<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1"?><article xmlns:mml="http://www.w3.org/1998/Math/MathML" xmlns:xlink="http://www.w3.org/1999/xlink" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance">
<front>
<journal-meta>
<journal-id>0864-3466</journal-id>
<journal-title><![CDATA[Revista Cubana de Salud Pública]]></journal-title>
<abbrev-journal-title><![CDATA[Rev Cubana Salud Pública]]></abbrev-journal-title>
<issn>0864-3466</issn>
<publisher>
<publisher-name><![CDATA[Editorial Ciencias Médicas]]></publisher-name>
</publisher>
</journal-meta>
<article-meta>
<article-id>S0864-34662013000400019</article-id>
<title-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Algo más sobre medicina natural y tradicional]]></article-title>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Additional information about natural and traditional medicine]]></article-title>
</title-group>
<contrib-group>
<contrib contrib-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[DÍAZ MORENO]]></surname>
<given-names><![CDATA[ROGELIO MANUEL]]></given-names>
</name>
<xref ref-type="aff" rid="A01"/>
</contrib>
</contrib-group>
<aff id="A01">
<institution><![CDATA[,Instituto de Neurología y Neurocirugía  ]]></institution>
<addr-line><![CDATA[La Habana ]]></addr-line>
<country>Cuba</country>
</aff>
<pub-date pub-type="pub">
<day>00</day>
<month>12</month>
<year>2013</year>
</pub-date>
<pub-date pub-type="epub">
<day>00</day>
<month>12</month>
<year>2013</year>
</pub-date>
<volume>39</volume>
<numero>4</numero>
<fpage>808</fpage>
<lpage>813</lpage>
<copyright-statement/>
<copyright-year/>
<self-uri xlink:href="http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0864-34662013000400019&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_abstract&amp;pid=S0864-34662013000400019&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_pdf&amp;pid=S0864-34662013000400019&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri></article-meta>
</front><body><![CDATA[ <p align="right"><font face="Verdana" size="2"> <b>CARTA AL EDITOR</b></font></p>    <p align="left">&nbsp;</p>    <p><font face="Verdana" size="4"><b>Algo  m&aacute;s sobre medicina natural y tradicional</b></font> </p>    <P align="left">&nbsp;      <P><font face="Verdana" size="3"><b>Additional information about natural and traditional  medicine</b></font>     <P>&nbsp;    <P>    <br>     <br> <hr size="1" noshade>     <P><font face="Verdana" size="2">A:  Profesor Francisco Rojas Ochoa<b> </b></font>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>&nbsp;     <p><font face="Verdana" size="2">  <i>Director: </i></font>     <p><i><font face="Verdana" size="2">Luego de leer atentamente  la colaboraci&oacute;n del Dr. Jorge Daniel Garc&iacute;a Salman, &quot;Consideraciones  sobre la medicina natural y tradicional, el m&eacute;todo cient&iacute;fico y  el sistema de salud cubano&quot;, aparecida en la Secci&oacute;n &quot;Primero  en la Web&quot; del sitio de la Revista Cubana de Salud P&uacute;blica, he considerado  oportuno exponer las siguientes opiniones. </font> </i>     <P>     <P><i><font face="Verdana" size="2">Pienso  que el debate alrededor de las pr&aacute;cticas agrupadas bajo el r&oacute;tulo  general de Medicina Natural y Tradicional (MNT) es necesario, tanto para los aspectos  relacionados con el mejoramiento de la atenci&oacute;n cl&iacute;nica al paciente,  como para el desarrollo cient&iacute;fico de la medicina y del enfoque o an&aacute;lisis  cr&iacute;tico de esta ciencia, como rama del saber con profundas repercusiones  humanas. </font> </i>     <P>     <P><i><font face="Verdana" size="2">Para intentar una  mayor claridad, propongo considerar la utilidad de varias especificaciones, pues  en ocasiones se encuentran ideas o t&eacute;rminos que se adoptan como sobrentendidos  por algunos autores y lectores, mientras que para otros puede resultar confuso  o cuestionable, y el debate en tales condiciones queda lastrado por las incomprensiones.  