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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[La Concepción Heredada de la Ciencia y la Tecnología]]></article-title>
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<institution><![CDATA[,Instituto Superior de Ciencias Médicas Carlos J. Finlay  ]]></institution>
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<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[Nowadays, while the country is engaged in the Battle of Ideas, it becomes indispensable to create a new conception of techno-scientific activity in agreement with the transformations that are taking place in the world and in the country. The significant contribution of this work is expressed in its objective, directed to systematize the fundamental features that characterize the so-called traditional or inherited image of science and technology. To know how it arose, how it spread around the world and how it still prevails among us, is of vital importance to be able to overcome it in a dialectical way. This battle should be fought with ideas and for doing so it is necessary, above all to take full conscience of the situation of this multifaceted and complex social phenomenon that is techno-scientific activity]]></p></abstract>
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<kwd lng="es"><![CDATA[CIENCIA, TECNOLOGÍA Y SOCIEDAD]]></kwd>
<kwd lng="es"><![CDATA[FORMACIÓN DE CONCEPTOS]]></kwd>
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<kwd lng="en"><![CDATA[CONCEPT FORMATION]]></kwd>
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</front><body><![CDATA[  <table width="100%" border="0" style="font-family:Arial, Helvetica, sans-serif; line-height:200%; text-align:justify; font-size:12px;">   <tr>     <td width="958">    <div align="center"></div></td>   </tr>   <tr>     <td>&nbsp;</td>   </tr>   <tr>     <td>    <div align="center">             <p>Art&iacute;culo</b>     </div></td>   </tr>   <tr>     <td>&nbsp;</td>   </tr>   <tr>     <td>    <p align="center"><b>La Concepci&oacute;n Heredada de la Ciencia y la Tecnolog&iacute;a</b>. </p>           <p align="center"><b>Inherited Science and and technology concepts</b>.</p>      </td>   </tr>   <tr>     <td>&nbsp;</td>   </tr>   <tr>     <td>    <div align="center">             <p>Autor</b>     </div></td>   </tr>   <tr>     <td>&nbsp;</td>   </tr>   <tr>     <td>    <p><b>Fidel Mart&iacute;nez &Aacute;lvarez</b>. Profesor de Filosof&iacute;a. Master en Estudios Sociales de la Ciencia y la Tecnolog&iacute;a. Instituto Superior de Ciencias M&eacute;dicas &quot;Carlos J. Finlay&quot;. Carretera Central Oeste, CP. 70100, AP 144, Camag&uuml;ey, Cuba. Telef: 282015 E-mail: <a href="mailto:fidema@finlay.cmw.sld.cu">fidema@finlay.cmw.sld.cu </a></p></td>   </tr>   <tr>     <td>&nbsp;</td>   </tr> </table>     <p align="center"><b>Resumen</b></b>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>En la actualidad en los marcos de la Batalla de Ideas que libra la sociedad cubana se hace imprescindible conformar una nueva concepci&oacute;n sobre la actividad tecno-cient&iacute;fica acorde con las transformaciones que se est&aacute;n produciendo en el mundo y en el pa&iacute;s. La significativa contribuci&oacute;n de este trabajo se expresa en su objetivo , dirigido a sistematizar los rasgos fundamentales que caracterizan la denominada imagen tradicional o heredada de la ciencia y la tecnolog&iacute;a. Conocer c&oacute;mo surgi&oacute;, c&oacute;mo se difundi&oacute; por el mundo y c&oacute;mo todav&iacute;a hoy perdura es de vital importancia para poder superarla dial&eacute;cticamente. Esta batalla de pensamiento hay que librarla en el plano de las ideas y para ello se precisa ante todo tomar plena conciencia de la situaci&oacute;n en la que est&aacute; hoy todav&iacute;a el tema de la comprensi&oacute;n de este multifac&eacute;tico y complejo fen&oacute;meno social que es la actividad tecno-cient&iacute;fica. </p>     <p>Palabras clave: CIENCIA, TECNOLOG&Iacute;A Y SOCIEDAD; FORMACI&Oacute;N DE CONCEPTOS </p>     <p align="center"><b>Introducci&oacute;n</b> </b>     <p>Los apremios del presente y las esperanzas del futuro plantean una interrogante muy pol&eacute;mica de la teor&iacute;a y pr&aacute;ctica cient&iacute;fico-tecnol&oacute;gica del mundo en general y de nuestro pa&iacute;s en particular, es decir: &iquest;responde adecuadamente la visi&oacute;n cient&iacute;fico-tecnol&oacute;gica que hoy sustentan los profesionales, investigadores y docentes, e incluso, el pueblo cubano en general, a los retos que plantea la alternativa hacia el desarrollo en los umbrales del tercer milenio? Sin embargo, para garantizar una respuesta sensata, o no profana, a esta interrogante se exige un an&aacute;lisis de car&aacute;cter interdisciplinar que permita revelar los presupuestos te&oacute;ricos generales que hist&oacute;ricamente han ido conformando, en la mayor&iacute;a de las personas, una compleja y controvertida imagen [<a href="#not">i</a>] de la ciencia y la tecnolog&iacute;a. </p>     <p>En verdad es lamentable que todav&iacute;a perdure una imagen tradicional de la ciencia y la tecnolog&iacute;a. Ella sigue presente a pesar del esfuerzo emancipador del pensamiento cient&iacute;fico cubano desde el siglo XIX, as&iacute; como de las lecciones de profundo contenido social que hemos recibido de la pol&iacute;tica y pr&aacute;ctica cient&iacute;fica y tecnol&oacute;gica de la Revoluci&oacute;n Cubana. </p>     <p>El proceso de rectificaci&oacute;n de errores y tendencias negativas, primero, y la pol&iacute;tica de reformas econ&oacute;micas, realizadas por el Partido y el Estado cubanos, condicionadas por el Per&iacute;odo Especial despu&eacute;s, contribuyeron enormemente a que se trazaran nuevas estrategias de desarrollo de la ciencia y la tecnolog&iacute;a, entre las cuales ha ocupado un lugar importante los estudios sociales desarrollados en varias instituciones docentes y cient&iacute;ficas del pa&iacute;s. </p>     <p>Se puede afirmar que el protagonismo mayor, en este sentido, lo tuvo un entusiasta grupo de profesores e investigadores de la capital, encabezados por el Dr. Jorge N&uacute;&ntilde;ez Jover. Aunque el esfuerzo de este grupo y de sus colaboradores de otras provincias recibi&oacute; el reconocimiento y apoyo de los Ministerios de Educaci&oacute;n Superior y de Ciencia, Tecnolog&iacute;a y Medio Ambiente, al institucionalizar la ense&ntilde;anza de la asignatura Problemas Sociales de la Ciencia y la Tecnolog&iacute;a en todo el pa&iacute;s, todav&iacute;a hoy se puede constatar que existen limitaciones conceptuales enraizadas en el pensamiento y la acci&oacute;n de nuestros profesionales. </p>     <p>En la actualidad en los marcos de la Batalla de Ideas que libra nuestro pueblo se hace imprescindible conformar una nueva concepci&oacute;n sobre la actividad tecno-cient&iacute;fica acorde con las transformaciones que se est&aacute;n produciendo en el mundo y en el pa&iacute;s. La significativa contribuci&oacute;n de este trabajo se expresa en su objetivo, el cual est&aacute; dirigido a la sistematizaci&oacute;n de los rasgos fundamentales que caracterizan la denominada imagen tradicional o heredada de la ciencia y la tecnolog&iacute;a Conocer c&oacute;mo surgi&oacute;, c&oacute;mo se difundi&oacute; por el mundo y c&oacute;mo todav&iacute;a hoy perdura entre nosotros es de vital importancia para poder superarla dial&eacute;cticamente. Esta batalla de pensamiento hay que librarla en el plano de las ideas y para ello se precisa ante todo tomar plena conciencia de la situaci&oacute;n en la que est&aacute; hoy todav&iacute;a el tema de la comprensi&oacute;n de este multifac&eacute;tico y complejo fen&oacute;meno social que es la actividad tecno-cient&iacute;fica. </p>     <div>       <p align="center"><b>Desarrollo</b>   </b> </div>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Muchos estudiosos del fen&oacute;meno CTS <b></b>han llegado al consenso de que la concepci&oacute;n heredada de la Ciencia se conform&oacute; en Occidente con el C&iacute;rculo de Viena en la d&eacute;cada de los a&ntilde;os 20. En medida considerable esto es cierto, si partimos del criterio de que estos pensadores sentaron las bases epistemol&oacute;gicas de dicha concepci&oacute;n. Sin embargo, esta denominada concepci&oacute;n heredada o tradicional de la ciencia , no s&oacute;lo se form&oacute; gracias a los &quot;aportes&quot; de los pensadores de esta &eacute;poca. En realidad, ella ha sido fruto de un conjunto de ideas, postulados, preceptos c&aacute;nones y prejuicios difundidos y establecidos durante siglos por diferentes entidades, disciplinas cient&iacute;ficas y pensadores que han ido conformando espont&aacute;neamente una visi&oacute;n fragmentada, limitada, est&aacute;tica y contradictoria sobre la actividad cient&iacute;fico-tecnol&oacute;gica; tal visi&oacute;n no ha logrado desentra&ntilde;ar a plenitud el entramado hist&oacute;rico-social de esta peculiar y multifac&eacute;tica forma de actividad humana. </p>     <p>Es por ello, que esta concepci&oacute;n es preciso reconocerla no s&oacute;lo en la dimensi&oacute;n fundamental o b&aacute;sica de la actividad cient&iacute;fica en general, sino tambi&eacute;n en su dimensi&oacute;n espec&iacute;ficamente tecnol&oacute;gica. A su vez, esta concepci&oacute;n heredada tampoco puede ser reducida s&oacute;lo a sus bases epistemol&oacute;gicas propiamente. Es indispensable tener en cuenta los preceptos y prejuicios que sobre la relaci&oacute;n entre la Ciencia, la Tecnolog&iacute;a y la Sociedad que durante muchos siglos han sostenido y divulgado los especialistas de diferentes disciplinas, involucradas directa e indirectamente con dicha relaci&oacute;n, as&iacute; como de las dem&aacute;s ramas del saber. Es decir, que la verdadera concepci&oacute;n heredada o tradicional de la Ciencia y la Tecnolog&iacute;a es mucho m&aacute;s, por sus antecedentes hist&oacute;ricos y por su naturaleza compleja, que la visi&oacute;n epistemol&oacute;gica heredada de la Ciencia que nos legaron los representantes del C&iacute;rculo de Viena . </p>     <p>Otro ejemplo que evidencia la existencia de premisas conceptuales y pr&aacute;cticas cient&iacute;fico-tecnol&oacute;gicas, anteriores a la etapa de consolidaci&oacute;n de la denominada concepci&oacute;n heredada de la ciencia y la tecnolog&iacute;a <b>, </b> se puede revelar en el funcionamiento de las Universidades alemanas de inicios del siglo XIX (contempor&aacute;neas con la Filosof&iacute;a cl&aacute;sica alemana: Kant, Fichte, Schelling, Feuerbach y Hegel). En estas instituciones acad&eacute;micas se cre&oacute; una estructura departamental, fragmentada sobre la base de disciplinas afines y con arreglo al objeto de estudio de las ciencias y asignaturas particulares, algo que estaba condicionada, a su vez, por el proceso de diferenciaci&oacute;n del saber propio de la &eacute;poca. </p>     <p>No