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<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[The relationship beetwen the degree of scientific development reached by Cuba during the pre revolutionary period and the lack of antecedents on informational scientific activities during this period was studied. The priority given to the national scientific activity after the triumph of the revolution was established and some influences arising from informatics and informational sciences in informational scientific activities during the last four decades of the last century in Cuba were analyzed.]]></p></abstract>
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</front><body><![CDATA[ <h2>Peculiaridades del desarrollo de las ciencias de la informaci&oacute;n en  Cuba </h2>    <p><a href="#cargo">Evelyn Pedroso Izquierdo<span class="superscript">1  </span></a><span class="superscript"><a name="autor"></a></span></p><h4>Resumen    <br>  </h4>    <p>Se estudia la relaci&oacute;n entre el grado de desarrollo cient&iacute;fico  alcanzado por Cuba durante la etapa prerrevolucionaria y la ausencia de antecedentes  en el campo de la actividad cient&iacute;fico informativa en el pa&iacute;s en  este per&iacute;odo. Se establece el car&aacute;cter prioritario otorgado a la  actividad cient&iacute;fica nacional luego del triunfo revolucionario y se analizan  las principales influencias, provenientes tanto de la Inform&aacute;tica como  de la Ciencia de la Informaci&oacute;n, en la actividad cient&iacute;fico informativa  durante las cuatro &uacute;ltimas d&eacute;cadas del siglo pasado en Cuba.     <br>  Clasificaci&oacute;n: Art&iacute;culo original    <br> </p>    <p><i>Descriptores (DeCS):</i>  CIENCIAS DE LA INFORMACI&Oacute;N; CUBA    <br> <i>Descriptores (DeCI): </i>CIENCIAS  DE LA INFORMACI&Oacute;N/historia; PROGRESO CIENT&Iacute;FICO; INFORMATICA; SIGLO  20; CUBA</p><h4>Abstract</h4>    <p>The relationship beetwen the degree of scientific  development reached by Cuba during the pre revolutionary period and the lack of  antecedents on informational scientific activities during this period was studied.  The priority given to the national scientific activity after the triumph of the  revolution was established and some influences arising from informatics and informational  sciences in informational scientific activities during the last four decades of  the last century in Cuba were analyzed.    <br> Classification: Original article    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>  </p>    <p><i>Subject headings (DeCS):</i> INFORMATION SCIENCE; CUBA    <br> <i>Subject  headings (DeCI):</i> INFORMATION SCIENCES/history; SCIENTIFIC PROGRESS; COMPUTER  SCIENCE; 20 TH CENTURY; CUBA</p>    <p>La Ciencia de la Informaci&oacute;n es una  disciplina relativamente joven, surgida ante la necesidad de organizar y controlar  el enorme flujo de informaci&oacute;n cient&iacute;fica y tecnol&oacute;gica que,  a causa del fin de la II Guerra Mundial, estuvo a disposici&oacute;n de la sociedad.  Su nacimiento ocurre durante un per&iacute;odo hist&oacute;rico en el que el mundo  se dividida en dos bloques antag&oacute;nicos que sosten&iacute;an una batalla  muy sutil y at&iacute;pica: la conocida &quot;Guerra Fr&iacute;a&quot;. Es en  este contexto, es que la informaci&oacute;n comienza a verse como un recurso estrat&eacute;gico  y vital, capaz de acelerar el progreso cient&iacute;fico y tecnol&oacute;gico  y, por ende, de asegurar el desarrollo econ&oacute;mico y la seguridad militar.    <br>  </p>    <p>En Cuba, es a partir del triunfo revolucionario, el Primero de Enero de  1959, que comienza a manifestarse un inter&eacute;s por el desarrollo de la ciencia  y la tecnolog&iacute;a; se evidencia que para poder lograr este prop&oacute;sito  era imprescindible contar con el apoyo de una base de informaci&oacute;n especializada.  Por aquel entonces, Cuba era heredera de un pobre legado de la ciencia prerrevolucionaria,  que no permit&iacute;a hablar de la existencia de una actividad informativa especializada  en funci&oacute;n del desarrollo cient&iacute;fico del pa&iacute;s.    <br> </p>    <p>La  revoluci&oacute;n produjo transformaciones sociales, pol&iacute;ticas, econ&oacute;micas  y culturales de gran magnitud donde hechos como la Campa&ntilde;a de Alfabetizaci&oacute;n  posibilitaron el acceso de casi toda la poblaci&oacute;n cubana a las fuentes  de informaci&oacute;n sobre ciencia, tecnolog&iacute;a, cultura y econom&iacute;a.  Estos cambios vinieron aparejados con el &eacute;xodo de experimentados especialistas  y t&eacute;cnicos hacia Estados Unidos. Se hizo necesario priorizar y crear condiciones  para la formaci&oacute;n de nuevos profesionales capaces de enfrentar el reto  de desarrollar una base cient&iacute;fica s&oacute;lida en el pa&iacute;s.    <br>  </p>    <p>Frente a estas razones, se volvi&oacute; impostergable la necesidad de  establecer entidades de informaci&oacute;n especializadas que suministraran informaci&oacute;n  actualizada en las &aacute;reas de la ciencia y la tecnolog&iacute;a. Como parte  de esa pol&iacute;tica, el 19 de abril de 1963, se fund&oacute; el Instituto de  Documentaci&oacute;n e Informaci&oacute;n Cient&iacute;fica y T&eacute;cnica (IDICT)  que, adscripto a la Academia de Ciencias, ten&iacute;a entre sus funciones establecer  las bases para la organizaci&oacute;n de un sistema de informaci&oacute;n cient&iacute;fica  y t&eacute;cnica que se constituyera en un eslab&oacute;n primario del desarrollo  cient&iacute;fico y tecnol&oacute;gico del pa&iacute;s.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> </p>    <p>Para el logro  de este prop&oacute;sito fue de gran ayuda la colaboraci&oacute;n brindada por  el Instituto Estatal de Informaci&oacute;n Cient&iacute;fica y T&eacute;cnica  de la URSS (VINITI). Las relaciones con este instituto facilitaron el acceso a  numerosos recursos de informaci&oacute;n, la calificaci&oacute;n intensiva de  profesionales, as&iacute; como la transferencia de tecnolog&iacute;as con un elevado  nivel de desarrollo. Posteriormente, la inserci&oacute;n de Cuba en las estructuras  de informaci&oacute;n internacionales, pertenecientes al Consejo de Ayuda Mutua  Econ&oacute;mica (CAME), estimul&oacute; directamente en el desarrollo de la actividad  cient&iacute;fico informativa en el pa&iacute;s que hasta la ca&iacute;da del  socialismo en Europa del Este, estuvo bajo la notable influencia de la vertiente  sovi&eacute;tica de la Ciencia de la Informaci&oacute;n conocida como Inform&aacute;tica.    <br>  </p>    <p>La desintegraci&oacute;n del bloque de pa&iacute;ses socialistas tuvo tambi&eacute;n  repercusiones en el acontecer de la actividad cient&iacute;fico informativa. Enfrentado  el pa&iacute;s a una grave crisis econ&oacute;mica, se hizo necesario que la esfera  informacional asumiese nuevas funciones dirigidas, en gran medida, a garantizar  el autofinanciamiento de su gesti&oacute;n. Aparecieron, por tanto, nuevos enfoques  y tendencias dentro de la actividad que, a pesar de la crisis, la dotaron de un  alto grado de dinamismo.    <br> </p>    <p>El presente trabajo se propone analizar el  desarrollo de las ciencias de la informaci&oacute;n en Cuba. No existen estudios  previos que aborden el tema de manera sistem&aacute;tica y profunda, de ah&iacute;  la importancia de esta investigaci&oacute;n, que permitir&aacute; ofrecer una  visi&oacute;n integradora de las diversas transformaciones que ha experimentado  esta &aacute;rea del conocimiento en Cuba y su funci&oacute;n como catalizadora  del desarrollo, tanto cient&iacute;fico, social y econ&oacute;mico en el pa&iacute;s.</p><h4>M&eacute;todos    <br>  </h4>    <p>Para abordar el estudio sobre el desarrollo de la actividad cient&iacute;fica  informativa en Cuba durante la etapa prerrevolucionaria fue necesario consultar  una serie de documentos que permitiesen conocer, en primer lugar, el nivel de  desarrollo cient&iacute;fico que presentaba la isla y sus causas incid&iacute;an  en esto.     <br> </p>    <p>En este sentido, result&oacute; muy &uacute;til la consulta  del folleto La Academia de Ciencias M&eacute;dicas, F&iacute;sicas y Naturales  de La Habana, de <i>Jos&eacute; A. Bustamante O'Leary</i>, 1979, que ofrece una  panor&aacute;mica del acontecer en esta instituci&oacute;n a lo largo de su siglo  de existencia.     ]]></body>
<body><![CDATA[<br> </p>    <p>El estudio Momentos y figuras de la ciencia en Cuba,  de <i>Pedro M. Pruna Goodgall</i>, 1994, tambi&eacute;n aport&oacute; una gran  cantidad de elementos de inter&eacute;s para la investigaci&oacute;n porque, principalmente  mediante una descripci&oacute;n de los trabajos realizados por las m&aacute;s  importantes personalidades de la ciencia en Cuba a lo largo de la historia del  pa&iacute;s, re&uacute;ne los momentos clave de la actividad cient&iacute;fica  cubana.    <br> </p>    <p>Hallar fuentes documentales que permitiesen determinar la existencia  de antecedentes de un posible desarrollo de la actividad cient&iacute;fico informativa  durante la etapa prerrevolucionaria result&oacute; muy complejo. En las publicaciones  peri&oacute;dicas de la etapa, casi no aparece informaci&oacute;n que aborde este  tema. Fue necesario, por tanto, buscar aquellos elementos que mostraran la no  existencia de esta modalidad informativa. Para ello, se revisaron todos los n&uacute;meros  editados correspondientes a las revistas Bolet&iacute;n de la Asociaci&oacute;n  Cubana de Bibliotecarios y Cuba Bibliotecol&oacute;gica.    <br> </p>    <p>De la exploraci&oacute;n  realizada s&oacute;lo se encontraron dos art&iacute;culos en la revista Cuba Bibliotecol&oacute;gica  (v. 1, no. 3, 1956) que hac&iacute;an referencia espec&iacute;fica a esta tem&aacute;tica.  Los art&iacute;culos son los siguientes: &quot;Hacia un cat&aacute;logo colectivo  de publicaciones cient&iacute;ficas&quot;, de <i>Carmen Rovira</i> y &quot;El  libro en la biblioteca especializada&quot;, de <i>Ana Rosa N&uacute;&ntilde;ez</i>.    <br>  </p>    <p>Tambi&eacute;n se consult&oacute; el folleto titulado Cuban Libraries,  de <i>Josefina Mayold</i> y <i>Jerrold Orne</i>, en el que se caracterizan las  principales bibliotecas del pa&iacute;s. Adem&aacute;s, contiene un ep&iacute;grafe  en el que se describen las peculiaridades de las bibliotecas cubanas especializadas  en disciplinas cient&iacute;ficas y t&eacute;cnicas.    <br> </p>    <p>Para abordar el  estudio de la Ciencia de la Informaci&oacute;n en Cuba a partir de 1959, fecha  clave por significar un giro radical en el devenir pol&iacute;tico, econ&oacute;mico,  social, cultural y cient&iacute;fico del pa&iacute;s, pudo consultarse una mayor  cantidad de fuentes que posibilitaron realizar un an&aacute;lisis de la evoluci&oacute;n  de los distintos fen&oacute;menos.     ]]></body>
<body><![CDATA[<br> </p>    <p>Muy importante result&oacute; la  lectura de la revista hoy conocida como Ciencias de la Informaci&oacute;n, creada  en 1968 bajo el nombre de Actualidades de la Documentaci&oacute;n y que posteriormente  tom&oacute; la denominaci&oacute;n de Actualidades de la Informaci&oacute;n Cient&iacute;fica  y T&eacute;cnica, debido a que la misma ha recopilado, a lo largo de 35 a&ntilde;os,  el acontecer de la actividad cient&iacute;fico informativa del pa&iacute;s. De  los diversos art&iacute;culos revisados por consider&aacute;rseles afines a la  tem&aacute;tica de investigaci&oacute;n resultaron muy ilustrativos:    <br> </p>    <p>&quot;Palabras  inaugurales de la III Conferencia sobre informaci&oacute;n laboral celebrada en  el Comit&eacute; Estatal del Trabajo y Seguridad Social&quot;, pronunciadas por  <i>Tirso W. S&aacute;enz</i>. Vol. 11, No. 7, 1980. En este discurso, el entonces  vicepresidente de la Academia de Ciencias de Cuba, realiz&oacute; un an&aacute;lisis  del estado de la actividad cient&iacute;fico informativa y de las dificultades  experimentadas ante la implementaci&oacute;n del Sistema Nacional de Informaci&oacute;n  Cient&iacute;fica y T&eacute;cnica y de los servicios informativos en general.    <br>  &quot;</p>    <p>La divulgaci&oacute;n cient&iacute;fica y la educaci&oacute;n de  usuarios: tareas de los centros multisectoriales de informaci&oacute;n cient&iacute;fica  y t&eacute;cnica&quot;, de <i>Tamara Alfonso Otero</i>. Vol. 11, No. 7, 1980.,  result&oacute; muy &uacute;til porque enumera los retos m&aacute;s importantes  que deb&iacute;an enfrentar los centros multisectoriales para el desarrollo eficiente  de sus funciones.    <br> </p>    <p>&quot;Los centros multisectoriales de informaci&oacute;n  cient&iacute;fica y t&eacute;cnica y su proyecci&oacute;n hacia la esfera productiva&quot;,  de <i>Isolina Becerra Ya&ntilde;es</i>, Vol. 12, No. 1, 1981., es un art&iacute;culo  que merece destacarse porque aborda los aspectos relativos a la conformaci&oacute;n  del Sistema Nacional de Informaci&oacute;n Cient&iacute;fica y T&eacute;cnica  y la creaci&oacute;n de los centros multisectoriales; sobre todo, presta atenci&oacute;n  a su funci&oacute;n como eslab&oacute;n directo con la actividad productiva.    <br>  </p>    <p>Una tem&aacute;tica similar es tambi&eacute;n abordada en el art&iacute;culo:  &quot;Origen y desarrollo de los centros multisectoriales del Instituto de Documentaci&oacute;n  e Informaci&oacute;n Cient&iacute;fico-T&eacute;cnica de la Rep&uacute;blica de  Cuba&quot;, de <i>Ram&oacute;n Aja Castro</i>. Vol. 14, No. 4, 1983. Su estudio  permiti&oacute; profundizar en las caracter&iacute;sticas y funciones de estas  instituciones, y de los organismos de la administraci&oacute;n central del estado  en el apoyo a su organizaci&oacute;n.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> </p>    <p>&quot;Acerca del trabajo y perspectivas  de desarrollo del Centro Internacional de Informaci&oacute;n Cient&iacute;fica  y T&eacute;cnica&quot;, de <i>L. N. Sumarokov</i>. Vol. 12, No. 5, 1981., posibilit&oacute;  conocer acerca de los principales objetivos, las acciones de cooperaci&oacute;n  con otros pa&iacute;ses, as&iacute; como el funcionamiento del Centro Internacional  de Informaci&oacute;n Cient&iacute;fica.    <br> </p>    <p>Al consultar &quot;Intervenci&oacute;n  de apertura de la XII Reuni&oacute;n del Comit&eacute; de Representantes Plenipotenciarios  del Centro Internacional de Informaci&oacute;n Cient&iacute;fica y T&eacute;cnica&quot;  a cargo de <i>Jos&eacute; Altshuler</i> (Vol. 12, No. 5, 1981), puede establecerse  la significaci&oacute;n para Cuba ten&iacute;a su incorporaci&oacute;n al Sistema  Internacional de Informaci&oacute;n Cient&iacute;fica y T&eacute;cnica y la aprobaci&oacute;n  del Programa de Asistencia a largo plazo durante el per&iacute;odo 1981-1985.    <br>  </p>    <p>&quot;Veinte a&ntilde;os de relaciones IDICT-VINITI&quot;, de <i>Emilio  Morales Mu&ntilde;oz y O. I. Globachev</i>. Vol. 14, No, 4, 1983., con motivo  de la celebraci&oacute;n del veinte aniversario de la creaci&oacute;n del IDICT,  ofrece un esbozo de las relaciones de cooperaci&oacute;n establecidas entre estas  dos instituciones y la importancia de la colaboraci&oacute;n sovi&eacute;tica  en el desarrollo de la actividad cient&iacute;fica informativa cubana.    <br> </p>    <p>Tambi&eacute;n  interesante, result&oacute; &quot;Algunos aspectos del teleacceso en Cuba&quot;,  de <i>Emilio Bad&iacute;a Gonz&aacute;lez</i>. Vol. 19, No. 1, 1988. En este trabajo  su autor hace un recuento de la introducci&oacute;n y el desarrollo de las nuevas  tecnolog&iacute;as de informaci&oacute;n en la actividad cient&iacute;fico informativa  en el pa&iacute;s y describe los pasos realizados para la implementaci&oacute;n  del acceso desde Cuba a la red del Sistema Internacional de Informaci&oacute;n  Cient&iacute;fica y T&eacute;cnica.    <br> </p>    <p>Durante el proceso de b&uacute;squeda,  se hallaron fuentes de inter&eacute;s en los fondos de informaci&oacute;n de la  Biblioteca del Museo de Historia de las Ciencias &quot;Carlos J. Finlay&quot;.  All&iacute; existe poco conocida y que trata mayormente el tema de la implementaci&oacute;n  y el desarrollo del Sistema Nacional de Informaci&oacute;n Cient&iacute;fica y  T&eacute;cnica durante los a&ntilde;os setenta y ochenta.     ]]></body>
<body><![CDATA[<br> </p>    <p>Por la utilidad  y precisi&oacute;n de la informaci&oacute;n que conten&iacute;an resulta imprescindible  mencionar los siguientes documentos:    <br> Primera Reuni&oacute;n de Informaci&oacute;n  Cient&iacute;fica y T&eacute;cnica. Memoria, Instituto de Documentaci&oacute;n  e Informaci&oacute;n Cient&iacute;fica y T&eacute;cnica, 1966. Recopila las memorias  de las sesiones de trabajo realizadas durante este evento para la discusi&oacute;n  de los m&aacute;s importantes t&oacute;picos concernientes al desarrollo de esa  actividad en el pa&iacute;s y que a&uacute;n era pr&aacute;cticamente desconocida.    <br>  </p>    <p>Informe sobre la organizaci&oacute;n de la actividad de informaci&oacute;n  cient&iacute;fico-t&eacute;cnica agr&iacute;cola, 1973. Es un folleto elaborado  por el Centro de Informaci&oacute;n y Documentaci&oacute;n Agr&iacute;cola (CIDA),  subordinado al INRA, que analiza los elementos m&aacute;s importantes que incidieron  en el desarrollo de la actividad cient&iacute;fico informativa en Cuba. Particulariza  en la actividad realizada por esta instituci&oacute;n como primera organizaci&oacute;n  de informaci&oacute;n en el pa&iacute;s, con condiciones para integrarse al Sistema  Internacional de Informaci&oacute;n Cient&iacute;fica y T&eacute;cnica del CAME.  Tambi&eacute;n se describen las caracter&iacute;sticas y funciones de este sistema  y de otros a los cuales el CIDA estaba incorporado.    <br> </p>    <p>Concepci&oacute;n  del Sistema Nacional de Informaci&oacute;n Cient&iacute;fica y T&eacute;cnica  y estado actual de la actividad cient&iacute;fico - informativa en Cuba. Elaborado  por el Instituto de Documentaci&oacute;n e Informaci&oacute;n Cient&iacute;fica  y T&eacute;cnica en 1973, recoge, en un extenso informe, los resultados de una  encuesta realizada a distintos centros de informaci&oacute;n cient&iacute;fica  y t&eacute;cnica pertenecientes a importantes ramas de la econom&iacute;a nacional,  as&iacute; como las conclusiones a las que llegaron dos especialistas del VINITI  que visitaron el pa&iacute;s con el objetivo concreto de ofrecer su visi&oacute;n  acerca de la implementaci&oacute;n del sistema.    <br> </p>    <p>Reuni&oacute;n Nacional  de Informaci&oacute;n Cient&iacute;fica y T&eacute;cnica, 1975. Esta serie de  16 documentos elaborados por la Direcci&oacute;n de Informaci&oacute;n Cient&iacute;fica  y T&eacute;cnica del Consejo Nacional de Ciencia y T&eacute;cnica recopila los  debates y conclusiones, agrupados por temas, de las comisiones de trabajo creadas  durante esta importante reuni&oacute;n.    <br> </p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Bases Metodol&oacute;gicas  para el establecimiento del Sistema Nacional de Informaci&oacute;n Cient&iacute;fica  y T&eacute;cnica. Es un proyecto elaborado por el Comit&eacute; Estatal de Ciencia  en 1979, un a&ntilde;o antes de su disoluci&oacute;n, en el que se propone una  estructura y las funciones correspondientes a las partes componentes m&aacute;s  importantes del Sistema Nacional de Informaci&oacute;n Cient&iacute;fica y T&eacute;cnica.    <br>  </p>    <p>Informe del Estado actual y perspectivas de trabajo de las UDICT, de Ram&oacute;n  Aja Castro, 1982. En este folleto, el autor enumera y profundiza en los principales  problemas que atentaban contra el &oacute;ptimo funcionamiento de las unidades  de informaci&oacute;n cient&iacute;fica y t&eacute;cnica creadas para satisfacer  las demandas de informaci&oacute;n de los diferentes sectores y ramas de la econom&iacute;a  nacional.    <br> </p>    <p>Informe de balance. Sistema Nacional de Informaci&oacute;n  Cient&iacute;fica y T&eacute;cnica 1990. Realizado por el Instituto de Informaci&oacute;n  Cient&iacute;fica y T&eacute;cnica, constituye un recuento de las tareas m&aacute;s  importantes de la actividad cient&iacute;fico informativa ejecutadas durante el  quinquenio 85-90. En este folleto, se hace referencia a la necesidad de reorientaci&oacute;n  de la actividad ante la nueva etapa de limitaciones econ&oacute;micas que enfrentaba  la naci&oacute;n.    <br> </p>    <p>La consulta de Decretos y Resoluciones relacionadas  con la implementaci&oacute;n de una pol&iacute;tica nacional de informaci&oacute;n  y que aparecen recopiladas en un folleto aportaron tambi&eacute;n informaci&oacute;n  muy importante. Entre ellos resaltan:    <br> </p>    <p>La Ley 1011 mediante la cual  se constituye la Comisi&oacute;n Nacional de la Academia de Ciencias de Cuba.    <br>  La Ley 1107, promulgada el 19 de abril de 1963, en la que se consigna la creaci&oacute;n  del IDICT y sus funciones.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> La Resoluci&oacute;n No. 2 del Comit&eacute; Estatal  de Ciencia y T&eacute;cnica, del 17 de septiembre de 1976, con ella se materializa  la creaci&oacute;n del Sistema Nacional de Informaci&oacute;n Cient&iacute;fica  y T&eacute;cnica, se enuncian sus funciones y estructura, y se establece la creaci&oacute;n  de las filiales provinciales del IDICT en todo el pa&iacute;s.</p>    <p>El Decreto-Ley  No. 31 del Consejo de Estado, dictado el 10 de enero de 1980, con el que se le  asigna nuevamente a la Academia de Ciencias de Cuba la funci&oacute;n de organizar,  dirigir y controlar los trabajos de implementaci&oacute;n del Sistema Nacional  de Informaci&oacute;n Cient&iacute;fica y T&eacute;cnica.    <br> </p>    <p>La Resoluci&oacute;n  No.16 de la Academia de Ciencias de Cuba, emitida el 3 de febrero de 1984, esta  contiene el reglamento para la organizaci&oacute;n y funcionamiento del Sistema  Nacional de Informaci&oacute;n Cient&iacute;fica y T&eacute;cnica con el objetivo  de garantizar un trabajo coordinado.    <br> </p>    <p>La consulta de varios profesionales  destacados en el &aacute;mbito de la actividad de informaci&oacute;n en Cuba,  gener&oacute; tambi&eacute;n informaci&oacute;n muy relevante a los efectos del  presente trabajo. Ellos fueron:     <br> </p><ul>     <li><i> Humberto Arango</i>. Director  del IDICT durante el per&iacute;odo 1983-1996. Represent&oacute; a Cuba ante organismos  internacionales de informaci&oacute;n, actualmente es director de Telef&oacute;nica  DataCuba.     <br> </li>    <li><i> V&iacute;ctor Fern&aacute;ndez</i>. Fue el director  del Centro de Documentaci&oacute;n del ISRI, actualmente es especialista de CubaWeb  y profesor de la Facultad de Comunicaci&oacute;n.     ]]></body>
<body><![CDATA[<br> </li>    <li> <i>Regla Peraza</i>.  Dirigi&oacute; el Departamento Met&oacute;dico de la Biblioteca Nacional durante  el per&iacute;odo en que <i>Mar&iacute;a Teresa Freire de Andrade</i> administr&oacute;  esta instituci&oacute;n.     <br> </li>    <li> <i>Gloria Ponju&aacute;n</i>..Especialista  con una larga trayectoria como profesional de la actividad cient&iacute;fica-informativa,  actualmente dirige el Departamento de Bibliotecolog&iacute;a y Ciencia de la Informaci&oacute;n  de la Facultad de Comunicaci&oacute;n.     <br> </li>    <li> <i>Antonio Ruano</i>. Especialista  del IDICT y organizador de eventos de esta instituci&oacute;n. Fue representante  cubano ante el Centro Internacional de Informaci&oacute;n Cient&iacute;fica y  T&eacute;cnica.    <br> </li>    <li> <i>Mar&iacute;a Luisa Sen&eacute;</i>. Fundadora  y especialista del IDICT.    <br> </li>    <li> <i>Martha Terry</i>. Dirigi&oacute; la  Biblioteca Nacional, actualmente dirige la biblioteca del Instituto Cubano del  Libro. </li>    ]]></body>