Por ejemplo, &quot;tradicional&quot;, para algunos, puede ser indicar penicilina  contra una infecci&oacute;n; mientras que &quot;alternativo&quot;, recetar un  antibi&oacute;tico de una generaci&oacute;n posterior. Para otras personas, los  mismos t&eacute;rminos tienen una connotaci&oacute;n muy diferente. Tal vez se  pueda esquivar parcialmente las confusiones posibles usando el t&eacute;rmino  &quot;Medicina Ortodoxa&quot; para referirnos al conjunto de pr&aacute;cticas  generalmente asociadas con el avance de la medicina moderna en las sociedades  desarrolladas, t&iacute;picamente implementadas a partir de su estudio en laboratorios  y ensayos cl&iacute;nicos en cualquier regi&oacute;n del mundo; y el de &quot;Medicina  Heterodoxa&quot;, con las pr&aacute;cticas populares, cuya validaci&oacute;n mediante  las anteriores herramientas puede haberse efectuado en algunos casos y en otros  no. Ninguno de estos t&eacute;rminos contiene o es asociable en principio con  connotaciones negativas o positivas. </font> </i>     <P>     <P><i><font face="Verdana" size="2">De  acuerdo con lo anterior, la colaboraci&oacute;n de Garc&iacute;a Salman contiene  una defensa de la medicina heterodoxa, por cuanto tendr&iacute;a mucho que aportar  en el cuidado de la salud de los pacientes. Se argumenta que el conjunto de estas  pr&aacute;cticas parte de principios divergentes de la ortodoxa, si bien es capaz  de complementar exitosamente a esta. Asimismo se argumenta que, para las pr&aacute;cticas  asociadas con la medicina heterodoxa, no es necesario y ni siquiera conveniente,  aplicar las herramientas establecidas en el caso de la medicina ortodoxa para  validar los tratamientos antes de su introducci&oacute;n en la pr&aacute;ctica  cl&iacute;nica. </font> </i>     <P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P><i><font face="Verdana" size="2">El retorno  a este tema est&aacute; plenamente justificado a la luz del desarrollo renovado  de investigaciones en este campo y al hecho de que todav&iacute;a, en nuestra  apreciaci&oacute;n, no existe un acuerdo o consenso total sobre el mismo, ni siquiera  un debate ordenado y en progreso donde se ventilen las evidencias que se vayan  acumulando para cuestionar las posibles tendencias de opini&oacute;n establecidas.  Independientemente de tales consideraciones iniciales, el texto de Garc&iacute;a  Salman enarbola algunas tesis o ideas con las cuales discrepamos, hasta el punto  de estimar que le restan gran parte del valor que podr&iacute;a portar. A continuaci&oacute;n  intentaremos fundamentar nuestro desacuerdo. </font> </i>     <P>     <P><i><font face="Verdana" size="2">Para  empezar, el autor hace referencias, en su trabajo, a t&eacute;rminos de origen  religioso como el alma (p&aacute;rrafos 6, 15 y 17) y el esp&iacute;ritu (p&aacute;rrafos  9, 11, 17). En alguna de estas menciones se les vincula expl&iacute;citamente  a entidades naturales como el cuerpo o la mente. Dado que los llamados alma y  esp&iacute;ritu son entelequias no reconocidas por la ciencia, sino propias de  algunas religiones ni siquiera de todas, y dentro de las que s&iacute; son reconocidas,  no tienen tampoco iguales caracter&iacute;sticas ninguna