios       especiales dedicados a los adelantos m&eacute;dicos con reportes muy optimistas.</li>       <li>Las revistas m&eacute;dicas: algunas mantienen espacios       reservados para &ldquo;reportes de casos&rdquo; en los cuales el Dr. <em>A </em>de una       respetable instituci&oacute;n describe como trat&oacute; exitosamente a varios casos       sufriendo de enfermedad <em>X</em>, mediante el empleo de <em>Y</em>.<br />     Las revistas m&eacute;dicas como las de otras especialidades tienden a publicar  solamente intervenciones exitosas.<br />   Muy raramente se publica de intervenciones no exitosas, aun cuando son  igualmente frecuentes o mayor que las exitosas.&nbsp;  Se pasa por alto todo lo que se pudiera aprender de esto y todos los  errores que se pudieran evitar.&nbsp;<br />   La aparici&oacute;n frecuente en revistas m&eacute;dicas de reportes de casos, no  obstante sus cuidadosas y sofisticadas mediciones utilizando complicados  aparatos, no tienen valor inferencial alguno, y ellas no son m&aacute;s confiables que  las aparecidas en los medios sensacionalistas y no pueden servir de base para  su utilizaci&oacute;n en la poblaci&oacute;n.</li>       <li>Conversaciones entre colegas: es uno de los       principales medios que utilizan los&nbsp;&nbsp;       m&eacute;dicos e investigadores para intercambiar informaci&oacute;n y respaldar       las innovaciones.</li>       <li>En esta etapa alguien decide comprobar el reporte       prometedor en una serie de casos.&nbsp; Algunos       investigadores m&eacute;dicos parecen creer que la certeza de una conclusi&oacute;n       depende del n&uacute;mero de observaciones o la duraci&oacute;n del periodo de       seguimiento, por lo que pasan por alto otros criterios metodol&oacute;gicos       importantes y por lo tanto contin&uacute;an como &ldquo;reportes prometedores&rdquo;.</li>       <li>Tambi&eacute;n algunos intentan hacer estudios       exploratorios o pilotos.<br />     Aunque bien intencionados, tienen serias limitaciones por lo que  debe incluirse dentro de los &ldquo;reportes observacionales no controlados&rdquo;. Los  llamados &ldquo;estudios pilotos&rdquo; son trampas, que pueden ser el factor m&aacute;s  importante que llevan a no hacer ensayos cl&iacute;nicos aleatorizados decentes en la  evaluaci&oacute;n de una nueva terapia.    <br />     Desafortunadamente cuando un m&eacute;dico decide que el dispone de un excitante  tratamiento nuevo, habitualmente siente que no puede comenzar inmediatamente un  ensayo cl&iacute;nico controlado porque no est&aacute; seguro de la dosis y los pacientes a  seleccionar y entonces hace un estudio piloto de pacientes consecutivos.      No realiza un ensayo controlado aleatorizado por una  de estas tres razones:     <ol>           ]]></body>
<body><![CDATA[<li> El  est&aacute; tan impresionado por la eficacia del medicamento en el ensayo no  controlado que no puede hacer el estudio por razones &eacute;ticas, y publica sus&nbsp; &ldquo;excelente resultados&rdquo; en un trabajo  preliminar.&nbsp; El concluye diciendo que  deber&iacute;a hacerse un ensayo controlado pero no lo realiza por estar convencido de  la bondad del tratamiento.<br />         A menudo estos sucede 10 a&ntilde;os antes que  otros investigadores estimulados por la falta de &eacute;xito en pacientes m&aacute;s graves  informan igualmente resultados negativos en series no controladas.</li>           <li>Otras  veces el tratamiento parece dar tan malos resultados que &eacute;l piensa que no debe  exponer a otros pacientes.<br />       Todav&iacute;a es posible que el problema est&eacute; en la selecci&oacute;n de los pacientes  a tratar y no en el tratamiento en si.&nbsp;  Esto es especialmente cierto en algunas terapias de &ldquo;&uacute;ltimo  recurso&rdquo;&nbsp; que pudieran ser excelentes en  pacientes menos graves. </li>           <li>Otra  tercera posibilidad es que los resultados parezcan similares a los de otros  tratamientos habituales, y no se quiere gastar el tiempo en comprobarlo. La &uacute;nica manera de no caer en esta trampa seg&uacute;n&nbsp; <em>Chalmers</em>, es aleatorizando desde el  primer paciente.