<body><![CDATA[</ul><h4>Antecedentes de la actividad cient&iacute;fica en Cuba durante  la etapa prerrevolucionaria    <br> </h4>    <p>Como se ha expresado, la Ciencia de la  Informaci&oacute;n es el resultado de la necesidad imperiosa de garantizar el  r&aacute;pido acceso de cient&iacute;ficos e investigadores al inmenso c&uacute;mulo  de informaci&oacute;n especializada y cualitativamente nueva que, producto del  acelerado desarrollo de la ciencia y la tecnolog&iacute;a, se genera a nivel mundial.    <br>  </p>    <p>Para identificar sus antecedentes en el contexto cubano, primero, es necesario  analizar las peculiaridades de la actividad cient&iacute;fica prerrevolucionaria  que sirven para demostrar, o no, si en Cuba, exist&iacute;an condiciones objetivas  para que surgiese esta nueva disciplina.     <br> </p>    <p>El nacimiento de la ciencia  en Cuba generalmente se ubica junto al surgimiento, en 1793, de la Sociedad Econ&oacute;mica  Amigos del Pa&iacute;s, primera instituci&oacute;n de la isla interesada por el  estudio de las ciencias. En esta motivaci&oacute;n, incidi&oacute; favorablemente  el extraordinario crecimiento azucarero de fines del siglo XVIII. Integrada por  ricos hacendados y figuras relevantes de la sociedad cubana, ve&iacute;an las  indudables ventajas la aplicaci&oacute;n de adelantos cient&iacute;ficos para  favorecer una producci&oacute;n m&aacute;s eficiente.<span class="superscript">1</span>    <br>  </p>    <p>Los primeros intentos por instaurar una Academia de Ciencias M&eacute;dicas  en La Habana datan del a&ntilde;o 1826. Sometida a la consideraci&oacute;n de  las autoridades pertinentes, esta primera petici&oacute;n fue desestimada, de  igual modo ocurri&oacute; en posteriores ocasiones. Sin embargo, el contexto socioecon&oacute;mico  en el que se debat&iacute;a la isla propici&oacute; que, en el a&ntilde;o 1861,  fuera inaugurada, por Real Orden, la Academia de Ciencias M&eacute;dicas, F&iacute;sicas  y Naturales de La Habana.    <br> </p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>El primer factor que incidi&oacute; en este  hecho fue el fortalecimiento de una burgues&iacute;a criolla que comenzaba a aplicar  a la creciente explotaci&oacute;n de la tierra y comercializaci&oacute;n de sus  productos, nuevas ideas y experiencias provenientes de regiones de mayor desarrollo,  que entraban en contradicci&oacute;n con la propia metr&oacute;poli.<span class="superscript">1</span>    <br>  </p>    <p>Dos d&eacute;cadas antes, hab&iacute;a ocurrido una baja de los precios  del az&uacute;car, debido a que Francia y Alemania hab&iacute;an comenzado a producir  az&uacute;car de remolacha, cuyos costos eran m&aacute;s bajos, y desplaz&oacute;  del mercado al az&uacute;car de ca&ntilde;a. De igual modo, el caf&eacute; cubano  hab&iacute;a perdido su espacio en el mercado norteamericano debido a la guerra  de aranceles entre Espa&ntilde;a y Estados Unidos, este &uacute;ltimo abri&oacute;  las puertas al mercado cafetalero brasile&ntilde;o.    <br> </p>    <p>A pesar de la introducci&oacute;n  del ferrocarril en el pa&iacute;s para el traslado de la ca&ntilde;a y la modernizaci&oacute;n  de los ingenios, el sistema esclavista constitu&iacute;a un freno para el desarrollo  industrial. Resultaba imposible que el esclavo se convirtiese en la fuerza de  trabajo que sostendr&iacute;a una econom&iacute;a industrializada. Sometido a  constantes maltratos y sumido en la m&aacute;s completa ignorancia era incapaz  de adquirir el conocimiento necesario para manipular las nuevas maquinarias o  conocer siquiera c&oacute;mo funcionaban. </p>    <p>La producci&oacute;n azucarera  basada en la esclavitud se hallaba abocada a una grave crisis.</p>    <p>Los hacendados  criollos necesitaban nuevos m&eacute;todos para ampliar las variedades de ca&ntilde;a  de az&uacute;car, as&iacute; como para mejorar el rendimiento de los suelos y  el sistema de cultivo. De este modo, lograr&iacute;an incrementar sus ganancias  y podr&iacute;an hacerle frente a las altas tasas de impuestos que la metr&oacute;poli  exig&iacute;a. La necesidad de estas nuevas reformas se esgrim&iacute;a con mayor  fuerza por parte de los grandes hacendados de Occidente, porque ellos concentraban  el capital que les permitir&iacute;a convertirse en los precursores de la aplicaci&oacute;n  de los adelantos t&eacute;cnicos, a diferencia de sus hom&oacute;logos orientales.      <br> </p>    <p>La crisis hace demostr&oacute; la necesidad de adoptar una actitud  diferente y las gestiones para contar con una Academia de Ciencias en La Habana,  que a lo largo de estos a&ntilde;os no fueron abandonadas, cobraron nueva vitalidad.  La idea dej&oacute;, entonces, de ser el proyecto de un grupo aislado de personalidades  y recibi&oacute; una mejor acogida y apoyo.    <br> </p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Aunque muy relevantes,  no son s&oacute;lo econ&oacute;micas las causas que favorecieron la conformaci&oacute;n  de una instituci&oacute;n acad&eacute;mica de este tipo en el pa&iacute;s, la  vida intelectual de la naci&oacute;n tambi&eacute;n se hab&iacute;a sumergido  ya en un per&iacute;odo de cambio y progreso.     <br> </p>    <p>El Seminario de San  Carlos, creado en 1773, que contaba con la influencia renovadora y progresista  del obispo Espada, se hab&iacute;a contrapuesto al enclaustramiento y dogmatismo  en el que se ahogaba la Universidad de la Habana. Su importancia en la conformaci&oacute;n  del pensamiento cubano radica en que no s&oacute;lo se limit&oacute; a impartir  cursos de la carrera eclesi&aacute;stica sino que ampli&oacute; su plan de estudios  a materias cient&iacute;ficas y human&iacute;sticas; as&iacute; se convirti&oacute;  durante una centuria en el centro de instrucci&oacute;n m&aacute;s importante  del pa&iacute;s.<span class="superscript">1</span>    <br> </p>    <p>El pensamiento escol&aacute;stico  cede su lugar y un grupo de nuevas instituciones y hombres desarrollan un pensamiento  renovador y favorecedor, en su justa medida, del desarrollo de las ciencias en  Cuba. Figuras como el obispo <i>Espada</i>, el padre <i>Varela, Jos&eacute; Antonio  Saco</i> y <i>Jos&eacute; de la Luz</i> y <i>Caballero</i> fueron los principales  exponentes de estos nuevos aires.    <br> </p>    <p>Desde su creaci&oacute;n, la Academia  de Ciencias M&eacute;dicas, F&iacute;sicas y Naturales de La Habana represent&oacute;  la m&aacute;s alta expresi&oacute;n de la ciencia en Cuba. Entre sus miembros,  cont&oacute; con los m&aacute;s distinguidos y prestigiosos cient&iacute;ficos  cubanos de la &eacute;poca. En las sesiones que la Academia convocaba, ellos se  reun&iacute;an y debat&iacute;an sobre sus investigaciones.     <br> </p>    <p>Como organizaci&oacute;n,  no pose&iacute;a unidades de investigaci&oacute;n sino que segu&iacute;a el estilo  franc&eacute;s de corporaci&oacute;n. As&iacute;, su funcionamiento era mucho  m&aacute;s econ&oacute;mico, aunque el efecto de un presupuesto muy reducido fue  una de las limitantes que la Academia tuvo siempre que soportar.    <br> </p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Las  disciplinas cient&iacute;ficas que alcanzaron un mayor desarrollo investigativo  fueron la medicina, la biolog&iacute;a, la bot&aacute;nica, la qu&iacute;mica  aplicada al estudio de las plantas y los suelos, la meteorolog&iacute;a y la geolog&iacute;a.  La mayor&iacute;a de estas disciplinas ten&iacute;an una estrecha relaci&oacute;n  con el desarrollo agr&iacute;cola, base econ&oacute;mica del pa&iacute;s durante  este per&iacute;odo.     <br> </p>    <p>La Academia dispon&iacute;a de una publicaci&oacute;n  propia: la revista Anales de la Academia de Ciencias M&eacute;dicas, F&iacute;sicas  y Naturales de La Habana, cuyo primer n&uacute;mero apareci&oacute; en 1864 y  que se edit&oacute; hasta 1958. Durante la segunda mitad del siglo XIX, esta revista  constituy&oacute; la publicaci&oacute;n cient&iacute;fica general m&aacute;s importante  de Cuba. En esta instituci&oacute;n cient&iacute;fica, tambi&eacute;n radic&oacute;  un importante museo, de car&aacute;cter p&uacute;blico, que reuni&oacute; algunas  de las principales colecciones zool&oacute;gicas y arqueol&oacute;gicas del pa&iacute;s  en aquella &eacute;poca.     <br> </p>    <p>La Guerra de los Diez A&ntilde;os (1868-1878)  influy&oacute; de manera indirecta en el acontecer de la Academia. La derrota  produjo p&eacute;rdidas de tierras y riquezas entre los hacendados criollos, porque  al concluir la guerra la gran mayor&iacute;a se concentr&oacute; en manos espa&ntilde;olas.      <br> </p>    <p>El hacendado cubano, empobrecido, dej&oacute; de ser el eje de la  direcci&oacute;n econ&oacute;mica del pa&iacute;s y cedi&oacute; su espacio, primero  a la metr&oacute;poli y, posteriormente, al capital norteamericano, sobre todo  a partir de 1886 cuando comenzaron sus inversiones, una vez abolida la esclavitud.  El estudio de las ciencias aplicadas al desarrollo econ&oacute;mico dej&oacute;,  por tanto, de ser una prioridad.<span class="superscript">1</span>    <br> </p>    <p>A  pesar de estos hechos, se considera que, entre los a&ntilde;os 1870-1908, la Academia  vivi&oacute; una etapa de florecimiento y plenitud. Este es el momento de notables  aportes de relevantes figuras cient&iacute;ficas como la del naturalista <i>Felipe  Poey</i>; de <i>Tom&aacute;s Romay</i>; de <i>Alvaro Reynoso</i> que fue un profundo  conocedor y estudioso de la ca&ntilde;a y la fabricaci&oacute;n del az&uacute;car;  de <i>Carlos J. Finlay</i>, descubridor del agente transmisor de la fiebre amarilla,  entre otros.    <br> </p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Otra instituci&oacute;n cient&iacute;fica que se destac&oacute;  en esta etapa a causa de su novedad y car&aacute;cter &uacute;nico es el Laboratorio  Histobacteriol&oacute;gico. Creado sin el apoyo oficial, sobre la base de recursos  privados, constituy&oacute; el primer centro de car&aacute;cter investigativo  y asistencial del continente latinoamericano. Dicho centro contaba con todos los  recursos necesarios para la investigaci&oacute;n bacteriol&oacute;gica y gracias  al trabajo de un equipo de especialistas, encabezado por el doctor <i>Juan Santos  Fern&aacute;ndez</i>, quien fuera el gestor de la idea y en cuya casa radicaba  el Laboratorio, se obtuvieron vacunas y diversos sueros contra enfermedades humanas  y animales, fueron los primeros en introducir el tratamiento antirr&aacute;bico  en Am&eacute;rica Latina.     <br> El a&ntilde;o 1898 marc&oacute; el inicio de una  nueva etapa en la historia del pa&iacute;s. Cuba dej&oacute; de ser colonia espa&ntilde;ola,  pero sin lograr la materializaci&oacute;n de sus anhelos de independencia. Se  estableci&oacute; la ocupaci&oacute;n militar norteamericana que solo durar&iacute;a  dos a&ntilde;os pero que ser&iacute;a tiempo suficiente para que Estados Unidos  dise&ntilde;ara y consolidara sus lazos de poder sobre la naciente rep&uacute;blica  &quot;dependiente&quot;    <br> </p>    <p>Parad&oacute;jicamente, durante estos a&ntilde;os  tan convulsos, la actividad de la Academia de Ciencias alcanz&oacute; una dimensi&oacute;n  internacional y se dot&oacute; de un alto prestigio. Es el momento en que se confirmaron  las investigaciones y teor&iacute;as del eminente cient&iacute;fico cubano <i>Carlos  J. Finlay</i>., sobre la existencia y las caracter&iacute;sticas del vector de  la fiebre amarilla y su estrecha relaci&oacute;n con la propagaci&oacute;n de  las enfermedades tropicales. Fue un descubrimiento de innegable valor para la  ciencia mundial, que recompens&oacute; su labor cient&iacute;fica de toda una  vida. Fue propuesto dos veces para que le fuese otorgado el Premio Nobel de Medicina.    <br>  </p>    <p>La influencia norteamericana en todos los aspectos de la vida nacional  se pone de manifiesto cuando, en medio de un proceso de intrigas y subterfugios,  el doctor Walter Reed, quien encabezaba una comisi&oacute;n cient&iacute;fica  norteamericana, que vino al pa&iacute;s con el fin de corroborar la veracidad  de los estudios, realizados desde el a&ntilde;o 1881, por el doctor <i>Finlay</i>,  se adjudic&oacute; la gloria del descubrimiento e incluso, a&uacute;n hoy, se  conoce en Estados Unidos como el descubridor del agente causal de la fiebre amarilla.<span class="superscript">3</span>    <br>  </p>    <p>A partir del a&ntilde;o 1908, se produjo un estancamiento de la actividad  cient&iacute;fica en Cuba e incluso, aquellas que hab&iacute;an alcanzado un cierto  nivel de desarrollo involucionaron. El an&aacute;lisis del contexto pol&iacute;tico  y socioecon&oacute;mico en que se debat&iacute;a la isla por aquel entonces aporta  elementos que ayudan a explicar el porqu&eacute; de esta situaci&oacute;n.    <br>  </p>    <p>La etapa republicana tuvo como caracter&iacute;stica m&aacute;s relevante  el hecho de que la econom&iacute;a del pa&iacute;s se hallaba completamente dominada  por el capital norteamericano a consecuencia de &quot;las inversiones directas  realizadas por empresarios individuales y corporaciones en una serie de sectores  de la producci&oacute;n y, especialmente, en el sector azucarero.&quot;     ]]></body>
<body><![CDATA[<br> </p>    <p>Un  factor importante que favoreci&oacute; que las inversiones en esta industria se  reforzaran a partir de la segunda d&eacute;cada del siglo fue el comienzo de la  Primera Guerra Mundial. Su inicio provoc&oacute; la reducci&oacute;n de la producci&oacute;n  de az&uacute;car en Europa y, a su vez, dificult&oacute; el transporte del az&uacute;car  desde zonas alejadas del Atl&aacute;ntico, como por ejemplo, desde la isla de  Java.     <br> </p>    <p>Los inversionistas norteamericanos avizoraron un momento &uacute;nico  para apostar por el az&uacute;car cubano de acuerdo con el alza de los precios  que hab&iacute;a sufrido el producto en el mercado internacional. Cuba, de este  modo, estructura su econom&iacute;a en funci&oacute;n de la producci&oacute;n  de az&uacute;car crudo, para vender a precios muy bajos a las compa&ntilde;&iacute;as  norteamericanas que la procesaban y comercializaban posteriormente.    <br> </p>    <p>Empresas  industriales de primera importancia, bancos, minas, la generaci&oacute;n de electricidad,  la refinaci&oacute;n de petr&oacute;leo, la red telef&oacute;nica y las comunicaciones  en general, as&iacute; como otras importantes ramas, estaban en manos de capital  estadounidense. </p>    <p>Con una econom&iacute;a tan d&eacute;bil y dependiente  de los cambios, que ocurriesen en la estructura econ&oacute;mica, en el comercio  y en el consumo de la poblaci&oacute;n norteamericana, no resultaba raro que las  crisis se sucediesen una tras otra.    <br> </p>    <p>La burgues&iacute;a industrial  cubana no azucarera, a pesar de verse afectada por la estructura econ&oacute;mica  que la penetraci&oacute;n norteamericana impuso en la isla no era capaz de establecer  mecanismos para desplazar al capital extranjero y a los grandes hacendados cubanos.  Por el contrario, su estrategia se orient&oacute; explotar y reprimir con mayor  fuerza el trabajo obrero.    <br> </p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Internamente, no exist&iacute;a un desarrollo  productivo diversificado e independiente que pudiese satisfacer las demandas del  mercado nacional, por ello era necesario acudir a las importaciones. Se adquiri&oacute;  una gran cantidad de art&iacute;culos para el consumo de la poblaci&oacute;n,  art&iacute;culos que perfectamente podr&iacute;an haberse producido en el pa&iacute;s.    <br>  </p>    <p>La mayor&iacute;a de los procesos industriales se realizaban en el extranjero.  La industria azucarera, a pesar de ser el principal rengl&oacute;n econ&oacute;mico,  no incorpor&oacute; al proceso productivo tecnolog&iacute;as modernas: el cultivo  de la ca&ntilde;a se realizaba de forma manual, obviaba el uso de fertilizantes,  herbicidas, regad&iacute;os y otras t&eacute;cnicas modernas para incrementar  la producci&oacute;n.    <br> Las relaciones de dependencia no s&oacute;lo se desarrollaron  en el plano econ&oacute;mico. La situaci&oacute;n pol&iacute;tica que atraves&oacute;  el pa&iacute;s durante toda la etapa estuvo permeada de gobiernos corruptos que  mantuvieron como l&iacute;nea pol&iacute;tica la supeditaci&oacute;n a los intereses  de los Estados Unidos. Interesados en enriquecerse lo m&aacute;s posible, los  miembros de las estructuras de poder estaban muy lejos de dise&ntilde;ar y aplicar  medidas que favorecieran realmente las necesidades y expectativas de la naci&oacute;n  cubana.</p>    <p>El nivel educacional de la poblaci&oacute;n cubana durante la etapa  neocolonial era muy precario. El presupuesto que el estado destinaba a la ense&ntilde;anza  p&uacute;blica era muy reducido y gran parte de estos fondos ten&iacute;an como  destino el bolsillo de pol&iacute;ticos y funcionarios corrompidos.     <br> </p>    <p>Por  ley, quedaba establecido que la asistencia a la escuela era obligatoria hasta  los 14 a&ntilde;os pero realmente menos del 10 por ciento de aquellos que comenzaban  a cursar estudios primarios terminaban su sexto grado. Cifras oficiales de la  &eacute;poca destacaban que, en el a&ntilde;o 1952, s&oacute;lo el 22 por ciento  de la poblaci&oacute;n era analfabeta pero esta cifra es relativa, si se considera  que s&oacute;lo 1 de 3 estudiantes pasaba del tercer grado de nivel primario.    <br>  </p>    <p>Hasta el a&ntilde;o 1948, cuando se cre&oacute; la Universidad de Oriente,  la Universidad de La Habana fue la &uacute;nica instituci&oacute;n educativa de  nivel superior en el pa&iacute;s aunque exist&iacute;an algunos colegios o escuelas  con nivel equivalente al universitario que pertenec&iacute;an a la iglesia, pero  su capacidad para acoger estudiantes era muy reducida.     <br> </p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>La relaci&oacute;n  entre ense&ntilde;anza y ciencia tampoco viv&iacute;a momentos afortunados. Muy  pocos alumnos escog&iacute;an carreras cient&iacute;ficas porque sab&iacute;an  que, una vez graduados, ser&iacute;a muy dif&iacute;cil que lograran establecer  una vida profesional dedicada a la investigaci&oacute;n. Los que decid&iacute;an  cursar este tipo de ense&ntilde;anza deb&iacute;an afrontar la falta de recursos,  inadecuados laboratorios docentes y escasez de instrumentos y literatura cient&iacute;fica  actualizada.    <br> </p>    <p>El inter&eacute;s cient&iacute;fico hab&iacute;a dejado  de centrarse en las disciplinas que experimentaron durante la etapa colonial notorios  avances y que propiciaron momentos de gloria para la ciencia cubana. Ahora, las  principales directivas de la investigaci&oacute;n se trasladaban hacia la arquitectura,  el derecho y la medicina.    <br> </p>    <p>Durante este per&iacute;odo, la Academia  dej&oacute; de ser el eje rector del desarrollo cient&iacute;fico del pa&iacute;s.  Convertida en un aparato burocr&aacute;tico, su actividad cient&iacute;fica se  hace casi nula. El espacio cient&iacute;fico nacional se fragment&oacute;, sin  una instituci&oacute;n que lo lidereara y sin apoyo oficial. La universidad, los  hospitales, las sociedades cient&iacute;ficas se constituyen ahora en las nuevas  academias.    <br> </p>    <p>El caos y la dispersi&oacute;n en que se sumergi&oacute;  la ciencia cubana se hace evidente si se repasa a qu&eacute; estructuras de gobierno  se supeditaban algunas de las m&aacute;s importantes instituciones exponentes  de la actividad. Por ejemplo: la Academia de Ciencias M&eacute;dicas, F&iacute;sicas  y Naturales de La Habana se hallaba adscripta al Ministerio de Justicia; La Sociedad  Geogr&aacute;fica de Cuba al Ministerio de Estado y el Observatorio Nacional a  la Marina de Guerra. As&iacute; eran de incoherentes las relaciones.     <br> </p>    <p>Ante  la falta de apoyo e inter&eacute;s por parte de los distintos gobiernos que plagaron  el convulso espacio pol&iacute;tico cubano durante toda la primera mitad del siglo  XX, la escasa actividad cient&iacute;fica que se gener&oacute; siempre parti&oacute;  del esfuerzo y gesti&oacute;n de personalidades individuales o grupos de investigadores  que a veces ni siquiera recib&iacute;an su salario.     <br> </p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Las condiciones  para realizar las investigaciones no eran las adecuadas, especialmente para aquellas  que requer&iacute;an del trabajo de laboratorio, porque las t&eacute;cnicas cada  vez eran m&aacute;s complejas, por tanto, los costos aumentaban. Los resultados  investigativos se divulgaban pobremente y carec&iacute;an de una conexi&oacute;n  objetiva con las necesidades que atravesaba el pa&iacute;s. </p>    <p>Resultaba muy  dif&iacute;cil emprender investigaciones con un grado de complejidad elevado cuando  faltaba financiamiento y se sab&iacute;a que los resultados no tendr&iacute;an  repercusi&oacute;n en un pa&iacute;s plenamente sujeto a los intereses de las  grandes empresas norteamericanas.    <br> </p>    <p>Incluso el trabajo investigativo  del Laboratorio Histobacteriol&oacute;gico comenz&oacute; a languidecer y finalmente  decay&oacute; hasta convertirse en una simple instituci&oacute;n asistencial para  la aplicaci&oacute;n de la vacuna antirr&aacute;bica.<span class="superscript">3</span>    <br>  </p>    <p>La etapa republicana no estuvo exenta de descubrimientos o actividad profesional  relevante. El problema de esta etapa radica en que los adelantos de la actividad  cient&iacute;fica no formaban parte de una pol&iacute;tica oficial estructurada  y coherente sino que m&aacute;s bien eran resultado de denodados esfuerzos individuales,  a los que el aparato oficial rara vez aportaba su apoyo. </p>    <p>An&aacute;lisis  de los antecedentes de la actividad bibliotecol&oacute;gica    <br> </p>    <p>A partir  del an&aacute;lisis de las fuentes especializadas en la tem&aacute;tica y publicadas  durante la etapa republicana, no existen elementos que permitan afirmar que en  este per&iacute;odo se vislumbraran antecedentes de una ciencia de la informaci&oacute;n  en el pa&iacute;s .     <br> </p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>En Cuba esto no constituir&iacute;a una necesidad.  Como queda expuesto en el ep&iacute;grafe anterior, la actividad cient&iacute;fica  nacional se enfrent&oacute; a un largo proceso de estancamiento que abarc&oacute;  toda la etapa neocolonial. Mientras en el mundo, se impon&iacute;a un desarrollo  acelerado de la ciencia y la tecnolog&iacute;a, la ciencia cubana se hallaba atada  ante la escasez de financiamiento, la &iacute;nfima cantidad de cient&iacute;ficos  y especialistas en ejercicio de su profesi&oacute;n y el inter&eacute;s casi nulo  que los variados gobiernos pronorteamericanos destinaron a esta rama de la actividad  humana.</p>    <p>Adem&aacute;s, el poco desarrollo de la ciencia bibliotecol&oacute;gica  en Cuba, unido a la casi inexistente producci&oacute;n editorial, constituy&oacute;  otro factor que tambi&eacute;n fren&oacute; la aparici&oacute;n de signos que  evidenciaran un desarrollo de antecedentes para la actividad informativa especializada  en el &aacute;rea de la ciencia y la t&eacute;cnica.    <br> </p>    <p>A la vez que en  el mundo nac&iacute;an concepciones nuevas como la Documentaci&oacute;n, en Cuba,  durante muchos a&ntilde;os, las bibliotecas fueron lugares olvidados. No es hasta  la d&eacute;cada de los a&ntilde;os treinta que comenzaron a darse pasos en aras  de desarrollar y consolidar el movimiento bibliotecol&oacute;gico nacional.     <br>  </p>    <p>La falta de inter&eacute;s con que la actividad bibliotecol&oacute;gica  era acogida por las estructuras de poder en Cuba se hizo evidente en los avatares  que sufri&oacute;, durante todo el per&iacute;odo de la rep&uacute;blica mediatizada,  la Biblioteca Nacional. Dicha instituci&oacute;n, con una vital importancia por  su funci&oacute;n de guardiana del acervo bibliogr&aacute;fico de la naci&oacute;n,  no dispuso hasta el a&ntilde;o 1958 de un edificio con las condiciones adecuadas  para almacenar sus fondos documentales, que por cierto, no eran muy numerosos.  </p><h4>La formaci&oacute;n de especialistas    <br> </h4>    <p>Personalidades con inquietudes  intelectuales, de gran prestigio en la esfera, pero que no encontraron apoyo en  las instancias de gobierno correspondientes fueron quienes, con sus aportes, impulsaron  el desarrollo de las t&eacute;cnicas bibliotecol&oacute;gicas en el pa&iacute;s.  </p>    <p>Durante los primeros a&ntilde;os de la conformaci&oacute;n de esta actividad  en Cuba, los esfuerzos de estas figuras se enfocaron hacia la institucionalizaci&oacute;n  de la ense&ntilde;anza de esta especialidad. Antes que nada, era necesario establecer  la profesi&oacute;n de bibliotecario con la preparaci&oacute;n que exig&iacute;a  e imbuirla en las concepciones modernas de la actividad.    <br> </p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>La formaci&oacute;n  de profesionales constitu&iacute;a un tema delicado. El principal problema radicaba  en que no exist&iacute;a personal suficiente e id&oacute;neo. La mayor&iacute;a  de las personas relacionadas profesionalmente con la actividad deb&iacute;an sus  conocimientos, casi totalmente, a una formaci&oacute;n emp&iacute;rica.     <br> </p>    <p>Los  primeros intentos en la preparaci&oacute;n de personal especializado se ubican  en el a&ntilde;o 1936, cuando se organizaron cursos de iniciaci&oacute;n bibliotecol&oacute;gica  en el Lyceum Lawn Tennis Club de La Habana. En esta instituci&oacute;n privada,  fundada por un grupo de mujeres de la clase media, se ofrec&iacute;an cursos de  corta duraci&oacute;n que sirvieron de punto de partida para la organizaci&oacute;n  y consolidaci&oacute;n del movimiento bibliotecario cubano. </p>    <p>A partir de  1938, comenz&oacute; a evidenciarse la existencia de un movimiento de este tipo  cuando se celebr&oacute; la primera reuni&oacute;n de bibliotecarios bajo el nombre  de Asamblea Nacional ProBibliotecas en la Universidad de la Habana. Antes de 1938,  la actividad bibliotecaria no constitu&iacute;a un tema relevante en las esferas  pertinentes de la sociedad cubana. La celebraci&oacute;n de esta asamblea, m&aacute;s  que todo, tuvo como objetivo clave impulsar un proceso de respeto y difusi&oacute;n  sobre la importancia de las bibliotecas como herramientas difusoras de la cultura  y el conocimiento. Uno de los acuerdos resultantes fue la decisi&oacute;n de constituir  la Asociaci&oacute;n Bibliotecaria Cubana (1948).    <br> </p>    <p>En el a&ntilde;o  1946, luego de muchas gestiones infructuosas se inician los cursos de verano para  la formaci&oacute;n de t&eacute;cnicos bibliotecarios en la Universidad de La  Habana. Sin embargo, sus altos requisitos de ingreso, sobre todo, en cuanto a  conocimientos generales, los hac&iacute;an pr&aacute;cticamente inaccesibles para  el 90% de los posibles estudiantes. Esto se demuestra en la cantidad total de  estudiantes que lograron obtener certificaciones de graduados tras cuatro a&ntilde;os  de instaurados estos estudios: tan solo seis.<span class="superscript">8</span>    <br>  </p>    <p>En 1950, se inician, con regularidad, los estudios bibliotecol&oacute;gicos  en Cuba. Se crearon dos escuelas casi a la par. Una, la Escuela Cubana de Bibliotecarios,  adscripta a la Sociedad Econ&oacute;mica Amigos del Pa&iacute;s y la otra, la  Escuela de Bibliotecarios, anexa a la Facultad de Filosof&iacute;a y Letras de  la Universidad de La Habana.    <br> </p>    <p>La Sociedad Econ&oacute;mica Amigos del  Pa&iacute;s pose&iacute;a una biblioteca p&uacute;blica que era considerada la  m&aacute;s avanzada del pa&iacute;s.<span class="superscript">9</span> Su directora  en esta etapa, la doctora Berta Becerra hab&iacute;a logrado establecer lazos  de cooperaci&oacute;n muy estrechos con la Biblioteca del Congreso de Washington.  Gracias a esto, pudo asistir como becaria a esta instituci&oacute;n para conocer  y estudiar acerca de la organizaci&oacute;n de las escuelas de bibliotecarios  en Estados Unidos. Los conocimientos adquiridos se emplearon en aras de contribuir  a la formaci&oacute;n de un personal capacitado y gracias, en gran medida, a su  gesti&oacute;n personal, pudo fundarse la Escuela Cubana de Bibliotecarios.<span class="superscript">8</span>    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>  </p>    <p>En el caso de la Escuela de Bibliotecarios de la Universidad de La Habana  fue el doctor Jorge Aguayo uno de los principales impulsores de la creaci&oacute;n  de una escuela de estudios superiores que facilitara la preparaci&oacute;n de  especialistas. Su proyecto fue aprobado por la Biblioteca del Congreso de Washington  y obtuvo un donativo de obras sobre biblioteconom&iacute;a proveniente de la American  Library Association.<span class="superscript">10</span></p>    <p>En 1952, se cre&oacute;  la Asociaci&oacute;n Nacional de Profesionales de Bibliotecas que, a partir del  31 de mayo de 1955, se sustituy&oacute; por el Colegio Nacional de Bibliotecarios  Universitarios. La organizaci&oacute;n agrupaba a todos los bibliotecarios graduados  de la Escuela de Bibliotecarios de la Universidad de La Habana y de los cursos  de T&eacute;cnica Bibliotecaria impartidos en los cursos de verano (1946-1952)  de la propia universidad. Los principios que constitu&iacute;an su raz&oacute;n  de existir eran: uno, la defensa de los derechos de sus miembros y dos, forjar  y mantener sus valores &eacute;ticos.    <br> </p>    <p>Resulta interesante el hecho  de que, a pesar de las estrechas relaciones que se manten&iacute;an con importantes  instituciones norteamericanas en momentos en que, en Estados Unidos, se originaban  importantes teor&iacute;as y aplicaciones tecnol&oacute;gicas que tributaban en  un mejor uso de los recursos de informaci&oacute;n, en las dos escuelas que se  crearon se impartiesen como base del programa de estudios las asignaturas tradicionales  para la preparaci&oacute;n de un bibliotecario y no de un especialista en informaci&oacute;n.<span class="superscript">11</span></p><h4>Bibliotecas  especializadas    <br> </h4>    <p>El medio adverso en que se desenvolv&iacute;a la actividad  bibliotecaria no favorec&iacute;a la existencia y desarrollo de instituciones  especializadas de car&aacute;cter cient&iacute;fico y tecnol&oacute;gico. Sobre  el tema, se conoc&iacute;a muy poco; adem&aacute;s, no exist&iacute;a un profesional  lo suficientemente capacitado para ofrecer los tipos de servicios que una actividad  de este g&eacute;nero requer&iacute;a. En Cuba, apenas exist&iacute;an bibliotecas  modernas y las bibliotecas de investigaci&oacute;n eran pr&aacute;cticamente desconocidas.