apelaci&oacute;n a estos  t&eacute;rminos debe recogerse en una revista cient&iacute;fica, como no sea de  manera metaf&oacute;rica o po&eacute;tica si cupiese como detalle de estilo. </font>  </i>     <P>     <P><i><font face="Verdana" size="2">Relacionado con este punto se despierta  una inconformidad con algo apreciado por el autor como positivo (p&aacute;rrafo  6) cuando expresa: &quot;Heredera de la escuela hipocr&aacute;tica, lejos siempre  de magias y supersticiones, la medicina natural se ha basado a lo largo de la  historia [&#133;]&quot;. La medicina hipocr&aacute;tica estuvo lejos de ser perfecta  o universalmente acogida incluso en su limitado mundo de la Grecia hel&eacute;nica.  Se basaba en la hoy desacreditada teor&iacute;a de los &quot;Cuatro humores&quot;  (sangre, flema, bilis negra y bilis amarilla) y en que la enfermedad era el desbalance  entre ellos, tal que rectificando el desbalance, se curaba el enfermo. Los alimentos  eran clasificados seg&uacute;n la teor&iacute;a de los cuatro elementos (agua,  tierra, aire, fuego) correspondientes con cuatro caracteres (flem&aacute;tico,  melanc&oacute;lico, sangu&iacute;neo, col&eacute;rico). </font> </i>     <P><i><font face="Verdana" size="2">A  la vista del avance de las ciencias f&iacute;sicas, biol&oacute;gicas y m&eacute;dicas,  debe exig&iacute;rsele a cualquier pr&aacute;ctica m&eacute;dica que no se acoja  a paradigmas obsoletos como aquellos independientemente de otros avances de los  que Hip&oacute;crates s&iacute; pueda haberse hecho merecedor ni taxonom&iacute;as  ni ning&uacute;n tipo de clasificaciones de sistemas biol&oacute;gicos y sus interacciones,  derivados de estas creencias. </font> </i>     <P>     <P><i><font face="Verdana" size="2">La  inconformidad con varios otros aspectos conflictivos en el texto es inevitable,  hasta tanto el autor no resuelva contradicciones e imprecisiones que lo invalidan.  Se hubiera podido comenzar esta cr&iacute;tica, por ejemplo, destacando la necesidad  de que el autor sugiriera la relaci&oacute;n de pr&aacute;cticas de MNT, o heterodoxas,  que considera v&aacute;lidas. En su material pueden apreciarse hasta cierto punto  las caracter&iacute;sticas que &eacute;l considera que estas pr&aacute;cticas  deben sostener para considerarse de esa suerte, en contraposici&oacute;n con la  medicina ortodoxa, pero estas caracter&iacute;sticas son dif&iacute;ciles de enfocar  de una manera objetiva. Ser&iacute;a altamente recomendable que el autor se refiriera  a los criterios con los que se puede evaluar, cr&iacute;tica y objetivamente,  si todas las ramas de MNT que reivindican esas caracter&iacute;sticas cumplen  efectivamente con ellas. Asimismo servir&iacute;an para aprobar o rechazar, sobre  una base previamente acordada, la pretensi&oacute;n de cualquier nueva modalidad,  desarrollada en la modernidad o rescatada del pasado, que con los mismos argumentos  que las otras, pretenda erigirse en una nueva rama de MNT. </font> </i>     <P>     <P><i><font face="Verdana" size="2">Independientemente  de este an&aacute;lisis, se despierta otra contradicci&oacute;n por la calificaci&oacute;n  que el autor otorga a las modalidades de MNT, de modalidades de intervenciones  muy complejas (p&aacute;rrafo 19, y varios otros). Por ejemplo, la terapia floral  es una de esas pr&aacute;cticas que pretende ser recogida dentro del acervo de  las MNT. Sin embargo, Edward Bach, su creador, afirm&oacute;: </font> </i>     ]]></body>
