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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[La objetividad y la subjetividad en el desarrollo de la ciencia de la información]]></article-title>
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<institution><![CDATA[,Ministerio de Salud Pública Unidad de Análisis y tendencias en Salud ]]></institution>
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<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[A well delimited presence of the objective and subjective paradigms in the progress of scientific knowledge in Information Science is shown. The discipline and its object of study are analyzed from its conceptual dimension. The science-paradigm relation manifested in this sphere of knowledge is assessed, and it is established the scientific context of the time in which the influence of the above mentioned paradigms is ostensible.]]></p></abstract>
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</front><body><![CDATA[  <h2>La objetividad y la subjetividad en el desarrollo de la ciencia de la informaci&oacute;n</h2>     <p><a href="#autor">Lic. Rosa Lidia Vega Almeida<span class="superscript">1</span></a><a name="cargo"></a>  </p> <h4>Resumen</h4>     <p>Se muestra la presencia, bien delimitada, de los paradigmas objetivistas y    subjetivistas en el progreso del conocimiento cient&iacute;fico en la Ciencia    de la Informaci&oacute;n. Se examina la disciplina y su objeto de estudio desde    su dimensi&oacute;n conceptual. Se valora adem&aacute;s, la relaci&oacute;n    ciencia-paradigma manifiesta en esta parcela del conocimiento, y se establece    el contexto cient&iacute;fico del tiempo en el que resulta ostensible la influencia    de los mencionados paradigmas.</p>     <p><b>Palabras clave</b>: Paradigma, Ciencia de la Informaci&oacute;n. </p> <h2>Objectivity and subjectivity in the development of Information Science </h2> <h4>Abstract</h4>     <p>A well delimited presence of the objective and subjective paradigms in the    progress of scientific knowledge in Information Science is shown. The discipline    and its object of study are analyzed from its conceptual dimension. The science-paradigm    relation manifested in this sphere of knowledge is assessed, and it is established    the scientific context of the time in which the influence of the above mentioned    paradigms is ostensible. </p>     <p><b>Key words</b>: Paradigm, Information Science.</p>     <p>Copyright: &copy; ECIMED. Contribuci&oacute;n de acceso abierto, distribuida    bajo los t&eacute;rminos de la Licencia Creative Commons Reconocimiento-No Comercial-Compartir    Igual 2.0, que permite consultar, reproducir, distribuir, comunicar p&uacute;blicamente    y utilizar los resultados del trabajo en la pr&aacute;ctica, as&iacute; como    todos sus derivados, sin prop&oacute;sitos comerciales y con licencia id&eacute;ntica,    siempre que se cite adecuadamente el autor o los autores y su fuente original.  </p>     <p>Cita (Vancouver): Vega Almeida RL. La objetividad y la subjetividad en el desarrollo    de la Ciencia de la Informaci&oacute;n. Acimed 2005;13 (3). Disponible en: <a href="mailto:http://bvs.sld.cu/revistas/aci/vol13_3_05/aci03305.htm ">http://bvs.sld.cu/revistas/aci/vol13_3_05/aci03305.htm    </a>Consultado: d&iacute;a/mes/a&ntilde;o.</p>     <p align="right"></p>     <p align="right">&quot;Lo opuesto de una verdad profunda puede ser tambi&eacute;n    una verdad profunda&quot;    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>       <br>   Niels Bohr</p>     <p>Si el conocimiento cient&iacute;fico se desarrolla dial&eacute;cticamente,    evoluciona con relativa calma en unas etapas, con encarnizadas pol&eacute;micas    y cambios revolucionarios en otras, como plante&oacute;, en 1996, el profesor    Lozano en sus clases de Filosof&iacute;a y Sociedad, entonces la noci&oacute;n    de revoluci&oacute;n cient&iacute;fica resulta capital para comprender el progreso    hist&oacute;rico de la ciencia.     <br>       <br>   Seg&uacute;n <i>Aguirre, Kuhn</i>, desde la d&eacute;cada de los a&ntilde;os    sesenta del siglo XX, sosten&iacute;a que este tipo de revoluci&oacute;n constituye    un proceso no acumulativo en el que un paradigma reemplaza a otro total o parcialmente;    la ciencia no evoluciona en l&iacute;nea recta, sino que, en ocasiones, muestra    una aparente discontinuidad y llega al extremo de reconstruirse totalmente para    formar un nuevo paradigma.<span class="superscript">1 </span>    <br>       <br>   El concepto de paradigma, pilar de la tesis kuhneana, es asumido por <i>Morin</i>    como &quot;la relaci&oacute;n l&oacute;gica entre los conceptos maestros que    gobiernan todas las teor&iacute;as y discursos que dependen de &eacute;l.&quot;    <span class="superscript">2</span>     <br>       <br>   Se trata de un principio, como el propio autor se&ntilde;ala, que establece    distinciones-relaciones-oposiciones fundamentales entre algunas nociones matrices    que generan, [gu&iacute;an] y controlan el pensamiento en lo referido a la constituci&oacute;n    de teor&iacute;as y la producci&oacute;n de los discursos de los miembros de    la comunidad cient&iacute;fica. <span class="superscript">2</span>    <br>       ]]></body>
<body><![CDATA[<br>   De esta manera, estas &quot;s&iacute;ntesis cient&iacute;ficas (...)&quot;,    como las denota Betto, devienen en referente-modelo para determinada &eacute;poca    o comunidad al orientar la selecci&oacute;n, reorganizaci&oacute;n, reconstrucci&oacute;n    y socializaci&oacute;n del conocimiento cient&iacute;fico en un contexto hist&oacute;rico-concreto.    <span class="superscript">3</span>    <br>       <br>   Las profundas transformaciones que ocurren en el interior de la ciencia y que    revelan la existencia de una situaci&oacute;n revolucionaria, producen la derogaci&oacute;n    del paradigma establecido y la asunci&oacute;n de un nuevo paradigma que implica,    seg&uacute;n Kuhn, la adopci&oacute;n de nuevos instrumentos y la b&uacute;squeda    en lugares nuevos. <span class="superscript">4</span>    <br>       <br>   El dr&aacute;stico cambio de paradigma hace que los cient&iacute;ficos comprendan,    aprendan e interpreten la realidad de manera diferente; por lo que <i>Kuhn</i>    asegura que despu&eacute;s de una revoluci&oacute;n, los cient&iacute;ficos    responden a un mundo diferente.     <br>       <br>   La ciencia moderna, desde su surgimiento, postul&oacute; como rasgo distintivo    la objetividad. Despu&eacute;s de varios siglos de dominio absoluto de este    modelo de racionalidad, la multiplicidad de teor&iacute;as y postulados, resultados    del avance del conocimiento que la propia ciencia ha propiciado, quebranta el    pensamiento cient&iacute;fico y lo arrastra a una situaci&oacute;n de crisis.    <br>       <br>   Una crisis constantemente referida, que se extiende a todos los campos de conocimiento    y en la se inmerge tambi&eacute;n la Ciencia de la Informaci&oacute;n. Una crisis    a la que <i>Santos </i>considera &quot;una ruptura fundante&quot; <span class="superscript">5</span>    y <i>Bril</i> &quot;una realizaci&oacute;n positiva que conduce a un nuevo equilibrio.&quot;    <span class="superscript">6</span> Un cambio necesario que permite afrontar    la incompetencia del viejo paradigma para resolver los problemas emergentes    y responder a nuevas interrogantes; y que hace recordar este fragmento del Paradiso    lezameano &quot;para conseguir una normalidad sustitutiva, hubiera sido necesario    crear nuevas anormalidades, con las que el monstruo adherente lograba su normalidad    anormal y una salud que se manten&iacute;a a base de su propia destrucci&oacute;n...&quot;    <span class="superscript">7</span>     <br>       ]]></body>
<body><![CDATA[<br>   La etapa finisecular impuso el desaf&iacute;o de proponer alternativas para    una nueva concepci&oacute;n, representaci&oacute;n y modo de conocer el mundo    ante las dudas y la incertidumbre que en torno al camino de la verdad y la certeza    comienza a manifestar la ciencia moderna.    <br>       <br>   La crisis suscita la evoluci&oacute;n y desarrollo de la ciencia sobre la base    de la ruptura con el referente-modelo establecido y la aceptaci&oacute;n de    una racionalidad de &iacute;ndole intersubjetiva que incide directamente en    el discurso te&oacute;rico y en la praxis; porque como plantea Morin: &quot;todo    conocimiento es reconstrucci&oacute;n/traducci&oacute;n por un [sujeto] dentro    de una cultura y un tiempo espec&iacute;fico.&quot; <span class="superscript">8</span>        <br>       <br>   Es en este escenario cient&iacute;fico, que se funda y desarrolla la Ciencia    de la Informaci&oacute;n.     <br>       <br>   Sus padres fundadores <i>Taylor, Borko y Gofman</i> reconocen expl&iacute;citamente    que &quot;el modelo de racionalidad asumido, era el dominante en las ciencias    de su &eacute;poca&quot;. <span class="superscript">9</span> La denominaci&oacute;n    de la disciplina constituye evidencia de ello; porque seg&uacute;n Cuadra &quot;el    &eacute;nfasis en la palabra &quot;ciencia&quot; refleja no s&oacute;lo un deseo    por alcanzar el estatus profesional, sino tambi&eacute;n la esperanza de que    ser&aacute; posible desarrollar los fundamentos s&oacute;lidos de la teor&iacute;a    y el hecho probado, caracter&iacute;stico de las otras ciencias&quot; <span class="superscript">10</span>    <br>       <br>   La visi&oacute;n objetivista es impugnada y cuestionada. Se pone en duda la    validez y utilidad de la labor investigativa desarrollada en este campo, por    lo que se proponen enfoques alternativos. <span class="superscript">10</span>    La nueva propuesta subjetivista, en opini&oacute;n de <i>Mostaza</i>: &quot;(...)    goza de una ventaja hegem&oacute;nica, y navega entre casi todos los autores    de la Ciencia de la Informaci&oacute;n&quot; <span class="superscript">9</span>    Algunos de estos autores son: <i>Brooks, Belkin, Wilson, Dervin, Vickery, Saracevic,    Vakkari, Ingwersen, Alburquerque-Barreto, Frohmann, Hjorland y Albrechtsen</i>.        <br>       ]]></body>