<span class="superscript">12</span>    <br>  </p>    <p>Universidades, organizaciones privadas, academias y sociedades poco a poco  crearon sus propias colecciones. Sin embargo, ellas no estaban estructuradas de  forma que pudiesen garantizar el acceso a las revistas y publicaciones peri&oacute;dicas  m&aacute;s actualizadas. En esto incid&iacute;an varios factores como: la gran  cantidad de informaci&oacute;n cient&iacute;fica que se generaba en el mundo;  su elevado costo de adquisici&oacute;n, as&iacute; como el aislamiento en que  se intentaba formar las bibliotecas de investigaci&oacute;n, donde cada una de  ellas ignoraba el esfuerzo de las restantes.<span class="superscript">13</span>    <br>  </p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Estas bibliotecas no alcanzaron, en ning&uacute;n momento, las caracter&iacute;sticas  propias de las bibliotecas especializadas; en realidad, siempre conservaron su  car&aacute;cter de bibliotecas p&uacute;blicas con sus servicios tradicionales.  Las bibliotecas universitarias eran poco utilizadas para la investigaci&oacute;n  cient&iacute;fica y las colecciones que pose&iacute;an otros colegios profesionales,  academias y sociedades cient&iacute;ficas no eran objeto de frecuente consulta  por parte de sus miembros.<span class="superscript">12</span>    <br> </p>    <p>Una de  las m&aacute;s representativas dentro de este tipo era la Biblioteca de la Academia  de Ciencias M&eacute;dicas, F&iacute;sicas y Naturales de La Habana. Fundada en  la colonia, sus servicios se destinaban, en mayor medida, a los miembros de la  Academia pero otros tambi&eacute;n pod&iacute;an admitirse con un permiso especial.<span class="superscript">14</span>    <br>  </p>    <p>El puesto de bibliotecario ten&iacute;a car&aacute;cter honorario y sol&iacute;a  entregarse a cient&iacute;ficos profesionales con gran experiencia. El bibliotecario  era, a su vez, el editor de la revista Anales de la Academia de Ciencias M&eacute;dicas,  F&iacute;sicas y Naturales de La Habana y quien deb&iacute;a redactar un informe  anual sobre el estado de la biblioteca. Contaba con la ayuda de un asistente que  ten&iacute;a, entre sus tareas, la atenci&oacute;n a los lectores.    <br> </p>    <p>Los  fondos de la biblioteca se nutr&iacute;an mayormente de las donaciones y del canje  que se practicaba con la revista por otras publicaciones de car&aacute;cter cient&iacute;fico.  La biblioteca se organizaba por materia y pose&iacute;a dos cat&aacute;logos para  la b&uacute;squeda: uno de autor y otro de materia.    <br> </p>    <p>Exist&iacute;an,  adem&aacute;s, otras dos bibliotecas, que conten&iacute;an colecciones sobre temas  m&eacute;dicos. La primera, la Biblioteca del Instituto Finlay, creada en 1848,  junto con la Junta de Sanidad y que atesoraba la documentaci&oacute;n que generaba  dicha junta. La otra, la biblioteca de la Facultad de Medicina, perteneciente  a la Universidad de la Habana, ofrec&iacute;a sus servicios a estudiantes y profesores  de la Escuela de Medicina y a todos aquellos que tuviesen necesidad y suficiente  conocimiento para saber utilizar la informaci&oacute;n.    <br> </p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>En el caso  de la biblioteca de la Escuela de Medicina, sus directivos eran m&eacute;dicos  profesionales, graduados de la escuela, que sent&iacute;an inter&eacute;s hacia  la actividad bibliotecaria. La mayor parte de su fondo documental estaba conformado  por publicaciones peri&oacute;dicas y la colecci&oacute;n de libros se organizaba,  seg&uacute;n la Army Medical Library Classification. La biblioteca s&oacute;lo  ofrec&iacute;a pr&eacute;stamo externo.    <br> </p>    <p>En la rama de la ingenier&iacute;a,  se destacaban la biblioteca de la Sociedad Cubana de Ingenieros que s&oacute;lo  pod&iacute;an utilizar los miembros de la Asociaci&oacute;n y la biblioteca universitaria  de la Escuela de Ingenier&iacute;a y Arquitectura. Dicha biblioteca trabajaba  en r&eacute;gimen de estanter&iacute;a abierta, as&iacute; sus documentos eran  directamente accesibles a los lectores. Como sistema de clasificaci&oacute;n,  utilizaba la Clasificaci&oacute;n Decimal de Dewey con algunas modificaciones  que permitiesen separar los libros de ingenier&iacute;a y de arquitectura de los  que trataban otras materias.     <br> </p>    <p>Para la b&uacute;squeda de los documentos,  los lectores dispon&iacute;an de tres cat&aacute;logos ordenados por autor, t&iacute;tulo  y materia. Prevalec&iacute;an las colecciones que trataban sobre ingenier&iacute;a  civil y el&eacute;ctrica; las de arquitectura constitu&iacute;an la parte m&aacute;s  peque&ntilde;a de la colecci&oacute;n.    <br> </p>    <p>En la biblioteca del Colegio  Provincial de Arquitectos, era donde la arquitectura encontraba su mejor representaci&oacute;n  como tem&aacute;tica. Conten&iacute;a alrededor de 1 500 vol&uacute;menes incluidas  las publicaciones peri&oacute;dicas. Al igual que la Biblioteca de la Sociedad  Cubana de Ingenieros, utilizaba el sistema de Clasificaci&oacute;n Decimal de  Dewey y pose&iacute;a cat&aacute;logos de autor, t&iacute;tulo y materia. Durante  una etapa, se pens&oacute; combinar estos cat&aacute;logos con los de la Escuela  de Ingenier&iacute;a y Arquitectura pero esta idea nunca pas&oacute; de ser un  proyecto.    <br> </p>    <p>Similares a &eacute;stas, durante la rep&uacute;blica existieron  otras bibliotecas cuyos fondos documentales trataban temas cient&iacute;ficos  pero que nunca funcionaron como centros con servicios especializados sino que  se comportaban como bibliotecas que abordaban una tem&aacute;tica m&aacute;s espec&iacute;fica.  Por citar algunas, se pueden mencionar la Biblioteca General de Bot&aacute;nica,  la Biblioteca de la Sociedad Geogr&aacute;fica de Cuba y el Museo y Biblioteca  de Malacolog&iacute;a.</p><h4>Una nueva etapa para la naci&oacute;n cubana    <br>  </h4>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>El triunfo de la revoluci&oacute;n, el 1 de enero de 1959, produjo profundas  transformaciones en todas las esferas de la vida econ&oacute;mica, pol&iacute;tica,  social y cultural del pa&iacute;s.    <br> </p>    <p>Ocurrieron modificaciones sustanciales  en la base econ&oacute;mica de la sociedad cubana, a partir del establecimiento  de medidas radicales como: el cambio del r&eacute;gimen de propiedad sobre la  tierra y los inmuebles; la nacionalizaci&oacute;n de las empresas de electricidad,  refiner&iacute;as de petr&oacute;leo, empresas telef&oacute;nicas, centrales azucareros  y otras grandes compa&ntilde;&iacute;as; as&iacute; como el restablecimiento de  las relaciones diplom&aacute;ticas con la URSS. A partir de ese momento, el estado  se encarg&oacute; de organizar, controlar y dirigir toda la actividad econ&oacute;mica  y pol&iacute;tica nacional.    <br> </p>    <p>Dichos cambios tuvieron un gran costo y  repercusi&oacute;n en las relaciones internacionales que el pa&iacute;s hab&iacute;a  sostenido hasta ese momento, particularmente con Estados Unidos. Medidas como  la supresi&oacute;n de la cuota azucarera, la prohibici&oacute;n del env&iacute;o  a Cuba de piezas de repuesto y del mantenimiento de todo tipo de relaci&oacute;n  comercial colocaron al pa&iacute;s ante una situaci&oacute;n cr&iacute;tica, donde  el &uacute;nico punto de apoyo posible era el ofrecido por los pa&iacute;ses socialistas.    <br>  </p>    <p>A esto, tambi&eacute;n, debe agreg&aacute;rsele el &eacute;xodo masivo  de profesionales y t&eacute;cnicos hacia Estados Unidos, que provoc&oacute; un  gran vac&iacute;o ante las tareas de direcci&oacute;n y administraci&oacute;n  de todo el sistema pol&iacute;tico, econ&oacute;mico y productivo del pa&iacute;s.  De esta manera, se torn&oacute; insoslayable el impulso a los programas educacionales,  cient&iacute;ficos y culturales como v&iacute;a fundamental para la formaci&oacute;n  de profesionales capaces de asumir las transformaciones que se esperaban.     <br>  </p>    <p>Bajo estas premisas, se desarrollaron cambios profundos en la educaci&oacute;n  y la cultura que constituyeron el fundamento de las reformas en todos los niveles  de la ense&ntilde;anza. Las mismas se plantearon, entre otros objetivos, los siguientes:    <br>  </p><ul>     ]]></body>
<body><![CDATA[<li> La alfabetizaci&oacute;n de toda la poblaci&oacute;n que no hab&iacute;a  tenido posibilidades de acceso a la ense&ntilde;anza y la ampliaci&oacute;n de  los servicios docentes en todos los niveles.    <br> </li>    <li> La garant&iacute;a  de una instrucci&oacute;n y educaci&oacute;n que sirviera al desarrollo econ&oacute;mico-social  del pa&iacute;s.<span class="superscript">15</span>    <br> </li>    </ul>    <p>Desde 1959,  se realizaron modificaciones en el sistema educacional cubano como la creaci&oacute;n  de aulas en el campo, la formaci&oacute;n de nuevos maestros y el llamado a alumnos  de la ense&ntilde;anza secundaria a ejercer como maestros en zunas rurales. El  Consejo de Ministros aprob&oacute; la &quot;Ley de Reforma Educacional&quot; y  se hab&iacute;a realizado un censo para determinar la cantidad de analfabetos  en todo el territorio nacional.    <br> </p>    <p>El 6 de junio de 1961, el Consejo de  Ministros aprob&oacute; la &quot;Ley de Nacionalizaci&oacute;n General y Gratuita  de la Ense&ntilde;anza&quot; donde se establec&iacute;a que: el garantizar la  ense&ntilde;anza como derecho de todos los ciudadanos sin distinciones ni privilegios,  es un deber a cargo del Estado Revolucionario, que no debe ser delegado ni transferido.    <br>  </p>    <p>Por otro lado, los resultados del censo mostraron el predominio de un bajo  nivel escolar y la existencia de casi un mill&oacute;n de analfabetos. Como consecuencia,  se inici&oacute; la Campa&ntilde;a de Alfabetizaci&oacute;n y la extensi&oacute;n  de la ense&ntilde;anza primaria, media y superior a aquellos que no hab&iacute;an  tenido posibilidades de obtenerlas. Tambi&eacute;n se insisti&oacute; en ampliar  la educaci&oacute;n a las mujeres y a los trabajadores de diversos oficios indispensables  para la Revoluci&oacute;n.     ]]></body>
<body><![CDATA[<br> </p>    <p>El 22 de diciembre de 1961 concluy&oacute;  exitosamente la Campa&ntilde;a de Alfabetizaci&oacute;n<span class="superscript">16</span>  y se logr&oacute; extender la ense&ntilde;anza primaria a toda la poblaci&oacute;n.  Este hecho abri&oacute; la posibilidad, a aquellos que poseyeran los conocimientos  indispensables para ello, de cursar la ense&ntilde;anza media y secundaria.     <br>  </p>    <p>Otro hecho trascendental ocurri&oacute; el 10 de enero de 1962, cuando  se proclam&oacute; la Reforma Universitaria. Uno de sus aspectos m&aacute;s importantes  fue que insisti&oacute; en el car&aacute;cter cient&iacute;fico de los estudios  universitarios y en la importancia de abrir carreras de esta clase, as&iacute;  como las de car&aacute;cter tecnol&oacute;gico. A su vez, la Reforma enfatiz&oacute;  en que las carreras de humanidades se permeasen de los ideales marxistas-leninistas  y ampliasen, lo m&aacute;s posible, su visi&oacute;n. La Revoluci&oacute;n, que  hab&iacute;a establecido su car&aacute;cter socialista el 16 de abril de 1961,  subray&oacute; la necesidad de la preparaci&oacute;n intelectual, la formaci&oacute;n  cient&iacute;fica, la educaci&oacute;n laboral, el trabajo f&iacute;sico y el  deporte como elementos que formaban parte de la educaci&oacute;n integral.<span class="superscript">17</span></p><h4>El  nuevo lugar de la actividad cient&iacute;fica y tecnol&oacute;gica    <br> </h4>    <p>El  triunfo de la revoluci&oacute;n cubana tuvo lugar en momentos en los que el desarrollo  de la ciencia y la tecnolog&iacute;a, desde hac&iacute;a algunos a&ntilde;os,  cumpl&iacute;a una funci&oacute;n estrat&eacute;gica en el plano de las relaciones  internacionales. Ocurri&oacute; en la etapa de pleno auge de la &quot;Guerra Fr&iacute;a&quot;,  iniciada con el fin de la Segunda Guerra Mundial y que sirvi&oacute; para impulsar  la ciencia y la tecnolog&iacute;a de un modo jam&aacute;s visto durante toda la  historia de la humanidad, a causa de que ambos bloques de poder otorgaron un lugar  cimero al aumento del poder&iacute;o militar y tecnol&oacute;gico como mecanismo  de equilibrio.    <br> </p>    <p>Fueron, por tanto, momentos en los que el avance cient&iacute;fico  y tecnol&oacute;gico adquirieron un notable valor estrat&eacute;gico para el desarrollo  de la nueva sociedad que se deseaba conformar en Cuba y los antecedentes heredados  del per&iacute;odo republicano en esta esfera eran insuficientes para abordar  una tarea de tal magnitud. De este modo, la necesidad de crear un potencial nacional  que le permitiese al pa&iacute;s, consolidar las bases imprescindibles para la  aceleraci&oacute;n del desarrollo econ&oacute;mico y social e integrarse a la  revoluci&oacute;n cient&iacute;fico-t&eacute;cnica que mundialmente ten&iacute;a  lugar, se convirti&oacute; en uno de los objetivos primordiales para el gobierno  revolucionario.    <br> </p>    <p>Ante el inmenso grado de deterioro y estancamiento  de la actividad cient&iacute;fica en el pa&iacute;s, que b&aacute;sicamente se  hab&iacute;a sostenido sobre la base de las investigaciones y gestiones individuales,  se hac&iacute;a impostergable realizar cambios profundos en sus sistemas y estructuras.      ]]></body>
<body><![CDATA[<br> </p>    <p>A este efecto, la resoluci&oacute;n No. 4 del 27 de abril de 1962,  declar&oacute; extinguida la antigua Academia de Ciencias M&eacute;dicas, F&iacute;sicas  y Naturales de La Habana; dos meses despu&eacute;s, se transform&oacute; en el  Museo de Historia de las Ciencias &quot;Carlos J. Finlay&quot;, que cumplir&iacute;a,  adem&aacute;s, las funciones de un centro para el estudio de la historia y el  desarrollo de las ciencias.     <br> </p>    <p>En febrero de 1962, se constituy&oacute;  la Comisi&oacute;n Nacional de la Academia de Ciencias de la Rep&uacute;blica  de Cuba y, por vez primera, la Academia adquiri&oacute; un verdadero alcance nacional.  Entre sus principales funciones, ella deb&iacute;a analizar y disponer la reorganizaci&oacute;n,  incorporaci&oacute;n y disoluci&oacute;n de todas las sociedades, academias y  corporaciones cient&iacute;ficas que existieran en el pa&iacute;s. Esta comisi&oacute;n  ejerci&oacute; sus funciones mientras se constitu&iacute;a la Academia de Ciencias  de Cuba y se ocup&oacute;, adem&aacute;s, de:    <br> </p><ul>     <li> Dirigir, coordinar,  estimular y orientar los estudios, investigaciones y dem&aacute;s actividades  cient&iacute;ficas, no docentes, en todas las ramas de las ciencias naturales  y sociales.    <br> </li>    <li> Promover la celebraci&oacute;n de congresos, conferencias  y reuniones, tanto nacionales como internacionales.    <br> </li>    <li> Crear organismos  de car&aacute;cter cient&iacute;fico (institutos y centros de investigaci&oacute;n)  de acuerdo con las necesidades para el pa&iacute;s, sin perder de vista las posibilidades  reales.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> </li>    </ul>    <p>Desde el principio, el desarrollo de esta esfera se vincul&oacute;  estrechamente con la concepci&oacute;n de que exist&iacute;a una unidad inseparable  entre el progreso t&eacute;cnico y social. Las numerosas transformaciones realizadas  en el &aacute;mbito educacional tambi&eacute;n buscaron asegurar que la actividad  cient&iacute;fica no fuese tan solo privilegio de una clase o grupo social selecto.</p>    <p><i>Emilio  Garc&iacute;a Capote</i>, cuando se refiere al surgimiento y evoluci&oacute;n  de la pol&iacute;tica cient&iacute;fica en el pa&iacute;s, expresa:</p>    <p>No menor  importancia ocupa el hecho de que mientras la Academia, como instituci&oacute;n  cient&iacute;fica, iba creando y desarrollando sus institutos, en otros organismos  y agencias estatales, en otros sectores del pa&iacute;s se fue desplegando asimismo  una actividad de creaci&oacute;n de centros de investigaci&oacute;n que respond&iacute;a  a distintas necesidades sectoriales y ramales agr&iacute;colas, industriales y  de los servicios, no abarcadas por la Academia, y a la necesidad de abordar otros  complejos problemas como la alimentaci&oacute;n animal, la biomedicina y la salud  animal.    <br> </p>    <p>Es decir, que junto a la visible especializaci&oacute;n de  la Academia, sobre todo en el estudio multilateral de los recursos naturales,  la construcci&oacute;n de la base cient&iacute;fico-t&eacute;cnica nacional se  caracteriz&oacute;, al propio tiempo, por la pronta y sostenida creaci&oacute;n  de lo que no se debe vacilar en denominar &quot;centros de excelencia&quot; en  la m&aacute;s justa acepci&oacute;n del t&eacute;rmino: centros dotados de tecnolog&iacute;a  avanzada --y capaces a su vez de generarla--, que completan el perfil del sistema  nacional de ciencia y tecnolog&iacute;a con su dedicaci&oacute;n a problemas de  gran vigencia nacional y, casi siempre, internacional.     <br> </p>    <p>Por otra parte,  desde mediados de la d&eacute;cada de los 60, la investigaci&oacute;n en las universidades  --y en particular, en la Universidad de La Habana-- comenz&oacute; a manifestarse  con decisi&oacute;n y nitidez crecientes, para hacer buena una de las pautas m&aacute;s  significativas de la reforma universitaria de 1962, que defini&oacute; la promoci&oacute;n  y desarrollo de la investigaci&oacute;n cient&iacute;fica como una misi&oacute;n  b&aacute;sica irrenunciable.&quot; <span class="superscript">17</span></p>    <p>La  creaci&oacute;n del Instituto de Documentaci&oacute;n e Informaci&oacute;n Cient&iacute;fica  y T&eacute;cnica (IDICT)    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> </p>    <p>La urgente necesidad de crear instituciones  de informaci&oacute;n estaba, por consiguiente, condicionada por su funci&oacute;n  estrat&eacute;gica dentro de la sociedad como apoyo al desarrollo cient&iacute;fico  y tecnol&oacute;gico. Este tipo de instituciones conformaban el espacio ideal  para facilitar la transmisi&oacute;n a cient&iacute;ficos y especialistas de los  datos de la ciencia y la t&eacute;cnica m&aacute;s recientes y valiosos.     <br>  </p>    <p>Producto de estas condicionantes es que nace el IDICT, el 19 de abril de  1963. Con la Ley No. 1107, el gobierno revolucionario constituy&oacute; esta instituci&oacute;n  que estar&iacute;a adscripta a la Comisi&oacute;n Nacional de la Academia de Ciencias  de Cuba y que tendr&iacute;a como principales funciones:    <br> </p><ul>     <li> la  creaci&oacute;n de mecanismos metodol&oacute;gicos y organizativos para la recopilaci&oacute;n,  elaboraci&oacute;n, registro y divulgaci&oacute;n de la informaci&oacute;n cient&iacute;fica  y tecnol&oacute;gica;    <br> </li>    <li> la atenci&oacute;n a la formaci&oacute;n y  superaci&oacute;n de especialistas en la actividad cient&iacute;fico informativa;  as&iacute; como    <br> </li>    <li> el establecimiento de las bases para la creaci&oacute;n  de un Sistema Nacional de Informaci&oacute;n Cient&iacute;fico-T&eacute;cnica.  (las condiciones econ&oacute;micas del pa&iacute;s hac&iacute;an que la conformaci&oacute;n  de dicho sistema se convirtiese en el mejor modo de garantizar el acceso r&aacute;pido  y satisfactorio a la informaci&oacute;n cient&iacute;fico-t&eacute;cnica por parte  de los investigadores, t&eacute;cnicos, especialistas, profesionales).    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> </li>    </ul>    <p>El  Instituto contar&iacute;a con el apoyo de un Consejo Asesor, presidido por el  Director del IDICT e integrado por representantes de los siguientes organismos:</p>    <p>-  Consejo Superior de Universidades    <br> - Biblioteca Nacional    <br> - Junta Central  de Planificaci&oacute;n    <br> - Ministerio de Industrias    <br> - Ministerio de Obras  P&uacute;blicas    <br> - Ministerio de Salud P&uacute;blica    <br> - Ministerio de Comercio  Exterior    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> - Ministerio de Transporte    <br> - Instituto Nacional de Reforma Agraria    <br>  </p>    <p>Adem&aacute;s del IDICT, se crearon otras instituciones que se dedicaron  al trabajo con la informaci&oacute;n cient&iacute;fica, principalmente subordinadas  a instituciones de investigaci&oacute;n, centros de ense&ntilde;anza superior  y organismos de la administraci&oacute;n del estado, vinculados no s&oacute;lo  con el campo de las ciencias puras sino tambi&eacute;n de las aplicadas. El IDICT  ser&iacute;a el encargado, seg&uacute;n el art&iacute;culo 6 de la Ley que le  dio origen, de orientar la organizaci&oacute;n y metodolog&iacute;a que aplicar&iacute;an  estas instituciones en la actividad de informaci&oacute;n.     <br> </p>    <p>La creaci&oacute;n  de una instituci&oacute;n con estas caracter&iacute;sticas y funciones es una  evidencia de la temprana influencia de la Inform&aacute;tica sovi&eacute;tica  en la actividad informativa cubana. La estructura interna y proyecci&oacute;n  del IDICT compart&iacute;a rasgos muy similares con la de todos los organismos  centrales de informaci&oacute;n cient&iacute;fica y t&eacute;cnica pertenecientes  a los pa&iacute;ses socialistas, y prevalec&iacute;a el principio de la coordinaci&oacute;n  estatal de la actividad informativa.    <br> </p>    <p>Tambi&eacute;n es importante destacar  en estos primeros a&ntilde;os de organizaci&oacute;n del IDICT, su incorporaci&oacute;n,  en 1964, a la Federaci&oacute;n Internacional de Informaci&oacute;n y Documentaci&oacute;n  (FID). Para Cuba, era de particular inter&eacute;s participar en los trabajos  de los comit&eacute;s de la FID, particularmente en dos de ellos: el de FID/DC  (pa&iacute;ses en v&iacute;as de desarrollo) y el FID/CLA (Comisi&oacute;n de  Trabajo para Am&eacute;rica Latina). La incorporaci&oacute;n al trabajo de estas  comisiones era un modo de ocupar espacios y reinsertarse en el mundo latinoamericano  y, adem&aacute;s, propiciar&iacute;a que Cuba se convirtiese en un puente entre  las naciones latinoamericanas y los pa&iacute;ses socialistas en el &aacute;mbito  de la actividad cient&iacute;fico informativa.    <br> </p>    <p>En los primeros momentos,  el trabajo del Instituto estuvo dirigido hacia las tareas de organizaci&oacute;n  interna. Exist&iacute;a muy poca experiencia en cuanto a la forma de desarrollar  la actividad cient&iacute;fico-informativa.18 Fue mediante la colaboraci&oacute;n  internacional que se pudo paliar esta situaci&oacute;n, particularmente la ayuda  y colaboraci&oacute;n recibidas de la UNESCO y del Instituto Estatal de Informaci&oacute;n  Cient&iacute;fica y T&eacute;cnica de la URSS (VINITI). </p><h4>La cooperaci&oacute;n  internacional en los primeros a&ntilde;os    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> </h4>    <p>Las relaciones entre el  VINITI y el IDICT se iniciaron de manera informal antes del 19 de abril de 1963.  A mediados del a&ntilde;o 1962, lleg&oacute; a Cuba Efim Vasillevich Klyaev, un  experto designado por la UNESCO para asesorar a las autoridades cubanas en la  organizaci&oacute;n de la actividad cient&iacute;fico-informativa. Este experto  era funcionario del VINITI, ello facilit&oacute;, que durante su estad&iacute;a,  se establecieran los primeros contactos que se fortalecieron hasta que posteriormente  se formalizaron las relaciones. <span class="superscript">19</span>    <br> </p>    <p>El  VINITI era uno de los institutos de informaci&oacute;n nacionales que integraban  la red de organismos de informaci&oacute;n de la URSS, adscriptos al Comit&eacute;  Estatal de Ciencia y T&eacute;cnica y a la Academia de Ciencias de la URSS. Agrupaba  a una inmensa cantidad de trabajadores y colaboradores, en concordancia con la  amplitud de funciones que asum&iacute;a como encargado de extraer y procesar exhaustivamente  toda la literatura mundial sobre ciencias naturales, t&eacute;cnicas y econom&iacute;a  industrial que utilizar&iacute;an los cient&iacute;ficos, t&eacute;cnicos e ingenieros  de la URSS.<span class="superscript">20</span>    <br> </p>    <p>En el plano metodol&oacute;gico  y organizativo de la actividad, el VINITI constitu&iacute;a una instituci&oacute;n  de referencia a la hora de abordar las complejidades de la Inform&aacute;tica  como ciencia. Ante la certeza de que el enfoque puramente pragm&aacute;tico no  pod&iacute;a garantizar la eficacia necesaria de las actividades cient&iacute;fico  informativas, la labor de ese instituto estuvo particularmente enfocada hacia  la realizaci&oacute;n de investigaciones amplias y multifac&eacute;ticas en la  esfera de la Inform&aacute;tica.    <br> </p>    <p>El Instituto trabajaba en tres direcciones  b&aacute;sicas: cient&iacute;fico-informativa, de investigaci&oacute;n y de organizaci&oacute;n  cient&iacute;fica. Tambi&eacute;n editaba un conjunto relevante de publicaciones;  entre ellas, se destacaba su Revista Referativa, compuesta por 16 series tem&aacute;ticas,  que abarcaban las m&aacute;s importantes ramas de las ciencias naturales y t&eacute;cnicas  en cuya preparaci&oacute;n se empleaba una gran cantidad de fuentes de informaci&oacute;n.<span class="superscript">21</span>    <br>  </p>    <p>Por obvias razones de car&aacute;cter econ&oacute;mico, para Cuba era imposible  contar adquirir el total de fuentes primarias necesarias para las investigaciones  que acelerar&iacute;an el desarrollo cient&iacute;fico y econ&oacute;mico de la  naci&oacute;n. A esto, se sumaba la urgencia de la tarea para el pa&iacute;s,  la falta de experiencia para abordarla, la carencia de especialistas conocedores  de lenguas extranjeras y de las t&eacute;cnicas para realizar la actividad de  procesamiento.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> </p>    <p>Debido a estas razones, el IDICT se inclin&oacute; por  utilizar el procesamiento anal&iacute;tico-sint&eacute;tico de obras primarias,  realizado por sistemas y &oacute;rganos de informaci&oacute;n cient&iacute;fica  y t&eacute;cnica de otros pa&iacute;ses (el VINITI particularmente). Las publicaciones  cient&iacute;ficas y t&eacute;cnicas cubanas s&iacute; se procesaron por los propios  especialistas del IDICT.     <br> </p>    <p>De este modo, las condiciones objetivas llevaron  al IDICT hacia el principio de procesamiento &uacute;nico y utilizaci&oacute;n  m&uacute;ltiple de la informaci&oacute;n. El IDICT pudo enriquecer sus fondos  con informaci&oacute;n actualizada y relevante gracias a que el VINITI enviaba  copias en microfilmes de art&iacute;culos originales que el IDICT le solicitaba:  colecciones de revistas, publicaciones, documentos que asesoraban en la actividad  met&oacute;dico-metodol&oacute;gica y de capacitaci&oacute;n de especialistas  que se practic&oacute; en el propio IDICT.    <br> </p>    <p>En el a&ntilde;o 1965, visit&oacute;  el pa&iacute;s el director del VINITI, A.I. Mijailov, una prestigiosa personalidad  en el campo de la actividad cient&iacute;fico-informativa. Entre ambas instituciones  se firm&oacute; el primer convenio de colaboraci&oacute;n sobre la base del intercambio  mutuo de experiencias, de materiales informativos y de especialistas. Dicho convenio  favoreci&oacute; mayormente a la parte cubana porque, como se conoce, en aquellos  momentos Cuba no pose&iacute;a las condiciones necesarias que le permitiesen mantener  un flujo de intercambio equivalente.</p>    <p>La influencia del VINITI tambi&eacute;n  fue notoria en el desarrollo de la actividad cient&iacute;fico informativa en  Cuba desde el punto de vista metodol&oacute;gico. En este aspecto, se cont&oacute;  directamente con la asesor&iacute;a de especialistas sovi&eacute;ticos que realizaban  estancias de trabajo en el IDICT para apoyar el trabajo en estos temas.     <br> </p>    <p>Para  garantizar el apoyo documental en dichos aspectos, el VINITI enviaba regularmente  la copia de los acuerdos y recomendaciones del Grupo de Trabajo de los pa&iacute;ses  miembros del CAME para la informaci&oacute;n cient&iacute;fica y t&eacute;cnica;  estos materiales fueron de gran utilidad para el desarrollo de la actividad de  preparaci&oacute;n de especialistas y met&oacute;dico?metodol&oacute;gica que  se desarroll&oacute; posteriormente.<span class="superscript">19</span>    <br> </p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>De  especial importancia fue el apoyo brindado para determinar el sistema de clasificaci&oacute;n  que se adoptar&iacute;a en el pa&iacute;s para realizar el procesamiento de la  informaci&oacute;n, -se escogi&oacute; la Clasificaci&oacute;n Decimal Universal  (CDU) que se aplicaba en los pa&iacute;ses socialistas- y, al ser un sistema desconocido  en el pa&iacute;s, se realiz&oacute; la necesaria preparaci&oacute;n de los especialistas  para su uso.<span class="superscript">18</span>    <br> </p>    <p>Con esta ayuda, poco  a poco, los especialistas del IDICT fueron capaces de comenzar a producir sus  primeras elaboraciones metodol&oacute;gicas y organizativas, que tomaban, como  puntos de referencia, las experiencias m&aacute;s importantes del desarrollo de  la actividad cient&iacute;fico-informativa de los pa&iacute;ses socialistas. As&iacute;,  ellos comenzaron a estar en condiciones de trasmitir sus conocimientos a los dem&aacute;s  trabajadores de esta esfera.</p><h4>La Primera Reuni&oacute;n de Informaci&oacute;n  Cient&iacute;fica y T&eacute;cnica    <br> </h4>    <p>Parad&oacute;jicamente, a la hora  de hacer un recuento hist&oacute;rico de la actividad informativa en Cuba se obvia  la Primera Reuni&oacute;n de Informaci&oacute;n Cient&iacute;fica y T&eacute;cnica  y sus resultados. Siempre, se toma como punto de partida en la conformaci&oacute;n  del Sistema Nacional de Informaci&oacute;n y una reuni&oacute;n celebrada casi  10 a&ntilde;os despu&eacute;s y que tom&oacute; igual nombre. La Primera Reuni&oacute;n  de Informaci&oacute;n Cient&iacute;fica y T&eacute;cnica se celebr&oacute; en  La Habana, entre el 4 y el 5 de febrero de 1966.    <br> </p>    <p>Entre los d&iacute;as  1 y 3 de septiembre del a&ntilde;o anterior, la Academia de Ciencias auspici&oacute;  la Primera Reuni&oacute;n Informativa sobre Investigaci&oacute;n Cient&iacute;fica.  Una de las comisiones de esta reuni&oacute;n, integrada por representantes de  organismos que formaban parte del Consejo Asesor del IDICT,22 dedic&oacute; su  trabajo al an&aacute;lisis de los problemas concernientes a la informaci&oacute;n  cient&iacute;fica y tecnol&oacute;gica. Como resultado, se tom&oacute; la decisi&oacute;n  de celebrar, al a&ntilde;o siguiente, una reuni&oacute;n cuyo objetivo central  fuese el an&aacute;lisis de los logros en dicha esfera y sus posibilidades de  desarrollo.</p>    <p>La reuni&oacute;n se realiz&oacute; cuando el IDICT, luego de  definida su funci&oacute;n como instituci&oacute;n rectora desde el punto de vista  metodol&oacute;gico e investigativo de la actividad cient&iacute;fico informativa  del pa&iacute;s, arribaba a una etapa en la que se propon&iacute;a &quot;coordinar  y organizar una red nacional de informaci&oacute;n que viabilice el desarrollo  de la revoluci&oacute;n tecnol&oacute;gica del pa&iacute;s.&quot;<span class="superscript">23</span>    <br>  </p>    <p>El encuentro fue un paso importante ante la necesidad urgente de desarrollar,  cuanto antes, un aparato de informaci&oacute;n nacional que sirviera de apoyo  al desarrollo de la revoluci&oacute;n cient&iacute;fico-t&eacute;cnica a la que  se hallaba abocado el pa&iacute;s en aras de satisfacer las necesidades de informaci&oacute;n,  en el campo de la econom&iacute;a, la ciencia y la t&eacute;cnica en todos los  organismos vinculados a la direcci&oacute;n social, econ&oacute;mica, cient&iacute;fico-t&eacute;cnica  y productiva.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> </p>    <p>En esta reuni&oacute;n, participaron 382 delegados que  representaban a 38 organismos. Sesionaron siete comisiones de trabajo y hubo siempre  una representaci&oacute;n de la UNESCO en cada una de ellas. Las comisiones organizaron  sus debates a partir de los siguientes temas:</p>    <p>1. Fundamentos cient&iacute;fico-metodol&oacute;gicos  y organizativos de la actividad cient&iacute;fico-informativa en Cuba.    <br> 2.  Recursos materiales y humanos.    <br> 3. Publicaciones cient&iacute;ficas y t&eacute;cnicas.    <br>  4. Fondos cient&iacute;ficos y t&eacute;cnicos de informaci&oacute;n.    <br> 5. Traducciones  y terminolog&iacute;a.    <br> 6. Clasificaci&oacute;n de materiales informativos.    <br>  7. Colaboraci&oacute;n de la actividad informativa.    <br> </p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Lo que hace trascendente  a esta reuni&oacute;n es la oportunidad que ofreci&oacute; a los profesionales  de la informaci&oacute;n de m&aacute;s de 30 instituciones y organismos del gobierno,  vinculados a la actividad cient&iacute;fica y tecnol&oacute;gica, para que se  reuniesen y tuviesen la oportunidad de contraponer y unificar criterios, as&iacute;  como para compartir sus vivencias.     <br> </p>    <p>La riqueza de los debates abri&oacute;  el camino hacia el desarrollo de una actividad de alta importancia estrat&eacute;gica  para el pa&iacute;s y, si bien es cierto, que muchas de las ponencias presentadas  adolec&iacute;an de limitaciones conceptuales, debido a la escasa experiencia  de sus ponentes en la actividad, el solo hecho del encuentro y el contar con un  espacio para debatir era un paliativo a la necesidad de superaci&oacute;n y formaci&oacute;n  profesional.    <br> </p>    <p>Desde el punto de vista metodol&oacute;gico y conceptual,  fue una experiencia muy &uacute;til. Adem&aacute;s de exponer experiencias pr&aacute;cticas,  fue parte del debate la importancia del an&aacute;lisis y perfeccionamiento te&oacute;rico,  mejorado de acuerdo con el desarrollo y complejidad que la actividad emp&iacute;rica  adquiriera. Al respecto, se lleg&oacute; a la conclusi&oacute;n de que sin una  base metodol&oacute;gica y una comprensi&oacute;n filos&oacute;fica de la ciencia  en su conjunto -a partir del estudio de sus leyes particulares y especiales-,  la informaci&oacute;n cient&iacute;fica perd&iacute;a, valga la redundancia, su  car&aacute;cter cient&iacute;fico.    <br> </p>    <p>Con este an&aacute;lisis, se pretend&iacute;a  incorporar una comprensi&oacute;n filos&oacute;fica del desarrollo de la ciencia  desde el punto de vista del materialismo dial&eacute;ctico e hist&oacute;rico,  herramienta que permitir&iacute;a obtener una visi&oacute;n sobre c&oacute;mo  dirigir el desarrollo cient&iacute;fico. Sin embargo, a la hora de abordar la  actividad cient&iacute;fico informativa este enfoque no fue el que prevaleci&oacute;  en el pa&iacute;s; por el contrario, se impuso un enfoque m&aacute;s pragm&aacute;tico.    <br>  </p>    <p>En la reuni&oacute;n, tambi&eacute;n se aprobaron los principios generales  de organizaci&oacute;n de la actividad informativa en Cuba y para la organizaci&oacute;n  del sistema de informaci&oacute;n cient&iacute;fica que se implementar&iacute;a,  ellos fueron:    <br> </p><ol>     ]]></body>
<body><![CDATA[<li> Su car&aacute;cter unitario y coordinador de la  informaci&oacute;n.    <br> </li>    <li> La independencia relativa de los sistemas de  informaci&oacute;n cient&iacute;fico-t&eacute;cnica y t&eacute;cnico-econ&oacute;mica  dentro del sistema nacional &uacute;nico.    <br> </li>    </ol>    <p>El Sistema Nacional  de Informaci&oacute;n, que se propuso, quedar&iacute;a conformado por tres niveles:    <br>  </p><ol>     <li> Nivel nacional (con el IDICT como organismo orientador y la Biblioteca  Nacional para llevar el registro central de los fondos documentogr&aacute;ficos)    <br>  </li>    <li> Los centros de informaci&oacute;n sectoriales (integrados por los centros  de informaci&oacute;n de los ministerios y los organismos centrales que a su vez  ten&iacute;an filiales provinciales)    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> </li>    <li> Las actividades informativas  en los institutos de investigaci&oacute;n cient&iacute;fica y t&eacute;cnica,  empresas y f&aacute;bricas    <br> </li>    </ol>    <p>En esta reuni&oacute;n, tambi&eacute;n  se definieron las funciones que el IDICT deb&iacute;a asumir como &oacute;rgano  rector de la actividad metodol&oacute;gica del Sistema de Informaci&oacute;n Cient&iacute;fico-T&eacute;cnica  y se enfatiz&oacute; en el desarrollo de servicios especializados, as&iacute;  como en la preparaci&oacute;n y capacitaci&oacute;n de especialistas, tanto del  IDICT como de las dem&aacute;s instituciones y organismos.    <br> En cuanto a los  centros sectoriales de informaci&oacute;n t&eacute;cnico-econ&oacute;mica, que  eran las dependencias de informaci&oacute;n que se hab&iacute;an constituido en  los organismos estatales, se redefinieron sus funciones y campo de acci&oacute;n:</p>    <p>-  Organizar la red sectorial informativa dentro de la rama correspondiente.    <br>  - Compilar y divulgar las experiencias entre los centros de trabajo de cada rama.    <br>  - Editar publicaciones especializadas de inter&eacute;s para cada rama.    <br> -  Conocer las necesidades de informaci&oacute;n de cada frente y proyecto que conformara  su sector y satisfacerlas    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> </p>    <p>Como sistema de clasificaci&oacute;n para  el Sistema de Informaci&oacute;n Cient&iacute;fica y T&eacute;cnica, se adopt&oacute;  de manera oficial la CDU, debido a su empleo por parte de los pa&iacute;ses socialistas.  Hasta ese entonces, el Sistema de Clasificaci&oacute;n Dewey era el m&aacute;s  conocido y utilizado en Cuba, la introducci&oacute;n del nuevo sistema trajo aparejada  la necesidad de capacitaci&oacute;n de los especialistas para su uso.    <br> </p>    <p>Como  conclusiones de la reuni&oacute;n, se resumieron las recomendaciones planteadas  y, una vez analizadas por el Consejo Asesor del IDICT, se conformaron comisiones  de trabajo que tendr&iacute;an como objetivo planificar y organizar su puesta  en pr&aacute;ctica.    <br> </p>    <p>A pesar de los acuerdos y tareas resultantes de  la Primera Reuni&oacute;n de Informaci&oacute;n Cient&iacute;fica y T&eacute;cnica,  su puesta en pr&aacute;ctica no tuvo lugar de la forma esperada. Surgi&oacute;,  entonces, la preocupaci&oacute;n de que el pa&iacute;s hab&iacute;a invertido  gran cantidad de recursos en aras de desarrollar la actividad cient&iacute;fico  informativa en el pa&iacute;s y &eacute;stos no eran debidamente aprovechados  porque predominaba una falta de estabilidad entre los cuadros, una direcci&oacute;n  metodol&oacute;gica, problemas informativos que favorec&iacute;an la dispersi&oacute;n  de la informaci&oacute;n y persist&iacute;an los problemas con la formaci&oacute;n  y preparaci&oacute;n de los profesionales.<span class="superscript">24</span>    <br>  </p>    <p>En el plano de la formaci&oacute;n profesional, que era una de las principales  debilidades que enfrentaba la actividad en el pa&iacute;s, se cre&oacute; una  comisi&oacute;n integrada por el IDICT, la Direcci&oacute;n Nacional de Bibliotecas,  la Escuela de Bibliotecarios de la Universidad de La Habana y el Ministerio de  Educaci&oacute;n, a fin de preparar cuadros para la actividad informativa y la  implementaci&oacute;n de Sistema Nacional de Informaci&oacute;n.     <br> </p>    <p>Ya  en el a&ntilde;o 1964, se hab&iacute;a decidido fortalecer los cursos de la Escuela  de Bibliotecarios de la Facultad de Filosof&iacute;a y Letras de la Universidad  de La Habana y hab&iacute;a comenzado un nuevo plan de estudios, pero su contenido  respond&iacute;a b&aacute;sicamente a elementos de la disciplina bibliotecol&oacute;gica.      ]]></body>
<body><![CDATA[<br> </p>    <p>Las nuevas exigencias de la estrategia revolucionaria para el desarrollo  de la naci&oacute;n, en la que ocupaba un sitio primordial el acceso y an&aacute;lisis  de numerosos vol&uacute;menes de informaci&oacute;n cient&iacute;fica en funci&oacute;n  del desarrollo socioecon&oacute;mico del pa&iacute;s, no pod&iacute;an satisfacerse  con la escasa cantidad de profesionales capaces de asumir, con pleno dominio de  la especialidad, la actividad cient&iacute;fico informativa. De forma independiente,  el IDICT comenz&oacute; a organizar cursos de superaci&oacute;n.</p>    <p>Desde su  creaci&oacute;n, el IDICT tuvo entre sus tareas fundamentales la preparaci&oacute;n  de especialistas en la actividad. Para ello, se apoy&oacute; en las relaciones  de cooperaci&oacute;n que se establecieron con los pa&iacute;ses socialistas que  permitieron que profesionales de estos pa&iacute;ses visitaran Cuba y desarrollaran  una labor de asesoramiento en todos los aspectos relacionados con la actividad.      <br> A instancias de la Secretar&iacute;a de Organizaci&oacute;n del Comit&eacute;  Central del Partido se cre&oacute; entonces la Comisi&oacute;n de Informaci&oacute;n.  </p>    <p>Dicha comisi&oacute;n inici&oacute; sus trabajos en 1968 y &eacute;stos  estuvieron dirigidos hacia la organizaci&oacute;n del Sistema Nacional de Informaci&oacute;n  Cient&iacute;fico-T&eacute;cnica, la formaci&oacute;n de directivos y el estudio  e introducci&oacute;n de las nuevas tendencias y m&eacute;todos de la actividad  en el pa&iacute;s. La comisi&oacute;n no tuvo una larga vida, pero como resultado  de sus labores, en el a&ntilde;o 1970, public&oacute; un informe que sirvi&oacute;  de base y gu&iacute;a para el desarrollo de la actividad cient&iacute;fico informativa  y la revisi&oacute;n de los planes y programas de estudios superiores.<span class="superscript">25</span>    <br>  </p>    <p>En 1968, se introdujeron nuevos cambios al plan de estudios pero este a&uacute;n  no satisfac&iacute;a las expectativas para la formaci&oacute;n de profesionales  capaces de enfrentar las complejidades de la actividad cient&iacute;fico informativa.      <br> </p>    <p>En 1971, se cre&oacute; la Licenciatura en Informaci&oacute;n Cient&iacute;fico-T&eacute;cnica  en la Universidad de La Habana.<span class="superscript">26</span> Este nuevo  plan de estudios fue el primer intento en aras de incorporar los avances de la  actividad cient&iacute;fico informativa al &aacute;rea docente, que hasta ese  momento tuvo su mayor peso en la bibliotecolog&iacute;a.<span class="superscript">27</span>    <br>  </p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>En el dise&ntilde;o del plan de estudios para esta nueva carrera, confluyeron  dos tendencias: por un lado, la influencia de la inform&aacute;tica sovi&eacute;tica  y por el otro, la influencia de los programas de formaci&oacute;n profesional  del Tecnol&oacute;gico de Georgia, Estados Unidos. De este modo, se buscaba concederle  un espacio destacado al estudio de la informaci&oacute;n cient&iacute;fica pero  sin desde&ntilde;ar la importancia de la ciencia bibliotecol&oacute;gica. Con  posterioridad, se realizaron nuevas modificaciones al plan de estudios para obtener,  en mayor o menor medida, una integraci&oacute;n de las disciplinas de la Ciencia  de la Informaci&oacute;n, la Bibliotecolog&iacute;a y la Archiv&iacute;stica.</p><h4>La  importancia de la Biblioteca Nacional<span class="superscript">28</span>    <br> </h4>    <p>En  la d&eacute;cada de los a&ntilde;os sesenta, la Biblioteca Nacional de Cuba, tambi&eacute;n,  realiz&oacute; una labor muy meritoria, y un tanto olvidada, en la tarea de facilitar  el acceso a la informaci&oacute;n cient&iacute;fico-t&eacute;cnica.    <br> </p>    <p>Cuando  triunf&oacute; la revoluci&oacute;n, la direcci&oacute;n de esta instituci&oacute;n  la asumi&oacute; Mar&iacute;a Teresa Freyre de Andrade, una mujer con una trayectoria  relevante en el mundo de la bibliotecolog&iacute;a nacional. Ella siempre fue  una persona con una amplia visi&oacute;n renovadora. Gracias a su esfuerzo personal  y dedicaci&oacute;n, fue capaz de llevar adelante una verdadera transformaci&oacute;n  de la instituci&oacute;n que dirig&iacute;a y del resto de las bibliotecas del  pa&iacute;s, cuando cre&oacute; la Red Nacional de Bibliotecas P&uacute;blicas  en 1962.     <br> </p>    <p>Entre los cambios a los que estuvo sujeta la estructura de  la Biblioteca en aras de reorganizar su funcionamiento, estuvo la creaci&oacute;n  del Departamento Met&oacute;dico, que fue una de las primeras experiencias en  el pa&iacute;s vinculadas a la actividad cient&iacute;fico informativa.    <br> </p>    <p>Antes  de comenzar a ofrecer sus servicios, sus especialistas hicieron visitas a centros  de producci&oacute;n e instituciones cient&iacute;ficas para determinar cu&aacute;les  pod&iacute;an ser las necesidades de informaci&oacute;n m&aacute;s importantes  a satisfacer. Desde los inicios de su conformaci&oacute;n, dicho departamento  ofreci&oacute; asesor&iacute;as a centros de documentaci&oacute;n e informaci&oacute;n  y su trabajo tambi&eacute;n se expandi&oacute; hace otras provincias, a partir  de las ventajas que ofrec&iacute;a la red de bibliotecas.    <br> </p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>En este departamento,  se realizaron compilaciones bibliogr&aacute;ficas que recopilaron normas y metodolog&iacute;as,  que sirvieron para poner en marcha maquinarias que hab&iacute;an en desuso al  desconocerse las caracter&iacute;sticas de su funcionamiento, su conocimiento  era s&oacute;lo parte del poder de empresarios o t&eacute;cnicos que hab&iacute;an  abandonado el pa&iacute;s ante las radicales transformaciones revolucionarias.<span class="superscript">29</span>    <br>  </p>    <p>Sus servicios siempre tuvieron un car&aacute;cter interactivo; en muchos  casos, eran los mismos usuarios quienes asesoraban a los especialistas de la Biblioteca  sobre las fuentes de informaci&oacute;n que necesitaban para investigar en sus  temas. Para ofrecerlos, la Biblioteca tambi&eacute;n dispon&iacute;a de una ventaja  que proven&iacute;a de su intercambio con organizaciones internacionales con las  que hab&iacute;a desarrollado v&iacute;nculos de trabajo en su car&aacute;cter  de salvaguarda de la cultura nacional.    <br> </p>    <p>Otro elemento que permite resaltar  el notable trabajo que se realiz&oacute; en la instituci&oacute;n fue la creaci&oacute;n  del Cat&aacute;logo Colectivo de Ciencia y T&eacute;cnica que cubr&iacute;a fondos  hemerogr&aacute;ficos de la tem&aacute;tica de casi todas las bibliotecas pertenecientes  a las m&aacute;s importantes instituciones del pa&iacute;s.     <br> </p>    <p>Aunque  este cat&aacute;logo durante mucho tiempo sirvi&oacute; de apoyo a la actividad  cient&iacute;fico -informativa como herramienta de localizaci&oacute;n y b&uacute;squeda  de informaciones, perdi&oacute; relevancia para los posteriores directivos y poco  a poco cay&oacute; en desuso.</p><h4>La segunda d&eacute;cada    <br> </h4>    <p>En la  d&eacute;cada de los a&ntilde;os setenta, el pa&iacute;s comenz&oacute; el llamado  per&iacute;odo &quot;de institucionalizaci&oacute;n&quot;, que se sit&uacute;a  entre los a&ntilde;os 1971 y 1986. Esta etapa tuvo como principal caracter&iacute;stica  que durante ella se le dio fin al car&aacute;cter provisorio que hasta ese momento  hab&iacute;an tenido las estructuras gubernamentales. </p>    <p>Durante este per&iacute;odo,  ocurrieron diversos hechos que condujeron a transformaciones profundas del Estado  Cubano y sus correspondientes &oacute;rganos de gobierno: la celebraci&oacute;n  del Primer Congreso del Partido Comunista; la adopci&oacute;n de la nueva Constituci&oacute;n  Socialista; la implantaci&oacute;n de una nueva divisi&oacute;n pol&iacute;tico-  administrativa; la constituci&oacute;n de la Asamblea Nacional del Poder Popular  como &Oacute;rgano Estatal Supremo de la naci&oacute;n.<span class="superscript">30</span>    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>  </p>    <p>En los inicios de los a&ntilde;os 70, Cuba tambi&eacute;n estrecha sus  relaciones con los pa&iacute;ses del campo socialista, particularmente con la  URSS. En 1972, se incorpora al Consejo de Ayuda Mutua Econ&oacute;mica (CAME)  y se establecen oficialmente relaciones econ&oacute;micas con este organismo sobre  la base de la integraci&oacute;n. Ello implic&oacute; la adopci&oacute;n de estructuras  similares a las de estos pa&iacute;ses como parte de la pol&iacute;tica de compatibilidad  requerida por dicho organismo internacional.     <br> </p>    <p>El campo de la actividad  cient&iacute;fica informativa tambi&eacute;n estuvo sujeto a nuevos cambios. En  el a&ntilde;o 1971, se iniciaron las relaciones bilaterales para la colaboraci&oacute;n  y cooperaci&oacute;n intergubernamental entre la URSS y Cuba. De este modo, en  ese mismo a&ntilde;o, se cre&oacute; la Primera Comisi&oacute;n Bilateral para  las relaciones IDICT-VINITI sobre la base de que el IDICT hab&iacute;a adquirido  la experiencia necesaria y estaba en condiciones de dialogar, as&iacute; como  de aportar sus ideas sobre la tem&aacute;tica. La creaci&oacute;n de la comisi&oacute;n  fue refrendada por las presidencias de ambas academias de ciencias y estaba compuesta  por 3 miembros de cada parte y encabezadas por los directores respectivos.<span class="superscript">19</span>    <br>  </p>    <p>Esta comisi&oacute;n ten&iacute;a como tareas:</p>    <p>a) Establecer, previo  estudio, las l&iacute;neas maestras de la colaboraci&oacute;n en el campo de la  informaci&oacute;n cient&iacute;fica, y presentar las proposiciones correspondientes  a los &oacute;rganos superiores respectivos;     <br> b) elaborar, sobre la base de  los convenios generales entre las academias, planes de trabajo espec&iacute;ficos  que respondieran a las condiciones de cada momento;    <br> c) chequear, mediante  reuniones peri&oacute;dicas en Mosc&uacute; y La Habana, el estado de cumplimiento  de las tareas enmarcadas en los planes de trabajo.    <br> </p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>La comisi&oacute;n  dirigi&oacute; su atenci&oacute;n hacia el env&iacute;o de equipos y el aseguramiento  de insumos, el completamiento de colecciones, el asesoramiento en relaci&oacute;n  con la introducci&oacute;n de las tecnolog&iacute;as de computaci&oacute;n en  la actividad cient&iacute;fico informativa y el entrenamiento de los especialistas.      <br> </p>    <p>La comisi&oacute;n no funcion&oacute; durante un largo per&iacute;odo  de tiempo, debido a que la presidencia de la Academia de Ciencias de Cuba decidi&oacute;  la suspensi&oacute;n de esta y otras comisiones bilaterales. Las relaciones continuaron  su desarrollo de acuerdo con lo estipulado en los planes de trabajo bianuales,  basados en los Protocolos de Colaboraci&oacute;n Cient&iacute;fica entre las Academias  de Ciencias de la URSS y Cuba.    <br> </p>    <p>Las direcciones fundamentales de colaboraci&oacute;n  no variaron y, hasta que ocurri&oacute; la desintegraci&oacute;n del bloque de  pa&iacute;ses socialistas y sus organismos de integraci&oacute;n, se orientaron  hacia la creaci&oacute;n de Sistemas Integrales de Informaci&oacute;n; la organizaci&oacute;n  de servicios informativos y de referencia en el campo de las ciencias exactas,  naturales y tecnol&oacute;gicas; la preparaci&oacute;n y edici&oacute;n de publicaciones  informativas, as&iacute; como la preparaci&oacute;n y superaci&oacute;n de los  especialistas. </p>    <p>La implementaci&oacute;n del Sistema Nacional de Informaci&oacute;n  Cient&iacute;fico-T&eacute;cnica    <br> </p>    <p>La puesta en funcionamiento del Sistema  Nacional de Informaci&oacute;n siempre se concibi&oacute; como un proyecto a largo  plazo que requer&iacute;a de investigaciones y estudios de car&aacute;cter aplicado,  raz&oacute;n por la cual, en un inicio, se estableci&oacute; como fecha tope,  para su estructuraci&oacute;n y puesta en acci&oacute;n, el a&ntilde;o 1976. A&uacute;n  as&iacute;, hacia el a&ntilde;o 1973, las tareas para la implementaci&oacute;n  del Sistema Nacional de Informaci&oacute;n Cient&iacute;fica y T&eacute;cnica  atravesaban un notorio proceso de estancamiento y descoordinaci&oacute;n.<span class="superscript">31</span>    <br>  </p>    <p>Por esta raz&oacute;n, durante ese mismo a&ntilde;o, el IDICT invit&oacute;  a dos prestigiosos especialistas del VINITI: <i>R.S. Guiliarevskii e I. M. Basora</i>,  a visitar Cuba y ofrecer sus criterios acerca del estado de esta tarea. Adem&aacute;s,  se decidi&oacute; realizar una encuesta que tom&oacute; como muestra a 27 centros  de informaci&oacute;n cient&iacute;fica y t&eacute;cnica pertenecientes a los  m&aacute;s importantes sectores y ramas de la econom&iacute;a nacional.<span class="superscript">31</span>    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>  </p>    <p>Desde los inicios de la d&eacute;cada del 70, hab&iacute;a tenido lugar  en el pa&iacute;s un incremento de la actividad cient&iacute;fico informativa  debido en parte a la creaci&oacute;n y revitalizaci&oacute;n de centros de informaci&oacute;n  cient&iacute;fico-t&eacute;cnica en los organismos centrales y ministerios. En  sus unidades de base, se crearon numerosas bibliotecas cient&iacute;fico-t&eacute;cnicas  o departamentos de informaci&oacute;n t&eacute;cnica.     <br> </p>    <p>Se supon&iacute;a  que estas nuevas estructuras se interrelacionaran en redes de informaci&oacute;n,  pero no suced&iacute;a as&iacute; en la pr&aacute;ctica. En realidad funcionaban  como entes aislados y el IDICT, a pesar de su car&aacute;cter rector, no era asumido  como tal y eran muy pocas las instituciones que manten&iacute;an relaciones con  &eacute;l.    <br> </p>    <p>Como resultado de la informaci&oacute;n obtenida, a partir  del Informe de los especialistas sovi&eacute;ticos, as&iacute; como la aportada  por el an&aacute;lisis de las encuestas se hizo evidente que:</p><ul>     <li>No exist&iacute;a  una direcci&oacute;n coordinada y centralizada de la actividad y, por tanto, tampoco  exist&iacute;a control sobre la creaci&oacute;n, organizaci&oacute;n y reglamentaci&oacute;n  de los centros de informaci&oacute;n cient&iacute;fico-t&eacute;cnica.    <br> </li>    <li>No  hab&iacute;a una l&iacute;nea de desarrollo definida para la actividad cient&iacute;fico-  informativa, primaban las concepciones sectoriales en el modo de ejecutar la actividad.    <br>  </li>    ]]></body>
