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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Alejo Carpentier: huella, presencia, revelación lúcida]]></article-title>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Alejo Carpentier: his trace, presence and brilliant revelation]]></article-title>
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<institution><![CDATA[,Instituto Superior de Ciencias Médicas Carlos J. Finlay  ]]></institution>
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<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[The present work constitutes a proposal to get closer to Alejo Carpentier's work, which is a mandatory reference for the studies of Cuban Cultural identity because of his undeniable contributions carried out from that particular way that he had of appropriation and interpretation of this matters. The value of the transcultural process expressed in and from the Cuban religious syncretism, as well as the complexities of the social and mental processes that intervene in the conformation of representative images of the peoples' spiritual, immaterial, oral intangible patrimony, are pointed out. In his work the discoveries of the immaterial and intangible patrimony of African towns, fused in time to another space, takes from its aesthetics of atmospheres to its proposal of new values through the liberation of the spirit; the cult to rebelliousness and the desire of independence. Hence, his revaluation of popular culture as the primary source for his studies in opposition to the sterilizing mimicry of academic art. His work: comprising, unifying and summoning from dissimilar connectivity spaces, urges us, and keeps inviting us today to a curious attitude in the essence of that Cuban cultural mixture. His narrative confirms us the certainty, of been itself that scientific method that allows us to capture the subjectivity of the human spaces, as indispensable elements in the history of peoples' cultures]]></p></abstract>
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</front><body><![CDATA[  <table width="100%" border="0" style="font-family:Arial, Helvetica, sans-serif; line-height:200%; text-align:justify; font-size:12px;">   <tr>     <td width="958">    <div align="center"></div></td>   </tr>   <tr>     <td>&nbsp;</td>   </tr>   <tr>     <td>    <div align="center">             <p>Art&iacute;culo</b>     </div></td>   </tr>   <tr>     <td>&nbsp;</td>   </tr>   <tr>     <td>    <p align="center"><b>Alejo Carpentier: huella, presencia, revelaci&oacute;n l&uacute;cida</b>. </p>           <p align="center"><b>Alejo Carpentier: his trace, presence and brilliant revelation. </b></p>      </td>   </tr>   <tr>     <td>&nbsp;</td>   </tr>   <tr>     <td>    <div align="center">             <p>Autor</b>     </div></td>   </tr>   <tr>     <td>&nbsp;</td>   </tr>   <tr>     <td>    <p><b>&Aacute;ngela Mar&iacute;a Ben&iacute;tez Quevedo</b>. Lic. en Historia, Master en Cultura Latinoamericana. Profesora Asistente. Instituto Superior de Ciencias M&eacute;dicas “Carlos J. Finlay” Carretera Central Oeste, CP. 70100, AP 144, Camag&uuml;ey, Cuba.Telef.:201015</p></td>   </tr>   <tr>     <td>&nbsp;</td>   </tr> </table>     <p align="center"><b>Resumen</b></b>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>El presente trabajo constituye una propuesta de acercamiento a la Obra de Alejo Carpentier, de obligada referencia para los estudios de la identidad Cultural Cubana por sus innegables aportaciones realizadas desde ese modo particular que tuvo de apropiaci&oacute;n e interpretaci&oacute;n de dichos asuntos en donde se subraya el valor del proceso de transculturaci&oacute;n expresados en y desde el sincretismo religioso cubano, as&iacute; como las complejidades de los procesos sociales y mentales en movimiento, que intervienen en la conformaci&oacute;n de im&aacute;genes representativas del patrimonio espiritual, inmaterial, oral, intangible de los pueblos. En su obra los hallazgos de dicho patrimonio inmaterial e intangible de los pueblos africanos fundidos en el tiempo a otro espacio, lleva desde su est&eacute;tica de los ambientes a su propuesta de nuevos valores a trav&eacute;s de la liberaci&oacute;n del esp&iacute;ritu; el culto a la rebeld&iacute;a y el deseo de independencia; de ah&iacute; su revalorizaci&oacute;n de la cultura popular como fuente primaria, para sus estudios en oposici&oacute;n al esterilizante mimetismo del arte acad&eacute;mico. Su obra: multiabarcadora, eslabonadora y convocadora desde dis&iacute;miles espacios de conectividad, nos insta, nos sigue convidando hoy a una actitud indagadora en las esencias de esa mixtura cultural cubana. Su narrativa nos confirma la certeza, de haber sido ella misma, ese m&eacute;todo cient&iacute;fico que nos permite captar la subjetividad de los espacios humanos, como elementos imprescindibles en la historia de la cultura de los pueblos. </p>     <p>Palabras clave <b>: </b> LITERATURA; ALEJO CARPENTIER </p>     <p align="center"><b>Introducci&oacute;n</b> </b>     <p>No es pretensi&oacute;n nuestra penetrar al asunto de la narrativa Carpenteriana desde su modalidad de escritura, estructura, estilos, aciertos y desaciertos que reclaman de un oficio para el ejercicio de la cr&iacute;tica literaria, el trabajo se limita m&aacute;s bien a la intenci&oacute;n apenas, de lograr un acercamiento al Alejo revelador de ese modo particular de apropiaci&oacute;n e interpretaci&oacute;n del proceso de identidad cultural de los pueblos tal y como &eacute;l lo concibi&oacute;, destacando significativamente ese valor de las partes para el todo, y el reconocimiento de ese todo- en tanto Identidad Cultural Cubana –en donde se mezcla – lo Caribe&ntilde;o-, -lo Antillano-, - lo Latinoamericano-, que se da asociado igualmente a las necesarias esencias universales de la cultura, desde donde, “ busc&oacute; las esencias de las cosas en sus constantes y diferencias, en su permanencia en el tiempo y en su trascendencia, descubriendo a su paso la ascendente trayectoria de portentoso navegante que fue”. (<a href="#not">i</a>) </p>     <p>Nos interesa particularmente ese Alejo que subraya el valor del proceso de transculturaci&oacute;n (<a href="#not">ii</a>) expresado en y desde el sincretismo religioso cubano (<a href="#not">iii</a>) - expresi&oacute;n de alienaci&oacute;n en estos hombres hacia sus contextos y a la vez, de sus capacidades para lograr la integraci&oacute;n a los nuevos espacios socioculturales en la Am&eacute;rica, como parte de un rico proceso de construcci&oacute;n colectiva de espacios h&iacute;bridos complejos, de subjetividades entrecruzadas, conformadoras finalmente de los m&aacute;s dis&iacute;miles y complicados sistemas imaginarios religiosos, de profundas esencias espirituales, que lograron trascender en el tiempo y en los modos de expresarse como genuina cultura de elevado sincretismo de religiosidad popular, de s&iacute;mbolos y valores expresivos asociados a rituales, mitos, leyendas, tradiciones orales, musicales y danzar&iacute;as, liturgias; elementos todos conformadores de una cultura de resistencia cuajada en medio de las adversidades de la historia y el tiempo, que sobrevendr&iacute;an con la azarosa vida de explotaci&oacute;n y despojos a que las culturas de los negros africanos se vieron sometida en la Am&eacute;rica. </p>     <p>Nos convida adem&aacute;s, la intenci&oacute;n de ofrecer una mirada al Carpentier que examina la historia desde su integraci&oacute;n misma a partir de sus propios condicionamientos sociales en lo econ&oacute;mico, pol&iacute;tico y sociocultural de los ambientes que estudia, crea o ficcionaliza, con toda la riqueza aportativa de sus fuentes documentales de amplia referencialidad al asunto en