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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[El sentido de "la salud para todos en el año 2000"*]]></article-title>
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</front><body><![CDATA[ <P align="right"><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"><b>CL&Aacute;SICOS</b></font>      <P align="right">&nbsp;     <P align="left"><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="4"><b>El    sentido de &quot;la salud para todos en el a&ntilde;o 2000&quot;*</b></font>     <P align="left">&nbsp;     <P align="left"><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"><b><font size="3">The    meaning of &quot; Health for all in the year 2000&quot;</font></b></font>      <P align="left">&nbsp;     <P align="left">&nbsp;     <P align="left"><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"><b>Halfdan    Mahler</b></font><i><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">    </font></i>      <P><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Director General    de la Organizaci&oacute;n Mundial de la Salud, Ginebra, Suiza.</font>     <P>&nbsp;     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>&nbsp; <hr size="1" noshade>     <P><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">&quot;La salud    para todos en el a&ntilde;o 2000&quot; es en la actualidad el objetivo oficial    de todos los Estados Miembros de la OMS. &#191;Qu&eacute; significa esa idea?    &#191;Cu&aacute;les son sus ramificaciones? He aqu&iacute; la explicaci&oacute;n    del Director General de la OMS. </font>      <P><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">En los &uacute;ltimos    a&ntilde;os se han registrado globalmente ciertas mejoras en la situaci&oacute;n    sanitaria mundial. As&iacute; lo prueban las estad&iacute;sticas. Sin embargo,    un reci&eacute;n nacido en algunos pa&iacute;ses de &Aacute;frica no tiene m&aacute;s    que un 50% de posibilidades de sobrevivir en la adolescencia, cuatro quintas    partes de la poblaci&oacute;n mundial carece de acceso a toda forma de atenci&oacute;n    sanitaria permanente y tan s&oacute;lo una de cada tres personas de los pa&iacute;ses    en desarrollo dispone en medida razonable de agua inocua y de un saneamiento    adecuado. </font>      <P><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Nuestra &uacute;ltima    evaluaci&oacute;n de la situaci&oacute;n sanitaria mundial muestra que la reducci&oacute;n    de las tasas de mortalidad ha empezado a seguir un ritmo m&aacute;s lento. En    ciertos pa&iacute;ses, las tasas brutas de mortalidad se han estabilizado y    en alguno de ellos han efectivamente aumentado. Las tasas de mortalidad infantil    siguen siendo elevadas en todos los pa&iacute;ses en desarrollo y el ritmo de    las mejoras ha comenzado a perder intensidad. La tasas de mortalidad en las    zonas donde ya son relativamente bajas han empezado a disminuir con un ritmo    m&aacute;s r&aacute;pido que en las zonas donde son elevadas. </font>     <P><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Es evidente que    los servicios de salud no han conseguido llegar hasta quienes han estado privados    de ellos. M&aacute;s de cinco millones de ni&ntilde;os mueren anualmente por    enfermedades diarreicas. Ese n&uacute;mero es igual al total de ni&ntilde;os    nacidos anualmente en los Estados Unidos, el Reino Unido, Francia, los Pa&iacute;ses    Bajos y Suecia, pa&iacute;ses donde las enfermedades diarreicas apenas pasan    de ser un problema menor. M&aacute;s de la mitad del total de defunciones infantiles    pueden relacionarse con el funesto complejo de la malnutrici&oacute;n, las enfermedades    diarreicas y las enfermedades respiratorias. Todas esas defunciones podr&iacute;an    ser evitadas; es, precisamente, la falta de una acci&oacute;n eficaz contra    esas enfermedades de la pobreza lo que impide seguir reduciendo las tasas de    mortalidad. Cuando se ha desarrollado contra esas enfermedades una acci&oacute;n    eficaz los resultados han sido espectaculares. Los datos obtenidos en Am&eacute;rica    Latina mediante encuestas transversales de alcance nacional revelan que, a medida    que la proporci&oacute;n de defunciones debidas a enfermedades infecciosas y    parasitarias experimenta una reducci&oacute;n aproximada del 22% al 6% de la    totalidad de defunciones, la expectativa de vida aumenta de 45 a 68 a&ntilde;os,    alcanzando as&iacute; un nivel pr&oacute;ximo al de los pa&iacute;ses desarrollados.    </font>     <P><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">La amenaza de las    grandes enfermedades, como el paludismo, la esquistosomiasis, la filariasis,    la tripanosomiasis, la leishmaniasis, el c&oacute;lera o la lepra, o no se ha    reducido o ha efectivamente aumentado en el curso de los &uacute;ltimos a&ntilde;os.    Cerca de una cuarta parte de la poblaci&oacute;n mundial sigue estando infectada    por par&aacute;sitos. </font>     <P>      <P><b><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Imperativa necesidad    del cambio </font></b>     <P><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Las posibilidades    de mejorar la condici&oacute;n humana son, por consiguiente, grandes y la acci&oacute;n    a ese efecto requerida, urgente. Las cuatro quintas partes de la poblaci&oacute;n    sigue sin tener acceso permanente a servicios de salud y los pa&iacute;ses no    pueden extender sus servicios actuales para proteger a la totalidad de sus poblaciones    a un precio que les resulte costeable. Por lo tanto, la salud para todos sigue    siendo un sue&ntilde;o y lo seguir&aacute; siendo mientras ese sue&ntilde;o    se siga formulando en t&eacute;rminos puramente tecnocr&aacute;ticos: medicamentos,    enfermeras, vacunas, hospitales, doctores y equipos de rayos X. Para que el    sue&ntilde;o se haga realidad es indispensable transformar radicalmente las    actuales estrategias de atenci&oacute;n de salud. Dichas estrategias han dejado    de ser &uacute;tiles. En realidad, los sistemas de salud de la mayor&iacute;a    de los pa&iacute;ses en desarrollo s&oacute;lo tropiezan con problemas. </font>     <P><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">En primer t&eacute;rmino,    son demasiado escasos los recursos destinados al sector de la salud. Los servicios    de salud p&uacute;blica de los 67 pa&iacute;ses en desarrollo menos adelantados,    con exclusi&oacute;n de China, gastan en total menos de lo que los pa&iacute;ses    ricos gastan en tranquilizantes. La suma total destinada a servicios de salud    en el Tercer Mundo, incluida China e incluido el sector privado, es poco m&aacute;s    de la mitad de lo que el mundo gasta anualmente en cigarrillos. La mayor&iacute;a    de los pa&iacute;ses en desarrollo asigna menos del 1% de su producto nacional    bruto a los servicios oficiales de salud de los que dependen los pobres. Asimismo,    en numerosos pa&iacute;ses en desarrollo el gasto anual per capita en productos    farmac&eacute;uticos no llega a US$1, lo que no basta ni siquiera para atender    las necesidades m&aacute;s esenciales de medicamentos en la colectividad. El    2%-3% del producto nacional bruto que la mayor&iacute;a de los pa&iacute;ses    en desarrollo destina a la atenci&oacute;n sanitaria s&oacute;lo representa    US$4-6 per capita. Si dichos pa&iacute;ses aumentasen realmente su gasto sanitario    hasta un 10% anual, en el a&ntilde;o 2000 seguir&iacute;an invirtiendo solamente    unos US$40 per capita, lo que representa menos del 5% de la suma invertida en    los Estados Unidos de Am&eacute;rica en 1979-1980. </font>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">En segundo lugar,    los escasos recursos disponibles suelen destinarse a atender las necesidades    de un 10% a un 15%, solamente, de la poblaci&oacute;n. </font>     <P><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">En tercer lugar,    los pa&iacute;ses m&aacute;s ricos atraen a los m&eacute;dicos de los m&aacute;s    pobres. M&aacute;s de las tres cuartas partes de los m&eacute;dicos migrantes    de todo el mundo pueden encontrarse en s&oacute;lo cinco pa&iacute;ses: Australia,    el Canad&aacute;, los Estados Unidos de Am&eacute;rica, el Reino Unido y la    Rep&uacute;blica Federal de Alemania. Aunque resulta ocho veces m&aacute;s caro    formar m&eacute;dicos que auxiliares m&eacute;dicos, numerosos pa&iacute;ses    siguen concentr&aacute;ndose en la formaci&oacute;n de los primeros. </font>     <P><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">En cuarto lugar,    el com&uacute;n de las gentes apenas vigila su propio estado de salud. Sin embargo,    si la salud no empieza en el individuo, en el hogar, en la familia, en el lugar    de trabajo y en la escuela, nunca alcanzaremos el objetivo de la salud para    todos. Incluso en los pa&iacute;ses industriales, la autoasistencia, la autorresponsabilidad    y la acci&oacute;n aut&oacute;noma del individuo, de la familia y de la comunidad    representan entre el 50% y el 60% de la totalidad de la asistencia de salud.    Por desgracia, los profesionales de la salud no suelen depositar en los individuos    toda la confianza necesaria para que aqu&eacute;llos adquieran la capacidad    de adoptar decisiones por cuanto respecta a su propia salud. </font>     <P><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">En consecuencia,    se acepta hoy a nivel mundial que necesitamos una nueva estrategia para alcanzar    nuestro objetivo de la salud para todos. Importa, pues, saber lo que la salud    para todos significa. </font>     <P>      <P><b><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">&#191;Qu&eacute;    es &quot;la salud para todos&quot;? </font></b>     <P><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">&quot;La salud    para todos&quot; significa que la salud ha de ponerse al alcance de cada individuo    en un pa&iacute;s determinado. Por &quot;salud&quot; ha de entenderse un estado    personal de bienestar, es decir, no s&oacute;lo la disponibilidad de servicios    sanitarios, sino un estado de salud que permita a una persona llevar una vida    social y econ&oacute;micamente productiva. &quot;La salud para todos&quot; obliga    a suprimir los obst&aacute;culos que se oponen a la salud (malnutrici&oacute;n,    ignorancia, agua no potable y viviendas no higi&eacute;nicas), as&iacute; como    a resolver problemas puramente m&eacute;dicos, como la falta de m&eacute;dicos,    de camas de hospital, de medicamentos y de vacunas. </font>     <P><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">&quot;La salud    para todos&quot; significa que la salud ha de considerarse como un objetivo    del desarrollo econ&oacute;mico y no s&oacute;lo como uno de los medios de alcanzar    dicho desarrollo. </font>     <P>      <P><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">&quot;La salud    para todos&quot; exige, en &uacute;ltimo t&eacute;rmino, la instrucci&oacute;n    general. Al menos, y mientras esta &uacute;ltima no sea una realidad, exige    una m&iacute;nima compresi&oacute;n de lo que la salud significa para cada individuo.    </font>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">&quot;La salud    para todos&quot; depende del progreso ininterrumpido de la asistencia m&eacute;dica    y de la salud p&uacute;blica. Los servicios sanitarios deben ser accesibles    para todos mediante la atenci&oacute;n primaria de salud, gracias a la cual    se dispone en cada aldea de atenci&oacute;n m&eacute;dica de base, apoyada por    servicios de tratamiento m&aacute;s especializado. Asimismo, las campa&ntilde;as    de inmunizaci&oacute;n han de asegurar la cobertura total. </font>     <P><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">&quot;La salud    para todos&quot; es por consiguiente, un concepto global cuya aplicaci&oacute;n    exige el despliegue de esfuerzos en la agricultura, la industria, la ense&ntilde;anza,    la vivienda y las comunicaciones, tanto como en la medicina y en la salud p&uacute;blica.    