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<journal-title><![CDATA[Humanidades Médicas]]></journal-title>
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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Una nueva mirada para el estudio de la ciencia y la tecnología: el enfoque de los estudios sociales]]></article-title>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[A new view on science and technology studies: The Social Studies Approach]]></article-title>
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<institution><![CDATA[,Instituto Superior de Ciencias Médicas Carlos J. Finlay Centro para el Desarrollo de las Ciencias Sociales y Humanísticas en Salud ]]></institution>
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<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[An important point in the development of the nexus science - technology - society was necessary so that they could become object of metascientific attention, so its relationships, tensions and contradictions became evident. Science and technology did not always have the same repercussion in the social environment. As a result of their increasing importance especially from the XIX century on, and through the processes of professionalization and institutionalization of science fostered by capitalist production relationships, science and technology occupy every time a bigger space in the social life, which has conditioned the necessity to study their interrelations. This work will expose the necessity and the socio- historical foundations of social studies, as well as their expression in the field denominated Science Technology and Society (STS). The topic of science was the one chosen to carry out the theoretical treatment, always keeping in mind that, any approach to this topic should incorporate the current tendency to stress its indiferenciation with technology by means of the technoscience concept. After that, a concept that allows an approach to the scientific and technological activity will be presented, as well as, their social conditions and results: professionals ' thinking style. To stress the significance of this theory of thinking style and social studies in general to appraise medical activity as a technoscientific form of activity, will be the final purpose]]></p></abstract>
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<kwd lng="es"><![CDATA[CIENCIA, TECNOLOGÍA Y SOCIEDAD]]></kwd>
<kwd lng="en"><![CDATA[SCIENCE, TECHNOLOGY AND SOCIETY]]></kwd>
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</front><body><![CDATA[  <table width="100%" border="0" style="font-family:Arial, Helvetica, sans-serif; line-height:200%; text-align:justify; font-size:12px;">   <tr>     <td width="958">    <div align="center"></div></td>   </tr>   <tr>     <td>&nbsp;</td>   </tr>   <tr>     <td>    <div align="center">             <p>Ensayo</p>     </div></td>   </tr>   <tr>     <td>&nbsp;</td>   </tr>   <tr>     <td>    <p align="center"><b>Una nueva mirada para el estudio de la ciencia y la tecnolog&iacute;a: el enfoque de los estudios sociales. </b></p>           <p align="center"><b>A new view on science and technology studies: The Social Studies Approach. </b></p>      </td>   </tr>   <tr>     <td>&nbsp;</td>   </tr>   <tr>     <td>    <div align="center">             <p>Autor</p>     </div></td>   </tr>   <tr>     <td>&nbsp;</td>   </tr>   <tr>     <td>    <p><b>Mar&iacute;a Elena Mac&iacute;as Llanes </b>. Lic. en Filosof&iacute;a. Profesora Auxiliar. Directora de la Revista Humanidades M&eacute;dicas. Instituto Superior de Ciencias M&eacute;dicas &quot;Carlos J. Finlay&quot;, Centro de Humanidades y &Eacute;tica en Ciencias de la Salud. Carretera Central Oeste e/ Madame Cour&iacute; y Hospital Provincial. Camag&uuml;ey 1, Cuba. CP 70100 Ap 144. Tel&eacute;fono: 201015  E-Mail: <a href="mailto:maciasmariaelena@yahoo.es">memariaelena@finlay.cmw.sld.cu</a></p></td>   </tr>   <tr>     <td>&nbsp;</td>   </tr> </table>     <p align="center"><b>Resumen</b></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Para que los nexos ciencia- tecnolog&iacute;a- sociedad fueran suficientemente claros como objeto de atenci&oacute;n metacient&iacute;fica, hubo de llegar a un punto importante en su desarrollo, de modo que se hicieran evidentes sus relaciones, tensiones y contradicciones. La Ciencia y la tecnolog&iacute;a no siempre tuvieron la misma repercusi&oacute;n en el &aacute;mbito social. Producto del aumento de su importancia en especial desde el siglo XIX hasta la fecha, pasando por los procesos de profesionalizaci&oacute;n y de institucionalizaci&oacute;n proporcionados a la ciencia por las relaciones de producci&oacute;n capitalistas, ambas ocupan cada vez mayor espacio en la vida social, lo cual ha condicionado la necesidad de estudiar sus interrelaciones. En este trabajo se expondr&aacute; la necesidad y el condicionamiento hist&oacute;rico social de los estudios sociales y su expresi&oacute;n en el campo denominado Ciencia Tecnolog&iacute;a y Sociedad (CTS). El tema de la ciencia fue el escogido para el tratamiento te&oacute;rico, siempre teniendo en cuenta que, cualquier acercamiento a la misma no debe olvidar la tendencia actual de remarcar su indiferenciaci&oacute;n con la tecnolog&iacute;a mediante el concepto de tecnociencia. </p>     <p>Despu&eacute;s se presenta un concepto que permite un acercamiento a la actividad cient&iacute;fico tecnol&oacute;gica, a sus condicionantes sociales y sus resultados: el estilo de pensamiento del profesional. La significaci&oacute;n de la teor&iacute;a del estilo de pensamiento y de los estudios sociales en general para el enfoque de la actividad m&eacute;dica como actividad tecnocient&iacute;fica, ser&aacute; el prop&oacute;sito final. </p>     <p>Palabras Clave: CIENCIA, TECNOLOG&Iacute;A Y SOCIEDAD </p>     <p align="center"><b>Desarrollo </b></p>     <p>Los cambios en la pr&aacute;ctica cient&iacute;fico-tecnol&oacute;gica, cambios en su interpretaci&oacute;n. <b></b></p>     <p>Los cambios fundamentales en la pr&aacute;ctica cient&iacute;fico-tecnol&oacute;gica son ubicados en la etapa hist&oacute;rica de la modernidad, en la modernidad la ciencia es promesa y sus or&iacute;genes se sit&uacute;an en el siglo XVII con la denominada Revoluci&oacute;n Cient&iacute;fica. </p>     <p>En &eacute;poca bien lejana durante la antig&uuml;edad se gestaron los primeros elementos de la &quot;manera&quot; cient&iacute;fica de ver el mundo. Hoy se reconoce la existencia de una actividad antigua generadora de conocimientos, que contaba con: un conjunto de categor&iacute;as, una l&oacute;gica, que sistematizaba y operaba con reglas y por &uacute;ltimo, teor&iacute;as que enlazaban y estructuraban las categor&iacute;as, muy evidente que en todo caso se trataba de formas de pensamiento te&oacute;rico que acompa&ntilde;aron de manera especulativa estas primeras formas de representar cient&iacute;ficamente el mundo en la tradici&oacute;n cultural europea. </p>     <p>No obstante, los primeros conocimientos desde el origen del hombre en el mundo estuvieron estrechamente unidos a su actividad de producci&oacute;n material, eran conocimientos emp&iacute;ricos que no llegaban hasta las conclusiones y generalizaciones te&oacute;ricas, por lo que all&iacute; no es posible hablar a&uacute;n de pr&aacute;ctica cient&iacute;fica. </p>     <p>En el transcurso de la Edad Media europea, se dieron dos procesos contrapuestos, por un lado las actitudes b&aacute;sicas que se legaron desde la ciencia griega, fueron rechazadas por la iglesia medieval; mientras que a su vez, tambi&eacute;n se iban gestando las condiciones para el surgimiento de la ciencia moderna. Tres requisitos se acumularon en esa &eacute;poca: se reconoci&oacute; el experimento y la raz&oacute;n como fuentes de conocimiento, el uso de la matem&aacute;tica para estudiar la naturaleza y la introducci&oacute;n del experimento como modo de obtener conocimientos. </p>     <p>Tal y como lo presenta Thomas Kuhn, se configuraba la ciencia baconiana en su oposici&oacute;n a la ciencia tradicional como &quot;un nuevo conjunto de campos de investigaci&oacute;n que debieron sus categor&iacute;as de ciencias, a la insistencia caracter&iacute;stica de los fil&oacute;sofos naturales en la experimentaci&oacute;n y en la compilaci&oacute;n de historias naturales&quot;. (<a href="#ref">1</a>) </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Sin embargo, debe ser importante reconocer que en estos estadios del surgimiento de la ciencia moderna su incidencia social resid&iacute;a solamente en su funci&oacute;n explicativa - esto efectivamente representaba un eslab&oacute;n de suma trascendencia al emancipar como dir&iacute;a Engels a las ciencias de la teolog&iacute;a-, ya que descubr&iacute;a nuevas posibilidades de explicar los fen&oacute;menos naturales, pero aun no hab&iacute;a aparecido en su papel como fuerza productiva. </p>     <p>No se hicieron esperar los cambios en las ciencias y bien se puede identificar como se acostumbra varias figuras que representaron la llegada de profundos cambios, Cop&eacute;rnico (1473-1543), F. Bacon (1561-1626), Galileo (1564-1642), Kepler, Descartes y Newton, influyeron de modo considerable en el pensamiento en general. </p>     <p>Fue durante los siglos XVI y XVII, que tiene lugar el surgimiento de lo que se reconoce como &quot;ciencia Moderna&quot;, Engels se refer&iacute;a a este momento: </p>     <p>El acto