<span class="superscript">3</span></li>         </ol>   </li>     </ul>     <blockquote>       <p> En esta primera etapa el apoyo a la innovaci&oacute;n no es general y s&oacute;lo viene  de los fabricantes y/o de los entusiasta investigadores m&eacute;dicos.</p> </blockquote> <h4>ETAPA DE ADOPCI&Oacute;N POR LOS PROFESIONALES Y SUS  ORGANIZACIONES</h4>     <p align="justify">  En esta etapa se desarrolla un apoyo m&aacute;s amplio e influyente.&nbsp; La innovaci&oacute;n es adoptada por grupos  poderosos de intereses que comprenden las asociaciones profesionales y las  instituciones, que establecen ya cierto compromiso con la misma.<br />   <br />   Lo anterior denota una relaci&oacute;n &uacute;nica con la innovaci&oacute;n: el acto de  aceptarla formalmente como propia, descartando la idea de otra a la cual adherirse  y consider&aacute;ndola como id&oacute;nea normal o inevitable.</p> <ul>       <li>La adopci&oacute;n profesional comprende       inversiones (recursos, tiempo, reputaci&oacute;n y otros).&nbsp; Hay varias razones para esta adopci&oacute;n.     <ul>           <li>Algunos m&eacute;dicos pueden simplemente responder a la  presi&oacute;n de sus colegas que se conoce es muy fuerte en medicina.</li>           ]]></body>
<body><![CDATA[<li>Es su oportunidad de ofrecer un cuidado nuevo &oacute; &uacute;til.</li>           <li>Ser visto como &ldquo;estar al d&iacute;a&rdquo;, ser m&aacute;s cient&iacute;fico, o  m&aacute;s profesional (tambi&eacute;n una  fuerte motivaci&oacute;n en medicina).</li>           <li>Por lo que se ha denominado &ldquo;mentalidad cl&iacute;nica&rdquo; los  m&eacute;dicos est&aacute;n precipitadamente dispuestos a adoptar innovaciones por su deseo  sincero de resolver los problemas que sufren sus pacientes.&nbsp; Esto explica la r&aacute;pida difusi&oacute;n de nuevos  m&eacute;todos para el tratamiento de la leucemia.<span class="superscript">4</span></li>         </ul>   </li>       <li> La adopci&oacute;n de la innovaci&oacute;n por las organizaciones m&eacute;dicas  -hospitales, centro m&eacute;dicos, cl&iacute;nicas- parece m&aacute;s influida por:         <ul>           <li>Aumenta la reputaci&oacute;n del centro sobre los otros.</li>           <li>Consideraciones econ&oacute;micas y organizativas.</li>           <li> Presi&oacute;n del cuerpo m&eacute;dico de la  instituci&oacute;n. </li>         </ul>   </li>   <ul>         <li>La importancia del hospital: los grandes hospitales son  los que inician el uso de las innovaciones.</li>         ]]></body>
<body><![CDATA[<li>La docencia hospitalaria.&nbsp; Los hospitales docentes adoptan antes las  innovaciones.<span class="superscript">5 </span></li>       </ul>       <li>  La  ense&ntilde;anza m&eacute;dica da a la innovaci&oacute;n un impulso influyente y temprano.     <ul>           <li>Tambi&eacute;n crea un impedimento formidable a remover lo que  se ha demostrado ser in&uacute;til o peligroso.</li>           <li>Todos los profesionales est&aacute;n pocos dispuestos a  cambiar las pr&aacute;cticas que han estado ense&ntilde;ando.</li>           <li>Gana legitimidad cuando entran dentro del curr&iacute;culo  m&eacute;dico y reciben el aval de las escuelas de medicina y los profesores.</li>           <li>Todos los estudiantes tienen su primer contacto sobre  normas de pr&aacute;ctica de respetados m&eacute;dicos que les explican &ldquo;sus experiencias&rdquo;  con una enfermedad y su tratamiento.</li>           <li>Esta &ldquo;experiencia&rdquo; derivadas de observaciones no  sistem&aacute;ticas tienen un valor semejante a los reporte promisorios ya se&ntilde;alados y  es la base sobre la que la mayor&iacute;a de los estudiantes aprenden.