cuesti&oacute;n, inclu&iacute;do en sus obras; de donde emerge su intencionalidad creativa iluminadora de los matices y secretos de las esencias humanas, que conviven en los pueblos y que conocemos en sus obras a trav&eacute;s de esa complicad&iacute;sima manera de estructurar en textos todo el entramado del sistema reflejo de la realidad en la conciencia humana, en la conciencia social de los hombres, conformando as&iacute; Carpentier, sus propias im&aacute;genes -sustratos- de la subjetividad individual y colectiva de los hombres, de sus cargas de emociones, de esencias espirituales y percepciones cosmovisivas itinerantes como registros de su g&eacute;nesis- pasado, presente, futuro- en ese di&aacute;logo constante que el hombre mismo ha mantenido con la realidad, la naturaleza, con otros hombres y consigo mismo. </p>     <p>Carpentier permite penetrar a ese original reflejo de las complejidades de los procesos sociales y mentales en movimiento y a su conformaci&oacute;n en im&aacute;genes representativas del patrimonio espiritual, inmaterial, oral, intangible de los pueblos. </p>     <p>Acercarse a la obra de Alejo Carpentier de cualquier manera significa emprender junto a &eacute;l y su obra un complejo proceso de aprendizaje, su quehacer literario de hecho lo fue. </p>     <p>El Centenario de su natalicio es un buen pretexto para que muchas miradas diferentes nos encontremos y le devolvamos del recuerdo a la permanencia del presente. </p>     <p>Su obra multiabarcadora, eslabonadora y convocadora desde dis&iacute;miles espacios de conectividad, nos insta a una actitud indagadora de las esencias de nuestra mixtura identitaria, nos motiva junto a otros a reflexionar. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>ALEJO POR LOS CAMINOS DE LA HUELLA, LA PRESENCIA Y LA REVELACI&Oacute;N L&Uacute;CIDA. </p>     <p>Sus incontables espacios de entrega a la creaci&oacute;n dedicados en sus obras a la revelaci&oacute;n y significaci&oacute;n de los valores espirituales que conviven y subsisten en la vida cotidiana, devino en una advertencia fundamental o esencial al hombre, de sus alternativas para su conservaci&oacute;n, desde sus propias esencias hist&oacute;ricas, su necesidad de autoreconocerse, de respetarse y, a la vez, de integrarse al proceso de realizaci&oacute;n social humana. </p>     <p>Su hincapi&eacute; o &eacute;nfasis mayor sorprendi&oacute; a todos, desde una propuesta de lectura original, excepcional de los intrincad&iacute;simos intersticios de la conformaci&oacute;n de la identidad cultural de los pueblos, pues no s&oacute;lo delineaba con ello la propia Identidad Cultural Cubana, sino revelaba los manantiales subterr&aacute;neos e interoce&aacute;nicos de conexi&oacute;n m&uacute;ltiple y definitivos para la Antillanidad, la Caribe&ntilde;idad y de la Latinoamericanidad como parte de un todo mucho mayor. </p>     <p>Desentra&ntilde;ando y resignificando los comportamientos humanos y sus reflejos como parte de sus propias culturas, abr&iacute;a nuevos senderos a la expresi&oacute;n art&iacute;stico – literaria para la llegada a la complicada corteza de lo identitario en la cultura cubana con su propuesta de vuelta a la cimiente en la historia de los pueblos que de alguna manera se hacia visible en sus presentes. </p>     <p>Los hallazgos de ese patrimonio inmaterial, oral, intangible de los pueblos africanos, fundidos en el tiempo a otro espacio, se revelaban en su obra como una urgencia al reconocimiento y un reto a la convivencia. Su obra nos traslada a estas complicadas realidades de la vida material y espiritual de los hombres, “ como est&eacute;tica de los ambientes, como poes&iacute;a de los elementos que est&aacute;n a nuestro alrededor y descubrimiento de lo excepcional que nos acompa&ntilde;a en la vida cotidiana” (<a href="#ref">1</a>), con lo que convierte su obra en “ una propuesta de nuevos valores a trav&eacute;s de la liberaci&oacute;n del esp&iacute;ritu; el culto a la rebeld&iacute;a y el deseo de independencia, de ah&iacute; su revalorizaci&oacute;n de la cultura popular como fuente primaria, en oposici&oacute;n al esterilizante mimetismo del arte acad&eacute;mico” (<a href="#ref">1</a>) </p>     <p>As&iacute;, lo decisivo en su obra, es su apertura universal en relaci&oacute;n directa con el sentido nacional, sus vivificantes contactos con la cultura popular y el sentido integral de lo nuevo. “Esa visi&oacute;n”, como &eacute;l mismo reconoce “del ac&aacute; y del all&aacute;”, que puebla todas sus novelas (<a href="#ref">1</a>) es lo que le imprime a su creaci&oacute;n “su raz&oacute;n de ser en la potencializaci&oacute;n de valores espirituales y de la imaginaci&oacute;n que hace posible la iluminaci&oacute;n singular, la percepci&oacute;n de nueva escala, la reorganizaci&oacute;n de la realidad no dominada por las razones de la l&oacute;gica” (<a href="#ref">1</a>) </p>     <p>En la obra de Alejo Carpentier se produjo desde su proceso de creaci&oacute;n ese impulso que nos condujo al interesante fen&oacute;meno en la literatura de desembarcar en nuestro propio espacio, es decir “nos condujo a nuestra propia casa”. “Buscando lo extra&ntilde;o, dimos con lo propio” (<a href="#ref">2</a>) </p>     <p>La obra Carpenteriana al significar de alguna manera aportaciones al revelado de los indisolubles v&iacute;nculos que el fen&oacute;meno socioreligioso tiene con el proceso de conformaci&oacute;n de la identidad cultural de los pueblos, a partir del reconocimiento de las diferentes formas de apropiaci&oacute;n por los pueblos de sus esencias espirituales ancestrales y sus din&aacute;micas y particulares formas de evolucionar y adecuarse desde la permanencia de la batalladora lucha por preservarse; m&aacute;s que sustentarse en su caudal de conocimientos en torno a la cultura espiritual y material del negro, es reveladora de su comprensi&oacute;n cabal de que “ se pod&iacute;a vincular su indagaci&oacute;n con la reflexi&oacute;n sobre el lugar del negro en la Identidad Nacional Cubana” (<a href="#ref">1</a>). De all&iacute; sus m&eacute;ritos inauguradores de una especial sensibilidad que comenzaba a cristalizar art&iacute;sticamente, la contribuci&oacute;n parcial a la imagen est&eacute;tica de una conciencia hist&oacute;rica afrocaribe&ntilde;a. </p>     <p>La evaluaci&oacute;n de estos asuntos a la luz de nuestros contextos sociales y culturales ha de hacerse pensamos, en t&eacute;rminos de remate de autocr&iacute;ticas consideraciones que nos permitan apreciar todo cuanto hemos logrado y lo que a&uacute;n nos falta por hacer desde nuestras narrativas en calidad de cubrir las necesarias espectativas de ser reflejos indagadores pero a la vez integradores, de g&eacute;nesis de las esencias conformadoras de nuestro tiempo sociocultural y ,a la vez, espec&iacute;ficamente est&eacute;tico. </p>     <p>En ello radica la cualidad iluminadora del juicio creador Carpenteriano, que devino no s&oacute;lo en “un proceso de aprendizaje autoral, sino part&iacute;cipe de un vasto movimiento renovador que marc&oacute; el inicio de un nuevo giro de la novela latinoamericana, cuya aspiraci&oacute;n dominante fue el estudio del car&aacute;cter altamente complejo de la historia continental y de los destinos humanos inmersos en una lucha por la autorrealizaci&oacute;n individual, social y gen&eacute;rica, con lo cual se avanz&oacute; hacia la universalizaci&oacute;n de los temas americanos”. (<a href="#ref">1</a>) </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>As&iacute;, Carpentier nos impulsa por una conciencia te&oacute;rica, que avanza en su peculiar forma de apropiaci&oacute;n de la naturaleza f&iacute;sica y social americana a la que tan significativamente enriquecen sus a&ntilde;os de investigaciones acerca