revolucionario con que las ciencias naturales declararon su independencia y parecieron repetir la acci&oacute;n de Lutero cuando &eacute;ste quem&oacute; la bula del Papa, fue la publicaci&oacute;n de la obra inmortal en que Cop&eacute;rnico, si bien t&iacute;midamente… arroj&oacute; el guante a la autoridad de la iglesia en las cuestiones de la naturaleza. De aqu&iacute; data la emancipaci&oacute;n de las ciencias naturales respecto a la teolog&iacute;a… Pero a partir de entonces se oper&oacute;, a pasos agigantados, el desarrollo de la ciencia. </p>     <p>Aunque bien entrado el siglo XIX la ciencia continu&oacute; desempe&ntilde;ando un peque&ntilde;o papel en la producci&oacute;n social, la propia aparici&oacute;n y desarrollo de la producci&oacute;n mecanizada capitalista fue creando las condiciones para que ella asumiera su nueva funci&oacute;n social transformadora. Esta nueva funci&oacute;n ofreci&oacute; a la ciencia la oportunidad de cambiar su status con relaci&oacute;n a la producci&oacute;n, ser&iacute;a trasformado lo que hasta el momento hab&iacute;a sido su escasa influencia pr&aacute;ctica, que consist&iacute;a m&aacute;s bien en seguir los modos que ya se hab&iacute;an encontrado de modo emp&iacute;rico en la actividad productiva. </p>     <p>A finales del s. XIX la situaci&oacute;n cambi&oacute;, la industria empez&oacute; a necesitar la resoluci&oacute;n de problemas tecnol&oacute;gicos: la b&uacute;squeda de nuevos materiales y fuentes de energ&iacute;a, el mejoramiento de los medios de producci&oacute;n, as&iacute; como formas nuevas de organizaci&oacute;n de la producci&oacute;n, fueron algunos de estos requerimientos a la ciencia que superaba su papel fundamentalmente explicativo. </p>     <p>La naturaleza social de la ciencia tanto en sus condicionantes, como en sus resultados, comenz&oacute; a ser m&aacute;s evidente por los procesos acaecidos de institucionalizaci&oacute;n y de profesionalizaci&oacute;n. </p>     <p>El surgimiento de la Royal Society y el modelo de financiamiento estatal de la Acad&egrave;mie des Sciences preconizado por Luis XIV, fueron ejemplos notables de los primeros pasos de la institucionalizaci&oacute;n, que condujo a la organizaci&oacute;n y regulaci&oacute;n mediante normas o pautas definidas el comportamiento de los que pronto pasar&iacute;an a denominarse cient&iacute;ficos. </p>     <p>Institucionalizaci&oacute;n y profesionalizaci&oacute;n fueron procesos complementarios indicando este &uacute;ltimo, al proceso mediante el cual el trabajo cient&iacute;fico se convirti&oacute; en una profesi&oacute;n diferenciada lo que se manifiesta claramente en el siglo XIX. Varias son las consecuencias de este proceso; se crearon nuevos puestos de trabajo, comenz&oacute; la preparaci&oacute;n sistem&aacute;tica en los campos de la ciencia - si bien la universidad tuvo sus primeros pasos desde el siglo XIII, ahora existe una expansi&oacute;n en el establecimiento de universidades y la diversificaci&oacute;n de los estudios-; como ya se hab&iacute;a referido la investigaci&oacute;n comenz&oacute; a ser apoyada, y tambi&eacute;n aparecieron asociaciones cient&iacute;ficas y publicaciones. </p>     <p>Este proceso del trabajo cient&iacute;fico institucionalizado revela el paso de la ciencia amateur, a sus formas acad&eacute;mica y posteriormente a la ciencia industrial que incluye a la ciencia en la &eacute;poca de transici&oacute;n a su fase imperialista y la reproducci&oacute;n con ello de sus relaciones de producci&oacute;n. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>La subordinaci&oacute;n de la ciencia a la l&oacute;gica de la reproducci&oacute;n del capital es una realidad a trav&eacute;s de la cual s&oacute;lo se puede explicar las actualidades del fen&oacute;meno cient&iacute;fico-tecnol&oacute;gico. </p>     <p>La relaci&oacute;n ciencia y tecnolog&iacute;a y poder, ha sido una situaci&oacute;n objetiva que cobr&oacute; nitidez en el siglo XX. La dos Guerras Mundiales y el papel cercano de las formas cient&iacute;fico-tecnol&oacute;gicas al complejo militar industrial, no dejan lugar a dudas. La b&uacute;squeda de soporte tecnol&oacute;gico por parte de los pa&iacute;ses m&aacute;s industrializados a su hegemon&iacute;a en los diferentes &aacute;mbitos del proceso de la globalizaci&oacute;n, va acompa&ntilde;ada por una acentuaci&oacute;n de la desigualdad del sistema internacional de la ciencia y la tecnolog&iacute;a en la distribuci&oacute;n de la riqueza y el conocimiento. </p>     <p>Resumamos algunos hechos que a nuestro modo de ver acrecentaron la importancia de la ciencia y la tecnolog&iacute;a durante este siglo: </p> <ol>       <li>La subordinaci&oacute;n conocimiento-ciencia-tecnolog&iacute;a al poder. </li>       <li>La relaci&oacute;n ciencia- tecnolog&iacute;a industria b&eacute;lica. Aparici&oacute;n de la Big Science cuyo primer exponente fue el tristemente celebre Proyecto Manhathan. </li>       <li>Agudizaci&oacute;n de las desigualdades econ&oacute;micas ante la amplitud de la diferencia de desarrollo cient&iacute;fico-tecnol&oacute;gico. </li>       <li>Cristalizaci&oacute;n de Pol&iacute;ticas cient&iacute;ficas, lo que represent&oacute; la participaci&oacute;n de los Estados en la organizaci&oacute;n y trazado del asunto cient&iacute;fico-tecnol&oacute;gico. </li>     </ol>     <p>El rasgo contempor&aacute;neo de la pr&aacute;ctica cient&iacute;fica en el siglo XX fue su paso a investigaci&oacute;n en el sentido intensivo, es decir, su unidad con la innovaci&oacute;n tecnol&oacute;gica. Los principales cambios observados pueden sintetizarse en: </p> <ul>       <li>Se realiza en los marcos de diversas tradiciones acumulativas de conocimientos y de pr&aacute;cticas. </li>       ]]></body>
<body><![CDATA[<li>Se realiza en marcos institucionales, caracterizados por la competencia de las universidades y otras instituciones cient&iacute;ficas. </li>       <li>La propia institucionalizaci&oacute;n del trabajo cient&iacute;fico revela su comprometimiento con las estructuras pol&iacute;ticas y econ&oacute;micas de la sociedad: sus condicionantes macrosociales hist&oacute;rico-concretas. </li>       <li>La unidad de la b&uacute;squeda cient&iacute;fica y tecnol&oacute;gica. </li>       <li>Participaci&oacute;n cada vez mayor de la ciencia y la tecnolog&iacute;a en la modelaci&oacute;n de la sociedad, consider&aacute;ndose enorme su incidencia en la vida social. </li>       <li>Continuidad de la fractura entre la cultura cient&iacute;fico-tecnol&oacute;gica y la human&iacute;stica. </li>     </ul>     <p>Ontol&oacute;gicamente los cambios operados en la pr&aacute;ctica cient&iacute;fico-tecnol&oacute;gica se hacen acompa&ntilde;ar por su complemento gnoseol&oacute;gico: cambios en la interpretaci&oacute;n de dicha pr&aacute;ctica. Lugar destacado en estos cambios provienen de los Estudios Sociales de la Ciencia y la Tecnolog&iacute;a, tambi&eacute;n conocidos por Ciencia Tecnolog&iacute;a Sociedad (CTS). La naturaleza del cambio se muestra a trav&eacute;s de la imagen de varios desplazamientos ocurridos en los estudios de manera particular sobre la ciencia (<a href="#ref">2</a>). </p>     <p>El primer desplazamiento se produce en relaci&oacute;n con el objeto de atenci&oacute;n: la cual se desplaza de la mirada tradicional de los productos o resultados de la actividad cognoscitiva, es decir, los conocimientos y las teor&iacute;as cient&iacute;ficas, hacia la propia actividad. Esto tiene varias implicaciones: </p> <ul>       <li>Primero, pone al descubierto las fuerzas motrices del desarrollo de la ciencia, el conocimiento aparece como una funci&oacute;n de la existencia humana, una dimensi&oacute;n de la actividad social realizada por los hombres que contraen relaciones objetivamente condicionadas, aparece las relaciones ciencia- pol&iacute;tica (en la forma conocimiento- poder, tan n&iacute;tidamente acentuadas por Michel Foulcault), ciencia-ideolog&iacute;a y ciencia-producci&oacute;n. Se debe reconocer el papel jugado por el marxismo en la comprensi&oacute;n de estas &uacute;ltimas relaci&oacute;nes. </li>       <li>En segundo lugar, emerge la interacci&oacute;n de la ciencia con otras actividades sociales, lo que coloca en discusi&oacute;n el privilegio de la ciencia, (<a href="#ref">3</a>), y en dudas la visi&oacute;n cientificista de la misma. </li>       ]]></body>