<body><![CDATA[<li>La falta de organizaci&oacute;n y control en la adquisici&oacute;n de  fuentes en el extranjero generaba la duplicaci&oacute;n innecesaria de t&iacute;tulos.    <br>  </li>    <li>No hab&iacute;a uniformidad en los m&eacute;todos que se utilizaban para  el procesamiento de las fuentes -se aplicaban Sistemas de Clasificaci&oacute;n  diferentes-, por lo que se hac&iacute;a muy compleja y lenta la localizaci&oacute;n  e intercambio a nivel nacional de fuentes de informaci&oacute;n.    <br> </li>    <li>Se  desconoc&iacute;a el volumen total de los recursos que se invert&iacute;an en  la actividad y su uso. Tampoco exist&iacute;an datos acerca del aporte real de  la actividad cient&iacute;fica informativa a la econom&iacute;a, la ciencia y  la t&eacute;cnica nacional en su conjunto.    <br> </li>    <li>Los resultados de las  investigaciones cient&iacute;ficas no publicadas, las experiencias de producci&oacute;n  avanzadas y las proposiciones de racionalizaci&oacute;n no se registraban ni se  diseminaban entre los usuarios, de ah&iacute;, la ausencia de un flujo ascendente  de informaci&oacute;n.<span class="superscript">31</span>    <br> </li>    </ul>    <p>La  falta de uniformidad en las t&eacute;cnicas y m&eacute;todos de trabajo imposibilitaban  la conformaci&oacute;n de un Sistema Nacional de Informaci&oacute;n Cient&iacute;fica  y T&eacute;cnica y limitaban la incorporaci&oacute;n de Cuba a los sistemas internacionales  de informaci&oacute;n cient&iacute;fico t&eacute;cnica, que exig&iacute;an la  existencia de un trabajo nacional coordinado.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> </p>    <p>El informe elaborado  por el IDICT, permiti&oacute; definir todos los factores que, en pro y contra,  incid&iacute;an en la puesta en marcha del referido sistema. En la b&uacute;squeda  de su funcionamiento definitivo, se introdujeron algunos cambios a su estructura  org&aacute;nico funcional, aunque manten&iacute;a sus tres niveles (nacional,  sectorial y de base), se incorporaron un mayor n&uacute;mero de organismos a las  tareas y funciones inherentes al primer nivel.<span class="superscript">32</span>    <br>  </p>    <p>Tambi&eacute;n, se lleg&oacute; a la conclusi&oacute;n de que la estructura  org&aacute;nico-funcional del IDICT no estaba de acuerdo con las responsabilidades  que hab&iacute;a asumido como instituci&oacute;n rectora de la organizaci&oacute;n,  desarrollo y perfeccionamiento del sistema. Se propuso entonces, la promulgaci&oacute;n  de una ley que elevase al IDICT al rango de Instituto Nacional de Informaci&oacute;n  Cient&iacute;fico-T&eacute;cnica, que le facilitar&iacute;a un mayor apoyo jur&iacute;dico-institucional.    <br>  </p>    <p>Esta proposici&oacute;n nunca se materializ&oacute;, en cambio, al a&ntilde;o  siguiente, se conform&oacute; el Consejo Nacional de Ciencia y T&eacute;cnica  (1974) y, como parte de &eacute;l, la Direcci&oacute;n de Informaci&oacute;n Cient&iacute;fica  T&eacute;cnica, que ser&iacute;a la encargada de promover y controlar la creaci&oacute;n  y el desarrollo del Sistema Nacional de Informaci&oacute;n Cient&iacute;fica y  T&eacute;cnica. Esta direcci&oacute;n tendr&iacute;a a su cargo la direcci&oacute;n  metodol&oacute;gica del sistema, planificar&iacute;a su perfeccionamiento por  etapas y coordinar&iacute;a sus relaciones con otros sistemas internacionales.<span class="subscript">33</span>    <br>  </p>    <p>La creaci&oacute;n del Consejo Nacional de Ciencia y T&eacute;cnica estuvo  motivada por el hecho de que la pol&iacute;tica cient&iacute;fica y tecnol&oacute;gica,  aplicada hasta ese momento por el estado cubano, se hab&iacute;a inclinado hacia  la creaci&oacute;n de un conjunto de instituciones vinculadas al sector investigaci&oacute;n-desarrollo,  pero en el pa&iacute;s no exist&iacute;a un &oacute;rgano rector nacional de ciencia  y tecnolog&iacute;a que dise&ntilde;ara las pol&iacute;ticas de desarrollo para  esta esfera. El Consejo ser&iacute;a el encargado de vertebrar la pol&iacute;tica  cient&iacute;fica nacional y elaborar los planes de investigaci&oacute;n e introducci&oacute;n  de los resultados para la soluci&oacute;n de problemas econ&oacute;micos y sociales  por los que atravesase el pa&iacute;s.<span class="superscript">30</span>    <br>  </p>    <p>La conformaci&oacute;n de un Sistema Nacional de Informaci&oacute;n Cient&iacute;fica  y T&eacute;cnica muestra lo permeada que estaba la actividad cient&iacute;fico-informativa  cubana de la vertiente sovi&eacute;tica. El sistema se dise&ntilde;&oacute; de  acuerdo con la experiencia de los pa&iacute;ses socialistas y sobre la base de  la compatibilidad con los restantes sistemas nacionales.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> </p>    <p>Los rasgos  que permiten demostrar esta afirmaci&oacute;n se manifiestan en el hecho de que  el Sistema contaba con una estructura org&aacute;nico-funcional adaptada a la  estructura establecida para dirigir la econom&iacute;a, la ciencia y la t&eacute;cnica  nacionales; se adoptaba un sistema &uacute;nico de clasificaci&oacute;n para organizar  las colecciones de documentos cient&iacute;ficos y t&eacute;cnicos y se combinaba  la coordinaci&oacute;n centralizada de las actividades de los &oacute;rganos de  informaci&oacute;n cient&iacute;fico-t&eacute;cnica con la descentralizaci&oacute;n  y especializaci&oacute;n por ramas de la econom&iacute;a.</p><h4>Cuba y su incorporaci&oacute;n  a los sistemas internacionales de informaci&oacute;n     <br> </h4>    <p>Entre las facetas  del CAME, se hallaba la colaboraci&oacute;n cient&iacute;fico-t&eacute;cnica entre  los pa&iacute;ses miembros con el prop&oacute;sito de acelerar el desarrollo econ&oacute;mico  y lograr una situaci&oacute;n de equilibrio entre ellos. Para lograrlo, exist&iacute;an  programas espec&iacute;ficos de colaboraci&oacute;n a largo plazo en el campo  de la energ&iacute;a, los combustibles y las materias primas, as&iacute; como  en la construcci&oacute;n de maquinarias, la agricultura y la industria alimentaria.    <br>  </p>    <p>En 1969, se cre&oacute; el Centro Internacional de Informaci&oacute;n Cient&iacute;fico  T&eacute;cnica (CIICT), cuya sede radicaba en Mosc&uacute;. Este organismo ten&iacute;a  como tarea principal la creaci&oacute;n y desarrollo del Sistema Internacional  de Informaci&oacute;n Cient&iacute;fico-T&eacute;cnica (SIICT) sobre la base de  la cooperaci&oacute;n entre los sistemas nacionales especializados y ramales de  informaci&oacute;n cient&iacute;fica y t&eacute;cnica de los pa&iacute;ses socialistas.  </p><h4>Las funciones del CIICT eran las siguientes:<span class="superscript">34</span>    <br>  </h4><ul>     <li> Garantizar el aseguramiento cient&iacute;fico-metodol&oacute;gico  al desarrollo del Sistema Internacional de Informaci&oacute;n Cient&iacute;fico-T&eacute;cnica.    <br>  </li>    <li> Prestar el servicio de informaci&oacute;n y referencia a todos los usuarios  del Sistema.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> </li>    <li> Elaborar trabajos cient&iacute;ficos e investigativos  y de proyecci&oacute;n para la creaci&oacute;n y asimilaci&oacute;n de los medios  de la tecnolog&iacute;a moderna de informaci&oacute;n.    <br> </li>    <li> Ofrecer capacitaci&oacute;n  y adiestramiento a los trabajadores miembros del sistema.    <br> </li>    <li> Brindar  asistencia a los pa&iacute;ses menos desarrollados en la implementaci&oacute;n  y desarrollo de sus respectivos Sistemas Nacionales de Informaci&oacute;n Cient&iacute;fica  y T&eacute;cnica.    <br> </li>    </ul>    <p>Cuba ingres&oacute; como miembro plenipotenciario  en el CIICT en el a&ntilde;o 1973, un a&ntilde;o despu&eacute;s de su incorporaci&oacute;n  al CAME. </p>    <p>Esta organizaci&oacute;n colabor&oacute; enormemente con el desarrollo  del Sistema Nacional de Informaci&oacute;n Cient&iacute;fica y T&eacute;cnica  cubano. Para ello, envi&oacute; varias decenas de miles de p&aacute;ginas de xerocopias  y cuadros de microfichas con informaci&oacute;n de car&aacute;cter t&eacute;cnico,  normalizativo, cient&iacute;fico y metodol&oacute;gico, as&iacute; como publicaciones  que el propio centro editaba y publicaba. Tambi&eacute;n elaboraron un proyecto  de cooperaci&oacute;n a largo plazo que buscaba asegurar la compatibilidad entre  el Sistema Nacional de Informaci&oacute;n Cient&iacute;fica y T&eacute;cnica de  Cuba y el Sistema Internacional de Informaci&oacute;n Cient&iacute;fica y T&eacute;cnica.<span class="superscript">35</span>    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>  </p>    <p>Con el desarrollo y aplicaci&oacute;n de las nuevas tecnolog&iacute;as  a la actividad, el CIICT ampli&oacute; sus funciones de trabajo. De este modo,  tambi&eacute;n se vincul&oacute; al dise&ntilde;o de sistemas automatizados, la  experimentaci&oacute;n y puesta en pr&aacute;ctica de las t&eacute;cnicas de teleacceso  a bases de datos de informaci&oacute;n cient&iacute;fica y t&eacute;cnica.    <br>  </p>    <p>El CIICT participaba adem&aacute;s en el Sistema Internacional de Informaci&oacute;n  Nuclear, de Viena; en el Sistema Internacional de Referencia sobre fuentes de  Informaci&oacute;n sobre el Medio Ambiente en el marco del Programa sobre Medio  Ambiente de las Naciones Unidas y tambi&eacute;n constitu&iacute;a Centro Regional  del Sistema Internacional de Datos sobre Publicaciones Peri&oacute;dicas en el  marco del Programa General de Informaci&oacute;n de la UNESCO.    <br> </p>    <p>Como  se dijo anteriormente, la principal tarea del CIICT era la conformaci&oacute;n  de un Sistema Internacional de Informaci&oacute;n Cient&iacute;fico-T&eacute;cnica,  que part&iacute;a del criterio de que el progreso cient&iacute;fico-t&eacute;cnico  estaba condicionado por el desarrollo y uso eficaz del potencial cient&iacute;fico-informativo  de cada uno de los pa&iacute;ses miembros del CAME. </p>    <p>La conformaci&oacute;n  del Sistema se concibi&oacute; por etapas, durante un per&iacute;odo de 3 a&ntilde;os  (1972-1975), a partir de la cooperaci&oacute;n de los diferentes sistemas nacionales.  Se crear&iacute;an sistemas por sectores (organizados por subsistemas y por tipos  especiales de informaci&oacute;n).<span class="superscript">36</span> La funci&oacute;n  de organismo rector lo desempe&ntilde;ar&iacute;a una de las organizaciones nacionales  designadas.    <br> </p>    <p>Para Cuba era de gran importancia participar en el SIICT,  incluidos los subsistemas especializados y ramales porque le ofrec&iacute;a la  oportunidad de tener un r&aacute;pido acceso al conocimiento de los logros cient&iacute;fico-t&eacute;cnicos  a escala mundial. Significaba, adem&aacute;s, el acceso a numerosas fuentes de  informaci&oacute;n, publicadas o no publicadas, as&iacute; como a relevantes trabajos  de investigaci&oacute;n.    <br> </p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Como miembros de este Sistema, los &oacute;rganos  nacionales designados para representar al pa&iacute;s ante los distintos subsistemas  ten&iacute;an la oportunidad de participar en la elaboraci&oacute;n de planes  (quinquenales, bianuales o anuales). Ten&iacute;an, adem&aacute;s, la potestad  de emitir observaciones sobre proyectos de documentos t&eacute;cnicos y metodol&oacute;gicos  elaborados por &oacute;rganos nacionales de informaci&oacute;n de los dem&aacute;s  pa&iacute;ses miembros.    <br> </p>    <p>El primer Sistema de Informaci&oacute;n del  CAME al que Cuba se integr&oacute; totalmente fue AGROINFORM. Este era un subsistema  del Sistema Internacional de Informaci&oacute;n Cient&iacute;fico-T&eacute;cnica  que cubr&iacute;a el sector de la agricultura y la silvicultura. Cuba se vincul&oacute;  a este subsistema en 1973. El organismo nacional designado para representar al  pa&iacute;s ante este subsistema fue el Centro de Informaci&oacute;n y Documentaci&oacute;n  Agropecuaria (CIDA), uno de los centros que en esta etapa logr&oacute; vertebrar  un trabajo muy s&oacute;lido y coordinado con relaci&oacute;n a la actividad cient&iacute;fico  informativa.     <br> </p>    <p>La incorporaci&oacute;n de Cuba al CIICT tambi&eacute;n  result&oacute; muy beneficiosa en el &aacute;mbito de la superaci&oacute;n profesional.  Muchos trabajadores cubanos recibieron los beneficios de las pasant&iacute;as,  becas y estancias de trabajo que el campo socialista ofrec&iacute;a y que duraron  hasta la desintegraci&oacute;n de la URSS y el desmembramiento del CAME. Por ejemplo,  el Centro Internacional de Informaci&oacute;n Cient&iacute;fica y T&eacute;cnica  organizaba Escuelas de Verano en las que los trabajadores de la actividad cient&iacute;fico  informativa ten&iacute;an la oportunidad de adquirir experiencias provenientes  de prestigiosos profesionales.    <br> </p>    <p>Tambi&eacute;n es necesario mencionar  la importancia que en este sentido tuvo el Instituto para la Elevaci&oacute;n  de la Calificaci&oacute;n de los Trabajadores de la Informaci&oacute;n (IPKIR)  que funcionaba como sede para la superaci&oacute;n de trabajadores de la informaci&oacute;n  cient&iacute;fica de todos los pa&iacute;ses miembros del Sistema Internacional  de Informaci&oacute;n Cient&iacute;fica y T&eacute;cnica. A su vez, organizaba  simposios internacionales y cursos por correspondencia como otro medio de ayuda  a la formaci&oacute;n de especialistas, fundamentalmente de aquellos provenientes  de pa&iacute;ses en v&iacute;a de desarrollo.</p><h4>La Segunda Reuni&oacute;n  Nacional de Informaci&oacute;n Cient&iacute;fica y T&eacute;cnica    <br> </h4>    <p>En  1975, se celebr&oacute; el Primer Congreso del Partido Comunista de Cuba donde  establecieron las l&iacute;neas de desarrollo del pa&iacute;s. El desarrollo cient&iacute;fico  en funci&oacute;n del progreso econ&oacute;mico y social se incluy&oacute; en  la estrategia pol&iacute;tica de desarrollo. Como resultado del Congreso, se traz&oacute;  la pol&iacute;tica cient&iacute;fica nacional, que consideraba como aspecto primordial  para su posible aplicaci&oacute;n la creaci&oacute;n y desarrollo de un sistema  nacional de informaci&oacute;n cient&iacute;fica y t&eacute;cnica que contemplara  el aprovechamiento m&aacute;ximo de la informaci&oacute;n internacional que obtuviese  el pa&iacute;s, y especialmente la colaboraci&oacute;n de los pa&iacute;ses integrantes  de la comunidad socialista.<span class="superscript">37</span>    <br> </p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>A finales  de ese mismo a&ntilde;o, con el prop&oacute;sito de evaluar la situaci&oacute;n  de la actividad cient&iacute;fico informativa en el pa&iacute;s, entre los d&iacute;as  20 y 22 de noviembre, se celebr&oacute; la Primera Reuni&oacute;n Nacional de  Informaci&oacute;n Cient&iacute;fica y T&eacute;cnica (denominada como Primera  al igual que la celebrada en 1966).    <br> </p>    <p>El encuentro fue el marco propicio  para el intercambio de experiencias y el conocimiento mutuo entre todos los &oacute;rganos  relacionados con la actividad cient&iacute;fico informativa cubana. De igual modo,  a la realizada en la d&eacute;cada anterior, volvieron a analizarse los factores  que en esos momentos incid&iacute;an en el desarrollo de la actividad como:<span class="superscript">38</span>    <br>  </p><ul>     <li> El estado en que se hallaba la conformaci&oacute;n del Sistema Nacional  de Informaci&oacute;n Cient&iacute;fica y T&eacute;cnica.    <br> </li>    <li> Las posibilidades  que ofrec&iacute;a la incorporaci&oacute;n activa de Cuba a los organismos internacionales  de informaci&oacute;n cient&iacute;fico-t&eacute;cnica pertenecientes al campo  socialista    <br> </li>    <li> El costo y los beneficios que esta actividad deb&iacute;a  reportar para el desarrollo del pa&iacute;s.    <br> </li>    ]]></body>
<body><![CDATA[<li> La organizaci&oacute;n  de los fondos de informaci&oacute;n y la necesidad de compatibilidad a la hora  de procesar la informaci&oacute;n.    <br> </li>    <li> Las experiencias adquiridas en  el dise&ntilde;o de sistemas de almacenamiento y recuperaci&oacute;n de informaci&oacute;n  con medios automatizados.    <br> </li>    <li> La actividad editorial de los &oacute;rganos  de informaci&oacute;n cient&iacute;fico-t&eacute;cnica en Cuba.    <br> </li>    <li>  La formaci&oacute;n de trabajadores de la informaci&oacute;n y la educaci&oacute;n  de usuarios.    <br> </li>    <li> La situaci&oacute;n de la informaci&oacute;n cient&iacute;fica  y t&eacute;cnica en Am&eacute;rica Latina y las posibilidades para Cuba de insertarse  en ese &aacute;mbito.</li>    </ul>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Gracias a la confrontaci&oacute;n de ideas y  el intercambio de experiencias, se identificaron aquellas causas que atentaban  contra la conformaci&oacute;n de un sistema de trabajo coordinado, elemento indispensable  para la puesta en marcha de un sistema que, como tal, deb&iacute;a funcionar de  modo arm&oacute;nico a nivel nacional, ellas eran:<span class="superscript">38</span></p><ul>      <li> Cada &oacute;rgano ramal constitu&iacute;a una herramienta de informaci&oacute;n  aislada, que solo prestaba servicio a los usuarios de su rama.    <br> </li>    <li> Exist&iacute;a  una gran cantidad de &oacute;rganos ramales pero los recursos materiales que pose&iacute;an  eran escasos y la vinculaci&oacute;n entre los &oacute;rganos de informaci&oacute;n  pertenecientes a una misma rama era tambi&eacute;n muy d&eacute;bil.    <br> </li>    <li>  Exist&iacute;an muchas divergencias en relaci&oacute;n a como abordar la informaci&oacute;n  cient&iacute;fico tecnol&oacute;gica en el pa&iacute;s.    <br> </li>    <li> En las provincias,  que a&uacute;n no se hab&iacute;an recuperado de un atraso y abandono hist&oacute;ricos  en dicho aspecto, se contaba con muy poca informaci&oacute;n especializada en  la tem&aacute;tica cient&iacute;fico - t&eacute;cnica.    <br> </li>    </ul>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Su significaci&oacute;n  como encuentro se debe a que permiti&oacute; definir, de manera objetiva y concreta,  la pol&iacute;tica de desarrollo de la actividad cient&iacute;fico informativa  del pa&iacute;s. El resultado material fue un conjunto de documentos y recomendaciones  para la implementaci&oacute;n definitiva del Sistema.<span class="superscript">39</span>    <br>  </p>    <p>Desde el a&ntilde;o 1974, el Consejo Nacional de Ciencia y T&eacute;cnica,  como &oacute;rgano central encargado de formular una pol&iacute;tica cient&iacute;fica  y tecnol&oacute;gica integral, se hab&iacute;a designado para asumir las tareas  relativas a la conformaci&oacute;n del Sistema Nacional de Informaci&oacute;n  Cient&iacute;fica y T&eacute;cnica. A este efecto, su Direcci&oacute;n de Informaci&oacute;n  Cient&iacute;fica y T&eacute;cnica cre&oacute; comisiones de trabajo para acelerar  el proceso de implementaci&oacute;n del Sistema.     <br> </p>    <p>A modo de apoyar  lo planteado en la pol&iacute;tica cient&iacute;fica nacional, en septiembre de  1976, el Consejo emiti&oacute; la Resoluci&oacute;n No. 2 en la que se establec&iacute;a  la creaci&oacute;n oficial del Sistema. Sin embargo, tan solo dos meses despu&eacute;s  se producir&iacute;a un nuevo cambio en las estructuras que lo dirig&iacute;an.    <br>  </p>    <p>Como parte del proceso de institucionalizaci&oacute;n, en noviembre de  1976, se dicta la Ley 1323 sobre &quot;La Organizaci&oacute;n de la Administraci&oacute;n  Central del Estado&quot; a partir de la cual se crean los comit&eacute;s estatales,  con caracter&iacute;sticas estructurales similares a los sovi&eacute;ticos. La  incorporaci&oacute;n de Cuba al CAME implicaba la adopci&oacute;n de infraestructuras  organizativas compatibles con las de los dem&aacute;s pa&iacute;ses miembros y  estos insist&iacute;an en el establecimiento, en la Administraci&oacute;n Central  del Estado cubano, de &quot;organismos rectores&quot; de actividades horizontales.<span class="superscript">17</span></p>    <p>A  trav&eacute;s del Art&iacute;culo 56 de la Ley anteriormente citada, se establec&iacute;a  la creaci&oacute;n del Comit&eacute; Estatal de Ciencia y T&eacute;cnica, constituido  oficialmente en 1977. Este ser&iacute;a el encargado de dirigir, coordinar y controlar  la aplicaci&oacute;n de la pol&iacute;tica del estado y del gobierno en materia  de ciencia y t&eacute;cnica. Era, por tanto, el rector nacional de todo lo relativo  a las tareas cient&iacute;ficas y t&eacute;cnicas ejecutadas por los diferentes  organismos e instituciones del estado cubano.     <br> </p>    <p>En este a&ntilde;o tambi&eacute;n  qued&oacute; legislada la obligatoriedad de crear consejos t&eacute;cnicos asesores  en todos los organismos para guiarlos en el desarrollo cient&iacute;fico y tecnol&oacute;gico  y el establecimiento de direcciones de ciencia y t&eacute;cnica en el aparato  central de los distintos organismos.     ]]></body>
<body><![CDATA[<br> </p>    <p>Como parte del modelo econ&oacute;mico  socialista hab&iacute;an comenzado a dise&ntilde;arse los planes quinquenales  y, como tarea del quinquenio a cumplir, el Comit&eacute; Estatal de Ciencia y  T&eacute;cnica deb&iacute;a desarrollar el Sistema Nacional de Informaci&oacute;n  Cient&iacute;fico-T&eacute;cnica. Para lograr vertebrarlo, definitivamente, se  redefinieron y asignaron las funciones a asumir. El IDICT pas&oacute; a ser el  responsable de asegurar la unidad metodol&oacute;gica de todo el Sistema Nacional  de Informaci&oacute;n. </p><h4>La creaci&oacute;n de los centros multisectoriales  de informaci&oacute;n cient&iacute;fico-t&eacute;cnica    <br> </h4>    <p>Hist&oacute;ricamente,  las provincias del pa&iacute;s hab&iacute;an experimentado un mayor atraso que  la capital en todo lo referente a la actividad cient&iacute;fico informativa.  Aunque exist&iacute;an centros de informaci&oacute;n especializados pertenecientes  a los anteriores &oacute;rganos de poder, alguna de ellas, luego de la nueva divisi&oacute;n  pol&iacute;tica-administrativa del pa&iacute;s, no contaban con centros de este  tipo.    <br> </p>    <p>Este &uacute;ltimo aspecto motiv&oacute; que en el a&ntilde;o  1976, por resoluci&oacute;n del Consejo Nacional de Ciencia y T&eacute;cnica,  se le asignara a la Academia de Ciencias, la tarea de crear centros provinciales  de informaci&oacute;n cient&iacute;fica y t&eacute;cnica en calidad de filiales  del IDICT.     <br> </p>    <p>Estas filiales contar&iacute;an con un fondo de informaci&oacute;n  y referencia que responder&iacute;a a las necesidades de informaci&oacute;n de  los usuarios de la provincia, fuesen colectivos o individuales, en tem&aacute;ticas  estrechamente relacionadas con los planes espec&iacute;ficos de la ciencia, la  producci&oacute;n y los servicios del territorio que abarcasen. Adem&aacute;s,  tendr&iacute;an a su cargo la organizaci&oacute;n y control del flujo de informaci&oacute;n  ascendente (los documentos no publicados) desde la base hasta los &oacute;rganos  sectoriales y nacionales y tambi&eacute;n contar&iacute;an con el apoyo de &eacute;stos  para la prestaci&oacute;n de los diversos servicios de informaci&oacute;n.</p>    <p>La  Academia de Ciencias y el IDICT se dieron entonces a la tarea de realizar contactos  con diferentes centros nacionales de informaci&oacute;n cient&iacute;fico- t&eacute;cnica  para proponerles su integraci&oacute;n a la actividad de las provincias. Algunos  ministerios ya pose&iacute;an centros provinciales de este tipo. Este era el caso  del Ministerio de Agricultura cuyo Centro de Informaci&oacute;n y Documentaci&oacute;n  Agropecuaria (CIDA), que pose&iacute;a filiales en provincia las cuales se integraron,  material y humanamente, a los nuevos centros de la Academia de Ciencias que se  conformaban. Incluso, en algunos casos, se utilizaron las propias instalaciones  de las filiales del CIDA para establecer los centros provinciales de informaci&oacute;n  cient&iacute;fico t&eacute;cnica.<span class="superscript">40</span>    <br> </p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Otros,  como el Ministerio de la Industria Azucarera (MINAZ), no dispon&iacute;an de filiales  provinciales pero en cambio, con fondos de los que dispon&iacute;a en su sede  central, hizo el primer aporte a la conformaci&oacute;n de los fondos documentales  de estas filiales.     <br> </p>    <p>Con la creaci&oacute;n de estos centros, se trataba  de cubrir la carencia de informaci&oacute;n que afrontaban todos los sectores  econ&oacute;micos y productivos en las provincias y por otro lado, as&iacute;  como lograr la unificaci&oacute;n de los recursos humanos, materiales y de informaci&oacute;n.  Adem&aacute;s, ellos ten&iacute;an como ventaja, la racionalizaci&oacute;n del  trabajo t&eacute;cnico y la posibilidad de aplicar una pol&iacute;tica paralela  de divulgaci&oacute;n de informaci&oacute;n y de educaci&oacute;n de usuarios,  este &uacute;ltimo, uno de los principales factores que atentaban contra el buen  uso de los recursos informativos.<span class="superscript">41</span>    <br> </p>    <p>En  los inicios, fue necesario lidiar con la falta de recursos y las pocas condiciones  objetivas para mantener un servicio de este tipo. Motivo del atraso hist&oacute;rico  al que se hab&iacute;an visto confinadas las provincias en relaci&oacute;n con  la capital era necesario habilitar los locales escogidos como sede a fin de que  contasen con las condiciones adecuadas para desarrollar este tipo de actividad.  Tambi&eacute;n era impostergable la preparaci&oacute;n y capacitaci&oacute;n del  personal encargado de dirigir la actividad e interactuar con los usuarios.     <br>  </p>    <p>El primer centro se cre&oacute; en las Tunas, en junio de 1977. Ese mismo  a&ntilde;o fueron creados otros siete. En el a&ntilde;o 1980, se complet&oacute;  la red de centros multisectoriales en las restantes provincias del pa&iacute;s,  a excepci&oacute;n de La Habana y Ciudad de La Habana donde no se fundaron por  su cercan&iacute;a a los organismos matrices. Estas filiales comenzaron a ofrecer  sus servicios contando con una cantidad m&iacute;nima de trabajadores (entre 4  y 6) al igual que de recursos materiales (una modesta instalaci&oacute;n con muebles  y equipos menores, un lector de microfilm y una o dos m&aacute;quinas de escribir).<span class="superscript">40</span>    <br>  </p>    <p>Los centros multisectoriales deb&iacute;an asegurar el suministro de informaci&oacute;n  a investigadores, a especialistas y trabajadores vinculados al proceso productivo,  a los directivos, a los profesores y estudiantes universitarios. Muchos de estos  centros se sumaron a la divulgaci&oacute;n de la actividad cient&iacute;fico t&eacute;cnica  mediante el dise&ntilde;o de modalidades de servicios que acercasen a los diferentes  usuarios a la labor que ellos realizaban, por ejemplo, a partir de la proyecci&oacute;n  de pel&iacute;culas que abordasen tem&aacute;ticas afines y la organizaci&oacute;n  de exposiciones, eventos cient&iacute;ficos, conferencias y seminarios.<span class="superscript">42</span>    <br>  </p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Para garantizar el trabajo coordinado de estos centros, en cada uno, se  estableci&oacute; un consejo cient&iacute;fico t&eacute;cnico asesor. En este  consejo, se encontraban representadas empresas, instituciones y organismos provinciales.  En esencia, funcionaba como un &oacute;rgano asesor para los trabajadores de la  actividad cient&iacute;fico informativa y constitu&iacute;a el eslab&oacute;n  directo que &eacute;stos pod&iacute;an establecer con la actividad productiva.    <br>  </p>    <p>El escaso conocimiento de las posibilidades que ofrec&iacute;a una instituci&oacute;n  de ese tipo atent&oacute;, en los primeros tiempos, contra la labor que ellas  realizaban. En muchos casos, el pobre h&aacute;bito de utilizaci&oacute;n de la  literatura especializada, por parte de los t&eacute;cnicos y especialistas, provoc&oacute;  el desconocimiento o la escasa consulta de la informaci&oacute;n cient&iacute;fico-t&eacute;cnica  que se encontraba a su disposici&oacute;n. En los peores casos, condujo a la duplicidad  de la realizaci&oacute;n de numerosos trabajos de investigaci&oacute;n cient&iacute;fica.