<body><![CDATA[<br>   En relaci&oacute;n con la identificaci&oacute;n o asunci&oacute;n de un paradigma    en la Ciencia de la Informaci&oacute;n, <i>Wersig</i> apunta &quot;los cient&iacute;ficos    de la informaci&oacute;n sienten la necesidad apremiante de disponer de un paradigma    para demostrar su madurez cient&iacute;fica&quot;. <span class="superscript">11    </span><i>J</i>. <i>Gatten</i>, plante&oacute; en referencia a los bibliotecarios,    y que puede extrapolarse a los cient&iacute;ficos de la informaci&oacute;n,    que estos &quot;necesitan estar conscientes de la existencia de paradigmas,    c&oacute;mo los paradigmas de la [Ciencia de la Informaci&oacute;n] se organizan    y c&oacute;mo los paradigmas conforman la pr&aacute;ctica dentro de la profesi&oacute;n&quot;,    mientras <i>Grover, Greer y Hale</i>, refieren que otros [autores] hablan de    un &quot;nuevo paradigma&quot; (que supone la existencia de un paradigma viejo)    y de luchar por la identificaci&oacute;n de un paradigma para guiar el estudio    de la Bibliotecolog&iacute;a y la Ciencia de la informaci&oacute;n. <span class="superscript">12    </span>    <br>       <br>   <i>David Ellis</i>, identifica dos paradigmas influyentes en el desarrollo del    &aacute;rea tem&aacute;tica o subdisciplina de &quot;Recuperaci&oacute;n de    la informaci&oacute;n&quot;, el paradigma f&iacute;sico y el paradigma cognitivo.    <span class="superscript">13 </span>Por su parte <i>Capurro</i>, destaca la    presencia de tres paradigmas en la Ciencia de la Informaci&oacute;n: el paradigma    f&iacute;sico, cognitivo y social. <span class="superscript">14</span> Tambi&eacute;n    deben mencionarse autores como <i>Budd y Hjorland</i>, quienes explicitan la    influencia de determinados paradigmas como el positivista, empirista, hermen&eacute;utico-fenomenol&oacute;gico,    conductual, cognitivo, as&iacute; como el an&aacute;lisis de dominio, entre    otros. <span class="superscript">15 </span>    <br>       <br>   Por consiguiente, esta investigaci&oacute;n documental que se inserta en la    l&iacute;nea tem&aacute;tica de estudios te&oacute;ricos e hist&oacute;ricos    en Bibliotecolog&iacute;a y Ciencia de la Informaci&oacute;n, se ha propuesto    responder a la siguiente interrogante:    <br>       <br>   &iquest;Qu&eacute; paradigmas han influido en el desarrollo de la Ciencia de    la Informaci&oacute;n en el siglo XX?    <br>       <br>   Y se ha planteado como objetivo:</p> <ul>       <li> Identificar los paradigmas influyentes en el desarrollo de la Ciencia de      la Informaci&oacute;n en el siglo XX y el escenario cient&iacute;fico que      los contextualiza.</li>     ]]></body>
<body><![CDATA[</ul> <h4>Ciencia de la Informaci&oacute;n e Informaci&oacute;n: la disciplina cient&iacute;fica    y su objeto de estudio </h4>     <p>La Ciencia de la Informaci&oacute;n surge y se desarrolla en un escenario caracterizado    por profundos cambios pol&iacute;ticos, econ&oacute;micos, cient&iacute;ficos,    tecnol&oacute;gicos e informacionales, en el que se observaba con nitidez la    indisoluble relaci&oacute;n c&iacute;clica y evidentemente estrat&eacute;gica,    entre investigaci&oacute;n cient&iacute;fica, informaci&oacute;n y desarrollo.    (<i>Linares Columbi&eacute; R</i>. La Ciencia de la Informaci&oacute;n y sus    matrices te&oacute;ricas: Contribuci&oacute;n a su historia. [Tesis para optar    por el t&iacute;tulo de Doctor en Ciencias de la Informaci&oacute;n] La Habana:    Universidad de La Habana. Facultad de Comunicaci&oacute;n; 2003. p1-105). Un    escenario en el que ocurre &quot;un cambio en la funci&oacute;n del conocimiento    para los individuos, las organizaciones y las culturas&quot;, que se expresa    en dos dimensiones: filos&oacute;fica y tecnol&oacute;gica como sintetiza <i>Wersig</i>    <span class="superscript">11</span> y que se distingue adem&aacute;s, por la    construcci&oacute;n de nuevas disciplinas cient&iacute;ficas, &quot;cuyos resultados    al penetrar en su relatividad y condicionalidad hist&oacute;ricas abren simult&aacute;neamente,    el panorama de su incontenible desarrollo y de su capacidad creadora, sin cesar    renovada&quot;, <span class="superscript">16</span> como asevera Cassirer, al    referirse a las ciencias.    <br>       <br>   Esta disciplina cient&iacute;fica, como afirma <i>Griffith</i>, fundada en los    Estados Unidos en la d&eacute;cada de los a&ntilde;os sesenta, persigue crear    y estructurar un cuerpo de conocimiento cient&iacute;fico, tecnol&oacute;gico    y sistem&aacute;tico, relacionado con la transferencia de informaci&oacute;n,    <span class="superscript">14</span> posee, seg&uacute;n <i>Saracevic</i> <span class="superscript">17</span>    tres caracter&iacute;sticas generales que marcan su evoluci&oacute;n y existencia,    y que por supuesto, constituyen &aacute;reas de generaci&oacute;n de problemas    para este espacio del conocimiento.    <br>       <br>   La primera de estas caracter&iacute;sticas es su interdisciplinariedad por naturaleza,    reconocida por sus fundadores y presente en cada una de las etapas de desarrollo    de la Ciencia de la Informaci&oacute;n, con una acentuada intensificaci&oacute;n    de la influencia de las disciplinas cient&iacute;ficas; aunque el autor acota    que las relaciones con varias de las disciplinas est&aacute; cambiando.    <br>       <br>   La segunda caracter&iacute;stica es su inexorable conexi&oacute;n con las tecnolog&iacute;as,    que condicionan la reorganizaci&oacute;n del tiempo y del espacio, y &quot;conducen    con rapidez hacia un nuevo modelo de acceso, transferencia y asimilaci&oacute;n    de informaci&oacute;n...&quot; <span class="superscript">18</span> Por consiguiente,    como asegura Saracevic, el imperativo tecnol&oacute;gico, al tiempo que impulsa    tambi&eacute;n limita la evoluci&oacute;n de la Ciencia de la Informaci&oacute;n,    en tanto esta depende de la evoluci&oacute;n de un n&uacute;mero importante    de disciplinas y, por otra parte, de la sociedad de la informaci&oacute;n como    un todo.    <br>       <br>   La tercera de las caracter&iacute;sticas es su participaci&oacute;n activa en    el desarrollo de la sociedad de la informaci&oacute;n -sociedad post-industrial,    en la que resultan ostensibles cuatro rasgos: la despersonalizaci&oacute;n del    conocimiento: tecnolog&iacute;a de la comunicaci&oacute;n, la credibilidad del    conocimiento: tecnolog&iacute;a de la observaci&oacute;n, la fragmentaci&oacute;n    del conocimiento: tecnolog&iacute;a de la presentaci&oacute;n y la racionalizaci&oacute;n    del conocimiento: tecnolog&iacute;a de la informaci&oacute;n - <i>Wersig</i>    refiere que las denominadas sociedades &quot;posindustriales&quot; o &quot;posmodernas&quot;    se describen parcialmente, como un cambio en la funci&oacute;n del conocimiento    y destaca que existen al menos cuatro rasgos que lo evidencian.<span class="superscript">11    </span>    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>       <br>   A esta tercera y &uacute;ltima caracter&iacute;stica, Saracevic tambi&eacute;n    a&ntilde;ade un elemento de indiscutible valor, que consiste precisamente, en    la fuerte dimensi&oacute;n social y humana de la Ciencia de la Informaci&oacute;n,    por encima y m&aacute;s all&aacute; de las tecnolog&iacute;as; cuyo descubrimiento    y posterior reconocimiento en la d&eacute;cada de los a&ntilde;os ochenta, sit&uacute;a    a esta disciplina en el interior de las ciencias sociales dentro del esquema    general de las ciencias. Junto a <i>Saracevic</i>, autores como <i>Vickery,    Belkin y Bates</i>, expresan esta &quot;pertenencia inequ&iacute;voca al mundo    humano y social&quot;. <span class="superscript">9 </span>    <br>       <br>   La remisi&oacute;n a la definici&oacute;n de Ciencia de la Informaci&oacute;n    parece ser una necesidad, ante la certeza de que la referida caracterizaci&oacute;n    no es suficiente para la precisi&oacute;n y concreci&oacute;n de este campo    de conocimiento en base a su objeto de estudio: la informaci&oacute;n.    <br>       <br>   Seg&uacute;n <i>Schrader</i>, la literatura sobre Ciencia de la Informaci&oacute;n    se caracteriza por el caos conceptual. El autor estudi&oacute; cerca de 700    definiciones de Ciencia de la Informaci&oacute;n, registradas hasta 1981, y    se percat&oacute; de la variedad de problemas existentes en los que se destacan:    la citaci&oacute;n no cr&iacute;tica de definiciones precedentes, la fusi&oacute;n    del estudio (teor&iacute;a) y la pr&aacute;ctica, las obsesivas demandas de    un status cient&iacute;fico, as&iacute; como una estrecha visi&oacute;n de las    tecnolog&iacute;as, el desinter&eacute;s por la literatura sin nivel cient&iacute;fico    o tecnol&oacute;gico, las inapropiadas analog&iacute;as, las definiciones circulares    y la multiplicidad de nociones vagas, contradictorias y, en ocasiones, raras    en relaci&oacute;n a la naturaleza del t&eacute;rmino informaci&oacute;n. <span class="superscript">14</span>        <br>       <br>   Particularmente en los a&ntilde;os incoativos, <i>Robert Taylor</i>, plante&oacute;    que la Ciencia de la Informaci&oacute;n &quot;se ocupa de los mensajes almacenados    o registrados, de su creaci&oacute;n como documentos, de su propagaci&oacute;n    y uso&quot;; y resalta adem&aacute;s, lo que el propio autor considera sus dos    caracter&iacute;sticas cient&iacute;ficas: &quot;un componente de ciencia pura    que investiga el objeto sin considerar sus aplicaciones y un componente de ciencia    aplicada que desarrolla productos y servicios&quot;. Por su parte, Harold Borko,    enuncia que la Ciencia de la Informaci&oacute;n &quot;es una ciencia interdisciplinaria    que investiga las propiedades y comportamiento de la informaci&oacute;n, las    fuerzas que rigen su flujo y los medios para su mejor accesibilidad y aprovechamiento&quot;;    y considera tambi&eacute;n, las dos caracter&iacute;sticas cient&iacute;ficas    expresadas por <i>Taylor</i>. (<i>Linares Columbi&eacute; R</i>. La Ciencia    de la Informaci&oacute;n y sus matrices te&oacute;ricas: Contribuci&oacute;n    a su historia. [Tesis para optar por el t&iacute;tulo de Doctor en Ciencias    de la Informaci&oacute;n] La Habana: Universidad de La Habana. Facultad de Comunicaci&oacute;n,    2003. p1-105.)    <br>       <br>   <i>La American Society for Information Science</i> en la d&eacute;cada de los    setenta expres&oacute; que esta disciplina &quot;se ocupa de la generaci&oacute;n,    recolecci&oacute;n, organizaci&oacute;n, interpretaci&oacute;n, almacenamiento,    recuperaci&oacute;n, diseminaci&oacute;n, transformaci&oacute;n y uso de la    informaci&oacute;n, con un &eacute;nfasis particular en las aplicaciones de    las nuevas tecnolog&iacute;as en estas &aacute;reas.&quot;; <span class="superscript">15</span>    en un intento por enumerar detalladamente los procesos informacionales, debido    a que &quot;la ciencia tradicional empirista y positivista se centraba en el    an&aacute;lisis de procesos...&quot; <span class="superscript">1</span> En esta    definici&oacute;n, se reitera -ya se hab&iacute;a visto en la noci&oacute;n    de Borko- y se explicita la importancia de las tecnolog&iacute;as en el desarrollo    del campo, fundamentalmente en la investigaci&oacute;n aplicada.     ]]></body>