<body><![CDATA[<li>Por &uacute;ltimo, se enfatiz&oacute; en los factores subjetivos e intersubjetivos que participan en la producci&oacute;n, difusi&oacute;n y aplicaci&oacute;n de conocimientos. Las relaciones cl&aacute;sicamente concebidas por la teor&iacute;a del conocimiento y la metodolog&iacute;a del conocimiento cient&iacute;fico, la relaci&oacute;n Sujeto- Objeto de conocimiento, se ampl&iacute;an esta vez para incluir las relaciones intersubjetivas. (<a href="#ref">1, 4</a>). </li>     </ul>     <p>El siguiente desplazamiento se sit&uacute;a, en una diferente percepci&oacute;n pero esta vez s&iacute; sobre los resultados de la actividad cient&iacute;fica. El reconocimiento de la contextualizaci&oacute;n social de la ciencia tiene implicaciones para: </p> <ul>       <li>Considerar la relaci&oacute;n entre contexto social e institucional y el car&aacute;cter objetivo del conocimiento cient&iacute;fico; la flexibilidad interpretativa de la evidencia emp&iacute;rica; la relaci&oacute;n entre el hecho cient&iacute;fico y el estilo de pensamiento (<a href="#ref">4</a>); reemerge a su vez la problem&aacute;tica de admitir el car&aacute;cter transitorio del conocimiento y por tanto la aceptaci&oacute;n de la falibilidad, y adem&aacute;s la posibilidad de que el conocimiento sea una construcci&oacute;n social (<a href="#ref">5, 6</a>). </li>       <li>Un acercamiento entre la forma cient&iacute;fica y otras formas del conocimiento (Feyerabend), y su consideraci&oacute;n como sistema cultural (<a href="#ref">7</a>) </li>     </ul>     <p>Un &uacute;ltimo desplazamiento consiste en la atenci&oacute;n hacia los procesos de institucionalizaci&oacute;n y profesionalizaci&oacute;n, que consiste en la adhesi&oacute;n a normas institucionales (<a href="#ref">8</a>), la existencia de cierto tipo de comunidad que comparte compromisos cognoscitivos y metodol&oacute;gicos (<a href="#ref">1</a>), y que es educada para el trabajo cient&iacute;fico y a la cual le caracteriza tambi&eacute;n un ethos, constituyen algunas de los &aacute;ngulos que son alumbrados por estos cambios. </p>     <p>Hoy se advierte como nunca antes la necesidad de considerar a la ciencia y la tecnolog&iacute;a mismas como procesos sociales, con todos los rasgos que esa estimaci&oacute;n permite comprender, por eso el reclamo de asumir de forma renovada los conceptos de ciencia y tecnolog&iacute;a caracterizan los estudios actuales que pretenden alcanzar una visi&oacute;n integral de la actividad tecnocient&iacute;fica. </p>     <p>El enfoque m&aacute;s trascendental entre las definiciones de ciencia ha sido el acercamiento a la misma como forma de actividad social. Esto incluye la idea de que no es uno m&aacute;s entre sus diversos rasgos, sino por el contrario su car&aacute;cter distintivo, su propia esencia. Para muchos resulta poco probable hallar un concepto que pueda referir la riqueza de aspectos que abarca lo que comprendemos hoy por ciencia, los autores de &quot;Ciencia, Tecnolog&iacute;a y Sociedad: una aproximaci&oacute;n conceptual&quot; (<a href="#ref">9</a>) afirman: </p>     <p>…&quot;asumido el fracaso del proyecto positivista de una ciencia unificada, parece entonces dif&iacute;cil hablar de &quot;la ciencia&quot; como un g&eacute;nero natural en virtud de la posesi&oacute;n de alg&uacute;n m&eacute;todo o estructura com&uacute;n, o, en general, de alg&uacute;n conjunto de condiciones necesarias y suficientes. Queda sin embargo un s&oacute;lido aire de familia para referirnos a las ciencias, proporcionado por cosas tales como: el uso de las matem&aacute;ticas; los procedimientos estandarizados de prueba y replicaci&oacute;n; la generalidad de sus afirmaciones de conocimiento; la instrumentaci&oacute;n y las pr&aacute;cticas experimentales; el &eacute;xito en resolver problemas particulares a trav&eacute;s de la tecnolog&iacute;a; y su credibilidad casi universal. Sin embargo, a este aire de familia, hay que agregarle ahora que tales cosas deben ser vistas, analizadas e interpretadas dentro de contextos sociales e hist&oacute;ricos concretos. A pesar de la diversidad de contenidos, competencias y estilos de razonamiento, aun reconociendo la diversidad de las ciencias, sus heterog&eacute;neas notas comunes y el &eacute;xito en la pr&aacute;ctica, ese aire de familia parece hacer posible seguir hablando de una actitud y un saber cient&iacute;ficos.&quot; </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Ha comenzado a abrirse paso una nueva percepci&oacute;n de la ciencia y con ella del cambio cient&iacute;fico, lo cual se ve claramente expresado en lo que se considera hoy una reacci&oacute;n acad&eacute;mica y tambi&eacute;n movimiento social de Ciencia, tecnolog&iacute;a, sociedad (<a href="#ref">10, 11</a>). Es definido como campo de trabajo, de car&aacute;cter cr&iacute;tico e interdisciplinar, donde se estudia la dimensi&oacute;n social de la ciencia y la tecnolog&iacute;a, tanto en lo que respecta a sus antecedentes sociales como en lo que ata&ntilde;e a sus consecuencias sociales y ambientales. </p>     <p>A este campo lo conforma una diversidad de orientaciones acad&eacute;micas con un amplio espectro que va desde la filosof&iacute;a de la ciencia, la sociolog&iacute;a del conocimiento cient&iacute;fico o la historia y la filosof&iacute;a de la tecnolog&iacute;a, hasta otros &aacute;mbitos de reflexi&oacute;n y propuestas de cambio institucional. </p>     <p>Se consideran con mayor frecuencia dos tradiciones bien establecidas desde Europa y Estados Unidos. La primera (Science and technology studies). Tiene su origen en la sociolog&iacute;a cl&aacute;sica de la ciencia, y la nueva sociolog&iacute;a del conocimiento expresada en el Programa fuerte, y se alega que es resultado de una lectura radical de Thomas Kuhn. La atenci&oacute;n se centra fundamentalmente en los antecedentes o condicionantes sociales de la ciencia y la investigaci&oacute;n est&aacute; orientada desde las Ciencias Sociales, prestando m&aacute;s atenci&oacute;n a la ciencia y ocup&aacute;ndose secundariamente de la tecnolog&iacute;a. </p>     <p>Por su parte la segunda tradici&oacute;n (Science, technology and society), se reconoce m&aacute;s centrada en las consecuencias sociales de las innovaciones cient&iacute;fico-tecnol&oacute;gicas, seg&uacute;n la caracter&iacute;stica del pragmatismo norteamericano. Est&aacute; orientada a la ense&ntilde;anza, con componentes muy claramente definidos a la reflexi&oacute;n pol&iacute;tica, entre algunos de sus representantes Paul Durbin, C. Mitcham, L. Winner. En esta tradici&oacute;n no se deja de considerar el activismo social. </p>     <p>Ambas tradiciones comparten varios rasgos: presentan a la Ciencia y la Tecnolog&iacute;a no como actividades aut&oacute;nomas o atenidas a su l&oacute;gica interna, sino como productos o procesos sociales donde los aspectos o factores &quot;no epist&eacute;micos&quot; desempe&ntilde;an papeles fundamentales en la g&eacute;nesis y consolidaci&oacute;n del conocimiento, lo que les permite puntos de partida para ejercer criticas a la tecnocracia. (<a href="#ref">2</a>) </p>     <p>Se reconocen otras dos tradiciones que han tenido significado para Cuba en cuanto a la apreciaci&oacute;n de la ciencia, se trata de la tradici&oacute;n cienciol&oacute;gica (<a href="#ref">12</a>) y la latinoamericana. (<a href="#ref">13</a>) </p>     <p>La primera es una tradici&oacute;n originada como explica Figaredo (<a href="#ref">12</a>) a partir de los a&ntilde;os sesenta del siglo XX en los pa&iacute;ses europeos que formaban el desaparecido campo socialista, la URSS, Polonia, Alemania, Checoslovaquia y Bulgaria. Estos estudios denominados cienciolog&iacute;a o ciencia de la ciencia estaban orientados al an&aacute;lisis de la interacci&oacute;n de los diferentes elementos que determinan el desarrollo de la ciencia como un sistema complejo y sus conexiones culturales. En ellos de manera similar a los modelos racionalistas, se le prestaba mayor atenci&oacute;n a la ciencia y de manera secundaria a la tecnolog&iacute;a. Con un car&aacute;cter te&oacute;rico aplicado, su marco explicativo consist&iacute;a en la interdisciplinariedad fundamentadas en el marxismo, el cual cobraba gran fuerza en la educaci&oacute;n y la ideolog&iacute;a cubanas. </p>     <p>La tradici&oacute;n latinoamericana, donde se ha dado muestras de un pensamiento desde Argentina, Brasil, M&eacute;xico, Venezuela, enfoca la ciencia y la tecnolog&iacute;a desde la perspectiva de pa&iacute;ses estructuralmente dependientes. Una atenci&oacute;n simult&aacute;nea de la ciencia y la tecnolog&iacute;a pero centrada en las relaciones de dependencia con la ciencia y la tecnolog&iacute;a de los pa&iacute;ses m&aacute;s desarrollados, ha sido estudiado por Nu&ntilde;ez Jover y Leonardo Silvio Vaccarezza que explica la especificidad de los estudios en la regi&oacute;n en relaci&oacute;n con el estado real de la ciencia y la tecnolog&iacute;a en estos pa&iacute;ses. </p>     <p>El desarrollo de este campo de estudios CTS, continua, y en &eacute;l no dejan de expresarse las contradicciones del mundo actual, en parte expresadas en la compilaci&oacute;n realizada por los editores Andoni Ibarra y Jos&eacute; A. L&oacute;pez Cerezo, denominada &quot;Desaf&iacute;os y tensiones actuales en Ciencia, Tecnolog&iacute;a y Sociedad&quot; (<a href="#ref">10</a>). Con todo, los diversos enfoques que se perfilan al interior de estos estudios son significativos para favorecer la obtenci&oacute;n de concepciones te&oacute;ricas m&aacute;s amplias, y para lograr desarrollar una conciencia cada vez m&aacute;s clara del fen&oacute;meno cient&iacute;fico-tecnol&oacute;gico como proceso social y cultural. </p>     <p>LOS ESTUDIOS SOCIALES DE LA CIENCIA: LA INTRODUCCI&Oacute;N DE LOS CONCEPTOS DE ESTILO Y COLECTIVO DE PENSAMIENTO. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>En el primer tercio del siglo XX acaecieron importantes estudios sociales e hist&oacute;ricos de la ciencia, dentro de los m&aacute;s reconocidos en el &aacute;mbito CTS, se encuentran los de Ludwik Fleck. Estos estudios concentraban su atenci&oacute;n en los contextos sociales de la producci&oacute;n de conocimientos a&ntilde;adi&eacute;ndole a la versi&oacute;n filos&oacute;fico- epistemol&oacute;gica anterior la perspectiva que estudia a la ciencia fundamentalmente como el resultado de interacciones sociales.