<span class="superscript">41</span></p><h4>La  d&eacute;cada dorada de la actividad cient&iacute;fico-informativa en Cuba    <br>  </h4>    <p>A finales de los a&ntilde;os 70, el gobierno cubano decidi&oacute; realizar  una serie de reformas a las estructuras estatales que se hab&iacute;an creado  como resultado del proceso de institucionalizaci&oacute;n realizado en el pa&iacute;s.  Como parte de dicho proceso, se fund&oacute; el Comit&eacute; Estatal de Ciencia  y T&eacute;cnica, al que se hizo referencia anteriormente.    <br> </p>    <p>La atenci&oacute;n  a la actividad cient&iacute;fica informativa se mantuvo a cargo de la Direcci&oacute;n  de Informaci&oacute;n Cient&iacute;fica y T&eacute;cnica de este Comit&eacute;,  a la cual el IDICT se subordin&oacute; metodol&oacute;gicamente. A partir de ese  momento, el establecimiento, direcci&oacute;n y control del Sistema Nacional de  Informaci&oacute;n Cient&iacute;fica y T&eacute;cnica pas&oacute; a ser competencia  de esta Direcci&oacute;n, mientras la Academia qued&oacute; establecida como un  organismo administrativo con el estatus de Instituto Nacional.     <br> </p>    <p>Como  parte de las tareas que este Comit&eacute; desempe&ntilde;aba, en 1978, se organiz&oacute;  un grupo de trabajo encargado de elaborar, por primera vez en el pa&iacute;s,  normas para la actividad informativa. Este grupo mantuvo un trabajo sostenido  hasta el a&ntilde;o 1990; durante ese tiempo, elaboraron alrededor de 43 normas  aplicables, tanto al Sistema Nacional de Informaci&oacute;n, como al Sistema de  Bibliotecas P&uacute;blicas y al Sistema de Bibliotecas Escolares. Durante esa  etapa, el cumplimiento de las normas era de car&aacute;cter obligatorio.<span class="superscript">43</span>    <br>  </p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>La creaci&oacute;n del Comit&eacute; Estatal de Ciencia y T&eacute;cnica  tambi&eacute;n hizo evidente la influencia sovi&eacute;tica. Se hab&iacute;a copiado  la estructura estatal de la URSS y se instituyeron igual n&uacute;mero de comit&eacute;s  estatales que los que exist&iacute;an en ese pa&iacute;s, algo que era innecesario  en un pa&iacute;s mucho m&aacute;s peque&ntilde;o y menos complejo. Las funciones  de los comit&eacute;s estatales y los ministerios se entrecruzaban, lo que en  muchos casos provoc&oacute; la duplicaci&oacute;n innecesaria de tareas.     <br>  </p>    <p>Ante lo evidente del error, en el a&ntilde;o 1980 se decidi&oacute; realizar  una reestructuraci&oacute;n de los organismos de la administraci&oacute;n central  del estado y para ello, el 10 de enero del propio a&ntilde;o, el Consejo de Estado  dict&oacute; el Decreto-Ley No. 31 sobre &quot;La Reducci&oacute;n de Organismos  de la Administraci&oacute;n del Estado&quot;.    <br> </p>    <p>Como parte de dicha Ley,  qued&oacute; establecido que el Comit&eacute; Estatal de Ciencia y T&eacute;cnica  se desintegrar&iacute;a. Ambos &oacute;rganos de direcci&oacute;n (El Consejo  Nacional de Ciencia y T&eacute;cnica y el Comit&eacute; Estatal de Ciencia y T&eacute;cnica),  con mandatos y acciones diferentes, hab&iacute;an introducido una nueva etapa  en la evoluci&oacute;n de la pol&iacute;tica cient&iacute;fica del pa&iacute;s:  el modelo de direcci&oacute;n centralizada que persegu&iacute;a ordenar a nivel  nacional la generaci&oacute;n de conocimientos cient&iacute;ficos y tecnol&oacute;gicos  y garantizar su utilizaci&oacute;n pr&aacute;ctica.    <br> </p>    <p>Sin embargo, estos  objetivos nunca pudieron ser alcanzados en su totalidad debido a dos razones clave:  el potencial alcanzado hab&iacute;a tomado grandes dimensiones y se hac&iacute;a  muy dif&iacute;cil la tarea de conciliarlo y coordinarlo y lo m&aacute;s importante,  no se logr&oacute; involucrar en esta tarea a los posibles beneficiados.<span class="superscript">17</span>    <br>  </p>    <p>Las funciones que hasta ese momento hab&iacute;a asumido el Comit&eacute;  Estatal de Ciencia y T&eacute;cnica pasaron a la Academia de Ciencias. Esta asumi&oacute;,  por tanto, las tareas equivalentes a un organismo rector de la ciencia y la t&eacute;cnica  con rango ministerial. </p>    <p>De este modo, regresaron a la Academia de Ciencias  de Cuba y a su &oacute;rgano especializado, el IDICT, las funciones rectoras de  la organizaci&oacute;n, desarrollo y perfeccionamiento del Sistema Nacional de  Informaci&oacute;n Cient&iacute;fico-T&eacute;cnico de Cuba.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> </p>    <p>Aunque  desde 1976 se hab&iacute;a logrado la creaci&oacute;n de nuevas estructuras de  informaci&oacute;n, desplegadas a lo largo del pa&iacute;s y la consolidaci&oacute;n  de muchas de las que exist&iacute;an anteriormente, el Sistema Nacional de Informaci&oacute;n  Cient&iacute;fica y T&eacute;cnica segu&iacute;a pareciendo m&aacute;s bien una  aspiraci&oacute;n que una realidad concreta.     <br> </p>    <p>Algunos sistemas de informaci&oacute;n  sectorial, unidades y redes de informaci&oacute;n de los organismos y los centros  multisectoriales provinciales s&iacute; constitu&iacute;an ya realidades en desarrollo  y en su conjunto creaban las bases adecuadas para el desarrollo del sistema. Sin  embargo, para lograr la articulaci&oacute;n de &eacute;ste era imprescindible  expandir el trabajo coordinado hacia todas las instituciones de informaci&oacute;n  implicadas.</p>    <p>Las dificultades fundamentales que afectaban los servicios nacionales  y sectoriales de informaci&oacute;n y al Sistema en su conjunto pod&iacute;an  resumirse en:<span class="superscript">44</span></p><ul>     <li> Problemas para garantizar  la adquisici&oacute;n de literatura cient&iacute;fico-t&eacute;cnica y el mantenimiento  y completamiento de los fondos de publicaciones y documentos primarios y secundarios.    <br>  </li>    <li> Necesidad de crear una infraestructura t&eacute;cnico-organizativa m&aacute;s  apropiada para la prestaci&oacute;n de un servicio de copia de documentos en diversos  portadores, a la luz de los nuevos medios de microfilmaci&oacute;n y reproducci&oacute;n  de documentos.    <br> </li>    <li> Bases materiales insuficientemente aprovechadas en  todo el Sistema    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> </li>    <li> Persistencia de la escasa cooperaci&oacute;n intersectorial.      <br> </li>    </ul>    <p>El Sistema carec&iacute;a de una actividad articulada, de una  estructura de direcci&oacute;n y coordinaci&oacute;n adecuadas. Para suplir estas  deficiencias, la Academia de Ciencias, mediante la Resoluci&oacute;n 621/80, instrumenta  la creaci&oacute;n del Consejo de Coordinaci&oacute;n del Sistema Nacional de  Informaci&oacute;n Cient&iacute;fica y T&eacute;cnica.    <br> El Consejo tendr&iacute;a  como principales funciones:    <br> </p><ul>     <li> Evaluar los documentos de car&aacute;cter  metodol&oacute;gico-organizativo.    <br> </li>    <li> Proponer medidas de car&aacute;cter  met&oacute;dico, organizativo y funcional que aseguraran el buen desempe&ntilde;o  del Sistema Nacional de Informaci&oacute;n Cient&iacute;fica y T&eacute;cnica  en su conjunto.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> </li>    <li> Examinar sistem&aacute;ticamente y emitir recomendaciones  sobre los planes de trabajo.    <br> </li>    <li> Examinar, evaluar y emitir recomendaciones  sobre documentos, planes, medidas y tareas que se considerara presentar a su consideraci&oacute;n.    <br>  </li>    </ul>    <p>Para garantizar un desarrollo normal del trabajo del Consejo de Coordinaci&oacute;n  se cre&oacute; un Bur&oacute; de Coordinaci&oacute;n encargado de desarrollar  iniciativas, emitir recomendaciones y constituir grupos de trabajo especiales  para la conformaci&oacute;n de propuestas relativas al mejor funcionamiento del  sistema.<span class="superscript">45 </span></p><h4>El Subprograma<span class="superscript">17  </span>    <br> </h4>    <p>En el a&ntilde;o 1981, se celebr&oacute; en La Habana la XXII  reuni&oacute;n del Comit&eacute; de Representantes Plenipotenciarios de los pa&iacute;ses  miembros del CIICT. Este Comit&eacute; era el &oacute;rgano superior para la direcci&oacute;n  de la actividad del CIICT. Estos encuentros se realizaban con el objetivo de impulsar  las tareas de organizaci&oacute;n, desarrollo y perfeccionamiento del Sistema  Nacional de Informaci&oacute;n Cient&iacute;fica y T&eacute;cnica mediante el  incremento de la colaboraci&oacute;n en esta esfera entre todos los pa&iacute;ses  miembros del CAME.    <br> </p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Un encuentro de tan alto nivel era inusual en Cuba  y en Am&eacute;rica Latina. Para Cuba, adem&aacute;s de las posibilidades de ayuda  al desarrollo del Sistema, signific&oacute; la oportunidad de estrechar los lazos  de trabajo con tan importante organismo internacional. </p>    <p>Adem&aacute;s, en  esta reuni&oacute;n fue aprobado el punto referente a la ayuda a los pa&iacute;ses  miembros del CAME que pose&iacute;an un considerable atraso en su desarrollo cient&iacute;fico-informativo,  a fin de equipararlos al resto.     <br> </p>    <p>El Subprograma,<span class="superscript">17  </span>como parte del Plan para el Desarrollo Acelerado de la Ciencia y la T&eacute;cnica,  se analiz&oacute; y aprob&oacute; en esta reuni&oacute;n; dicho plan contemplaba  la ayuda en esta esfera a los pa&iacute;ses de menor desarrollo miembros del CAME  (Cuba, Viet Nam, Mongolia). La aprobaci&oacute;n de este Subprograma se tradujo  en un incremento de la asistencia t&eacute;cnica, de los aportes de medios materiales  y de las facilidades para el entrenamiento de los profesionales.<span class="superscript">35</span>    <br>  </p>    <p>En el caso particular de Cuba y, como parte de este Subprograma, en la  reuni&oacute;n se aprob&oacute; el Programa de Asistencia a largo plazo a la Rep&uacute;blica  de Cuba en el desarrollo del Sistema Nacional de Informaci&oacute;n Cient&iacute;fica  y T&eacute;cnica para el per&iacute;odo 1981-1985. El financiamiento para este  programa de ayuda era asumido con cargo al presupuesto del CIICT dentro de la  partida destinada a &quot;Gastos para la asistencia a la Rep&uacute;blica Socialista  de Viet Nam, la Rep&uacute;blica de Cuba y la Rep&uacute;blica Popular de Mongolia&quot;.  El Subprograma<span class="superscript">17 </span>se convirti&oacute; as&iacute;  en la principal fuente de financiamiento externo que asegurar&iacute;a la consolidaci&oacute;n  de la infraestructura de los servicios de informaci&oacute;n en Cuba.    <br> Las  l&iacute;neas fundamentales de asistencia estaban dirigidas a tareas concretas  como:</p><ul>     <li> La elaboraci&oacute;n definitiva y el perfeccionamiento de  los documentos que regular&iacute;an la instauraci&oacute;n y puesta en marcha  del Sistema Nacional de Informaci&oacute;n Cient&iacute;fica y T&eacute;cnica  desde el punto de vista metodol&oacute;gico y normalizativo.    <br> </li>    <li> El  env&iacute;o al IDICT de las series de Compilaci&oacute;n Referativa sobre trabajos  cient&iacute;fico-investigativos, microfilmes, xerocopias y diversas publicaciones  del CIICT.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> </li>    <li> El env&iacute;o, cada a&ntilde;o, de dos especialistas  cubanos al CIICT a una pasant&iacute;a por un lapso de dos meses a modo de adquirir  experiencia de trabajo as&iacute; como, el env&iacute;o a Cuba de especialistas  que pudiesen prestar asistencia t&eacute;cnica.    <br> </li>    <li> El asesoramiento  en relaci&oacute;n con el desarrollo y asimilaci&oacute;n de las tecnolog&iacute;as  modernas automatizadas aplicadas a la actividad cient&iacute;fico informativa.</li>    </ul>    <p>En  el a&ntilde;o 1984, por resoluci&oacute;n de la Academia de Ciencias de Cuba,  se establece finalmente el Reglamento para la organizaci&oacute;n y el funcionamiento  del Sistema Nacional de Informaci&oacute;n Cient&iacute;fica y T&eacute;cnica,  donde aparecen enunciados los principios que regulan su organizaci&oacute;n y  puesta en acci&oacute;n. Tambi&eacute;n, se estipula que en lo adelante se le  nombrase como &quot;Sistema de Informaci&oacute;n&quot;.    <br> </p>    <p>Con este Reglamento  se intentaba articular el Sistema como un organismo coordinado al definir sus  funciones espec&iacute;ficas, describir sus niveles estructurales, enunciar las  &aacute;reas tem&aacute;ticas que cubrir&iacute;a y enumerar las relaciones e  interrelaciones que se establecer&iacute;an entre los diferentes componentes del  Sistema. Finalmente, se contaba con un documento definitivo que establec&iacute;a  las bases jur&iacute;dicas de su funcionamiento.     <br> </p>    <p>Luego de establecido  ese Reglamento, el IDICT comenz&oacute; a emitir una serie de Resoluciones Conjuntas  con los Organismos de la Administraci&oacute;n del Estado mediante las cu&aacute;les  se buscaba tener una mayor influencia en la regulaci&oacute;n de la actividad  de informaci&oacute;n de esas organizaciones; sin embargo, esto tampoco resolvi&oacute;  el problema de la ausencia de coordinaci&oacute;n entre los distintos componentes  del Sistema.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> </p>    <p>A partir de 1989, se estableci&oacute; una nueva variante  organizativa de ellos: los comit&eacute;s de informaci&oacute;n sectoriales. Estos  constitu&iacute;an un mecanismo de direcci&oacute;n colegiada que favorec&iacute;a  la cooperaci&oacute;n y la coordinaci&oacute;n de las distintas actividades, a  partir de la fusi&oacute;n de intereses comunes para enfrentar los problemas.<span class="superscript">46</span>    <br>  </p>    <p>De esta manera, a partir de la iniciativa del Subsistema de Informaci&oacute;n  Cient&iacute;fica para la Econom&iacute;a (SICE) que hab&iacute;a vinculado la  labor de todos los centros de informaci&oacute;n de los organismos econ&oacute;micos  para lograr una mayor unidad de trabajo y mejor uso de los recursos materiales  y humanos, fueron creados el Comit&eacute; de Ciencias Econ&oacute;micas (COSDE),  el Comit&eacute; Agroindustrial, el Comit&eacute; de Ciencias Sociales y el Comit&eacute;  de Cooperaci&oacute;n para la Industria Sidero-Mec&aacute;nica.</p>    <p>La presencia  de las nuevas tecnolog&iacute;as de computaci&oacute;n en la actividad cient&iacute;fico-  informativa en Cuba.    <br> </p>    <p>En la d&eacute;cada de los a&ntilde;os 80, la  actividad cient&iacute;fica informativa en Cuba experiment&oacute; visibles pasos  de avance. Esto se evidenciaba en la introducci&oacute;n y desarrollo en el pa&iacute;s  de redes de intercambio automatizado que posibilitaban la comunicaci&oacute;n  con servidores y bases de datos a nivel mundial. A partir de estos avances tecnol&oacute;gicos,  se introdujeron nuevos servicios a la din&aacute;mica de la actividad informativa:  el teleacceso, el correo electr&oacute;nico, el acceso en l&iacute;nea a bases  de datos.     <br> </p>    <p>Desde la incorporaci&oacute;n de Cuba al CAME, en el pa&iacute;s  comenzaron a realizarse investigaciones relacionadas con la introducci&oacute;n  de la t&eacute;cnica digital para la automatizaci&oacute;n de los procesos de  informaci&oacute;n. El desarrollo de la llamada industria de las bases de datos,  as&iacute; como de la telem&aacute;tica constitu&iacute;an un reto para los pa&iacute;ses  socialistas que realizaban grandes esfuerzos para desarrollar y asimilar esta  tecnolog&iacute;a.<span class="superscript">47</span>    <br> </p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>En el a&ntilde;o  1983, se constituy&oacute; un grupo de trabajo como parte del Sistema Internacional  de Informaci&oacute;n Cient&iacute;fica y T&eacute;cnica para la creaci&oacute;n  y desarrollo de la Red Automatizada de este sistema internacional.    <br> </p>    <p>Durante  los meses de marzo y abril de 1983, tuvieron lugar varias sesiones de teleacceso  a base de datos situados en el CIICT. La primera sesi&oacute;n se realiz&oacute;  el 10 de marzo en presencia de los participantes a la XXVIII Reuni&oacute;n del  Comit&eacute; Plenipotenciarios para la Colaboraci&oacute;n Cient&iacute;fica  y T&eacute;cnica de los pa&iacute;ses miembros del CAME que se celebraba en La  Habana. La segunda serie de experimentos tuvo lugar en septiembre de ese mismo  a&ntilde;o, pero esta vez se ampli&oacute; a la cantidad de centros de bases de  datos con los que se pudo establecer comunicaci&oacute;n.<span class="superscript">48</span></p>    <p>De  esta manera, se abri&oacute; la posibilidad para Cuba de acceder de manera directa  a las bases de informaci&oacute;n situadas en otros pa&iacute;ses del campo socialista,  en particular de la URSS (a partir de tecnolog&iacute;a exclusivamente socialista).  Por la parte cubana, adem&aacute;s del IDICT, participaron en esta primera prueba  especialistas del Instituto Nacional de Sistemas Automatizados (INSAC), el Ministerio  de Comunicaciones, la Empresa de Telecomunicaciones Internacionales (ENTELCUBA)  y el Centro Internacional de Mantenimiento de las Telecomunicaciones (CINT). Por  la parte extranjera participaron especialistas del CIICT.<span class="superscript">49</span>    <br>  </p>    <p>En junio de 1983, por resoluci&oacute;n de la Academia Nacional de Ciencias  de Cuba, el IDICT comienza a desempe&ntilde;ar las funciones correspondientes  a un Centro Nacional para el Intercambio Automatizado de Informaci&oacute;n. Esto  significaba que el IDICT ser&iacute;a el encargado de impulsar y coordinar con  los dem&aacute;s organismos nacionales el desarrollo de redes computadoras y bases  de datos nacionales de informaci&oacute;n cient&iacute;fica y t&eacute;cnica.<span class="superscript">49</span>    <br>  </p>    <p>Como resultado de esta resoluci&oacute;n emitida por la Academia de Ciencias,  se firmaron convenios de colaboraci&oacute;n bilateral entre la Academia de Ciencias  y el Comit&eacute; Estatal de Ciencia y T&eacute;cnica de la URSS, lo que facilit&oacute;  la introducci&oacute;n de esta nueva tecnolog&iacute;a en el pa&iacute;s.</p>    <p>En  esta primera etapa, se comenzaron a prestar servicios de forma experimental desde  la terminal de comunicaciones instalada en el IDICT. Tambi&eacute;n fue necesario  el adiestramiento del personal que operar&iacute;a esta nueva t&eacute;cnica y  que, a su vez, ser&iacute;a el responsable del adiestramiento del resto de los  usuarios de todo el pa&iacute;s.<span class="superscript">48</span>    <br> </p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>A  partir de 1984, nace en Cuba, un inter&eacute;s creciente por la utilizaci&oacute;n  de la computaci&oacute;n en la actividad cient&iacute;fico informativa. Mediante  conferencias y demostraciones ofrecidas a organismos e instituciones, concentradas  mayoritariamente en la capital, comenz&oacute; la difusi&oacute;n de esta nueva  tecnolog&iacute;a. El uso de estas tecnolog&iacute;as favorec&iacute;a el logro  de un flujo de informaci&oacute;n m&aacute;s &aacute;gil y posibilitaba que fuesen  mayores los intercambios de informaci&oacute;n, tanto interna como externamente  (fundamentalmente con los pa&iacute;ses socialistas).<span class="superscript">50</span>    <br>  </p>    <p>Poco a poco, el servicio se extendi&oacute; y se comenzaron a realizar  pruebas de transmisi&oacute;n de datos desde siete provincias del pa&iacute;s.  Tambi&eacute;n se ampliaron las posibilidades de acceso a nuevos centros de bases  de datos ubicados en los pa&iacute;ses socialistas. A finales del a&ntilde;o 1986,  hab&iacute;a mejorado la infraestructura de telecomunicaciones de manera tal que  hac&iacute;a posible la conexi&oacute;n desde el IDICT a todas las redes de transmisi&oacute;n  de datos del mundo.    <br> </p>    <p>Al a&ntilde;o siguiente se celebr&oacute; el Encuentro  sobre Sistemas para Informaci&oacute;n Cient&iacute;fico-T&eacute;cnica y Bibliotecas  en Microcomputadoras. El Encuentro se celebr&oacute; del 13 al 15 de noviembre  en el IDICT y convocado por su &aacute;rea de automatizaci&oacute;n. Su objetivo  era reunir experiencias y mostrar las ventajas del uso de esta tecnolog&iacute;a  en la actividad al facilitar un flujo de la informaci&oacute;n mucho m&aacute;s  &aacute;gil. Tambi&eacute;n, se mostraron sistemas creados por especialistas de  diversos organismos del pa&iacute;s a partir de las ventajas que proporcionaban  estas tecnolog&iacute;as.<span class="superscript">51</span>    <br> </p>    <p>Y desde  aquel entonces, el uso de las nuevas tecnolog&iacute;as de computaci&oacute;n  se concibi&oacute; como una herramienta inseparable de la actividad cient&iacute;fica  informativa en Cuba. El conocimiento y dominio de las t&eacute;cnicas de computaci&oacute;n  le imprimi&oacute; una &aacute;gil din&aacute;mica a la actividad y facilit&oacute;  el acceso a fuentes de informaci&oacute;n que hasta ese momento eran desconocidas  o inalcanzables.</p>    <p>Otros elementos a destacar en el desarrollo de la Ciencia  de la Informaci&oacute;n en Cuba durante este per&iacute;odo    <br> </p>    <p>Otro hecho  relevante de esta d&eacute;cada es la constituci&oacute;n, el 24 de junio de 1985,  de la Sociedad Cubana de Informaci&oacute;n Cient&iacute;fica 52 (SOCICT) con  el prop&oacute;sito de contribuir al desarrollo de la Actividad de Informaci&oacute;n  Cient&iacute;fico y T&eacute;cnica, en correspondencia con las necesidades del  desarrollo social, pol&iacute;tico y econ&oacute;mico del pa&iacute;s.<span class="superscript">53</span>    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>  </p>    <p>La constituci&oacute;n de la Sociedad favoreci&oacute;, en gran medida,  la promoci&oacute;n de intercambios cient&iacute;ficos de conocimientos en este  campo mediante reuniones, seminarios, jornadas, informes y publicaciones; adem&aacute;s  de ser un organismo que favorece el intercambio con sociedades y organizaciones  cient&iacute;ficas y t&eacute;cnicas nacionales e internacionales relacionadas  con la actividad de Informaci&oacute;n Cient&iacute;fica y T&eacute;cnica.    <br>  </p>    <p>A lo largo de sus a&ntilde;os de existencia, la SOCIT ha trabajado en estrecha  colaboraci&oacute;n con el IDICT y dem&aacute;s organizaciones pertenecientes  a la esfera de la actividad cient&iacute;fico informativa en el pa&iacute;s en  la preparaci&oacute;n de seminarios, talleres y congresos nacionales e internacionales  que sobre la tem&aacute;tica se han realizado.     <br> </p>    <p>La creaci&oacute;n,  en el a&ntilde;o 1988, de la Biblioteca Nacional de Ciencia y T&eacute;cnica tambi&eacute;n  signific&oacute; un hecho relevante para el desarrollo de la actividad cient&iacute;fico  informativa en el pa&iacute;s. La Biblioteca ten&iacute;a como misi&oacute;n garantizar  la entrega de un servicio sostenido con informaci&oacute;n actualizada a las l&iacute;neas  priorizadas de investigaci&oacute;n del pa&iacute;s, particularmente las vinculadas  al frente biol&oacute;gico, el de proyectos y el de Electr&oacute;nica.    <br> </p>    <p>Resulta  tambi&eacute;n importante mencionar la celebraci&oacute;n, en el a&ntilde;o 1988,  del Primer Congreso INFO que tuvo como precedente las jornadas cient&iacute;ficas  que durante esa d&eacute;cada se celebraron en el IDICT. Dicho Congreso, internacional,  agrup&oacute; a especialistas de diversos pa&iacute;ses y, con ello, propici&oacute;  el intercambio de experiencias. Su &eacute;xito fundamental consisti&oacute; en  demostrar que las condiciones estaban creadas para poder preparar y desarrollar  en lo adelante eventos de esa calidad y magnitud.     <br> </p>    <p>A partir de este  primero, los congresos INFO se han celebrado cada dos a&ntilde;os de forma ininterrumpida,  y coincidi&oacute; en 1990 con la celebraci&oacute;n en Cuba del 45 Congreso y  Conferencia de la Federaci&oacute;n Internacional de Informaci&oacute;n y Documentaci&oacute;n  (FID). A partir de entonces, se han celebrado en los a&ntilde;os 1993, 1995, 1997,  1999 y 2002. Los principales temas han enfatizado los retos que imponen las nuevas  tecnolog&iacute;as de informaci&oacute;n y comunicaci&oacute;n, los nuevos paradigmas  de gesti&oacute;n de las organizaciones, los nuevos enfoques gerenciales y las  nuevas exigencias que se imponen a los profesionales e instituciones de informaci&oacute;n.</p><h4>Las  transformaciones de la d&eacute;cada del noventa    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> </h4>    <p>Durante tres d&eacute;cadas,  Cuba hab&iacute;a mantenido relaciones econ&oacute;micas con los pa&iacute;ses  socialistas, basadas en precios preferenciales, cr&eacute;ditos para el desarrollo,  ayuda t&eacute;cnica y militar que le permitieron sortear las dif&iacute;ciles  condiciones impuestas por el mercado mundial a los pa&iacute;ses subdesarrollados.  Al ocurrir la desintegraci&oacute;n del bloque socialista y del CAME, el pa&iacute;s  tuvo que integrarse por s&iacute; solo a la din&aacute;mica econ&oacute;mica mundial.<span class="superscript">54</span>    <br>  </p>    <p>La econom&iacute;a cubana se vio abocada hacia un proceso de reestructuraci&oacute;n  en un intento por lograr su reinserci&oacute;n en el mercado internacional a partir  de una reforma del sistema econ&oacute;mico sin cambiar el car&aacute;cter socialista  de la sociedad.    <br> </p>    <p>Al desaparecer el bloque socialista del Este Europeo  como modelo pol&iacute;tico, social y econ&oacute;mico, la Inform&aacute;tica,  como vertiente de la Ciencia de la Informaci&oacute;n, tambi&eacute;n desaparece,  al hallarse muy estrechamente vinculada al modelo estructural del llamado &quot;socialismo  real&quot;. Para Cuba, esto signific&oacute;, en gran medida, la desarticulaci&oacute;n  de su Sistema Nacional de Informaci&oacute;n, que se hab&iacute;a concebido e  implementado sobre la base del apoyo que se recib&iacute;a de estos pa&iacute;ses,  principalmente de la URSS.    <br> </p>    <p>Las instituciones de informaci&oacute;n  tambi&eacute;n tuvieron que enfrentar un proceso de cambio. De organizaciones  subsidiadas tuvieron que comenzar a asumir funciones m&aacute;s comerciales con  el objetivo de garantizar el autofinanciamiento de su gesti&oacute;n. La situaci&oacute;n  coincide con un momento en que, a nivel mundial, ocurr&iacute;a una gran transformaci&oacute;n  en los enfoques, contenidos y procedimientos de trabajo por parte de las entidades  del sector de la informaci&oacute;n.    <br> </p>    <p>Desde la d&eacute;cada anterior,  en los pa&iacute;ses m&aacute;s desarrollados hab&iacute;a comenzado a producirse  un cambio en los enfoques, contenidos y procedimientos que caracterizaban a la  actividad informativa. La principal tendencia mundial era el desplazamiento de  la econom&iacute;a del sector productivo hacia el sector de los servicios y, por  consiguiente, los servicios de informaci&oacute;n tambi&eacute;n comenzaron a  operar bajo esos conceptos.