<body><![CDATA[<blockquote>      <p><i><font face="Verdana" size="2">Este sistema de tratamiento es el m&aacute;s  perfecto que se le ha ofrecido a la humanidad desde tiempos inmemoriales. Tiene  el poder de curar las enfermedades; y por ser sencillo, puede utilizarse en casa.  Su sencillez precisamente, unida a sus efectos de curaci&oacute;n de todo, hace  que sea maravilloso. No se requiere ciencia alguna, ni conocimientos previos,  aparte de los sencillos m&eacute;todos que aqu&iacute; se describen; y los que  m&aacute;s beneficios conseguir&aacute;n de este regalo enviado por Dios ser&aacute;n  aquellos que lo conserven tan puro como es: libre de ciencia y de teor&iacute;as,  pues todo en la naturaleza es muy simple.<SUP>1,2</SUP> </font></i></p>    <p>&nbsp; </p></blockquote>    <P>      <P><i><font face="Verdana" size="2">En el caso de la homeopat&iacute;a, las &quot;leyes&quot;  en que se basa tambi&eacute;n son bastante simples, al menos de enunciar: lo semejante  cura lo semejante de ah&iacute; el t&eacute;rmino de homeopat&iacute;a y la ley  de que el efecto se potencia con el aumento de la diluci&oacute;n, aun m&aacute;s  all&aacute; de los niveles racionales. Samuel Hahnemann, el alem&aacute;n creador  de esta &quot;modalidad&quot; no estaba tampoco, hasta donde conocemos, interesado  en convencer al p&uacute;blico de que su terapia fuera demasiado complicada. </font>  </i>     <P>     <P><i><font face="Verdana" size="2">Tambi&eacute;n se puede se&ntilde;alar  que muchos cocimientos y remedios herbales populares de la MNT son empleados por  pueblos de todo el mundo sin dejar de obtener interesantes resultados despu&eacute;s  de procesamientos bien sencillos en comparaci&oacute;n con los procedimientos  de las industrias biofarmac&eacute;uticas ortodoxas. Estos hechos entran en flagrante  contradicci&oacute;n con la tesis de Garc&iacute;a Salman sobre la complejidad  de las pr&aacute;cticas de MNT.</font> </i>     <P>     <P><i><font face="Verdana" size="2">Todav&iacute;a  aparecen otras interrogantes que no encuentran respuesta dentro de la l&oacute;gica  del autor. Este afirma (como en el p&aacute;rrafo 39) que las pr&aacute;cticas  m&eacute;dicas que llamar&iacute;amos ortodoxas, se basar&iacute;an en un paradigma  &quot;positivista&quot;, que persigue el hallazgo de relaciones causa-efecto por  condiciones objetivas. A esto le contrapone el paradigma que seguir&iacute;an  las pr&aacute;cticas heterodoxas, &quot;interpretativas o hermen&eacute;uticas,  de car&aacute;cter naturalista y cualitativo, que pretende comprender e interpretar  la realidad, los significados y las intenciones de las personas&quot;. Estas pr&aacute;cticas  habr&iacute;an empezado a desarrollarse desde la Antig&uuml;edad y deber&iacute;a  respet&aacute;rseles un espacio propio, que balancee la hegemon&iacute;a te&oacute;rico-metodol&oacute;gica  de las ortodoxas. Sin embargo, esto tropieza tanto con el hecho de que la ciencia  de la que se derivan las pr&aacute;cticas ortodoxas, tambi&eacute;n pretende &quot;comprender  e interpretar la realidad&quot;, como con el hecho de que muchas de las pr&aacute;cticas  heterodoxas han sido recogidas con toda naturalidad por las ortodoxas, refinadas  cuando ha sido conveniente e incorporadas al arsenal de estas &uacute;ltimas con  gran &eacute;xito. Pueden buscarse muchos ejemplos de esto, como pudieran ser  un n&uacute;mero de remedios de origen vegetal o animal, cuyos principios activos  son aislados y sintetizados luego en f&aacute;rmacos corrientes, una vez probada  su efectividad mediante ensayos cl&iacute;nicos. Huelga decir que en esta transici&oacute;n,  el remedio es enfocado estrictamente dentro de los paradigmas de la pr&aacute;ctica  