(<a href="#ref">14</a>) </p>     <p>La propuesta de Fleck daba inicio a una era de desarrollo tendente a descalificar la proclividad de la interpretaci&oacute;n de la ciencia como una &quot;totalidad de proposiciones verdaderas, regidas por principios l&oacute;gicos y metodol&oacute;gicos inmutables&quot; provenientes del positivismo y del empirismo l&oacute;gico, y de ese modo colocaba antecedentes influyentes en la emergencia de diversidad de versiones interpretativas para descubrir los factores esenciales de la tecnociencia actual. </p>     <p>Hasta hace relativamente poco el caso de Ludwik Fleck fue m&aacute;s bien desconocido y curiosamente anotado por las lecturas de los estudiosos, en las obras de los cuales asoman algunas de sus contribuciones. </p>     <p>En el libro &quot;La g&eacute;nesis y desarrollo de un hecho cient&iacute;fico&quot; enunci&oacute; su Teor&iacute;a sobre el estilo y el colectivo de pensamiento. El concepto de estilo de pensamiento aparece por primera vez en su segundo trabajo epistemol&oacute;gico, un art&iacute;culo titulado &quot;Zur Kriseder &quot;Wirklichkeil&quot; &quot;(<a href="#ref">15</a>) (Sobre la crisis de la realidad). En &eacute;l Fleck &quot;sociologiza&quot; el an&aacute;lisis de la ciencia, relacionando de forma sistem&aacute;tica al objeto de conocimiento - a la actividad cognoscitiva- y el marco social de la ciencia. </p>     <p>Seg&uacute;n su propuesta el conocimiento s&oacute;lo puede ser explicado teniendo en cuenta las condiciones sociales y culturales en el cual es producido, esta posici&oacute;n es trascendente, si se compara con las escuelas positivistas que dominaban el &aacute;mbito acad&eacute;mico de su momento. La determinaci&oacute;n social es comprendida por Fleck en el sentido de que cada &quot;saber&quot; forma, consecuentemente, su propio &quot;estilo de pensamiento&quot; a trav&eacute;s del cual se comprenden los problemas, y orienta la b&uacute;squeda cognoscitiva de acuerdo a sus objetivos&quot;( <a href="#ref">15</a>) </p>     <p>Estos puntos de partida son desarrollados en el libro que saldr&iacute;a a la luz en 1935. (<a href="#ref">4</a>) Fleck se traslada en el primer capitulo del libro, por la evoluci&oacute;n del concepto de s&iacute;filis y va constatando diversos factores que influyeron en las diversas formulaciones de la enfermedad a partir del siglo XV: de las primeras producidas por la astrolog&iacute;a como &quot;ciencia&quot; dominante, hasta las provenientes de la religi&oacute;n, que generaban actitudes potenciadoras de una interpretaci&oacute;n &eacute;tica de la enfermedad y de la consiguiente estigmatizaci&oacute;n y segregaci&oacute;n de los enfermos. </p>     <p>Las sucesivas aproximaciones se originaron desde el &eacute;nfasis cient&iacute;fico, primero, desde los m&eacute;dicos empiristas y de su forma de utilizar los remedios, en este caso el mercurio, dando as&iacute; la llamada por Fleck, &quot;entidad emp&iacute;rico- terap&eacute;utica&quot;. La siguiente explicaci&oacute;n estuvo centrada en las ideas sobre el mecanismo de las asociaciones patol&oacute;gicas, de donde surgi&oacute; la idea de la sangre corrupta, que impuls&oacute; la investigaci&oacute;n posterior, mientras que hab&iacute;a surgido ella misma, de la teor&iacute;a general de la mezcla de los humores. Y por &uacute;ltimo, el concepto etiol&oacute;gico de s&iacute;filis, la reacci&oacute;n de Wassermann, que constituye el hecho cient&iacute;fico al cual el epistem&oacute;logo dedica su an&aacute;lisis y su m&eacute;todo sociol&oacute;gico de &quot;disecci&oacute;n&quot;. </p>     <p>La formulaci&oacute;n del concepto estilo de pensamiento aparece en el libro ligado a su idea del colectivo de pensamiento como estructura sociol&oacute;gica, como &quot;unidad social de la comunidad de cient&iacute;ficos de un campo determinado.&quot; De ese modo el estilo de pensamiento se define como determinadas presuposiciones, convicciones que unen entre s&iacute; a los cient&iacute;ficos y sobre las que se construye el edificio te&oacute;rico. (<a href="#ref">15</a>) </p>     <p>Tal posici&oacute;n supera la idea cl&aacute;sica del progreso cognoscitivo como aumento o acumulaci&oacute;n propia del positivismo, crea antecedentes a cuestionamiento posteriores que en filosof&iacute;a de la ciencia, enfatizan en la relaci&oacute;n entre los presupuestos te&oacute;ricos y los de los datos observacionales, adem&aacute;s de que coloca tambi&eacute;n antecedentes en la sucesiva postura kuhniana sobre los paradigmas. El desarrollo del conocimiento consiste para Fleck en el desarrollo colectivo incesante del estilo de pensamiento. </p>     <p>En la propuesta epistemol&oacute;gica de Fleck se amplia la perspectiva de la relaci&oacute;n cognoscitiva entre el objeto- sujeto del conocimiento, propia de una interpretaci&oacute;n racionalista de la ciencia, &eacute;l demuestra que no se debe considerar como una relaci&oacute;n bilateral entre sujeto -objeto, entre el cognoscente y el objeto a conocer. El estado del conocimiento de cada momento constituye, el tercer componente de la relaci&oacute;n puesto que lo ya conocido condiciona la forma y manera del nuevo conocimiento, del mismo modo que los hechos m&eacute;dicos est&aacute;n ubicados cultural e hist&oacute;ricamente a trav&eacute;s de la pertinencia del colectivo de pensamiento. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>El concepto cient&iacute;fico es por tanto resultado del desarrollo hist&oacute;rico del pensamiento, en el sentido estrictamente cognoscitivo, pero adem&aacute;s en un sentido sociol&oacute;gico las condiciones sociales son reflejadas en los conceptos heredados, &quot;en las formas de concebir los problemas, en los programas de ense&ntilde;anza formal, en la vida diaria, en el lenguaje y en las instituciones&quot; (<a href="#ref">4</a>) </p>     <p>Entre los elementos que pueden conformar un estilo de pensamiento Fleck descubre los h&aacute;bitos de pensamiento, la intuici&oacute;n met&oacute;dica y los preceptos generales. A estos &uacute;ltimos da importancia, alegando que determinan la orientaci&oacute;n de la investigaci&oacute;n y la conectan con una tradici&oacute;n espec&iacute;fica. (<a href="#ref">4</a>) </p>     <p>El estilo de pensamiento que se introduce desde la formaci&oacute;n en cualquier ciencia y que &quot;llega hasta los m&aacute;s peque&ntilde;os detalles en las ciencias especializadas y maduras&quot; seg&uacute;n Fleck, requiere ser investigado si se persigue analizar c&oacute;mo cambiar las presuposiciones en las ciencias. </p>     <p>&quot;El estilo de pensamiento no es el particular tono de los conceptos, ni la peculiar forma de ensamblarlos. Es una coerci&oacute;n determinada de pensamiento: la totalidad de la preparaci&oacute;n y disponibilidad intelectual orientada a ver y actuar de una forma y no de otra&quot;. (<a href="#ref">4</a>) Basado en estos fundamentos Fleck considera la dependencia del hecho cient&iacute;fico con relaci&oacute;n al estilo de pensamiento. </p>     <p>&quot;Cuanto m&aacute;s elaborado y m&aacute;s desarrollado est&aacute; un campo del saber, m&aacute;s peque&ntilde;a son las diferencias de opini&oacute;n... es como si con el aumento de los puntos de confluencia disminuyese el espacio libre, como si surgiesen m&aacute;s resistencias que limitaran el libre desenvolvimiento del pensamiento…La tradici&oacute;n, la formaci&oacute;n y la costumbre dan origen a una disposici&oacute;n a percibir y actuar conforme a un estilo, es decir, una forma dirigida y restringida&quot;. (<a href="#ref">4</a>) </p>     <p>Fleck demuestra como, hasta el observar m&aacute;s simple est&aacute; condicionado por el estilo de pensamiento, y esta unido por tanto a una comunidad de pensamiento. El trabajo en equipo, puede ser un trabajo colectivo que consiste en crear, mediante el esfuerzo conjunto, una estructura especial que no es igual a la suma de los trabajos individuales. Todos los caminos hacia una epistemolog&iacute;a positiva y fruct&iacute;fera desembocan en el concepto de estilo de pensamiento- argumenta Fleck, cuyas variedades son comparables entre s&iacute; e investigables como resultado del desarrollo hist&oacute;rico. (<a href="#ref">4</a>) </p>     <p>El estilo de pensamiento consiste, en una determinada actitud y en el tipo de ejecuci&oacute;n pr&aacute;ctica que tal actitud consuma. Esta actitud tiene dos partes estrechamente relacionadas entre s&iacute; que se deriva de lo que se ha ido explicando: la disposici&oacute;n para la percepci&oacute;n y observaci&oacute;n cient&iacute;fica y para la acci&oacute;n orientada sobre la base de ese conocimiento. El estilo de pensamiento queda caracterizado por: </p> <ol>       <li>Los rasgos comunes de los problemas que interesan al colectivo de pensamiento. </li>       <li>Los juicios que el pensamiento colectivo considera evidentes. </li>       <li>Los m&eacute;todos que emplea como medio de conocimiento. </li>     ]]></body>