obstante, a todo lo anteriormente expuesto, puede afirmarse que no es hasta los a&ntilde;os 20 que se consolidan las pautas epist&eacute;micas fundamentales de la concepci&oacute;n heredada de la ciencia, aunque, como se ha visto anteriormente, han tenido precedentes en cl&aacute;sicos como: Condorcet, Saint Simon, Durkhaim, Weber, Hume, Mach, etc.; y precisamente estos dos &uacute;ltimos, han sido los pilares inmediatos de sus bases filos&oacute;ficas: emp&iacute;rica y sensualista. </p>     <p>En las primeras d&eacute;cadas de este siglo los neopositivistas reflejaron con su quehacer las contradicciones propias de la nueva etapa, pues, precisamente, en la &eacute;poca del imperialismo se establece y acelera el proceso de intervenci&oacute;n del Estado y las empresas en la actividad cient&iacute;fico-tecnol&oacute;gica por razones especialmente militares y econ&oacute;micas. </p>     <p>Las demandas militares exigidas por las potencias en litigio generaron un gran rechazo a la manipulaci&oacute;n de la ciencia con fines pol&iacute;ticos en las comunidades cient&iacute;ficas de occidente, donde, por ejemplo, la aparici&oacute;n del &quot;C&iacute;rculo de Viena&quot; estuvo motivada, entre otras razones, por el rechazo a las pretensiones hegem&oacute;nicas del fascismo alem&aacute;n. Esta reacci&oacute;n acad&eacute;mica [<a href="#not">ii</a>] pretend&iacute;a penetrar en la naturaleza &quot;interna&quot; de la verdad, oponi&eacute;ndose a la demagogia hitleriana, contaminada de ingredientes pol&iacute;ticos (raciales) que pretend&iacute;an justificar el irracionalismo, el autoritarismo y dem&aacute;s falacias anti-cient&iacute;ficas. En tales circunstancias la atenci&oacute;n de los cient&iacute;ficos occidentales hacia los problemas de la verdad cient&iacute;fica no s&oacute;lo se justific&oacute; por los problemas epistemol&oacute;gicos asociados a sus nuevas teor&iacute;as (Mec&aacute;nica cu&aacute;ntica, Teor&iacute;a de la relatividad, etc.), sino tambi&eacute;n, y en medida considerable, provocado por varios factores sociales. </p>     <p>La controvertida situaci&oacute;n del neopositivismo </p>     <p>“De un modo simplificado puede atribuirse al Positivismo l&oacute;gico la responsabilidad de la cristalizaci&oacute;n filos&oacute;fica de esa concepci&oacute;n que distancia la ciencia del contexto pol&iacute;tico, econ&oacute;mico, social y moral donde se produce. Este producto cultural puede ser concebido como un esfuerzo por encontrar los recursos intelectuales que hicieran posible la objetividad y la verdad apelando a consideraciones emp&iacute;ricas y l&oacute;gicas y sustrayendo al conocimiento de la influencia de circunstancias psicol&oacute;gicas, pol&iacute;ticas o de otros &oacute;rdenes.” (<a href="#ref">1</a>) </p>     <p>En realidad, estos cient&iacute;ficos, en los marcos de un contexto hist&oacute;rico belicista, hostil a la paz y la libertad, en el cual se trataba de imponer la ideolog&iacute;a del fascismo, trataban de evitar que el irracionalismo, la demagogia y el autoritarismo ideologizante contaminaran la pureza de los valores de la verdad cient&iacute;fica. </p>     <p>De esta inevitable actitud aparecieron y se consolidaron varias tesis centrales de la llamada concepci&oacute;n heredada de la ciencia. Esta concepci&oacute;n ha sido fomentada y consolidada de manera directa o indirecta, consciente o inconsciente por destacados pensadores [<a href="#not">iii</a>] y, contradictoriamente, mucho de ellos han sentado las bases de valiosos preceptos y postulados que cobran hoy d&iacute;a gran vigencia y conforman, en no pocos casos, tanto el cuerpo te&oacute;rico de algunas disciplinas cient&iacute;ficas contempor&aacute;neas, como las bases te&oacute;ricas de la nueva visi&oacute;n social de la actividad tecnocient&iacute;fica que hoy se est&aacute; imponiendo. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Los cl&aacute;sicos del pensamiento positivista en la primera parte del siglo XIX fueron miembros del denominado El C&iacute;rculo de Viena <b>: </b> M. Schlick, R. Carnap, K. G&ouml;del, O. Neurath, Ernest Nagel, P. Frank, G. Bergman, H. Mahn, V. Kraft, C. Morris, etc. Representan el denominado neo-positivismo que adopta la l&oacute;gica simb&oacute;lica de los Principia Mathematica como su principal herramienta de an&aacute;lisis. Para el positivista l&oacute;gico hay dos formas de investigaci&oacute;n que producen conocimiento: la investigaci&oacute;n emp&iacute;rica que es tarea de las diversas ciencias, y el an&aacute;lisis l&oacute;gico de la ciencia, que es tarea de la filosof&iacute;a. </p>     <p>Es preciso aclarar que a Ludwig Wittgenstein (en su primera etapa) con su famoso “Tractatus Logico-Philosophicus” lo han identificado en la historia como legitimo representante del C&iacute;rculo de Viena. Esto es correcto hasta cierto punto, pues, como afirma Harold I. Brown, la interpretaci&oacute;n que realizan los positivistas l&oacute;gicos de varios pronunciamientos de Wittgenstein es bastante controvertida. Por ello es preferible tomar en consideraci&oacute;n tambi&eacute;n otras visiones m&aacute;s profundas y convincentes sobre el Tractatus. (<a href="#ref">2</a>) </p>     <p>La filosof&iacute;a de la ciencia, predominante en los representantes del C&iacute;rculo de Viena, se le denomina positivismo l&oacute;gico. Sus ideas b&aacute;sicas se fundamentan en la llamada teor&iacute;a verificacionista del significado y giraban en torno a la comprensi&oacute;n