<span class="superscript">55</span>    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> </p>    <p>El sector  de la informaci&oacute;n cubano sufri&oacute; una brusca afectaci&oacute;n en  su conjunto. La actividad que mayor impacto sufri&oacute; fue la relativa a la  adquisici&oacute;n de fuentes de informaci&oacute;n. Entre 1986 y 1988, se hab&iacute;an  dado las cifras m&aacute;s altas de todos los tiempos para la compra de publicaciones  seriadas pero a partir de 1988, se interrumpi&oacute; abruptamente la ejecuci&oacute;n  de los planes de compra.<span class="superscript">50</span>    <br> </p>    <p>Era vital  buscar nuevas v&iacute;as para la obtenci&oacute;n de informaci&oacute;n. Una  de las alternativas fue el incremento de las relaciones de canje y la recepci&oacute;n  de donativos a partir de los esfuerzos particulares de cada organismo y empresa.  Sin embargo, las limitaciones en los recursos obligaron a suspender la edici&oacute;n  de publicaciones seriadas nacionales en 1990, ello provoc&oacute; dificultades  para cumplir los compromisos de canje preestablecidos.</p>    <p>La &uacute;nica forma  de aliviar estos efectos era comenzar a asumir funciones m&aacute;s comerciales  que garantizasen el autofinanciamiento de la organizaci&oacute;n o &eacute;stas  caer&iacute;an en la m&aacute;s total decadencia.    <br> </p>    <p>El sector de la informaci&oacute;n  cubano estaba obligado a transformarse si no deseaba desaparecer. Nuevas concepciones  comenzaron a introducirse y la informaci&oacute;n, por parte de algunas organizaciones,  comenz&oacute; a verse como una de las m&aacute;s importantes armas estrat&eacute;gicas  para insertarse en un mercado mucho m&aacute;s din&aacute;mico y pr&aacute;cticamente  desconocido.<span class="superscript">56</span>    <br> </p>    <p>As&iacute;, poco a  poco, el sector cient&iacute;fico-informativo comenz&oacute; a familiarizarse  con concepciones mercadol&oacute;gicas y gerenciales. El enfoque hacia el usuario,  a partir del estudio de necesidades y la confecci&oacute;n de productos y servicios  informativos a la medida y de alto valor agregado, fue otra nueva tendencia que  comenz&oacute; a notarse en el panorama nacional. Tambi&eacute;n, la infraestructura  tecnol&oacute;gica en funci&oacute;n de la informaci&oacute;n asumi&oacute; un  valor mucho m&aacute;s estrat&eacute;gico y, de este modo, comenz&oacute; a experimentar  un acelerado desarrollo y a convertirse en una herramienta imprescindible para  la actividad.    <br> </p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Esto, a su vez, implic&oacute; que el profesional de  la informaci&oacute;n tuviese que asumir tareas nuevas, al incorporarse a la actividad  conceptos y funciones muy diferentes a los que durante las &uacute;ltimas tres  d&eacute;cadas hab&iacute;a desempe&ntilde;ado. Ante s&iacute;, ten&iacute;a como  exigencia el dominio de las t&eacute;cnicas y herramientas de la gesti&oacute;n,  el manejo de nuevos medios electr&oacute;nicos de almacenamiento y de transmisi&oacute;n  de informaci&oacute;n y el empleo de herramientas de marketing para el dise&ntilde;o  y puesta en funcionamiento de productos y servicios competitivos.     <br> </p>    <p>La  influencia de la vertiente anglosajona y sus nuevos enfoques, comenz&oacute; a  hacerse notar con la aparici&oacute;n de los anteriores elementos en el panorama  de la actividad cient&iacute;fica informativa cubana.</p><h4>&iquest;C&oacute;mo  el IDICT se enfrent&oacute; al cambio?     <br> </h4>    <p>La instituci&oacute;n de informaci&oacute;n  que mantuvo una posici&oacute;n de l&iacute;der ante estos nuevos cambios fue  el IDICT. Las primeras transformaciones estuvieron relacionadas con una reestructuraci&oacute;n  de la instituci&oacute;n que se produjo en el a&ntilde;o 1990, tras una reingenier&iacute;a  organizativa que gener&oacute; una organizaci&oacute;n por divisiones. La organizaci&oacute;n  adopt&oacute; una nueva denominaci&oacute;n oficial: Instituto de Informaci&oacute;n  Cient&iacute;fica y Tecnol&oacute;gica, aunque mantuvo sus siglas tradicionales.    <br>  </p>    <p>En aquellos momentos, el IDICT adopt&oacute; una nueva visi&oacute;n de  trabajo ante los organismos nacionales de informaci&oacute;n y comenz&oacute;  a potenciar su funci&oacute;n como facilitador de las actividades que estas instituciones  realizaban. Los antecedentes de esta nueva funci&oacute;n se aprecian desde la  d&eacute;cada anterior, cuando, mediante con el teleacceso posibilit&oacute; el  acceso de estas instituciones de informaci&oacute;n a bases de datos internacionales,  cuando introdujo, por vez primera en el pa&iacute;s, el uso del correo electr&oacute;nico,  as&iacute; como cuando dise&ntilde;&oacute; y condujo acciones de capacitaci&oacute;n  en la creaci&oacute;n y manejo de bases de distintas bases de datos.<span class="superscript">57</span>    <br>  </p>    <p>En el a&ntilde;o 1992, se constituy&oacute; el Centro de Estudios y Desarrollo  Profesional en Ciencias de la Informaci&oacute;n (PROINFO), divisi&oacute;n del  IDICT destinada al desarrollo profesional de todos los recursos humanos componentes  del Sistema que hasta ese momento fueron su eslab&oacute;n m&aacute;s d&eacute;bil.  Por esta raz&oacute;n, PROINFO enfoc&oacute; su trabajo hacia el desarrollo del  potencial humano, a partir de diferentes mecanismos.    <br> </p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Se impartieron  una serie de cursos, seminarios y entrenamientos que buscaban facilitar al profesional  un espacio donde actualizar sus conocimientos y llenar vac&iacute;os sobre tem&aacute;ticas  que no eran objetivo de estudio en la ense&ntilde;anza de pregrado; con ello,  se convirti&oacute; en un complemento de la ense&ntilde;anza universitaria de  esta disciplina.     <br> </p>    <p>Las tem&aacute;ticas impartidas por PROINFO abarcaban  temas como: marketing de productos y servicios de informaci&oacute;n, gerencia  de informaci&oacute;n en las organizaciones, nuevas tecnolog&iacute;as de informaci&oacute;n,  informetr&iacute;a/bibliometr&iacute;a, teor&iacute;a de los fondos documentarios,  gesti&oacute;n de la calidad y la productividad de los sistemas de informaci&oacute;n,  estudios de necesidades de los usuarios y sistemas organizacionales de informaci&oacute;n  de inteligencia.     <br> </p>    <p>Otra acci&oacute;n importante fue la preparaci&oacute;n  de eventos de car&aacute;cter nacional e internacional que constituyesen un medio  de compartir experiencias y criterios. PROINFO, a partir del a&ntilde;o 1993,  fue el encargado de organizar los eventos bianuales INFO y es importante se&ntilde;alar,  adem&aacute;s, la preparaci&oacute;n de dos Seminarios en colaboraci&oacute;n  con la Universidad Complutense de Madrid, uno celebrado en La Habana en 1990 y  otro celebrado en Madrid en 1992, que sirvieron para favorecer la presencia de  Cuba en el Congreso de la FID que tuvo lugar en Espa&ntilde;a en el propio a&ntilde;o  1992.    <br> </p>    <p>PROINFO desarroll&oacute; una forma renovadora de poner en pr&aacute;ctica  la actividad cient&iacute;fico informativa. Con la presencia de un destacado equipo  de especialistas organiz&oacute; toda su labor con el prop&oacute;sito fundamental  de servir de puente del conocimiento a los profesionales de la informaci&oacute;n,  tanto nacionales como extranjeros.    <br> </p>    <p>Tambi&eacute;n, debe destacarse  su trabajo orientado hacia el desarrollo de l&iacute;neas de investigaci&oacute;n  en Ciencia de la Informaci&oacute;n como un modo de consolidar sus propias fuerzas  organizativas y de propiciar el enriquecimiento te&oacute;rico de sus estudiantes.  PROINFO tuvo a su cargo el dise&ntilde;o de tres diplomados: en Servicios, en  Procesos y en Gerencia. Tambi&eacute;n trabaj&oacute;, en colaboraci&oacute;n  con la Universidad de La Habana, en la preparaci&oacute;n de la maestr&iacute;a  de esta disciplina que actualmente se imparte en la Facultad de Comunicaci&oacute;n.    <br>  </p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Otra de las tareas que asumi&oacute; fue la edici&oacute;n de la revista  especializada Ciencias de la Informaci&oacute;n que, con un perfil y prop&oacute;sitos  m&aacute;s abarcadores, sustituy&oacute; a Actualidades de la Informaci&oacute;n  Cient&iacute;fica y T&eacute;cnica (1973-1990) -que, a su vez, hab&iacute;a dado  continuidad a otra serie anterior: Actualidades de la Documentaci&oacute;n (1968-1973).      <br> </p>    <p>Resulta necesario hacer un aparte y destacar la importancia formadora  que ha tenido esta revista para el profesional cubano de la informaci&oacute;n.  Durante sus primeros diez a&ntilde;os de existencia, s&oacute;lo recopil&oacute;  art&iacute;culos provenientes de publicaciones extranjeras, como una forma de  facilitar el desarrollo profesional de los especialistas cubanos a partir de las  experiencias en la disciplina obtenidas en los distintos pa&iacute;ses que integraban  el campo socialista.     <br> </p>    <p>Es a partir de 1978 que la revista conforma plenamente  sus ediciones con art&iacute;culos de autor&iacute;a cubana; se convierte as&iacute;  en el medio fundamental mediante el cual los especialistas cubanos han dado a  conocer el resultado de sus experiencias e investigaciones en la materia.    <br>  </p>    <p>PROINFO se destac&oacute;, adem&aacute;s, por dise&ntilde;ar y aplicar  servicios y productos de alto nivel a&ntilde;adido, que inclu&iacute;an la generaci&oacute;n  de productos electr&oacute;nicos educativos sobre la especialidad, la creaci&oacute;n  de directorios sobre diversos aspectos de la actividad informativa en el pa&iacute;s,  la edici&oacute;n del Manual Pr&aacute;ctico de Catalogaci&oacute;n Descriptiva  para Libros y Folletos, el dise&ntilde;o y creaci&oacute;n del Repertorio de Bases  de Datos Cubanas, la creaci&oacute;n del Cat&aacute;logo Colectivo de Publicaciones  Seriadas en Ciencias de la Informaci&oacute;n, de acceso en l&iacute;nea, entre  otros.    <br> </p>    <p>En el propio a&ntilde;o 1992, se fund&oacute; la casa consultora  BIOMUNDI. Esta organizaci&oacute;n inici&oacute; los trabajos de consultor&iacute;a  y de inteligencia empresarial para servir al Polo Cient&iacute;fico del Oeste  en funci&oacute;n del desarrollo de la industria de biotecnolog&iacute;a y la  farmac&eacute;utica.<span class="superscript">58</span>    <br> </p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>BIOMUNDI se  concibi&oacute; para ofrecer servicios y productos de alto valor a&ntilde;adido  como: consultor&iacute;a e informaci&oacute;n tecnol&oacute;gica, econ&oacute;mica  y comercial, producci&oacute;n de bases de datos y directorios, anuarios para  instituciones de la industria biotecnol&oacute;gica, m&eacute;dico-farmac&eacute;utica  y las biociencias y desde su creaci&oacute;n, junto a su consolidaci&oacute;n  como organizaci&oacute;n, ampli&oacute; su esfera de acci&oacute;n.     <br> </p>    <p>Con  la creaci&oacute;n de BIOMUNDI, se introdujo en el pa&iacute;s una nueva forma  de manejar la informaci&oacute;n en funci&oacute;n de la inteligencia empresarial,  l&eacute;ase: estudios estrat&eacute;gicos, de mercado, monitoreo de informaci&oacute;n  y de tendencias. BIOMUNDI, adem&aacute;s de ser la primera en ofrecerla, se ha  especializado en la organizaci&oacute;n de talleres y seminarios que posibiliten  el conocimiento de las tendencias relacionadas con la gesti&oacute;n del conocimiento  y la inteligencia.<span class="superscript">59</span>    <br> </p>    <p>En 1994, en el  proceso de reorganizaci&oacute;n de la Administraci&oacute;n Central del Estado  cubano, la Academia de Ciencias, que sum&oacute; su estructura a las de la Comisi&oacute;n  Nacional de Medio Ambiente y Recursos Naturales y la Secretar&iacute;a Ejecutiva  de Asuntos Nucleares, se convirti&oacute; en Ministerio de Ciencia, Tecnolog&iacute;a  y Medio Ambiente (CITMA). Este Ministerio pas&oacute; a ser, entonces, el organismo  encargado de dirigir, ejecutar y controlar la pol&iacute;tica del estado y del  gobierno en la actividad cient&iacute;fica y tecnol&oacute;gica, la pol&iacute;tica  ambiental y de uso pac&iacute;fico de la energ&iacute;a nuclear, todo para propiciar  una integraci&oacute;n coherente que contribuya al desarrollo sostenible del pa&iacute;s.    <br>  </p>    <p>A partir de ese momento, el IDICT se subordina administrativa y metodol&oacute;gicamente  a este Ministerio. Cuando en el a&ntilde;o 1995, como parte de la adopci&oacute;n  de una estructura m&aacute;s flexible se funda la Agencia de Informaci&oacute;n  para el Desarrollo, se determina, por parte del Ministerio, que el IDICT quede  subordinado a esta metodol&oacute;gica y administrativamente.    <br> </p>    <p>El IDICT  fue el primer proveedor de Internet en Cuba. La red CENIAI-INTERNET, se gest&oacute;  en el a&ntilde;o 1996 y funcion&oacute; en el IDICT alrededor de tres a&ntilde;os  para luego fusionarse a la red de alcance nacional de la Empresa de Tecnolog&iacute;as  de Informaci&oacute;n y Servicios Telem&aacute;ticos Avanzados (CITMATEL), perteneciente  al CITMA donde se unieron todas las tecnolog&iacute;as de la informaci&oacute;n  de este Ministerio.    <br> </p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Mientras tanto, la labor informacional en las provincias  tambi&eacute;n se hab&iacute;a desarticulado como consecuencia del Per&iacute;odo  Especial. Poco a poco, el trabajo se redise&ntilde;&oacute; y organiz&oacute;  con una &oacute;ptica diferente, dirigida hacia la gesti&oacute;n de la informaci&oacute;n  y la explotaci&oacute;n de las nuevas tecnolog&iacute;as. De este modo, luego  de la puesta en vigor de la Resoluci&oacute;n No. 113/99 del CITMA, los antiguos  centros multisectoriales adquirieron un nuevo nivel legal, para convertirse en  Centros de Informaci&oacute;n y Gesti&oacute;n Tecnol&oacute;gica (CIGET).<span class="superscript">60</span>    <br>  </p>    <p>Estos centros brindan una cartera de productos y servicios de alto valor  agregado, servicios que abarcan la gesti&oacute;n de informaci&oacute;n cient&iacute;fico  tecnol&oacute;gica para la toma de decisiones o investigaciones, la conectividad  a Internet y el correo electr&oacute;nico, el registro de marcas y patentes para  la protecci&oacute;n de la propiedad industrial, la realizaci&oacute;n de consultor&iacute;as  de gesti&oacute;n empresarial para la mejora institucional, la elaboraci&oacute;n  y evaluaci&oacute;n de proyectos de ciencia y t&eacute;cnica, el fomento de la  cultura de gesti&oacute;n tecnol&oacute;gica y la formaci&oacute;n profesional.</p><h4>La  nueva Pol&iacute;tica Nacional de Informaci&oacute;n</h4>    <p>Entre los a&ntilde;os  1997 y 1998, un grupo de trabajo integrado por especialistas de todo el pa&iacute;s,  tuvo a su cargo la elaboraci&oacute;n de la Pol&iacute;tica Nacional de Informaci&oacute;n,  la que, en el a&ntilde;o 1999, fue aprobada por el Consejo de Direcci&oacute;n  del CITMA. Ella tuvo como antecedentes la celebraci&oacute;n de tres Seminarios  sobre Pol&iacute;tica Nacional de Informaci&oacute;n, el primero en 1992, el segundo  y el tercero en 1996, que persegu&iacute;an elaborar una propuesta de pol&iacute;ticas,  principios y recomendaciones a implementar que posibilitaran la inserci&oacute;n  exitosa en la econom&iacute;a nacional e internacional de los sistemas y servicios  de informaci&oacute;n cubanos desde una &oacute;ptica diferente.     <br> </p>    <p>Con  esta pol&iacute;tica, se persegu&iacute;a redefinir el sector de informaci&oacute;n  en el pa&iacute;s, reestructurar el Sistema Nacional y su mecanismo de coordinaci&oacute;n,  as&iacute; como fortalecer las tareas de investigaci&oacute;n mediante el aseguramiento  de su impacto econ&oacute;mico, social y cient&iacute;fico. Todo esto se realiz&oacute;  a partir de un nuevo enfoque: considerar a la informaci&oacute;n como un bien  econ&oacute;mico y como un recurso productivo.     <br> </p>    <p>El objetivo clave de  esta nueva pol&iacute;tica era que todas la empresas, unidades de ciencia y t&eacute;cnica  y dem&aacute;s entidades del pa&iacute;s incorporaran la informaci&oacute;n como  un recurso activo en su din&aacute;mica de trabajo. De este modo, la informaci&oacute;n  pasa a ocupar un lugar determinante en el desarrollo nacional y se asume la necesidad  de:<span class="superscript">61</span>    <br> </p><ol>     <li> Promover la comprensi&oacute;n  y demostrar la utilidad de los recursos y servicios de informaci&oacute;n para  la toma de decisiones y la soluci&oacute;n de problemas en todas las actividades  del desarrollo econ&oacute;mico y social.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> </li>    <li> Acelerar la integraci&oacute;n  conceptual y operacional requeridas para el reconocimiento y desarrollo de la  Industria Nacional de Informaci&oacute;n    <br> </li>    <li> Favorecer el desarrollo  de la cultura informacional en la sociedad    <br> </li>    </ol>    <p>En estos momentos,  la estrategia de desarrollo de los pa&iacute;ses del llamado &quot;Primer Mundo&quot;  apunta hacia la llamada Sociedad del Conocimiento. Esta nueva forma de econom&iacute;a  se sostiene por la creaci&oacute;n de un sistema de redes tecnol&oacute;gicamente  nuevas que admiten la interactividad plena y la integraci&oacute;n m&aacute;xima  de recursos y servicios. El valor del conocimiento, su creaci&oacute;n y generaci&oacute;n  es la tendencia predominante.    <br> </p>    <p>La Ciencia de la Informaci&oacute;n en  Cuba tambi&eacute;n pretende encaminarse hacia esos derroteros. A pesar de la  brecha de desarrollo digital de la cual el pa&iacute;s no escapa, se cuenta con  un recurso imprescindible: el potencial humano. De esta manera, las experiencias  resultantes de los aciertos y desaciertos a la hora de desarrollar esta disciplina  en el pa&iacute;s hacen posible el dise&ntilde;o de una estrategia de desarrollo  que se apoye en el crecimiento de las infraestructuras informativas, la integraci&oacute;n  de aplicaciones en redes y la conceptualizaci&oacute;n y dise&ntilde;o de los  flujos informativos como salidas en forma de nuevos productos y servicios (anexo).</p><h4>Conclusiones    <br>  </h4><ul>     ]]></body>
<body><![CDATA[<li>Durante el per&iacute;odo prerrevolucionario no aparecen antecedentes  que posibiliten la conformaci&oacute;n de un espacio cient&iacute;fico-informativo.  En ello, incide poderosamente la poca atenci&oacute;n que las estructuras gubernamentales  ofrecieron al desarrollo econ&oacute;mico del pa&iacute;s y de la actividad cient&iacute;fica.</li>    <li>El  triunfo de la revoluci&oacute;n cubana incidi&oacute; de manera positiva en la  conformaci&oacute;n de un espacio cient&iacute;fico nacional enfocado hacia la  consolidaci&oacute;n de la actividad cient&iacute;fica y tecnol&oacute;gica como  base del desarrollo econ&oacute;mico y social de la naci&oacute;n.</li>    <li>La  cooperaci&oacute;n de los pa&iacute;ses miembros del CAME, particularmente de  la Uni&oacute;n Sovi&eacute;tica, fue de gran importancia para el desarrollo de  esta disciplina en el pa&iacute;s y ejerci&oacute; una enorme influencia en el  modo de concebirla y realizarla.</li>    <li>Hasta finales de la d&eacute;cada del  80, en el espacio informacional del pa&iacute;s se reprodujeron las estructuras  existentes en la URSS y dem&aacute;s pa&iacute;ses socialistas que se basaban  en los principios de una rigurosa coordinaci&oacute;n de la actividad cient&iacute;fico  informativa por parte del estado y una estructura similar a la de la econom&iacute;a  nacional.</li>    <li>El fin de la colaboraci&oacute;n proveniente de los pa&iacute;ses  socialistas propici&oacute; la transformaci&oacute;n de la actividad cient&iacute;fico  informativa cubana e hizo necesaria la introducci&oacute;n de nuevos enfoques  y tendencias como la perspectiva de la informaci&oacute;n como recurso gerencial,  el dise&ntilde;o de productos y servicios a la medida, etc&eacute;tera.</li>    <li>La  Ciencia de la Informaci&oacute;n anglosajona y la Inform&aacute;tica sovi&eacute;tica  se han hecho visibles en el espacio informacional cubano en los campos institucionales  y acad&eacute;micos, entre otros.</li>    <li>El desarrollo de la Ciencia de la Informaci&oacute;n  en Cuba se ha caracterizado por un predominio de la tendencia de ver la actividad  cient&iacute;fico informativa en su car&aacute;cter de ciencia aplicada. </li>    </ul>    <p></p><h4>Agradecmientos    <br>  </h4>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Al profesor Radam&eacute;s Linares Columbi&eacute;, mi tutor, y a la licenciada  Luisa Pedroso, quienes, con su ayuda desinteresada y esfuerzo, posibilitaron que  alcanzara los ambiciosos objetivos que se plante&oacute; este proyecto. </p>    <p>Anexo.  Cronolog&iacute;a de hechos que han incidido en el desarrollo de la Ciencia de  la Informaci&oacute;n en Cuba (1959-1999).</p><table width="75%" border="1"> <tr>  <td colspan="2">1961</td></tr> <tr> <td>enero-diciembre</td><td>Se realiza la  Campa&ntilde;a de Alfabetizaci&oacute;n.</td></tr> <tr> <td>6 junio</td><td>El  Consejo de Ministros aprueba la Ley de Nacionalizaci&oacute;n General y Gratuita  de la Ense&ntilde;anza. Con esta ley el estado asume el deber de garantizar el  derecho de todos los ciudadanos cubanos a la educaci&oacute;n.</td></tr> <tr>  <td colspan="2">1962</td></tr> <tr> <td>10 de enero</td><td>Se proclama la Reforma  Universitaria.</td></tr> <tr> <td>20 de febrero</td><td>Se crea la Comisi&oacute;n  Nacional de la Academia de Ciencias de la Rep&uacute;blica de Cuba.</td></tr>  <tr> <td colspan="2">1963</td></tr> <tr> <td>19 de abril </td><td>Se crea el Instituto  de Documentaci&oacute;n e Informaci&oacute;n Cient&iacute;fica y T&eacute;cnica  (IDICT).</td></tr> <tr> <td colspan="2">1964</td></tr> <tr> <td>septiembre </td><td>Comienza  a aplicarse un nuevo plan de estudios con el fin de fortalecer los estudios bibliotecol&oacute;gicos  de nivel superior.    <br> El IDICT se afilia a la Federaci&oacute;n Internacional  de Informaci&oacute;n y Documentaci&oacute;n (FID).</td></tr> <tr> <td colspan="2">1965</td></tr>  <tr> <td>noviembre?diciembre</td><td>A. I. Mijailov, director del Instituto Estatal  de Informaci&oacute;n Cient&iacute;fica y T&eacute;cnica de la URSS (VINITI) visita  Cuba y firma el primer convenio oficial de colaboraci&oacute;n entre el IDICT  y el VINITI.</td></tr> <tr> <td colspan="2">1966 </td></tr> <tr> <td>4-5 de febrero</td><td>Se  realiza la Primera Reuni&oacute;n de Informaci&oacute;n Cient&iacute;fica y T&eacute;cnica</td></tr>  <tr> <td colspan="2">1968</td></tr> <tr> <td>septiembre </td><td>Se efect&uacute;an  nuevas modificaciones al plan de estudios de nivel superior de la carrera de Bibliotecolog&iacute;a    <br>  Se crea la Comisi&oacute;n de Informaci&oacute;n adscripta a la Secretar&iacute;a  de Organizaci&oacute;n del Comit&eacute; Central del Partido Comunista de Cuba</td></tr>  <tr> <td colspan="2">1971 </td></tr> <tr> <td>septiembre</td><td>La Universidad  de La Habana cre&oacute; la Escuela de Informaci&oacute;n Cient&iacute;fica (sustituye  a la escuela de Bibliotecarios anexa a la Facultad de Filosof&iacute;a y Letras)  en los marcos de su Facultad de Humanidades.    <br> septiembre El IDICT cre&oacute;  en su sede un curso de nivel superior para formar a profesionales de la informaci&oacute;n  que dos a&ntilde;os m&aacute;s tarde se fundir&iacute;a con el de la Universidad  de La Habana    <br> Se cre&oacute; la Primera Comisi&oacute;n Bilateral para las  relaciones IDICT-VINITI</td></tr> <tr> <td colspan="2">1972 </td></tr> <tr> <td>11  de julio</td><td>Cuba se incorpor&oacute; al Consejo de Ayuda Mutua Econ&oacute;mica  (CAME)</td></tr> <tr> <td colspan="2">1973 </td></tr> <tr> <td>&nbsp;</td><td>Cuba ingres&oacute;  al Centro Internacional de Informaci&oacute;n Cient&iacute;fica y T&eacute;cnica  como miembro plenipotenciario.    <br> El Centro de Informaci&oacute;n y Documentaci&oacute;n  Agr&iacute;cola (CIDA) es el primero del pa&iacute;s en incorporarse a uno de  los subsistemas del Sistema Internacional de Informaci&oacute;n Cient&iacute;fica  y T&eacute;cnica </td></tr> <tr> <td colspan="2">1974 </td></tr> <tr> <td>7 de  junio </td><td>Se cre&oacute; el Consejo Nacional de Ciencia y T&eacute;cnica  como el &oacute;rgano rector nacional encargado de vertebrar la pol&iacute;tica  cient&iacute;fica nacional.</td></tr> <tr> <td colspan="2">1975 </td></tr> <tr>  <td>17 de diciembre</td><td>Como resultado de la realizaci&oacute;n del Primer  Congreso del Partido Comunista de Cuba, se traz&oacute; la pol&iacute;tica cient&iacute;fica  nacional donde se enfatizaba en la necesidad de crear un Sistema Nacional de Informaci&oacute;n  Cient&iacute;fica y T&eacute;cnica que apoyase el proceso de industrializaci&oacute;n  del pa&iacute;s.</td></tr> <tr> <td colspan="2">1976 </td></tr> <tr> <td>17 de  septiembre</td><td>El Consejo Nacional de Ciencia y T&eacute;cnica emiti&oacute;  la resoluci&oacute;n No. 2 donde establec&iacute;a la creaci&oacute;n oficial  del Sistema Nacional de Ciencia y T&eacute;cnica.</td></tr> <tr> <td>20-22 de  noviembre</td><td>Se celebr&oacute; la Primera Reuni&oacute;n Nacional de Informaci&oacute;n  Cient&iacute;fica y T&eacute;cnica</td></tr> <tr> <td>30 de noviembre</td><td>El  Consejo de Ministros dict&oacute; la Ley 1 323 sobre &quot;La Organizaci&oacute;n  de la Administraci&oacute;n Central del Estado&quot; a partir de la cual se cre&oacute;,  entre otros, el Comit&eacute; Estatal de Ciencia y T&eacute;cnica. </td></tr>  <tr> <td colspan="2">1977 </td></tr> <tr> <td>24 de junio</td><td>Qued&oacute;  constituido el primer centro multisectorial del pa&iacute;s en la provincia de  las Tunas. Durante ese mismo a&ntilde;o, se fundaron otros seis centros hasta  que tres a&ntilde;os m&aacute;s tarde la red lleg&oacute; a extenderse por todo  el pa&iacute;s.</td></tr> <tr> <td>1978 </td><td>El Comit&eacute; Estatal de Ciencia  y T&eacute;cnica cre&oacute; un grupo de normalizaci&oacute;n encargado de elaborar,  por primera vez en el pa&iacute;s, normas cubanas sobre la actividad cient&iacute;fico-informativa.</td></tr>  <tr> <td>1980 </td><td>&nbsp;</td></tr> <tr> <td>10 de enero </td><td>El Consejo de  Estado dicta la Ley No. 31 &quot;Sobre la reducci&oacute;n de los organismos de  la administraci&oacute;n central del estado&quot;, donde se declaraba la desintegraci&oacute;n  del Comit&eacute; Estatal de Ciencia y T&eacute;cnica y el traspaso de sus funciones  a la Academia de Ciencias de Cuba.</td></tr> <tr> <td>6 de octubre </td><td>Se  cre&oacute; el consejo de coordinaci&oacute;n del Sistema Nacional de Ciencia  y T&eacute;cnica.</td></tr> <tr> <td colspan="2">1981 </td></tr> <tr> <td>18-23  de mayo </td><td>Se celebr&oacute; en La Habana la XII Reuni&oacute;n del Comit&eacute;  de Representantes Plenipotenciarios de los pa&iacute;ses miembros del Centro Internacional  de Informaci&oacute;n Cient&iacute;fica y T&eacute;cnica, donde se aprob&oacute;  el Programa de Asistencia a largo plazo en el desarrollo del Sistema Nacional  de Informaci&oacute;n Cient&iacute;fica y T&eacute;cnica para el per&iacute;odo  1981-1985.</td></tr> <tr> <td colspan="2">1983 </td></tr> <tr> <td>marzo-abril</td><td>Se  realizaron las primeras sesiones de teleacceso desde La Habana a bancos de datos  situados en el Centro Internacional de Informaci&oacute;n Cient&iacute;fica y  T&eacute;cnica.</td></tr> <tr> <td>junio </td><td>El IDICT comenz&oacute; a desempe&ntilde;ar  funciones correspondientes a un Centro Nacional para el Intercambio Automatizado  de Informaci&oacute;n.