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<journal-title><![CDATA[Revista Cubana de Endocrinología]]></journal-title>
<abbrev-journal-title><![CDATA[Rev Cubana Endocrinol]]></abbrev-journal-title>
<issn>1561-2953</issn>
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<publisher-name><![CDATA[Editorial Ciencias Médicas]]></publisher-name>
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<article-id>S1561-29532005000200003</article-id>
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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Terapia hormonal y calidad del hueso]]></article-title>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Hormone therapy and bone quality]]></article-title>
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<institution><![CDATA[,Instituto Nacional de Endocrinología.  ]]></institution>
<addr-line><![CDATA[Ciudad de La Habana ]]></addr-line>
<country>Cuba</country>
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<volume>16</volume>
<numero>2</numero>
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<self-uri xlink:href="http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S1561-29532005000200003&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_abstract&amp;pid=S1561-29532005000200003&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_pdf&amp;pid=S1561-29532005000200003&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><abstract abstract-type="short" xml:lang="es"><p><![CDATA[La osteoporosis se reconoce como uno de los problemas de salud de la población femenina posmenopáusica, y la terapia hormonal de reemplazo (THR) como una de las medidas terapéuticas efectivas para evitar la fractura. Nos propusimos mostrar la experiencia acumulada en relación con el efecto de la terapia hormonal de reemplazo sobre la calidad del hueso. En un estudio retrospectivo realizado en 42 mujeres con edades entre 40 y 59 años que asistieron a la Clínica de Climaterio y Osteoporosis y a la consulta multidisciplinaria de climaterio del Hospital Ginecoobstétrico &#8220;Ramón González Coro&#8221; entre enero de 1997 y diciembre del año 2003, se determinó la calidad ósea mediante absorciometría dual de rayos X en región lumbar (L2-L4) o por ultrasonido del calcáneo (USCAL) y recibieron tratamiento continuado con terapia estrogénica (E) o con estrógenos progestagenos (EP) durante no menos de un año (n = 30). Las mujeres que no pudieron recibir THR fueron agrupadas y evaluadas como grupo control (n =12). Durante el tiempo de observación promedio de 2 años, las mujeres que recibieron THR mejoraron su calidad ósea en el 16,8 %, mientras que las del grupo control empeoraron en el 8 % de los casos. Estos resultados iniciales, aunque son modestos, muestran la utilidad de la THR para mejorar la calidad del hueso y la necesidad de continuar estudios que permitan definir en nuestro medio la persistencia de la mejoría ósea, así como la magnitud de la osteoporosis posmenopáusica.]]></p></abstract>
<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[Osteoporosis is recognized as one of the health problems of the female postmenopausic population and the replacement hormone therapy (RHT) as one of the effective therapeutical measures to prevent fracture. We proposed ourselves to show the experience accumulated in relation to the effect of the replacement hormone therapy on the bone quality. In a retrospective study conducted among 42 women aged 30-59 that attended the Climacteric and Osteoporosis Clinic and the multidisciplinary office of climacteric of &#8220;Ramón Gonzales Coro&#8221; Gynecoobstetric Hospital from January 1997 to December 