de las realidades sincr&eacute;ticas de Cuba. </p>     <p>En su obra Ecue- Yamba- O Carpentier se abre a m&uacute;ltiples resonancias en la captaci&oacute;n de esencias m&iacute;ticas, ambientes y figuras de lo real - maravilloso- que tienen su origen en la peculiar cosmovisi&oacute;n del negro antillano, sin dejar de ser una novela social por el fundamento hist&oacute;rico del abordaje. </p>     <p>As&iacute;, consecuentemente en nuestra cultura iba cobrando nuevo significado el negro como elemento genuinamente popular; al tiempo que se radicalizaba la revelaci&oacute;n mundial de la fuerza creativa, material y espiritual de los diversos pueblos del Africa negra. </p>     <p>A esta tarea de integrar el verdadero perfil de nuestra cultura nacional, asumiendo todas sus partes constitutivas esenciales, que supone un salto de calidad en la concepci&oacute;n del mundo y m&eacute;todo de trabajo de los intelectuales de esta “&eacute;poca critica”; tributa eficazmente el quehacer tanto period&iacute;stico, art&iacute;stico y museogr&aacute;fico de Alejo Carpentier, qui&eacute;n adem&aacute;s “se empe&ntilde;a en que tal valoraci&oacute;n se realice en ambas orillas del Atl&aacute;ntico, all&aacute; como descubrimiento y ac&aacute; como reconocimiento”. (<a href="#ref">1</a>) </p>     <p>En Ecue – Yamba – O, que tematiza la naturaleza de nuestra cultura a partir del proceso de referencia a los fecundos entrecruzamientos y s&iacute;ntesis que tienen lugar en ello como parte del proceso de transculturaci&oacute;n, que Fernando Ortiz conceptualizara en los a&ntilde;os 40 de ese “abrazo de culturas” que se produce en Cuba como parte del universo americano y caribe&ntilde;o, se ofrece un primer testimonio art&iacute;stico, centr&aacute;ndose la atenci&oacute;n del novelista en las manifestaciones sincr&eacute;ticas de la cultura espiritual, donde despliega su naciente maestr&iacute;a para la recreaci&oacute;n del mito, la liturgia, los ritos y los r&iacute;tmos musicales, acriollados en virtud de las productivas y sucesivas simbi&oacute;sis que m&uacute;ltiples ascendencias- europeas, africanas, asi&aacute;ticas, aut&oacute;ctonas- han condicionado su desarrollo hist&oacute;rico. (<a href="#ref">1</a>) </p>     <p>Para Carpentier lo fundamental en sus obras es desarrollar agudos procesos de interiorizaci&oacute;n de la acci&oacute;n, subjetivizando la fluencia objetiva, indagando en el universo espiritual incluso subconsciente, de los personajes, con lo que se logra una nueva dimensi&oacute;n narrativa. Interesa los procesos en proyecci&oacute;n mas profundamente humanizados y concretizados en la trayectoria de las figuras de la ficci&oacute;n . </p>     <p>As&iacute;, su modo narrativo aporta una visi&oacute;n un tanto caleidosc&oacute;pica, porque cada parte sugiere y tiene significaci&oacute;n propia, con lo cual tambi&eacute;n estimula la participaci&oacute;n del lector quien debe completar informaciones y aportar su experiencia vital e hist&oacute;rica. </p>     <p>Con Carpentier nos llega una inusual y singular capacidad para ofrecer la sensaci&oacute;n de los objetos como visi&oacute;n y no como reconocimiento, liber&aacute;ndose del automatismo perceptivo y descubriendo las cosas como si las viera por vez primera, posibilidad que le viene dada por la lecci&oacute;n surrealista (<a href="#not">iv</a>), aunque con diferente significado: “no se busca el shock perceptivo del receptor ante lo raro evidente, sino una mirada desprejuiciada y l&uacute;cida(...)&quot;” De aqu&iacute; se desprende la perdurabilidad de sus asociaciones ins&oacute;litas, de sus avecinamientos antag&oacute;nicos y cambios de texturas de tan fina penetraci&oacute;n en la fabulosa realidad, simbolizando las cosas, el universo humano y su distintiva esencia transculturada&quot;. (<a href="#ref">1</a>) </p>     <p>Esta visi&oacute;n Carpenteriana nos pone en contacto con “supervivencias de animismo, creencias, pr&aacute;cticas religiosas muy antiguas, a veces de un origen cultural sumamente respetable que nos ayuda a enlazar ciertas realidades presentes con esencias culturales remotas, cuya existencia nos vincula con lo universal- sin tiempo” (<a href="#ref">3</a>); por ejemplo en su obra Ecue –Yamba- O; con el recurso de la subjetividad estetizada desde la significaci&oacute;n de lo individual a trav&eacute;s de sus personajes, as&iacute; como desde la construcci&oacute;n del mensaje con honda significaci&oacute;n colectiva, elemento v&aacute;lido para la captaci&oacute;n art&iacute;stica por condensaci&oacute;n y s&iacute;ntesis, que Carpentier desarrolla posteriormente en otras de sus obras tal es el caso de pasajes como el juramento de Bois Caiman en “El reino de este mundo”. (<a href="#ref">1</a>) </p>     <p>Con “El reino de este mundo”, el animismo se convierte en sost&eacute;n de la lucha, enfatiz&aacute;ndose los componentes movilizadores y desalienantes de la cosmovisi&oacute;n m&aacute;gica del esclavo MacKandal con sus metamorfosis, Ti Noel encarnado en el buitre que remonta vuelo hacia el Bois Caiman, es correspondencia con su extraordinaria realidad hist&oacute;rica en la que se fusionaba la cultura de resistencia y la de rebeld&iacute;a. (<a href="#ref">1</a>) </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>En su obra Ecue- Yamba – O, Carpentier se acerca a personajes de nueva representatividad social por su condici&oacute;n de negros explotados, puesto que en la novela la aspiraci&oacute;n a lo popular no es marginal o secundaria y aduce: “ la cultura negra del Caribe era despreciada por todas nuestras burgues&iacute;as (...) no solamente nos dimos a estudiarlas con pasi&oacute;n sino que al hacerlo, lanz&aacute;bamos una suerte de desafio a la burgues&iacute;a cubana”. (<a href="#ref">4</a>) </p>     <p>Carpentier intentando documentar la vida de los personajes y sus contextos no racionaliza el cosmos m&iacute;tico – m&aacute;gico del negro caribe&ntilde;o, al que suele respetarle su misterio y su poes&iacute;a, comenzando a amalgamarse lo hist&oacute;rico – documental y lo mitol&oacute;gico – fabuloso en su discurso narrativo develador de la naturaleza interna del mundo narrado. (<a href="#ref">1</a>) </p>     <p>Es por eso que el elemento nodal de toda la obra Carpenteriana fluye a partir del eje de coordenadas: naturaleza- arte e historia y de tal forma se pone en su obra la sensibilidad art&iacute;stica, el asombro y la fascinaci&oacute;n por la naturaleza e historia de Am&eacute;rica. El inagotable caudal de mitolog&iacute;as de un continente fecundado por un mestizaje &uacute;nico en las cr&oacute;nicas de la humanidad, suscita una est&eacute;tica harto diferente de los intentos del surrealismo europeo. (<a href="#not">v</a>) </p>     <p>El pr&oacute;logo de “El reino de este mundo”, expresa un imperativo categ&oacute;rico art&iacute;stico: la imaginaci&oacute;n literaria puesta al servicio de la revelaci&oacute;n de lo real – maravilloso; como esencia de la realidad americana; en el que Carpentier confesaba: </p>     <p>“ [...]Pero es que muchos se olvidan [...] que lo maravilloso comienza a serlo de manera inequ&iacute;voca cuando surge de una inesperada alteraci&oacute;n de la realidad(el milagro), de una revelaci&oacute;n privilegiada de la realidad, de una iluminaci&oacute;n inhabitual o singularmente favorecedora de las inadvertidas riquezas de la realidad[...] la sensaci&oacute;n de lo maravilloso presupone una fe. Los que no creen en santos no pueden curarse con milagros de santos [...] Por la virginidad del pasaje, por la revelaci&oacute;n que constituye su reciente descubrimiento, por los fecundos mestizajes que propicio, Am&eacute;rica est&aacute; muy lejos de haber agotado su caudal de mitolog&iacute;as [...]