<body><![CDATA[<br>       <br>   Sin embargo, planteamientos m&aacute;s recientes, que podr&iacute;an calificarse    de cat&aacute;rticos en la etapa fundacional de la Ciencia de la Informaci&oacute;n,    se&ntilde;alan que su esencia es &quot;la generaci&oacute;n de conocimiento    en el individuo y en su espacio de convivencia&quot; y su prop&oacute;sito &quot;es    conocer y hacer que ocurra el sutil fen&oacute;meno de percepci&oacute;n de    la informaci&oacute;n por la conciencia...&quot; La intenci&oacute;n es investigar    y comprender el fen&oacute;meno de la informaci&oacute;n; fen&oacute;meno, que    se inserta en la soledad b&aacute;sica de cada individuo, en la esfera m&aacute;s    privada de la individualidad, trasladable a la esfera p&uacute;blica mediante    la informaci&oacute;n que se genera y dirige por el propio individuo al flujo    de transferencia... Al llegar al p&uacute;blico de destino, debe provocar la    modificaci&oacute;n; aquellos que reciben y pueden elaborar la informaci&oacute;n    est&aacute;n expuestos a un proceso de desarrollo que permite alcanzar una etapa    cualitativamente superior en las diversas y diferentes fases de la condici&oacute;n    humana y ese desarrollo se traslada a su mundo de convivencia.    <br>       <br>   Enfrentar esta situaci&oacute;n implica que el objetivo de la Ciencia de la    Informaci&oacute;n consiste en &quot;crear condiciones para reunir la informaci&oacute;n    institucionalizada y distribuirla de forma adecuada a un p&uacute;blico que,    al juzgar su importancia, la valore para emplearla con el objetivo de suscitar    el desarrollo del individuo y de los espacios en que este habita.&quot; <span class="superscript">19</span>        <br>       <br>   En su art&iacute;culo &quot;<i>Information Science</i>&quot;, <i>Saracevic</i>    define la Ciencia de la Informaci&oacute;n como el &quot;campo de pr&aacute;ctica    profesional e investigaci&oacute;n cient&iacute;fica que enfoca los problemas    de la comunicaci&oacute;n efectiva de los registros del conocimiento -&quot;literatura&quot;-    entre humanos en el contexto de las organizaciones sociales, as&iacute; como    las necesidades y usos de la informaci&oacute;n por los individuos.&quot; El    autor tambi&eacute;n apunta, que la orientaci&oacute;n clave radica en el problema    de las necesidades y el uso de la informaci&oacute;n, lo que requiere de t&eacute;cnicas,    procedimientos y sistemas de informaci&oacute;n espec&iacute;ficos. La disciplina    se centra en el contenido de los registros del conocimiento humano -objetos    portadores de informaci&oacute;n en todas sus formas tama&ntilde;os y medios-    en t&eacute;rminos de su potencial para transmitir informaci&oacute;n. <span class="superscript">17    </span>    <br>       <br>   Por su parte, <i>Hjorland </i>postula lo que &eacute;l denomina un horizonte    m&aacute;s fruct&iacute;fero para la Ciencia de la Informaci&oacute;n, consistente    en el estudio de los dominios del conocimiento como comunidades hablantes o    del pensamiento, que procuran encontrar la base de la disciplina en factores    externos a las percepciones subjetivo-individualistas de los usuarios. Por tanto,    propone como objetivo &quot;el estudio de las relaciones entre documentos, &aacute;reas    de conocimiento y discursos en relaci&oacute;n con las posibles perspectivas    de acceso de distintas comunidades de usuarios&quot;. <span class="superscript">20</span>        <br>       <br>   En las definiciones anteriores, subyacen dos marcadas orientaciones: la objetivista,    centrada en el objeto -la informaci&oacute;n como unidad f&iacute;sica y externa-    y los procesos asociados a esta; y la subjetivista, donde se resalta una figura    concreta: el sujeto activo y su necesidad de informaci&oacute;n desde dos posiciones:    una individualista y otra social. Son expresiones fehacientes de determinada    circunstancialidad hist&oacute;rica, como podr&aacute; observarse m&aacute;s    adelante.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>       <br>   Hasta una &eacute;poca reciente, en opini&oacute;n de <i>Morin</i>, todas las    ciencias recortaban arbitrariamente su objeto en el tejido complejo de los fen&oacute;menos.    <span class="superscript">2</span> Evidentemente, la Ciencia de la Informaci&oacute;n    no constituye una excepci&oacute;n y adopta la informaci&oacute;n como su objeto    de estudio; aunque se debe resaltar que el t&eacute;rmino como tal aparece inscrito    en los sistemas conceptuales establecidos en las ciencias sociales, naturales,    exactas y aplicadas.     <br>       <br>   Se trata de un objeto de estudio cuya peculiaridad radica en el n&uacute;mero    significativo de definiciones, ascendente a m&aacute;s de 400. Sobre el particular,    el autor chino <i>Z Yuexiao</i>, expresa que el rango de definiciones se divide    en: <span class="superscript">21</span></p> <ol type="a">       <li> filos&oacute;fico,     <br>   </li>       <li> sem&aacute;ntico,     <br>   </li>       <li> no sem&aacute;ntico,     <br>   </li>       ]]></body>
<body><![CDATA[<li> biol&oacute;gico,     <br>   </li>       <li> no biol&oacute;gico,     <br>   </li>       <li> humano,     <br>   </li>       <li> no humano,     <br>   </li>       <li> social,     <br>   </li>       ]]></body>
<body><![CDATA[<li> no social,     <br>   </li>       <li> mental,     <br>   </li>       <li> no mental,     <br>   </li>       <li> conocimiento,     <br>   </li>       <li> no conocimiento,     <br>   </li>       ]]></body>
<body><![CDATA[<li> cient&iacute;fico,     <br>   </li>       <li> no cient&iacute;fico.</li>     </ol>     <p>Por lo que concluye, que es imposible e innecesario exigir que todas las ciencias    (...) utilicen una definici&oacute;n consensual de informaci&oacute;n. No obstante,    considera importante y necesario para el logro de una comunicaci&oacute;n precisa    y el progreso cient&iacute;fico, la comprensi&oacute;n de las diferencias que    existen entre las definiciones y los criterios de informaci&oacute;n. <span class="superscript">21</span>        <br>       <br>   <i>Fern&aacute;ndez Molina</i>, por su parte, acota que la b&uacute;squeda de    una definici&oacute;n atinente a la Ciencia de la Informaci&oacute;n, si bien    resulta dif&iacute;cil; puede realizarse seg&uacute;n un enfoque cient&iacute;fico    en el que se propone &quot;un concepto &uacute;nico de informaci&oacute;n que    cumpla una serie de requisitos que se adecue a la (disciplina)&quot;, o un enfoque    pragm&aacute;tico basado en &quot;una simple aproximaci&oacute;n a los usos    del t&eacute;rmino informaci&oacute;n que nos son &uacute;tiles.&quot; <span class="superscript">10    </span>    <br>       <br>   Pues bien, <i>Belkin</i>, propone los requisitos de un concepto de informaci&oacute;n    para la Ciencia de la Informaci&oacute;n (<i>Linares Columbi&eacute;</i> <i>R</i>.    La Ciencia de la Informaci&oacute;n y sus matrices te&oacute;ricas: Contribuci&oacute;n    a su historia. [Tesis para optar por el t&iacute;tulo de Doctor en Ciencias    de la Informaci&oacute;n] La Habana: Universidad de La Habana. Facultad de Comunicaci&oacute;n,    2003. p.1-105): </p> <ol>       <li> Debe referirse a la informaci&oacute;n dentro del contexto de la comunicaci&oacute;n      con un prop&oacute;sito y una intenci&oacute;n determinada.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>   </li>       <li> Debe explicar la informaci&oacute;n como un proceso de comunicaci&oacute;n      entre los seres humanos.    <br>   </li>       <li> Debe explicar lo demandado o deseado de la informaci&oacute;n.    <br>   </li>       <li> Debe explicar el efecto de la informaci&oacute;n sobre el receptor.    <br>   </li>       <li> Debe explicar la relaci&oacute;n entre la informaci&oacute;n y el estado      de conocimiento del generador y el receptor.    <br>   </li>       <li> Debe explicar los diversos efectos de los mensajes presentados de diferentes      modos.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>   </li>       <li> Debe ser generalizable m&aacute;s all&aacute; del caso individual.    <br>   </li>       <li> Debe brindar un medio para la predicci&oacute;n del efecto de la informaci&oacute;n.</li>     </ol>     <p>Mientras <i>Buckland</i>, como afirma <i>Fern&aacute;ndez Molina</i>, a partir    de la aproximaci&oacute;n pragm&aacute;tica distingue: <span class="superscript">10</span></p> <ol type="a">       <li> Informaci&oacute;n como proceso: la acci&oacute;n de informar, comunicaci&oacute;n      del conocimiento...    <br>   </li>       <li> Informaci&oacute;n como conocimiento: lo que se imparte en el proceso informativo,      lo que reduce la incertidumbre...    <br>   </li>       ]]></body>
<body><![CDATA[<li> Informaci&oacute;n como cosa: objetos como los datos o documentos que contienen      informaci&oacute;n, que tienen la cualidad de impartir conocimientos o comunicar      informaci&oacute;n. </li>     </ol>     <p>Saracevic, se refiere sucintamente a la informaci&oacute;n en tres sentidos:    <span class="superscript">17</span></p> <ul>       <li> Sentido estrecho, donde la informaci&oacute;n se considera en t&eacute;rminos      de se&ntilde;ales o mensajes para la toma de decisiones, donde involucra pocos      o ning&uacute;n procesamiento cognitivo, o de forma que puedan expresarse      en algoritmos y probabilidades.    <br>   </li>       <li> Sentido amplio, donde la informaci&oacute;n se trata como directamente      involucrada con la comprensi&oacute;n y el procesamiento cognitivo. Es el      resultado de la interacci&oacute;n de dos estructuras cognitivas, una mente      y (m&aacute;s ampliamente) un texto. La informaci&oacute;n es aquello que      afecta o cambia el estado de la mente.    <br>   </li>       <li> Sentido m&aacute;s amplio, donde la informaci&oacute;n se trata en un contexto...      la informaci&oacute;n involucra no s&oacute;lo mensajes (primer sentido) que      se procesan a un nivel cognitivo (segundo sentido), sino adem&aacute;s, un      contexto -situaci&oacute;n, tarea, problema actual-. </li>     </ul>     <p>A&ntilde;adido a los otros sentidos, la informaci&oacute;n abarca adem&aacute;s,    motivaciones e intencionalidad; por consiguiente, est&aacute; conectada al contexto    social expansivo u horizonte, como la cultura, el trabajo o el problema actual.        ]]></body>
<body><![CDATA[<br>       <br>   Esta clasificaci&oacute;n de <i>Saracevic</i> resulta sumamente importante,    debido a que resume los dos grupos fundamentales de definiciones: la objetivista:    &quot;que considera la informaci&oacute;n como algo externo, objetivo, tangible&quot;    y la subjetivista: &quot;que contempla a la informaci&oacute;n como algo subjetivo,    situacional&quot; <span class="superscript">10</span> y dentro de este grupo,    la social: donde el contexto es determinante.</p> <h4>La relaci&oacute;n paradigma- ciencia en la Ciencia de la Informaci&oacute;n  </h4>     <p>La selecci&oacute;n arbitraria de las definiciones antes expuestas, tuvo la    intenci&oacute;n de mostrar la existencia de una situaci&oacute;n cr&iacute;tica    en la concepci&oacute;n y la conceptualizaci&oacute;n de la disciplina y de    su objeto de estudio durante su desarrollo.    <br>       <br>   Se trata de la evidencia de un cambio de paradigma; que no es privativo de la    Ciencia de la Informaci&oacute;n, sino que se manifiesta en las diferentes &aacute;reas    del conocimiento; &quot;provocando no s&oacute;lo la evoluci&oacute;n y transformaci&oacute;n    sino tambi&eacute;n la ruptura con principios y valores que nos serv&iacute;an    de referencia&quot;; &quot;anunciando el final de un ciclo de hegemon&iacute;a    de un cierto orden cient&iacute;fico&quot;.<span class="superscript">5 </span>    <br>       <br>   La comprensi&oacute;n desde la perspectiva kuhneana de la evoluci&oacute;n y    el progreso de la ciencia implica la aprehensi&oacute;n de la noci&oacute;n    de paradigma. Este concepto pol&eacute;mico y de referencia obligada, es enunciado    por <i>Tomas Kuhn</i> en su obra &quot;La estructura de las revoluciones cient&iacute;ficas&quot;,    publicada en la d&eacute;cada de los sesenta.    <br>       <br>   La asunci&oacute;n de este concepto y el conocimiento exhaustivo de la historia    de la ciencia permite al fil&oacute;sofo estadounidense aseverar que &quot;las    ciencias s&oacute;lo se constituyen y desarrollan en funci&oacute;n de la conformaci&oacute;n    y cambios de sus paradigmas.&quot; <span class="superscript">22 </span>    <br>       ]]></body>