La asistencia m&eacute;dica no puede, por s&iacute; sola, llevar la salud a    una poblaci&oacute;n hambrienta que vive en tugurios. Una poblaci&oacute;n sujeta    a esas condiciones necesita un modo de vida totalmente distinto y nuevas oportunidades    de alcanzar un nivel m&aacute;s elevado. </font>     <P><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Cuando un gobierno    adopta &quot;la salud para todos&quot;, se compromete a fomentar el progreso    de todos los ciudadanos en un amplio frente de desarrollo y est&aacute; resuelto    a estimular a cada ciudadano para conseguir una mejor calidad de vida. </font>     <P><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">El ritmo que el    progreso siga depender&aacute; de la voluntad pol&iacute;tica. La Asamblea Mundial    de la Salud entiende que, si la determinaci&oacute;n es suficiente, &quot;la    salud para todos&quot; podr&aacute; alcanzarse en el a&ntilde;o 2000. En funci&oacute;n    de esa fecha ha de orientarse el esfuerzo desplegado por todos los Estados Miembros    de la OMS. </font>     <P>      <P><b><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">La estrategia    de &quot;Salud para todos&quot;-Atenci&oacute;n Primaria de Salud </font></b>     <P><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">La base de la estrategia    de &quot;salud para todos&quot; est&aacute; constituida por la atenci&oacute;n    primaria de salud que, seg&uacute;n qued&oacute; definida en la Conferencia    de Alma-At&aacute;, es:** </font>     <P>      <blockquote>       <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">la asistencia      sanitaria esencial basada en m&eacute;todos y tecnolog&iacute;as pr&aacute;cticos,      cient&iacute;ficamente fundados y socialmente aceptables, puesta al alcance      de todos los individuos y familias de la comunidad mediante su plena participaci&oacute;n      y a un coste que la comunidad y el pa&iacute;s puedan soportar, en todas y      cada una de las etapas de su desarrollo con un esp&iacute;ritu de autorresponsabilidad      y autodeterminaci&oacute;n. La atenci&oacute;n primaria forma parte integrante      tanto del sistema nacional de salud, del que constituye la funci&oacute;n      central y el n&uacute;cleo principal, como del desarrollo social y econ&oacute;mico      global de la comunidad. Representa el primer nivel de contacto de los individuos,      la familia y la comunidad con el sistema nacional de salud, llevando lo m&aacute;s      cerca posible la atenci&oacute;n de salud al lugar donde residen y trabajan      las personas, y constituye el primer elemento de un proceso permanente de      asistencia sanitaria. </font></p> </blockquote>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>      <P><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Por consiguiente,    los tres requisitos previos de la atenci&oacute;n primaria de salud son un criterio    multisectorial, la participaci&oacute;n de la comunidad y la tecnolog&iacute;a    apropiada; la atenci&oacute;n primaria de salud es la base de todos los programas    de salud y de la infraestructura sanitaria. Esa estrategia convierte al individuo,    a la familia y a la comunidad en el fundamento del sistema de salud y convierte    al agente de atenci&oacute;n primaria, puesto que es el primer agente del sistema    de salud con el que la comunidad entra en contacto, en el trabajador sanitario    central. </font>     <P><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Sin embargo, la    salud para todos en el a&ntilde;o 2000 no pasar&aacute; de ser un espejismo    mientras los servicios de salud no sean accesibles para todos y cada uno de    los miembros de la comunidad. Es necesario a ese efecto reorientar radicalmente    los actuales sistemas de salud en cada pa&iacute;s mediante lo que en la OMS    se llama &quot;proceso de gesti&oacute;n para el desarrollo de la salud&quot;    y mediante la investigaci&oacute;n sobre sistemas de salud. </font>     <P><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">La importancia    de cada uno de esos puntos es tan manifiesta que habr&aacute;n de ser examinados    por separado. </font>     <P align="center"><a href="/img/revistas/rcsp/v35n4/c0102409.jpg"><img src="/img/revistas/rcsp/v35n4/c0102409.jpg" width="520" height="320" border="0"></a>     
<P>      <P>      <P>      <P>      <P>      ]]></body>
<body><![CDATA[<P>      <P>      <P><b><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">El criterio    multisectorial </font></b>     <P><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">La salud no existe    de modo aislado. Est&aacute; influenciada por un complejo de factores ambientales,    sociales y econ&oacute;micos entre los que existe, en &uacute;ltimo t&eacute;rmino,    una mutua relaci&oacute;n. El estado de salud de los pobres depende en buena    medida de una combinaci&oacute;n de desempleo (y subempleo), pobreza, bajos    niveles de educaci&oacute;n, malas viviendas, saneamiento insuficiente, malnutrici&oacute;n    y falta de voluntad e iniciativa para introducir cambios positivos. Ser&iacute;a    ilusorio esperar que en esas poblaciones se produzcan cambios sanitarios sustanciales    mientras no se eliminen o reduzcan dichos obst&aacute;culos. </font>     <P><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">En consecuencia,    la gesti&oacute;n sanitaria habr&aacute; de considerarse en combinaci&oacute;n    con otras actividades, como la producci&oacute;n de un volumen mayor de alimentos    de m&aacute;s calidad, el mejoramiento de los sistemas de riego y la comercializaci&oacute;n    de productos. Incluso en los lugares en que la mortalidad infantil es elevada,    en que las enfermedades diarreicas y respiratorias predominan y en que no se    dispone de servicios sanitarios organizados, la salud y la enfermedad pueden    llegar a ocupar un bajo lugar en la lista de las necesidades percibidas como    consecuencia de un sistema equitativo de disposiciones legales, reformas agrarias,    mejora de la producci&oacute;n y de la comercializaci&oacute;n de productos    agr&iacute;colas, programas de </font><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">planificaci&oacute;n    de la familia, buena nutrici&oacute;n y educaci&oacute;n sanitaria. Ese resultado    no es il&oacute;gico. La acci&oacute;n emprendida fuera del sector de la salud    puede tener efectos sanitarios mucho mayores que los obtenidos en dicho sector.    </font>     <P align="center"><a href="/img/revistas/rcsp/v35n4/c0202409.jpg" target="_blank"><img src="/img/revistas/rcsp/v35n4/c0202409.jpg" width="262" height="113" border="0"></a>      
<P>      <P>      <P>      <P>      ]]></body>
<body><![CDATA[<P>      <P>      <P>      <P><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Los protagonistas    de cada sector suelen estar convencidos de las supremas necesidades del sector    en cuesti&oacute;n, y los responsables de la salud p&uacute;blica no constituyen    a ese respecto una excepci&oacute;n. Sin embargo, han de tener una actitud vigilante    y han de participar activamente en la asignaci&oacute;n general de recursos    para objetivos sociales. Los responsables de la salud p&uacute;blica han de    estar preparados para defender su causa que, adem&aacute;s de sus aspectos humanitarios,    debe facilitar la producci&oacute;n de energ&iacute;a y de creatividad humanas    en volumen adecuado para promover los esfuerzos sociales y econ&oacute;micos    que, a su vez, promover&aacute;n la salud. </font>     <P>      <P><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">En principio, los    recursos de los distintos sectores deber&aacute;n aplicarse en armon&iacute;a    y en correcta combinaci&oacute;n para alcanzar los objetivos sociales comunes.    Se necesita a ese efecto una definici&oacute;n conjunta de dichos objetivos    y una apreciaci&oacute;n com&uacute;n de los medios necesarios para alcanzarlos.    La acci&oacute;n sanitaria puede ser una palanca importante para elevar el nivel    de conciencia social y, por consiguiente, el desarrollo social mismo. Los responsables    de la salud p&uacute;blica s&oacute;lo contribuir&aacute;n eficazmente a promover    el desarrollo social, incluida la salud, si han hecho suyo el objetivo social    de la salud en la comunidad. </font>     <P><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">La perspectiva    intersectorial no ha de limitarse s&oacute;lo a la atenci&oacute;n primaria    de salud, sino que ha de extenderse a todo el sistema de planificaci&oacute;n    de la acci&oacute;n sanitaria. </font>     <P><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">No obstante todo    lo que se ha dicho acerca de las dificultades de la planificaci&oacute;n intersectorial,    es posible obtener la participaci&oacute;n de otros sectores. Si las necesidades    sanitarias espec&iacute;ficas de otros sectores se declaran claramente, las    posibilidades de obtener el concurso de los responsables administrativos de    dichos sectores ser&aacute;n mucho mayores que cuando s&oacute;lo se trata de    convertirlos por v&iacute;a te&oacute;rica a la filosof&iacute;a del trabajo    multisectorial. </font>     <P>      <P><b><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Participaci&oacute;n    de la comunidad </font></b>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Llegamos ahora    a la parte m&aacute;s incitante de nuestro trabajo, por cuanto guarda relaci&oacute;n    con la incapacidad de la mayor&iacute;a de los servicios de salud para atender    adecuadamente las necesidades de la comunidad. Nos referimos con frecuencia    a la &quot;cobertura&quot; de los servicios de salud y, con manifiesto orgullo,    afirmamos que tal tipo de servicio se ha establecido para cubrir tal zona en    la que viven tantos miles de personas. No parecemos advertir que la cobertura,    para ser v&aacute;lida, ha de concebirse en funci&oacute;n del contacto productivo    entre el servicio de salud y la poblaci&oacute;n para atender necesidades espec&iacute;ficas,    y que nuestras declaraciones normativas pueden f&aacute;cilmente deformar la    realidad. La realidad es que, de las personas respecto de las cuales se dice    que el servicio es disponible, solamente la minor&iacute;a que vive m&aacute;s    cerca del emplazamiento de dicho servicio lo utiliza verdaderamente. Nociones    como las de accesibilidad y aceptabilidad raramente son tenidas en cuenta. </font>     <P><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Sin embargo, una    simple extensi&oacute;n de los servicios de salud convencionales, por muy amplia    que la acci&oacute;n de &eacute;stos sea en la comunidad, no es f&aacute;cil    que produzca las mejoras necesarias. La salud no es un bien que se da. Ha de    ser generada desde dentro. Parejamente, la acci&oacute;n sanitaria no puede    ni debe ser un esfuerzo impuesto desde el exterior y ajeno a la poblaci&oacute;n;    ha de ser, m&aacute;s bien, una respuesta de la comunidad a los problemas que    sus miembros perciben, orientada en la pr&aacute;ctica de modo que sea aceptable    para &eacute;stos y debidamente apoyada por una infraestructura adecuada. </font>     <P align="center"><a href="/img/revistas/rcsp/v35n4/c0302409.jpg" target="_blank"><img src="/img/revistas/rcsp/v35n4/c0302409.jpg" width="433" height="271" border="0"></a>     
<P>      <P>      <P>      <P>      <P>      <P>      <P>      ]]></body>
<body><![CDATA[<P>      <P>      <P>      <P>      <P>      <P>      <P>      <P><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">El esp&iacute;ritu    de autorresponsabilidad -individual, familiar, comunitario y nacional- es requisito    indispensable de toda estrategia orientada al logro de la salud para todos.    La autorresponsabilidad permite a las personas desarrollar libremente su propio    destino. Tal noci&oacute;n es la esencia de la atenci&oacute;n primaria de salud.    </font>     <P><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">El m&eacute;todo    que se est&aacute; adoptando con el fin de alcanzar la salud para todos se basa    en el supuesto fundamental de que la salud se hace o se deshace en los lugares    en que los individuos viven y trabajan. Por consiguiente, deben &eacute;stos    entender en qu&eacute; consiste la salud y es deber de los que lo saben ayudar    a los dem&aacute;s a ganar esa comprensi&oacute;n. Han de comprender los individuos    que la mala salud no es inevitable y que para poder mejorarla han de tenerse    en cuenta diversos factores de naturaleza pol&iacute;tica, econ&oacute;mica,    social, cultural, ambiental, y biol&oacute;gica. Fortalecidos por esa comprensi&oacute;n,    estar&aacute;n en mejores condiciones de explotar los factores favorables a    la salud y de combatir los nocivos. Pero, para alcanzar dicha comprensi&oacute;n,    es esencial un nivel m&iacute;nimo de salud. Por consiguiente, la conciencia    sanitaria y la conciencia social han de ir estrechamente unidas, remitiendo    cada una de ellas a la otra y reforzando progresivamente cada una de ellas a    la otra. El proceso sumariamente descrito es lo que se llama participaci&oacute;n    de la comunidad o, como alguien ha dicho, &quot;la salud como si las personas    importasen.&quot; </font>     <P><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Para tal participaci&oacute;n    es necesario que las comunidades asuman una responsabilidad mayor en la definici&oacute;n    de sus necesidades, en la identificaci&oacute;n de soluciones, en la movilizaci&oacute;n    de recursos locales y en el establecimiento de las indispensables organizaciones    locales. Se define como una serie de actividades sencillas, que en ning&uacute;n    caso han de ser siempre de naturaleza m&eacute;dica, destinadas a satisfacer    las necesidades sanitarias y de la comunidad, y a mejorar la calidad de la vida.    </font>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Esa participaci&oacute;n    de la comunidad puede tener alcance mayor que la organizaci&oacute;n local de    atenci&oacute;n de la salud. Puede ayudar a que los dirigentes de la comunidad    se comprometan a apoyar las reformas sanitarias requeridas y por medio de ellos    puede servir de est&iacute;mulo a los gobiernos para que adquieran el compromiso    pol&iacute;tico de introducir y mantener dichas reformas. </font>     <P>      <P><b><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Tecnolog&iacute;a    apropiada para la salud </font></b>     <P><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Los 134 gobiernos    representados en la Conferencia de Alma-Ata acordaron por unanimidad lo que    sigue: </font>     <P>      <blockquote>       <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Ha llegado el      momento de que todos los niveles del sistema de salud revisen con esp&iacute;ritu      cr&iacute;tico sus m&eacute;todos, t&eacute;cnicas, equipos y medicamentos,      con el prop&oacute;sito de utilizar &uacute;nicamente las tecnolog&iacute;as      de valor probado y de costo proporcionado a los recursos disponibles. Para      la atenci&oacute;n primaria de salud esto es vital, porque hasta ahora ha      habido tendencia a concentrar los recursos en beneficio de tecnolog&iacute;as      m&aacute;s apropiadas para su empleo en el hospital que en los servicios de      primera l&iacute;nea. El alcance y el objetivo de la atenci&oacute;n primaria      de salud, as&iacute; como la preparaci&oacute;n t&eacute;cnica de los que      la dispensan, hace que sea m&aacute;s importante que nunca disponer de una      tecnolog&iacute;a apropiada. </font></p> </blockquote>     <P>      <P><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">En la reorientaci&oacute;n    de los programas de salud hacia el desarrollo y la participaci&oacute;n de la    comunidad, hacia la atenci&oacute;n primaria de salud en sus formas sectoriales    e intersectoriales, y hacia una mayor eficacia social, es necesario asumir el    concepto de &quot;tecnolog&iacute;a apropiada.&quot; </font>     <P><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Con el crecimiento    de los servicios de salud se ha producido un desproporcionado aumento de gastos    a favor de una minor&iacute;a. Seleccionada no tanto por razones de clase o    nivel social, sino en raz&oacute;n de la tecnolog&iacute;a m&eacute;dica misma.    En algunos lugares en que el problema se ha examinado se ha llegado a la conclusi&oacute;n    de que se produce un gasto creciente con los individuos en los &uacute;ltimos    meses o a&ntilde;os que preceden a su muerte, un gasto que no aumenta apreciablemente    la expectativa de vida ni hace humanamente tolerables los episodios terminales    de la vida de las personas de edad. </font>      ]]></body>
<body><![CDATA[<P>      <P><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">En otros pa&iacute;ses,    el aumento de gastos en beneficio de una minor&iacute;a se ha atribuido al paso    de las intervenciones de atenci&oacute;n sanitaria a niveles cada vez m&aacute;s    elevados de especializaci&oacute;n. </font>     <P align="center"><a href="/img/revistas/rcsp/v35n4/c0402409.jpg" target="_blank"><img src="/img/revistas/rcsp/v35n4/c0402409.jpg" width="390" height="97" border="0"></a>      
<P>      <P>      <P>      <P>      <P>      <P>      <P><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">A medida que la    atenci&oacute;n de salud se hace m&aacute;s compleja, se trata de justificarla    cada vez m&aacute;s por las acciones mismas que por los resultados obtenidos    o por las soluciones dadas a determinados problemas. </font>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Los problemas cambian,    las sociedades y las prioridades tambi&eacute;n cambian y seguir&aacute;n cambiando.    Los instrumentos sociales de acci&oacute;n han de cambiar tambi&eacute;n. Seguir&aacute;n    surgiendo nuevos tipos de intervenci&oacute;n a medida que nuestro conocimiento    y nuestra comprensi&oacute;n de los problemas aumentan. Los nuevos tipos de    acci&oacute;n han de producir tambi&eacute;n un cambio en la funci&oacute;n    de los trabajadores de salud. </font>     <P><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">El objetivo de    &quot;la salud para todos&quot; exige en primer t&eacute;rmino una tecnolog&iacute;a    sanitaria cient&iacute;ficamente satisfactoria, que la gente pueda entender    y aceptar y que quienes no son especialistas puedan aplicar. La identificaci&oacute;n    o la generaci&oacute;n de dicha tecnolog&iacute;a forma parte de la revoluci&oacute;n    de salud comunitaria. No podemos seguir costeando el uso indiscriminado de los    m&eacute;todos, de las m&aacute;quinas y de las medicinas actuales, muchos de    los cuales nunca se han sometido a la evaluaci&oacute;n cr&iacute;tica de un    ensayo controlado, por no hablar de un an&aacute;lisis adecuado de la relaci&oacute;n    entre costo y rendimiento. Tenemos que romper las cadenas de la dependencia    de una tecnolog&iacute;a sanitaria de eficacia no probada, de excesiva complejidad    y de enorme costo, desarrollando otro tipo de tecnolog&iacute;a que resulte    m&aacute;s apropiada por ser t&eacute;cnicamente satisfactoria, culturalmente    aceptable y financieramente viable. </font>     <P><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Por ejemplo, es    de buen sentido social, econ&oacute;mico y profesional aproximar la tecnolog&iacute;a    al consumidor, siempre que esa posibilidad exista. As&iacute;, ser&aacute; probablemente    m&aacute;s &uacute;til facilitar a las madres en los hogares sales de rehidrataci&oacute;n    para los lactantes que esperar a que las madres lleven a sus hijos a un centro    especial donde hagan ese trabajo por ellas. No debe haber secreto alguno acerca    del modo en que las enfermedades diarreicas se presentan ni acerca de su tratamiento.    No parece haber raz&oacute;n ninguna para que los conocimientos y las pr&aacute;cticas    indispensables para abordar ese problema no se difundan en todo hogar particularmente    expuesto. Eso es lo que se entiende por &quot;desmistificaci&oacute;n&quot;    de la tecnolog&iacute;a m&eacute;dica, requisito de decisiva importancia para    obtener la participaci&oacute;n de la comunidad. </font>     <P><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">La OMS est&aacute;    promoviendo una tecnolog&iacute;a apropiada, en primer t&eacute;rmino para la    atenci&oacute;n primaria de salud en la comunidad. M&aacute;s adelante se ocupar&aacute;    de la tecnolog&iacute;a apropiada para los servicios especializados. </font>     <P><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Una tecnolog&iacute;a    apropiada para la salud tiene muy importantes repercusiones profesionales, comerciales    y, por consiguiente, pol&iacute;ticas; con frecuencia entraremos en conflicto    con la profesi&oacute;n m&eacute;dica y con las profesiones e industrias afines.    Para obtener el &eacute;xito es m&aacute;s necesario que nunca trabajar en com&uacute;n,    cualesquiera que sean nuestras capacidades profesionales. Necesitamos tener    &eacute;xito si realmente hemos de alcanzar en tiempo debido el principal objetivo    sanitario. Importa se&ntilde;alar una vez m&aacute;s, para evitar todo equ&iacute;voco,    que en este principio no s&oacute;lo se aplica a los pa&iacute;ses en desarrollo;    los pa&iacute;ses m&aacute;s adelantados tienen tambi&eacute;n mucho que ganar    y nada que perder si aportan su concurso a este esfuerzo. </font>     <P>      <P><b><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Reorientaci&oacute;n    de los sistemas de salud existentes </font></b>     <P><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Estos son, por    consiguiente, los requisitos previos absolutamente indispensables si se ha de    alcanzar la salud para todos en el a&ntilde;o 2000: criterio multisectorial,    participaci&oacute;n de la comunidad, tecnolog&iacute;a apropiada para la salud    y cobertura total por parte de los servicios de salud, que se extender&aacute;    a las partes m&aacute;s remotas del pa&iacute;s y a los miembros m&aacute;s    pobres de la sociedad. </font>     <P><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Sin embargo, ni    siquiera esta estrategia puede, por s&iacute; sola, asegurar el &eacute;xito;    &uacute;nicamente resultar&aacute; eficaz si se considera como parte de un esfuerzo    sincero, determinado y contin&uacute;o de reorientaci&oacute;n de los sistemas    de salud existentes con el fin de que &eacute;stos puedan asumir las funciones    espec&iacute;ficas que les corresponder&aacute;n en el decenio de 1980, en el    decenio de 1990 y en los primeros decenios del tercer milenio. </font>     <P><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Es particularmente    importante conseguir que el sistema de salud en su totalidad evolucione de conformidad    con la orientaci&oacute;n y el contenido de las nuevas pol&iacute;ticas, estrategias    y planes de acci&oacute;n, y que la atenci&oacute;n primaria de salud y sus    elementos de apoyo no se conviertan en un sistema paralelo o &quot;pariente    pobre&quot; del sistema existente. Al facilitar el adecuado apoyo a la atenci&oacute;n    primaria de salud en todos los niveles, los gobiernos han de tener en cuenta    que las funciones del sistema de salud existente pueden ser muy distintas de    las requeridas por las nuevas pol&iacute;ticas, estrategias y planes de acci&oacute;n.    Los gobiernos tendr&aacute;n que examinar c&oacute;mo se ejecutan los programas,    c&oacute;mo se organizan los servicios, c&oacute;mo funcionan y se coordinan    las instituciones y c&oacute;mo se emplean los recursos y las energ&iacute;as.    El objetivo de ese examen ser&aacute; coordinar los esfuerzos para dar efecto    a las nuevas pol&iacute;ticas. </font>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P align="center"><a href="/img/revistas/rcsp/v35n4/c0502409.jpg" target="_blank"><img src="/img/revistas/rcsp/v35n4/c0502409.jpg" width="446" height="243" border="0"></a>      
<P>      <P>      <P>      <P>      <P>      <P>      <P>      <P>      <P>      ]]></body>
<body><![CDATA[<P>      <P>      <P>      <P>      <P>      <P><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Una vez m&aacute;s    citaremos el informe de Alma-At&aacute;, que dice as&iacute;: </font>     <blockquote>       <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">&#133;las actividades      de atenci&oacute;n primaria en la comunidad necesitan el apoyo de otros servicios      que ocupan distintos niveles. Esos servicios de consulta y env&iacute;o de      casos est&aacute;n atendidos por un personal m&aacute;s capacitado que est&aacute;      en condiciones de ocuparse de una gama cada vez m&aacute;s amplia de intervenciones      especializadas que requieren una tecnolog&iacute;a m&aacute;s elaborada que      la que puede proporcionarse en el nivel de la comunidad. </font></p>       <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">En esos servicios      de consulta y env&iacute;o de casos habr&aacute; que prestar atenci&oacute;n      muy especial a los que, en la cadena del sistema de salud, constituyen el      eslab&oacute;n m&aacute;s pr&oacute;ximo a los servicios de atenci&oacute;n      primaria. En particular, es necesario examinar las funciones, la dotaci&oacute;n      de personal, la planificaci&oacute;n, la estructura, el equipo, la organizaci&oacute;n      y la administraci&oacute;n de los centros de salud y los hospitales de distrito,      a fin de prepararlos para su ampliaci&oacute;n de funciones en apoyo de los      servicios de atenci&oacute;n primaria de salud. Esos establecimientos tendr&aacute;n      que desempe&ntilde;ar nuevas funciones en respuesta a las necesidades de la      atenci&oacute;n primaria. Como los problemas se plantear&aacute;n en una escala      m&aacute;s amplia que los problemas cl&iacute;nicos de los enfermos graves,      ser&aacute; tambi&eacute;n preciso dar a los servicios mayor extensi&oacute;n.      Habr&aacute; de figurar entre ellos la formaci&oacute;n continua, la orientaci&oacute;n      y la supervisi&oacute;n del personal de salud que trabaje en la comunidad      y la educaci&oacute;n sanitaria de la comunidad. Esos establecimientos tendr&aacute;n      que dar orientaciones sobre medidas sanitarias y habr&aacute;n de difundir      informaci&oacute;n sobre m&eacute;todos de lucha contra las enfermedades,      que se adapten a las condiciones locales. Tendr&aacute;n que prestar apoyo      log&iacute;stico en el abastecimiento de plaguicidas, medicamentos y equipo      sanitario y m&eacute;dico. Desde luego, seguir&aacute;n proporcionando asistencia      cl&iacute;nica especializada para pacientes ambulatorios y hospitalizados.      Entre sus funciones se contar&aacute; tambi&eacute;n la de servir de enlace      y &oacute;rgano de gesti&oacute;n con otros sectores que, en el nivel administrativo      apropiado en cada caso, intervengan en el desarrollo social y econ&oacute;mico.      Esa actividad extramuros es indispensable para fomentar la confianza en la      totalidad del sistema y para no recargar las instituciones de env&iacute;o      de casos con personas que no necesiten sus servicios y que puedan ser atendidas      en la comunidad en el marco de la atenci&oacute;n primaria de salud. </font></p> </blockquote>     <P>      ]]></body>