<body><![CDATA[</ol>     <p>Tales argumentos significan un ataque al concepto de hecho cient&iacute;fico de los empiristas l&oacute;gicos, si la ciencia es una actividad realizada por personas colectivamente entonces deben tenerse en cuenta: </p> <ul>       <li>Las convicciones emp&iacute;ricas y especulativas de los individuos, </li>       <li>Las estructuras sociol&oacute;gicas y </li>       <li>Las convicciones que unen entre s&iacute; a los cient&iacute;ficos. </li>     </ul>     <p>Todo hecho cient&iacute;fico se situar&aacute; de acuerdo con los intereses intelectuales del colectivo de pensamiento, y debe ser expresado en el estilo del mismo. La importancia concedida al concepto colectivo de pensamiento por Fleck radica en que es un medio de explicaci&oacute;n de la condicionalidad social del pensamiento. El colectivo no debe ser entendido como un grupo fijo, puesto que es un concepto funcional, designa al grupo que existe siempre que dos o m&aacute;s personas intercambian ideas. El autor suele diferenciar a los colectivos estables de aquellos que se forman moment&aacute;neamente, si un grupo existe durante un tiempo suficiente, el estilo de pensamiento queda fijado y adquiere una estructura formal. </p>     <p>Los colectivos de pensamiento estables permiten investigar exactamente el estilo de pensamiento y las caracter&iacute;sticas sociales generales de los colectivos de pensamiento en sus relaciones rec&iacute;procas. Las comunidades de pensamiento estables cultivan como otras comunidades, una cierta exclusividad formal y tem&aacute;tica. </p>     <p>&quot;El aislamiento de cada comunidad de pensamiento corre en paralelo a una limitaci&oacute;n impuesta por el estilo de los problemas que ser&aacute;n admitidos. Esa es la explicaci&oacute;n del porqu&eacute; muchos problemas pasan inadvertidos o se rechazan por considerarlos carentes de importancia o de sentido&quot;. (<a href="#ref">4</a>) </p>     <p>He aqu&iacute; una de las principales posiciones de la epistemolog&iacute;a Fleckneriana, la disposici&oacute;n para percibir de forma orientada se adquiere a costa de la p&eacute;rdida del poder de percibir lo heterog&eacute;neo. Es por eso que ya el epistem&oacute;logo comprende que en el mismo concepto de hecho- existe una coacci&oacute;n del pensamiento. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Como puede observarse no es la ruptura revolucionaria el tema central en estas concepciones, sino por el contrario la instauraci&oacute;n y desarrollo del estilo de pensamiento, &quot;Lograr la mayor coerci&oacute;n de pensamiento&quot; es la meta cognoscitiva, son los momentos que mejor captan la evoluci&oacute;n que se produce en la ciencia, de all&iacute; la principal diferencia de su posici&oacute;n con relaci&oacute;n al trabajo posterior de Thomas Kuhn que s&iacute; enfatiz&oacute; en el momento del cambio. </p>     <p>Esta idea en la teor&iacute;a fleckneriana se argumenta como la tendencia a la persistencia de los sistemas de opini&oacute;n: Si una concepci&oacute;n impregna lo suficiente a un colectivo de pensamiento queda convertida en un punto de vista en el cual una contradicci&oacute;n parece algo impensable o inimaginable. Toda teor&iacute;a atraviesa primero una &eacute;poca de clasicismo, en la que s&oacute;lo se ven hechos que encajan en ella y otra de complicaciones en la que comienzan a presentarse las excepciones. Estas ideas aparecer&aacute;n luego en Kuhn como ciencia normal y anomal&iacute;as y la idea de la revoluci&oacute;n cient&iacute;fica. </p>     <p>Otro de los elementos de sumo inter&eacute;s en la teor&iacute;a epistemol&oacute;gica de Fleck es el relacionado con los factores que seg&uacute;n su opini&oacute;n influyen en la transformaci&oacute;n: c&oacute;mo se producen los cambios y la din&aacute;mica de la investigaci&oacute;n caracter&iacute;stica de la &eacute;poca moderna. La primera de sus explicaciones gira en torno a la idea de la pertenencia de los sujetos al colectivo exot&eacute;rico y al propio tiempo a otros colectivos de pensamiento cient&iacute;fico y no cient&iacute;fico: la asimilaci&oacute;n de la informaci&oacute;n recibida produce los est&iacute;mulos necesarios para la transformaci&oacute;n del estilo de pensamiento. </p>     <p>En segundo lugar, se trata de la &quot;circulaci&oacute;n intercolectiva de ideas&quot; que significa el desplazamiento o transformaci&oacute;n de los valores de los pensamientos, aqu&iacute; subyace la tesis desarrollada con posterioridad sobre el funcionamiento del lenguaje y el desplazamiento de significado como elementos positivos en el desarrollo de la ciencia. Existe en ese sentido una marcada diferencia con relaci&oacute;n a las tesis de la inconmensurabilidad desarrollada por Kuhn . </p>     <p>Finalmente ser&iacute;a necesario demostrar que a todo estilo de pensamiento le corresponde un efecto pr&aacute;ctico. La verificaci&oacute;n de eficiencia pr&aacute;ctica est&aacute; tan unida al estilo de pensamiento como la presuposici&oacute;n, con lo que Fleck introduce las interrogantes que emergen cuando la dimensi&oacute;n pr&aacute;ctica de la ciencia pasa al lugar central de reflexi&oacute;n filos&oacute;fica. En estos casos al decir de L&oacute;pez Cerezo, se revitalizan y reorientan problemas del empirismo tradicional como, la objetividad cient&iacute;fica, la carga te&oacute;rica de la observaci&oacute;n, y la tesis de la infradeterminaci&oacute;n entre las m&aacute;s importantes. </p>     <p>De modo general se puede afirmar que en la obra de Fleck la teor&iacute;a del estilo y el colectivo de pensamiento permite superar las limitaciones y carencias propias del modelo racionalista de explicaci&oacute;n de la ciencia, propios del positivismo y el enfoque internalista de la ciencia y su desarrollo. (<a href="#ref">16, 17</a>) </p>     <p>Sin pretensiones de hacer conclusiones quisiera agrupar algunas diferencias significativas de la propuesta del epistem&oacute;logo polaco y las posiciones del modelo racionalista: </p> <ol>       <li>Mientras que el racionalismo s&oacute;lo aborda la dimensi&oacute;n cognitiva de la ciencia la teor&iacute;a de Fleck sobre el estilo de pensamiento es capaz de enfocar la dimensi&oacute;n social en muchas de sus aristas. </li>       <li>Fleck rechaza la idea del progreso del conocimiento en forma de crecimiento acumulativo de enunciados obtenidos de manera l&oacute;gica , al presentarlo como el desarrollo incesante del estilo de pensamiento- desplaza la atenci&oacute;n hacia el conocimiento como actividad, objetiva y subjetivamente condicionada. </li>       <li>A un enfoque logicista, que es capaz de reconstruir racionalmente el proceso que decide si una hip&oacute;tesis est&aacute; justificada l&oacute;gicamente por la evidencia emp&iacute;rica, Fleck es capaz de contrastar una comprensi&oacute;n donde las contingencias econ&oacute;micas y pol&iacute;ticas, las presiones &eacute;ticas y morales, los intereses nacionales y los perjuicios ocupan un lugar en la actividad de b&uacute;squeda de la verdad. Con muchos argumentos podr&iacute;a afirmarse que en el modo explicativo que utiliza el m&eacute;dico polaco los factores no epist&eacute;micos - que luego serian recalcados por Thomas Kuhn- pasan a ocupar un momento muy esencial en la explicaci&oacute;n de la evoluci&oacute;n del concepto y en el desarrollo de la investigaci&oacute;n que &eacute;l toma como unidad de an&aacute;lisis. </li>       ]]></body>
<body><![CDATA[<li>A nuestro juicio Fleck tambi&eacute;n es capaz de llenar los vac&iacute;os que no hab&iacute;an sido objeto de atenci&oacute;n por parte del modelo racionalista: la organizaci&oacute;n de la ciencia, su din&aacute;mica interna; y al introducir el concepto de colectivo de pensamiento y su ajuste a un determinado estilo de ver las cosas, est&aacute; inclin&aacute;ndose hacia el tema de la formaci&oacute;n de consenso en todo ese proceso. </li>     </ol>     <p>Existe consenso en afirmar que la obra de T. Kuhn (1962) conmovi&oacute; los estudios sobre las ciencias. &quot;La estructura de las Revoluciones Cient&iacute;ficas&quot;, result&oacute; de sumo inter&eacute;s para estudios de una serie de campos provocando reacciones y diversidad de interpretaciones. (<a href="#ref">18, 19</a>) </p>     <p>Sobre el &quot;giro kuhniano&quot; en la interpretaci&oacute;n de la ciencia se refiere L&oacute;pez Cerezo: &quot;consenso y tradici&oacute;n son dos palabras claves que, en la descripci&oacute;n kuhniana de la pr&aacute;ctica cient&iacute;fica, sustituyen a la &quot;b&uacute;squeda de la verdad&quot; y al impersonal &quot;m&eacute;todo cient&iacute;fico&quot;. La ciencia a trav&eacute;s de los ojos de Kuhn, &quot;es una empresa colectiva de soluci&oacute;n de enigmas y soluciones propuestas&quot; (<a href="#ref">19</a>) </p>     <p>En principio uno de los objetivos centrales de Kuhn fue contraponerse a las ideas m&aacute;s comunes que exist&iacute;an sobre el cambio cient&iacute;fico. Admit&iacute;a que la acumulaci&oacute;n jugaba cierto papel en el avance del conocimiento cient&iacute;fico. Consideraba a la ciencia normal como investigaci&oacute;n basada en una o m&aacute;s realizaciones cient&iacute;ficas pasadas, realizaciones que la comunidad cient&iacute;fica ha reconocido como fundamental para su pr&aacute;ctica posterior. A la ciencia normal donde domina un paradigma determinado, le siguen anomal&iacute;as, la etapa de crisis y el momento de revoluci&oacute;n que conduce a un nuevo paradigma. </p>     <p>Junto al concepto de ciencia normal introduce el periodo revolucionario en la ciencia. Los principales cambios provienen de las revoluciones. &quot;La transformaci&oacute;n de los paradigmas son revoluciones cient&iacute;ficas y la transici&oacute;n sucesiva de un paradigma a otro por una revoluci&oacute;n cient&iacute;fica es el patr&oacute;n usual de desarrollo de una ciencia madura.