</li>         </ul>   </li>       <li> Papel&nbsp; de la industria de  medicamentos y equipos. En un estudio realizado hace muchos a&ntilde;os <em>Silverman </em>y  <em>Lee</em>,<span class="superscript">6</span> mostraron que la adopci&oacute;n de una droga y su  prescripci&oacute;n por los m&eacute;dicos, est&aacute; determinada por las casas productoras, con  sus visitadores m&eacute;dicos, sus propagandas repartidas por correos, y su  influencia en la preparaci&oacute;n del Manual de Referencia sobre Medicamentos del  que disponen todos los m&eacute;dicos en sus consultorios.<br />     <em>Stross</em> y <em>Harlan</em>,<span class="superscript">7</span> en un estudio sobre la fuente de  informaci&oacute;n de los m&eacute;dicos sobre  nuevos medicamentos encontraron que el primer conocimiento sobre el  medicamento: fue en el 50 % el visitador m&eacute;dico del fabricante y en el 25 %  fueron anuncios recibidos por correo. La &uacute;ltima fuente de informaci&oacute;n antes de  su adopci&oacute;n fue: en el 33 % correos a domicilio de la casa productora, 25 %  otros colegas, s&oacute;lo en el 20 % revistas profesionales.</li>     ]]></body>
<body><![CDATA[</ul> <h4 align="justify">ACEPTACI&Oacute;N POR EL P&Uacute;BLICO Y EL APOYO ESTATAL</h4>     <p align="justify">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; La <em>aceptaci&oacute;n</em> por el <em>p&uacute;blico</em> es una respuesta a:</p> <ul>       <li>La propagaci&oacute;n por los medios del Reporte Prometedor lo  cual es cada vez m&aacute;s frecuente (etapa 1).</li>       <li>Pero principalmente, por la adopci&oacute;n por los  profesionales y sus&nbsp; organizaciones&nbsp; (etapa 2).</li>       <li>Esta aceptaci&oacute;n ampl&iacute;a la base de apoyo, le da m&aacute;s  fuerza a la innovaci&oacute;n y produce un avance mayor.</li>       <li>Se generaliza la creencia de que &ldquo;es algo bueno&rdquo; y que  debe estar disponible.</li>       <li>Ahora los intereses detr&aacute;s de la innovaci&oacute;n tienen la  justificaci&oacute;n para &ldquo;responder a la demanda&rdquo; del p&uacute;blico y legitimar su  actividad productiva.</li>     </ul>     <blockquote>       <p align="justify"><em>Apoyo estatal</em>: conseguir el apoyo estatal garantiza el &eacute;xito y puede  decirse que una innovaci&oacute;n &ldquo; lo ha logrado&rdquo; cuando recibe este apoyo.</p> </blockquote> <ul>       ]]></body>
<body><![CDATA[<li> En EE.UU. habitualmente el Estado responde a:  presiones de los profesionales y de organizaciones tales como: American Medical Association, American Hospital Association que mantienen personal de  apoyo permanente en el congreso; de grupos comunitarios o grupos de intereses que  apoyan la innovaci&oacute;n.</li>     </ul>     <p align="justify">Con estas presiones el estado respalda una innovaci&oacute;n promisoria pero  todav&iacute;a no probada.&nbsp; Se llega a la  tercera etapa sin una evaluaci&oacute;n formal que re&uacute;na &nbsp;un criterio metodol&oacute;gico minimamente  aceptable.<br /> En pa&iacute;ses como Finlandia, Noruega y Suecia, muchas drogas llegan a ser  registradas para indicaciones para las que no han tenido ensayos controlados de  calidad, como se demostr&oacute; en el caso de las drogas psicotr&oacute;picas por ejemplo.<span class="superscript">8</span></p> <h4 align="justify">ETAPA DE &ldquo;PROCEDIMIENTO  ESTABLECIDO&rdquo; Y REPORTES OBSERVACIONALES </h4>     <p align="justify"><strong>Procedimiento establecido</strong>:<br />   <br />   Ahora sigue un periodo en que la innovaci&oacute;n, habiendo recibido el apoyo  profesional y p&uacute;blico y su legitimidad mediante el aval estatal, alcanza el status  privilegiado de&nbsp; &ldquo;procedimiento  establecido.&rdquo;   Es aceptado como la forma m&aacute;s apropiada para  enfrentar una situaci&oacute;n o problema particular.