y distinci&oacute;n de los llamados contextos de descubrimiento y de justificaci&oacute;n . Prestaban un inter&eacute;s especial por los fundamentos epistemol&oacute;gicos de las teor&iacute;as cient&iacute;ficas, por lo que el tema central de sus debates fue la demostraci&oacute;n l&oacute;gica de los descubrimientos, leyes y categor&iacute;as de la ciencia con la ayuda del m&eacute;todo inductivo (<a href="#ref">3</a>) </p>     <p>El neo-positivismo en general experiment&oacute; varios cambios en sus concepciones, pues “... abandonaron algunas tesis, sustentaron otras nuevas y realizaron modificaciones en la estrategia aplicada para resolver los problemas.” </p>     <p>En s&iacute;ntesis se pueden definir claramente dos etapas en el desarrollo del neo-positivismo: </p>     <p>1. El positivismo l&oacute;gico del C&iacute;rculo de Viena (sus fundadores como ortodoxia representan la mayor&iacute;a) </p>     <p>2. El empirismo l&oacute;gico como versi&oacute;n moderada del primero. Sus iniciadores m&aacute;s representativos fueron Rudolf Carnap y Carl G. Hempel <b>, </b> este &uacute;ltimo pertenec&iacute;a a la Sociedad emp&iacute;rica de Berl&iacute;n. </p>     <p>En la d&eacute;cada del veinte los representantes del C&iacute;rculo de Viena, al tiempo que aceptan y defienden la nueva f&iacute;sica representada por la Mec&aacute;nica cu&aacute;ntica y las teor&iacute;as general y especial de la relatividad, tambi&eacute;n, afirmaron que ellos rechazaban las teor&iacute;as est&eacute;riles, oscuras y vac&iacute;as de contenido, que no producen ning&uacute;n tipo de conocimiento, evidenciando su oposici&oacute;n abierta a las filosof&iacute;as hegeliana y marxista. </p>     <p>La historia se encarg&oacute; de demostrar, como afirm&oacute; Lenin, que los que cayeron en crisis fueron los “f&iacute;sicos” y los “fil&oacute;sofos” y no la f&iacute;sica y la filosof&iacute;a. A su vez curiosamente, si no todos la mayor&iacute;a de estos pensadores, por razones muy diversas, no conocieron, subestimaron o no comprendieron las teor&iacute;as del conocimiento y de la verdad desarrolladas en la obra “Materialismo y Empriocriticismo” en la cual Vladimir Ilich somete a cr&iacute;tica los fundamentos te&oacute;ricos del positivismo, empiriocriticismo y dem&aacute;s corrientes en boga en la primera d&eacute;cada del siglo XX. </p>     <p>La b&uacute;squeda de un nuevo discurso, menos especulativo, m&aacute;s positivo y “objetivo” llev&oacute; al neo-positivismo a utilizar la l&oacute;gica formal para hacer m&aacute;s precisas las explicaciones, por lo que sistematizar, precisar y clarificar eran sus operaciones m&aacute;s importantes. Sin embargo, ellos exig&iacute;an contradictoriamente una confirmaci&oacute;n emp&iacute;rica basada en la experiencia como criterio de veracidad. Adem&aacute;s consideraban que las teor&iacute;as cient&iacute;ficas ten&iacute;an que ser l&oacute;gicamente sistematizadas y axiomatizadas para ganar as&iacute; en precisi&oacute;n y claridad. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Se puede afirmar que hasta este punto las dos etapas del neopositivismo ten&iacute;an varios rasgos en com&uacute;n, Sin embargo, mientras que “… la primera etapa busca dar sentido emp&iacute;rico al lenguaje a trav&eacute;s de la teor&iacute;a verificacionista del significado , la segunda etapa establece un criterio de sentido a partir de la posibilidad de definir de manera expl&iacute;cita cualquier t&eacute;rmino te&oacute;rico empleando &uacute;nicamente t&eacute;rminos observacionales.” (<a href="#ref">4</a>) </p>     <p>Como es sabido, ambas etapas de desarrollo del neo-positivismo fracasaron, pues sus propuestas exageraban el principio de demarcaci&oacute;n entre ciencia y no-ciencia, sobreestimaron las posibilidades de la formalizaci&oacute;n del lenguaje cient&iacute;fico con la l&oacute;gica y subvaloraron a la filosof&iacute;a y dem&aacute;s ciencias sociales en cuanto a sus posibilidades de revelar otros aspectos tambi&eacute;n muy importantes de la actividad cient&iacute;fico-tecnol&oacute;gica como fen&oacute;meno social complejo </p>     <p>En resumen, la concepci&oacute;n heredada de la ciencia y la tecnolog&iacute;a debe concebirse como un contradictorio proceso de interpretaci&oacute;n de la relaci&oacute;n CTS, que no s&oacute;lo ha reinado entre las d&eacute;cadas del 20 al 60, como muchos autores afirman, sino que &quot;... a&uacute;n contin&uacute;a manteni&eacute;ndose hoy en d&iacute;a la concepci&oacute;n tradicional de la ciencia y la tecnolog&iacute;a como una actividad aut&oacute;noma, valorativamente neutral y benefactora de la humanidad, una concepci&oacute;n que hunde firmemente sus ra&iacute;ces en el siglo pasado. Es esta concepci&oacute;n tradicional, asumida y promovida por los propios cient&iacute;ficos y tecn&oacute;logos, la que en nuestros d&iacute;as sigue us&aacute;ndose para legitimar formas tecnocr&aacute;ticas de gobierno y contin&uacute;a orientando el dise&ntilde;o curricular en todos los niveles de la ense&ntilde;anza.