2003, it was determined the bone quality by dual X-ray absorptiometry in the lumbar region (L2-L4) or by calcaneus ultrasound (CALUS). They receive continuing treatment with estrogenic therapy (E) or with progestogenous estrogens (PE) for no less than a year (n = 30). Women who were not able to receive RHT were grouped and evaluated as a control group (n = 12). During an average observation time of 2 years, the females that receieved RHT improved their bone quality in 16.8 %, whereas those of the control group got worse in 8 % of the cases. The initial results, although modest, showed the usefulness of RHT for improving the bone quality and the need to continue carrying out studies that allow to define in our setting the persistance of bone improvement, as well as the magnitude of postmenopausic osteoporosis.]]></p></abstract>
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<kwd lng="es"><![CDATA[Menopausia]]></kwd>
<kwd lng="es"><![CDATA[osteoporosis]]></kwd>
<kwd lng="es"><![CDATA[terapia hormonal]]></kwd>
<kwd lng="es"><![CDATA[ultrasonido de calcáneo]]></kwd>
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<kwd lng="en"><![CDATA[calcaneus ultrasound]]></kwd>
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</front><body><![CDATA[ <p>Instituto Nacional de Endocrinolog&iacute;a</p><h2>Terapia hormonal y calidad  del hueso</h2>    <p><a href="#autor">Dra.CM Daysi Navarro Despaigne<span class="superscript">1</span>  y Dr. Orlando Nicolau Mena<span class="superscript">2</span></a><span class="superscript"><a name="cargo"></a></span></p>    <p></p><h4 align="justify">Resumen</h4>    <p align="justify">La  osteoporosis se reconoce como uno de los problemas de salud de la poblaci&oacute;n  femenina posmenop&aacute;usica, y la terapia hormonal de reemplazo (THR) como  una de las medidas terap&eacute;uticas efectivas para evitar la fractura. Nos  propusimos mostrar la experiencia acumulada en relaci&oacute;n con el efecto de  la terapia hormonal de reemplazo sobre la calidad del hueso. En un estudio retrospectivo  realizado en 42 mujeres con edades entre 40 y 59 a&ntilde;os que asistieron a  la Cl&iacute;nica de Climaterio y Osteoporosis y a la consulta multidisciplinaria  de climaterio del Hospital Ginecoobst&eacute;trico “Ram&oacute;n Gonz&aacute;lez  Coro” entre enero de 1997 y diciembre del a&ntilde;o 2003, se determin&oacute;  la calidad &oacute;sea mediante absorciometr&iacute;a dual de rayos X en regi&oacute;n  lumbar (L2-L4) o por ultrasonido del calc&aacute;neo (USCAL) y recibieron tratamiento  continuado con terapia estrog&eacute;nica (E) o con estr&oacute;genos progestagenos  (EP) durante no menos de un a&ntilde;o (n = 30). Las mujeres que no pudieron recibir  THR fueron agrupadas y evaluadas como grupo control (n =12). Durante el tiempo  de observaci&oacute;n promedio de 2 a&ntilde;os, las mujeres que recibieron THR  mejoraron su calidad &oacute;sea en el 16,8 %, mientras que las del grupo control  empeoraron en el 8 % de los casos. Estos resultados iniciales, aunque son modestos,  muestran la utilidad de la THR para mejorar la calidad del hueso y la necesidad  de continuar estudios que permitan definir en nuestro medio la persistencia de  la mejor&iacute;a &oacute;sea, as&iacute; como la magnitud de la osteoporosis  posmenop&aacute;usica. </p>    <p><em>Palabras clave </em>: Menopausia, osteoporosis,  terapia hormonal, ultrasonido de calc&aacute;neo. </p>    <p>&nbsp;</p>    <p>La osteoporosis  es un problema de salud por su frecuencia y porque origina fracturas, lo que significa  discapacidad, a&ntilde;os de vida perdidos y necesidad de cuidado. Se conoce que  el riesgo de una mujer cauc&aacute;sica de sufrir una fractura de cadera en su  vida es del 15 % y del 5,0 para el hombre. M&aacute;s de una fractura vertebral  est&aacute;n presentes en cerca de 1/3 de las mujeres mayores de 65 a&ntilde;os  con o sin s&iacute;ntomas.