<br />   <br /> Seria incorrecto referirse aqu&iacute; a dicha actividad como una innovaci&oacute;n  (aunque a&uacute;n continua si&eacute;ndolo), puesto que ya se ha graduado desde ser &ldquo;algo  nuevo con gran potencial&rdquo; hasta ser una actividad respetada y establecida. Pero todav&iacute;a permanece sin una evaluaci&oacute;n formal. Este ha sido el caso  del monitoreo fetal electr&oacute;nico que de acuerdo con <em>Banta</em>,<span class="superscript">9</span>  nunca tuvo evaluaci&oacute;n adecuada, y es empleado en el 85 % de las parturientas en  EE.UU.<br />   <br />   <strong>Reportes observacionales</strong>:<br />   <br /> La posici&oacute;n de la innovaci&oacute;n es cada vez m&aacute;s  asegurada por numerosos estudios observacionales durante su carrera. Estos  &ldquo;estudios&rdquo; no son diferentes de los criterios ense&ntilde;ados en el aula o de la  opini&oacute;n, no siempre independiente de expertos supuestamente conocedores.</p>     <p align="justify">Ellos tienen algunas limitaciones que deben resaltarse:</p> <ul>       <li>Habitualmente son estudios retrospectivos, estudio de  casos, o de seguimiento de casos tratados con la innovaci&oacute;n que han sido  seleccionados arbitrariamente.</li>       <li>Son iniciados y llevados a cabo por entidades  relacionadas con las etapas precedentes (fabricantes, intereses profesionales y  hospitales) e interesadas en la innovaci&oacute;n.</li>       <li>&nbsp;Estos estudios observacionales tienes  serias&nbsp; limitaciones metodol&oacute;gicas:  inadecuado tama&ntilde;o de muestra, selectivo grupo de pacientes o problemas, falta  de grupo de comparaci&oacute;n adecuado, resultado subjetivo, entre otros.<span class="superscript">10</span></li>       <li>Aunque algunos proveen informaci&oacute;n &uacute;til sobre  costo-beneficio y aceptabilidad de&nbsp; la  innovaci&oacute;n, ellos a&ntilde;aden muy poco sobre la efectividad de la innovaci&oacute;n sobre el  problema a tratar. </li>     </ul>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">En esta etapa por cada un ensayo controlado que  muestra resultados contra la innovaci&oacute;n hay cientos de estudios observacionales  realizados con gastos p&uacute;blicos que la apoyan.</p> <h4 align="justify">ETAPA  DE LOS ENSAYOS CL&Iacute;NICOS ALEATORIZADOS CONTROLADOS (ECAC)</h4>     <p align="justify">  Hasta este momento para muchos los numerosos reportes observacionales son  suficientes para establecer si una innovaci&oacute;n es &uacute;til o no.&nbsp; Pero no suficientes para afirmarlo fuera de  cualquier duda.<br />   <br />   En 1976 <em>Byar</em> y sus colegas,<span class="superscript">11</span> discutieron los m&eacute;ritos  de diferentes formas de evaluar los&nbsp;  tratamientos m&eacute;dicos, y concluyeron que: &ldquo;los ensayos cl&iacute;nicos  aleatorizados permanecen como el m&eacute;todo m&aacute;s valioso para evaluar la eficacia de  los tratamientos&rdquo;. En esa &eacute;poca llegaron a esa misma conclusi&oacute;n un grupo de 10  estad&iacute;sticos ingleses y americanos reunidos.<span class="superscript">12</span>&nbsp; <br />   Sin embargo&nbsp; ocurre que hay 100  reportes observacionales por un ECAC.&nbsp;  Este desbalance es debido en gran parte a la dificultad de dise&ntilde;ar y  realizar un ECAC, cuando ya la innovaci&oacute;n es un procedimiento establecido y hay  invertido en su &eacute;xito poderosos intereses y reputaciones.<br />   Los obst&aacute;culos y las objeciones hacia los ECAC toman varias formas:<br /> </p> <ul>    <li>Muchos cl&iacute;nicos tienen escr&uacute;pulos &eacute;ticos y legales sobre la  aleatorizaci&oacute;n<span class="superscript">13</span> y el supuesto de privar a un grupo de personas de  un tratamiento que se considera &uacute;til.