<body><![CDATA[<P><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">En el curso de    los &uacute;ltimos a&ntilde;os, el sistema de prestaci&oacute;n de servicios    de salud ha resultado ser un ni&ntilde;o desatendido. De conformidad con el    principio de prestar atenci&oacute;n mayor a los desfavorecidos, es imperioso    emprender una acci&oacute;n urgente para modificar la situaci&oacute;n. Es comprensible    que se hubiese desatendido el sistema de prestaci&oacute;n de servicios de salud    cuando el tipo de atenci&oacute;n sanitaria prestada no era en absoluto clara.    Ahora, despu&eacute;s de haber acordado en Alma-Ata en qu&eacute; debe consistir    ese tipo de atenci&oacute;n, podemos ocuparnos de la reorganizaci&oacute;n de    la infraestructura sanitaria. Si los pa&iacute;ses dejan que todos sus programas    se desarrollen por separado y utilizan la infraestructura sanitaria como recept&aacute;culo    pasivo de dichos programas, nunca conseguir&aacute;n establecer un sistema asistencial    equilibrado cuyo coste puedan financiar. La infraestructura sanitaria ha de    desempe&ntilde;ar, por consiguiente, una funci&oacute;n principal&iacute;sima    en la incorporaci&oacute;n de los diferentes programas de salud en un sistema    unificado. Tal criterio ha de aplicarse no s&oacute;lo en las grandes ciudades    -lo que ya es bastante dif&iacute;cil- sino tambi&eacute;n, y especialmente,    en las zonas rurales y en las barriadas urbanas pobres. </font>     <P>      <P><b><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Programas sanitarios    de alcance nacional </font></b>     <P><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Los tres componentes    que hemos examinado concurren en formar una infraestructura de atenci&oacute;n    de salud de la comunidad para la ejecuci&oacute;n de programas sanitarios de    alcance nacional. Planificados en cooperaci&oacute;n con otros sectores del    desarrollo y en consulta con la comunidad local en todas las fases, los programas    de alcance nacional estar&aacute;n a cargo de trabajadores de salud primaria    que har&aacute;n pleno uso de la tecnolog&iacute;a apropiada. Se recurrir&aacute;    a los servicios especializados, a los hospitales y a otros elementos del sistema    de salud cuando se necesiten para apoyar los programas a t&iacute;tulo auxiliar.    </font>     <P align="center"><a href="/img/revistas/rcsp/v35n4/c0602409.jpg" target="_blank"><img src="/img/revistas/rcsp/v35n4/c0602409.jpg" width="427" height="93" border="0"></a>     
<P>      <P>      <P>      <P>      <P>      ]]></body>
<body><![CDATA[<P>      <P><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">El compromiso respecto    de la atenci&oacute;n primaria de salud supone que ha de organizarse el sistema    sanitario con el fin de apoyar y seguir desarrollando dicha atenci&oacute;n    primaria. Quiere ello decir, en esencia, que el sistema sanitario asume la responsabilidad    de satisfacer las necesidades fundamentales de atenci&oacute;n de salud en las    zonas remotas e inaccesibles. La experiencia obtenida en un n&uacute;mero considerable    de pa&iacute;ses muestra que los programas pueden planearse y ejecutarse de    modo que la poblaci&oacute;n de dichas zonas est&eacute; tan bien atendida como    las de las regiones m&aacute;s pobladas y que pueden establecerse infraestructuras    sanitarias que respondan aut&eacute;nticamente a las necesidades de la poblaci&oacute;n.    En breve, la infraestructura sanitaria tiene la obligaci&oacute;n de ejecutar    programas sanitarios de alcance nacional con objetivos bien definidos y una    tecnolog&iacute;a aceptada. Debe haber desde el principio un acuerdo acerca    de la acci&oacute;n que han de emprender los individuos, las familias y las    colectividades, as&iacute; como el sector de la salud y otros sectores, para    conseguir la cobertura de la totalidad de la poblaci&oacute;n, progresivamente    si fuese necesario. </font>     <P><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">El nivel del sistema    de salud m&aacute;s pr&oacute;ximo al nivel de la atenci&oacute;n primaria ha    de ocuparse de apoyar, formar y orientar a los agentes de salud de la comunidad,    de educar a la comunidad misma en cuestiones de salud, de facilitar asistencia    cl&iacute;nica especializada y de cooperar con otros sectores interesados en    el desarrollo social y econ&oacute;mico. </font>     <P>      <P><b><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Procesos de    gesti&oacute;n para el desarrollo de la salud </font></b>     <P><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Las tecnolog&iacute;as    sanitarias, por apropiadas que puedan ser, han de aplicarse debidamente siempre    que sean necesarias como parte de los programas de salud, que a su vez han de    estar integrados en sistemas de prestaci&oacute;n de asistencia sanitaria. Se    requiere a ese efecto competencia administrativa que con demasiada frecuencia    falta. Disponemos de especialistas t&eacute;cnicos de todos los tipos en los    pa&iacute;ses y en la OMS. Tenemos, en cambio, un n&uacute;mero demasiado reducido    de especialistas en la compleja disciplina del desarrollo de la salud, es decir,    muy pocas personas que hayan incorporado los principios del desarrollo de la    salud, que puedan generarlo, planificarlo, programarlo y presupuestarlo, ponerlo    en pr&aacute;ctica, vigilarlo y evaluarlo, que puedan movilizar a esos efectos    el conocimiento especializado de todas las otras disciplinas en los sectores    sanitario, pol&iacute;tico, social y econ&oacute;mico, y que puedan conocer,    dominar y resumir la informaci&oacute;n requerida para todas las actividades.    Tal es la tarea que respecto de la contrataci&oacute;n y la formaci&oacute;n    de personal nos espera. Es necesario que formemos personas con esa capacitaci&oacute;n    y en n&uacute;mero suficiente dentro de los mismos pa&iacute;ses, si queremos    que &eacute;stos progresen realmente en la aplicaci&oacute;n de sus estrategias    de desarrollo de la salud. Son muy pocos o ninguno los programas de formaci&oacute;n    en los que se prepara adecuadamente a los administradores sanitarios para desempe&ntilde;ar    esas funciones. </font>     <P><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">La gesti&oacute;n    del desarrollo de la salud tiene una significaci&oacute;n m&uacute;ltiple. Sus    componentes son la programaci&oacute;n sanitaria nacional, el establecimiento    de presupuestos por programas, la evaluaci&oacute;n de programas y el apoyo    a los sistemas de informaci&oacute;n sanitaria. Supone un cambio radical respecto    de la presente situaci&oacute;n en la que se destinan fondos limitados a proyectos    que con frecuencia no guardan relaci&oacute;n entre s&iacute; (incluso cuando    puedan corresponder al mismo programa) ni se conciben en funci&oacute;n de las    prioridades nacionales de orden sanitario y social. Obliga, ante todo, a formular    pol&iacute;ticas nacionales de salud y a transformarlas en planes viables, lo    que incluye la definici&oacute;n precisa de las prioridades. Los programas prioritarios    han de quedar debidamente formulados. Se trata de procesos de alcance nacional    destinados a estimular la acci&oacute;n comunitaria, con la que se asegurar&aacute;    la identificaci&oacute;n de las necesidades de salud y las respuestas adecuadas    de orden social, t&eacute;cnico y pol&iacute;tico. Esos procesos nacionales    han de incluir el establecimiento de presupuestos sanitarios por programas de    alcance nacional, que sean reflejo de las pol&iacute;ticas sociales. A este    &uacute;ltimo efecto, habr&aacute; que asegurar la asignaci&oacute;n preferente    de recursos a los programas que hayan sido definidos como prioridades sociales    y a los servicios e instituciones encargados de ejecutar dichos programas. El    proceso, en su totalidad y en sus componentes individuales, ha de ser vigilado    e inspeccionado. Tambi&eacute;n deber&aacute; evaluarse para asegurar una mejora    continua y se procurar&aacute; que reciba en todo momento el apoyo informativo    adecuado. </font>     <P><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Por consiguiente,    el proceso de gesti&oacute;n para el desarrollo de la salud puede ayudar a los    pa&iacute;ses a utilizar mejorar tanto sus propios recursos como los recursos    de la OMS. Es muy poco lo que cuesta a la OMS promoverlo. Su posible rendimiento    sobrepasa considerablemente a su coste, siempre que se aplique en la forma debida.    Se ha introducido ya en m&aacute;s de 30 Estados Miembros; sin embargo, son    pocos los que han proseguido el esfuerzo inicial mediante el establecimiento    de un proceso continuo. Se espera que, a medida que ese proceso gane impulso,    quepa organizar programas de salud en mayor escala que puedan financiar en forma    combinada los organismos nacionales e internacionales. </font>     <P>      <P><b><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Investigaciones    sobre sistemas de salud </font></b>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">La reorientaci&oacute;n    de los sistemas de salud existentes y el desarrollo paralelo de un proceso satisfactorio    de gesti&oacute;n para el desarrollo de la salud son requisitos indispensables    si se quiere que la salud para todos en el a&ntilde;o 2000 pase del orden de    las ideas abstractas al orden de la realidad. Cabe preguntarse, sin embargo,    si es posible reorientar un sistema de salud existente sin conocer a fondo su    funcionamiento, sus deficiencias e imperfecciones, los cambios que han de introducirse    y el orden de prioridad que dichos cambios deben seguir. </font>     <P><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">La investigaci&oacute;n    sobre sistemas de salud, es decir, el estudio del funcionamiento de los distintos    componentes de un sistema de salud y de los posibles modos de perfeccionarlos,    exige atenci&oacute;n mucho mayor que la que hasta ahora ha recibido, si los    pa&iacute;ses han de realizar progresos efectivos en la organizaci&oacute;n    y la gesti&oacute;n de la atenci&oacute;n de salud. Nos ha faltado hasta ahora    imaginaci&oacute;n social, nos ha sobrado teor&iacute;a y. probablemente, nos    hemos excedido en el deseo de perfecci&oacute;n. Actualmente, una vez reconocido    que la investigaci&oacute;n es una actividad nacional respecto de la cual act&uacute;a    la OMS como promotora y coordinadora de todos los aspectos que requieren colaboraci&oacute;n    internacional, hay motivos suficientes para esperar que la investigaci&oacute;n    sobre sistemas de salud adquiera un car&aacute;cter predominantemente pr&aacute;ctico    y se relacione estrechamente con la prestaci&oacute;n de asistencia sanitaria.    Por otra parte, ese tipo de investigaci&oacute;n ha de apoyar a otros componentes    de la investigaci&oacute;n sanitaria y ser, a su vez, apoyada por &eacute;stos,    de modo que las investigaciones de laboratorio, cl&iacute;nicas, epidemiol&oacute;gicas,    ecol&oacute;gicas y sobre sistemas de salud formen un proceso continuo, estrechamente    vinculado a la prestaci&oacute;n efectiva y eficaz de atenci&oacute;n sanitaria    basada en los conocimientos existentes. </font>     <P><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Hay, en todo el    mundo, una lamentable escasez de investigadores especializados en sistemas de    salud. El hecho no es sorprendente, ya que, no obstante el entusiasmo inicialmente    suscitado hace alrededor de 20 a&ntilde;os, ese tipo de investigaci&oacute;n    ha estado lejos de ganar respetabilidad, sobre todo entre los especialistas    en ciencias biom&eacute;dicas. Sin embargo, los hombres de ciencia han de asumir    la responsabilidad de conseguir que los resultados del progreso cient&iacute;fico    sirvan para asegurar el bienestar de la humanidad en su conjunto. Si los m&eacute;todos    cient&iacute;ficos convencionales no permiten resolver los problemas pr&aacute;cticos    de la prestaci&oacute;n de asistencia sanitaria, deber&aacute;n ser desechados    para buscar nuevos m&eacute;todos de mayor utilidad social. </font>     <P align="center"><a href="/img/revistas/rcsp/v35n4/c0702409.jpg" target="_blank"><img src="/img/revistas/rcsp/v35n4/c0702409.jpg" width="452" height="379" border="0"></a>      
<P>      <P>      <P>      <P>      <P>      <P>      ]]></body>
<body><![CDATA[<P>      <P>      <P>      <P>      <P>      <P>      <P>      <P>      <P>      <P>      ]]></body>