&iquest; Pero qu&eacute; es la historia de Am&eacute;rica toda sino una cr&oacute;nica de lo real maravilloso? (<a href="#ref">5</a>) </p>     <p>En 1974 en su obra “El concierto barroco”, expresaba muy claramente como: “el artista en Am&eacute;rica [...] debe abrir su sensibilidad a los efluvios de la realidad misma, disponerse a ser fiel a lo ins&oacute;lito, presente en cada horizonte e intersticio de la exuberante naturaleza y el fabuloso devenir hist&oacute;rico de Am&eacute;rica”. Esa sensibilidad ante lo real – maravilloso la tilda Carpentier de “fe”. “La sensaci&oacute;n de lo maravilloso presupone una fe. (<a href="#ref">5</a>) </p>     <p>&nbsp;A ser fiel a esa realidad maravillosa plena de prodigios, milagros y eventos m&aacute;gicos presente en la subjetividad y conciencia de la religiosidad popular del negro africano que viene a compartir los espacios de Latinoam&eacute;rica, confiere Alejo especial atenci&oacute;n. As&iacute;, desde las licantrop&iacute;as del mandinga MacKandal hasta las m&aacute;gicas metamorfosis de Ti Noel, un ambiente de ex&oacute;ticos prodigios y sortilegios se hacen visibles tales asuntos que revelan ese mundo que se enfrenta y convive con las deidades blancas “que como grilletes espirituales mutilan la libertad religiosa de los esclavos negros”.(<a href="#ref">5</a>) </p>     <p>En el cuento “Los advertidos”, de Carpentier, queda claro que “donde hay tantos dioses como pueblos, no puede reinar la concordia, sino que debe vivirse en desavenencia y turbamulta”. (<a href="#ref">6</a>) </p>     <p>Se trata por tanto de una &eacute;pica sagrada de emancipaci&oacute;n, donde el negro oprimido y sojuzgado pide a sus dioses fortaleza para la resistencia y para la lucha por la liberaci&oacute;n. El “desgarrado gemir de los pueblos llevados al exilio”. (<a href="#ref">5</a>) </p>     <p>Tal es el discurso de invocaci&oacute;n &eacute;pico – teol&oacute;gica en su obra “El reino de este mundo”, en boca del jamaiquino Bouckman quien al heredar el liderazgo emancipador de Mackandal reclama: </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>&nbsp;“El dios de los blancos ordena el crimen. Nuestros dioses nos piden venganza.&nbsp;Ellos conducir&aacute;n nuestros brazos y nos dar&aacute;n resistencia. Rompan la imagen del&nbsp;Dios de los blancos, que tiene sed de nuestras l&aacute;grimas; escuchemos en nosotros mismos la llamada de la libertad”. (<a href="#ref">5</a>) </p>     <p>As&iacute; Carpentier enfoca la &eacute;pica revolucionaria haitiana desde su tambi&eacute;n expresi&oacute;n de la revelaci&oacute;n misma de la subjetividad m&iacute;tico – religiosa que subyace y comparte el reclamo pol&iacute;tico – social; que se sustenta en el absoluto conocimiento del esclavo de su miseria, de que no tiene nada que perder, m&aacute;s que alcanzar su dignidad humana que le fuera arrebatada, lo cual se une a su “clandestina devoci&oacute;n religiosa”. (<a href="#ref">5</a>) </p>     <p>De manera singular Carpentier a lo largo de su obra desde su primog&eacute;nita “Ecue- Yamba - O”, pasando por “Concierto Barroco”, hasta “La consagraci&oacute;n de la primavera”, insiste en la importancia crucial de la m&uacute;sica de las comunidades negras para entender cabalmente el arte antillano y sus relaciones con la religiosidad de los pueblos. </p>     <p>Otro elemento significativamente grueso para an&aacute;lisis diverso y mucho m&aacute;s complejo asociado al propio proceso del sincretismo religioso cubano lo es sin duda el lenguaje, el que tiene una extraordinaria relevancia en la obra de Alejo Carpentier pero que tendr&aacute; que quedar para otra ocasi&oacute;n por lo voluminoso del asunto. En cambio vale precisar como: el lenguaje en tanto fen&oacute;meno social y hecho hist&oacute;rico en s&iacute; mismo, que responde a la formaci&oacute;n de una comunidad etnocultural dada, toma cuerpo con sus particularidades en nuestra lengua nacional y nos identifica as&iacute;, como comunidad hist&oacute;rico – cultural. (<a href="#ref">7</a>) </p>     <p>Aunque los procesos econ&oacute;micos, sociales y pol&iacute;ticos son los que definitivamente cuentan y deciden el destino de una lengua, en el caso de las religiones africanas, estas jugaron en Cuba un importante papel al poder conservar en parte, la entidad ling&uuml;&iacute;stica -principalmente el l&eacute;xico de las lenguas africanas habladas por los esclavos-; los que durante los actos religiosos se ve&iacute;an precisados a mantener la lengua propia como medio de comunicaci&oacute;n durante los ritos, dado su car&aacute;cter sagrado, a veces como medio de protecci&oacute;n, para evitar la penetraci&oacute;n del blanco.(<a href="#ref">8</a>) </p>     <p>La forma m&aacute;s sencilla en que influye una lengua sobre otra es mediante el pr&eacute;stamo de palabras. Los afrocubanismos representan este tipo de “pr&eacute;stamo” de las lenguas africanas que han enriquecido el l&eacute;xico del espa&ntilde;ol coloquial cubano. Alejo Carpentier utiliz&oacute; una serie de ellos en su novela Ecue – Yamba – O, como recurso estil&iacute;stico en la caracterizaci&oacute;n de los personajes negros, los que llegan a desempe&ntilde;ar un importante papel en los di&aacute;logos, adem&aacute;s de las modalidades fonol&oacute;gicas. (<a href="#ref">8</a>) </p>     <p>Sin lugar a dudas, esa religiosidad expresada a trav&eacute;s de la m&uacute;sica y el lenguaje no es reliquia folkl&oacute;rica como en “El reino de este mundo” . Carpentier recalca en “Ecue – Yamba - O”, la vigencia del mito y la magia en la cosmovisi&oacute;n cosmovisi&oacute;n espiritual de los pueblos caribe&ntilde;os negros. </p>     <p>La novela Carpenteriana construye un discurso narrativo a partir de la abundancia en observaciones etnogr&aacute;ficas que pretenden revalorizar el mundo de creencias y ceremonias religiosas afroantillano. </p>     <p>Su obra se proyecta como dispositivo de apreciaci&oacute;n de todo un sistema que funciona con una l&oacute;gica distinta a la cartesiana occidental. Pleno de ensalmos, prodigios y sortilegios, el encantamiento m&aacute;gico revela una energ&iacute;a espiritual que resulta sorprendente para la modernidad secularizada y racionalista (<a href="#ref">5</a>) y m&aacute;s a&uacute;n, para el complejo sistema de evaluaci&oacute;n de los efectos derivados de las relaciones interculturales en la post modernidad hoy. </p>     <p>Carpentier intencionadamente nos propone un discurso que nos eleve a la valorizaci&oacute;n de esta conjunci&oacute;n de religiosidad, mito, magia y m&uacute;sica como el mismo dir&iacute;a expresi&oacute;n de “alt&iacute;sima sabidur&iacute;a” (<a href="#ref">5</a>), en tanto permite a un pueblo sobrellevar sus sinsabores y forjar ilusiones salv&iacute;ficas, advertir los lindes entre la realidad y la milagrosidad, lo ordinario cotidiano y lo extraordinario fabuloso; donde por supuesto los sucesos en el lenguaje, en el habla se entremezclan. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>En su obra “Ecue – Yamba- o”, la m&uacute;sica afrocaribe&ntilde;a conserva junto y desde su religiosidad sincr&eacute;tica el dolor del negro en “palpitante arquitectura de sonidos con lejanas tristezas de un &eacute;xodo impuesto con latigazos y cepos, m&uacute;sica de pueblos en marcha, que sab&iacute;an dar intensidad de tragedia a toscas evocaciones”. (<a href="#ref">5</a>) </p>     <p>Desde la obra de Alejo podemos imaginar una pluralidad de rostros y figuras decisivas para lo construcci&oacute;n y comprensi&oacute;n de la identidad cultural de los pueblos latinoamericanos y de lo cubano, lo caribe&ntilde;o, lo antillano. En el caso de su obra “Ecue- Yamba – O”,se advert&iacute;a el asunto de tal modo: </p>     <p>&nbsp;“Solo los negros [...] conservaban celosamente su car&aacute;cter y una tradici&oacute;n antillana. !El Bong&oacute;, ant&iacute;doto de Wall Street!. &iexcl; El Esp&iacute;ritu Santo, venerado por los Cu&eacute;, no admit&iacute;a salchichas yanquis dentro de sus panecillos votivos...!. &iexcl; Nada de hot – dogs con los santos de Mayeya!”