ortodoxa, que seg&uacute;n el autor no se le deber&iacute;an aplicar. </font>  </i>     <P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P><i><font face="Verdana" size="2">Uno de las ideas m&aacute;s chocantes  del texto es aquella donde se intenta trasladar el peso del resultado de la intervenci&oacute;n  m&eacute;dica desde la intenci&oacute;n de &quot;curar&quot;, hacia una de &quot;sanar&quot;,  y este acto de sanaci&oacute;n se equipara con cierto proceso de restauraci&oacute;n  de alg&uacute;n tipo de balance o armon&iacute;a (como en los p&aacute;rrafos  8, 9, 10, 21), &quot;haya sido curada la condici&oacute;n previa o no&quot; (sic,  p&aacute;rrafo 10). En nuestra humilde opini&oacute;n, es irrisoria la probabilidad  de que un paciente abandone satisfecho un servicio de salud, &quot;sanado&quot;  pero no &quot;curado&quot; de una apendicitis u otra condici&oacute;n de salud  semejante, que amenaza con tronchar su vida a menos que se produzca una intervenci&oacute;n  inmediata. </font> </i>     <P>     <P><i><font face="Verdana" size="2">Tal vez lo que  quiere el autor es enfatizar el car&aacute;cter preventivo de la atenci&oacute;n  en salud, de promoci&oacute;n de h&aacute;bitos de vida saludables para las personas  en su rutina e interacciones con la sociedad y el medio ambiente. Aun as&iacute;,  no se comprende c&oacute;mo es que no aprecia el desarrollo de esta arista en  la mayor&iacute;a de los sistemas de salud modernos, ortodoxos, de todo el mundo,  que ya han aquilatado la importancia de atender estilos de vida que disminuyan  el estr&eacute;s, descarten h&aacute;bitos de consumo poco saludables, mejoren  la dieta, abandonen el tabaquismo, introduzcan ejercicios f&iacute;sicos entre  las actividades cotidianas y as&iacute; sucesivamente. </font> </i>     <P>     <P><i><font face="Verdana" size="2">En  el terreno de la validaci&oacute;n de los diferentes tipos de intervenci&oacute;n,  el autor parece sostener que el &uacute;nico o m&aacute;s v&aacute;lido criterio  final para el caso de las terapias heterodoxas lo constituye la experiencia cl&iacute;nica  del galeno a lo largo de su carrera. De tal suerte, se une al criterio de los  que rechazan el paradigma del m&eacute;todo experimental, encarnado en los ensayos  cl&iacute;nicos controlados (ECC), propios de las pr&aacute;cticas ortodoxas,  y trae a colaci&oacute;n un buen n&uacute;mero de fuentes que apoyan esa visi&oacute;n.  Sin embargo, en este punto podr&iacute;an manifestarse varios criterios discrepantes.  </font> </i>     <P>     <P><i><font face="Verdana" size="2">M&aacute;s all&aacute; del  hecho de que no estamos seguros que todas las fuentes citadas correspondan a materiales  propiamente cient&iacute;ficos, revisados por pares (con la referencia al conocido  autor de doctrinas espiritistas F. Capra, como la que m&aacute;s nos llam&oacute;  la atenci&oacute;n), es significativo que el autor se&ntilde;ale solo los argumentos  que apoyan su punto de vista. En un an&aacute;lisis de este tipo, es importante  considerar tambi&eacute;n las razones que tiene a su favor la otra alternativa.  </font> </i>     <P>     <P><i><font face="Verdana" size="2">Para continuar el an&aacute;lisis  de este punto, es conveniente apuntar que apreciamos que la cr&iacute;tica del  m&eacute;todo cient&iacute;fico es necesaria, &uacute;til y oportuna, y que en  no pocas ocasiones corre el riesgo de ser esquivada por una mentalidad con sesgo  tecnocr&aacute;tico. Esto implica que no recomendar&iacute;amos asimilar pasivamente  las tendencias dictadas desde los consorcios industriales modernos, sino tomar  en cuenta los intereses multifactoriales detr&aacute;s de toda operaci&oacute;n  humana, y estudiar cuidadosamente las ventajas y desventajas de cada idea desde  un punto de vista multilateral, que incluya las facetas cient&iacute;fico t&eacute;cnicas  a la vez que las humanas, econ&oacute;micas y ecol&oacute;gicas. En esta idea,  asumo, coincidimos con el autor. Sin embargo, percibimos que este no se encuentra  igualmente dispuesto a aplicar el mismo rasero a la introducci&oacute;n de las  pr&aacute;cticas heterodoxas. </font> </i>     <P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P><i><font face="Verdana" size="2">De  tal suerte, al autor le parece suficiente la palabra de un &quot;sanador&quot;  de que su &quot;terapia&quot; le ha dado resultados a lo largo de un n&uacute;mero  de a&ntilde;os, para asimilarla a la atenci&oacute;n m&eacute;dica generalizada.  Esta aceptaci&oacute;n simplista, acr&iacute;tica, contrasta de modo singular  con el rigor que el autor trata la praxis de los ECC. Asimismo, porta una evidente  debilidad original, que se puede desnudar con la simple observaci&oacute;n de  muchos practicantes de cualesquiera religiones o pr&aacute;cticas abiertamente  m&aacute;gicas, que sostienen ser capaces de intervenir favorablemente en problemas  de salud de las personas. Sin denegar los posibles beneficios que la pr&aacute;ctica  de creencias m&iacute;sticas pueda ofrecer al bienestar espiritual de las personas,  esto no es raz&oacute;n suficiente para instalar en los hospitales un departamento  de Medicina M&aacute;gica y Religiosa, especialmente en un sistema de salud gratuito  sostenido gracias al trabajo de todos los ciudadanos de una naci&oacute;n laica,  que pueden profesar creencias de diferentes signos, o ninguna en absoluto. Las  pr&aacute;cticas de este tipo tienen su lugar, muy meritorio, en otras instituciones  o espacios. De aqu&iacute; que nos parezca imperativo recabar evidencias y razones  un poco m&aacute;s s&oacute;lidas sobre la validez del m&eacute;todo propuesto.  Si en el d&iacute;a de ma&ntilde;ana, el propulsor de alguna de estas pr&aacute;cticas,  hoy vistas como m&aacute;gico-religiosas, modifica su lenguaje y adopta una ret&oacute;rica  tal que coincida con el discurso de &quot;restauraci&oacute;n de armon&iacute;as  y equilibrios&quot;, &quot;abordaje complejo&quot; y otras, que usa el autor,  seguramente podr&aacute; ilustrar las presuntas ventajas de su terapia con un  n&uacute;mero no despreciable de &quot;&eacute;xitos&quot; escondiendo cuidadosamente,  a la vez, sus fracasos. &#191;Significar&iacute;a esto que deber&iacute;amos aceptarle  sin m&aacute;s ni m&aacute;s, solo porque se presente a s&iacute; mismo como introductor  de otra variante de la MNT? </font> </i>     <P>     <P><i><font face="Verdana" size="2">El  autor, que recoge celosamente variadas cr&iacute;ticas condenatorias de la metodolog&iacute;a  de los ECC, no nos parece igualmente actualizado en lo que se refiere al tipo  de cr&iacute;tica que se efect&uacute;a sobre esos mismos m&eacute;todos, pero  dirigida a se&ntilde;alar sus debilidades para buscarles remedio y a se&ntilde;alar  sus l&iacute;mites de aplicaci&oacute;n para expandirlos paulatinamente, y no  cometer errores de aplicaci&oacute;n entre tanto. No entendemos, por estas lagunas  y otras razones, que descarte esta metodolog&iacute;a como base para evaluar alg&uacute;n  tipo de pr&aacute;ctica, ya sea ortodoxa o heterodoxa. La raz&oacute;n de ser  de estos estudios es reunir la evidencia objetiva, convincente, a favor o en contra  