<span class="superscript">1-4</span></p>    <p>El objetivo  del tratamiento de pacientes con osteoporosis es disminuir la frecuencia de fracturas  y no solo mejorar el contenido mineral &oacute;seo, aunque esta medida constituya  el est&aacute;ndar de oro para detectar personas susceptibles a desarrollar fracturas  &oacute;seas.<span class="superscript">5-9</span></p>    <p>En relaci&oacute;n con  la utilidad de la terapia hormonal de reemplazo (THR) sobre la reducci&oacute;n  del riesgo de fractura, hasta 1999 los ensayos cl&iacute;nicos aleatorizados no  fueron concluyentes; sin embargo, el estudio WHI (Women's Health Initiative o  Iniciativa de salud para la mujer),<span class="superscript">10 </span>suspendido  en el a&ntilde;o 2002, demostr&oacute; que medicamentos como el PREMARIN (estr&oacute;genos  conjugados equinos 0,625 mg) y el PREMPRO (estr&oacute;genos conjugados equinos  0,625 mg m&aacute;s acetato de medroxiprogesterona 2,5 mg) reducen las fracturas  &oacute;seas.<span class="superscript">6,9,11-13</span></p>    <p>La poblaci&oacute;n  cubana envejece, sobre todo la mujer, quien constituye el grupo humano te&oacute;rico  con mayor propensi&oacute;n a padecer osteoporosis a partir de la menopausia,  &eacute;poca en la que el hipoestrogenismo facilita la presencia de un conjunto  de s&iacute;ntomas cl&iacute;nicos conocidos como s&iacute;ndrome climat&eacute;rico  (SC), y a largo plazo un incremento de la frecuencia de aterosclerosis (cardiopat&iacute;a  isqu&eacute;mica, enfermedad cerebrovascular), osteoporosis y los c&aacute;nceres  de mama y endometrio, entre otros, los que originan discapacidad y mortalidad  temprana.<span class="superscript">14-19 </span></p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Dado que en nuestro medio  no se conoce la magnitud de la osteoporosis posmenop&aacute;usica, ni el impacto  de la terapia hormonal de reemplazo (THR) sobre la calidad del hueso y las fracturas,  nos propusimos mostrar, de manera preliminar, la experiencia acumulada en la Cl&iacute;nica  de Climaterio y Osteoporosis del Instituto Nacional de Endocrinolog&iacute;a,  en ambos aspectos.</p><h4>Pacientes y m&eacute;todos</h4>    <p>Se realiz&oacute;  un estudio retrospectivo que consisti&oacute; en la revisi&oacute;n de las historias  cl&iacute;nicas de las mujeres que acudieron a la consulta de climaterio y osteoporosis  del Instituto Nacional de Endocrinolog&iacute;a (INEN) y del Hospital Ginecobst&eacute;trico  &quot;Ram&oacute;n Gonz&aacute;lez Coro&quot; entre enero de 1997 y diciembre  de 2003, a quienes se les realiz&oacute; ultrasonido del calc&aacute;neo (USCAL)  y/o densitometr&iacute;a de regi&oacute;n lumbar (L2-L4) mediante absorciometr&iacute;a  dual de rayos X (DEXA), y que recibieron tratamiento continuado con terapia estrog&eacute;nica  (E) o con estr&oacute;genos progestagenos (EP) durante no menos de 1 a&ntilde;o.  El universo de an&aacute;lisis estuvo constituido por las historias cl&iacute;nicas  de 42 mujeres.