&quot;(<a href="#ref">19</a>) </p>     <p>Un punto de partida diferente hab&iacute;a sido desarrollado poco tiempo antes por Robert Merton como explicaci&oacute;n al desenvolvimiento de la ciencia, pero lo hac&iacute;a desde otros puntos de partida. El soci&oacute;logo centraba la atenci&oacute;n en la organizaci&oacute;n social de la ciencia, en su car&aacute;cter institucional, la ciencia como tradici&oacute;n normativa. De tal manera la din&aacute;mica interna de la ciencia es vista en las motivaciones individuales de los actores, y son canalizadas a trav&eacute;s de la expresi&oacute;n de sus valores. (<a href="#ref">8</a>) </p>     <p>La resistencia a las ideas que como hemos analizado hab&iacute;a sido objeto de atenci&oacute;n de L. Fleck aparece como formas de conducta desviadas del ethos cient&iacute;fico. Olazar&aacute;n y Torres Albero (<a href="#ref">16</a>) denominan al modelo kuhniano &quot;del cierre&quot; mientras al de Merton &quot;de la apertura&quot;. </p>     <p>El giro din&aacute;mico sociol&oacute;gico en el estudio de las ciencias del cual es portadora la versi&oacute;n de Kuhn del cambio cient&iacute;fico, al estudiar el sistema de intercambio de ideas relacionada a la din&aacute;mica de la comunidad cient&iacute;fica desbord&oacute; por supuesto los marcos del normativismo propuesto por Merton, al concebir como caracter&iacute;sticas normales en la din&aacute;mica interna de la ciencia, el acuerdo ajustado a un conjunto de est&aacute;ndares y supuestos metodol&oacute;gicos dominantes en un campo determinado, y la resistencia a ideas o teor&iacute;as que impliquen un cambio de perspectiva te&oacute;rico- metodol&oacute;gica. </p>     <p>En definitiva si se trata de explicar el funcionamiento de la ciencia, Nu&ntilde;ez (<a href="#ref">2</a>) prefiere recurrir a los criterios de Kuhn, para el cual la ciencia se organiza en forma de grupos de consenso que descansan en paradigmas. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Resulta evidente la conexi&oacute;n existente entre las posiciones sostenidas por Kuhn y el modelo epistemol&oacute;gico utilizado treinta a&ntilde;os antes por Fleck, al demostrar el car&aacute;cter contextual del conocimiento cient&iacute;fico, Kuhn sit&uacute;a los enunciados cient&iacute;ficos dentro de estructuras paradigm&aacute;ticas, con sus perspectivas metodol&oacute;gicas, t&eacute;cnicas e instrumentos de experimentaci&oacute;n, valores, habilidades, ejemplares y modelos. </p>     <p>Kuhn estuvo atento a las criticas hechas a sus conceptos y propuestas te&oacute;ricas, en la posdata a otra edici&oacute;n del mismo libro en 1969, para evitar confusiones con un concepto que en sus mismas palabras &quot;ha adquirido vida propia&quot;, sugiere el concepto de matriz disciplinar, por dos razones: primero porque se refiere a la posesi&oacute;n com&uacute;n de los practicantes de una disciplina particular, segundo porque est&aacute; compuesta de elementos ordenados de varios tipos, cada uno de los cuales requiere de una especializaci&oacute;n posterior. </p>     <p>&quot;Todos los objetos de los acuerdos de grupo que en mi texto original forman paradigmas son componentes de la matriz disciplinar y como tal forman una funci&oacute;n total y reunida&quot;. (<a href="#ref">2</a>) El concepto matriz disciplinar est&aacute; compuesto por: </p> <ul>       <li>Generalizaciones simb&oacute;licas, o componentes f&aacute;cilmente formalizables; </li>       <li>Creencias, en el texto original paradigmas metaf&iacute;sicos, </li>       <li>Valores, compartidos m&aacute;s ampliamente entre las diferentes comunidades que los modelos o generalizaciones simb&oacute;licas y hacen mucho por proporcionar a la ciencia normal un sentido de comunidad como un todo; y </li>       <li>Los ejemplares, que es donde ser&iacute;a apropiado decir paradigma, los problemas- soluciones concretas que los estudiantes encuentran desde el inicio de su educaci&oacute;n cient&iacute;fica.(<a href="#ref">2</a>) </li>     </ul>     <p>La teor&iacute;a de T. Kuhn ha sido muy significativa en los estudios sobre las ciencias, sin embargo se debilita porque aisla en definitiva a la comunidad cient&iacute;fica del contexto social. En efecto - argumenta Nu&ntilde;ez- la noci&oacute;n de ciencia como actividad que realiza la comunidad cient&iacute;fica permite la introducci&oacute;n de algunos factores socio- sicol&oacute;gicos, pero la cohesi&oacute;n de las comunidades alrededor de determinado paradigma proporciona cierto aislamiento respecto a los contextos sociales; agrega que, &quot;…su noci&oacute;n de comunidad es intuitiva, el planteo queda s&oacute;lo a nivel de intersubjetividad, careciendo al final de una adecuada caracterizaci&oacute;n de lo social.&quot;(<a href="#ref">2, 20</a>) </p>     <p>Si la ciencia no es s&oacute;lo un sistema de conocimientos, sino la actividad misma de producci&oacute;n- asimilaci&oacute;n- pr&aacute;ctica, entonces el estilo de pensamiento de los sujetos que realizan la actividad, relacionada a su condicionamiento social e institucional, juega un papel determinante. En efecto, los compromisos comunitarios, paradigmas, adiestramientos disciplinares; los rasgos psicol&oacute;gicos, prejuicios, consenso, tradici&oacute;n; la educaci&oacute;n recibida, son fen&oacute;menos sociales que se manifiestan en el seno de una comunidad cient&iacute;fica. (<a href="#ref">2</a>) </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>PARADIGMAS Y ESTILOS DE PENSAMIENTO: LA ETNOGRAF&Iacute;A COGNITIVA. </p>     <p>En los marcos de otros modelos explicativos se han ido formando otras estructuras te&oacute;ricas que intentan suplir las limitaciones presentadas, una propuesta interesante se ha dado en los marcos llamados como etnograf&iacute;a cognitiva. </p>     <p>Teniendo en cuenta los elementos esc&eacute;pticos que se derivan de la epistemolog&iacute;a de Paul Feyerabend, se puede a&uacute;n reconocer que esta recoge importantes aspectos provenientes del razonamiento socio- hist&oacute;rico sobre la ciencia. La epistemolog&iacute;a de Feyerabend tambi&eacute;n desplaza la atenci&oacute;n centrada en la dimensi&oacute;n racional de la ciencia hacia el contexto hist&oacute;rico y socio-cultural. </p>     <p>En opini&oacute;n de Feyerabend (<a href="#ref">21</a>) la ciencia es concebida como un estilo cognitivo coexistente con otras formas de comprender la realidad. El estilo cognitivo se caracteriza como un tipo espec&iacute;fico de racionalidad, hist&oacute;ricamente identificable y defendible por sus supuestos, su &quot;noci&oacute;n de verdad y realidad y su concepto de conocimiento posible, sus criterios de validaci&oacute;n y mecanismos de adquisici&oacute;n y procesamiento de la informaci&oacute;n&quot;. (<a href="#ref">22</a>) </p>     <p>E.S. Gleen indica que el enfoque de la etnograf&iacute;a cognitiva, utiliza esta noci&oacute;n de estilo cognitivo para referirse a los m&eacute;todos de que se valen los grupos humanos en el procesamiento y la organizaci&oacute;n de la informaci&oacute;n disponible de acuerdo a sus necesidades. En la medida que los sujetos de una cultura comparten experiencias y educaci&oacute;n, - dice este autor- sus interpretaciones y elaboraciones mentales son similares y tienden a desarrollar estructuras cognitivas semejantes, a esa estructura cognitiva cuando est&aacute; bien delimitada se la puede llamar paradigma. </p>     <p>Pero lo m&aacute;s interesante de su propuesta radica en que distingue los conceptos de paradigma y de estilo de pensamiento; este concepto se refiere al procesamiento de la informaci&oacute;n, a las formas de pensar o modos de organizar la informaci&oacute;n que se vuelven habituales, es decir, al proceso, mientras que el concepto de paradigma es el producto de la cognici&oacute;n: el saber ya sancionado, las redes o estructuras cognitivas m&aacute;s o menos extensas, que pueden ser conceptos, creencias o complejos sistemas de creencias interrelacionadas. </p>     <p>La epistemolog&iacute;a que caracteriza a una cultura es la resultante de la conjunci&oacute;n de estilos y paradigmas cognitivos, con lo que se obtiene una noci&oacute;n de paradigma epistemol&oacute;gico, que se reconoce como concordante tambi&eacute;n con Kuhn. </p>     <p>A mi modo de ver es importante para los estudios sociales de la ciencia y la tecnolog&iacute;a, dejar de considerar a los sujetos cognoscentes como atrapados en los marcos de paradigmas siempre incompletos e imperfectos. La adscripci&oacute;n paradigm&aacute;tica es necesaria por cuanto es la v&iacute;a para incorporar a los cient&iacute;ficos en los marcos de una tradici&oacute;n existente, pero como explica Nu&ntilde;ez (<a href="#ref">2</a>) favorece al cierre profesional, la adhesi&oacute;n disciplinaria siempre estrecha, presenta el riesgo de ser fuente de dogmatismo, que conduce a una determinada resistencia a reconocer lo nuevo, a descubrir lo valioso que puede haber m&aacute;s all&aacute; del paradigma establecido. Pero adem&aacute;s esto solamente nos ofrece una visi&oacute;n sobre la actividad cient&iacute;fica en el sentido m&aacute;s limitado, como b&uacute;squeda de conocimientos. </p>     <p>Por supuesto, los diversos campos cient&iacute;ficos exhiben diferentes grados de restricci&oacute;n cognitiva y organizativa, esas formas de organizaci&oacute;n conducen a diversas estructuras y din&aacute;micas del conocimiento, pero tambi&eacute;n a su realizaci&oacute;n pr&aacute;ctica. Parece que presentar el problema de la actitud de los sujetos ante el cambio cient&iacute;fico s&oacute;lo enfatizando el cambio de paradigma, es insuficiente hoy a la luz del significado de la investigaci&oacute;n intensiva y los profundos cuestionamientos que se mueven desde el significado social incluido el aspecto &eacute;tico de la innovaci&oacute;n tecnol&oacute;gica, all&iacute; podr&iacute;amos observar la fuerza explicativa del concepto estilo de pensamiento. </p>     <p>Si atendemos la aseveraci&oacute;n de Manuel Medina de que &quot;el uso del t&eacute;rmino &quot;tecnociencia&quot; ha puesto en evidencia la ficticia separaci&oacute;n entre ciencia y tecnolog&iacute;a, al referirse a la actividad y la producci&oacute;n cient&iacute;ficas caracter&iacute;sticas de nuestro tiempo como una pr&aacute;ctica que tiene por objetivos, se desarrolla y se plasma en construcciones tecnol&oacute;gicas&quot;.