. (<a href="#ref">5</a>) </p>     <p>Es precisamente en su obra “La consagraci&oacute;n de la primavera” donde Alejo cristaliza esa lucha por redefinir la identidad nacional cubana y , por extensi&oacute;n la continental: </p>     <p>&nbsp;&quot;El negro, a pesar de sus muchas miserias y humillaciones, hab&iacute;a enriquecido nuestra tradici&oacute;n con su creadora presencia, contribuyendo poderosamente a darnos una fisonom&iacute;a propia. (<a href="#ref">5</a>)” </p>     <p>No menos significativas resultan aquellas reflexiones contenidas en su cuento: ”Viaje a la semilla”(1944), catalogado por Carlos Fuentes como “una de las obras maestras del relato hispanoamericano”. Aqu&iacute; Carpentier ensaya una idea que va a desarrollar a plenitud luego en “Los pasos perdidos”(1955): “los adelantos cient&iacute;ficos y jur&iacute;dicos de la modernidad, son pelda&ntilde;os en la progresiva enajenaci&oacute;n humana”. (<a href="#ref">5</a>) . </p>     <p>Se erige as&iacute; su proyecto de retorno al origen de toda especie humana, que es tambi&eacute;n una cr&iacute;tica a la modernidad ilustrada con su racionalidad jur&iacute;dica, igual que a la conversi&oacute;n de la cristiandad, en instrumento de tortura mental, de coacci&oacute;n ideol&oacute;gica; todo lo cual nos llega a este mundo de la postmodernidad como mensaje &uacute;til y contestatario a los sistemas y modos de reflexi&oacute;n para una modernidad instalada sobre recursos mim&eacute;ticos de evaluaci&oacute;n de la presencia distorsionada de la contribuci&oacute;n que hacen los pueblos a sus diversidades hist&oacute;ricas, limit&aacute;ndose y en muchos casos excluy&eacute;ndose en los an&aacute;lisis de aquellos discursos, de representantes de los c&iacute;rculos de poder del arte y la cultura globalizadora, las verdaderas esencias de los valores de los sujetos de cultura con sus arrastres fertilizadores y fecundadores de sus riquezas culturales. </p>     <p>En los tiempos que corren hoy y desde el propio vientre de la postmodernidad se necesita juntar voluntades, pensamientos y acciones capaces de asumir los desaf&iacute;os que supone la supervivencia humana y con ello, la defensa de “todo ese patrimonio material e inmaterial”, esa es y ser&aacute; definitivamente la &uacute;nica garant&iacute;a para que, “flores y poes&iacute;a se expresen con toda su fuerza y libertad creadora”.(<a href="#ref">9</a>) </p>     <p>Por eso hoy m&aacute;s que nunca debemos voltear nuestras miradas a esa visi&oacute;n Carpenteriana en que exhalta significativamente la tenacidad con que las tradiciones m&iacute;ticas, religiosas y espirituales de los pueblos africanos desterrados en Am&eacute;rica, lucharon por su supervivencia lograda desde ese sincretismo religioso devenido veh&iacute;culo de autoreconocimiento y alternativa de sobrevivencia de pueblos enteros amenazados espiritualmente, escapados y finalmente salvados a la memoria hist&oacute;rica por ellos mismos, en sus propias im&aacute;genes de espiritualidad plural, que pugnaban por crearse espacios de intercambios mutuos de resistencia , autonom&iacute;a y afirmaci&oacute;n. </p>     <p>El sincretismo entendido como fen&oacute;meno revelador de la construcci&oacute;n de espacios plurales complejos, de concertaci&oacute;n de las subjetividades individuales y colectivas sintetizadas y expresadas en sistemas de im&aacute;genes, de profundas esencias ideol&oacute;gicas y simb&oacute;licas, proveedoras de ese impulso definitivo en la creaci&oacute;n del rostro mestizo de nuestra cultura, siendo ello lo que nos ha permitido una comprensi&oacute;n cabal de la evaluaci&oacute;n Carpenteriana del concepto tradici&oacute;n, que para los pueblos nada tiene que ver, con aquellos que lo ven como peso muerto del pasado, sino por el contrario, como los mecanismos o espacios en movimiento,- manantiales surtidores-, que sirven de sustento espiritual a las energ&iacute;as creadoras y renovadoras, que como nuevas se levantan s&oacute;lo, sobre los hombros hechos cimientos, hechos columnas de sus pasados sociohist&oacute;rico- culturales; que cobran vida eterna &uacute;nicamente, desde sus propias esencias inmanentes, a partir de la creaci&oacute;n material e inmaterial-espiritual humana -, donde el quehacer de los pueblos deviene siempre en singular constante de : necesidad, afirmaci&oacute;n y confirmaci&oacute;n de existencia. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Todo lo cual por supuesto viene a confirmarnos en pleno siglo XXI en la idea de que [...] “ninguna identidad puede aceptarse si pretende imponerse sobre la de otros” y que “ [...]para el esclarecimiento de la cuesti&oacute;n es necesaria la cultura”, entendida como“ [...]el &uacute;nico espacio posible para un mundo sin exclusiones”.(<a href="#ref">9</a>) </p>     <p>As&iacute;, la pertinencia de la presencia de la obra de Alejo hoy se comprende mucho m&aacute;s, si tenemos en cuenta los nocivos efectos que para la memoria hist&oacute;rica de los pueblos y su reconocimiento como entidades culturales, representan las desvalorizadoras teor&iacute;as que dictadas desde los c&iacute;rculos y circuitos de poder de la cultura en el mundo de hoy, nos hablan del “fin de la historia”(<a href="#not">vi</a>) y del desdibujado de las identidades culturales de los pueblos, lo que significa no s&oacute;lo, el intento de borrado de sus rostros, sino de sus conciencias sociales, de sus modos de expresi&oacute;n de las verdaderas esencias de sus culturas material y espiritual, con lo que queda claro, sus prop&oacute;sitos definitivos de marcados efectos excluyentes. </p>     <p>Es este comportamiento tendente a la exclusi&oacute;n, el acto de mayor indignidad que se comete hoy en este mundo y por supuesto contra la memoria de aquellos para quienes como Alejo; todos importamos, pues todos, nos debemos a todos y somos a la vez, parte inseparable incuestionablemente, de ese todo mayor, en la cosmovisi&oacute;n humana y del mundo. </p>     <p align="center"><b>&nbsp; <a>Consideraciones finales</a></b> </b>     <p>Es la obra de Alejo Carpentier expresi&oacute;n sin dudas, de una importante fuente documental con referencialidad a la tem&aacute;tica socioreligiosa cubana, caribe&ntilde;a y latinoamericana, al brindar importantes registros de intensidad en el abordaje de esta tem&aacute;tica y contribuir a la realizaci&oacute;n de sondeos de hondura, en los efectos derivados de las pr&aacute;cticas religiosas y en la actuaci&oacute;n de los sujetos sociales y en los complejos sistemas de im&aacute;genes de religiosidad popular que est&aacute;n presentes en la textura de la propia Identidad Cultural Cubana, Caribe&ntilde;a y Latinoamericana. </p>     <p>Esa creciente pluralidad religiosa de Am&eacute;rica Latina y el Caribe, pluralidad que fue sofocada por muchos a&ntilde;os y que hoy emerge con fuerza para modificar radicalmente el perfil religioso del continente, nos recuerda nuestra propia y particular experiencia religiosa cubana, sustentada en el singular sincretismo religioso, donde las creencias religiosas de procedencia africana, aportaron su particular di&aacute;logo con la naturaleza y sus esencias sociales, a trav&eacute;s de sus diferentes maneras encontradas para relacionarse con lo sagrado.