<body><![CDATA[<P>      <P>      <P>      <P>      <P>      <P><b><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Cooperaci&oacute;n    no confrontaci&oacute;n </font></b>     <P><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">El objetivo de    la salud para todos fue concebido, ciertamente, en un clima de optimismo pol&iacute;tico,    hace solamente muy pocos a&ntilde;os. Se cre&iacute;a a&uacute;n en ese momento    que, no obstante la diferencia ideol&oacute;gicas y los enigmas econ&oacute;micos,    nuestro mundo est&aacute; tratando de superar de alg&uacute;n modo una situaci&oacute;n    sin salida e iba a sustituir la confrontaci&oacute;n por la cooperaci&oacute;n.    Estamos empezando ahora a ver signos inequ&iacute;vocos de que esa tendencia    empieza a cambiar y de que, una vez m&aacute;s, el mundo tiende a dividirse.    Sin embargo, hemos de seguir esforz&aacute;ndonos para encontrar puntos de cooperaci&oacute;n,    incluso en zonas de confrontaci&oacute;n. Todos los actores del drama que actualmente    se representa en el sector de la salud -los gobiernos del Norte y los gobiernos    del Sur, sus entidades m&eacute;dicas, cient&iacute;ficas e industriales, y    la burocracia sanitaria internacional- tendr&aacute;n que desplegar un decidido    esfuerzo para reducir las zonas de fricci&oacute;n y extender las zonas de cooperaci&oacute;n.    </font>      <P>      <P><b><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Cooperaci&oacute;n    t&eacute;cnica </font></b>     <P><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">En el curso de    los &uacute;ltimos a&ntilde;os se ha producido una importante evoluci&oacute;n    en los criterios que inspiran la acci&oacute;n de la OMS en los pa&iacute;ses.    En el decenio de 1950, esas actividades tend&iacute;an a basarse en la noci&oacute;n    de asistencia t&eacute;cnica, frecuentemente estructurada seg&uacute;n el modelo    de proyecto de ayuda. Este tipo de asistencia t&eacute;cnica, que supon&iacute;a    una relaci&oacute;n de donante a beneficiario sin intercambio mutuo, era facilitado    de modo fragmentario por los donantes sin que fuera necesariamente de primordial    inter&eacute;s en funci&oacute;n de las necesidades del desarrollo sanitario    o socioecon&oacute;mico del pa&iacute;s interesado. </font>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">La OMS realiz&oacute;    cierto de volumen de trabajo t&eacute;cnico de excelente calidad, pero en un    n&uacute;mero de sectores m&aacute;s bien reducido. Se produjo despu&eacute;s    de un movimiento de reflexi&oacute;n en el decenio de 1960, al advertir que,    aun siendo muy positivo combatir el paludismo y otras enfermedades transmisibles,    no se consigue as&iacute; llevar la salud a la poblaci&oacute;n en sus comunidades    locales. </font>     <P><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Los tiempos han    cambiado. Los pa&iacute;ses han manifestado un creciente deseo pol&iacute;tico    de sustituir la relaci&oacute;n tradicional entre donante y beneficiario por    un concepto nuevo de la cooperaci&oacute;n t&eacute;cnica, en virtud del cual    los Estados Miembros se sirven de su Organizaci&oacute;n para definir y alcanzar    objetivos de pol&iacute;tica social y sanitaria determinados por sus propias    necesidades. Los programas de salud concebidos con este criterio tienen como    objeto promover la autorresponsabilidad nacional en el desarrollo de la salud.    Por consiguiente, incumbe a la OMS en los programas de cooperaci&oacute;n t&eacute;cnica    la funci&oacute;n de apoyar el desarrollo nacional de la salud. </font>     <P><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Se han propuesto    diversos criterios para definir la cooperaci&oacute;n t&eacute;cnica. Puede    entenderse &eacute;sta como un conjunto de actividades con un alto nivel de    inter&eacute;s social para los Estados Miembros por estar orientadas en funci&oacute;n    de objetivos definidos de salud y por contribuir directa y sustancialmente a    la mejora del estado de salud de la poblaci&oacute;n con m&eacute;todos que    los pa&iacute;ses pueden aplicar de inmediato y a un precio que pueden actualmente    costear. Al formular estas actividades, importa tener siempre en cuenta el principio    fundamental de la cooperaci&oacute;n t&eacute;cnica en el curso del pr&oacute;ximo    decenio, es decir, el desarrollo de la autorresponsabilidad en cuestiones de    salud. La idea de que la OMS ha de hacer algo por los pa&iacute;ses ha cedido    paso a la cooperaci&oacute;n con los pa&iacute;ses y al fomento de la cooperaci&oacute;n    entre los pa&iacute;ses mismos con objeto de ejercer en com&uacute;n un efecto    duradero en el desarrollo de la salud. </font>     <P>      <P align="center"> <font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">    <a href="/img/revistas/rcsp/v35n4/c0802409.jpg" target="_blank"><img src="/img/revistas/rcsp/v35n4/c0802409.jpg" width="399" height="109" border="0"></a></font>      
<P>      <P><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Esta nueva manera    de entender la cooperaci&oacute;n t&eacute;cnica es parte de un proceso m&aacute;s    amplio de desarrollo de la salud, en el cual &eacute;sta &uacute;ltima contribuye    al desarrollo econ&oacute;mico y social, a la vez que se beneficia de &eacute;l.    </font>     <P>      <P><b><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">El di&aacute;logo    Norte-Sur </font></b>     <P><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Todav&iacute;a    no se sabe con precisi&oacute;n en qu&eacute; medida est&aacute;n preparados    los pa&iacute;ses desarrollados para ayudar a los pa&iacute;ses en desarrollo    a alcanzar el objetivo de la salud para todos. El Sur, despu&eacute;s de haber    decidido que su objetivo social es la salud para todos y que su principal instrumento    es la atenci&oacute;n primaria de salud, tiene ahora muchas m&aacute;s autorresponsabilidad    en cuestiones de salud. Puede ahora, simult&aacute;neamente, plantear al Norte    la situaci&oacute;n en los siguientes t&eacute;rminos. Nosotros, para alcanzar    nuestra meta colectiva de la salud para todos, estamos dispuestos a hacer entre    el 95% y el 97% del trabajo. &#191;Nos ser&aacute; posible contar con esa proporci&oacute;n    del 2% al 3% de ayuda que es esencial para nuestra proporci&oacute;n del 95%    al 97% d&eacute; resultados &oacute;ptimos? </font>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">&#191;Por qu&eacute;    motivo ha de aportar su ayuda el mundo desarrollado? Porque en ese proceso de    ayuda no har&aacute; m&aacute;s que ayudarse a s&iacute; mismo. Tomemos el caso    de la erradicaci&oacute;n de la viruela, Parad&oacute;jicamente, son los pa&iacute;ses    ricos los que est&aacute;n haciendo, seg&uacute;n una estimaci&oacute;n moderada,    econom&iacute;as anuales por valor de dos mil millones de d&oacute;lares. Parecer&iacute;a    razonable que, por lo menos, la mitad de esos beneficios revirtiesen en los    pa&iacute;ses en desarrollo; estos &uacute;ltimos participaron, en buena medida,    en la campa&ntilde;a, para favorecer a los pa&iacute;ses desarrollados. En &Aacute;frica,    por ejemplo, la viruela no se manifestaba en forma muy grave. Era posible convivir    con ella. En una zona donde un mill&oacute;n de ni&ntilde;os muere del paludismo,    no es lo m&aacute;s importante erradicar la viruela. Sin embargo, fiel a su    compromiso de solidaridad mundial, &Aacute;frica tuvo que erradicar la viruela.    He ah&iacute; un excelente ejemplo de la interdependencia de las naciones de    todo el mundo en cuestiones de salud. Ninguna naci&oacute;n vive en el aislamiento.    La salud es indivisible. </font>     <P><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Si embargo, es    probable que donde los pa&iacute;ses desarrollados ganen m&aacute;s es en el    conocimiento de c&oacute;mo han de abordar sus propios problemas de salud mediante    la aplicaci&oacute;n de m&eacute;todos que se est&aacute;n desarrollado en el    Tercer Mundo, lo que supondr&iacute;a una especie de transferencia revertida    de tecnolog&iacute;a. Ser&aacute; m&aacute;s f&aacute;cil comprender los aut&eacute;nticos    problemas de salud del Sur una vez que el Norte advierta la incre&iacute;ble    irracionalidad de sus propios sistemas sanitarios. Ser&aacute; &eacute;ste un    factor suplementario que contribuir&aacute; a la verdadera solidaridad mundial,    que es indispensable si se quiere alcanzar la salud para todos los pueblos del    mundo. Los pa&iacute;ses desarrollados han empezado a comprender los enormes    beneficios que pueden derivar de una nueva ordenaci&oacute;n del desarrollo.    El hecho ya ha empezado a producirse; en efecto, pueden ustedes abrir el informe    de la Comisi&oacute;n Brant y ver como se est&aacute; comprendiendo por vez    primera que interesa a los pa&iacute;ses m&aacute;s desarrollados generar mercados    en el mundo en desarrollo. S&oacute;lo as&iacute; podr&aacute;n dichos pa&iacute;ses    mantener su potencial de desarrollo. Tal principio est&aacute; en la actualidad    aceptado. Falta todav&iacute;a mucho para trasladarlo a la acci&oacute;n. Sin    embargo, si pensamos en la convergencia de todos esos movimientos, no resulta    ilusorio el objetivo de la salud para todo en el a&ntilde;o 2000. </font>     <P>      <P><b><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">La profesi&oacute;n    m&eacute;dica </font></b>     <P><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Cualquier observador    atento de las escuelas de medicina comprobar&aacute; con perplejidad con cuanta    frecuencia los sistemas educativos de dicha escuelas est&aacute;n aislados de    los sistemas de servicios de salud de los correspondiente pa&iacute;ses. Son    muchos los pa&iacute;ses donde dichas escuelas y facultades son, en efecto,    las proverbiales torres de marfil. Preparan a sus alumnos en funci&oacute;n    de ciertos &quot;niveles acad&eacute;micos&quot; elevados, oscuros, mal definidos    y supuestamente internacionales, y en funci&oacute;n de necesidades vagamente    percibidas del siglo xxi</font><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">,    con un considerable olvido e incluso ignorancia de las imperiosas necesidades    de salud de la sociedad de hoy y de ma&ntilde;ana. </font>     <P align="center"><a href="/img/revistas/rcsp/v35n4/c0902409.jpg" target="_blank"><img src="/img/revistas/rcsp/v35n4/c0902409.jpg" width="326" height="124" border="0"></a><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">    
<BR>   </font>      <P><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">La mayor&iacute;a    de las escuelas m&eacute;dicas de todo en el mundo preparan a sus alumnos no    para atender la salud de la poblaci&oacute;n, sino para dedicarse a una pr&aacute;ctica    m&eacute;dica incapaz de ver m&aacute;s que la enfermedad y la tecnolog&iacute;a    que permite abordarla. A veces, llega incluso a formularse esta c&iacute;nica    pregunta: importa realmente que tipo de doctores preparamos? </font>     <P>      <P><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Sin embargo, es    la sociedad la que, al fin y al cabo, paga la factura de cuanto ocurre en el    sector de la salud, la que espera de nosotros que prepararemos m&eacute;dicos    para desempe&ntilde;ar una funci&oacute;n social en respuesta a las necesidades    y demandas de orden sanitario de la comunidad a la que dichos m&eacute;dicos    van a servir. La escuela de medicina es un elemento integrante de la sociedad,    un instrumento de capacitaci&oacute;n para trabajar en la sociedad y a favor    de &eacute;sta. A ese efecto, hemos de empezar por examinar cuidadosamente la    situaci&oacute;n que los graduados habr&aacute;n de afrontar cuando abandonen    la escuela de medicina, con el fin de poder prepararlos debidamente. Hemos de    plantearnos, en consecuencia, algunas precisas cuestiones. </font>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>      <P> <font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">&#151;&#191;Piensan    y act&uacute;an los graduados en funci&oacute;n de la &quot;salud&quot; m&aacute;s    bien que en funci&oacute;n de la &quot;enfermedad&quot;? Es decir, &#191;aplican    t&eacute;cnicas de prevenci&oacute;n y de promoci&oacute;n de la salud y no    solo t&eacute;cnicas de tratamiento y de rehabilitaci&oacute;n? </font>     <P><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">&#151;</font> <font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">&#191;Piensan    y act&uacute;an los graduados en funci&oacute;n de la familia y de la comunidad    m&aacute;s bien que en funci&oacute;n del enfermo individual? </font>     <P><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">&#151;</font> <font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">&#191;Piensan    y act&uacute;an los graduados como miembros de un equipo de salud formado por    m&eacute;dicos, enfermeras y otros trabajadores de salud, as&iacute; como por    especialistas en ciencias sociales? </font>     <P><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">&#151;</font> <font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Piensan    y act&uacute;an los graduados en funci&oacute;n del uso &oacute;ptimo de los    recursos financieros y materiales disponibles? </font>     <P><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">&#151;</font> <font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">&#191;Piensan    y act&uacute;an los graduados en funci&oacute;n de las caracter&iacute;sticas    nacionales de la salud y de la enfermedad y en funci&oacute;n de las correspondientes    prioridades? </font>     <P>      <P><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Cuando la respuesta    a todas esas preguntas es afirmativa, puede decirse que la escuela de medicina    ya ha adelantado mucho en la preparaci&oacute;n de graduados cuyo adiestramiento    corresponde a las necesidades de salud de la sociedad moderna. En cambio, cuando    algunas de las respuestas no sean inequ&iacute;vocamente afirmativas, urgir&aacute;    reexaminar todos los criterios y programas de la escuela de que se trate. </font>     <P><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Sin embargo, los    m&eacute;dicos y otro personal de salud tienden a adaptarse al sistema sanitario    existente, aun cuando est&eacute;n preparados para desempe&ntilde;ar funciones    considerablemente distintas. Por consiguiente, ser&aacute; necesario cambiar    primero el sistema de salud y adiestrar despu&eacute;s a los m&eacute;dicos    en funci&oacute;n del sistema. </font>     <P align="center"><a href="/img/revistas/rcsp/v35n4/c1002409.jpg" target="_blank"><img src="/img/revistas/rcsp/v35n4/c1002409.jpg" width="330" height="375" border="0"></a>      