(<a href="#ref">7</a>), estaremos en presencia de una ampliaci&oacute;n de nuestra comprensi&oacute;n de la actividad cient&iacute;fico tecnol&oacute;gica a trav&eacute;s del concepto- el estilo de pensamiento que puede acompa&ntilde;ar a los valores como determinantes de la actividad tecnocient&iacute;fica. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>De todos modos al analizar los sistemas de valores en la actividad tecnocient&iacute;fica Javier Echevarria (<a href="#ref">23</a>) insiste en que los valores epist&eacute;micos siguen siendo relevantes para la tecnociencia, porque sus innovaciones y propuestas siempre est&aacute;n basadas en conocimientos previamente contrastados, tanto desde el punto de vista te&oacute;rico como por sus aplicaciones pr&aacute;cticas. Los artefactos tecnol&oacute;gicos actuales suelen ser construidos a partir de teor&iacute;as y aportaciones cient&iacute;ficas suficientemente corroboradas. Por tanto los valores internos(verisimilitud, adecuaci&oacute;n emp&iacute;rica, precisi&oacute;n, rigor) se plasman en los propios artefactos- y tecnolog&iacute;as de organizaci&oacute;n social le agrego adem&aacute;s- y no s&oacute;lo en las teor&iacute;as utilizadas. (<a href="#ref">23</a>) </p>     <p>El estilo de pensamiento en la actividad tecnocient&iacute;fica se ver&aacute; plasmado en la selecci&oacute;n de los problemas a resolver, en el tipo de soluciones propuestas, en los m&eacute;todos que se utilizaran y por &uacute;ltimo, en la evaluaci&oacute;n de las tecnolog&iacute;as. </p>     <p>No quisiera terminar sin resolver aunque de manera muy sint&eacute;tica o resumida la especificidad que a mi modo de ver, pueden ofrecer los estudios sociales de la ciencia y la tecnolog&iacute;a para el enfoque de la actividad m&eacute;dica como actividad tecnocient&iacute;fica. </p>     <p>En efecto la medicina tambi&eacute;n ha transitado a la etapa de la tecnociencia, actividad cient&iacute;fico- tecnol&oacute;gica de m&aacute;xima complejidad, investigaci&oacute;n intensiva e innovaci&oacute;n tecnol&oacute;gica en varios niveles de organizaci&oacute;n desde lo biol&oacute;gico (biotecnolog&iacute;a e ingenier&iacute;a gen&eacute;tica) hasta tecnolog&iacute;as de organizaci&oacute;n social. Existe un alto condicionamiento social de la innovaci&oacute;n en salud que contiene la paradoja de utilizar mediciones cada vez m&aacute;s complejas, mientras que demanda una participaci&oacute;n social cada vez m&aacute;s activa. </p>     <p>M&uacute;ltiples son los problemas que se activan cuando se comienza un acercamiento CTS, a esta actividad cient&iacute;fico-tecnol&oacute;gica en Salud, en primer lugar los que vienen de la caracter&iacute;stica contempor&aacute;nea general de la &quot;globalizaci&oacute;n del riesgo&quot; (<a href="#ref">24</a>): </p> <ul>       <li>De la manera en que las sociedades se han relacionado con la naturaleza genera el peligro de destrucci&oacute;n para los procesos vitales naturales y sociales. </li>       <li>La apariencia triunfal de la ciencia y la tecnolog&iacute;a, no ha tenido en cuenta la acci&oacute;n humana siempre ocurre en medio de desconocimiento de algunas condiciones requeridas para la acci&oacute;n y que tampoco es posible controlar todas las consecuencias no deseadas. Lo que llama Ulrich Beck &quot;globalizaci&oacute;n de los efectos secundarios&quot;. </li>       <li>La existencia de riesgos manufacturados que impactan las bases culturales de la existencia humana: conceptos y pr&aacute;cticas alrededor del trabajo, la moral, el arte, la comunicaci&oacute;n, los avances en la ingenier&iacute;a gen&eacute;tica y la biotecnolog&iacute;a. </li>       <li>Los riesgos que son en su mayor parte fabricados, pierden su delimitaci&oacute;n espacio-temporal para convertirse en globales y permanentes. </li>     </ul>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>En segundo lugar, la variedad de problemas que emergen cuando se enfoca la racionalidad m&eacute;dica en particular, atendiendo a las caracter&iacute;sticas actuales de las investigaciones, a la ampliaci&oacute;n de los objetos de conocimiento y de intervenci&oacute;n, tambi&eacute;n a la ampliaci&oacute;n num&eacute;rica de las comunidades cient&iacute;ficas, a sus espacios de interacci&oacute;n, los ritmos de producci&oacute;n de innovaciones, la variedad de formas de divulgaci&oacute;n de la informaci&oacute;n, y la aparici&oacute;n de nuevas metodolog&iacute;as de validaci&oacute;n del conocimiento. </p>     <p>En tercer lugar, se trata de la aparici&oacute;n de nuevos actores sociales, y el otorgamiento de mayores oportunidades de participaci&oacute;n social, lo que hace que aumenten las voces y se cuestionen las formas tradicionales de autoritarismo de los expertos en estos &aacute;mbitos. </p>     <p>Dice Edmundo Granda: …&quot;cuando las pr&aacute;cticas se complican, tratamos de encontrar en nuestras teor&iacute;as y en los c&aacute;nones disciplinarios por ejemplo de la Salud P&uacute;blica la tabla de soluci&oacute;n, pero aquello no es tan aconsejable ya que las bases filos&oacute;ficas y te&oacute;ricas que sustentaron el deambular de esta disciplina durante el siglo XX posiblemente no tienen la fortaleza para soportar el embate actual del globalismo&quot;. (<a href="#ref">24</a>) </p>     <p align="center"><b>A modo de conclusiones </b></p>     <p>&iquest;Qu&eacute; ha cambiado con tanta nitidez en salud? </p>     <p>Ante todo el fin de los tiempos en que los conocimientos y pr&aacute;cticas m&eacute;dicas no afectaban la organizaci&oacute;n social. Vivimos una etapa de la relaci&oacute;n medicina- como pr&aacute;ctica cient&iacute;fico- tecnol&oacute;gica y la sociedad, donde los conocimientos y pr&aacute;cticas constituyen un elemento primordial de la organizaci&oacute;n social. </p>     <p>Hasta ahora la Salud P&uacute;blica y la medicina que guiaron el pensamiento y la acci&oacute;n durante el siglo XX estuvieron sustentadas en: </p> <ol>       <li>El presupuesto filos&oacute;fico te&oacute;rico de la enfermedad y la muerte como puntos de partida para la comprensi&oacute;n de la salud. </li>       <li>El m&eacute;todo positivista como base explicativa de la verdad sobre el riesgo. </li>       <li>La aceptaci&oacute;n del poder del experto y del estado sobre el c&aacute;lculo del riesgo y la soluci&oacute;n de los problemas. </li>     ]]></body>
<body><![CDATA[</ol>     <p>Seg&uacute;n el mismo Granda hoy se ha llegado al convencimiento de que no es posible lograr la salud &uacute;nicamente por el descuento de la enfermedad, que la aproximaci&oacute;n positivista excluye al sujeto como generador de conocimiento y valor, mientras que la absolutizaci&oacute;n del poder del experto y la supuesta neutralidad del conocimiento y la innovaci&oacute;n conduce a posturas ingenuas y poco responsables. </p>     <p>Ante esas evidencias se debe cambiar las formas de ver, interpretar y actuar: </p>     <p>La mirada: si la Salud P&uacute;blica tradicional vio a la poblaci&oacute;n como objeto a ser intervenido por parte de la norma y la ciencia positiva, ahora se requiere ver c&oacute;mo los sujetos individuales y colectivos producen salud. </p>     <p>La interpretaci&oacute;n: se necesita formas interpretativas que permitan llegar a la complejidad de los sistemas biol&oacute;gicos y sociales, la utilizaci&oacute;n de nuevos m&eacute;todos y formas de pensamiento. </p>     <p>La acci&oacute;n: explicita la necesidad de imbricaci&oacute;n de la salud con la propia vida poblacional, el desarrollo de nuevos instrumentos filos&oacute;ficos, te&oacute;ricos para la tarea de hacer corresponder la acci&oacute;n con las verdaderas necesidades sociales y comprender todo el entramado econ&oacute;mico y pol&iacute;tico del fen&oacute;meno salud. </p>     <p>La b&uacute;squeda de concepciones te&oacute;ricas m&aacute;s coherentes con la naturaleza social de la ciencia y la tecnolog&iacute;a deber&aacute; contribuir a cambiar esas formas de ver, interpretar y de actuar en estos &aacute;mbitos de la salud, hoy en el centro de la din&aacute;mica de la generaci&oacute;n de innovaciones. Sin dudas los estudios sociales de la ciencia y la tecnolog&iacute;a tienen responsabilidades en las actitudes futuras. </p>     <p align="center"><b>Summary</b> </p>     <p>An important point in the development of the nexus science - technology - society was necessary so that they could become object of metascientific attention, so its relationships, tensions and contradictions became evident. Science and technology did not always have the same repercussion in the social environment. As a result of their increasing importance especially from the XIX century on, and through the processes of professionalization and institutionalization of science fostered by capitalist production relationships, science and technology occupy every time a bigger space in the social life, which has conditioned the necessity to study their interrelations. This work will expose the necessity and the socio- historical foundations of social studies, as well as their expression in the field denominated Science Technology and Society (STS). The topic of science was the one chosen to carry out the theoretical treatment, always keeping in mind that, any approach to this topic should incorporate the current tendency to stress its indiferenciation with technology by means of the technoscience concept. After that, a concept that allows an approach to the scientific and technological activity will be presented, as well as, their social conditions and results: professionals ' thinking style. To stress the significance of this theory of thinking style and social studies in general to appraise medical activity as a technoscientific form of activity, will be the final purpose. </p>     <p>Key Words SCIENCE, TECHNOLOGY AND SOCIETY </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Recibido: 30/10/02 Aprobado: 10/12/02 </p>     <p align="center"><b><a name="ref"></a>Referencias Bibliogr&aacute;ficas </b> </p>     <!