<body><![CDATA[<br>   El autor reconoce expl&iacute;citamente el papel determinante de las revoluciones    cient&iacute;ficas en el desarrollo y evoluci&oacute;n del conocimiento &quot;cient&iacute;fico&quot;.    Revoluciones que constituyen transformaciones importantes hacia el interior    de lo que el propio <i>Kuhn </i>denomina ciencia normal: &quot;empresa altamente    acumulativa que ha tenido &eacute;xito eminente en su objetivo, la extensi&oacute;n    del alcance y la precisi&oacute;n de los conocimientos cient&iacute;ficos&quot;,    <span class="superscript">4</span> que se caracteriza por la posesi&oacute;n    por parte de un grupo de cient&iacute;ficos de un paradigma &uacute;nico. <span class="superscript">13    </span>    <br>       <br>   Seg&uacute;n <i>Kuhn</i>, cualquier actividad que no estuviera guiada por un    paradigma simple era preparadigm&aacute;tica, por lo que afirmaba que las ciencias    sociales, en las que se incluye la Ciencia de la Informaci&oacute;n, estaban    en un estado preparadigm&aacute;tico.</p>     <p align="left"><i>Masterman</i>, plantea en torno a esta cuesti&oacute;n que    <i>Kuhn</i> no distingue entre los tres estados diferentes y no explora la relaci&oacute;n    entre ellos; es decir, entre la ciencia paradigm&aacute;tica m&uacute;ltiple    -caracter&iacute;stica de las ciencias sociales, de la conducta y de la informaci&oacute;n-,    la ciencia doblemente paradigm&aacute;tica -que caracteriza el estado en el    cual la ciencia normal entra en crisis y hay dos paradigmas en conflicto- y    la ciencia normal. <span class="superscript">13</span> Por consiguiente, para    <i>Masterman</i>, la Ciencia de la Informaci&oacute;n no se encuentra en un    estado preparadigm&aacute;tico como plantea Kuhn sino que la considera una ciencia    paradigm&aacute;tica m&uacute;ltiple.     <br>   Ellis se&ntilde;ala que los campos de paradigma m&uacute;ltiple son tan leg&iacute;timos    para la identificaci&oacute;n de paradigmas y el an&aacute;lisis de su papel,    como lo son los campos de paradigmas simple o doble, como es el caso de la ciencia    f&iacute;sica en sus etapas normal y de crisis. Por tanto, asevera que la multiplicidad    de paradigmas es una caracter&iacute;stica de la ciencia normal como la concibe    <i>Masterman</i>. <span class="superscript">13 </span>    <br>       <br>   El controversial debate sobre la condici&oacute;n de ciencia o no de la Ciencia    de la Informaci&oacute;n, determinado por el estado paradigm&aacute;tico o preparadigm&aacute;tico    en que se encuentra, inclina a reflexionar en el porqu&eacute; no considerar    a la Ciencia de la Informaci&oacute;n, una ciencia normal -circunscribi&eacute;ndola    a la definici&oacute;n kuhneana, sin tener en cuenta las consideraciones que    sobre las ciencias sociales expresara en circunstancias hist&oacute;ricas concretas,    permeado por el paradigma dominante de la &eacute;poca-; porque como se demuestra    en el reciente estudio hist&oacute;rico de la Ciencia de la Informaci&oacute;n,    realizado por <i>Linares Columbi&eacute;</i>, (<i>Linares Columbi&eacute; R</i>.    La Ciencia de la Informaci&oacute;n y sus matrices te&oacute;ricas: Contribuci&oacute;n    a su historia. [Tesis para optar por el t&iacute;tulo de Doctor en Ciencias    de la Informaci&oacute;n] La Habana: Universidad de La Habana. Facultad de Comunicaci&oacute;n,    2003.     <br>   p.1-105) en el desarrollo de esta disciplina, se observan dos etapas bien delimitadas:    la fundacional y la cr&iacute;tica, donde las proposiciones conceptuales estructuradas    descansan en concepciones que subrayan la objetividad en la comprensi&oacute;n    de la realidad informacional en la primera etapa, mientras en la segunda, se    sustentan en la subjetividad. Resulta entonces evidente, que se ha transitado    de una situaci&oacute;n de ciencia normal -poseedora de un paradigma &uacute;nico-    a un per&iacute;odo cr&iacute;tico &quot;revolucio-nario&quot;, a un nuevo paradigma    que &quot;hace que los cient&iacute;ficos vean el mundo de la investigaci&oacute;n,    que le es propio, de manera diferente.&quot; <span class="superscript">4</span>    Un flamante paradigma, cuyo &eacute;xito y predominio, al igual que el de su    antecesor en su correspondiente etapa, &quot;est&aacute; en parte condicionado    por las estructuras sociales y por factores sin&eacute;rgicos incluye eventos    fuera del mundo cient&iacute;fico cuyo efecto multicausal no s&oacute;lo es    dif&iacute;cil de prever sino tambi&eacute;n de analizar a posteriori.&quot;    <span class="superscript"> 14 </span>    <br>   Pero, &iquest;por qu&eacute; hablar de la existencia de un paradigma &uacute;nico    sustituido por un nuevo paradigma cuando <i>David Ellis</i>, resalta la presencia    de m&uacute;ltiples paradigmas en la Ciencia de la Informaci&oacute;n?    <br>   <i>John Budd</i>, <span class="superscript">12</span> tras la cr&iacute;tica    presentada por <i>Masterman</i> sobre la imprecisi&oacute;n definicional del    concepto kuhneano de paradigma, considera conveniente la reducci&oacute;n del    significado en dos sentidos: &quot;como representaci&oacute;n del conjunto de    creencias, valores, t&eacute;cnicas compartidas por los miembros de una comunidad    determinada y como denotaci&oacute;n de un tipo de elemento en ese conjunto,    las soluciones-problemas concretos que, empleadas como modelos o ejemplos, pueden    reemplazar reglas expl&iacute;citas como base para la soluci&oacute;n de los    otros problemas de la ciencia normal.&quot; <span class="superscript">13</span>    Perfectamente, desde esta perspectiva es posible referirse al paradigma empirista,    positivista, f&iacute;sico, cognitivo, hermen&eacute;utico, fenomenol&oacute;gico,    interpretativo, gerencial, comunicacional, tecnol&oacute;gico, social, servuccional...,    todos ellos influyentes en mayor o menor medida en la Ciencia de la Informaci&oacute;n,    como han demostrado importantes autores de la especialidad, lo que no negar&iacute;a    de manera alguna su condici&oacute;n de ciencia multiparadigm&aacute;tica para    satisfacci&oacute;n de muchos; pero que no le dejar&iacute;a dudas a <i>Kuhn</i>    de su condici&oacute;n preparadigm&aacute;tica.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>   Sin embargo, la aproximaci&oacute;n al concepto paradigma desde la concepci&oacute;n    morineana, al parecer puede facilitar la respuesta a la interrogante.     <br>   Seg&uacute;n <i>Morin</i>, un paradigma puede definirse como: <span class="superscript">23</span></p> <ul>       <li> La promoci&oacute;n/selecci&oacute;n de los conceptos maestros de la inteligibilidad.          <blockquote>            <p>&quot;(...)(conceptos maestros seleccionados/seleccionantes que excluyen          o subordinan los conceptos que le son antin&oacute;micos.) De este modo,          el nivel paradigm&aacute;tico es el principio de selecci&oacute;n de las          ideas que se integran en el discurso o en la teor&iacute;a o que se apartan          y rechazan&quot;.</p>     </blockquote>   </li>       <li> La determinaci&oacute;n de las operaciones l&oacute;gicas maestras. </li>     </ul>     <p>&quot;El paradigma est&aacute; oculto bajo la l&oacute;gica y selecciona las    operaciones l&oacute;gicas que se vuelven, a la vez, preponderantes, pertinentes    y evidentes bajo su imperio (exclusi&oacute;n-inclusi&oacute;n, disyunci&oacute;n-conjunci&oacute;n,    implicaci&oacute;n-negaci&oacute;n). Es el paradigma quien otorga el privilegio    a ciertas operaciones l&oacute;gicas a expensas de otras como la disyunci&oacute;n,    en detrimento de la conjunci&oacute;n; es &eacute;l quien da validez y universalidad    a la l&oacute;gica que ha elegido. Por eso mismo, da a los discursos y a las    teor&iacute;as que controlan las caracter&iacute;sticas de necesidad y verdad.    Por su prescripci&oacute;n y su proscripci&oacute;n, el paradigma funda el axioma    y se expresa en el axioma -&quot;todo fen&oacute;meno natural obedece al determinismo&quot;,    &quot;todo fen&oacute;meno propiamente humano se define por oposici&oacute;n    a la naturaleza&quot;...&quot;     <br>       <br>   El fil&oacute;sofo franc&eacute;s apunta que &quot;el paradigma efect&uacute;a    la selecci&oacute;n y la determinaci&oacute;n de la conceptualizaci&oacute;n    y de las operaciones l&oacute;gicas. Designa las categor&iacute;as fundamentales    de la inteligibilidad y efect&uacute;a el control de su empleo.&quot; Por tanto,    &quot;instaura las relaciones primordiales que constituyen los axiomas, determina    los conceptos, impone los discursos y las teor&iacute;as, organiza su organizaci&oacute;n    y genera su regeneraci&oacute;n.&quot;    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>       <br>   El propio autor, para ilustrar mejor su noci&oacute;n de paradigma, evoca lo    que califica como el &quot;gran paradigma de Occidente&quot;, formulado por    Descartes e impuesto por los desarrollos de la historia europea desde el siglo    XVII -importante esta acotaci&oacute;n del autor en relaci&oacute;n al condicionamiento    hist&oacute;rico de los paradigmas. Y destaca m&aacute;s adelante, que &quot;el    paradigma cartesiano separa al sujeto del objeto con una esfera propia para    cada uno: la filosof&iacute;a y la investigaci&oacute;n reflexiva por un lado,    la ciencia y la investigaci&oacute;n objetiva por el otro&quot;. Morin refiere    entonces, que &quot;esta disociaci&oacute;n viaja por el universo de un extremo    al otro:<span class="superscript">24</span> </p>     <p>Sujeto/Objeto    <br>   Calidad/Cantidad    <br>   Finalidad/Causalidad (...)&quot;    <br>       <br>   Ello muestra, seg&uacute;n el autor, que se trata de un paradigma, porque &quot;&eacute;l    determina los conceptos soberanos y prescribe la relaci&oacute;n l&oacute;gica:    la disyunci&oacute;n&quot;. &quot;La no-obediencia a esta disyunci&oacute;n    s&oacute;lo puede ser clandestina, marginada, desviada&quot; y por ello, resalta:    &quot;este paradigma determina una doble visi&oacute;n del mundo, en realidad,    un desdoblamiento del mismo mundo: por un lado, un mundo de objetos sometidos    a observaciones, experimentaciones, manipulaciones; por el otro, un mundo de    sujetos que plantean problemas de existencia, de comunicaci&oacute;n, de conciencia,    de destino...&quot; <span class="superscript">24 </span>    <br>       <br>   En la historia de la Ciencia de la Informaci&oacute;n, donde se ha privilegiado    la disyunci&oacute;n como operaci&oacute;n l&oacute;gica, se evidencia la presencia    de dos conceptos soberanos: objeto y sujeto que fueron seleccionados y promovidos    en etapas concretas del desarrollo de esta disciplina, lo que ha implicado dos    visiones antag&oacute;nicas de la realidad informacional, que a&uacute;n de    manera &quot;subterr&aacute;nea, inconsciente ha(n) irrigado el pensamiento    consciente y lo ha(n) controlado&quot;. <span class="superscript">25</span>    pero como plantea <i>Morin</i>, &quot;estos dos paradigmas opuestos tienen en    com&uacute;n, la obediencia de ambos a un paradigma a&uacute;n m&aacute;s profundo    que es el paradigma de simplificaci&oacute;n&quot;. Esta &uacute;ltima acotaci&oacute;n    en torno a la existencia de paradigmas m&aacute;s profundos es lo que permite    la inclusi&oacute;n y organizaci&oacute;n dentro de los paradigmas objetivista    y subjetivista respectivamente, del c&uacute;mulo de paradigmas registrados    en la literatura especializada como influyentes en la Ciencia de la Informaci&oacute;n.    <br>       ]]></body>