</li>       <li>Existe un doble rasero para determinar si un  estudio es &eacute;tico<span class="superscript">14</span> o no:</li>   <ul>         <li>Por una parte se considera <em>&eacute;tico</em> someter a todos  los pacientes a una innovaci&oacute;n a pesar de la ausencia de un resultado confiable  sobre su efectividad o su potencial da&ntilde;o, pero&hellip;</li>         <li>Por otra parte es<em> no &eacute;tico </em>detener el uso de la  todav&iacute;a no evaluada innovaci&oacute;n en ciertos pacientes hasta asegurarse de su  efectividad o su potencial de producir da&ntilde;os. </li>       </ul>     </ul>     <p align="justify">Las llamadas objeciones &eacute;ticas y legales son los principales obst&aacute;culos  para llevar a cabo ECAC pero hay otros problemas:   su alto costo, determinar qui&eacute;n lo va a sufragar y dirigir, si  son inapropiados para algunas intervenciones o situaciones, si pueden alterar la conducta individual del profesional, entre  otros problemas.</p> <h4 align="justify">LA ETAPA DE DENUNCIAS  PROFESIONALES</h4>     <p>Es preocupante la reacci&oacute;n defensiva de la clase m&eacute;dica cuando el ensayo  cl&iacute;nico aleatorizado muestra un resultado que cuestiona lo que se ha convertido  ya en un procedimiento establecido.<br />   <br />   Son poco los cient&iacute;ficos que no se sienten amenazados cuando aparecen  resultados contrarios a los que ellos&nbsp; y  sus colegas han afirmado durante muchos a&ntilde;os.<br />   Existen muchas formas de desacreditar los resultados de un ensayo cl&iacute;nico  y una de las favoritas es la de limitar en extremo la aplicaci&oacute;n de sus  resultados como:</p> <ul>       ]]></body>
<body><![CDATA[<li> Imposible de llevarlo a la pr&aacute;ctica.<br />   </li>       <li> Que es una actividad de profesionales muy selectivos.<br />   </li>       <li> Que no ayudar&iacute;a a los problemas de d&iacute;a tras d&iacute;a.<br />   </li>       <li> Que est&aacute; alejada del mundo real.<br /> </li>       <li> S&oacute;lo puede aplicarse en las condiciones espec&iacute;ficas experimentales.</li>     </ul>     <p> Las denuncias contra los resultados por parte de los profesionales tienen  varias formas:</p> <ul>       <li> Cartas a los editores de las revistas.<br />   </li>       <li> Campa&ntilde;as avaladas por firmas de profesionales reconocidos.<br />   </li>       <li> Acept&aacute;ndolo, pero&hellip;.. &ldquo;coloc&aacute;ndolo en su lugar&rdquo; en editoriales de  expertos especialmente invitados .<br />   </li>       ]]></body>
<body><![CDATA[<li> Expertos tratando de conciliar los resultados del ensayo con su propia  experiencia cl&iacute;nica.<br />   </li>       <li> Creando comit&eacute;s de evaluaci&oacute;n o paneles de expertos.<br />   </li>       <li> Criticas metodol&oacute;gicas y estad&iacute;sticas.</li>     </ul>     <p>  Frecuentemente los ensayos cl&iacute;nicos reciben un intenso escrutinio  metodol&oacute;gico y estad&iacute;stico.<br />   Esta exigencia es adecuada en un campo como la medicina con su potencial  de hacer da&ntilde;o, pero lo que se discute aqu&iacute; es su ausencia en las primeras  etapas de la innovaci&oacute;n y en los estudios observacionales.</p> <h4 align="justify">ETAPA DE DESGASTE Y  DESCREDITO</h4>     <p align="justify">Despu&eacute;s de alg&uacute;n tiempo (a menudo m&aacute;s de una d&eacute;cada) comienza a  establecerse un desgaste gradual del apoyo inicial.<br />   Los reclamos entusiastas hacia la innovaci&oacute;n hechos en los periodos  iniciales se modifican de alguna forma:</p> <ul>       <li> No es aplicable tan universalmente como se cre&iacute;a.<br />   </li>       <li> Es &uacute;til solamente en alg&uacute;n grupo de la poblaci&oacute;n.<br />   </li>       <li> Sirve en tipos particulares o etapas de la  enfermedad.<br />   </li>       <li> Act&uacute;a solo si se combina con otra nueva innovaci&oacute;n.<br />   </li>       ]]></body>