de cualquier decisi&oacute;n. Se aplican, en igualdad de condiciones, sobre cualquier  objeto de estudio. Incluso, como indicamos anteriormente, varias pr&aacute;cticas  anteriormente consideradas como heterodoxas han encontrado en estos estudios una  validaci&oacute;n tan buena como cualquiera de las ortodoxas hoy establecidas,  y han ocupado un honroso lugar entre estas. Para descartar los ECC como m&eacute;todo  de evaluaci&oacute;n de las propuestas que se presenten, habr&iacute;a que presentar  razones de mucho peso que no hallamos en la exposici&oacute;n del autor, as&iacute;  como proponer otros m&eacute;todos con m&aacute;s m&eacute;ritos demostrados.  </font> </i>     <P>     <P><i><font face="Verdana" size="2">Sup&oacute;ngase que se presenta  un paciente que presenta determinada condici&oacute;n cl&iacute;nica, bien conocida,  que ya ha sido objeto de varios estudios de primera clase, comparativos, con dos  o tres tratamientos diferentes. Podr&iacute;an concebirse las siguientes interrogantes:  &#191;cabr&iacute;a &eacute;ticamente negarle el remedio que report&oacute; mayores  &eacute;xitos? &#191;Cabr&iacute;a ofrecerle el remedio que demostr&oacute; peores  resultados? &#191;Cabr&iacute;a indicarle cualquier alternativa, basada en una  corazonada o en la inspiraci&oacute;n del facultativo? Si este paciente, adem&aacute;s,  conoce la existencia y los resultados de estos ensayos, &#191;comprender&iacute;a  f&aacute;cilmente que se le ofrezca otra variante diferente que no fuese aquella  que el ECC destac&oacute; como la de mayor probabilidad de tener &eacute;xito?  Si las respuestas a estas interrogantes remiten, como no pueden dejar de hacerlo,  a la preminencia del experimento y el ECC como mejores validadores de cualquier  teor&iacute;a, autom&aacute;ticamente conducen tambi&eacute;n a la necesidad de  extenderlos por todas las variantes y enfermedades que afectan a los seres humanos  en todas sus condiciones concebibles. </font> </i>     <P>     <P><i><font face="Verdana" size="2">Nos  preguntamos si el autor est&aacute; consciente de que la experiencia cl&iacute;nica,  que tanto ensalza, puede presentar tambi&eacute;n debilidades, semejantes de alguna  manera a las que presenta la metodolog&iacute;a de los ECC, con el inconveniente  adicional de que se toma mucho m&aacute;s tiempo para crear una suerte de convicci&oacute;n  a favor o en contra de alg&uacute;n avance o innovaci&oacute;n en este campo con  consecuencias negativas, tanto si se trata de un remedio exitoso como de uno falaz.  Por &uacute;ltimo, rechazamos la suposici&oacute;n impl&iacute;cita de que el  m&eacute;todo de la experiencia cl&iacute;nica, acumulada sobre bases cient&iacute;ficas,  pudiera llegar salvo, tal vez, contadas excepciones que ameritar&iacute;an estudios  de gran profundidad a conclusiones radicalmente diferentes de las que se pueden  obtener de los ensayos. Otra cosa es que se mezcle la pr&aacute;ctica cl&iacute;nica  con criterios m&aacute;s afines a las profesiones de fe, pero entonces estar&iacute;amos  introduciendo escandalosos sesgos de evaluaci&oacute;n. </font> </i>     <P>     <P><i><font face="Verdana" size="2">En  conclusi&oacute;n, que apreciamos como de suma importancia el tema de la implementaci&oacute;n  y generalizaci&oacute;n de las buenas pr&aacute;cticas que se puedan hallar en  el campo de las MNT que aborda el escrito que nos ocupa. Por esa misma raz&oacute;n,  estimamos que se deben tomar las precauciones necesarias para que se conduzca  sobre criterios estrictamente cient&iacute;ficos. Lamentablemente, hallamos que  