(<a href="#ref">10</a>) </p>     <p>Nadie como Alejo Carpentier supo y pudo desde su producci&oacute;n literaria alcanzar resonancias tales y tan significativas para el abordaje de dichos asuntos. Desde sus obras nos ofrece la mirada de un sincretismo; como veh&iacute;culo de sobrevivencia de un pueblo amenazado espiritualmente, que aspira a crearse espacios de resistencia, autonom&iacute;a y afirmaci&oacute;n. </p>     <p>Apunta el sincretismo hacia el dominio pol&iacute;tico de im&aacute;genes, s&iacute;mbolos y conceptos occidentales, pero tambi&eacute;n toma el pulso a la resistencia de cosmovisiones que se rehusaron a doblegarse y desaparecer. </p>     <p>Por eso nos dice desde su Esteban en “ El siglo de las luces”, respecto a “las iglesias cimarronas” de Regla, en La Habana –“los negros libertos reverenciaban a sus viejos dioses del Africa, en la figura de las mismas im&aacute;genes que se ergu&iacute;an en los altares de los templos cat&oacute;licos.”(<a href="#ref">5</a>) </p>     <p>En la tradici&oacute;n sociol&oacute;gica latinoamericana y caribe&ntilde;a este concepto de sincretismo ha sido empleado para analizar, descubrir y describir el complejo proceso, a trav&eacute;s del cual las religiones de los esclavos africanos tra&iacute;dos al mundo americano y las religiones de las civilizaciones amerindias, se mezclaron e hibridaron con el catolicismo; proceso que refundi&oacute; en uno s&oacute;lo, rituales diferenciados e identific&oacute; en una misma entidad a santos y dioses. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>En el caso particular de Cuba, el sincretismo hizo que la Virgen de la Caridad del Cobre – Epifan&iacute;a local de La Virgen Mar&iacute;a, – se convirtiera en Och&uacute;n(diosa africana del amor y la coqueter&iacute;a). Santa B&aacute;rbara en Chang&oacute; (divinidad de la guerra y el jolgorio). El ni&ntilde;o Jes&uacute;s en Eleggu&aacute;( divinidad de los caminos ), San Francisco de As&iacute;s en Orula (divinidad de la adivinaci&oacute;n )y el mism&iacute;simo Yahv&eacute; en Olofin (deidad suprema, creador omnipotente). </p>     <p>Ese sincretismo garantiz&oacute; la supervivencia de importantes rasgos de la identidad cultural de los africanos y posibilit&oacute; su vida espiritual en las oprobiosas condiciones de la esclavitud colonial y de la marginaci&oacute;n neocolonial. . </p>     <p>A&uacute;n y pese aquellos que se resisten a tales razonamientos y plantean su rechazo desde el cristianismo, a toda religi&oacute;n que se aparte de &eacute;l y por tanto, son ubicadas dichas creencias en el plano de supercher&iacute;a, idolatr&iacute;a, fetichismo y polite&iacute;smo en tanto religiones paganas. Otros te&oacute;logos como Leonardo Boff, en su obra: “Iglesia. Carisma y poder”, se expresan diferentemente y consideran que: </p>     <p>“La catolicidad como sin&oacute;nimo de universalidad, s&oacute;lo es posible y realizable a condici&oacute;n de no huir del sincretismo, sino por el contrario, hacer de &eacute;l, el proceso de elaboraci&oacute;n de la misma catolicidad” . (<a href="#ref">10</a>) </p>     <p>Por su parte el te&oacute;logo cubano Carlos Camps considera: “Una religi&oacute;n como la cristiana conserva y enriquece su universalidad en la medida en que es capaz de hablar todas las lenguas y de encarnarse, refundi&eacute;ndose en todas las culturas humanas”. (<a href="#ref">10</a>) </p>     <p>As&iacute; el asunto, quiz&aacute;s uno de los retos mayores de quienes vivimos en esta parte del mundo, sea el del conocimiento mutuo. “Hermanos que no se conocen” dijo alguna vez Jos&eacute; Mart&iacute;, refiri&eacute;ndose a nuestros pueblos. Pueblos que denomin&oacute; “mestizos” y a los que llam&oacute; a asumir un largo y doloroso proceso de integraci&oacute;n. </p>     <p>Tal ha de ser el sentido de aplicarnos al estudio y a la lucha por el conocimiento de nosotros mismos, como sujetos hist&oacute;ricos y de cultura, como seres sociales, hacedores, transformadores. De all&iacute; la alternativa martiana que nos recuerda que “hacer es la palabra de pase” y su sabio llamado a comprender que “el primer trabajo del hombre es reconquistarse”.(<a href="#ref">11</a>) </p>     <p>En tal sentido, el acercamiento y el debate indagador en torno a la presencia del fen&oacute;meno socioreligioso en la identidad cultural de los pueblos, a partir del reconocimiento de la necesidad misma de profundizar en el conocimiento del reflejo de la conciencia religiosa y su presencia en la conciencia social de la naci&oacute;n cubana, es el m&oacute;vil orientador hacia la observaci&oacute;n de dicho proceso desde su propia singularidad inmanente del sincretismo socioreligioso, resultado del propio proceso, de transculturaci&oacute;n, desde donde Cuba ha aportado significativamente al proceso de conformaci&oacute;n y desarrollo de la caribe&ntilde;idad y nuestra propia identidad cultural; resultado de ese complejo proceso de relaciones interculturales que se objetivazan y concretizan en nuestro contexto multicultural y multietnoracial. </p>     <p>Siendo cada vez m&aacute;s urgentes la realizaci&oacute;n de acercamientos objetivos a los condicionamientos sociales, facilitadores de las m&uacute;ltiples y variadas expresiones de las pr&aacute;cticas de la religiosidad popular evalu&aacute;ndolas dentro de ese amplio espectro de impactos significativos en la identidad de los sujetos de cultural y como particularidad incluida en calidad de componente constitutivo en la Identidad Cultural de los pueblos y naciones. </p>     <p>Es admirable como la presencia de los africanos y sus ascendientes en la multifac&eacute;tica realidad del Caribe, representa uno de los ejes tem&aacute;ticos fundamentales en la narrativa de Alejo Carpentier. Desde su primera novela “Ecue – Yamba –O” (1933), hasta sus relatos breves y sus obras postreras capt&oacute; la contribuci&oacute;n de las culturas africanas trasplantadas a estas tierras y revelada por Carpentier a trav&eacute;s de su concepci&oacute;n de lo real – maravilloso y de los contextos. El tratamiento de este tema evolucion&oacute; a lo largo de su trayectoria. En su obra inicial observaba exclusivamente la vida de negros y mulatos en la Cuba de los a&ntilde;os veinte, muy pr&oacute;ximo al modelo negrista. En “La consagraci&oacute;n de la primavera” (1978), dicho mundo no queda escindido, sino inserto en la compleja colectividad cubana, y el tema adquiere dimensi&oacute;n planetaria, ya que la historia multic&eacute;ntrica de la humanidad verifica que cada cultura aporta fragmentos de la realidad combin&aacute;ndolos, fundi&eacute;ndolos, para realizar la unidad del hombre en su conjunto, para devolverlo en su totalidad. (<a href="#ref">12</a>) </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Es destacable como Carpentier en Ecue – Yamba – O, nos pone en contacto con su concepci&oacute;n del mundo en franco proceso de concientizaci&oacute;n socio-pol&iacute;tica desde una perspectiva democr&aacute;tica, popular y tendente al socialismo, inmerso en el contexto de una situaci&oacute;n revolucionaria, se pone de manifiesto en su m&eacute;todo art&iacute;stico de esencia realista, capaz de integrar con acierto creciente los aportes de la vanguardia particularmente del surrealismo, dado el car&aacute;cter de la novela que penetra en el universo m&aacute;gico y m&iacute;tico del negro antillano, en su cultura de resistencia al poder alienador. (<a href="#ref">1</a>) de la sociedad clasista explotadora y de la injerencia neocolonial. </p>     <p>En tanto, a la par del an&aacute;lisis social se produce un acusado proceso de estetizaci&oacute;n de las fuentes documentales y autobiogr&aacute;ficas, de forma que Ecue – Yamba – O, resulta una novela de realizaci&oacute;n art&iacute;stica compleja, capaz de trascender la metaf&iacute;sica criollista y los extremismos iconoclastas de los ismos europeos, asimilados como recurso para el proceso de descubrimiento art&iacute;stico de los grandes temas americanos y la liberaci&oacute;n