<body><![CDATA[<br>   De esta manera, no s&oacute;lo se reconoce la condici&oacute;n de ciencia multiparadigm&aacute;tica    sino tambi&eacute;n su condici&oacute;n de ciencia normal, actualmente en per&iacute;odo    revolucionario, donde se ha suscitado un cambio de paradigma que como apunta    Morin, &quot;puede al mismo tiempo dilucidar y cegar, revelar y ocultar&quot;,    porque &quot;es en su seno donde se encuentra escondido el problema clave del    juego de la verdad y del error&quot;, <span class="superscript">24</span> el    que debe enfrentar el desarrollo del conocimiento cient&iacute;fico.    <br>       <br>   En el contexto de la Ciencia de la Informaci&oacute;n, <span class="superscript">12</span>    <i>Budd </i>se&ntilde;alaba &quot;es positivo en una disciplina, y tal vez,    especialmente en una disciplina de las ciencias sociales, poder reconocer algo    que pueda llamarse un paradigma&quot; a lo que se debe a&ntilde;adir, que actualmente,    es muy positivo, el hecho de que la determinaci&oacute;n de paradigmas con &quot;relativa    facilidad&quot; constituya expresi&oacute;n de la madurez de la comunidad cient&iacute;fica    <span class="superscript">4</span> que se ha alcanzado tras casi medio siglo    de existencia de esta disciplina.     <br>       <br>   Asumir este criterio resulta significativo ante expresiones concluyentes como    la de <i>Eugenio, Franca y P&eacute;rez</i>, autores del art&iacute;culo &quot;Ci&ecirc;ncia    da Informa&ccedil;&atilde;o sob a &oacute;tica paradigm&aacute;tica de <i>Thomas    Kuhn</i>: elementos de reflex&atilde;o&quot;, publicado en 1996, <span class="superscript">24</span>    en el que se plantea &quot; que la ciencia de la informaci&oacute;n todav&iacute;a    se comporta como una ciencia inmadura en busca de un paradigma que la sustente    y abra los horizontes para el estudio y la investigaci&oacute;n en esta &aacute;rea.&quot;    O el criterio emitido por Christovao, en el que asegura &quot;que no existe    un lugar donde se pueda encuadrar a la ciencia de la informaci&oacute;n en el    actual cuadro de la ciencia o de las ciencias&quot; que lo conlleva al dilema:    &quot;o la ciencia de la informaci&oacute;n no es una ciencia, o, para que pudiera    serlo, dever&iacute;an modificarse los actuales criterios de cientificidad&quot;.    <span class="superscript">24 </span></p> <h4>Los paradigmas objetivista y subjetivista en el desarrollo de la Ciencia de    la Informaci&oacute;n</h4>     <p>La ciencia moderna, constituida en el siglo XVI, y cuya validez se sustenta    en la objetividad del conocimiento (racional, sistem&aacute;tico, exacto y verificable),    se funda en la especializaci&oacute;n del saber. Especializaci&oacute;n que    &quot;abstrae&quot;, es decir, &quot;extrae un objeto de su contexto y de su    conjunto... (y) lo inserta en un sector conceptual que es el de la disciplina    compartimentada...&quot; <span class="superscript">23 </span>    <br>       <br>   Durante los &uacute;ltimos siglos, estos &quot;constructos intelectuales&quot;,    como bien denota Wallerstein, a las disciplinas cient&iacute;ficas-devenidas,    &quot;el modo de reclamar el denominado campo de estudio, con su dominio particular,    sus m&eacute;todos apropiados y consecuentemente con sus l&iacute;mites.&quot;-    <span class="superscript">25 </span>emergen, regidas por un riguroso determinismo,    bajo la influencia del modelo explicativo-mecanicista y el dominio de las ciencias    naturales.    <br>       <br>   La ciencia se considera entonces &quot;un instrumento para controlar la naturaleza    y reconstituir la sociedad&quot;, <span class="superscript">26</span> y cada    una de ellas se dedica al estudio de &quot;un sistema cualitativamente determinado    de leyes que act&uacute;an en el mundo&quot;, <span class="superscript">27</span>    vale aclarar, en ese fragmento del mundo al que se circunscribe su campo espec&iacute;fico    de investigaci&oacute;n. La formulaci&oacute;n de estas leyes, acota <i>H. Goldhor</i>,    es la meta de la investigaci&oacute;n.<span class="superscript">12 </span>De    esta manera, &quot;la ciencia moderna se apoya en la formulaci&oacute;n de leyes    a la luz de regularidades observadas.&quot;<span class="superscript">5 </span>    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>       <br>   Por supuesto, la ciencia -resultado del propio progreso de la sociedad, cuya    profesionalizaci&oacute;n se alcanza en &quot;el proceso de reafirmaci&oacute;n    institucional de las disciplinas frente a las necesidades sociales de hacer    uso de los efectos del conocimiento.&quot; <span class="superscript">28</span>,    tambi&eacute;n est&aacute; regida por leyes, las que, en este caso, reciben    la denominaci&oacute;n de leyes del desarrollo de la ciencia, que <i>Mijailov    </i>registr&oacute; en su obra &quot;Fundamentos de la inform&aacute;tica&quot;.    <span class="superscript">29</span>     <br>       <br>   <i>Mijailov</i> asevera que una de las leyes m&aacute;s importantes lo constituye,    el car&aacute;cter sucesivo e internacional de los conocimientos cient&iacute;ficos    y subraya categ&oacute;ricamente que la ciencia se basa en los conocimientos    acumulados por las anteriores generaciones; aunque en relaci&oacute;n a esto,    <i>Kuhn</i> considera que &quot;la ciencia no procede de manera acumulativa,    sino m&aacute;s bien mediante revoluciones cient&iacute;ficas, en las que un    nuevo paradigma deroga a otro anterior y se pone en (...) vigencia.&quot; <span class="superscript">30</span>        <br>       <br>   La influencia rec&iacute;proca de sus distintas ramas sobre cuya base surgen    y se desarrollan nuevas ciencias, es la segunda ley a la que se refiere el autor.    Esta interacci&oacute;n origina muchos puntos de contacto, y es en estos donde    se encuentran los puntos de crecimiento m&aacute;s activos de la ciencia contempor&aacute;nea;    lo que, sin dudas, explica el car&aacute;cter interdisciplinario de la Ciencia    de la Informaci&oacute;n.    <br>       <br>   Otras de las leyes objetivas del desarrollo de la Ciencia es: la diferenciaci&oacute;n    y especializaci&oacute;n de la ciencia que no s&oacute;lo se considera condici&oacute;n    indispensable para este desarrollo sino tambi&eacute;n su consecuencia inevitable.    Criticada fuertemente hoy por autores como <i>Morin</i>, quien plantea &quot;que    contrariamente al dogma de la hiperespecializaci&oacute;n, existe un conocimiento    organizacional global, que es el &uacute;nico capaz de articular las competencias    especializadas para comprender las realidades complejas.&quot; <span class="superscript">2</span>    <br>       <br>   Por &uacute;ltimo, la ley del progreso acelerado de la ciencia, descubierta    por <i>Federico Engels</i>, quien plasma en uno de sus art&iacute;culos que:    &quot;La ciencia avanza proporcionalmente a la masa de conocimientos heredados    por ella de las generaciones     ]]></body>
<body><![CDATA[<br>   precedentes.&quot; <span class="superscript">29 </span>    <br>       <br>   Esta aceleraci&oacute;n del desarrollo est&aacute; condicionada por los siguientes    factores: <span class="superscript">29 </span></p> <ul>       <li> La acumulaci&oacute;n ininterrumpida de conocimientos cient&iacute;ficos,      determinada por la asociaci&oacute;n y el car&aacute;cter internacional de      la ciencia.    <br>   </li>       <li> La diferenciaci&oacute;n y especializaci&oacute;n cada vez m&aacute;s profunda,      y el aumento de la productividad del trabajo cient&iacute;fico a que origina.    <br>   </li>       <li> La intensificaci&oacute;n de la influencia rec&iacute;proca de las ciencias.    <br>   </li>       <li> El r&eacute;gimen econ&oacute;mico, pol&iacute;tico y social, que, en igual      forma, puede contribuir al progreso de la ciencia que a frenarlo;    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>   </li>       <li> La aceleraci&oacute;n de las fuerzas productivas de la sociedad.    <br>   </li>       <li> El perfeccionamiento de los medios de comunicaci&oacute;n.    <br>   </li>       <li> El incremento de los medios invertidos en las investigaciones cient&iacute;ficas.    <br>   </li>       <li> El aumento de la cantidad de personas dedicadas a las investigaciones.</li>     </ul>     <p>La ciencia moderna se distingue adem&aacute;s por tener en su centro a la matem&aacute;tica.    Se manifiesta la tendencia a matematizar los fen&oacute;menos naturales, la    que se extiende al resto de los fen&oacute;menos, incluidos los sociales; lo    que resulta comprensible ante el reconocimiento generalizado de que &quot;la    aportaci&oacute;n, que la matem&aacute;tica y la ciencia de la naturaleza ofrecen    al progreso del problema del conocimiento es clara y manifiesta&quot;. <span class="superscript">16    </span>    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>       <br>   La matematizaci&oacute;n de la ciencia, seg&uacute;n <i>Santos</i>, genera dos    consecuencias fundamentales &quot;En primer lugar, conocer es igual a cuantificar    y el rigor cient&iacute;fico esta determinado por el rigor de las mediciones.    Se puede decir que las cualidades de los objetos son descualificadas, al depender    de las cantidades que se pueden traducir. Por tanto, en este modelo, lo que    no es cuantificable pasa a ser cient&iacute;ficamente irrelevante. En segundo    lugar, el m&eacute;todo cient&iacute;fico se basa en la reducci&oacute;n de    la complejidad. Conocer significa dividir (reducir) las dificultades, clasificar.&quot;    <span class="superscript">5 </span>    <br>       <br>   Particularmente, en la Ciencia de la Informaci&oacute;n, esta matematizaci&oacute;n    condujo, entre otras cuestiones, al surgimiento de la Informetr&iacute;a, denominaci&oacute;n    utilizada por <i>Otto Nacke</i> en 1979, para referirse a esta subdisciplina    de car&aacute;cter instrumental, aceptada bajo ese nombre por la comunidad cient&iacute;fica    internacional en la d&eacute;cada de los a&ntilde;os 90. <span class="superscript">31    </span>    <br>       <br>   La aplicaci&oacute;n de m&eacute;todos y modelos matem&aacute;ticos resulta    entonces pertinente para la descripci&oacute;n y an&aacute;lisis de los fen&oacute;menos    de la realidad informacional con el prop&oacute;sito cardinal de permitir la    identificaci&oacute;n de regularidades en el comportamiento de la informaci&oacute;n;    al contribuir, como asegura <i>Nacke</i>, en su art&iacute;culo &quot;Informetr&iacute;a    un nuevo nombre para una nueva disciplina.     <br>       <br>   Definici&oacute;n, estado de la ciencia y principios de desarrollo&quot;, a    la objetivizaci&oacute;n, precisi&oacute;n, racionalizaci&oacute;n y perfeccionamiento    de la investigaci&oacute;n debido a que: <span class="superscript">31</span>  </p> <ul>       <li> Objetiviza en tanto trata los fen&oacute;menos como acontecen en la realidad,      por lo que considera el conocimiento como reflejo de la realidad exterior;          <br>   </li>       ]]></body>