&quot; (<a href="#ref">5</a>) </p>     <p>En correspondencia con estas reflexiones puede afirmarse que tal concepci&oacute;n, ni puede reducirse a la concepci&oacute;n epistemol&oacute;gica heredada de la primera mitad de este siglo, ni tampoco ha sido sustituida todav&iacute;a por la nueva visi&oacute;n que se inici&oacute; con la revoluci&oacute;n kuhniana desde la d&eacute;cada de los a&ntilde;os 60, pues las bases conceptuales que sostienen sus diferentes enfoques de la relaci&oacute;n CTS est&aacute;n todav&iacute;a profundamente arraigadas entre nosotros [<a href="#not">iv</a>] . </p>     <p>En s&iacute;ntesis, para la correcta comprensi&oacute;n del papel jugado por los pensadores en la historia de los estudios sobre ciencia y tecnolog&iacute;a, es preciso apuntar de manera general que todos ellos hicieron, en mayor o menor medida, significativos aportes a la visi&oacute;n moderna que se ha difundido. </p>     <p>En concreto ha sido menester, en este trabajo, no hacer &eacute;nfasis en sus aciertos (los cuales no son pocos ni mucho menos), sino m&aacute;s bien se han subrayado sus tesis menos afortunadas a la hora de caracterizar a la ciencia y la tecnolog&iacute;a, Por ello, con los riesgos y limitaciones propias de las generalizaciones y las simplificaciones que se pudieran hacer, se trata de relacionar a continuaci&oacute;n algunos de los rasgos m&aacute;s significativos de la concepci&oacute;n heredada de la ciencia y la tecnolog&iacute;a . [<a href="#not">v</a>] </p>     <p>Rasgos que caracterizan a la Concepci&oacute;n heredada de la Ciencia y la Tecnolog&iacute;a </p>     <p>1. Hace referencia internalista a los &quot;factores epist&eacute;micos&quot; y omisi&oacute;n de los &quot;factores extra o no-epist&eacute;micos&quot; en la comprensi&oacute;n de las fuerzas motrices del desarrollo de la ciencia y la tecnolog&iacute;a (&eacute;nfasis l&oacute;gico-empirista y rechazo abierto a los enfoques hist&oacute;rico-culturales, sociol&oacute;gico, econ&oacute;mico, &eacute;tico, etc.) </p>     <p>2 . Omite el enfoque sist&eacute;mico, din&aacute;mico e interdisciplinar de la realidad al ignorar consciente o inconscientemente los aportes de las teor&iacute;as dial&eacute;cticas y de la complejidad de J.G.F. Hegel, C. Marx, L. Von Bertalanffy, L.B. Bazhenov, E.V. Ili&eacute;nkov, E. Mor&iacute;n y de otros continuadores de estas concepciones. </p>     <p>3. Ha desarrollado un enfoque predominantemente disciplinar en el estudio de la realidad, sobre la base del santificado objeto de estudio espec&iacute;fico de cada ciencia o asignatura. Postura predominantemente “esencialista” de reconocimiento del objeto de estudio que excluye la participaci&oacute;n del sujeto </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>4. Con tal enfoque ha promovido el neo-oscurantismo, el especialista deviene ignorante en todo lo que no concierne a su especialidad ( perfil estrecho demarcacionista) </p>     <p>5. Asume una concepci&oacute;n controvertida de la verdad que se ha movido del dogmatismo al relativismo en diversas formas de manifestaci&oacute;n. De aqu&iacute; ha resultado la persistente &quot;exigencia&quot; de comprobalidad (como v&iacute;a de demostraci&oacute;n de las teor&iacute;as) de los enunciados cient&iacute;ficos y b&uacute;squeda de un criterio de significado cognitivo en la mayor&iacute;a de las propuestas te&oacute;ricas, exagerando con ello la pol&eacute;mica sobre los denominados contextos de descubrimiento y de justificaci&oacute;n . </p>     <p>6. Realiza una interpretaci&oacute;n esquem&aacute;ticamente estructurada de los marcos conceptuales al no percibir o reconocer los cambios y la flexibilidad de las teor&iacute;as, m&eacute;todos, t&eacute;cnicas y procedimientos. Es decir, ausencia tanto del enfoque hist&oacute;rico-concreto de la ciencia como de la teor&iacute;a Kuhniana de los paradigmas. Por tanto ha tratado de universalizar el m&eacute;todo cient&iacute;fico (l&oacute;gica + experiencia) </p>     <p>7. Aplica exageradamente la formalizaci&oacute;n y la racionalizaci&oacute;n <b></b>(l&oacute;gico-matem&aacute;ticas fundamentalmente) a la reconstrucci&oacute;n de conceptos, hip&oacute;tesis y teor&iacute;as cient&iacute;ficas. Racionalidad fundada s&oacute;lo en la linealidad, la regularidad, las leyes, las invariantes, etc. </p>     <p>8. Menosprecio al conocimiento emp&iacute;rico-cotidiano fruto de la experiencia inmediata (de la prueba y el error), de las tradiciones y costumbres. Subestimaci&oacute;n del valor de la unidad teor&iacute;a-pr&aacute;ctica como principio fundamental de la gnoseolog&iacute;a. </p>     <p>9. Desde esta limitada comprensi&oacute;n de la racionalidad esta concepci&oacute;n le atribuye un car&aacute;cter acumulativo y progresivo al desarrollo cient&iacute;fico, considerando, lo acumulativo, en cuanto se incorporan viejas teor&iacute;as en teor&iacute;as m&aacute;s comprehensivas, por medio de la subsunci&oacute;n l&oacute;gica o reducci&oacute;n interte&oacute;rica. </p>     <p>10. Parte de la falsa premisa de que el m&eacute;todo cient&iacute;fico no debe contaminarse de &quot;factores extra-epist&eacute;micos&quot; , por lo que no toma a la ciencia como una empresa social compleja, es decir, no la reconoce como un entramado de p“matrices disciplinarias” [<a href="#not">vi</a>] . </p>     <p>11. Ha rechazado abierta o encubiertamente a la Filosof&iacute;a por falta de significatividad (objetividad en el esp&iacute;ritu neopositivista) En el mejor de los casos se ha tratado de buscar (infructuosamente) dicha significatividad por medio del an&aacute;lisis l&oacute;gico del lenguaje. Es decir, ha predominado la tendencia a separar la reflexi&oacute;n filos&oacute;fica de la teor&iacute;a cient&iacute;fica. Como dir&iacute;a Edgar Mor&iacute;n se ha llegado lamentablemente a una ciencia sin conciencia y una conciencia sin ciencia. </p>     <p>12. Desde la