del potencial de la subjetividad creadora. (<a href="#ref">1</a>) </p>     <p>Carpentier en su narrativa comienza a integrarse a un m&eacute;todo art&iacute;stico antimim&eacute;tico y antipositivista que aborda procesos en su contradictoriedad y movimiento, dotado de significativas motivaciones humanizadoras y desalienantes con la intenci&oacute;n no simplemente de reflejar, sino de apropiarse de los problemas para la acci&oacute;n. </p>     <p>Acierta Carpentier en su tematizaci&oacute;n de un proceso de la mayor importancia al dilucidar aspectos esenciales de la integraci&oacute;n hist&oacute;rica de la cultura cubana, inaugur&aacute;ndo as&iacute; una nueva perspectiva ideoest&eacute;tica con su apropiaci&oacute;n de la naturaleza transculturada, sincr&eacute;tica y mestiza de nuestra cultura; reveladora del “abrazo de cultura” que se expresa en t&eacute;rmino de lo real – maravilloso americano, por su diversidad de registros y contextos, por sus hallazgos art&iacute;stico superadores del peso muerto de la tradici&oacute;n y de las f&oacute;rmulas vanguardistas, ostensibles en las innovaciones de su discurso narrativo que apunta hacia una original integraci&oacute;n de las voces de la novela, por su riqueza descriptiva humanizadora y sobre todo, por sus constantes alegor&iacute;as que nos convidan al augurio del triunfo en la vida. (<a href="#ref">1</a>) </p>     <p>No cabe dudas, de lo imprescindible que resulta hoy, integrarle a todo ese caudal de nuevas venas reflexivas del conocimiento humano en torno a las identidades culturales y sus soportes y esencias espirituales, evocadoras de sus contextos pasados, desde el presente. Alejo ha de ser por tanto, asumido como parte de esa piedra angular que ciment&oacute; s&oacute;lidos aportes en materia de identidad, pero a la vez, como axila necesaria que conecte y tribute al; dialogo urgente desde nuevos contextos y realidades diferentes. </p>     <p>Su consagraci&oacute;n y entrega de servicio al oficio de la complejidad del conocimiento en tanto reflejo de los realidades del mundo interior y exterior de los hombres, no nos deja otra alternativa que la de declararnos disc&iacute;pulos plenos de su magisterio creador y asumirle desde una comprensi&oacute;n cabal de su especial percepci&oacute;n del mundo, su lugar en &eacute;l, su sentido de la vida, el valor de los deberes para ese esfuerzo en la obra que leg&oacute;. </p>     <p>A nuestra generaci&oacute;n le corresponde hoy [...] “estimular “[...] “la circulaci&oacute;n del conocimiento, dentro de la sociedad y la recombinaci&oacute;n entre diferentes campos de la creaci&oacute;n cient&iacute;fica y cultural” (<a href="#ref">13</a>) conscientes de que en ello est&aacute; la base del desarrollo de nuestras propias esencias culturales. </p>     <p>En la obra de Alejo est&aacute; presente el valor del conocimiento que [...]”radica tanto en su volumen, como en la intensidad de su circulaci&oacute;n” que definitivamente seamos capaces de lograr como buenos receptores de su arte; convencidos como lo estamos, de que ilumin&oacute; nuestro camino hacia el conocimiento y reconocimiento de todo y del todo de todos. Con tan noble quehacer demostr&oacute; que “ [...]la cultura es conocimiento socialmente adquirido y socialmente compartido y transmitido” (<a href="#ref">13</a>). Los recursos de su narrativa devinieron en el m&eacute;todo cient&iacute;fico que le permiti&oacute; captar la subjetividad de los espacios humanos como elementos imprescindibles en la historia de la cultura de los pueblos. Tales presupuestos en su obra creadora, le acercan incre&iacute;blemente a los postulados martianos de que “ [...] lo que hace crecer el mundo no es el descubrir c&oacute;mo est&aacute; echo, sino el esfuerzo de cada uno para descubrirlo” (11); as&iacute; como aquel en el que enfatiza que “ [...] ha de tenderse a desenvolver todo el hombre y no un lado de &eacute;l” (11); fin al que se consagr&oacute; Alejo definitivamente, durante y desde toda su obra creadora. </p>     <p>No en balde y con toda justeza, hoy m&aacute;s que nunca, la obra de Alejo Carpentier se levanta como patrimonio excepcional de Cuba y el mundo. </p>     <p align="center"><b>Summary</b> </b>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>The present work constitutes a proposal to get closer to Alejo Carpentier's work, which is a mandatory reference for the studies of Cuban Cultural identity because of his undeniable contributions carried out from that particular way that he had of appropriation and interpretation of this matters. The value of the transcultural process expressed in and from the Cuban religious syncretism, as well as the complexities of the social and mental processes that intervene in the conformation of representative images of the peoples' spiritual, immaterial, oral intangible patrimony, are pointed out. In his work the discoveries of the immaterial and intangible patrimony of African towns, fused in time to another space, takes from its aesthetics of atmospheres to its proposal of new values through the liberation of the spirit; the cult to rebelliousness and the desire of independence. Hence, his revaluation of popular culture as the primary source for his studies in opposition to the sterilizing mimicry of academic art. His work: comprising, unifying and summoning from dissimilar connectivity spaces, urges us, and keeps inviting us today to a curious attitude in the essence of that Cuban cultural mixture. His narrative confirms us the certainty, of been itself that scientific method that allows us to capture the subjectivity of the human spaces, as indispensable elements in the history of peoples' cultures. </p>     <p>Key words: LITERATURE; ALEJO CARPENTIER </p>     <p>Recibido: 11/3/04 Aprobado: 20/4/04 </p>     <p align="center"><b><a name="ref"></a>Referencias Bibliogr&aacute;ficas </b> </b>     <!-- ref --><p>1. Gonz&aacute;lez Bola&ntilde;os A. El arte narrativo de Alejo Carpentier en Ecue –Yamba – O. Revista Islas1988; (89) enero – abril: 163-164, 159, 168,172, 179, <!-- ref --><p>2. Marinello J. Haza&ntilde;a y triunfo americano de Nicol&aacute;s Guill&eacute;n. Orbita de Juan Marinello. La Habana;1968. p.17. <!-- ref --><p>3. Carpentier A. Problem&aacute;tica actual de la novela latinoamericana ”Tientos y diferencias. La Habana, 1974, p. 20. <!-- ref --><p>4. Alejo Carpentier. Entrevistas. La Habana;1985. p. 282 <!-- ref --><p>5. Rivera Pag&aacute;n LN. Ritmos sagrados de los pueblos afroantillanos en Alejo Carpentier. En: Los rostros de Dios”. – Ensayos sobre cultura y religi&oacute;n afrocaribe&ntilde;a. – Ediciones, CLAI. Pastoral Aborigen, Negra y Contra Toda Discriminaci&oacute;n. Consejo Latinoamericano de Iglesias – CLAI. Quito, Ecuador; 1998. p. 12-13, 14, 15-17. <!-- ref --><p>6. Carpentier A. Los advertidos. En: Guerra de tiempo y otros relatos, , La Habana, Cuba: Editorial Letras Cubanas; 1987. p. 135. <!-- ref --><p>7. Vald&eacute;s Bernal S. Lengua nacional e identidad cultural del cubano. , La Habana, Editorial de Ciencias Sociales; 1998. p.25. <p>8. Alonso G, Fern&aacute;ndez AL. Antolog&iacute;a de ling&uuml;istica.- Citado de : Caracterizaci&oacute;n Ling&uuml;&iacute;stica del negro en la Novela &iexcl;Ecue – Yamba – O ! de Alejo Carpentier.- </p>     <!-- ref --><p>9. Hart D&aacute;valos A. Cultura para el desarrollo.- El desaf&iacute;o del siglo XXI – La Habana, Editorial de Ciencias Sociales; 2001. p. 106. <!-- ref --><p>10. Los rostros de Dios. Ensayos sobre Cultura y religi&oacute;n afrocaribe&ntilde;a- Ediciones CLAI. Pastoral Aborigen, Negra y Contra Toda Discriminaci&oacute;n. Consejo Latinoamericano de Iglesias- CLAI. Quito, Ecuador; 1998. p.vi- <!-- ref --><p>11.Mart&iacute; P&eacute;rez J. Obras completas. La Habana, Cuba; Editorial de Ciencias Sociales; 1991. <!