<body><![CDATA[<li> Ya su uso no aumenta el prestigio profesional.<br />   </li>       <li> Otras alternativas m&aacute;s baratas ya existen.<br />   </li>       <li> Hay otra innovaci&oacute;n prometedora para sustituirla.</li>     </ul>     <p align="justify">  En ocasiones el esc&aacute;ndalo y el descr&eacute;dito termina la carrera de la  innovaci&oacute;n: talidomida, dietilestilbestrol y otros. El caso del  dietilestilbestrol es el m&aacute;s aleccionador para los obstetras y fue estudiado  por <em>Chalmers</em> en 1974, y denota la falta de atenci&oacute;n de los especialistas  a las evidencias.<span class="superscript">15</span> </p>     <p align="justify"><strong>Dietilestilbestrol</strong></p> <table border="1" cellpadding="0" width="100%">   <tr>     <td width="7%" valign="top">    <p align="center">1940</p></td>     <td width="92%" valign="top">    <p>&nbsp;<em>Smith</em> and <em>Smith </em>publican su    &ldquo;Reporte prometedor&rdquo; sobre los &eacute;xitos del dietilestilbestrol en&nbsp; caso de amenaza de aborto y aborto    habitual.</p></td>   </tr>   <tr>     <td width="7%" valign="top">    <p align="center">_</p></td>     <td width="92%" valign="top">    <p>Durante 30    a&ntilde;os el uso del dietilestilbestrol aumenta y se multiplican sus indicaciones:    diabetes, toxemia, insoinmunizaci&oacute;n y otras.</p></td>   </tr>   <tr>     <td width="7%" valign="top">    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>1970</p></td>     <td width="92%" valign="top">    <p><em>Herbst</em>    y <em>Scully </em>informan de la aparici&oacute;n de carcinomas de c&eacute;lulas claras en    ni&ntilde;as y adolescentes sometidas al dietilestilbestrol&nbsp; durante su vida fetal.</p></td>   </tr>   <tr>     <td width="7%" valign="top">    <p>1971</p></td>     <td width="92%" valign="top">    <p>La    Administraci&oacute;n de Alimentos y Drogas de EE.UU. (FDA) dictamina contra el uso    del medicamento.</p></td>   </tr> </table>     <p align="justify">Los obstetras no  pod&iacute;an saber sobre su toxicidad, pero&hellip; &iquest;ten&iacute;an evidencia de su eficacia?<br />   <br /> Entre 1946 y  1955 se hicieron 13 evaluaciones del dietilestilbestrol:</p> <ul>       <li> Siete estudios  llegaron a entusiastas conclusiones: ninguno fue un estudio controlado, tres no  tuvieron casos control, dos emplearon &ldquo;controles hist&oacute;ricos&rdquo; y en dos los  controles fueron artificiales reunidos despu&eacute;s de los resultados.<br />   </li>       <li> Seis estudios  revelaron que no hab&iacute;a evidencia de su eficacia. Los seis tuvieron controles  simult&aacute;neos y tres fueron a doble ciegas.</li>     </ul>     <p> Hab&iacute;a una  abrumadora evidencia que el dietilestilbestrol no preven&iacute;a el aborto desde  antes de 1960. En los a&ntilde;os 60 del siglo pasado esto aparec&iacute;a en seis&nbsp; de siete libros de texto de obstetricia en  EE.UU.<br />   <br />   Sin embargo, a fines de los a&ntilde;os 60 a unas 50 000  gestantes, se les indic&oacute; dietilestilbestrol anualmente en EE.UU.&nbsp; Es decir, 15 a&ntilde;os despu&eacute;s de que 6 estudios  razonablemente bien controlados, mostraron su inefectividad.<br />   <br />   Innovaci&oacute;n tras  innovaci&oacute;n comienzan su lento y costoso proceso por las etapas descritas,  solamente para terminar en la inmensa mayor&iacute;a de los casos, descartada o  desacreditada, por lo que <em>Fineberg H.V</em> y <em>Hiatt</em><span class="superscript">16</span>  cuestionan:</p>     <blockquote>       ]]></body>
<body><![CDATA[<p>&iquest;No hay forma de asegurarnos que se disponga de una informaci&oacute;n&nbsp; m&aacute;s confiable durante las primeras etapas  cuando todav&iacute;a la innovaci&oacute;n no est&aacute; firmemente establecida y enraizada?<br />   &iquest;No hay forma de cortar temporalmente el entusiasmo comprensible&nbsp; pero a menudo prematuro de los profesionales  y las organizaciones m&eacute;dicas?<br />   &iquest;Puede alentarse al p&uacute;blico y al estado para que retarde su apoyo y aval  hasta que no hayan hechos investigaciones m&aacute;s confiables y objetivas?<br />   &iquest;C&oacute;mo pueden los recursos ahora gastados en costosos&nbsp; reportes observacionales, ser empleados en  experimentaciones controladas confiables?<br />   &iquest;Hay alguna forma de cambiar y que la evaluaci&oacute;n no se haga al final de  su carrera sino en tu etapa comenzante?