-- ref --><p>(1) Kuhn T. La estructura de las Revoluciones Cient&iacute;ficas. M&eacute;xico: Fondo de Cultura Econ&oacute;mica; 1982. p.237. <!-- ref --><p>(2) Nu&ntilde;ez Jover J. La ciencia y la Tecnolog&iacute;a como procesos sociales. La Habana, Cuba: Editorial F&eacute;lix Varela; 1999. p. 280, 284-285 <!-- ref --><p>(3) Barnes B, Bloor D. Relativismo, racionalismo y sociolog&iacute;a del conocimiento cient&iacute;fico. En: Gonz&aacute;lez G, L&oacute;pez Cerezo J A, Luj&aacute;n JL, Compiladores. Ciencia, Tecnolog&iacute;a y Sociedad. Barcelona, Espa&ntilde;a: Editorial Ariel, S. A; 1997. <!-- ref --><p>(4) Fleck L. La g&eacute;nesis y el desarrollo de un hecho cient&iacute;fico. Introducci&oacute;n a la teor&iacute;a del estilo y del colectivo de pensamiento. Madrid, Espa&ntilde;a: Alianza S.A; 1986. p. 35, 67, 110, 130-131, 145, 151. <!-- ref --><p>(5) Collins HM. Un programa emp&iacute;rico del relativismo en sociolog&iacute;a del conocimiento cient&iacute;fico. En: Gonz&aacute;lez G, L&oacute;pez Cerezo JA, Luj&aacute;n JL, editores. Ciencia, Tecnolog&iacute;a y Sociedad. Barcelona, Espa&ntilde;a: Editorial Ariel S. A; 1997.p. 49-66. <!-- ref --><p>(6) Longino H. Feminismo y Filosof&iacute;a de la Ciencia. En: Gonz&aacute;lez G, L&oacute;pez Cerezo JA, Luj&aacute;n Jl, editores. Ciencia, Tecnolog&iacute;a y Sociedad. Barcelona, Espa&ntilde;a: Editorial Ariel, S. A; 1997. p. 71-83. <!-- ref --><p>(7) Medina M. Ciencia- Tecnolog&iacute;a- Cultura del siglo XX al XXI. [En l&iacute;nea]; [citado abril 19, 2002]; [26 pantallas aprox.]. Disponible en: http://ctcs.fsf.ub.es/prometheus/articulos/cienciaytecnolog&iacute;a.htm <p>(8) Merton RK. La sociolog&iacute;a de la ciencia. Madrid, Espa&ntilde;a: Alianza Editorial; 1942. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>(9) Garc&iacute;a Palacios EM, Gonz&aacute;lez Galbarte JC y otros. Ciencia, Tecnolog&iacute;a y Sociedad: una aproximaci&oacute;n conceptual. Cuadernos de Iberoam&eacute;rica. Madrid, Espa&ntilde;a; Organizaci&oacute;n de Estados Iberoamericanos para la Educaci&oacute;n, la Ciencia y la Cultura (OEI); 2001. </p>     <!-- ref --><p>(10) Ibarra A, Mormann T. &iquest;Hubo un enfoque CTS en el empirismo l&oacute;gico del Circulo de Viena?. En: Ibarra A, L&oacute;pez Cerezo JA, editores. Desaf&iacute;os y Tensiones actuales en Ciencia, Tecnolog&iacute;a y Sociedad. Madrid, Espa&ntilde;a: Biblioteca Nueva, S. L; 2001. <!-- ref --><p>(11) Gallop&iacute;n GC, Funtowicz S, O Connor M, Ravetz J. Una ciencia para el siglo XXI: del contrato social al n&uacute;cleo cient&iacute;fico. Sala de Lectura CTS+I. [En l&iacute;nea]; [citado abril 19, 2002]; [25 pantallas aprox.]. Disponible en: http://www.campus-oei.org/salactsi/gallopin.pdf <!-- ref --><p>(12) Figaredo Curiel F. La tradici&oacute;n cienciol&oacute;gica en el estudio integral de la ciencia. Memorias del Taller Internacional CTS. Camag&uuml;ey, Cuba: Universidad de Camaguey; 1999. <!-- ref --><p>(13) Vaccarezza LS. Ciencia, tecnolog&iacute;a y sociedad: el estado de la cuesti&oacute;n en Am&eacute;rica Latina. Revista Iberoamericana de Educaci&oacute;n 1998; 18.&quot;Ciencia, tecnolog&iacute;a y sociedad ante la educaci&oacute;n&quot;. [Serial on line]; [citado abril 19, 2002]; [20 pantallas aprox.]. Disponible en: http://rehue.csociales.uchile.cl./publicaciones/moebio/04/frames01.htm <!-- ref --><p>(14) Nu&ntilde;ez Jover J. Indagaciones metodol&oacute;gicas acerca de las Revoluciones Cient&iacute;ficas. Cr&iacute;tica de las concepciones de Thomas Kuhn. En: Colectivo de autores. Filosof&iacute;a y Ciencia. La Habana, Cuba: Editorial de Ciencias Sociales; 1985. <!-- ref --><p>(15) Sch&auml;fer L, Schnelle T. Los fundamentos de la visi&oacute;n sociol&oacute;gica de Ludwik Fleck de la teor&iacute;a de la ciencia. Introducci&oacute;n al libro de Fleck: La g&eacute;nesis y el desarrollo de un hecho cient&iacute;fico. Madrid, Espa&ntilde;a: Alianza S. A; 1986. p. 9-42 . <p>(16) Olazar&aacute;n M, Torres Albero C. Modelos de cambio cient&iacute;fico una propuesta integradora. Rev. Cr&iacute;tica de Ciencias Sociales y Jur&iacute;dicas 2000; Jul-Dic 21(9): 134-243. </p>     <!-- ref --><p>(17) Callon M. Cuatro modelos de din&aacute;mica de la ciencia. En: Ibarra A, L&oacute;pez Cerezo JA, editores. Desaf&iacute;os y Tensiones actuales en Ciencia, Tecnolog&iacute;a y Sociedad. Madrid, Espa&ntilde;a. Biblioteca Nueva S. L; 2001. <p>(18) Kuhn T. La tensi&oacute;n esencial. Estudios selectos sobre la tradici&oacute;n y el cambio en el &aacute;mbito de la ciencia. Fondo de Cultura Econ&oacute;mica. La Habana, Cuba: S.A; 1982. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p>(20) L&oacute;pez Cerezo JA. Kuhn en contexto social. En: Alta tensi&oacute;n: en homenaje a T. S. Kuhn. C. Sol&iacute;s, editores. Barcelona, Espa&ntilde;a: Universidad de Oviedo. Editorial Paid&oacute;s; 1997p.125-240. <!-- ref --><p>(21) Feyerabend P. El realismo y la historicidad del conocimiento. Revista Man&iacute;a. [serial on line]; [citado abril 19, 2002]; [12 pantallas aprox.]. Disponible en: http://ctcs.fsf.ub.es/prometheus.cast/docypub/index1.htm <!-- ref --><p>(22) Toledo Nickels U. La epistemolog&iacute;a seg&uacute;n Feyerabend. Rev Cinta de Moebio 1998; 4(13): 123-129. <!-- ref --><p>(23) Echevarria J. La ciencia y tecnolog&iacute;a como sistemas culturales. Ciencia, Tecnolog&iacute;a, Sociedad y Cultura en el cambio de siglo. (Eds) En: L&oacute;pez Cerezo JA, S&aacute;nchez Ron JM, editores. Madrid, Espa&ntilde;a: Biblioteca Nueva S. L; 2001. <!-- ref --><p>(24) Granda E. Salud: Globalizaci&oacute;n de la vida y de la solidaridad. XI Congreso de la Asociaci&oacute;n Internacional de Pol&iacute;ticas de Salud y VIII Congreso Latinoamericano de Medicina Social. Palacio de las Convenciones de la Habana. En: Memorias de un encuentro. [En CD-ROM]; 2001. <p align="center"><b>Bibliograf&iacute;a </b></p>     <p>Funtowick SO, Ravetz JR. Problemas ambientales, ciencia postnormal y comunidades de evaluadores extendidas. En: Ciencia, Tecnolog&iacute;a y Sociedad. Barcelona, Espa&ntilde;a:Ed. Ariel, S.A.1997.p.151-160. </p>     <p>L&oacute;pez Cerezo JA. Ciencia y Tecnolog&iacute;a como formas de conflicto social. Seminario Ciencia y valores. Madrid, Espa&ntilde;a:Universidad Complutense de Madrid; 1997. </p>     <p>Mac&iacute;as ME, Saavedra R, Prieto D, Aguirre R. El estilo de pensamiento y las revoluciones cient&iacute;ficas en la medicina. Lecturas de Filosof&iacute;a, Salud y Sociedad. La Habana, Cuba: Editora Ecimed; 1999. </p>     <p>Mart&iacute;nez &Aacute;lvarez F. Hacia una visi&oacute;n social de la tecnociencia en Cuba [Tesis de Maestr&iacute;a] La Habana, Cuba: Universidad de la Habana; 2000. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Mormams T, Sorreluz A. Espectro de problemas filos&oacute;ficos en el &aacute;mbito de la Sociolog&iacute;a del conocimiento cient&iacute;fico. En: Ibarra A, L&oacute;pez Cerezo JA, editores. Desaf&iacute;os y Tensiones actuales en Ciencia, Tecnolog&iacute;a y Sociedad. Madrid, Espa&ntilde;a: Biblioteca Nueva, S.L; 001. </p>     <p>Nu&ntilde;ez Jover J, L&oacute;pez Cerezo J.A. Innovaci&oacute;n tecnol&oacute;gica, innovaci&oacute;n social y estudios CTS en Cuba. En: Ibarra A, L&oacute;pez Cerezo JA, editores. Desaf&iacute;os y Tensiones actuales en Ciencia, Tecnolog&iacute;a y Sociedad. Madrid, Espa&ntilde;a:Biblioteca Nueva S.L;2001. </p>     <p>S&aacute;enz T. Ingenierizaci&oacute;n e innovaci&oacute;n tecnol&oacute;gica. En: Tecnolog&iacute;a y Sociedad. Colectivo de autores. GEST. La Habana, Cuba:Editora Felix Varela;1999. </p>     <p>Sotolongo Codina P.L. Matematizaci&oacute;n, hermen&eacute;utica y posmodernismo. Modernidad y Posmodernidad. Serie Pensar en Cuba. La Habana, Cuba: Ciencias Sociales; 1998. </p>     <p>Stepin V S. Esencia y premisas socioculturales de las revoluciones en las ciencias naturales y t&eacute;cnicas. Problemas de organizaci&oacute;n de la ciencia1986 Oct; XVIII(9):151. </p>     <p>Wynne B. Incertidumbre y aprendizaje ambiental: reconcebir la ciencia y la pol&iacute;tica en un paradigma preventivo. En: Ciencia, Tecnolog&iacute;a y Sociedad. Barcelona, Espa&ntilde;a.Ed. Ariel, S.A; 1997. p.151-160. </p>      ]]></body><back>
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