</p>    <p>Se excluyeron las historias cl&iacute;nicas de mujeres con  afecciones y/o uso mantenido por m&aacute;s de 1 a&ntilde;o de medicamentos que  influyen en la calidad del hueso* y aquellas inmovilizadas frecuentemente y/o  con complicaciones cr&oacute;nicas de la diabetes mellitus. De cada historia se  obtuvieron: 1) datos cl&iacute;nicos como edad actual, color de la piel, historia  familiar de osteoporosis y/o fracturas ante m&iacute;nimos traumatismos, descripci&oacute;n  del climaterio (tipo de menopausia, tiempo de posmenopausia, etapa del climaterio),  el &iacute;ndice de masa muscular y el tipo de medicamento recibido, 2) resultado  de la densitometr&iacute;a (DEXA, equipo LUNAR)<span class="superscript">5 </span>y/o  del ultrasonido del calc&aacute;neo (equipo SONOST 2000)<span class="superscript">20,21</span>  antes y despu&eacute;s de la aplicaci&oacute;n de la terapia hormonal. En ambas  t&eacute;cnicas la densidad &oacute;sea se enuncia como normal, osteopenia u osteoporosis.</p>    <p>Se  consideraron como normal a valores de T score mayor o igual a 1,4 desviaciones  est&aacute;ndares (DE), osteopenia a valores T score entre 1,5 y 2,4 DE y osteoporosis  cuando el T score fue igual o mayor a 2,5. En este estudio las 2 &uacute;ltimas  categor&iacute;as fueron agrupadas como mala calidad del hueso.</p>    <p>Como grupo  control para comparar el efecto de la THR, se emple&oacute; un grupo de pacientes  que recibieron como tratamiento orientaciones acerca del estilo de vida, calcio  y vitamina D.</p>    <p>Los medicamentos empleados fueron indistintamente, seg&uacute;n  la disponibilidad como estrogenoterapia, estr&oacute;genos conjugados equinos  0,625 mg/d&iacute;a o valerato de estradiol 2 mg/d&iacute;a. Como terapia combinada,  estradiol 2,0 mg m&aacute;s acetato de noretisterona 1,0 mg, o estr&oacute;genos  conjugados equinos 0,625 mg m&aacute;s acetato de medroxiprogesterona 5,0 mg.</p><h6>An&aacute;lisis  estad&iacute;stico</h6>    <p>Los datos se procesaron con el programa SPSS mediante  el empleo de estad&iacute;stica descriptiva: distribuci&oacute;n de frecuencia  (variables cualitativas) y promedio y desviaci&oacute;n est&aacute;ndar (variable  cuantitativas). El efecto de la terapia hormonal sobre la calidad del hueso se  analiz&oacute; como diferencias entre resultados basales y postratamiento entre  las mujeres con terapia estrog&eacute;nica y el control. </p><h4>Resultados</h4>    <p>Caracter&iacute;sticas  generales y del climaterio del grupo: estuvo constituido por mujeres con la piel  banca en el 78,85 % (n =31) y el 69,3 (n =25); con edades entre 50 y 59 a&ntilde;os  el 66 % (n = 23). El &iacute;ndice de masa corporal mostr&oacute; que el 7,70  % eran bajo peso, y fue similar la de mujeres normo y sobre peso 46,6 respectivamente.  No hubo mujer con antecedente personal de fractura, y los antecedentes familiares  ocurrieron en el 17,31. El 94,2 de las mujeres eran posmenop&aacute;usicas; de  ellas, el 51,9 se encontr&oacute; en la etapa tard&iacute;a y el 42,3 en la precoz.  </p>    <p>Seg&uacute;n el tipo de menopausia, el 48,07 % de la muestra present&oacute;  menopausia natural y en el 46,13 fue quir&uacute;rgica.</p>    <p>Calidad del hueso:  En 32 mujeres se realiz&oacute; USCAL y a 10 de ellas, DEXA. De las pacientes  a las que se les realiz&oacute; ultrasonido, el 31,2 % present&oacute; buena calidad  de hueso, y el 68 mala calidad, expresada como osteopenia en el 50 % y osteoporosis  en el 18,8. En el grupo en que la medici&oacute;n densitom&eacute;trica se realiz&oacute;  por DEXA, la calidad de hueso fue normal en el 8,3 % de las pacientes, y existi&oacute;  la presencia de mala calidad &oacute;sea en el 91,4, osteopenia en el 42,0 y osteoporosis  en el 50,0. </p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Aunque sin diferencias significativas, las mujeres con menopausia  quir&uacute;rgica mostraron tendencia a tener peor calidad del hueso que aquellas  con menopausia natural (72 <i>vs</i> 70 % [p&gt;0,05]).