Sociolog&iacute;a de la ciencia no se le ha prestado la debida atenci&oacute;n al estudio de la naturaleza y la estructura del conocimiento cient&iacute;fico. </p>     <p>13. Como efecto del elitismo esta concepci&oacute;n separa la actividad cient&iacute;fica de las restantes formas de actividad en el &aacute;mbito intelectual. En consecuencia promueve la separaci&oacute;n (disyunci&oacute;n), arbitraria y burocr&aacute;tica incomunicaci&oacute;n de las llamadas ciencias naturales y sociales: Mito de las dos culturas. (<a href="#ref">1, 6</a>) </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>14. Ha tratado de buscar un lenguaje (l&oacute;gico) perfecto para el viejo sue&ntilde;o de la integraci&oacute;n del saber en una ciencia unificada (Por ejemplo: Derek de Solla Price, Imre L&aacute;katos, tradici&oacute;n cienciol&oacute;gica, etc.) </p>     <p>15. Asume en definitiva una actitud cientificista , expresada en la idea de la neutralidad ideol&oacute;gica de la ciencia. Exagerando su autonom&iacute;a evade el contenido axiol&oacute;gico de la ciencia, propio de cada contexto socio-cultural. </p>     <p>16. Cultiva el elitismo en la ciencia (la ciencia para los superdotados, para los genios) Se expresa abierta o encubiertamente los intereses en la ciencia de los representantes de la clase social dominante. Concibe a la ciencia como el paradigma, modelo o “ideal del conocimiento”, superior a cualquier otra forma de saber, digamos superior a la filosof&iacute;a, la moral, al arte, la poes&iacute;a, la pol&iacute;tica, al derecho, la religi&oacute;n, etc. </p>     <p>17. Promueve el Mito de la ciencia benefactora. Se refiere al optimismo ingenuo en el poder de la ciencia y la tecnolog&iacute;a para el desarrollo econ&oacute;mico y social, haciendo abstracci&oacute;n de los contextos socio-culturales concretos y sobrevalorando el modelo de desarrollo social inspirado en el descalificado axioma tradicional: </p>     <p>Ciencia + Tecnolog&iacute;a = Progreso econ&oacute;mico = Progreso social </p>     <p>18. Ha generado el prejuicio del primado intelectualista de la ciencia sobre la t&eacute;cnica <b></b>que hace demasiado &eacute;nfasis en el enfoque epistemol&oacute;gico de la relaci&oacute;n entre la ciencia y la t&eacute;cnica. Es decir, Ciencia pura o b&aacute;sica vs. Ciencia aplicada. </p>     <p>19. El anterior prejuicio gener&oacute; una visi&oacute;n fragmentada de la actividad cient&iacute;fico-tecnol&oacute;gica, en la que la tecnolog&iacute;a se ha concebido s&oacute;lo como ciencia aplicada. </p>     <p>20. Ha fomentado una visi&oacute;n limitada (no-cultural) de la tecnolog&iacute;a comprendida predominantemente como artefactos materiales, equipos, herramientas, productos, &uacute;tiles, etc. </p>     <p>21. Ha perpetuado una actitud tecnocr&aacute;tica, es decir, el criterio autoritario priorizado del experto por encima de la participaci&oacute;n popular en la toma de decisiones. </p>     <p>22. Ha cultivado el criterio de los “beneficios” del aumento de la capacidad de manipulaci&oacute;n de la tecnociencia sobre la naturaleza y la sociedad, basada en c&aacute;nones tradicionales de racionalidad y en “buenas razones” para el desarrollo humano. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>23. Se ha dejado atrapar por el pragmatismo <b>, </b>desconociendo sus mejores tradiciones &eacute;ticas (por ejemplo: el CUDEOS de Merton, entre otras), empujada por la comercializaci&oacute;n y la estandarizaci&oacute;n del modo de vida capitalista, acentuado en esta &eacute;poca de globalizaci&oacute;n neo-liberal. </p>     <p>24. Su transferencia en el Tercer Mundo y, en especial, en Am&eacute;rica Latina ha generado fen&oacute;menos negativos tales como: la extrapolaci&oacute;n y copia mecanicista de paradigmas y modelos de desarrollo cient&iacute;fico-tecnol&oacute;gico de los pa&iacute;ses industrializados, sin considerar las particularidades hist&oacute;rico-culturales de los pueblos, sus tradiciones y limitaciones propias del subdesarrollo. Es decir ha estado ausente una reelaboraci&oacute;n end&oacute;gena de tales modelos. </p>     <div>       <p align="center"><b>Conclusiones</b>   </b> </div>     <p>Todos estos rasgos o formas de interpretaci&oacute;n, propias de lo que se ha dado en llamar concepci&oacute;n heredada de la ciencia y la tecnolog&iacute;a, han sido generalizados con marcado inter&eacute;s did&aacute;ctico corriendo el indeseado riesgo de haber realizado burdas simplificaciones. Este es uno de los peligros que entra&ntilde;a la racionalidad fundada en los esquemas y las generalizaciones docentes. </p>     <p>El valor de semejante caracterizaci&oacute;n justifica en medida considerable estos atrevimientos, en especial, cuando se hace impostergable la tarea de elevar la cultura tecnocient&iacute;fica de nuestros pueblos en el mundo globalizado que estamos viviendo, en el cual, todav&iacute;a: “... la concepci&oacute;n cl&aacute;sica no es un cad&aacute;ver; al menos as&iacute; lo advierten las personas que se preocupan por los problemas epistemol&oacute;gicos implicado en la did&aacute;ctica de las ciencias e intentan, a&uacute;n hoy, superar el peso tremendo de la tradici&oacute;n del neopositivismo.” (N&uacute;&ntilde;ez, Jover, J., 1999a, p. 53) </p>     <p>Para nadie es un secreto que la concepci&oacute;n parcelaria de la actividad cient&iacute;fico-tecnol&oacute;gica es una de las causas de fen&oacute;menos tan negativos como: el &quot;celo profesional&quot;, el &quot;elitismo&quot;, el &quot;cientificismo&quot;, etc. Frecuentemente estos males afectan en medida considerable tanto a la productividad y eficiencia cient&iacute;fico-tecnol&oacute;gica, as&iacute; como tambi&eacute;n a la introducci&oacute;n, generalizaci&oacute;n y comercializaci&oacute;n de logros, descubrimientos e innovaciones. </p>     <p>Es sabido que la reconversi&oacute;n de las estructuras administrativas, acad&eacute;micas y cient&iacute;ficas hacia una organizaci&oacute;n interdisciplinar que responda a la verdadera naturaleza social compleja de los problemas cient&iacute;ficos y docentes, ser&aacute; todav&iacute;a por mucho tiempo una tarea gigantesca para la direcci&oacute;n y la organizaci&oacute;n cient&iacute;fica en cualquier pa&iacute;s. </p>     <p>Los mecanismos psicol&oacute;gicos de resistencia al cambio, por un lado, y las limitaciones econ&oacute;micas, organizativas y pol&iacute;ticas, por otro, constituyen enormes barreras que s&oacute;lo podr&aacute;n superarse si se logra difundir con &eacute;xito una nueva visi&oacute;n de la tecnociencia. </p>     <div>       ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="center"><b>Summary</b>   </b> </div>     <p>Nowadays, while the country is engaged in the Battle of Ideas, it becomes indispensable to create a new conception of techno-scientific activity in agreement with the transformations that are taking place in the world and in the country. The significant contribution of this work is expressed in its objective, directed to systematize the fundamental features that characterize the so-called traditional or inherited image of science and technology. To know how it arose, how it spread around the world and how it still prevails among us, is of vital importance to be able to overcome it in a dialectical way. This battle should be fought with ideas and for doing so it is necessary, above all to take full conscience of the situation of this multifaceted and complex social phenomenon that is techno-scientific activity. </p>     <p>Key words: SCIENCE, TECHNOLOGY AND SOCIETY. </p>     <p>Recibido: 3/2/04 Aprobado: 25/3/04 </p>     <p align="center"><b><a name="ref"></a>Referencias Bibliogr&aacute;ficas</b> </b>     <!-- ref --><p>(1) N&uacute;&ntilde;ez Jover J. La ciencia y la tecnolog&iacute;a como proceso sociales. La Habana, Cuba: Editorial F&eacute;lix Varela; 1999.p.6, 53, 245. <!-- ref --><p>(2) L&oacute;pez Cerezo JA, Sanmart&iacute;n J, Gonz&aacute;lez Garc&iacute;a MI. Filosof&iacute;a actual de la ciencia. Di&aacute;logo Filos&oacute;fico 1994; 29:164-208. <!-- ref --><p>(3) Bueno Gustavo. Teor&iacute;a del cierre categorial. Introducci&oacute;n general. Siete enfoques en el estudio de la ciencia. 1992. p.72-73 <!-- ref --><p>(4) Clavel F. El empirismo l&oacute;gico. Apunte introductorio. En: Issa J. Aproximaci&oacute;n a la metodolog&iacute;a de las ciencias sociales. M&eacute;xico: Universidad Aut&oacute;noma Metropolitana; 1994.p. 23-28. <!-- ref --><p>(5) Gonz&aacute;lez Garc&iacute;a MI, L&oacute;pez Cerezo JA. Ciencia, tecnolog&iacute;a y sociedad: una introducci&oacute;n al estudio social de la ciencia y la tecnolog&iacute;a. Madrid: Editorial Tecnos; 1996 <!-- ref --><p>(6) Snow CP. Las Dos culturas y un segundo enfoque. Madrid: Editorial Alianza; 1992 <p align="center"><b>Bibliograf&iacute;a</b> </b>     <p>Acevedo JA. Cuestiones de sociolog&iacute;a y epistemolog&iacute;a de la ciencia. La opini&oacute;n de los estudiantes. Revista Ense&ntilde;anza de las Ciencias 1992, 6:167-182. </p>     <p>Acevedo JA.&iquest;Qu&eacute; piensan los estudiantes sobre la ciencia?: un enfoque CTS. Revista Ense&ntilde;anza de las Ciencias 1993:11-12. </p>     <p>Acevedo JA. Las tecnolog&iacute;as en las relaciones CTS. Revista Ense&ntilde;anza de las Ciencias 1996; 1:35-59. </p>     <p>Cutcliffe Stephen H. Ciencia, Tecnolog&iacute;a y Sociedad: Un campo disciplinar; 1990.p. 20-41. </p>     <p>Echeverr&iacute;a J. Filosof&iacute;a de la ciencia. Madrid: Ediciones AKAL; 1995.p. 11-39 </p>     <p>Kuhn T. La estructura&nbsp; de las revoluciones cient&iacute;ficas. M&eacute;xico: Fondo de Cultura Econ&oacute;mica; 1982 </p>     <p>Kuhn T. Los paradigmas cient&iacute;ficos. En: Issa J. Aproximaci&oacute;n a la metodolog&iacute;a de las ciencias sociales. M&eacute;xico: Universidad Aut&oacute;noma Metropolitana; 1994.p. 175-212 </p>     <p>Lamo de Espinosa E., Gonz&aacute;lez Garc&iacute;a JM, Torres Albero C. La sociolog&iacute;a del conocimiento y de la ciencia. Madrid: Editorial Alianza; 1994 p. 54-61 </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>L&oacute;pez Cerezo JA. Kuhn en contexto social. En: Sol&iacute;s C. Alta tensi&oacute;n: historia, filosof&iacute;a y sociolog&iacute;a de la ciencia. Barcelona: Paid&oacute;s; 1998 </p>     <p>Mart&iacute;nez &Aacute;lvarez F. Hacia una visi&oacute;n social integral de la ciencia y la tecnolog&iacute;a [En l&iacute;nea]. 