</td></tr> <tr> <td>27- 29 de diciembre</td><td>Se celebr&oacute;  la Primera Jornada Cient&iacute;fica del IDICT en el marco de su 20 aniversario.  Fue el primer evento de este tipo, con car&aacute;cter nacional, donde se trataron  asuntos netamente cient&iacute;ficos en el marco de la actividad de la informaci&oacute;n  cient&iacute;fica.</td></tr> <tr> <td>1984 </td><td>&nbsp;</td></tr> <tr> <td>3 febrero  </td><td>Qued&oacute; establecido el reglamento para la organizaci&oacute;n y  funcionamiento del Sistema Nacional de Informaci&oacute;n Cient&iacute;fica y  T&eacute;cnica.</td></tr> <tr> <td>14 de marzo</td><td>Se le asign&oacute; al  IDICT la funci&oacute;n de actuar como Centro Nacional de Intercambio Automatizado  de Informaci&oacute;n Cient&iacute;fica y T&eacute;cnica (CENIAI) con las redes  de computadoras y bancos de datos extranjeros</td></tr> <tr> <td>1985 </td><td>&nbsp;</td></tr>  <tr> <td>24 de junio </td><td>Constituci&oacute;n de la Sociedad Cubana de Informaci&oacute;n  Cient&iacute;fica (SOCIT)</td></tr> <tr> <td>22-23 de noviembre</td><td>Se celebr&oacute;  la Segunda Jornada Cient&iacute;fica del IDICT</td></tr> <tr> <td colspan="2">1987  </td></tr> <tr> <td>13-15 de noviembre</td><td>Tuvo lugar en el IDICT el Encuentro  sobre Sistemas para Informaci&oacute;n Cient&iacute;fico-T&eacute;cnica y Bibliotecas  en microcomputadoras</td></tr> <tr> <td colspan="2">1988 </td></tr> <tr> <td>19-21  de abril</td><td>III Jornada Cient&iacute;fica del IDICT, que fue coauspiciada  por la Sociedad Cubana de Informaci&oacute;n Cient&iacute;fica y T&eacute;cnica  (SOCICT) y la Asociaci&oacute;n Cubana de Bibliotecarios (ASCUBI), debido a lo  cual adquiri&oacute; un car&aacute;cter nacional. </td></tr> <tr> <td>18 julio  </td><td>Fidel Castro inaugur&oacute; la Biblioteca Nacional de Ciencia y T&eacute;cnica.</td></tr>  <tr> <td>17-22 de octubre</td><td>Se celebr&oacute; el Primer Congreso INFO    <br>  El IDICT cre&oacute; el primer disco compacto con contenido informacional en el  pa&iacute;s.</td></tr> <tr> <td height="9" colspan="2">1990 </td></tr> <tr> <td height="9">19-21  septiembre</td><td height="9">Celebraci&oacute;n en Cuba del 45 Congreso y Conferencia  de la Federaci&oacute;n Internacional de Informaci&oacute;n y Documentaci&oacute;n  (FID)</td></tr> <tr> <td height="9" colspan="2">1991 </td></tr> <tr> <td height="9">&nbsp;</td><td height="9">Las  instituciones de investigaci&oacute;n dedicadas a la Biotecnolog&iacute;a y la  Industria Farmac&eacute;utica comenzaron a agruparse en Polo Cient&iacute;fico  del Oeste.</td></tr> <tr> <td height="9">marzo</td><td height="9">La revista Ciencias  de la Informaci&oacute;n sustituy&oacute; a Actualidades de la Informaci&oacute;n  Cient&iacute;fica y T&eacute;cnica (1973-1990) -que, a su vez, dio continuidad  a Actualidades de la Documentaci&oacute;n (1968-1973), con un perfil m&aacute;s  abarcador </td></tr> <tr> <td height="9">24 octubre </td><td height="9">Tuvo lugar  el Encuentro sobre Comunicaci&oacute;n Usuario-Sistema en la Actividad Informativa  y Bibliotecaria, organizado por la SOCICT</td></tr> <tr> <td height="9" colspan="2">1992  </td></tr> <tr> <td height="9">&nbsp;</td><td height="9">Se fund&oacute; el Centro de  Estudios y Desarrollo Profesional en Ciencias de la Informaci&oacute;n (PROINFO)    <br>  septiembre Se estableci&oacute; la casa consultora BIOMUNDI</td></tr> <tr> <td height="9">17-19  de diciembre </td><td height="9">Se celebr&oacute; el Primer Seminario de Pol&iacute;tica  Nacional de Informaci&oacute;n.</td></tr> <tr> <td height="13" colspan="2">1993  </td></tr> <tr> <td height="9">3-7 de mayo</td><td height="9">Se realiz&oacute;  INFO'93 cuyo tema central fue &quot;La informaci&oacute;n electr&oacute;nica:  un desaf&iacute;o en los a&ntilde;os'90&quot;.</td></tr> <tr> <td height="9" colspan="2">1994  </td></tr> <tr> <td height="9">4 marzo</td><td height="9">Se celebr&oacute; el  I Encuentro de Profesionales y Usuarios de la Informaci&oacute;n del Polo del  Oeste</td></tr> <tr> <td height="9">21 de abril </td><td height="9">Se cre&oacute;  el Ministerio de Ciencia, Tecnolog&iacute;a y Medio Ambiente (CITMA) </td></tr>  <tr> <td height="9">21-28 de agosto</td><td height="9">Se produjo en La Habana,  la Sexag&eacute;sima Conferencia General de la Federaci&oacute;n Internacional  de Asociaciones de Bibliotecas e Instituciones (IFLA)</td></tr> <tr> <td height="9" colspan="2">1995  </td></tr> <tr> <td height="9">6-10 de marzo</td><td height="9">Se celebr&oacute;  el Encuentro en Gesti&oacute;n de Informaci&oacute;n. Fue organizado por la Comisi&oacute;n  Econ&oacute;mica para Am&eacute;rica Latina y el Caribe (CEPAL) mediante su Centro  Latinoamericano de Documentaci&oacute;n Econ&oacute;mica y Social (CLADES) en  coordinaci&oacute;n con el Centro de Estudios y Desarrollo Profesional en Ciencias  de la Informaci&oacute;n (PROINFO)</td></tr> <tr> <td height="9">25-26 mayo</td><td height="9">II  Encuentro de Profesionales y Usuarios de la Informaci&oacute;n del Polo del Oeste</td></tr>  <tr> <td height="9">25-29 septiembre </td><td height="9">Se realiz&oacute; INFO'95  bajo el lema &quot;Informaci&oacute;n: un factor para el &eacute;xito en el desarrollo  humano&quot;.</td></tr> <tr> <td height="9" colspan="2">1996 </td></tr> <tr> <td height="9">24-26  de enero</td><td height="9">Se celebr&oacute; el Segundo Seminario de Pol&iacute;tica  Nacional de Informaci&oacute;n</td></tr> <tr> <td height="9">9-11 de mayo </td><td height="9">Se  realiz&oacute; el Primer Congreso Nacional de Telem&aacute;tica Ariadna'96, donde  se abordaron las experiencias en el desarrollo de las redes en Cuba con vistas  a facilitar el acceso a la informaci&oacute;n nacional y del resto del mundo.</td></tr>  <tr> <td height="9">14-18 de mayo</td><td height="9">II Encuentro sobre Gesti&oacute;n  de la Informaci&oacute;n, organizado nuevamente por el Centro Latinoamericano  de Documentaci&oacute;n Econ&oacute;mica y Social (CLADES) en coordinaci&oacute;n  con PROINFO.</td></tr> <tr> <td height="9">23-24 de mayo</td><td height="9">III  Encuentro de Profesionales y Usuarios de la Informaci&oacute;n del Polo del Oeste</td></tr>  <tr> <td height="9">13-15 de junio </td><td height="9">II Taller sobre Adquisici&oacute;n  por V&iacute;as no Comerciales: Canje y Donaci&oacute;n</td></tr> <tr> <td height="9">16-19  de julio</td><td height="9">Se celebr&oacute; el II Congreso y Conferencia de  la Sociedad Cubana de Informaci&oacute;n Cient&iacute;fica y T&eacute;cnica (SOCICT)</td></tr>  <tr> <td height="9">24-25 de septiembre</td><td height="9">Se realiz&oacute; el  Tercer Seminario sobre Pol&iacute;tica Nacional de Informaci&oacute;n, dedicado  al profesional moderno de la Informaci&oacute;n </td></tr> <tr> <td height="9">10-12  Diciembre</td><td height="9">Se produjo en la Facultad de Comunicaci&oacute;n  de la Universidad de La Habana, el Primer Encuentro Iberoamericano de Investigadores  y Estudiosos de la Informaci&oacute;n y la Comunicaci&oacute;n (ICOM 96)</td></tr>  <tr> <td height="18" colspan="2">1997 </td></tr> <tr> <td height="18">&nbsp;</td><td height="18">El  IDICT se afili&oacute; a IFLA</td></tr> <tr> <td height="18">13-17 de octubre</td><td height="18">Se  realiz&oacute; INFO'97 bajo el lema &quot;Informaci&oacute;n - Conocimiento -  Globalizaci&oacute;n&quot;</td></tr> <tr> <td height="18" colspan="2">1998 </td></tr>  <tr> <td height="18">8-11 diciembre</td><td height="18">Se celebr&oacute; en la  Facultad de Comunicaci&oacute;n de la Universidad de La Habana, el Segundo Encuentro  Iberoamericano de Investigadores y Estudiosos de la Informaci&oacute;n y la Comunicaci&oacute;n  (ICOM 98)</td></tr> <tr> <td height="18" colspan="2">1999 </td></tr> <tr> <td height="18">marzo  </td><td height="18">Se aprob&oacute; la Pol&iacute;tica Nacional de Informaci&oacute;n.</td></tr>  <tr> <td height="18">27 diciembre</td><td height="18">Se constituyeron los Centros  de Informaci&oacute;n y Gesti&oacute;n Tecnol&oacute;gica (CIGET), un nuevo enfoque  al trabajo de los antiguos centros multisectoriales de las provincias del pa&iacute;s.</td></tr>  </table><h4>Referencias y notas bibliogr&aacute;ficas    <br> </h4><ol>     ]]></body>
<body><![CDATA[<li> Bustamante  O'Leary JA. La Academia de Ciencias M&eacute;dicas, F&iacute;sicas y Naturales  de     <br> La Habana. La Habana: Centro de Estudios de Historia y Organizaci&oacute;n  de las Ciencias, 1979. p. 5.    <br> </li>    <!-- ref --><li> En las provincias occidentales, de  un total de 760 ingenios, 660 utilizaban m&aacute;quinas de vapor mientras que  en las provincias centrales y orientales de 756 ingenios, s&oacute;lo 266 empleaban  este tipo de maquinaria. V&eacute;ase: Cuba. MINFAR. Historia de Cuba: segunda  parte. La Habana: Instituto del Libro, 1968. p. 151.    <br> </li>    <!-- ref --><li> Pruna Goodgall  PM. Momentos y figuras de la ciencia en Cuba&quot;. La Habana: Editorial Academia,  1994. p. 62-4.    <br> </li>    <!-- ref --><li> Le Riverand J. La Rep&uacute;blica. La Habana: Editorial  de Ciencias Sociales, 1973.    <br> </li>    <!-- ref --><li> En el a&ntilde;o 1958, el presupuesto  destinado a la educaci&oacute;n alcanz&oacute; un monto total de 79,4 millones  de pesos, equivalente a 11 pesos por habitantes. V&eacute;ase, Salazar Guti&eacute;rrez  A, P&eacute;rez Gald&oacute;s V. Visi&oacute;n de Cuba. La Habana: Editora Pol&iacute;tica,  1987. p. 128.    <br> </li>    <!-- ref --><li> Academia de Ciencias de Cuba. Ciencia, T&eacute;cnica  y Revoluci&oacute;n. La Habana: Editorial Jos&eacute; Mart&iacute;, 1988. p. 20.    <br>  </li>    <!-- ref --><li> Seti&eacute;n E. El desarrollo de la Biblioteca Nacional durante 75  a&ntilde;os y su influencia en el movimiento bibliotecario del pa&iacute;s. La  Habana, Biblioteca Nacional &quot;Jos&eacute; Mart&iacute;&quot;, 1976.    <br> </li>    <!-- ref --><li>  Orne J. El futuro de la biblioteca en Cuba. Bolet&iacute;n de la Asociaci&oacute;n  Cubana de Bibliotecarios 1950;2(2):35-40.    <br> </li>    <li> La biblioteca empleaba  nuevas herramientas para la consulta y recuperaci&oacute;n de documentos. Se hab&iacute;a  introducido el uso de un cat&aacute;logo diccionario que utilizaba tarjetas impresas.  Adem&aacute;s, contaba con un moderno laboratorio de fotorreproducci&oacute;n  que le posibilitaba ofrecer los servicios correspondientes de microfilm y fotoest&aacute;tica.    <br>  </li>    <!-- ref --><li> Peraza F. Bibliotecas populares. Necesidad nacional. Bolet&iacute;n  de la Asociaci&oacute;n Cubana de Bibliotecarios 1950;2(1):3-5.    <br> </li>    <li>  La convocatoria de la Universidad de la Habana, con fecha del 24 de septiembre  de 1950, para cubrir plazas de profesores para la Escuela de Bibliotecarios s&oacute;lo  contemplaba las siguientes asignaturas: Clasificaci&oacute;n y Catalogaci&oacute;n,  Bibliograf&iacute;a y Referencia, Organizaci&oacute;n y Administraci&oacute;n  de Bibliotecas, Bibliograf&iacute;a Cubana, Bibliolog&iacute;a V&eacute;ase: Nota  informativa. Bolet&iacute;n de la Asociaci&oacute;n Cubana de Bibliotecarios 1950;2(3):94.    <br>  </li>    <!-- ref --><li> Rovira C. Hacia un cat&aacute;logo colectivo de publicaciones cient&iacute;ficas.  Cuba Bibliotecol&oacute;gica 1956;1(3):13-6.    <br> </li>    <!-- ref --><li> N&uacute;&ntilde;ez  AR. El Libro en la biblioteca especializada. Cuba Bibliotecol&oacute;gica 1956;1(3):16-21.    <br>  </li>    <!-- ref --><li> Mayold J, Orne J. Cuban libraries. Washington, Washington University,  1952.</li>    <!-- ref --><li> Hart D&aacute;valos A. La reforma universitaria en Cuba y Am&eacute;rica  Latina. [en l&iacute;nea]. Disponible en: http://www.nodo50.org/cubasigloXXI/politica/hart1_280202.htm  Consultado: 22 de abril del 2003.    <br> </li>    ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><li> Se alfabetizaron 707 000 analfabetos  de 6 933 253 habitantes. Se redujo el &iacute;ndice de analfabetos en el pa&iacute;s  a un 3,9% de su poblaci&oacute;n total. Datos tomados de: Centro de Informaci&oacute;n  para la Prensa. Educaci&oacute;n en Cuba. La Campa&ntilde;a infinita. [en l&iacute;nea].  Disponible en: http://www.cip.cu/webcip/eventos/serv_espec/2003/cuba_edu/hitos/campana_alf/resultados.html  Consultado: 22 de abril del 2003.    <br> </li>    <li> Garc&iacute;a Capote E. Surgimiento,  evoluci&oacute;n y perspectivas de la pol&iacute;tica de ciencia y tecnolog&iacute;a  en Cuba (1959-1995). [en l&iacute;nea] Disponible en: http://www.cujae.edu.cu/centros/CSociales/art3140/SURGIMIENTO,%20EVOLUCION%20Y    <br>  %20PERSPECTIVAS%20DE%20LA%20POLITICA.htm Consultado: 18 de marzo del 2003.    <br>  </li>    <!-- ref --><li> Academia de Ciencias de Cuba. IDICT. Primera Reuni&oacute;n de Informaci&oacute;n  Cient&iacute;fica y T&eacute;cnica. Memoria. La Habana: Academia de Ciencias de  Cuba. IDICT, 1966. p. 9.    <br> </li>    <!-- ref --><li> Globachev OI, Morales Mu&ntilde;oz E. Veinte  a&ntilde;os de relaciones IDICT-VINITI. Actualidades de la Informaci&oacute;n  Cient&iacute;fica y T&eacute;cnica. La Habana 1983;14(4): 29-39.    <br> </li>    <!-- ref --><li>  Mijailov AI, Chernii R, Guiliarevskii S. Fundamentos de la Inform&aacute;tica.  Mosc&uacute;: Nauka, La Habana: Academia de Ciencias de Cuba, Instituto de Documentaci&oacute;n  e Informaci&oacute;n Cient&iacute;fica y T&eacute;cnica, 1973. 2do tomo, p. 655-663.    <br>  </li>    <li> El VINITI recib&iacute;a literatura cient&iacute;fica mundial, tanto  en publicaciones peri&oacute;dicas como seriadas, de m&aacute;s de 100 pa&iacute;ses  y en m&aacute;s de 70 lenguas.     <br> </li>    <li> Seg&uacute;n la ley 1107, bajo la  cual se crea el IDICT, el Consejo Asesor lo integraban 9 organismos pero en realidad,  hacia 1966, el Consejo Asesor trabajaba con alrededor de 30 miembros representantes  de ministerios e instituciones que ten&iacute;an inter&eacute;s en el desarrollo  de la actividad cient&iacute;fico informativa.    <br> </li>    <!-- ref --><li> Discurso de apertura  ofrecido por el Dr. H&eacute;ctor Touza Pulido, director del IDICT, en la Primera  Reuni&oacute;n de Informaci&oacute;n Cient&iacute;fica y T&eacute;cnica. V&eacute;ase:  Academia de Ciencias de Cuba. IDICT. Primera Reuni&oacute;n de Informaci&oacute;n  Cient&iacute;fica y T&eacute;cnica. Memoria. La Habana: Academia de Ciencias de  Cuba, 1966. p. 8-15.    <br> </li>    <!-- ref --><li> INRA. CIDA. Informe sobre la actividad de informaci&oacute;n  cient&iacute;fico-t&eacute;cnica. La Habana, INRA. CIDA, 1973. p. 24.    <br> </li>    <!-- ref --><li>  Departamento de Informaci&oacute;n Cient&iacute;fico T&eacute;cnica y Bibliotecolog&iacute;a.  Antecedentes y desarrollo de la especialidad de informaci&oacute;n cient&iacute;fico-t&eacute;cnica  y bibliotecolog&iacute;a en la Universidad de La Habana. La Habana: Universidad  de La Habana, 1982. p. 7.    <br> </li>    <li> En el propio a&ntilde;o 1971, el IDICT  abri&oacute; una escuela de nivel universitario que entre los a&ntilde;os 1973  y 1974 se integr&oacute; a la escuela de la Universidad para evitar la duplicaci&oacute;n  de esfuerzos, ambas instituciones compart&iacute;an el claustro acad&eacute;mico.    <br>  </li>    <!-- ref --><li> Prueba de lo planteado es la incorporaci&oacute;n de asignaturas como  Introducci&oacute;n a las Ciencias de la Informaci&oacute;n; Ciencia y Tecnolog&iacute;a,  Organizaci&oacute;n del Conocimiento, Almacenamiento y Recuperaci&oacute;n de  la Informaci&oacute;n, Aplicaciones de la Computaci&oacute;n en el campo de la  Informaci&oacute;n Cient&iacute;fica. Para mayor informaci&oacute;n sobre el tema  v&eacute;ase: Departamento de Informaci&oacute;n Cient&iacute;fico T&eacute;cnica  y Bibliotecolog&iacute;a de la Universidad de La Habana. Antecedentes y Desarrollo  de la especialidad de Informaci&oacute;n Cient&iacute;fico-T&eacute;cnica y Bibliotecolog&iacute;a  de la Universidad de La Habana. La Habana, Departamento de Informaci&oacute;n  Cient&iacute;fico T&eacute;cnica y Bibliotecolog&iacute;a de la Universidad de  La Habana, 1982. p. 8[    STANDARDIZEDENDPARAG]<br> </li>    <li> Consulta realizada a Regla Peraza, jefa del  Departamento Met&oacute;dico de la Biblioteca Nacional durante el per&iacute;odo  en que Mar&iacute;a Teresa Freyre de Andrade fungi&oacute; como su directora.    <br>  </li>    <!-- ref --><li> Fern&aacute;ndez Robaina T. Apuntes para la historia de la Biblioteca  Nacional Jos&eacute; Mart&iacute; de Cuba. La Habana: Biblioteca Nacional Jos&eacute;  Mart&iacute;, 2001. p. 66.    <br> </li>    <!-- ref --><li> Comit&eacute; Central. La Revoluci&oacute;n  nos dio la victoria. La Habana: Departamento de Orientaci&oacute;n Revolucionaria,  1976. p. 238-47.    <br> </li>    <!-- ref --><li> V&eacute;ase: Academia de Ciencias de Cuba. IDICT.  Concepci&oacute;n del Sistema Nacional de Informaci&oacute;n Cient&iacute;fico  T&eacute;cnica y estado actual de la actividad cient&iacute;fico informativa en  Cuba. La Habana, Academia de Ciencias de Cuba. IDICT, 1973. p. 1-4.    <br> </li>    <li>  Adem&aacute;s del IDICT y la Biblioteca Nacional, ahora formaban parte de este  nivel el Instituto Cubano del Libro, el Instituto de Normas, Metrolog&iacute;a  y Control de la Calidad (particularmente el Departamento de Informaci&oacute;n  sobre Normas), as&iacute; como la Oficina Nacional de Invenciones, Informaci&oacute;n  T&eacute;cnica y Marcas.    <br> </li>    <li> Consulta realizada a Humberto Arango, director  del IDICT entre los a&ntilde;os 1983 y 1996 y actualmente director de Telef&oacute;nica  DataCuba.    <br> </li>    <!-- ref --><li> Sumarokov LN. Acerca del trabajo y perspectivas de desarrollo  del Centro Internacional de Informaci&oacute;n Cient&iacute;fica y T&eacute;cnica.  Actualidades de la Informaci&oacute;n Cient&iacute;fica y T&eacute;cnica 1981;12(5):5-10.    <br>  </li>    <!-- ref --><li> Altshuler J. Intervenci&oacute;n en la apertura de la XXII Reuni&oacute;n  del Comit&eacute; de Representantes Plenipotenciarios del Centro Internacional  de Informaci&oacute;n Cient&iacute;fico-T&eacute;cnica. Actualidades de la Informaci&oacute;n  Cient&iacute;fica y T&eacute;cnica 1981;12(5):11-5.    <br> </li>    <li> Es decir, el  SIICT estar&iacute;a compuesto por sistemas informativos especializados organizados  por: trabajos cient&iacute;ficos-informativos, publicaciones peri&oacute;dicas,  cat&aacute;logos industriales, servicio referativo internacional, entre otros,  y, por sistemas sectoriales de informaci&oacute;n cient&iacute;fico-t&eacute;cnica:  qu&iacute;mica, construcciones, electrotecnia, agricultura y silvicultura, metalurgia,  entre otras disciplinas.    <br> </li>    <!-- ref --><li> Comit&eacute; Central. Tesis y resoluciones:  Primer Congreso del Partido Comunista de Cuba. La Habana: Editorial de Ciencias  Sociales, 1975. p. 113-5.    <br> </li>    <!-- ref --><li> Consejo Nacional de Ciencia y T&eacute;cnica.  Direcci&oacute;n de Informaci&oacute;n Cient&iacute;fica y T&eacute;cnica. Reuni&oacute;n  Nacional de Informaci&oacute;n Cient&iacute;fica y T&eacute;cnica. La Habana,  Consejo Nacional de Ciencia y T&eacute;cnica. Direcci&oacute;n de Informaci&oacute;n  Cient&iacute;fica y T&eacute;cnica, 1975.    <br> </li>    <!-- ref --><li> Con relaci&oacute;n a  este aspecto v&eacute;ase: Consejo Nacional de Ciencia y T&eacute;cnica. Direcci&oacute;n  de Informaci&oacute;n Cient&iacute;fico-T&eacute;cnica. Informe sobre las medidas  concretas adoptadas para implementar las conclusiones y recomendaciones de la  Reuni&oacute;n Nacional de Informaci&oacute;n Cient&iacute;fica y T&eacute;cnica.  La Habana, Consejo Nacional de Ciencia y T&eacute;cnica. Direcci&oacute;n de Informaci&oacute;n  Cient&iacute;fico-T&eacute;cnica, 1976.    <br> </li>    <!-- ref --><li> Entre los principales organismos  del Estado cuyos &oacute;rganos ramales de informaci&oacute;n se vincularon a  la labor de los centros multisectoriales de informaci&oacute;n cient&iacute;fico  t&eacute;cnica para apoy&aacute;rlos en los servicios que ofrec&iacute;an pueden  citarse los pertenecientes al: Ministerio de la Industria Azucarera, Ministerio  de Agricultura, Comit&eacute; Estatal de Normalizaci&oacute;n, Oficina Nacional  de Invenci&oacute;n, Informaci&oacute;n T&eacute;cnica y Marcas, Comit&eacute;  Estatal del Trabajo y Seguridad Social, Ministerio de la Pesca, Ministerio de  Comunicaciones, Ministerio de la Industria B&aacute;sica, Ministerio de la Industria  Sidero-Mec&aacute;nica, Ministerio del Transporte. V&eacute;ase: Aja Castro R.  Origen y desarrollo de los centros multisectoriales del Instituto de Documentaci&oacute;n  e Informaci&oacute;n Cient&iacute;fico-T&eacute;cnica de la Rep&uacute;blica de  Cuba. Actualidades de la Informaci&oacute;n Cient&iacute;fica y T&eacute;cnica  1983;14(4):99-125.</li>    <!-- ref --><li> Alfonso Otero T. La divulgaci&oacute;n cient&iacute;fica  y la educaci&oacute;n de usuarios: tareas de los centros multisectoriales de informaci&oacute;n  cient&iacute;fico-t&eacute;cnica. Actualidades de la Informaci&oacute;n Cient&iacute;fica  y T&eacute;cnica 1980;11(7):10-9.    <br> </li>    <!-- ref --><li> Becerra Ya&ntilde;es I. Los centros  multisectoriales de informaci&oacute;n cient&iacute;fica y t&eacute;cnica y su  proyecci&oacute;n hacia la esfera productiva. Actualidades de la Informaci&oacute;n  Cient&iacute;fica y T&eacute;cnica 1981;12(1):1-9.    <br> </li>    <li> A partir del  a&ntilde;o 1997, este trabajo volvi&oacute; a retomarse, coordinado esta vez por  el Comit&eacute; T&eacute;cnico de Normalizaci&oacute;n 15 (Informaci&oacute;n  y Documentaci&oacute;n). Este comit&eacute; cre&oacute; nuevas normas y tambi&eacute;n  realiz&oacute; un trabajo de revisi&oacute;n de las normas anteriores, algunas  se desecharon y otras se reelaboraron. En la actualidad estas normas no son de  car&aacute;cter obligatorio. Tomado de: Consulta a Maria Luisa Sen&eacute;, especialista  del IDICT.    <br> </li>    <!-- ref --><li> S&aacute;enz TW. Palabras inaugurales de la II Conferencia  sobre Informaci&oacute;n Laboral. Actualidades de la Informaci&oacute;n Cient&iacute;fica  y T&eacute;cnica 1980;11(7):1-9.    <br> </li>    <li> El bur&oacute; de coordinaci&oacute;n  fue integrado por representantes de los organismos de la administraci&oacute;n  central del estado siguientes: Junta Central de Planificaci&oacute;n, Comit&eacute;  Estatal de Colaboraci&oacute;n Econ&oacute;mica, Ministerio de la Agricultura,  Ministerio de la Construcci&oacute;n, Ministerio de Cultura, Ministerio de Educaci&oacute;n  Superior, Ministerio de la Industria Azucarera, Ministerio de la Industria Sidero-Mec&aacute;nica,  Ministerio de Salud P&uacute;blica.    <br> </li>    ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><li> IDICT. Seminario sobre Pol&iacute;tica  Nacional de Informaci&oacute;n: memorias [en l&iacute;nea]. Disponible en: http://infolac.ucol.mx/documentos/politicas/19.pdf  Consultado: 9 de mayo del 2003.    <br> </li>    <li> Raymat Betancourt J. Las bases de  datos del sistema internacional de informaci&oacute;n cient&iacute;fica y t&eacute;cnica  de los pa&iacute;ses del CAME. Actualidades de la Informaci&oacute;n Cient&iacute;fica  y T&eacute;cnica. La Habana 1986;17(1):57-78.     <br> </li>    <!-- ref --><li> Alvarez Marcer R,  Sotolongo Aguilar G. Concepci&oacute;n preliminar y aseguramiento t&eacute;cnico  de la red de teleacceso nacional / internacional a bases de datos de informaci&oacute;n  cient&iacute;fica y t&eacute;cnica. Actualidades de la Informaci&oacute;n Cient&iacute;fica  y T&eacute;cnica 1984;15(1):65-82.    <br> </li>    <!-- ref --><li> Bad&iacute;a Gonz&aacute;lez  E. Algunos aspectos del desarrollo del teleacceso en Cuba. Actualidades de la  Informaci&oacute;n Cient&iacute;fica y T&eacute;cnica 1986;17(1):11-26.    <br> </li>    <!-- ref --><li>  Academia de Ciencias de Cuba. IDICT. Informe de Balance 1990. La Habana, Academia  de Ciencias de Cuba. IDICT, 1990. p. 3-6.    <br> </li>    ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><li> Encuentro sobre sistemas  para ICT y bibliotecas en microcomputadoras. Actualidades de la Informaci&oacute;n  Cient&iacute;fica y T&eacute;cnica 1987;18(6):139-62.    <br> </li>    <li> Luego del  congreso celebrado en 1999, los miembros de la sociedad decidieron modificarle  su nombre por el de Sociedad Cubana de Ciencias de la Informaci&oacute;n aunque  sus siglas se mantienen.    <br> </li>    <!-- ref --><li> Sociedad Cubana de Ciencias de la Informaci&oacute;n.  Informe de balance: junio 1999-junio 2000. [en l&iacute;nea]. Disponible en: http://www.idict.cu/socict/infoasamblea15.htm  Consultado: 10 de mayo del 2003.    <br> </li>    <!-- ref --><li> Carranza J, Guti&eacute;rrez L,  Monreal P. Cuba: la reestructuraci&oacute;n de la econom&iacute;a: una propuesta  para el debate. La Habana: Editorial de Ciencias Sociales, 1995. p.1-6.    <br> </li>    <li>  Ca&ntilde;edo Andalia Rn. La revoluci&oacute;n de los noventa en el sector informativo  bibliotecario. ACIMED 2000;8(1):7-29.     <br> </li>    ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><li> IDICT. Seminario sobre Pol&iacute;tica  Nacional de Informaci&oacute;n: memorias [en l&iacute;nea]. Disponible en: http://infolac.ucol.mx/documentos/politicas/19.pdf  Consultado: 12 de mayo del 2003.    <!-- ref -->V&eacute;ase tambi&eacute;n: IDICT. II Seminario  sobre Pol&iacute;tica Nacional de Informaci&oacute;n [en l&iacute;nea]. Disponible  en: http://infolac.ucol.mx/documentos/politicas/semi.pdf. Consultado: 12 de mayo  del 2003.    <br> </li>    <li> Consulta a Gloria Ponju&aacute;n, Jefa del Departamento  de Bibliotecolog&iacute;a y Ciencia de la Informaci&oacute;n de la Facultad de  Comunicaci&oacute;n de la Universidad de La Habana.    <br> </li>    <!-- ref --><li> Camacho Casado  L. Inteligencia empresarial: un sistema m&aacute;s pr&aacute;ctico e innovador  [en l&iacute;nea]. Disponible en: http://www.opciones.cubaweb.cu/en258/inteligencia.html  Consultado: 9 de mayo del 2003.    <br> </li>    <!-- ref --><li> Maynegra D&iacute;az ER. La gerencia  por productos y servicios como v&iacute;a alternativa para aumentar la eficiencia  en la Consultor&iacute;a BioMundi/IDICT. Ciencias de la Informaci&oacute;n 1999;30(3):53-9.    <br>  </li>    <!-- ref --><li> Centro de Informaci&oacute;n y Gesti&oacute;n Tecnol&oacute;gica de  Guant&aacute;namo. Misi&oacute;n y organizaci&oacute;n interna [en l&iacute;nea].  Disponible en: http://www.gtmo.inf.cu/ciget/spanish/ciget_mision.html Consultado:  3 de abril del 2003.    <br> </li>    <!-- ref --><li> Garc&iacute;a Cabrera G. De la era de la informaci&oacute;n  a la sociedad del conocimiento. Ciencia, Innovaci&oacute;n y Desarrollo 2001;6(4):17-20.</li>    </ol>    <p>Recibido:  24 de noviembre del 2003. Aprobado: 12 de enero del 2004.    <br> Lic. <i>Evelyn Pedroso  Izquierdo</i>. Centro de Estudios Europeos. Ave. 3ra No. 1805 e/ 18 y 20. Miramar.  Playa.     <br> Correo electr&oacute;nico: <a href="msilto:evelyn@cee.co.cu">evelyn@cee.co.cu</a></p>    <p>    <br>  <a href="#autor"><span class="superscript">1</span>Licenciada en Informaci&oacute;n  Cient&iacute;fico-T&eacute;cnica y Bibliotecolog&iacute;a. Centro de Estudios  Europeos. </a><a name="cargo"></a>    <br> </p>      ]]></body><back>
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