el autor incurre en contradicciones con los hechos conocidos tanto de la pr&aacute;ctica  como de la teor&iacute;a; manifiesta imprecisiones en sus argumentos; se regodea  en un coqueteo con elementos de naturaleza m&iacute;stica y derrama su menosprecio  hacia la necesidad de mantener una actitud cient&iacute;fica, de posturas esc&eacute;pticas,  hasta tanto no se recojan evidencias objetivas que permitan pronunciarse a favor  o en contra de cualesquiera pr&aacute;cticas, novedosas o ancestrales. </font>  </i>     <P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P><i><font face="Verdana" size="2">Esto es lamentable, entre otras razones,  porque en este universo de la MNT existen, con toda seguridad, muchas potencialidades  altamente prometedoras de aportes a la salud de cualquier poblaci&oacute;n. Con  una defensa deficiente de sus m&eacute;ritos, no se promueven eficazmente sino  que, por el contrario, corren el riesgo de ser descartadas, arrojado el grano  junto con la paja. </font></i>     <P align="right">    <br> <font face="Verdana" size="2">R<font size="1">OGELIO  <font size="2">M</font>ANUEL <font size="2">D</font>&Iacute;AZ <font size="2">M</font>ORENO</font>  <a href="#Llam_ast1_19">*</a><a name="ast1_19"></a> </font>     <P align="right"><font face="Verdana" size="2">Instituto  de Neurolog&iacute;a y Neurocirug&iacute;a. La Habana, Cuba</font>     <P align="right">&nbsp;      <P align="left"><font face="Verdana" size="2"><B><font size="3">REFERENCIAS BIBLIOGR&Aacute;FICAS</font></B>  </font>     <!-- ref --><P><font face="Verdana" size="2">1. Bach E. Heal thyself: an explanation  of the real cause and cure of disease. OCLC 16651016. London: C.W. Daniel; 1931.      </font>     <P>     <!-- ref --><P><font face="Verdana" size="2">2. Wheeler F, Bach E. Dr. Edward  Bach Centre. The Bach flower remedies. OCLC 37322293. Los Angeles: Keats Pub.;  1997.    </font>     <P>&nbsp;    <P>&nbsp;     <P><font face="Verdana" size="2">_________________________</font>      <P>     <P>     <P><font face="Verdana" size="2"><a name="Llam_ast1_19"></a><a href="#ast1_19">*</a>MSc  en F&iacute;sica Nuclear. Lic. en F&iacute;sica M&eacute;dica.    <br> </font><font face="Verdana" size="2">Direcci&oacute;n  electr&oacute;nica: <u><font  color="#0000ff"><a href="mailto:romoreno@infomed.sld.cu">romoreno@infomed.sld.cu</a></font></u>  </font>     <P>&nbsp;     <P>&nbsp;     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>     <P>     <P><font face="Verdana" size="2">Recibido: 8 de abril  de 2013.     <br> Aprobado: 11 de abril de 2013.</font>       ]]></body><back>
<ref-list>
<ref id="B1">
<label>1</label><nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Bach]]></surname>
<given-names><![CDATA[E]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Heal thyself: an explanation of the real cause and cure of disease. OCLC 16651016]]></source>
<year>1931</year>
<publisher-loc><![CDATA[London ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[C.W. Daniel]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B2">
<label>2</label><nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Wheeler]]></surname>
<given-names><![CDATA[F]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Bach]]></surname>
<given-names><![CDATA[E]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Dr. Edward Bach Centre: The Bach flower remedies. OCLC 37322293]]></source>
<year>1997</year>
<publisher-loc><![CDATA[Los Angeles ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Keats Pub]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
</ref-list>
</back>
</article>