</p>    <p><i>Respuesta terap&eacute;utica</i>:  Como se muestra en la tabla, recibieron terapia hormonal 30 mujeres. Como respuesta  al tratamiento con independencia del m&eacute;todo empleado para el diagn&oacute;stico  de la calidad del hueso, hubo mejor&iacute;a en el 16,6 % del grupo, pues 2 mujeres  pasaron de osteopenia a normal y 4 de osteoporosis a osteopenia. Una de las pacientes  del grupo control empeor&oacute; su calidad &oacute;sea, lo que significo un incremento  de mala calidad del 8,3. Durante el tiempo de seguimiento (media 2 a&ntilde;os)  no se han producido fracturas &oacute;seas cl&iacute;nicas.</p>    <p align="center">Tabla.  Cambios en la calidad del hueso en el grupo control y en las mujeres bajo terapia  hormonal</p><table width="75%" border="1" align="center"> <tr> <td rowspan="2">      <div align="center">M&eacute;todo diagn&oacute;stico</div>    <div align="center"></div></td><td colspan="2">      <div align="center">Grupo THR (n=30)</div></td><td colspan="2">     <div align="center">Grupo  control (n=12)</div></td></tr> <tr> <td>     <div align="center">Inicial </div></td><td>      <div align="center">Postratamiento</div></td><td>     <div align="center">Inicial</div></td><td>      ]]></body>
<body><![CDATA[<div align="center">Final</div></td></tr> <tr> <td>     <div align="center">US calc&aacute;neo</div></td><td>      <div align="center"></div></td><td>     <div align="center"></div></td><td>     <div align="center"></div></td><td>      <div align="center"></div></td></tr> <tr> <td height="26">Normal</td><td height="26">9    <br>  </td><td height="26">10    <br> </td><td height="26">4    <br> </td><td height="26">3    <br>  </td></tr> <tr> <td height="22">Osteopenia</td><td height="22">10    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> </td><td height="22">10    <br>  </td><td height="22">3    <br> </td><td height="22">3</td></tr> <tr> <td>Osteoporosis  </td><td>3 </td><td>2 </td><td>1 </td><td>2</td></tr> <tr> <td>DEXA</td><td>&nbsp;</td><td>&nbsp;</td><td>&nbsp;</td><td>&nbsp;</td></tr>  <tr> <td>Normal</td><td>1    <br> </td><td>2    <br> </td><td>1    <br> </td><td>     <p>1    <br>  </p></td></tr> <tr> <td height="19">Osteopenia</td><td height="19">4    <br> </td><td height="19">6    <br>  </td><td height="19">3    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> </td><td height="19">3</td></tr> <tr> <td>Osteoporosis  </td><td>3 </td><td>0 </td><td>0 </td><td>0</td></tr> </table><h4>&nbsp;</h4><h4>Discusi&oacute;n</h4>    <p>Hasta  el presente se han ensayado y puesto en pr&aacute;ctica diferentes tipos de tratamientos  para la osteoporosis. Los investigadores que estudian este tema reconocen como  el aspecto m&aacute;s importante la prevenci&oacute;n de esta entidad, y para  lograrla es imprescindible: a) obtener un pico de masa &oacute;sea adecuado, b)  evitar las causas y los factores conocidos que afecten la masa &oacute;sea, c)  preservar la integridad estructural del esqueleto y d) prevenir fracturas.<span class="superscript">6,22</span></p>    <p>Seg&uacute;n  su probable mecanismos de acci&oacute;n, los diferentes tipos de medicamentos  empleados para el tratamiento de la osteoporosis pueden ser clasificados como:  1) antirresortivos, entre los que se encuentran los estr&oacute;genos<span class="superscript">23,24</span>  y la calcitonina, que es la m&aacute;s potente sint&eacute;tica de salm&oacute;n,<span class="superscript">25</span>  los bifosfonatos como el alendronato y el risedronato,<span class="superscript">26,27</span>  y los moduladores selectivos del receptor de los estr&oacute;genos (SERMS)<span class="superscript">28,29</span>  y 2) los estimuladores de la formaci&oacute;n &oacute;sea como la hormona paratiroidea.