1999; [27].Disponible en: http://www.oei.org.co/cts/vision.htm </p>     <p>Medina M. Tecnolog&iacute;a y filosof&iacute;a: m&aacute;s all&aacute; de los prejuicios epistemol&oacute;gicos y humanistas. Revista&nbsp; Isegor&iacute;a 1995,&nbsp;12: 174-189. </p>     <p>Medina M. Tecnograf&iacute;a de la Ciencia. Historia Cr&iacute;tica 1996 enero – junio,(10) </p>     <p>N&uacute;&ntilde;ez Jover J. Problemas sociales de la ciencia y la tecnolog&iacute;a. La Habana, Cuba: Editorial F&eacute;lix Varela; 1994.p. 7-19. </p>     <p>N&uacute;&ntilde;ez Jover J. Ciencia y desarrollo: explorando el pensamiento latinoamericano. En: Guadarrama P. Filosof&iacute;a en Am&eacute;rica Latina. La Habana, Cuba: Editorial F&eacute;lix Varela; 1998. p. 459-516. </p>     <p>N&uacute;&ntilde;ez Jover J. Rigor, objetividad y responsabilidad social: la Ciencia en el encuentro entre &eacute;tica y epistemolog&iacute;a. Diosa Episteme 1998, 6(5): 8-19. </p>     <p>Su&aacute;rez L&oacute;pez-Guaso L. Actividad cient&iacute;fica y futuro de la humanidad. Humanidades 1998, (41):20-27 </p>     <p>Su&aacute;rez L&oacute;pez-Guaso L. La ciencia y sus valores. Humanidades 1998, (38): 20-23. </p>     <p align="center"><b><a name="not"></a>Notas</b> </b>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>[i] Se refiere a la expresi&oacute;n inglesa “recived view” o “standard view” , denominaciones introducidas por Hilary Putnam para caracterizar las bases epistemol&oacute;gicas del neo-positivismo del C&iacute;rculo de Viena y de otras concepciones dogm&aacute;ticas en teor&iacute;a de la ciencia. Estas denominaciones fueron traducidas al castellano como “concepci&oacute;n heredada o tradicional” a partir de la edici&oacute;n de Eloy Rada y Pilar Castrillo del libro de Frederick Suppe titulado La estructura de las teor&iacute;as cient&iacute;fica.  Madrid, Editora Nacional, 1979 (Putnam; H. “Lo que las teor&iacute;as no son” , en: Oliv&eacute;, L.; P&eacute;rez Ransanz, A.R., 1989, p. 312. Adem&aacute;s, Bueno, G., 1992, p. 53, 74-75 y Echeverr&iacute;a, J., 1995, p. 12) </p>     <p>[ii] Muchos de estos pensadores participaron activamente en los movimientos antifascistas de sus respectivos pa&iacute;ses, e incluso, perdieron su vida en esa lucha. Por ejemplo, Moritz Schlick, el fundador del “C&iacute;rculo de Viena” fue asesinado en las puertas de la Universidad. </p>     <p>[iii] Existen varias clasificaciones y ordenamiento de autores como los de Imre Lakatos (1974, p. 13-37) y Gustavo Bueno, quien realiza un agrupamiento de autores sobre las teor&iacute;as filos&oacute;ficas sobre la ciencia, haciendo salvedades, por cierto, como la del propio Imre Lakatos. Para Bueno han existido los enfoques siguientes:p 1) descripcionismo, 2) teoreticismo, 3)p adecuacionismo, 4) materialismo gnoseol&oacute;gico o circularismo. (Bueno, G., 1992, p. 61-96; Bueno, G., 1995a, p.19-36). Sin embargo, aqu&iacute; nos anima otra intenci&oacute;n, pues siguiendo cierta secuencia hist&oacute;rica (no muy rigurosa ya que existe un real entrecruzamiento de la obra de varios autores en el tiempo) se trata de identificar algunos de los representantes de la llamada concepci&oacute;n heredada sin subestimar la capacidad de anticipaci&oacute;n te&oacute;rica que muchos tuvieron en la comprensi&oacute;n de la naturaleza social y compleja de la actividad cient&iacute;fico-tecnol&oacute;gica. Motivado por el car&aacute;cter sint&eacute;tico y sistematizador (tambi&eacute;n did&aacute;ctico) del ordenamiento que se ofrece no se logra matizar a todos y cada uno de los pensadores y corrientes, as&iacute; como a cada una de sus obras, algo muy deseado que queda pendiente para un empe&ntilde;o mayor. Tampoco ha sido de inter&eacute;s encasillarlos en tal o m&aacute;s cual corriente o tendencia. </p>     <p>[iv] El neopositivismo reduccionista no s&oacute;lo persiste todav&iacute;a entre muchos autores, sino, incluso, ha tomado un segundo aliento en concepciones pseudo-sist&eacute;micas muy difundidas en Latinoam&eacute;rica. La mayor&iacute;a de ellas tienen en com&uacute;n “... las limitaciones siguientes (propias de un modelo matem&aacute;tico) a) reduccionismo: el todo se estudia en funci&oacute;n de las partes; b) cualificaci&oacute;n: cuantificaci&oacute;n u omisi&oacute;n de variables cualitativas; c) objetividad: el analista pretende ser un observador imparcial del sistema; d) ahistoricismo: los supuestos o premisas b&aacute;sicas no corresponden a una realidad concreta, hist&oacute;rica; y e) formalismo: el an&aacute;lisis tiene precisi&oacute;n en la forma pero en el fondo no refleja la realidad.” (Mart&iacute;nez, Eduardo, 1994, p. 13) </p>     <p>[v] Sistematizaciones did&aacute;cticas de este tipo son pocas en la literatura, pues regularmente se reducen a la caracterizaci&oacute;n y valoraci&oacute;n cr&iacute;tica de algunos rasgos desde disciplinas muy determinadas del Movimiento CTS. (Se destacan los trabajos de: Woolgar, S.,1991, p.11-44; Acevedo, J.A., 1992, p. 167-182; 1993, p. 11-12; 1996, p. 35-59; Gonz&aacute;lez, Garc&iacute;a, M.I.; L&oacute;pez, Cerezo, J.A.; et. al.,1996; Su&aacute;rez, L&oacute;pez-Guaso, L., 1998, p. 20-27; 1998, p. 20-23; Mart&iacute;nez, &Aacute;lvarez, F., 1999, 44 p.; Morales, Calatayud, M.; Rizo, Rabelo, N., 1999, p. 63-76). </p>     <p>[vi] El concepto de Paradigma “...significa empresa cient&iacute;fica en el entramado social, donde est&aacute;n presente no s&oacute;lo las teor&iacute;as, sino, tambi&eacute;n, el abanico de creencias, actitudes, procedimientos, t&eacute;cnicas, valores, etc.” (N&uacute;&ntilde;ez, Jover, J., 1999a y c) Han existido decenas de definiciones de paradigma, entre ellas se destaca, por su car&aacute;cter gen&eacute;rico, la siguiente: “Los paradigmas son “s&iacute;ntesis” cient&iacute;ficas, filos&oacute;ficas o religiosas que sirven de referenica mod&eacute;lica para determinada &eacute;poca o grupo humano” (Betto, Frei, 1998, p.19) </p>      ]]></body><back>
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