<br />   &iquest;Debemos nosotros siempre permanecer desinformados del inicio en cada  nueva innovaci&oacute;n y terminar pasando por todas estas etapas?<br />     Dado nuestro conocimiento actual del gran n&uacute;mero de estas carreras que se  inician y las pocas que resultan exitosas, &iquest;no hay forma de evitar la  repetici&oacute;n sin fin de nuestro costoso pasado?</p> </blockquote>     <p>Los obstetras  ciertamente han cometido muchos errores en el pasado y su especialidad es  catalogada como la que m&aacute;s ha puesto en pr&aacute;ctica entidades no comprobadas  cient&iacute;ficamente.&nbsp; En 1979 <em>Cochrane</em>,<span class="superscript">17 </span>consider&oacute; que era razonable juzgar la profesi&oacute;n m&eacute;dica y sus especialidades por  el uso que ellas hab&iacute;an hecho de los ECAC, y despu&eacute;s de analizarlas una por  una, lleg&oacute; a la conclusi&oacute;n de que Obstetricia y Ginecolog&iacute;a, se ganaba el premio  de la &#8220;cuchara de madera&#8221; por ser la especialidad que hist&oacute;ricamente menos  hab&iacute;a evaluado todas sus pr&aacute;cticas mediante estos estudios.<br />   <br />   Ahora bien &iquest;  Podemos aprender de ellos?<br />   <br /> <em>John McKinlay</em>  es pesimista, pues como exergo a su trabajo incluye este pensamiento de <em>S.T.  Coleridge </em>de 1831:</p>     <blockquote>       <p>&iexcl;Si los hombres pudieran aprender de la historia  cuantas lecciones ella pudiera ense&ntilde;arnos! &iexcl;Pero las pasiones y los compromisos  ciegan nuestros ojos, y la luz que la experiencia nos da es una linterna en la  popa que alumbra solamente las ondas detr&aacute;s de nosotros!</p> </blockquote>     <p> Es cierto que  los obstetras ginec&oacute;logos han confiado ciegamente en todo lo que se les ha  propuesto y que su especialidad es la que est&aacute; m&aacute;s sujeta a la cr&iacute;tica de los  otros m&eacute;dicos y que m&aacute;s demandas legales enfrenta en pa&iacute;ses como EE.UU.,  Inglaterra y otros pa&iacute;ses desarrollados.<br />   <br />   Es posible que esto est&eacute; unido, a que todos ellos&nbsp; comparten un cierto pensamiento m&aacute;gico, que  los lleva a creer que de sus acciones s&oacute;lo va a resultar el bien y que nunca  producir&aacute;n da&ntilde;o.<br />   <br />   Tal vez est&eacute;n a  tiempo de madurar y regresar al pensamiento de <em>Rene Descartes</em> quien en  1637 se&ntilde;al&oacute; los cuatro preceptos fundamentales que deb&iacute;an regir el m&eacute;todo de  an&aacute;lisis El primero de ellos ense&ntilde;a que: <br />   <br />   &#8220;No admitir jam&aacute;s alguna cosa como verdadera sin haber conocido con  evidencia que as&iacute; era, y evitar con sumo cuidado la precipitaci&oacute;n y el&nbsp; prejuzgar.&#8221;</p>     <p align="justify">Desde luego que  el autor&nbsp; no est&aacute; en contra de las  innovaciones que ser&iacute;a estar en contra del progreso y la civilizaci&oacute;n.&nbsp; Pero comparte con muchos, que es necesaria la  responsabilidad de estar en contra de todas las pr&aacute;cticas establecidas, sean  innovaciones o no, que no sean sometidas a un riguroso escrutinio cient&iacute;fico,  que garantice su efectividad, su costo-beneficio, su aceptabilidad y su  imposibilidad de producir da&ntilde;o a corto o largo plazo.</p> <h4 align="justify">Summary</h4> <h6>Can we learn from  errors of the past?</h6>     <p align="justify">The  medical mistakes made during the stages of diagnosis and treatment of the  diseases are in a certain way inherent to medical practice, but they need to be  constantly reduced. It is usual to consider the physician as the unique  responsible for these mistakes, most of which are made at present during the  process of introduction and spreading of new technologies. In this article, an  attempt is made to remind the doctors the processes by which the new  technologies are incorporated to habitual medical practice and how frequently  the doctor responsible for the&nbsp; patient  is not the one who directly&nbsp; introduces  or impulses the technology used. On informing the doctors about the  observations carried out on the history of the different stages every  innovation in medicine pass through, they have the possibility to know their  responsibility when a medical mistake is made.