<span class="superscript">30  </span></p>    <p>La THR ha demostrado ser eficaz para mejorar la densidad o contenido  mineral &oacute;seo, reducir el n&uacute;mero de fracturas &oacute;seas, as&iacute;  como para mejorar otras consecuencias del hipoestrogenismo posmenop&aacute;usico.  Este proceder terap&eacute;utico es, adem&aacute;s, poco costoso, aunque por su  efecto adverso sobre el tejido mamario, al aumentar probablemente el riesgo para  c&aacute;ncer de mama, se limita su uso por los largos per&iacute;odos de tiempo  necesarios para prevenir fractura por osteoporosis.<span class="superscript">6,8,10,23,24</span></p>    <p>Los  resultados de nuestra investigaci&oacute;n apoyan la utilidad del tratamiento  estrog&eacute;nico (para las mujeres sin &uacute;tero) y combinado estr&oacute;geno/progestageno  (para las mujeres con &uacute;tero) para preservar la masa &oacute;sea, y hasta  el presente sin los efectos indeseables reportados por el WHI.<span class="superscript">10</span></p>    <p>Los  estudios aleatorizados doble ciego son los que aportan las mejores evidencias  acerca de los beneficios de un determinado proceder terap&eacute;utico, lo que  tiene valor limitado desde el punto de vista cl&iacute;nico, donde la atenci&oacute;n  m&eacute;dica debe ser individual. En estos casos, para determinar la utilidad  terap&eacute;utica se emplea el n&uacute;mero de pacientes a tratar, es decir,  cu&aacute;ntas personas o individuos deber&aacute;n recibir tratamiento para lograr  un resultado positivo, seg&uacute;n &Aacute;vila,<span class="superscript">11</span>  manteniendo el medicamento por 5 a&ntilde;os. Ser&iacute;a necesario tratar a  30 mujeres; por esta raz&oacute;n consideramos nuestros resultados como preliminares,  aunque es importante destacar que en &uacute;ltima instancia la decisi&oacute;n  y la utilidad de cualquier decisi&oacute;n terap&eacute;utica depender&aacute;,  entre otros aspectos, de la experiencia del m&eacute;dico, del acceso al f&aacute;rmaco,  de los miedos y temores y del estado general del paciente, tomados todos en cuenta  cuando se decidi&oacute; la conducta terap&eacute;utica en el grupo de mujeres  que reportamos en este art&iacute;culo.</p>    <p>Como expresamos anteriormente, el  objetivo b&aacute;sico del tratamiento de la osteoporosis es evitar la fractura,  aunque algunos investigadores consideran que es importante mejorar la calidad  &oacute;sea. Para esto se basan en el incremento de la densidad mineral &oacute;sea  diagnosticada con el empleo de la densitometr&iacute;a dual de rayos X. Como el  ultrasonido del calc&aacute;neo refleja no solo la densidad sino adem&aacute;s  la calidad del hueso,<span class="superscript">20,21</span> ser&iacute;a v&aacute;lido  utilizar este proceder diagn&oacute;stico para evaluar la respuesta terap&eacute;utica  de la osteoporosis; en este sentido, nuestros resultados, aunque modestos y preliminares,  apoyar&iacute;an este otro uso.</p>    <p>En conclusi&oacute;n, podr&iacute;a considerarse  que estos resultados iniciales muestran nuestra experiencia acerca del beneficio  de la THR sobre la calidad del hueso y refuerzan la necesidad de continuar aumentando  el n&uacute;mero de mujeres y el tiempo de tratamiento.