]]></body>
<body><![CDATA[<P>      <P>      <P>      <P>      <P>      <P>      <P>      <P>      <P>      <P>      ]]></body>
<body><![CDATA[<P>      <P>      <P>      <P>      <P>      <P>      <P>      <P>      <P>      <P><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Si queremos un    sistema que sea accesible a todos los miembros de la comunidad, que se interese    por la promoci&oacute;n de la salud de toda la comunidad y en el que las principales    decisiones acerca de la salud sean adoptadas y ejecutadas por la comunidad,    el m&eacute;dico tendr&aacute; que ser solamente uno de los componentes que    un grupo, cada uno de cuyos miembros desempe&ntilde;a la funci&oacute;n para    la que ha sido preparado y que est&aacute; orientado a la identificaci&oacute;n    y a la soluci&oacute;n de los problemas prioritarios de salud de la comunidad.    </font>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Afrontamos aqu&iacute;    un dilema. La actual comunidad de profesionales de la salud tiende a oponerse    al establecimiento de un sistema sanitario de esa &iacute;ndole. La corporaci&oacute;n    m&eacute;dica imagina con dificultad las posibilidades de cambio. La respuesta    incumbe a los gobiernos nacionales. </font>     <P><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Por fortuna, se    ejerce una presi&oacute;n creciente sobre los responsables de la preparaci&oacute;n    de personal de salud. En todos los niveles del desarrollo de recursos de personal    han de adoptarse conceptos nuevos y revolucionarios. Es necesario reorientar    al personal de salud existente y establecer nuevas categor&iacute;as de personal.    Habr&aacute; que revalorar la funci&oacute;n de los curanderos y de las parteras    tradicionales. Cada miembro de la familia ha de aceptar una nueva responsabilidad    respecto de su propia salud y la salud de sus allegados. Sin embargo, el verdadero    &eacute;xito no se alcanzar&aacute; mientras no se adopten algunas decisiones    pol&iacute;ticas dif&iacute;ciles. No podemos dejarnos enga&ntilde;ar por el    sue&ntilde;o rom&aacute;ntico de un r&aacute;pido cambio de actitudes. Tendremos    que provocar de alg&uacute;n modo en dichas profesiones una actitud que les    haga ver las ventajas de sobrepasar, cuando menos, el presente estado de pasividad.    </font>     <P><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Los profesionales    de la salud deber&aacute;n ver con satisfacci&oacute;n que, sin perjuicio de    sus funciones cl&iacute;nicas, se les ofrezcan nuevas funciones, como las de    dirigentes sanitarios, educadores, orientadores y generadores de t&eacute;cnicas    m&aacute;s sencillas y socialmente aceptables. Para desempe&ntilde;ar dichas    funciones, necesitar&aacute;n una combinaci&oacute;n de sagacidad, conocimientos    cient&iacute;ficos y t&eacute;cnicos, conciencia social, competencia administrativa    y, sobre todo, capacidad de persuasi&oacute;n pol&iacute;tica. &#191;Cu&aacute;nto    tiempo seguir&aacute;n eludiendo esas interesantes tareas? </font>     <P><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Las profesiones    sanitarias no tienen la exclusiva de los criterios conservadores. La econom&iacute;a    cl&aacute;sica tambi&eacute;n corre el riesgo de alejarse de los objetivos de    la sociedad confundiendo crecimiento econ&oacute;mico y desarrollo y exigiendo    continuamente la prueba econ&oacute;mica de los beneficios sociales. &#191;Cabe    siempre expresar dichos beneficios en t&eacute;rminos econ&oacute;micos? La    proposici&oacute;n inversa es sin duda la cierta: el desarrollo ha de se probado    en t&eacute;rminos sociales. Ha de permitir, en efecto, aumentar las energ&iacute;as    de la poblaci&oacute;n, estimular su capacidad de creaci&oacute;n y elevar la    calidad de la vida. El mayor potencial energ&eacute;tico que hay en el mundo    es la energ&iacute;a humana y la salud es el combustible que puede engendrarla.    </font>     <P>      <P><b><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">La comunidad    cient&iacute;fica </font></b>     <P><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Para alcanzar nuestra    meta sanitaria mundial, hemos de trabajar en contacto estrecho con la comunidad    cient&iacute;fica. Los cient&iacute;ficos se est&aacute;n interesando en los    problemas de importancia social y en la equidad social. Aumenta la desilusi&oacute;n    producida por las investigaciones que no desembocan en la acci&oacute;n sino    en la necesidad de nuevas investigaciones. Pi&eacute;nsese en el mill&oacute;n    de ni&ntilde;os que mueren anualmente en &Aacute;frica a causa de paludismo    tropical. Es posible movilizar suficiente conciencia social entre personas que    intervienen en la investigaci&oacute;n sanitaria para decir que ese hecho no    puede ser tolerado cuando tenemos tan fant&aacute;sticos instrumentos cient&iacute;ficos    a nuestra disposici&oacute;n; sin embargo, muchos de esos instrumentos han de    ser afinados y la comunidad cient&iacute;fica tiene a ese prop&oacute;sito una    funci&oacute;n esencial que cumplir. Actualmente, sobre todo gracias a los programas    de investigaci&oacute;n de la OMS sobre enfermedades tropicales y reproducci&oacute;n    humana, hemos empezado fortalecer la capacidad de investigaci&oacute;n biom&eacute;dica    en los pa&iacute;ses en desarrollo. </font>      <P>      <P><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Los especialistas    de otros muchos sectores cient&iacute;ficos tendr&aacute;n que aportar su competencia    y su capacidad creadora, que se necesitan imperiosamente para dar soluciones    sencillas y pr&aacute;cticas a los numerosos problemas que todav&iacute;a no    han encontrado respuesta adecuada. Para ser realmente &uacute;til, su trabajo    deber&aacute; orientarse mucho m&aacute;s a la soluci&oacute;n pr&aacute;ctica    de problemas. Wernher von Braun dijo en una ocasi&oacute;n: &quot;Investigaci&oacute;n    b&aacute;sica es lo que yo hago cuando no s&eacute; lo que hago&quot;. Sin tratar    en ning&uacute;n caso de denigrar ese tipo de &quot;investigaci&oacute;n b&aacute;sica&quot;,    hemos de persuadir a los cient&iacute;ficos de que la soluci&oacute;n pr&aacute;ctica    de problemas y la investigaci&oacute;n y el desarrollo son tan importantes como    las investigaciones de alta complejidad asociadas con la imagen del &quot;investigador    de la torre de marfil.&quot; </font>     <P>      ]]></body>
<body><![CDATA[<P><b><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">El conflicto    con la industria </font></b>     <P><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Los conflictos    con la industria son los m&aacute;s dif&iacute;ciles de resolver. La industria    farmac&eacute;utica, la industria del tabaco, la industria del equipo m&eacute;dico    afectan todas ellas a la salud de la poblaci&oacute;n, sea negativa o positivamente,    o de ambos modos. La OMS puede ayudar a los Estados Miembros que tropiezan con    dificultades pol&iacute;ticas para resolver dichos conflictos facilit&aacute;ndoles    la plataforma neutral de la Organizaci&oacute;n. </font>     <P><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Examinemos, por    ejemplo, el problema de los medicamentos. Los pa&iacute;ses en desarrollo tropiezan    con graves dificultades para formular una pol&iacute;tica farmacol&oacute;gica    nacional a causa de la resistencia de los especialistas m&eacute;dicos o de    los m&eacute;dicos generales, que con frecuencia han estado influenciados por    la industria farmac&eacute;utica internacional. Sin embargo, m&eacute;dicos    extremadamente competentes, reunidos por la OMS y procedentes de todo el mundo,    han afirmado que un concepto como el de medicamentos esenciales es perfectamente    v&aacute;lido. Los medicamentos esenciales, que permiten abordar la inmensa    mayor&iacute;a de los problemas incluso en sociedades relativamente complejas,    dan un total de 200, aproximadamente. Sin embargo, en el caso de los habitantes    de las zonas rurales y de las zonas pobres de las ciudades, cabe hacer grandes    milagros con menos de 30 medicamentos bien escogidos. Sin esos medicamentos,    los programas de atenci&oacute;n primaria de salud no podr&aacute;n ejecutarse.    Hemos de tener la certeza de que podremos disponer de penicilina para los ni&ntilde;os    con neumon&iacute;a. Ha sido la funci&oacute;n de &aacute;rbitro neutral desempe&ntilde;ada    por la OMS lo que ha permitido comprender que nada hay de vergonzoso en hablar    de medicamentos esenciales. La responsabilidad revierte ahora a los gobiernos.    &#191;Pueden ahora reunir a sus expertos y aplicar ese principio? </font>     <P align="center"><a href="/img/revistas/rcsp/v35n4/c1102409.jpg" target="_blank"><img src="/img/revistas/rcsp/v35n4/c1102409.jpg" width="401" height="97" border="0"></a>     
<P>      <P>      <P>      <P><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">En el conflicto    acerca de la comercializaci&oacute;n de alimentos para lactantes tambi&eacute;n    ha tenido intervenci&oacute;n principal la OMS facilitando una plataforma neutral.    Lo que conseguimos no fue un milagro; sin embargo si se compara con la situaci&oacute;n    de hace 10 a&ntilde;os, ha de considerarse notable que la industria, las organizaciones    no gubernamentales y los Estados Miembros hayan podido llega a ese tipo de acuerdo.    Ahora los Estados Miembros disponen de un c&oacute;digo aplicable a la comercializaci&oacute;n    de los alimentos para lactantes, que pueden adaptar a sus particulares condiciones.    </font>     <P>      <P>      ]]></body>