&nbsp;  Emphasis is also given to the indispensable scientific scrutiny, and to  the necessary periodical technological evaluation of all the procedures being  part of medical practice.</p>     <p><em>Key words</em>: Medical mistakes, introduction of  new techniques, technological evaluation, medical ethics.</p> <h4>REFERENCIAS BIBLIOGR&Aacute;FICAS</h4>     <p>1. Chalmers TC. Randomization and Coronary Artery Surgery.&nbsp; Ann Thoracie    Sur. 1972;14:323-7.</p>     <p>2. Mc Kinlay JB. From&nbsp; &ldquo;Promising Report&rdquo; to &ldquo; Standard    Procedure&rdquo;: seven stages in the career of a medical innovation. Health    and Society. 1981;59 (3):374-411.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>3. Chalmers TC. Randomization of the first patient.&nbsp;&nbsp; Medical Clinics    of North America. 1975;59:1035-8.</p>     <p>4. Warner KE. Treatment decision making in catastrophic illness. Med Care.    1977;15:19-33.</p>     <p>5. Coleman JS. Medical innovation: a diffusion study.&nbsp; Indianapolis: Bobbs-    Merrill;1966.</p>     <p>6. Silverman M, Lee PR. Pills, profits and politics.&nbsp; Los Angeles: University    of California Press;1974.</p>     <p>7. Stross JK, Harlan WR. The dissemination of new medical information.&nbsp;    JAMA. 1979;241:2622-4.</p>     <p>8. Helminsky E, Falkum E. Psychotropic drug Registration in the scandinavian    countries:&nbsp; the role of clinical trials.&nbsp;&nbsp; Social Sci Med. 1980;14:547-59.</p>     <p>9. Banta HD, Thacker SB.&nbsp; Cost and benefits of electronic fetal monitoring:    a review of the literature.&nbsp;&nbsp; DHEW Publications No. (PHS). 1979:79-3245.</p>     <p>10. Gore SM, Jones IG, Rutter EC. Misuse of statistical methods: critical assessment    of articles in BMJ from January to March 1976. BMJ.&nbsp; 1977;1:85-7.</p>     <p>11. Byar DP.&nbsp; Randomized clinical trials.&nbsp;&nbsp; New Eng J Med.&nbsp;    1976;295:74-80.</p>     <p>12. Peto. Design and analysis of randomized clinical trials requiring prolonged    observation of each patient.&nbsp; British J Cancer.&nbsp; 1976;34:585-612.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>13. Kempthorne O.&nbsp; Why randomize?&nbsp; J Statistic Plann Inferen. 1977;1:1-25.</p>     <p>14. Chalmers TC. Ethical aspects of clinical trials.&nbsp; Amer J Ophthalmol.&nbsp;    1975;79:753-8.</p>     <p>15. Chalmers TC. The impact of controlled trials on the practice of medicine.&nbsp;    Mount Sinai J Med.&nbsp; 1974;41:753-9.</p>     <p>16. Fineberg HV, Hiatt HH. Evaluation of medical practices: the case of technology    assessment.&nbsp; New Eng J Med.&nbsp; 1979; 301:1086-91.</p>     <p>17. Cochrane AI. A critical review with particular reference to the medical    profession.&nbsp; J Royal Coll Physic London. 1979;14: 2-12.</p>     <p align="justify">Recibido: 10 de agosto de 2007.  Aprobado: 4 de septiembre de 2007.<br />   <em>Ubaldo Farnot Cardoso</em>. Hospital Ginecoobst&eacute;trico &ldquo;Am&eacute;rica  Arias&rdquo;. Departamento de Investigaciones. Calle L&iacute;nea y G. El Vedado. La Habana 10400, Cuba. <br /> Telef: 836-76-79, email: <a href="mailto:farnot@.infomed.sld.cu">farnot@.infomed.sld.cu</a></p>     <p align="justify"><span class="superscript"><a href="#asterisco">*</a></span><a href="#asterisco">Conferencia  ofrecida en la Plenaria de Clausura del XIII Congreso de la Sociedad&nbsp; Cubana de Obstetricia y Ginecolog&iacute;a. Abril  27/2007.&nbsp; Palacio de las Convenciones.</a><a name="titulo" id="titulo"></a></p>     <p align="justify"><a href="#cargo" class="superscript"><strong>1</strong></a><a href="#cargo">Profesor de  Obstetricia y Ginecolog&iacute;a.</a><a name="autor" id="autor"></a></p>      ]]></body>
</article>