<body><![CDATA[<li>Precisa, porque mediante la formulaci&oacute;n num&eacute;rica de los datos      cuantitativos, aumenta su (exactitud) y obliga a la definici&oacute;n un&iacute;voca      de los conceptos utilizados o la sugiere.    <br>   </li>       <li> Racionaliza, porque mediante sus amplias ofertas de algoritmos, modelos      y programas de procesamiento de datos, facilita la soluci&oacute;n de problemas      dif&iacute;ciles o costosos.    <br>   </li>       <li> Perfecciona en tanto brinda m&eacute;todos eficaces -c&aacute;lculo infinitesimal-      para la obtenci&oacute;n de soluciones y desarrolla algoritmos que permiten      una visi&oacute;n integral y amplia de los fen&oacute;menos.</li>     </ul>     <p>Sin embargo, no s&oacute;lo la concepci&oacute;n de una subdisciplina m&eacute;trica    con posterioridad constituye expresi&oacute;n manifiesta de la matematizaci&oacute;n;    porque, desde sus propios or&iacute;genes, la Ciencia de la Informaci&oacute;n,    adopt&oacute; la &quot;Teor&iacute;a Matem&aacute;tica de la Comunicaci&oacute;n&quot;    de <i>Shannon</i>, surgida en un contexto ingenieril y de significativo impacto    en numerosos campos de conocimiento, incluso en las ciencias sociales.     <br>       <br>   Pese a sus limitaciones: &quot;linealidad y unidireccionalidad -car&aacute;cter    pasivo del destino-, inaplicabilidad a la comunicaci&oacute;n humana donde el    significado es esencial, (al mostrar) un total desequilibrio en el aspecto de    la transmisi&oacute;n sobre el de la significaci&oacute;n&quot; (<i>Alonso M</i>.    Teor&iacute;a de la Comunicaci&oacute;n: Apuntes del profesor [M&oacute;dulo    de Maestr&iacute;a en Marketing y Comunicaci&oacute;n] La Habana: Universidad    de La Habana. Facultad de Comunicaci&oacute;n). Esta teor&iacute;a ofrece &quot;la    &uacute;nica propuesta formalizada, matem&aacute;tica e implementada del concepto    de informaci&oacute;n,&quot; <span class="superscript">10</span> concepto imprescindible    al tratarse del objeto de estudio de la disciplina.    <br>       ]]></body>
<body><![CDATA[<br>   Linares Columbi&eacute;, apunta adem&aacute;s, que la significativa contribuci&oacute;n    de dicha teor&iacute;a, no s&oacute;lo radica &quot;en exponer la inserci&oacute;n    de la informaci&oacute;n en los sistemas comunicativos, sino por introducir    la independencia de la informaci&oacute;n de sus soportes f&iacute;sicos...&quot;    (<i>Linares Columbi&eacute; R</i>. La Ciencia de la Informaci&oacute;n y sus    matrices te&oacute;ricas: Contribuci&oacute;n a su historia. [Tesis para optar    por el t&iacute;tulo de Doctor en Ciencias de la Informaci&oacute;n] La Habana:    Universidad de La Habana. Facultad de Comunicaci&oacute;n, 2003. p.1-105).     <br>       <br>   Esta teor&iacute;a tambi&eacute;n influye notoriamente en el desarrollo del    basamento de la recuperaci&oacute;n de informaci&oacute;n; por consiguiente,    en la concepci&oacute;n de los sistemas de recuperaci&oacute;n de informaci&oacute;n,    los que operan a nivel ling&uuml;&iacute;stico, es decir, se basan en la simple    equiparaci&oacute;n entre las representaciones de los textos del sistema y las    de las demandas de los usuarios cuyas necesidades se consideran estables e invariables,    en un proceso de b&uacute;squeda de informaci&oacute;n determinista, no din&aacute;mico    e iterativo que excluye los elementos psicol&oacute;gicos -afectivos y cognitivos-.    <span class="superscript">32</span> con un marcado car&aacute;cter tecnicista.    <br>       <br>   El dominio absoluto del paradigma objetivista en la etapa fundacional, enmarcada    entre 1945 y 197? resulta innegable pero, a finales de la d&eacute;cada del    setenta su cuestionamiento era una realidad. (<i>Linares Columbi&eacute; R</i>.    La Ciencia de la Informaci&oacute;n y sus matrices te&oacute;ricas: Contribuci&oacute;n    a su historia. [Tesis para optar por el t&iacute;tulo de Doctor en Ciencias    de la Informaci&oacute;n] La Habana: Universidad de La Habana. Facultad de Comunicaci&oacute;n,    2003. p.1-105).     <br>       <br>   La limitaci&oacute;n de este paradigma radica, como afirma <i>Capurro</i>, en    la exclusi&oacute;n de la funci&oacute;n activa del sujeto cognoscente o, en    forma m&aacute;s concreta, del usuario, en el proceso de recuperaci&oacute;n    de la informaci&oacute;n cient&iacute;fica en particular, as&iacute; como en    todo proceso informativo y comunicativo en general. <span class="superscript">15</span>    Por tanto, la nueva visi&oacute;n trasciende el criterio orientado al sistema    t&eacute;cnico y prevale un criterio orientado al usuario-humano, es decir,    un sistema operando a &quot;nivel cognitivo&quot;. <span class="superscript">11</span>        <br>       <br>   Una nueva etapa s&iacute;smica y, sin dudas, necesaria marca el desarrollo hist&oacute;rico    de la Ciencia de la Informaci&oacute;n. El r&aacute;pido crecimiento de la investigaci&oacute;n    desde esta perspectiva subjetivista, calificada de elemento resonante en el    campo de conocimiento por <i>Meadows</i>, sugiere, como aseguraba el autor a    finales de los a&ntilde;os ochenta, la aparici&oacute;n de alguna base te&oacute;rica    general para tratar al individuo, la informaci&oacute;n y la tecnolog&iacute;a.    <span class="superscript">9</span>     <br>       ]]></body>
<body><![CDATA[<br>   Por supuesto que la crisis del paradigma objetivista en la disciplina, seg&uacute;n    afirma Ilya Prigogine, se inserta en un escenario en el que se anuncia que &quot;(...)    Estamos llegando al final de la ciencia convencional&quot;, <span class="superscript">1</span>    consecuencia de los aciagos golpes asestados en el siglo XX principalmente por    la F&iacute;sica, la Matem&aacute;tica, la Qu&iacute;mica y la Biolog&iacute;a,    protagonistas de la modernidad cient&iacute;fica.     <br>   Cuatro marcos te&oacute;ricos fundamentales son los que contribuyen a desmontar    los pilares de la ciencia moderna:</p> <ul>       <li> La teor&iacute;a de la relatividad. <i>Einstein</i> relativiza el rigor      de las leyes de <i>Newton</i>; demuestra que la simultaneidad de los acontecimientos      distantes no puede verificarse emp&iacute;ricamente; s&oacute;lo puede definirse.    <br>   </li>       <li> La teor&iacute;a de la mec&aacute;nica cu&aacute;ntica que genera el cuestionamiento      de la objetividad de la ciencia y el rigor de las mediciones.    <br>   </li>       <li> Las investigaciones de <i>G&ouml;del</i> que cuestionan el rigor del veh&iacute;culo      formal en que la medici&oacute;n se expresa, al demostrar que el rigor de      la matem&aacute;tica; como cualquier otra forma de rigor, se basa en un criterio      de selectividad.    <br>   </li>       <li> Los avances en los dominios de la microf&iacute;sica, la qu&iacute;mica      y la biolog&iacute;a en las &uacute;ltimas d&eacute;cadas, ejemplo de ello,      la teor&iacute;a de las estructuras disipativas y el principio del &quot;orden      en medio de las fluctuaciones&quot;... 5 de influencia notable en las ciencias,      incluidas las sociales.</li>     </ul>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>El convulso siglo XX fue testigo de dos revoluciones cient&iacute;ficas, la    primera revoluci&oacute;n, que como se mencion&oacute; &quot;introdujo la incertidumbre    con la termodin&aacute;mica, la f&iacute;sica cu&aacute;ntica y la cosmof&iacute;sica,    que ocasionaron las reflexiones epistemol&oacute;gicas de <i>Popper, Kuhn, Holton,    Lakatos, Feyerabend</i>, que mostraron que la ciencia no era la certeza sino    la hip&oacute;tesis, que una teor&iacute;a probada no lo estaba definitivamente    y permanece &quot;falsable&quot;, que no hay no-cient&iacute;fico -postulados,    paradigmas, tem&aacute;tica- en el seno de la cientificidad misma&quot;. <span class="superscript">23</span>    Y la segunda revoluci&oacute;n, &quot;m&aacute;s reciente, todav&iacute;a inacabada,    que es la revoluci&oacute;n sistem&aacute;tica que introdujo la organizaci&oacute;n    en las ciencias de la tierra y en ciencia ecol&oacute;gica.&quot;<span class="superscript">    23</span> Revoluci&oacute;n, que seg&uacute;n <i>Morin</i>, &quot;se prolongar&aacute;    sin duda en revoluci&oacute;n auto-eco-organizaci&oacute;n en la biolog&iacute;a    y en la sociolog&iacute;a&quot;. <span class="superscript">23 </span>    <br>       <br>   Seg&uacute;n <i>Santos</i>, la ciencia no busca s&oacute;lo describir la realidad,    sino tambi&eacute;n comprender su significado, abandona vetustos esquemas y    conceptos deterministas, privilegia &quot;el &quot;qu&eacute; hacer&quot; o    el &quot;por qu&eacute; hacer&quot;, precisa de nuevas categor&iacute;as de    conocimiento, donde la noci&oacute;n de ley va es parcial y sucesivamente sustituida    por las nociones de sistema, estructura, modelo o proceso, y el causalismo,    en cuanto categor&iacute;a de lo real, se sustituye por el finalismo&quot;.    <span class="superscript">5</span> De tal manera, muestra la existencia de una    racionalidad ecol&oacute;gico-contextual de &iacute;ndole intersubjetiva y de    una verdad construida intersubjetiva, reflexiva, contextualizada e interpretativamente.    Verdad cuya b&uacute;squeda &quot;(...) necesita la b&uacute;squeda y elaboraci&oacute;n    de meta-puntos de vista que permitan la reflexibilidad, que conlleven especialmente    la integraci&oacute;n del observador-conceptualizador en la observaci&oacute;n-concepci&oacute;n    y la ecologizaci&oacute;n de la observaci&oacute;n-concepci&oacute;n en el contexto    mental y cultural que es el suyo.&quot;<span class="superscript">23</span>     <br>       <br>   Si el resultado de la ciencia fue &quot;coronar la materia como la piedra angular    de todo lo que existe, y concebir al mundo en un gigantesco reloj cuyas piezas    pueden desmontarse y conocerse.&quot;,<span class="superscript"> 3</span> afirma    <i>Sorman</i>, una vez examinados sus componentes b&aacute;sicos, se encuentra    ahora que &quot;El Universo ya no es un reloj, sino un caos&quot;. <span class="superscript">1    </span>    <br>       <br>   &quot;(...) La realidad objetiva se ha evaporado y lo que nosotros observamos    no es la naturaleza en s&iacute;, sino la naturaleza expuesta a nuestro m&eacute;todo    de interrogaci&oacute;n&quot;. <span class="superscript">33</span> Se cuestiona    la investigaci&oacute;n cuantitativa y los m&eacute;todos como la observaci&oacute;n,    lo que corrobora la siguiente cita de Arnold M: &quot;Tambi&eacute;n las bases    epistemol&oacute;gicas que sustentaron, durante largo tiempo, nuestros modos    de hacer investigaci&oacute;n social han experimentado importantes e inesperados    vuelcos (...) las emergentes epistemolog&iacute;as del observador&quot;. <span class="superscript">1</span>        <br>       <br>   El principio de la indeterminaci&oacute;n instaura definitivamente al ser humano    como sujeto hist&oacute;rico, al eliminar todo intento de atomizaci&oacute;n    y realzar su interrelaci&oacute;n con la naturaleza y con sus semejantes. Hoy    se busca el camino inverso: las veredas que conducen de las estrellas a la subjetividad.    <span class="superscript">3 </span>    <br>       ]]></body>