<body><![CDATA[<P>      <P>      <P>      <P>      <P>      <P><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Facilitar una plataforma    neutral y suscitar un consenso no siempre es suficiente en ese tipo de conflictos.    En el caso de los medicamentos esenciales, por ejemplo, estamos interviniendo    ahora en cuestiones relacionadas con la tecnolog&iacute;a, la producci&oacute;n    las patentes y las marcas comerciales, elementos todos ellos de un nuevo orden    econ&oacute;mico internacional en el m&aacute;s amplio sentido posible de la    expresi&oacute;n. La OMS ha organizado el escenario; han de representar ahora    sus respectivos papeles otros organismos, como la Conferencia de la Naciones    Unidas sobre Comercio y Desarrollo, la Organizaci&oacute;n de las Naciones Unidas    para el Desarrollo Industrial y el Banco Mundial. El programa de medicamentos    esenciales, no obstante sus imperfecciones, ha suscitado ya una alentadora respuesta    por parte de un n&uacute;mero considerable de pa&iacute;ses en desarrollo que    ahora formulan sus pol&iacute;ticas farmacol&oacute;gicas nacionales, y por    parte de Estados Miembros de la Regi&oacute;n del Pac&iacute;fico Occidental,    que bajo los auspicios de la OMS, han llegado a un acuerdo de compra colectiva,    lo que les permitir&aacute; negociar en posici&oacute;n mucho m&aacute;s fuerte    que hasta la fecha con los abastecedores de medicamentos. </font>     <P><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">No obstante, el    ritmo del programa de medicamentos esenciales es demasiado lento; la OMS, por    si sola, carece de la capacidad social y econ&oacute;mica necesaria para acelerar    el proceso. Necesitamos, pues la participaci&oacute;n de la ONUDI, de la UNCTAD,    de la propia industria farmac&eacute;utica y de los Estados Miembros para poder    superar las presiones normales del mercado que se oponen al progreso. Un sorprendente    ejemplo de ese tipo de presiones se produjo en una conferencia en la que el    portavoz de la industria afirm&oacute; que la producci&oacute;n de vacunas y    sueros era tan competitiva que la propia industria estaba perdiendo inter&eacute;s    en ella. &#191;Qu&eacute; conclusi&oacute;n cabe derivar de una afirmaci&oacute;n    de esa naturaleza? Si se desea la salud para todos, si desea evitar que seis    millones de ni&ntilde;os mueran cada a&ntilde;o a causa de la tuberculosis,    la tos ferina, la difteria, el sarampi&oacute;n y la poliomielitis, se necesita    vacunar anualmente a un n&uacute;mero de ni&ntilde;os que oscila entre 100 y    120 millones. Es necesario a ese efecto conseguir vacunas a un precio m&oacute;dico.    Pero una vez que el precio ha bajado, no se pueden conseguir los productos.    S&oacute;lo cabe concluir que no podemos seguir considerando esos componentes    decisivos de la salud de las personas como productos de consumo del mercado    ordinario. Es necesario eximirlos de las leyes del mercado y encontrar otros    medios de producir dichos medicamentos esenciales. Nada ser&aacute; m&aacute;s    &uacute;til en este sector que el esfuerzo mancomunado de los pa&iacute;ses    para intercambiar tecnolog&iacute;a, informaci&oacute;n y experiencias y para    reforzar en com&uacute;n sus posiciones de negociaci&oacute;n. </font>     <P align="center"><a href="/img/revistas/rcsp/v35n4/c1202409.jpg" target="_blank"><img src="/img/revistas/rcsp/v35n4/c1202409.jpg" width="242" height="114" border="0"></a>      
<P>      <P>      ]]></body>
<body><![CDATA[<P>      <P>      <P>      <P>      <P>      <P>      <P><b><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">La voluntad    pol&iacute;tica </font></b>     <P><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Para concentrar    los esfuerzos en el establecimiento de sistemas de salud basados en la atenci&oacute;n    primaria con el fin de ejecutar programas destinados a alcanzar la meta de la    salud para todos, para introducir las reformas necesarias que han de asegurar    la eficacia y la efectividad de dichos programas y para que sean aceptados los    correspondientes m&eacute;todos de financiaci&oacute;n, es indispensable adoptar    importantes decisiones pol&iacute;ticas a nivel nacional, regional y mundial;    en breve, es indispensable una voluntad pol&iacute;tica. </font>     <P><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Por si sola, la    pol&iacute;tica de los departamentos ministeriales no ser&aacute; suficiente.    La salud para todo no se conseguir&aacute; sin el compromiso de los gobiernos,    de los grupos y comunidades de gobiernos que vean en el desarrollo de la salud    una parte integrante del desarrollo socioecon&oacute;mico. Pueden encontrarse    expresiones de ese compromiso pol&iacute;tico en una resoluci&oacute;n reciente    de la Asamblea General de las Naciones Unidas*** y en las declaraciones de grupos    de pa&iacute;ses, como los constituidos por la Organizaci&oacute;n de la Unidad    Africana y el Movimiento de los no Alineados. Sin embargo, los ministerios de    salud pueden desempe&ntilde;ar importantes funciones directivas, sobre todo    si su actividad se realiza y se orienta m&aacute;s hacia el ejercicio de tales    funciones. Funci&oacute;n primaria de un ministerio de salud robustecido es    la de asumir la iniciativa en la introducci&oacute;n de nuevas ideas pol&iacute;ticas.    En muchos pa&iacute;ses, los ministerios de salud no parecen tener autoridad    oficial requerida para conseguir que se preste la debida atenci&oacute;n al    desarrollo de la salud; sin embargo, si se atrevieran a asumir m&aacute;s iniciativas    en el orden de las ideas, ver&iacute;an robustecida su influencia en la formulaci&oacute;n    de medidas sociales a nivel pol&iacute;tico. Esa acci&oacute;n directiva es    extremadamente necesaria para promover la confianza p&uacute;blica. </font>     <P align="center"><a href="/img/revistas/rcsp/v35n4/c1302409.jpg" target="_blank"><img src="/img/revistas/rcsp/v35n4/c1302409.jpg" width="482" height="528" border="0"></a>      
]]></body>
<body><![CDATA[<P>      <P>      <P>      <P>      <P>      <P>      <P>      <P>      <P>      <P>      ]]></body>
<body><![CDATA[<P>      <P>      <P>      <P>      <P>      <P>      <P>      <P>      <P>      <P>      ]]></body>
<body><![CDATA[<P>      <P>      <P>      <P>      <P>      <P><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Si la persuasi&oacute;n    pol&iacute;tica ha de aplicarse al desarrollo social, deber&aacute; estar plenamente    respaldada por pol&iacute;ticas cuidadosamente definidas y por planes y programas    satisfactoriamente formulados. Por consiguiente, los pa&iacute;ses deber&aacute;n    adoptar decisiones pol&iacute;ticas para iniciar o fortalecer el proceso de    desarrollo de la salud, uno de cuyos elementos m&aacute;s importante es un proceso    adecuado de gesti&oacute;n. Tambi&eacute;n es indispensable adoptar estrategias    regionales para el desarrollo de la salud. Los comit&eacute;s regionales de    la OMS tendr&aacute;n que desplegar una acci&oacute;n directiva m&aacute;s intensa    que nunca y establecer diversos mecanismos regionales para la ejecuci&oacute;n    del programa, como ser&iacute;a la creaci&oacute;n de centros de investigaci&oacute;n,    desarrollo y adiestramiento para promover la autorresponsabilidad regional.    </font>     <P><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Se necesita, sobre    todo, el apoyo pol&iacute;tico de la Asamblea de la Salud, autoridad constitucional    m&aacute;xima de la OMS, pues para que &eacute;sta en su conjunto pueda alcanzar    objetivos sanitarios internacionales necesita el apoyo supremo de la colectividad    de sus miembros. </font>     <P align="center"><b><a href="/img/revistas/rcsp/v35n4/c1402409.jpg" target="_blank"><img src="/img/revistas/rcsp/v35n4/c1402409.jpg" width="257" height="106" border="0"></a></b>     
<P>      <P>      ]]></body>
<body><![CDATA[<P>      <P>      <P>      <P>      <P>      <P><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Exige incluso que    los pa&iacute;ses est&eacute;n dispuestos a sacrificar parte de la soberan&iacute;a    nacional en cuestiones de salud para favorecer la solidaridad sanitaria internacional.    Esa solidaridad ha de tener muy diversas manifestaciones, como la movilizaci&oacute;n    de apoyo financiero interno y externo, la participaci&oacute;n de las instituciones    de salud de los distintos pa&iacute;ses en redes internacionales de colaboraci&oacute;n    para el logro de objetivos sanitarios comunes y para la regionalizaci&oacute;n    de la tecnolog&iacute;a de salud, y el deseo aut&eacute;ntico de compartir la    experiencia obtenida con otros pa&iacute;ses. </font>     <P><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">La OMS puede facilitar    apoyo pol&iacute;tico a los pa&iacute;ses, tanto en palabras como en acci&oacute;n.    En palabras, declarando que nuestros objetivos sociales son irrenunciables para    todo el mundo e insistiendo en nuestra determinaci&oacute;n de alcanzarlos;    en acci&oacute;n, dando prioridad m&aacute;xima a los programas que reflejan    debidamente nuestros principios y pol&iacute;ticas y que se presten con m&aacute;s    verosimilitud a convertirlos en realidad. </font>     <P><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Tendremos que abordar,    sin duda, numerosos problemas pol&iacute;ticos. Algunos de ellos derivar&aacute;n    de los intereses comerciales y profesionales, en la medida en que &eacute;stos    se sientan afectados, por ejemplo, por el establecimiento de una tecnolog&iacute;a    apropiada para la salud, por la adopci&oacute;n de pol&iacute;ticas farmacol&oacute;gicas    destinadas a facilitar a todos medicamentos esenciales y a establecer industrias    farmac&eacute;uticas en los pa&iacute;ses en desarrollo, y por la producci&oacute;n    preferente de vacunas en determinados pa&iacute;ses en nombre de la regi&oacute;n    interesada. Sobre todo, se producir&aacute;n presiones pol&iacute;ticas ante    cualquier intento de cambiar un proceso de planificaci&oacute;n con el fin de    que su objetivo sea atender las necesidades de todos y no las necesidades de    unos pocos. </font>     <P><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">No podemos esperar    que cualquier pol&iacute;tico renuncie a la situaci&oacute;n de hecho; en efecto,    hay que reconocer como el m&aacute;s formidable y absoluto obst&aacute;culo    la resistencia de las personas a verse privadas de algo que ya tienen. Sin embargo,    una consecuencia pol&iacute;tica perfectamente l&oacute;gica de la adopci&oacute;n    de la atenci&oacute;n primaria de salud ser&aacute; la certeza de que los gastos    suplementarios del desarrollo no perpet&uacute;an las malas pr&aacute;cticas    existentes. En consecuencia, siempre que las decisiones pol&iacute;ticas sean    correctas, nos ser&aacute; posible obtener los fondos necesarios. </font>     <P><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Aun cuando los    servicios de salud son, a todas luces, elemento integrante de la pol&iacute;tica    social y de la estructura pol&iacute;tica de un pa&iacute;s, hemos de entender    que la pol&iacute;tica y la acci&oacute;n sanitaria pueden ser modificadas y    mejoradas sin un cambio en las bases del gobierno. </font>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>      <P><b><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">&#191;Es &quot;Salud    2000&quot; una meta ilusoria? </font></b>     <P><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">&#191;Cu&aacute;l    ser&aacute; su costo? &#191;Es ese costo exorbitante? Seg&uacute;n resultados    recientes de estudios en peque&ntilde;a escala practicados en pa&iacute;ses    en desarrollo, cabe obtener mejoras considerables en el nivel de salud de la    poblaci&oacute;n con una inversi&oacute;n que se situar&iacute;a solamente entre    el 0,5% y 2% del producto nacional bruto por habitante, lo que supone unos pocos    d&oacute;lares al a&ntilde;o. Es &eacute;se, cualesquiera que sea el criterio    que se adopte, un costo razonable: una cent&eacute;sima de lo que gasta en salud    la poblaci&oacute;n de muchos pa&iacute;ses ricos. Por consiguiente, el factor    costo no deber&aacute; ser un obst&aacute;culo para los gobiernos cuando &eacute;stos    tratan de planificar su respuesta al compromiso adquirido respecto del objetivo    de la salud para todos en el a&ntilde;o 2000. Incluso sin codificar la presente    estructura de sus inversiones en salud, la mayor&iacute;a de los pa&iacute;ses    pueden hacer sustanciales progresos hacia el logro de la salud para todos en    el a&ntilde;o 2000 reorientando sus sistemas sanitarios, concentrando sus esfuerzos    en la atenci&oacute;n primaria de salud para toda la poblaci&oacute;n y no en    complejos servicios hospitalarios y especializados para las minor&iacute;as    privilegiadas de las zonas urbanas. Sin embargo, los pa&iacute;ses ricos no    s&oacute;lo tienen el deber moral de apoyar los esfuerzos de los pa&iacute;ses    en desarrollo, tanto desde el punto de vista financiero como desde el punto    de vista t&eacute;cnico, sino que est&aacute;n obligados a hacerlo porque tambi&eacute;n    favorece claramente sus propios intereses. La reforma sanitaria a escala mundial    depende del inter&eacute;s propio bien entendido de las naciones industriales    y no del tibio altruismo de las minor&iacute;as de dichos pa&iacute;ses. El    di&aacute;logo Norte-Sur ha de desembocar en un nuevo orden econ&oacute;mico,    no solo en inter&eacute;s del Tercer Mundo, sino en inter&eacute;s de los pa&iacute;ses    industriales. </font>      <P><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">El cambio se est&aacute;    produciendo y tengo la certeza de que alcanzaremos el &eacute;xito. Tenemos    que alcanzarlo. Los ni&ntilde;os de hoy y los que todav&iacute;a no han nacido,    pero que representar&aacute;n m&aacute;s de un tercio de la poblaci&oacute;n    mundial en el a&ntilde;o 2000, nunca nos perdonar&iacute;an el fracaso. </font>     <P>&nbsp;     <P>&nbsp;     <P align="center"><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="3"><b>ANEXO</b></font>      <P>     <P><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">El logro de la    salud para todos en el a&ntilde;o 2000 fue el tema central de la Conferencia    Internacional sobre Atenci&oacute;n Primaria de Salud, celebrada en Alma-At&aacute;    en el mes de septiembre de 1978. Habida cuenta de la importancia que esa Conferencia    tuvo para la futura estrategia sanitaria en todo el mundo, se reproduce a continuaci&oacute;n    el texto de la Declaraci&oacute;n de Alma-At&aacute;.</font>     <P>&nbsp;     ]]></body>