</p><h4>Summary</h4><h4>Hormone  therapy and bone quality</h4>    <p align="justify">Osteoporosis is recognized as  one of the health problems of the female postmenopausic population and the replacement  hormone therapy (RHT) as one of the effective therapeutical measures to prevent  fracture. We proposed ourselves to show the experience accumulated in relation  to the effect of the replacement hormone therapy on the bone quality. In a retrospective  study conducted among 42 women aged 30-59 that attended the Climacteric and Osteoporosis  Clinic and the multidisciplinary office of climacteric of “Ram&oacute;n Gonzales  Coro” Gynecoobstetric Hospital from January 1997 to December 2003, it was determined  the bone quality by dual X-ray absorptiometry in the lumbar region (L2-L4) or  by calcaneus ultrasound (CALUS). They receive continuing treatment with estrogenic  therapy (E) or with progestogenous estrogens (PE) for no less than a year (n =  30). Women who were not able to receive RHT were grouped and evaluated as a control  group (n = 12). During an average observation time of 2 years, the females that  receieved RHT improved their bone quality in 16.8 %, whereas those of the control  group got worse in 8 % of the cases. The initial results, although modest, showed  the usefulness of RHT for improving the bone quality and the need to continue  carrying out studies that allow to define in our setting the persistance of bone  improvement, as well as the magnitude of postmenopausic osteoporosis. </p>    <p><em>Key  words: </em>Menopausia, osteoporosis, hormone therapy, calcaneus ultrasound.     ]]></body>
<body><![CDATA[<br>  </p><h4>Referencias bibliogr&aacute;ficas</h4>    <!-- ref --><P> 1. De Late C, Revee J. Epidemiology  of osteoporotic fractures in Europe. Osteoporosis 2001;1:585-97.    <br> </P>    <!-- ref --><P>  2. D&iacute;az M, Moro M. Prevalencia de la osteoporosis densitom&eacute;trica  en la poblaci&oacute;n espa&ntilde;ola. En: D&iacute;az M, editor. Actualizaci&oacute;n  de osteoporosis. Editorial FHOEMO;2001.p.3-11.    <br> </P>    <!-- ref --><P> 3. Morales J, Guti&eacute;rrez  S. The burden of osteoporosis in Latin Am&eacute;rica. Osteoporos Int 2004;15(8):625-32.    <br> </P>    <!-- ref --><P> 4. Wasnich R. Vertebral fracture epidemiology. Bone 1996;18(3):1798-838.    <br>  </P>    <!-- ref --><P> 5. Miller PD, Zapalowsky C, Kulak C, Bilezikian A. Bone densitometry:  the best way to detect osteoporosis and to monitor therapy. J Clin Endocrinol  Metab 1999;84(6):1867-71.    <br> </P>    <!-- ref --><P> 6. D&iacute;az Curiel M. 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Aprobado: 22 de abril de 2005.    <br> Dra. <i>Daysi Navarro Despaigne</i>.  Instituto Nacional de Endocrinolog&iacute;a. Zapata y D, Vedado, Ciudad de La  Habana, Cuba. Email: <a href="dnvarro@inend.sld.cu">dnvarro@inend.sld.cu</a></p>    <p>*Afectan  la calidad del hueso: 1) medicamentos como glucocorticoides, heparina, hormonas  tiroideas, antitiroideos, anticomiciales, diur&eacute;ticos que produzcan calciuria,  litio, anti&aacute;cidos magnesiados o fijadores de fosfatos, quimioterapia, tetraciclinas,  agonistas y antagonistas de la GNRH, 2) afecciones como: s&iacute;ndromes de mala  absorci&oacute;n, hepatopat&iacute;a cr&oacute;nica o cirrosis biliar primaria,  acromegalia, hipotiroidismo, hipertiroidismo, hiperparatiroidismo o hipoparatiroidismo,  enfermedad de Cushing, insuficiencia suprarrenal y espondilitis anquilosante.</p>    <p><span class="superscript"><a href="#cargo"><b>1</b></a></span><a href="#cargo">  Doctora en Ciencia M&eacute;dicas. Especialista de II Grado en Endocrinolog&iacute;a.  Profesora Titular.     <br> <span class="superscript"><b>2</b></span> Especialista  de I Grado en Endocrinolog&iacute;a. Hospital &quot;Manuel Ascunce Domenech&quot;,  Camag&uuml;ey.</a><a name="autor"></a></p>      ]]></body><back>
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