-- ref --><p>12. Bueno S. La cuent&iacute;stica Negrista Hispanoamericana. Revista Bimestre Cubana. De la Sociedad Econ&oacute;mica de Amigos del Pa&iacute;s 1996; LXXIX 4; Enero- Junio. &Eacute;poca III: 40-41. <!-- ref --><p>13. Lage D&aacute;vila A. La ciencia, la cultura: las ra&iacute;ces culturales de la productividad. Revista Temas 2001; 24/25, enero- junio:194-203. <p align="center"><b><a name="not"></a>Notas</b> </b>     <p>(i)&nbsp; Respal Fina Raimundo, en introducci&oacute;n al libro Letra y Solfa. Mito e historia de la Editorial Letras Cubanas citado por el periodista Leyva Leyva en su Articulo Carpentier, literatura, mito e historia publicado en Peri&oacute;dico Granma del s&aacute;bado, 28 de Marzo de 1998, p.6. </p>     <p>(ii) El vocablo transculturaci&oacute;n permite expresar los variad&iacute;simos fen&oacute;menos que se originan en Cuba por las complej&iacute;simas transmutaciones de culturas, que se verifican, sin lo cual es imposible entender la evoluci&oacute;n del pueblo cubano. Seg&uacute;n su creador Fern&aacute;ndo Ort&iacute;z, este t&eacute;rmino constituye la clave para la comprensi&oacute;n de los fen&oacute;menos hist&oacute;rico – sociales. Significa interacci&oacute;n constante, transmutaci&oacute;n entre dos o m&aacute;s componentes culturales, cuya finalidad inconsciente crea un tercer conjunto cultural es decir, - cultura nueva e independiente – aunque sus bases, sus ra&iacute;ces, descansen sobre los elementos precedentes. Incluso precisa que toda cultura es esencialmente un hecho social, es din&aacute;mica, y creadora. Es muy conocido su s&iacute;mil “ Cuba es un aj&iacute;aco”. Elementos en Cuba mixturados, en un proceso de formaci&oacute;n que califica de “desintegrativo e integrativo”. Entendiendo por Cubanidad, ese proceso din&aacute;mico abierto, siempre en formaci&oacute;n, en evoluci&oacute;n perenne, necesariamente desintegrativo e integrativo, de elementos – de variados or&iacute;genes y caracteres. A&ntilde;ad&iacute;a que esa cuban&iacute;a, esa nacionalidad – debe haber sido sentida primero por los negros, para quienes nunca hubo regreso a la patria ancestral y por los blancos pobres, desheredados y sin privilegios, sin posible retorno, enriquecidos, a la madre patria. Sentencia adem&aacute;s, que la cuban&iacute;a fue brotada desde abajo y no llovido desde arriba. Citado por Iznaga Diana, en su libro “Transculturaci&oacute;n en Fern&aacute;ndo Ortiz”. Editorial de Ciencias Sociales, Ciudad de La Habana, Cuba, 1989,pp: 50-53. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>(iii) Entendido como perduraci&oacute;n y realizaci&oacute;n – en una cuidadosa estrategia durante complejos procesos de transculturaci&oacute;n – de una sensibilidad peculiar de lo sagrado; expresi&oacute;n de las subjetividades individuales y colectivas, devenidas del amplio espectro de impactos significativos, que tuvieren lugar en la identidad de los sujetos de cultura, los fen&oacute;menos socioreligiosos transculturados y como particularidad incluida, en calidad de componente constitutivo innegable, en la identidad cultural de los pueblos y naciones de Cuba, el Caribe y Latinoam&eacute;rica. </p>     <p>(iv) Incluso el surrealismo asumido en Carpentier para el abordaje de la subjetivizaci&oacute;n de una tem&aacute;tica sociocultural desde los planos reflexivos en torno a la conciencia mitol&oacute;gica americana; logra una repercusi&oacute;n significativa en su formaci&oacute;n ideost&eacute;tica. Carpentier percibe n&iacute;tidamente la est&eacute;tica del surrealismo y toma conciencia te&oacute;rica de sus fundamentos, que encuentran una receptividad en el propio &aacute;mbito de su investigaci&oacute;n art&iacute;stica. Positivamente el surrelismo lo dota de fe en realidades superiores. No obstante, el surrealismo no estaba libre de superficialidades. Su propuesta est&eacute;tica y social no se integraba plenamente a la actitud revolucionaria, y el af&aacute;n renovador, tuvo su limitaci&oacute;n formalista. Carpentier en cambio est&aacute; a la b&uacute;squeda de un arte nuevo en profundidad, m&aacute;s que en superficie, sin exotismo. Al decir de H&eacute;ctor P. Agoste en: “Defensa del realismo”, Editorial Lautaro, Buenos Aires, Argentina, 1963; p.44. “Los surrealistas descubrieron y sistematizaron una porci&oacute;n considerable de la realidad psicol&oacute;gica del hombre, y en esa direcci&oacute;n devolvieron a la poes&iacute;a cierta parte de una fertilidad estropeada por tanto rimador de tarjeta postal” y a&ntilde;ad&iacute;a que “ el nuevo realismo admite [...] la b&uacute;squeda incesante de las formas y la reivindicaci&oacute;n constante de la herencia cultural”. Revista Islas No. 113 enero – diciembre, Las Villas, 1996, p.202. La visi&oacute;n desenga&ntilde;ada de los valores de Occidente – proveniente de Dada y del Surrealismo- empieza en Carpentier en los a&ntilde;os de la Vanguardia en Par&iacute;s y m&aacute;s tarde se plasma en obras suyas como: “ Camino de Santiago”, “El siglo de las luces”, etc, es la suma de su afirmaci&oacute;n nacionalista, influida, en parte, por la hostilidad surrealista hacia la propia cultura europea. El surrealismo estimula a Carpentier a ver Am&eacute;rica como una alternativa al continente vencido y a la vez le ense&ntilde;a los medios expresivos para romper la estrecha concepci&oacute;n nativista, tal es la visi&oacute;n del asunto en M&uuml;ller Bergh, Klaus en: “Alejo Carpentier”. Estudio biogr&aacute;fico – cr&iacute;tico. Long Island, N. Y. Las Am&eacute;ricas Publ, 1972, citado por Teja Ada en “La cr&oacute;nica y el viaje de Prometeo a Ulises en los pasos perdidos”. Revista de Literatura Cubana. Critica, historia, bibliogr&aacute;fica. A&ntilde;o VIII. Julio – Diciembre,1990 – Enero – Junio, 1991,Nas. 15 –16. Ediciones Uni&oacute;n, de la Uni&oacute;n de Escritores y Artistas de Cuba, C de La Habana, Cuba, p.7 Incluso a la cr&iacute;tica surrealista de un Occidente en decadencia, Carpentier responde elaborando la teor&iacute;a literaria de “lo real - maravilloso”, que es un modo americano de plasmar el mundo con una visi&oacute;n interior, que lo establece como una red de relaciones &iacute;ntimas y con abertura hacia el futuro. As&iacute; critica tambi&eacute;n dr&aacute;sticamente la dependencia cultural de un surrealismo artificioso, de postura y ya superado, tal es la visi&oacute;n del asunto sobre Carpentier y el surrealismo, en Rinc&oacute;n, Carlos, “Sobre Alejo Carpentier y la pol&iacute;tica de lo real maravilloso americano”, en Casa de las Am&eacute;ricas, La Habana, 15 (89): 40 –65 marzo – abril, 1975, citado por Teja Ada en: ob. cit, p. 7. </p>     <p>(v) &iquest;Qu&eacute; es el llamado “Fin de la Historia?”. Seg&uacute;n Francis Fukuyama, la democracia liberal puede constituir”el punto final de la evoluci&oacute;n ideol&oacute;gica de la humanidad”, la “forma final de gobierno” y como tal marcar&iacute;a el “fin de la historia” Se basa en que las anteriores formas de gobierno colapsaron por sus contradicciones y la democracia liberal se ha sostenido libre de contradicciones internas fundamentales. &iquest;Qu&eacute; ha ganado el mundo hasta ahora con la “democracia neoliberal” con el modelo norteamericano y europeo?.Podemos concluir con el an&aacute;lisis del concepto”fin de la historia”, se&ntilde;alando que es la expresi&oacute;n desesperada de un sistema que lucha por mantener la cohesi&oacute;n social frente a las tendencias desintegradoras, derivado de guerras econ&oacute;micas, proteccionismo, contradicciones entre pa&iacute;ses ricos y pobres, deudas, poluci&oacute;n ambiental y corrupciones de todo tipo. </p>       ]]></body><back>
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