<body><![CDATA[<br>   Presentada por s&iacute; misma por <i>Forman B</i>, como la &uacute;nica teor&iacute;a    global para la Ciencia de la Informaci&oacute;n, <span class="superscript">30</span>    al considerarse la &uacute;nica v&aacute;lida, y la principal fuerza de reorientaci&oacute;n    en este campo en los &uacute;ltimos a&ntilde;os, la visi&oacute;n subjetivista    privilegia como se ha mencionado, la figura del sujeto y en opini&oacute;n de    Fern&aacute;ndez y Moya, &quot;tiene una gran capacidad para manejar la diversidad    de estados de conocimiento de los actores individuales que toman parte en el    proceso completo de transferencia de la informaci&oacute;n&quot;. Esta acotaci&oacute;n    resulta realmente interesante, porque no se trata s&oacute;lo de los usuarios,    sino tambi&eacute;n, de &quot;los generadores de informaci&oacute;n, indizadores    (procesadores) y mecanismos intermediarios.&quot; <span class="superscript">32</span>    Se trata de reconocer que tanto en el receptor como en el emisor de ese sistema    de comunicaci&oacute;n, se producen procesos cognitivos; es decir, procesos    psicol&oacute;gicos que incluyen, tanto los afectivos como los cognitivos.     <br>       <br>   Por su puesto, que este paradigma cambia la propia concepci&oacute;n del objeto    de estudio de la Ciencia de la Informaci&oacute;n. Se transita entonces, de    una noci&oacute;n de informaci&oacute;n objetiva y externa al sujeto, a una    noci&oacute;n de informaci&oacute;n subjetiva e individualizada.    <br>       <br>   Significativa es la propuesta de Brookes, quien formul&oacute; en 1974, su &quot;ecuaci&oacute;n    fundamental&quot;, expresada en forma pseudo-matem&aacute;tica que, como afirma    <i>Fern&aacute;ndez Molina</i>, ofrece de manera impl&iacute;cita una definici&oacute;n    de informaci&oacute;n como &quot;eso que modifica la estructura de conocimiento&quot;.    Una estructura de conocimiento que puede ser subjetiva u objetiva, por lo que    admite la posibilidad de estructuras de conocimiento registradas, en relaci&oacute;n    con el mundo 3 de <i>Popper</i>, &quot;el mundo objetivo conformado por ideas,    teor&iacute;as y textos.&quot; Si bien <i>Brookes</i> es uno de los primeros    exponentes de la visi&oacute;n subjetivista en esta disciplina, al considerar    a las interacciones cognitivas entre usuarios y los sistemas p&uacute;blicos    de conocimiento organizados para facilitar la labor de referencias al usuario    en (organizaciones) y bases de datos como el fen&oacute;meno de mayor inter&eacute;s    para la (Ciencia de la Informaci&oacute;n) <span class="superscript">10</span>    &quot;no escapa al objetivismo de sus antecesores&quot; como destaca <i>Linares    Columbi&eacute;</i> (<i>Linares Columbi&eacute; R</i>. La Ciencia de la Informaci&oacute;n    y sus matrices te&oacute;ricas: Contribuci&oacute;n a su historia. [Tesis para    optar por el t&iacute;tulo de Doctor en Ciencias de la Informaci&oacute;n] La    Habana: Universidad de La Habana. Facultad de Comunicaci&oacute;n, 2003. p.1-105).        <br>       <br>   En Belkin, permanece la noci&oacute;n de informaci&oacute;n como &quot;lo que    es capaz de transformar la estructura&quot; y emplea el concepto texto &quot;una    colecci&oacute;n de signos estructurados de manera deliberada por un emisor    con la intenci&oacute;n de cambiar la estructura de la imagen de un receptor&quot;    para definir informaci&oacute;n como &quot;la estructura de cualquier texto    que es capaz de cambiar la estructura de la imagen de un receptor.&quot; Esta    noci&oacute;n se extiende y modifica, a partir de la idea de &quot;estado an&oacute;malo    de conocimiento&quot; del receptor -la necesidad de informaci&oacute;n-, que    condicionar&iacute;a el funcionamiento del sistema de comunicaci&oacute;n; donde    se resalta la funci&oacute;n activa del receptor, porque es quien decide si    la anomal&iacute;a se ha resuelto, en cuyo caso el sistema se cerrar&iacute;a    o de lo contrario el sistema vuelve a instigarse. En tal sentido, &quot;la informaci&oacute;n    asociada con un texto es la estructura conceptual modificada del emisor -por    el prop&oacute;sito, intenci&oacute;n y conocimiento del estado de conocimiento    del receptor- que sirve de base a la estructura superficial (el lenguaje) de    ese texto&quot;. Esta noci&oacute;n &quot;se basa en la combinaci&oacute;n de    un sistema de comunicaci&oacute;n cognitivo, una representaci&oacute;n estructural    del conocimiento y la instigaci&oacute;n del receptor v&iacute;a estado an&oacute;malo&quot;.    <span class="superscript">10</span>     <br>       <br>   Ingwersen presenta un concepto de informaci&oacute;n basado en los aportes de    <i>Belkin </i>y<i> Brookes</i>. Toma elementos de la teor&iacute;a de los &quot;estados    cognitivos an&oacute;malos ASK, desarrollada por <i>Belkin</i>. Elabora una    versi&oacute;n de la ecuaci&oacute;n de <i>Brookes</i> y de ese esquema, se    derivan las siguientes conclusiones: <span class="superscript">1</span> Desde    el punto de vista del receptor, la informaci&oacute;n es algo potencial hasta    que se recibe; <span class="superscript">2</span>. Desde el punto de vista del    emisor, los receptores tambi&eacute;n son potenciales; <span class="superscript">3</span>.    Cuando en un &quot;estado de incertidumbre&quot; un receptor accede a la informaci&oacute;n    potencial, convierte datos, que pueden convertirse en informaci&oacute;n s&oacute;lo    si se percibe; <span class="superscript">4</span>. Si no se percibe la informaci&oacute;n    potencial, permanecer&aacute; como datos para ese receptor concreto y como informaci&oacute;n    potencial para otros receptores y emisores; <span class="superscript">5</span>.    La percepci&oacute;n es controlada por la estructura de conocimiento actual    en el estado de conocimiento y espacio-problemas actuales; <span class="superscript">6</span>.    La informaci&oacute;n puede servir de apoyo al estado de incertidumbre y transformar    el espacio-problema y el estado de conocimiento y causar decisiones, acciones,    intenciones, cambio de valores, etc., es decir, producir un efecto; <span class="superscript">7</span>.    La informaci&oacute;n es una transformaci&oacute;n de estructuras de conocimientos.&quot;    Sobre la base de estas ideas, propone nuevamente la modificaci&oacute;n y ampliaci&oacute;n    de la ecuaci&oacute;n de <i>Brookes</i>, e incluye en ella el proceso de generaci&oacute;n    de informaci&oacute;n. De ese modelo, se deduce que informaci&oacute;n es &quot;el    resultado de una transformaci&oacute;n de estructuras de conocimiento del emisor    -por la intencionalidad, el modelo de estado de conocimientos de receptores    y en forma de signos-&quot; y que &quot;es algo (una estructura) que cuando    se percibe puede afectar y transformar el estado de conocimiento del receptor.&quot;    Por tanto, como afirma <i>Fern&aacute;ndez Molina</i>, &quot;la informaci&oacute;n    s&oacute;lo tiene lugar en la comunicaci&oacute;n humana y siempre que la informaci&oacute;n    potencial se procese por el emisor, as&iacute; como por el receptor. En el momento    en que la informaci&oacute;n transforme el estado de conocimiento del receptor,    se convertir&aacute; en conocimiento.&quot; A lo que adem&aacute;s agrega que,    entre las aportaciones m&aacute;s importantes de este esquema conceptual, se    encuentra el establecimiento de una clara distinci&oacute;n y relaci&oacute;n    entre datos, informaci&oacute;n y conocimiento: los datos son informaci&oacute;n    potencial, que s&oacute;lo si se perciben por el receptor, se convierten en    informaci&oacute;n, y esta pasa a convertirse en conocimiento en el momento    en que produce una modificaci&oacute;n de la estructura de conocimientos de    un receptor. <span class="superscript">10</span>     <br>       ]]></body>
<body><![CDATA[<br>   Evidentemente se ratifica la funci&oacute;n activa y potenciadora del sujeto    en el procesamiento de la informaci&oacute;n, que s&oacute;lo es posible a nivel    cognitivo. El sujeto interact&uacute;a con &quot;el sistema de informaci&oacute;n    potencial&quot; pero es &eacute;l quien percibe, discrimina, internaliza, completa    y actualiza las estructuras de datos; tr&aacute;nsito de la objetividad (significado    objetivo cognoscible) a la subjetividad (el significado para el sujeto) con    el objetivo de transformar, modificar el estado actual en un nuevo estado de    conocimiento.    <br>       <br>   La necesidad de informaci&oacute;n resulta prioritaria, pero debe destacarse    que, en un primer momento, esta se abord&oacute; desde una perspectiva individualista,    perspectiva que se manifiesta tambi&eacute;n en los siguientes aspectos expuestos    por <i>Hjorland</i>: un enfoque al usuario individual; &quot;t&iacute;picamente    se ve el contexto disciplinario como parte de la estructura cognitiva de un    individuo, los conceptos centrales son las estructuras de conocimiento individuales,    el procesamiento de la informaci&oacute;n es individual, y adem&aacute;s se    caracteriza por el individualismo metodol&oacute;gico, cuya premisa b&aacute;sica    es que el conocimiento existe como estados mentales subjetivos dentro del individuo&quot;.    <span class="superscript">20,32 </span>    <br>       <br>   Seg&uacute;n <i>Forman Hjorland</i>, la cr&iacute;tica a esta perspectiva individualista    recae precisamente en que &quot;borra lo social&quot;; es decir, &quot;excluye    el entorno sociocultural en el que participa el individuo&quot;, <span class="superscript">32</span>    lo que constituye su principal debilidad, porque el comportamiento de las personas    respecto a la informaci&oacute;n no est&aacute; condicionado exclusivamente    por sus caracter&iacute;sticas individuales, sino que tambi&eacute;n es influido    por el contexto, la cultura compartida, seg&uacute;n <i>Vakkari</i>. <span class="superscript">32</span>    De esta manera, las necesidades de informaci&oacute;n que instigan el funcionamiento    del sistema de informaci&oacute;n y los procesos psicol&oacute;gicos involucrados    en el procesamiento de la informaci&oacute;n est&aacute;n condicionados por    factores contextuales y circunstanciales; es decir, hist&oacute;rico-sociales.    Por consiguiente, es el resultado del contacto directo de los individuos en    grupos y comunidades.     <br>       <br>   Al respecto, <i>Hjorland</i> plantea que el mejor modo de comprender el fen&oacute;meno    de la informaci&oacute;n en la Ciencia de la Informaci&oacute;n, es, a partir    del estudio de los dominios del conocimiento como comunidades de pensamiento,    resultantes de la divisi&oacute;n social del trabajo; porque como el mismo expresa:    la organizaci&oacute;n del conocimiento, la estructura, los patrones de cooperaci&oacute;n,    las formas del lenguaje y de la comunicaci&oacute;n, los sistemas de informaci&oacute;n    y los criterios de relevancia constituyen reflejo de los objetivos del trabajo    de estas comunidades y de lugar en la sociedad. <span class="superscript">21</span>    Sobre el particular, <i>Capurro</i> tambi&eacute;n se pronuncia, al afirmar    que la informaci&oacute;n no es algo que se comunican dos c&aacute;psulas (entes)    cognitiva/os en base a un sistema tecnol&oacute;gico, debido a que todo sistema    de informaci&oacute;n se destina a sustentar la producci&oacute;n, recolecci&oacute;n,    organizaci&oacute;n, interpretaci&oacute;n, almacenamiento, recuperaci&oacute;n,    diseminaci&oacute;n, transformaci&oacute;n y uso de los conocimientos, por lo    que debe concebirse en el marco de un grupo social concreto y para &aacute;reas    determinadas.&quot; <span class="superscript">14 </span>    <br>       <br>   La presencia de estas dos marcadas orientaciones subjetivistas, y la aceptaci&oacute;n    de una u otra, hace pensar en las palabras de Morin, &quot;cuando se considera    la especie o la sociedad, el individuo desaparece, cuando se considera al individuo,    la especie y la sociedad desaparece&quot; <span class="superscript">8</span>    En tal sentido, <i>Hjorland</i> defiende la adopci&oacute;n de un punto de vista    &quot;metodol&oacute;gico colectivista&quot;, que incorpore la investigaci&oacute;n    psicol&oacute;gica del individuo dentro de una perspectiva m&aacute;s amplia    hist&oacute;rica y sociocultural, que una e integre lo individual/interno con    lo contextual/externo. <span class="superscript">32 </span></p> <h4>Conclusiones</h4> <ul>       <li> En la construcci&oacute;n del aparato conceptual relativo a la Ciencia      de la Informaci&oacute;n, se manifiesta la influencia de los paradigmas objetivista      -en las primeras d&eacute;cadas- y subjetivista -en los &uacute;ltimos lustros      del siglo XX-.     ]]></body>
