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</front><body><![CDATA[ <DIV ALIGN=right>    <H5> <A HREF="hie11197.htm"> </A></H5> </DIV>    <H3>  <B>DEBATE</B></H3>    <H2>  <B>Los Estados Unidos y la falta de alimentos y medicinas en Cuba<A HREF="#FOOTNOTE_1">*</A></B></H2>  El se&ntilde;or <I>Kirkpatrick </I><A HREF="#FOOTNOTE_1">[1]</A> se&ntilde;ala  las dificultades del embargo econ&oacute;mico, el cual ha sido muy utilizado  en una pol&iacute;tica externa hostil desde finales de la Guerra Fr&iacute;a.  Aunque existen excepciones humanitarias para la mayor&iacute;a de los embargos  (declaradas por escrito), rara vez han sido cumplidas. La mayor&iacute;a  de las drogas, en sentido general, existe s&oacute;lo a partir de fuentes  norteamericanas, seg&uacute;n se&ntilde;ala <I>Kirkpatrick</I>. Los problemas  de transporte y mercado provocan, en mayor medida, costos aumentados para  todos los medicamentos que son comprados: en Cuba se calcula que esto sea  equivalente a un recargo del 30 %, si no existiera embargo alguno.        <P>Los grupos norteamericanos y cubano-americanos plantean que no es el  embargo, sino que Cuba tiene limitaciones econ&oacute;micas que reducen  el acceso a los suministros m&eacute;dicos. De ser as&iacute;, ellos no  demandar&iacute;an una comprobaci&oacute;n en el lugar, o procesar a las  compa&ntilde;&iacute;as farmac&eacute;uticas que brindan ayuda humanitaria  a Cuba.        <P>El peso de las pruebas no lo suministra Cuba, ya que el embargo amenaza  la salud y el bienestar. Una muerte innecesaria es provocada por una larga  cadena de eventos, puede que no exista el h&aacute;bito de fumar y el embargo  ser&iacute;a a&uacute;n la &uacute;nica causa. No esperamos por pruebas  de muertes que actuaran en el embargo contra el r&eacute;gimen de Hait&iacute;,  los Estados Unidos proporcionaban alimentos y medicinas a una cuarta parte  de todos los haitianos en lo m&aacute;s recio de ese embargo. Si el embargo  es el arma correcta de los Estados Unidos contra Cuba, entonces este pa&iacute;s  debe demostrar que se est&aacute; haciendo algo posible por limar los efectos  colaterales entre la poblaci&oacute;n general.        <P>La &uacute;nica buena noticia en este caso es el sistema de salud de  Cuba. A pesar de los importantes incrementos en la morbilidad debido a  las deterioradas condiciones de vida y la disminuci&oacute;n notable en  la disponibilidad de suministros m&eacute;dicos importados, las mortalidades  maternoinfantil y general se encuentran en los m&aacute;s bajos &iacute;ndices.  <A HREF="#FOOTNOTE_1">[2]</A> El enfoque de Cuba sobre un entrenamiento  de alta calidad, un acceso general al cuidado, una reforzada vigilancia  para el "rompimiento" en la red de seguridad social y una utilizaci&oacute;n  juiciosa de los escasos alimentos, muestran una vez m&aacute;s que si los  exiguos recursos m&eacute;dicos se ponen en funcionamiento es posible obtener  resultados notablemente buenos en la salud.        <P><I>Richard Garfield</I> <A HREF="#FOOTNOTE_1">**</A>        <P>Escuela de Enfermer&iacute;a de la Universidad de Columbia. NY 1005  EE.UU.        <P>Se&ntilde;or <I>Kirkpatrick</I>, <A HREF="#FOOTNOTE_1">[1]</A> su contribuci&oacute;n  sugiere m&aacute;s comentarios, especialmente desde la perspectiva de la  salud p&uacute;blica. Primero, el bloqueo econ&oacute;mico y cient&iacute;fico  de los EE.UU. no s&oacute;lo complica las importaciones en Cuba, sino tambi&eacute;n  reduce la posible exportaci&oacute;n de productos agr&iacute;colas y m&eacute;dicos,  incluyendo vacunas y pruebas diagn&oacute;sticas. Adem&aacute;s, obstaculiza  el desarrollo de institutos biom&eacute;dicos en la Isla, cuyos usos responden  a las necesidades prioritarias de la regi&oacute;n en cuanto a la salud  y paraliza, <A HREF="#FOOTNOTE_1">[2]</A> adem&aacute;s, los conocimientos  de la organizaci&oacute;n de los servicios revolucionarios de salud. Por  consiguiente, las leyes norteamericanas afectan la cooperaci&oacute;n sur-sur  y la autoconfianza en el desarrollo de la salud.        <P>Segundo, el efecto que puede provocar la posible carencia de algunos  suministros procedentes de los EE.UU. en oposici&oacute;n a los suministros  m&eacute;dicos esenciales para la salud de la poblaci&oacute;n cubana,  es compensado por la alta prioridad dada a la salud (cuidados) para todos.  Adem&aacute;s, la salud y otras prioridades sociales fueron preservadas  por las medidas de ajuste econ&oacute;mico adoptadas por las autoridades  cubanas en respuesta a la crisis econ&oacute;mica despu&eacute;s de los  cambios, en t&eacute;rminos de mercado, ocurridos en la antigua Uni&oacute;n  Sovi&eacute;tica y Europa Oriental. La situaci&oacute;n general de la salud  parece haber sido severamente afectada por el reforzamiento de las sanciones  de los EE.UU. y el adverso contexto econ&oacute;mico durante la pasada  d&eacute;cada: los &iacute;ndices globales, por ejemplo, la mortalidad  infantil, la esperanza de vida y la tasa cruda de mortalidad, contin&uacute;an  su mejor&iacute;a, m&aacute;s all&aacute; de los niveles anteriores a 1990,  ya ejemplares; <A HREF="#FOOTNOTE_1">[3]</A> ello contrasta en gran medida  con los efectos del Banco Mundial, inspirados por los programas de ajuste  estructural en muchos pa&iacute;ses latinoamericanos y africanos <A HREF="#FOOTNOTE_1">[4]</A>  y con las "... crisis generalizadas inauditas que afectan las Europas Central  y Oriental desde el comienzo de la Transici&oacute;n (econ&oacute;mica)".  <A HREF="#FOOTNOTE_1">[5]</A> La creciente estabilidad econ&oacute;mica  de Cuba (7,8 % de crecimiento en 1996), parece se&ntilde;alar hacia la  existencia de una alternativa viable para las medidas prevalentes neoliberales  en los ajustes que, con frecuencia, conllevan consecuencias desastrosas,  tanto econ&oacute;micas como para la salud.        <P>Finalmente, aunque el pueblo cubano podr&iacute;a no ser el objetivo  de la llamada democracia cubana y las leyes norteamericanas afines, tampoco  lo es la pol&iacute;tica de derechos humanos del gobierno, y ni siquiera  <I>Fidel Castro</I>. Estas leyes est&aacute;n encaminadas a desestabilizar  y democratizar el mercado del sistema sociopol&iacute;tico del pa&iacute;s,  aunque la poblaci&oacute;n y sus l&iacute;deres pol&iacute;ticos siguen  convencidos de que en 1959, en Cuba se introdujeron los cambios m&aacute;s  necesarios. La transici&oacute;n de los EE.UU. trata de exigir el marchar  mano a mano con una profunda reforma del sector de la salud. Por lo tanto,  no s&oacute;lo debemos denunciar la violaci&oacute;n de las leyes internacionales  y la naturaleza antihumanitaria de la legislaci&oacute;n norteamericana,  sino tambi&eacute;n defender las premisas que forman la base del &eacute;xito  en la salud p&uacute;blica obtenido por el sistema de salud de Cuba: acceso  general, equidad, efectividad, participaci&oacute;n y responsabilidad por  parte del estado. Tambi&eacute;n debemos respaldar el derecho de autodeterminaci&oacute;n  de una sociedad y su forma sociopol&iacute;tica de organizaci&oacute;n,  la cual ha tenido, durante casi 40 a&ntilde;os, logros en la salvaguarda  y la materializaci&oacute;n consecuente de tales valores.        <P><I>Patrick Van der Stuyft, Pol De Vos, Kath&eacute;rine Hilderbrand</I>.        ]]></body>
<body><![CDATA[<P>Departamento de Salud P&uacute;blica, Instituto de Medicina Tropical,  Antwep B2000, B&eacute;lgica.        <P>Se&ntilde;or, su editorial <A HREF="#FOOTNOTE_1">[1]</A> de noviembre  30 y el se&ntilde;or <I>Kirkpatrick</I>, <A HREF="#FOOTNOTE_1">[2]</A>  est&aacute;n en lo cierto, al llamar la atenci&oacute;n en cuanto al impacto  de la pol&iacute;tica de embargo de los EE.UU. sobre la salud p&uacute;blica  en Cuba. El principal inter&eacute;s de las publicaciones m&eacute;dicas  y la participaci&oacute;n de los m&eacute;dicos, tambi&eacute;n, debe radicar  en la medicina y en el campo cient&iacute;fico y no en aspectos pol&iacute;ticos.  Sin embargo, la medicina no existe en un espacio vac&iacute;o sino que  est&aacute; incluida en las estructuras pol&iacute;ticas e influenciada  por ellas. Como nuestra responsabilidad se fundamenta, ante todo, en las  condiciones de salud y de vida, todos los trabajadores de la medicina est&aacute;n  obligados a cumplir esto. Cuando una pol&iacute;tica nacional amenaza un  sistema de salud p&uacute;blica de otro pa&iacute;s, esto se convierte  en un aspecto m&eacute;dico. En realidad, resulta dif&iacute;cil mantener  la l&iacute;nea del argumento libre de puntos de vista pol&iacute;ticos,  pero debe ser intentado; sobre una base puramente humanitaria, aparte de  cualquier controversia pol&iacute;tica, el razonamiento m&eacute;dico debe  intervenir cuando la raz&oacute;n pol&iacute;tica parezca fracasar.        <P><I>Indra Simham</I>.        <P>Instituto de Inmunolog&iacute;a, Christian-Albrechts-University at Kiel.  D-24105 Kiel, Alemania.        <P><A NAME="FOOTNOTE_1"></A>* Tomado de: Lancet 1997;345:363.1 Kirkpatrick  AF. Role of the USA in shortage of food and medicine in Cuba. Lancet 1996;348:1489-91.        <P>** Garfield RM, Santana. The impact of economic crisis and embargo on  health in Cuba (in press).        <P><SUP>1</SUP> Kirkpatrick AF. Role of the USA in shortage of food and  medicine in Cuba. Lancet 1996;348:1489-91.      <BR><SUP>2 </SUP>Ubell RN. High-tech medicine in the Caribbean. 25 years  after Cuban Health Care. N Engl J Med 1983;309:1468-2.      <BR><SUP>3 </SUP>Human Development Report 1996. New York: United Nations  Development Programme, 1996.      <BR><SUP>4 </SUP>Editorial. Structural adjustment too painful? Lancet 1994;344:1377-8.      ]]></body>
<body><![CDATA[<BR><SUP>5 </SUP>Poverty, children and policys responces for a brighter  future. Florence: United Nations Children's Fund-International Child Development  Centre, 1995.      <BR><SUP>6</SUP> Sanctions on health in Cuba. Lancet 1996;348:1461.      <BR><SUP>7</SUP> Kirkpatrick AF. Role of the USA shortage of food and medicine  in Cuba. Lancet 1996;348:1489-91.      <DIV ALIGN=right>    <H5>&nbsp; </H5> </DIV>         ]]></body>
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