<body><![CDATA[<P align="center"><b><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="3">DECLARACI&Oacute;N    DE ALMA-AT&Aacute; </font></b>      <P>      <P><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">La Conferencia    Internacional de Atenci&oacute;n Primaria de Salud, reunida en Alma-At&aacute;    en el d&iacute;a de hoy, doce de septiembre de 1978, considerando la necesidad    de una acci&oacute;n urgente por parte de todos los gobiernos, de todo el personal    de salud y del desarrollo, y de la comunidad mundial, para proteger y promover    la salud de todos los pueblos del mundo, hace la siguiente Declaraci&oacute;n:    </font>     <P align="center"><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"><b>I</b>    </font>     <P><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">La Conferencia    reitera firmemente que la salud, estado de completo bienestar f&iacute;sico,    mental y social, y no solamente la ausencia de afecciones o enfermedades, es    un derecho humano fundamental, y que el logro del nivel de salud m&aacute;s    alto posible es un objetivo social sumamente importante en todo el mundo, cuya    realizaci&oacute;n requiere la intervenci&oacute;n de otros muchos sectores    sociales y econ&oacute;micos, adem&aacute;s del sector de la salud. </font>     <P>      <P align="center"><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"><b>II</b>    </font>     <P>      <P><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">La grave desigualdad    existente en el estado de salud de la poblaci&oacute;n, especialmente entre    los pa&iacute;ses en v&iacute;as de desarrollo y los desarrollados, as&iacute;    como dentro de cada pa&iacute;s, es inaceptable pol&iacute;tica, social y econ&oacute;micamente,    y es, por lo tanto, una preocupaci&oacute;n com&uacute;n para todos los pa&iacute;ses.    </font>     <P align="center">      ]]></body>
<body><![CDATA[<P align="center"><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"><b>III    </b></font>      <P>      <P><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">El desarrollo econ&oacute;mico    y social, basado en un Nuevo Orden Econ&oacute;mico Internacional, es de importancia    fundamental para lograr el grado m&aacute;ximo de salud para todos y para reducir    la diferencia en el estado de salud existente entre los pa&iacute;ses en desarrollo    y los desarrollados. La promoci&oacute;n y protecci&oacute;n de la salud de    la poblaci&oacute;n son indispensables para el desarrollo econ&oacute;mico y    social ininterrumpido, y contribuyen a una mejor calidad de vida y a la paz    mundial. </font>     <P align="center"><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"><b>IV    </b></font>     <P>      <P><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">El pueblo tiene    el derecho y el deber de participar individual y colectivamente en la planificaci&oacute;n    y aplicaci&oacute;n de la atenci&oacute;n a su salud. </font>     <P align="center">      <P align="center"><b><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">V    </font></b>     <P>      <P><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Los gobiernos tienen    la obligaci&oacute;n de cuidar la salud de su pueblo, obligaci&oacute;n que    s&oacute;lo puede ser llevada a cabo mediante la adopci&oacute;n de medidas    sanitarias y sociales adecuadas. Uno de los principales objetivos sociales de    los gobiernos, de las organizaciones internacionales y de la comunidad mundial    entera, en el curso de las pr&oacute;ximas d&eacute;cadas, debe ser que todos    los pueblos del mundo alcancen, en el a&ntilde;o 2000, un nivel de salud que    les permita llevar una vida social y econ&oacute;micamente productiva. La atenci&oacute;n    primaria de salud es la clave para alcanzar esa meta como parte del desarrollo    conforme al esp&iacute;ritu de la justicia social. </font>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P align="center">      <P align="center">      <P align="center"><b><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">VI    </font></b>     <P>      <P><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">La atenci&oacute;n    primaria de salud es la asistencia sanitaria esencial basada en m&eacute;todos    y tecnolog&iacute;as pr&aacute;cticos, cient&iacute;ficamente fundados y socialmente    aceptables, puesta al alcance de todos los individuos y familias de la comunidad,    mediante su plena participaci&oacute;n, y a un coste que la comunidad y el pa&iacute;s    puedan soportar, en todas y cada una de las etapas de su desarrollo, con un    esp&iacute;ritu de autorresponsabilidad y autodeterminaci&oacute;n. La atenci&oacute;n    primaria forma parte integrante, tanto del sistema nacional de salud, del que    constituye la funci&oacute;n central y el n&uacute;cleo principal, como del    desarrollo econ&oacute;mico y social global de la comunidad. Es el primer nivel    de contacto de los individuos, la familia y la comunidad con el sistema nacional    de salud, llevando la atenci&oacute;n sanitaria lo m&aacute;s cerca posible    al lugar donde viven y trabajan las personas, y constituye el primer elemento    de un proceso continuado de asistencia sanitaria. </font>     <P align="center">      <P align="center"><b><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">VII    </font></b>     <P><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"><b>La atenci&oacute;n    primaria de salud: </b></font>     <P>      <P><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">1. es a la vez    un reflejo y una consecuencia de las condiciones econ&oacute;micas y las caracter&iacute;sticas    socioculturales y pol&iacute;ticas del pa&iacute;s y de sus comunidades, y se    desarrolla a partir de ellas, y se basa en la aplicaci&oacute;n de los resultados    pertinentes de las investigaciones sociales, biom&eacute;dicas y sobre servicios    de salud, y en la experiencia acumulada en materia en salud p&uacute;blica;    </font>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>      <P><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">2. se orienta a    los principales problemas de salud de la comunidad, y presta los servicios de    promoci&oacute;n, prevenci&oacute;n, tratamiento y rehabilitaci&oacute;n necesarios    para resolver esos problemas; </font>     <P>      <P><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">3. comprende, cuando    menos las siguientes actividades: educaci&oacute;n sobre los problemas de salud    y sobre los m&eacute;todos de prevenci&oacute;n y de luchas correspondientes,    la promoci&oacute;n del suministro de alimentos y de una nutrici&oacute;n apropiada;    abastecimiento adecuado de agua potable y saneamiento b&aacute;sico; asistencia    materno-infantil, con inclusi&oacute;n de la planificaci&oacute;n familiar;    inmunizaci&oacute;n contra las principales enfermedades infecciosas; la prevenci&oacute;n    y lucha contra las enfermedades end&eacute;micas locales; tratamiento apropiado    de las enfermedades y los traumatismos comunes; y suministro de medicamentos    esenciales; </font>     <P>      <P><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">4. entra&ntilde;a    la participaci&oacute;n, adem&aacute;s del sector sanitario, de todos los sectores    y campos de actividad conexos del desarrollo nacional y comunitario, en particular    la agricultura, la zootecnia, la alimentaci&oacute;n, la industria, la educaci&oacute;n,    la vivienda, las obras p&uacute;blicas, las comunicaciones y otros sectores;    y exige los esfuerzos coordinados de todos esos sectores;</font>      <P>      <P><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">5. exige y fomenta    en grado m&aacute;ximo la autorresponsabilidad y la participaci&oacute;n de    la comunidad y del individuo en la planificaci&oacute;n, organizaci&oacute;n,    funcionamiento y control de la atenci&oacute;n primaria de salud, sacando el    mayor partido posible de los recursos locales, nacionales y de otros recursos    disponibles; y, con tal fin, desarrolla, mediante la educaci&oacute;n apropiada,    la capacidad de las comunidades para participar; </font>     <P>      <P><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">6. debe estar asistida    por sistemas de env&iacute;o de casos integrados, funcionales y que se apoyen    mutuamente, a fin de llegar al mejoramiento progresivo de la atenci&oacute;n    sanitaria completa para todos, dando prioridad a los m&aacute;s necesitados;</font>      ]]></body>
<body><![CDATA[<P>      <P><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">7. se basa, tanto    en el plano local como en el de referencia y consulta de casos, en personal    de salud, con inclusi&oacute;n, seg&uacute;n proceda, de m&eacute;dicos, enfermeras,    parteras, auxiliares y trabajadores de la comunidad, as&iacute; como de personas    que practican la medicina tradicional, en la medida que se necesiten, con el    adiestramiento debido en lo social y en lo t&eacute;cnico, para trabajar como    equipo de salud y atender las necesidades de salud expresa de la comunidad.    </font>     <P align="center">      <P align="center"><b><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">VIII    </font></b>     <P>      <P><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Todos los gobiernos    deben formular pol&iacute;ticas, estrategias y planes de acci&oacute;n nacionales    con objeto de iniciar y mantener la atenci&oacute;n primaria de salud como parte    de un sistema nacional de salud de gran alcance y en coordinaci&oacute;n con    otros sectores. Para ello, ser&aacute; necesario ejercer la voluntad pol&iacute;tica    para movilizar los recursos del pa&iacute;s y utilizar racionalmente los recursos    externos disponibles. </font>     <P align="center">      <P align="center"><b><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">IX    </font></b>     <P>      <P><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Todos los pa&iacute;ses    deben cooperar, con esp&iacute;ritu de solidaridad y de servicio, a fin de garantizar    la atenci&oacute;n primaria de salud para todo el pueblo, ya que el logro de    la salud por la poblaci&oacute;n de un pa&iacute;s interesa y beneficia directamente    a todos los dem&aacute;s pa&iacute;ses. En este contexto, el informe conjunto    OMS/UNICEF**** sobre atenci&oacute;n primaria de salud constituye una base s&oacute;lida    para impulsar el desarrollo y el funcionamiento de la atenci&oacute;n primaria    de salud en todo el mundo. </font>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P align="center">      <P align="center"><b><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">X    </font></b>     <P>      <P><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Es posible alcanzar    un nivel aceptable de salud para toda la humanidad en el a&ntilde;o 2000 mediante    una utilizaci&oacute;n mejor y m&aacute;s completa de los recursos mundiales,    de los cuales una parte considerable se destina en la actualidad a armamento    y conflictos militares. Una verdadera pol&iacute;tica de independencia, paz,    distensi&oacute;n y desarme podr&iacute;a y deber&iacute;a liberar recursos    adicionales que muy bien podr&iacute;an emplearse para fines pac&iacute;ficos    y, en particular, para acelerar el desarrollo social y econ&oacute;mico asignando    una proporci&oacute;n adecuada a la atenci&oacute;n primaria de salud, en tanto    en cuanto que es elemento esencial de dicho desarrollo. </font>     <P>&nbsp;     <P>    <br> <font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">*En: Foro Mundial  de la Salud, 2(1):5-25(1981).     <br> </font><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">**Atenci&oacute;n  Primaria de Salud. Informe de la Conferencia Internacional sobre Atenci&oacute;n  Primaria de Salud, Alma-At&aacute;, URSS, septiembre de 1978. Ginebra, Organizaci&oacute;n  Mundial de la Salud, 1978.     <br> </font><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">***Resoluciones  y decisiones adoptadas por la Asamblea General en su vig&eacute;simo cuarto periodo  de sesiones, Nueva York, Naciones Unidas, 1980, p&aacute;g. 95 (Resoluciones 34/38.  La salud como parte integrante del desarrollo).     <br> </font>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"> </font><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">****Atenci&oacute;n    primaria de salud. Informe de la Conferencia Internacional sobre Atenci&oacute;n    Primaria de Salud Alma-At&aacute;, 6-12 de septiembre de 1978. Ginebra, Organizaci&oacute;n    Mundial de la Salud, 1978. </font>      ]]></body>
</article>