<body><![CDATA[<br>   </li>       <li> La asunci&oacute;n y aceptaci&oacute;n de la disyunci&oacute;n como la      relaci&oacute;n l&oacute;gica que se establece entre las nociones matrices      que se centran en la informaci&oacute;n como objeto y en la informaci&oacute;n      como ente comprensible exclusivamente desde el sujeto determina la presencia      de dos paradigmas profundos -objetivista y subjetivista-, los que delimitan      dos etapas en el desarrollo del conocimiento cient&iacute;fico en la Ciencia      de la Informaci&oacute;n.     <br>   </li>       <li> La existencia de un paradigma &uacute;nico -el objetivista- en el desarrollo      del conocimiento cient&iacute;fico en la Ciencia de la Informaci&oacute;n,      sustituido por el paradigma subjetivista de dominio hegem&oacute;nico en estas      &uacute;ltimas d&eacute;cadas, evidencia que esta disciplina cient&iacute;fica      se ha comportado como una ciencia normal.    <br>   </li>       <li> El proceso de fundaci&oacute;n y desarrollo de la Ciencia de la Informaci&oacute;n      bajo el influjo de los paradigmas objetivista y subjetivista constituye un      reflejo de lo que acontece en el contexto cient&iacute;fico de la &eacute;poca.          <br>   </li>       <li> La irrupci&oacute;n del paradigma subjetivista con su orientaci&oacute;n      individualista en un primer momento y social en la actualidad conlleva a la      reorganizaci&oacute;n y reconstrucci&oacute;n de los cimientos de la disciplina      y con ello, a la aprehensi&oacute;n y concepci&oacute;n de la realidad informacional      de manera diferente.</li>     </ul> <h4>Referencias bibliogr&aacute;ficas </h4>     <p> 1. Raiza E, Pachano E, Pereira LM, Torres A. El paradigma complejo: un cad&aacute;ver    exquisito. Cinta de Moebio 2002;(14). Disponible en: <a href="http://www.moebio.uchile.cl/14/frames07.htm">http://www.moebio.uchile.cl/14/frames07.htm</a>    [Consultado: 16 de mayo del 2004].    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> </p>     <!-- ref --><p> 2. Morin E, Bocchi G, Ceruti M. Un nouveau commencement. Paris: Seuil; 1991:179-93.    <br> </p>     <!-- ref --><p> 3. Betto F. La obra del artista: una visi&oacute;n hol&iacute;stica del universo.    La Habana: Caminos, 1998. p. 1-207.    <br> </p>     <p> 4. Kuhn T. La estructura de las revoluciones cient&iacute;ficas [en l&iacute;nea].    Disponible en: <a href="http://www.inicia.es/de/diego_reina/contempo/tskuhn/capitulo_x.htm">http://www.inicia.es/de/diego_reina/contempo/tskuhn/capitulo_x.htm</a>    [Consultado: 14 de marzo del 2004].    <br> </p>     <!-- ref --><p> 5. Toralles-Pereira M. Notas sobre Educa&ccedil;&atilde;o na transi&ccedil;&atilde;o    para un novo paradigma. Interface-Comunica&ccedil;&atilde;o, Sa&uacute;de, Educa&ccedil;&atilde;o.    Botucatu 1997;(1):51-68.    <br> </p>     <!-- ref --><p> 6. Bril J. Cultura, conocimiento y responsabilidad: &iquest;una nueva antropolog&iacute;a    del conocimiento? Culturas 1979;6(2):41-65.    <br> </p>     <p> 7. Lezama Lima JMAF. Paradiso [novela]. La Habana, Ediciones Uni&oacute;n,    1966.    <br>   Morin E. La necesidad de un pensamiento complejo [en l&iacute;nea]. Disponible    en: <a href="http://www.inicia.es/de/diego_reina/contempo/tskuhn/capitulo_x.htm">http://www.ugr.es/~pgomez/archi/{Morin/Morin_pensamiento_complejo_necesidad.htm</a>    [Consultado: 18 de marzo del 2004].    <br> </p>     <!-- ref --><p> 8. Linares R. Ciencia de la Informaci&oacute;n y subjetividad. En: Instituto    de Informaci&oacute;n Cient&iacute;fica y Tecnol&oacute;gica. Memorias de Congreso    Internacional de Informaci&oacute;n INFO-2004, abril 12-16; La Habana, Cuba.    La Habana: IDICT; 2004.    <br> </p>     <!-- ref --><p> 9. Meadows A. Theory in Information Science. Journal of Information Science    1990; 16(1):59-63.    <br> </p>     <!-- ref --><p> 10. Fern&aacute;ndez-Molina J. Enfoque objetivo y subjetivo del concepto de    informaci&oacute;n. Revista Espa&ntilde;ola de Documentaci&oacute;n Cient&iacute;fica    1994;17(3):320-331.    <br> </p>     ]]></body>
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<body><![CDATA[<!-- ref --><p> 16. Cassirer E. El problema del conocimiento en la Filosof&iacute;a y en las    ciencias modernas. M&eacute;xico: Fondo de Cultura Econ&oacute;mica, 1974.    <br> </p>     <!-- ref --><p> 17. Saracevic T. Information Science. Journal of American Society for Information    Science and Technology 2000;50(12):1051-63.    <br> </p>     <!-- ref --><p> 18. Alburquerque-Barreto de A. Los tres mundos de la Ciencia de la Informaci&oacute;n.    Ciencias de la Informaci&oacute;n 1998;29 (1):3-11.    <br> </p>     <!-- ref --><p> 19. Alburquerque-Barreto de A. Cambio estructural en el flujo de conocimiento:    la comunicaci&oacute;n electr&oacute;nica. Acimed 2001;9(Supl):23-7.    <br> </p>     <!-- ref --><p> 20. Hjorland B, Albrechtsen H. Toward a new horizon in Information Science:    Domain Anaysis. Journal of the American Society for Information Science 1995;46(6):400-25.    <br> </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p> 21. Yuexiao Z. Definitions and Science of Information. Information Processing    and Management 1988;24(4): 479-483.    <br> </p>     <!-- ref --><p> 22. Musso JR. Los paradigmas materialistas (mecanicista vs. Dial&eacute;ctico)    en el problema de relaci&oacute;n entre lo ps&iacute;quico y lo f&iacute;sico    (antes y despu&eacute;s de los a&ntilde;os 60) [en l&iacute;nea]. Revista Argentina    de Pesquisa Paranormal 1993;4(1-3):25-40 Disponible en:<a href="http://www.pesquisapsi.com/artigo259.html">    http://www.pesquisapsi.com/artigo259.html</a><a href="%20"> </a>[Consultado:    26 de marzo del 2003].    <br> </p>     <!-- ref --><p> 23. Morin E. Los siete saberes necesarios para la educaci&oacute;n del futuro.    Par&iacute;s: UNESCO; 1999. p. 1-60.    <br> </p>     <!-- ref --><p> 24. Bor&eacute;m GA. Interfaces entre a ci&ecirc;ncia da informa&ccedil;&atilde;o    e a ci&ecirc;ncia cognitiva. Ciencia da Informa&ccedil;&atilde;o 2003;32(1):77-87.    <br> </p>     <!-- ref --><p> 25. P&eacute;rez M. Ciencia de la Informaci&oacute;n: fisuras en el laberinto    de la interdisciplina. En: Instituto de Informaci&oacute;n Cient&iacute;fico    y Tecnol&oacute;gico. Memorias del Congreso Internacional de Informaci&oacute;n    INFO 2004, abril 12-16; La Habana, Cuba. La Habana: IDICT; 2004.    <br> </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p> 26. Bunge M. La investigaci&oacute;n cient&iacute;fica. Estrategia y filosof&iacute;a.    Barcelona: Ariel, 1989.    <br> </p>     <!-- ref --><p> 27. Konstantinov F. Fundamentos de la filosof&iacute;a marxista-leninista:    Parte 1. Materialismo dial&eacute;ctico. La Habana: Ciencias Sociales, 1980.    <br> </p>     <!-- ref --><p> 28. Garc&iacute;a-Guadilla C. Situaci&oacute;n y principales din&aacute;micas    de transformaci&oacute;n de la educaci&oacute;n superior en Am&eacute;rica Latina.    Caracas: UNESCO, 1996. p. 1-287.    <br> </p>     <!-- ref --><p> 29. Mijailov AI, Chernii AI, Guiliarevskii RS. Fundamentos de la Inform&aacute;tica.    Mosc&uacute;: Nauka-La Habana:IDICT, 1973. p. 1-304.    <br> </p>     <!-- ref --><p> 30. Arrieta M. Concepciones filos&oacute;ficas de la ciencia en el siglo XX.    Disponible en: <a href="http://www.robertexto.com/archivo11/concep_filosof.htm">http://www.robertexto.com/archivo11/concep_filosof.htm</a>    Consultado: 20 de marzo del 2003].    <br> </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p> 31. Nacke O. Informetr&iacute;a un nuevo nombre para una nueva disciplina.    Definici&oacute;n, estado de la ciencia y principios de desarrollo&quot;, a    la objetivizaci&oacute;n, racionalizaci&oacute;n y optimizaci&oacute;n de la    investigaci&oacute;n. En: Informetr&iacute;a: Aspectos te&oacute;ricos. Compilaci&oacute;n.    La Habana: IDICT, 1990.    <br> </p>     <!-- ref --><p> 32. Fern&aacute;ndez-Molina J, Moya de F. Perspectivas epistemol&oacute;gicas    &quot;humanas&quot; en la Documentaci&oacute;n. Revista Espa&ntilde;ola de Documentaci&oacute;n    Cient&iacute;fica 2002;25(3):241-53.    <br> </p>     <!-- ref --><p> 33. Heisenberg W. Physics and philosophy: the revolution of modern science.    Nueva York: Harper, 1958.<p>Recibido: 28 de abril del 2005.     <br>   Aprobado: 10 de mayo del 2005.    <br>   Lic. <i>Rosa Lidia Vega Almeida</i>.     <br>   Unidad de An&aacute;lisis y Tendencias en Salud. Ministerio de Salud P&uacute;blica.    <br>   Calle 23 esq. N. El Vedado. Plaza de la Revoluci&oacute;n. La Habana. Cuba.        ]]></body>
<body><![CDATA[<br>   Correo electr&oacute;nico: <a href="mailto:vega.rosa@infomed.sld.cu">vega.rosa@infomed.sld.cu</a></p>     <p></p>     <p></p>     <p></p>     <p></p>     <p></p>     <p></p>     <p></p>     <p></p>     <p></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><b><a href="#cargo"> 1</a></b><a href="#cargo">Licenciada en Informaci&oacute;n    Cient&iacute;fico-T&eacute;cnica y Bibliotecolog&iacute;a. Profesora Instructora    Adjunta de la Facultad de Comunicaci&oacute;n de la Universidad de La Habana.    Unidad de An&aacute;lisis y Tendencias en Salud. Ministerio de Salud P&uacute;blica.    Cuba.</a><a name="autor"></a> </p>     <p>Ficha de procesamiento</p>     <p>Clasificaci&oacute;n: Art&iacute;culo original.</p>     <p>T&eacute;rminos sugeridos para la indizaci&oacute;n </p>     <p>Seg&uacute;n DeCS <span class="superscript">1</span>    <br>       <br>   CIENCIAS DE LA INFORMACION.    <br>   INFORMATION SCIENCES.</p>     <p>Seg&uacute;n DeCI <span class="superscript">2</span>    <br>       ]]></body>
<body><![CDATA[<br>   CIENCIAS DE LA INFORMACION/desarrollo.    <br>   INFORMATION SCIENCES/development.</p>     <p><span class="superscript">1</span> BIREME. Descriptores en Ciencias de la Salud    (DeCS). Sao Paulo: BIREME, 2004.    <br>   Disponible en: <a href="mailto:http://decs.bvs.br/E/homepagee.htm">http://decs.bvs.br/E/homepagee.htm</a>    <br>   <span class="superscript">2</span> D&iacute;az del Campo S. Propuesta de t&eacute;rminos    para la indizaci&oacute;n en Ciencias de la Informaci&oacute;n. Descriptores    en Ciencias de la Informaci&oacute;n (DeCI). Disponible en: <a href="mailto:http://cis.sld.cu/E/tesauro.pdf">http://cis.sld.cu/E/tesauro.pdf</a></p>       ]]></body><back>
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